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PERCEPCIÓN DE BARRERAS EN EL CUIDADO HUMANIZADO: “ UN DESAFÍO PARA LOS PROFESIONALES DE ENFERMERÍA

PERCEPCIÓN DE BARRERAS EN EL CUIDADO HUMANIZADO: UN

DESAFÍO PARA LOS PROFESIONALES DE ENFERMERÍA DE LA CLINICA

ATACAMA”

Seminario para optar al grado académico de Licenciado en Enfermería

Autores:

Ana María Figueroa Jofré Victoria Madiñá Ruz Oscar Pacheco Vilches Maritza Valderrama Ramírez

Docente Tutor: Sr. Pablo Castro Pastén

Copiapó, diciembre, 2017

DEDICATORIA Y AGRADECIMIENTOS

A nuestras familias y amigos por estar siempre que los necesitamos, por ayudarnos a forjar nuestro camino que nos ha llevado hasta esta etapa llena de dificultades pero a la vez tan satisfactoria y con grandes aprendizajes. Por ser pilares fundamentales en nuestras vidas, enseñándonos valores y amor hacia el prójimo tanto con consejos como con ejemplos en el día a día. A nuestros profesores Por entregarnos no solo conocimientos, sino que también motivación constante para seguir en este camino y ejemplos de vocación que nos hacían amar aun más la carrera y reforzar nuestra decisión de salir a lograr cambios positivos.

Agradecemos a la Clínica Atacama Por permitirnos hacer nuestra tesis de investigación en sus instalaciones. A los enfermeros de la Clínica Atacama Por tener la voluntad de participar en nuestra tesis de investigación, dándose un tiempo entre todas sus obligaciones y apoyando el rol investigador en enfermería. A nuestro profesor tutor Por tener la paciencia y la docencia para trabajar con nosotros cada vez que teníamos preguntas y necesitábamos guía a pesar de su gran carga laboral.

ÍNDICE

ÍNDICE

3

INDICE DE TABLAS, GRÁFICAS Y DIAGRAMAS

6

CAPÍTULO: INTRODUCCIÓN

7

CAPÍTULO II: MARCO TEÓRICO

8

2.1. El cuidado en enfermería

8

Aspectos teóricos y filosóficos del

8

Reseña histórica del cuidado de enfermería

11

Cuidado humanizado en enfermería

15

Filosofía de Watson

17

Modelos de salud

24

Modelo Biomédico

26

Características del modelo biomédico 13 :

26

Modelo Biopsicosocial

27

El cuidado humanizado en enfermería y el modelo biomédico

28

Barreras para el cuidado humanizado

28

Síndrome de Burnout

29

Dimensiones del Burnout 17

30

Síntomas del Síndrome de Burnout

31

Síndrome de Burnout en enfermería

31

Factores individuales asociados como barreras para el cuidado en enfermería

34

CAPÍTULO III: FORMULACIÓN DEL PROBLEMA Y PREGUNTAS DE INVESTIGACIÓN

 

39

3.1)

Antecedentes del Problema

39

3.2) Planteamiento del Problema

39

3.3) Justificación del problema

40

3.4) Pregunta/s de Investigación

41

CAPÍTULO IV: OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN

42

4.1) Objetivo General

42

4.2) Objetivos Específicos

42

CAPÍTULO V: DISEÑO METODOLÓGICO CUANTITATIVO

43

5.1) Tipo de estudio

43

Descriptivo cuantitativo

43

5.2) Contexto

43

5.2.1) Tiempo y Lugar

43

5.3)

Población Objetivo

43

5.4) Muestra

43

5.4.1) Tamaño Muestral y Tipo de Muestreo

43

5.5) Criterio de Inclusión y Exclusión

44

5.6) Variables del Estudio

44

5.7)

Operacionalización de las variables (Definición Nominal y Definición

operacional)

45

5.8) Recolección de la Información

50

5.8.1) Técnicas de recolección de la información

50

5.8.2) Plan de recolección de la información

50

5.9) Plan de Análisis de

51

5.11) Carta Gantt

52

CAPÍTULO VI: RESULTADOS Y ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN

53

 

Tabla N°10

60

Analisis Final de tablas

65

CAPÍTULO VII: CONCLUSIONES Y SUGERENCIAS

68

6.1. Conclusión

68

6.2. Sugerencias

69

CAPÍTULO VIII REFERENCIAS

70

CAPÍTULO IX ANEXO

74

1.

Consentimiento informado

74

Introducción

74

Propósito

74

Tipo de intervención de investigación

74

Selección de participantes

74

Participación voluntaria

75

Procedimientos de la investigación

75

Uso de la información

75

Posibles beneficios

75

Confidencialidad

76

INDICE DE TABLAS, GRÁFICAS Y DIAGRAMAS

Tablas Tabla n°1 Genero… …………………………………………………………………………….53 Tabla n°2 Edad……………………………………………………………………………………53 Tabla n°3 Estado civil………………………………………………………………….…………54 Tabla n°4 Número de hijos…………………………………………………………… ……….54 Tabla n°5 Servicio………………………………………………………………….…………… 55 Tabla n°6 Cargo de trabajo………………………………………………………………………55 Tabla n°7 Años de servicio………………………………………………………………………56 Tabla n°8 Tipo de turno………………………………………………………………………… 56 Tabla n°9 Frecuencia de aplicación del cuidado humanizado / definición cuidado……….57 Tabla n°10 Existencia de barreras / barreras en el cuidado humanizado………………….58 Tabla n°11 Servicio / barreras en el cuidado humanizado………………………………… 60

Tabla n°12 Sobreturno / barreras en el cuidado humanizado……………………………

Tabla n°13 Exceso de trabajo / barreras en el cuidado humanizado…………………… 62 Tabla n°14 Relacion laboral / barreras en el cuidado humanizado…………………………63 Tabla n°15 Frecuencia de aplicación del cuidado humanizado / barreras en el cuidado humanizado……………………………………………………………………………………… 64

61

CAPÍTULO: INTRODUCCIÓN

La enfermería como profesión ha progresado de manera importante dentro de cada período histórico, adaptándose y reinventándose para ejercer su función de la mejor manera que le sea posible con sus recursos disponibles, tanto técnicos como teóricos, posicionándose de la mejor manera posible dentro del contexto donde se esté desenvolviendo. En nuestro mundo contemporáneo, la enfermería es frecuentemente asociada a su función asistencial clínica dentro de hospitales en todo el globo, con su labor reconocida como el cuidado integral del usuario durante su estadía en la institución de salud. En la actualidad, la enfermería se está adentrando a cada vez más espacios, mientras, al mismo tiempo, solidifica los ya existentes. Un ejemplo de esto sería la corriente ideológica actual en cuanto al cuidado, como instrumento y sentido de la enfermería, llevándose hacia el denominado concepto de Cuidado Humanizado, y a la vez, el análisis de este concepto en lo teórico y en lo práctico. Como base de esta investigación, se planteó el deseo explorativo hacia el interludio que existe entre lo que la teoría del cuidado humanizado postula, y el cuidado humanizado que es materializado en la realidad, dentro de los contextos clínicos, bajo el precepto de la existencia de las denominadas “barreras” para el ejercicio de cuidado humanizado, diversamente señaladas por la literatura, con el fin de evaluar las percepciones sobre cuidado humanizado por parte de los propios profesionales, y su percepción en base a estas barreras, como impedimento o dificultad para ejercer cuidado humanizado, dentro del contexto de los servicios clínicos de la Clínica Atacama, en la ciudad de Copiapó.

El objetivo de este trabajo fue analizar la percepción de las barreras en el ejercicio de la profesión inserta en el contexto clínico institucional, que impidan a los profesionales de enfermería brindar cuidados humanizados de calidad a los pacientes en los Servicios de Medicina, Unidad de paciente crítico y Urgencia de la Clínica Atacama en la ciudad de Copiapó. Metodológicamente este estudio es de tipo cuantitativo descriptivo transversal, en estudios de series de casos en 3 servicios de la Clínica Atacama, el servicio de Medicina, la Unidad de Paciente Crítico, y el servicio de Urgencias, que buscó las características, presencia y dificultades con respecto a la aplicación de cuidados humanizados en un momento determinado. Los datos fueron analizados estadísticamente, mediante uso de tablas cruzadas.

CAPÍTULO II: MARCO TEÓRICO

2.1. El cuidado en enfermería

Aspectos teóricos y filosóficos del cuidado.

El cuidar es definido por la Real Academia Española como “Poner diligencia, atención y solicitud en la ejecución de algo. Asistir, conservar, guardar”. En su origen, el cuidar proviene del latín cogitāre, que significa “Pensar”. En su raíz, entonces, el cuidado, como acción, se puede entender como el pensar en, lo cual por sí solo, es la característica primordial del ser humano, el hecho de reflexionar concienzudamente

sobre un sujeto, objeto, o fenómeno. Jean Watson 1 , destacada teorista de enfermería, actualmente parte de la universidad de Colorado, en Estados Unidos, realiza una aseveración a esto, planteando al cuidado como una parte esencial e intrínseca del ser humano, y, ahondando más en lo ontológico, plantea que el ser es al ser convocado por un otro, absolutamente otro. Esta afirmación puede ser relacionada con corrientes determinantes del pensamiento filosófico contemporáneo, particularmente en lo delimitado por Heidegger. Coincidentemente, se ha estudiado la correlación de su obra

con el concepto de cuidado, y con la enfermería. Siles y Solano 2 , que estudiaron estas correlaciones plantean que Heidegger ha llegado a definir al cuidado como la entidad que forma, retiene y domina al hombre, a través de la mutilación etimológica del concepto. Heidegger, conocido por su postura frente a las limitaciones hacia el pensamiento por parte del lenguaje, explica su definición de cuidado mediante la fábula griega “Fábula del hombre y el mundo”, escrita por Higinio en el siglo I a.C:

“Una vez llegó Cura a un río y vio terrones de arcilla. Cavilando, cogió un trozo y empezó a modelarlo. Mientras piensa para sí qué había hecho, se acerca Júpiter. Cura le pide que infunda espíritu al modelado trozo de arcilla. Júpiter se lo concede con gusto. Pero al querer Cura poner su nombre a su obra, Júpiter se lo prohibió, diciendo

que debía dársele el suyo. Mientras Cura y Júpiter litigaban sobre el nombre, se levantó

la Tierra y pidió que se le pusiera a la obra su nombre, puesto que ella era quien había

dado para la misma un trozo de su cuerpo. Los litigantes escogieron por juez a Saturno.

Y Saturno les dio la siguiente sentencia evidentemente justa:

Tú, Júpiter, por haber puesto el espíritu, lo recibirás a su muerte; tú, Tierra, por haber ofrecido el cuerpo, recibirás el cuerpo. Pero por haber sido Cura quien primero dio forma ha este ser, que mientras viva lo posea Cura. Y en cuanto al litigio sobre el nombre, que se llame homo, puesto que está hecho de humus (tierra).” -Higinio “Fabula del hombre y el mundo” (40-30 a.C.)

En esta fábula, Cura (palabra que desde su etimología en latín, puede ser conjugada tanto como cuidado o sanación), hace referencia al Cuidado, el cuál moldea la concepción del hombre: Estando hecho éste de tierra, o humus, lo cual referencia al cuerpo, lo biológico, comparable a lo biomédico, y del espíritu infundido por Júpiter, lo cual referencia a todo el ámbito holístico de ser humano. Inmediatamente esto se relaciona con las teorías actuales sobre el cuidado, y sobre el ser holístico de éste. En esta fábula, el hombre tiene su origen en el cuidado, siendo el primero retenido y poseído por este último durante toda su vida. Cura (cuidado), es hecho responsable de hacerse cargo del hombre, o dicho en palabras simples, el cuidado está entregado hacia el hombre y su vida. Y a su vez, el hombre está en el mundo gracias a que el cuidado le dota de existencia.

Inmediatamente se nos presenta una nueva dimensión al concepto de cuidado, actualmente usado como el velar, proteger, resguardar, el bienestar de las personas y suplir sus necesidades, dándole más profundidad al cuidado, como la manifestación del pensamiento encargada de darle al ser su atribución de ser.

Regresando a Watson, con esta nueva visión sobre el cuidado, mencionamos sus 7 supuestos y sus 10 Factores de cuidado (FC), posteriormente denominados proceso Caritas de Cuidado (PCC), o en inglés Refined Carative Processes/Caritas Processes,

en los cuales se fundamenta su teoría 3 , más adelante, en el análisis completo de la teoría de Watson serán analizadas a cabalidad. Estos, en su conjunto, delimitan en base a lo planteado por Watson lo que significa y representa el cuidado en expresión profesional, los cuales, de manera breve son:

1.

“El cuidado sólo puede ser demostrado y practicado efectivamente en una relación interpersonal”

2. “El cuidado está condicionado a factores de cuidado”

3. “El cuidado adecuado promueve la salud y el crecimiento personal y familiar”

4. “Las respuestas derivadas del cuidado aceptan al individuo no tan sólo como es, sino también como el individuo puede llegar a ser”

5. “Un ambiente de cuidado es aquel que promueve el desarrollo del potencial”

6. “La ciencia del cuidado es complementaria de la ciencia curativa”

7. “La práctica del cuidado es central en enfermería”

Estos supuestos son premisas que se toman como ciertas, como verdades sin comprobación. Ahora, mencionando sus 10 Factores de Cuidado (FC) con su posterior definición evolutiva a Procesos Caritas de Cuidados (PCC)

1. FC: “Formación humanista altruista en un sistema de valores”, PCC: “Práctica de amorosa bondad y ecuanimidad en el contexto de un cuidado consciente”

2. FC: “Incorporación de la fe-esperanza”, PCC: “Ser auténticamente presente y permitir y mantener el sistema de creencias profundas y subjetivas del individuo, compatible con su libertad. Este individuo libre, con creencias propias, es un ser para el cuidado”

3. FC: “El cultivo de la sensibilidad hacia uno mismo y otros”, PCC: “El cultivo libre de las propias prácticas espirituales y transpersonales, que vaya más allá del ego y la apertura hacia los demás con sensibilidad y compasión”

4. FC: “El desarrollo de una relación de ayuda y confianza”, PCC: “Desarrollo y mantenimiento de una verdadera relación de cuidado, a través de una relación de confianza”

5. FC: “La aceptación de expresiones de pensamientos positivos y negativos”, PCC: “Estar presente y constituirse en apoyador de la expresión de los sentimientos positivos y negativos en una conexión con la espiritualidad más profunda del ser que se cuida”

6. FC: “El uso sistemático de una resolución creativa de problemas del proceso asistencial”, PCC: “El uso creativo de uno mismo como partícipe en el arte de cuidar y de todas las maneras de conocer como parte del proceso asistencia”

7. FC: “La promoción de una enseñanza-aprendizaje interpersonal”, PCC:

“Participar de una verdadera enseñanza-aprendizaje que atienda a la unidad del ser y de su sentido y que trate de mantenerse en el marco referencial del otro”

8. FC: “La creación de un entorno protector y/o correctivo para el medio físico, mental, espiritual y sociocultural”, FCC: “Creación de un ambiente de cuidado en todos los niveles (físico, no físico, ambiental de energía y de consciencia) ya sea el todo, belleza, confort, dignidad y paz”

9. FC: “La asistencia con la gratificación de necesidades humanas”, PCC: “La asistencia en necesidades básicas con un cuidado consciente e intencional que toca y envuelve el espíritu de los individuos honrando la unidad de Ser y permitiendo a la espiritualidad emerger”

10. FC: “El reconocimiento de las fuerzas fenomenológicas y existenciales”

Estas ponencias planteadas por Watson, en base a su pensamiento, delimitan al cuidado en el contexto profesional.

En síntesis, el cuidado, como concepto filosófico, adquiere una profundidad mayor de la normalmente atribuida, presentándose como una característica primordial del ser humano para su desarrollo, siendo parte de éste, desde su nacimiento hasta su muerte.

Reseña histórica del cuidado de enfermería

El cuidado ha acompañado al ser humano desde sus inicios, manifestándose por medio de distintos avatares a lo largo de la historia, evolucionando, reinventándose, delimitándose y especializándose hasta convertirse en el cuidado central de la enfermería. Para culminar en esto, el cuidado ha atravesado distintos periodos en su

historia, denominados etapas del cuidado 4 , las cuales son: La etapa doméstica, la etapa vocacional, la etapa técnica y la etapa profesional.

Etapa doméstica: La etapa doméstica corresponde a los periodos históricos enmarcados entre la prehistoria hasta el fin de la edad antigua causado por el colapso del imperio romano. Durante el periodo correspondiente a la prehistoria en esta etapa, el cuidado estaba enfocado hacia la enfermedad, la cual se creía tener un origen sobrenatural, como maleficios o espíritus malignos que han ingresado al cuerpo del sujeto. En estas comunidades primitivas el cuidado

estaba a cargo de dos miembros de la comunidad: La mujer y el sanador.

La mujer fue la principal encargada y protagonista del cuidado como tal, funcionando dentro de las primeras comunidades como las responsables de las familias. A partir de ellas nacían las prácticas y el cuidado por la higiene, la vestimenta, la alimentación y el general bienestar de su núcleo familiar.

Los sanadores corresponden a las figuras místicas del chamán, el curandero, o el brujo de la comunidad. En él se creía que habitaba un poder mágico, otorgándole la capacidad de ver más allá de nuestro mundo humano, entrando en contacto con espíritus, divinidades y entidades. Ellos eran encargados de una forma de cuidado orientado hacia la enfermedad, que en esos tiempos, se creía causada por espíritus. En esta época el cuidado vio nacer sus primeras manifestaciones, una mezcla mágico-maternal que le permitió dar sus primeros pasos.

A lo largo de este periodo, con el nacimiento de las primeras civilizaciones, el cuidado se fue adaptando a distintas manifestaciones. En Babilonia, el cuidado tenía un carácter cívico-moral, como forma preventiva de la enfermedad, la cual era vista como un castigo frente a una falta. Los avatares del cuidado continuaban siendo los místicos, sumándose a nuevos roles femeninos tales como parteras, cuidadoras de niños, entre otros. Los hebreos similarmente creían que las fallas en la salud se atribuían a una especie de castigo divino, en este caso por su deidad Jehová, y que éste mismo era el responsable de la buena salud. En ellos, el cuidado adquirió una connotación comunitaria, pues, dictaban que el cuidado a los enfermos era un deber social, fomentando la hospitalidad, la visita a los enfermos, huérfanos, y todo aquel que viese perturbado su bienestar.

Los egipcios también creían en el origen divino de la enfermedad y la salud, promoviendo a la vez, el cuidado hacia la higiene y los hábitos saludables de vida. Las primeras civilizaciones hindúes veían a la salud-enfermedad en base a sus corrientes filosóficas, siendo estas el brahmanismo o el budismo, pero ya reconocían a los mosquitos como vectores de enfermedad. En esta civilización el cuidado hacia la salud, estaba en las manos del médico y su ayudante. Cabe resaltar que en este último estaban empezando a nacer los primeros indicios,

diminutos, de lo que se podría comparar a la enfermería profesional contemporánea. Luego, en la civilización griega es que se empieza a desechar completamente la influencia divina sobre la salud, buscando un origen más en la naturaleza y en el balance de fluidos en el humano. El cuidado se veía aplicado dependiendo de la casta social a la que se pertenecía, la élite podía gozar de médicos entrenados, mientras que los esclavos buscaban la sanación en otros esclavos. Al ser conquistados por los romanos, éstos tomaron su desarrollo médico, filosófico y científico para ellos mismos, integrándolos a su civilización. El imperio romano, enfocado con gran afán a la estructuración militar y crecimiento del imperio, manifestó el cuidado mediante políticas públicas de salud, enfocadas en la higiene y saneamiento, el cuidado de huérfanos y enfermos mentales, y la prevención de la hambruna de sus ciudadanos.

Etapa vocacional, comprende desde la edad media hasta la edad moderna. Con

la expansión del cristianismo, hubo una regresión en la evolución del cuidado,

restándole autonomía, colocándolo en un estado de obediencia y sumisión, y regresando a la influencia divina de la salud-enfermedad, pero en este caso viéndose como una oportunidad de redención, de entregarse a cristo mediante el sufrimiento, y la entrega hacia los desdichados. El cuidado quedó como deber altruista del ser humano, y se empezaron a conformar las primeras agrupaciones religiosas encargadas del bienestar social y del cuidado al desvalido, como por ejemplo, las diaconisas, las vírgenes y las viudas. En si el cuidado empezó a

descansar en los reclinatorios de la iglesia.

Al llegar la edad media, el cuidado, y en general todo desarrollo científico, quedo estancado, cayendo aún más en la regresión basada en la religión, acometiendo tanto la salud como la enfermedad como voluntad divina, y que en

base a la entrega a esta divinidad es como se les sería retribuida la buena salud

o en caso contrario, la enfermedad. El cuidado como noción social quedó

reducido a la misericordia quejumbrosa impartida por la iglesia, y los agentes de

cuidado fueron nuevamente las mujeres feudales y los monjes.

Con la caída de Constantinopla se empieza a dejar atrás la edad media, avanzando a la edad moderna, la cual incorpora el renacimiento, el

descubrimiento de américa y culminando con la revolución francesa. Durante esta época se retomó el énfasis hacia el desarrollo intelectual de la humanidad, empezando a desarrollarse los primeros atisbos de salud ocupacional, una forma de cuidado hacia la salud dentro del desempeño laboral. Durante esta época, hubo grandes avances con respecto a la medicina, incluyendo las primeras nociones de psiquiatría, inmunización, anatomía, patología, entre otros.

En los lugares donde se adoptó la reforma protestante, se abandonó el carácter misericordioso del cuidado, quedando éste a cargo muchas veces de

personas desempeñándose en ese rubro sólo por el hecho de poder recibir alimentación, dejando al cuidado en una etapa oscura. Luego, con la formación de las actuales Hermanas de la Caridad, el cuidado de enfermería vio un nuevo renacer, pues, se retomó el cuidado de los enfermos de manera más organizada

y sistemática, dejando de lado el enfoque religioso y absteniéndose hacia lo

práctico, de satisfacer las necesidades del enfermo, siendo reflejado esto por los

buenos resultados obtenidos que le permitieron a su organizador Vicente de Paul,

llegar a ser beatificado por la iglesia católica. Durante el desarrollo de esta época,

el cuidado hacia los enfermos continúo siendo parte de la iglesia, pero ahora esta

función se compartiría con los hospitales, en los cuales se empezó a retribuir monetariamente la labor ejercida por el personal que lo conforme, generando así una institución fija de atención en salud.

Etapa técnica: Comprendiéndose desde el inicio de la edad contemporánea, da el inicio a la formación técnica y especialización de la enfermería. Durante esta etapa, la enfermería, viéndose como la encargada del cuidado, logró liberarse de las connotaciones religiosas de su acción, para en cambio, quedar bajo el yugo completo y absoluto del médico, como asistente en su labor. Fue aquí donde Florence Nightingale empezó su obra en pos de la profesionalización y desarrollo de la enfermería actual. Bajo ella, empezó un proceso de formación de enfermería con un estricto enfoque hacia la preparación técnica y los valores éticos y morales. Su obra nos dejó con los primeros pasos hacia la enfermería contemporánea, siendo la primera en empezar a crear un cuerpo teórico de la profesión. Luego, a inicios del siglo XX, con la conformación del Consejo Internacional de Enfermeras, se elevaron estatutos en virtud del desarrollo

continuado de la enfermería, uno de los más importantes, el de conseguir la autonomía de la profesión, que, aún estaba bajo el brazo médico. Durante esta etapa el cuidado se vio interferido por las aplicaciones tecnológicas de la época, en el contexto de que el enfoque absoluto de los tratamientos en salud eran enfocados hacia la enfermedad, perdiéndose la identidad del cuidado por parte de enfermería.

Etapa profesional: Con el aumento de la formación en enfermería impulsada por Florence Nightingale, comenzó la profesionalización a gran escala de la enfermería, lo que fue aumentando cada vez más el cuerpo técnico y teórico de las enfermeras tituladas. En la década del año 1950 y 1970, comienzan a surgir investigadoras de enfermería, específicamente Peplau, y Henderson, que comenzaron a estudiar a la enfermería como profesión. Esto sumado a los cambios sociológicos, educaciones y legislativos que empezaron a suceder durante ese periodo, permitieron la transformación de la enfermería como labor técnico vocacional, hacia una completamente profesional con cuerpo de conocimientos propios, permitiéndole desarrollar sus 4 roles principales, el asistencial, el docente, el administrativo y el investigador. El cuidado de enfermería, actualmente, está en su auge, pues es llevada como el centro de la profesión, constantemente investigada, reflexionada y re planteada, entendiéndose ya no sólo como algo biomédico en función de la enfermedad, sino como una acción consciente hacia el ser humano, considerándolo como una entidad completa, con un contexto definido, y una subjetividad holística propia.

Cuidado humanizado en enfermería

El concepto de cuidado humanizado ha sido definido de distintas formas, todas similares en el fondo, pero variando en sus matices. Naturalmente es esperable una ausencia de unanimidad en esto, pues, se intenta definir exactamente lo humano, aplicándose a una de las acciones primordiales de la humanidad. Este concepto, valga la redundancia, plantea el cuidado, como ya ha sido definido con anterioridad, llevado a la dimensión humana, lo cual a simple viste pareciera innecesario, pues, como ya ha sido explicado el cuidar en si ya es humano. ¿Por qué habría que humanizar lo humano? Esto es debido a que en la teoría el cuidado es completo, holístico, integral,

pero en la práctica, en lo real de nuestra sociedad contemporánea, no lo es. Se debe entender que el cuidado de enfermería es proporcionado por profesionales que se desempeñan dentro de una institución, esto es a cambio de una retribución económica, por la cual deben cumplir las imposiciones de esta institución y velar por sus objetivos, por medio de procedimientos y protocolos normados tanto por la institución, como por las políticas de salud que la dirigen.

Se ha producido una despersonalización sistemática de la profesión de enfermería, esto debido a diversas barreras, las cuales se tratarán más adelante. Para dar más

trasfondo sobre esto, como plantea Rodríguez 5 , la participación cada vez más presente de las tecnologías, y la dependencia hacia éstas, la presión laboral, la exigencia por la eficiencia, le quitan protagonismo al contacto humano real, a poder darse el tiempo de conversar con el usuario, de, como postula Rodríguez, tener contacto piel a piel, en el cual se genera la verdadera relación interpersonal entre el usuario y el profesional, más allá de los procedimientos protocolados para cumplir el objetivo básico de lograr el alta del paciente.

Frente a esta realidad, este fantasma, que cada vez pareciese acechar más presentemente, es que se genera la investigación e impulso hacia la humanización del cuidado. Es interesante analizarlo desde esta perspectiva, es tan presente la deshumanización en la atención sanitaria, que la palabra humanizar es usada como verbo. Algo tan básico, inherente y esperable como que un humano haga cosas humanas, es decir humanizadas, necesite que se dedique esfuerzo y trabajo para que sea así. El uso de nuestro lenguaje nos indica la realidad en la que vivimos, pues, si sólo se puede humanizar aquello que no es humano, significa que la atención en salud, particularmente el cuidado de enfermería, ha visto ofuscada su humanidad.

Regresando al tema de cuidado humanizado, este concepto abarca otros dos. El de cuidado, y el de humanizar, que significa darle características humanas a algo. Este concepto, como se expuso al principio tiene muchas interpretaciones, similares, pero con diversas variaciones. En el fondo, todas las definiciones lo abarcan como expresión

de lo humano en un contexto de cuidado 6-8 . Ha sido planteado como el proceso de cuidado en el cual se satisfacen las necesidades de cuidado del usuario, lo que crea una retroalimentación positiva, tanto para el usuario como para el profesional, lo que

permite el aprendizaje y el crecimiento de ambos 6 . También, desde una perspectiva por

parte de los propios profesionales, se le denomina como una atención integral al

usuario, sin enfocarse netamente en lo biomédico, permitiendo la expresión de las

emociones y sentimientos de tanto el usuario como el profesional, y entendiendo al

primero desde una perspectiva amplia, y filosófica 7 .

Para los fines prácticos, nos atañeremos a nuestra interpretación del análisis de

cuidado humanizado por parte de Corbani, Bretas y Matheus 8 , integrando 4 áreas

comunes en las definiciones de cuidado humanizado, el área Holística, la Técnica, la

Interpersonal y la Retroalimentación: El acto de cuidado, con lo que éste incluye,

integrando lo técnico (área técnica), llendo más allá de esto, aplicado por un ser

humano, para velar por la humanidad de otro, entendiéndose esta como el universo de

virtudes que la integran, por ejemplo, la empatía, el amor, amistad, emociones (área

holística) estableciendo una relación de Yo-Tú honesta y auténtica, en la cual se es

consciente y participe de la humanidad y realidad del usuario, y éste se hace consciente

y participe de la del profesional(área interpersonal), que no debe limitarse netamente a

un proceso institucional para lograr satisfacción usuaria, sino la manifestación de la

propia humanidad del funcionario en conjunto con la consciencia reflexiva y

retroalimentada de ésta(área retroalimentada).

Filosofía de Watson

Margaret Jean Watson, nacida en 1940 en Virginia, Estados Unidos, es una de las

principales teoristas de enfermería contemporánea. Licenciada en enfermería, con una

maestría en enfermería en salud mental y psicología, y posterior doctorado en

psicología de la educación y consejería. Actualmente se desempeña como profesora

emérita y decana emérita de enfermería en la Universidad de Colorado, Denver. Es la

fundadora del centro del cuidado humano en la Universidad de Colorado en su primer

libro, publicado en 1972, Nursing: The philosophy and science of caring, expone por

primera vez su teoría de cuidado humano. Luego, esta teoría será complementada en

su próximo libro Nursing: Human science and human care. A theory of nursing

publicado en 1985.

La teoría de Watson tiene como cimientos 7 supuestos y 10 factores de cuidados. En

primer lugar los supuestos, que plantean premisas que se asumen son ciertos, se

detallan a continuación:

1. El cuidado necesita ser puesto en práctica más allá de la propia subjetividad, para poder ser demostrado, en base a la aplicación interpersonal de éstos, con sus factores geográficos, históricos, culturales respectivos que le dan forma, sumado a las necesidades específicas de los individuos donde sean aplicados y del conocimiento del ambiente de éstos y de sí mismos.

2. El cuidado está condicionado a manifestar un destino, un objetivo y efectos, con sentido hacia las necesidades humanas.

3. El cuidado correcto promueve el desarrollo intra e interpersonal de las personas, creando un ambiente armónico al satisfacer necesidades.

4. Las respuestas derivadas del cuidado aceptan al individuo no tan sólo como es, sino también como el individuo puede llegar a ser.

5. Un ambiente de cuidado permite a las personas alcanzar o sobrepasar su propio potencial, colaborando a que el individuo pueda elegir adecuadamente entre sus opciones en un determinado momento sin interrupciones.

6. El cuidado, como ciencia es paralelo a las ciencias curativas. El cuidado debe integrar los conocimientos biomédicos para alcanzar sus objetivos de prevención, promoción, recuperación y mantención de la salud.

7. La práctica del cuidado está en el centro de la enfermería, entendiéndose esta práctica como el proceso de acompañar al individuo de manera sensible y responsable, basándose en el conocimiento con actitud terapéutica.

Antes de abordar los factores del cuidado de Watson, al relacionarlo con lo planteado por Heidegger en el capítulo anterior, vemos que ambos se pueden validar los unos a los otros. Básicamente, en base lo planteado por Watson, si se llegase a retirar el cuidado del ser humano, éste último caería en un estado de catástrofe y estagnación. Se podría hasta insinuar que la enfermería es la profesionalización de la condición humana.

Retomando a los postulados de Watson, específicamente sus factores del cuidado, los cuales posteriormente fueron reevaluados como procesos de Caritas de Cuidado,

que destilando su análisis corresponden a 9 :

1. “Práctica de amorosa bondad y ecuanimidad en el contexto de un cuidado consciente”: El desarrollo y evolución constante del profesional del cuidado mediante la reflexión, como manera de liberarse de nociones o paradigmas inculcados en el mismo por parte de su entorno sociocultural de origen, permitiéndole entender que el usuario es más que lo que su denominación le otorga, es decir, hacerse consciente de la subjetividad propia que posee cada ser humano y el mismo profesional, y que ésta, por muy diferente o polarizante que pueda llegar a ser, no es un limitante para el cuidado, pues, el cuidado es universal. Un Todo dentro de lo cual todo puede estar contenido. Entendiendo los propios colores éticos y morales del profesional, permite empezar a ahondar y comprender los ajenos. Esto inmediatamente nos permite hacer una relación más. La filosofía hermética postulaba algo similar aproximadamente en el siglo 2 a.D, en la que se proponía que el mundo estaba contenido en un Todo viviente, en el cual este Todo era mental, es decir, del pensar en, recordando que una de las etimologías del concepto del cuidado hace referencia al acto de pensar. Al mismo tiempo, la filosofía hermética planteaba que comprendiendo un sujeto, objeto o fenómeno en su manifestación más simple, era la llave para poder comprender objetos, sujetos, o fenómenos más complicados, o según es propuesto en el axioma hermético, enunciado en el compendio hermético contemporáneo, el Kybalion (1906), como es para arriba, es para abajo. Como es para abajo, es para arriba. Llevando esto al análisis fundamenta aún más la importancia del cuidado como condicionante primordial del ser humano en su desarrollo, pues, tomando lo que plantea Heidegger con respecto a que al Cuidado, como fenómeno, se le hace responsable del ser humano y de su vida, asumiendo a la vez que el cuidado en su forma más primigenia corresponde a llevar nuestra subjetividad hacia otro sujeto, podemos correlacionar el Todo hermético con el concepto de Cuidado, pues ambos son los encargados de pensar al ser humano y mediante este acto de pensar (cogitare, cuidar) es que el ser humano alcanza su atribución de ser. Y a la vez lo planteado por Watson, se relaciona con el axioma hermético previamente enunciado, puesto que ambos describen la manera de lograr que el cuidado se transporte desde el profesional, hacia el individuo, logrando que el profesional tenga una visión más amplia de su entorno y de sí mismo, permitiéndole comprender de manera sencilla y cercana a su sujeto de cuidado, lo que facilita la transmisión de un cuidado sin

condicionantes disuasivos, tales como la cultura, la religión, la condición socioeconómica, la raza, los antecedentes penales, entre otros. Esto permite al cuidado ser una ciencia verdaderamente altruista, basada en la ecuanimidad. El hecho de que se puedan hacer estar correlaciones pone al cuidado como un fenómeno que sostiene y alimenta el desarrollo del ser humano. Karl Marx planteaba que la lucha de clases es el motor de la historia, de igual forma, podríamos aseverar que el cuidado es el motor de la vida humana.

2. Ser auténticamente presente y permitir y mantener el sistema de creencias

profundas y subjetivas del individuo, compatible con su libertad. Este individuo libre, con creencias propias, es un ser para el cuidado”: La fe y los sistemas de creencias han estado históricamente asociados al cuidado. El profesional debe permitir y entender la subjetividad espiritual del sujeto de cuidado, otorgándole la

libertad de expresar su propio cuidado mediante sus rituales o credos. Las antiguas culturas relacionaban la fe con la sanación, y este proceso en si es un acto de cuidado expresado en un contexto mágico-religioso. Esto libera aún más el cuidado, permitiéndole no estar netamente en las manos del profesional, sino que también haciendo al sujeto de cuidado un participe activo del propio cuidado. Tomando lo planteado por Camus en sus ensayos sobre absurdismo (El mito de Sísifo, 1942), desde la perspectiva de que objetivamente las creencias religiosas y alineaciones espirituales no ayudan a la curación objetiva del sujeto, estos no deben ser desechados, puesto que el cuidar no necesariamente corresponde al curar. Camus tomaba la fábula de Sísifo para representar al hombre, y a su labor eterna de acarrear la gran roca por la montaña, sólo para verla caer hacia el fondo, y repetir toda la acción infinitamente, como la realidad en la que está inserto el hombre, entendiéndola como absurda, el postula que “Se debe a imaginar a Sísifo, feliz, todo está bien”. La libertad espiritual en el cuidado es un acompañamiento esencial, pues, al igual que la laboriosa condena de Sísifo, le permiten al hombre un nivel de plenitud y satisfacción interna, lo que es el bastión del sentido holístico del cuidado

3. “El cultivo libre de las propias prácticas espirituales y transpersonales, que vaya más allá del ego y la apertura a los demás con sensibilidad y compasión”: El

reconocimiento, entendimiento y cultivo de las propias sensibilidades, como forma para atender las sensibilidades externas. Existe la tendencia generalizada de rechazar las emociones negativas, que podrían experimentar tanto el paciente como el profesional. Watson plantea la idea que se debe otorgar la libertad, tanto al profesional como al usuario, de sentir dolor personal sin que nada, ni nadie, intente apropiarse de esa emoción, pues, son parte de la condición humana el

sentir todo el espectro de emociones. Slavoj Žižek 10 , filósofo y psicoanalista contemporáneo, ahonda más en este tema, en el que la sociedad globalizada neoliberal actual, el goce, como medio de alcanzar la felicidad, es un deber, una obligación. Se ha tergiversado el valor de la felicidad, asociándola como un bien de mercado, trasladándola desde lo que es en verdad, una emoción, hacia algo que podemos adquirir a la orden, por medio de otra cosa, ya sea esto un viaje al caribe, una casa cómoda, cualquier cosa deseable que nos haga alcanzar esa felicidad, volviéndola en lo políticamente correcto para ser. Y a la vez, todos los

sentimientos que no estén en el espectro de la felicidad son vistos de manera negativa, evitados o invisibilizados, cuando por sí mismos, existen como parte del ser humano integral. Justamente, se aprecian conductas de evitación en situaciones clínicas de esta índole. Temor a enfrentarse a pacientes próximos a morir, temor a confrontar el duelo, o cualquier cosa que haga al profesional partícipe de una situación emocional vulnerable. El cuidado, sabiéndose como algo más que la simple aplicación de técnicas y conocimientos, debe entrar a estas zonas sensibles y permitir la libre expresión de sentimientos, demostrar compasión y empatía, ver al cuidado más que como una función sino como una necesidad humana.

4. “Desarrollo y mantenimiento de una auténtica relación de cuidado, a través de una relación de confianza”: Watson plantea que la vía de comunicación es clave en la relación de cuidado, se debe alcanzar un buen canal de comunicación, basado en la confianza, transparente y honesto, mediante 3 medidas simples:

Primero, relacionarse de manera auténtica y natural con el paciente, sin mostrarse como algo que el profesional no es, ni comunicarse con ellos mediante discursos repetidos, generales e impersonales. Segundo, comprender la complejidad que cualquier relación interpersonal conlleva, y abordarla con esto en mente, entendiendo que hay dos emisores y dos receptores en toda relación, y

qué el código oral, nuestro lenguaje, muchas veces podría percibirse limitado para lo que se desee comunicar. Tercero, la importancia de la constante introspección, como vehículo del auto aprendizaje. Estas 3 medidas en conjunto contribuyen a evitar la cosificación de los pacientes, en algo tan básico e inconsciente como lo es la comunicación y las relaciones interpersonales.

5. “Estar presente y constituirse en apoyador de la expresión de los sentimientos positivos y negativos en una conexión con la espiritualidad más profunda del ser que se cuida”: Comprensión y apoyo de las emociones negativas y positivas. En este punto se plantea la importancia de permitir la expresión de los sentimientos negativos, evitando las conductas defensivas frente a estas, facilitando su liberación y disipación. El profesional de enfermería debe permitir libremente la manifestación de estos sentimientos, como manera de visualizar al usuario como un ser de cuidado.

6. “El uso creativo de uno mismo, como partícipe en el arte de cuidar y de todas las maneras de conocer como parte del proceso asistencia”: Este punto plantea el problema de la esquematización y sistematización de la profesión, relegándola a una forma mecánica y plana, en el cual el profesional es prisionero de lo que su profesión, en el sentido de las directrices laborales, le permita hacer. Esto sumado a la débil percepción social, y la propia autopercepción de sacrificio y sumisión. Inmediatamente nace la contradicción con este planteamiento, teniendo en cuenta la aún presente subordinación e invisibilización de la profesión, bajo la sombra del actuar médico, mantiene a la profesión en un estado constante de sumisión, complacencia, y abnegación. El desempeño laboral de la profesión por una remuneración económica faculta, por medio de la subordinación, el acto de abandonar la autonomía y la creatividad, pues, el enfoque de la profesión ya no es el cuidado purista, ni siquiera la propia profesión en sí, si no los objetivos institucionales donde se esté inserto, dejándose de cuestionar los poderes

subyacentes que son ejercidos sobre la profesión a desmedro de esta 8 .

7. “Participar de una verdadera enseñanza-aprendizaje que atienda a la unidad del ser y de su sentido y que trate de mantenerse en el marco referencial del otro”:

En este punto se plantea el rol propio educativo de la profesión de enfermería, como un medio de cuidado para la promoción y prevención en salud, otorgándole

al sujeto de cuidado más control y participación sobre su propio cuidado. A pesar de que la enfermería, como profesión, está bastante ligado a la educación en salud, Watson propone un quiebre, postulando que la educación que se brinda es sólo información, replicada en forma de acciones o procesos que se deben cumplir o llevar a cabo. Esto vuelve a la educación en enfermería una acción plana, pues, le resta importancia al emisor, ya que, la misma información podría ser conseguida en otros medios donde se otorgue educación en salud, evidenciando así una falta de identidad por parte de la enfermería en la

educación. Además, Watson también postula en su libro Human Caring Science 1 , que la enfermería se encuentra atrapada, de cierta manera, en las demandas institucionales, lo cual relega cada vez más la importancia y presencia del cuidado como tal, permitiendo que estas situaciones de falsa enseñanza ocurran. Watson plantea que para realizar una educación en salud primero debe concretarse una honesta y transparente relación interpersonal, con el fin de que la educación sea personalizada y dirigida al sujeto

de cuidado. Como esa educación debe generar un cambio en el sujeto, cosa que de por si no es fácil, debe entenderse que la información por sí sola no es educación, sino a una parte de esta. La educación debe poder transformarse en una enseñanza dentro del individuo, la cual logre generar, por medio de la reflexión, un cambio tangible en la conducta objetivo de la educación.

8. “Creación de un medio ambiente de cuidado en todos los niveles (físico, no físico, ambiental de energía y de conciencia) ya sea el todo, belleza, confort, dignidad y paz”: En este punto, Watson plantea que la satisfacción de necesidades otorgan alivio, disminución de angustia y del dolor, sentido de adecuación y satisfacción. Estas necesidades tienen su origen en dos categorías: el medio ambiente interno y el medio ambiente externo, cada una con respectivas variables dentro de sí. Por ejemplo, en la categoría interna se encuentran las variables tales como la autorrealización, la espiritualidad, la comunicación, en síntesis, todas las variables que se originen dentro de la subjetividad del sujeto de cuidado y de cómo éste percibe a su entorno. En la categoría externa se encuentran todas las variables originadas y dependientes de factores fuera del sujeto de cuidado, tales como el abrigo, la seguridad, el confort, entre otros.

9. “La asistencia en necesidades básicas, con un cuidado consciente e intencional que toca y envuelve el espíritu de los individuos, honrando la unidad del Ser, y permitiendo a la espiritualidad emerger”: Aquí plantea la cadena de necesidades humanas, de manera ascendente, en primer nivel encontrándose las necesidades biológicas de supervivencia, tales como la nutrición la ventilación. En segundo nivel se ubican las necesidades psicofísicas/funcionales tales como el reposo y la sexualidad. En tercer nivel, las psicosociales integrativas, las que corresponden a los logros y al sentido de pertenencia. En el nivel más alto se encuentran las necesidades del orden intra/interpersonal, las cuales apuntan a la autorrealización y el crecimiento personal. Watson plantea que a manera que estas necesidades son satisfechas para el usuario, permite el alineamiento de los aspectos físicos, mentales y espirituales de usuario, logrando integrarlos a la acción de cuidado en sí. Esto nos señala la orientación hacia las necesidades del cuidado, independiente del origen de éstas.

10. “El reconocimiento de fuerzas fenomenológicas y existenciales”: Este es quizás uno de los aspectos más holístico y subjetivo de su teoría, pues, abarca la comprensión hacia las dimensiones y percepciones espirituales del usuario, abriéndose hacia el misterio, y la posibilidad de que, según describe Watson, ocurran milagros. Este punto busca liberar al cuidado, como un concepto normado y concreto, llevándolo hacia el reconocimiento y aceptación de fuerzas fenomenológicas más allá del control humano, permitiendo a su vez, la liberación del usuario, y su expresión espiritual, sus deseos y esperanzas, entregándose a un estado de suspensión de la incredulidad, donde dentro de éste, todo puede ser concebible. Para que el cuidado pueda abarcar el universo holístico del ser humano, debe hacer estos saltos de fe, completando así el ciclo jerárquico de necesidades que el cuidado puede, y debe, satisfacer.

Modelos de salud

Dentro de la historia de la medicina, la enfermedad como problema ha tenido dos maneras de ser abordado. En primera instancia se aborda al ser humano desde el punto de vista en donde la enfermedad es causada por un desorden en el funcionamiento corporal, planteando el problema desde la pregunta: ¿Qué enfermedad tiene?, lo cual da origen al modelo biomédico. El otro punto aborda la enfermedad de un

modo diferente y más íntegro, ve un conjunto de factores biológicos, psicológicos, sociales y culturales, que interaccionan de modo complejo y único en cada persona, planteando el problema desde la pregunta: ¿Quién es la persona enferma?, abordando así al ser humano como un ser holístico, lo cual origina un nuevo modelo de salud, el Modelo Biopsicosocial.

Desde el modelo biomédico al nuevo modelo biopsicosocial se asociaron una serie de cambios que surgieron de la evolución de la medicina, de los descubrimientos de nuevas enfermedades y los nuevos enfoques de la salud. Aunque hay estudios en los cuales se descubre que el modelo biomédico sigue presente y teniendo repercusión en el sistema de salud actual, lo cual afecta el desempeño de la enfermería en los campos clínicos. Edwin Ackerknetcht dijo en 1940 que “las enfermedades y sus tratamientos son puramente biológicos, solamente en abstracto. Si una persona enferma, el tipo de enfermedad que adquirió o el tipo de tratamiento que recibe, dependen en gran parte de factores sociales”.

holístico,

entregando cuidados humanizados, nos ayuda a realizar nuestra labor de forma completa, si el cuidado de enfermería no se realiza de una manera sensible y competente, podría resultar dañino e inefectivo, ahí radica la importancia de la utilización de un modelo de salud que permita interactuar con el paciente y su cultura.

Abordar

desde

la

enfermería

a

cada

ser

humano

con

un

enfoque

Nightingale, señaló 11 :

“Aunque los lineamientos para el desarrollo del conocimiento fueron claros, la enfermería del siglo XX basó su conocimiento en el conocimiento médico. Las enfermeras instruidas por los médicos aprendieron lo necesario para llevar a cabo el régimen médico. Pero como veremos, el conocimiento de enfermería florece y es necesario conocerlo para apreciar su riqueza y utilidad.”

Un modelo de salud es un conjunto de elementos orientados a abordar de la mejor manera las necesidades de las personas, entregándoles herramientas, tanto a los profesionales del área, como a los usuarios del sistema, a fin de mejorar las condiciones de salud. Los modelos ofrecen los pilares fundamentales en que se fundamenta la atención de salud por parte de los profesionales. La incorporación de los diversos elementos teóricos facilita en la práctica la comprensión de las situaciones y los problemas, así como también la dinámica de los eventos que pudiesen ocurrir. Es

por ello que es fundamental que se incorporen en la praxis los diversos elementos que lo engloban, y se aproveche el potencial de estos para proveer una atención de calidad.

Los modelos son fundamentales dentro de un sistema de salud, deben estar enfocados en la mejoría de la salud de las personas, en este contexto entenderemos la salud como un “completo bienestar físico, mental y también social, y no solamente como la ausencia de enfermedad o dolencia” (OMS). Un sistema de salud debe tener un enfoque holístico y brindar atención integral a las personas, garantizando el derecho

e igualdad de oportunidades y una atención oportuna y de calidad 12

Modelo Biomédico

El modelo biomédico está fundado en la integración de los hallazgos clínicos con los datos de laboratorio y los datos de anatomía patológica, influenciado por el pensamiento Newtoniano-Cartesiano.

La principal característica es su enfoque reduccionista, lo biomédico tiene influencias sobre la base actual de la medicina, donde el cuerpo humano es analizado desde el punto de vista donde es separado y estudiado por partes, la enfermedad es vista como un problema que afecta lo biológico y lo químico y la función de la práctica médica es intervenir en estos problemas.

Características del modelo biomédico 13 :

Fundamento

Está basado en la integración de los hallazgos clínicos con los datos de laboratorio y los datos de anatomía patológica (Richard Brigth 1789- 1858)

Fragmentado

El cuerpo del ser humano se concibe cómo una máquina, la enfermedad como un daño a la máquina y el médico el mecánico que las repara.

Separa cuerpo

Las concibe como cosas distintas para su estudio y tratamiento.

y mente

Método

La comprensión de la unión de las partes corresponden a un todo. Es posible formular leyes completas en cuanto a causalidad, efecto y magnitud.

analítico

Objetivable

Todo debe ser medido, no hay lugar para la incertidumbre. Establece nuevas formas de clasificar las enfermedades y se deja de lado la especulación personal.

Enfermedad

Aquella dolencia que el médico puede reconocer, diagnosticar, clasificar y curar.

Objetivo

Curar enfermedades y no pacientes con enfermedades.

Modelo

Unicausal. La enfermedad se produce por una sola causa.

Este enfoque deja afuera todo lo relacionado con la esfera psicosocial. La cultura, la religión los hábitos no tendrían participación en el proceso de salud enfermedad.

Modelo Biopsicosocial

Se considera en Chile, en el año 2005 un cambio de modelo que facilitará a dar cumplimiento a los objetivos de la implementación de la nueva reforma de salud. Por eso fue necesario considerar un cambio de modelo, dejando atrás el modelo de salud- enfermedad para pasar a un modelo de atención integral.

El modelo biopsicosocial aborda el cuidado de la salud de las personas, las familias y las comunidades, integralmente, además ayuda a que todos los profesionales del equipo de salud desarrollen competencias que permitan una atención de excelencia que abarque lo profesional y lo ético, tanto en el desarrollo de las técnicas y la aplicación de conocimientos en la atención de salud.

El actual modelo integral de atención de salud en Chile se define como 14 : “El conjunto de acciones que promueven y facilitan la atención eficiente, eficaz y oportuna, que se dirige más que al paciente o la enfermedad como hechos aislados, a las personas consideradas en su integralidad física y mental, como seres sociales pertenecientes a distintas familias y comunidades, que están en permanente proceso de integración y adaptación a su medio ambiente físico, social y cultural”.

Con la incorporación del modelo integral, cambia el objetivo de la atención, éstos

van dirigidos a mejorar la salud y no a abordar los síntomas y signos de la enfermedad en sí, sino que busca el bienestar total del paciente. Agrega todos los conceptos que surgen de la enfermedad y con ello busca mejorar la calidad de la atención y a la vez la calidad de vida relacionada con la salud.

El cuidado humanizado en enfermería y el modelo biomédico

En la enfermería durante su desarrollo, se definen los roles de la profesión como el rol investigador, asistencial, administrativo y educativo, esto se incorpora a la atención en el servicio, lo que cambia la forma de abordar al paciente, y empezar a brindar otro enfoque, que contribuyó al desarrollo y avance de la profesión.

Con la utilización del modelo biomédico se afecta la relación enfermera-paciente, ya que el cuidado sólo se remonta a lo físico y no abarca al humano como un ser holístico, por lo cual la enfermera no relaciona por completo su rol funcional.

La autonomía de la práctica disciplinar no se puede ejercer bajo el contexto de lo biomédico, ya que éste modelo se basa gran parte en el conocimiento médico y en las necesidades del usuario frente a la prescripción médica, pasando así a un segundo plano el cuidado de enfermería de forma integral e independiente, remontándose a la organización de los cuidados en relación al planteamiento médico.

Como plantea Troncoso 15 : “Esta visión biomédica de la atención en salud en la cual se realizan los cuidados de enfermería, es lo que ha llevado a las enfermeras a una sobrecarga de trabajo de tipo biomédico y a labores en forma mecanizada, determinando que su trabajo se torne invisible en los campos clínicos”

Aplicando el modelo biomédico, sin la inclusión del cuidado holístico, no es posible abordar y satisfacer las necesidades del paciente, no posibilita el pensamiento reflexivo, así como el criterio y juicio clínico. Y sin ello, los cuidados de enfermería, sólo serían actividades, procedimientos y técnicas, alejadas de una profesión y disciplina.

Barreras para el cuidado humanizado

Entendiéndose el cuidado humanizado como la forma perfeccionada del deber de enfermería, nos encontramos con un panorama interesante en nuestra sociedad mundial actual. Desde sus inicios, la enfermería ha debido bordear obstáculos y

dificultades para lograr manifestarse con libertad de acción, mencionando históricamente el encadenamiento hacia la iglesia, la falta de formación apropiada, entre otras más dispuestas en el capítulo de la historia de la enfermería, de a poco sorteando

y derrocando las murallas que se le han interpuesto en su trayecto. Ahora, en la actualidad, la enfermería está en un lugar más cómodo y empoderado, con más profundidad en su base de conocimientos, más capacidades técnicas e incidencia

dentro de la comunidad. Aun así, la enfermería contemporánea tiene una nueva tanda

de obstáculos contemporáneos a los que sortear, si es que quiere seguir progresando,

hacia adjudicarse más sus características de arte y disciplina.

Se define como concepto de barrera a toda dificultad, independiente de su origen, que impida el logro de un deseo o acción. Aplicándolo a nuestra investigación, serían todas las dificultades manifestadas, que impidan la expresión adecuada del cuidado humanizado.

Dentro de la literatura contemporánea, existen múltiples estudios sobre la naturaleza e impacto de estas barreras, abarcando distintos enfoques y factores en los que inciden. En base a la literatura académica, se identifican posibles barreras con origen y manifestación en las instituciones de salud en las cuales se desempeñan los profesionales de enfermería.

Síndrome de Burnout

También conocido como “síndrome del quemado” o “síndrome de quemarse en el trabajo”, es una de las manifestaciones más comunes en cuanto a repercusiones de la carga laboral en la salud del trabajador. El Burnout laboral, se define como un trastorno emocional, el cual es la manifestación y consecuencia de la acumulación de grandes cantidades de estrés ligadas al trabajo. Las repercusiones de este síndrome pueden ser

realmente graves, tanto en ámbitos físicos como psicológicos 16 .

Este síndrome, cuyo nombre proviene del inglés Burn-out (consumirse, quemarse hasta que no queda nada), está caracterizado por un agotamiento físico y mental progresivo, el cual desencadena una serie de consecuencias en el desempeño de cualquier profesión, relacionado con un estado anímico negativo y hasta hostil hacia las

personas de su entorno laboral, como personal 17

Dentro de las condicionantes, se identifica directamente el ejercicio laboral, que se

ha manifestado de por si tener factores estresores intrínsecos, sumado a otras variantes como el tamaño de la institución, nivel de autonomía, la relación con los pares, las dinámicas de trabajo, y diversos otros factores dentro de trabajo que

contribuyen a generar situaciones estresantes. 13

Aquel trabajador que se expone continuamente a altos niveles de estrés, excesiva carga laboral, poca o nula autonomía, malas relaciones laborales, falta de apoyo en su entorno, déficit de formación para realizar las tareas, etc. Tiene mayor probabilidad de generar un estado de estrés crónico, que al superar las capacidades adaptativas del funcionario acaba generando un Burnout. Es por ello que se identifica como causalidad

de Burnout a estos factores 17

Estas causalidades son agrupadas dentro de dimensiones características del Burnout. Estas dimensiones son el Desgaste Emocional, la Despersonalización y la

Falta de Realización Personal 12 , las cuales serán abordadas en rigor a continuación

Dimensiones del Burnout 17

1. Desgaste emocional: Es el factor central, básico e individual correspondiente al

síndrome, caracterizado por un sentido en crecimiento de agotamiento físico y emocional, generando una incapacidad al afectado para relajarse, el cual se relaciona principalmente a sobrecarga laboral y conflictos laborales.

2. Despersonalización: Esta dimensión se refiere a la reacción negativa, insensible o excesivamente desconectada. Esto se caracteriza por una menospreciación de su trabajo, colegas, e institución. Se manifiesta por insensibilidad emocional, aumento de la ansiedad, irritabilidad, desmotivación, falta de idealismo, egoísmo y alienación. Esto nace inicialmente como una medida adaptativa para lidiar con situaciones estresantes. La despersonalización no sólo afecta a quienes lo padecen, sino también a quienes se ven afectados o maltratados por ellos.

3. Falta de realización personal: Corresponde a la sensación de incompetencia, falta de realización y productividad en el trabajo, traduciéndose esto en cuestionamiento hacia sus propias capacidades de desempeñarse en el rol. Por lo que aparecen una serie de sentimientos negativos hacia uno mismo y el trabajo, las cuales son características de la depresión, baja moral, aumento de la

irritabilidad, evasión de relaciones profesionales, disminución de la productividad, baja tolerancia a la tensión, falta de motivación, baja autoestima, etc.

Síntomas del Síndrome de Burnout

Suelen ser bastante similares a los síntomas asociados al estrés laboral, con la adición de que repercute en diversas áreas de su vida, alternando en gravedad. Entre

ellos se encuentran 17 :

A nivel emocional se manifiestan falta de concentración y atención, alteraciones de memoria, pérdida del sentido del humor, sentimiento de alienación y soledad, impaciencia, labilidad emocional, baja autoestima, ansiedad, depresión, vulnerabilidad, miedo, lo cual repercute en una desmotivación generalizada por su labor, falta de energía y menor rendimiento en general

A nivel físico se expresa en fatiga crónica, cansancio, resfriados constantes, desmayos o pérdidas de conciencia momentánea, cefaleas frecuentes, dolor muscular, hipertensión

arterial, inmunodeficiencia, disturbios cardiovasculares, gastrointestinales, respiratorios, sexuales y de sueño.

A nivel de comportamiento resulta en conflictos familiares y conyugales, frustración, irritación, hostilidad, intolerancia, rigidez, inflexibilidad, pérdida de iniciativa, duda del propio juicio, trabajo prolongado con poco rendimiento.

Con lo expresado anteriormente, este síndrome se reconoce pues va mucho más allá de un simple estrés laboral, ya que afecta de manera importante la puesta en marcha de estrategias de afrontamiento de la persona, lo que implica importantes repercusiones en la vida del trabajador, las que llegan a alcanzar su vida social y familiar.

Síndrome de Burnout en enfermería

Esta condición es particularmente más prevalente en funcionarios sanitarios, y en

personas con altas expectativas idealistas/vocacionales con respecto a la profesión 18 .

En cuanto a la incidencia de este síndrome dentro de los profesionales de salud, Ortega, Ortiz y Coronel 19 , en un estudio con un universo de 100 profesionales de Medicina y Enfermería, encontraron mayor prevalencia en funcionarios de Enfermería, con una diferencia de un 16% más de profesionales que manifiestan el síndrome (Cuadro 1)

de profesionales que manifiestan el síndrome (Cuadro 1) Cuadro 1 Confeccionado por Ortega, Ortiz y Coronel

Cuadro 1 Confeccionado por Ortega, Ortiz y Coronel (sug poner anexo) 19

Esto debido al elevado grado de burocratización por parte de las instituciones de salud, sumada a la creciente mercantilización de los servicios de salud, bajo el modelo capitalista, apuntando más a la tecnología y empoderamiento de lo técnico, convirtiendo

la salud en una máquina de sacar trabajo 20 . Esto provoca una baja flexibilidad laboral, dificultando en gran cantidad la capacidad de adoptar medidas que optimicen o redistribuyan la carga laboral en los trabajadores.

Entendiéndose que en el ámbito hospitalario, se provocan grandes niveles de estrés entre los profesionales, principalmente por numerosos factores, tales como, la sobrecarga laboral, el contacto directo con la enfermedad y la muerte, falta de

autonomía, la naturaleza de los turnos, por nombrar unos cuantos 16 . Esto genera un efecto contagio de las manifestaciones conductuales del Burnout, específicamente el mal humor, el cual se replica en aquellos donde se es depositado.

En los ámbitos organizacionales, el Burnout repercute en los profesionales de salud en la forma de ausentismos laborales, baja calidad del cuidado, deshumanización de la asistencia y aumento de accidentes ocupacionales, además de intenciones de

abandonar la profesión 17 .

Se han identificado y señalado los principales estresores para los profesionales de enfermería dentro de su desempeño institucional, relacionados a las actividades que

realizan 12 :

Relacionados a la actuación profesional: falta de autonomía; falta de

control sobre el trabajo; conflicto de papel; ambigüedad de papeles; insatisfacción en el trabajo, rutina y monotonía; falta de oportunidad de crecimiento en la carrera; bajos salarios;

Relacionados al ambiente de trabajo: restructuración organizacional; falta de soporte organizacional; powerless; sobrecarga de trabajo; pocos recursos materiales y humanos; ausencia de capacitaciones para el uso de nuevas tecnologías, presión de tiempo; exposición a riesgos ocupacionales y a enfermedades infecciosas.

Relacionados a la administración de personal: realización de escalas de trabajo, faltas de los colaboradores; falta de envolvimiento del equipo; turnover de enfermeros y técnicos de enfermería; número reducido de enfermeros, auxiliares y técnicos de enfermería

Relacionados al relacionamiento interpersonal: conflicto con pacientes, familiares, colegas y superiores; conflicto con el equipo médico y de enfermeros; violencia en el local de trabajo.

Relacionados a la asistencia prestada: convivir con el dolor, sufrimiento y muerte, tratar los pacientes gravemente enfermos o fuera de posibilidades terapéuticas; convivir con los sentimientos de los pacientes y familiares; fragmentación del cuidado; menor tiempo de permanencia con el paciente.

Relacionados a la vida personal: trabajo en turnos, rotación de horario y de unidad de trabajo; privación de sueño.

En síntesis, el Síndrome de Burnout es la manifestación diagnosticable, en función de lo laboral, y cómo afecta el desempeño del funcionario en sus funciones y roles organizacionales.

Factores individuales asociados como barreras para el cuidado en enfermería

El Síndrome de Burnout ha sido tomado como una condición que desoptimiza los procesos del desempeño laboral, junto con manifestaciones psicofisiológicas negativas en el individuo y su entorno, el cual en definitiva tiene repercusiones en la capacidad de proveer un cuidado realmente humanizado hacia el usuario, pero la literatura muestra más factores negativos en el desempeño profesional de la enfermería, sin estar directamente ligados con el síndrome de Burnout. En base a la definición otorgada de cuidado humanizado, estos factores atentan a la capacidad de ejercerlo de manera completa, pues, de alguna manera u otra, van en contra del bienestar holístico de los profesionales, y con su propio cuidado hacia su propia humanidad disminuido, no podría establecer una relación de cuidado humanizado pura con el usuario. Estos factores corresponden a:

1. Hegemonía médica: A pesar de que el desempeño profesional de la enfermería dentro de las instituciones de salud corresponde al ejercicio del cuidado en un contexto de salud, éste es sacado de su enfoque real, dejando al cuidado como una tramitación incluida en el tratamiento médico, manteniéndose aún la

prevalencia de la orientación hacia la enfermedad 20 . Esto se evidencia claramente en los registros clínicos, por ejemplo. Los registros propios de enfermería no abarcan en ningún lugar los cuidados, nunca son considerados como algo que amerite registro o control, sino, que estos registros son enfocados totalmente a la medición de variables vitales, y otra información

netamente médica 17 . El hecho de que el profesional se tome su tiempo para establecer una relación humana con el usuario, atendiendo a sus necesidades más allá de lo físico, no tiene relevancia para los registros clínicos, siendo algo que sólo queda en el profesional y el sujeto de cuidado. Al manifestarse la esencia de la profesión en segundo plano, en la sombras, por así decirlo, la profesión se convierte en un mero instrumento, intermediario, un brazo más de la atención médica.

2. Desconocimiento institucional del poder propio de enfermería: La profesión al ser ejercida dentro de una institución, inmediatamente accede a una relación de sumisión con su empleador, puesto que, el profesional de enfermería es remunerado, no para ejercer cuidado humanizado, expresando correctamente el

sentido de la disciplina, sino, para cumplir las metas y objetivos institucionales, los cuales, como fue mencionado anteriormente, son netamente médicos. Esto hace creer o percibir que la enfermería es una profesión sin poder, subordinada, cuando la realidad es lo contrario. Entendiendo, según lo planteado por Michel Foucault, pensador francés que analizaba las relaciones de poder y violencia en las instituciones, el poder no es algo que se posea, más bien, algo que se ejerce. Con esto en mente, la enfermería posee una capacidad enorme de ejercicio de poder, desde los más simples procedimientos clínicos, donde el profesional ejerce poder sobre el usuario, y en él recae toda la responsabilidad de éste, hasta las áreas administrativas de las instituciones sanitarias, en las cuales la enfermería podría desestabilizar completamente si es que así lo quisiera 20,21 . Al estar la enfermería tan involucrada en tantos aspectos de la atención, ya sea a individuos enfermos, sanos, comunidades, y su participación administrativa dentro de las instituciones, se observa el verdadero poder que la enfermería puede ejercer, pero que ignora, llevándola a una situación de pasividad.

3. Dimensión laboral de la enfermería: Como fue mencionado antes, la enfermería para desempeñarse en la actualidad como una profesión, debe adherirse a una institución, ya sea pública o privada, la cual dictamina sobre ésta sus objetivos y sus labores a cambio de una remuneración económica. Esto inmediatamente pone al profesional en un estado de sumisión ante la institución, de partida, puesto que es necesario el sustento económico para, en términos prácticos, vivir dentro del sistema capitalista que funciona actualmente en gran parte del mundo civilizado. Frente a esto, la enfermería trabaja a favor de los intereses institucionales, dejando de lado su autonomía y creatividad, en desmedro de los

intereses de la sociedad e incluso los de la propia profesión 20 .

4. Género: Como se ha planteado anteriormente, el cuidado en su historia ha nacido y crecido asociado intuitivamente a una perspectiva femenina. Fueron las primeras mujeres quienes efectuaron las primeras manifestaciones de cuidado hacia otro, dentro del contexto de su rol maternal en la comunidad. Hasta el día de hoy, en la enfermería, la profesión definida hacia el cuidado, se mantiene esta perspectiva femenina de la labor. Esto genera un quiebre en la actualidad, pues, en la profesión coexisten ambos sexos, que en teoría desempeñan las mismas labores, con el mismo cuerpo de conocimientos, pero en la práctica se observan diferencias en su accionar y su disposición hacia éstos, atribuibles a las

perspectivas de género. Dentro de un mismo contexto laboral con profesionales de enfermería de ambos sexos, se aprecia que las acciones más enfocadas de lleno hacia el cuidado son realizadas por las mujeres más que los hombres, éstos últimos, en su lugar, realizando labores más independientes, administrativas, o netamente clínicas. Más que esto, se percibe como lo preferible que las mujeres en enfermería sean las que otorguen el cuidado, pues, se percibe como natural de ellas, por su rol asociado a lo maternal. Además, se asocian estereotipos de género en la profesión, tomando a la mujer enfermera como “ángeles al servicio del hombre”, manteniendo construcciones arcaicas de género tales como la sumisión y dependencia femenina hacia al hombre, reflejándose indirectamente en la hegemonía médica, junto con la sexualización de la profesional y/o la profesión. Es más común y esperable ver una representación sexualizada de la enfermera, que de otras profesiones. A su vez, los profesionales masculinos son vistos bajo otra mirada, siendo referidos como “doctor” por parte de los pacientes, pues la idea de un profesional de enfermería varón no es normalizada muchas veces. Añadiendo a esto, incluso se llega a cuestionar la masculinidad de los profesionales por ejercer un empleo asociado a lo femenino. Los estereotipos asociados al género más comunes, muestran a los enfermeros como más inteligentes, independientes, con mejores probabilidades de ascenso y mejor liderazgo, y en cambio a las mujeres se les asocia a ser percibidas como simplemente más cariñosas, y comparativamente menos independientes, más sumisas, y con menos poder de decisión 22-23 . El cuidado humanizado no tiene género, pues, es algo inherente al ser humano, y al observar estas connotaciones que ponen al profesional definido bajo expectativas de género, se crean predisposiciones que dificultan establecer vínculos de cuidado humano.

Violencia en la profesión: La Organización Mundial de la Salud caracteriza la violencia laboral como abusos, amenazas o ataques en circunstancias relacionadas al trabajo, que pongan en riesgo el bienestar físico y psicológico del trabajador. En la profesión de enfermería, la violencia laboral, en particular interna, entendiéndose esta la que es efectuada por colegas u otros funcionarios del lugar de trabajo, se considera constante dentro de la literatura, y al mismo tiempo, se generan disonancias al momento de realizar estadísticas sobre el fenómeno. Los estudios hacia este suceso varían bastante en sus resultados, algunos señalando que la violencia dentro de la profesión de enfermería posee

una tasa de prevalencia del 87%, mucho más alta que el resto de profesiones sanitarias, y otras apuntando hacia menos de un 10% de prevalencia durante un trimestre 24, 25 . Estas diferencias no son sólo por variaciones en la metodología o en el universo de muestra, sino, pues, en Chile, los actos de violencia laboral son invisibilizados o no denunciados. Al analizar la realidad Chilena frente a la violencia laboral en enfermería nos encontramos con semejanzas constantes en los estudios realizados al respecto. Los y las perpetradoras son en general profesionales ocupando cargos de jefatura en los servicios donde ocurren los hechos. Los ataques se repartían generalmente hacia las profesionales confrontacionales, directas, estudiosas, estrictas o nuevas, y hacia las profesionales sumisas y calladas. Se suma a esto, según percepciones de enfermeras Chilenas, una falta de política institucional frente a estos casos, pues, muchas veces se sentían sin mucho poder para combatir la violencia ejercida hacia ellas. Estos ataques se ven gatillados por cualquier amenaza que las hostigadoras perciban hacia ellas mismas, su labor, su espacio, ya sea en forma de comentarios, críticas, preguntas, cuestionamientos sobre metodologías y sobre el cómo realizar la labor, en particular las profesionales recién egresadas, que traen conocimientos actualizados en cuanto a lo teórico y práctico, se ven como una amenaza. Los ataques en cuestión se caracterizan por comentarios calumniosos con otros profesionales, gritos, empujones, humillaciones, burlas, ridiculizaciones, ocultar información relevante para la labor, restricciones en responsabilidades, uso de espacios comunes, acceso a realizar horas extra, capacitaciones, o permisos, descalificaciones públicas frente a colegas o usuarios, entre otras, las cuales muchas veces se traducen en severos daños psicológicos, con un eventual uso de licencias como medida de afrontamiento, desembocando en el abandono definitivo del trabajo 24 . Tomando todo lo demás planteado hasta este punto, se puede aseverar que la enfermería es una profesión con potencial de ejercer una presión bastante considerable en el profesional, por ende, como muchas otras labores no está libre de roces o encuentros entre profesionales. La cuestión principal de esto, al reflexionar sobre lo demás expuesto, es que en una profesión que tiene como raíz la expresión de los valores y atributos humanos enfocados hacia el bienestar del otro, no sea inmediatamente reaccionaria hacia estas situaciones, que muchas veces evolucionan hasta situaciones de bullying y mobbing constantes y esperables en

la labor 26 , pues, es contradictoria la imagen de una profesional que violente a sus colegas de manera reiterada y que luego sea sumamente empática y humana con el usuario. Esto convierte inmediatamente al cuidado humanizado de el/la profesional en algo fabricado, en una careta de humanización para llenar un rol. Y la vez, a las y los afectados, los pone en un ambiente de riesgo y agresividad en el cual una relación de cuidado humana auténtica y expresiva sea difícil de concebir. Si la enfermería mantiene estas conductas y culturas de violencia, ¿cómo se puede esperar que de ésta emerja cuidado humanizado? Si los y las profesionales de enfermería no se cuidan humanamente entre ellos, ¿quién lo hará?

CAPÍTULO III: FORMULACIÓN DEL PROBLEMA Y PREGUNTAS DE INVESTIGACIÓN

3.1) Antecedentes del Problema

La profesión de enfermería, en base a la legislación Chilena enmarcada en el código

sanitario, plantea que: “Los servicios profesionales de la enfermera comprenden la gestión

del cuidado en lo relativo a promoción, mantención y restauración de la salud, la

prevención de enfermedades o lesiones, y la ejecución de acciones derivadas del

diagnóstico y tratamiento médico y el deber de velar por la mejor administración de los

recursos de asistencia para el paciente”. Esto es sustentado por el cuerpo de

conocimientos teóricos y técnicos para la ejecución del cuidado, el cual, en base a lo

postulado en la teoría de Watson, debe abordar al ser humano en todos sus planos; lo

físico, lo mental, y lo espiritual. En Chile se entiende a la enfermera como la referente en

cuanto al cuidado en su expresión pura, líder en su toma de decisiones en cuanto a cómo

abordar cada necesidad de cuidado que se le presente, pero, la realidad parece no

asemejarse a esto. Dentro de las instituciones sanitarias donde se desenvuelve la

profesión, la expresión completa del cuidado se ve invisibilizada en favor del aún

prevalente paradigma biomédico, la preferencia hacia el uso de la tecnología y un

desconocimiento del sentido del cuidado 6 . Esta yuxtaposición conflictiva entre lo que debe

ser, y lo que es, ya ha sido abordada por profesionales de enfermería dedicados a la

investigación, señalando una desviación y un creciente olvido de la verdadera esencia y

sentido de la enfermería, siendo ésta una profesión más allá de lo derivado del

diagnóstico médico, sino algo propio, enfocado hacia las necesidades completas del ser

humano, el llamado ser holístico 2 . Dentro de la literatura, además, existe una marcada

línea investigativa enfocada hacia los problemas internos por los cuales la profesión de

enfermería se ve afectada, ya sea de manera directa y observable, o de manera indirecta,

sólo escudriñable bajo el meta análisis. Frente a estos antecedentes, la literatura que

aborde una relación entre ambos es casi inexistente, o por lo menos, bastante reducida,

por lo que es necesario la generación de más conocimiento sobre el efecto de lo que la

enfermería debe corregir y reflexionar sobre sí misma, y la manifestación ideal del sentido

humanista de la profesión.

3.2) Planteamiento del Problema

La profesión de enfermería, dentro de las últimas décadas, ha pasado por procesos

de evolución y mejoramiento constante, en conjunto a los avances tecnológicos en el área médica, sumado al creciente aumento del cuerpo investigativo de la profesión, le ha permitido posicionarse como una fuerza importante dentro del sistema de salud en nuestro país. Este progreso, sin embargo, no ha estado libre de inconvenientes, pues, con el desarrollo de la profesión y del sistema en el que ésta se desenvuelve, nuevas problemáticas han sido descubiertas para superar. La literatura en enfermería ha tenido

énfasis en el meta análisis de la profesión, enfocado hacia el rol del cuidado dentro de

la enfermería, la autonomía, empoderamiento, y el cambio de paradigmas desde la

profesión frente a estos obstáculos, los cuales se encuentran en todos los niveles de

acción de la enfermería, en el contacto con sus usuarios, con sus colegas, con las instituciones en que se desempeñan, y entre los mismos profesionales.

3.3) Justificación del problema

Nuestra elección sobre el tema de seminario, nace desde una incógnita que surgió a

lo largo de nuestras experiencias clínicas: ¿Hay obstáculos para los profesionales de

enfermería para poder entregar cuidados humanizados confiadamente de manera de

constante dentro de su contexto laboral?

Cuando hablamos de obstáculos, nos referimos a todas las situaciones potencialmente estresantes o complicadas de manejar para el profesional, que causen un efecto negativo, con una posible alteración en su capacidad de brindar cuidados realmente humanos.

Y a la vez, con cuidados realmente humanos, nos referimos a algo más allá de las habilidades técnicas. Entender al usuario como una entidad biopsicosocial, con emociones, identidad e historia propia. Ser capaces de entregar un cuidado holístico, entendiendo y atendiendo integralmente las necesidades de los usuarios.

A nosotros se nos ha instruido la profesión como un gremio de líderes en gestión del

cuidado, profesionales con un buen nivel de conocimientos y habilidades técnicas, emocionales y sociales, con un fuerte enfoque holístico, las cuales nos facultan a afrontar cualquier situación que emerja dentro de algún servicio intrahospitalario. Con esto en consideración, ¿cómo es que estos líderes que actualmente desempeñan el rubro toleran estas condiciones que les impide realmente manifestar lo más refinado de

la disciplina? Este hecho frecuentemente queda invisibilizado ante la sociedad, incluso,

ante nosotros mismos. Muchas veces se usa la justificación de que los profesionales soportan, por ejemplo, la sobre carga laboral, porque “Es parte de la vocación”, “Es el deber” “Falta personal”, etc. Eso es entendible, un buen profesional está preparado para operar incluso bajo condiciones desfavorables, además, los servicios públicos no están exentos de problemáticas en cuanto a administración de recursos. El problema radica cuando estas condiciones se vuelven la norma, y empiezan a difuminar los propios derechos y condiciones laborales justas de los profesionales, que a su vez, impiden un correcto desempeño de su labor. ¿Dónde dibujamos la línea, si es que efectivamente la llegásemos a dibujar, entre los esfuerzos adicionales implícitos a la profesión y lo que ya nos incapacita de brindar un cuidado humanizado de calidad? Pretendemos con esta investigación escudriñar bajo un ojo crítico nuestra propia profesión y el sistema dentro del cual está inserto, y valorar las propias percepciones de los profesionales que actualmente se desempeñan en contextos clínicos, con el propósito de obtener una exploración sobre estos temas, al menos al nivel local, lo cual quedará como referencia y recurso para construir una profesión de enfermería cada vez más empoderada, consciente y orientada hacia el futuro.

3.4) Pregunta/s de Investigación

¿Cuáles son los servicios donde existen más barreras para la entrega de cuidados humanizados?

¿Cuál es la percepción del concepto de cuidado humanizado para los y las profesionales de enfermería a investigar?

¿Cuáles son las barreras percibidas por los y las profesionales de enfermería que impiden entregar cuidados humanizados en los servicios a investigar?

¿Existen diferencias en la percepción de las barreras según edad, sexo, cargo, años de antigüedad, servicio?

¿Hasta qué grado es percibido por los y las profesionales de enfermería el impedimento en la entrega de cuidados humanizados según las barreras percibidas?

CAPÍTULO IV: OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN

4.1) Objetivo General

Analizar la percepción de las barreras en el ejercicio de la profesión inserta en el contexto clínico institucional, que impidan a los profesionales de enfermería brindar cuidados humanizados de calidad a los pacientes hospitalizados en el Servicio de Medicina, Unidad de paciente crítico y Urgencia de la Clínica Atacama, Copiapó

4.2) Objetivos Específicos

Reconocer percepciones y aplicación del concepto de cuidados humanizados en los profesionales de enfermería a investigar.

Determinar la percepción de los profesionales de enfermería en cuanto al impacto de las barreras descritas en el marco teórico en su entrega de cuidados humanizados.

Categorizar barreras, factores y contextos que influyen negativamente en la aplicación del cuidado humanizado por parte de los profesionales de enfermería a investigar.

Comparar los grados en que las diversas barreras y factores descritos en el marco teórico afectan a la aplicación cuidado humanizado por parte de los profesionales de enfermería.

CAPÍTULO V: DISEÑO METODOLÓGICO CUANTITATIVO

5.1) Tipo de estudio

Descriptivo cuantitativo transversal.

Para la realización de esta investigación se trabajara con una metodología de tipo cuantitativa descriptiva transversal ya que nuestro sujeto de estudio seleccionado es de serie de casos en 3 servicios que buscarán las características, presencia y dificultades con respecto a la aplicación de cuidados humanizados en un momento determinado. Los datos serán analizados estadísticamente, lo que dará un carácter cuantitativo a la investigación.

5.2) Contexto

5.2.1) Tiempo y Lugar

La investigación será aplicada durante el segundo semestre del año académico 2017, dentro de los servicios de Medicina, Unidad de Paciente Critico y Urgencia, de la Clínica Atacama, Copiapó.

5.3) Población Objetivo Enfermeras/os que trabajan en los servicios de Medicina, Unidad de Paciente Critico y Urgencia de la Clínica Atacama, Copiapó

5.4) Muestra

5.4.1) Tamaño Muestral y Tipo de Muestreo El universo será de una población finita, esto quiere decir que nosotros como investigadores, sabemos de antemano el tamaño muestral que corresponde a 18 enfermeros/as de la Clínica Atacama de Copiapó de 3 servicios (Medicina- UPC- Urgencia) permitiéndonos esto diversificar los resultados de los profesionales de enfermería en función de la población atendida y el tiempo y metodología de cuidado empleado. Al ser una muestra no significativa no entra en ninguna categorización de muestreo.

5.5) Criterio de Inclusión y Exclusión

Criterios de inclusión

Criterios de exclusión

Todo enfermero/a con título universitario

Todo profesional de salud de la Clínica

ya sea planta, con contrato plazo fijo,

Atacama que no se desempeñe como

administrativo, horario por turno,

enfermero y no posea título universitario de

reemplazo, honorario y de campañas.

enfermería.

Todo enfermero que su lugar de trabajo

Todo profesional de enfermería que no

sea al menos uno de los siguientes:

trabaje en los servicios de Medicina,

servicio de Medicina, Unidad de Paciente

Unidad paciente crítico y Urgencia de la

Critico, Urgencia de la Clínica Atacama de

Clínica Atacama.

Copiapó.

5.6) Variables del Estudio

Edad

Sexo

Estado civil

Número de hijos

Tipo de servicio

Cargo de trabajo

Años de servicio

Tipo de turno

Sobreturnos (turnos de trabajo extraordinarias)

Horas extras

Sobrecarga laboral

Remuneración

Relaciones interpersonales

Percepción sobre el cuidado humanizado

Barreras para ejercer cuidado humanizado

5.7)

Operacionalización de las variables (Definición Nominal y Definición

operacional)

Variable

Definición

 

Dimensión

Operacionalización

conceptua

 

l

Sexo

Condición orgánica

 

Femenino

 

que distingue a los

Masculino

machos

de

las

 

hembras.

 

Edad

Tiempo que ha

   

Menos de 30 años

vivido una persona

Entre 30 y 40 años

u otro ser vivo

 

Entre 41 y 50 años

contando desde

 

Más de 50 años

su

nacimiento.

Estado civil

Condición de una

 

Soltero/a

 

persona según el

Conviviente

registro civil en

Casado/a

 

función de si tiene

Separado/a

o

no

pareja

y

su

Viudo/a

 

situación legal

 

respecto a esto.

 

Número de

Es

el total de hijos

 
Número de Es el total de hijos   0

0

hijos

nacidos

vivos

que

hijos nacidos vivos que 1

1

ha

tenido

 

una

ha tenido   una 2

2

persona

hasta

el

persona hasta el 3

3

momento

en

que

más de 4

 

registra

su

último

 

hijo.

 

Tipo de

División

 

por

 

Servicio

de

servicio

especialidades

de

 

Medicina

un

recinto

Servicio

de

Hospitalario.

   

Urgencia

 

Servicio

de

   

Unidad paciente

critico

Cargo de

La descripción de cargo o puesto de trabajo se refiere a las tareas, deberes y responsabilidades del cargo, es el proceso de estructuración del trabajo y de designación de las actividades de trabajo concretas de un individuo.

Enfermera clínica

trabajo

Enfermera supervisora

Años de

Cantidad

de

años

De 0 a 5 años

servicio

que

una

persona

Entre 6 y 10 años

ha ejercido

en

Entre 11 y 15 años

un

puesto

de

Más de 15 años

trabajo.

 

Tipo de turno

Es el tiempo exacto

Cuarto turno

de cada día que se utiliza en prestar un servicio, teniendo en cuenta cuándo

Tercer turno

Diurna

Otro

se

inicia,

interrumpe y finaliza el trabajo respetando la duración legal de la jornada establecida por un contrato de prestación de servicios.

Sobreturno

Jornada

 

laboral

Si

 

extraordinaria

que

No

excede

las

horas

Semanal

semanales pactadas

Mensual

en

el

contrato

de

 

Anual

 

trabajo.

 

Describir cuantas veces

Horas extras

Cantidad de tiempo

Diaria

 

que

un

trabajador

Seminal

realiza

sobre

su

Mensual

jornada

de

trabajo,

que

normalmente

suele

ser

una

jornada

de

ocho

horas.

 

Sobrecarga

Exceso de trabajo, ritmo, alta presión

y/o plazos urgentes de finalización.

Si

 

laboral

No

Nunca

 
 

Ocasionalmente

A veces

A menudo

Siempre

Remuneración

Se

entiende

 

Menos

de

por

 

$500.000 pesos

remuneración

 
remuneración   Entre $500.000 y

Entre

$500.000 y

 

las

 

999.999

contraprestaciones

 

pesos

en

dinero

y

Entre

 

las adicionales en especie avaluables en dinero que debe

 

$1.000.000

y

$1.499.999

pesos

Entre

 
 

percibir

 

$1.500.000

y

el

$2.000.000

trabajador

 

del

pesos

empleador

por

Más

de

causa del contrato

$2.000.000 de

de trabajo.

 

pesos.

 

Totalmente en desacuerdo

Desacuerdo

Ni de acuerdo Ni desacuerdo

De acuerdo

Totalmente de acuerdo.

Relaciones

Las

relaciones

Excelente

laborales

interpersonales se

Muy buena

interpersonale

entienden

como

Buena

s

vínculos

o

lazos

Regular

entre

integrantes

Mala

de

una

Muy mala

comunidad,

 

Nunca

que

son

Ocasionalmente

fundamentales para el

A veces

A menudo

desarroll o biopsicosocial del

Siempre

ser

humano

en

especial

de

las

habilidades

 

sociales

donde

entra

en

juego

la

interacción

con

el

 

entorno.

   

Cuidado

Es el concepto de

Holístico

Holístico

humanizado

cuidado

Interpersonal

corresponde a

humanizado que

Técnico

considerar las

tienenlos

Retroalimentado

necesidades

profesionales de

biomédicas,

enfermería

que

emocionales,

debería ser similar

espirituales y

a: Acto de cuidado

sociales.

más

allá

de lo

Interpersonal

técnico

aplicado

relación empática y

por un ser humano

horizontal entre

para velar

por

usuario y

otro.

funcionario.

Técnico considera

las habilidades en

procedimientos y el

cuerpo de

conocimientos

profesionales.

Retroalimentado es

la participación

reflexiva y de

crecimiento por

parte de los

usuarios y

profesionales hacia

los mismos.

Barreras

Serían

todas

- Existencia de

Si

las

barreras

No

para

dificultades

- Sobrecarga laboral

Nunca

ejercer

manifestadas,

- Exceso de horas de

Ocasionalmente

A veces

cui

 

que

trabajo

A menudo

 

Siempre

dado

impidan

- Percepción de falta de autonomía

humanizado

 

la

Expresión

- Pocas normativas institucionales que regulen, registren y fiscalicen el cuidado humanizado

adecuada

 

de

l cuidado

humanizado.

- Violencia laboral

- Género

- Desgaste emocional

- Despersonalización

- Falta de realización personal

5.8) Recolección de la Información

5.8.1) Técnicas de recolección de la información

Se confeccionó un instrumento para obtener datos biosociodemográfico, concepto de cuidado humanizado y posibles barreras, este será creado por el grupo de seminario. Se llevara a validación por 5 expertos en el área.

5.8.2) Plan de recolección de la información

Los datos o información se obtendrán de la muestra seleccionada, ya descrita. Recoger estos datos será una manera de medir las diferentes percepciones del personal de enfermería. A través de la herramienta de recolección de datos podremos obtener respuestas. Las variables serán medidas por ítem numérico, o codificación. Como se mencionó anteriormente, la herramienta que se utilizara será una encuesta de preguntas cerradas y 2 abierta que será aplicada durante el segundo semestre del 2017 en los 3 servicios Medicina, Unidad de Paciente Critico y Urgencia. Se aplicará la herramienta o instrumento de manera presencial e individual. Los datos obtenidos se dispondrán codificados y se transferirán a una matriz de datos, para reparar su futuro análisis.

5.9) Plan de Análisis de Datos.

Al finalizar con las encuestas a todos los funcionarios de la muestra descrita anteriormente, se recopilaran las respuestas y se creará una base de datos donde digitalizaremos los resultados para posterior análisis y proceso descriptivo de la muestra con el programa SPSS5.10) Implicancias éticas del estudio: Análisis según los cuatro criterios Belmont.

-Beneficencia: se respetará este principio debido a que los participantes de este estudio serán tratados de forma digna al momento de dar su opinión sin menospreciarla ni cuestionarla.

-Autonomía: se cumplirá ya que luego de explicarles el consentimiento informado los usuarios participantes tienen la libertad de aceptar o rechazar unirse al estudio firmando el documento. En caso de firmarlo, el usuario tiene derecho de retirarse cuando lo estime conveniente.

-No maleficencia: se cumplirá dado que en este estudio se respetará la integridad de los usuarios de forma holística con la finalidad de no producir daño y en las actividades se evitará hacer el mal.

-Justicia: se respetará debido a que todos los usuarios que cumplan los criterios de inclusión tendrán las mismas posibilidades de participar del estudio, serán tratados y considerados de la misma manera.

5.11) Carta Gantt

5.11) Carta Gantt 52

CAPÍTULO VI: RESULTADOS Y ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN

El universo de análisis eran de 20 profesionales, pero una fue invalidada ya que no cumplía con más del 50% de las preguntas contestadas y otros 2 profesionales se negaron a participar dejando un universo de 17 profesionales de enfermería. En cuanto a la tabla n°8, en cuanto a la definición de cuidado humanizado, la cual fue una pregunta abierta, se categorizaron las respuestas en base a cuantas características presentaban que corresponden a lo planteado en el marco teórico que integra el cuidado humanizado, estas características son: Ser holístico, interpersonal, técnico y retroalimentado.

Tabla N°1 Género

Edad

Genero

Porcentaje

Masculino

23,5%

4

Femenino

76,5%

13

Total

100,0%

17

En el universo encuestado, se aprecia una marcada prevalencia del género femenino, con un 76,5% (13 profesionales) de éste, mientras que el género masculino se encuentra por debajo de la mitad de este valor, ocupando el 23,5% (4 profesionales) restante.

Tabla N°2 Edad

Edad

Porcentaje

Menos de 30

47,1%

8

Entre 30 y 40

41,2%

7

Entre 41 y 50

0,0%

0

Más de 50 años

11,8%

2

Total

100,0%

17

En cuanto a la edad, en su gran mayoría se encuentran en el rango de menos de 30 años, con un 47,1% (8 profesionales), seguidos de cerca por profesionales entre los 30 y 40 años con un 41,2% (7 profesionales). En base a esto, el universo consultado es aun considerablemente joven, en su gran mayoría, siendo sólo un 11,8% (2 profesionales) con mayoría de edad sobre los 50 años. Inmediatamente esto indica que la muestra mayoritariamente corresponde a profesionales jóvenes, y formados recientemente.

Tabla N°3 Estado civil

Estado civil

Estado civil

Porcentaje

Soltero/a

52,9%

9

Conviviente

17,6%

3

Casado/a

23,5%

4

Separado/a

5,9%

1

Viudo/a

0,0%

0

Total

100,0%

17

Con respecto al estado civil, la población consultada se denomina predominantemente soltera, con un 52,9% (9 profesionales) de los resultados, con la segunda mayoría correspondiendo a la suma de los profesionales que se encuentren en algún tipo de relación de pareja, con un 41,7% (7 profesionales) del universo

Tabla N°4 Número de hijos

N° de hijos

Porcentaje

0 hijos

47,1%

8

1 hijo

5,9%

1

2 hijos

35,3%

6

3 hijos

5,9%

1

Más de 3

5,9%

1

Total

100,0%

17

En lo que corresponde al número de hijos, el 52,9% (9 profesionales) señala tener a lo menos un hijo/a, mientras que el 47,1% (8 profesionales) restante refirió no tener hijos.

Tabla N°5 Servicio

Servicio Porcentaje N° Medicina 47,1% 8 UPC 17,6% 3 Urgencia 35,3% 6 Total 100,0% 17
Servicio
Porcentaje
Medicina
47,1%
8
UPC
17,6%
3
Urgencia
35,3%
6
Total
100,0%
17

En este estudio se aplicó el instrumento en 3 servicios de la Clínica Atacama: el Servicio de Unidad Paciente Critico, Medicina y Urgencia en el cual en estos dos últimos el instrumento fue aplicado a la totalidad de los profesionales que se desempeñan en el servicio, la Unidad de Paciente Crítico en el cual sólo fue posible aplicar el instrumento a 3 de los profesionales que se desempeñan en el servicio. Dentro del universo total, un 52,9% (9 profesionales) corresponde a profesionales que se desempeñan en servicios de alta complejidad, lo que marca la leve mayoría de la muestra total.

Tabla N°6 Cargo de trabajo

Tabla N°6 Cargo de trabajo

Cargo

Porcentaje

Enfermero/a clínico

82,4%

14

Enfermero/a supervisor/a

17,6%

3

Total

100,0%

17

Dentro del universo de muestra, se caracterizaron dos cargos ejercidos por los profesionales, los clínicos, correspondiendo a un 82,4% (14 profesionales), y los que ejercen funciones de supervisión, correspondiendo a un 17,6% (3 profesionales). Esto caracteriza al universo de muestra mayoritariamente desempeñando labores clínicas, esparcido entre los servicios en los cuales se aplicó la investigación.

Tabla N°7 Años de servicio

Tabla N°7 Años de servicio

Años de servicio

Porcentaje

0 a 5 años

76,5%

13

Entre 6 y 10 años

5,9%

1

Entre 11 y 15 años

5,9%

1

Más de 15 años

11,8%

2

Total

100,0%

17

La gran mayoría de la muestra corresponde a profesionales con menos de 5 años de servicio, con un 76,5% (13 profesionales), seguida por los profesionales con más de 15 años de servicio, con un 11,8% (2 profesionales). Por ende, la muestra queda caracterizada en su mayoría por profesionales relativamente nuevos al servicio en el que se desempeñan.

Tabla N°8 Tipo de turno

   
   

Tipo de turno

Porcentaje

Cuarto Turno

82,4%

14

Tercer Turno

0,0%

0

Diurno

5,9%

1

Otro

11,7%

2

Total

100,0%

17

Con respecto a los turnos laborales en los cuales los profesionales encuestados desempeñan sus funciones, la gran mayoría ejerce labores en el sistema de Cuarto Turno, con un 82,4% (14 profesionales) de la muestra. Cabe destacar que un 11,7% (2 profesionales) marcaron la alternativa como “Otros”, en lo cual señalaron realizar un sistema de Cuarto Turno modificado, en el que no realizaban funciones durante las noches, bajo el mismo esquema del Cuarto turno.

Tabla N°9 Frecuencia de la aplicación del cuidado humanizado / definición cuidado humanizado

 

A menudo

Siempre

Siempre

Total

Total

Porcentaje

Porcentaje

Porcentaje

4

23,5%

0

0,0%

4

23,5%

1

5,9%

4

23,5%

5

29,4%

2

11,8%

0

0,0%

2

11,8%

0

0,0%

1

5,9%

1

5,9%

2

11,8%

2

11,8%

4

23,6%

0

0,0%

1

5,9%

1

5,9%

9

53,0%

8

47,1%

17

100,0%

De los profesionales encuestados, sumativamente un 70,6% (12 profesionales) tiene en común la característica holística del cuidado humanizado, y dentro del total un 11,8% (2 profesionales) señalan 3 características del cuidado humanizado, la rama holística, interpersonal y técnica, siendo este grupo el cual estuvo más cerca de definir el cuidado humanizado con características señaladas.

Tabla N°10

   
    humanizado
humanizado
humanizado

humanizado

humanizado
    humanizado
   

Si

No

Total

Barreras

 

Porcentaj

   
 

Siempre

35,29%

6

 

A

menudo

5,88%

1

Sobrecarga laboral

A

veces

17,65%

3

Ocasionalmente

17,65%

3

Nunca

0,00%

0

 

Siempre

17,65%

3

0

5,9%

1

Exceso de horas de

trabajo

A

menudo

11,76%

2

A

veces

23,53%

4

Ocasionalmente

11,76%

2

 

Nunca

11,76%

2

 

Siempre

11,76%

2

Percepción de falta de

autonomía

A

menudo

29,41%

5

A

veces

5,88%

1

Ocasionalmente

23,53%

4

 

Nunca

5,88%

1

Pocas normativas

institucionales que

regulen, registren y

fiscalizen el cuidado

Siempre

23,53%

4

A menudo

29,41%

5

A veces

5,88%

1

Ocasionalmente

5,88%

1

Nunca

11,76%

2

 

Siempre

35,29%

6

A

menudo

11,76%

2

Violencia laboral

A

veces

11,76%

2

Ocasionalmente

5,88%

1

Nunca

11,76%

2

 

Siempre

17,65%

3

A menudo

11,76%

2

Género

A veces

5,88%

1

Ocasionalmente

17,65%

3

Nunca

23,53%

4

 

Siempre

29,41%

5

A

menudo

11,76%

2

Desgaste emocional

A

veces

23,53%

4

Ocasionalmente

5,88%

1

Nunca

5,88%

1

 

Siempre

35,29%

6

A menudo

17,65%

3

Despersonalización

A veces

11,76%

2

Ocasionalmente

11,76%

2

Nunca

0,00%

0

 

Siempre

35,29%

6

Falta de realización

personal

A menudo

17,65%

3

A veces

11,76%

2

Ocasionalmente

5,88%

1

 

Nunca

5,88%

1

En cuanto a la percepción del grado de efecto de las barreras descritas según si es que el profesional cree o no la existencia de éstas. Dentro del universo de muestra un 23,5% (4 profesionales) señaló que no cree que existan barreras para ejercer su cuidado humanizado, pero al ser presentados por las barreras descritas en el marco teórico, señalaron distintos grados de impacto, en cuanto a su percepción de estos factores como barreras para el cuidado. El 76,5% (13 profesionales) restante, plantea creer que existen dificultades para ejercer su cuidado humanizado, mostrando percepciones heterogéneas en cuanto a las barreras señaladas en el instrumento. Cabe destacar que la barrera percibida como menos frecuente en la obstaculización del cuidado humanizado, dentro del universo total, tomando sumativamente los resultados de “Ocasionalmente”, y “Nunca”, fue el género con un 58,8% (10 profesionales) de total.

Tabla N°11 Servicio / barreras en el cuidado humanizado

Servicio/barreras

/ barreras en el cuidado humanizado Servicio/barreras Tipo de Servicio   Servicio/barreras   U.M
Tipo de Servicio
Tipo de Servicio
Tipo de Servicio
Tipo de Servicio

Tipo de Servicio

 

Servicio/barreras

 

U.M

 

Número

Porcentaje

 

Nunca

0,0

0,0%

Ocasionalmente

2,0

25,0%

Sobrecarga laboral

A

veces

1,0

12,5%

A

menudo

0,0

0,0%

Siempre

5,0

62,5%

 

Nunca

2,0

25,0%

Ocasionalmente

0,0

0,0%

Exceso de horas de trabajo

A

veces

3,0

37,5%

A

menudo

1,0

12,5%

Siempre

2,0

25,0%

Nunca 0,0 0,0%

Nunca

0,0

0,0%

Ocasionalmente 4,0 50,0%

Ocasionalmente

4,0

50,0%

Percepción de falta de autonomí

Percepción de falta de autonomí

A

veces

0,0

0,0%

A menudo 2,0 25,0%

A

menudo

2,0

25,0%

 

Siempre

2,0

25,0%

Nunca 2,0 25,0%

Nunca

2,0

25,0%

Ocasionalmente 0,0 0,0%

Ocasionalmente

0,0

0,0%

Pocas normativas institucionales

Pocas normativas institucionales

A

veces

0,0

0,0%

A menudo 2,0 25,0%

A

menudo

2,0

25,0%

 

Siempre

4,0

50,0%

Nunca 2,0 25,0%

Nunca

2,0

25,0%

Ocasionalmente 1,0 12,5%

Ocasionalmente

1,0

12,5%

Violencia laboral

Violencia laboral

A

veces

1,0

12,5%

A menudo 0,0 0,0%

A

menudo

0,0

0,0%

 

Siempre

4,0

50,0%

Nunca 3,0 37,5%

Nunca

3,0

37,5%

Ocasionalmente 2,0 25,0%

Ocasionalmente

2,0

25,0%

Género

Género

A

veces

0,0

0,0%

A menudo 0,0 0,0%

A

menudo

0,0

0,0%

 

Siempre

3,0

37,5%

Nunca 1,0 12,5%

Nunca

1,0

12,5%

Ocasionalmente 0,0 0,0%

Ocasionalmente

0,0

0,0%

Desgaste emocional

Desgaste emocional

A

veces

2,0

25,0%

A menudo 1,0 12,5%

A

menudo

1,0

12,5%

 

Siempre

4,0

50,0%

Nunca 0,0 0,0%

Nunca

0,0

0,0%

Ocasionalmente 1,0 12,5%

Ocasionalmente

1,0

12,5%

Despersonalización

Despersonalización

A

veces

2,0

25,0%

A menudo 1,0 12,5%

A

menudo

1,0

12,5%

 

Siempre

4,0

50,0%

Nunca 1,0 12,5%

Nunca

1,0

12,5%

Ocasionalmente 1,0 12,5%

Ocasionalmente

1,0

12,5%

Falta de realización personal

Falta de realización personal

A

veces

0,0

0,0%

A menudo 0,0 0,0%

A

menudo

0,0

0,0%

 

Siempre

6,0

75,0%

S.U U.UPC Número Porcentaje Número Porcentaje 0,0 0,0% 0,0 0,0% 1,0 33,3% 0,0 0,0% 0,0
S.U
U.UPC
Número
Porcentaje
Número
Porcentaje
0,0
0,0%
0,0
0,0%
1,0
33,3%
0,0
0,0%
0,0
0,0%
5,0
83,3%
1,0
33,3%
1,0
16,7%
1,0
33,3%
0,0
0,0%
0,0
0,0%
0,0
0,0%
1,0
33,3%
1,0
16,7%
0,0
0,0%
4,0
66,7%
1,0
33,3%
1,0
16,7%
1,0
33,3%
0,0
0,0%
1,0
33,3%
1,0
16,7%
0,0
0,0%
0,0
0,0%
0,0
0,0%
1,0
16,7%
1,0
33,3%
3,0
50,0%
1,0
33,3%
1,0
16,7%
0,0
0,0%
0,0
0,0%
0,0
0,0%
1,0
16,7%
1,0
33,3%
2,0
33,3%
0,0
0,0%
3,0
50,0%
2,0
66,7%
0,0
0,0%
0,0
0,0%
1,0
16,7%
0,0
0,0%
0,0
0,0%
1,0
33,3%
2,0
33,3%
1,0
33,3%
2,0
33,3%
1,0
33,3%
1,0
16,7%
1,0
33,3%
2,0
33,3%
1,0
33,3%
1,0
16,7%
1,0
33,3%
0,0
0,0%
0,0
0,0%
3,0
50,0%
0,0
0,0%
0,0
0,0%
0,0
0,0%
0,0
0,0%
0,0
0,0%
2,0
33,3%
0,0
0,0%
2,0
33,3%
1,0
33,3%
2,0
33,3%
2,0
66,7%
0,0
0,0%
0,0
0,0%
0,0
0,0%
0,0
0,0%
2,0
33,3%
0,0
0,0%
1,0
16,7%
1,0
33,3%
1,0
16,7%
2,0
66,7%
2,0
33,3%