Sei sulla pagina 1di 1

ANALISIS PSICOSOCIAL DEL DELINCUENTE

La Criminología o conocida también como Psicología Criminal trata de averiguar o de conocer


qué es lo que induce a un sujeto a delinquir, qué significado tiene esa conducta para él, por
qué la idea de castigo no lo atemoriza y le hace renunciar a sus conductas criminales. La teoría
psicológica consiste en aclarar su significado en una perspectiva histórica-genética. Un análisis
completo del hombre delincuente requiere de por sí un trabajo interdisciplinario, un trabajo
que permita la exposición del hábitat de los individuos; de su familia, de su cultura con sus
diferentes aspectos de sus procesos de educación, enseñanza y organización social, de sus
estructuras políticas, de su religión y de su arte.

Se realiza, un estudio del delincuente a nivel psicológico y con una metodología específica,
pero el objeto de estudio debe ser tomado como un fenómeno unitario y complejo que se
agota.

Con frecuencia se afirma la existencia de una relación entre delito y la locura y es aún asunto
de discusión; pero la historia delictiva nos muestra que sí existe tal relación, además los
disturbios psicológicos son causa y razón de múltiples actitudes antisociales. Hemos visto
como una personalidad mal formada es particularmente susceptible de cometer crímenes,
principalmente por su falta de resistencia a la frustración, su menor capacidad de manejar
agresividad, su escasa aptitud de adaptación, pues varias investigaciones de la mentalidad de
los criminales, maleantes, delincuentes y otros tipos antisociales, han demostrado, que casi
todas las personas de esa clase son de mentalidad baja.

Asimismo se afirma que las carencias intelectuales, durante el desarrollo, pueden ser causa de
conductas antisociales, principalmente por la falta de entendimiento de los principios eróticos,
morales y jurídicos. Creemos que la delincuencia es una de las manifestaciones de la
desadaptación más comunes

Por otra parte, las más comunes de las manifestaciones de la inadaptación de los jóvenes y
que no son de especial interés, son las siguientes:

La evasión (ya sea del hogar, de la escuela o de la sociedad), la inadaptación social, el suicidio,
la mentira, el pillaje, la perversión sexual (en sus formas: homosexualidad, la prostitución o el
libertinaje), la inestabilidad emocional e inestabilidad motriz, las toxicomanías, el fracaso
ocupacional y las crisis religiosas.

Tras todas estas afirmaciones, lo que se pretende mediante este trabajo es reafirmar la
importancia que tiene la psicología criminal para la investigación del delito, no solo estudiando
e interpretando los causales a nivel psicológico del hecho delictivo, también en aportar tras el
proceso del delito determinadas características y/o perfiles psicológicos que ayudaran a
entender el tipo de personalidad que presenta el criminal.