Sei sulla pagina 1di 4

INMUNIDAD DE JEFE DE ESTADO

1. INTRODUCCIÓN

El principio de inmunidad es uno de los pilares clásicos del Derecho Internacional y se


encuentra íntimamente ligado con el concepto de soberanía. De este modo, esta
antigua institución del Derecho Internacional Público ha sido una figura presente en
las relaciones internacionales desde los orígenes de esta rama del Derecho.

Con respecto a los Jefes de Estado, y en concreto, los Jefes de Estado en actividad,
el principio de inmunidad de los mismos ha sido objeto de una evolución a lo largo del
desarrollo del Derecho Internacional. En este sentido, esta evolución ha implicado
tanto la despersonificación de la figura del Estado en su máxima autoridad lo que ha
dado lugar a inmunidades diferenciadas entre el Estado, por un lado, y el Jefe de
Estado, por otro así como a una restricción de este principio. Un hito esencial en esta
restricción ha sido, sin duda, el desarrollo del Derecho Penal Internacional y la creación
de la Corte Penal Internacional.

2. ANTECEDENTES HISTORICOS.

Desde su origen en la Edad Media las inmunidades se identificaron entre la majestad


del Estado y del Soberano. Hoy se entiende la noción de representatividad como la
personalidad internacional en la investidura del gobernante que ejerce sus funciones.
Los Jefes de Estado, concretamente, disfrutan no solo de una inviolabilidad personal,
sino de una inmunidad de jurisdicción penal, civil y administrativa, de una inmunidad
de ejecución, y de inmunidades fiscales y aduaneras.

3. CONCEPTO

3.1. El JEFE DE ESTADO


Es la autoridad superior de un Estado/país. Es quien, en principio, representa la unidad
de un país y su continuidad ante el Estado mismo e internacionalmente. Se dice, por
tanto, que es el representante y responsable del país ante el pueblo y el mundo. Las
funciones específicas de los jefes de Estado varían de acuerdo al sistema político de
cada Estado

3.2. INMUNIDAD

El término inmune es un adjetivo de tipo calificativo que se usa para hacer referencia
a la capacidad de una persona de no ser afectado por diferentes agentes externos.
Puede ser usado en sentido figurativo cuando se señala que uno es inmune a
determinadas situaciones o eventos que no causarían cierto tipo de alteración o daño
a cualquier persona a nivel emocional o psicológico.

4. INMUNIDAD DE JEFES DE ESTADO.

La inmunidad de los Jefes de Estado se deriva en que los individuos que están al frente
de una colectividad estatal no pueden ser afectados en el ejercicio de sus funciones ni
tampoco pueden ser juzgados por jurisdicción extranjera alguna, porque representan
su soberanía. Esta prerrogativa es compatible con principios consignados en la Carta
de Naciones Unidas, tales como la igualdad jurídica y la no intervención en asuntos
internos, que se han sustentado en la reciprocidad y la cortesía internacional. Por
tanto, la inmunidad ampara a diplomáticos y funcionarios de alta jerarquía de los
gobiernos en el desempeño imperturbable de sus funciones.

También están las inmunidades de los representantes ante algunas organizaciones


internacionales, cuyo ejemplo regulador contempla las inmunidades acordadas a
algunos funcionarios de la Organización de Naciones Unidas (onu) según los términos
del artículo 105.1 de la Carta de Naciones Unidas, o las inmunidades acordadas a los
magistrados, fiscales adjuntos y secretarios de la Corte Penal Internacional, en
concordancia con lo dispuesto por el artículo 48 del Estatuto de Roma
convenientemente.
A su vez, cabe hacer referencia a la Convención sobre las Misiones Especiales del 8
de diciembre de 1969, la cual regula en su artículo 21 la inmunidad de los jefes de
Estado que participan en misiones especiales. No obstante, esta última no abarca el
amplio espectro de actividades de los jefes de Estado ni mucho menos los aspectos
del principio de inmunidad y han sido proclive dentro del contexto analítico local-
internacional (caso avión presidencial del presidente Morales del Estado Plurinacional
de Bolivia) de una serie de interpretaciones alegóricas en detrimento de la validez
normativa y alcance jurídico de la misma.

Ante este escenario, la jurisprudencia lato sensu ha generado el principal aporte a la


regulación del principio de inmunidad de los jefes de Estado.

Una imperiosa precisión conlleva a concentrarnos en el fundamento de este principio


en correlación a las escuetas evaluaciones vertidas. De modo general, este consiste
en permitir que el sujeto que goza de ese privilegio pueda ejercer sus funciones de
manera cabal e independiente.

5. MARCO LEGAL.

Convención de Viena sobre las Relaciones Diplomáticas de 1961, que en su artículo


22.3 señala que los medios de transporte diplomáticos ‘no podrán ser objeto de ningún
registro

El artículo 26 el cual destaca que el Estado con relación diplomática garantizará ‘la
libertad de circulación y de tránsito por su territorio

Los artículos 21.1, 25.1.3 y 27 de la Convención sobre las Misiones Especiales de


1969 que estipula claramente la inmunidad diplomática de un Jefe de Estado, la
inviolabilidad del transporte presidencial y la libertad de circulación.

El artículo 40 de la citada Convención señala que ‘si un agente diplomático (el máximo
representante es el Jefe del Estado) atraviesa el territorio de un tercer Estado para
reintegrarse a su cargo o para volver a su país, el tercer Estado le concederá la
inviolabilidad y todas las demás inmunidades necesarias para facilitarle el tránsito o el
regreso’.

La resolución A/RES/59/38 adoptada por la Asamblea General de la ONU de 2004,


que aprobó la Convención de las Naciones Unidas sobre las inmunidades
jurisdiccionales de los Estados y de sus bienes, en el párrafo 2 del artículo 3 dispone
que ésta se entenderá sin perjuicio de los privilegios e inmunidades que el derecho
internacional reconoce ratione personae a los Jefes de Estado.

6. CONCLUSION

Reconociendo que tales inmunidades y privilegios se conceden, no en beneficio de las


personas, sino con el fin de garantizar el desempeño eficaz de las funciones de las
misiones diplomáticas en calidad de representantes de los Estados” (7). Tal como
señala Broomhall, jurisconsulto británico, este mismo fin funcional e impersonal se
aplica, mutatis mutand (cambiando lo que se deba cambiar) a la figura del jefe de
Estado, así como a otros altos funcionarios.

7. BIBLIOGRAFIA.

CONSTITUCION POLITICA DEL ESTADO PLURINACIONAL

http://www.la-razon.com/la_gaceta_juridica/Alcance-normativo-inmunidad-jefes_0_1874212638.html

http://laestrella.com.pa/opinion/inmunidades-jefes-estado/23490664

http://www.legaltoday.com/opinion/articulos-de-opinion/inmunidades-de-los-jefes-de-estado-o-
gobierno-y-jurisdiccion-univesal

http://jpallares.blogspot.com/2010/08/inmunidad-de-los-jefes-de-estado-y.html

https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-34372016000100011

https://politica.elpais.com/politica/2015/05/25/actualidad/1432564806_011573.html