Sei sulla pagina 1di 2

1

ASUMIENDO LA ACTITUD DEBIDA


(Santiago 1:9-11)
INTRODUCCIÓN
Jesús, en cierta oportunidad… exaltó la actitud de una viuda muy pobre… que estaba
ofrendando con humildad todo lo que tenía. Contrastó esta actitud con la de los ricos…
que se vanagloriaban en lo que podían dar. Dios exalta a todo aquel que obra conforme a
su voluntad.
DESARROLLO
¿Qué actitud debe asumir el hermano de humilde condición? (v. 9).
El hermano de humilde condición debe gloriarse en su exaltación.
¿Qué significa “gloriarse en su exaltación”?
Esta sugerencia hace referencia a la riqueza espiritual con la que cuentan los hijos de Dios.
Gloria, entre sus acepciones, significa honra. Dios da honra, reconoce a quienes asumen
una actitud digna frente a sus ojos. Dios exalta, pone en alto, a los humildes.
El poder de Dios se perfecciona en la debilidad (2 Co. 12:9).
Los pobres se sienten débiles e indefensos frente a un mundo que los oprime… pero
tienen el privilegio de palpar el poder de Dios… cada día en sus vidas… cuando dependen
de El para todo.
¿Cómo se hace posible, siendo de humilde condición, manifestar la confianza en Dios?
Se hace posible manifestar la confianza en Dios… a través de una actitud que de gloria a
Dios… a través de una actitud que le honre… y que le agrade a Dios.
María, la madre de Jesús… alabó a Dios por las bendiciones que estaba recibiendo de Él,
aun cuando ella se reconocía de humilde condición (Lucas 1:47-48,52).
Dios requiere que se haga manifiesta la alabanza en nuestros labios, reconociendo los
atributos de Dios, depositando toda nuestra confianza en Él.
¿Cuál debe ser la actitud de quien es rico? (v. 10a) El rico debe humillarse frente a Dios.
¿Por qué el rico debe humillarse frente a Dios?
El rico debe humillarse frente a Dios para no caer en la autosuficiencia.
El peligro que corre el rico es pensar que con el dinero todo lo puede. Al reconocer su
pequeñez frente a Dios, le da el lugar debido en su vida.
¿Con qué compara Santiago al hombre rico que confía en las riquezas? (v. 10b)
2

Santiago compara al hombre rico que confía en las riquezas con la flor de la hierba.
¿Cuál es el destino del que confía en las riquezas? (v 11)
El destino del que confía en las riquezas es el de la flor de la hierba, la cual se marchita, se
seca y se cae cuando sale el sol abrasador.
El sol abrasador es el “sol de las pruebas”, que quema… fatiga… agobia al rico en sus
empresas… dado que su confianza, en lugar de estar puesta en Dios… está puesta en su
autosuficiencia.
¿Qué demanda Dios al hombre rico?
Dios demanda al hombre rico que se humille ante su presencia… dado que Él lo exaltará
cuando fuere tiempo (1 P. 5:6) Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que
él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él
tiene cuidado de vosotros.
Dios demanda que confíe solamente en El y que sea hallado fiel en la administración de
los bienes que han sido puestos bajo su cuidado.
CONCLUSIÓN
Dios asegura su cuidado sobre todo ser humano, sea cual fuere su situación social. La
condición es que dependa de El en todo; únicamente así se podrán afrontar las pruebas.
Dios asegura que exaltará a sus hijos cuando fuere tiempo. Dios exalta a todo aquel que
obra conforme con su voluntad.
Desafío: Leamos nuevamente 1 P. 5:6, para que Dios nos predisponga a humillarnos en su
presencia, confiando plenamente en su promesa.
Oremos, para asumir siempre la actitud debida frente a Dios, sea cual fuere nuestra
condición social.