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ROBERT GREENE Una produccion de Joost Elffers LAS DES TRATEGIAS DE LA OCEANO UIiLA RAPIDA DE ASB ESTRATEGIAS Conozca las claves para enfrentar con éxito las batallas cotidianas La realidad actual se ha vuelto cada vez mas competitiva y violenta. Todos los dias, a todas horas y en cualquier lugar enfrentamos un feroz antagonismo que nos obliga a estar preparaclos no sdlo para de- fendernos de quienes buscan sacar ventaja de nosotros, sino también para conquistar las metas que nos hemos propuesto. Con este fin, el autor pone al alcance de nuestra mano las estrate- gias de figuras como Julio César, Napoledn Bonaparte, Winston Chur- chill, Federico el Grande y Otto von Bismarck, adaptadas a la reali- dad contempordnea. Asimismo, resume para los lectores de hoy las ideas de Maquiavelo, Carl von Clausewitz y otros grandes estrategas de la historia. El mundo empresarial, la politica y la vida cotidiana en general constituyen verdaderos campos de batalla que exigen contar con tac- ticas, maniobras y planes eficaces. Esta guia rapida retoma las ideas centrales de Las 33 estrategias de la guerra, auténtico libro de cabe- cera de muchos lideres del siglo XXI, quienes han encontrado en sus paginas valiosa informacién para alcanzar la victoria. Indice PARTE | GUERRA AUTODIRIGIDA 1. Declara la guerra a tus enemigos: la estrategia de la polaridad 2. No des la guerra pasada: la estrategia de la guerra de guerrillas mental 3. En la confusi6n de los hechos, no pierdas tu presencia de énimo: la estrategia del contrapeso 4. Genera una sensacién de urgencia y desesperacion: la estrategia del campo de la muerte PARTE Il GUERRA ORGANIZACIONAL (EN EQUIPO) 5. Evita las trampas del pensamiento grupal: la estrategia de mando y control 6. Segmenta tus fuerzas: Ia estrategia del caos controlado B 15 a 27 33 39 “4 47 7. Transforma tu guerra en una cruzada: estrategias para la moral PARTE Ill GUERRA DEFENSIVA 8, lige cuidadosamente tus batallas: la estrategia de la economia perfecta 9. Invierte las posiciones: la estrategia del contrataque 10. Crea una presencia amenazante: estrategias de disuasién 11, Cambia espacio por tiempo: la estrategia de la inaccién PARTE IV GUERRA OFENSIVA 12, Pierde batallas pero gana la guerra la gran estrategia 13. Conoce a tu enemi la estrategia de la inteligencia 14. Aplasta la resistencia con celeridad y de improviso: la estrategia del blitkrieg 15. Controla la dindmica: estrategias de forzamiento 10 Guia namina pe tas 33 STRATEOIAS DE LA GUERRA 51 59) 61 67 3B 9 83 85 93 99. 103 16. Dales donde més les duele: la estrategia del centro de gravedad 17. Derrétalos minuciosamente: la estrategia de divide y venceris 18, Descubre y ataca el flanco débil de tu adversario: la estrategia de rotacién. 19. Envuelve al enemigo: la estrategia de aniquilacién 20. Maniobra para debilitarlos: la estrategia de dejar madurar para segar 21. Negocia mientras avanzas: la estrategia de la guerra diplomética 22, Aprende a terminar las cosas: la estrategia de salida PARTE V GUERRA NO CONVENCIONAL (SUCIA) 23, Teje una mezcla inconsttil de realidad y ficcién: estrategias de percepcidn errénea 24. Adopta la linea menos esperada: la estrategia de lo ordinario-extraordinario fvice 109 13 7 121 125 131 137 143 145 153 u 25. Ocupa el trono moral: la estrategia virtuosa 26. Niégales blancos de ataque: la estrategia del vacto 27. Simula defender los intereses ajenos mientras promueves los tuy. la estrategia de la alianza 28, Dales suficiente cuerda a tus rivales para que se ahorquen: la estrategia de aventajar a los demés 29, Muerde poco a poco: Ta estrategia del fait accompli 30, Penetra su mente: estrategias de comunicacién 31. Destruye desde dentro: la estrategia del frente interno 32. Domina mientras simulas sumisién: la estrategia de la agresividad pasiva 33, Siembra incertidumbre y pinico con actos de terror: la estrategia de la reaccién en cadena 12 Guia RAPA ne LAS 33 ESTRATEGIAS DE LA GUERRA 161 165 im 177 183 187 191 195 201 OLAMNGRARO PARTE I GUERRA AUTODIRIGIDA La guerra, o cualquier tipo de conflicto, se li- bra y gana mediante la estrategia. Ta mente es el punto de partida de toda guerra y toda estrategia. Una mente ficilmente agobiada por la emocién, enraizada en el pasado en vez del presente y que no puede ver el mundo con claridad y rapidez, produciré estrategias que siempre erraran el tiro. Para ser un@ verdader@ estratega debes dar tres pasos. Primero, toma conciencia de las de- bilidades y trastomos que pueden aquejar a tu mente y embotar sus facultades estratégicas. Segundo, declérate la guerra a ti mism@ para obligarte a avanzar. Tercero, libra una incle- mente y continua batalla con los enemigos dentro de ti aplicando ciertas estrategias Los cuatro capitulos siguientes estén des- tinados a que conozcas los desérdenes que tal vez plagan ahora mismo tu mente y a armarte de estrategias espectficas para eliminarlos. 1 Declara la guerra a tus enemigos LA ESTRATEGIA DE LA POLARIDAD La vida es una batalla y conflicto interminable, y no po- drds lbrasla com efectvidad si no identifcas a tus ene- rmigos. La gente es sutil y evasiva, dsfraza sus intencio- nes, finge estar de tu lado. Necesitas claridad. Aprende a descubrir a tus enemigos, a detectarlos mediante los signos y patrones que indican hostilidad. Entonces, una vex que los tengas a la vista, declérales la guerra den- tro de ti. Ast como los polos opuestos de un imén crean ‘movimiento, tus enemigos —tus opuestos— pueden col- tmarte de propésito y direccién. En cuanto que perso- ‘nas que se interponen en tu camino, que tepresentan lo que aborreces, personas contra las cuales reaccionar, son una fuente de energia. No seas ingenu@: con al- unos enemigos no puede haber ningiin arreglo, ningun terreno comtin. La oposicion de un rmiembro contra un socio no es un factor social puramente negatvo as ea sco porque suele ser nico medio para al menos hacer posible a vida con personas realmente {nsoportables. Si ni siquiera tuviéramos poder y el derecho de rebelarnos contra Ta tirana, Ia asbitrariedad, ralhumor, la falta de tacto, no podriamos tolerr ninguna relacion con gente cuyo caréter sulimos. Nos sentiriamos empujados a dar pasos desexperados, Tos que, en efecto, terminarian con la relacion, pero quzs ‘no constuiran un “confita”. No slo porque... la opresion suele ssumentar si se sure con cama sin protest, sno tambien Porque la oposicién ‘nos da satistacién, dlistracién, alivio internos [...] Nuestra oposicién nos hace sentir que no somos del todo victimas de las circunstancias. (GEORG SIMMEL, 14581918 CLAVES PARA LA GUERRA. Vivimos una época en la que es raro que la gente sea directamente hostil. Las reglas de la accién —social, politica, militar— han cambiado, y lo mismo debe ccurrir con tu nocién del enemigo. Aunque hoy el mundo es més competitivo que nunca, se desalienta la agresin externa, asf que la gente ha aprendido a cencubrirse, a atacar impredecible y taimadamente. Muchos usan la amistad como medio para ocultar deseos agresivos: se acercan a ti para hacerte més dafio. Tu primera tarea como estratega es ampliar tu concepto del enemigo, para incluir en él al grupo de quienes actdan en tu contra, obstruyéndote, aun en formas sutiles. No seas una victima ingenua. No te la pases replegéndote, reaccionando a las maniobras de tus enemigos. Armate de prudencia y nunca bajes por completo la guardia, ni siquiera con tus amigos. La gente suele ser habil para ocultar su hostili- dad, pero a menudo emite sefiales inconscientes que indican que nada es lo que parece. La cuestién no es descontiar de todos los gestos amistasos, sino notar- los. Registra todo cambio en la temperatura emocio- nak: sociabilidad inusual, un nuevo deseo de inter- cambiar confidencias, excesivos elogios de terceros, el deseo de alianza que podria tener més sentido para la otra persona que para ti. Conffa en tu intuicion: si la conducta de alguien te parece sospechosa, pro- bablemente lo sea. Puedes sentarte a interpretar las sefales, o traba- jar activamente para poner al descubierto a tus ene- migos; golpear la hierba para sorprender a las ser- pientes, como dicen los chinos. Haz algo que pueda interpretarse de més de una manera; algo superficialmente cortés, pero que tam- bign indique una leve frialdad de tu parte 0 pueda 16 Guia RAMIOA DE LAS 33 ESTRATEGIAS DE LA GUERRA ser visto como un insulto sutil. Un amigo podria extrafiarse, pero lo dejaré pasar. El enemigo secre- to, en cambio, reaccionaré con ira. Basta una emo- cidn intensa para que sepas que hay algo que hier- ve bajo la superficie. Comprende: la gente tiende a ser vaga y escu- rtidiza porque esto es més seguro que comprometer- se expresamente con algo. Ten cuidado de la gente que se oculta tras una fachada de vagas abstraccio- nes e imparcialidad: nadie es imparcial. Una pre- gunta incisivamente formulada, una opinién idea- da para ofender, lo hard reaccionar y tomar partido. A veces es mejor asumir un enfoque menos di recto con tus posibles enemigos, ser tan sutil e in- trigante como ellos. Si amigos 0 seguidores de cuyos verdaderos motivos sospechas sugieren algo sutil- mente hostil o contrario a tus intereses, sigue ade- lante, o simula hacerte de la vista gorda: tus ene- ‘migos pronto llegarn mas lejos y dejardn ver més claramente sus propdsitos. Entonces los tendrés a la vista y podrés actuar. Un enemigo suele ser grande y dificil de preci- sar: una organizaci6n, o una persona oculta tras una embrollada red. Lo que debes hacer es apuntar a una parte del grupo: un Itder, un vocero, un miembro clave del circulo principal. No apuntes nunca a un enemigo vago y abstracto. Es dificil reunir las emo- ciones necesarias para librar una batalla incruenta como ésa, lo que en cualquier caso dejaré invisi- ble a tu enemigo. Personaliza la batalla, cara a cara. Los enemigos brindan muchos dones. Para co- menzar, te motivan y ajustan tus juicios. También te proporcionan un punto de referencia para juz garte, tanto personal como socialmente; tocé a Joe Frazier hacer de Muhammad Alf un gran boxeador. Un adversario dificil te hara dar lo mejor de ti. Y ‘cuanto mayor sea él, mayor seré también tu recom- DEcLARA La GUERRA A TUS ENEMGOS 17 El hombre existe solo ‘en la medida en que 8 resitido, (oFORG HEE pensa, aun en la derrota. Es mejor perder ante un contrincante valioso que aplastar a un enemigo in- ofensivo. Ganards simpatia y respeto, y acumularas apoyo para tu siguiente contienda. Ser atacad@ es signo de que eres suficientemen- te importante para ser un objetivo. Deberfas disfru- tar de esa atencién y de la oportunidad de ponerte a prueba. Los Iideres siempre han hallado «til tener tun enemigo a su puerta en momentos angustiosos, para distraer a la gente de sus dificultades. Al usar a tus enemigos para reunir a tus tropas, polarfzalas lo més posible: combatirén mas ferozmente si sienten tun poco de odio. Asf, exagera las diferencias entre tu enemigo y ti: traza claramente la linea. Tu meta es la victoria, no la justicia y el equilibrio. Usa la retérica de la guerra para incitar interés y estimu- lar el espiritu. Lo que necesitas en la guerra es margen de ma- niobra. Las esquinas estrechas significan muerte. Te- ner enemigos te da opciones. Puedes oponerlos en- tre si, hacerte amigo de uno de ellos como medio para atacar al otro. Sin enemigos no sabrés e6mo 0 dénde maniobrar y perderis la nocién de tus Iimi- tes, de cuzin lejos puedes llegar. Recuerda: siempre habré personas més agresivas, insinceras y crueles que t, y es inevitable que algu- nas de ellas se crucen en tu camino. Querris conci- liar y Hegar a un arreglo. Con algunas personas tie- nes que endurecerte, reconocer que no hay terreno comin ni esperanza de conciliacién. Para tu adver- sario, tu deseo de llegar a un arreglo es un arma por usar contra ti. 18 GUI RAMIDA De LAS 33 ESTRATEGIAS DE LA GUERRA IMaGeN: La Tierra. El enemigo es el suelo bajo tus pies. Pose una gravedad que te mantiene en tu sitio, una fuerza de resisten- cia, Echa profundas raices en esta tierra para obtener firmeza y fuer- za. Sin un enemigo que pisotear, que atropellar, perderas la compostura y todo senti- do de proporcién. Avtonpap: Si confias en tu seguridad y no piensas cen el peligro; si no sabes estar suficientemente alerta a la llegada de los enemigos, serés como el gorrién que anida en un toldo 0 el pez que nada en el caldero: no terminards el dia. —Chuko Liang (181-234 d.C.) DECLARA LA GUERRA A TUS ENEMIGOS 19 2 No des la guerra pasada LA ESTRATEGIA DE LA GUERRA DE GUERRILLAS MENTAL Lo que con mayor frecuencia te oprime y acarrea des- gracias es el pasado, en forma de apegos innecesarios, repeticiones de formulas gastadas y el recuerdo de anti- aguas victorias y derrotas. Debes librar conscientemente tuna guerra contra el pasado y obligarte a reaccionar al momento presente. Sé implacable contigo mism@; no re- pitas los métodos wilados. A veces debes forzarte a se- ‘guir nuevas direcciones, aun si implican riesgos. Lo que puedes perder en comodidad seguridad lo ganards en sorpresa, dificultando ast a tus enemigos saber qué ha- ‘ds. Libra una guerra de guerrillas en tu mente, sin per- titi lneas estdicas de defensa ni ciudadelas en peligro; twuelve todo fluido y méuil. Saber que se esta en cierta condicin, en cierto estado, es ya un proceso de liberacién; pero tun hombre que no estd consciente de ‘su condicién, de su cempenio, rata de ser algo que no es, lo que se vuelve hibito. Asi, tengamos en ‘mente que debemos ‘examinar lo que es, ‘observar y tomar conciencia de qué cs exactamente lo real, sin darle ningin sesgo, sin darle una interpretacion. Se precisa de una mente extraordinariamente astuta, de un corazén extraordinariamente flexible, para tomar conciencia y seguir To que es; porque lo que es esta en movimiento constante, en constante proceso de transformacién; y sila mente se ata conocimiento, deja ‘de buscar, deja de seguir el movimiento gil de To que es. Lo que es no es esttico, sin duda; esté en constante ‘movimiento, como lo comprobaras CLAVES PARA LA GUERRA Al reflexionar en una experiencia molesta o des- agradable, inevitablemente se nos ocurre esta idea: si hubiéramos dicho o hecho x en lugar de y, si pu- digramos hacerlo de nuevo. Mas de un general ha perdido la cabeza al calor de la batalla y después, al mirar atrés, ha pensado en la téctica, la maniobra, que lo habria cambiado todo. El problema, sin em- argo, no es que pensemos en la solucién cuando ya es demasiado tarde, sino que imaginamos que lo que nos falté fue conocimiento. Ese es precisamente el enfoque equivocado. Lo que nos pierde en prime- ra instancia es que no estamos sintonizados con el ‘momento presente, somos insensibles a las circuns- tancias. Escuchamos nuestros pensamientos y reac- ionamos a cosas ocurridas en el pasado aplicando teorias e ideas que digerimos hace mucho pero que no tienen nada que ver con nuestros aprietos en el presente. Comprénde: los mas grandes generales, los es- trategas mis creativos, no sobresalen porque tengan mas conocimientos, sino porque son capaces, cuan- do es necesario, de abandonar sus nociones precon- cebidas y concentrarse intensamente en el momen- to presente. Asf es como se enciende la creatividad y se aprovechan las oportunidades. Cuanto mejor podamos adaptar nuestros pensamientos a las nue- vas circunstancias, més realistas serdn nuestras re- acciones a ellas. Reexamina todos tus preciados juicios y principios. Cuando a Napoledn se le preguntaba qué principios de guerra segufa, contestaba que ninguno. Su genio estribaba en su capacidad para responder a las ci cunstancias, para sacar el mayor provecho del estado 22 QUIARAmInA De LAS 33 ESTRATECIAS DE LA GUERRA, de cosas: era el oportunista supremo. Tu tinico prin- cipio, de igual manera, debe ser no tener ninguno. Cuando enfrentas una nueva situacién, a menu do es mejor imaginar que no sabes nada y que debes empezar a aprender otra vez desde el principio. De- sarrollarés asf tu propia fuerza estratégica en lugar de depender de las teorias y libros de otros Borra el recuerdo de la guerra pasada, Tu guerra més reciente es un peligro, aun si la ganaste. Esté fresca en tu memoria. Si triunfaste, tenders a repetir las estrategias que acabas de usar, porque el éxito nos vuelve perezos@s y complacientes; si perdiste, podrias estar nervios@ e indecis@. No pienses en la {guerra pasada; no tienes ain la distancia y desapego para ello. En cambio, haz todo lo posible para sacarla de tu cabeza Mantén tu mente en movimiento. Cuando éramos nifi@s, nuestra mente nunca se detenia. Estébamos. abiert@s a nuevas experiencias y las asimilébamos o mis posible. Todos los grandes estrategas eran infantiles en este sentido. A veces, de hecho, actuaban incluso como nifios. La razdn es simple: los estrategas supe- riores ven las cosas como son. Son sumamente sen- sibles a los peligros y las oportunidades. Nada per- manece inmutable en la vida, y seguir el paso a las circunstancias conforme cambian requiere un alto grado de fluidez mental. Los grandes estrategas no ac- ‘téan de acuerdo con ideas preconcebidas; reaccionan al momento, como los nifios. Su mente siempre est en movimiento, y siempre se sienten emocionados y curiosos. Olvidan rapido el pasado; el presente es mucho més interesante. Cada vez que te sorprendas rumiando un tema o idea particular —una obsesién, un resentimiento—, fuérzate a ignorarlo. Distréete No nes LA cueRRA rasanA 23 si observas con atencién, Para seguirlo necesitas luna mente muy gil y un corazén flexible, los cuales se niegan cuando la -mente esta estitica, fija en una creencia, en un prejuicio, en una identifcacion; yuna mente y un pueden seguir facil ni Agilmente lo que es. Ibu KRISHNAMURTT Mi politica es no tener ninguna Si pones una calabaza hueca en cl agua y la tocas, se inclinaré a un lado, Por més que To intentes, no se quedaré en su sitio. La mente de alguien que ha alcanzado el Lltimo estado no se queda en nada, ni siquiera un segundo, Es como una calabaza hueca al ser cempujada en el agua. TTARUAN, JAPON, con otra cosa, Como un@ nifi@, busca algo nuevo que te entretenga, digno de atencién concentrada. No pierdas tiempo en cosas que no puedes cambiar © en las que no puedes influt. Sigue adelante. Absorbe el espiritu de la época. Sintoniza con el espiritu de la época. Desarrollar antenas para captar las tendencias en germen implica trabajo y estudio, as{ como flexibilidad para adaptarse a esos caminos. ‘A medida que envejeces, es recomendable que alte- res periddicamente tu estilo. Al adaptarte constan- temente, evitarés las trampas de tus guerras previas. Justo cuando la gente crea que te conoce, cambiaris. Invierte el rumbo. A veces tienes que sacudirte, librarte de la sujecidn del pasado. Esto puede adoptar la forma de invertir tu rumbo, haciendo lo contrario de lo que normalmente harfas en una situacién dada, En estas circunstancias, la mente tiene que vérselas con una nueva realidad, y esto da vida. Concibe tu mente como un ejército. Los ejércitos deben adaptarse a la complejidad y caos de la guerra moderna volviéndose més fluidos y maniobrables. La prolongaci6n tiltima de esta evolucidn es la guerra de guerrillas, que explota el caos convirtiendo el desorden y la impredictibilidad en estrategia. Un ejército guerrillero nunca se detiene a defender un lugar o ciudad en particular; gana moviéndose siem- pre, manteniéndose un paso adelante. Al no seguir tun patrén fijo, no ofrece ningiin blanco al enemigo. Este es el modelo para tu nueva manera de pen- sat. No practiques rigidamente ninguna tactica. Ata- ca los problemas desde nuevos éngulos, adaptando- te al paisaje y al estado de cosas. Al mantenerte en constante movimiento, no ofrecerds a tus enemigos ningin blanco de ataque 24 GUIA RAMIDA DE LAS 33 ESTRATECIAS DE LA GUERRA. Imacen: El agua. ‘Adaptando su forma a su cauce, quitando rocas del camino, alisando piedras, nunca se detiene, nunca ¢s igual. Entre mas répido se mueve, més clara ‘AuToriDaD: Algunos de nuestros generales falla- ron porque todo lo hacian segtin las reglas. Sa- bfan lo que habja hecho Federico en cierto lugar, y Napole6n en otro. Siempre pensaban en lo que Napoleén haria |...) No subestimo el valor del co- nocimiento militar; pero si los hombres hacen la gue- ] rra observando servilmente las reglas, fracasaran [.. La guerra es progresiva. —Ulysses S. Grant (1822-1885) NOES LA GUERRA PasADA 25 3 En la confusién de los hechos, no pierdas tu presencia de énimo LA ESTRATEGIA DEL CONTRAPESO Al calor de la batalla, la mente tiende a perder su equi- librio. Demasiadas cosas te confrontan al mismo tiempo reveses inesperados, dudas y criticas de tus propios alia- dos, Corres el riesgo de reaccionar emocionalmente, con temor, depresin o frustraciin. Es vital que conserves tw presencia de dnimo, manteniendo tus facultades menta- les en toda circunstancia. Debes resistir activamente el impulso emocional del momento, permanecer decidid@, segur@ » agresiv@ sin importar lo que we afecte. Forta- lece tu mente exponiéndola a la adversidad. Aprende a distanciarte del caos del campo de batalla. Deja que los demas pierdan la cabeza; tu presencia de énimo te libra- 1d de su influencia y te mantendrd en marcha. La primera cualidad de un general en jefe es tener una cabera fra que reciba impresiones cexactas de las cosas, rnunca se acalore, nunca se permita deslumbrarse, 0 intoxicatse, por ‘buenas malas noticias. Las simulténeas que recibe en el curso del dia deben ser clasificadas, y ocupar Tos lugares indicados ‘que merecen lenar, porque el sentido comin y la razon resultan de la comparacién de cada una de clas igualmente examinada, Hay