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= | | yon i | (ee Py INGEN a) VE ea yerante (@ mai yt) CysWiysties Matematicas y magia can matansco agra (Fear Bln, 208 oe, ESE EDAPR, SL, 2016 eatin ein: Borat Aras, SL esto usec de cara Restrepo (Fito Olay Shuto Dito y magic Ks Ria tntacne: Jor Dace {© Flog: Toes las migenes de ata vlumen son de din i- 2 ect ln epg, 4 (Kee Vets atertck com), 73 (Bananaboy! Shuto com) 0 (A, iow) 19 gud oman) 120(WOsTa Herd! Stuttc com), 10-34 aio dt ste Dept a8 1204 2016 'rero a Ainge Mango Din Lb Lele 185, ‘Buenas, nl mee de cutee 2018 esa oa drt. Cundarresement rob a ‘pads ol parc eet obra por unr eo 0 ccna yu Garbcn mci quero prétamo ibis Un conejo matematico en la galera MATEMATICAS Y MAGIA Fernando Blasco CONTENIDO Sobre magos, mateméticos y clentificos ue Paty primero ep mates [Nameros, adivinacion y RSA Adivinar un admero Propiedades elementales de los nimeros Billetes: a magia del dinero La sucesion de Fibonacci Operaciones en un mazo de cartas Geometriae tusién Falacias geométricas Anamorfismos y estereograias, Husiones épticas Martin Grd oredr detain ‘Topologia, nudos y cverdas Probabilidad en la magla Juegos que van en contra de nuestra intuicién Probabilidad y psicologia Elefantes en Dinamarca? Probabilidad en una barafa de cartas Coincidencias SSAsssa eesess ee : canis mint go 1, Cuando un clentifico eminente pero anciano afirma que algo es posible, es casi seguro que tiene razén. Cuando afirma que algo es imposible, muy probablemente esté equivocado, 2. Latinica manera de descubrirlos limites de lo posible es aven- turarse un poco més alls, hacia lo imposible. 13. Toda tecnologia lo suficientemente avanzada es indistinguible dela magia, Enel contexto que ocupa este libro nos interesa sobre todo la ter- ceraley En efecto, la magia siempre ha utilizado la tecnologia y se ha situado cerca de la frontera del conocimiento clentifico: los magos buscan sorprender,necesitan usar ideas, objtos, téenicas y mecanis- mos que no sean conocidos por el piblico, esto le pueden encontrar ‘estando en contacto con los investigadores, Entre los magos se suele decir que el 6xito en un juego de magia se corresponde en un 80% con la psicologia y un 20% con otro tipo de destreza, que puede ser matematica, habilidad manual, algo ba- ‘sadoen un concept isco. en fin, lo que se conoce como «el truco»; sin embargo, lo que es realmente sorprendente es que cel truco s6lo ‘nfluya un 20% en larutina y que esta tenga que ver, en su mayor arte, con saber quées lo que espera el espectador, c6mo lo vamos a lstraer cémo dstrutard tras ser engaflado y qué mecanismos fun- onan en ese engafio. No en balde hay neurocientificos que estudian los métodos que utilizan los magos para engafar.Precisamente los as sitven a estos entific como una fuente de ejemplos donde degen to Se produce de la manera esperada, Laimportancia contragegesnentosvenria a ser simitar ala importancia de los eae es maealaae As que amagia ene ena ampli ‘con las matemiticas ola fisica, sino ‘también con las cen, mento," BS Sienclas que se estan desarroliando en este mo- Srey matendeary cent ° Luca Pacioll y los primeros juegos matemagicos: Lea Pac (145-1817) na on Borgo Saneapotro, donde Paro dalla Francesca tera un tlle Se plnse que ei coma u oman Maso ‘0 pace vijar a Venec, done eee matmsteas con Domenico Groe- ‘Sno, Desput via ema y vid on cata do Leone Bata Abe ono poce Ne cuanto eta Tabi Ing nes ant Oren Franca ‘eta. Ersere malomateas en as unvrsodos Ge Pai, Zara, Nepales 1 Fema aries de publi en Veneca su Summe de artnaten. gern Proportion’ t proportion, un operas dls mates ua se cone Gan en eve moment y qv puso ina base pra el deearlo poster do ‘ermatamsten es eas de Pally 4 Leora da Vi 9 60 ‘iran on Ri 6 16969 ‘rte aloe rac une stag, demds do ear 0 nck Ge tne cotbaracin, Paco. Weameras 9 esc eto georatia De Dina Pro- porn y prs elo cont con tn usta de oe prope Leena, Desputs. mtos viaron toe 9 Vos Frorenca, En ese tempo o- cxplron aces y juegos Pact enum pura del sie. Iaericos con los que Pack contd Oe int ‘quanta, odorant coneio més antigua ono ue aparece una men lon aun juego de magi con cars, Est Ire mca blag apuicary sto conserve un manus, depostaco aor ent Uriversiod do Boia, ‘onde ha eta ooo rr quis aos hata que Davis Singnasig, un mateo expr en marta receiv encod en obo iro uns ‘tone fe oe sv pa spate i Sep 8b "recoiled a hice corkntrerte Luca Leensdo porque muchos ‘egos descrios en ele eno Se han encontrado tin en fs cue conga maend ee goer 0 c Los juegos mateméteos son muy buenos para los que se nican cen el mundo de la magia, porque mientras los resuelven no tienen que preocuparse por Ia destreza manual, pues los juegos funcionan, por sf mismos (pot lo menos en un primer nivel de complejidad) y permiten al nefto concentrarse en la presentaciOn del juego: imo ‘aa atraerla atencin del espectador,cémo va a camufar las mate. rmtcas que subyacen en el juego, cémo va a conseguir jugar con las emociones del public, que, en defntiva, es lo que se pretende con unespocticulo de magia, Con posterioridad libro de Pacioly Da Vine se han escrito mu ches trataos de cenciarecreaiva y en ellos siempre ha aparecido algin juego de magia matemética y, de un modo més general, alin Jugo de magia cientifia(liquldos que cambian de color, juegos con imanes o con espejs}. No obstante, el primero en escribir un libro completo sobre magia matemética fue Martin Gardner, que en 1956 escrbié Matemdtica, magia y misterio. Actualmente, cast todos las afifonados aa magia matemética hemos bebido de a fuente de Mar- tin Gardner através de sus libros y sus articulo divulgativos. Et no estudio una carrera ede cienciass, pero siempre tuvo interés por la fisicay las matemticas; tampoco se dedicé profestonaimente a la ‘magia per si ainventar juegos y a rescatar otros de libros antiguos. Sus escrtos son una referencia fundamental en ambas diseiplinas — ‘amagi las mateméticas— y con este texto queremos continuar su labor Muchos lectores pueden acercarse alas maravllas de la mate- imitlcaa través de una discplina artistica como es la magia. Estamos ramaeneconencidos de que esque no han dsrutao con porque munea han sido introducidas en el mundo dela ca _matemdtica recreativa, speramos que muchos cambien de opi- niga tras leer este libro, Numeros, adivinacién y RSA ‘i nos preguntan por algo que identifique alas matematicas, inme- iatamente pensamos en los ndmeros. Pasamos por alto la geometria ¥, Por supuesto, todo el aparato matematico creado posteriormente pero del que hoy nos resultarfa extrafio prescindi: probabilidad, es- tadistica y computacién. Las matematicas son esenciales en la vida, por su influencla directa en la cienciay la tecnologla, pero también ‘han desempefiado un importante papel en el arte y,gpor qué no de- cirlo?, en el entretenimiento. Hoy admiramos peliculas de dibujos animados en las que el movimiento de los personajes, su animacién, se estudia y realiza graclas alas matemiticas; algunos espectéculos Visuales teatrales tienen tecnologia que funciona de un modo preciso, gracias a las matematicas, pero mucho antes, como ya hemos visto, fencontraremos que las mateméticas también servian para entrete- ner y,al mismo tiempo, para ilustrar. Cada uno de nosotros se identifica por medio de uno o varios rndmeros. Puede ser el niimero de nuestro documento nacional de Identidad, el del pasaporte o el de nuestro teléfono. Enel colegio se aprenden los nimeros y algunas de sus propiedades, y aunque lo ‘importante en mateméticas es entender cémo y por qué funcionan, ‘a menudo hemos tenido que memorizar nimeras (por ejemplo, las = Un coo motries ngsine ‘tablas de multiplicar) 0 sus propiedades. En este capitulo vamos a aplicar esos conocimientos de aritmética elemental para crear flue siones. Para ello es necesario recordar antes algunos conceptos. (Cuestién de propiedades Sabemos sumar dos nimeros, zverdad?, y ademis nos da igual el or- den en que los sumemos (esto es, 5 + 3 = 3 + 5). Esta propiedad, que es de caricter general, se conoce como propiedad conmutativa {nos simpliica mucho la vida, Supongamos que ya sabermos sumar 440s nimeros, pero ahora queremos sumar tres. Cémo procedemos? _Empezamos sumando los dos primerosy al resultado le sumamos el tercer nimero,o serd mejor sumar primero los das dltimos y afar el primero alo que nos quede? En el fondo nos da igual, ya que se ob- ‘ene el mismo resultado. Esto se conoce como propiedad asoctativa y ‘os permite quitar paréntesis:(a +b) +¢=a+(b+e)=a+b+c.Con esta idea ya podemos sumar cualquier cantidad de niimeros. Estas {dos propiedades —conmutativa y asociativa— también se verifican parala muliplicacion, Si mezclames sumas y multiplicaciones tenemos que hablar de ‘otra propiedad importante Ja propiedad distributva, que nos indica que ax (b +c) =axb-+ax-c;esto es, multiplicar un ndimero por una ‘uma equivale a multiplicar ese niimero por cada uno de los suman- dos, efectuar después la suma de esos productos. En nuestra magia tendremos que utilizar esas y otras propleda- es elementales aderezadas con criterlos de divisibilidad y un poco de lbgica © ingenio. Pero todo poco a poco. En algunas ocasiones abu- ‘saremos del lenguaje en aras de la simplicidad; por ejemplo, cuando ‘usamos la palabra entimero» cast siempre nos referiremos alo que ‘éenicamente se denomina nimero natural (1,2, 3,4, aunque no Stempe serd asi (en alguna ocasiénaparecerénnimeres como 0.5, ime itn St 2 Adivinar un numero “Imaginemos un auditorioy a un matemago en el escenario que pide un voluntario de entre e pabico Vicor A continuacton el mago leruega «que piense en un ndimero menor que 100, que lo escriba en grande en ‘un papel (sin que nadie lo vea) que dobleel pape y se lo guar. Después el matemago busca a otras tres personas del pblico —Au- rora, Blanca y Cecilia— y pidea Victor que les muestr el nimero que hha escrito, sin que lo vea nadie mas. Acto seguido, solicta a Aurora ‘que divida ese nimero entre 3y dia el resto dela division (llahace 1a divisin mentalmente yresponde que es 2) a Blanca que lo divida ‘entre 5 y diga el resto (nos indica el 3) y, finalmente, pide a Cecilia, ‘que diva entre 7 l nimero que Victor ha pensado y que haga lo, ‘mismo que sus compafieras (ella dice, a viva vor, que el resto es 5). Répldamente,el mago les pide que, sin dcirlo plensen en el nd- ‘mero, De repente grit: «Ya, ya lo tengo! Me ha legado un nimnero ‘fs ol 68», y le ruega a Victor que saque el papel y lo ensefe al au- Aitorio: el nimero coincide con el que ha anunciado el mago, quien recibe unos merecidos aplausos. Este truco, sin ninguna puesta en escena, es precisamente uno de Jos que aparecen mencionados en el libro e viribus quanclats de Luca Pacioli, Ahora veamos cémo el mago xrecibi6 los pensamientos desus colaboradores. Si es cierto que tuvo que trabalar algo, al menos calcular ré- Pldamente, Pero todos los magos ensayan y este nimero se puede realizar con un poco de prctica previa. ‘Una posible solucién pasaria por clcuar todos los nmeros que verifican las condiciones planteadas a nuestros voluntarios. En el ‘aso de Aurora, los nimeros menores de 200 que tras ser divididos por tienen un resto de 2 son: 2 5,8, 11, 4.~¥ asf hasta el 98 (los ‘obtenemos contando de tres en tes a partir del resto, en nuestro “ Lncomjo ments en epre ‘aso 2), La lista que cumple con las condiciones de Blanca estaria formada por los nimeros 3,8, 13, 18, 23...hastael 98 (los obtenemos ‘contando de cinco en cincoa partir del resto). Y, por iltimo, para Ce- cilia a lista estarfa formada por el S, 12, 19, 6, 33...hasta el 96 (los ‘btenemos contando de siete en sletea partir del resto). Una ver calculadas las tres series, ain nos quedaria compararlas y buscar el nimero que esté en todas ells. Ya de entrada se nos an- ‘oja como un método farragoso y que exige una notable capacidad de memoria. Pero de hecho nos plantea un problema todavia mayor: {estamos seguros de que hay un nimero,y s6lo uno, que cumpla con las tres condiciones? Afortunadamente sf, y el teorema que nos lo dice lo conocen bien los estudiantes que so presentan a las Olimpla- {das Matematicas: el teorema chino del resto. Elteoremo chino del resto ‘Supongamos que tenemos tres nimeros—m, m, m,— de forma que cada par de ellos sé tiene al 1 como divisor comin, Entonces, i nos dan otros tres ndmeros —b, b, b,—, se puede encontrar un nimero ital que se exprese al mismo tiempo como b, mas un miltiplo de m, para todo = 12,3 ‘No merece ia pena asustarse con este resultado, queda una exce- lente excusa a los lectores mis avanzados y curiosos para investigar amis sobre Gl, Pero més allé de su formulacién exact, lo importan= ‘tw es que el teorema nos proporciona un sencillo método de célculo ‘Para encontrar «mégicamente» el ndmero que ha pensado Victor, sin nnecesidad de recurrir al largo y tediaso mecanismo de ensayo y error. Primero deberemos muliplicar los restos que nos dan nuestras tres colaboradoras por 70,21 y 15 (los b, by b, del teorema), respectiva- mente y sumarlos: 2 x70+3*2145x 15 =278, EXresultado obtenido lo dividimos por 105 {el «médulo» del teo- Fema) y el resto que obtengamos coincidiré con et nimero pensado rainy FA as por Victor. En nuestro caso, si dividimos 278 por 105 obtenemos un resto de 68 (278-2 » 105), Para hallar esos entimeros mégicos» de los que nos hemos ser- vido hay un procedimiento esténdar que se deduce de la prueba det resultado anterior. El lector puede intentar «ugar» por sf mismo ‘para dar con la solucién o consultar un texto sencilla de teoria de siimeros. Aqui lo dejamos pendionte: la intencién en todo el libro es ‘exponer parte de las propledades matematicas que se necesiten pero. ‘dejando otras abiertas para que los lectares que lo deseen puedan profundizar en ello. Adivine usted demas hacer un ugg similar con otra tna de nimeas Porelemplo, 5,7 920n primes enre sf dos. dos. Br est as, nimero se puede ‘pensar entre ely 1315. La mportancia de que hayun toreme que dé soporte juego es ue aunque no sepamos determina, nos garantin ‘qu, teiondo un conjunt de restos wae haber un mero tal que a Avair entre 5,7 9 nas d6 como resalado ess restos. Cma determina ‘exe mimeronoes cia simple vista pero pruee de torera chin del ‘sto nos proporelona también los nimeros eméicosquenecestamos, _y queen este caso seri 126, 225 200, rspectvaments, Teanimas lector, a adivinar al nimera que he pesado st digo que al ‘vido entre da come resto 1, advo etre? daresto 3a vir ‘entre 9 da resto 6? ‘foctuamos: 1x 126 +3 «225 +6260 = 2481 ‘9 avidimos entre 215 y nos quedamos con let, da como solucin el nimero que habia pensada Qué nimero¢s? “suzanne ra Uvncomjomateniio nage Et cifrado de César ‘Mas allé de su importancta histrica, lo sorprendente de este truco es ‘que esti relacionado estrechamente con los algoritmos de seguridad Informética de los que tanto dependemos. Desde muy antiguo se ha procurado que los secrets queden ocultos, esto es, que los secretos contingensiéndoo, ya través de losaios ha habido muchos matemé- ‘icos que han contribuido a ello. Uno de ls sistemas mAs sencilos es, lcifado de César, denorinado asi porque julio César lo utizaba para comuicarsecon sus generales ste cif consiste en trasladar una letra unas cvantas posiciones ms adelante. As, por ejemplo, s utiliza ‘mos un ctrado conclave 4, la A irfaa parar-cuatro letras mis adelante, ‘con lo que legariamos a aE. Se cambiara la B por Fla C por la G, ‘yas sucesivamente, Est sistema es muy fell de entender pero por ‘esgracia también muy ficil de descodficar y las matemticas inter- vienen en ello: en cada lenguaje es posible acer un anlisis de a fre- ‘uencia con que aparecen as letras buscando laletra mas repetida ‘enol mensaje codificado podemos asumir que esa esa letra que mis ‘se utiliza en ese lengua (por ejemplo, en castellano esa, seguida de 1a A,yen inglés ta primera también es la E, pero seguia dela T), (Otros matemsticos como Giambattista dela Porta, Leon Battista Albert Baise de Vigenére o Charles Babbage han intervenido tam- bién en el desarrotlo dela criptografia.Un sistema més moderno, el de eneriptacin RSA (acrénimo formado por ls iiciales de Rivest, Shamir y Adleman), es de clave piblica y se wliza, por ejemplo, en 1a firma digital oen algunos certficadas de seguridad que se usan al ‘avegar por internet Con este sistema, cada usuario tiene un par de slaves: su clave pblica, con a que cualquiera que desee mandarle un ‘mensaje puede usarla para encriptarlo, y su clave privada, que es la {que wtlizaré él para desencriptar los mensajes que le llegan, Aunque no es lo mismo, podemos hacer una analogia con un buzén donde se ‘dejan mensajes destinados a una persona (la clave pablica); todo el ime inc A ” ‘mundo sabe cémo funciona el sistema, pero s6lo el propietario del ‘buzén tone la llave que sive para abritio (la clave privada). El éxito de este sistema radica en la dificultad de factorizar nd- ‘eros en factores primos; una posible forma de probar que funciona pasa por emplear el teorema chino del resto, el mismo que nos ha servido para garantizarel éxito de nuestro juego de magia, Pensemos en dos niimeros primos pequetios; por ejemplo, el Sy el 7. Con ellos bharemos dos operaciones sencillas; una es multiplicaros, con lo que lobtenemos 35; a otra consisteen restar 1 a cada no de ellos, ego ‘multiplicamos los nimeros que nos quedan y sumamos 1 a ese pro- dducto, con lo que obtenemos (5 - 1) x (7 - 1) + 1 = 25.Si cogemos cualquier nimero entre 0 y 34 (el tope es el primero de los nime- 0s) lo elevamos a la potencia 25 (el segundo nimero que hemos conseguide) y lo dvidimas entre 35, nos queda el nimero con el que empezamos. ;Sorprendente? Pues ocurre gracias a ese teorema chi- ‘no. Vamos un ejemplo: 6 = 28430288029929701376, y si tenemos la paciencia suficiente para dividir este nimero entre 35 obtenemos cfectivamente que el resto es 6. Mis 0 menos asf es como funciona la codificaci6n RSA: yo proporciono el ntimero 25 como clave pblica; entonces, para que alguien me mande un mensaje (en el ejemplo que- ‘emos transmitir el niimero 6), el emisor tiene que elevar el mensa- je 25. Lo que viajaes el nimero grande 28430288029929701376, pero nadie sabe (salvo yo, que conozco mi clave privads: 35) que al ividir ese nimero entre 35 obtendréel mensaje original. Si partimos de ndimeros primos grandes, en lagar de usar Sy 7,no obtendremos 25 sino nimeros mucho mayores, y es muy difcl deducir la clave privada.a través de esa cave piblica. Antes donde uega un papel im- portante la factorizacén de nimeros: si hacemos el proceso inverso ¥.a25 le quitamos 1 nos queda 24, que factoriza como 6 x4 12x20 18 3, Estas tres posibilidades darian que el par de niimeros usados, serfan 7 y 5, 13y 30 9 4 La dima posiblidad se descarta porque cone atest en gee a neon mstonsin engl SSS ‘no son primos, pero aun asi no legamos a deducir que efectivamen. te eran 7y 5 y que la clave privada era 35. Con nimeros grandes las postbilidades aumentan y, ademis, la factorizacién se complica, ‘Afortunadamente,es dificil deducir la clave privada y nuestros datos estan seguras. Propiedades elementales de los niimeros Podemos hacer sencilos juegos de magia que funcionan gracias a pro- pledades bisicas de les nimeros. Si uno se pone a pensar en la razén ‘que permite que «el truco salgas, encontrard que, en el fondo, es bas- ‘ante obvio que tiene que ocurrr eso. Pero, en realidad, para nuestra ‘mente no son juegos obvios: necsitamos papel y Lipiz para desentra- Sars, y esto ocurre porque poseemos poca intuicién numérica. Estos juegos de manipulacién algebraica tienen que ver con pro- pledades elementales de nuestro sistema numérico; en ellos aparece 1a propiedad conmutativa (como ya hemos visto, el orden de los fac- tores no altera et producto), la propiedad asociativa (evando tene- ‘mos que sumar tres nimeros, nos da igual sumar Ios dos primeros entre sly después a este resultado sumarle al dtimo, que empezar sumando los dos ditimos y luego agregar el primero) y la propiedad Aistributiva (la que nos permite quitar paréntesis o sacar el factor comin). A estas propiedades hay que afiadir el hecho de que nuestro sistema de numeracion es de tipo posicional: cada cfra tiene un valor diferente dependiendo de la posicin en la que se sitia: todos sabe- ‘ms que 123 noes igual a 321 aunque los digitos empleados sean los ‘mismos en ambos casos. ‘Acasi todos nos fascinaban de pequefios los juegos de adivinacién en les que se pide pensar un nimero para después someterlo a una serle de transformaciones. A algunos nos fascinaban, precisamente, para descubrir cust era el mecanismo que hacia que esos juegos Minar ean » funcionaran; @ otros, sin embargo, estos juegos les producfan asom- ‘bro por todo lo contrari: por parecerles increfble cbmo, después de tiar un eélculo con muchas operaciones, se podia «adivinar» algo. kn este experimento,e! mago, aprovechindose de las propieda~ des elementales de los ndmeros, es capaz de decir cus es la edad de ‘su interlocutor si este efectia correctamente una serie de céleulos: pregunta primero cuil es su dia favorito de la semana ye pide que asigne 1 al lunes, 2 al martes y asi hasta llegar al7 para el domingo; después le pide que multiplique ese nimero por 50; una vez hecho este cileulo,tendré que sumar 44 al producto y multiplicar por 200 cl resultado de esa suma;a continuacién, aad las dos tltimas cifras el ao en curso; luego suma 100 ese nimero, pero sitodavia no ha sido su cumpleafios, suma 99 en ves de 100; por iitimo, resta a esa cantidad el aio en que nai, ‘Ahora el mago tiene en cuenta el resultado: el primer digito co- responders al dia favorito de su colaborador.Si resta el afio en cur- 430, as dos ltimas cifras dl nimero resultante indicarén su edad. agamos un ejemplo: Stephen Hawking nacié el jueves 8 de enero de 1942. Como fecha actual, asumiremos abril de 2016, con lo que ya ha pasado el cumpleafios de Hawking en este afl. Ademés, su- ppondremos también que su dia favorito es el jueves (oj, es s6lo una asuncién), Si efectuamos los célculos descritos anteriormente, nos queda lo siguiente: 4 (dia elegido) 4% 50=200 200 +44=244 244x200 = 48800, 49000 + 16 = 48816 49016 + 100 = 48916 » cone mtensca agers SS See “anf observamos que 4 es el primer digito, por lo que eligié el jue. ves, 74 los dos dltimos, que son los que nos proporcionan la edad denuestro personaie. ‘si seguimos [la pista alas cuentas que hemos hecho, podremos ver con faciidad por qué funciona el juego. No nos hace falta mas que un poco de Algebra y recordar las propiedades elementales de los ni- eros de las que hablsbamos antes. También es importante tener en cuenta que en algin momento estamos multiplicando por 50 y des- jpués por 200; esto equivale a multiplicar por 10 000 o, lo que es lo mismo, arrastrar el nimero inical ala posicion de decenas de millar Como los millares siempre van a superar al fio en curso, las decenas de rllar permaneceran inalteradas en la resta. Por eso podemos sa- ber el dia favorito de nuestro interlocutor: el célculo de la edad es ‘obvi: en realidad estamos restando de algo relacionado con el aio ‘en curso el afo de nacimiento del sujeto. Asi es facil calcular la edad, Truco con baraja ‘Acontinuacibn, nuestro matemago elige cinco personas del piblico Ana, Bento, lar, David y Eva— para realizar su préximo niimero. Reparte cuatro cartas a cada uno de los cinco colaboradores. Acto se- ‘ido, toma un papel, scribe en él un ndmero (que no muestra) y lo ‘guards en un sobre cerrado a modo de prediccién. Ya esti todo listo ara que empice la magia. Cada uno de los colaboradores le daré una de las cuatro cartas que 4ulera,y el mago irs anotando sus valores uno detris del otro en una zara Bs dec Anal entrega una carta con unre, el ago esc piréan3en le plarayasuderechael valor dela carta que leh dado ant om cinco) despa el de lade Clara (do) David (tro tes) 9 Ba at-cono ae forma un nero de cinco cas (35234. Tacs uc hauende ll usso qu cada personal dado matemago se dirige de nuevo a Anay wuelVé ee Miner svinsny A a _sempezar otra ronda, formando otro nimero de cinco ciras que escr- been la fila inferior Repitelaoperacin de peticiondecartas dos veces ‘mds, con lo cual a tiene en la pizarra cuatro nimeros de cinco cifras. ‘Acontnuacién solctaaAna que sume eos cuatro nimeros grandes, ‘con precisi6n matemética. Una vez esta ha calulado el resultado, el rnago le dice a Benito que coael sobre, lo sbray muestrelo que hay en su interiorl lado del resultado de asuma. Ambos niimeros coinciden, Otra vere auditorio se queda sorprendidoy aplaude a mago. Este juego es muy sencillo, pero requiere certa preparacién an- terior y una presentacién que dsimule algo que et lector quads ya habré pensado: que las cartas de la baraa estin colocadas previa~ mente. Si, se trata de una trampa,y, dependiendo del contexto abr ‘que disimulara, Para el espectaculo de magia matemitica ya seacon fines educativos odivulgativs, o nos preocupa demasiado. Asimis- mo, la baraja deberfa conteners6lo carts con valores del 0 al 9. St es una baraa esptiola, de 40 cartaspodremos pensar cada carta con su valor, las sotas con &, caballos 9 y reyes 0 Si sames una de 48, podernos suponer que cada carta tiene su valor habitual y las figuras Jas pensamos como 0. Si, por el contraro,utillzamos una baraja de quer de 52 cartas (tras retirar previamente ls comodines), po- demos hacer varias cosa: por ejemplo, retirar algunas cartas para aque nos queden dnicamente valores deal 9 mds figuras que sirvan como 0, Una vez efectuada esta manipulacién, mezelamos la baraj Supongamos que la secueclainiial de 20 crtas 8 352.34.05608, 15,97,244,7.8.9. Cogemos las cartas or grupos, de cinco en cinco, ¥ eserbimos las ndmeros rsultantes: 35234 10608 15972 44789 mca ata en goes ‘Los sumamos y da como resultado 106603. Ese es el ndimero que tenerios que excibir como prediclén La preparaciOn ya ests hecha, ‘erola posicidn de as carta tiene que coincidir con la secuencia or inal para qu, al reprtr a Anale quede el grupo (31,14), Benito {.05/, a Clara (2.69.7), a David (30,78) y a Bva (48,29) esta se- ‘cuencia la obtenemos leyendo de arriba abajo, por columnas, la tabla numérica que el ago ya tenia preparada. Estos cinco voluntarios le darin al mago sus cartas en el orden que quieran, pero si tenemos ‘uidado de respetare orden en el que escibimos los nimeros, Ana sempre se corresponderd con las decenas de ilar, Bento con los nlaes, Clara con ls centenas,Davidcon las decenas y Eva con las unidades. El valor de la suma de cada uno de estos grupos siempre ‘aa ser el mismo indepeadientemente del orden en el que nos pro. Poreonen as carta, con lo que el ucgo ya esté hecho. Qué suerte tenemos de que la suma verifique a propledad conmutativa, Billetes: la magia del dinero £Eldinero es muy atractvo Stel lector haasistido aun espectéculo de ‘magia, probablemente ol mago hizo agin truco con un bllete, como, Bor ejemplo, cambiar su valor, quads el lusionsta lo hizo desapa, "ecer para que aparecera mds tarde en un lugar insospechado, Otras ‘eees ls mages realizan juegos con monedas.¥es0 por qué? Por un [ae porgue siempre viene bien hacer maga con objets condcidesy fries Cato run lemon billete (uno de 5 euros ya nos carer Valor, con lo que se puede i provisar un juago. Ademés, son obje- {0s estimados por el pilico; ene ‘atendemos al tépico de salud, dinero y Miner einactiny RA 2 ‘Vamos a ello, Necesitaremos un billete con denominacién en eu- 10s. Ojo, hay dos tipos de billets: los originales, emitidos en 2002, y Jos nuevos, de los que el primero fue el de valor 5 euros, emitido en 12013, ya este le siguen los dems. Los xantiguose tenfan un nimero de serie compuesto por una letra seguida de once digitos. Los «aue- vos» comienzan por dos letras, ya continuacin vienen diez niime- ros. El nimero de serie es importante para evita falsificaciones, pero tlene algunas otras caracteristicas que comentaremos més adelante. ‘Nuestro matemago elige un voluntario de entre el piblico, Fran- ‘isco, EI mago le pregunta si tiene algin bllete a mano y Francisco contesta que si; un billete de 10 euros, de los nuevos. mago le pide ‘que busque su nimero de serie —una ristra de 12 caracteres que comienzan por dos letras— porque le va a hacer una demostracién e sus dotes memoristicas. Francisco le da el billet, el mago lo mira lun instante y dice: ajYa esta! jYa lo tengo! ;Quieres comprobarlo?s Francisco responde afirmativamente, y el mago le pide que diga des- Pacio, de uno en uno, los caracteres del nimero de sere, incluyendo también las letras, pero que se salte uno de los nimeros, el que él ‘Quiera, 61 mago recordara de cul se trata, Le ruega también que allf donde se vaya a saltarel nero haga un sonido extrait: un pitido, ‘una palmada o lo que 61 quiera. Francisco procede como le han indi- cado y comienza: VA324 # 3 68 1 69. Répidamente, el mago dice: ‘Recuerdo que el nimero que no me has dicho es el S». 2Cémo lo ha podido hacer? En realidad no es demasiado difict, pero s{ necesita entrenamniento. Lo primero, y fundamental, es con- vertirla letras en nmeros. Lo haremos deacuerdo con esta plantilla: A2,B-3, C4, DS, £-6,F-7, 6-8, H-9, F10, J-11, K-12, 1-13, M14, N-15, 0-16, P-17, Q-18, R-19, -20, 721, U-22, V-23, W-24,%-25, ¥26,-27, teonjometmdc eal gaee ‘Aunque de hecho no tenemos que utilizar nimeros tan grandes, ‘sino que trabajaremos con niimeros que van del 0 al9.Para ello, cada ‘vez que tengamos un niimero de dos cifras, sumaremos estas. Asi la letra V que aparecfa en el billete que nos dejé Francisco puede ser Interpretada como un 5, Teniendo todo esto en mente, el nimero de serie del billet se hatransformado en 523242368169 ‘Aora la magia o el truco, estéen que ese nimero siempre es un rmilplo de 9, con lo que elector puede comprobarficimente que, | en efectolaciftaeliminada era un. Dicho as parece senile, ero nolo e,y sno, probemos a encon- ‘war divers valores de # ycalculemos con cul de ellos se forma un ‘mero de 12 cies dvsible por 9. {Y tad ello en apenas unos pocos segunds! Por fortuna para nosotros estamos ante un ejemplo en el que aparece eritméicr modular. Aunque este nombre suene extrao estar ‘osbastante acostumbradosa este ip de culos Yanos han salidoal comieno del capitulo, cuando enuncisbames el teorema chino del es toy omentibamos que se aplica a sistemas de seguridad informatica, Pero contamos con ejemplos ctiianos mucho mis senilos: un rela} manila raboj con artmétea médulo 12: no distngue entre las 6 ors y ls 1 horas, hace que sean equvalentes el 6 y e 18. Cuando menos tempos mayoes como por efniplo semanas, rabalamos con artunéta malo 7:cnco dias después de un jueves es un martes Esto Jeodemoshacer asociando 4 jueves sumando 5, dvidiendo entre 7 ‘yquedindonos cone resto, que es, e decir martes porno ea 9 es particularmente sencillo, to al dvidir entre 9 simplemente hay que sar sca limes gs re ‘car qué valor de # hace que la: Se tes eia ‘Suma de todas las cifras sea igual a9: iar einai 2s 54243424443+6+8+14649-9-4 494449 ra poner en prictica lo explicado, vamos a intentar adivinar ‘qué digito me salto en este nimero de serie: 846673129502 Qué has pensado? 9 0 07 An nos aparece un problema: al tra- bajar con aritmética médulo 9, los nimeros 9 y 0 son el mismo. Por ‘so, al hacer el juego con el billete no seremos capaces de distinguir si nuestro colaborador elige un 90 un 0. Podemos o bien jugarnosla, o bien directamente pedir a nuestro ayudante que el nimero que se salte no sea un 0, ePor qué el nimero de serie siempre es un miltiplo de 9, deacuer- 4o con esta transformacién de letras en niimeros? Ni idea, Alguien lo 4ecidié ast en el Banco Central Europeo, pero nos viene bien para hacer este juego de magia. El responsable podria haber incorporado ‘otra pauta, pero lo que siempre es interesante es disponer de un c6- digo de deteccién de errores, esto es, un mecanismo que nos indique sInos estamos equivocando al reconocer un billet oa distinguir un billete de otro. Esta idea es la misma que la que aparece en el cilculo del digito de control (DC) en las cuentas bancarias 0 ahora en el célculo del 6digo internacional de cuenta bancarla (IBAN), Para calcular el DC Se divide entre 11, y para calcular los dos primeros digitos del [BAN tenemos que dividir entre 97 y, en todos los casos, quedarnos con los restos dea divisién, 1» come tei en gale ———— La sucesién de Fibonacci ‘St otro lugar més donde aparece la sucesién de Fibonacci, pero o) ‘conejo matematico que sale de la galera tiene mucho que ver con | ‘Leonardo de Pisa, el hijo de Guillermo Bonacci, que se hizo famoso por plantear un problema relacionado con el nimero de parejas de ‘cones suponiende que criaban de acuerdo con unas determinadas | condiciones (vtase figura 1). Ls conejos criaron, pero parece que) ada uno de ellos venfa de un lugar donde también aparece esta su- cesién. La encontramos por doquier, incluso en la literatura, gracias Dan Brown y £1 Cédigo Da Vine. La obra principal de Fibonacci es Liber abact (1202), gracias al cual introdujo el sistema de numera- «én indosardbigo a Europa. Poder calcula con esa facia utilizan- do as citras que ain mantenemos hoy realmente parecia algo magico. Si pensamos que en Ocidentelevamos slo ocho siglos con este sis- tema, todo nos parece ain més sorprendente. No obstantelo dicho, s a pesar de Dan Brown y Tom Hanks (ator que protagoniz6 la pelicula ‘homeénima) alguien no conoce la sucesion de Fibonaca, recordaremos ‘qe es una sueesién numérica que comienza con dos unos y cada tér- ino es la suma de os dos nimeros anteriores. Asi, ls primeros tr- Iminos del suesiénserfan: | 1 1 2 (lasuma de fos dos anteriores: 1+ 1) j 3 (lasuma de os dos anteriores: 1+ 2) | § (la suma de los dos anteriores: 2 + 3) | 8 lasuma de os dos anteriores: 3+ 5) 13 asuma de los dos anteriores: 5 +8) ‘Luego vendrian 21, 34, 55,89 iar ia st ” a ioe = Comores dl mast | Hace ua pee comin pane | t pane asst, | Ase na aoc io eespanen 1 5=tpenert men | AFaAGEeNzaissonos.6e 1107s 2pompeoe resem, vil kcteenneen nh i r— peeps ‘Giege As nutsiepon On rncatmers | propa tae Sachse |22!=Somsen ronconye Go Las poo aySanarv) Ela Foatmeet | poneCompe ms Secunia |212*5 >a en awesabye = ‘AB Cama aah aynbye Fmatiomes | Sunn Saou | 83*8pamren "iG. 4: Secuencia de Fibonaet plicad l problema dela rade conejo. ‘Trabajar con sucesiones recuerda a algunos test psicotécnicos. En ocastones debemos «adivinar» cud es el siguiente término, est és, ‘cémo sigue la Sucesi6n que nos plantean resolver: La sucesién de Fi- bbonacci se define muy bien por recurrencia (definimos un térmnino en funcién de los anteriores) pero es muy dificil calcular su término ge- eral (una formula que nos proporciona un determinado término de a ‘sucesion simplemente en funcion del lugar que ocupa yno en funcién dels otros términos ya conocidos). Eltérmino general dela sucesion de Fibonacelinvolucraal néme- ‘To 4ureo, Han sido muchas las ocasiones en que se ha querido encon- {rar este nimero en todas las proporciones de la belleza Incluso se afirma —y yo crefa que era asi— que las dimensiones del Partenén de Atenas se ajustan a las de un rectingulo dureo, pero no es cierto, como tampoco lo es que la forma del fl Nautilus sea una espiral ‘urea, Se han dicho muchas casas sobre este niimero que en realidad nce matin ent ge ‘no son ciertas. Las «propiedades» del nimero dureo son objeto de Inter no tanto de los magos como de los «magufoseyafcionades a las psetdocienia. En numerosasocasiones el «pensamiento mégi- ‘ov se impone en la sociedad y todos somos susceptibles de caer en sus afirmacines. A mf me ocuri con las dimensiones del Neutius pensaba que se jstabaa la forma descrita, pero no me habla puesto Aameairio,cosa qué hizo Nelo Maesre, autor del blog Divermates,y tej qu eo era flo. Esa es una de as aves en clenla:compro- tar quelo que se afirma ex certo, Ayo habla fallado, Cuando traos de hilo sobre las falsedades dela razén aurea legamos alo que deciamos antes: i el Partendn tiene dimensiones fureas ni ls grigos hablaban de las bondades de ese nimero, De hecho, el que lo denonimé eatimero de oro» fue Martin Ohm (her- ‘mano de Georg Simon Ohm, quien nunc la ley sca que leva su apelido) Antes que ea Paciol (en efecto otra vez Paciol) habla dedicado un tatado complat a hablar sobre este nimer; en este texto sereferia como ela divina proporcién» Volvos a muestromatemago Al solictar un voluntario de entre 1 piblice, Greta sube deciida al escenario, recibiendo os aplausos de bienvenida, y el ilasionista le pide que piense en un nimero del 421143. A contimuacién le ensefiard dle tarjetas ytendrd que decir ‘teininer que abi pesto marc ono en una dels Get le que su niimero esté en las tarjetas 7 y 10, Entonces el mago Seprenay aims quel nimero eld por laamablevluntara corrobora que esas{y el mago pide un fuerte aplauso para ella al mismo tiempo que la acompata a la neon escalera para que Las tarjetas que el mi a . inde a a my moses Gri comenian oe nmetos Reece Mime dni yh 2 ‘Tarjeta 1:1469 12 141719 22 25 27 30 33 35 38 40 43 46 48.51 53.56 59 61 68 67 6972747 190 82 85 88.90 93 95 98 101 103 106 108 111 114116119 122 124127 129 132 135 137 140 142 ‘Tarjeta 2:2.7 10 15 20 23 28 31 36 41 44 49 54 57 62.65 7075 78 183 86 91 96.99 104 109 112 117 120 125 130.133 138 143 Tarjeta 3:3 4 11 12 16 17 2425 32 33 37 38 45 46 50515859 65 6771.72.79 80 87 88 92 93 100 101 105 106 113 114.121 122 126 127 134 135 139140 Tarjeta 4:5 67 18 19 20 26 27 28 39 40 41 $2 53 54.60 6162 73 74 7581 82.83 94 95 96 107 108 109 115 116 117 128 129 130 141142 143 Tarjeta 5:89 10 11 12 29 30 31 32 33 42 43 44.45 46 63 64.65 66 67 84 85 86 87 88 97 98 99 100 101 118 119 120 121 122 131 132 133 134135 Tarjeta 6: 13 14 15 16 17 18 19 20 47 48 49.50 51 5253 54.6869 7071 72.73 74 75 102 103 104 105 106 107 108 109 136 137 138 139 140 141 142143 Tarjeta 7:21 22.23 24 25 26 27 2829 30 31 32 33 7677 7879 80 81.82 83 84 85 86.87 88 110 111 112 113 114 115 116 117 118 419120121 122 Tarjeta 8; 34 35 36 37 38 39 40 41 42.43 4445 46.47 48.49 5051 5253 54 123 124.125 126 127 128 129130 131 132 133 134.135 136 137 138 139 140 141 142 143 ‘° nce metic en ele a Tarjeta 9:55 56 57 5859 60 61 62.63 6465 66 67 68 697071 72 737475 7677 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 Tarjeta 10:89 90 91 92 93 94 95.9697 98 99 100 101 102 103 104 4305-106 107 108 109 110 111 112 113 114 115 116 117 118 119 4120 124 122 123.124 125 126 127 128 129 130131 132 133 134 135 136137 138 139 140 141 142 143, Ljuego se basa en una de las miltiples propiedades de la suce- si de Fibonacci Elteorema de Zeckendorfafirma que ‘todo nimero natural se puede esribir de modo dnico como suma de nimeros de Fbonaec distintos de modo que en esa suma no haya os nimeros de Fbonace consecutivos Para adivinar el nimero pensado, s6lo hay que sumar los prime- rsmimeros de cada una delas tarjetas donde nos digan que aparece. Observemos que los nimeros inciales de cada tarjeta son siem- Dre nimeros de Fibonacci: 1,2, 3, 5, 8,13, 21, 34, 55 y 89. Lo bueno de tener en matemiticasteoremas generales es que afirman que se ‘pueden conseguir cosas. En este caso, el teorema anterior nos permi- {te expresar con toda seguridad cada nlimero como la summa de térml- ‘os de la sucesién de Fibonacci. Por ejemplo, el 25 se puede escribir Gamo 1.3621, que son teminas no consecutive de esta suesién. ine son fo tres ntiners en los que se descompone, debemos e5- ann e125 a taretaque empieza por 1enla que empieza por 3 rlague emplea por21.Del mismo modo, 80=1 + 3+ 21 +55, por reagan as tae 13,7 9.51 procedemos de manera a mimero, seremos capaces de elaborar todas esas tarjetas. Ya las hemos dado, pero veréqueesast. Pero selector quiere repetr el procesd, amor dri 4 a Este resultado parece magico, como también lo parece que pue~ da habor una revista dedicada por completo a propledades y temas relacionados con la sucesién de Fibonacet. Aunque antes hemos {n- ‘duido ejemplos donde no aparecta esta sucesién (o el nimero 4ureo, ‘asociado a ella), sin embargo hay muchos otros donde si podemos ‘encontrarlo, entre ellos en las dimensiones de los séides platénlcos ‘oen las teselaciones de Penrose. Pero tampoco vamos a buscarlo por todas partes. Donde est esté bien, (Quizis el lector conozca un juego similar, en el que los primeros riimeros de cada tarjeta son potencias de dos. Puesto que vamos a necesitar este juego mas adelante, a continuacién s6lo deseribimos las tarjetas para la version simple en el caso en el que el espectador elija un ndimero entre 1 y 63: Tarjeta 1: 1,3,5,7, 9, 11, 13,15, 17,19, 24,23, 25,27, 29,31, 33, 35, 37,39, 41, 43,45, 47,49, 51, 53,55, $7, 59, 61,63 Tarjeta 2:2,3,6,7,10, 11,14, 15, 18,19, 22, 23,26, 27,30, 31, 34, 35, 38, 39,42, 43, 46, 47, 50, 51, 54, 55,58, 89, 62, 63 Tarjeta 3: 4,5,6, 7, 12,13, 14,15, 20,21, 22, 23,28, 29, 30,31, 36, 37, 38, 39, 44, 45, 46,47, 52,53, 54, 55, 60,61, 62, 63 Tarjeta 4:8, 9, 10,11, 12, 13, 14,15,24,25, 26,27, 28, 29,30,31,, 40, 41, 42, 43, 44, 45, 46, 47, 56, 57,58, 59, 60, 61,62, 63, Tarjeta 5: 16, 17, 18,19, 20, 21,22, 23,24, 25,26, 27, 28, 29,30, 31, 48, 49,50, 51, 52, 83, 54,55, 56, 57,58, 59, 60, 61,62, 63 Tarjeta 6: 32, 33, 34,35, 36, 37,38, 39, 40, 41,42, 43, 44,45, 46,47, 48, 49, 50, 51, 52, 53, 54,55, 36, 87,58, $9, 60, 61,62, 63 tome mteni ee ge eS Este juego es més eficiente porque Greta tendria que mirar ey menos tarjetas Lo graioso del que hemos presentado anteriormen, ‘con los ndimeros de Fibonacci, es que, para los que conocen este ‘que acabamos de presenta, los nmeros que aparecen al principio de cada tarjeta no son los mismos que los habituales, neste cas el juego funciona porque todo niimero natural se pue- {e escribir como la suma de potencias de dos. Esa es precisamente la ‘base del sistema binario de numeracién. No vamos a profundizar més enello puesto que es un juego muy conocido y de él se encuentran ‘muchas referencias. Si que veremos alguna varlante del misma més adelante, al hablar de cbdigos. Operaciones en un mazo de cartas ‘Terminamos esta miscelinea numérica precisamente con un juego ‘que aparece en La magie blanche dévollée, de Hent| Decremps. Es un Juego en el queel secreto se reduce a unas cuantas operaciones mate- ‘mitica, pero que, sin embargo, es bastante sorprendente. La ejecu- «¥6n que propone Decremps implica que el mago pueda salir incluso ‘de la habitacién mientras se ejecuta el juego. Por eso es una buena ‘oportunidad para que cojas una barajay sigas las instrucclones (en ‘sta ocasion escritas) del mago, Verds cémo al final te sorprendes. Coge una barala de péquer, de 52 cartas (los comodines ya los hemos retirado) Para simplificar, alas figuras les daremos el valor mao rina 2 superior del mazo grande (de las que estén sin repartir), comprueba su valor (por ejemplo, imagina que es un), ponla boca abajo encima de la mesa y empieza un nuevo montoncito de naipes: vuelve a dar sobre ella cartas contando hasta llegar a 13 (3,4... 13; en este caso ‘habré doce cartas en este segundo paguete).Coge la primera carta de Jas que quedan sin repartir, mira su valor, col6cala boca abajo y forma, tun tercer montén (vuelve a dar cartas sobre ella hasta llegar a 13; s haa salido un 8, repartimos cinco cartas mas sobre el primer naipe). CContinuamos este proceso de mirar una carta, recordar su valor y repartir cartas sobre ella contando hasta 13, asta que yano nos que- den nalpes para formar tin nuevo montén en esas condiciones. Por ejemplo, supongamos que hemos podido completar tres montones ‘mis, en el que las cartas inferiores son 9,2y Q (recordemos que alas figuras les hemos asignado el valor 10), La siguiente carta del mazo sun 7, pero sélo quedan sels, con lo que no se puede legar aformar ‘un montén en el que se pueda contar hasta 13. Hay que dejar enton- ces esas seis cartas encima de la mesa. Una vez hecho esto, se lama al mago, que entra en la habltaci6n. Pide las cartas sobrantes y dice: «Da la vuelta alos paquetes que has formado. La suma de las cartas que queddan a la vista es 38>, Cuando hhaces lo que ha dicho el mago, ves que, efectivamentelasuma coincide. Es sorprendente que esto ocurra, pero si hacemos cleus, enten- dderemos por qué funciona, Es una pena explicario inmediatamente, Porque anularé el efecto mégico y rompers la usin que hemos crea o. Como hemos comentado (véase recuadro «Decremps, el enemigo de los ilusionistas», en pig. 34), Decremps no era mago, ¥ es0 se nota ‘en sus escritos: inmediatamente pasa de describir el efecto a explicar- 10; sabemos que su intencién era otra: poner de manifesto las trampas ‘que hacia Pinetti y asi lo anuncia el titulo de su bro, sto supone un gran contraste con respecto a De viribus quantita 1%, donde Pacioliy Da Vinel s{ que exponen cusl es la mejor manera ™ congrats ee goer —_———_———~—. Henri Decremps, el enemigo de los ilusionistas Heo Decromps (1746-1826) ue un matric, juristay dplomitico que ‘sorb vaio Tr ons qe desenmascaraba ls tuc0s que hacia un ‘mago, ss ener Josep Pat. Sn orbargo, Dscremps nose deccaba Drolsingiment a luselsme; pore cntzaro,Pinettafemaba se fs ‘20, metomatico, aunque n esas su ocupacion era fa de actuar como ‘ago en salones festa Por su part, Decemps ganaba dinero con sus ‘rosy aut clases. En La magi blanche dvoido, expone ol reprtoso de Pinot que gent una gran enerisad entre los. Pett iicuizaba a ‘cramps ensue expects yest so veng pubtcanco un suplemento ‘60 ib, donde desvelat oe mods usados por el miago en su nuevo ‘epenose. “rs la evlecin do sus secroos, Prt se march de Francia para Ir nga, con tan mala sera quo Decomps tuo destnado a a en jad recess de Londres; esta conotencia mol que Prati vara uni, donde gus hacer éomoetocones epectaueres que frminaren en fracas y nla cea No sastoch con fos rimeres Hes, Dacerps nse publican loves anos que svete snceoe tcados por los isons yn cone, por Pret Los bos de Deceps tb ‘heron edidos on ing univon Dest eperavan en epoce Ade ‘mis do fos Ros ones cue reveta Was de chance y embacadors, rib Thos de cnc coma La since sane loo, Prem es! ur es moyans de fcr étude do fastonomie a pdr uno rvation dr ‘ensegrement (1794) y Dagrommes chinques, ou Recual de 260 fo.res ‘u expiquent exciton les expnoncs pr lineation des agonist hs procs & ct do apparel, ul rect sonst la hoe des phi ‘roméoas (1822) de presentar un determinado juego y dan indicaciones sobre su ejecu- S), pero invierte el orden, one las $cartas de Héctor encima del paquete. scam ‘St observamos la figura, vemos claramente , vemos claramente lo que ocurre: sobre !a carta pensada (la que estd marcada con la letra S) hay 5 + (N - $) artas, es deci hay W carts. Ast, esa carta pensa Saat Ast esa carta pensada est en ta post Geometria e ilusién Falacias geométricas {La geometria es fundamental en las matemticas; su nombre lo dice: medida del mundo. Ademés de su utilidad inmediata, también po- see un gran valor formativo. La visién espacial es algo que va a ser- vir no s6lo al matemético, sino @ cualquier persona. Un carpintero © un albadil no necesitan conocimientos profundos de matemsticas avanzadas 0 de clculo integral, pero si que los necesitaran de geo- ‘metria, Los disefiadores, situados a medio camino entre las cencias ylasletras, echan mano dela geometria en muchisimas ocasiones. En fondo, lo visual estéintimamente relacionado con la geometra, Sin embargo, nuestros sistemas educativos han cercenado est discipti- na, dando mucha més importancia al céleul. Como no estamos acostumbrados a los razonamientos geométri- os, hay bastantes curiosidades que nos sorprenden. ¥ estas curio- Sidades los magos las han aprovechado perfectamente Incorpordn- dolas en sus repertorios, no como un nimero principal 0 grandiose, Pero si como parte de algin espectéculo. Constituyen una parte me- or; pero no menos interesante para ellos y para el piblico. Hay ver Sones muy elaboradas (y con una presentacin mégica) de cuestio- cam tenon gles Se ses que son de sobraconoidas por los aficionados ala matemicy recreativa Por ejemplo, recientemente las redes Sociales se inundaron coq el video del echocolate ifinito>. Recuerdo de qué va para los des. pistados: se partia de una tableta de chocolat, se cortaba en varios {rotos(alguno de ellos utlizando un corte en diagonal, que no sufa las marcas de las porsiones de la tablet}, después se recoloca- ban as piezas y se se comprobaba que habfa una porci6n sobrante, 1a idea de este Juego aparece por primera ver en el Libro primo {archtetura de Sebastiano Serio, de 1566, aunque no se presenta ‘come us Juego i como una paradoja, sino como un hecho consuma- deo. Lo que propone Serio es cémocortar un ablero de 10 «3 de modo aque te quede uno de 7 «4, més dos pequetostriéngulosrectangulos ‘ancatetosdetamafios3 1:5 corta el ectingulo por su agonal, de tal forma que tenemos dos tringulosrectingules de 3» 10. conti- nuacKin, se superponen de tal forma que sabresalgan 3 centfmetros decada uno de los catetos argos, tay como se muestra en la figura Teniendo en cuenta el nuevo tablero de 7 «4 los dos trozos tian sulares que nos sobran, la suma de las dreas os de 31 y no de 30, ‘como eran al principio. ;Qué ha ocurride realmente? (Ha aparecide una unidad de drea! ee Gromer fain ——— Mira por dénde, Serio hizo un truco de magia sin abero,y casi qu jets aos dsputsinspird a multi de youtubers a gabe sus po- ideos de desaparicin de onzas de chocolate Enel eso de Sei, realidad no descara triéngulosrect4ngulos con catetos de longitudes Sip tesino 3 y algo menos que 1, puesto que 3/10 es menor que 13. A jaerienen la semejanza de tringulos y el teorema de Thales, fate en la siguiente Figura: | Enella puedes ver sels varitas magicas negras y sete varitas blan- cas. Pero si imprimes la figura y la cortas primero por la nea hori- zontal y después por la linea vertical dela parte inferior e nviertes la posicion de las dos partes inferiores (la que estaba ala tzquierda la sitdasa la derecha y la de la derecha la colocas en la zona izquierda), verds cémo cambia el niimero de varias de cada color. mean moans nlaglrs ee cus tiene esto que ver con las matematcas? 2Se cambia la ma, Qo ee mates e5 ms ben una relacién metrics: tod tene que estar pensado y medio para que cortemos justamente por un punto en ‘que vayamos a tener «poco» de una varita y nos parezca entonces «que as cambia de color Sin embargo lo que nunca vaa cambiar es, ta suma de las longitudes de las varitas del mismo colo. Lo tnkco ‘ue hemos hecho es recolocat Y vuelve a ser una consecuencia de la propiedad conmutativa: no importa el orden en el que sumemos las longitudes. La geometriaes una rama de las mateméticas que en oca- siones se trabaja poco en el colegio, a pesar desu interés formative, ‘Si nos fijamos en la trampa matematica, no es dificil concluir cual es layarta que ambi de color: la que por encima dela linea horizon- tal que divide la imagen Gnicamente tiene el extremo dea varia. La brecaucionadicional que hay que toma para que la magia se pro- ‘duzca es respetar el esquema de colores que hay en el dibujo, porque _ 2 pesar de las matemétias, que no mienten, para crear aiusiénes | necesarioengafar ala percep, Hay bastantes versiones del juego anterior Existen referencias ue muestran que estos rompecabezas se conocan ya en 1880, in- cluso hay una versién que en vez de usar cortesrectilieos y una \wansposcin de as partes utiliza un core circulary un ito; ese es tual «Get off the Earth, de Sam Lloyd de 1896, que muestra un ‘lobo terréqueo yuna cantided variable (es decir el puale) de chinos ‘sabre 6 St uno buseaenla red puede encontrar imagenes de todos tos rompecaberas. Hay muchas versiones, algunas comentadas des que desapare- ras ae Leprechauns), que fue ideada por Pat Patterso? }Y comercalizada ese mismo aio, pero que reciente- ‘mente ha tenido mucha difusién, a través de internet. Groen a ‘Todas las versiones se basan en este pringpis al cortar(midlen- doadecvadamente) por una diagonal ydesplazar después las partes, obtenemos menos segmentos, pero més argos todos ellos. wn Las matematicas son las mismas pongamos segmentos 0 duen- 4es, pero la ilusién es mucho més fuerte al versus caras. Enel puzle ‘curre lo mismo: hay 14 duendes mis altos 0 15 un poco més bajitos. Pero nos resulta sorprendente cémo se puede pasar de 14 cabezas a 15, En realidad, la idea es la misma: uno tiene menos pelo, otro los fos con menos espacto vertical, otro la boca mas pequefia.. Todo wena mataten ela gee >] ‘eso eso que ganan las matemsticas al inclir una buena Hustracin, ‘pesamos de consierar simples longitudes de segmientos a crear yey. dadera magia, Anamorfismos y estereografias los magos en ocasiones se han servido e Imagenes que cobran seotide desde cierto dngule, pero que nose pueden interpreta des. de otro. En esta categoria se encuentran, por ejemplo, las sombras chineseas,que se hacen como complemento en algunos espectica- Jos de magia Desde lego qu los artistas que dsefan las sombra ‘hinescas lo hacen de acuerdo cons inticén, sin que estén gula- dos por cileuos matematicos, pero las matemiticas estin ahi. Diccionario de a Real Acedemia Espaola define anamorfsis come ‘intura o dibujo que ofrece ala vista una imagen defermey conf 13 oregularyacabada segin desde donde soa mires, yademis in- ica que proviene de un vocablogriego que significa stransforma- ciéns En castellano seus indistintamente el térmio anamorfosis ‘anamorfismo para referirnosaeste tipo de transformaciones que omenzaron a celizarse desde lo iicios del estudio de la pers pectiva Leonardo da Vint tiene ejemplos de anamorfosis en sus cundernosy se han segudo realizando, asta tal punto que es my frecvente que los artistas cllejeros pinten en el suelo obras qué, vistas desde el punto adecuado (conocido como punto privilegl <4) ofrecen un aspecto tridimensional que resulta verdaderament® asombroso, ‘Un ejemplo: intenta ver qué pone en la imagen sigulente. Ahora {ntenta leerlo de otro modo: sitia el ome ee Se lee mejor de esta manera, verdad? A lo mejor nos parece ex ‘ratio y no lo hemos identificado, pro las marcas Vales de las carre- teras son imagenes anamérricas el motivo esque de este modo pe- dan verse bien desde la posicién del conductor. Las unversalmente conocidas marcas de STOP pintadas en una carretera olos trdngulos de «ceda el paso» estén mucho més alargadas cuando las vemos dan- ‘do un paseo a pie que cuando las vemos sentados en un vehiculo, En «sto influye la altura del conductor ylavelocidada laqueleemos esas letras o vemos esas imagenes. Uorietores qe ser ainda vistr mses deena posible que hayan visto alguna version de la chabitacin de Ames», ‘un objeto ereado por el oftalmélogo Adelbert Ames J. 1946 para estudiar fenémenos de la percepcién Se puede caminar por dentro dela habitacin y el efecto que se produce al ver suinterior desde un ‘rificio (situado en el punto privilegiado de la anamorfosis) es que