Sei sulla pagina 1di 10

TRABAJO:

ENSAYO EQUIDAD DE GÉNERO

MATERIA:
FORMACIÓN HUMANA
Y CIUDADANA

CATEDRATICO:
LIC.

ALUMNOS:
YVET MORALES SAURE

CUATRIMESTRE: 4° GRUPO: DERECHO 2020

COATZACOALCOS, VER. 10 DE FEBRERO DE 2018


INDICE

INTRODUCCIÓN ........................................................ 1
EQUIDAD DE GÉNERO............................................ 2
¿Qué es a equidad de género? ............................. 2
¿Qué piensas sobre la equidad de género? ........ 3
Lucha de poder ......................................................... 5
CONCLUSIÓN ............................................................ 7
BIBLIOGRAFIA .......................................................... 8
INTRODUCCIÓN

Esté ensayo dará a conocer un tema que en la actualidad es un gran problema, ya que aún
no se puede igualar los géneros.

Los derechos sociales han intervenido de manera importante en la sociedad, sin embargo
éstos no se han encontrado completamente aunados a la equidad de género, el problema
radica en la postura que ocupan hombres y mujeres en torno a éste tema y el papel que juega
cada uno en las labores cotidianas donde intervienen día con día los derechos sociales.
La equidad de género: Es un término muy importante en el sentido de muchos aspectos como
la justicia, respeto, valoración de los derechos humanos, etc.

Históricamente la diferencia entre el género humano ha sido marcada fuertemente, desde el


inicio de la vida social, económica y política. Desde aquel entonces, la mujer no tenía derecho
a ni a ser escuchada, ni a opinar, ni mucho menos a elegir su papel en la familia o en la
sociedad, pues existía una división de trabajo muy diferenciada; el hombre se dedicaba al
trabajo y la mujer al cuidado de la casa y de la familia.

Esta forma de vida ha sido infundida a través de las diferentes generaciones, sin embargo
poco a poco las mujeres han demostrado tener la suficiente capacidad de actuar en la vida
social y económica, logrando excelentes resultados, derivados de la toma de decisiones en el
sector político, en las entidades económicas y en los importantes aportes en la ciencia
y tecnología.

1
EQUIDAD DE GÉNERO
¿Qué es a equidad de género?
La equidad de género significa que mujeres y hombres, independientemente de sus
diferencias biológicas, tienen derecho a acceder con justicia e igualdad al uso, control y
beneficio de los mismos bienes y servicios de la sociedad, así como a la toma de decisiones
en los ámbitos de la vida social, económica, política, cultural y familiar.

Es la aceptación de las diferencias entre hombres y mujeres, y la aceptación también de


derechos, buscando el ideal de un equilibrio en el que ninguno de ambos sexos se beneficie
de manera injusta en prejuicio del otro.

La equidad de género está muy presente en la humanidad, desde los inicios de la vida social,
económica, política. Desde aquel entonces la mujer no tenía derecho a ser escuchada, ni a
opinar, ni mucho menos a ser parte de una familia y sociedad.

También implica el uso correcto de los recursos destinados por género; es decir, por ejemplo
invertir en medicamentos de acuerdo al tipo de enfermedades de acuerdo al sexo.

El sexo se define como las diferencias entre hombres y mujeres dadas por su condición
biológica y fisiológica.

Estas diferencias tienen que ver principalmente con características cromosómicas,


hormonales, genitales y reproductivas, además de las llamadas características sexuales
secundarias definidas a partir de la pubertad.

Género se define como el conjunto de atributos sociales que se le asignan a las personas
(formas de comportarse, valores, normas, actividades a realizar, recompensas, su lugar en el
mundo), según haya sido identificado como hombre o como mujer.

Dichos atributos son socialmente construidos, por lo que cada cultura, según la época y el
grupo social, le da un sentido diferente a lo que significa ser hombre y ser mujer.

La equidad de género significa que tanto los hombres como las mujeres, tienen la misma
posibilidad de goce del ejercicio pleno de sus derechos humanos, pudiendo contribuir con el
desarrollo nacional, político, económico, social y cultural. En este sentido, la equidad de
género estará orientada básicamente en ofrecer oportunidades justas a mujeres y hombres.

Las mujeres y los hombres, independientemente de sus diferencias físicas, tienen derecho a
acceder con justicia y equidad al uso y a los beneficios de los mismos bienes y servicios de
la sociedad, de igual manera están en la capacidad de tomar decisiones de manera igualitaria
en los diferentes contextos de la vida (política, económica, social, familiar y cultural).
2
¿Qué piensas sobre la equidad de género?

Actualmente aun con nuevas defensas hacia la mujer, sigue existiendo machismo y
desigualdad, pero debemos enfocarnos en fomentar la educación y respeto hacia los demás
para lograr la igualdad de género.

La equidad de género es algo que nos compete a todos, hombres y mujeres, ya que el
desarrollo de nuestra sociedad no se define por los sexos o los roles que esta nos impone, si
no por el trabajo que cada uno desempeñamos.
Género no significa sexo, ni mujer u hombre; el género es un comportamiento aprendido; y
socialmente determinado. La sociedad es la que ejerce este comportamiento, y es a ella, a la
que debemos educar para que la equidad de género tenga una importante evolución en
nuestro país. Analizando que en las sociedades donde las mujeres gozan de mayor igualdad
y posibilidades de educación, alcanzan el desarrollo, creando objetivos mayores, para el
incremento de su economía y gobierno.

EQUIDAD DE GENERO VS FEMINISMO: Por otra parte surge un tema que nos ha
sorprendido bastante actualmente, y que a si mismo trae consigo otra serie de pláticas
interesantes para este ensayo, el feminismo.
Para poder entender esto debemos destacar nuevamente la definición de cada concepto, el
género se define como “un conjunto de ideas, creencias y atribuciones sociales, construidas
en cada cultura y momento histórico, tomando como base la diferencia sexual; a partir de ello
se elaboran los conceptos de “masculinidad y “feminidad” que determinan el comportamiento,
las funciones, las oportunidades, la valoración y las relaciones entre mujeres y hombres”; la
equidad de género por su parte es el principio que, conscientes de la desigualdad existente
entre mujeres y hombres, permite el acceso con justicia e igualdad de condiciones al uso,
control, aprovechamiento y beneficio de los bienes, servicios, oportunidades y recompensas
de la sociedad; lo anterior con el fin de lograr la participación de las mujeres en la toma de
decisiones en todos los ámbitos de la vida social, económica, política, cultural y familiar.

La equidad de género permite brindar a las mujeres y a los hombres las mismas
oportunidades, condiciones, y formas de trato, sin dejar a un lado las particularidades de cada
uno(a) de ellos (as) que permitan y garanticen el acceso a los derechos que tienen como
ciudadanos(as).

Y como último concepto a definir es el mismo feminismo, Victoria Sau, (2001), en el volumen
I de su “diccionario ideológico feminista” lo define de la siguiente manera: “el feminismo, es
un movimiento social y político que se inicia formalmente a finales del siglo XVIII –aunque sin
adoptar todavía esta denominación- y que supone la toma de conciencia de las mujeres como
grupo o colectivo humano, de la opresión, dominación, y explotación de que ha sido y son
objeto por parte del colectivo de los varones en el seno del patriarcado bajo sus distintas fases
históricas de modelo de producción, lo cual las mueve a la acción para la liberación de su
sexo con todas las transformaciones de la sociedad que aquella requiera”.

Partiendo de ya todas las definiciones dadas anteriormente puedo expresar que la equidad
de género en nuestro país no es un tema nuevo ni tampoco obsoleto, pero si es un tema al
que debemos prestar atención ya que el problema radica en la participación que se les otorga
a las mujeres, pues aunque el machismo desde tiempos remotos ha estado presente,
obstaculizando oportunidades importantes, no ha sido erradicado como tal, hoy en día
podemos seguir observando su presencia de una u otra manera, la sociedad femenina ha
3

tenido cargos destacados pero aún existen muchas privatizaciones, y aunque es verdad que
en nuestra carta magna están escritos los artículos que defienden nuestra causa “la de una
equidad de género en la actualidad” es preciso decir que de hecho, la equidad de género
como tal y en los derechos sociales son una cosa en la teoría y otra muy diferente en la
práctica, ya que la desigualdad aún persiste de singular manera y este es un punto que
habremos de tratar más adelante. Y que como tal el feminismo cumple una labor importante
puesto que busca desarrollar y ampliar esa libertad de oportunidades a ambos géneros, y en
especial erradicar la privatización de oportunidades a las mujeres.

EL PAPEL DE LA MUJER EN LOS DERECHOS SOCIALES: La mujer es la base fundamental


de la sociedad, sin embargo la sociedad ha proclamado ideas negativas acerca de la mujer.

La sociedad está sumergida en ideales racistas por lo cual se pretende una calidad humana
donde las mujeres puedan ser libres aquí y ahora, y puedan compartir el mundo con hombres
humanizados. La mujer ocupa un lugar central en la sociedad. Tiene la función más importante
así que su importancia debe ser elevada al nivel que le corresponde.

En varias cosas se ha tomado a la mujer como algo inferior al hombre dando un concepto vil
e inestable en la sociedad. El rol de la mujer y de la madre está casi totalmente denigrado en
una sociedad patriarcal donde predominan los valores del poder, la fuerza, el éxito social ya
sea material o de prestigio, todos valores negativos, que en general se orientan a la
competitividad e incluso pleito por su obtención y que opacan la importancia del amor, la
generosidad, el altruismo, la bondad, que son los valores que posibilitan la vida en el planeta,
valores que en general son transmitidos mayormente por mujeres.

Se pretende que la sociedad reflexione sobre una amplia importancia de la mujer en todo
nuestro entorno. No se puede negar que la mujer es el ser más hermoso que existe sobre la
tierra, es lo más adorable que hay, sobre todo cuando se complementa con esa santa
predestinación que es el ser madre.

4
Lucha de poder

Hablar de patriarcado es referirse al poder. Al control sobre la naturaleza, otros hombres y


todas las mujeres. Es hablar de la fuerza que suscita reverencia y admiración. Lo cual se
traduce en estar dispuesto a sacrificar todo lo demás con tal de poseer el poder. Porque si
alguien que reverencia el poder decide extenderlo, el recurso que tiene es someterse al poder
o crear uno más fuerte que se le oponga. Esta es la moralidad del patriarcado.

La superioridad masculina sobre el mundo femenino se alza del hecho de controlar a todas
las mujeres porque el control de un grupo sobre otros es precisamente lo que hace a los
primeros superiores a los controlados. El poder se entiende en este contexto
como dominación. El resultado del control es la estratificación de: hombres sobre mujeres;
una clase sobre otra; una etnia sobre otra. Y por ello se concluye en la moral no patriarcal:
“Todo poder es moralmente malo”.

Dado que el poder puede ser ejercido sin amenazas y sin recurrir a la fuerza, puede
distinguirse entre poder e influencia. Se entiende por poder el producir las consecuencias
deseadas en la conducta o creencias de otro. Cuando en la persona que produce estos
efectos existe el propósito de ejercer una ascendencia personal, entonces se habla de
autoridad. Es por ello que el motivo que guía la conducta al ejercer el poder o la influencia es
de la mayor importancia para el juicio moral de la relación interpersonal. Es posible que la
víctima haya llegado desde tiempo atrás a aceptar su posición y a considerarla como algo
natural.
Para convencer a las mujeres de su sometimiento y de su inferioridad “natural”, los hombres
utilizaron dos recursos básicos para consolidar su poder: el primero es la división de las
mujeres y el segundo la ruptura del vínculo de fusión entre la madre y los hijos e hijas.
Hablemos, primero de la separación de las mujeres unas de las otras y luego, la ruptura de la
fusión madre, hija e hijo.

Las mujeres como ya sabemos hacían y hacen todos los trabajos, de producción y elaboración
de comida, tejidos y cuidado doméstico, elaboraban los utensilios, cuidaban y educaban a los
hijos. Vivían matrilocalmente. El patriarcado rompe la unión matrilocal y se inicia la
patrilocalidad. Y es a juicio de las investigadoras feministas precisamente la derrota de las
mujeres de la que nos habla Engels, constituida por la separación de las mujeres. Separación
de la que aún ahora no nos reponemos.

También la fragmentación de las mujeres las hace inexistentes por ser las encargadas
precisamente del trabajo doméstico “invisible”, como el de las hadas. Así, se levanta el rasgo
que separa y anula a las mujeres: la invisibilidad de lo que hacemos y de cómo lo hacemos.
El patriarcado trata a las mujeres como si no existieran: como los sirvientes bien entrenados,
que sólo sirven sin hacerse presentes, o los actores del teatro japonés disfrazados de
sombras, que sostienen el escenario del que no forman parte. Recientemente en la
revista Time, las esposas de los personajes de la política escriben un artículo titulado: “I'm
nobody who are you?”. Al referirse a su ser “invisible” en las reuniones y recepciones oficiales
en donde nadie les pregunta quiénes son o a qué se dedican.

Obviamente la maternidad fue la causa del sometimiento de las mujeres. El patriarcado surge
del deseo de los hombres por controlar la naturaleza, asegurar la paternidad e imponer una
forma nueva de organización socio-política. El patriarcado arrebató la centralidad de la
relación madre-hija-hijo y reformuló la relación que sobrevive en el pensamiento actual, como
5

una “cruz” psicológica que todos tenemos que cargar, por el hecho de haber sido todos
cuidados sólo por mujeres.

Varias autoras señalan la forma en que se ha ido superando este estado de cosas cuando
hombres y mujeres cuidaban juntos a los infantes y a los niños, así se da la ventaja para
todos: para las mujeres mayor tiempo para sí mismas, para los hombres el aprendizaje de la
ternura que les fue arrebatado al imponerse un modelo rígido de género-poder.

Finalmente a niños y niñas la posibilidad de abrirse al mundo con dos figuras de identificación;
y para las mujeres la identificación -no sólo- con una figura de madre devaluada.

Porque uno de los problemas más serios de las mujeres para controlar la jerarquía del poder
y lograr la igualdad, tal vez el más difícil, es lograr la re-unión de las mujeres. Al parecer la
unión de las mujeres en las sociedades matrilocales era total. Todas hacían sus tareas
apoyándose mutuamente. La mujer que salió de su casa siguiendo al hombre para formar una
nueva familia, pierde el “cuarto propio” que le correspondía en la familia de origen y se inserta
en un mundo ajeno, el nuevo espacio patrilocal. Dado que el trabajo femenino sucede dentro
de la casa o cerca de ella. En las sociedades industriales las mujeres se alejan más unas de
otras. Pueden encontrar amigas o parientes políticas, pero han perdido el valor moral y político
inherente a la unidad familiar primitiva. El patriarcado se caracteriza por anular las alianzas
femeninas. Desde la inserción de las mujeres al gineceo, o al trasladarlas al dominio patrilocal
donde la joven en vez de de lograr alianzas se ve oprimida por la suegra y las cuñadas.

Sin duda que todos en nuestras vidas tenemos potencialidad de afectar nuestro entorno, pero
en nuestra vida en relación el poder es poder de grupo y tiene mayor poder mientras más
cohesionado esté el grupo; cuando el pacto sea mayor. El pacto es un espacio de “iguales”
en el sentido de “pares” pero no tienen todos necesariamente el mismo poder, aunque podrían
tenerlo. Los hombres son los herederos del poder patriarcal. Nacen para ocupar puestos de
poder y prestigio, para ello se educan en la familia y en la escuela. Los jóvenes relevarán a
los viejos. Los hijos al padre. El patriarcado es precisamente un sistema de primogenituras
que se aprende en la educación no escolarizada y se refuerza en la escuela: Educación es
destino.

El apellido femenino es como el paraguas o la virginidad, sólo sirve para perderse. Así, la idea
de poder es la posibilidad de poder diferenciarse.

En suma el poder patriarcal puede analizarse como la marginación de las mujeres. Todo lo
cual se sanciona por la obediencia al dios trascendente despegado y en control de la
naturaleza. En la moral patriarcal Abraham representa el orden que incluso manda sacrificar
a su hijo Isaac, simbolizando esta figura la prioridad de la esfera de lo público, por parte ya
sea de la religión o del estado, sobre los lazos de sangre y afecto de madre y de padre, hija
e hijo. Si bien la función masculina en la procreación no fue conocida hasta ya muy entrado
el patriarcado en el escenario mundial.

En los diversos grupos políticos también se asientan cifras de la participación de las mujeres
en la integración de los Consejos Directivos de los Partidos, donde en el PAN hay mayor
presencia femenina en un 30.4 % el PRD con un 29.9 % mientras que en el PRI obtiene menor
participación con un 15.8 de acuerdo a cifras del INEGI.

Respecto a estas cifras, solo reflejan los atrasos que tenemos en la implementación de
métodos para la integración de la mujer en el ámbito político; este es uno de los principales
lugares que la mayoría de mujeres demanda, en especial la falta de espacios en puestos
públicos, donde la mayoría están ocupados por hombres.
6
CONCLUSIÓN

El camino a la equidad de género no es recto. Por cada victoria lograda por los defensores
del género y los activistas de las bases a lo largo del mundo, hay muchos retrocesos.

Las presiones masculinas son todavía muy fuertes; pero mirando a las tres últimas décadas,
en las que hubo tanto trabajo de investigación, de defensa y de activismo en el campo del
desarrollo, se advierte que ha habido progreso en varios frentes.
Es importante reconocerlo para que el movimiento por la igualdad se mantenga vigoroso y
lleno de esperanza.
La importancia de la mujer resulta tan trascendente que se torna complejo y virtualmente
imposible de describir con las limitaciones que impone el vocabulario. “Desde una restricción
puramente biológica, la mujer es la persona de sexo femenino, definido a partir de la presencia
de dos cromosomas X en las células somáticas.

”Sin embargo, en un contexto más amplio, la concepción global de lo femenino excede las
fronteras de la biología y discurre por caminos históricos, conductuales y culturales, que
permiten un abordaje diferente de la mujer en la sociedad occidental de nuestros días. Ahora
bien, visto desde el punto de los derechos sociales, la mujer interviene en muchos procesos
de los que vemos día a día en el ámbito laboral, político, económico, social y cultural; pues
como bien es evidente en lo educativo la mayoría de la comunidad universitaria está
compuesta por mujeres, se debe dar el lugar que bien les corresponde, pues aun en la
actualidad incluso suelen ser sujetos de discriminación, o incluso de maltrato en diferentes
formas (psicológico, emocional, físico) además de que en ocasiones se les niegan las
oportunidades concedidas a los hombres por razones no justificables, debemos intervenir en
esto aspectos, e influir en su erradicación.

7
BIBLIOGRAFIA

 http://olivaresplaton-equidad-de-genero.blogspot.mx/2011/12/ensayo-de-
equidad-de-genero.html
 https://es.slideshare.net/anithabelenmontanoramos/ensayo-final-equidad-
de-genero-en-los-derechos-sociales
 https://es.slideshare.net/margatorres/equidad-de-genero-8129765
 https://es.slideshare.net/FOCEAMADONERVOZ/equidad-de-genero-2
 http://www.salud180.com/salud-z/equidad-de-genero