Sei sulla pagina 1di 5

TRABAJO EN EQUIPO (según Wikipedia)

Es el trabajo hecho por varios individuos donde cada uno hace una parte pero todos con un
objetivo común. Pero para que se considere trabajo en equipo o cooperativo, el trabajo debe
tener una estructura organizativa que favorezca la elaboración conjunta del trabajo y no que cada
uno de los miembros realicen una parte del trabajo y juntarlas.

Es una de las condiciones de trabajo de tipo psicológico que más influye en los trabajadores de
forma positiva porque permite que haya un compañerismo. Puede dar muy buenos resultados, ya
que normalmente genera entusiasmo y produce satisfacción en las tareas recomendadas, que
fomentan entre los trabajadores un ambiente de armonía y obtienen resultados beneficiosos.

En los equipos de trabajo, se elaboran unas reglas, que se deben respetar por todos los miembros
del equipo. Son reglas de comportamiento establecidas por los miembros del mismo. Estas reglas
proporcionan a cada individuo una base para predecir el comportamiento de los demás y preparar
una respuesta apropiada. Incluyen los procedimientos empleados para interactuar con los demás.
La función de las normas en un equipo es regular su situación como unidad organizada, así como
las funciones de los miembros individuales.

La fuerza que integra al equipo y su cohesión se expresa en la solidaridad y el sentido de


pertenencia al equipo que manifiestan sus componentes. Cuanto más cohesión exista, más
probable es que el equipo comparta valores, actitudes y normas de conducta comunes.

El trabajar en equipo resulta provechoso no solo para una persona sino para todo el equipo
involucrado. Nos traerá más satisfacción y nos hará más sociables, también nos enseñará a
respetar las ideas de los demás y ayudar a los compañeros si es que necesitan nuestra ayuda.

DESVENTAJAS DE LA SOLUCIÓN DE PROBLEMAS EN EQUIPO

Para formar un equipo de trabajo es necesario considerar no solo las capacidades intelectuales de
sus posibles miembros sino también sus características socio-psicológicas y de personalidad de
cada componente. Ciertos equipos se forman para realizar tareas concretas, otros para asesorar y
otros para gestionar.

Una participación disfuncional en el equipo indica que algo marcha mal. Entonces es necesario un
diagnóstico más profundo de la organización y de sus conflictos. Algunos ejemplos de
participación disfuncional son:

La agresividad, bajo formas directas como la ironía, el desprecio, el acoso laboral, la hostilidad y la
indiferencia.

El bloqueo desde actitudes negativas, la resistencia, la negación continua, el desacuerdo


constante, la oposición a la lógica, la falta de cooperación, la obstrucción para impedir la feliz
culminación del trabajo y el desvío de la atención hacia temas menos significativos.

La deserción, no estar presente física ni psicológicamente, aislarse y ausentarse sin razones.


La división, el exceso de llamado de atención, la necesidad imperiosa de atraer simpatía y de
exhibir los éxitos.

En el trabajo en equipo y en el fomento del compañerismo es importante la función que realizan


los líderes. Ellos trabajan para que exista acuerdo sobre los objetivos y que estos sean claros, así
como que todos se sientan comprometidos e implicados con las tareas.

Se reprocha a veces al trabajo en equipo el presentar una serie de desventajas que habría que
tener en consideración. Entre ellas, pueden referirse las siguientes:

Tomar las decisiones de forma prematura.

Que impere el dominio de pocas personas, en particular el de un líder.

Consumir mucho tiempo en reuniones discutiendo soluciones y acciones, retrasando su puesta en


marcha.

Que existan presiones sobre miembros del equipo para aceptar soluciones.

Responsabilidad ambigua porque queda diluida en el grupo.

PROYECCIÓN EDUCATIVA

Las dinámicas de grupo se han utilizado desde el siglo pasado para favorecer la cohesión del
grupo. Los dos objetivos que se pretenden con el trabajo en grupo son la productividad y el
comportamiento. El éxito o el fracaso del grupo no dependerá ya de factores externos sino del
grupo en cuestión.

La primera acción que se debe tomar dentro del grupo será las normas a seguir como grupo y el
objetivo a conseguir; no como algo abstracto sino como normas sencillas y objetivo claro para que
las puedan ejercer todos los miembros del grupo. También existen 4 factores más en la dinámica
de grupos que hay que tener en cuenta:

El tamaño del grupo, lo ideal son 3 o 4 alumnos

La unanimidad dentro del grupo evitando el factor del halo (el presuponer que al tener unas
características poseen otras)

La implicación de todos

La personalidad de cada miembro del grupo

Las alumnos extrovertidos siempre poseen un carácter bueno para la vida: tolerancia, simpatía...
virtudes prácticas. Con estos alumnos hay que vigilar la pasividad, la superficialidad y el
conformismo. Con los alumnos introvertidos, mucho más reflexivo que los extrovertidos gozan de
la inadaptación dentro del grupo (aislamiento instintivo), del complejo de inferioridad y la timidez.
Pero dentro del grupo esos factores tendrían que desaparecer creando un ambiente de trabajo
óptimo.

----------------------------- 0 --------------------------------

TRABAJO EN EQUIPO (En una empresa según https://www.questionpro.com/blog/es/trabajar-en-


equipo/)

VENTAJAS DE TRABAJAR EN EQUIPO Y NO EN GRUPO

Que nuestros trabajadores adquieran las habilidades necesarias que les ayuden a superar
dificultades, organizar y mantener en marcha iniciativas tanto propias como colectivas, saber
manejar y conseguir recursos, trabajar en equipo, tener sentido de responsabilidad personal,
colectiva y social, obtener los mejores resultados; independientemente de la actitud de cada uno
de ellos, dependerá de la motivación que les demos para crear un espíritu de equipo en su vida
familiar y laboral.

Aunque nacemos y nos hacemos seres sociales con objetivos que necesitan ser satisfechos o
logrados en conjunto con otras personas, es complicado para la mayoría saber trabajar en equipo.

TRABAJAR EN GRUPO ES MUY DIFERENTE A TRABAJAR EN EQUIPO

En el primero, las personas se reúnen para realizar un determinado proyecto; importa el fin, más
no el proceso. Se reparten tareas y existe muy poca o nula participación en la toma de decisiones
colectivas. Al no estar involucrados con la planificación del o los objetivos, se centran
primordialmente en sí mismos. En su productividad para la realización de la tarea que les ha sido
asignada. No se comprende el rol que cumple cada uno en el desarrollo del objetivo final.

En cambio, el trabajar en equipo surge de la necesidad de mejorar rendimientos, actitudes y la


lealtad del grupo de trabajo. Compartir situaciones de convivencia diaria y el desarrollo de las
metas propuestas por la organización, hablar de intereses comunes, aunar estrategias,
metodologías, procedimientos y técnicas para el logro de los objetivos que se tienen en conjunto
dentro de la empresa. Implica un sentido de pertenencia hacia el papel que se comprometen a
realizar para lograr los objetivos que ellos ayudan a crear. Ser parte dé, es una necesidad.

Los constantes y competitivos cambios en el mercado llevan a las empresas a situaciones a veces
extremas, donde la necesidad de hacer más con menos y contar con equipos formados por menos
empleados, más cualificados y con mayores niveles de responsabilidad; es un verdadero reto.

Tener los mejores recursos humanos y orientarlos hacia el logro de los objetivos globales, son
desafíos fundamentales que determinarán el éxito de una organización.

Es aquí donde debemos considerar el trabajar en equipo como una filosofía de funcionamiento
organizacional, como respuesta en primera medida, al reto de la productividad.
Fomentar el espíritu colaborativo y la identificación de las personas con los objetivos de la
empresa, logrando la común unión de intereses y esfuerzos, la colaboración y utilización de las
habilidades, talentos, formación y experiencias de los integrantes del equipo con el compromiso
de cada uno para ser honesto, respetuoso y sabiendo escuchar al otro, son bases indispensables
para trabajar como base del éxito o fracaso de la organización.

Para el desarrollo eficaz de estos retos o desafíos es fundamental tener en cuenta el clima
laboral imperante en la organización, que no es más que el medio en el que se desarrolla nuestro
trabajo cotidiano. Su calidad influye directamente en la satisfacción del cliente interno -los
empleados-, y por lo tanto en su productividad. Determina el grado de motivación,
responsabilidad y compromiso.

QUÉ SE REQUIERE PARA TRABAJAR EN EQUIPO

Un equipo de trabajo está conformado por personas que se organizan para el logro de uno o
varios objetivos en común. Siendo factor clave en esta unión, que los intereses y metas personales
sean compatibles con los objetivos del equipo, por ende, de la organización.

Para trabajar en equipo necesitamos tener ciertas características mayormente actitudinales, a


saber:

Compartir nuevas ideas y dar soluciones

Aportar opiniones, ofrecer información y hechos relevantes

Coordinación y cooperación en las actividades de todos los miembros

Empatía; comprender al otro; apoyar ideas distintas a las nuestras; interesarse por las ideas de los
demás y desarrollarlas

Suele ocurrir que si las metas personales son incompatibles con las del equipo organizacional, se
reduce la cooperación, ocultando información y disminuyendo la participación.

La unión de intereses y metas crea una cohesión o grado de atracción hacia el equipo que
disminuye los conflictos, y si surgen, se tratan de manera positiva, con una buena comunicación y
con la oportunidad de que cada miembro del equipo participe en las decisiones a tomar.

REFORZANDO LA MOTIVACIÓN

Con la unión de intereses del equipo se logran comportamientos que lo mantienen como un
sistema social que busca evitar enfrentamientos emocionales y conflictos, favoreciendo las
relaciones interpersonales y aportes para el trabajo a largo plazo. El sentido de pertenencia sigue
siendo una constante muy importante.

Al trabajar en equipo se adquiere un sentido de lealtad, seguridad y autoestima que satisface las
necesidades individuales de los integrantes, valorando su pertenencia, esforzándose por mantener
relaciones positivas dentro y fuera del equipo. Se transforma en un nuevo estilo de vida que
involucra a los demás compañeros de trabajo e incluso a la familia.

La organización debe ser parte de este crecimiento personal, acompañando los logros individuales
y del equipo con ciertas actividades que conlleven el interés y la demostración por cada uno de
ellos, poniendo su esfuerzo en:

Animar, aceptar y mostrar acuerdo con las ideas presentadas.

Presentar estándares de realización a alcanzar por el equipo o que se usarán en la evaluación del
proceso.

Ir junto al equipo y mostrar acuerdo en la realización de las ideas de cualquiera de sus miembros
que sea efectiva y viable.

Buscar armonizar y encauzar los desacuerdos del equipo, buscando congeniar las diferencias.

Apoyar la participación de todos y no sólo de los más osados.

Una organización comprometida se enfoca en trabajar en equipo, busca el éxito de sus miembros
como parte de su estrategia de formación de equipos de trabajo, basará su técnica en la confianza
alentando a todos ellos a expresar sus opiniones, puntos de vista, desacuerdos y plantear sus
dudas, creando un fuerte sentido de comunidad y pertenencia.

De esta manera estaremos preparando el camino para lograr el rendimiento efectivo del trabajo
en equipo de nuestra organización, motivando el crecimiento personal y profesional de las
competencias básicas necesarias para el logro de resultados.