Sei sulla pagina 1di 250

Proyecto Comarca

Federico Sáenz negrete (Torreón, Coahuila, 2 de agosto de


1960). Estudió la primaria y la secundaria en el Instituto Fran-
cés de La Laguna, la preparatoria en el Itesm-Torreón y la
licenciatura en Sistemas en el Itesm-Monterrey (generación
82); cursó el diplomado en Alta Dirección Empresarial en el
Ipade (2007). Desde hace tres décadas se dedica al comercio
automovilístico. Actor de teatro desde 1970 y director desde
1978 hasta 1995. Ha participado en talleres literarios; escribe
poesía. Es colaborador en radio con la columna titulada «El
pensador amateur», que asimismo es el nombre de su blog.
Activista en luchas cívicas y comunitarias. Casado desde
1985, es padre de tres hijos.
Federico Sáenz Negrete

Proyecto Comarca
La travesía de los laguneros hacia
Proyecto Comarca

Segunda edición, mayo de 2015

Federico Sáenz negrete


Torreón, 2015
fsaenznegrete@hotmail.com

www.vamosporlalaguna.blogspot.com
«Como sucedió con el Berlín de la posguerra, el caso de la Comarca
Lagunera trata de dos jurisdicciones que buscan reunirse tras haber

la unidad por vez primera, por mera conveniencia».


Sergio Antonio Corona Páez, 2014

«los pueblos de la Laguna en los Estados de Coahuila y Durango se


alborotan para exigir con las armas la creación de un estado».
La Bandera Juarista, 12 de mayo de 1873, p. 3

«No hay más que una historia: la historia del hombre. Todas las his-
torias nacionales no son más que capítulos de ésta».
Rabindranath Tagore

«el rancho del Torreón, la más preciada de mis posesiones, no se


encuentra a la orilla de mis propiedades… sino a la cabeza».
Leonardo Zuloaga al gobernador Vidaurri, 1863

«Si seguimos la ruta del negocio algodonero, cuando Torreón cum-


pla los cien años de vida, seguramente será la segunda ciudad de la
república y solamente la capital la superará en importancia».
Editorial de , 19 de marzo de 1928

«en las altas regiones del Gobierno se piensa en declarar Territorio


Federal a toda la comarca algodonera, segregando del Estado de
Durango, todo el partido de Mapimí y parte de los de Nazas y San
Juan de Guadalupe, y de Coahuila parte de los de Viesca y Parras».
«la conveniencia para el desarrollo y fomento de la agricultura, co-
mercio e industrias, de dar unidad en la comarca a las leyes y quitar
las trabas que a ellos ponen las diferencias entre las disposiciones
hacendarias de uno y otro estado, pues mucho perjudica actualmente
a los trabajadores y capitalistas tener divididos sus intereses entre los

terreno y la naturaleza misma de los negocios los hace inseparables.


Por nuestra parte creemos que si tal proyecto se realizara, mejoraría de
una manera incalculable la situación de la comarca, y progresaría rápi-
damente aprovechando los elementos que posee y que ahora pierde».
La Idea de Villa Lerdo, Durango,
1 de octubre de 1892, p. 3

«Ha sido un honor visitar la Zona Metropolitana de La Laguna, inte-


grada por los municipios duranguenses de Gómez Palacio y Lerdo, y
los municipios coahuilenses de Matamoros y por supuesto, de Torreón.
Con más de 1.2 millones de habitantes, La Laguna es la 9a Zona
Metropolitana más poblada del país».
«A lo largo de su historia, La Laguna ha sido ejemplo de valor,
de tenacidad y de trabajo en equipo. Esa tradición perdura hasta
nuestros días y nos inspira a seguir construyendo juntos, un mejor
futuro para todos».
Enrique Peña Nieto, 17 de octubre de 2014
Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos
http://www.presidencia.gob.mx/libramiento-norte-de-la-laguna
A los que comprenden
que no hay de otra

apatía que paraliza el ánimo y la osadía de los esforzados ha

Los laguneros hemos cargado ya demasiado tiempo con


estas cadenas que atan nuestra mente y neutralizan la imagi

los laguneros, cada vez más numerosos, que están dispuestos


a hacer algo concreto para avanzar en una causa de todos: la

esfumara.
Formo parte de una familia emprendedora de hondas raíces
laguneras. En Nazas, Durango, están enterrados los bisabuelos
de mis abuelos y en San Pedro de las Colonias están enterrados
los abuelos de los abuelos de mi esposa.
Escuché de mis mayores las historias de la Comarca. El
-
do a la hora de esforzarme para salir adelante en la vida. La
Comarca Lagunera es el sitio en donde los más dedicados, los
más osados, han construido su destino casi siempre sin la ayuda
del gobierno. Al menos ellos tenían la capacidad de decidir su
destino. Ahora, ni eso.
Desde 1970, los gobiernos de Durango y Coahuila han
acentuado su deseo por desarrollar únicamente a sus capi-
tales extrayendo a los demás municipios los recursos útiles
para invertir en la necesaria infraestructura que aliente el
progreso. No sólo eso, han bloqueado iniciativas locales
que pudiesen compensar la falta de recursos. Este sabotaje
sistemático, producto de la ambición y posiblemente del
desprecio y la falta de interés, ha provocado un desánimo
generalizado y un estancamiento económico que contradice
la tradición progresista de La Laguna. La economía regional
se ha venido a pique y se ha producido un retroceso trágico
en los niveles de vida de la población. Las capitales, mientras
tanto, han pasado a ser boyantes metrópolis cuando hace
apenas cincuenta años eran sólo hermosas y adormiladas
capitales de provincia.
Nuestros hijos ya dejaron La Laguna en busca de oportuni-
dades. Tres de cada cuatro egresados de nuestras universidades
tienen que emigrar si quieren obtener un empleo acorde con su
capacidad.
Esto no puede continuar así. Voy a entregar mi mayor esfuer-
zo para ayudar a crear las condiciones para que algún día mis
hijos o mis nietos vuelvan a la tierra de sus ancestros.

Fernando Larriva Tarín


19 de marzo de 2015
Declaración pública
, 18 de junio de 1977
Columna Azagaya
Salvador Sánchez y Sánchez

El Centro Patronal de Torreón, y la Cámara de la Industria de


Transformación Delegación Torreón, en 1956, propusieron al
Comité Coordinador Pro-Comunidad la creación de la Uni-
versidad de La Laguna. En cumplimiento de acuerdos tomados
por la Cámara de la Industria y el Centro Patronal que aceptó
con entusiasmo la proposición de crear la Universidad de La
Laguna, este columnista se entrevistó en numerosas ocasiones
con el Dr. Nabor Carrillo Rector de la Universidad Nacional
Autónoma de México, quien aceptó con gran interés la idea
que la UNAM creara la Universidad de La Laguna, ofreciendo
de su organización, planes de estudios y el profesorado que no
se pudiera obtener en La Laguna, serían proporcionados por
la Universidad Nacional que además de reconocer los estudios
que se hicieran en Torreón como propios se obligaba a obtener
un subsidio federal para el sostenimiento de la Universidad de
La Laguna, poniendo como único requisito que el Gobierno de
Coahuila diera su consentimiento, el cual se obtuvo.
El Dr. Carrillo envió a Torreón al Dr. Efrén C. del Pozo Se-
cretario General de la Universidad Nacional, Dr. Gustavo Baz
miembro de la Junta de Gobierno de La Universidad: Dr. Raúl
Fournier Director General de la Facultad Nacional de Medici-
na; Dr. Manuel Sánchez Sarto Maestro de la Escuela de Eco-
nomía y Dr. Pablo González Casanova que posteriormente fue
Rector de la Universidad Nacional.
Cuando todo estaba listo para la creación de la Universidad
de La Laguna, el Gobernador manifestó que no daría su auto-
rización y que en lugar de la Universidad de La Laguna, crea-
ría la Universidad de Coahuila, ofreciendo en cambio que las
dos únicas escuelas que se crearían de inmediato, Medicina y
Comercio, serían instaladas en Torreón. En Saltillo después de
una tórrida sesión de los miembros del Comité Coordinador
con el Gobernador, se aceptó su proposición para no privar
a Torreón de los planteles mencionados. El 27 de octubre el
Gobernador hizo en esta ciudad la inauguración oficial de la
Universidad de Coahuila, habiendo designado como Rector al
Lic. Salvador González Lobo.

Treinta y dos años después, un grupo de laguneros encabeza-


dos por el ingeniero Heriberto Ramos González y el licencia-
do Pedro Rivas lograron superar obstáculos enormes y cons-
tituyen la Universidad Autónoma de La Laguna que presta un
enorme servicio a nuestra comunidad.
Los laguneros vivimos arrastrando una losa. Las capitales
estatales que rigen nuestros destinos están lejos, muy lejos,

Los funcionarios estatales que vienen a decidir por nosotros, a


informarnos cómo se hacen las cosas, a decidir sobre nuestros
asuntos, nos parecen venidos de muy lejos y encima nos parecen
ineptos y atrasados.

los centros de poder, sino el ánimo y la disposición de carác-


ter. Los laguneros sufrimos a los funcionarios enviados por
Saltillo y Durango capital, son burócratas poco enterados de
nuestra realidad y nada entusiasmados con nuestro desarrollo.
Vienen sólo a quedar bien con su patrón, el gobernador del
estado. La salud física y económica de un millón seiscientos
mil mexicanos los tiene sin cuidado. El progreso del país no
les preocupa.
Los laguneros sufrimos a los estados que nos gobiernan,
Durango y Coahuila. Están muy lejos, y nos tratan muy mal.

Madrid en un perverso 21 de mayo de 1785, cuando Carlos III

-
bitrariedad desintegró una región que había prosperado como
unidad durante 200 años, lo que provocó una merma enorme
en la productividad y bienestar de una región muy importante
de la patria mexicana.
Sólo recibimos migajas, las capitales se quedan con todo
cuando la Comarca Lagunera ha sido el motor del desarrollo
estatal durante los últimos cien años. Esto ha sumido a los
esforzados habitantes de La Laguna en un desánimo peligroso
e inestable.
Los laguneros estamos empezando a despertar, hemos to-
cado fondo.
La realidad está a la vista de todos, la conformación política
debe respetarla. La congruencia y la sensatez deben imperar.
Queremos el Estado de La Laguna.

Fernando Larriva Tarín


3 mayo 2013
Discurso de inauguración
del foro “La Laguna es posible”
«Laguna dividida, Laguna vencida»
Carlos Salinas de Gortari

Corría el año 1989, cuando en una reunión en Los Pinos en la


Ciudad de México, en la que pletórica de Políticos representan-
tes del Sector Social y Privado asistieron a una reunión donde
el entonces Presidente de la República, manifestó su interés por
darle una respuesta integral a la problemática Regional Lagu-

de la misma, no obstante el gran potencial que tiene, ha tenido


como queja fundamental la distribución desigual de los ingresos
públicos; ya que estos básicamente se van a las capitales de su
respectivos Estados.
Después de lo anterior en una de sus visitas a la Ciudad de
Torreón instalo la Comisión Ejecutiva del Plan Nueva Laguna,
con la representación del Gobierno Federal, los Gobiernos
Estatales, Municipales y la iniciativa privada.
Tal como lo expresa José Revueltas: «La vida es despiadada,
junto con el destino ciego, deja caer sus golpes, sin elegir a
quien. Debe ser un sueño, que todavía no despertamos. Cuando
el sueño de la muerte es la vida».
Expreso lo anterior, porque no obstante las buenas inten-
ciones y los múltiples logros obtenidos, una vez que bajo un
trabajo de sistematización de la problemática regional bajo la
responsabilidad de Carlos Rojas, se crearon 7 acuerdos regio-
nales que contuvieron en su seno la solución a los diferentes
problemas que sigue enfrentando hoy esta tierra, desde la falta
de agua hasta la inseguridad pública.

Los comunicólogos comenzaron a ver


el Plan como una panacea, pero el famoso
plan ni siquiera existía. Aquí una reunión con
algunos de los «protagonistas».

Más allá de las obras de infraestructura, que consistió en la


construcción de puentes, carreteras y una nueva pista para el
Aeropuerto Internacional en Torreón, se contempló la posibili-

mediano y largo plazo; donde se observara tanto la educación,


la productividad y el empleo.

desarrollo más importantes que se han efectuado, no obstante


desde un principio adoleció de la ausencia de un marco jurídico
que garantizara su permanencia a trascurso del tiempo.
En una reunión, ya siendo Presidente Electo el Dr. Ernesto
Zedillo Ponce de León y Secretario Social el propio Carlos
Rojas, tuvimos la oportunidad de efectuar una evaluación de los
logros y avances obtenidos; los cuales se encuentran en posesión
del Gobierno Mexicano, dándome a la tarea de sistematizar
todas y cada una de las acciones e inversiones que se realizaron.
Habiendo coincidido en el análisis, sobre todo en el sentido
de darle permanencia al citado Plan Nueva Laguna, se puso a
la consideración del Presidente Electo la posibilidad de que se

para el Desarrollo debe hacerse a largo plazo.


La respuesta Presidencial fue negativa, expresando que los
recursos presupuestales disponibles se iban aplicar en otros

que sexenalmente se efectúan, buscando señalar un principio y


-
res del tema existe la conciencia de que la solución a nuestros
problemas y potenciales deben darse con una madurez que les
permita evolucionar hasta consolidarse; lo más importante de
este esfuerzo es que se considero la opinión de toda la ciuda-
danía y esa es la enseñanza que debemos refrendar para las
próximas acciones a emprender por Peña Nieto, que considerar
el criterio de la población siempre es lo más sabio.

http://hoyacontecerdelalaguna.blogspot.mx/

2012/11/plan-nueva-laguna.html
, 5 de febrero de 2014
Comisiones y omisiones
Pascal Beltrán del Río

Pensemos en las medidas extraordinarias que aplicó el gobierno


de Carlos Salinas de Gortari en Michoacán y La Laguna, zonas
donde el Presidente había perdido las elecciones.
En el caso de la segunda, se echó a andar el llamado Plan
Nueva Laguna, el 22 de septiembre de 1989, que contemplaba
miles de acciones en el campo y las ciudades para «sacar ade-
lante» a la Comarca.
Ese día, en Torreón, Salinas se comprometió a que su pro-
yecto fuera «prueba de nuestra vocación histórica de hacer de
la incertidumbre, e incluso de la adversidad, oportunidad de
cambio para el progreso y de progreso para hacer justicia».
Un cuarto de siglo después, como pueden atestiguar sobra-
damente los laguneros, poco o nada quedó de esas promesas.
El plan fracasó y una de las principales razones fue que, desde
el inicio, lo movía el interés clientelar.

perdidos ante Cuauhtémoc Cárdenas en la elección de 1988.

http://www.excelsior.com.mx/opinion/
pascal-beltran-del-rio/2014/02/05/942092
En mayo del 2012 accedí a una insistente invitación de una
querida amiga para participar en su programa de radio que
transcurre por las mañanas de lunes a viernes. Nunca seré

a crecer. Ahí encontré el espacio idóneo para expresar esta


rabia que corroe mi ser debido a la injusticia social que frena
nuestro desarrollo. Ella sabe compaginar perfectamente bien
la charla amable, el desarrollo personal y la adquisición de
conocimientos con la denuncia de las injusticias. Siempre ha
llevado el programa con inteligencia y en el momento preciso,
atendiendo a los comentarios de los radioescuchas vía Twitter
o Facebook, soltaba un espontáneo:
—Fernando, pregunta un radioescucha tu opinión sobre las
campañas electorales, cómo ves a los contendientes.
O aquella mañana que, periodista ella, adivinando mi partici-
pación a favor del Estado de La Laguna, abrió mi participación
con esta inquietud:
—A ver, Fernando, yo sé que vienes bien preparado para
leernos tu escrito, pero yo aquí tengo un alud de comentarios
con respecto a si la Comarca Lagunera debe o no conformarse
como estado.
-
ción y es un referente obligado. Mi amistad con ella viene de
un cariño mutuo por el escritor José Iturriaga, quien falleciera
prematuramente dos años atrás. Mi amistad con José era
entrañable, así que cada vez que digo algo que le recuerda,
hace una nostálgica pausa en la charla radiofónica y dice:
—Cómo me recuerdas a Pepe Iturriaga.
A lo que yo respondo con una cálida e inspirada sonrisa.
Rescato aquí tres intervenciones que también envié a todos
mis contactos de correo electrónico. La respuesta del público
me enterneció hasta lo más profundo. El lagunero es muy
receptivo y generoso con los que entregan su esfuerzo por el
bien de la comunidad. En el programa de radio se armonizan
con inteligencia asuntos familiares, sociales, culturales, artís-
ticos y políticos. El desarrollo, el crecimiento de la persona es
una auténtica declaración de principios y me considero muy
afortunado por haber abrevado en ese espacio que es llevado a
cabo por gente muy joven y talentosa.
Mi participación la inicié con tres temas francamente polí-
ticos debido a la proximidad de las elecciones municipales que
coincidieron en Coahuila y Durango.
—Fernando, bienvenido al programa, gracias por aceptar
mi invitación.
—Es un honor estar en tu programa, Mariana; me resistí por
algún tiempo al no sentirme a la altura de la responsabilidad
pero lograste convencerme, así que me esforzaré por merecer

—No vas a batallar, te conozco bien, a ver, qué nos prepa-


raste en este tu debut radiofónico. Aunque ya has estado aquí
por diversos motivos, recuerdo tus intervenciones en temas de
historia, de política y hasta de deportes.
—Sí, he tenido el privilegio de haber estado ya en estos mi-
crófonos. Bueno, pues queridos amigos, ahí les va este escrito
que preparé sobre los políticos.
—Los políticos… vaya tema polémico.
—Así es. Aquí va.

LoS poLíticoS
Seres amorfos, oportunistas, maleables, interesados, ambicio-
sos, dispuestos a traicionar su inmediata promesa y capaces
de cambiar de piel, de transar, de proponer, de discutir, de
analizar, de rebatir, de polemizar, pero eso sí, siempre, siempre,

por la humanidad.
Eso está bien.
Nuestros representantes, nuestros empleados, hacen lo co-
rrecto, lo que es esperable de ellos, lo que se supone que brota
de su escencia y para lo que están destinados a hacer.
Entonces, ¿por qué los consideramos parásitos, inútiles,
convenencieros, perjudiciales?
Pues porque hemos perdido la dimensión de las cosas.
Nosotros, los ciudadanos, doctores, ingenieros, profesores,
obreros, campesinos, empresarios, amas de casa, periodistas,
artistas, niños y niñas, jóvenes, estudiantes, etc., esto es, quienes
hacemos algo, somos las piezas fundamentales del rompeca-
bezas de la vida, los elementos importantes de la ecuación, lo
esencial.
Pero hay huecos, sólo huecos, que rellenar.
Espacios que ocupe alguien capaz de traicionar su naturaleza

hueco y permitir que el rompecabezas no tenga espacios vacíos


y adquiera consistencia, fuerza y solidez. Esos héroes son los
políticos.
Héroes capaces de transformarse para lograr que el sistema

mundo avance.
Entonces, ¿por qué los odiamos?
Pues porque han usurpado el protagonismo erigiéndose en
la esencia de todo e ignorando al resto de la comunidad. Los
políticos se han apoderado del escenario, han reescrito la obra
y se han repartido los mejores papeles ignorando su humilde
papel de simples, aunque valiosos, rellenos de los huecos del
rompecabezas. Se han apoderado de todo y resulta que nosotros,
la sociedad, ahora somos el relleno.
Es cuestión que los ciudadanos nos decidamos y los re-
duzcamos a su sitio, el que les corresponde, para el que están
capacitados, para lo que sirven. Reduzcamos a los políticos a
su papel de ser simplemente la guarnición del platillo, el relleno
que facilita el funcionamiento del rompecabezas.

son ellos los que hacen la historia.


—Son sólo la guarnición. Me encantó la alegoría gastronó-
mica, eso es todo, reducirlos a su justa dimensión.
—Sí, Mariana, se han desfasado por completo creyéndose
los héroes de la historia y no son sino la muy necesaria masa
que aglutina las piezas reales que no encajan bien por sí solas y
necesitan la amorfa disposición de la amalgama para mantener
lo importante junto, pegado, cohesionado.
—Pero los políticos no son lo esencial.
—No, son importantísimos pero su función es realmente se-
cundaria. En qué momento se apropiaron del escenario, cuándo
establecieron que eran los dueños del guion, quién impuso esta
jerarquía demencial en donde los peones se visten de reyes, no
lo sé, pero sí te digo que hay que reducir a los políticos a su
función y que lo hagan en silencio y en paz, que lo importante
está en otro sitio.
—Cómo me gusta tu planteamiento, sencillo y contundente.
—Gracias, querida Mariana, recuerdo aquí a la bisabuela de
unos amigos de la ciudad de Durango, doña María Valles, a la
que le escuché este dicho que viene muy bien al caso: «No me
vengas a taconear… que te conocí de huaraches».
—Jajajaja, eso sí que me encantó, bien cerramos esta tu pri-
mera intervención recordando con cariño a doña María Valles.
Muchas gracias, Fernando, te esperamos el próximo viernes.
—Seguro que sí, me esforzaré por estar a la altura.
Vanguardia, 23 de enero de 2013

zona de Coahuila y Durango, donde han habido más asesinatos

torreón. El periodista Carlos Loret de Mola exhibió, en su


noticiario matutino, a la Comarca Lagunera como la zona más
violenta en lo que va del sexenio; una zona donde se vive con
miedo, angustia y desesperación.
En el informativo nacional se habló de las 90 ejecuciones
que registró la región en diciembre, las casi 40 de enero, así
como los ataques a bares y gasolineras. Asimismo, Loret de
Mola hace mención de la muerte de 22 personas en el intento

como el «cuartel de los narcos».


De igual manera, se recordó que existen policías desman-
teladas como las de Gómez Palacio y Lerdo, y pérdidas en el
sector restaurantero de hasta el 50 por ciento, negocios que
cada vez cierran más temprano, y ls desapariciones. Todo por

y cambios de hábitos en los laguneros: donde los niños van


a la escuela con miedo, donde los padres van al trabajo lis-
tos para echarse pecho tierra y donde no hay lugares donde
divertirse.
Ante ello, la PGJE envió un comunicado con el título de
«se consolida la seguridad pública en La Laguna», donde re-
saltan la desarticulación en los últimos meses de cinco bandas
de secuestradores, la consignación de 31 personas dedicas al
secuestro y la captura de una banda de extorsionadores.
También se menciona que en la Región Laguna se han
realizado 396 operativos dando como resultado 70 vehícu-
los asegurados y se han detenido 67 personas por diversos
delitos.
Por su parte, el alcalde de Torreón, Eduardo Olmos, in-
sistió en que el concepto de Laguna Segura debe analizarse
en el sentido regional. Agregó que la llegada de marinos a la
región generará un complemento perfecto para la solución de
los problemas.
«Quisiéramos que las noticias fueran otras, enfocando
nuestro esfuerzo en la creación de empleos y desarrollo econó-
mico. Pero el que se centre la atención en la región habla que
pudiéramos articular una estrategia de mucha coordinación, y
que los ojos del orden federal reconozcan el problema y sus
características de orden regional», apuntó.
Asimismo, hizo hincapié en la depuración de las corpo-
raciones de otros municipios, pues comentó que si todos (los
ayuntamientos) realizaran el mismo esfuerzo, «la situación
sería diferente».

En diciembre se registraron 90 ejecuciones en la Región La-


guna, según el noticiero.
Casi 40 más se suman en enero, lo que pone a la Comarca
Lagunera como la región más violenta durante el gobierno de
Enrique Peña.

«La Comarca Lagunera es una gran región, y rechazo que


la gente de la Comarca sea violenta», aseveró el gobernador
Rubén Moreira.
«Primero, porque ningún cartel tiene el nombre de nuestro
estado. Segundo, porque aquí no producimos ni armas, ni dro-
gas. Tercero, porque se han violentado esta y otras ciudades
porque es un paso hacia la frontera».
Entonces, apuntó, no se puede juzgar en todo la actuación
de un estado si no se ven el resto de los factores.
«Torreón no pidió que llegaran los casinos. Llegaron, lle-
varon a los casinos. Y es una pasada, como fue importante en
otras épocas por su posición estratégica», expresó.
«Repito, aquí en este estado no se fabrican armas. Las armas
entraron y vienen de otra parte. Entonces, tiene que haber una
corresponsabilidad en este sentido, de todos.
«Al contrario, considero que hay una deuda del país con
la ciudad de Torreón, porque los factores criminógenos no
existían ahí, ahí llegaron, como al resto de Coahuila. Y si
no, pongo el ejemplo, díganme qué cartel tiene el nombre de
nuestro estado.
«Este es un estado tranquilo. Que se tienen que hacer muchas
cosas para repeler al crimen, claro, y que las vamos a hacer,
claro. Esa es mi responsabilidad».
Moreira Valdés señaló: «nosotros pensamos que a mediano
plazo iremos recobrando la tranquilidad en el estado. Ya está
ahora en muchas zonas. Yo estuve recorriendo muchas zonas
del estado, y las cosas están cambiando».
http://www.vanguardia.com.mx/
exhibenviolencialaguneraenlatvanivelnacional-1466687.html
Hemos perdido la capacidad de indignarnos ante la surrealista
situación de tener que vivir todos los días arrastrando dos rea-
lidades que se entrometen en nuestra rutina diaria.
Somos una región única e indivisible, con una población
perfectamente amalgamada y entretejida, con vínculos fami-
liares y profesionales que no conocen fronteras municipales y
estamos divididos entre dos gobiernos estatales, dos legislatu-
ras, dos reglamentos, dos leyes que no nos toman en cuenta y
que obstaculizan nuestra vida diaria. Esta situación de franca
esquizofrenia frena la productividad de la región y disminuye
el patrimonio de México. La gente del Distrito Federal nos
cuestiona que por qué somos separatistas. Nuestros amigos de
Saltillo o de Durango capital se burlan de nuestro clamor en
el desierto. No entienden por qué queremos ser un estado, por
qué queremos separarnos de Coahuila y de Durango.
No entienden que lo que queremos es reintegrarnos, como
estuvimos desde 1594 hasta 1785. Los fuertes vínculos entre los
habitantes de la Comarca se forjaron en esos 191 años. Lleva-

lastre de ser gobernados desde lejos por dos criterios tan ajenos
a nosotros no han podido borrar nuestra identidad, que sigue

Respetamos la pasividad administrativa de las capitales y

costa de nuestra ingenuidad basada en el trabajo. Pero nuestro


espíritu libertario está a punto de hacer erupción.
Lo que pedimos es sensato, acorde a la realidad. El gobierno
federal tiene más de cincuenta años administrando a la Comarca
Lagunera como si fuera un estado. Ahí tenemos a la Secretaría
de Hacienda que administra La Laguna, excepto Parras. A la

debería ser. El Poder Judicial Federal hace lo mismo, los tribu-


nales que administran la justicia federal tienen jurisprudencia

está en el bulevar Independencia, enmarca la silueta del Estado


de La Laguna encima de los contornos de Durango y Coahuila.
La sección 35 del sindicato nacional de maestros (SNTE)
es exactamente el mapa del Estado de La Laguna y sus veinte
municipios incluyendo a Parras, el origen de la Comarca. No
hace mucho existió el Distrito Laguna en el sistema deportivo
nacional. La Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos
tiene su rango de acción en la Comarca Lagunera.
El Gobierno Federal administra a la Comarca Lagunera
como si fuese un estado, los poderes federales no toleran los

en dos estados, impone sobre sus habitantes. La República


mexicana, y con sus hechos lo demuestra, opina que somos una
región indivisible, que administrarla por separado atendiendo
a los límites estatales es redundante y desperdicia recursos.
Y eso que hablamos de un solo mando, el Gobierno Federal.
¿Qué podemos esperar si son dos mandos distantes, indiferentes y
desinteresados? Tener dividida a La Laguna va en contra de México.

Fernando Larriva Tarín


Discurso pronunciado en el Simposium Universitario
de realidad regional el 21 de abril de 2013
, 28 de enero de 2013

contra crimen

Los alcaldes de Torreón y Gómez Palacio señalaron la falta de


coordinación entre autoridades federales, estatales y municipa-
les como uno de los principales obstáculos en la lucha contra
el crimen en la Comarca Lagunera.
En entrevistas con el diario español , Eduardo Olmos
en Torreón y Rocío Rebollo en Gómez Palacio señalaron que

ventaja a grupos criminales para cometer delitos en ambos


lados del río Nazas.
Rebollo admitió que la última vez que se reunió con los
alcaldes de Torreón y Lerdo para abordar temas de seguridad
«fue hace más de un año».
Olmos describió la situación actual como una «Torre de
Babel».
«Tenemos dos gobiernos estatales, dos regiones militares,
dos destacamentos de la Policía Federal. Los únicos que parecen
tener un concepto de región son los cárteles».
Ambos alcaldes dieron sus testimonios para el reportaje «Có-
digo rojo en el norte de México» que se publicó ayer en
y que aborda la situación de violencia en La Laguna.
El texto describe las limitaciones para coordinar a cuerpos
policiacos municipales y estatales de Coahuila y Durango para
combatir a grupos criminales que constantemente cruzan los
límites estatales.
«Los dos alcaldes suspiran por una Policía metropolitana

en los testimonios de Olmos y Rebollo.


Rebollo contó que no fue informada del operativo para des-
armar a policías municipales y detener a un grupo de agentes
en una investigación por ligas con el crimen organizado.
«Me dieron en la madre. Nunca pensé vivir una situación
como ésta», dijo.

-
nicipios de La Laguna de Durango fueron retirados del
mando de la XI Región Militar, con sede en Torreón, y
regresados a la jurisdicción de la II Región Militar, con
sede en Mazatlán.
Apenas a mediados del año pasado, la Secretaría de la De-
fensa Nacional había incorporado las unidades militares en los
15 municipios laguneros de Durango a cargo de los mandos
en Torreón para mejorar la coordinación en la lucha contra
grupos criminales.
El nuevo esquema duró sólo unos meses. A principios
de enero esta área regresó al mando territorial de Durango y
Sinaloa.

del gobierno de Durango, pues el resto del estado depende de


la II Región Militar.
Sin embargo, el nuevo jefe de la XI Región Militar, general
Moisés García Ochoa, mantendrá el mando de las unidades en
la Comarca Lagunera para efectos del operativo Laguna Segura.
http://www.elsiglodetorreon.com.mx/

noticia/833902.cuestionan-alcaldes-division.html
El siguiente viernes llegué con una intervención que me generó
mucha polémica entre mis amistades, una crítica directa a la
gente con la que convivo, con la que tengo lazos de profunda
amistad, con la que tengo entretejida mi red de lazos familiares y
de negocios, con los líderes empresariales, políticos y culturales.
—Bienvenidos a esta nueva edición de nuestro programa y
le doy la bienvenida a nuestro querido colaborador Fernando
Larriva.
—Querida Mariana, toda la semana estuve muy nervioso
preparándome para estar a la altura del auditorio. Bueno, creo
que estoy preparado. Ayer batallé para conciliar el sueño pero
te soy sincero, nada más llegué a la estación y se me quitaron
los nervios, entré a la estación con el garbo de un torero bien
dispuesto a realizar tal faena que me permitiera salir por la
puerta grande.
—Jajajaja, a veces no sé si te pasas de humilde o de soberbio.
—Jajajaja, yo tampoco sé.
—Bueno, a ver, sobre qué es tu intervención.

brillado por su ausencia en la defensa de los asuntos comuni-


tarios, se han preocupado en amasar fortunas y al entorno que
se vaya al drenaje.
—Hombre, suena interesante, a ver.
—Queridos radioescuchas, un honor estar aquí para com-
partirles esta opinión.
A ti, líder lagunero:
Tan admirable por tantos aspectos, ejemplo de empuje, de
visión, de entrega, de oportunismo, de constancia; quiero decirte
que estoy muy preocupado por lo que tu miopía ha permitido que
se apodere de nuestra comunidad, has atestiguado sin oponerte,
callando y otorgando (y lo peor, me temo que incluso lucrando)

El aire que respiramos huele a podredumbre, ¿lo has notado?


Lamento informarte que es el mismo aire que respiran tus hijos,

¿Conoces la parábola de los talentos? Dice que te llamarán


a cuentas para ver qué has hecho con lo que te fue otorgado.

que más se les ha dado, más se les exigirá. Más allá de la fe


necesaria para creer en la sentencia bíblica, tiene perfecto sen-
tido dentro de la lógica universal. Preocúpate, has descuidado
lo más importante en tu afán por acumular algo que no te vas a
poder llevar cuando trasciendas esta etapa, la vida.
¿Cuánto podrán valer los remansos de aguas termales bajo
los frondosos álamos que hacían de Viesca un sitio hermoso?
¿Qué cantidad podría equiparar al estímulo espiritual que crea-
ba el parque de Raymundo y que ahora da pena por su aridez?
¿De a cómo nos podríamos poner de acuerdo para que al abrir
la llave el agua salga sin arsénico? ¿Qué tendríamos que hacer
para que nuestros líderes tengan un liderazgo moral que nos
inspire a todos? ¿Cómo evaluar las pozas de Cuatro Ciénegas
y sus miles de millones de años de historia viviente?
¿Cuánto por un aire limpio que renueve nuestra energía cuan-
do la sangre encuentre oxígeno limpio a su paso por los pulmones?
¿De a cómo nos toca para crear un entorno urbano en el que
la vista tenga a su disposición áreas verdes, plenas de vida, en
donde descansar de la rutina?
¿A cómo nos toca cooperar para sentir que la ley impera?
¿Cuánto por erradicar aquello de «el que no transa, no
avanza»? ¿Qué forajido lo instituyó y que malnacido lo repite?
¿Dónde quedó la reciedumbre moral de nuestros ancestros?
¿Dónde quedó el espíritu lagunero? ¿Quién lo mató?
¿Cómo lo vamos a revivir?
¿Cuánto puede valer que puedas volver a caminar tranquilo
por las calles de tu ciudad, como no hace mucho tiempo, sin
que temas que te ocurra otro violento, desagradable e inhumano
asalto? ¿Cómo recuperar la armonía social?
¿Cuánto vale impedir que la peor gente imponga las peores
modas? ¿De qué sirve enviar a nuestros hijos a las mejores
escuelas si el ejemplo que reciben en sus casas es realmente
deleznable?
Perdona que reduzca todo a dinero, creo que es el lenguaje
que entiendes y casi no queda tiempo.
La situación está llegando al límite. Tu liderazgo es fun-
damental. Saca del fondo, lamentablemente de muy del fondo
de tu ser, la reserva moral que todavía permite que tu corazón
palpite, para corregir el rumbo de esta nave que va directo a
estrellarse contra las rocas.
Es por La Laguna, es por tus hijos y por los míos, y por los
del otro.
No queda tiempo, decídete.
—Está fuerte.
—Sí, Mariana, está fuerte. Es un acto de contrición, hay que
reconocer lo que uno hace mal antes de criticar a los demás. Si
nuestros líderes encabezan los movimientos, te garantizo que los
políticos se reducen a su sitio, al que les corresponde.
Siento que le hemos dejado todo el espectro a los servidores
públicos para que se sirvan del público y nos conformamos que
las migajas engrosen nuestras cuentas bancarias. Es un caso de
negligencia criminal.
—Muy fuerte, muy acertado, muy a tiempo dada la situación
que vivimos. Fernando, muchas gracias por tu intervención de
hoy; ha generado un alud de comentarios de los radioescuchas,
ya te los transcribiremos para que tomes nota.
—Seguro que sí, muchas gracias por la oportunidad de
expresarme y nos vemos el próximo viernes.
—Ya quiero que sea el próximo viernes, ¿qué nos irás a
traer? Esperaremos con gusto. Gracias a Fernando Larriva por
su columna radiofónica y por esta charla que compartimos desde
aquí a toda, toda la Comarca Lagunera.
, 20 de agosto de 2012
Nuestro concepto
Regiones dispares

de La Laguna.

El primero es que los municipios de Saltillo y Ramos Arizpe


recaudan tres veces más dinero del Impuesto sobre Nóminas
(ISN) que Torreón, lo cual da una idea de la profunda diferencia
en el dinamismo económico entre ambas regiones.
Mientras que la recaudación de ISN este año fue de 354 mi-
llones de pesos en el Sureste, en Torreón fue de 120 millones.
La diferencia subraya el atraso que hay en la planta produc-
tiva de La Laguna y el avance notable que ha tenido la zona de
la capital del Estado, que en los últimos seis años ha recibido 10
veces más inversión que La Laguna. Por lo mismo, La Laguna
deberá invertir más dinero en infraestructura y servicios para
ponerse a la par con Saltillo y Ramos Arizpe, pero eso será
imposible sin aportaciones adicionales al ISN.
Esto pone en relieve otro dato revelador. Mientras que en
los municipios de Saltillo y Ramos Arizpe complementaron la
bolsa del ISN con aportaciones propias y recursos federales
gestionados por ellos mismos, en Torreón el Municipio decidió
no poner dinero adicional al recaudado por el impuesto.
Es claro que una de las razones por las que Torreón no hizo

deudas y las obras pendientes.


El gobierno estatal, seguramente a raíz de sus propios pro-

al ISN tanto en Torreón como en Saltillo. Sin embargo, el atraso


que tiene la Comarca Lagunera en infraestructura e inversión

que impiden el desarrollo de la región.


Hasta ahora ha sucedido lo contrario. El Municipio tuvo
que «entrar al quite» en la Gran Plaza, que se suponía que iba

pidió 20 millones de pesos de la bolsa del ISN, que debía ser


utilizada en obras nuevas, para terminar el Sistema Vial Alian-
za, un proyecto abandonado desde la administración anterior.
Con estas discrepancias, queda claro que la Comarca La-
gunera batallará aún más para ponerse a la par con la región
Sureste.
http://elsiglodetorreon.com.mx/

noticia/777261.regiones-dispares.html
—Fernando, eres bienvenido a esta tu casa, a este tú programa.
No sabes el alud de comentarios positivos que recibimos por
tus intervenciones, has alborotado el avispero de una manera…
—Querida Mariana, queridos radioescuchas, muy buenos
días. Qué barbaridad, me sonroja lo que me dices y bueno, no

aspaviento intento dar en el blanco y me conmueve que la gente


lo aprecie. Eso me motiva a esforzarme más cada semana para
estar a la altura y corresponder con mi escaso talento a las ex-

situación.
—Así es, me gusta como lo dices.
—Ya no me estés sonrojando.
—Jajajajaja.
—Jajajajaja.
—Ándale, pues, arráncate con tu intervención.
—Bueno, pues aquí les va este texto que hace trilogía con las
dos anteriores y para hacerle un homenaje a nuestro queridísimo
José Iturriaga, inicio mi intervención diciendo «y para acabar
de fruncir lo arrugado, aquí les va esto».
—Ahhh, así decía nuestro querido Pepe.
—Así es… bueno, aquí les va.

Pueblo de Torreón, sí, tú, ciudadano de a pie, tú que eliges a


nuestros gobernantes, permíteme dialogar contigo, en cualquier
esquina que tú elijas, en tu barrio si quieres, amigablemente,
me llevo unas cheves para calmar el calor, dime, ¿puedes? O
lo más importante, ¿quieres?
Mira, no quiero molestarte ni ofenderte; es más, te adelanto
las preguntas para que las pienses con calma y me compartas
tu sentir, luego tú me preguntas lo que quieras y a lo mejor de
aquí nace una bonita amistad o de perdido una sana relación
de respeto mutuo.
Sé que tú también estás inconforme con el estado que guarda
nuestra ciudad, sé que te das cuenta del cruel abandono —per-
dóname que te lo diga pero de una vez quiero que sepas lo
que pienso—, sé que te das cuenta de que esta sumisión de los
alcaldes al gobernador provocó el desastre.
Sí, ya sé que tú les estás muy agradecido por los cartones que
te regalaron para arreglar tu casita, o por los bultos de cemento
que te dieron a cambio de tu promesa de voto, o la promesa de
conservar la chamba con la que aseguran tu voluntad. Acá entre
nos, a la segunda cheve, quiero que me digas si no te sientes
un esclavo, si no sospechas que traicionas a tu ciudad por una
ayuda que deberías de recibir sin comprometer tu dignidad,
por simple solidaridad social. Por favor, piensa a más largo
plazo, se honesto contigo mismo, que yo te valga, aquí el que
importa eres tú.
¿Qué ciudad quieres para tus hijos? ¿En manos de quién vas
a poner la ciudad? ¿No te das cuenta de que ante el deterioro
que estamos viviendo, cien bultos de cemento no te van a durar
ni un mes?

sólo en la publicidad. Recuerda qué grupo ha dejado a la ciudad


endeudada y en el suelo y qué grupo ha trabajado mejor. A ver,
échate otro trago de cheve y escucha. ¿Cómo deja la ciudad el
último alcalde? Endeudada y desmoralizada y eso que es muy
amigo de los dos gobernadores a los que le tocó obedecer.
Agrégale este asunto de la inseguridad y me asombra que la
ciudad no se haya vaciado.
¿Has escuchado historias de cuando La Laguna era una
región rica? ¿Escuchaste alguna vez aquello de «La Laguna
tiene dinero, La Laguna tiene algodón, y por eso los laguneros,
siempre vivimos en un vacilón, Torreón, Torreón…».
No todo es culpa de los gringos, ni de los malos, haz cuentas,
este gobierno no paga ni la recolección de basura, es un desastre.
Ahí vienen las elecciones; por favor, decide, decide tú,

quebrada, saqueada y deprimida.


¿Qué empleados quieres para que administren tu ciudad?
¿Qué quieres para tus hijos? ¿Por un bulto de cemento re-
nuncias a elegir? Échate otra, que ahora yo quiero escucharte,
sé que tienes mucho que decirme, te escucho…
—Fernando, estás alborotando el avispero.
—Esa es la intención, Mariana, esa es la intención. Esto no
puede seguir así. La situación es desesperante y tenemos que
hacer algo, nosotros, tú y yo, los radioescuchas, nuestros ami-
gos, nuestros vecinos, nuestras familias, nuestros compañeros
de trabajo, nuestros amigos de la infancia y la juventud, todos
tenemos que hacer algo. Nuestros políticos y nuestros líderes
están muy ocupados haciéndose ricos y poderosos como para
ocuparse de nosotros, los simples mortales. Nos dicen que esta
administración municipal termina con 300 millones de deuda
cuando cualquier observador imparcial da con una cantidad de
1,500 millones. 600 mil de la nueva presidencia municipal, 500
mil de Simas y los 400 mil que son los únicos que admiten.
—Qué barbaridad, has puesto los puntos sobre las íes. Nos

amigo Fernando Larriva.


—Muchas gracias, Mariana, muchas gracias al auditorio
por el favor de su atención.
—Hasta el viernes
—Hasta el viernes.
Hay un sentimiento de plenitud que me acompaña desde
que iniciaron mis intervenciones en la radio. De pronto, en
cualquier actividad, hay alguien que se acerca y me dice que
ha escuchado el programa y que tal o cual comentario le ha
abierto los ojos para mirar la situación con la actitud adecuada,
que ha comentado con su familia y que están atentos a captar
la realidad con mentalidad más crítica.
Me emocionó una persona de San Pedro del Gallo, población
lagunera aledaña a Nazas, Durango, que me dijo que esta esta-
ción es la única que llega y que no se pierde el programa. Sentir

que la realidad provoca, no tiene precio.


Milenio Laguna, 1 de junio de 2012
Aferrados a un nombre
Francisco Valdés Perezgasga

Llevamos ya más de seis décadas huérfanos de lagunas, hasta


la mitad del siglo veinte hubo aquí humedales grandes y úni-
cos. Nuestra circunstancia parece especialmente dramática:
una Comarca Lagunera sin lagunas. Los humedales que daban
nombre a esta región clavada en el árido y caliente corazón
del vasto Desierto Chihuahuense tienen sesenta y más años
desaparecidos.
Durante milenios, desde la última glaciación, éste fue un
desierto periódicamente inundado por los dos ríos más grandes
de México que nunca llegan al mar: el Nazas y el Aguanaval.
La Laguna de Mayrán, La Vega de San Pedro, La Laguna de
Viesca, La Laguna del Caimán, Tlahualilo —que en náhuatl
-
sajes largamente olvidados, nombres casi borrados de nuestra

norteamericano desapareció frente a nuestros ojos.


Después de más de sesenta años de presas, represas, diver-
siones, canales forrados de cemento y un feroz y despiadado
ataque a los acuíferos se acabaron las lagunas y las vegas. Aún
tenemos dos ríos que de repente reviven y también tenemos —es

venenos a medida que se encoge. Tras sesenta años de mal uso


del agua estamos bebiendo lo que llovió hace milenios en las
distantes sierras del oeste de Durango.
El origen de nuestro predicamento no tiene misterio. La Lagu-
na es el hogar del emporio lácteo más grande de México que hoy
es también —merced de adquisiciones y fusiones— el segundo
emporio lácteo más grande de los Estados Unidos. Somos un
desierto que exporta agua en la forma de leche, de queso, de
mantequilla y de yogurt. Somos una comunidad de mineros del
agua que escarbamos buscando riquezas pero que en el trayecto
nos acercamos a nuestra propia destrucción. Mineros del agua
para regar la alfalfa para alimentar a las vacas que nos dan la leche.
Pero poco a poco nos vamos dando cuenta que fue el agua
lo que nos convocó a este rincón desértico y caliente. Que sin
agua no permaneceremos. Poco a poco algunos nos damos
cuenta que aún tenemos los ríos y algunos humedales encogidos
y admirables donde hacen su hogar las aguilillas de cola roja,
los capiturrines y los patos mexicanos.
Como en el Parque Estatal Cañón de Fernández, un sitio
Ramsar en el cercano Nazas, donde hay agua todo el año, lo
que explica el maravilloso bosque de ahuehuetes milenarios que
amacizan sus orillas. Un diminuto listón de frescor y de verde
en medio de una aridez vasta y alta capaz de soportar también
pequeñas poblaciones de raras aguilillas grises, patos del bosque
y charas verdes. Un listón de frescor y verde en medio de un
mar gris y café que funciona como un imán migratorio y aloja
cada invierno a chipes, águilas pescadoras y monjitas.
Vivimos en La Laguna donde ya no hay lagunas y donde el
agua desaparece por arte de la avaricia. ¿Qué caso tiene seguir
llamándonos lo que no somos?
Quizá ningún caso, pero muchas laguneras y muchos lagune-
ros vemos las maravillas del Nazas —y las del Aguanaval— y
nos aferramos con amor y orgullo a nuestro gentilicio como
quien se aferra a una verde y fresca esperanza. La esperanza
de que nuestros ríos y nuestras lagunas vuelvan. La esperanza
de que nuestro acuífero se rellene y vuelva a ser potable. La
esperanza de saber que aquí nacerán, aquí crecerán y aquí pro-
gresarán los nietos de las nietas de nuestros nietos.

http://riosdeldesierto.blogspot.mx/2012/12/
aferrados-un-nombre.html
El empresariado lagunero brilla por su ausencia en las luchas
sociales de las mejores causas. El mal ambiente que se respira
es porque gran parte de su élite empresarial se encuentra ate-
morizada. El viejo espíritu lagunero de generosidad, empuje,
gallardía, hace corto circuito con este medroso, lucrativo, cri-
minal estilo de amasar fortunas.
El oxígeno se está agotando en La Laguna, cada vez se

Se ha extraviado el amor por la región, por la colectividad,


los líderes se desentienden del desastre en el que se ha conver-
tido nuestra comunidad debido a la falta de infraestructura, la
falta de seguridad, la falta de inversiones. El liderazgo tanto
político como económico no ha convocado al talento de la
clase media para emprender la reconquista de nuestro espacio,
no les interesa y probablemente, pudiese ir en contra de sus
intereses. El futuro no es halagüeño. Hay un fuerte desánimo

las mejores iniciativas se estrellaran con un muro invisible y


acabaran desactivadas ante el asombro de sus promotores.
Es como si de antemano estuviese prohibido que las acciones
generosas, colectivas, solidarias, culturales, tuviesen éxito. No
me lo explico. La enorme cantidad de personas con talento al
servicio de su prójimo se están frustrando sin entender qué pasa.
Yo intento explicármelo de mil maneras y doy con esta
argumentación que no me parece muy sensata pero que encaja
con la realidad.
La élite económica emergente ahora tiene un desarrollo
humano, moral, ético y cultural sumamente precario. Está con-
formada, por así decirlo, de personas con billeteras realmente
cargadas de razones gracias a su enorme productividad y a su
miserable nivel de escrúpulos. Por otro lado, son individuos
con una muy limitada capacidad de abstracción, nula capacidad
-
precio por la cultura y poseedores de una mentalidad bastante
estrecha. Crean un ambiente enrarecido en el que sólo lo que
les aumenta su capital merece existir y comentarse, el resto de
las acciones provocan su burla y su desprecio. Esto es, los que
por azares del destino comandan la nave, son unos palurdos.
Han logrado acaparar la riqueza que al estar en pocas manos,
deja de circular y no crea la multiplicación requerida para que
a todos nos vaya bien.
¿En qué momento perdimos los viejos valores?

Fernando Larriva Tarín


discurso de cierre del festival 10 mayo 2013
en la escuela a la que asistieron sus hijos una década atrás

El festival del día de las madres resultó un buen foro, la


directiva de los padres de familia de la escuela a la que asis-
tieron mis hijos me pidió que diera el discurso de cierre. No
pensé que fuese propicio pero resultó bien, los jóvenes se
están entusiasmando con la idea de retomar los viejos valores
laguneros de osadía y esfuerzo. Ahí volví a ver a mi primo
Marco que tiene al mayor de sus nietos estudiando ahí; hacía
tiempo que no le veía.
—Primo, me dejas mudo, sabía que amabas tu tierra, nues-
tra Comarca Lagunera, pero a pesar de que somos cercanos,
no imaginé que tu conocimiento y tu amor por nuestra región
estuviese tan profundamente enraizado.
—Bueno, tú sabes, siempre me interesé en escuchar las
historias del abuelo.
—Jaja, sí, lo recuerdo bien, de los nietos eras el único que
aguantaba que te contaran las mismas historias una y otra vez.
—Bueno, al menos creo que me las aprendí bien.
—Sin duda, primo, sin duda. Oye, ven, necesito hacerte
una invitación, esto está prendiendo y no estás solo. Estoy
convencido de que aceptarás unirte a un grupo que está en for-
mación. Empresarios laguneros con auténtico amor a nuestra
comunidad, con capacidad de convocatoria y sobre todo con

en la capital de la República han convocado a profesionistas,


medianos y pequeños empresarios, académicos, ciudadanos
comunes y estudiantes para lanzar una iniciativa contundente

participar en el Proyecto Comarca?


Una profunda y reconfortante emoción se apoderó de mi
ser... esta vez va en serio. Emocionado abracé a Marco.
—Primo, pondré todo mi ser al servicio de esta causa…
y la desidia.
—Te conozco de toda la vida y sé de lo que eres capaz,
por eso te estoy invitando, primo.
—Te doy mi palabra, aplicaré mi esfuerzo para que avance
esta causa noble. Mis textos intentarán incendiar el ánimo y
la voluntad de los ciudadanos.
-
ción si hubiera ingobernabilidad en los estados de donde quieren
sacar municipios para hacer un nuevo estado, de Coahuila y
Durango. Si hubiera ingobernabilidad, si hubiera anarquía y si
no hubiera autoridad política e institucional bueno, pues cabría
la posibilidad de pensar en una cosa de esas».
Declaración de Eliseo Mendoza Berrueto.
Diputado local y presidente del congreso de Coahuila
2011-2014. Ex gobernador de Coahuila 1987-1993

«no Se juStiFica crear nuevo eStado de La Laguna»


De acuerdo con el presidente del Congreso de Coahuila, Eliseo
Mendoza Berrueto, si existiera ingobernabilidad y anarquía,
cabría la posibilidad de su fundación.
«El diputado dijo que no existen excusas para crear el nuevo
estado».
Manuel Guadarrama

AM Saltillo, 26 de agosto de 2013


Raúl Coronado

Para el diputado Eliseo Mendoza Berrueto, presidente de la


Junta de Gobierno del Congreso del estado de Coahuila, el plan-
teamiento de crear el nuevo estado de La Laguna, no tiene una

Aseguró que la petición que hacen sobre crear el estado de


La Laguna, ha sido muy recurrente desde hace muchos años.

donde quieren sacar municipios para hacer un nuevo estado, de


Chihuahua, Coahuila y Durango, si hubiera ingobernabilidad
y anarquía, y si no hubiera autoridad política e institucional,
cabría la posibilidad de pensar en una cosa de esas».
Dijo que esta propuesta no aplicaría para Coahuila, un
estado donde acaba de haber elecciones democráticas, en las
cuales se ganó y perdió por voluntad popular, además que es

con estabilidad política y social.


En este contexto, Mendoza Berrueto reiteró que de este
modo, el planteamiento para crear el estado de La Laguna no
-
mica, ni social.
El presidente de la Junta de Gobierno del Congreso de
Coahuila dijo que ante el Poder Legislativo, no se ha realizado
alguna propuesta formal sobre la creación del estado de La
Laguna.
«La verdad es que aquí no ha llegado nadie a decidirnos nada
de eso. Además no tengo el gusto de conocer a alguna persona
de los que están promoviendo la creación de un nuevo estado
en La Laguna», puntualizó Mendoza Berrueto.

http://www.milenio.com/politica/
Torreón, Coahuila, 29 de diciembre de 2012

Presidente de los Estados Unidos Mexicanos:


Soy habitante de Torreón. Tengo 20 años y vivo con miedo. Mie-
do de que un día mis hermanos o mis padres no regresen a casa.
Miedo de no sobrevivir a algún ataque y no cumplir mis metas.
La noche de ayer (28 de diciembre de 2012) se activó el
«código rojo», como muchas otras noches en Torreón. Un con-
voy de sujetos armados recorrió la ciudad y varios inocentes
murieron por estar en algún lugar en el momento equivocado.
El 31 de enero de 2010, en «El Ferrie» perdí un hermano (http://
www.youtube.com/watch?v=VbCfGmyiUi8) por culpa de una
guerra que yo no declaré. Perdí amigos por culpa de una mala
estrategia.
No permitas que se sigan perdiendo más.
Te invito a que nos visites, a que conozcas Torreón y cada
uno de sus rincones. Te invito a que conozcas a su gente, gente
que vive con miedo sin mérito alguno. Te invito a que escu-
ches el dolor de cada uno de los padres, hermanos o amigos de
personas inocentes que han muerto a causa de la guerra fallida.
Te invito a que nos tomes en cuenta y que tomes en cuenta
los demás estados que también son víctimas del negocio ilegal
más fructífero del país.
Ni Humberto Moreira (ex gobernador de Coahuila) ni Rubén
Moreira (actual gobernador de Coahuila) han tomado cartas
en el asunto.
¿Puedes hacerlo tú?
Haz tu trabajo. Cuida a tu país. No más sangre.

http://dianaorozcoh.wordpress.com/
2012/12/29/carta-a-pena-nieto/
Milenio Laguna, 22 de agosto de 2013
Dragones

Eduardo Holguín

el grado de gobernabilidad habría que debatir el asunto.


De acuerdo al «Cuaderno de Divulgación de la Cultura
Democrática», publicado por el IFE, las áreas donde puede
medirse el grado de gobernabilidad son:

social.

Dudo que La Laguna se distinga por el imperio de la ley y el


orden. Le puedo pasar al legislador una lista de los secuestrados
en el último mes. Uno de ellos es amigo mío.
También dudo que Miguel Riquelme, alcalde electo de
Torreón, reciba una ciudad donde prevalezca el orden político
y la estabilidad institucional. Una muestra de lo dicho es el es-

actos de corrupción de Simas.

se pondera el mantenimiento de la ley y del orden político.


economía. Y si don Eliseo se da una vueltecita por la Comarca
podrá comprobar las problemáticas, generadoras de tensiones
sociales y políticas, que la aquejan: recesión, desempleo, bajos
sueldos y salarios, quiebra de empresas, deprimidos niveles de
consumo.
Silvia Jaques Cervantes, rectora de la Universidad Politéc-
nica de La Laguna, expresó: uno de los puntos que preocupa
a la comunidad académica es la falta de oportunidades a los
egresados en el mercado laboral, lo cual no es privativo de la
Universidad Politécnica, sino de todas las universidades de
la región, de ahí que muchos tienen que salir en busca de ese
espacio para su desarrollo profesional».
Don Eliseo: ¿cuánta más ingobernabilidad se necesita para
primera junta con FranciSco joSé
Él dio el primer paso para reunir a este grupo. La idea de crear
el Estado de La Laguna reverbera en los recuerdos de nues-
tros abuelos. Todos hemos escuchado convincentes motivos

alguna de que la única salida viable para resolver la compleja


y dramática realidad lagunera es la creación del Estado Libre
y Soberano de La Laguna.
Con su enjundia, su vehemencia, su tozudez, su claridad de
miras y sobre todo su enorme capacidad para cabildear en los
niveles más altos del poder en México, Francisco José logró
convocar a un compacto grupo de amigos dispuestos a entrarle
al proyecto a través de mi primo Marco.
—No vamos a utilizar recursos en nuestra organización, todo
se va a hacer con donativos en especie y con trabajo volunta-
rio. La chequera tendrá un uso muy estricto y únicamente para
asuntos indispensables.

por el que comarca iba a navegar. Hombre de palabras re-

a cualquier virtud. No le preocupa crispar nervios o alterar


ambientes, él tiene una visión muy clara de lo que quiere y de
lo que puede hacer. Su asertividad extrema la instauró como
guía para el movimiento. Así lo entendimos todos y así lo
asumimos. Algunos podríamos tener otras ideas pero cedimos
a protagonizar discusiones estériles, la meta era por demás
ampliamente que los laguneros queremos formar el Estado
de La Laguna.
—Vamos a luchar para que La Laguna vuelva a ser ejemplo
nacional, vanguardia indiscutible en cuestiones tecnológicas y
en programas sociales de avanzada. En La Laguna debe haber
programas de vivienda ejemplares, todo lagunero tendrá la ca-
pacidad de lograr un hogar digno. Vamos a exigir que el sector
salud esté a la altura de cualquier país del mundo y no vamos
a descansar hasta que nuestras autoridades logren desarrollar
un sistema educativo que impulse la capacidad de nuestra
gente para asumir su destino. Ya verán qué sitio va a ser La
Laguna. Cada uno de los veinte municipios será parte integral
del desarrollo, aquí no vamos a permitir que uno de nuestros
miembros se rezague.
Sus largas charlas dejaban bien claro que íbamos a luchar
para que se creara el estado en primera instancia. Pero luego nos
empeñaríamos en que las autoridades erradicaran por completo
la corrupción y aplicaran con esmero y rectitud los presupues-
tos para lograr la justicia social. Francisco José sabe en dónde
están los fundamentos para que una sociedad se desarrolle en
armonía, eso nos queda bastante claro.
—No vamos a descansar —y aquí su voz se quebró un
poco— hasta que los laguneros sientan que su gobierno trabaja
para ellos. Y que quede muy claro, nadie de comarca va a par-
ticipar en el gobierno, somos ciudadanos comprometidos con
las mejores causas de la región y seremos un factor incesante
de presión para que las autoridades, las que la gente elija en las
votaciones, cumplan con sus promesas y con la ley.
Me quedó bastante claro en qué proyecto me había metido.
Desde el principio me enamoré perdidamente de la posibilidad
de llevar a cabo lo que acababa de escuchar. Me entusiasmó la
propuesta, creo que puedo aportar mucho a la causa.
27 de mayo de 2013

Yolanda Ríos

El Bosque Urbano que se inaugura hoy en Torreón en los te-


rrenos del antiguo parque Las Etnias costó casi el doble, pero
tiene menos de la mitad del tamaño que el Bosque construido
en Saltillo por los dos anteriores gobiernos estatales.
De acuerdo con un comparativo entre ambos parques, el
Bosque Urbano de Saltillo tiene una extensión de 52 hectáreas.
Su costo hace seis años fue de 73 millones de pesos, lo que

ajustada a pesos de 2013 sería de 92 millones. En contraste, el


Bosque de Torreón tiene 18 hectáreas, un 34 por ciento de la
extensión del parque capitalino, y costó 140 millones de pesos,
alrededor de 7.7 millones por hectárea.
Ambos parques son similares al ofrecer servicios recreativos

El de Torreón también tendrá un tren y un teatro al aire


libre, así como un planetario, pero éste último se construyó
en parte con recursos privados. Los dos bosques urbanos
cuentan con planta tratadora de agua para abastecer los lagos

La gran disparidad está en la vegetación, pues el Bosque de


Saltillo cuenta con más de 7 mil árboles, principalmente pinos
de diversas especies, encinos, fresnos y pirules.
El de Torreón tendrá 500 árboles, en su mayoría pinos,
fresnos y palmas

http://www.elsiglodetorreon.com.mx/

noticia/874736.consienten-con-bosque-a-saltillo.html
Una potente idea reverbera en las entrañas de los habitantes de
la Comarca Lagunera, un sentimiento positivo está invadiendo
la atmósfera de nuestra tierra cargando el aire que respiramos
con la decisión de materializar un viejo anhelo expresado por
nuestros ancestros:
El Estado de La Laguna.
Sí, un serio temblor está removiendo la base para derrumbar
la losa que oprime nuestro despegue, liberando la energía crea-
dora de nuestra estirpe. Hay que recordar nuestros orígenes: la
Comarca nace en abril de 1594 cuando Felipe II le concede a la
Compañía de Jesús, mediante cédula real, la evangelización y
la colonización del «País de las Lagunas», región comprendida
entre Parras, San Pedro, Cinco Señores (hoy Nazas), Mapimí
(fundadas éstas en 1598) y Cuencamé que ya había sido fundada
por franciscanos en 1567. La Comarca Lagunera tiene hoy en
día la misma circunscripción territorial con la que contaba al
ser fundada.
Una historia común de osadía y esfuerzo forjó los cimien-
tos de una mentalidad de creatividad y ambición, de tesón y
constancia, de genuina predisposición al cambio. Las nuevas
tecnologías han encontrado siempre un abierto campo de cultivo
en la mentalidad de los laguneros.
Una población homologada por más de cuatro siglos de con-
tinua participación en tareas comunes y tecnología compartida
han creado una auténtica identidad comarcana. Ser lagunero es
una forma de ser que se reconoce sin regateos.
De 1620 a 1820, durante dos siglos, Parras produjo la mitad
del vino de uva legítimo que se consumió en la Nueva España y
Filipinas, compitiendo con el vino importado de España. Santa
María de las Parras fue fundada en el partido de la Alcaldía
Mayor de Parras, río de las Nazas y laguna de Mayrán. Lo que
sucedía en Mapimí, le concernía legalmente.
El algodón tomó la estafeta como la expresión productiva
que unía los esfuerzos. En 1735, la Comarca se convirtió en
una sola propiedad al unirse las fortunas del marquesado de
Aguayo con las del condado de San Pedro del Álamo gracias
al matrimonio de las familias Echeverz y Valdivieso.
En 1785, Carlos III decretó la separación de los partidos de
Saltillo y de Parras de la provincia de la Nueva Vizcaya para
integrarlos al de la Nueva Extremadura, hoy Coahuila. La La-
guna quedó arbitrariamente dividida en dos estados. A partir de
ese año, los laguneros tendrían que consultar todos sus asuntos
con dos autoridades lejanas y polarizadas, generándose una

creativa que se ha evaporado en la nada o que ha emigrado a


otros horizontes.

La apertura a las inversiones en la que la mentalidad liberal creía

al progreso y al orden.
El siglo XX abrió la puerta a las grandes transformaciones
sociales en las que La Laguna ha sido el punto crucial para el
nacimiento y consolidación de las nuevas ideas.
Llegamos al siglo XXI con la urgencia de decidir nuestro
destino. Una desesperante situación de derrota económica y
de angustiosa inseguridad nos tiene hundidos en un panta-
no que Saltillo y Durango ni entienden ni se interesan por
entender.
Podríamos argumentar que tenemos el sustento histórico

tratadas las dos zonas más productivas de Coahuila y Durango,


podríamos señalar el evidente boicoteo —por no decir sabota-
je— a la creación de la indispensable infraestructura pública sin
la cual el progreso es mera demagogia. La Comarca Lagunera
ha visto cómo sus recursos son invertidos en las capitales para

La población de La Laguna atestigua aterrada el lamentable


estado en que se encuentra.
No es posible desarrollar nuestro potencial si no somos noso-
tros los que decidimos nuestro futuro. Para hacernos responsa-
bles de nuestra situación es indispensable que nosotros mismos
generemos las soluciones y las implementemos. Es momento
de arremangarnos la camisa y quitarnos las vendas que oprimen
nuestra mirada. Tenemos el horizonte despejado esperándonos
para rendir los frutos que nuestra voluntad produzca.
Nuestra patria requiere que una de las regiones potencial-
mente más ricas aplique su trabajo productivo con inteligencia
para generar los recursos que nuestra nación demanda.
Por eso estoy con comarca, por eso estoy con la creación
del Estado de La Laguna.
—Fernando, de dónde has sacado tanto dato.
—Bueno, leyendo a los historiadores profesionales. El
doctor Sergio Antonio Corona Páez, doctor en historia, ha
revolucionado la concepción de la Comarca Lagunera en la
época virreinal; no teníamos idea de la enorme importancia que
nuestra región tuvo de 1620 a 1820.
Fueron doscientos años de enorme importancia empresa-
rial. La civilización lagunera se fraguó en esa época en la que
descendientes de tlaxcaltecas, hispanos y vascos se dedicaron
a progresar con entusiasmo.
—Realmente es información muy importante, como para
sentirse orgulloso de lo que somos, ¿por qué ahora estamos
tan mal?
—Esa es una buena pregunta que iremos contestando poco
a poco.
—Fernando, muchas gracias por tu aportación, nos vemos
el próximo viernes.
, 20 de junio de 2013
Comarca
Yamil Darwich

que busca desligarse de cualquier partido político, denominado


«comarca

Consultando en su portal —www.comarca.org.mx—, leemos


algunas frases contundentes:
«comarca, es el sueño de nuestros hijos, de un lugar donde
vivir en paz, donde estudiar, donde trabajar, donde tener ami-
gos, donde encontrar el amor y formar una familia, donde ser
feliz y disfrutar de la vida. comarca es el derecho que tenemos
todos los ciudadanos de nuestro país, de ser libres para deci-
dir, de proponer mejores soluciones, de ser protagonistas de
nuestra historia y dirigir nuestro futuro. comarca es un ideal,
un sentimiento que une a una comunidad entera, un grito de
esperanza que busca despertar la grandeza de un gigante dor-
mido, que es el espíritu lagunero. comarca es el pueblo de la
Comarca Lagunera, que durante cientos de años ha demostrado

independiente. comarca es el Estado de La Laguna, formado


por 20 municipios unidos y enlazados por su historia, que nunca
debieron separarse y que buscan reunirse una vez más».
Desde luego que esta no es una aspiración nueva, desde los
años sesenta, siendo gobernador el Estado de Durango Enrique
Dupré Ceniceros, se presentó un movimiento organizado cuyo
propósito era crear El Estado de la Laguna, que fue rápidamente
acallado. ¿La causa?: el sentimiento de abandono y hasta des-
entendimiento de los gobernantes, que desde las capitales de
los estados de Durango y Coahuila, obtenían el mayor ingreso
para las arcas estatales y sólo correspondían con una fracción
mínima de retorno en obras.
A pesar de tener una división marcada arbitrariamente por
el río Nazas, La Laguna, es una entidad integrada por personas
que tenemos la misma cultura, iguales intereses y una visión

y vivible nuestra tierra agreste, particularidades que resumen


despectivamente algunos coestatales llamándonos «separatistas,
presumidos, revoltosos y/o problemáticos».
La que fuera una de las regiones más productivas de México,
ahora vive situaciones de extremas carencias: desde las graves
-
ridad imperante, hasta la baja de oportunidades de empleo y
falta de inversión para el desarrollo.
Los laguneros, vivimos un estado de graves urgencias, ge-
neradas por el desinterés de sus gobernantes, preocupados por
atender y mejorar las capitales y secundariamente las regiones
más pobres.
¿Las autoridades municipales?: incapaces de actuar y com-
prender la propia realidad. Practican un «harakiri económico
social» por la tradicional visión del corto plazo, calculando
sortear el problema durante su administración.
Los municipios, anteriormente productivos, ahora pade-
cen amenazas encabezadas por la grave inseguridad que ha
paralizado buena parte de la industria; la insostenible falta

lastimosamente deteriorados, etc.


Lo más grave: el ataque a sus jóvenes, que dejan de tener
interés por su región y aspiran a dejarla; con ellos invocamos el
derecho fundamental de la libertad de ser y hacer. El Barómetro
de Opinión Pública México Avanza, publicó una encuesta que
nos desconsuela a los laguneros: la mayoría de sus jóvenes —el
principal recurso de cualquier sociedad— desea abandonar la
región para: ¡poder salir sin miedo!; encontrar trabajo digno y
bien remunerado; buscar un mejor futuro para ellos y sus hijos;
o emprender un negocio. Recuerde los pagos de «derechos de
piso» que han ahogado los medianos y pequeñas comercios.
Quienes nos aferramos al terruño, lo hacemos por defender
nuestro patrimonio o por no contar con recursos para poder
abandonarlo. ¿No le parece triste?
La encuesta también despide un pequeño rayo de luz: la
-

preparativos de marcha o regresarían a la región.


Así, «comarca», representa un esfuerzo extraordinario de
los descendientes de aquellos que decidieron enfrentar y vencer
al desierto, fenómeno que se reactivó ante la falta de respuesta
de las autoridades insensibles, impotentes o refractarios a
comprender las necesidades de la región.
La respuesta de los regionales es sorprendentemente gene-
ralizada, una clara advertencia sobre la necesidad de acción por
parte de las autoridades, que al parecer padecen un fenómeno
llamado «parálisis paradigmática».
La quiebra económica de los municipios al corto plazo es
evidente, lo que representará un nuevo cargo a las arcas de los
estados; en tanto, los laguneros sólo recibimos como respues-
ta a nuestras demandas el silencio o, para desgracia, nuevos
mensajes demagógicos que no convencen y sí exasperan —aún
más— a los comarcanos.
El movimiento «comarca», más que representar un fenó-
meno social separatista, es integracionista, uniendo a todos
los laguneros en propósitos lícitos: vivir mejor y en paz. ¿Le
parece mucho pedir?

http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/883461.ella.html
—Fernando, bienvenido a tú programa
—Mariana, muchas gracias, realmente me siento en casa.
Queridos radioescuchas, créanme que estoy emocionado con
los mensajes que han enviado y que Mariana me ha transcrito,
es emocionante ver cómo hay una enorme conciencia en los
habitantes de la Comarca, una profunda convicción de que

desarrollar a plenitud nuestras capacidades es esencial lograr


la conformación del Estado de La Laguna.
—Bueno, a ver, léenos tu colaboración de hoy.
—Claro que sí, aquí vamos.

LoS LaguneroS
Los laguneros de Mapimí y los de Torreón no tenemos autori-
dades que tomen decisiones a favor de nuestro desarrollo. Los
de Gómez Palacio, los de Parras, tenemos que esperar a que
los gobernadores de Durango y Coahuila tengan a bien conce-
dernos las migajas de los festines que celebraron en Durango
capital y en Saltillo.
Los esforzados habitantes de Cuencamé y de San Pedro de
las Colonias estamos angustiados pues no hay autoridad que
investigue la posibilidad económica que sus poblados pueden
explotar de manera sustentable. Desesperados, los pobladores
de Tlahualilo y Viesca ya no podemos seguir viviendo de pasa-
das glorias, requerimos autoridades que se fajen los pantalones
y encabecen el esfuerzo para salir adelante.
Los hombres y mujeres de Lerdo, los orgullosos pobladores
de Francisco I. Madero, los aguerridos ciudadanos de Matamo-
ros, los trabajadores habitantes de Nazas (antes Cinco Señores),
merecemos, exigimos, autoridades que vivan en La Laguna, que
tengan voluntad y capacidad de pensar en sus habitantes y no en
su futuro político ligado a su obediencia a un gobernador distante
al que poco le importa la Comarca Lagunera.
Ya basta, decimos los habitantes de San Juan de Guadalupe,
de Bermejillo, de Hidalgo, de Indé, de Santa Clara, de Rodeo,
de San Luis del Cordero, de San Pedro del Gallo, de cualquier
poblado de La Laguna en donde están enterrados nuestros an-
cestros y donde habitan heroicos pobladores que junto con los
habitantes de la zona metropolitana de La Laguna luchamos
esforzados para que nuestro futuro no sea enterrado por la in-
dolencia, la apatía, la indiferencia que lamentablemente crece
en nuestros corazones provocada por la esclavitud política que
sufrimos.
Estado de La Laguna… ¡ya!

—Lo has dicho todo, Fernando, no hay nada que agregar.


—Así es, Mariana, Estado de La Laguna… ¡Ya!
—Ustedes escucharon a Fernando Larriva, un auténtico la-
gunero que clama ya no tanto en el desierto y que viene a este
programa a remover la conciencia del auditorio.
—Muchas gracias, nos vemos el próximo viernes.
Milenio Laguna, 24 de junio de 2013
Intimidades colectivas

Édgar Salinas Uribe

Cuando la memoria es corta y mucha la ignorancia una región


puede condenarse a sí misma a la desesperante repetición de
errores, al pueril reparto de culpas y a la expedición de solucio-
nes cuya consistencia argumentativa radica en el voluntarismo
iletrado o en el oportunismo demagógico.
La Laguna no posee el monopolio de los problemas pero,
como todos los rincones de México, tiene los suyos. El carácter

sino por los mecanismos a través de los cuales los abordan,


discuten y solucionan. La Laguna ha padecido cíclicamente

permanentes: la tortuosa incapacidad para unir voluntades y


cooperar en torno a objetivos comunes. Tráigase a la memoria
aquella sentencia de Francisco I. Madero acerca de «lo difícil
que es unir a los laguneros» (no pudo hacerlo él cuando lo

levantó al país entero contra el régimen de Díaz).


También sirva de ejemplo lo padecido de 2008 a la fecha

en torno a lo elemental: cuidar la integridad de nuestras vidas


además de la viabilidad competitiva de la región.
Lejos de abrirse a la unión, impulsó al cierre y la descon-

En 1936, Manuel Gómez Morín, Presidente del Banco de


México, rector de la unam y fundador del PAN, en tanto asesor
de un grupo de empresarios laguneros, escribió sus «Conside-
raciones al problema de La Laguna».
En ellas expone su análisis de esta región, supeditada «a la
inseguridad en las avenidas del río Nazas que trae años secos
frecuentemente» (por si se creía que en el semidesierto dejó de
llover sólo después del video de Al Gore).
«El problema de La Laguna» que analiza es el agrícola con
sus repercusiones sociales, económicas, jurídicas. Presenta
tres alternativas de solución. Metodológicamente aborda en
su integralidad la situación y por tanto presenta varias salidas.
No es monotemático ni «monoconcluyente».
Apela a la sensibilidad del gobierno federal para no casti-
gar «a unos ciudadanos… que por todo delito han conseguido
convertir una región antes improductiva y semi-desértica, en
un emporio de riqueza, orgullo del país, modelo entre las me-
jores explotaciones agrícolas industriales del mundo entero…
contribuyendo a su engrandecimiento (de la región) y creando
incluso ciudades nuevas como Torreón».
Así pues, el único delito que debe permitirse La Laguna hoy
es convertirse en emporio, orgullo y modelo. Pero la desunión
es patológica.

http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9184349
—Bueno, pues les quiero compartir que hemos recibido una
cantidad de mensajes de aliento y de apoyo a los escritos que
Fernando Larriva nos ha traído cada viernes que nos sentimos
realmente emocionados, congratulados, agradecidos, entusias-
mados, ya no sé qué adjetivos usar. Está con nosotros Fernando
Larriva.
—Mariana, queridos radioescuchas, me siento muy honrado
por la aceptación que mi intervención ha tenido en este progra-
ma de radio. Lo interpreto como la solidaridad de los habitantes
de la Comarca que compartimos una historia y un destino. Me
compromete a esforzarme aún más y a imaginar caminos y
métodos para lograr el objetivo de manera más rápida: acortar
la distancia entre nuestros sueños y la realidad.
—Hay algo, Fernando, en tu manera de plantear estos
asuntos que en boca de otro podría sonar muy académico,
muy tieso, muy intelectual. Nos compartes la historia de una
manera muy natural, de manera que no da miedo acercarse.
Por otro lado, tu planteamiento político no suena al de alguien
que busca el poder sino de alguien que busca que la gente

un verdadero humanista.
—Sí, Mariana, es importante comunicar y para comunicar
hay que ver de frente y estar al mismo nivel del que te escucha,
si no, se bloquea la atención.
—A ver, qué nos preparaste el día de hoy.
—A ver si no contradigo lo que amablemente expresaste de
mí, se me hace que ahora si traigo un ladrillo medio pesado pero
es un texto que yo aprecio muchísimo. Es una idea que me brotó
después de leer a conciencia la obra del doctor Corona Páez y
en la que sintetizo todas las lecturas que he hecho de muchos
autores sobre la historia del norte o septentrión mexicano. Como

revista que son verdaderas eminencias y a los


que les pareció impecable mi propuesta.
—Bueno, tenemos tiempo, nos relajamos y estamos más que
dispuestos a escuchar a Fernando Larriva en esta intervención
sobre la historia de el norte de México.
«Regresaré por oriente para recuperar lo que me quitaron
y darles su merecido». Algo así rezaba la sentencia de Quet-
zalcóatl que los líderes aztecas tenían tatuada en su mente.
La teogonía tolteco-teotihuacana estaba formada por cuatro
dioses: Huitzilopochtli, Tezcatlipoca, Tláloc y Quetzalcóatl. En
obediencia al orden cósmico que convenientemente servía para

el movimiento celeste.
El pueblo azteca, formado por salvajes chichimecas (be-
bedores de sangre) recién llegados a las fértiles tierras que
circundan el lago de Texcoco, rápido se apoderó de su espacio
vital y fue una fuerza temible en el entorno de la región. Muy
pronto se dieron cuenta los aztecas que no llegarían a ningún
sitio si seguían cargando con su paupérrimo abolengo. Así que
decidieron quemar su historia y reinventarse un pasado mítico
en donde —pueblo escogido por los dioses— estaban destinados
a gobernar. Una nueva cosmovisión fue creada para diseñar
un futuro de conquistas. Tlacaelel, consejero de los Huey Tla-
toani: Itzcóatl, Moctezuma Ilhuicamina y Axayácatl, logró su
cometido y la verdad ardió en la pira de la planeación política.
Códices maravillosos se escribieron para dejar bien claro de
qué lado estaba la historia. Un tiránico imperio se había formado
para durar mucho tiempo. Los aztecas conquistaron gran parte
de la región central de lo que ahora llamamos México. Las
grandes culturas de Mesoamérica, la Olmeca o cultura madre,
la Tolteca Teotihuacana y la Maya, habían desaparecido cuando
este pueblo venido del norte se apoderó del valle de Anáhuac.
Un pueblo se resistió a caer, un pueblo que estaba organi-
zado de otra manera menos autoritaria, un pueblo que dividía
sus territorios en varios señoríos que participaban en un senado
para deliberar y discutir su destino, un pueblo que sobrevivió al
embate tiránico de los aztecas y que supo mantener su dignidad
y su personalidad con base en la inteligencia, inventiva y fuerza.

eL puebLo tLaxcaLteca
«Regresaré por oriente para mestizarme con ustedes y formar
un gran pueblo». Esa era la sentencia que los tlaxcaltecas
conservaban de Quetzalcóatl. Radicalmente opuesta a la que
enarbolaban los aztecas. Después de la batalla de Tecoac en la

el senado tlaxcalteca deliberaba sobre lo ocurrido. Los reyes


de los cuatro Señoríos confederados se reunieron a deliberar.
Xicoténcatl tomó la palabra y expresó:
«Ya sabéis, grandes y generosos Señores, si bien os acor-
dáis, cómo tenemos de nuestra antigüedad cómo han de venir
gentes de la parte de donde sale el sol, y que han de emparentar
con nosotros, y que hemos de ser todos unos…Estos dioses u
hombres, veamos lo que pretenden y quieren, porque las pala-
bras con que nos saludan son de mucha amistad, y bien deben
de saber de nuestros trabajos y continuas guerras, pues nos lo
envían a decir».
Mientras que los dioses mexicas lloraban ante la inevitable
aniquilación de su civilización y hegemonía política y de su
cultura bélica, los dioses tlaxcaltecas anunciaban a su pueblo, no
menos guerrero, una época de transformaciones, supervivencia,
mestizaje y unidad política.
Los tlaxcaltecas creyeron haber sido llamados por el Dios
de los cristianos para ganar la tierra para la cruz por medio de
la espada.
Los tlaxcaltecas transitaron de la era prehispánica al virrei-
nato con el orgullo de un pueblo invicto, sin padecer trauma de
conquista, integrándose a la cultura occidental sin complejos,
conservando su fuerza vital, su cultura propia y su autoestima
gracias a su sentido de la oportunidad.
( , Sergio Antonio Corona Páez)
Esa alianza,permitió la conquista de México. Los miles de
guerreros tlaxcaltecas, una maquinaria de guerra indispensable,
aliada al genio militar, político y estadista de Cortés y sus hues-
tes, fue la combinación precisa para derrumbar al poderoso y
cruel imperio azteca que tenía subyugada y oprimida a una gran
parte de lo que ahora conocemos como México.
Terminada la Conquista de la Ciudad de México, el 13 de
agosto de 1521, Cortés decidió asentar en la antigua Tenochtitlán
la capital de la Nueva España.
Inmediatamente, la Corona envió a los primeros franciscanos
para orientar dentro de la ética cristiana, la inevitablemente cruel
conquista. Un piadoso ejército de hombres de letras se dedicó a

visto cómo sus dioses eran derrotados y quedaban en la orfandad


cósmica por el arrollador paso de los hombres de Castilla. Esa
tragedia sucede cuando se gobierna de manera tiránica a un
pueblo, tragedia que no ocurrió con el pueblo tlaxcalteca que
tenía un sistema político participativo que provocaba una alta
autoestima en sus integrantes.
El norte de lo que ahora llamamos México ya era tierra
mítica en época del imperio azteca. Territorio que iniciaba en
donde ahora está Querétaro, era tierra de hombres fuertes e
indómitos, los llamados chichimecas o temibles bebedores de
sangre. Pueblos seminómadas de precaria cultura pero de una
elevada autoestima que era garante de su libertad. Los aztecas
ubicaban en el norte su origen y enviaron comitivas de sacer-
dotes a buscar la mítica laguna en Aztlán, localidad norteña en
donde rige el color blanco, cerca de Chicomoztoc, lugar de las
siete cuevas, en donde inició la humanidad y peregrinó para
poblar al mundo. El único sitio que se ha logrado ubicar y que
cumple con dichas descripciones es la laguna de Mayrán en la
Comarca Lagunera. En la fundación del pueblo de Santa María
de las Parras en 1598 participa un cacique de nombre Aztla,
habitante de los márgenes de dicha laguna. Coincidencia o no,
estamos hablando de un lugar mítico, inventado para crear una
teogonía muy a modo de un gobierno autoritario.
Fuera de la muy noble y leal Ciudad de México, pocos se
aventuraban a alejarse de la civilización. Nuño de Guzmán
fundó la Nueva Galicia en tierras que ahora conocemos como
Jalisco.
En 1536 se desata la inevitable y cruel «guerra chichimeca»

dos civilizaciones intentaron resolver sus diferencias causándo-

erasmiana, Carlos I de España y V de Alemania decidió enca-


bezar cualquier expedición con un sacerdote que sería el líder
incuestionable con la misión de atemperar el espíritu agresivo
de los militares y la codicia insaciable de los conquistadores.
Al mismo tiempo, observamos que eran vascos casi todos los
capitanes al frente del esfuerzo militar que se desarrolló en el
norte de México pasada la cruel guerra chichimeca. En 1546
Oñate, Tolosa y Diego de Ibarra fundan Zacatecas; Francisco
de Ibarra, Durango; y Francisco Urdiñola funda el pueblo
de San Esteban de la Nueva Tlaxcala contiguo a la villa de
Santiago del Saltillo. ¿Por qué es importante asentar esto?
Porque los vascos son poseedores de una imbatible y mile-
naria herencia militar que los romanos supieron aprovechar,
sumada a una astuta y asertiva capacidad diplomática que
los llevaba a evitar el combate como primera opción. Aquí
va un ejemplo.
Francisco de Urdiñola, al frente de uno de los esfuerzos
colonizadores más importantes en la historia de la humanidad,
por orden del virrey Luis de Velasco y Castilla encabezó a
cuatrocientas familias de tlaxcaltecas para asentarse al lado de
la villa de Santiago del Saltillo en el pueblo de San Esteban
de la Nueva Tlaxcala. De ahí partieron luego a colonizar la
Comarca Lagunera, entonces llamada «El país de las lagu-
nas». Los naturales de esas tierras eran indios no civilizados,
seminómadas, que difícilmente aceptaban los códigos de la
civilización. Se pensó en llevar a los civilizados tlaxcaltecas
para provocar la «reducción» de estos pueblos en poblaciones

propios del progreso.


Los cuauchichiles habitaban las cercanías de Saltillo y eran
reputados como los mejores guerreros del continente americano.

a los aires semejantes alaridos de guerra que helaban la sangre


del más valiente. Todo pintaba para un encuentro encarnizado y
devastador. Urdiñola sorprendió a todos cuando, despojándose
de su armadura y de su espada, se encaminó solo hacia donde
se encontraba el jefe cuauchichil.
Este quedó sorprendido de la osadía del jefe hispano que
arriesgó todo con tal de lograr su cometido. Aceptó someterse y
se evitó la guerra. Así se colonizó esta importante zona del país.
Lejos del poder central, con un entorno agreste que requería
de voluntad y determinación, los colonizadores del norte apren-
dieron a vivir en libertad. Los indios tlaxcaltecas que llegaron
al norte venían con todos los privilegios y prerrogativas propios
de un pueblo hidalgo, noble, industrioso, libre y seguro de sí
mismo. Los indios que aportaron la mayor parte de la carga
genética que sobrevive a nuestros días eran hombres de trabajo
y libertad. Esto empató estupendamente bien con la mentalidad
de los vascos que los iban liderando.
En abril de 1594, Felipe II, mediante cédula real, le concedió
a la Compañía de Jesús la «colonización y evangelización del
País de las lagunas». En 1598, los hombres de la Compañía fun-
dan Parras, Mapimí y San Pedro. Cuencamé había sido fundada
por franciscanos en 1567. La actual circunscripción territorial
de la Comarca Lagunera viene de 1594 y se debe a los jesuitas.
El norte progresó con base en el empeño y determinación; su
riqueza fue la imaginación y el brazo fuerte de sus pobladores.
En los inicios del siglo XVIII, con la llegada de la casa Bor-
bón al poder de la corona española, se implantaron reformas
liberalizadoras que provocaron un enorme crecimiento. Nueva
España aumentó sus territorios que llegaban hasta Oregón y
Colorado. Triplicó su comercio internacional y su producción
mineral, agropecuaria y agrícola. Las monedas de plata novo-
hispanas eran la moneda de uso corriente en Europa y Asia. El
actual signo de dólar representado por una “S” cruzada por dos
columnas,viene del escudo español en la que las columnas son
rodeadas por unas bandas. Tal era el prestigio de nuestra moneda
que cuando los angloamericanos estipulaban en sus negocios
que la transacción sería con moneda buena, dibujaban dicho
símbolo para dejar bien claras las cosas.
Los jesuitas, con su espíritu práctico de que el cielo debe de
establecerse aquí en la tierra, se arremangaron las sotanas para
no sólo educar a la población en los conocimientos de punta
sino que tenían la costumbre de fundar empresas productivas
en todos los campos. El progreso y la mentalidad que generaron
perduran hasta nuestros días. Los jesuitas son los campeones
del respeto a la otredad. Ellos nunca occidentalizaban en su
proceso de cristianización, respetaban la cultura original y la

doctrina cristiana y de las necesidades del progreso. Esto evitó


heridas profundas en el alma de los norteños que conservaron
la natural autoestima de su raigambre ancestral.
El Conde de Aranda, primer ministro del rey Carlos III,
advirtió con gran visión de estado que las trece colonias angloa-
mericanas estaban fundadas en la libertad y la autogestión y que
serían muy pronto una seria amenaza a la hegemonía hispana
en el continente. Propuso una medida muy ambiciosa. La Co-
rona española absorbía los costos por el envió de catedráticos
para las universidades, burócratas para administrar los asuntos
reales y soldados para proteger el estado de derecho; dichos
gastos superaban lo que se recaba de impuestos y alcabalas
por el «quinto» real de lo declarado. Por lo tanto proponía la
creación de una mancomunidad de Estados Hispánicos después
de otorgarles la independencia.
Aranda proponía que aprovechando el excelente estado de la
economía de Nueva España que es toda una potencia mundial,
poseedora del sistema de libre comercio internacional más

dos continentes, con la mejor moneda que es usada en todo el


mundo, con una estabilidad envidiable. Dándole independencia,
provocaremos su maduración política a tiempo, antes de que
esas trece colonias crezcan y las engullan.
Qué visión del ministro Aranda. Carlos III encabezó un
gobierno que dejó ir una gran oportunidad. Como siempre,
faltos de visión, los gobernantes miran más por su «puesto»,
su «cargo» o su «título» antes que por la salud sustentable de la
historia. Carlos III encabezó el gobierno que expulsó a los je-
suitas de Nueva España y luego del mundo entero. Los jesuitas,
que estaban fraguando la mentalidad de la nueva nación que era
la mexicana, tuvieron que abandonar su gran obra civilizatoria
en 1767. Poco tiempo después de su expulsión, la Comarca
dividida en dos usando el río de las Nazas como su frontera en
mayo de 1785.
¿Qué habría pasado si Carlos III sigue el consejo de Aran-
da y permite que Nueva España formara una nueva nación a
tiempo? ¿Qué hubiera pasado si encima permite que los jesuitas
continuaran con su rica y productiva misión?
El México del norte, esto es, de Zacatecas al Colorado,
habría desarrollado una economía empresarial con un empuje
avasallador. La mentalidad práctica y esforzada del norte de
México habría redituado a tal nivel que el México del norte, de
Zacatecas al Colorado, sería en nuestras fechas una incuestio-
nable potencia mundial, una potencia hispánico-mestiza. Esto

su rincón del noroeste de lo que ahora conocemos como los


Estados Unidos. La libertad es la levadura que aumenta la pro-
ducción de cualquier raza, no es patrimonio de ningún pueblo.
Esta hipótesis contrafactual la expresé a doctores en histo-
ria de la revista en un encuentro en el Museo
Regional de La Laguna inah y opinaron que el razonamiento
era impecable.
¿De qué me sirve semejante pensamiento? Al menos para
ubicar la grandeza de nuestro país. Ningún norteamericano
podrá argumentar superioridad. Están a la cabeza por circunstan-
cias de la historia. No hay nada en la genética del mexicano que
se oponga a que un día nosotros estemos al frente del esfuerzo
civilizatorio. Tal es la mentalidad y la autoestima de los lagu-
neros, de los habitantes del septentrión, de los descendientes de
aquellos «gallardos bárbaros del norte», de aquellos civilizados
y emprendedores tlaxcaltecas, de aquellos hidalgos vascos que

abrieron a la civilización y de la que somos heroicos herederos.


—Uf, qué historia, me puse chinita, qué abolengo tenemos
los laguneros, qué orgullosa me siento de ser de esta tierra, de
tener este pasado que puede proyectarse con esfuerzo inteli-
gente y bien dirigido hacia la conquista de nuestra plenitud.
¿Por qué no lo hacemos, por qué no nos lanzamos a la aventura
maravillosa de obtener lo que es nuestro, lo que nos pertenece,
nuestra felicidad? Los laguneros no podemos seguir postrados
quejándonos de todo y por todo, es tiempo de que nos arreman-
guemos la camisa y nos ensuciemos trabajando con el lodo de
nuestra Comarca para crear el ser vivo que anhelamos; nuestra
identidad está ahí, esperando a que la enarbolemos como ban-
dera en la lucha por lo que somos y lo que podemos ser. No es
posible seguir de rodillas, hay que ponernos de pie, brazo con
brazo los laguneros tenemos que ponernos a trabajar ya.
—No se puede decir de mejor manera, Mariana, ahora el
que se puso chinito fui yo.
—Amigos, por favor, envíen mensajes expresando su pen-
samiento. Este programa es de ustedes y nos interesa muchísi-
mo conocer su opinión. Muchas gracias, Fernando, realmente
bendigo este día. Me siento afortunada de haberte escuchado,
has despertado en mí al león de la libertad que dormía en mis
entrañas.
—No tengo más qué decir.
—Hasta el viernes.
—Hasta el viernes.
28 de junio de 2013

No hagas cosas buenas...


Enrique Irazoqui

es que los gobernadores de Coahuila y de Durango tienen

que los ciudadanos dan a los mandatarios estatales es repro

No es una novedad por supuesto el que se haga notoriamente

acerca de su gestión en tierras laguneras. Por décadas, la región


no ha sido jamás prioridad para los gobiernos centralistas de
Saltillo y de Durango. Lo que sucedía, es que La Laguna tuvo
siempre su vida aparte. El comercio vigoroso, propiciado en
sus inicios por el cruce de vías, que dio pie al crecimiento de la
Villa de Torreón, hasta las décadas de abundancia, merced del
trabajo arduo, que dejó primero el algodón y ahora la industria
lechera, acompañados por una desarrollo industrial local que
creció también de la mano, además del referente mundial de

notara tanto el desequilibrio que ciertamente ocurría.


En Coahuila, Saltillo vivía apacible como lo es propio de una
capital de estado de su tamaño. La vida palaciega alrededor del
Gobierno del Estado y la presencia casi única del Grupo Indus-

los poderes políticos y económicos. Con los años, la llegada de


la industria automotriz a la capital coahuilense le dio un vuelco
a su estilo y calidad de vida. Ahora Saltillo era mucho más y
con mayores perspectivas de crecimiento muchos aspectos. Su

Los años siguieron pasando y las leyes propias de la eco-


nomía fueron imponiendo sus inexorables condiciones. Ahora
Coahuila tenía una capital con una importantísima industria y su

Sin embargo, primero con la llegada de Enrique Martínez


y Martínez a la primera magistratura, este efecto se pronunció
aún más. Su gobierno fue muy activo en atraer inversión, sí,
pero mayormente para la región sureste del estado, es decir,
para Ramos Arizpe y por supuesto, Saltillo.
Desde el tiempo de Rogelio Montemayor, oriundo de Sabi-
nas, que a La Laguna llegó John Deere, nada de dimensiones
similares ha llegado acá. En cambio el clúster automotriz
continuaba en expansión, además de la atracción de mayor
industria que el gobierno ya de Humberto Moreira hacía para
Saltillo, rendía frutos. Hay que decir también que en el perio-
do del profesor se logró la instalación gigantesca de la fábrica
cervecera de Grupo Modelo en Nava, al norte del Estado, pero
a La Laguna no le cayó nada de esas dimensiones.
En los últimos diez años, los cambios económicos mundiales
y la participación cada vez mayor de China, desarticularon la
industria maquiladora lagunera del vestido, que llegó a ser la
primera productora en el mundo en su tipo, durante el sexenio
del doctor Montemayor. Y eso hizo que empezara a notarse la
falta de nuevas inversiones en la región.
El desdén primero de Martínez y el desprecio de Moreira
fueron factores importantes para el hundimiento de La Laguna.
Por supuesto que la violencia del crimen organizado afectó,
pero mucho más, y si a eso se le agrega la sequía histórica,
que afecta a la agroindustria local, no puede haber peores
resultados.
El caso de Durango es similar. Si en Saltillo la vida buro-
crática ocupa un espacio muy importante, en Durango casi es
el único, ya que no ha tenido nunca el desarrollo industrial que
ahora ya tiene la capital coahuilense.

y la falta de comunicación lo empujaron al aislamiento y qui-


zá por eso el letargo que por mucho tiempo se vivió. Pero la
capital por ejemplo, es rica en cultura e historia, además de un
entorno natural bello. Sin embargo, la falta de dinamismo lo
tenía prácticamente estancado.
El Gobierno de Ismael Hernández se propuso comunicar
al estado y con la colaboración del Gobierno Federal logró
impulsar la autopista Durango-Mazatlán, lo que facilitará

además del redondear el eje transversal Mazatlán-Matamoros.


Además de esta rúa, están en marcha otras más, como la que
irá a Guadalajara, la ampliación de la carretera a México,
así como la ampliación de la que conecta con Chihuahua.
En unos años, porque la burocracia es muy lenta, la capital
duranguense estará mucho mejor comunicada, lo que abonará
en su desarrollo.
A la par de estas obras Ismael puso en marcha un rescate
de los monumentos históricos de Durango capital, así como el
rescate del Centro Histórico. Estas directrices las ha continuado
el gobernador Herrera, y Durango, sin duda, tiene hoy una gran
belleza colonial, amén de la restauración en serio que se ha
llevado a cabo. Hoy Durango es un atractivo destino turístico
colonial.
Qué bueno que tanto a Saltillo como a Durango les haya
ido mejor, el problema es que a La Laguna sólo se le han dado
migajas. Por La Laguna duranguense quizá la obra en la Curva
del Japonés, construida con recursos federales del Fondo Me-
tropolitano es lo más rescatable, porque industrias o mejoras
considerables no ha habido. Decir que se han hecho cosas para
restablecer la seguridad no es un mérito, es una obligación de
la autoridad.
Torreón y Matamoros sí han tenido obra pública, el problema
es que fue mucho menor en proporción a la que se hizo en Sal-
tillo y el saldo fue una megadeuda que todos los coahuilenses
pagarán por igual. Esto es, aparte del robo al erario, a Saltillo
y el resto del estado se le dio más obra, pero a la hora de deber,
todos debemos parejito.
Estas pueden ser algunas de las causas por las que la gente

y qué esperaban? Lo peor de todo es que no se contempla en


el horizonte un cambio de rumbo. Para Torreón no hay nada
anunciado de calado importante y para Gómez Palacio, ni de-
cirlo. No así para la capital duranguense, que está ya en la ruta
del desarrollo.

http://www.elsiglodetorreon.com.mx/
noticia/886521.que-esperaban.html
nace ‘comarca’
El 13 de mayo de 2013 en el auditorio del Tecnológico en la
ciudad de Torreón, Coahuila, a las 7 de la tarde dimos a conocer
al público el movimiento comarca. Un grupo de entusiastas
laguneros que lanzaban a su comunidad la convocatoria para
iniciar la aventura de obtener su libertad política que detonara
el desarrollo económico y social para recuperar el amable y
potente nivel de vida que se había perdido por el abandono y
sabotaje que las capitales de Coahuila y Durango han impreso
a sus territorios más productivos.
La presentación se dividió en tres partes. Inicié con una
introducción que motivara el entusiasmo y el compromiso del
auditorio dando a conocer aspectos históricos generalmente
desconocidos que remontan al origen de La Laguna como

por su historia productiva del vino de uva en los siglos XVII


Y XVIII, al algodón de mediados del siglo XIX a mediados

comercio, los servicios y la industria láctea del siglo XX. Una


apasionada y resumida exposición que tuve la oportunidad de
implementar para abrir, con mucho éxito, la mente y el corazón
de los asistentes.
Siguió Héctor Galindo, quien planteó la estructura de la or-
ganización y su manera de operar. Luego Rigoberto González,
maestro de comunicación en medios, expuso logotipos, formas,
identidad y alcances de esta organización. Finalmente, Carlos
Villanueva explicó a detalle la manera de operar las pirámides

blindable, no perecedero, de fácil operación y contagio, trans-

El auditorio aplaudió emocionado.


Estaban frente a un movimiento histórico. En las preguntas y
respuestas fue palpable el interés de los asistentes que llenaron

Inicié la frenética labor de escribir para impulsar al movi-


miento. Lo que ahora se maneja de manera normal, en aquel
momento sólo los devoradores de libros de historia lo sabíamos,

el movimiento ha sido exitosa.


Rigoberto González inició una página en Facebook y ha
resultado tremendamente efectiva. Héctor Villanueva, junto a
su hijo, elaboraron la primera página del sitio www.comarca.
org.mx con excelentes resultados. Diez textos míos fueron
incluidos en las redes sociales para referencia.
Desde el principio, Marco, quien me convocó, encabezó

liderazgo amable, respetuoso y efectivo. Poco a poco y en


el campo de batalla, Marco fue ganando el respeto de todos
los integrantes.
Francisco José fue un factor esencial en la conformación
del grupo. Por principio de cuentas, él fue el que convocó di-
rectamente o vía Marco a todos los integrantes de comarca. Él
importante, fundamental podríamos decir, brindó una sombrilla
de protección ante alguna represalia gubernamental. Él impuso
varios parámetros que a la larga han sido muy exitosos. El pri-
mero de ellos fue que trabajaríamos casi sin presupuesto. Eso
evitaría compromisos incómodos y protegería al movimiento
de tener vida efímera. El segundo fue que debido a la cercanía
que él tiene con las altas autoridades federales, la estrategia
sería hablar de las bondades del Estado de La Laguna y no
quejarnos ni atacar a Coahuila y a Durango. Esto fue difícil
de tragar, pues estamos acostumbrados a hablar pestes de
nuestros carceleros.
Con esos parámetros en mente, tuve que cepillar mis escritos
de cualquier ataque a nuestros futuros vecinos, estrategias que
impone quien tiene una visión de más largo alcance y que por
ocupar el sitio de líder, ve lo que los demás aún no.
El grupo entusiasta empezó a generar sus redes de reco-
comarca es un valioso

lagunero que generosamente entrega su tiempo y talento para


que los hijos de todos los habitantes de La Laguna tengan un
futuro digno. Antes de que las redes sociales despegaran, ha-
biendo diseñado Roberto González el logotipo y la estrategia de
divulgación, Francisco José consiguió muchos espectaculares
prestados para irrumpir con ánimo avasallador en el cielo de
la Comarca. Fue un arranque espectacular, la población real-
mente se impactó.
Con ese ánimo de que algo histórico iniciaba, fui a la ciudad
de México a ver un par de asuntos pendientes relacionados con
mi actividad profesional. Los dos días que permanecí en la ca-
Núñez, quien había contactado a su sobrino Federico Campbell
Peña, periodista en los noticieros del Canal 11. Él me llevó a
la cantina «Covadonga» del Club Asturias en la Zona Rosa,
sitio emblemático donde los jueves se reúnen los periodistas
a tomar la copa. Ahí se pensó en una rueda de prensa para las
8 de la mañana del día siguiente en el Sanborns de Reforma.
A las 11:30 tenía cita en una embajada con el Cónsul General,

Los periodistas del medio digital que dirige


Jorge Zepeda Patterson concertaron la entrevista; ese diario
digital es referencia obligada para los periodistas de todo el
país.
El viernes 24 de mayo a las 8 de la mañana y durante hora
y media, fui inteligentemente interrogado por Shaila Rosagel
a encargo de Rita Varela. Casi no dormí de la preocupación
de estar a la altura de las preguntas. Era la primera vez que un
miembro de comarca era abordado por un medio nacional y
era esencial dejar una buena imagen.

acompañaba a Sheila se dedicó a tomarme fotografías; fueron


tantas que estuve tentado a bromearle que seguro no traía
rollo. Afortunadamente no lo hice pues hubiese sido víctima
de crueles bromas ante mi desfase tecnológico. Tomé tantas
fotografías en mi vida que no olvido las bromas ya arcaicas de
aquello tiempos.
El domingo 26 de mayo me desayuné con la sorpresa
de que nos había dedicado las ocho columnas
de ese día. Una extensa y bien redactada entrevista ponía a
comarca en el panorama nacional. Si el 13 de mayo de 2013

bautizados.

en la contestadora. Era la secretaria del respetado intelectual


y periodista Sergio Sarmiento que quería entrevistarme para
su noticiario matutino en Radio Red. Se concertó la entrevista
para las 7:45 de la mañana del martes 28 de mayo. Durante
ocho minutos y de manera ordenada y contundente, expuse
ante el enorme auditorio de Radio Red la importancia para la
República mexicana de que se le permitiera a la Comarca La-
gunera erigirse en estado para poder recuperar su nivel de vida
y volver a entregarle a la patria mexicana las cuentas positivas
que históricamente entregamos.
comarca, sin duda, arrancaba con bendiciones.

Los compañeros se mostraban encantados. Todos estaban


-
mente en Rigoberto González y en mí para la promoción y
divulgación; realmente éramos un equipo.
El viernes, Pedro Ferriz, de la organización Imagen, concertó
una larga entrevista con Francisco José ese 31 de mayo de 2013.
Emocionados veíamos cómo el espacio noticioso que dice ser
el de mayor rating en el país daba entrada a nuestro líder para
hablar de comarca. El enorme entusiasmo que nos produjo la
exageradamente amable actitud de Ferriz hacia las respuestas
de Francisco José nos hizo quedarnos con un sabor de boca
positivo. comarca había dado un salto cualitativo enorme, la
audiencia de Ferriz colocó al movimiento en otra dimensión.
Ese entendimiento me motivó a pedirle a Marco, nuestro líder
natural, a que convocara una reunión de emergencia pues el
éxito se nos había venido encima.
Desayunamos en el restaurante «La Terraza» del complejo
Cuatro Caminos. Asistieron casi todos los miembros de comar-
ca y nos propusimos pisar el acelerador.

comarca había dado un enorme salto cuantitativo y cuali-

tativo y era preciso acelerar la operación pues la imagen del


movimiento iba muy por delante de los resultados concretos.
Milenio Laguna, 6 de agosto de 2013
Último Round
La Laguna ya es un estado… de la mente
Sergio Gómez

El pesado sol de la Comarca derrite las líneas inventadas para


dividir a los estados.
Aquí, todos bailamos la misma cumbia. Machicha al que
no le vaya al Llantos.
¡Y yo digo desierto! cuando ni los códigos rojos ni los retenes
impiden que un gomezpalatino enamorado se encuentre con su
amada al otro lado de lo que fuera río.
El gringo Truman Capote escribió que existen ciudades
secretas que, «para desenvolverlas, por decirlo así, hay que
nacer en ellas». Entre esos sitios están Venecia, Fez, Boston y
su Nueva Orleans, claro.
Me atrae más este lugar. Difícil de penetrar pero dispuesto.
Le cedemos el micrófono a nuestra poetisa Adela Ayala: «la
llanura dialoga con quien quiere escucharla. Yo te escucho, /
región de vida dura, / surco abierto / donde se han enterrado
tantos sueños y tantos sufrimientos / y donde sólo arraigan los
que te aman, / creyentes invencibles del desierto». Aplausos.
La cosa va así: los gobernadores, legisladores y presidentes de

a Gómez Palacio cuando canta: «we’ll drink tequila / where our


grandfathers stayed / when they rode with Villa into Torreón».
No se reborujen, el sueño del estado de La Laguna no trata
de un deseo separatista si no de lo contrario, de la unión formal
de algo que ya es indivisible: Indé, Mapimí, San Pedro de las
Colonias, del Gallo…
Los industriales y comerciantes acaudalados, de acuerdo a

esperanza saber que tras la idea de conformar un estado nuevo


—en el proyecto comarca— hay billetes y no simples peatones

Panther y Los Cardencheros de Sapioriz, me despido. Los dejo


con el himno del nuevo estado: «viva mi tierra y mi tradición
/ y nuestra gente. / Y al mencionarlo siempre lo haré, / alta la
frente». ¡Apache!

https://www.facebook.com/
sergiogomezvi/posts/153584501497951
Entrevista a Fernando Larriva en red nacional con Sergio Sar-
miento en Radio Fórmula, 28 de mayo de 2013, 7:45 am.

Lagunera, quieren formar una nueva entidad federativa, se


sienten abandonados por los gobiernos de Coahuila y Durango

dades. Vamos a conversar con Fernando Larriva, vocero de la

gracias por tomar nuestra llamada.


—Sergio, es un verdadero honor estar con tu auditorio, muy
buenos días.

la Comarca Lagunera por ser un estado diferente, de escindirse

—Bueno, por muchas razones, Sergio, históricas, econó-

no hace mucho tiempo era ejemplo de vanguardia nacional, se


encuentra totalmente postrada y no sólo por la violencia y la
delincuencia, sino por el desastre económico debido a la falta
de infraestructura para albergar industrias, tenemos treinta años
que no se crea un parque industrial. Las fuerzas vivas, como
antes se le llamaba a las ONG’s, los ciudadanos hemos pedido a
los gobiernos estatales la creación de los indispensables parques
industriales como sí los han creado en Saltillo y en Durango
capital y que ahora vemos los resultados. Vemos que Saltillo,
que hace treinta años tenía la mitad de la población de Torreón,
ahora tiene mayor población y una mayor producción industrial.
Nos hemos sentido abandonados, Sergio, ninguneados, y me
atrevo a decir que hasta saboteados.

—Totalmente, Sergio, totalmente. Calculamos que en 1970

Coahuila y ahora hemos caído en la irrelevancia. Mira, esta


región, Sergio, que fue fundada en 1594 tiene ahora la misma
circunscripción territorial que hace cuatrocientos veinte años y

las ciudades y pueblos, hay un estudio de principios del siglo


XX que te demuestran que estamos entrelazados; el novio era
de Parras, el suegro de Mapimí, la novia de San Pedro. Somos
una región muy rica y créeme, aquí la cuestión es que no somos
un movimiento separatista, este movimiento quiere integrar una
comarca que estuvo unida y que dividió Carlos III en 1785;

una frontera que provoca que se fugue la energía productiva.


Deciden sobre nosotros dos capitales a doscientos kilómetros
de cada lado, que no nos comprenden y ni falta que les hace.

—Más bien, no creo que la Comarca tenga viabilidad a


menos que se constituya en un estado, Sergio, porque hemos
caído en vertical. Somos una zona con una mentalidad de tra-
bajo, de honestidad, de cambio que la República mexicana no
se puede perder. Si la federación, a quien apelamos, revisa los

hace diez años, se va a sorprender de los que le envía ahora. La


República no puede perder, como lo está haciendo, una zona
tan productiva, tan vehemente, con tanto empuje. Necesitamos
constituirnos en un estado para poder decidir sobre nuestro
futuro y desarrollar el potencial que ahorita se está perdiendo,
Sergio.

—Mira, realmente los requisitos legales son muy pocos:


que tenga arriba de 170 mil habitantes, y La Laguna tiene un
millón 700 mil. Nosotros formamos una organización muy
sólida que a través de pirámides está consiguiendo 500 mil

abrirles los ojos, decirles que la República está perdiendo una


zona productiva que puede ser vanguardia nacional porque una
de las cosas que se plantean es que este nuevo estado es una
gran oportunidad para el Gobierno de la República para ensayar
nuevas leyes ágiles y modernas que sirvan de prototipo para
el resto de la nación. Ya se hizo. La ley de aguas nacionales se
elaboró en la Comarca Lagunera allá por 1880 y estuvo en la
vanguardia nacional. La Laguna siempre ha sido ejemplo del
nuevo camino a seguir y es una pena, Sergio, yo que tengo a
bisabuelos de mis abuelos enterrados aquí, es una pena decirte
que mis hijos ya se fueron de La Laguna y te quiero decir que
yo voy a dejar la piel en el pavimento para lograr que mis
nietos regresen. Es increíble el éxodo de talento que se ha ido
de La Laguna ante la escasez de oportunidades, tenemos una
sequía de inversiones impresionante. Aún así, La Laguna está
conformada por pequeños y medianos empresarios con mucho
empuje, con una capacidad estoica para soportar los embates de
la adversidad que te enternece, Sergio. El hombre del desierto
está acostumbrado a luchar y créeme que hemos sido víctimas,
me atrevo a decirlo, de una estafa debido a nuestra ingenui-
dad, una estafa porque nos han dado dulces para que estemos
contentos. A la hora que revisamos los números de veinte años
para acá, realmente se te cae el pelo. En las últimas noticias,
Sergio, si revisas los periódicos locales dice: «Saltillo, ejemplo
de América, el lugar más atractivo para invertir», y por otro
lado el 95% de los jóvenes de 18 a 35 años se quieren ir de La
Laguna, no le pagan a los policías metropolitanos, es increíble.
Mira, te dije, La Laguna tiene un millón 700 mil habitantes. El
80% se encuentra en lo que le llamamos la Tetrápolis compuesta
por Torreón, Gómez Palacio, Lerdo y Matamoros, que ya están
prácticamente unidas. Pero hay municipios muy interesantes y
con un potencial muy grande como Nazas, San Juan de Guada-
lupe, Tlahualilo, Cuencamé, Mapimí, Francisco I. Madero, San
Pedro y Parras de La Fuente, que es nuestro origen. Parras fue
fundada en 1598 por hombres de la Compañía de Jesús, ahora
tan de moda, con indios tlaxcaltecas comandados por Francisco
de Urdiñola y con los gallardos bárbaros del norte, los irritilas
que les llamamos. Somos una raza muy esforzada, Sergio, muy
noble, muy vehemente, y vamos a dar la batalla y creemos que
la ciudadanía, con todo respeto y con toda inteligencia, le va a
proponer a los poderes de la Unión que nos permitan decidir
nuestro futuro en bien de la República.

Laguna, quiero agradecerte que hayas hablado con nosotros.

que sí me consta, he ido con mucha frecuencia a lo largo de los


no de ahora sino desde hace mucho tiempo por crear una nueva
entidad. Gracias, Fernando Larriva, por hablar con nosotros.
Te agradezco, Sergio, un abrazo y nunca me pierdo tu co-
lumna.

de los habitantes de La Laguna por tener su propia entidad


Todo empezó a suceder demasiado aprisa. Iniciamos visitas a
sindicatos para que nos permitieran hablar en sus asambleas.
Asistimos a reuniones de amigos y a juntas de clubes de pro-
fesionistas siempre con el ánimo de formar grupos que reca-

Visitamos fábricas, hablamos con obreros, con estudiantes,

espectro de la sociedad lagunera. Iniciamos planes para formar


comités en Mapimí, en Parras. Un alud de preguntas asaltaba
la opinión pública. Periodistas y gente común nos abordaban
todo el tiempo para aclarar conceptos que les sorprendían. Aquí
va un resumen de las preguntas recibidas y las respuestas que
elaboramos con la aceptación de todo el grupo.
comarca

comarca es un grupo de ciudadanos libres sin relación con


ningún partido político ni asociación que buscan impulsar la
creación del Estado de La Laguna. En esta etapa nos hemos
constituido como un grupo compacto que va a conseguir 500

decisión de apoyar la creación del estado 33.


Casi no usamos recursos. No usamos dinero. Todo es trabajo
voluntario y cooperación en especie de laguneros entusiastas.
Nos basamos en el trabajo voluntario y solidario de laguneros
que forman pirámides para penetrar en todos los sectores de la

ante el Presidente de la República.


Este movimiento está formado por personas de todos los
municipios de La Laguna, es un movimiento plural y solida-
rio. Además, los de Torreón tienen su origen en alguno de los
municipios de la Comarca Lagunera. Torreón se formó con
laguneros que vieron en ese punto el sitio para reunirse con
cara al futuro. Los de Torreón somos laguneros

Los laguneros hemos intentado conformar un estado con


nuestra comarca desde hace mucho tiempo, pero sólo hasta

posible su realización.
Creemos que nuestra estrategia es a la vez sencilla y contun-

los laguneros queremos responsabilizarnos de nuestro futuro.


La crisis económica mundial y lo mal preparada que está
nuestra infraestructura ha creado un desplome en nuestra ac-
tividad económica que raya en catástrofe. La Laguna, líder en
tantos campos de la actividad social y económica durante tanto
tiempo, ahora da lástima. El país en su conjunto está perdiendo
una gran zona productiva que solía enviar enormes recursos

fuerza económica.
Los retos son enormes y solamente la creación de un estado
que diseñe de manera local la solución a sus problemas y tenga
la capacidad de solucionarlos hará posible que los laguneros
salgamos adelante del enorme reto que se nos presenta. Esto
zona productiva y la llenará nuevamente de orgullo.
Una nueva administración federal, sensible y consciente,
está muy interesada en rescatar esta región de hombres y mu-
jeres que luchan con valor, determinados y estoicos que ahora
sufren los embates del crimen y de la angustia económica.

Nosotros somos ciudadanos libres sin ninguna relación con


ningún partido político ni asociación. Nuestro único objetivo
-

constituirse en un Estado de la República. Son los poderes de


la Unión los que van a decidir sobre nuestras leyes y nuestra
organización como estado. Eso sí, los laguneros, ciudadanos
activos, estaremos dispuestos a colaborar con las autoridades y
presionar de manera legítima a que cumplan con su mandato. La
Laguna representa una gran oportunidad para que la República
ensaye leyes nuevas, modernas, ágiles, efectivas, que sirvan de
prototipo para la reforma de los demás estados. Los laguneros
siempre hemos tenido predisposición al cambio y a adoptar
las últimas tecnologías para lograr altos estándares en calidad
de vida. Somos la población indicada para que la República
ensaye el cambio que la nueva administración federal le quiere
imprimir al país.

Claro que sí. Con un millón 650 cincuenta mil habitantes,


cuatro ciudades conformadas en una zona metropolitana, con
vocación de industria, de comercio, de agricultura y ganadería
de altísimo nivel, de minería y metalurgia, los veinte municipios
que conforman la Comarca Lagunera sabrán afrontar los retos
del siglo XXI. Somos una de las regiones con mayor número
de universidades de excelente nivel. La base de nuestra eco-
nomía se sostiene gracias a un enorme ejército de pequeños y
medianos empresarios que complementan las labores de las
grandes industrias que están entre nosotros. La Laguna requiere
conformarse en Estado de la República para poder dar el salto
cualitativo y cuantitativo que su vocación le exige.
Antes que pensar si el Estado de La Laguna es viable, de-
bido a los grandes retos y oportunidades que tenemos enfrente
pensamos que la Comarca Lagunera solamente es viable si se
conforma el Estado de La Laguna.

La Laguna nace el 6 de abril de 1594 cuando Felipe II, el


jefe de estado entonces, emite una Cédula Real y le otorga a
la Compañía de Jesús la colonización y la evangelización del
«País de las lagunas», entendiéndose país como comarca. La
Laguna tiene ahora exactamente la misma circunscripción te-
rritorial que en 1594. A través del tiempo, los laguneros hemos
compartido tecnología, costumbres, cultivos. Los laguneros
hemos entretejido nuestras familias con laguneros de otros
municipios y siempre ha habido una gran comunión cultural

Antonio Corona Páez han estudiado a los primeros habitantes


de la ciudad de Torreón y han encontrando casos emblemáticos
en los que el novio era de Viesca, el padre de Parras, la madre
de Mapimí, la novia de La Concha, el suegro de Tlahualilo
y la suegra de Nazas. Una verdadera interrelación entre los
municipios de la Comarca.
-
cialmente una comarca unida y usa el río Nazas como frontera.
A partir de ahí, una parte de La Laguna tiene que resolver sus
asuntos 220 kilómetros al poniente mientras que otra parte
de La Laguna debe peregrinar 230 kilómetros al oriente para
solicitar atención a sus problemas.
Eso ha hecho crisis pues la vida moderna tiene un grado
de complejidad que rebasa las maneras antiguas de atender
los problemas.
La Laguna debe volver a unirse y tener un mando único y
local que diseñe e implemente el futuro que nuestra vocación
emprendedora es capaz de regalarle a nuestra nación.
Nosotros sí merecemos ser conformados en estado porque
tenemos la demarcación territorial precisa, somos una zona
cuya población está perfectamente integrada, tenemos gran
capacidad demostrada para salir adelante y para aportar enor-
mes recursos a la nación si se nos permite diseñar y resolver
localmente nuestros asuntos; todo es cuestión de buena voluntad
y de inteligencia.

El resultado en el breve tiempo que llevamos trabajando


nos demuestra que hay una casi unánime aceptación al pro-
yecto; y más que eso, un urgente clamor para que el Estado de
La Laguna se constituya ya. La nueva administración federal
es sensible y tiene el ánimo de rescatar una zona que le va a
redituar en enormes satisfacciones y en un merecido prestigio,
pues vamos a ser la zona de mayor crecimiento económico. No
tenemos duda al ver la aceptación que el proyecto tiene no sólo
en La Laguna sino en el resto del país; muy pronto veremos
los nuevos mapas de nuestro querido país con un hermoso
estado que es bendecido por los dos únicos ríos endorreicos
(que desembocan tierra adentro, no en el mar) de nuestro país,
el Nazas y el Aguanaval.
La federación tiene más de cincuenta años administrando a la
Comarca como si fuese un estado. La Secretaria de Hacienda, el
Poder Judicial Federal, el sistema educativo, tienen delegaciones
regionales como si La Laguna fuese un estado.

-
nes son simplemente para revisar la operación e implementar

al igual que el resto de la población, nos queda claro qué es lo


que requiere esta región y estamos empeñados en cumplir con
nuestra misión. Para esto no se requiere un grupo demasiado
numeroso. Estamos convocando a la ciudadanía que es la que
comarca se basa en los

laguneros.

Plenos, muy honrados. Estamos sirviendo a nuestra patria


chica y estamos recibiendo el enorme respaldo de todos los
laguneros. Nos sentimos llenos de amor a la tierra y a nuestros
paisanos. Estamos seguros de que este proyecto va a desembocar
en la conformación de un estado líder en nuestro país, un estado
que será ejemplo y esperanza de cara al siglo XXI.
En lo absoluto. No tenemos nada en contra de nuestros
hermanos de Durango y de Coahuila. Queremos reintegrar a la
Comarca Lagunera, que como tal es anterior a los estados de
Durango y de Coahuila. Vamos a ser excelentes vecinos y no
nos mueve ningún reclamo ni actitud revanchista; nos mueve
el enorme deseo de estar a la altura de los retos que el siglo
XXI presenta y queremos realmente aportarle al país todo lo
que podemos dar.

-
mento muy poderoso. Expresan legalmente la voluntad de los
laguneros. Más que una forma que incluye una petición, es un
documento que expresa un mandato muy claro: crear el Estado
de La Laguna. Como estamos permeando a la comunidad en
base a pirámides, el avance es pausado pero imparable. No es-
tamos usando recursos monetarios cuantiosos para acelerar el
proceso. Llevamos el ritmo de la sociedad que está consciente
del enorme cambio que está gestando su entusiasmo. Creemos
que en cuatro o seis meses estaremos en condiciones de dar
resultados extraordinarios.

Fomentará la unión entre los laguneros al materializar el

positiva e incuestionablemente sobre nuestras autoridades.


Los laguneros no manifestamos nuestra unión porque estamos
políticamente desunidos en dos estados que tienen al río Nazas
como frontera. Paradoja enorme pues es el río que da vida y
origen a nuestra región uniéndola.
Gobierno propio con presupuesto propio que comprenderá
nuestros problemas y diseñara y aplicará nuestras soluciones;
nuestros pequeños y grandes proyectos ya no serán bloqueados

en su conjunto.
Recuperaremos nuestra capacidad de soñar las grandes
transformaciones regionales que están aletargadas, olvidadas
y en riesgo de perderse.
Nos responsabilizaremos de nuestro futuro. El Estado de
La Laguna nos motivará a trabajar activamente por nuestro
desarrollo y a romper el círculo vicioso de abandono y queja.
He escuchado que los laguneros no merecemos el Estado
de La Laguna porque siempre demostramos desunión. Pienso
que es al revés.
Los laguneros vamos a demostrar una inquebrantable unión
cuando logremos vivir en el Estado de La Laguna. La desunión

en la desunión del ánimo de los laguneros.

Creemos que la mejor opción sería Lerdo. Otra opción es que


la capital se distribuyera entre las tres ciudades que forman la
Trípoli Lagunera: Torreón, Gómez Palacio y Lerdo, conserván-
dose la identidad y personalidad de cada municipio y albergando
las diferentes dependencias que deberán de distribuirse por todos
y cada uno de los veinte municipios comarcanos.
La Laguna tiene que romper con los esquemas centralistas
que nos agobian. El mundo moderno requiere que un estado
ponga a trabajar a todas sus partes que para tener el ánimo y
el empuje necesario deben estar integradas y ser tomadas en
cuenta.

Al inicio suponíamos que el Distrito Federal se convertirá en


el Estado de Anáhuac y será el estado 32, quedando La Laguna
como el estado 33.

de La Laguna, cuánto está actualmente en Coahuila y cuánto en

Coahuila: 151,562.56 kms2; La Laguna es el 17.77%,


26,935.02 kms2.
Durango: 123,451.29 kms2; La Laguna es el 32.23%,
39,789.64 kms2.
El Estado de La Laguna tendrá 66,725 kms2.

Ya con el Estado de La Laguna el quedará así:

1. Chihuahua 247,460 Kms2


2. Sonora 179,355
3. Coahuila 124,628
4. Oaxaca 93,757
5. Durango 83,662
6. Tamaulipas 80,249
7. Jalisco 78,588
8. Zacatecas 75,284
9. Baja California Sur 73,909
10. Chiapas 73,311
11. Veracruz 71,826
12. Baja California 71,450
13. La Laguna 66,725
14. Nuevo León 64,156
15. Guerrero 63,596
16. San Luis Potosí 61,137
17. Michoacán 58,599
18. Campeche 57,507
19. Sinaloa 57,365
20. Quintana Roo 44,705
21. Yucatán 39,524
22. Puebla 34,306
23. Guanajuato 30,607
24. Nayarit 27,857
25. Tabasco 24,731
26. México 22,351
27. Hidalgo 20,810
28. Querétaro 11,699
29. Colima 5,616
30. Aguascalientes 5,471
31. Morelos 4,879
32 Tlaxcala 3,997
33. Distrito Federal 1,495

16.
municipio pobLación % totaL acumuLado

1. Torreón 629,329 40% 40%


2. Gómez Palacio 327,985 21 61
3. Lerdo 141,143 9 70
4. Matamoros 107,160 7 77
5. San Pedro 102,650 6 83
6. Fco. I. Madero 55,676 4 87
7. Parras 45,401 3 90
8. Cuencamé 33,664 2 92
9. Mapimí 25,137 2 94
10. Tlahualilo 22,244 1 95
11. Viesca 21,319 1 96
12. Rodeo 12,788 1 97
13. Nazas 12,411 1 98
14. S. Bolívar 10,629 1 99
15. Santa Clara 7,003
16. San J. de Gpe. 5,947
17. Indé 5,280
18. Hidalgo 4,265
19. S. L. del Cordero 2,181
20. S. P. del Gallo 1,709
Total Comarca Lagunera de Durango: 612,286
Total Comarca Lagunera de Coahuila: 971,835
Total Estado de La Laguna: 1´584,121

Respetamos y valoramos mucho las acciones que nuestros


hermanos laguneros tienen para intentar conformar el Estado
de La Laguna. Nosotros hemos diseñado una estrategia sencilla
y contundente, no tenemos ambiciones personales ni estamos
conformando estatutos ni decidiendo políticas; estamos consi-

que los laguneros están por la creación del Estado de La La-


guna. No participamos en las actividades de los demás grupos.
Sin embargo, muchos integrantes de los demás grupos si están
participando, en lo individual, en la obtención de estas 500 mil

No, el mayor problema es el espantoso declive económico


debido a la falta de impulso en la creación de la indispensable
infraestructura y a la apatía de los líderes sociales laguneros
que no han hecho su mejor esfuerzo ante la debacle. El movi-
miento comarca está empeñado en solucionar ambos asuntos
al promover la creación del Estado de La Laguna. Por supuesto
que la seguridad mejorará sensiblemente.
Las ideas vertidas por nuestro grupo lograron arraigar en el
corazón de los habitantes de la Comarca. La imagen de nuestro
esfuerzo se mantuvo en todo lo alto a pesar de algunos intentos
por manchar nuestra imagen al relacionarnos con sujetos que
realizaban proclamas estrafalarias o que anunciaban la creación
de un partido político. Aunque tuvimos que ir de inmediato a los
medios a manifestar nuestra total y completa independencia de
cualquier idea de tinte partidista, la población mantuvo el buen
criterio y supo distinguir la información de la calumnia. La gente
comarca.
Milenio Laguna, 1 de junio de 2013

Fernando Rangel de León

Entonces ¿qué falta para que La Laguna sea estado?


Que el Congreso de la Unión haga la ley reglamentaria de
la Fracción III del Artículo 73 Constitucional.
La formación del Estado de la Laguna, es un tema recu-
rrente porque los gobiernos de los estados de Coahuila y de
Durango, siempre han desatendido a los laguneros; nos suben
los impuestos, nos dan malos servicios públicos, nos dejan
sin obras públicas, estatales; así como también el presupuesto
estatal es siempre que destinan a la comarca es menor que los
ingresos públicos que se llevan de esta región a sus capitales
Saltillo y Durango, respectivamente, en donde construyen todas
las infraestructuras necesarias para atraer las mejores y más
grandes inversiones nacionales y extranjeras, como la industria
automotriz, en la primera de ella; creando así miles de empleos,
directos e indirectos en esas ciudades.
Pero también, recurrimos al tema del Estado de la Laguna,
porque la región, integrada por los municipios de Torreón,
Viesca, San Pedro, Matamoros, Francisco I. Madero y Parras,
de Coahuila; y de Durango, Gómez Palacio, ciudad Lerdo,
Tlahualilo, Mapimí, Cuencamé, Nazas, San Juan de Guadalupe,
San Pedro del Gallo, San Luis del Cordero, Santa Clara, Simón
Bolívar, Rodeo, Hidalgo e Indé, forman una unidad natural,
que posibilita la creación de una entidad federativa, autónoma
e independiente, para ser parte de los Estados Unidos Mexica-
nos; con una Constitución Política particular o local, poderes
legislativo, ejecutivo y judicial, leyes, funcionarios estatales,
presupuesto obras y servicios públicos, todos ellos propios;
con el asiento de esos poderes y esos funcionarios aquí, en un
punto estratégico, que será la capital del Estado de la Laguna.
Asimismo, recurrimos a la factibilidad del Estado de la
Laguna, porque la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, en su artículo 73 fracción III prevé la formación
de nuevos estados mediante la petición de la fracción o frac-
ciones cuya población sea de 120 mil habitantes por lo menos;
acrediten ante el Congreso contar con «los elementos bastantes
para proveer a su existencia política», los cuales son, decimos
nosotros, los recursos naturales que provean a la población de
alimentos, de trabajo, de producción, ...
La Laguna, cumple con creces los requisitos constitucional y
materiales e inclusive la federación le ha dado un tratamiento de
estado al designar juzgados de Distrito en la Laguna, cuando a
los demás que hay en el país, con excepción del Distrito Federal,
son del respectivo estado; denominan Dirección de Educación
Pública Federal en la Laguna, Distrito de Riego en la Laguna,
Distrito Deportivo Laguna, Delegación de la Secretaría de
Relaciones Exteriores en la Laguna, etc.
Entonces ¿qué falta para que la Laguna sea estado? que el
Congreso de la Unión haga la Ley Reglamentaria de la fracción
que se cuenta con una población de más de ciento veinte mil
habitantes; con qué pruebas se va a demostrar que se «tienen
los elementos bastantes para proveer a su existencia política»;
a quién o quiénes o a qué órgano público van a oír «las legisla-
turas de los estados» para saber si están o no de acuerdo en que
de sus territorios se tome un pedazo para los nuevos estados.
vamoS por ‘comarca’
Nuestros abuelos superaron las inclemencias de la geografía,
derrotaron las distancias, moldearon sus anhelos en la fragua
constante y recia de su determinación, de su empeñada voluntad.
Nos heredaron una mentalidad de alegría y de tesón, de osadía
y de generosa predisposición al cambio y al progreso.
Nuestra sangre reverbera de molestia ante el estado lamen-
table y ruinoso en que nos tiene el abandono, la indolencia, el
desinterés y hasta el sabotaje de los que presiden los gobiernos
estatales que no comprenden, y ni falta que les hace, a una región
que es potencialmente la más rica de México. Una región que
tiene el esfuerzo contenido bajo la piel de sus habitantes, que
posee toda la imaginación dentro del cerebro de sus hombres y
mujeres pensantes. Una región que está postrada, arrinconada,
pero que está determinada a volver a ser ejemplo para la nación.
La República entera tiene, en la Comarca Lagunera, la
oportunidad de liberar una colectividad trabajadora que du-
rante más de 400 años ha tejido una forma de vida que va a
resultar un buen ejemplo para el siglo XXI, pero cuyo talento
ha sido oprimido y desdeñado, saqueado y pisoteado, olvidado
y hasta negado.
-

han conformado una colectividad que requiere, anhela, urge un


espacio de decisión indispensable para reconstruir su futuro en
Es una utopía pensar que vamos a sobrevivir si no logramos
conformar el Estado de La Laguna.
El Estado de La Laguna es nuestra única oportunidad de
realizar nuestro potencial. Sólo nosotros podemos decidir
nuestro futuro e implementar las acciones que lo hagan posi-
ble. No podemos continuar con el engaño, con las promesas
fáciles, con los coqueteos falsos que nos aseguren que ahora
sí, una vez más, las cosas van a cambiar, que ahora sí nos
tomarán en cuenta.
Nuestros hijos están abandonando La Laguna. Las opor-
tunidades escasean, los peligros abundan, el desánimo cunde.
El recuerdo de nuestros abuelos reverbera en sus tumbas, en
nuestra alma. Nuestra lagunereidad pega de gritos, golpea la
mesa con un puño asertivo y determinado.

la conformación del Estado de La Laguna.


Tenemos argumentos, tenemos razones, tenemos la férrea
determinación de que el sol recorra su camino bendiciendo las
tierras que en abril de 1594, mediante Cédula Real, otorgaron
en merced a la Compañía de Jesús para evangelizar y colonizar
justo el territorio que ahora conforma nuestra Comarca. Desde

junto con el desierto en una colectividad digna de recibir apoyo,


necesitada de conseguir autonomía.
La Laguna prepara sus alas; nuestro esfuerzo va a provocar
su vuelo.
—Fernando, traes la camiseta de comarca bien puesta.
—Diría que tatuada, mi querida Mariana.
—Hay muchas llamadas preguntando a dónde pueden ir
Facebook. ¿Qué les respondes, Fernando?
—Muchas gracias a ti, Mariana, por el valioso espacio de
tu programa.
—Nuestro programa.
—Me sonrojas, eres muy amable, no lo merezco pero no
dejo ir la oportunidad, nuestro programa. Estoy muy agradecido
al poder comunicarle a los laguneros el esfuerzo que comarca
está emprendiendo para empujar la vieja causa del Estado de

de papel que diseñamos. Decidimos no hacerla por internet


por temor a ser hackeados. Sin embargo, estamos escaneando
las formas que recibimos y además estamos capturando los
datos para evitar duplicidad. Queremos darle absoluta certeza
a nuestros números. Ya conseguimos que una cadena de mini-
súper coloque mantas en la fachada de sus establecimientos y
cuentan con urnas receptoras para que todos tengan una cerca.
Además, hemos creado pirámides que estoy seguro poco a poco
irán llegando a todo el mundo. ¿No dicen que estamos a seis
personas de darle la vuelta al mundo, que conocemos a alguien
que conoce a alguien y así en seis pasos llegamos a cualquier
persona del mundo? Bueno, pues creemos que pronto permea-
remos a toda la comunidad lagunera.
—Bien, Fernando, desde ahora esperamos con gusto tu
colaboración del próximo viernes.
—Créeme que me esforzaré para estar a la altura del auditorio.
—Fernando Larriva estuvo con nosotros y nos habló de
comarca. Muchas gracias, hasta el lunes.
viaje a mapimí
El Bolsón de Mapimí, una agreste y extensa región semiárida,
es parte del llamado desierto de Chihuahua. Santiago de Mapimí
se funda en 1598 junto con Parras y San Juan de Casta en un
esfuerzo poblacional que dio origen a La Laguna. Su paisaje
es defendido estoicamente por un impresionante macizo mon-
tañoso del que se extrajo plata durante mucho tiempo.
En sus cumbres se estrella el desierto, por su abierta geografía
penetraron los aguerridos gambusinos horadando la tierra en bus-
ca de tesoros que otorgaran fama y fortuna; los apaches llegaron
hambrientos y enloquecidos, expulsados hacia el sur por el empuje
colonizador y racista de la conquista del oeste norteamericano. La
fortaleza de este enclave ha resistido más de 400 años.
“Mapimí es la boca que por donde entraron los apaches con
su sed de venganza en contra de la civilización occidental”, decía
un viejo poblador descendiente de los mineros que extrajeron
de las entrañas de sus minas la riqueza que ayudó a construir el

que son emblema de la población.


—Vamos a Mapimí, acompáñame, ya contacté a tres ex
alcaldes y a un ex compañero de escuela de Francisco José.
comarca iniciaba sus operaciones, el viaje a Mapimí fue

el primero que se llevó a cabo fuera de la “Tetrápolis” Gó-


mez-Lerdo-Matamoros-Torreón. Carlos Muñiz tuvo la temprana
iniciativa y me pidió que lo acompañara. Acepté de inmediato,
él es un hombre agradable con mucha experiencia de vida, su
sabiduría le ayuda a sobrellevar este interesantísimo tramo
de nuestra existencia que nuestro buen amigo Mario describe
como “la breve experiencia material de nuestro eterno ser es-
piritual”. La familia de su esposa Zara ha sido amiga de la mía
por varias generaciones, la aprecio y admiro enormemente. En

charla inolvidable.
El viento que envuelve la atmósfera de Mapimí es una rara
mezcla de frío abandono y agobiante calor. Te detienes en la
plaza principal para apreciar la majestuosidad de su catedral, la
-
tectónico y te enternece el esfuerzo de sus habitantes que luchan
por recuperar su extraviada grandeza. Esforzados laguneros que
intentan aplacar su ruinoso presente aferrándose al recuerdo de
sus hazañas pasadas. Te sientes protagonista de una historia que
ocurrió hace varios siglos y que se niega a desaparecer. Hay
que sentarse en su pequeña plaza de armas para ver pasar las
horas como fantasmas que lloran el olvido. Hay que tomarse el

silencio que arrastra sus pies por la arena suelta del centro del
poblado. Sólo la mirada penetrante de la gente te recuerda que
hay vida y la habrá por mucho tiempo.
—Miren, es tal el abandono al que nos someten los de Du-
rango (capital) que uno de alcalde aquí se podría robar todo el
presupuesto. Aquellos ni se molestan, con tal de que uno no dé
lata y no les pida nada. Pero sabe qué, ni cómo robarse nada,
se notaría mucho, pos si aquí todo es carencia y pos uno es de
aquí, aquí están los mayores de uno y aquí viven nuestros hijos,
no podemos fallarle a la tierra.
Esto nos dijo uno de los tres ex alcaldes que nos recibieron
en la desvencijada biblioteca del recinto cultural. Afuera, es-
paciados golpes de cincel delataban la obra de restauración del

paso rumbo a Chihuahua con más de cien años de diferencia. El


primero en 1811, prisionero, rumbo a su ejecución. El segundo
en 1864, huyendo de los franceses y reinventando la legalidad
a marchas forzadas. Mapimí se enorgullece de ser considerado
un pueblo mágico, y vaya que lo es.
—Díganle a Francisco José que vamos a jalar parejo con
comarca, que cuenten con nosotros. Ya lo verá, estos paquetes

faltaba más.
Respiramos el cálido viento del Bolsón, nuestros pulmones
recibieron la caricia del viento escaldado por un sol que hace
reverberar el aire en espejismos que engañan al más astuto. Son
suspiros de la tierra que quisiera un entorno más amable y fértil.
—Mira Fernando, esta gente tiene un indomable espíritu de
lucha, por muchas generaciones ha logrado sobrevivir sin ayuda
de ninguna especie. Son orgullosos de lo que son, sólo quieren
un poco de empuje para desarrollar su potencial, no piden mucho
y créeme que van a retribuirle con creces al gobierno que les
ponga un poco de atención. Si logramos crear el Estado de La
Laguna, tenemos que presionar por que en cada población de la

estatales, que el progreso se extienda hasta el último rincón de


los veinte municipios de La Laguna.
El camino transcurrió de manera tersa. Carlos Núñez con-
versa con un ritmo pausado que de cuando en cuando subraya
golpeando el volante y hace una señal de advertencia al apuntar
con su dedo índice como poniéndole limite a la injusticia.
—Esta gente merece progresar, no lo olvides nunca.
Dejamos Mapimí con el gusto de haber paladeado la que
debería de ser la capital del turismo alternativo. Un poblado
que ha sido declarado reserva de la biósfera por sus especies
vegetales y animales únicos en el mundo. Su bóveda celeste aún
muestra la riqueza del universo en noches claras que permiten
revisar en calma el inventario intacto de las estrellas. Cerca de
Mapimí, la zona del silencio guarda misteriosos fenómenos
magnéticos que atraen la curiosidad de extranjeros, su fauna y

pueblo mágico en toda la extensión de la palabra.


El sol que nos acompañó durante todo el viaje inició su
pausado retiro tras la cadena montañosa que aún guarda teso-
ros inexplorados. El cielo goteó tonos escarlatas que animaron
nuestra determinación de poner todo nuestro empeño para lograr
la creación del Estado de La Laguna.
26 de julio de 2013

José Santiago Healy


Por gratos azares del destino hemos estado siempre ligados a

por demás adversos.

En nuestra juventud participamos en dos Juegos Lasallistas en


el Instituto Francés de La Laguna y años después nuestra labor
periodística nos trajo por estas latitudes en varias ocasiones más.
Desde entonces conocimos el espíritu de lucha y la vocación
de trabajo de su población que en tierras semi-desérticas cons-
truyó la pujante comarca lagunera que integran las ciudades de
Lerdo, Gómez Palacio y Torreón, en los límites de los estados
de Durango y Coahuila.
Sin ser capital ni frontera, emergió aquí en las últimas décadas
una de las zonas productivas más fuertes de México al grado que
hoy en día grupos ciudadanos empujan la creación del Estado de
La Laguna para convertirlo en el número 33 de México.

económica y los malos gobiernos de los hermanos Moreira,


paralizaron al dinámico Torreón y sus alrededores con una
población de 1.2 millones de personas y en donde destacan
empresas pujantes como Lala, Soriana y Peñoles.
-
ánimo y la frustración de quienes hoy no encuentran una salida
viable para recuperar el camino del progreso y del bienestar de
los laguneros. El año pasado más de mil personas fueron ase-
sinadas como producto de la guerra por la plaza protagonizada
por la banda de los Zetas y el cártel de Sinaloa al mando de
Joaquín «El Chapo» Guzmán.
En este 2013 la cifra apenas supera los trescientos muertos,
sin embargo no está claro si esto obedece a una reducción de la

del gobierno federal.

estragos de los cárteles quienes se dedicaron a cobrar «derecho


de piso» además de realizar secuestros, robos y crímenes de
alto impacto.
Los medios de comunicación y especialmente
, el diario más importante de La Laguna, han sido víc-
timas de la delincuencia organizada.
El pasado mes de febrero cinco empleados del matutino
fueron secuestrados durante varias horas en represalia a notas
publicadas. Además la fachada de ha sido
baleado varias veces con la intención de intimidar a sus repor-
teros y directivos. A este grave panorama se suman los yerros
de los gobernadores Moreira; Humberto abrió la puerta a los
Zetas en Coahuila y dejó una descomunal deuda pública por 36
mil millones de pesos mientras que Rubén no muestra interés
por rescatar a La Laguna.
El aislamiento de Torreón complica su actividad económica.
Por vía aérea está desconectado de sus estados vecinos y sólo
es posible arribar desde la Ciudad de México y con menos
opciones de Guadalajara.
Llegamos vía Monterey para emprender la ruta por carrete-
ra, son 336 kilómetros por una autopista de buena calidad que
sorprende por el escaso tránsito de vehículos.
Nos advirtieron no viajar después de las seis de la tarde
cuando los delincuentes suelen asaltar a los viajeros, de ahí la

la ciudad de Saltillo.
A Dios gracias libramos a los Zetas, pero no escapamos de
los atracos en despoblado por las casetas de cobro que suman
siete de Monterrey a Torreón y que nos despojaron de 441 pesos
de ida y otro tanto al regreso.
Al llegar a Torreón se percibe tensión de inmediato. Las
patrullas con policías federales y municipales bien armados
salen al paso por doquier además de convoyes militares más
discretos, pero también numerosos.
La inversión local está frenada, se habla de un éxodo impor-
tante de laguneros por la falta de oportunidades al tiempo que la
atención del Estado y la Federación por impulsar la economía,
brillan por su ausencia.
Es lamentable tener que escribir de manera negativa de la
comarca lagunera, una región que hemos aprendido a querer
y respetar. No obstante estamos seguros que esta comunidad
encontrará en el mediano plazo soluciones a su compleja pro-
blemática. Merecen salir adelante.
http://www.elsiglodetorreon.com.mx/
noticia/896114.tiempos-de-adversidad.html
LoS metaLúrgicoS
comarca—,

Cuquita nos consiguió un espacio en la asamblea del sindicato


metalúrgico de la fundidora de metales, es de los sindicatos más
importantes del país, nos van a dar uso de la palabra por quince
minutos en plena asamblea.

como si no se supiera quien estaba apto, capacitado y dispues-


to para ir a echar la «perorata» en cualquier foro, así que por
default me comisionaron a que me presentara a las cinco de
la tarde del jueves en la asamblea ordinaria del sindicato para
hablar del Estado de La Laguna ante el poderoso gremio de la
metalurgia. José Alonso me acompañaría.
El auditorio era un desvencijado cine con apariencia de
los cincuentas aunque limpio y bien mantenido. Al fondo, un
enorme mural con escenas de la historia de la lucha sindical

miembros de la directiva presidian la reunión en una mesa


grande.
—Bienvenidos a esta asamblea ordinaria de nuestro sin-
dicato. Como primer punto del orden del día cantaremos el
himno de los mineros. Como segundo punto del orden del día
guardaremos un minuto de silencio a la memoria de nuestro
líder recién fallecido y por todos los compañeros caídos en las
luchas sindicales. Como tercer punto del orden del día los com-
pañeros de comarca nos hablarán del Estado de La Laguna y
como cuarto punto del orden del día desahogaremos los asuntos
sindicales que atañen a esta asamblea ordinaria.
Desahogados los puntos, el secretario del sindicato me dio
la palabra.
—El compañero Fernando Larriva, miembro de la orga-
nización comarca, nos va a hablar del Estado de La Laguna.
Me sentí un poco impresionado de subir al pódium para
hablar en medio de la espesa formalidad cuasiestalinista que
se respira en las reuniones de los sindicatos grandes. Una res-
petuosa atención con tintes de ceremonia religiosa enmarcada
en un ambiente burocrático me motivaba a buscar qué palabras
podrían mover los corazones del auditorio que tenía enfrente.
—Agradezco a las autoridades sindicales la oportunidad que
nos brindan de hablarles de un viejo sueño de nuestros abuelos;
la terrible situación nos motiva a lanzarnos a la lucha para con-
seguir reivindicar nuestra tierra. Ustedes tienen la fortuna de
pertenecer a una empresa que ha logrado mantener los empleos
y las altas prestaciones que ustedes con justicia gozan debido
a su trabajo, pero esa no es la situación de sus vecinos, de sus
parientes, de sus amigos. Volteen a su alrededor. Desempleo,
marginación, estrechez económica… ¿Hasta cuándo? ¿Hasta
cuándo vamos a seguir tolerando los laguneros que se nos trate
como ciudadanos de tercera en dos estados que no entienden
a la Comarca Lagunera y ni falta que les hace? ¿Han visitado
Saltillo, han estado en Durango capital?
Esas ciudades que los laguneros veíamos hacia abajo no
hace mucho tiempo, esas ciudades que teníamos la certeza de
que vivían de lo que nos cobraban por el «privilegio» de ser
parte de sus estados y que ahora, gracias a que invirtieron sa-
biamente lo que nos extrajeron, gozan de progreso y bienestar.
¿Hace cuanto éramos nosotros la envidia de las capitales? No
hace mucho. ¿Qué pasó? Que allá si construyeron parques
industriales, infraestructura urbana. Allá si aplicaron políticas
de atracción de empresas y allá sí crearon administraciones

todo se bloquea. Como si hubiera un plan muy bien organizado


para que nos vayamos a pique.
Los obreros seguían mi discurso con apasionada atención.

de grupo alguno nos hemos arremangado la camisa y estamos

vehementemente, exigirle a los poderes de la Unión la creación


del Estado de La Laguna.
No se pusieron de pie pero aplaudieron con fuerza y golpea-
ron el suelo con sus botas de trabajo. El secretario del sindicato
tomó la palabra para despedirme.
—Agradecemos al compañero de comarca por las palabras
que nos compartió. Compañeros, aquí nos dejaron un paquete
con cinco mil formas para que voluntariamente, el que quiera,

propios de su asamblea; hizo una pausa y, hablando fuerte y


claro, expresó.
—Todos queremos el Estado de La Laguna.
Nadie lo pudo haber expresado de manera tan sencilla y
contundente.
Milenio Laguna, 17 de julio de 2013
Dragones
Promesas de inversiones mil veces ya prometidas
Eduardo Holguín

Mientras que para Saltillo se contemplan, en el Programa de


Inversiones de Infraestructura Federal anunciado ayer por Peña
Nieto, nuevas obras magnas; para La Laguna de Coahuila, se
prometen las mismas mentadas y presumidas obras, una iniciada
en el 2010 y otra ya presupuestada en el 2013.
Saltillo, la capital de Coahuila que se lo merece todo y que,
por lo tanto, se chupa la mayor parte de las inversiones públicas
estatales, pronto tendrá un periférico con doble piso (el Luís
Echeverría). Pero no se quejen, los laguneros podremos aspi-
rar a que se terminen obras iniciadas desde la administración
federal anterior; nos referimos a la autopista San Pedro-Cua-
trociénegas, iniciada desde 2010, así como al Libramiento San
Buenaventura-Hermanas, que es parte de la obra para conectar
a La Comarca con Piedras Negras, en la frontera.
Cabe señalar que la vía a la frontera ya se encontraba incluida
en el Presupuesto de Egresos de 2013.
Si nos atenemos al programa de infraestructura anunciado
por el Presidente de México podemos olvidarnos del parque
industrial de calidad mundial demandado, deseado, exigido, por
la sociedad empresarial de Torreón; y, de un Centro de Con-
venciones propio para la celebración de eventos nacionales e
internacionales; obras, que se presumen desde hace un chingo de
años, obras que la comunidad considera necesarias para aspirar
a darle hospedaje industrial a empresas comarcanas ubicadas
en el sector de las Pymes, y a la inversión directa foránea. Para

conferencias, exhibiciones de bienes y servicios, reuniones de


trabajo, etc.
Por favor, no nos vengan a presumir lo mil veces ya presu-
mido, prometido y presupuestado; y hasta ahora, no cumplido.
no te quejeS, junta FirmaS
En abril de 1594 Felipe II, en ese momento el Jefe de Estado de
nuestro país, le concede a la Compañía de Jesús la colonización
y evangelización del «País de las lagunas» con una demarcación
territorial original desde Parras hasta Mapimí, desde San Pedro
hasta Cinco Señores, hoy Nazas, incluyendo Cuencamé, que
había sido fundado por franciscanos en 1567. La Laguna tiene
el mismo territorio desde 1594.
Durante 200 años, de 1620 a 1820, Parras produce la
mitad del vino de uva que se consume en La Nueva España
y Filipinas. Decir Parras era decir la Comarca entera pues la
demarcación jurídica de la Alcaldía Mayor de Parras, el río
de las Nazas y Laguna de Mayrán era tan amplia que llegaba
hasta Mapimí.
El imperio vitivinícola parrense era impulsado por peque-
ños propietarios que produjeron el 80% del volumen y que en
promedio poseían solamente una hectárea y media. Sin emplea-

cabo por especialistas que trabajaban por proyecto, cobrando


honorarios bastante elevados.
Gracias a su calidad, el vino de Parras se vendía en la Ciudad
de México al mismo precio que el español a pesar de que el vino
español sí pagaba impuestos y el de Parras no, gracias a la merced

parrenses en repetidas ocasiones cuando los borbones quisieron


elevar su recaudación. Decreto en mano, hacían valer los derechos
obtenidos por haberse asentado en «pueblos de frontera».
Los laguneros se fundan con el espíritu indomable de voca-
ción industriosa que los tlaxcaltecas trajeron de su república in-
victa y a la hidalguía heroica y empeño vital que los castellanos
y vascos aportaron a estas tierras. Los hombres de la Compañía,
los jesuitas, campeones de respeto a la otredad, amalgamaron
la osadía de los indios laguneros a un proyecto civilizatorio en
una comunidad que se puede representar con el lema de «osadía
y esfuerzo», todo en un entorno de alta autoestima ante un ámbito
agreste pero cargado de esperanza.
A inicios del siglo XIX el negocio del vino empezó a decaer.
Los laguneros, perenemente abiertos al cambio y a las nuevas
tecnologías, vieron en el algodón y su enorme potencial el
siguiente eslabón de su imperio. Parras y Nazas tienen registro
de venta de algodón en cantidades ya importantes en 1817, al

La Laguna ha sido una Comarca desde 1594. Se practicaban


los mismos cultivos y se usaban las mismas tecnologías. El
-
tados y resueltos de la misma manera, por el origen común de
todos los habitantes y que gran parte de La Laguna siempre ha
sido una región integrada en donde sus habitantes se mueven de
un sitio a otro con total familiaridad. El marquesado de Aguayo
comprendía casi toda La Laguna de lo que ahora es Coahuila y
parte de Durango, y El condado de San Pedro del Álamo tenía
su asiento en Cinco Señores, hoy Nazas.
En 1735 se casan María Josefa de Azlor Echevertz y Francis-
co de Valdivieso y Mier, uniendo los dos imperios en el matri-
monio. De 1735 hasta 1822 La Laguna fue, en su mayoría, una
sola propiedad. Los propietarios independientes y los grandes
hacendados siempre compartieron tecnologías y visiones simi-
lares. La población siempre se movió con naturalidad, como por
su casa, por toda La Laguna. Leonardo Zuloaga y Juan Ignacio
Jiménez tomaron la estafeta en 1850 iniciando una revolución
agrícola basada en la irrigación del Nazas.
-
rona Páez demuestran la familiaridad de los laguneros con su
territorio. Los primeros registros de habitantes en la ciudad de
Torreón asientan ejemplos de cómo la población de toda La
Laguna está perfectamente entretejida. En un registro, el novio
es de Viesca, su padre de Parras y su madre de Mapimí, la novia
de La Concha, su padre de Nazas y la madre de Lerdo. Como
pocos sitios, La Laguna es una zona de población entretejida y
producción homogénea.
Debido en parte a su mentalidad abierta y liberal, en
La Laguna se adoptaron y gestaron con naturalidad movi-
mientos sociales trascendentes. Aquí, el liberalismo no en-
contró resistencia, al contrario. La Revolución, podríamos
afirmar, brotó en La Laguna. Aquí se levantaron en armas
hacendados y trabajadores, aquí se dieron las batallas más
importantes que los triunfadores finales han relegado al
olvido. Los laguneros tenemos una mentalidad abierta que
atemoriza a los tiranos.

industrialización impresionante. Fábrica de vagones y máquinas


de ferrocarril en la hacienda de Hornos en Viesca. Procesadora
de guayule, la Continental, que nos convirtió en capital mundial
-
rales como la Asarco en Velardeña y la Met-Mex en Torreón.
Fábricas de hilados y tejidos como La Constancia y La Fe.
Fábricas de jabón como La Esperanza y La Unión. Industrias
que desaparecieron con el torbellino de la Revolución.
A partir de 1970, algo empezó a cambiar drásticamente. El

lugar de residencia debido a la falta de infraestructura pública.

crearon el entorno adecuado para que las capitales de los dos


estados sembraran lo que ahora cosechan. Saltillo y Durango
gozan de un crecimiento económico que es el resultado de un
esfuerzo bien planeado. La Laguna, víctima de ese plan, ha
quedado criminalmente rezagada.
Hemos tenido que tocar fondo para darnos cuenta de la estafa
en la que hemos caído al creer en las promesas fáciles de los
políticos coahuilenses y duranguenses. Los laguneros vivimos
en un entorno de abatimiento y desesperanza al ver desaparecer
nuestro alegre y optimista modo de vivir.
Los laguneros estamos dispuestos a dar la batalla para sal-
var a nuestra Comarca. Coahuila y Durango no comprenden
la situación en la que estamos metidos. Es preciso, urgente,
indispensable, la creación del Estado de La Laguna. Los lagu-
neros tenemos que decidir nuestro futuro, tenemos que aplicar
las soluciones necesarias para contar con porvenir.
Es una ilusa, inconsecuente, inmoral utopía pensar que
podremos sobrevivir si no creamos el Estado de La Laguna.
que ahora, sumidos en el abandono (la palabra “sabotaje” sería
más precisa), no estamos produciendo.
Laguneros bien nacidos, todos, iniciemos el trabajo con la
humilde acción que desatará el resto de los trabajos, 500 mil
-
dos a sobrevivir y a seguir siendo un orgullo para la República
mexicana.

película épica.
—Sí, la historia de La Laguna da para hacer muchos argu-
mentos realmente heroicos; tú sabes que quien ha revolucionado
la historia de La Laguna es el doctor en historia Sergio Antonio
Corona Páez; él ha documentado la historia que cuento y que he
entretejido con el argumento de que La Laguna debe ser un estado.
—Un hombre muy sencillo el doctor Corona, como todos
los grandes.
—Así es.
—Me encanta cómo cuentas la historia, con un desenfado
y mezclando pasado y presente para hacer un coctel y vislum-
brar el futuro. Lo haces ameno, hasta divertido… otra vez me
recordaste a nuestro querido José Iturriaga.
—Nuestro queridísimo Pepe, siempre será una inspiración
para todos los que lo conocimos. Mariana, como dijo el poeta:
«Ayer murió José Iturriaga, con quien tanto he querido».
—Ah, qué nostalgia. Bueno, a ver, ¿cómo van, cuántas

—Mariana, estamos sorprendidos por la respuesta de la


gente, de manera voluntaria, de manera entusiasta, nos llegan
gente se arrebata las formas.
—¿De plano?
—De plano. Es que esto está en el ADN de los laguneros.
Acabo de recibir un extracto de un diario de la época del pre-
sidente Benito Juárez. El 12 de mayo de 1873, a un año de
fallecido el Benemérito y el año en el que naciera en Parras el
lagunero Francisco I. Madero y justo el año en el que el ferroca-
rril hace su debut en México con su primera travesía del puerto
de Veracruz a la Ciudad de México, el periódico La Bandera
Juarista reporta: «siempre conviene dar cumplimiento a la su-
prema ley de la Nación, en el caso y como cuando se dice en los
pueblos de la Laguna en los Estados de Durango y Coahuila se
alborotan para exigir con las armas la creación de un Estado».
—Caray, o sea que la enjundia lagunera tiene su linaje.
—La Idea de Villa Lerdo, Durango, en su edición del 1
de octubre de 1892, página 3, dice lo siguiente: «Rumores
trascendentales. Se nos ha asegurado que en las altas regiones
del Gobierno se piensa en declarar Territorio Federal a toda
la comarca algodonera, segregando del Estado de Durango,
todo el partido de Mapimí y parte de los de Nazas y San Juan
de Guadalupe, y de Coahuila parte de los de Viesca y Parras».
—Qué interesante, esto viene de hace mucho tiempo.
—Efectivamente, esta energía telúrica que está haciendo
erupción viene de muy profundo. Pero mira, concluye el dia-
rio lerdense: «Suponemos que tales rumores reconocen por
fundamento la necesidad que hay de terminar la cuestión de
límites pendiente entre ambos Estados, y la conveniencia para
el desarrollo y fomento de la agricultura, comercio e industrias,
de dar unidad en la comarca a las leyes y quitar las trabas que a
ellos ponen las diferencias entre las disposiciones hacendarias
de uno y otro estado, pues mucho perjudica actualmente a los
trabajadores y capitalistas tener divididos sus intereses entre los

hace inseparables. Por nuestra parte creemos que si tal proyecto


se realizara, mejoraría de una manera incalculable la situación
de la comarca, y progresaría rápidamente aprovechando los
elementos que posee y que ahora pierde».
—Esto es extraordinario, es un documento importantísimo.
Qué emocionante ver cómo los laguneros somos los mismos a
través del tiempo y compartimos los mismos anhelos a través
de los siglos.
—Así es, historia más reciente, Mariana, mira: a mediados
de los treinta el presidente Lázaro Cárdenas veía con simpatía la
creación de nuestro estado, la expropiación petrolera y el inicio
de la segunda guerra mundial desviaron su atención.
En 1990 el PARM, en 1997 el PSD y en 2007 el PAN pre-
sentaron iniciativas para la creación del Estado de La Laguna
en la Cámara de diputados.

«Nueva Laguna» bajo el lema «Laguna dividida, Laguna perdi-


da», intentando coordinar los esfuerzos de la Comarca, planes
que se estrellaron con las burocracias estatales y no fueron
continuados por el presidente Zedillo.
—De dónde sacas tanto dato.
—Mira quién lo dice; tú sabes que ahora con las herramientas
disponibles para cualquiera con un poco de curiosidad están ahí,
a la mano, sólo metiéndote a internet.
—Oye, y qué me dices de los grupos que dicen tener treinta
años trabajando por la creación del Estado de La Laguna.
—Soñando y anhelando con la creación de nuestro estado,
igual que nosotros en comarca. Sí, iniciaron allá por 1984, de
hecho yo participé en las primeras tres reuniones que se lleva-
acoLac, grupo que se escindió

de la Cámara de Comercio, y que estaba por la avenida Juárez,


en contraesquina de la Alameda, a un lado de la fotografía de
Horacio B. Issa.
—Jajaja, estás contando historia patria, don Horacio fue el

—Jajaja, también la mía, Mariana. Don Horacio es una re-


ferencia obligada cuando hablas de los «videos» de entonces,
que eran en Súper 8 a colores, pero sin sonido.
—Ay, estaba mejor, si vieras qué horrible se oyen las voces

—Es cierto. Bueno, pues ahí se llevaron a cabo las prime-


ras reuniones. Gente buena, talentosa, desinteresada. Pero no
se llegó a nada en aquel momento, no hubo un plan de acción
concreto. Ahora han hecho avances muy interesantes. También
desde la Coparmex alzaban la voz. Pero la sociedad civil no se
involucró y por eso estamos a treinta años y no avanzó la causa.
Esta crítica que hago no es contra ellos, es también contra mí,
contra mi padre, contra mis abuelos, contra la falta de acción
concreta con respecto a este tema que todos, y lo digo sin res-
tricciones, todos los laguneros apoyan desde siempre.
Un querido y muy exitoso tío que emigro a la Ciudad de
México en donde hizo una gran fortuna está muy enterado e
interesado de lo que hemos hecho en comarca y me dijo «so-
brino, te felicito, los de mi generación no nos atrevimos a hacer
lo que ustedes están haciendo». Créeme que me cimbró que ese
hombre exitosísimo tuviese ese nostálgico arranque de sincera
humildad conmigo.
—¿Y qué le contestaste?
—Bueno, batallé para encontrar un argumento congruente,
con él hay que ser muy preciso, nunca admite lugares comunes ni
alabanzas fáciles. Le dije, en descargo de su generación, que La
Laguna hasta ahora tocó fondo. Que en su época era tan boyante

con sólo el diez por ciento de lo generado en impuestos que, di-


cho sea de paso, en aquella época eran inferiores a los de ahora.

de inseguridad nos orilló, no nos quedó de otra, a lanzarnos con


planes concretos para empujar la causa del Estado de La Laguna.
—Es cierto, no te falta razón, creo que lo dejaste tranquilo.
Bueno, Fernando ¿y ahora en qué situación está este grupo que
mencionas?
—Los herederos de ese grupo están haciendo planteamientos
legislativos, están tratando de constituirse en una especie de
Congreso Constituyente. Llevo buena amistad con varios de

mérito tienen, pero sí me parece preciso puntualizar lo siguien-


te. En todo proyecto hay que tomar en cuenta la fuerza con la
que se cuenta y diseñar el proyecto con base en los recursos.
Sólo así es posible concretar un sueño, hay que desarrollar una
estrategia aterrizada e ir paso a paso.
Plantear reuniones de altísimo nivel sin tener un sustento real
te expone a entregar sólo solicitudes y no ser atendidos. Hay que
tener cuidado de no extralimitarse y caer en asuntos que rayan
en la sedición, delito por demás grave. En comarca trabajamos
con base en una estrategia sencilla, realizable, económica pero
contundente. Una forma en la que se anota el nombre, el nú-

de reunir una cantidad importante se irá transformando en un


claro e inobjetable mandato.
—Bueno, pues has dado ya tu versión.
—Mariana, no dejas tu papel de periodista.
—Puedes contar con eso todo el tiempo, Fernando.
—Y te admiro, lo sabes. Mira, diez años antes de que este
grupo se formara, el Centro Cultural de La Laguna encabezado
por Alberto González Domene y el doctor Carlos Montfort
Rubín logró muchas cosas enarbolando siempre la bandera
del Estado de La Laguna. Ellos rescataron el torreoncito de
la Alianza, el Teatro Isauro Martínez y fundaron la Casa de la
Cultura de Gómez Palacio y la de Torreón, además de conseguir
la carretera a Jimulco por insistencia de uno de sus miembros,
don Arturo Orona.
Fue un grupo que reunió a cien laguneros de todos los es-
tratos socioeconómicos y de todas las profesiones que desem-
peñaban todas las ramas del arte y de la ciencia para impulsar
el desarrollo y la mentalidad de La Laguna. Ya sabes que los
-
cial división en 1785. Si queremos fechar en tiempos cercanos
al primer grupo que trabajó por el Estado de La Laguna, hay que
incluir a los del Centro Cultural de La Laguna en 1974. Pero
Marina, esto es y ha sido de toda la vida, un asunto de todos,
absolutamente todos los laguneros.
—Más claro ni el agua. Fernando, muchas gracias por ha-
bernos acompañado este viernes esplendoroso.
—Sí, el clima es una delicia. Gracias, Mariana, gracias
querido auditorio; nos vemos el próximo viernes.
Milenio Laguna, 28 de enero de 2014
Voces Ibero

Salvador Sánchez Pérez

años después, en la campaña para la reelección, corregiría su


dicho: «Queremos que en Berlín haya más riqueza, pero que
permanezca sexi».

hay en la ciudad, a la multiplicidad de espacios que hay para la


presentación de eventos y la cantidad de personas involucradas
en la reproducción cultural, ya en la producción, ya en el simple
goce de los espacios.
Y es la imagen que quiero evocar para la Zona Metropolitana
de la Comarca Lagunera, de antemano pido disculpas a quien
esto le suene a chiste de mal gusto. El lagunero promedio no
tiene idea cuánta cultura hay en nuestra región. La vida cultural
es una dimensión de la ciudad que puede pasar desapercibida
para todos, menos para los visitantes, que con su mirada de ob-
servadores externos hace patente lo que siempre ha estado ahí,
pero que para nosotros, a fuerza de la costumbre, ya no notamos.

sede la Camerata de Coahuila, una temporada al año con un


programa para presumir. El otro despliega el Festival Interna-
cional de Piano, con un cartel del mejor nivel. Todo gracias a
la conjunción de talentos orquestados por las direcciones de
ambos teatros.
También una serie de museos temáticos de gran valía. Desde
la arquitectura de sus instalaciones, las exposiciones presentadas
y el programa de eventos. Hay en la región academias de danza
contemporánea de altura, así también una escuela de escritores,
otra de músicos, otra de teatro y una más de cine.
Existen cantidad de cine clubs que funcionan por la buena

¿Qué más? Escuelas de grabado, de encuadernación de libros,


grupos de circo urbano, de arte callejero.
Algunos de estos proyectos han sido perfectamente pla-
neados, estructurados y realizados, pero muchos de ellos han
respondido a iniciativas espontáneas, personales y colectivas,
puestas en el tapete y echadas a funcionar con éxito.
Iniciativas que se convierten en el espacio en que se refugia
la vida cotidiana para garantizar su reproducción y asegurar el
ejercicio de las libertades de los sujetos para su pleno desarrollo.
Es posible impulsar estos dinamismos, hacen falta acuerdos

pero también el diálogo, el consenso y la organización entre los


propios artistas, primeros involucrados. Cada quien su parte.
Firma por ‘comarca’
Podría argumentarte que lo que me mueve a luchar por la
creación del Estado de La Laguna es el sistemático saqueo al
que ha sido sometida nuestra región. Si revisamos los presu-
puestos estatales de 1930 a 2012 y comparamos los impuestos
estatales y federales que Saltillo y Torreón han aportado y los
comparamos con la infraestructura y obra pública tanto esta-
tal como federal recibida en el mismo periodo, veremos tan
criminal desfase a favor de la capital del estado de Coahuila
que resulta fácil comprender por qué Torreón está hundido
y Saltillo disfruta de un crecimiento que nunca imaginó. A
Torreón se le han sacado recursos y se le ha negado la in-
dispensable infraestructura para su desarrollo. Sin parques
industriales, como los que abundan en Saltillo, es imposible
que las empresas piensen en invertir aquí.
Hablo de Torreón, donde vivo, pero ha ocurrido exactamente
lo mismo en San Pedro, Viesca, San Juan de Guadalupe, Ma-
tamoros, Mapimí, Tlahualilo, Cuencamé, Nazas, Francisco I.
Madero, Parras, una frustrante situación que es la misma en
Gómez Palacio y en Lerdo.
Somos una región tejida con esmero a lo largo de cuatro
siglos. La tierra nos ha moldeado un carácter alegre, optimista
y tesonero. No hay problema que nos doblegue. Tenemos una
mentalidad de osadía y esfuerzo que ve frustrado su empeño
porque hay dos leyes, dos autoridades, dos gobernadores que,
desde lejos, muy lejos, deciden nuestro futuro mostrando total
incomprensión y desinterés. Y esto no es de ahora, ni se arregla
con la promesa de que ahora será diferente. No estamos para
bromas crueles, el asunto es grave.
Si el país nos permite decidir nuestro futuro a los laguneros,
nuestro esfuerzo productivo redituará de acuerdo a nuestro
esfuerzo, progresaremos al ritmo de nuestro talento y nuestra

no lo hemos hecho.
Es tiempo de hacer algo, algo inteligente. Empezar por el
primer paso, avanzar hacia una zona en donde tengamos una
nueva posición. Tenemos que alzar nuestra voz para que la

pues tendrá una zona productiva que generará muchos recur-


sos, una zona que ahora está aportando muy poco pues ha sido
severamente descapitalizada.
Se ha formado un grupo compacto para recolectar 500 mil
-
mina comarca y se lanzará en todos los municipios a recolectar

Vamos a hacernos oír, tenemos argumentos, tenemos seguridad


en nosotros mismos, nada va a detenernos.
Trabajemos con orden y empeño, gradualmente, y sin des-
mayar vamos a lograr nuestro objetivo: la creación del Estado
de La Laguna. Pero primero hay que realizar lo primero. Así
que me pondré a trabajar duro junto con mis compañeros de
comarca

de acuerdo con la creación del Estado de La Laguna.


Es por nuestros hijos, es por nosotros; el tiempo es ahora y
el lugar es éste: nuestro terruño.
Gracias por tu trabajo, laguner@ entrañable, un abrazo
fraterno.
—Una buena y noble convocatoria, espero que veamos
pronto el avance de este entusiasta trabajo. A ver, Fernando,
hablas de los presupuestos de 1930 al 2010, ¿los tienes?
—No, Mariana, los he solicitado encarecidamente al INEGI
que es la instancia encargada de llevar las cuentas nacionales,
pero no desglosan por municipio, sólo por estado.

Bueno, pues hay manera de hacer referencias y crear apro-


ximaciones al triangular y comparar; no es preciso al ciento por
ciento, pero te das una idea. Mira, La Laguna de Coahuila llegó

—¿Y eso de dónde lo sacas?


—Lo expresó públicamente un recaudador de rentas del
estado muy respetable y que estuvo en el puesto veinte años.

empíricamente y lo que nos resulta de hacer las triangulacio-


nes y comparaciones de cifras que nos permiten hacer estas
suposiciones.
—Bueno, doy por válida tu explicación.
—Hombre, gracias.
—A ver, continúa.
—Le pedimos al INEGI los presupuestos anuales de 1930 al
2010 de las ciudades de Torreón, Saltillo, Gómez Palacio y Du-
rango capital en los siguientes rubros: aportación de impuestos
estatales, aportación de impuestos federales, obra pública del
estado aplicada en cada ciudad, obra pública de fondos federales
aplicada en cada ciudad, así como su producto interno bruto.
—¿Y qué pasó?
—Pues que el INEGI no desglosa por municipio, sólo por
estado.
—O sea que no hay manera de saber la situación de La
Laguna.
—Esto te obliga a realizar cálculos muy interesantes. Me
presenté ante los contadores públicos en su Colegio, les advertí
que los números que les iba a dar no estaban respaldados por
documento alguno pero que retaba al INEGI a que me desca-

Si asumimos que el presupuesto actual de Coahuila ronda los


30 mil millones de pesos anuales y tomamos en cuenta que
durante cincuenta años La Laguna de Coahuila aportó el 75%

razonable era el 35%, podemos calcular que Saltillo le debe a


La Laguna la cantidad de 345 mil millones de pesos. (35 - 12 =
23 x 30 mil millones da 6,900 millones por año, por 50 años).
Si están asustados con la deuda de 36 mil millones de pesos,
espérate a que se enteren de ésta.
—Jajajaja, ¿y les alcanzará para pagar?
—Mariana, hago el ejercicio sólo para medir la magnitud
de la despiadada transferencia de riqueza que han operado los

de la capital, Saltillo.
—Ahora estamos pagando las consecuencias de haber tole-
rado semejante saqueo.

te das cuenta. Dime la cantidad de hospitales construidos en


Saltillo en los últimos diez años y los construidos en Torreón
en el mismo periodo, cuenta además las camas disponibles que
es una medida estándar para entender el tamaño de un hospital.
¿Hay diferencia?
—Abismal, ahora te voy entendiendo eso de triangular
información.
—Por eso cuando me preguntan sobre qué va a pasar con la
deuda de Coahuila cuando se proclame el Estado de La Laguna,
siempre contesto… pues… la vamos a cobrar.
—Jajajaja, eso sí estará muy bien.
—Ahora que hablamos de hospitales te voy a explicar lo
que un médico nos hizo ver: el absurdo de que una región tan
integrada como La Laguna esté dividida y que la información
se recabe por estado y en sus capitales se tomen decisiones que
afectan a una región de la que no tienen información.
—A ver, la escuchamos.

Coahuila y Durango, como si una mitad del cuerpo de una per-


sona fuera atendida por un médico en un hospital a doscientos
cuarenta kilómetros al oriente y la otra mitad la atendiera otro
doctor que está en un hospital a doscientos veinte kilómetros
hacia el otro lado, hacia el poniente.

—Y lo es. Encima, para ver cómo está la salud de su mitad


del paciente, el médico mezcla los datos clínicos con los del
resto del hospital para sacar un promedio y ver qué medicina
le aplica al paciente.
—No sigas, que me estoy poniendo nerviosa.
—Me arriesgo a ponerte grave, continúo. El diagnóstico va
a depender del promedio de salud o de enfermedad del resto de
pacientes del hospital al que está sujeta cada mitad. Así que envían
(además con toda la lentitud posible) la irracional medicina a un
paciente al que le haría mejor no aplicarse semejante remedio.
—Pero esto es un absurdo, qué barbaridad, nada más tras-
plantamos la situación a otro entorno y vemos claramente la…
imbecilidad de tener dividida a La Laguna.
—Mariana, qué lenguaje.
—Discúlpame, pero ya troné, esto no puede seguir así.
—Estoy totalmente de acuerdo, por eso trabajo por comarca.
—Amigos radioescuchas, espero que sus corazones estén
bien dispuestos a entregar generosamente su esfuerzo por la
conformación del Estado de La Laguna.
—Muchas gracias, Mariana, amigos, nos vemos el próximo
viernes.
, 13 de octubre de 2013

Sergio Antonio Corona Páez

movimiento de «comarca» no es una novedad.

Esta clase de proyectos, desde el punto de vista histórico, han


sido bastante recurrentes, relativamente cíclicos. Comenzaron
casi desde 1785, el año en que, como lo hemos dicho, Carlos

en la Nueva Vizcaya, y la otra pasó a formar parte del sur de la


Provincia de Coahuila.
Este monarca nunca tuvo a la vista que el País de La Laguna,
por su sistema hidrológico, por la presencia de los jesuitas y
la tutela de las familias nobles y poderosas de los marqueses
de Aguayo y de los condes de San Pedro del Álamo, era una
región con identidad, cultura y economía agropecuarias inte-
gradas, poblada por ramas de las mismas familias, fuertemente
aglutinadas por la lucha y defensa común contra los indios
salvajes. Además, la región era potencialmente generadora de
una vasta riqueza que ya había demostrado con la explotación
y desarrollo de un cultivo comercial como el de la vid, al que
le seguiría el del algodón.
En mis continuas actividades de investigación como cro-
nista e historiador, localicé y publiqué hace tiempo (25 agosto
2007) dos apuntes periodísticos que, aunque no son los únicos,
los comparto, el primero resumido, el segundo, transcrito ín-
tegramente.
El periódico La Bandera de Juárez en su edición del 12 de
mayo de 1873, p. 3, menciona que el Sexto Congreso Consti-
tucional iba a cerrar sus sesiones sin haberle dado trámite a las
solicitudes de algunos peticionarios. Menciona el caso concreto
de los laguneros que buscaban la creación de una entidad fede-
rativa «…los pueblos de La Laguna en los Estados de Durango
y Coahuila, se alborotan, para exigir con las armas la creación
de un Estado…».
Por supuesto, el diario comentaba, con toda la razón del
mundo, que ésa no era la vía legal ni la más adecuada para hacer
que este tipo de solicitudes progresaran: «tratando de imponer
desvirtúan todo derecho por el solo hecho de pretender hacerlo
valer con las armas en la mano».
La Idea de Villa Lerdo, Durango, en su edición del 1º de
octubre de 1892, p. 3, dice lo siguiente:
«Rumores trascendentales. Se nos ha asegurado que en las
altas regiones del Gobierno se piensa en declarar Territorio
Federal a toda la comarca algodonera, segregando del Estado
de Durango, todo el Partido de Mapimí y parte de los de Nazas
y San Juan de Guadalupe, y de Coahuila parte de los de Viesca
y Parras.
Suponemos que tales rumores reconocen por fundamento la
necesidad que hay de terminar la cuestión de límites pendiente
entre ambos Estados, y la conveniencia para el desarrollo y
fomento de la agricultura, comercio e industrias, de dar unidad
en la comarca a las leyes y quitar las trabas que a ellos ponen
las diferencias entre las disposiciones hacendarias de uno y otro
estado, pues mucho perjudica actualmente a los trabajadores y
capitalistas tener divididos sus intereses entre los dos estados

terreno y la naturaleza misma de los negocios los hace inse-


parables.
Por nuestra parte creemos que si tal proyecto se realizara,
mejoraría de una manera incalculable la situación de la comar-
ca, y progresaría rápidamente aprovechando los elementos que
posee y que ahora pierde».

http://www.elsiglodetorreon.com.mx/movil/?n=922864
eStado de La Laguna... ¡ya!
Vivimos tiempos interesantes en los que no es humano des-
perdiciar recursos. Para salir adelante como país y eliminar
las tremendas desigualdades e injusticias que impiden nuestro
desarrollo a plenitud, es preciso y fundamental colocar los re-
cursos en el sitio correcto y cuidar que se apliquen con talento
y honradez.
La Comarca Lagunera es una zona de hombres y mujeres
trabajadores, talentosos, estoicos, entregados, empeñosos, te-
soneros y animados a salir adelante. Somos una comarca con

de cuatro siglos. Una comarca que ha compartido cultivos, in-


dustrias, tecnologías y costumbres. Una comarca con un alma
e identidad común.
De 1970 a la fecha, dos capitales distantes, apartadas, han

detonar el progreso de sus otrora apáticas e imperturbables


capitales, Saltillo y Durango, hoy transformadas en potentes
ejes industriales. Mientras tanto, a La Laguna se le ha negado
todo, se han desviado sus recursos a las capitales y se ha sabo-
teado, sí, es un término duro, la indispensable construcción de
infraestructura para la instalación de grandes empresas.
Mientras en Saltillo se reciben grandes industrias, en To-
rreón se abren cafeterías. Esa es la gran labor del gobierno
del estado que redunda en desempleo y pobreza para nuestra
región.
La enorme población de ingenieros talentosos ha tenido
que emigrar a Saltillo en busca de trabajo, cuando su anhelo es
permanecer en su querida tierra.
Si se le permite a la Comarca Lagunera decidir sobre su
destino, volverá a tomar en poco tiempo el lugar de vanguardia
que siempre tuvo. Volverá a aportar los cuantiosos recursos
-
más, tendrá la capacidad operativa para resolver su angustiante
problema de seguridad. La Laguna, convertida en el estado 33,
ayudará a que nuestra querida República resurja con el ímpetu
que reverbera en sus entrañas.
En 1785, una decisión de Carlos III, el mismo que expulsó
a los jesuitas, dividió a La Laguna en dos. Una historia común
que inicio en abril de 1594 está esperando para volver a reunirse
y potenciar sus talentos.

la Unión.
—Bien dicho, Fernando, bien dicho, los laguneros estamos

cierras.
—Gracias, Mariana.
—La semana pasada, con la emoción, con el coraje, no te
pregunté si llegas a una cantidad. Decías que para contabilizar
el desfalco requerías de las cifras de impuestos que pagaron las
ciudades de referencia y la obra que recibieron.
—Sí, así puedes demostrar el desfalco con una cifra. Mira,
lo justo, usando estándares aceptados, es regresar el 45% de
lo recaudado a una región. A La Laguna nunca se le devolvió
más allá del 12%.
—Qué barbaridad, o sea, un desfalco del 30% del estándar
que mencionas.
—Sólo en la época de don Nazario Ortiz Garza, un gran
benefactor de Torreón, hay que reconocerlo, se nos retribuyó
con el 35% del 100% recaudado, que era el 75%, del total de

—Y estos datos te los dio el recaudador que mencionaste.


—Así es.
—Bueno, al menos es una persona autorizada por su expe-
riencia.
—Mejor, imposible. No tengo que informarte que a Saltillo
le daban el 300% de lo que aportaba, o algo así.
—Obvio, de ahí su progreso.
—Logrado a un gran costo, un progreso inobjetable que
ahora la coloca como un sitio privilegiado para invertir pero que
para lograrlo se desperdiciaron cantidades que hubiesen bastado
para desarrollar todo el estado, a costa de La Laguna, claro.
—Fernando, como siempre tu intervención remueve las
aguas, hace temblar la tierra y alborotas el avispero. No tienes
idea el rating que tiene tú programa.
—Nuestro, Mariana, nuestro.
—Jajaja, ahora sí me la ganaste. Amigos, estuvo con nosotros
Fernando Larriva, miembro activo de la organización comarca,
Estado de La Laguna. Muchas gracias y hasta el viernes.
Milenio Laguna, 27 de mayo de 2013
Ganar, Ganar

Fernando Royo

La iniciativa ciudadana de crear el Estado de la Laguna, crece,


cada día gana más adeptos, cada día la gente la ve como una
opción viable y real para que a esta región le vaya mejor.
Ciudadanos cansados de ver como nuestros recursos son
dilapidados, robados y desviados a las capitales de los estados,
cansados por la permanente diarrea verbal de nuestras auto-
ridades, que lejos de actuar democráticamente, se convierten
en una clase política apática, inepta, celosa de esta región. Ni
Saltillo ni Durango nos entienden, ni les interesamos, con estar
ellos bien, basta.
Las autoridades vienen y nos prometen de todo, que si ya va
a llegar tal o cual inversión, que le dieron la vuelta al mundo
hablando de la Laguna, que se van a crear tantos empleos, que
ya se respira seguridad, que ya , ya, ya, etc. Declaraciones hue-
cas y sin sustento como la de que «Torreón va a ser la ciudad
más importante del norte del país» insultan la inteligencia de
la población.
Nuestros antepasados construyeron con determinación, tra-
bajo y mucho coraje esta región, y supieron colocarla entre las
diez principales del país, hoy no estamos ni a media tabla. En la
región se logró crecer y convivir con el desierto. Para muestra,
esta región llegó a tener 13 consulados de otros países, hoy los
jóvenes huyen ante la falta de oportunidades.
Con el Estado de la Laguna, los únicos responsables de los
éxitos o fracasos de nuestro futuro seremos nosotros, nuestro
potencial se pondrá a prueba, pero con el talento actual y la
herencia de nuestros antepasados, seremos un Estado del que
la Federación se sentirá orgullosa.
No es un camino fácil, obviamente existen opositores, em-
pezando por los gobiernos estatales que lo verían como una
pérdida de poder, así como del suculento ingreso que dejarían de
percibir por lo que harán todos los esfuerzos, claro con recursos
públicos, para denostar y acallar este movimiento de la sociedad.
Como bien dice Fernando Larriva, «Nosotros los laguneros
seremos capaces de rescatar nuestra tierra con nuestra voluntad,
empeño y talento; nuestra bandera es la osadía y el esfuerzo.
No hay manera de amordazar, detener, acobardar a ciudadanos
libres».

http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9181811
Los laguneros sufrimos el abandono, el desdén, el desprecio y
hasta la burla de los gobiernos de Coahuila y Durango. Claro que
somos ingenuos. Con base en pequeñas promesas, casi siempre
incumplidas, nos han mantenido aletargados, han adormecido
nuestro derecho a exigir lo que nos corresponde. Los recursos

nos han descapitalizado. Ahora sufrimos las consecuencias de


ello. No sólo eso, se ha saboteado la creación de la indispensable
infraestructura para lograr la instalación de grandes industrias,
han bloqueado las iniciativas progresistas que podrían generar
nuestro despegue. Sólo ver lo bien que han planeado y ejecutado
los proyectos económicos en las capitales y lo mal que nos ha
ido a nosotros despeja cualquier duda: esta crisis lagunera es
producto de la astucia de los gobiernos estatales.
No hay nada de ingenuo en que los ciudadanos libres, en ple-
na facultad de sus derechos constitucionales, pidan la creación
de un estado cuando la historia, la demografía, la economía y
la política nos dan la razón. Cualquiera que respire la imposible
situación económica y de inseguridad que vivimos entenderá
que sería ingenuo pensar que vamos a sobrevivir si no logramos
la creación del Estado de La Laguna.
El tiempo es ahora y el lugar es éste, la tierra en donde están
enterrados nuestros ancestros, la tierra que nuestros hijos han
empezado a abandonar y por la que los laguneros bien nacidos
vamos a luchar para que vuelva a estar en el lugar de vanguardia
que le corresponde.
La República ha perdido una zona productiva que le envia-

huevos de oro. La República mexicana será la más interesada


en recuperar el empuje, el vigor, el progreso de una región que
fue creada con una mentalidad de osadía y esfuerzo, valores
que han sido plasmados a lo largo de la historia de La Laguna.
Ni Saltillo ni Durango capital entienden, y ni falta que les
hace, a La Laguna. Sólo nosotros, los laguneros, seremos ca-
paces de rescatar nuestra tierra con nuestra voluntad, nuestro
empeño y nuestro talento; nuestra bandera es la osadía y el
esfuerzo. No hay manera de amordazar, detener, acobardar a
ciudadanos libres.
El tirano tiembla cuando el ciudadano habla.
—Fernando, ¿no estaremos cayendo ya en una actitud sola-
mente quejumbrosa, amargada, desesperada?
—Espero que no, Mariana. Mira, estamos rompiendo la
coraza con la que se protege el que está en la cárcel, el que está
atrapado en un campo de concentración y quiere evadir su triste

mal, que otros están peor y que mejor no moverse porque si se


enoja el tirano, entonces sí que nos irá mal.
Es preciso zarandear la consciencia mientras que se diseñan

sobre todo, realizables.


—¿Tú crees que los laguneros podamos sobrellevar esta
transición?
—Sin duda alguna, Mariana, sin duda. Llega un momento en
el que hay que ponerse las pilas y salir adelante. Ese momento
se acerca, simplemente estamos preparando a la gente.
—Qué fuerte se oye.
—Siempre dentro de la legalidad, eso no lo dudes.
—Ustedes, ¿pero otros?
—Yo sólo puedo hablar por mí y por mi organización.
—Eso es lo que temo.
—Bueno, la situación no la creamos nosotros, al contrario,
tratamos de evitarla. Le advertimos al gobierno federal que no
se espere a que se rompa el tejido social, entonces puede ser ya
muy tarde. Nuestra labor la estamos haciendo a tiempo.
—Así es. Bueno, Fernando, como siempre, es bueno tenerte
en estos micrófonos.
—Te agradezco y mando un fuerte abrazo al auditorio.
—Hasta el viernes.
—Hasta el viernes.
cLiSerio reyeS, eL Lagunero que Se atrevió a voLar

-
vimiento de las nubes. Frente a la pista de aterrizaje, su silueta
desafía el paso del tiempo, el sol se despide de él acariciando
con respeto su curtida piel de campesino.
Sus compañeros encienden una fogata para conversar en
silencio la agotadora jornada que cargaron sobre sus espaldas,
arrojando frustraciones a las brasas de otro día que se extingue.

láctea, unos cuantos tragos de sotol van entonando los lamentos


del cardenche que desgarra despacio la cubierta de la noche.
Cliserio extiende sus brazos y reclama al universo un sitio
en uno de esos aviones que llenan su imaginación. Expresa su

de terreno está ahí para que el más osado, el más valiente, se

No es difícil aceptar que Cliserio, un chiquillo de escasos


diecisiete años, después de haber escuchado los relatos de sus
mayores en esas tardeadas en las que se arroja al fuego las
desdichas, se permitiera la «licencia» de imaginarse navegando
los cielos a bordo de una de esas máquinas que despegaban y
aterrizaban con tanta fuerza en el vecino aeropuerto.
Cliserio Reyes, muchacho de raigambre campesina, hijo
de ejidatarios, acostumbraba «apersonarse» con los mecánicos
del Aeropuerto de la Ciudad de Torreón recién inaugurado en
1946. Era ya común verlo sirviendo de «achichincle» entre los
trabajadores del puerto aéreo que aceptaban la presencia del
entusiasta joven que acariciaba el fuselaje de los DC-3 con
verdadero respeto e ilusión.
Tan cerca de los aviones y tan lejos de ser capaz de volar
en ellos. Su condición económica y social creaba un abismo
infranqueable, pensaría todo el mundo, pero no Cliserio.
Sus sueños le hacían volar, aunque fuese colgado de una
de las alas de esos DC-3 que iban y venían a la capital de la
república haciendo escala en San Luis Potosí.
Cliserio observó perfectamente la mecánica de aterrizajes y
despegues. Sabía que dependiendo del viento los pilotos en coor-
dinación con la torre de control, elegían el sentido del despegue
y que antes de iniciar la carrera, el avión se detenía unos minutos
para probar los instrumentos. Esos minutos podrían ser el mo-
mento adecuado para abordar el aparato y aferrarse al fuselaje, ya
lo había practicado con aviones que estaban en mantenimiento.
Su cuerpo ensamblaba perfectamente en el ala trasera y

ensamblan con el ala. Practicó como insertar sus brazos para


quedar bien sujeto cuando llevara a cabo su soñado vuelo, sueño
de un niño campesino, qué le vamos a hacer.
Cliserio había nacido para materializar su ilusión. Qué día
decidió emular a los héroes de la mitología griega, no lo sabe-
mos, además, ni si quiera los conocía. Cliserio desconocía la
historia y la geografía, nunca había leído nada que le permitiera
poner en perspectiva su arriesgado e inverosímil plan.
Seguramente tomó la determinación una tarde cálida en la
pista de despegue del aeropuerto admirando un atardecer rabio-
so. Solía permanecer inmóvil mirando el horizonte clavando la
vista en la forma en que las aves derrotaban la ley de la gravedad.
Se quedaba quieto hasta que la silueta parda de las montañas

que las estrellas pavimentan cuando el incendio del atardecer


se aquietaba al consumir su fogosidad.
Camino a su casa, paso a paso, iba fraguando su determi-
nación.

en uno de esos aviones que tanto acicateaban su imaginación.


Su pensamiento pondría en duda los férreos límites que las
estructuras socio-económicas imponen a los habitantes de las
urbes civilizadas. Cliserio tomó la determinación de inventar su
futuro, de romper las barreras que lo aprisionaban, de demostrar
que sí podía derrotar los candados del infortunio.
Cliserio, como Ícaro o como cualquier héroe de la mitología

«El 8 de octubre de 1950 el DC-3 matrícula xa-Fum de LamSa


cuyo vuelo 100 de Cd. Juárez a México en vuelo ‘chárter’ al
servicio de diputados y senadores que llenaban el avión, hizo
escala en el aeropuerto de Torreón. Después de las revisiones
de rutina, se preparó para continuar.
A las 11:30 pm el avión tomó la cabecera 12 y mientras los
pilotos Capitán Jorge Guzmán Lavat y Capitán Guillermo Bueno
probaban los magnetos, nuestro intrépido paisano se subió al
ala y se aferró a la estructura lo mejor que pudo».
«El avión despegó y voló a 12,000 pies».
«El frío le adormecía todo el cuerpo. El frío era un látigo que
le desgarraba la camisa y le destrozaba la espalda. Pensó que
El instinto de conservación lo estremeció y ya solo pensó que
no debía soltarse…».
«Durante 59 minutos este joven osado surco los cielos de
México. El piloto decidió regresar a Torreón pues sentía vibra-
ción en los controles».
Afortunadamente giró hacia el ala en donde nuestro héroe se
aferraba a la vida, de haberlo hecho hacia el otro lado, la fuerza
centrífuga hubiese lanzado a Cliserio por los aires y su historia
hubiese permanecido en el limbo.
«Al llegar, aferrado al ala, un joven congelado no respondía
a los gritos, semiinconsciente y entumido».
Fue auxiliado hasta que fue capaz de rendir testimonio ante
el asombro de diputados, senadores y del personal de tierra del
aeropuerto de Torreón.
El escándalo, su hazaña produjo un verdadero suceso. Pe-
riodistas de todo el mundo registraron el hecho. La revista
en su edición del 23 de octubre de 1950 comenta el hecho con
el título «Free loader».
Lo increíble del hecho, aunado a que se llevó a cabo muy
lejos de la capital del país, donde «todo» ocurre o , más bien,
donde todo lo que puede trascender tiene la obligación de ocu-
rrir, motivó a que la historia se fuera diluyendo poco a poco.
Cliserio fue encarcelado por intento de asesinato en tentativa
imprudencial o algo así reza la jerigonza legal. Se organizaron

y liberarlo. Dos médicos laguneros avecindados en la Ciudad

Cliserio obtuvo la libertad, una libertad bastante menor a la que


impuestas.
Lo que debería sustituir a la historia de Ícaro en todos los
libros de mitología, terminó en una pequeña compañía de fu-
migadores de algodón en los campos de Tapachula en el sureño
estado de Chiapas, a donde muchos algodoneros laguneros
emigraron ante la debacle algodonera que produjeron las sequias
de 1958 en la Comarca Lagunera.
Queda en el paladar esta increíble y real historia de un jo-

la resequedad en la garganta y la desolación del panorama, me


recuerda que seguimos teniendo muchas de las carencias que
Cliserio sufría en 1950.
Parado en la misma pista del aeropuerto, observo las pardas

rayos de un sol que se niega a abandonar su dominio.


Dentro de unos momentos, el camino de Santiago me mos-
trará la ruta de navegación adecuada, sólo espero estar a la altura

los laguneros tenemos que negociar todos los días en nuestra


esforzada rutina.

http://elpensadoramateur.blogspot.mx/
2010/08/cliserio-reyes-el-joven-que-sono-volar.html
Manuel Ruiz Romero, ,
México, DF, Grupo Editorial Aviación, 1986.
penSar joven
Hay que pensar joven, ver hacia el futuro, soñar con osadía
y sin restricciones, imaginar con libertad el entorno que que-
remos para nuestros hijos. Después, haciendo un recuento de
los recursos, sopesar la situación, tomar en cuenta todas las
variables, analizar restricciones y posibilidades, elaborar un
plan metódico y detallado que paso a paso nos lleve al sitio que
libremente hemos elegido.
Ya basta de camisas de fuerza, de escusas, de pretextos. A la
basura con el «no se puede», con el «nunca se ha hecho», con
el «¿por qué ustedes y por qué ahora?». Nosotros lo decidimos
y nosotros, puestos de acuerdo, formamos la legitimidad que

las leyes y reglamentos para que se ajusten a la legitimidad de


la orden que da el mandante: nosotros, los ciudadanos.
Lo podemos hacer, lo queremos hacer, hagámoslo, el tiempo es
ahora y este es el lugar, no rehuyamos a nuestro destino, no evada-
mos nuestra responsabilidad, La Laguna espera de sus hijos osadía y
esfuerzo, es por nosotros, es por nuestros hijos, es por nuestra tierra.
¿Qué dinámica queremos para La Laguna? En la dinámica
actual, dos centros cerrados y absorbentes, Saltillo y Durango
-

-
dor de los deseos de las dos capitales sin importar la realidad
lagunera ni su desarrollo.
En la dinámica que queremos, un centro que sirve sólo de
pivote reparte en todo el estado su riqueza y su acción. Una

de La Laguna y va a satisfacer el viejo anhelo de progreso e


igualdad que llevamos en nuestra sangre.
Podemos elegir qué dinámica queremos para nuestra tierra.
Habrá quien condicione su apoyo hasta no tener la certeza ab-
soluta de la pureza de intenciones de las personas que promueven
este proyecto, como si los gobernantes de Coahuila y Durango

Habrá quien condicione su apoyo hasta no ver por escrito


las leyes y reglamentos que regulen la vida del nuevo estado,
como si eso no fuera la función del congreso constituyente y
del gobierno de transición.
Como si fuese mejor seguir encadenados a unos barrotes que
limitan nuestra libertad hasta no tener perfectamente resueltos
todos los asuntos de nuestra próxima libertad.
Con esa mentalidad seguiríamos siendo parte del imperio
español.
La locomotora de nuestro destino se aproxima rauda hacia
nosotros; cualquiera con sentido común, con un mínimo de
sensatez, se da cuenta a tiempo.

para aceptar quitarse de las vías del tren cuando viene en camino,
será el de su fallecimiento.

que no nos entienden ni somos de su interés, no vamos a lograr


nada.
El Estado de La Laguna unirá voluntades que a lo largo de
cuatro siglos han fermentado un espíritu guerrero de trabajo y
empuje, de osadía y esfuerzo. La Laguna está destinada a dar
buenas noticias a la República mexicana en este siglo XXI.
—Fernando Larriva, has encendido el viento, has sacado la
energía enterrada en las profundidades de la tierra, has albo-
rotado el avispero. ¿Te sientes satisfecho por haber puesto tu
esfuerzo a adelantar la causa de la creación del Estado de La
Laguna?
—Mariana, muchas gracias. Es lo menos que puedo hacer
para estar a la altura del esfuerzo que mis compañeros de co-
marca realizan todos los días. Somos un equipo sólido y cada

quien desempeña el esfuerzo para el que está mejor facultado.


Nadie es más importante, somos una cadena que creemos
irrompible gracias a la cohesión con la que estamos unidos.
Todos intentamos dar nuestro mayor esfuerzo y no nos importa
el protagonismo que cualquier miembro pueda obtener siempre
y cuando esté trabajando por la causa.
—Me decías ayer que cierras un ciclo, que terminas, por de-
cirlo así, la temporada y que tomas un receso para recargar pilas.
—Así es, Mariana, no sabes qué agradecido estoy de haber
participado en estos programas en los que he desarrollado un
potencial que tenía, créeme, aletargado. La apertura hacia el
mensaje de comarca lo vamos a agradecer siempre todos los
laguneros.
—Para nosotros, los que colaboramos en esta estación,
desde el mozo que mantiene limpia la recepción pasando por
el grupo de apoyo y el equipo de producción queremos darte
las gracias y decirte que esta es tu casa, siempre serás bienvenido.
—Bueno, pues de despedida quisiera leerles un poema que
he escrito.
—Adelante con el poema.

Respeto la libertad de mi consciencia


alineo mis átomos con responsabilidad y desparpajo
asumo las consecuencias de mi osadía
pinto de colores la esperanza que se apoderó de mi ánimo
al escuchar el eco de mis ancestros
que impulsan desde mi entraña un proyecto
[que abarca el horizonte
prometo esforzarme con talento e imaginación
y nunca, nunca más permitir que otros decidan por mí
por nosotros
solamente nosotros
Viva La Laguna.

—Viva La Laguna.
—Viva La Laguna, Mariana.
—Hasta siempre, Fernando.
—Hasta siempre y muchísimas gracias.
La preSencia en LoS centroS comerciaLeS
Las juntas semanales en el consejo de comarca sirven para

Decidimos obtener permiso en los dos centros comerciales de la


ciudad de Torreón para instalar una mesa atendida por nosotros

toda La Laguna. El contacto cercano y directo con la gente fue

amigos, parejas, una diversidad de ciudadanos que mostraban


mucho interés por ser parte del movimiento. Un porcentaje
muy pequeño de personas desdeñaba nuestra invitación; la gran

espíritu libertario de un buen lagunero.


—Bien. Jaime, David y Enrique van a ser responsables del
mall del bulevar Independencia. Es importante abrir desde las
nueve y permanecer en la trinchera hasta las nueve de la noche.
-
diana, cuatro sillas y dos ánforas, además de dos estandartes y

centros comerciales, sitio de paseo obligado para el lagunero


de economía media que, escaso de fondos, va a esos espacios
a huir del calor, caminar saludando amigos, tomar un helado y
rematar el día viendo una película.
—Carlos, Fernando y yo iremos al mall del periférico. Tú,
Enriqueta, y tú, Juan, sigan con sus grupos afuera de las iglesias
y los templos. Poncho, sigue en pie tu estrategia afuera de la

esta estrategia pienso que alcanzaremos las trescientas mil en


menos de cuatro meses. Las primeras cien mil fueron sumamen-
te fáciles, la bondad del mensaje y lo novedoso de la actitud
con la que irrumpimos en el marasmo lagunero, encendieron a
los más entusiastas; las siguientes ochenta mil fueron producto
del apoyo de sindicatos y profesionistas independientes. Nos

más densas las aguas. Tendremos que ir variando la estrategia


conforme aumenta nuestro éxito.
-
nes, su liderazgo se acepta y agradece.

compañía de tus hijos y de tu esposa te hace más llevadera la


jornada. Luchar por tu región compartiendo el esfuerzo con los
que más amas es una experiencia que sana las heridas y restaura
el ánimo: no hay mejor terapia para reforzar el tejido familiar.

Estado de La Laguna era conmovedor.


—Mire, mijo, ahí’ta Gómez, ¿lo ve? Y ese es Tlahualilo, de
onde era su abuelo, mi padre.
—Órale, también Parras, este mapa sí está completo
—Nazas, ahí están enterrados mis abuelos.
—Cuencamé, ora no fuimos a ver a mi jefecita porque ahora
ella vino a visitarnos
—Ah, Viesca, qué recuerdos.
—Ahi’tá San Peter, ¿no qué no, eh?
El encuentro con familias de todos los estratos socioeco-
nómicos fue muy aleccionador, recibimos una muy alentadora
cátedra de lagunereidad.
Adultos con los ojos encendidos por la humedad nos alen-
taban.
—Esto es lo que le escuché a mi padre y a mi abuelo. Dios
los bendiga y permita que obtengamos nuestro estado.
Los jóvenes, conscientes de que no tendrán empleo al
terminar sus estudios universitarios debido a la ausencia de

inmediato. Tan pronto como terminaban de escribir su nombre,

preguntaban:

Ese «llevamos» era una caricia a nuestro empeño, y nos


renovó el ánimo. Había tiempo hasta para divertirse. Carlos y

le llamamos «Pasasipuedes» en honor del legendario «Salsipue-


des», un comerciante palestino que siempre detenía en la puerta
de su tienda al cliente que salía sin mercancía preguntándole si
«encontró lo que buscaba, qué quería, venga, sí tenemos», y el
desconcertado cliente contestaba con timidez para ser tomado
respetuosamente del brazo por el insistente comerciante que lo
arrastraba de nuevo al mostrador y a gritos movía cielo, mar y
tierra para encontrarle algo que el sorprendido visitante nece-
sitara o pudiese comprar. Nadie salía sin haber comprado algo.
Así Carlos y yo nos poníamos uno frente al otro y dejábamos
pasar a la gente entre los dos para cerrar la pinza y abordar a
los paseantes.
—¿Quiere que sus hijos tengan trabajo? ¿Quiere que el
progreso regrese a nuestra región?
—¿Se ha dado cuenta del progreso de Saltillo y de Durango
capital en los últimos cuarenta años? ¿Ha notado el desplome
de nuestra región en el mismo periodo? ¿Recuerda usted que la
Comarca Lagunera mantenía a Durango y a Coahuila?
—¿Quiere que el alcalde de su ciudad esté preocupado por
usted y no por el gobernador que vive a doscientos treinta kiló-

siempre le imprime entusiasmo a todas sus acciones.


Nos conmovió enfrentarnos a gente de Saltillo y de Durango
que visitaban La Laguna y que invariablemente nos decía:
—Sabe qué, sí, hagan su estado, es lamentable ver lo bajo
que ha caído la Comarca Lagunera. No se dejen, sigan adelante.

el gobierno del estado, otros por temor a dar datos de la cre-


dencial de elector, otros por mera mala voluntad. Los políticos
priistas se resistían siempre.
—No puedo, hermano, tú sabes que simpatizo con la causa,
pero mi posición me impide manifestar mi pensamiento.
Bonita la cosa, un político que no puede manifestar su pen-
samiento, ¿a qué se dedica entonces?
Nuestra presencia en los centros comerciales sirvió mucho
para avanzar en la causa. Sostener encuentros con familias com-
pletas tiene un efecto muy interesante: prevalece el espíritu de
grupo, el ímpetu civilizatorio que sostiene nuestra convivencia.
La familia crea una mentalidad inigualable, se impone el
respeto a los valores profundos y trascendentes. Dejamos la
piel en esas largas jornadas en las que recibíamos el apoyo y
el entusiasmo de la ciudadanía que sin restricciones se lanzó a
apoyar una causa que corre por sus venas.
«única e indiviSibLe»
El amor que el Dr. Carlos Montfort Rubín manifestó por
La Laguna toda su vida quedó grabado en una de sus frases
célebres: «La Comarca Lagunera es única e indivisible».
En todo escenario sobre el tema, siempre predicó esta sen-
tencia que basaba en su conocimiento sobre la historia y la
identidad de los fundadores y los hombres infatigables de
la región. Predicaba que los rasgos personales y sociales
que caracterizan al hombre de La Laguna son únicos en su
-
talidad» social —decía. La idiosincrasia lagunera es «única
e indivisible», igual que nuestra Región, conformada en su
geografía e historia por dos cuencas de ríos y por estar po-
blada de hombres audaces, valientes, tenaces y aguerridos
que forjaron una sola identidad.
La Compañía Vinícola del Vergel S.A., llegó a ser una de
las empresas más importantes del país. Su fundador don Luis J.
Garza, se caracterizó por hombre de una sola pieza, excelente
agricultor, emprendedor y visionario, convertido en industrial
exitoso en el proceso de la vid. Lo sucedió su hijo Santiago
Garza de la Mora, quien invitó a colaborar en la empresa a sus
condiscípulos Fernando Menéndez Tumoine, director; Carlos
González Garza, publicista; y Valente Arellano Flores, quími-
co; crearon, entre todos, el famoso brandy Viejo Vergel y otras
marcas de vino de mesa, tinto, blanco y rosado, que nos dieron
fama nacional e internacional.
La empresa participó activamente en la idea del Dr. Montfort
de hacer un Concurso Nacional sobre el tema «La Comarca
Lagunera: única e indivisible». El objetivo era despertar con-
ciencia, en prensa y televisión nacionales, sobre la necesidad

eventos del Centro Cultural de La Laguna, como este certamen,


que fue visto con gran simpatía por el Consejo de Administra-
ción.
En aquellos años de productivo trabajo cultural y comu-

descubierto la lamentable realidad política padecida tradicio-


nalmente por los laguneros desde la fundación de las ciudades
comarcanas.

sesión aplaudieron la propuesta del Dr. Carlos Montfort de


celebrar el certamen nacional difundida por radio, prensa y
-
metiéndose a entregar un jugoso premio, dinero en efectivo,
al escritor ganador de la mejor edición histórica que revelara
la unidad indestructible de La Laguna. El objetivo era dar a
conocer nuestra única e indivisible identidad, despertando con-

el Norte de México.
«La Comarca Lagunera única e indivisible». Única por la
calidad e identidad de su gente que desde 1594 desde Santa
María de las Parras irradió a todas las poblaciones. Indivisible

si permanecen los intereses políticos y económicos estatales


dividiendo la Región.
El gobierno del Estado de Durango amenazó a la empresa

sindicato si insistían en realizar el certamen.


Argumentaban que el certamen acarrearía daño a los estados
de Coahuila y de Durango, porque despertaría y reviviría el viejo
anhelo de los laguneros de crear el «Estado Libre y Soberano de
La Laguna» lo que, naturalmente, impediría a los dos gobiernos
estatales, seguir lucrando con el control político y económico
de la región. «Divide y vencerás», reza el adagio. Esta nefasta
imposición y división, la venimos sufriendo desde 1785, cuando
se ubicó al río Nazas como límite entre Coahuila y Durango.

de la Región acarrearía un grave daño a las futuras generaciones


laguneras, supeditando su territorio «único e indivisible» al
arbitrio de los intereses políticos y económicos de dos alejadas
capitales estatales. Pero nunca será tarde para corregir el error.
-
cieron la dictadura del desierto y las cíclicas crisis que se han
presentado. Los habitantes de los municipios de la Región no
desmayarán y seguirán luchando por la creación de un Estado
de La Laguna que nos independice del control y dominio de
Saltillo y Durango. La nueva ayuda decidida de jóvenes y pro-
fesionistas laguneros, será importante para conseguir, tarde o
temprano, la independencia comarcana.

Alberto González Domene, «El Flamboyán Lagunero,


Memorias Culturales. Crónica de la fundación
del Centro Cultural de La Laguna A.C., 1970-1982»
viaje a San juan de guadaLupe
Municipio situado al sur de la zona metropolitana de La Laguna,
a doscientos cincuenta kilómetros que se recorren en casi cuatro
horas debido al pésimo estado en que se encuentra la carretera
sobre todo a partir de Juan Eugenio, San Juan está al borde del
límite con el estado de Zacatecas.
—¿Cómo ven, muchachos, vamos a mi pueblo este domingo?
Don Carlos ha desarrollado una vertiginosa carrera em-
presarial en Torreón, es un promotor industrial muy exitoso.
Nunca ha perdido el contacto con el pueblo de sus orígenes y
visita con frecuencia San Juan de Guadalupe, así que su invi-
tación a hacer campaña ahí fue secundada por José Aguirre,
Carlos Núñez y por mí. Los cuatro nos vimos en casa de don
Carlos el domingo a las 7 de la mañana para llegar a nuestro

desarrollar una jornada de seis horas en la recolección de

de La Laguna.
La mañana del domingo fue realmente espectacular, un
incendiado horizonte nos anunciaba que el astro rey hacia su
entrada por el oriente con el ánimo en alto y presagiando un
buen día. En la carretera nos topamos con muchos grupos de
ciclistas que salen a practicar su deporte, reconocimos a varios
de ellos y los saludamos con gusto. Nos detuvimos en el camino
a comer unas deliciosas gorditas de obrador, generosa masa de
maíz molido y cocido al fuego en un horno hecho de ladrillo.
Las de rajas con queso y las de frijoles estaban realmente espec-
taculares; tal banquete diurno nos dibujó una sonrisa que nos
duró todo el trayecto. La plática fraterna nos hermanó aún más;
pertenecer a una organización que busca el bien de la Comarca

atrapando conforme recorres su territorio, tan diferente pero a la


vez tan igual. Pasas de parajes desolados con escasa vegetación
a verdaderos vergeles plenos de árboles y de cultivos gracias
a la presencia del agua de los ríos o del subsuelo. Esa zona es
alimentada por las corrientes del río Aguanaval que nace en
las montañas de Zacatecas y que pertenecen a la Sierra Madre
Occidental.
Yo nunca había estado en San Juan de Guadalupe, tenía
referencias del nombre pues mi padre siempre me ha dicho del
viejo proyecto de trazar una carretera de Viesca a San Juan de
Guadalupe y de ahí a Zacatecas acortando en un 20% la distancia
que actualmente nos separa de la capital de la República, logro
nada despreciable.

Don Efraín Díaz, el alcalde en funciones y al que sólo le


restaban dos meses de mandato, nos recibió con la cordialidad
de quien recibe amigos. Nos platicó de los tres años de su gestión
al frente del municipio, de las carencias apremiantes, del reto
imposible de encaminar el progreso en una zona devastada por
la sequía tanto de lluvias como de inversión en infraestructura.
—Sí, la hemos pasado duro —comentaba el hombre que roza
los sesenta años de edad y cuyo cabello se encuentra totalmente
cano. Apoyando sus codos en el escritorio entrelazó sus manos
y descansó la barbilla en los nudillos que oprimían sus labios.
Su mirada se clavó en un cuadro que tiene colgado al fondo de

—La hemos pasado duro, andaba recorriendo el campo, aquí


en el municipio vecino de Santa Clara, y me quedé viendo un
animal que apenas se sostenía de lo débil. La pobre vaca iba
caminando con paso irregular y yo no le quitaba la vista. De
pronto se detuvo y a los pocos segundos se derrumbó y se quedó
tirada… muerta, la vi morir con mis propios ojos —la mirada
sostuvo una larga pausa que no osamos interrumpir. Sus ojos
se llenaron de humedad y después de un suspiro casi impercep-
tible, nos dijo—: me pregunto si eso también le puede pasar a
los humanos ahora que estamos pasando esta época tan dura.
No supimos qué contestarle. Estábamos ahí cuatro miembros
de comarca escuchando a un buen hombre que terminaba su
gestión como alcalde, un alcalde que administró los escasísimos
recursos de su pueblo con estricta honradez.
—Aquí en San Juan estamos muy agradecidos con los de
Torreón; sus despensas nos salvaron del hambre, esos de Cáritas,
sí, estamos muy agradecidos.
—¿Y cuáles son las necesidades más urgentes, don Efraín?
—preguntamos con mucho respeto.
—Doctor y medicinas. Ahorita nomás tenemos doctor de
martes a viernes, si se nos enferma un chamaco en sábado pues
no hay más que aguantarse hasta el martes. Un seco dolor le
recorrió la garganta mientras nos decía esto. Cómo enternece ver
a un hombre hecho y derecho, curtido por las inclemencias del
clima, con la piel agrietada por el aire seco y frío del invierno
lagunero, ajado por el inclemente sol del verano y endurecido
por los violentos cambios de clima, expresarse con la ternura
habitantes de su municipio.
—¿Y el gobierno del estado, qué ayudas manda?
-
ciona con prudencia un hombre que nunca ha visto que manden
algo más que soluciones temporales, sobre todo cuando hay
campañas políticas.
—Mira, Efraín, nosotros estamos empeñados en que se forme
el Estado de La Laguna, necesitamos que una administración
estatal controle la Comarca Lagunera con conocimiento de su
forma de ser, de sus necesidades; los de Saltillo y los de Du-
rango capital nomás ni nos entienden, ni nos procuran ni les
importamos, para acabar pronto.
Don Carlos resumió en pocas y escuetas palabras el sentido
de nuestra visita hablando el mismo idioma que su paisano,
un alcalde querido que termina su mandato con las cuentas en
orden y con el aprecio de sus vecinos.
—Sí, pues ya ve usted, don Carlos, que le hemos estado

gente, aquí mi asistente los va a llevar, yo tengo unas diligencias


que hacer y los espero a comer en mi casa, ¿cómo ven?
Nos despedimos del alcalde y un sentimiento de humanidad
acarició nuestros corazones; estábamos en el último rincón de
La Laguna, una zona ganadera declarada zona de emergencia
por la prolongada sequía que ha diezmado al ganado y que ha
reducido la actividad económica de la región. Caminamos las
-
no municipal y el salón en donde tendríamos nuestra reunión.
Hicimos una escala en la iglesia para dialogar con el cura que
promotor de la causa.
—Miren, muchachos, en esa escuela estudié la primaria.

fachada nos atraía con sus vivos colores. Todo San Juan está
empedrado y las fachadas han sido pintadas con vivos y ar-
moniosos colores que crean un entorno de pueblo mágico;
recorrerlo a pie fue un enorme gusto mientras respirábamos el
frío y puro aire del campo lagunero. Ya en el salón, cientos de
habitantes aguardaban pacientes a que llegáramos; de inmediato
don Carlos tomó la palabra.
—Ustedes me conocen, soy de aquí y aquí tengo familia. No
podemos seguir así. Coahuila y Durango quedan muy lejos y
no nos entienden y no les interesamos. Nos estamos hundiendo
y necesitamos organizarnos nosotros mismos.
Casi siempre me piden que yo sea el que hable, que rompa
el hielo, que entusiasme a la audiencia. Pero es mejor que se
aviente al ruedo el que se sienta con ánimos de hacerlo; la
enjundia y la espontaneidad son un vehículo de comunicación
muy natural y muy efectivo.
—Tenemos que recuperar los buenos tiempos de los que
nuestros padres y nuestros abuelos nos platican, de cuando La
Laguna era ejemplo nacional. Ahora estamos hundidos en una
injusta crisis por el abandono y el saqueo al que nos han so-
metido los gobiernos de Coahuila y Durango. Así no se puede,
tenemos que crear el Estado de La Laguna.
José, con su juvenil ímpetu, encantó a los habitantes.
—Traemos estas formas para que en ellas anoten su nombre,
el nombre del municipio y el número de su credencial de elector
lograr que el gobierno no tenga más salida que apoyar esta
iniciativa.

con la convicción del que quiere volver a vivir de su trabajo

indispensables para la sana existencia.


—Bueno, y así mero explíqueme otra vez para qué queremos
un Estado de La Laguna.
Me cuestionó un campesino de setenta años mientras movía
para atrás su guaripa como despejando su frente de obstáculos
para captar bien la idea.

de decirme que no hay hospital y que nomás hay doctor de


martes a viernes —el hombre asintió con la cabeza—. También
me dijo usted que no hay preparatoria y que los que quieren
estudiar se tienen que ir a Gómez Palacio, a Lerdo o a Torreón
—el hombre volvió a asentir ahora con más vehemencia—. Y
también me dice usted que no hay empleos y que los jóvenes
emigran a otros lados para encontrar chamba —el viejo de
plano se sintió comprendido y asintió con fuerza—. Pues mire,
don Agustín, sepa usted que hay presupuestos federales para
construir hospitales cada cuarenta mil habitantes, o sea, que
debería haber un buen hospital para Cuencamé, Simón Bolívar,
Santa Clara, San Luis Cordero y San Juan de Guadalupe, pero
sabe qué, Saltillo y Durango capital los bloquean y no llegan
para acá —un grupo importante de personas se había reunido
ya a nuestro alrededor y escuchaba atento la plática; las ma-
dres de familia, más conscientes por naturaleza, asentían con
seguridad—. Si logramos que se constituya el Estado de La
Laguna, por fuerza habrá carretera bien hecha a San Juan para
que inversionistas vengan a montar empresas y haya empleo,
para que la producción de San Juan tenga salida fácil a los
mercados. Jure usted que habrá buenas preparatorias técnicas
para que los jóvenes se puedan preparar aquí sin tener que irse
para continuar sus estudios.
Una tímida y respetuosa sonrisa iluminó el rostro de don
Agustín, como si atisbara en el horizonte que una vida menos
ingrata y con mayores posibilidades de progreso fuese posible.
Los hombres y las mujeres del desierto, de tanto estoicismo, de
tanto sufrimiento, han extraviado la noción de que el progreso
es posible.
—A ver, dígame, don Agustín, cómo es el clima de Saltillo
y el de Durango capital.
Un esbozo de envidia contenida rasgó las comisuras de los
labios de ese inquebrantable hombre que se ganó su existencia
con el triple de esfuerzo que cualquier habitante de otros climas.
—No, pues muy bueno, muy bonito es el clima de por allá.
—Y usted cree, don Agustín, que esos hombres y esas muje-
res que viven en ese clima tan bonito nos van a entender a usted
y a mí que crecimos entre tolvaneras, entre sequías interminables
y padeciendo un calcinante sol que todo lo quema.
Ya no contestó don Agustín, pero su expresión corporal fue
un verdadero discurso. Primero congeló una sonrisa tímida

mirando hacia su interior, hacia una vida de lucha y esfuerzo.


Después de una leve pausa, tomó aire y llenó sus pulmones
para darse ánimo y nomás atinó a martillar el aire con su puño
cerrado y lo mantuvo apretado por unos instantes. Nos dirigió
una mirada a todos como si nos bendijera por nuestro esfuerzo
-
tos entre sus mandíbulas y masticando contento el orgullo de

de La Laguna.

jornada plena de esperanza. Se nos hizo corto el viaje de re-


greso; la sierra de Jimulco bordea el camino con sus elevadas
cumbres mientras un sentimiento de plenitud invadía el aire que
respirábamos. Nuestro esfuerzo en la construcción del Estado
de La Laguna es un homenaje a nuestros abuelos y un regalo
de justicia a nuestros nietos.
El sol se despedía con tímidos y pálidos brochazos color rosa
que, en silencio, intentaban no robar protagonismo a la jornada
realizada por cuatro determinados y comprometidos miembros
de la organización.
Asistí a la presentación de un CD con poesía sobre La Lagu-
na. Una selección de varios autores que fue presentada por
un actor local. «La Laguna no solamente tiene una historia y
una personalidad, en estos poemas queda claro que La Laguna
tienen un alma que mantiene siempre viva la ilusión», inició
con esta emotiva introducción. «Los poetas conjuntan en sus
palabras la entraña y la mirada, el horizonte y la esperanza de
una comunidad. Si quieres conocer el alma de un pueblo, lee
sus poemas». Quedé prendado del trabajo y aún no escuchaba
el primer poema. Cantos de sol y polvo es el nombre de este
trabajo que me dejó profundamente impactado, fue una noche
memorable.

«No amortajes mi cuerpo.


No me escondas en tumbas de granito.
Mi alma ha sido un golpe de tempestad,
un grito abierto en canal,

que embarazó a la palabra con los ecos de Dios»


Enriqueta Ochoa, «Bajo el oro pequeño de los trigos»

«Para enraizar aquí, junto a la arena de lo que fuera río,


tendrá que ser el hombre como planta
que al reto del ambiente se endurece horadando la tierra
en busca de veneros cada vez más profundos
donde se esconde el agua»
«La llanura dialoga con quien quiere escucharla…
yo te escucho,
región de vida dura,
surco abierto
donde se han enterrado tantos sueños y tantos sufrimientos,
y donde sólo arraigan los que te aman,
creyentes invencibles del desierto».
Adela Ayala, «Canto al desierto»

«De dónde vengo no hay mar,


sino una playa inmensa
donde el sol arde a solas
y clava su espolón confuso el viento».
Jorge Valdés Diaz-Vélez, «Cardenche»

«La antigua conjunción de eriales se pobló


al dictado contundente de las manos.
Sólo antes del trabajo fue desierto
sólo antes del trabajo».
Saúl Rosales, «Desierto entre comillas»

«Al enamorarse de sí mismo el mar concibió


al desierto,
abrió este reposo para sus invenciones
e inocencias,
para vivir ardientemente a solas
con la desnudez…».
«Al mar le agrada venir al desierto a disfrutarse
como animal vacío,
y se tiende en esta arena jamás abolida por marejada
alguna…»

«Al mar le agrada vivir donde no existe»


Marco Antonio Jiménez, «Disoluciones»

«Hombres de La Laguna, desde años encorvados

peleando a la tierra sus entrañas recónditas


—no hay lluvia tan fecunda como la del sudor—
haciendo patria, historia, leyenda y aventura».

«La llanada amarguísima y salobre,


enjuta cuenca de océano muerto
y, en el gris lontananza, como puerto,
el peñascal, desamparado y pobre.
Unta la tarde en mi semblante yerto
aterradora lobreguez, y sobre
tu piel, tostada por el sol, el cobre
y el sepia de las rocas del desierto.
Y en el regazo donde sombra eterna,
del peñascal bajo la enorme arruga,
es para nuestro amor nido y caverna».
Manuel José Othón, «Idilio salvaje»

«Me venció entonces la realidad


La Laguna se insubordinó en mi sangre
la nostalgia se coló por todos mis poros
como a los ingleses se les cuela Londres
o a los gringos se les clava Nueva York en el cerebro
y decidí entonces convertirme
sin programa, sin bitácora, sin plan

en lo que debo ser


en vocero de mi polvo
en pájaro de mis pinabetes
en asordinado cantor de nuestras gestas
de nuestras pequeñas gestas sin fama mundial
sin prestigio ni mercadotecnia
pero hermosas».
Jaime Muñoz Vargas, «Laguna adentro»

«Todo el amor, de golpe, no se ha muerto.


Nuestro cómplice, el sol en el desierto,
y la espontánea luz de tu mirada
y que alienta la llama fatigada,

el cactus triste y el mezquite yerto.»


Fernando Martínez Sánchez, «Desvelo»

«Irgue con dignidad su imagen


el torso invencible del hombre del desierto.
Después del vendaval, la lanza en el costado,
y el golpe de la arena, de la injuria, en pleno rostro.
Con su desgracia a cuestas,
irgue con dignidad su imagen.»
Alberto González Domene, «Raíz cardenche»
«En el desierto
Dios
decidió volverse humano
por un instante
tan solo para sentir
el peso de la divinidad sobre estos
horizontes desdibujados
donde la muerte
teje tantas madrigueras»
Federico Sáenz Negrete, «Vino al desierto»

«Hoy he encontrado al mezquite más extraño del siglo;


sólo la grieta del amor lo tiene hendido de raíz,
sólo el amor es el aventurero devorante que le cava
el tronco.
A fuerza de felicidad ingobernable tolera voces y fabulas,
tolera al hombre haber sido imaginado cuando la lluvia
era joven.

a un solitario convencido del sol,


a un vigía noble y soberano que agradece la tarde
sin río ni esperanza».
Marco Antonio Jiménez, «El vigía»

«El calor que hace en Torreón


no es de este mundo
Quien venga de lejos a lo lejos
no cargue ropa
ni venga con amigos
El sol desnuda lo que toca
Basta con sacudirse el polvo de las tolvaneras
y beberse el sol con la mirada»
Miguel Ángel Morales Aguilar, «No es de este mundo»

«Porque acá el amor es algo duro


es algo de otro mundo
es un asunto que sólo en tus labios
puede resolverse
el desierto está donde mismo siempre
y nunca es el mismo
es la medida del temple de los hombres
el espejo del coraje
porque para amar es necesario ser osado
hay que pasar cuarenta días con sus noches
y resistir las tentaciones
el desierto pone a prueba tu resistencia
tu amante forma de estar en el mundo
en el desierto no hay nada y lo tiene todo»
«hay que sólo echar un ojo a la laguna
para ver la forma en que se dibuja
tu nombre sobre la arena
descubrirás
que si tienes miedos
el desierto no ha sido creado para ti».
Carlos Reyes, «El desierto no es para cobardes»
«De tan desnudo
y tan azul, el cielo
se pone negro».
Felipe Garrido, «Mirada»
Es difícil reclamar a un hombre la terca lealtad que siempre
ha profesado a la tierra que lo vio nacer. Mis amigos, más as-
tutos, previeron la debacle económica y desarrollaron planes
inteligentes para compensar la impresionante baja en el nivel
de ventas que los establecimientos comerciales de la Comar-
ca Lagunera estaban experimentando desde la década de los
ochenta. Abrieron sucursales en todos los puntos de la República
mexicana y se sorprendieron del fácil crecimiento, del inespe-
rado y vertiginoso desarrollo que los nuevos establecimientos
estaban experimentando.
Triste comparación, la matriz lagunera permanecía estancada
ahogándose en un charco de magros resultados.
Los negocios de la Comarca Laguna naufragan en un abis-
mo de baja actividad, en un laberinto de deudas y regulaciones
estúpidas, en un desconcierto de egoísmo y parálisis creado por

con ritmo vertiginoso en sitios donde sus gobiernos agradecen la


iniciativa ciudadana y pavimentan el desarrollo con la oportuna
inversión en infraestructura.
Muchos decidieron enviar a sus hijos para cuidar los retoños
que prometían riqueza, y terminaron por establecer ahí sus fa-
milias, perdiendo el vínculo con la tierra de sus ancestros. Los
nietos de los más osados ya no son laguneros.
Es una decisión difícil. Los negocios requieren de un temple
y de una voluntad fraguada a golpes de desinhibición y arrojo.
Decidir en base a una idea romántica puede encaminar la nave
hacia bancos de arena donde seguramente encallará el futuro de
la fortuna familiar. La visión empresarial debe mirar siempre al
fondo del horizonte y nunca hacer caso de los obstáculos que
aparecen en el entorno inmediato.
La Laguna ha sido víctima de un cerco económico por parte
de Coahuila y de Durango. Ya se interpondrá ante las cortes
internacionales una demanda por delito de lesa humanidad. La
actitud de los dos estados de la República mexicana para con la

especie de cerco económico deliberado que ha provocado una

de emigración y pobreza. La perla de la República se ha venido


a pique de manera lamentable.
Las burocracias de Durango y Coahuila se han ensañado
criminalmente con esta región que no comprenden.

Fernando Larriva Tarín


Simposium de Cultura Emprendedora
Tecnológico de Torreón
Septiembre de 2013
quien venía, grandes oportunidades de desarrollo, gente buena,
honesta y convencida de que el trabajo era la respuesta para
obtener una vida tranquila y disipada, seguimos contando con
los recursos para ser el polo de desarrollo que durante nuestros
inicios fuimos, lo que nos falta es »quitarse los miedos sacar

depende de ti, te ayudara vale la pena una vez más».


Ricardo Segura Montaña. El mismo de la otra vez, 2013.

«La Comarca Lagunera ha sido estructuralmente descapita-


lizada por Coahuila y Durango. El hecho de que La Laguna
sobreviva es señal de que es sitio fértil y productivo para las
inversiones. Si le permiten a La Laguna conformarse en estado
y recapitalizarse reinvirtiendo sus impuestos, va a detonarse el
crecimiento de la región y podremos aportar aún más dinero,
y sin sufrir quebranto alguno, que lo que ahora nos saquean
poniéndonos al borde del abismo. Es inteligente para México
crear el Estado de La Laguna»
Alejandro López Díaz Rivera.
Presidente coparmex Torreón.
Declaraciones en televisión local en 1993

«Una de las razones para instalar la planta en Torreón fue que


de todo el norte, era el único sitio en el que los posibles colabo-
radores no aceptaban dejar su ciudad. Sólo si nos instalábamos
en La Laguna aceptaban trabajar con nosotros. Nos entusiasmó

Don Henderson,
director de John Deere, 1996

«La principal fortaleza de Torreón está en su gente, aquí, el que


no trabaja no tiene derecho a sombra».
Juan Francisco Irarragorri,
vicepresidente de Administración y Finanzas
del Club Santos Laguna. .
4 de agosto de 2014

«El 95 por ciento de los jóvenes de entre 18 y 25 años y el 77


por ciento de aquellos entre 26 y 30 años se irían de Torreón
si pudieran».
, 25 de mayo de 2013.
Encuesta de Barómetro
viaje aL dF
¿Qué les diré a los senadores y diputados que asistirán a la
reunión? Cada audiencia tiene temas que lo pueden atrapar, así
que tengo que dar con el ángulo que les llame la atención a los
políticos de la Ciudad de México.
Los temas económicos los pueden comparar con tanta región
del país que atraviesa problemas serios. La falta de autonomía es
un problema de centralismo en toda la República que en teoría
se gobierna bajo el esquema federal; en la práctica, el más férreo

capital de estado. Es preciso dar con una idea que sea exclusiva
a La Laguna y que les resulte a la vez novedosa y creíble.
Decidí plantear el problema político estirándolo hasta el lími-
te. El hecho de que la realidad de las capitales es muy distante
y diferente a la Comarca Lagunera que gobiernan provoca que
los alcaldes lejos de pensar en la necesidades de su municipio se
dedican a adivinar los deseos de los gobernadores y se dedican a
intentar complacerlos con nefastos resultados para la población
que no tiene ni alcaldes ni gobernadores. Preparé este escrito.

indeFenSión poLítica
Un millón 600 mil mexicanos vivimos en estado de indefensión
política. No contamos con gobernantes que trabajen por noso-
tros. Uno puede decir que no cuenta con gobierno, que vive en el
vacío político cuando sus autoridades formalmente constituidas
y legalmente instaladas, o no cuentan con los presupuestos ade-
cuados o no pueden ejercer la autonomía otorgada por las leyes
para tomar decisiones oportunas a favor de sus gobernados.
Me atrevo a llevar el argumento hasta el extremos de decir
que los laguneros estamos hundidos en un estado de esclavitud
política.
Cualquier análisis serio que abarque seis meses encontrará

realidad que de tan terrible, escapa a la vista de los involucrados.


La Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos
no se está cumpliendo en la Comarca Lagunera, no se está
cumpliendo el pacto federal que asegura la unión de la patria.
Cabe hacernos la pregunta si no seremos ingenuos en pensar
que la federación nos va a rescatar de esta oprobiosa situación.
Cabe hacernos la pregunta si a la República mexicana le in-
teresará la Comarca Lagunera, una región casi 300 años más
antigua que el estado de Coahuila y ciertamente más antigua
que el Estado de Durango.
Un millón 600 mil laguneros que viven en Durango y
Coahuila son una poderosa razón para que se sentaran a coordi-
nar una población en común acostumbrada a interactuar durante
420 años y que tiene una idiosincrasia y una forma de vida muy
parecida. Esto no ha ocurrido nunca.
Los programas federales nunca llegan, alguien los atora
en el camino, como el del metrobús que vendría a solucionar
el enorme problema de transporte a los habitantes de Lerdo,
Gómez Palacio y Torreón que a diario se trasladan por las tres
ciudades. Mucha gente vive en una ciudad, estudia en la otra
y encima trabaja en la tercera. El programa no se llevó a cabo
por la simple descoordinación entre los gobiernos de ambos
estados. Los laguneros nos merecemos que nuestras autoridades
se coordinen para mejorar nuestra calidad de vida.
Llegamos a situaciones extremas que sólo se veían en la
cortina de hierro: los taxis no cruzan el puente que divide a
Coahuila de Durango, es ridículo, pero así es. Los laguneros
sufrimos leyes y reglamentaciones diferentes a ambos lados del
río Nazas. Coahuila y Durango mantienen a La Laguna en un
total estado de indefensión política; en La Laguna no se aplica
el pacto federal.
Qué caro nos cobran por encadenarnos a una camisa de
fuerza que nos impide desplegar nuestro talento y nuestra
capacidad para generarle riqueza a México.
Inicié con mi texto, lo usé como marco de referencia para
ganar atención y creo que funcionó muy bien. Luego engarcé
la presentación histórica y terminé citando un amplio estudio

Laguna es una región perfectamente conformada a través de


cuatro siglos y otro donde recomienda tomar en cuenta la
personalidad de las regiones a la hora de trazar los límites de
los estados. Son estos.

«La comarca Lagunera eS una región deL norte de méxico,


perteneciente a LoS eStadoS de coahuiLa y durango, con una

perSonaLidad SinguLar cLaramente deFinida. Se inserta en

habitan más de un
millón de personas donde el área metropolitana de La Laguna
(Torreón-Gómez Palacio-Lerdo-Matamoros) que se ha conver-
tido en un núcleo rector de los procesos sociales y económicos
que acontecen en esta parte del país».
«La población lagunera ha dotado de una identidad propia
a la región a través del ejercicio de actividades económicas
que, a lo largo de la historia reciente, han impreso una huella
indeleble en el territorio: la agricultura del algodón, la actividad
agropecuaria y agro-industrial, la industria minero-metalúrgica
y las actividades terciarias, entre ellas, el turismo de negocios.
Todas estas actividades han generado campos económicos
dinámicos, interconectados fuertemente por medio de enlaces
verticales y horizontales, y han construido un conglomerado de
relaciones regionales complejas que se extienden hacia otros
espacios nacionales y del ámbito global». (p. 9)
«De acuerdo con los fundamentos de tendencias recientes
en Geografía (humanística, radical, de la percepción), la región
debe ser considerada como espacio de identidad cultural, en-
tendida ésta como la mentalidad o imaginarios colectivos. El
grupo social que la habita establece con la región un vínculo
que pasa a formar parte de la identidad colectiva, en la que hay
información, prácticas sociales y conocimiento empírico sobre
-
tación de la región no está enfrentada con la consideración de los
procesos históricos que le dieron origen; la diferencia estriba en
que ahora se debe explicar cómo se efectúa la evolución social
en forma cotidiana y contemporánea».
«LoS SentidoS de pertenencia (aún La de naturaLeza eco-
nómica) y afinidad entre LoS habitanteS de una región Son de

vitaL importancia en eL momento de eStabLecer SuS LímiteS;

estos sentidos se pueden precisar a partir de la concepción que


las personas tienen sobre su entorno inmediato compuesto por
elementos de carácter natural, social, político, económico y cul-
tural (Ullman, 1980). Esto cimienta la idea de identidad regio-
nal. Sin embargo, tales sentimientos humanos están encajados
en unidadeS poLítico-adminiStrativaS inFLexibLeS que Son un
obStácuLo para La deFinición adecuada de LaS regioneS porque

tales entidades regulan la aplicación de leyes, la existencia de


autoridades gubernamentales y la promulgación de regulaciones
de todo tipo. Así, el ámbito regional no tiene personalidad jurídi-
ca, administrativa o competencial (Hernández, 2006; Lois et al.,

por Bassols (1967, 1979, 1986) respecto a la diferenciación de


regiones en México que deben, adecuada o inadecuadamente,
constreñirse a la división político-administrativa vigente en el
país aunque esto no revele, en forma clara, las interacciones
reales entre la sociedad y el territorio». (p. 14)

,
Álvaro López López, Álvaro Sánchez Crispín, Editores,
Instituto de Geografía Universidad Nacional Autónoma de México.

Terminé mi exposición mostrando dos fotografías de la Co-


marca Lagunera tomadas desde el satélite. Una de día y la otra
de noche con la enorme constelación de luces encendidas para
iluminar las moradas de sus habitantes. En ambas fotografías
se ve claramente que La Laguna es una isla ubicada lejos de
Saltillo y de Durango capital. El abandono y el desinterés que
tienen por nosotros tiene su rotunda y clara explicación geográ-

la primera foto.
—Desde el cielo, el único estado de la República que se

solicitud debidamente documentada.


Aunque osada, mi aseveración fue amablemente bien reci-
bida por el auditorio; el cierre fue muy emotivo por la calidez
del estruendoso aplauso que brindaron a La Laguna cuando
mostré la fotografía de noche.
—Desde el cielo, se ve claramente que La Laguna es un
estado… y brilla.
La reacción fue conmovedora, los asistentes entendieron
el mensaje y se entusiasmaron con el enfoque que le dimos a
la situación. La estoica postura de los hombres y las mujeres
del desierto sembraron la semilla de la solidaridad entre los
políticos del altiplano.
Uno de ellos tomó la palabra. Habló de su infancia y de los
viajes que hizo a la Comarca Lagunera, así, a secas, la Comarca
Lagunera. Desde niño escuchó que no era Coahuila ni Durango
sino la Comarca Lagunera. Que era inteligente conformar un
-

ha venido a pique en los últimos cuarenta años.


—Vamos a lograr que se constituya el Estado de La Laguna.
Su amable sentencia cerró con broche de oro la reunión.
Milenio Laguna, 20 de mayo de 2014
Leviatán
Lagunerismo
Jorge Torres Castillo

-
píritu de esta sociedad que no claudica frente a las adversidades

reconstruir proyectos de futuro, una convocatoria para iniciar el


día a día sin complejos y con la determinación de triunfar… esta
región dividida por dos Estados.
Congruentes con ese pasado de dignidad, en medio de una
crisis de inseguridad y de graves problemas de la economía y del
medio ambiente comarcano, surge un activismo sin precedentes
en la sociedad civil que se subleva frente a quienes pretenden
someterla a sus intereses y caprichos.
Irrumpen organizaciones como Despertar Lagunero, co-
marca, Laguna yo te quiero, Redes del Desierto, el Programa

social Héroes Laguna, el Consejo Cívico de las Instituciones,


Barómetro, México Avanza, Distrito Colón, Moreleando y
otras más que participan sin reservas ni complejos en el debate
público de nuestros dilemas regionales…
Su movilidad no está en la calle, es respetuosa pero sin dejar
de ser enérgica y combativa…
, 11 de mayo de 2013
Verdades y rumores
Agente 007

Mientras que el Estado y el Municipio siguen prometiendo


(pero sólo eso) la inversión en infraestructura de hospedaje
industrial para atraer más empresas, algunos interesados en el
potencial económico de la Comarca Lagunera parecen dispues-
tos a irse por la libre y no esperar más. Nuestros subagentes
comentan que hay empresarios foráneos vinculados a desa-
rrolladores de parques industriales privados que han puesto
el ojo en algunas zonas donde se podría hacer la inversión
en hospedaje que el gobierno no quiere hacer. Estos empre-
sarios habrían establecido ya contacto con algunos «ipecos»
laguneros para analizar algunos proyectos, sin esperar a que
se cumplan las promesas. Y es que, apuntan los subagentes, si
van a esperar, mejor que lo hagan sentados, cómodos y en la
sombrita porque eso de la inversión pública en infraestructura
va para largo.
Pero el problema no necesariamente sería de dinero, o al
menos eso se desprende de un comentario muy revelador que
uno de nuestros subagentes escuchó el otro día. Según el re-
porte, un ex funcionario del gobierno estatal que ahora cobra
en la nómina federal, dijo hace poco que el fondo del asunto

proyectos de atracción de inversiones y que esa voluntad ha


estado ausente, pues simplemente no existe. Lo cual explica
muchas cosas.

http://www.elsiglodetorreon.com.mx/

noticia/869239.verdades-y-rumores.html
—Señores, que les quede bien claro, este éxito no es nuestro, es
-
sado su voluntad. El Estado de La Laguna va a ser una realidad
no porque nosotros lo queremos sino porque lo quiere toda la
población. Si no fuera así, ni Carlos Slim lograría nada; esto
tiene un soporte popular que permitirá que llegue a buen término.
Francisco José se veía muy contento, seguro que en esta
junta nos compartiría un anuncio importante.
—Además, la Constitución lo permite, es algo legal. El ar-
tículo 73 pone unos requisitos muy sencillos, los cumplimos.
Cuando una petición cumple con los requisitos que pide, si
la autoridad no te lo concede, puede ir a la cárcel. Bueno, se-
ñores, lo que quiero comunicarles es que hemos comprobado
que La Laguna es de una pieza. Los laguneros compartimos
el mismo sentimiento, la misma urgencia, el mismo anhelo
de convertirnos en estado libre y soberano. Compartimos la
misma convicción, el mismo discernimiento después de haber
escuchado a nuestros abuelos, a nuestros padres. No tenemos
dudas, estamos convencidos, sabemos que no hay opción. Para
tener oportunidad de desarrollar el potencial de nuestra comar-

nuestros hijos y pavimente el futuro de nuestros nietos, los


laguneros queremos que La Laguna viva y viva bien. El Estado
de La Laguna será el espacio en el que vamos a demostrarle a la

estamos hechos los laguneros.


se convierte en mandato, un mandato que tarde o temprano los
poderes de la Unión tendrán que obedecer. Con gran alegría

resistencia, sin obstáculos, sin titubeos de ninguna especie. En

y Coahuila, la ciudadanía nos han entregado su nombre, su

Valoramos enormemente esta convicción compartida

los miembros de comarca simplemente somos voceros del


anhelo colectivo.
-

es casi perfecta. La distribución de la voluntad lagunera está


perfectamente distribuida en los veinte municipios que integran
la Comarca Lagunera. Cada municipio de la comarca aporta

que su comunidad aporta al total de habitantes de La Laguna.


Los laguneros somos de una pieza.

comarca. El Estado de La Laguna será muy pronto una realidad.

Realmente fue una junta inspiradora.


Esta tabla la preparó José Alonso y quiero que la aprecien.
municipio habitanteS % totaL FirmaS % totaL

Cuencamé 33,664 2.1 3,500 1.0


F.I. Madero 55,676 3.5 15,400 4.4
Gómez Palacio 327,985 20.5 72,800 20.8
Hidalgo 4,800 0.3 1,750 0.5
Indé 4,800 0.3 1,050 0.3
Lerdo 142,400 8.9 29,400 8.4
Mapimí 25,600 1.6 4,200 1.6
Matamoros 108,800 6.8 27,300 7.8
Nazas 12,800 0.8 2,100 0.6
Parras 46,400 2.9 7,700 2.2
Rodeo 12,800 0.8 1,050 0.3
Simón Bolívar 11,200 0.7 2,800 0.8
S.L. del Cordero 1,600 0.1 700 0.2
San Juan de G. 6,400 0.4 4,200 1.2
S.P. de las C. 104,100 6.5 16,800 4.8
S.P. del Gallo 1,600 0.1 1,400 0.4
Santa Clara 6,400 0.4 3,500 1.0
Tlahualilo 22,400 1.4 2,450 0.7
Torreón 646,400 40.4 145,600 41.6
Viesca 20,800 1.3 4,200 1.2
Habitantes de La Laguna: 1’600,000
En edad de votar: 980,000
comarca: 350,000
Milenio Laguna, 21 de enero de 2014
Leviatán

Jorge Torres Castillo

Mucho se ha escrito sobre Sócrates «el tábano de Atenas» quien


mediante la dialéctica, que se basó en preguntas provocadoras,

tema, el pensador buscaba los vacíos y encontraba en el proceso

regional, aunque al formular incómodas preguntas nos quede-


mos hablando solos sin respuestas de nuestros destinatarios:
los gobernadores de nuestros estados.
La Comarca Lagunera es una región natural por su suelo, su

Páez relata que La Bandera de Juárez, el 12 de mayo de 1873,


publicaba que «los pueblos de La Laguna en los Estados de
Durango y Coahuila, se alborotan, para exigir con las armas
la creación de un Estado». El 1 de octubre de 1892 La Idea
de Villa Lerdo comentaba que «Se nos ha asegurado que en
las altas regiones del gobierno se piensa en declarar Territorio
Federal a toda la Comarca Algodonera».
En los últimos meses ha surgido en la región, con más fuerza
en Torreón, una movilidad social inédita en los últimos 25 años,
con un ánimo vigoroso de participar en los temas sensibles de
la región. En éste espacio nos hemos referido a varias orga-
comarca que

irrumpe como un movimiento histórico de ciudadanos «sin


ningún interés político o de cualquier otra índole». Llaman la

de laguneros que exigen la creación del Estado de la Laguna.


¿Por qué el silencio de los gobernadores? ¿por qué no convo-
can a comarca y a todas las organizaciones representativas de la
ciudadanía a un debate civilizado? ¿Por qué esperar a que pase
lo de Michoacán para actuar? ¿Por qué dejan correr el tiempo
arriesgándose y arriesgándonos al desgobierno? ¿Acaso usted
que me lee se siente seguro y contento con el gobierno? ¿No
sería más sencillo un diálogo franco para encontrar alternativas
a ésta crisis de abandono, de inseguridad y de segregación que
vive la Comarca?
Cuando no hay interlocución con la sociedad, cuando se
impone el capricho y una visión patrimonialista del poder, no
hay gobernabilidad ni proyecto de futuro.
Así las cosas ahora ¿qué sigue? ¿Un comisionado presiden-
cial para La Laguna?
viaje a San pedro
—Este domingo vamos a San Pedro de las Colonias —co-
mentó Marco en la junta semanal de comarca. David, siempre
entusiasta, fue de los primeros en anotarse para ir. Lo siguie-
ron Carlos y Alfonso que junto con José Alonso, don Manuel
y Chela, su esposa, armarían un contingente de cincuenta
personas entre voluntarios y asistentes que marcharían a la
legendaria población de San Pedro, situada a las orillas de la
laguna de Mayrán. Cuna de recios pobladores que han abonado
su entrega a importantes episodios de la historia de México.
«Pueblo de San Pedro de las Colonias, tu historia de lucha

gobierno estatal de Coahuila. Recuerda que tus tierras fueron


cultivadas con esmero por Francisco I. Madero. Recuerda como
su familia se rebeló ante la autoritaria decisión de entregarle las
aguas del padre Nazas a los ingleses de Tlahualilo dejando sin
el vital líquido a las mejores tierras de labranza de la Comarca,
predios que han recibido el limo fertilizante para la labor a tra-
vés de miles de años. Tu sangre reverbera ante la injusticia. El
general Francisco L. Urquizo comandó a tus hijos en la lucha
revolucionaria. De aquí salió Sebastián «El Colorado» Domene
para luchar a brazo partido al lado de Francisco Villa. Tú has
visto cómo se corrompe tu vida diaria y cómo tus hijos emigran
para buscar mejor vida en tierras alejadas del sitio en donde

abandone tu cuerpo, reacciona, San Pedro».


Entre varios escribimos este guión que grabamos para que
fuese reproducido en altavoces. Un nutrido contingente atacaría

los ciudadanos dispuestos a marcar el rumbo del futuro de la


Comarca Lagunera. San Pedro ha sufrido la emigración con-
sistente en los últimos veinte años y vaya que se ha debilitado.
Una enorme proporción de su juventud ha caído en el vicio de
las drogas ante la desesperación y la ausencia de oportunida-
des; muchos negocios han cerrado sus puertas y su futuro luce
francamente mal.
Los sampetrinos son gente muy digna y orgullosa. Durante
mucho tiempo fueron el centro mismo del universo algodonero.
Sus tierras son las más fértiles de la Comarca y lo único que
los ha detenido en su historia es la limitada disponibilidad de
agua. Los ribereños de río arriba siempre han aprovechado
su posición para tomar toda el agua que desean provocando
escasez río abajo.
—El problema del agua es muy añejo. En 1860, Leonardo
Zuloaga luchó con las armas contra Juan Ignacio Jiménez para
derribarle la presa de Calabazas que tomaba arriba de Raymundo
la mejor agua para desviarla a sus tierras de labranza. Zuloaga,
apoyado con tropas que le facilitara su paisano Vidaurri, go-
bernador de Nuevo León, dinamitó dicha presa y liberó a las
nutrientes aguas para que siguieran su viaje río abajo. Jiménez

Matamoros para que atacara la Hacienda de Hornos en lo que


ahora es Viesca y que era el bastión de dominio del hacendado
Zuloaga. De esa destrucción nos tenemos que lamentar hasta
moderna de La Laguna quedó en la ruina y murió del pesar.
Su viuda, doña Luisa Ibarra Goríbar Arrieta de Zuloaga acabó
vendiendo sus tierras que ya fraccionadas se transformaron en
innumerables ranchos y en la pujante ciudad del Torreón. Su

del ferrocarril.
Aquí en San Pedro se fraguó la Revolución mexicana, aquí
escribió Francisco I. Madero en su
rancho de Memphis.
Nos comentaba don Anselmo, un notario de la ciudad que
es un profundo y entusiasta conocedor de la historia:
—San Pedro tiene una dignidad ancestral, fortunas enormes
navegaron por sus austeras calles. La residencia de los Corral,
hoy convertida en el Museo de la Revolución, albergó en su

país. Viejos pobladores recuerdan aún a las mezzosopranos y


a los tenores que llegaban en el ferrocarril «El Ranchero» para
cantar en las elegantes reuniones.
La amena charla se vio interrumpida por un humilde hombre
de noventa años que portaba estoico su dignidad con sencillez.

viejo hombre de curtida piel mientras se limpia el sudor debajo


de la guaripa—. No, pa’qué le cuento. Champaña, vino francés,
quesos, carnes. Aquello era un contento. Los pianos eran de

Sebastián Domene, ese sí que era un piano de los buenos —ha-


ciendo una pausa, el hombre guardó silencio mientras hurgaba
en su memoria el suceso para comentarlo de manera adecua-
da—. Ese sí era un buen piano. En la revolución me tocó ver
como la bola se metió a la casa y sacaba trozos de madera de
ese piano. Un bárbaro salió con el teclado y las claves colgando
como si fuese un trofeo. Pobre piano, acabó sirviendo de leña
en la fogata nocturna.
La gente llegó a la plaza para iniciar el día de mercado,

de la plaza y la gente se empezó a animar.


—¿O sea que los de comarca están buscando crear el Estado

mismo, es el anhelo de mi familia de toda la vida, le escuché


encendidos relatos a mi abuelo que a su vez se los había escu-
chado a su abuelo. Claro que estoy con el Estado de La Laguna,
pos si soy lagunero, qué le pasa, cómo lo duda.
San Pedro está a 45 kilómetros de Torreón rumbo al norte.
Situado a las orillas de la laguna de Mayrán, ha visto cómo
su riqueza se evapora como se evaporó el agua de la laguna
cuando se construyó la presa del Palmito río arriba. El antiguo
mar de Tetis que durante miles de años cubrió las extensas
estepas ahora desérticas, hoy es sólo un recuerdo nostálgico
y arqueológico.
—Jajajaja, mire, mi padre me contaba cuentos de que en la
laguna de Mayrán había piratas. Viera como me espantaba de
niño. Eran historias de hombres rudos que buscaban su jornada y
arriesgaban la vida por una moneda. Usted se para aquí y alcanza
a mirar casi todo el horizonte. Hasta aquí llegaban las turbulentas
y chocolatosas aguas del padre Nazas, antes, cuando aún no habían
hecho la presa y el río desembocaba en la vieja laguna.
Cada sampetrino tiene una historia guardada en su corazón.
Son gente noble y leal que está dispuesta a esforzarse el doble
que los demás. Son habitantes de frontera que valoran lo que
tienen, saben que la vida es difícil y que hay que valorar lo que
se ha podido lograr.
comar-

ca es lo que habíamos estado esperando durante tanto tiempo.

No hay que esperar a que los del gobierno nos digan qué hay
que hacer, hay que decidirlo nosotros mismos; esos amigos
nomás buscan su interés propio, la gente les vale un cacahuate.
—A ver, deme unas veinte formas para llevarlas a la casa
y que mis hijos le recaben las de los vecinos, faltaba más; hay
que empujar por comarca.
—Mire, fíjese bien, esto que están ustedes haciendo es no-

ustedes y estamos dispuestos a partirnos la madre por esta causa.


Mis amigos y compañeros llegaron sumamente impresio-
nados por la espontánea y explosiva sinceridad de la gente de
San Pedro; nunca pensaron que los habitantes de la frontera
lagunera tuviesen tanta necesidad y tanta enjundia.
—Esta gente —inició su comentario David, un hombre
sensato, mesurado y profundo— tiene una necesidad enorme.
Ha trabajado con ahínco por sobrevivir y ha sido cruelmente
abandonada. Tiene una bondad innata y una enjundia a toda
prueba. Carga con siglos de historia de esfuerzo y tiene muy
claro lo que quiere. Es valiente y decidida, no la podemos
defraudar.
Las palabras de David golpearon la consciencia de los asis-

de nuestra estrategia. La Laguna arde en anhelos libertarios.


Nosotros, los miembros de la organización comarca, ini-
ciamos una lucha personal para desahogar nuestras propias
frustraciones y, sin haberlo planeado, nos habíamos puesto al
centro de la esperanza de una comunidad dolida que anhela
recuperar su grandeza.

nosotros y estar a la altura de los sueños de nuestros vecinos.


Un sentimiento de alegría, de nostalgia y de honda preocu-
pación se apoderó de nuestros corazones.
No es un día cualquiera
el enorme sol que inunda nuestra consciencia, lo sabe
el mezquite heroico que colorea el paisaje, lo sabe
el campesino estoico que mira esperanzado el horizonte, lo sabe
el recio obrero que llega fatigado pero pleno a su casa, lo sabe
el profesionista entusiasta que desplegó su talento, lo sabe
el artista, el deportista, el ama de casa, los estudiantes,
[los políticos,
todos lo saben.
comarca cumple 365 días convocando a los laguneros para

[materializar su
voluntad,
a concretar el anhelo libertario de nuestros abuelos,
que a su vez lo escucharon de los suyos.
El Estado de La Laguna está al centro de nuestra consciencia
[y avanza
imparable hacia su promulgación.
Hoy es un día muy especial
los laguneros estamos despertando.
comarca inicia su segundo año de vida.
, 8 de abril de 2014

Socorro Muñoz
(con la participación del economista Daniel González)
.
Las dos ciudades más importantes que conforman la zona me

De acuerdo a un análisis con datos del cubo de información del


Seguro Social, ubicado en la página del instituto, www.imss.
gob.mx, de las 135 subdelegaciones, Torreón se ubicó en el lugar
103 y Gómez Palacio en el puesto 100 con un crecimiento del
7.25 y 7.65 por ciento, respectivamente.
Mientras que las dos capitales de estos estados mostraron

8 con un alza de 31 por ciento, mientras que Saltillo se ubicó


en el lugar 10 y tuvo un alza de 27.86 por ciento.

Ciudad Juárez decrece


En este ranking también sobresale la caída que mostró la Juárez
Uno con una baja de 12.40 por ciento para ubicarse en último
lugar, seguida de Santa María de la Rivera en el Distrito Federal
que tuvo una baja de 12.2 por ciento.
Teziutlán, Los Cabos y Juárez Dos también observan pro-
nunciadas caídas.
Por su parte, Poza Rica, Veracruz, en el periodo analizado
2007-2012 se ubicó en el primer lugar con un alza de 57 por

medir el empleo formal) Ciudad del Carmen en Campeche,


Agua Prieta en Sonora, así como Ciudad Guzmán y Querétaro.
Otra medición realizada es que Torreón y Gómez Palacio
redujeron su tamaño, si se analiza el tamaño de las subdele-
gaciones. En el caso de Torreón pasó del lugar 29 al 36 por su
tamaño, mientras que su capital Saltillo mejoró al pasar del
lugar 28 al 22. Así, cuando en 2007 ocupaban el lugar 28 y 29,
Saltillo en 2012 amplió la brecha para ubicarse en el lugar 22
y cayó al 36.
Lo mismo se observa en Gómez Palacio, que pasó del lugar
63 al 67, mientras que Durango capital mejoró del lugar 62 al 56.

http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/
980686.torreon-y-gp-se-van-al-fondo-en-empleo.html
9 de abril de 2014
Verdades y rumores
Agente 007

Como bomba cayeron las cifras del empleo en los palacios Rosa,
de la urbe de adobe, y de Zambrano, de la capital de los alacra-
nes (de ocho y dos patas) publicadas por El Siglo de Torreón
y basadas en la información del IMSS. Y es que dichos datos

de Coahuila y Durango han estado siempre en las consentidas


capitales y lejos de esta comarca olvidada de la mano de Dios.
La reacción del gobierno durangueño ante el mazo contundente
de las cifras fue tímida, incluso imperceptible. De entrada, el

pegajosa melodía y patear discretamente una lata hacia la Se-


cretaría de Desarrollo Económico, que fue la encargada de dar
una respuesta un poco extraña.

causa principal del lento crecimiento del empleo en La Laguna


es la inseguridad y, después, que no es cierto que no se haya
generado trabajo en los últimos siete años, postura que sorprende
ya que en ningún momento se dijo semejante cosa, sino que en
ese rubro Durango anda en Ferrari y Gómez Palacio en carro
de mulas. Por el lado del gobierno coahuilteca, la contestación
es un enigma que los sabios de Babilonia tratan de descifrar
Torreón y por eso allá hay más empleo; que en la Perla de La
Laguna no todos los trabajadores «se registran» en el IMSS;
que una buena parte del empleo en esta región es agropecuario,
y así, en resumen, que no hay punto de comparación. Luego, el
secretario de Fomento Económico, Antonio Gutiérrez Jardón
—que, dicho sea de paso, es torreonense—, contradijo lo dicho
por su patrón ya que ahora resulta que Torreón genera más
empleo que la urbe de adobe aunque tiene menos población.
Lo cierto es que, según los datos, ni sumando el empleo de las
dos ciudades laguneras en los últimos siete años se alcanza el
nivel de las dos capitales por separado. Necia realidad. No es de
extrañar que una información encienda nuevamente los ánimos
independentistas de quienes creen que la única solución para
esta hermosa comarca es erigirse como estado libre y soberano.
Así que entre maestros inconformes, campesinos que quieren
formar autodefensas y laguneros separatistas, don Rubén no las
tiene todas consigo en estos días.

***
Y ya que hablamos del gobernador de Coahuila, ha llamado
la atención de propios y extraños la diligencia que ha mos-
trado para con La Laguna, al menos en apariencia. Y es que,
como ya se habrá dado cuenta, don Rubén lleva varios días
prácticamente viviendo en Torreón y hasta organizando rue-
das de prensa mañaneras, como las que hacía Andrés Manuel
López Obrador en sus tiempos de jefe de Gobierno. En dichas
exhibiciones públicas, el gobernador promete de todo: obras,
programas, reuniones y cualquier cantidad de parabienes para
nuestra amada región. Ya que se cumplan, eso es otra cosa. El
asunto es que mientras el mandatario se pone la playera del
Santos para parecer lagunero, el fantasma de la raja electoral
se posa como sombra sobre cada una de sus acciones. Y los
maldicientes ya hablan de que las verdaderas intenciones de
Moreira II es apuntalar la campaña de los candidatos priistas
con miras a las votaciones del seis de julio y dejarles el camino
pavimentado con espejitos y promesas. Como era de esperarse,
un gran ganón de todo este espectáculo es el alcalde tricolor
de Torreón, Miguel Riquelme, quien ya suspira y se sueña y
se imagina yendo por la «grande» en el estado en 2017. En
contraste, el alcalde panista de Saltillo, Isidro López, del PAN,
sufre el vacío que el gobernador le crea y se hace garras para
defenderse de los múltiples señalamientos que un día sí y otro
también surgen contra su administración que empezó con una

Y es que a don Chilo ni siquiera los blanquiazules le ayudan


frente a la perspectiva de que todos los problemas que enfrenta
la urbe de adobe son causa de esta especie de demonio azul,
como lo quieren hacer ver los priistas, a veces con justicia, a
veces sin pericia. Es claro que el vacío momentáneo generado
por don Rubén en Saltillo y su aparente diligencia para Torreón
va encaminado a mantener los distritos locales en ambas ciu-
dades. Vamos a ver si funciona la estrategia. Por lo pronto, ya
hay quien dice en la comarca que el gobernador quiere calmar
con un dulce el descontento acumulado por años de abandono

http://www.elsiglodetorreon.com.mx/
noticia/981093.html?full=true
por no poder salir del marasmo que enfrentamos para superar el
estancamiento del enorme éxito inicial. comarca ha desarrollado
sus actividades gastando muy poco dinero, tan poco que no ha
sido necesario hacer campañas de recolección de recursos, sólo
una rifa la navidad pasada. Se han recibido donativos en espe-
cie para todos los materiales que hemos empleado y el trabajo
voluntario ha sido la norma.
Hoy en día es muy difícil penetrar en el ánimo de la población
si no se invierten grandes cantidades para aplicar una potente
campaña de mercadotecnia. Además, los laguneros estamos
amodorrados por tanto año de desprecio y abandono. Despertar
la consciencia de la gente va a requerir algo más que un argu-
mento sólido y compartido por todos. En nuestras campañas

a preguntas que ya nos parecían fastidiosas por lo elementales


y por la insistencia ingenua con la que nos lanzaban sus dudas.
—¿Y sí será posible? —preguntaba un escéptico padre de
familia.
—Mire —intentaba contestarle—, La Laguna está en tal

a la federación, ¿usted cree que se van a quedar cruzados de


brazos ahorita que andan detrás del billete?
—No, pos la vedad que no.

cavilar un rato, se me acerca y pregunta:


—Oiga, ¿y cómo sabemos que ahora sí se va a hacer?; digo,
esto tiene pidiéndose desde hace más de treinta años.
—Mire, esta es la primera vez que se hace un esfuerzo
organizado y con una idea clara. Antes era sólo una idea muy
aceptada y muy comentada pero créame, es la primera vez que
se lanza una iniciativa de acción. Y además, no tiene treinta años;
ya en 1876 hubo connatos violentos para pedirle a la federación
que nos constituyera como estado.
Pero la que más me marcó, la que se grabó en mi mente fue

con absoluta convicción y espontaneidad.


—Y si no nos hacen caso, ¿qué?
Me sostuvo la mirada con la franqueza del que no acepta
rodeos ni palabras bonitas. Me levanté de la mesa que insta-

invité a apartarnos un poco de los oídos indiscretos, le sostuve


la mirada unos segundos y le contesté:
—Sí nos van a hacer caso. Le expresé con absoluta con-
vicción.
—¿Cómo lo saben? —preguntaba alguien que ya se sentía

gente preguntara «¿Cuántas llevamos?» Este movimiento es


perfectamente afín a los deseos y esperanzas de los laguneros.
—Hemos recibido señales inconfundibles de las altas au-
toridades de la República, tanto del poder Legislativo como
del Ejecutivo. Varios magistrados de la Suprema Corte están
enterados y apoyan el proyecto.
—Sí, pero usted sabe cómo es esto de la política…
No era una actitud protagónica como la de muchos que cues-
tionan sólo por exhibir su petulancia o para poner en aprietos a
los que entregan su esfuerzo de manera desinteresada; no, era

la causa y después de demostrar su agradecimiento por nuestro


trabajo quería comprender a plenitud los fundamentos de nues-
tro empeño. El joven, al que no le faltaban razones para dudar,
pensó muy bien lo que me iba a decir. Era fácil adivinar que
un estudiante a punto de graduarse ya estuviese pensando en
el mercado de trabajo. No iba a encontrar una sola oportunidad
en La Laguna, tendría que emigrar, abandonar su familia para
trasplantarse en otro sitio donde muy seguramente acabaría
formando una familia y perdiendo sus lazos con la tierra de
sus ancestros. Su mirada se contuvo, un leve rubor se apoderó
de sus sienes, como alguien que en una pregunta quiere des-
cargar su frustración acumulada por el desdén de los estados
que aprisionan a la Comarca, como un joven que reacciona con
miedo al futuro sólo de echarle una mirada al presente, como
un ciudadano desesperado ante la imposibilidad de ejercer sus
derechos y cumplir sus obligaciones debido a la indefensión en
la que nos ha postrado el crimen bastante organizado, como un
lagunero con la energía soterrada a punto de estallar en violencia
liberadora, me vio a los ojos y con la mirada bastante diluida
por un torrente de lágrimas que estaban a punto de estallar en
mi presencia, se armó de valor y me dijo, me exigió más bien:
—¿Y si no nos hacen caso?
Sentí su pregunta como una sentencia que se enuncia en un
callejón sin salida, como un lazo que te atrapa y que al menor

evadir su sincero y valiente cuestionamiento, ese muchacho


universitario a punto de iniciar su vida productiva era la re-
presentación no contaminada de nuestros sueños y de nuestros
ideales. Tenía frente a mí a un muchacho ligeramente menor
que mis dos hijos mayores que ya habían tenido que emigrar
de La Laguna ante la desesperante, frustrante, destructiva falta
de oportunidades. Yo, que tenía enterrados en la Comarca a
bisabuelos de mis abuelos, tenía que soportar que mi descen-
dencia estuviese abandonando el barco que se hundía. Yo, que
crecí entre sol incandescente, tolvaneras y sequías que ponían
a prueba al más bravo pero que también había disfrutado la
interminable serie de poemas que el cielo nos regalaba al inicio

convertía en una pintura de rabioso amor por la vida; yo, que


trabajaba por las mejores causas de mi comunidad, tenía que
enfrentar con gallardía la honesta pregunta de este muchacho
que merecía lo mejor de mí. ¿Y si no nos hacen caso? Empezó
a palpitar en mis sienes como un embrión que se había inocu-
lado en mi ser. ¿Y si no nos hacen caso? Le sostuve la mirada
un tiempo demasiado largo como dejándole claro que me iba a
abrir de capa, que mi respuesta brotaría de mi entraña, del sitio
en donde mi consciencia domina los impulsos y donde sólo la

profundo, le sostuve la mirada y le contesté lentamente, mi-


rándolo a los ojos.
—Entonces, tú y yo y muchos otros… veremos qué hacemos.

mano y sellar con un fuerte apretón de manos su disposición


para enfrentar la siguiente etapa. El joven se dio media vuelta
y se perdió entre la multitud de clientes que asisten al centro
comercial los domingos ya sea para hacer la compra programada
o simplemente para dar la vuelta, ver amigos y disfrutar de un
helado de frutas. Me impactó mucho ese encuentro, esa espon-
tánea toma de conciencia de que lo que estábamos haciendo se
iba a estrellar con un laberinto burocrático muy bien articulado
y experto en diluir los deseos de la población. No pude borrar la
cara del joven de mi mente, su pregunta clara y contundente me
ha perseguido a lo largo de todas las jornadas. Siempre he tenido
respuesta para todas las preguntas, algunas de ellas francamente
difíciles, pero la manera como me la planteó, la verticalidad de
su duda, la honestidad de su actitud me hizo ver que los cínicos
que dicen que perdemos el tiempo…podrían tener razón.
Por otro lado nos sentíamos plenos al haber posicionado sin
lugar a dudas un anhelo profundamente deseado por la inmensa

candidatos a la presidencia obtuvieron en la Comarca Lagunera


en el 2012. Más que una petición, era un claro mandato.

de que seríamos recibidos por el Presidente de la República y


por el secretario de Gobernación.
La caSa de mi padre nire aitaren etxea

Defenderé Nire aitaren etxea


la casa de mi padre. defendituko dut.
Contra los lobos, Otsoen kontra,
contra la sequía, sikatearen kontra,
contra la usura, lukurreriaren kontra,
contra la justicia, justiziaren kontra,
defenderé defentitu
la casa eginen dut
de mi padre. nire aitaren etxea.
Perderé Galduko ditut
los ganados, aziendak,
los huertos, soloak,
los pinares; pinudiak;
perderé galduko ditut,
los intereses, korrituak,
las rentas, errentak,
los dividendos, interesak,
pero defenderé la casa baina nire aitaren etxea
de mi padre. defendituko dut.
Me quitarán las armas Harmak kenduko dizkidate,
y con las manos defenderé eta eskuarekin defendituko dut,
la casa de mi padre; nire aitaren etxea;
me cortarán las manos eskuak ebakiko dizkidate
y con los brazos defenderé eta besoarekin defendituko dut
la casa de mi padre; nire aitaren etxea,
me dejarán besorik gabe,
sin brazos, sorbaldik gabe,
sin hombros bularrik gabe,
y sin pechos, utziko naute,
y con el alma defenderé eta arimarekin defentiduko dut
la casa de mi padre. nire aitaren etxea.
Me moriré, Ni hilen naiz,
se perderá mi alma, nire arima galduko da,
se perderá mi prole, nire askazia galduko da,
pero la casa de mi padre baina nire aitaren etxeak
seguirá en pie. iraunen du zutik
23 de mayo de 2014
Foro del Lector
Carta abierta

Gobernador de Coahuila.
Tiene usted la obligación constitucional de velar por el bienestar
de todos los habitantes del estado.
Por ley, no puede usted discriminar a nadie con sus políticas
de gobierno, no debe de privilegiar ni menospreciar a ningún
ciudadano, grupo, sector ni región alguna.
Todos somos valiosos y merecemos la misma atención. El
único motivo válido para asignar más recursos a ciertos sectores
de la población es por su situación de retraso y vulnerabilidad.
La solidaridad social es una obligación ética, moral y legal.
Usted y sus antecesores han privilegiado impunemente a
Saltillo con sus políticas de gobierno y han asignado los presu-
puestos estatales y los recursos federales con enorme disparidad.

de equidad y justicia.
Tienen ustedes, gobernantes de Coahuila, más de cuarenta
años dándole todo a los habitantes de la capital y menosprecian-
do cruelmente al resto del estado. Los laguneros sufrimos en
carne viva esta manera de proceder que constituye una verdadera
ofensa a la civilización.
El hambre de los laguneros se puede explicar por el siste-
mático bloqueo a su progreso.
Hemos sido despojados de nuestro patrimonio al no recibir
la justa, equitativa e indispensable infraestructura para propiciar
nuestro desarrollo económico. No es con manotazos y declara-
ciones, sino con parques industriales y estado de derecho que
se hace justicia. La Laguna fue descapitalizada.
Durante muchas décadas fue la zona que aportó la mayor
parte de los impuestos de Coahuila y al no ser retribuida con
equidad, ha perdido el liderazgo tradicional y se encuentra su-
mida en la peor crisis de su historia, mientras la capital goza de
la infraestructura pagada con el sudor de nuestra frente.
Han debilitado a una gran comarca que lucha por sobrevi-
vir. Si usted piensa que luchar por ello constituye una ofensa,
-
cesores, ha sido no una ofensa, sino un crimen.
Solidarícese por un momento con los esforzados habitantes
de La Comarca y apoye con nobleza y desprendimiento la
creación del Estado de La Laguna.
Haga un favor a México no estorbando en la creación del
Estado que será muy pronto el más productivo del país.
Tenga presente, señor Gobernador, que la Patria es primero.
México espera su respuesta y la del gobernador de Durango.
¡Viva La Laguna! ¡Viva México!
Carlos Muñoz Franco
Torreón,Coahuila

http://www.elsiglodetorreon.com.mx/
noticia/997309.foro-del-lector.html
Milenio Laguna, 13 de mayo de 2013
Dragones

Eduardo Holguín

Ahora resulta que en Torreón no solamente las inversiones


públicas estatales brillan por su ausencia, sino que el gobierno
de Coahuila le adeuda al municipio 45 millones de pesos. Di-
neros que, según Omar Gutiérrez, Presidente de la Cámara de
la Propiedad Urbana le corresponden por cinco años en que la
ciudad no recibe ni un peso del cobro de tenencias y paqueo,
recursos etiquetados para el mejoramiento del primer cuadro,
mismo que, como dice el líder empresarial: «está en Coma», ya
que de los cerca de mil 700 inmuebles que conforman el centro
histórico, 30 por ciento están cerrados. Habría que agregarle, a lo
dicho por Omar, que el resto de la zona urbana no se encuentra
en coma, pero sí en terapia intensiva, víctima de la recesión, de

sobre todo víctima de la inequidad presupuestal, de la carencia


de políticas públicas pertinentes, de las promesas incumplidas,
de la corrupción y de la retórica vacía de los gobernantes.
En ocho años de reinado de la dinastía Moreira no ha entra-
do una sola inversión foránea de gran calado y en cada uno de
esos ocho años se nos ha prometido, invariablemente: nuevas
empresas multinacionales, parques industriales, centro de
convenciones. Se nos ha prometido que Torreón se convertirá
en la «Ciudad del Conocimiento» y en la urbe más progresista
del Norte de México.
Si Moreira I acuñó la frase: «El Norte está en Coahuila», Mo-
reira II bien podría acuñar: «La demagogia está en La Laguna».

que el señor gobernador ofrezca residir aquí. Los laguneros


no deseamos que el señor gobernador venga aquí a hacer sus
escandalitos políticos, a reunirse con sus ocho mil comppaS
vestidos de Rojo PRI, pues.
Los laguneros no pretendemos que el señor gobernador nos
quiera, ni que nos prometa «Castillos en el Aire».
Los laguneros siempre hemos sido prósperos, salvo los
últimos ocho años. Eso queremos recuperar. Los laguneros
siempre hemos vivido en paz, salvo en los últimos años. Eso
queremos recuperar.
Los laguneros siempre hemos sido independientes de las
capitales de Coahuila y Durango. Eso queremos recuperar.
Los laguneros —muchos— siempre hemos deseado la inte-
gración del Estado de La Laguna.
Eso lo vamos a pelear.
La Revolución Mexicana inició en la Comarca Lagunera. Un
lagunero escribió en San Pedro de las Colonias el libro que de-
tonó el clamor popular y encabezó la lucha con su candidatura
a la presidencia de la República. Unos laguneros dispararon los
primeros balazos en la ciudad de Gómez Palacio en aquel lejano
20 de noviembre de 1910. Aquí, hasta los hacendados ricos se
levantaron en armas para encabezar a los empleados mejor pa-
gados del país en contra de un gobierno insensible que atropelló

de la Cia. de Tlahualilo. Años antes, en 1907, los laguneros se

Díaz Ortega, hijo del dictador, que perpetrara el monumental


fraude que tramaban sus socios en la introducción del agua en-

¿De qué pasta estaban hechos los laguneros? Seguramente eso


intrigó a los dueños de la mesa del poder.
—Fernando, caray, ¿por qué no me contestabas?, te estoy
buscando como loco, ¿en qué andas primo?, vente, te estamos
-
nal del debate interuniversitario con el tema del Estado de La
Laguna y te hemos comisionado para que hables por nosotros.
Marco se quedó viendo el texto que tenía en la pantalla de
mi laptop.
—Ah, ya salió el peine. ¿Qué escribes?
—Una novela.
—¿Sobre comarca?
—Así es. Le contesté.

leía algunos párrafos. Después de sopesar lo que sospechaba


sería un recuento de las actividades del grupo, comentó des-
preocupado, sin darle mucha importancia.
—Puede ser buena idea.
Antes de salir de mi biblioteca se detuvo en la puerta, sopesó
lo qué me iba a decir, giró lentamente y con las llaves de su
coche en la mano me señaló amablemente con el dedo índice

—Órale, me pregunto a qué hora haces tanta actividad,


espero que no le estés robando horas al sueño.
Soltamos la carcajada al mismo tiempo, cerré la laptop,
-
nas, mapas y cuadros estadísticos en la plática que daría ante
universitarios.
La lucha por conquistar el espacio de libertad de los lagune-
ros ya se estaba convirtiendo en mi forma de vida…
Milenio Laguna, 23 de mayo de 2014

La unidad lagunera
Sergio Antonio Corona Páez

El pasado miércoles 21 de mayo de 2014, se cumplieron 229


-
juez, la separación de las Comarcas Laguneras de Coahuila y
Durango.
Para muchas personas, sobre todo desde la óptica saltillense y
duranguense, La Laguna de Coahuila y de Durango constituyen
dos territorios «separatistas» que «inexplicable y tercamente»
tratan de unirse. Es decir, por ignorancia o malicia, se interpre-

«pretencioso» e indeseable, casi un acto de traición a los estados


madre de Coahuila y Durango.
Sin embargo, sobre La Laguna, la historia documentada
nos da una perspectiva muy diferente. El País de La Laguna
fue arbitrariamente separado e integrado a dos jurisdicciones

de la Nueva Vizcaya, don Felipe Díaz de Ortega. Ese nombra-


miento mandaba asimismo la separación de la jurisdicción de
La Laguna entre Coahuila y Durango. Una parte se quedó en la
Nueva Vizcaya, y la otra fue añadida a la Provincia de Coahui-
la, que en esa época era solamente la parte centro y norte del
estado actual. Curiosamente, Saltillo y su jurisdicción también
se convirtieron en «recién llegados» en Coahuila.
El País de La Laguna, o como le llamamos actualmente,
la Comarca Lagunera, conformaba una región integral que
fue arbitrariamente separada durante el último tercio del siglo
XVIII. Como sucedió con el Berlín de la posguerra, el caso de
la Comarca Lagunera trata de dos jurisdicciones que buscan
reunirse tras haber sido separadas, y no de dos regiones sepa-

mera conveniencia.
En efecto, desde 1594 la región era conocida como «Provin-
cia de La Laguna». El 6 de abril de ese año, Felipe II permitió
a los jesuitas pasar a evangelizar dicha «provincia» (la palabra
se usaba en el sentido de región). En 1598, con la fundación de
Parras, esta percepción se formalizó al erigir la Alcaldía Mayor
de «Parras, Laguna y Río de las Nazas». Antón Martín Zapata
fue el primer Justicia Mayor de dicha jurisdicción.
Las misiones Jesuitas de esta provincia y Alcaldía Mayor
incluían Mapimí, San Juan de Casta (León Guzmán), Cinco Se-
ñores (Nazas) y muchísimas otras poblaciones de La Comarca.
Esta provincia o Alcaldía Mayor se ubicaba en la Gobernación
de la Nueva Vizcaya. Por si fuera poco lo anterior, al unirse
por matrimonio las familias de los marqueses de Aguayo y la
de los condes de San Pedro del Álamo durante el primer tercio
del siglo XVIII, las posesiones de ambas familias práctica-
mente coincidieron con lo que llamamos Comarca Lagunera
de Coahuila y Durango. La administración de la producción
agropecuaria de toda la región se llevó a cabo de manera unitaria
e integral durante casi un siglo. Pasaban trabajadores con sus
de parentesco en toda esta área.
No fue sino hasta la reforma jurisdiccional y creación de
la Comandancia de las Provincias Internas que la parte de la
Comarca Lagunera ubicada al oriente del río Nazas fue incor-
porada a la Provincia de Coahuila (1787).
La perdurabilidad de la identidad lagunera es fácil de explicar
tras haber investigado los antecedentes y escrito el «Padrón y
antecedentes étnicos del Rancho de Matamoros, Coahuila en
1548». Este libro demuestra que dentro del País de La Laguna
-
tes pueblos, haciendas y ranchos. La población tenía mucha
conciencia de que el País de La Laguna era una sola entidad
socioeconómica.
Milenio Laguna, 24 de junio de 2014
Leviatán

Jorge Torres Castillo

«La verdad se corrompe con la mentira y el silencio»


marco tulio cicerón
Los gobiernos de Coahuila y Durango persisten en reaccionar
sistemáticamente con el silencio frente a la demanda ciudadana
de la creación del Estado de La Laguna, ignoran las expresiones
de coraje, indignación e impotencia de una sociedad que no está
conforme con la inequidad, la exclusión ni el abandono de las
administraciones estatales.
En un Estado democrático la inteligencia tendría que dar un
salto acrobático para entender que el silencio es una estrategia
política, en la atención responsable de una exigencia ciuda-
dana de estas dimensiones. Mediante el silencio se pretende
enfriar una demanda justa pero en los hechos se evade una
responsabilidad pública frente a la sociedad lagunera. A la crisis
económica, del medio ambiente y de inseguridad que afectan
la vida de la Comarca se suma la pobre inversión pública y
privada que ha generado desempleo, un serio retroceso de los
salarios en relación a otras zonas del país y una grave pérdida
de competitividad.
Los jóvenes que antes querían migrar a otros Estados por la
inseguridad, hoy lo hacen también por falta de oportunidades
en la región. En materia de salud los gobiernos estatales hacen
lo que siempre ha sido su política institucional: concentrar en
Saltillo y Durango los proyectos hospitalarios a ejecutarse del
2014 al 2018 dentro del Programa Nacional de Infraestructura,
mientras tanto el hospital general de Torreón lleva cuatro años
en construcción y el de Gómez Palacio lleva cuatro años com-
prometido y aún no se inicia ésta obra.
Se ha privilegiado a las capitales y se ha castigado siempre a
esta región, ignorando el peso que representan sus aportaciones
federales a la economía nacional. La causa se remonta al trazo

y a la historia que conforman una realidad socioeconómica y


política que no pueden borrar las leyes ni los gobiernos. Con
visitas, sonrisas y campañas paternalistas tratan de compensar el

para lograr lo que la gran mayoría de los laguneros demandan:


un trato justo para ésta región.
Posdata. En una democracia real diálogo, debate y propues-
ta son prerrogativas de la ciudadanía y del poder público, sin
embargo aquí las autoridades han optado por el silencio, una
estrategia insostenible.
Milenio Laguna, 7 de octubre de 2014
Leviatán
Falta sensibilidad y voluntad política
Jorge Torres Castillo

necesidad y la exigencia ciudadana de la creación del Estado


de La Laguna, tanto el gobierno federal como los gobiernos de
Coahuila y Durango, han ofrecido como respuesta el silencio
y la cerrazón como rúbrica del abandono sistemático de la
región, que ha generado el estancamiento, la inseguridad, el
desempleo, el deterioro ambiental y un sombrío futuro para los
laguneros. Ignorar o hacer como que no vemos esta realidad es
irresponsable. La Comarca Lagunera no merece este trato y la
resistencia de sus pobladores tiene sus límites.
Las estadísticas son contundentes: el Instituto Mexicano para
la Competitividad reveló en su último informe que nuestra re-
gión descendió cuatro puntos, ya que ocupaba el lugar 44 y cayó
al 48 en el plano nacional. En cuanto al Producto Interno Bruto
per cápita de la zona metropolitana, este descendió 1.95 % entre
2007 y 2012, mientras que en Saltillo y la ciudad de Durango
operó un incremento del 18.07% y el 5.98% respectivamente.
La imagen de los parques industriales es deprimente tanto por
su infraestructura como por la calidad en la operación de los
servicios públicos, pero lo más grave es que desde hace más
de una década no se han instalado en la región empresas que
ocupen mano de obra especializada, con salarios que incidan
en la reactivación de la economía regional.
Un diagnóstico serio sobre la región debe preocupar al go-

con salidas inmediatistas no convence ni engaña a nadie. La


crisis de La Laguna es real y su atención debe ser integral y
multifactorial. La demencia, decía Einstein, es hacer las mismas
cosas, esperando un resultado distinto. Ignorar los problemas no
los resuelve. No es lo mismo suturar profesionalmente una heri-
da que dejarla abierta expuesta a una futura infección. Guardar
silencio puede ser una gran virtud o una enorme complicidad.
Los gobernadores deberían asumir con responsabilidad la ini-
ciativa política, elevando la demanda al nivel del Presidente de
la República, para que se instale una mesa de acuerdos sobre
el futuro de la Comarca con la más amplia representación de
la sociedad lagunera.
Posdata. Que no se confundan las buenas formas con la
sumisión o el conformismo. Las autoridades han menospre-

y respetuosa suscriben la petición de crear el nuevo Estado,


desdeñando la historia de ésta región y minimizando el carácter
y la dignidad del pueblo lagunero que en cualquier momento
puede salir a la calle a exigir que se le escuche y atienda. Hace
falta sensibilidad y voluntad política.
La Comarca Lagunera esconde tesoros para la República debajo
del estructural desprecio de Coahuila y Durango.
La falta de inversión estatal en infraestructura ha ayudado a
provocar la catástrofe económico-social que agobia a la otrora
región famosa por su progreso y modernidad.
Acostumbrados a superar obstáculos, a sobreponernos con
estoicismo ante cualquier adversidad, nunca hemos sabido

de la política.
La reciedumbre de nuestro carácter es propicia para el tra-
bajo y la convivencia, no para urdir intrigas palaciegas ni para
tramar revueltas y protestas.
De cuando en vez, explotamos irracionalmente, como cuan-
do el 20 de noviembre de 1910 seguimos el dictado de nuestro
paisano lagunero Pancho Madero y nos levantamos en contra
de una dictadura insensible.
La Laguna es un extraordinario negocio perdido para Mé-
xico, una oportunidad de igualar, con dedicación y esfuerzo, a
las riquezas que otras regiones esconden en su subsuelo. Aquí
sólo tenemos agua para calmar la sed, regar nuestras labores y
asistir nuestras industrias.
Usted está empeñado en desatar la energía productiva de
nuestro país. No pase por alto a esta región que requiere reunirse
de nuevo para volver a ser una zona de vanguardia que lo hará
sentir orgulloso a usted y a todos nuestros compatriotas.
Tome usted las riendas de nuestro futuro, enderece nuestra
nave para que navegue a su destino. Un millón 600 mil lagu-
neros, habitantes de catorce municipios en Durango y seis en
Coahuila, queremos formar el Estado de La Laguna, una unidad

dividida.
400 mil mexicanos, el 40% del padrón electoral de los veinte
municipios de Coahuila Durango que conforman la Comarca
-
nos en Estado de La Laguna. Escuche nuestro reclamo, que su
sensibilidad sea nuestra salvación.
La osadía de la gente de La Laguna asombrara con su es-
fuerzo a propios y a extraños.
Desate usted nuestras cadenas, nuestro vuelo impetuoso
inspirará a la República.
Atentamente:
proyecto comarca

Posdata. «El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho


-
titución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
reSiStencia
El viento me acaricia el rostro

un torbellino de rojos violenta la despedida


los laguneros empiezan a percibir el movimiento
una puerta ha sido abierta
para que nuestro grito desesperado se escuche
muy lejos
muy arriba
El Estado de La Laguna espera
nuestro arrojo
nuestra rebeldía
nuestro entusiasmo
Adelante, laguneros,
escuchemos el susurro del desierto
apuremos la marcha
hay que ganarle tiempo al espejismo.
Esta segunda edición de Proyecto
Comarca. La travesía de los laguneros

de Federico Sáenz
Negrete, fue impresa en mayo de 2015
en los talleres de Celsa Impresos.