Sei sulla pagina 1di 12

Escuela secundaria: Agustín Yáñez

Medios masivos de comunicación

Ana Karen López Aldrete

Grado: 3 Grupo: A T/M N.L:19

8 de octubre del 2017


Desarrollo:

Los Medios Masivos de Comunicación


Los medios masivos de comunicación son una herramienta, que permiten mantener a todo el mundo
informado de lo que pasa a nivel nacional o internacional. Se trata de canales que nos entregan
información, noticias e imágenes sobre cómo es el mundo en que vivimos. En las sociedades
modernas, que necesitan estar en constante contacto y enteradas de todo lo que sucede, los medios
de comunicación son fundamentales. Se cree que no se podría vivir de la misma manera que lo
hacemos sin los medios de comunicación.
Los medios son un poderoso instrumento de socialización, tanto o más poderoso que la familia, la
escuela o el trabajo, porque forman los sentimientos y las creencias, entrenan los sentidos y ayudan
a formar la imaginación social. Llegan a las personas a través de la vista (imágenes), el oído (sonidos,
melodías) o de ambos (televisión, películas, videos), en combinaciones muy atractivas y envolventes.
Los medios de comunicación son muchos, pero los más masivos y con más llegada al público
son la prensa, la radio, la televisión y en el último tiempo se ha integrado también a este grupo
internet. Entre estos medios se ha formado una jerarquía. Un ejemplo con una noticia cualquiera
es: la radio cuenta la noticia, la televisión la muestra, la prensa la comenta e internet presenta
las alternativas de interpretación no oficiales. Con lo que se demuestra que los medios masivos
de comunicación se complementan entre ellos.
Los medios de comunicación tienen cada vez más influencia en la vida como formadores
culturales y determinan parte de nuestras ideas, hábitos y costumbres, debido a que nos
muestran a diario `ejemplos' de lo que es el estilo de vida actual. A través de películas,
telenovelas, documentales, noticias, se representa lo que se considera un modelo ejemplar,
mostrándonos como hay que ser y actuar, y como no.
Se les critica a estos medios masivos de comunicación de hacer de la violencia algo cotidiano
y normal en la sociedad, des culturizar con programación sin importancia, en la televisión y en
la radio, y artículos en la prensa, y desintegrar la unidad familiar entre otros problemas.
Se les acusa también de manipular el pensamiento del público con ideas políticas, económicas,
etc. de un interés particular. Por ejemplo, los medios masivos de comunicación pueden crear
una imagen de un político para que sea votado, o pueden promocionar a un producto para que
sea comprado, para poder ganar algo.
Los medios pueden crear pasividad en los usuarios, con lo que influyen más fácilmente en los
pensamientos de las personas y pueden imponer actitudes superficiales y consumistas en
ellas.
Podrían, por un lado, ayudar a culturalizar a las personas, pero por otro lado pueden mostrar
una cultura superficial, rutinaria y consumista.
Así como se pueden usar los medios para entregar mensajes, por ejemplo de personas o
productos, también se pueden dar mensajes que pueden ayudar a la gente que oye o ve, sobre
temas sociales para tratar de solucionarlos, por ejemplo, mensajes sobre no consumir drogas
o ahora último sobre la prevención del cigarro en los jóvenes. Estos avisos pueden generar
actitudes positivas para hacer caso a los avisos que se dan.
Tipos de Medios de Comunicación:
En primer lugar, cabe señalar que los medios de comunicación se dividen, de forma general, en tres
grandes grupos (según los tipos de medios de comunicación que engloban):

 Medios Masivos: Son aquellos que afectan a un mayor número de personas en un momento dado
[1]. También se conocen como medios medidos [2].

 Medios Auxiliares o Complementarios: Éstos afectan a un menor número de personas en un


momento dado [1]. También se conocen como medios no medidos [2].

 Medios Alternativos: Son aquellas formas nuevas de promoción de productos, algunas ordinarias
y otras muy innovadoras [3].
En segundo lugar, cada uno de estos grupos incluye una diversidad de tipos de medios de
comunicación, como se podrá ver en detalle a continuación:

1. Medios Masivos: Dentro de este grupo se encuentran los siguientes tipos de medios de
comunicación:

o Televisión: Es un medio audiovisual masivo que permite a los publicistas desplegar toda su
creatividad porque pueden combinar imagen, sonido y movimiento.
Según Lamb, Ha ir y McDaniel, las emisoras de televisión abarcan la televisión de cadena o
red (ABC, CBS, NBC y Fox Network), las estaciones independientes, la televisión por cable
y un relativo recién llegado, la televisión satelital de emisión directa [3].
Sus principales ventajas son: Buena cobertura de mercados masivos; costo bajo por
exposición; combina imagen, sonido y movimiento; atractivo para los sentidos [4].
Entre sus principales limitaciones se encuentran: Costos absolutos elevados; saturación alta;
exposición efímera, menor selectividad de público [3].

o Radio: Es un medio "solo-audio" que en la actualidad está recobrando su popularidad.


Según Lamb, Ha ir y McDaniel, escuchar la radio ha tenido un crecimiento paralelo a la
población sobre todo por su naturaleza inmediata, portátil, que engrana tan bien con un estilo
de vida rápido [3]. Además, según los mencionados autores, los radioescuchadores tienden
a prender la radio de manera habitual y en horarios predecibles. Los horarios más populares
son los de "las horas de conducir", cuando los que van en su vehículo constituyen un vasto
auditorio cautivo [3].
Sus principales ventajas son: Buena aceptación local; selectividad geográfica elevada y
demográfica; costo bajo [4]. Además, es bastante económico en comparación con otros
medios y es un medio adaptable, es decir, puede cambiarse el mensaje con rapidez [1].
Sus principales limitaciones son: Solo audio; exposición efímera; baja atención (es el medio
escuchado a medias); audiencias fragmentadas [4].
o Periódicos: Son medios visuales masivos, ideales para anunciantes locales.
Sus principales ventajas son: Flexibilidad; actualidad; buena cobertura de mercados locales;
aceptabilidad amplia; credibilidad alta [4]. Además, son accesibles a pequeños comerciantes
que deseen anunciarse [1].
Entre sus principales limitaciones y desventajas se encuentran: Vida corta; calidad baja de
reproducción; pocos lectores del mismo ejemplar físico [4] y no es selectivo con relación a los
grupos socioeconómicos [1].

o Revistas: Son un medio visual "masivo-selectivo" porque se dirigen a públicos especializados


pero de forma masiva, lo que les permite llegar a más clientes potenciales.
Según Laura Fischer y Jorge Espejo, son de lectura confortable además de que permiten la
realización de gran variedad de anuncios: [1]

 Desplegados: Anuncios que se desdoblan en 3 o 4 páginas.

 Gatee Folder: Parecido al anterior pero este es desprendible.

 Booklets: Anuncios desprendibles en forma de folleto.

 Chuponeo: Cupón desprendible, además del anuncio impreso.

 Muestreo: Cuando en el anuncio va una pequeña muestra del producto.

Sus principales ventajas son: Selectividad geográfica y demográfica alta; credibilidad y


prestigio; reproducción de calidad alta; larga vida y varios lectores del mismo ejemplar físico
[4].
Sus limitaciones son: Larga anticipación para comprar un anuncio; costo elevado; no hay
garantía de posición [4].
o Internet: Hoy en día, el internet es un medio audiovisual interactivo y selectivo, que
dependiendo del tipo de producto y la audiencia al que va dirigido, puede llegar a una buena
parte de los clientes potenciales.
Para emplear este medio, los anunciantes necesitan colocar un sitio web en la red para
presentar sus productos y servicios. Luego, deben promocionarlo (para atraer a la mayor
cantidad de visitantes interesados en lo que ofrecen), primero, posicionándolo entre los
primeros resultados de búsqueda de los principales buscadores (Google, Yahoo, AltaVista,
MSN) para llegar al 85% de personas que utilizan esos recursos para encontrar lo que buscan
en internet; y segundo, colocando en otros sitios web (relacionados directa o indirectamente
con sus productos o servicios), uno o más de los siguientes elementos publicitarios: banners,
botones, pop-ups y pop-hundes, mensajes de texto y otros, con la finalidad de atraer a la
mayor cantidad de personas interesadas.
Las ventajas de este medio son: Selectividad alta; costo bajo; impacto inmediato;
capacidades [4].
Entre sus principales limitaciones se encuentran: Público pequeño; impacto relativamente
bajo; el público controla la exposición [4].

o Cine: Es un medio audiovisual masivo que permite llegar a un amplio grupo de personas
"cautivas" pero con baja selectividad.
Sus ventajas son: Audiencia cautiva y mayor nitidez de los anuncios de color [1].
Entre sus desventajas se encuentran: Poco selectivo en cuanto a sexo, edad y nivel
socioeconómico, y es bastante caro [1].

2. Medios Auxiliares o Complementarios: Este grupo de medios incluye los siguiente tipos de
medios de comunicación:

o Medios en Exteriores o Publicidad Exterior: Es un medio, por lo general, visual que se


encuentra en exteriores o al aire libre.
Según Lamb, Ha ir y McDaniel, es un medio flexible, de bajo costo, capaz de asumir una gran
variedad de formas. Los ejemplos incluyen: espectaculares, escritura en el cielo, globos
gigantes, mini carteles en centros comerciales y en paradas de autobuses y aeropuertos, y
anuncios en los costados de los autos, camiones y autobuses, e incluso en los enormes
depósitos o tanques de agua [3].
Sus ventajas son: Flexibilidad alta; exposición repetida; bajo costo; baja competencia de
mensajes; buena selectividad por localización [4].
Algunas de sus desventajas son: No selectivo en cuanto a edad, sexo y nivel socioeconómico,
no tiene profundos efectos en los lectores, se le critica por constituir un peligro para el tránsito
y porque arruina el paisaje natural [1].

o Publicidad Interior: Consiste en medios visuales (y en algunos casos incluyen audio)


colocados en lugares cerrados donde las personas pasan o se detienen brevemente.
Según Laura Fischer y Jorge Espejo, ésta publicidad se coloca en: Estadios deportivos;
plazas de toros; interior de los camiones; trolebuses y tranvías urbanos; la parte inferior de
pantallas cinematográficas (marquesinas luminosas) y el interior del metro, ya sea dentro de
los vagones o en los andenes [1].
Sus ventajas son: Bajo costo, audiencia cautiva, selectividad geográfica [1].
Sus desventajas son: No da seguridad de resultados rápidos, no llega a profesionales ni a
empresarios, son muy numerosos y tienden a parecerse tanto que se confunden [1].

o Publicidad Directa o Correo Directo: Este medio auxiliar o complementario consiste, por lo
general, en enviar un anuncio impreso al cliente potencial o actual.
Según Laura Fischer y Jorge Espejo, la publicidad directa emplea muchas formas (por
ejemplo, tarjetas postales, cartas, catálogos, folletos, calendarios, boletines, circulares,
anexos en sobres y paquetes, muestrarios, etcétera). La más usual es el folleto o volante
[1].
Sus ventajas son: Selectividad de público alta; no hay competencia publicitaria dentro del
mismo medio permite
Sus limitaciones son: Costo relativamente alto por exposición; imagen de "correo basura"

o Medios Alternativos: Son aquellos medios que no se encuentran en las anteriores


clasificaciones y que pueden ser muy innovadores.
Según Lamb, Ha ir y McDaniel [3], dentro de este grupo se encuentran los siguientes tipos de
medios de comunicación:

o Kioscos interactivos en tiendas departamentales.

o Anuncios que pasan antes de las películas en los cines y en las videocasetes rentadas.

Además, según los mencionados autores, casi cualquier cosa puede convertirse en un vehículo
para exhibir publicidad [3]. Por ejemplo, los elevadores (ascensores) incluirán o ya incluyen
pantallas para exhibir noticias, información y publicidad para captar la atención de trabajadores
de altos ingresos en los grandes edificios de oficinas.
3.

o Faxes.

o Carritos de compras con vídeo en las tiendas comerciales.

o Protectores de pantallas de computadoras.

o Discos compactos.

La historia de los medios masivos de comunicación

Históricamente, podríamos hablar de tres etapas generales sobre cómo han evolucionado los
medios de comunicación: el surgimiento y desarrollo de los medios de comunicación
convencionales desde el siglo XIX, con el nacimiento de la prensa escrita, el apogeo de la
comunicación de masas a lo largo del siglo XX, y, por último, la revolución de los medios
virtuales que estamos viviendo en la actualidad.

Específicamente, podríamos comenzar diciendo que al ritmo de crecimiento de la Revolución


Industrial, los medios de comunicación de masas (Mass Media), hicieron su aparición y se
desarrollaron permitiendo un progreso en la difusión cultural y de la información de la
sociedad en general. La prensa escrita, la radio y la televisión más tarde, se convirtieron en
los medios de comunicación principales mediante los que se ha permitido conocer los
diferentes sucesos políticos, sociales, culturales y económicos, tanto a escala nacional como
internacional.

Gracias a la evolución tecnológica, y en concreto, la aplicada a las nuevas tecnologías de la


comunicación, como hemos experimentado desde los últimos años desde la aparición de
internet, se han desarrollado nuevos medios virtuales de comunicación de masas, que
permiten que la transferencia de información se realice de forma globalizada e inmediata.
Durante los períodos históricos, el concepto de medios de comunicación se fue modificando
profundamente de acuerdo a las necesidades e intereses de las poblaciones, marcando
mayor apertura y mayor libertad de expresión, presencia de más voces, llegada a cada vez
más cantidad de usuarios o receptores. Mientras la prensa escrita que surge en el siglo XIX
permitió el acceso a una parte importante de la población de datos informativos, las redes
sociales hoy han masificado tremendamente esta realidad y democratizan permanentemente

Pero la importancia de los medios de comunicación no sólo reside en el hecho de que sean
una herramienta más que útil para una de las necesidades más primarias del ser humano, la
interacción social, sino que además han jugado un papel imprescindible en la formación de
la Opinión Pública (el Cuarto Poder), llegando incluso a ser fundamentales para la creación
o hundimiento de algunos gobiernos. Aquí podemos decir y retomar la idea de
responsabilidad de los medios en la formación de esa opinión pública, la importancia del no
ocultamiento de datos precisos y certeros, en la veracidad de las publicaciones y,
especialmente, en la generaión de reacciones populares sobre hechos determinados. En este
sentido, como ejemplo gráfico, podemos recordar la influencia de los medios de comunicación
desplegada por Hitler como táctica para manipular a la sociedad alemana para que apoyara
su ideología, e incluso, para que pudiera llegar a justificar los horrores cometidos en su
nombre

... de Importancia: https://www.importancia.org/medios-de-comunicacion.php


Clasificación de los medios de comunicación

Desde tiempos inmemoriales el ser humano ha buscado comunicarse con sus semejantes. Así, se han
complejizado las formas y las estrategias de comunicación que pasaron, en el siglo XX, de escritos a
digitales y virtuales. Se debe hacer una distinción entre los medios de comunicación interpersonales,
como el teléfono, de los medios de comunicación de masas, gracias a los que una sociedad entera
puede recibir información. En los primeros medios, se produce un intercambio de mensajes o
devolución de ideas, en el que el interlocutor pasa a ser el locutor respondiendo al primero; mientras
que los segundos tienen la capacidad de transmitir una información a una colectividad que no puede
retroalimentar de forma inmediata esa información.

Los medios de comunicación masivos o populares deben cumplir con pautas específicas de
funcionamiento, es decir, mantener un lenguaje apropiado y respetuoso, brindarse a la transmisión
verídica de los hechos, aportar fuentes complejas de análisis. Mientras que la comunicación
interpersonal es mucho más informal, los medios de comunicación masivos incluso han dado a la
formación de agencias e instituciones que buscan establecer reglas de cumplimiento y protocolos a
seguir. Por otro lado, los medios de comunicación masivos tienen que prestar importante atención a la
responsabilidad en la transmisión de datos o informaciones debido a que hoy en día tienen una
significativa influencia en el pensamiento social..
Conclusión:

Los medios de comunicación social surgieron como consecuencia de la falta de la necesidad de


comunicarse de los seres humanos. Los medios de comunicación han ido evolucionando con la
tecnología y han servido para satisfacer las necesidades de comunicación del hombre.
Estos recursos audiovisuales que intervienen en la difusión de la comunicación y que llegan de manera
directa, forman una matriz de identidad en el espectador, que puede ser vidente y/u oyente. Los
medios de comunicación indudablemente influyen de manera directa en la formación de la identidad
del usuario.
Los medios de comunicación influyen permanentemente en la sociedad, modificando sus modos de
vida, sus elecciones, sus costumbres, el consumo y la opinión pública. Hoy en día, constituyen una
herramienta eficaz que nos permiten mantenernos en continua comunicación con los distintos sucesos
sociales, políticos y económicos tanto nacionales como internacionales. Se han incorporado
rápidamente en nuestra sociedad; es cada vez mayor su importancia. Influyen sobre la forma de actuar
y de pensar de las personas, logran modificar la forma en que los hombres conocen y comprenden la
realidad que los rodea.
Pero todas las ventajas que nos brindan los medios de comunicación masivos pueden convertirse en
graves inconvenientes si no son utilizados correctamente. En la actualidad este problema preocupa a
la mayoría de la población, ya que se los utiliza para manipular a la sociedad. Además disminuye las
relacione afectivas, la sociabilización y el contacto con lo natural.

Leer
más: http://www.monografias.com/trabajos105/mediosdecomunicacion/mediosdecomunicaci
on.shtml#ixzz4uxd2n2sz

Los Medios de comunicación de masas influyen sobre las personas, modificando sus modelos de vida,
sus elecciones, sus costumbres, el consumo y la opinión pública.
Hoy en día, los medios de comunicación constituyen una herramienta persuasiva que nos permiten
mantenernos en continua comunicación con los distintos sucesos sociales, políticos y económicos
tanto a escala nacional como internacional.
Esta influye sobre la forma de actuar o de pensar de las personas, logra modificar la forma en que los
hombres conocen y comprenden la realidad que los rodea.
La vida en las sociedades avanzadas está totalmente mediatizada. Conocer los medios o instrumentos
que se utilizan en la mediación social los puede dirigir hacia objetivos positivos o negativos.
Aspectos Positivos:
La información llega a diferentes lugares del planeta en forma inmediata, por ejemplo a través de
noticias que nos informa sobre los acontecimientos más relevantes de cada país, además de
entretenernos. También estos medios hacen posible que muchas relaciones personales se mantengan
unidas o por lo menos, no desaparezcan por completo.
Aspectos Negativos:
Las características negativas recaen en la manipulación de la información y el uso de la misma para
intereses propios de un grupo específico, ya que los medios de comunicación masivos están siendo
controladas por las ideologías políticas, religiosas y económicas de éstos que modifican la manera en
que los seres humanos conocen y comprenden la realidad que nos rodea.
Por Ezequiel Adamovsky. En esta nueva entrega de nuestros mensuales fragmentos de historia
popular*, nos detenemos en el surgimiento de los medios masivos de comunicación y el nacimiento
de la cultura de masas en el país. La radio, el cine y la prensa escrita.

En las primeras décadas del siglo XX, los nuevos medios de comunicación masiva y la progresiva
comercialización del entretenimiento tuvieron un profundo impacto en las culturas y valores presentes
en el mundo popular.

En 1920 se realizó en Buenos Aires una de las primeras transmisiones radiales de interés general del
mundo. Para fines de la década la radiofonía argentina era un negocio en rápida expansión y a
comienzos de los años cuarenta había ya diecinueve emisoras en la capital y otras veinte en el resto
del país, con programas de todo tipo, desde música, humor y radioteatros, hasta noticias, discursos
políticos y espectáculos deportivos. Según el censo de 1947, una de cada dos familias en todo el país
poseía un aparato de radio. La distribución regional, sin embargo, no era homogénea: mientras en
zonas rurales la proporción descendía marcadamente, en Buenos Aires había una radio en el 82% de
los hogares, lo que da una idea de la amplia penetración que ya había logrado entre las clases
populares.

El cine también alcanzó un carácter masivo en estos años. En 1896 se realizaron las primeras
funciones en Buenos Aires y para la década de 1910 las películas mudas eran una atracción popular.
Con el advenimiento del cine sonoro se desarrolló rápidamente una industria nacional, aunque las
películas norteamericanas siguieron captando una porción mayoritaria de la audiencia.

El primer largometraje argentino con sonido se produjo en 1933; seis años más tarde ya había nueve
estudios y se estrenaban un promedio de 50 cintas nacionales por año. Para entonces el cine era un
entretenimiento decididamente popular. En 1929 había 972 salas de cine en todo el país, de las que
152 estaban en la ciudad de Buenos Aires, muchas de ellas en barrios obreros como Pompeya y La
Boca, donde la entrada tenía un precio accesible incluso para el salario de un trabajador. En los años
siguientes las salas y los espectadores siguieron multiplicándose.

Algo similar sucedió con la prensa escrita. Aunque ya se publicaban diarios desde mucho tiempo antes,
en los años veinte surgió un nuevo tipo de periodismo, más cercano al mundo popular. El
diario Crítica fue el que marcó el tono, con una serie de novedosas estrategias para atraer lectores.
Las noticias sensacionalistas, los sucesos policiales truculentos y las crónicas deportivas adquirieron
un lugar central. Pero además Crítica se presentó explícitamente como “la voz del pueblo” e hizo todo
lo posible por ganarse la simpatía popular: instaló una oficina para atender reclamos de los más
necesitados y hasta mandaba camiones a repartir regalos a las barriadas y conventillos. Así consiguió
convertirse en el diario más leído de Argentina y uno de los de mayor llegada de todo el mundo,
logrando en 1939 imprimir el récord de más de 810.000 ejemplares en un día. Fue también el primer
“multimedio”, ya que tuvo su propio programa de radio y noticieros en los cines.

Su pretensión de ser la voz del pueblo no le impidió posicionamientos políticos en sentido contrario. Si
bien denunciaba permanentemente la pobreza y las injusticias, sus páginas llamaban a la aceptación
del orden existente mediante historias edificantes de humildes trabajadores que progresaban gracias
a su esfuerzo individual. Por otra parte, Crítica apoyó activamente el golpe militar de 1930 y el régimen
fraudulento del general Justo, de carácter marcadamente anti obrero.

El surgimiento de los medios de comunicación masiva significó un cambio decisivo en el mundo


popular (especialmente el urbano), similar en sus alcances al que venía trayendo la escolarización.
Anteriormente las clases populares todavía conservaban una cierta autonomía a la hora de definir su
propia cultura y los lugares y maneras en que disfrutaban del tiempo libre. Aunque los mensajes
procedentes del mundo de la clase alta no dejaban de tener su influencia, eran ellas las que creaban
y difundían buena parte de los lenguajes, ideas, imágenes, información, música, divertimentos, etc.
que enmarcaban su vida cotidiana. Todo eso fue cambiando con la aparición de los medios masivos
de comunicación. Una porción cada vez más grande de la cultura popular se fue transformando e
integrando en una cultura de masas elaborada y transmitida por empresas mediáticas y del
entretenimiento.

Aunque todavía en estos años muchas de ellas eran poco más que pequeños emprendimientos en
manos de improvisados, la tendencia histórica fue la de una progresiva transformación en verdaderas
compañías capitalistas. Como las de cualquier otro rubro, estas empresas apuntaban a generar
ganancias y estaban en manos de personas que no pertenecían al mundo popular. Inevitablemente,
los mensajes que transmitieron estuvieron teñidos por la mirada y las opiniones de sus dueños y
administradores y por los valores implícitos del mercado. Así, los medios de comunicación y la
comercialización del entretenimiento llevaron contenidos nuevos a un público mucho más amplio, pero
al costo de debilitar su capacidad de influir sobre ellos de manera directa.

Para quienes deseaban difundir ideas y valores alternativos, como los anarquistas, socialistas, etc., la
competencia con la cultura dominante de pronto se volvió mucho más desigual. Anteriormente, con su
incansable labor de edición y de educación popular, lograban contrapesar los mensajes de la élite con
sus propios contra mensajes clasistas. Pero de pronto la distancia se había vuelto sideral. Instalar una
radio, montar un estudio cinematográfico, imprimir cientos de miles de copias de un periódico, contratar
a las estrellas más cotizadas del momento, estaba mucho más allá de las posibilidades de cualquier
grupo de trabajadores, por bien organizados que estuvieran. Cuando la televisión comenzara a
difundirse en la segunda mitad de la década del ’50, esta brecha se haría incluso más profunda.

Con todo, la aparición de una cultura de masas no significó que las clases bajas perdieran todo espacio
para la suya propia. Durante este período el mundo rural se mantuvo todavía bastante al margen de
su influencia. En el espacio urbano siguieron existiendo formas de sociabilidad y de entretenimiento
previas, desde peñas y guitarreadas, hasta riñas de gallos.
Aunque leyes y edictos policiales buscaron moldear el tiempo libre popular, no siempre lo consiguieron.
En Córdoba, por ejemplo, una serie de decretos adoptados desde 1890 prohibieron la embriaguez, los
juegos de azar, bañarse desnudo en los ríos y decir malas palabras. También allí, como en otros sitios,
se intensificaron los intentos de prohibir el carnaval o al menos sus manifestaciones más revulsivas.
Como todos ellos fueron inútiles, desde 1904 las clases “decentes” de la ciudad cambiaron de
estrategia: ahora buscaron institucionalizar el carnaval céntrico, organizando y supervisando los
desfiles de carrozas y otorgando premios a las de su preferencia (que no salieron ser las de los negros
“candomberos” sino otras organizadas por empleados de comercio o gente más “respetable”). Pero en
cualquier caso, el carnaval siguió siendo una celebración con masiva participación popular y una
ocasión propicia para la expresión de una cultura plebeya, visible por ejemplo en las innumerables
murgas barriales que florecieron desde los años veinte en varias ciudades.

Pero incluso dentro de la nueva cultura de masas las clases bajas tuvieron cierta influencia, aunque
indirecta. Como los medios de comunicación y las industrias del entretenimiento necesitaban vender
sus productos, inevitablemente tenían que tener en cuenta los gustos populares. Ninguna cultura es
masiva si no la consumen las masas y para ello era necesario que la oferta incluyera elementos que
ellas pudieran reconocer como propios. Pero como, a su vez, estos elementos pasaban por el tamiz
de empresas y de personas que no pertenecían al mundo plebeyo, se abría así un nuevo espacio para
la circulación de manifestaciones culturales entre los mundos de la clase baja y la clase alta. Los
contornos de este espacio eran imprecisos y hasta cierto punto “anárquicos”: si un empresario o autor
pensaba que podía hacer dinero con ello, podía darse el caso que ofreciera incluso productos
culturales rechazados por la élite o políticamente inconvenientes. Por esa vía, se introdujeron incluso
elementos “clasistas” también en la cultura de masas.