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TEMA 1 HIDRATOS DE CARBONO

Los hidratos de carbono o sacáridos son moléculas biológicas simples


en cuanto a su composición química. Sin embargo, desempeñan
funciones vitales fundamentales. Se representan por la fórmula
estequiométrica (CH2O)n. Algunos pueden estar modificados conteniendo
otros grupos como fosfato, sulfato o amino.

Las unidades monoméricas son los monosacáridos; la unión de dos


monosacáridos forma los disacáridos. Cuando se unen pocas unidades
monosacáridas se denominan oligosacáridos y polisacáridos cuando se
unen muchos monómeros.
Los hidratos de carbono desempeñan funciones muy variadas en los
seres vivos, y juegan un papel central en el ciclo energético de la biosfera.
1. Monosacáridos

Los monosacáridos son los azúcares más simples. Se sintetizan a


partir de precursores que se obtienen de CO2 y el H2O por medio de la
fotosíntesis. Los organismos heterótrofos obtienen los monosacáridos
de los nutrientes.
La principal característica es que responden a la fórmula (CH2O)n,
siendo n un rango de 3 a 7. Químicamente los monosacáridos son
polihidroxialdehídos o polihidroxicetonas. Su clasificación se basa
atendiendo al grupo carbonilo (C=O), es decir, si este grupo es un
aldehído (aldosas) o bien una cetona (cetosas), así como al número
de átomos de carbonos. De esta forma, los monosacáridos más
pequeños se denominan triosas, y se indica si se trata de un aldehído
o una cetona con el prefijo correspondiente.

La glucosa es el monosacárido más importante, el más abundante en


la naturaleza, y el que juega un papel central en el metabolismo
celular, además de ser el monosacárido principal en la mayoría de los
polisacáridos.
Otras aldohexosas importantes son la galactosa y la mañosa. Entre
las cetohexosas la más abundante es la fructosa, y dentro de las
aldopentosas se encuentran la ribosa, por tomar parte de importantes
nucleótidos (como el ATP) y de los ácidos ribonucleicos.
Los isómeros estructurales tienen la misma fórmula química, pero
se diferencian en la localización de sus átomos y grupos funcionales.
Una característica fundamental de los monosacáridos es que
presentan esteroisomería, debido a la presencia de carbonos
asimétricos, es decir, son moléculas quirales (imágenes especulares
no superponibles).
Por ejemplo, el gliceraldehído, se observa que el carbono situado en
posición 2 (C-2) es un carbono asimétrico, también denominado
centro quiral, es decir, aquel que tiene cuatro sustituyentes
diferentes, por lo tanto, tiene dos posibles isómeros ópticos del tipo
enantiómeros.
Dos enantiómeros son indistinguibles desde el punto de vista químico
y comparten casi todas las propiedades físicas. Estas dos moléculas
sólo difieren en la forma en que interaccionan con la luz polarizada.
Desde el punto de vista biológico, un enantiómero podrá interaccionar
con otra molécula que también sea quiral, por ejemplo, el centro activo
de una enzima.
Cada centro quiral tendrá dos posibles configuraciones, denominadas
D o L. Por lo tanto, una molécula con n centros quirales tendrá 2n
posibles esteroisómeros.
Existen cuatro centros quirales en las aldohexosas (24 = 16
esteroisómeros), sin embargo, en la naturaleza se encuentra solo las
ocho configuraciones D ya que, únicamente es activo uno de los dos
posibles enantiómeros. Todo esteroisómeros que no sea enantiómero
se denomina diasteroisómero.
La glucosa se diferencia de la galactosa y la manosa en la disposición
de uno solo de los centros quirales; este tipo de diasteroisómeros se
denominan epímeros. Para que un epímero se convierta en otro, se
tiene que romper y formar un nuevo enlace, por lo que es necesaria
que esta reacción esté catalizada por una enzima.
Los monosacáridos en solución acuosa pueden adoptar una forma
ciclada cuando uno de sus grupos hidroxilo reacciona con el grupo
carbonilo, sea aldehído o cetona, de su misma molécula, y forman un
enlace denominado hemiacetal o hemicetal, respectivamente.

Los azúcares de seis o más carbonos adoptan una forma de anillo de


seis miembros denominado piranosa. Las cetosas de seis carbonos y
las aldosas de cinco adoptan la forma de un anillo de cinco miembros
denominándose furanosa.

Los nuevos esteroisómeros se denominará anómeros y se diferencian


en la disposición del grupo OH del nuevo carbono asimétrico
denominado carbono anomérico. Sólo varía la configuración de este
carbono, quedando los sustituyentes de los demás centros quirales en
la misma disposición.
Si el OH está en el lado opuesto del anillo del grupo CH2OH que
designa la configuración D O L se denomina anómero α y si están al
mismo lado del plano se denomina anómero β. La configuración α
presentará el OH debajo del plano y la β por encima. Los dos anómeros
de la D-glucosa tienen propiedades físicas y químicas diferentes. En
solución acuosa los anómeros se interconvierten libremente
(mutarrotación), llegando al equilibrio.
La representación de los anillos según la Proyección de Haworth,
simula un anillo plano para las formas pirano y furano. Sin embargo,
debido a la estructura tetraédrica del carbono, adoptan
conformaciones más estables termodinámicamente, denominadas
conformación en silla.
La disposición de los sustituyentes en el plano axial o ecuatorial
dependerá de lo voluminosos que sean los sustituyentes del carbono,
y tendrá gran influencia en la disposición espacial y, por lo tanto, en
la función que desempeñará en la célula.
Considerando las posibles reacciones químicas, se puede analizar
aquellas modificaciones que sufren algunos monosacáridos en la
celula.
- Oxidaciones:

Si la oxidación la sufre el grupo aldehído, convirtiéndose en un


grupo carboxilo, se produce un ácido adónico, como es el caso del
glucónico en la oxidación del C-1 de la glucosa (sufijo –ónico).

La capacidad de ser oxidados hace que los monosacáridos tengan


poder reductor, siendo ésta una de las características distintivas
de estas moléculas para su identificación por métodos bioquímicos.

Si la oxidación la sufre un alcohol primario de las aldosas (C-6)


se convierte en un ácido urónico, como el glucurónico en el caso
de la glucosa (sufijo -urónico).

En este caso puede presentarse en forma ciclada, y es un azúcar


ácido muy frecuente en los polisacáridos presentes en las células
animales. En condiciones fisiológicas estará ionizado presentando
carga negativa, denominándose glucuronato.
Puede existir la oxidación de los dos carbonos de los extremos, y
entonces aparece la forma aldárica, con dos grupos carboxilos.

Las lactonas son una forma ciclada, pero en este caso mediante
un enlace éster, entre el carboxilo oxidado del carbono 1 y un
alcohol de la misma molécula, normalmente el carbono 5. Un
ejemplo es la vitamina C.
- Reducciones:

Los grupos aldehído y cetona pueden sufrir reacciones de


reducción a grupos alcohol. Existen muchos azúcares alcohol,
alditoles, presentes en la célula, como el glicerol, el mio-inositol,
que forma parte de varios lípidos de membrana, el ribitol,
componente de la flavina adenindinucleótido (FAD). Otros se
utilizan como edulcorantes, como el xilitol, y el sorbitol, por
reducción de la glucosa.

Otra forma reducida son los desoxiazúcares, donde se ha


sustituido un grupo OH por un H. El más importante es la
β-D-2-desoxirribosa, por ser el azúcar presente en los nucleótidos
que forman el DNA.

- Esterificación:

Los numerosos grupos hidroxilos permiten la unión mediante


enlaces éster de un ácido fosfórico, formando los azúcares fosfato,
de gran importancia biológica dado su alto valor energético.

Importantes intermediarios metabólicos de la oxidación de la


D-glucosa son la D-glucosa 6-fosfato y la D-gliceraldehído
3-fosfato. Además, la D-ribosa y D-desoxirribosa también son
esterificadas para ser incorporadas en la síntesis de los ácidos
nucleicos.
- Aminoazúcares:

Cuando se produce la sustitución del grupo OH del C-2 de un


carbohidrato por una amina (-NH2), se obtiene un aminoazúcar.

La D-glucosamina y la D-galactosamina son aminoazúcares muy


frecuentes en polisacáridos. Además, pueden acetilarse mediante
enlaces amida, convirtiéndose, por ejemplo, en
N-acetilglucosamina.

Otro derivado aminado importante es el N-acetilmurámico,


aminoazúcar que tiene un ácido carboxílico de tres carbonos (ácido
láctico) esterificado en el C-3 del azúcar (componente de la pared
de las bacterias).

Un derivado aminoazúcar ácido importante por estar presentes en


muchos componentes glucoconjugados y glucolípidos de las
membranas de células animales es el N-acetilneuramínico; éste y
sus derivados se nombran como ácidos siálicos.
2. Oligosacáridos

Una reacción muy importante es la que produce la unión covalente de


dos azúcares, mediante un enlace de condensación.
La reacción entre un hidroxilo cualquiera de un monosacárido con el
grupo OH del carbono anomérico (C-1 en aldosas y C-2 en cetosas) de
un azúcar diferente, producirá la unión mediante un enlace
O-glucosídico de los dos monosacáridos.
En la célula, será catalizado por diferentes enzimas, de acuerdo con
los azúcares que intervengan en la reacción. Las Enzimas distinguen
no solo el tipo de azúcar sino también el tipo de anómero.
La unión de dos monosacáridos mediante este tipo de enlace permitirá
la extensión de la molécula, ya que quedará libre siempre un -OH del
carbono anomérico para iniciar otro enlace O-glucosídico y podrá, por
lo tanto, formar oligosacáridos o polisacáridos, dependiendo de si se
unen pocas o muchas unidades. Este tipo de enlace se denomina
monocarbonílico, ya que solo uno de los -OH del enlace es aportado
por un carbono anomérico.
Sin embargo, si la unión entre dos monosacáridos se realiza aportando
ambos azúcares su -OH del carbono anomérico se producirá un enlace
dicarbonílico, imposibilitando que el disacárido siga extendiéndose,
y perdiendo también su poder reductor.
Otro tipo de enlace glucosídico es el que tiene lugar entre el grupo
hidroxilo del carbono anomérico y una amina cualquiera. En este caso
se formará un enlace N-glucosídico. Los nucleótidos son moléculas
de gran importancia biológica en el que interviene este tipo de enlace
donde se produce la unión de una amina de la base nitrogenada a un
-OH del carbono anomérico de la ribosa o de la desoxirribosa.
Las proteínas también pueden establecer uniones covalentes de este
tipo con los azúcares. Para establecer un enlace O-glucosídico, la
proteína debe aportar al enlace un grupo hidroxilo de alguno de los
radicales de sus aminoácidos, y se producirá un N-glucosídico si el
radical del aminoácido aporta una amina. El azúcar siempre deberá
aportar al enlace un grupo hidroxilo de un carbono anomérico.
La unión de dos monosacáridos mediante el enlace O-glucosídico
producirá una gran variedad de disacáridos, dependiendo de los
monómeros que participen en el enlace. Los disacáridos más comunes
son los que se forman por unión de, al menos, una molécula
D-glucosa.

El simple hecho de que la unión fije un tipo de anómero α o β,


producirá un disacárido diferente, con diferentes características
físicas, químicas y, por lo tanto, biológicas. Por ejemplo, la unión de
dos moléculas de D-glucosa mediante enlaces (α1→4), produce el
disacárido maltosa, pero si la unión es de tipo (β1→4) se produce la
celobiosa.
Los humanos podemos digerir la maltosa, ya que tenemos enzimas
que hidrolizan este tipo de enlaces (α1→4), sin embargo, no somos
capaces de digerir la celobiosa ya que carecemos de enzimas
hidrolíticas que rompan enlaces (β1→4).
También son importantes los disacáridos formados por unidades
monosacáridas diferentes, como son la lactosa y la sacarosa. La
lactosa está formada por uniones (β1→4) entre galactosa y glucosa,
aportando la galactosa el carbono anomérico de la glucosa. Es, por lo
tanto, un azúcar reductor, como la maltosa y la celobiosa.
El disacárido más abundante es la sacarosa (azúcar de mesa),
formada por la unión entre la glucosa y la fructosa mediante enlace
(α1→β2), es decir, ambos azúcares aportan al enlace los carbonos
anoméricos, formando un enlace dicarbonílico, y quedando en
consecuencia el disacárido sin poder reductor o azúcar no reductor.
Existe gran heterogeneidad de los oligosacáridos, según la naturaleza
de las moléculas que lo formen y el tipo de enlace O-glucosídico que
los una.
Un oligosacárido se identificará por las moléculas que lo formen, por
su secuencia, las formas anoméricas y los enlaces que lo comprendan.
Aportando una importante información a la molécula que lleve unido
el oligosacárido, ya que este tipo de moléculas suele asociarse a
proteínas o a lípidos.
Una característica importante en la naturaleza de los monosacáridos
que forman estas estructuras oligosacáridas es la aparición de
azucares complejos (N-acetilglucosamina, N-acetilneutroamínico y los
azúcares ácidos).
3. Polisacáridos

La mayoría de los hidratos de carbono se encuentran en la naturaleza


formando polímeros de gran masa molecular y tamaño, es decir, en
forma de polisacáridos, también denominados glucanos.

Se clasifican en homopolisacáridos, formados por el mismo tipo de


monosacáridos, o heteropolisacáridos, si lo están por diferentes
monosacáridos.

Además, también podrán diferir en la longitud y dis-posición de las


cadenas; en forma lineal o ramificada, según cómo estén enlaza-dos.

Los polisacáridos los clasificaremos según la función que desempeñan


en la naturaleza: función de reserva energética o por la capacidad de
formar estructuras.

La principal manera que tienen los organismos de almacenar la


glucosa cuando no la necesitan es crear grandes polímeros, que se
acumulan en forman de grá-nulos en el interior de las células.
El almidón está formado por dos polímeros, la amilosa y la
amilopectina. La amilosa es un polímero lineal de glucosas unidas por
enlaces (α1→4), mientras que la amilopectina está ramificada. En este
caso las glucosas están unidas también por (α1→4), pero aparecen
ramificaciones cada 24-30 residuos.
La ramificación se produce por la posibilidad de una glucosa de
establecer mediante un enlace (α1→6) otro enlace glucosídico con una
cadena de glucosas. La mayoría de las células vegetales sintetizan
almidón.
El glucógeno es el polisacárido de reserva principal de las células
animales. Está altamente ramificado, cada 8-12 residuos de glucosa
unidas por enlaces (α1→4) aparece una ramificación mediante enlaces
(α1→6). Esto hace que sea más compacto que el almidón.
Tienen una masa molecular muy alta, se almacena principalmente en
el hígado y en el músculo, donde se acumulan varias moléculas
individuales de gran tamaño.

Se puede apreciar que cada rama tiene un extremo no reductor, sin


embargo, cada molécula completa de glucógeno solo presenta un
único extremo reductor.
Las enzimas que se encargan de eliminar las moléculas de glucosa
desde los extremos no reductores pueden trabajar a la vez haciendo
que la obtención de glucosa a partir del glucógeno cuando la célula lo
requiere sea muy rápida.
Una gran ventaja de almacenar la glucosa en forma de glucógeno es
que esta forma molecular tiene una osmolaridad muy reducida.
Los dextranos son polímeros de glucosa unidos por enlaces (α1→6)
con ramificaciones (α1→3), pudiendo también tener ramificaciones
(α1→2) y (α1→4). Son sintetizados por bacterias y levaduras, y tienen
importancia en la formación de la placa dental debido a su carácter
pegajoso, en la formación del biofilm en la superficie del diente, lo que
permitirá una adherencia y, por lo tanto, la colonización bacteriana.

Estas bacterias utilizarán estos polisacáridos extracelulares como


fuente de adhesión, pero también como fuente de nutrientes, ya que
existen enzimas que pueden degradarlos en componentes
monosacáridos que serán utilizados por las bacterias como fuente de
energía.
Una característica común a todos los polisacáridos estructurales de
los diferentes organismos es la presencia de enlaces glucosídicos tipo
β.
La celulosa que forma la pared de las células vegetales y la quitina
que forma el exoesqueleto de los artrópodos (como los insectos y
crustáceos) son homopolisacáridos que forman estructuras
insolubles, siendo muy abundantes en la naturaleza.
La celulosa son polímeros lineales de glucosas unidas por enlaces
(β1→4); la quitina es prácticamente igual, pero difiere en que la
glucosa está N-acetilada en el carbono 2.
Ambos son lineales y la disposición en el espacio de los anillos de
pirano, experimenta una ro-tación de 180° con respecto a las
moléculas vecinas produciendo una estruc-tura extendida de largas
fibras de celulosa.
Además, la gran cantidad de grupos hidroxilos altamente polares
permite una asociación mediante puentes de hidrógeno entre las
diferentes moléculas de glucosa, tanto intracatenarios como
intercatenarios, lo que produce estructuras muy rígidas y poco
solubles en agua.

Las bacterias también tienen paredes celulares rígidas formadas por


polisacá-ridos unidos por enlaces tipo β(1→4). El peptidoglucano es
un heteropolisacárido formado por moléculas de N-acetilglucosamina
y ácido N-acetilmurámico unidas de forma alternada por enlaces
β(1→4). Una particularidad de esta estructura es que las largas
moléculas lineales de este heteropolisacárido se unen entre sí por
enlaces covalentes.
Esta estructura de cadenas de polisacáridos unidos por pequeños
puentes de aminoácidos da una gran rigidez a la pared bacteriana,
protegiéndola de los cambios externos a los que se exponen las
células. La secuencia de los péptidos difiere entre las diferentes
especies bacterianas.
Otra particularidad de estas estructuras es que los péptidos alternan
aminoácidos D y L, dando una ventaja a las bacterias ya que
difícilmente serán atacadas por las enzimas celulares que únicamente
son capaces de reconocer, y por tanto romper, enlaces entre
L-aminoácidos.
El agar es un polisacárido de las paredes de las algas rojas marinas;
compuesto de una mezcla de heteropolisacáridos sulfatados. Su
característica principal es la capacidad de formar geles, y sirve como
soporte para el crecimiento de colonias bacterianas en el laboratorio.
Las células animales no requieren una pared rígida que las proteja,
como en los organismos unicelulares y en las plantas. Sin embargo,
las células de los tejidos animales se encuentran embebidas en un
material gelatinoso, la matriz extracelular, que mantiene unidas a las
células y que está compuesta por una red de moléculas de
heteropolisacáridos y proteínas fibrosas (como colágeno y elastina) y
proteínas de anclaje a las células epiteliales (como la fibronectina y la
laminina).
La consistencia gelatinosa es conferida por los heteropolisacáridos,
denominados glucosaminoglucanos (GAG), altamente hidratados
debido a su naturaleza ácida. Éstos proporcionan a los tejidos
resistencia a la compresión y rellenan los espacios intercelulares;
además, su naturaleza porosa permite la difusión de nutrientes y
oxígeno por los tejidos.
La naturaleza de los diferentes tejidos conjuntivos dependerá de la
proporción y el tipo de polisacáridos y proteínas fibrosas que
contengan.
Los GAG son heteropolisacáridos formados por unidades disacáridas
unidas por enlaces alternos. La unidad está formada por
N-acetilglucosa-mina o N-acetilgalactosamina siendo el otro
monosacárido que forma parte de esta unidad un ácido urónico
(D-glucurónico o L-idurónico).
Esta naturaleza ácida provoca una disposición en el espacio muy
extendida de las grandes cadenas de polisacáridos para disminuir así
la repulsión de sus cargas negativas. Además, estas estructuras
promueven la asociación con moléculas que interaccionen
electrostáticamente con ellas.
En la matriz extracelular los GAG se suelen unir covalentemente a
proteínas formando proteoglucanos.

El ácido hialurónico es uno de los principales GAG de la matriz


extracelular, y forma grandes masas moleculares. Además, ocupa un
gran volumen, debido al gran contenido de moléculas de agua que
contiene, unidas por puentes de hidrógeno a los grupos OH y por
atracción electrostática por los grupos ácido del glucurónico.
Los enlaces glucosídicos que mantienen unidos este polímero pueden
ser degradados por la enzima hialuronidasa, que es secretada por
algunas bacterias patógenas lo que les confiere una mayor facilidad
para invadir los tejidos.
4. Glucoconjugados

La superficie celular y la matriz extracelular están compuestas de


moléculas ricas en hidratos de carbono. En este caso, los azúcares
están unidos covalentemente por proteínas o lípidos de membrana;
siendo el glucoconjugado la molécula biológicamente activa.
El papel de los azúcares es el de transportar información: actúan en
el reconocimiento y adhesión celular, migración celular, respuesta
inmunitaria, etc.
Los glucolípidos son moléculas de lípidos de la membrana
(esfingolípidos) unidos covalentemente a oligosacáridos; las
glucoproteínas son proteínas unidas a oligosacáridos muy diversos y
los proteoglucanos son proteínas que se unen específicamente a los
polisacáridos GAG.
La proporción glucídica es menor en las glucoproteínas que en los
proteoglucanos, donde los GAG representan la mayor parte de su
masa. El hecho de que los glucoconjugados siempre estén orientados
hacia al exterior celular vienen determinado por su síntesis.
La variedad de GAG va a determinar 30 tipos diferentes de moléculas
de proteoglucanos. La unidad básica es una "proteína núcleo". Este
GAG se une a una secuencia fija de la proteína núcleo, Gly-X-Gly-Ser.
A excepción del queratán sulfato y del ácido hialurónico, el resto se
unen la proteína núcleo a través del puente trisacárido Gal-Gal-Xyl.
El queratán sulfato también se puede unir a proteínas mediante
enlaces N-u o-glucosídico, mientras que el ácido hialurónico (el GAG
más largo), no parece formar proteoglucanos, aunque forma parte de
estructuras ricas en proteoglucanos de la matriz.
Existen varias familias de proteínas núcleo: las sindecán, son
proteínas transmembranales que tienen unidos el sulfato de
condroitina y el sulfato de heparán; los glupicanos, son una familia
de seis miembros y están también anclados a la membrana.
Existen otras que se secretan al medio extracelular, formando parte
de la matriz extracelular. Los proteoglucanos suelen sufrir
transformaciones en las moléculas de azúcares, como epimerizaciones
y sulfataciopes. Se alternarán regiones en el GAG con dominios
sulfatados (dominios S) otros sin modificar.
Se asociarán estos dominios con otras provocando transmisión de
información.
Algunas veces se pueden formar grandes agregados de
proteoglucanos. Este es el caso del agrecán, una gran estructura que
da consistencia, resistencia y tensión a la matriz del tejido conjuntivo
de los cartílagos.
La adición de los oligosacáridos se realiza durante el proceso de
síntesis de proteínas en el retículo endoplásmico (RE). El destino final
de la proteína vendrá determinado por la modificación que sufran los
azúcares que se adicionaron en primer lugar en el RE.
Las glucoproteínas siempre van a tener unidos covalentemente los
oligosacáridos a un determinado aminoácido de la proteína. Aunque
la porción azucarada de las glucoproteí-nas es mucho menor que la
de los proteoglucanos, son estructuralmente mucho más complejos.
Los monosacáridos pueden ser modificados, por ejemplo, por adición
de grupos sulfato. Esta estructura oligosacárida será una pieza
fundamental de la glucoproteína, debido a la disposición espacial,
para el reconocimiento por una proteína.
5. Conceptos clave

- Los hidratos de carbono desempeñan funciones muy diversas:


almacenamiento y obtención de energía, formación de estructuras,
comunicación celular, etc.

- Los monosacáridos presentan un único grupo carbonilo (aldehído


o cetona) y muchos grupos hidroxilos.

- Los monosacáridos se clasifican en función de su grupo funcional


en aldosas o cetosas (tabla resumen).

- La presencia de carbonos asimétricos determina que los


monosacáridos presenten esteroisomería.

- Los enantiómeros son moléculas cuya imagen especular no es


superponible. En la naturaleza sólo un enantiómero es
biológicamente activo, siendo la forma D la presente en los hidratos
de carbono naturales.

- Los epímeros se diferencian en la disposición de los sustituyentes


de uno solo de sus centros quirales.

- Los monosacáridos en solución acuosa adoptan una configuración


ciclada que presenta un nuevo carbono asimétrico denominado
carbono anomérico.

- Debido al poder reductor de los monosacáridos, las pruebas de


identificación de los azúcares se basan en su capacidad de reducir
reactivos con Cu2+ provocando un cambio de color fácilmente
medible.

- Los polímeros de monosacáridos (disacáridos, oligosacáridos y


polisacáridos) se forman mediante enlace o-glucosídico. Dicho
enlace puede ser monocarbonílico o dicarbonílico.

- Los disacáridos con enlaces monocarbonílico mantienen su poder


reductor (maltosa, lactosa). Los disacáridos con enlace
dicarbonílico pierden su carácter reductor (sacarosa).

- La celulosa es un polisacárido estructural que forma parte de las


paredes celulares. La quitina forma el exoesqueleto de los
artrópodos.
- El peptidoglucano es un heteropolisacárido que forma las paredes
celulares bacterianas.

- Los polisacáridos de reserva unen sus unidades de glucosa


mediante enlaces o-glucosídicos tipo α.

- El glucógeno es el polisacárido que almacena la glucosa en las


células animales, mientras que el almidón es el polisacárido de
reserva vegetal.

- Los polisacáridos estructurales de las células animales son los


glucosaminoglucanos. La gran resistencia de los tejidos
cartilaginosos y la dureza del tejido óseo frente a la consistencia
gelatinosa del humor vítreo del ojo, radica en la naturaleza de los
hidratos de carbono de la matriz extracelular.

- Los glucoconjugados son macromoléculas formadas por lípidos o


proteínas unidos a una porción glucídica.

- La porción oligosacárida de una glucoproteína o de un glucolípido


provoca que dicha molécula adquiera una compleja estructura
"rica en información".
7. Tabla Resumen

Clasificación de los Hidratos de Carbono


Unidad Grupo Funcional Nº Carbonos Ejemplos Poder Reductor
3C Aldotriosa Gliceraldehído
Aldosa 4C Aldotetrosa Eritrosa
Aldehído 5C Aldopentosa Ribosa
Monosacárido 6C Aldohexosa Glucosa Sí
3C Cetotriosa Dihidroxiacetona
Cetosa 4C Cetotetrosa Eritrulosa
Cetona 5C Cetopentosa Ribulosa
6C Cetohexosa Fructosa
Unidad Grupo Funcional Ejemplos Fuente de Origen Poder Reductor
O-glucosídico Lactosa Leche
monocarbonílico Maltosa Cereales Sí
Disacárido Celobiosa Celulosa
O-glucosídico Sacarosa Azúcar de caña No
dicarbonílico
O-glucosídico Dextranos Bacterias
Reserva enalce α Almidón Plantas
Glucógeno Animales
Polisacárido O-glucosídico Peptidoglucano Bacterias No
enalce β Celulosa Plantas
Estructural Quitina Animales Invertebrados
GAG Animales Vertebrados
Glucoconjugados
Glucolípido Lípido (esfingolípido) Monosacárido, disacárido, oligosacárido
Glucoproteína Proteína Oligosacáridos
Proteoglucano Proteína Polisacáridos (GAG)