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LEY DE PLANEACIÓN

Esta ley cuenta con 7 capítulos integrando a 44 artículos regulando al gobierno en


cuanto a las actividades de la Administración Pública Federal, las cuales van
encaminadas a que el Estado haga valer su razón de ser que es el bien común.

El primer capítulo se titula “Disposiciones Generales” donde nos dice en el primer


artículo que las disposiciones de esta Ley son de orden público e interés social, se
tiene por objeto las normas y principios básicos conforme a los cuales se llevará a
cabo la Planeación Nacional del Desarrollo, las bases de integración y
funcionamiento del Sistema Nacional de Planeación Democrática, para que el
Ejecutivo Federal coordine sus actividades de planeación con las entidades
federativas, conforme a la legislación aplicable y para que las acciones de los
particulares contribuyan a alcanzar los objetivos y prioridades del plan y los
programas.

Aquí se mencionan términos necesarios para el funcionamiento del gobierno y


forman parte vital en la actuación del Estado mexicano. El gobierno debe elaborar
planes, pero debe hacerlo con un sentido, con una justa razón; en las normas que
se han establecido se encuentran los límites y alcances de su actuación, misma -
repito- que debe conducir hacia el bien común y para llegar a él hay que pensar
en desarrollo.

Siguiendo con este capítulo se coincide en que mediante la planeación se fijarán


objetivos, metas, estrategias y prioridades; se asignarán recursos, responsabilidades
y tiempos de ejecución, se coordinarán acciones y se evaluarán resultados.
También se menciona la planeación de desarrollo, que es la que precisará los
objetivos nacionales, estrategia y prioridades del desarrollo integral y sustentable
del país contendrá previsiones sobre los recursos que serán asignados a tales fines;
determinará los instrumentos y responsables de su ejecución, establecerá los
lineamientos de política de carácter global, sectorial y regional; sus previsiones se
referirán al conjunto de la actividad económica y social, tomando siempre en
cuenta las variables ambientales que se relacionen a éstas y regirá el contenido de
los programas que se generen en el sistema nacional de planeación democrática.

El capítulo Segundo se titula “Sistema Nacional de Planeación Democrática”


tomando en cuenta las propuestas de las dependencias y entidades de la
Administración Pública Federal y de los gobiernos de los estados, los
planteamientos que se formulen por los grupos sociales y por los pueblos y
comunidades indígenas interesados y se tiene que tener en cuenta cuidar que el
Plan y los programas que se generen en el Sistema, mantengan congruencia en su
elaboración y contenido, se deben elaborar los programas anuales globales para
la ejecución del Plan y los programas regionales y especiales, tomando en cuenta
las propuestas que para el efecto realicen las dependencias coordinadoras de
sector, y los respectivos gobiernos estatales.
También indica que las entidades paraestatales deberán participar en la
elaboración de los programas sectoriales, mediante la presentación de las
propuestas que procedan con relación a sus funciones y objeto observando
siempre las variables ambientales, económicas, sociales y culturales que incidan en
el desarrollo de éstos.

El capítulo Tercero se titula “Participación Social en la Planeación” que manifiesta


que mediante la planeación se fijarán objetivos, metas, estrategias y prioridades;
se asignarán recursos, responsabilidades y tiempos de ejecución, se coordinarán
acciones y se evaluarán resultados.
Un artículo importante que aquí acontece es el 20 Bis el cual dice que en los asuntos
relacionados con el ámbito indígena, el Ejecutivo Federal consultará, en forma
previa, a las comunidades indígenas, para que éstas emitan la opinión
correspondiente.

El capítulo Cuarto se titula “Plan y Programas” donde todos los elementos que hasta
aquí he señalado me permiten afirmar que sin una Ley de Planeación no sería
posible contar con los procesos de desarrollo y de transformación ordenados, de
ahí su relevancia además de que nos permitirá evaluar la actuación, la aplicación
y los resultados obtenidos por una administración en cualquiera de los tres niveles
de gobierno.

Los capítulos quinto, sexto y séptimo “Coordinación”, “Concertación e inducción”


y “Responsabilidades” respectivamente concentran información acerca de la
participación en la planeación nacional a través de la presentación de las
propuestas que estimen pertinentes, la ejecución de las acciones que deban
realizarse en cada entidad federativa, y que competen a ambos órdenes de
gobierno, considerando la participación que corresponda a los municipios
interesados y a los sectores de la sociedad.
El Ejecutivo Federal, por sí o a través de sus dependencias, y las entidades
paraestatales, podrán concertar la realización de las acciones previstas en el Plan
y los programas, con las representaciones de los grupos sociales o con los
particulares interesados y el Ejecutivo Federal podrá signar convenios de
concertación de acciones con las comunidades indígenas, en todos aquellos
asuntos que se consideren pertinentes y de conformidad con lo establecido en las
leyes que rijan en la materia de que se trate.
A los funcionarios de la Administración Pública Federal, que en el ejercicio de sus
funciones contravengan las disposiciones de esta Ley, las que de ella se deriven a
los objetivos y prioridades del Plan y los programas, se les impondrán las medidas
disciplinarias de apercibimiento o amonestación, y si la gravedad de la infracción
lo amerita, el titular de la dependencia o entidad podrá suspender o remover de
su cargo al funcionario responsable que entra dentro de sus responsabilidades.

Para reviertir el rezago que prevalece en México se tendrían que incluir en la Ley
de Planeación y elevar a rango constitucional, una serie de normas que obliguen
a los gobernantes a rendir informes de verdad y obligar a la misma ciudadanía a
estar al pendiente de lo que hacen sus gobernantes. Me parece que señalar
únicamente los errores de un gobierno no sería justo, también la gente tiene el
gobierno que se merece y deberían los mexicanos recordar que las políticas
públicas no son otra cosa sino recursos nuestros, de la sociedad, que el gobierno
como entramado jurídico y administrativo, nos debe devolver en bienes y servicios
que cubran nuestras básicas y elementales necesidades.