Sei sulla pagina 1di 5

1809. Comienza a circular en Guadalajara el Semanario Patriótico¸ de carácter político.

Es
redactado en Madrid. Salía los martes y jueves de cada semana y lo vendía Santiago Alcocer,
secretario de la Universidad. Contenía de dos a dos y medio pliegos en octavo y alcanzó a
llegar a 15 números.

1810. El 20 de diciembre, cuando Hidalgo estableció su gobierno en Guadalajara, salió a la


luz el primer periódico insurgente de la nación: El Despertador Americano. Estuvo a cargo
Francisco Severo Maldonado, sacerdote y doctor de teología, quien lo imprimió en tipología
Romero, única en la ciudad en aquellos días. Salió todos los jueves hasta completar 7 número.
El primero constó de 10 páginas y el último (17 de enero de 1811) de 48. En el periódico se
llegó a exaltar al público en aras de la Independencia. La proclama se dirige a los criollos,
único americanos nobles y virtuosos, pero se ampara de la religión católica para justificar la
rebelión sin crear problemas de conciencia. Aun así, no se distribuyeron muchos debido a la
vigilancia de las tropas realistas. Cuando derrotaron a Hidalgo en el Puente de Calderón (17
de enero de 1811), las autoridades destruyeron los 300 ejemplares del último número del
Despertador Americano. Los redactores del periódico, entre ellos Maldonado, fueron
juzgados como cómplices de los insurrectos pero se retractaron.
Maldonado se ofreció a dirigir El Telégrafo de Guadalajara, periódico realista, que
comenzó a circular el 27 de mayo de 1811 todos los lunes hasta alcanzar los 82 números.
Este diario se fue en contra de Hidalgo y sus ideas. Diez años más tarde se retractó de esas
ideas y se defendió diciendo que había sido obligado por los realistas.
El telégrafo de Guadalajara se transformó en El Mentor Provisional¸ del que
circularon tres números entre el 18 de marzo y el 5 de abril de 1813. Su título definitivo sería
el de El Mentor de la Nueva Galicia, mismo que jamás vio la luz por no tener sino dos
suscriptores.
El 10 de mayo de 1813 apareció el periódico realista El Monitor de la Nueva Galicia.
Se publicaron 27 números a dos columnas. Lo dirigió el Dr. Maldonado y desapareció porque
ni la milésima parte de sus lectores renovaron la suscripción.
Siete años más tarde, cuando se consuma la Independencia, apareció con la misma
ideología, El Expectador del Régimen Constitucional en el Reyno de la Nueva Galicia¸sin
redactor conocido. Fue impreso en el taller de Petra Manjarrez y Padilla. Los dos números
de los que se tienen noticia son del 2 de septiembre y el 23 de octubre de 1820.

1821-1848
Después de la Independencia el País se dividió en federalistas o liberales y centralistas
o conservadores.
La libertad de imprenta se estableció en la primera Constitución Política de Jalisco el
18 de noviembre de 1824. Así, empezaron a surgir panfletos de pocas páginas. Los escritores
firmaron con seudónimo para evitar represalias ya que los contenidos de los diarios eran de
carácter popular, vulgar, violento y satírico. Algunos de los diarios fueron Hereje la tapatía
porque no fía (1824), Otra zurra a la tapatía por retobada y por impía (1824), Un jeringazo
al polar (1825) y A cuña de palo dulce maceta de tepeguage (1825). Por eso, las autoridades
de Guadalajara pidieron a Guadalupe Victoria regular la libertad de prensa pero se negó.
Vicente Guerrero la restringió en septiembre de 1829, pero en 1840 fue restaurada la libre
expresión con severas restricciones.
Los diarios siguieron el ejemplo de los folletines donde se atacó al gobierno, la iglesia
y a personalidades de la población.
Periódicos oficiales
El primero órgano oficial del gobierno estatal nació el 23 de septiembre de 1821 con
el nombre de Gaceta del Gobierno de Guadalajara, con dirección del cubano Antonio de J.
Valdés. Circuló hasta finales de 1824, cuando cambió de nombre a Capital del Estado Libre
de Jalisco.
La Autora de la Sociedad de Nueva Galicia nació el 1 de enero de 1822 por parte de
la Junta Patriótica de Nueva Galicia con el con de promover la ilustración en la Entidad.
El 5 de enero de 1824 se fundó el Diario de las Sesiones del Honorable Congreso de
Jalisco que apareció con regularidad hasta 1828.
El Reformador Federal circuló desde el 20 de noviembre de 1834 hasta julio de 1836.
En esa fecha fue sustituido por la Gaceta del Gobierno de Jalisco, que desapareció en agosto
de 1841.
El Congreso del Estado propuso, en 1833, la publicación de Instrucción del Pueblo
Jalisciense, destinada a ilustrar a las clases populares, pero desapareció el proyecto por la
pobreza del país.

Periódicos independiente
El 11 de agosto de 1822 comenzó a circular La Estrella Polar de los Amigos Deseosos
de la Ilustración, fundado por Pedro Zubieta, Anastasio Cañedo e Ignacio Sepúlveda,
estudiantes de derecho de la Universidad. A ellos se agregaron otros tantos, entre ellos
Francisco Severo Maldonado. Formaron parte de la “Sociedad Guadalajarés de Amigos
Deseoso de la Ilustración”. Ellos criticaron cuanto les pareció censurable en el gobierno, la
sociedad y el clero. La opinión católica los calificó de “impíos”. La Estrella Polar se
constituyó en bandera del liberalismo republicano y federalista jalisciense.
Dentro de esta ideología brotaron publicaciones como La Fantasma y El Tributo,
dirigidas por el matemático francés, avecindado en Guadalajara, Pedro Lissaute. La primera
se anunciaba como “miscelánea política, científica y literaria”. Salió los martes, jueves y
sábados a partir del 8 de enero de 1824. Sólo llegó a los nueve números por falta de
suscriptores. Atacó al gobierno y al clero, por lo que Lissaute estuvo a punto de ser
aprehendido pero se refugió en San Luis Potosí.
En 1827 el francés, de nuevo en Guadalajara dirigió El Tributo. Alcanzó los 32
números que mantuvieron el mismo carácter crítico que La Fantasma, por lo que el gobierno
le ordenó salir del País, pero no lo hizo. Murió en la sangrienta batalla de El Gallinero, Gto.
Luchando contra Bustamante el 17 de septiembre de 1832.
El 15 de junio de 1826 apareció La palanca y desapareció el 29 de febrero de 1828.
El 27 de agosto de 1827 surge ¿Quién Vive? en contra del partido borbonista.
En pro de Iturbide circuló del 1 de diciembre de 1823 al 14 de febrero de 1825 el
periódico trimestral El Iris de Jalisco.
Con temas de política, artes, ciencias y literatura estuvieron La Fe (1825), El Nivel
(1826), El Imparcial y Jalisciense (1828), mientras que sobre política y literatura, Francisco
Granados publicó El Espíritu Político (1829), La Aurora (1830) y La Bandera Negra (1833).
La ideología católica tuvo a El Defensor de la Religión, dirigido por Pedro Espinosa
y su hermano Francisco. Circuló martes y viernes de cada semana desde el 26 de enero de
1827, durante cuatro años.
Muchos periódicos dieron a conocer su proyecto, fines, tendencias y precios pero
nunca llegaron a publicarse. Entre ellos están El Observador Americano de 1824 y La Cruz
del mismo año.
En 1833 se publicó el primer periódico científico de la entidad: Boletín de Ciencias
Médicas, pero tuvo poco interés. Fue sustituido por los Anales de la Sociedad Médica de
Emulación de Guadalajara cuyo primer número salió en 1838.

El analfabetismo era muy alto.

Revistas literarias
En 1851 aparece La Esperanza del grupo literario del mismo nombre (1849) (similar
a la Academia de Letrán, pero en Guadalajara), donde se divulgó la ideología de sus
miembros y donde sólo se publicó una poesía con seudónimo.
La Falange de Estudios surgió en 1850 por inspiración de La Esperanza con
miembros como Jesús López Portillo, José María Vigil, Amado Camarena e Ignacio Luis
Vallarte. Su órgano de difusión fue El Ensayo Literario que apareció e 1852 semanalmente
con 24 páginas en cuarto mayor e ilustrado con litografías. En las secciones poéticas
publicaron Josefa Letechipia de González, Josefa Sierra y González, Niceto de Zamacois,
Emilio Rey, Isabel Prieto, Miguel Cruz Aedo, José María Vigil y Jesús Echaisz.
En 1851 surgen dos asociaciones literarias en Guadalajara: “Liceo Dramático,
abocado al desarrollo del teatro, cuyos miembros distinguidos son Ignacio Acal y Manuel
Román Alatorre. La segunda es la “Sociedad del Porvenir”, además de “El Ensayo Literario”
de 1856 que tuvieron efímeras existencias.
En 1851 surge Aurora Poética de Jalisco fundada y dirigida por Pablo Jesús
Villaseñor. Sólo salió un volumen con composiciones poéticas de Josefa Sierra con el nombre
de Niceto de Zamacois, de Isabel Angela Prierto, Ignacita Cañedo, Soledad Pérez Maldonado
y Petra Gómez de Carmona. Los hombres que publicaron fueron Aurelio Luis Gallardo, José
María Vigil, Manuel Alatorre, Miguel Cruz Aedo, José de Jesús Camarena, Manuel Mancilla,
Luis de J. Susarrey, José Martín Pérez, Fermín G. Castro, Antonio Rosales, Epitacio J. de los
Ríos, Francisco Quezada, Luciano P. Quitarte, Pablo Jesús Villaseñor.
A la Aurora Poética siguieron La Mariposa, El Pensamiento, La Floresta (1866) y
Guirigay, dirigida por Villaseñor.
En 1867 aparece La Alianza Literaria, integrada por miembros de “La Esperanza” y
“La Falange” y dirigida por José María Vigil, Pedro Landázuri como vicepresidente, Pablo
Villaseñor y Juan Bautista Híjar y Haro como secretarios, y Ramón Romero como tesorero.
El 1 de marzo de 1857 surgió su primer número de revista, La asociación, y se publicó
hasta el 13 de enero del siguiente año, con 13 números. El 21 de marzo de 1876 continuan
con la segunda etapa de labores que termina el 1 de noviembre del mismo año con 19
números. Todos los números costaban dos reales cada uno, se podía conseguir con sus socios,
tenían 16 páginas con gran economía de espacio y sin anuncios. Tuvo textos de Manuel
Caballero, Salvador Quevedo y Zubieta, Diego Baz, José Guillermo Carbó, Carlos D Benítez,
Alberto Santoscoy, Antonio Zaragoza, Manuel Puga y Acal, etc. Sus semblanzas estaban
escritas en forma de soneto.

1877-1910
1876. La Aurora Literaria funda una publicación periódica de idéntico título que logró
vivir cuatro años y fue representativo de la juventud de sus integrantes, los cuales tenían 16
años. Los miembros activos fueron Manuel Puga y Acal, Jesús María Flores, Cenobio I.
Enciso, Juan Salgado, Norberto Alemán, Juan T. Zepeda, Luis E. Alatorre, Agustín G.
Navarro, Cipriano C. Covarrubias, Agustín Bancalari, Alberto Santoscoy, Antonio Zaragoza,
Manuel Álvarez del Castillo, Manuel M. González, Felipe Valencia, Julio Acero, Fernando
Nodernsternau, Arcadio Zúñiga y Tejeda, Tomás V. Gómez, María Rojas y Celsa Serratos.
El 18 de mayo de 1880 surgió una asociación titulada “La Bohemia Jalisciense” a
iniciativa de Cipriano Covarrubias y con la participación de un grupo de estudiantes del Liceo
de Varones y otras escuelas.
En 1886 apareció en Guadalajara la publicación La República Literaria que circuló
quincenalmente desde marzo de ese año hasta marzo de 1890. Los redactores propietarios
fueron Esther Tapia de Castellanos, Antonio Zaragoza, José López Portillo y Rojas y Manuel
Álvarez del Castillo, sustituido después por Manuel Puga y Acal. En esta revista llegó a
publicar Vicente Riva Palacio, Manuel José Othón, Gutiérrez Nájera y los españoles,
Leopoldo Alas “Clarín”, Marcelino Menéndez Pelayo.
La Mariposa surge tras la desaparición de La República Literaria, cuyo redactor en
jefe fue el poeta Jesús Acal Ilisaliturri, con colaboraciones de Rosa Navarro, Rosario María
Rojas, Guadalupe Ruvalcaba, Juan Urzúa, Rosa Reina, Ruperto J. Aldana, Antonio Becerra
y Castro, Alfredo Becerra, Jorge Delorme y Campos, José López Portillo y Rojas, Manuel
Puga y Acal y Antonio Zaragoza. Su seguna época se inició el 5 de agosto de 1893.
El 1 de abril de 1896 apareció Flor de Lis, quincenal que vivió tres años. La fundaron
Sixto Osuna, Ignacio Padilla, Antonio Pérez Verdía, José Antonio Zuloaga y Carlos Urrea
Jr. Entre sus colaboradores estaban Manuel Caballero, Victoriano Salado Álvarez, Cipriano
Covarrubias, Juan B. Híjar y Haro, Alberto Santoscoy, Jesús Acal Ilisaliturri, José López
Portillo y Rojas, Manuel Puga y Acal, de los nuevos estuvieron Enrique González Martónez,
José Gómez Ugarte, José P. Padilla, Rafael Martínez Rubio, Guadalupe Rubalcaba, Aurora
Pérez Verdía, etc.
A Flor de Lis sigue Verbo Rojo; Psalmo, dirigida por el poeta zacatecano José María
R. Galaviz; La Sombra de Cuauhtémoc, editada en 1890 por Heliodoro Bernal y Germinal
fundada en 1988 por Andrés Arroyo de Anda jr. y Juan B. Villaseñor. Ninguna de estas tiene
un ejemplar en existencia.
La Revista Blanca vivió de 1901 a 1904 de forma quincenal. Estuvo bajo la dirección
de Benjamín Padilla. Entre los colaboradores se encontraron Pedro Gómez Ruesga, Trinidad
Santiago, Manuel Carpio, José Gómez Ugarte, etc.
En 1902, Manuel Puga y Acal publicó la Revista Ilustrada, de carácter mensual de
julio a diciembre, con seis números.
El 1 de septiembre de 1902, Francisco López Carretero dirigió Guadalajara al Cromo
y dos años después apareció la Revista de Occidente que círculo hasta 1906.
En 1907, José U. Iguíniz editó Crónica con colaboraciones de Manuel Puga y Acal,
Victoriano Salado Álvarez, Enrique González Martínez, Francisco Izábal Iriarte, Luis
Castillo Ledón, Carlos González Peña y Javier Enciso.
Desde el 4 de agosto de 1907 hasta el 15 de enero de 1909 apareció Revista de
Guadalajara, fundada y editada por José U. Iguíniz. Fue de carácter social.
“El Ateneo Jalisciense” publicó una revista bimestral de mismo nombre bajo la
dirección de Miguel Galindo, cuyo primer número apareció el 16 de octubre de 1907.
El 1 de abril de 1908, bajo la dirección de Miguel de la Mora surge Artes Cristianas.
En 1908 circuló El Nuevo Mundo dirigida por Rutilio Dávalos y Roberto Monraz.
El 1 de noviembre de 1908 nació Blasón, dirigida por Salvador Escudero y Enrique
Pérez Arce.
En 1909 se fundó Letras de Federico Gómez Peña y José G. Montes de Oca.
El mismo año apareció Cultura de Fernando Navarro y Velarde, José Luis Velasco y
Arturo Gómez. Logró circular hasta 1916.
En 1910 apareció Juventud editado por alumnos del Instituto de San José de
Guadalajara. Su cuerpo de redacción lo integraron Antonio Álvarez del Castillo, Manuel
Quintero, José A. Rico, etc.
La Voz de Aliento fue otra revista estudiantil de los alumnos del Seminario Conciliar
del Santo San José que duró de 1910 a 1914.

En Lagos de Moreno surgieron las revistas El Mentor, El Correo del Centro y La


Patria de Rosas Moreno entre 1886 y 1892. Después siguieron Páginas Literarias, Notas y
Letras y Kalendas, La Cotorra.

González Casillas, Magdalena (1987). Historia de la literatura jalisciense en el siglo


XIX. UNED: Guadalajara.