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EL CULTO CRISTIANO

El culto cristiano es la adoración reverente y sincera que rendimos a Dios, como


un reconocimiento a Su santidad, bondad y amor. Esta adoración se ha de
manifestar externamente en palabras y acciones corporativas. Nada significan
para Dios los actos externos del culto a menos que sean una expresión de ese
sentimiento interno. “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y verdad es
necesario que adoren” (Juan 4:24).

Los dos personajes indispensables para el culto son: Dios y el hombre. Dios es la
esencia misma de la adoración, se le adora por lo que El es: un Dios vivo, Señor,
Creador, Salvador, etc., también por lo que Él ha hecho: nos ha dado vida eterna y
nos colma de bendiciones. El hombre es quien rinde la adoración a Dios. La
verdadera adoración sólo la pueden rendir quienes han recibido la gracia
redentora de Dios.

“Adorar es despertar la conciencia por la santidad de Dios, alimentar la mente con


la verdad de Dios, purificar la imaginación por la hermosura de Dios, abrir el
corazón al amor de Dios y dedicar la voluntad al propósito de Dios”

Humberto Bauer Lee


LOS MOMENTOS DEL CULTO

Ya que el culto cristiano es la adoración que como pueblo elevamos al Rey de


Reyes y Señor de Señores, debemos prepararlo y prepararnos de tal manera que
todo lo que en el hagamos tenga sentido, que sea un culto que lleve un orden y
una secuencia lógica, la cual nos lleve a experimentar una relación íntima y
estrecha con nuestro Dios.

LLAMAMIENTO A LA ADORACIÓN

Es el momento con el cual se da inicio al culto, en virtud de que la adoración


empieza siempre en Dios. Ya que es Su espíritu el que nos mueve a adorarle, es
conveniente iniciar el culto con este llamamiento a la adoración, el cual (por lo
general) será la lectura de un pasaje de la escritura que nos invite a acercarnos
más a Dios y adorarle. (Ej. “Venid adoremos y postrémonos...”) En algunos casos
se puede usar un himno o canto siempre que tenga este mismo propósito.

CONFESIÓN

Es el momento en el cual cada uno de los congregantes nos acercamos por medio
de la oración, alguna veces a través de canto y pedimos a Dios que nos perdone
nuestros pecados, confesándole cada uno de ellos con el propósito de brindarle
una mejor adoración.

Humberto Bauer Lee


LOS MOMENTOS DEL CULTO (PARTE II)

ALABANZA

Este momento es el que utilizamos para reconocer y celebrar la grandeza de Dios,


la cual le expresamos en palabras que salen de nuestro corazón en una forma
genuina y sincera, dando Honor y Gloria a nuestro Señor por medio del canto, la
lectura de la Palabra y la oración. Es necesario que alabemos a Dios con un
corazón lleno de gozo y alegría. “Todo lo que respira alabe a Jehová”

TESTIMONIO

Esta parte del culto es la que ocupamos como iglesia para dar fe de cómo las
verdades de Dios se relacionan con la vida diaria de cada creyente. Es en este
momento donde cada creyente, en forma humilde y llena de gozo, reconoce y
comparte ante la congregación lo que el Señor ha hecho en su vida cotidiana. Es
importante que nuestro testimonio lo hayamos preparado desde nuestro hogar y
en oración, para que Él nos permita ser de bendición a la iglesia y presentar
nuestro testimonio breve y claramente.

Humberto Bauer Lee


LOS MOMENTOS DEL CULTO (PARTE III)

ACCIÓN DE GRACIAS

Esta es la oportunidad que tenemos dentro del culto, en lo personal o como


iglesia, de agradecer a Dios por todo lo que Él ha hecho. Por lo general se
manifiesta en testimonio, oración o alabanza. El Apóstol Pablo nos dice: “dad
gracias en todo, porque ésta es la Voluntad de Dios”

INTERCESIÓN

Es el momento de presentar nuestras peticiones delante de Dios y de la iglesia,


para poder orar unos por otros al Padre Celestial pidiendo Su bendición. Es
necesario tomar muy en cuenta estos dos conceptos (acción de gracias e
intercesión) para no confundirlos durante el culto.

PROCLAMACIÓN

Este es el momento en el cual Dios entrega su mensaje al Pueblo. La


proclamación no es solo el sermón sino también los cantos, la lectura de la
Palabra, así como cualquier otra actividad que esté encerrada bajo este concepto.
Se busca que todo (himnos, lectura bíblica, sermón) formen el mensaje de Dios,
con una secuencia lógica, que haga llegar a nuestros corazones el conocimiento
de la Voluntad de Dios para cada creyente así como a la Iglesia. Este mensaje
tiene como finalidad, TRANSFORMAR VIDAS.

Humberto Bauer Lee


LOS MOMENTOS DEL CULTO (ÚLTIMA PARTE)

ENTREGA

Momento en el cual le decimos a Dios en qué forma hemos de responder al


mensaje que El ha enviado. En esta parte del culto, mediante el canto de un
himno, la ofrenda o en oración, ponemos nuestra vida en manos del Señor, para
que haga en nosotros Su voluntad, prometiendo vivir de acuerdo a ella. Esta
promesa ha de ser sincera y genuina delante de Dios. No podemos concebir que
el Señor nos entregue Su mensaje y que su pueblo se quede callado, sin
responder a Su palabra. “Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla…
Cumple lo que prometes” (Eclesiastés 5:4)

Hemos estado analizando, durante el último mes, las partes de un culto, con la
intención de que podamos ser más conscientes, como iglesia, del significado de
todo lo que hacemos en el mismo. Es de suma importancia recordar que el culto
es un diálogo que establecemos con nuestro Dios y es por eso que concluyo con
las siguientes ideas:

1.- Todo el culto es igualmente importante, no hay partes más importantes que
otras. Para la vida del creyente todo el culo es trascendente y vital.

2.- Debemos estar atentos y ser reverentes en el culto. Seamos conscientes de


que estamos ante la presencia de Dios y disfrutemos ampliamente el culto,
alabando y glorificando al Señor como El lo merece.

Humberto Bauer Lee