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Tercer domingo de adviento:

Tema: Abriendo los Tesoros de la Navidad


(Mt. 2:1-12)

¿Cuál sería el regalo para un rey?


 Los Reyes Magos escogieron lo mejor.
 Al llegar donde estaba el niño abrieron sus tesoros…

Consideremos cuál es el mejor regalo con el que debemos llegar a Jesús en


esta Navidad.
 … la Navidad, más que recibir regalos, es la ocasión para reconocer
al que ha nacido, para traerle sus regalos.
 … consideremos cuál es el mejor regalo con el que debemos llegar a
Jesús en esta Navidad.

I. EL REY QUE HA NACIDO MERECE LO MEJOR DE NUESTRO TIEMPO

1. Tiempo para buscarlo v.1.


 … aquellos sabios duraron nueve meses en llegar hasta Belén.
 … gastaron tiempo en su viaje hasta encontrar al rey de Israel que
había nacido.
 … dedicaron tiempo para obtener la información, del estudio acerca
de la extraña estrella.

Amados, ningún tiempo será mejor que aquel que invirtamos para buscar
al Salvador, que ya se nos ha revelado.

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 Pero los afanes de la Navidad son tantos que lo último que vemos es
al “niño que ha nacido”.

¿Se da cuenta del tiempo que perdemos en cosas tan triviales, en lugar de
invertirlo en conocer a Cristo?
 Pablo decía que… muchas cosas las tenía por basura “a fin de
conocer a Cristo” (Fil. 3:3-12).

La única manera de conocer a Cristo es gastando tiempo con él. La


navidad debe llevarnos a ese tiempo.

2. Tiempo para publicarlo.


 … estos hombres gastaron tiempo para llegar a Belén, tiempo en ver
a Jesús con sus padres, y luego gastaron tiempo en regresar para dar
a conocer la noticia.
 … al igual que los pastores, tuvieron que regresar hablando a todo el
mundo del niño que había nacido.

¿Sabía usted que en Navidad de quien menos se habla es de Jesús?

Si no hablamos de Jesús en Navidad, no vale la pena su celebración.


Cuéntale a alguien de Jesús.

II. EL REY QUE HA NACIDO MERECE LO MEJOR DE MIS ESFUERZOS

1. Esfuerzo para vencer las dificultades v. 2.


… el largo viaje de estos hombres, era el desafío del camino mismo.

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¿Cuántos kilómetros caminaron estos hombres para encontrarse con el
Salvador?
 A ellos no les importó la distancia ni los riesgos hasta encontrar al
recién nacido rey.
 … cuando se trata de los asuntos del Señor no siempre somos dados
a esforzarnos para dar lo mejor de nosotros.

2. Esfuerzo hasta encontrarlo… la búsqueda.


La pregunta que hicieron estos sabios, es la más importante que debe
hacerse todo hombre:
¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? v. 2.

Note que no estaba en Jerusalén, la capital política, social y religiosa de la


fe hebrea.
 La gente de Jerusalén tampoco sabía dónde estaba.
 Herodes no sabía dónde estaba.

En donde está Jesús… Está allí, al alcance de todos… en el pesebre, un


lugar a donde todos nos podemos acercar.
 Nadie que ponga su esfuerzo en buscarlo regresará sin tener una
respuesta.

La profecía decía:
“Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis con todo vuestro
corazón" (Jer. 29:13).
La Navidad quedaría sin sentido si no encuentras a Jesús en ella.
¿Lo has encontrado?

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III. EL REY QUE HA NACIDO MERECE LO MEJOR DE MI HONOR

¿Quién era el bebé que nació en Belén?


 … los sabios no llegaron preguntando si el bebé que nació era un
maestro, pues ese título habría hecho honor a su doctrina.
 … preguntando si era un profeta, pues hubiera hecho honor a su
visión de predecir los acontecimientos…
 … preguntando si era algún sumo sacerdote, pues le hubiera dado el
honor de ser el más competente intercesor entre Dios y los
hombres.

Ellos no preguntaron por esos títulos. Preguntaron por un rey…

… pero no cualquier rey, sino el único que un día cabalgará sobre los cielos
en un caballo blanco, con un letrero en mayúscula en su muslo, que
diría: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES (Apc. 19:16).

Nosotros tenemos que saber que Jesús es más que un gran maestro, un
profeta singular, un hacedor de milagros.
Él nació como Rey, gobierna como Rey y vendrá como Rey.

IV. EL REY QUE HA NACIDO MERECE LO MEJOR DE MI ADORACIÓN

1. La adoración tiene que ver con la reverencia vv. 2, 11.


Cuando vieron al niño …se postraron y lo adoraron.
 … aun cuando ellos vieron a María y a José, a quien adoraron fue al
niño.
 El único que merece toda nuestra adoración desde que nació, hasta
los siglos de los siglos, se llama Jesús.

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Es una pena que la Navidad que celebramos en este tiempo no tenga el
sentido de la adoración.
 Peor aún, por lo general llegan a ser navidades irreverentes.
 Se puede ver como el culto a lo material y sensual, es lo que más se
exalta.
 ¡Oh, si pudiéramos imitar a esos sabios en su adoración!

… a él, como decía el apóstol, le debemos nuestra más sublime adoración,


diciendo: “Por tanto, al Rey eterno, inmortal, invisible, único Dios, a El
sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén”. (1 Tim. 1:17).
La Navidad debe ser el tiempo de adoración al Rey.

2. La adoración tiene que ver con mi entrega.


Los sabios no sabían del texto de Deuteronomio 16:16, que dice:
“Y ninguno se presentará delante de Jehová con las manos vacías...”.
…ellos entendieron que entre todas las cosas que llevarían para ese viaje,
no podían faltar los tesoros para el recién nacido rey.
 Ellos trajeron tres presentes de altísimo valor.

La adoración de estos hombres contemplaba lo mejor que tenían: oro,


incienso y mirra.
 Se dice que el oro tenía que ver con la realeza. Jesús es Rey.
 El incienso con el sacerdote. Jesús es el gran sumo sacerdote.
 Y la mirra con el Mesías. Jesús moriría por nuestros pecados.
Sin saberlo, estos hombres profetizaron los más completos oficios de
Jesús.

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CONCLUSIÓN

Los sabios de oriente vinieron y abrieron sus tesoros para darle a Jesús lo
mejor de lo que ellos tenían. Esto es la Navidad.

Durante todo el año recibimos todo de Dios.


La Navidad, por lo tanto, nos recuerda que debemos adorar a Dios dándole
a él lo mejor de nuestro tiempo, de nuestros esfuerzos, de nuestro honor y
sobre todo, lo mejor de nuestra adoración.
 No podemos conformarnos con darle al Señor lo que no tiene valor.

En profunda humildad y adoración, vengamos para ofrecerle el oro que


representa lo mejor de mis bienes, el incienso que representa lo mejor de
vida espiritual y la mirra que representa lo mejor de mi servicio.

Haga de esta Navidad un verdadero acto de adoración.


No deje que la Navidad termine sin haberlo encontrado.
Asegúrese que ha nacido en su corazón.