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Pensamiento Profiláctico

En el post de hoy me gustaría volver a enfatizar en la diferencia importante que existe


entre "profilaxis" y "pensamiento profiláctico".
Les recomiendo consultar al "guru" Mark Dvoretsky maximo exponente del tema, si lo
siguiente no les queda tan claro.

Primero intentemos, y digo intentemos porque las definiciones siempre traen problemas,
definir ambos términos:
 Pensamiento profiláctico es tener en cuenta las intenciones de nuestro
adversario a la hora de tomar nuestras decisiones. Ni más, ni menos.
Tener en cuenta, no significa, ni mucho menos, hacer algo para prevenir dichas
intenciones. Muchas veces, veremos que trama nuestro rival y no necesitaremos evitarlo
porque nuestros planes - o amenazas - son más fuerte o importantes.
 Profilaxis es cuando, habiendo considerado que la idea de nuestro rival tiene
sentido - es fuerte o molesta - decidimos que vale la pena intervenir en ella.
Si están de acuerdo conmigo en que las definiciones anteriores, de uno y otro, tienen
sentido entonces, no les será difícil entender que la "profilaxis" es sólo una forma de
expresión del "pensamiento profilactico".

El pensamiento profilactico osea, en resumidas cuentas: el habito de continuamente


preguntarnos las intenciones de nuestro rival y tenerlas presente en nuestra toma
de decisiones, es lo que deberíamos trabajar por adquirir.
Juegan las Negras

El diagrama es de una famosa partida de Tigran Petrosian, si hablamos del 9° campeón


mundial, la palabra profilaxis rápidamente acude a nosotros. Sin embargo, en el presente
caso me gustaría recalcar el papel del pensamiento profiláctico en la toma de decisiones
del ilustre campeón.

Indudablemente el negro esta con ventaja; ya se vislumbra un ataque muy fuerte sobre el
rey blanco. La última jugada del blanco había sido Tf1-d1 y Petrosian se puso a pensar...

¿Qué quiere hacer el blanco? Bueno, parece que intenta jugar Cf1-d2 tratando de cambiar
los caballos lo que reduciría el poder ofensivo del negro. Y basado en este hecho,
Petrosian decidió que era oportuno acelerar su ofensiva con el sacrificio posicional de un
peón:

Bobotsov,Milko G (2455) - Petrosian,Tigran V (2645) [D35]


Lugano ol (Men) fin-A Lugano (2), 26.10.1968

33...g5!?

Una decisión sumamente interesante e instructiva: partiendo del pensamiento profiláctico,


el negro llegó a la conclusión de que era factible el sacrificio de un peón.

34.Dxh5 f5 35.Te1 g4 36.hxg4 fxg4 37.f3 gxf3 38.Cxf3 Th7 39.De5 Dc8 40.Df4 Tf8
41.De5 Tf5

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El pensamiento profiláctico en el
ataque
abril 14, 2009 estrategia 0 Comments
El prestigioso entrenador de ajedrez y creador de algunos de los mejores libros dedicados a
nuestro juego, Mark Dvoretsky, dedica más de una página a hablar del pensamiento
profiláctico.

Hay quien entiende el concepto de profiláxis, como una idea exclusivamente defensiva, que
trata de evitar un ataque enemigo o una fuerte amenaza de nuestro rival.

La esencia del pensamiento profiláctico consiste en evitar los posibles planes de nuestro rival,
sus futuras maniobras o las ideas en las que puede basar su juego.

Pero quiero insistir en que la profiláxis no tiene por qué evitar una idea de ataque, de hecho,
como pretendo mostrar en el ejemplo que veremos en las siguientes líneas, el pensamiento
profiláctico puede sernos de gran ayuda cuando somos nosotros los que atacamos. Por tanto
el pensamiento profiláctico no es una práctica defensiva.

La mejor manera de ayudarnos de la profiláxis es preguntarnos en determinados momentos de


la partida qué jugaría nuestro rival si le tocara mover en ese momento. El siguiente paso, por
supuesto, es evitarlo.

Pero veamos el prometido ejemplo del pensamiento profiláctico en el ataque.


Llegué a esta posición en una partida hace unos días. Las blancas (yo) tienen torre y dos
peones a cambio de dos piezas menores, pero lo más importante es que tiene la iniciativa y el
rey negro se encuentra en peligro. Juegan las blancas. ¿Cómo continuar? En principio puede
parecer normal buscar ideas directas contra el rey negro, tratar de sumar fuerzas en el ataque,
buscar alguna amenaza mortal pero...tal vez no encontremos nada de esto.

Sin embargo, con ayuda del pensamiento profiláctico veremos que las negras pretenden
completar el desarrollo con Ae6 y que de esta manera todas sus piezas ayuden en la defensa.

Tras esto es fácil hallar la mejor continuación.

22.d5

Sin poder usar la casilla e6 las negras no podrán defenderse cómodamente.

22...Ad6 23.Tf7 Dh4 24.g3 Dh5 25.Ag6 Dg5 26.c5 Axc5 27.Txc7 Ag4 28.Tf1 Ad4 29.Tcf7 Ac5
30.b4 Ad6 31.dxc6 bxc6 32.Dd3 De5 33.Dd2

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Qué hacer cuando no sabes qué hacer

FM LuisFSiles

22 mar. 2017 9:48 43 Estrategia

Nos ha pasado a todos alguna vez. Nuestra posición no está perdida, pero nuestra
mente sí. No se nos ocurre ninguna idea ni ninguna jugada útil. ¿Y ahora qué?

Tengo la teoría de que una buena partida debe ser como una buena película:
tiene que tener un argumento claro que podamos entender (e incluso definir)
desde el principio hasta el final. Para encontrar los mejores planes y jugadas
debemos entender bien “el argumento” de nuestra partida.

Te voy a dar algunos consejos para aquellas posiciones en las que, por mucho que
buscas no tienes ni idea de qué hacer. Pero antes de aconsejarte qué debes hacer,
te voy a recomendar lo qué no debes hacer.

Lo que no debes hacer


1. Mover un peón... porque no se te ocurre nada mejor...
Hay que tener mucho cuidado con los avances de peón. Cada vez que movemos
uno, hay casillas que dejamos de controlar y podrían quedar débiles. Recuerda
que una casilla débil es aquella que pertenece a nuestra posición (nuestra mitad del
tablero) y que no puede ser controlada con ningún peón. De manera que si mi rival
instala una pieza en ella, esta no podrá ser expulsada con un peón.

Por esto es tan delicado el juego con los peones. Esto es algo que se va
aprendiendo conforme se va subiendo de nivel. Así que si no sabes qué hacer...
¡cuidado con las jugadas con peones!

Los peones pueden ser una ventaja o una gran debilidad. Todo depende de cómo los
utilices...

2. Ponerte a cambiar piezas como si no hubiera un mañana


He visto que algunos principiantes recurren a esta idea. No sé qué hacer... pues voy
a cambiar piezas. En ajedrez las simplificaciones deben realizarse en ciertas
posiciones muy concretas (por ejemplo: cuando tengo ventaja material, cuando
tengo menos espacio porque mi rival tiene sus peones muy avanzados, cuando mi
rey está siendo atacado...) Por eso, cambiar piezas por no saber qué hacer no suele
ser una buena idea.

3. Desesperarte y lanzar un ataque kamikaze


Como hemos visto en el vídeo y en los ejemplos que se incluyen en Cuándo y cómo
atacar al rey enemigo, hay que proceder a un ataque contra el monarca rival
cuando éste haya quedado débil. Si no es así nuestro ataque puede estrellarse y
nuestra posición se derrumbará. He encontrado muchos jugadores que siempre
quieren atacar, pero el ajedrez no es tan sencillo...

Un ataque al rey enemigo debe estar fundado por razones sólidas.

Y ahora veremos lo que sí debes hacer...

Lo que sí debes hacer


1. Realiza una valoración general de la posición
En el magnífico libro El Método en Ajedrez, el G.M. Dorfman propone una serie de
detalles que debemos tener en cuenta para valorar una posición.
 La situación de los reyes
 El material
 Plantearse quién está mejor tras un posible cambio de damas.
 Estructura de peones
 Resto de conceptos estratégicos que manejemos (disposición de piezas, pareja
de alfiles, coordinación, espacio, etc).
Seguramente en un futuro artículo explicaremos de una manera más extensa cómo
valorar una posición, ya que nos servirá no sólo para saber quién está mejor, sino
también para encontrar un plan adecuado.

Valorar una posición de ajedrez es una de las tareas más importantes (¡y difíciles!).

2. Pregúntate si puedes mejorar la disposición de tus piezas


Asegúrate de que todas las piezas cumplen su papel en la partida. Retomando la
comparación con el cine, cada una de nuestras piezas sería como un actor de la
película. No todas pueden ser protagonistas, pero del mismo modo que en una
película no debería haber un personaje que aparece constantemente en escena,
quieto, sin hablar, sin intervenir (salvo en alguna peli muy surrealista) en una
partida cada una de nuestras piezas debe cumplir su función.
Saber el lugar que ha de ocupar una pieza en el tablero durante la partida es
fundamental.

Si no sabes qué hacer deberías preguntarte si alguna de tus piezas podría


encontrar una mejor posición. En el magnífico libro "Positional Play" de Mark
Dvoretsky (y otros autores) hay un capítulo escrito por Alexei Kosikov
titulado "Planning in chess". Aunque se trata de una obra de estrategia avanzada
que no recomendaría a un principiante, sí que aparece una idea que uso con mis
alumnos de diferentes niveles, pues pienso que a todos puede resultarle útil. Se
trata de buscar la pieza peor colocada y pensar dónde funcionaría bien.

Yo insisto a mis alumnos en que no deben buscar una casilla que les parezca
accesible, pues su pensamiento quedará condicionado por las casillas hacia las que
exista una ruta sencilla. Me gusta plantear este ejercicio instándolos a que busquen
una casilla, pensando que pueden coger la pieza y, como por arte de magia,
colocarla donde quieran. Luego ya se buscará la ruta y, si no existe, pues habrá que
buscar otra.

Kosikov propone este tipo de pensamiento para “posiciones de maniobras


estratégicas”, pero a mi me gusta recomendarlo también para aquellas posiciones
en las que el jugador no sabe qué hacer. Evidentemente es preciso que no sea en
posiciones con amenazas inminentes (si te están amenazando mate en una...
seguro que no es el mejor momento de hacerlo... )

A continuación un par de ejemplos sobre este punto:

Kasimdzhanov, R. (2685) vs. Khademi, M. (2308)


ch-Asian Individual | Mashhad IRI | Round 3.19 | 4 May 2011 | ECO: A81 | 1-0
Ésta es una posición en la que la técnica descrita se revelará muy efectiva. Lo primero sería
pensar cuál es la pieza peor colocada. Parece bastante obvio en este caso que se trata del
caballo de g1. Ahora habría que pensar dónde podría estar bien. No es ningún secreto que las
casillas centrales son especialmente buenas para los caballos.30. Cf3 Tec8 31. Ce5Magnífica
casilla. 31... Ae8 32. f4!Reforzando la posición del caballo, lo que liberará a la torre de su
defensa. De este modo podrá activarse por la columna h. 32... a4 33. Th1 Ta634. Th8Séptima y
octava filas son las ideales para que las torres invadan la posición
enemiga. 34... Tca8 35. Af3 Re7 36. Tah1a3Intento de
contrajuego. 37. T1h7+ Rd638. b4preparando la red de mate. Parece peligroso dejar pasado al
peón de a3, pero como veremos las blancas lo tienen todo calculado. 38... a2 39. Txe8!!Bonita
combinación. 39... T8a7 40. c5+(40... Cxc5 41. Cc4#)

El ejemplo que os propongo a continuación es más complicado. No resulta tan


claro cuál es la pieza peor colocada ni cómo mejorarla.
He usado esta posición con algunos alumnos para trabajar el tema que explico en este punto. A
la hora de buscar la pieza peor colocada, algunos me dicen que es la torre de h1, otros me
hablan del caballo de g3 y algunos aciertan diciendo que es el alfil de h2. La torre no es
problema, puede venir a g1 en algún momento. El caballo es efectivo controlando e4. El gran
problema es nuestro alfil de h2 que no está activo.21. Ag1Inicio de una original
maniobra. 21... Cg422. Cf1¿No estábamos tratando de mejorar nuestras piezas? Sin embargo
las negras han entendido que las blancas pretenden jugar f3 y e4, así que tratan de impedirlo
presionando en e3. Las blancas refuerzan dicha
casilla.22... Tad8 23. f3 Cgf6 24. Cg3 Td7 25. a3Tde7 26. e4Y ahora parece más claro que las
piezas blancas van a funcionar mejor.26... Cf4 27. Ac4¿Quién iba a imaginar hace algunas
jugadas que este alfil acabaría en
c4?27... Td7 28. Rc3 Tc8 29. Af1 Te7 30. Th2Ce8 31. Rd2 Cc7 32. Ae3 Cce6 33. Cf5 Td734. R
e1 Tcd8 35. Rf2 Ah7 36. Ac4 Cg637. Tg2Sin duda las piezas blancas han conseguido tener un
gran protagonismo.37... Cxd4Un error, en una posición complicada, que precipita los
acontecimientos. 38. Axd4 Txd4 39. Cxd4Txd4 40. Re3 Td7 41. Tg5 Cxh4 42. Tcg1Rh8 43. Tx
h5 Cg6 44. Axf7
3. Trata de averiguar qué quiere hacer tú oponente e impídelo
Bueno, debo aclarar: impídelo si realmente es molesto... si puede llegar a ser una
amenaza. Siempre recuerdo a un amigo mío que solía comentar: “cuando notes que
tu rival prepara un plan malo, no trates de refutarlo... ¡déjalo que lo lleve a cabo!”.

Pero es cierto que en posiciones en las que no veo ningún plan constructivo y no sé
cómo podría mejorar mi posición, no estará mal por lo menos impedir que el rival
mejore la suya. Esta es la base del pensamiento profiláctico en ajedrez, que el
mencionado Dvoretsky ha desarrollado en sus libros.

Te muestro ahora un ejemplo claro de pensamiento profiláctico.


Si solo pensamos en mejorar nuestra posición seguramente se nos ocurrirá ocupar la columna c
con nuestras torres o tal vez preparar la presión sobre el peón blanco de d4. Pero si nos
metemos en la piel del blanco descubriremos que tiene todo preparado para atacar nuestro
enroque: su dama cerca de nuestro rey, un caballo que se puede sumar y una peligrosa ruptura
en g4. ¿Cómo evitar estas ideas?19... De2!Se impide g4 y, puesto que las blancas quieren atacar
al rey enemigo, las negras preparan un cambio de damas. 20. Tfd1 Tac8 21. Td2 Dg4Y el
cambio de damas es inevitable. 22. Dxg4hxg4 23. Cg5 a5 24. f3 Tc4Una vez que el rey negro
no corre peligro, el ataque sobre d4 y el control de la columna c serán los planes del
negro. 25. Rf2 Tfc8 26. fxg4 Ch627. Tad1 a4 28. Ca1 Cxg4+ 29. Rf3 Ch630. Rf4El rey blanco
se pasa de valiente...30... Cef5 31. Cf3 b5 32. Ce1 f6! 33. exf6e5+Brillante, poniendo en tela de
juicio el plan activo del rey blanco. 34. Rxe5 Ce335. Tb1 Te8+ 36. Rf4 Tc6 37. Rg5Te4Anand
"teje" la red de mate. 38. Rxh6Tg4 39. Tf2 Cf5+ 40. Txf5 gxf5 41. Rh5Tc7El mate es
inevitable.

Como he tratado de mostrarte en este artículo, existen algunas técnicas y métodos


de pensamiento que nos pueden ayudar en posiciones en las que no sabemos qué
hacer. Sobre todo, no te desesperes en esas situaciones. A veces nos repetimos
mentalmente que no se nos ocurre nada... y es contraproducente: nos
convencemos a nosotros mismos.