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El Plan Continental de San Martín

Sumario:
Indice
I - La idea del Plan y su ejecución
A - La carta de San Martín a Rodríguez Peña
B - El Plan Continental de San Martín
C - Nace el Plan Continental
D - Presentación del Plan Continental
II - Otros Planes
A - Breve referencia a los planes europeos
B - El Plan Maitland
C - Analogías entre el Plan Maitland y el Plan Continental
III - Comentarios Finales
A - Frentes de guerra de la Revolución de Mayo
B - El plan original de San Martín
C - El último Plan de Operaciones de San Martín en el Perú

I - LA IDEA DEL PLAN Y SU EJECUCION

A - LA CARTA DE SAN MARTIN A RODRÍGUEZ PEÑA


Vicente Fidel López publicó en su libro "La Revolución Argentina" (1881) el texto de una carta
atribuida a San Martín y supuestamente enviada a Rodríguez Peña el 22 de abril de 1814 desde
Tucumán.
En ella evidenciaba haber comprendido que el camino del Alto Perú no era la senda de la victoria
sobre Lima: "La Patria no hará camino por este lado del norte, como no sea una guerra defensiva y
nada más.
Para esto bastan los valientes gauchos de Salta con dos escuadrones de buenos veteranos".(1)

Y deja por escrito su genial Plan Continental:"Ya le he dicho a Ud. mi secreto. Un ejército pequeño
y bien disciplinado en Mendoza para pasar a Chile y acabar allí con los godos, apoyando un
gobierno de amigos sólidos para acabar también con los anarquistas que (allí) reinan; aliando las
fuerzas pasaremos por mar a tomar Lima; ése es el camino y no éste, mi amigo.
Convénzase Ud., que hasta que no estemos sobre Lima la guerra no se acabará".(1)

Es que el Virrey del Perú, Abascal, era el poderoso ariete contrarrevolucionario que había sofocado
los movimientos independentistas de Quito, Chile y también los del Alto Perú.

Solamente el futuro país de los argentinos resistía los embates realistas.


El original de la carta no ha sido localizado y quizá no lo sea nunca. (Nosotros la reproducimos en
anexo a este trabajo) Vicente Fidel López se la repitió de memoria a Mitre cuando éste escribía sus
célebres obras sobre San Martín y Belgrano.

Antes las dudas de su autenticidad por las razones mencionadas, Vicente Fidel López se vio forzado
a defenderla, pero terminó por confesar que le había sido informado "de memoria" por el
destinatario.
La mayoría de los historiadores - inclusive Mitre - han legitimado el documento, reproduciéndolo y
comentándolo como si fuera auténtico, pese a la casi certeza de que es apócrifo".

El coronel Héctor Juan Piccinali demostró que la carta era apócrifa, mediante un detallado análisis
en un artículo publicado en el Nº 716 de la “Revista Militar”, de enero-abril de 1987.(2)

Auténtica o apócrifa, lo cierto es que resume admirablemente el plan que luego fue ejecutado. Pero
la documentada carta de San Martín a Pueyrredón lo supera en brevedad y expone de manera
excelente un plan a ejecutar: "Un ejército en Mendoza y una escuadra en Chile para llegar al Perú es
mi secreto".

Arriba
B - EL PLAN CONTINENTAL DE SAN MARTIN
Declarando la primacía de la idea sobre la ejecución, Mitre expresa que: "Esta concepción concreta,
que en 1814 era un secreto, es lo que le ha asignado a San Martín su lugar en la historia del
mundo".(3)

También Otero considera que su gloria es bien merecida A nadie se le había ocurrido hasta entonces
vencer a los realistas cruzando la cordillera. "Sólo San Martín tuvo esa idea" y aclarando un
importante aspecto: "No solamente para salvar las Provincias Unidas de las invasiones que sufrían
desde el Norte contraatacando por el flanco, sino para destruir el poder colonial español
concentrado en Lima.(4)

A pesar de los entusiastas conceptos vertidos por los mencionados historiadores, existían planes
similares que no eran extraños a los estrategas europeos de la época.
Ellos apuntaban a destruir el poder español en América, pero ciertamente no para favorecer a los
hispanoamericanos, sino para servir a sus propios intereses económicos.
Esos planes estuvieron siempre atados a los vaivenes de la política europea, que a veces unía y otras
veces enfrentaba a países como Inglaterra y España, por ejemplo.

Según lo sintetiza Pablo Arguindeguy , esa estrategia presumía las siguientes acciones:

 Defensa del Noroeste por Güemes y sus gauchos, armados en guerrillas.


 Ofensiva con el Ejército Auxiliar del Perú (Alto Perú) con apoyo naval en el Pacífico.
 Ataque en territorio chileno con el Ejército de los Andes hasta la destrucción de las fuerzas
hispanas allende la cordillera.
 Invadir por mar el Perú, buscar apoyo local y apoderarse de Lima aplastando el poder
político y militar español. (5)
C - NACE EL PLAN CONTINENTAL
A fines de mayo de 1814, San Martín fue relevado a su pedido del mando del Ejército del Norte por
razones de su deteriorada salud. Se dirige a Córdoba y allí se reúne con Tomás Guido.
Mientras el enfermo se repone, ambos tienen la oportunidad de madurar el Plan Continental.

El 10 de agosto, a sólo dos meses y medio después, San Martín es nombrado Gobernador de Cuyo.
De inmediato comienza la formación del Ejército de los Andes. El Plan Continental estaba en
marcha.

Cuando San Martín comenzó a elaborar la idea del paso de los Andes, analizó y desechó los planes
anteriores de Carrera y de O'Higgins y elaboró su propia estrategia, dedicándose a la formación de
los medios necesarios para su realización táctica (1815-1816).

En Buenos Aires, mientras tanto, Guido era nombrado Oficial Mayor de la Secretaría de Guerra y
Marina. En 1816, a casi dos años de haber estado con San Martín en Córdoba, elabora y entrega al
Gobierno su célebre "Memoria" en la que expone el Plan Continental.

Estamos hablando de 1816 y desde hace dos años San Martín está preparando el Ejército de los
Andes.

En ese mismo año, el Coronel Ignacio Alvarez Thomas, por entonces a cargo del Gobierno Central,
convoca al esperado Congreso que se reúne en Tucumán.
Entre sus primeras resoluciones, el Congreso nombra Director Supremo a Pueyrredón y el 9 de julio
declara la Independencia de las Provincias Unidas de Sud América.

El 15 de julio - a los 6 días - Pueyrredón se reúne en Córdoba con San Martín, quien le expone en
detalle su Plan. “En dos días con sus noches hemos transado todo” declara San Martín.

En esa conferencia se resolvió encarar uno de los más grandes sucesos de la historia americana.

Por eso debemos destacar la figura de Pueyrredón como injustamente silenciada en los estudios de
la Expedición Libertadora del Perú. Sin su entendimiento y aprobación no hubiera sido posible.

D - PRESENTACION DEL PLAN CONTINENTAL


Hemos referido que Guido, siendo funcionario del Ministerio de Guerra, presentó el 20 de mayo de
1816 al Director Supremo interino Antonio González Balcarce, un memorial por el cual propuso la
expedición a Chile habiendo discutido el plan con San Martín -.

El documento presentado consideraba que “es impolítico y ruinoso continuar la guerra por el Alto
Perú”.
Destaca que Chile es el único flanco por donde el enemigo se presenta mas débil. Además es el
camino mas corto, el más fácil y el más seguro para libertar a las provincias del Alto Perú y
continuar hacia Lima.
Recomienda, por lo tanto, establecer una federación o alianza entre las Provincias Unidas y Chile.

La Alianza con Chile se concreta formalmente en 1818, luego de que el país trasandino ha
declarado su independencia. Ambos gobiernos se comprometen a aportar 500.000 pesos cada uno
para organizar la Expedición Libertadora del Perú.

Pero la anarquía devora las Provincias Unidas. Los caudillos del Litoral derrotan a Rondeau quien
había reemplazado a Pueyrredón en el Directorio y desaparece así el Gobierno Central.
Nuestro país no cumplirá su parte del trato en la Alianza.

Chile deberá entonces asumir la enorme responsabilidad de hacerse cargo de la Expedición


Libertadora del Perú y Mitre lo destaca: "Es gloria de Chile haberla realizado con el concurso
eficiente del Ejército de los Andes y a costa de grandes sacrificios."(3)

El Memorial de Guido pudo ser considerado, hasta hoy, el antecedente documental mas remoto del
Plan Continental. En 1864, su hijo Carlos Guido Spano, reclamó para su padre el derecho de ser
considerado co-autor del Plan Continental.

Perez Amuchástegui es el único sanmartinólogo que ha reconocido la co-autoría de Guido. Mas


aún, sostiene que San Martín había conocido en Tucumán un proyecto de Enrique Paillardelle
(1813) que suponía un ataque sobre Tacna ( Perú) y Arica (hoy Chile) mediante un escuadrón
transportado desde Valparaíso, cuya acción debía coincidir con una ofensiva desde el Alto Perú.(6)

Hasta ahora, éste ha sido el antecedente mas remoto del Plan Continental. Pero la mayoría de los
historiadores han mantenido hasta nuestros días lo mismo que Otero, quien aseguró que nadie -
salvo San Martín - podría haber pensado "que esa masa ciclópea (los Andes) pudiera ser la vía al
triunfo".(4)

II - OTROS PLANES

A - BREVE REFERENCIA A LOS PLANES EUROPEOS


Hemos puntualizado que existían planes similares que no eran extraños a los estrategas europeos de
la época.

Francia envió en 1788 una expedición ordenada por el rey Luis XVI buscando determinar cuáles
serían los puertos mas convenientes para proceder a ocuparlos en beneficio de su comercio.

En 1790, Miranda logró llegar hasta el ministro Pitt con un plan que consistía en independizar a la
América española para que sirviera de mercado comprador de las manufacturas inglesas.

En 1796 el Gobierno británico aprobó un plan consistente en una expedición naval que tomara
Buenos Aires, rodeara luego el Cabo de Hornos y estableciera un asiento permanente en Chile.
Como se ve, el cruce de la cordillera de los Andes era impensado en este plan.

Una vez en Chile se establecería una poderosa base naval desde donde se atacaría El Callao y Lima
con fuerzas combinadas procedentes de la India y de Inglaterra.
Pero los acontecimientos fueron obligando a que los británicos concentraran sus esfuerzos en
Europa. Napoleón era la prioridad absoluta y excluyente.
¿Cuáles eran los acontecimientos que se habían producido en Europa que tanto afectaban la suerte
de Hispanoamérica? Veamos:

Napoleón había impuesto en 1804 un bloqueo europeo prohibiendo el comercio con Inglaterra.
Los británicos acababan de perder a sus colonias en Norteamérica. Era entonces urgente su
necesidad de conquistar América española para venderle sus productos.
Por eso, en 1806 se vuelven a considerar los planes para llevar a cabo una expedición que atacara
Hispanoamérica y estableciera su independencia reservando, eso sí, los puertos para Inglaterra.

Al fracasar las invasiones al Río de la Plata en 1806 y 1807, Gran Bretaña cambió de rumbo sus
planes.
La heroica defensa rioplatense convenció a los ingleses de que si el propósito era reemplazar a
España en el dominio de esos territorios, siempre se provocaría el rechazo de sus habitantes.

Comenzó entonces a tomar fuerza la idea de promover movimientos independentistas en las


colonias bajo la protección británica.

Pero en 1808 Inglaterra cesó las hostilidades contra la corona española luego de la invasión
napoleónica a la península ibérica. Los ejércitos británicos pasaron a la Europa continental para
luchar aliados a los españoles contra los franceses. Entonces San Martín hubo de combatir junto a
oficiales ingleses muchos de los cuales estaban muy bien enterados de los planes que hemos
comentado.
Esa fue la oportunidad en que San Martín "pudo" haber tenido para conocer esos planes y
familiarizarse con ellos. Pero éstas son conjeturas. No hechos comprobados documentalmente.
Arriba

B - El Plan Maitland
En Inglaterra existió un plan resultado de la compilación, estudio y mejoramiento de los
anteriormente elaborados. Es el que se ha dado en llamar “Plan Maitland,” que fue presentado en
1800 a la Corona y,al parecer, posteriormente olvidado.
Aunque es posible que no haya sido presentado pues fue encontrado perdido en un archivo sin
carátula.

Sostenía la tesis de que la única utilidad asignada por los españoles a sus posesiones orientales de
América - como el Río de la Plata y México - era que actuaran como una defensa para sus mas
valiosas posesiones al occidente: principalmente el Perú.
En 1981, Rodolfo Terragno encontró el plan en archivos escoceses.(7)

Este descubrimiento fue objeto de numerosas y severas críticas en nuestro país porque se creyó que
la tesis de Terragno era la de que San Martín había adoptado y ejecutado el mencionado plan
británico.
Lo que en realidad propone, es que San Martín pudo haberlo conocido por el trato con oficiales
británicos en la lucha por la independencia española o durante los meses que estuvo en Gran
Bretaña durante su regreso

Los muchos jóvenes españoles americanos que servían por entonces en el ejército español, daban
por logrado el éxito en su carrera cuando alcanzaban los galones de coronel.
En el caso de San Martín, él interrumpía voluntariamente una brillantísima carrera.

Tomás Guido y Bernardo O’Higgins, quienes serían mas tarde sus amigos íntimos, fueron
adoctrinados en las Logias de Londres como muchos americanos residentes en Europa, que
regresaron a sus países para colaborar activamente en las luchas por la independencia.

El plan británico propone en 1800 los siguientes pasos:

1. Realizar un ataque sobre Buenos Aires para ganar su control.


2. Enviar tropas para tomar posiciones en Mendoza.
3. Coordinar acciones con un ejército en Chile formado con tropas venidas de Gran Bretaña e
India.
4. Cruzar los Andes.
5. Derrotar a los españoles y controlar Chile.
6. Proceder por mar al Perú.
7. Emancipar al Perú.

C - ANALOGIAS ENTRE EL PLAN MAITLAND Y EL PLAN CONTINENTAL


¿Conoció San Martín este plan antes de su venida a América?
Las analogías con el Plan Continental son sorprendentes.
Resultan más evidentes si se hace un rápido análisis de la actuación de San Martín en América:

1 - Tomar el control de Buenos Aires.


Para un desconocido sospechado de espía no fue tarea sencilla. Le fue facilitada por Alvear, quien
garantizó su patriotismo ante el gobierno y lo introdujo en los círculos sociales de la capital.
Se casó con la hija de una de esas influyentes familias, integrándose en ellas.
Formó un regimiento de caballería modelo.
Cuando el Gobierno envía todas las tropas veteranas al sitio de Montevideo, la defensa de Buenos
Aires le fue confiada a San Martín.
Confirmó sus aptitudes militares en San Lorenzo.
Fundó con Alvear una sociedad secreta que fue incorporando a las más destacadas personalidades.
Apoyó o planeó el golpe de estado que cambió el Triunvirato.
Había logrado el control de Buenos Aires.

2 - Tomar el control de Mendoza.


San Martín nunca quiso la jefatura del Ejército del Norte. Fue una maniobra de Alvear para
sacárselo de encima. Su prestigio aumentaba demasiado rápido para las ambiciones del joven
Alvear.
Su salud deteriorada le dio el motivo para alejarse de aquel mando que no deseaba.
En Córdoba madura sus planes con Tomás Guido.
Se hace nombrar Gobernador Intendente de Cuyo.
Había tomado el control de Mendoza.

3 - Coordinar acciones con un ejército en Chile.


Esta fue su idea original. Pero los patriotas chilenos, divididos entre los Carrera y O'Higgins, fueron
vencidos en Rancagua. Los restos de su ejército se refugiaron en Mendoza.
El Plan debió, entonces, ajustarse a la nueva situación.
Primeramente se debería reconquistar su Independencia.
4 - Cruzar los Andes.
Hazaña a nivel universal. Fue increíble. La etapa más difícil del Plan.
Cruza los Andes con su ejército.

5 - Derrotar a los españoles y controlar Chile.


En Chacabuco y Maipú derrota a los españoles. Chile vuelve a ser libre
A su propuesta se nombra Director a O'Higgins. Neutraliza a los Carrera.
Derrota a los españoles y controla Chile.

6 - Continuar por mar al Perú.


Colaboró de manera importante en la creación en Chile de la fuerza naval que hasta entonces
carecía.
Inicia entonces la Expedición Libertadora del Perú con 7 barcos de guerra custodiando a 14
transportes.
Continúa por mar al Perú

En este punto, es necesario mencionar un asunto que con frecuencia es tenido muy poco en cuenta y
mucho menos evaluado. San Martín desde Mendoza le escribe a Guido (1815)
"La victoria naval en Montevideo es lo mas grande que hasta el presente ha realizado la
revolución".
La rendición de la plaza de Montevideo le originó a España la perdida del punto de desembarco
para sus expediciones.

Buenos Aires alivió sus temores. Por el Río de la Plata, estaba neutralizado el peligro. La flota se
vendió.
San Martín se quedó sin barcos para la Expedición al Perú. En Chile no había ni buques ni
tripulantes. La férrea voluntad de San Martín, O'Higgins, Zañartú, Guido y tantos otros, logró el
milagro de crear la flota mas poderosa hasta entonces del Pacífico.

Gonzalo Bulnes afirma: "Jamás obra mas colosal se impuso a la actividad de un gobierno, ni causa
alguna pudo aunar mejor los intereses de dos pueblos unidos en nombre de una necesidad
suprema".(8)

Galdames opina que Chile “que mas que un país es una costa, neutralizaba de esa manera, nuevas
expediciones realistas desde el Perú”. (9)

7 - Emancipar el Perú.
El 28 de julio de 1821, San Martín proclama en Lima la Independencia del Perú. Arriba

III - COMENTARIOS FINALES

A - FRENTES DE GUERRA DE LA REVOLUCION DE MAYO


Para comprender mejor la importancia y trascendencia que tuvo el Plan Continental para las
Provincias Unidas, repasemos la situación bélica del país en esos tiempos:
Eran dos los frentes donde combatían los ejércitos patriotas:
 El frente del Este, o sea la Banda Oriental y particularmente Montevideo.
 El frente del Norte, o sea el Alto Perú.

Para el Gobierno, la prioridad estratégica era la terminación victoriosa de la campaña oriental que
era donde estaba el mayor peligro. Buenos Aires carecía de fuerzas navales y no podía dejar a
Montevideo en poder realista. Entonces el Ejército del Norte debería ir retirándose en forma
incesante (guerra defensiva) hasta lograr concluir con éxito la campaña oriental (guerra ofensiva)

Por el Norte, Goyeneche inicia la campaña con 3.000 hombres. El objetivo era llegar desde el Norte
al foco insurgente que era Buenos Aires, porque los españoles ya eran dueños de la Banda Oriental
y tenían además el apoyo portugués.

Belgrano entonces ordena el éxodo jujeño, retrocede hasta Tucumán y vence a Goyeneche.
Detiene de este modo a la ofensiva realista y abre nuevamente el camino del Norte hacia Lima.
Pide al Gobierno suspender las acciones en la Banda Oriental, para que las tropas que operaban allí
fuesen destinadas al Norte Y surge nuevamente la indecisión militar sobre la prioridad estratégica
¿Cuál deberá ser? ¿El frente del Este o el del Norte?

Cuyo era la única región no sumergida en la guerra. Si los realistas se adueñaban de Cuyo y se
posesionaban de Córdoba convergiendo desde el Norte, potencian la ofensiva final sobre Buenos
Aires.
San Martín pide entonces la gobernación de Cuyo y abre un nuevo frente: el del Oeste.

El plan es simple pero impensado hasta entonces: de Mendoza a Chile a través de los Andes, de
Chile a Lima a través del Mar. Entonces: Belgrano por el Norte, San Martín por el Oeste.
B - EL PLAN ORIGINAL DE SAN MARTIN
El desarrollo de la campaña del Perú ¿Fue el que correspondía al Plan Continental que hemos
venido comentado hasta aquí? Veamos:

El 12 de mayo de 1816, San Martín escribe desde Mendoza a Godoy Cruz - diputado de esa
provincia en el Congreso de Tucumán - que una vez reconquistado Chile para la Patria, las tropas
enseguida deberán embarcarse y en 8 días desembarcar en Arequipa.
Mientras tanto, el Ejército del Norte debe reorganizarse de modo que “ambos pueda obrar con
decisión sobre Lima”.

Dos días después, el 14 le escribe a Guido en la Secretaría de Guerra, que la campaña de Chile
deberá empezar a comienzos de noviembre para que las operaciones se ejecuten en verano, porque
de no ser así “se pierde el principal proyecto, cual es que a mediados de invierno hacer marchar una
expedición marítima sobre Arequipa para dirigirse al Cuzco ... y hacer caer el coloso de Lima”.

Mientras tanto se debe preparar el ejército del Norte en Tucumán “único punto, en mi opinión,
capaz de poderlo hacer... y realizar una defensiva estricta en Jujuy con 600 ó 700 hombres”,
agregando que se debe “auxiliar la insurrección del Alto Perú ...y en esta situación amenazante,
estar prontos para obrar de acuerdo con el Ejército de desembarco”.

Como se ve, el objetivo estratégico no es simplemente Lima, sino también libertar a las provincias
del Alto Perú, mediante una maniobra de ejércitos convergentes que se reunirían en Cuzco para
desde allí “hacer caer el coloso de Lima”.

El 10 de julio de 1818, Belgrano desde Tucumán le escribe a Guido: “Al llamar la atención de La
Serna por su retaguardia, se verá obligado a dejar nuestras provincias ya arruinadas, porque yo no
puedo hacer nada y con gran falta de todo cuanto necesitamos”.

Mas adelante dice que: “Al amenazar las costas, La Serna se retirará con gran deserción, pero puede
rehacerse con gente del Cusco” y agrega: “La expedición no debe intentarse con 3.000 hombres,
sino por lo menos con 6 a 8.000”.

Pero el plan no se pudo desarrollar como estuvo concebido. El Ejército del Norte, que Belgrano
había reorganizado en Tucumán, recibió órdenes de bajar a Buenos Aires para defender al Gobierno
ante la amenaza de los caudillos del Litoral.

San Martín, en carta del 8 de julio de 1819 dirigida a Estanislao López, confirmó el desbarajuste del
plan con amargas palabras: “como dicho ejército (el de Belgrano) debía cooperar en combinación
con los de Chile y los Andes, ha sido preciso suspender todo ataque por este desgraciado suceso”.

C - EL ULTIMO PLAN DE OPERACIONES DE SAN MARTIN EN PERU


Hemos visto entonces, que la Expedición Libertadora había sido concebida en el Plan Continental
como un movimiento de pinzas: una terrestre y otra marítima, que aplastaría al ejército español.
La marítima se había cumplido pero la terrestre quedó postergada por la crisis de 1820 en las
Provincias Unidas. Sin embargo, el Ejército Auxiliar existía, aunque diseminado por las provincias
del Norte.

Sólo faltaban armas y dinero para ir al Alto Perú. Esos recursos los tenía Buenos Aires y de sobra
por haberse descomprimido la frontera Norte gracias a la Expedición Libertadora..
San Martín, en el gobierno del Perú, resolvió completar su Plan Continental adaptándolo a la
situación:

 Un ejército al mando de Alvarado sería transportado vía marítima y desembarcaría en Arica


para operar en el sur peruano y el Alto Perú.
 Otro ejército al mando de Arenales iría por la Sierra contra los realistas situados en los
valles centrales . –

Combinado con ellos, el Ejército del Norte argentino entraría por la Quebrada de Humahuaca para
apoyar al ejército de Alvarado que estaría operando en la zona.
Ambos fuerzas marcharían contra los realistas los que, tomados entre ellos y el ejército de la Sierra,
serían fácilmente derrotados.

Para explicar su plan San Martín envió un emisario las Provincias Unidas con instrucciones de
ponerse en contacto con los gobernadores provinciales para pedirles su apoyo. Todos se lo
brindaron y en forma amplia. Todos menos los porteños, que nunca le perdonaron a San Martín
negarse a traer el Ejército de los Andes para defender a Buenos Aires de las fuerzas del Litoral.

Al enterarse San Martín de la oposición de Buenos Aires, se dirige a Guayaquil a conferenciar con
Bolívar (que tenía todo el apoyo de la Gran Colombia) pero no logra obtener su colaboración para
dar término a la guerra de la independencia.
La negativa de Buenos Aires no sólo impidió que un general argentino tuviese la gloria de concluir
la guerra emancipadora, sino también que en lugar de un argentino, entrase en el Alto Perú un
general venezolano y lo "independice" de las Provincias Unidas.

Finalmente el gobierno nacional acepta esa pérdida territorial, por estar mas interesado en obtener el
apoyo colombiano para la guerra inminente con el Imperio del Brasil.
Arriba

ANEXO:
Fragmento de la Carta de San Martín a Nicolás Rodríguez Peña, fechada en Tucumán el 22 de abril
de 1814:

"No se felicite, mi querido amigo, con anticipación, de lo que yo pueda hacer en ésta: no haré nada
y nada me gusta aquí. No conozco los hombres ni el país, y todo está anarquizado; yo sé mejor que
nadie lo poco o nada que puedo hacer. Ríase Ud. de esperanzas alegres. La patria no hará camino
por este lado del norte que no sea una guerra permanente, defensiva y nada mas; para eso bastan los
valientes gauchos de Salta con dos escuadrones de buenos veteranos. Pensar en otra cosa es echar
en el pozo de Ayron hombres y dinero. Así es que yo no me moveré ni intentaré expedición alguna.

Ya le he dicho a Ud. mi secreto. Un ejército pequeño y bien disciplinado en Mendoza para pasar a
Chile y acabar allí con los godos, apoyando un gobierno de amigos sólidos, para acabar también con
los anarquistas que reinan; aliando las fuerzas pasaremos por mar a tomar Lima; ése es el camino y
no éste, mi amigo. Convénzase Ud., que hasta que no estemos sobre Lima la guerra no se acabará.

Deseo mucho que nombren ustedes alguno mas apto que yo para este puesto; empéñese Ud. para
que venga pronto ese reemplazante, y asegúreles que yo aceptaré la Intendencia de Córdoba.
Estoy bastante enfermo y quebrantado; mas bien me retiraré a mi rincón y me dedicaré a enseñar
reclutas para que los aproveche el gobierno en cualquier otra parte.

Lo que yo quisiera que ustedes me dieran cuando me restablezca, es el gobierno de Cuyo. Allí
podría organizar una pequeña fuerza de caballería para reforzar a Balcarce en Chile, cosa que juzgo
de grande necesidad si hemos de hacer algo de provecho, y le confieso que me gustaría pasar
montando ese cuerpo".

BIBLIOGRAFIA

1 - VICENTE LOPEZ Vicente Fidel - La Revolución Argentina, 1881.


2 - PICCINALI Héctor Juan - Revista Militar N° 716 - Buenos Aires, 1881.
3 - MITRE Bartolomé - Historia de San Martín – Buenos Aires, julio de 1950.
4 - OTERO José Pacífico - Historia del Libertador don José de San Martín – Buenos Aires, 1978.
5 - ARGUINDEGUY Pablo E. - Situación mundial y su relación con Argentina en el período.
Historia Marítima Argentina -Tomo V - Capítulo I, Buenos Aires, noviembre de 1986.
6 - PEREZ AMUCHASTEGUI
7 - TERRAGNO Rodolfo - Maitland y San Martín - Buenos Aires 1999
8 - BULNES Gonzalo - La Espedición (sic) Libertadora del Perú. Tomo I – Santiago de Chile,
1887.
9 - GALDAMES Luis - L

El Cruce de los Andes fue


parte de un esquema
libertador integral
El presidente del Instituto Nacional Sanmartiniano, Eduardo Emanuel García Caffi, analizó
el cruce de los Andes en un contexto internacional.

por MDZ Sociedad19 de Enero de 2017 | 08:011 opinión

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El presidente del Instituto Nacional Sanmartiniano, Eduardo Emanuel García Caffi, analizó
el cruce de los Andes en un contexto internacional, detalló los pilares del plan continental y
hasta puntualizó temas "domésticos" para alimentar al Ejército:

Estamos próximos a cumplir el Bicentenario de una epopeya, de uno de los hechos más
trascendentes de la Historia Argentina, sudamericana y mundial: el Cruce de los Andes,
llevado adelante bajo la conducción del general José Francisco de San Martín, Padre de la
Patria y Libertador de la Argentina, Chile y Perú.

Sin embargo, por más espectacular que haya sido el cruce, lo cierto es que hay que
comprenderlo como el engranaje esencial de una maquinaria más compleja.

Podemos decir que el Cruce de los Andes fue el instrumento táctico del que se valió el
general San Martín para concretar los primeros tramos de su Plan Continental, una acción
estratégica puesta al servicio de un objetivo superior: salvaguardar la Independencia
argentina, obtener las de Chile y Perú y garantizar la emancipación sudamericana, esto es,
la libertad para medio continente.

Declarada la Independencia Argentina -en rigor, "de las Provincias Unidas en Sudamérica",
el 9 de Julio de 1816-, decisión política y jurídica en la que San Martín tuvo un papel
insistente y relevante; las fuerzas libertadoras podrían cruzar los Andes no como un "grupo
rebelde alzado en armas" sino como el ejército de una nación soberana que había roto
vínculos con el monarca español Fernando VII.
La lucha que ya venía librándose desde 1810, y que cobró impulso a partir de la decisión
del Congreso de Tucumán en 1816, era entre dos concepciones diametralmente opuestas:
por un lado, la absolutista, que bregaba por mantener un mundo de súbditos obedientes y
conformistas; por otro, la del poder limitado, que promovía la existencia de ciudadanos
libres, formados en la cultura, las artes, las ciencias y la búsqueda del saber. La columna
central del despotismo era la ignorancia y debía ser vencida por el Ejército Libertador y,
luego, por los libros.

La hazaña se desarrolló en un contexto muy difícil. En Europa, vencido Napoleón


Bonaparte, se había reimplantado el absolutismo en casi todo el continente. De los focos
revolucionarios en Sudamérica, sólo el nuestro permanecía en pie. Fernando VII, restaurado
en su trono, pretendía terminar con la "insurrección" y volver a sojuzgarnos por medio del
yugo absolutista. El haberse animado San Martín, sus hombres y los pueblos de medio
continente a continuar adelante con la lucha habla de su voluntad por mantener en vigencia
"el grito sagrado" de la Libertad desde ese momento y para siempre.

El cruce, como queda dicho, formaba parte de un esquema libertador integral: el Plan
Continental, que tenía los siguientes objetivos:

1- Crear y organizar un Ejército en Cuyo y desplegar espías a lo largo de la Cordillera de


los Andes con vistas a obtener información de inteligencia propia y confundir al enemigo
realista (guerra de zapa). Esto ocurrió entre 1814 y 1817.

2- Cruzar los Andes, liberar Chile y proclamar su independencia definitiva. Mientras tanto,
Martín Miguel de Güemes y sus gauchos hostigarían a las fuerzas realistas en el que fue
teatro de operaciones natural del Ejército del Norte: el Alto Perú. Esto ocurrió entre 1817 y
1818. En una operación anfibia, desembarcar en Perú con el objeto de ocupar Lima, liberar
al país y declararlo independiente. Esto ocurrió entre 1818 y 1821.

3- La parte del Plan que no se pudo cumplir: el Ejército del Norte confluiría desde el Alto
Perú, en maniobra de pinzas sobre Lima, en auxilio del Ejército Libertador comandando
por San Martín. La razón: en 1820 imperaba la anarquía en las Provincias Unidas del Río
de la Plata. Por lo tanto, no había ejércitos operativos que siguieran órdenes precisas para
concurrir en auxilio del Ejército Libertador Unido Argentino-Chileno.
San Martín será designado comandante con rango de capitán general del Ejército de los
Andes (luego, ya efectivizado el cruce e independizado el país hermano, Ejército Libertador
Argentino-Chileno), el más importante del escalafón militar argentino".

Informe especial: Los 200 años del


Cruce de los Andes por el Ejército
Libertador movilizan hoy a Mendoza
24 enero, 2017

La opinión del presidente del Instituto Nacional


Sanmartiniano, la campaña de valores -basada en el espíritu de José de San Martín-, la agenda
completa y la actividad del Presidente se reúnen en este informe. También contiene la
enumeración completa de los sitios mendocinos donde San Martín vivió, gobernó y organizó el
Ejército Libertador más los lugares abiertos al turismo. Dos infografías completan el dossier con
las seis rutas del Cruce de los Andes y el Ejército en números.
Sumario: informe especial – Bicentenario Cruce de los Andes
Opinión: El contexto del Cruce de los Andes.
Mendoza impulsa campaña de valores en coincidencia con hechos de la historia.
Agenda sanmartiniana de enero 2017- La actividad del Presidente en Mendoza.
Los sitios sanmartinianos: la historia y el turismo.
Ejército de los Andes en números: infografía – Ver aparte.
Las seis rutas sanmartinianas del Cruce de los Andes: infografía – Ver aparte.

OPINIÓN EN CONTEXTO: EL BICENTENARIO DEL CRUCE DE LOS ANDES


El cruce formaba parte de un esquema libertador integral. La nota del presidente del Instituto
Nacional Sanmartiniano, Eduardo Emanuel García Caffi, recuerda desde el contexto
internacional hasta los detalles “domésticos” para alimento del Ejército. Dijo San Martín:
“Hemos hecho la campaña; pasamos la cordillera más elevada del globo, concluimos con los
tiranos y dimos libertad a Chile”.
Estamos próximos a cumplir el Bicentenario de una epopeya, de uno de los hechos más
trascendentes de la Historia Argentina, sudamericana y mundial: el Cruce de los Andes, llevado
adelante bajo la conducción del general José Francisco de San Martín, Padre de la Patria y
Libertador de la Argentina, Chile y Perú.
Sin embargo, por más espectacular que haya sido el cruce, lo cierto es que hay que comprenderlo
como el engranaje esencial de una maquinaria más compleja.
Podemos decir que el Cruce de los Andes fue el instrumento táctico del que se valió el general
San Martín para concretar los primeros tramos de su Plan Continental, una acción estratégica
puesta al servicio de un objetivo superior: salvaguardar la Independencia Argentina, obtener las
de Chile y Perú y garantizar la emancipación sudamericana, esto es, la libertad para medio
continente.
Declarada la Independencia Argentina –en rigor, “de las Provincias Unidas en Sudamérica”, el 9
de Julio de 1816–, decisión política y jurídica en la que San Martín tuvo un papel insistente y
relevante; las fuerzas libertadoras podrían cruzar los Andes no como un “grupo rebelde alzado
en armas” sino como el ejército de una nación soberana que había roto vínculos con el monarca
español Fernando VII.
La lucha que ya venía librándose desde 1810, y que cobró impulso a partir de la decisión del
Congreso de Tucumán en 1816, era entre dos concepciones diametralmente opuestas: por un
lado, la absolutista, que bregaba por mantener un mundo de súbditos obedientes y conformistas;
por otro, la del poder limitado, que promovía la existencia de ciudadanos libres, formados en la
cultura, las artes, las ciencias y la búsqueda del saber. La columna central del despotismo era la
ignorancia y debía ser vencida por el Ejército Libertador y, luego, por los libros.
La hazaña se desarrolló en un contexto muy difícil. En Europa, vencido Napoleón Bonaparte, se
había reimplantado el absolutismo en casi todo el continente. De los focos revolucionarios en
Sudamérica, sólo el nuestro permanecía en pie. Fernando VII, restaurado en su trono, pretendía
terminar con la “insurrección” y volver a sojuzgarnos por medio del yugo absolutista. El haberse
animado San Martín, sus hombres y los pueblos de medio continente a continuar adelante con la
lucha habla de su voluntad por mantener en vigencia “el grito sagrado” de la Libertad desde ese
momento y para siempre.
El cruce, como queda dicho, formaba parte de un esquema libertador integral: el Plan Continental,
que tenía los siguientes objetivos:

1. Crear y organizar un ejército en Cuyo y desplegar espías a lo largo de la Cordillera de los


Andes con vistas a obtener información de inteligencia propia y confundir al enemigo
realista (guerra de zapa). Esto ocurrió entre 1814 y 1817.
2. Cruzar los Andes, liberar Chile y proclamar su independencia definitiva. Mientras tanto,
Martín Miguel de Güemes y sus gauchos hostigarían a las fuerzas realistas en el que fue
teatro de operaciones natural del Ejército del Norte: el Alto Perú. Esto ocurrió entre 1817
y 1818.
3. En una operación anfibia, desembarcar en Perú con el objeto de ocupar Lima, liberar al
país y declararlo independiente. Esto ocurrió entre 1818 y 1821
4. La parte del Plan que no se pudo cumplir: el Ejército del Norte confluiría desde el Alto
Perú, en maniobra de pinzas sobre Lima, en auxilio del Ejército Libertador comandando
por San Martín. La razón: en 1820 imperaba la anarquía en las Provincias Unidas del
Río de la Plata. Por lo tanto, no había ejércitos operativos que siguieran órdenes
precisas para concurrir en auxilio del Ejército Libertador Unido Argentino-Chileno.

San Martín será designado comandante con rango de capitán general del Ejército de los Andes
(luego, ya efectivizado el cruce e independizado el país hermano, Ejército Libertador Argentino-
Chileno), el más importante del escalafón militar argentino.
El equipaje personal del general San Martín era modesto, a excepción de una serie de baúles
destinados al traslado de su preciada colección de alrededor de 800 libros. El Padre de la Patria,
de esta manera, trasmitía un mensaje poderoso: “La biblioteca es destinada a la ilustración
universal y más poderosa que nuestros ejércitos para sostener la independencia”.
Cientos de espías fueron desplegados a lo largo de la Cordillera de los Andes con un triple
objetivo: 1) llevar información precisa al general San Martín de lo que ocurría del lado chileno.
2) sembrar rumores falsos sobre lo acontecido en el lado argentino, para que los realistas no
supiesen por dónde llegarían nuestras fuerzas. 3) minimizar bajas tanto patriotas como realistas,
haciendo la guerra lo menos cruenta posible. A este proceso se lo llamó “guerra de zapa”: tácticas
para desorientar al enemigo con informaciones falsas y estrategias de espionaje; a la vez que se
procuraba contar con información fidedigna sobre lo acontecido en las filas enemigas.
Los comerciantes mendocinos proveyeron la sarga, de colores blanco y celeste, con la cual varias
damas confeccionaron el estandarte que las fuerzas de la libertad llevarían durante la campaña.
La poca ayuda que pudo conseguir San Martín desde Buenos Aires, debido en gran medida a la
severa crisis económica por la que atravesaban las Provincias Unidas del Río de la Plata, la
obtuvo gracias a los buenos oficios del director supremo Juan Martín de Pueyrredón.
Entre las dificultades que debió afrontar el Ejército que cruzó los Andes, pueden destacarse: los
soldados tuvieron que soportar grandes cambios de clima; la sensación térmica agudizada por la
altura; un sol muy fuerte de día, con temperaturas que llegaban más de 30 grados; durante la
noche, el viento helado, con mínimas de 10 grados bajo cero, que podía llevar al congelamiento;
una altura promedio de 3.000 metros, lo que provocó en muchos hombres fuertes dolores de
cabeza, vómitos, fatiga e irritación pulmonar.
San Martín encontró una solución práctica para alimentar a sus soldados: una comida popular
típica de Cuyo llamada “charquicán”, un alimento basado en carne secada al sol, tostada y molida,
condimentada con grasa y ají picante. Era un alimento fácil de transportar prensado y se
preparaba agregándole agua caliente y harina de maíz. El agua se transportaba en cuernos de vaca
para fabricar recipientes individuales para cada soldado. Según algunas tradiciones, había
quienes llevaban más de un cuerno, uno con agua y otro con aguardiente o vino, para combatir
el frío.
El Ejército de los Andes partió de Mendoza el 12 de enero 1817 y llegó a Chile el 5 de febrero
del mismo año. La expedición del cruce demandó 25 días. Siete días después tendría lugar el
primer triunfo resonante de los patriotas argentinos y chilenos en Chacabuco, el 12 de febrero del
mismo año. Esa victoria llevará a un entusiasta San Martín a dejar estas palabras para una de las
páginas más significativas de nuestra historia: “Al Ejército de los Andes queda para siempre la
gloria de decir: en veinticuatro días hemos hecho la campaña; pasamos la cordillera más elevada
del globo, concluimos con los tiranos y dimos libertad a Chile”.
UNA CAMPAÑA DE VALORES EN COINCIDENCIA
CON HECHOS DE LA HISTORIA
La campaña sobre valores patrióticos retoma su presencia en cada fecha patria asociada al
Bicentenario de la Independencia de nuestra región. Bajo la premisa “200 veces”, apunta a
potenciar los valores patrióticos mediante el ejemplo que nos legaron personalidades de la
historia argentina como San Martín y Tomás Godoy Cruz.
Con un sello lacrado como símbolo, similar al utilizado en los vinos, combinado con finas cintas
celestes y blancas, la campaña “200 veces” celebra los 200 años de la Independencia argentina
junto con la Independencia de Chile y Perú.
La idea es fomentar los valores patrióticos haciendo eje en hechos y personalidades vinculados a
Mendoza, especialmente en José de San Martín y su Gesta Libertadora. Apareció en forma de
incógnita durante el 20 de junio y el 9 de julio y, en esta fecha, considerada el primer paso hacia
la Independencia de la región, la campaña hace foco en potenciarnos como argentinos, afianzando
valores como la solidaridad y la honestidad y fomentando la paz social.
Buscando la unión
Los textos del guion de los slots indican textualmente: “Hace 200 años, el entonces gobernador
de Cuyo, José de San Martín, desde Mendoza pedía a su amigo Tomás Godoy Cruz que exigiera
la Declaración de la Independencia. ¿Su objetivo? Cruzar la cordillera y combatir al ejército
realista como pueblo libre.
Junto a 5.000 hombres y con miles de voluntades, forjó la idea de que juntos eran invencibles.
200 años después de aquel 9 de julio, buscamos la misma hazaña, la de estar unidos, la de ser
200 veces más unidos, ser 200 veces más solidarios, estar 200 veces más convencidos,
imaginarnos 200 veces más sanmartinianos, 200 veces más mendocinos.
AGENDA BICENTENARIO DEL CRUCE LOS ANDES
DIVERSOS SITIOS DE MENDOZA SERÁN ESCENARIO
DE LA CELEBRACIÓN QUE SE EXTIENDE DURANTE
VARIOS DÍAS.
Ver la agenda completa.
En El Plumerillo habrá:

 Pulperías: tres grandes pulperías de época con serenatas, en los alrededores del Campo
Historico.
 Patio de comidas: sobre calle Maipú se instalarán 10 camiones de comidas rápidas.
 Salud: cuatro ambulancias y tres puestos sanitarios ubicados en sitios estratégicos
cuidarán de los participantes de los festejos en El Plumerillo y alrededores.
 Durante todas las actividades se entregarán láminas relacionadas a la temática del
Bicentenario de la Gesta Sanmartiniana.

MAURICIO MACRI CELEBRA EN MENDOZA EL BICENTENARIO DEL CRUCE


DE LOS ANDES
Este martes, 24 de enero, llega a la provincia para participar en el acto que se realizará
por la gesta de San Martín.
El mandatario arribará desde el aeropuerto, y junto al Gobernador se trasladarán al Campo
Histórico El Plumerillo, un lugar totalmente remozado. Una estampa de pueblo cuyano,
representada por 30 actores, lo recibirá formando un pasillo central.
Desde allí tiene previsto recorrer las históricas barracas y un grupo de 70 artistas recrearán la
cotidianeidad de ese pueblo donde se forjó el Ejército de los Andes, en la época de San Martín.
Macri transitará entre escenas de estampas de cocina de época, zonas de fragua, de armería,
lavandería y teñido de telas de uniformes, entre otros sectores vitales para la preparación del
Ejército. Luego se “encontrará” con San Martín escribiendo una de sus tantas cartas en una
barraca. Junto al actor que representará al Libertador, estará la imagen de la virgen del Carmen
de Cuyo, patrona y generala del Ejército de los Andes.
Un palco, flanqueado por divisiones del Ejército y una banda musical esperarán al
Presidente junto a 300 invitados. La llama eterna, cinco banderas y un friso artístico –con 10
pasajes de la vida de San Martín en Mendoza– enmarcarán la zona del acto oficial.
Interpretados por la banda Talcahuano, los himnos de Chile, Perú, Argentina y el Himno al
General San Martín antecederán la entrega de la ofrenda de laureles por parte del Presidente y el
homenaje a los caídos en la guerra, mediante un minuto de silencio.
Un momento destacado del acto será cuando el Presidente rendirá homenaje a la Bandera de la
Provincia. Este momento resultará muy especial y fundamentalmente simbólico. En total, habrá
cinco banderas protocolares: Mendoza, Argentina, Chile, Perú y la Bandera del Ejército de los
Andes.
El Presidente Mauricio Macri será el principal orador y lo antecederán el intendente de Las Heras,
Daniel Orozco, y el Gobernador Alfredo Cornejo. De inmediato, 11 jinetes se acercarán hasta el
jefe del Ejecutivo nacional para solicitar su autorización antes de cruzar los Andes junto a otras
160 personas.
El desfile plasmará la alegría del pueblo de Las Heras ante la partida de la columna del Ejército
Libertador.
El Campo Histórico El Plumerillo está situado en Independencia y Lisandro Moyano de Las
Heras. El portal de este sitio sanmartiniano estará “vestido” con pendones y cucardas de
una campaña de valores inspirada en el espíritu sanmartiniano impulsada por la Provincia desde
mediados del año pasado.
MENDOZA, SITIO SANMARTINIANO CON HISTORIA
Y TURISMO
En la zona Este, Las Heras, Tunuyán, San Carlos, Ciudad y el Sur de la provincia hay
diversos sitios sanmartinianos. Se extienden por regiones y departamentos porque San
Martín vivió, gobernó y preparó su ejército en Mendoza.
Alameda, Solar de San Martín -donde hoy se emplazan la Biblioteca San Martín y el museo
Sanmartiniano–, casa natal de Merceditas, Maestranza del Ejército de los Andes, Área
Fundacional, Ruinas de San Francisco y Convento Santo Domingo son sitios históricos a los que
se suman el Memorial de la Bandera y el Cerro de la Gloria en la Ciudad de Mendoza como
lugares de celebración y homenaje.
En Las Heras, el sitio histórico por excelencia es el Campo de Instrucción del Ejército de los
Andes, “El Plumerillo”, al que se suman la capilla de la familia Segura, más conocida como
Capilla de El Plumerillo, y Canota, situada camino a Villavicencio, por donde transitó la columna
de teniente coronel Las Heras.
En el departamento que lleva su nombre, también hay casi un circuito de puntos sanmartinianos
que conformaron la ruta que siguió el militar. Después de Canota siguen Uspallata, Picheuta –
primer punto de combate de las tropas sanmartinianas con los realistas–, Polvaredas, Los
Potrerillos –actual Punta de Vacas–, Las Cuevas y Cristo Redentor.
En el Este está la antigua Chacra de Los Barriales, donde se emplaza el Museo Histórico
Municipal Las Bóvedas. Precisamente en esa chacra vivió San Martín cuando regresó de la
Campaña Libertadora, hito emblemático sanmartiniano de la región. En Junín, se destacan la
“Posta del Retamo”, el Molino Histórico y la “Acequia de la Patria”.
Situado en el Manzano Histórico, Tunuyán, el monumento “El Retorno a la Patria”, recuerda el
momento en que se reúne con el coronel Manuel Olazábal, un leal hombre del Ejército y
considerado el hijo de San Martín.
También en San Carlos están las ruinas del antiguo fuerte, lugar donde se produjo el parlamento
entre representantes de los pueblos originarios de la cordillera y San Martín. Esa reunión formó
parte de la estrategia de San Martin para instrumentar la guerra de zapa. En el Sur de Mendoza,
más precisamente por el camino de El Planchón, pasó hacia Chile la columna más austral del
Ejercito de los Andes.
También son considerados sanmartinianos otros lugares ubicados en las seis rutas por las que
cruzaron las distintas columnas del Ejercito de los Andes, desde La Rioja hasta Malargüe, y otros
tantos relacionados con diferentes caminos de la época.
Bicentenario del Cruce de los Andes: los sitios sanmartinianos, un atractivo turístico y
patrimonial de Mendoza
Son lugares abiertos a todo público. Muchos son patrimoniales y otros conmemorativos.
Algunos de estos puntos urbanos son frecuentados a diario sin conocer a fondo la
importancia que tuvieron para José de San Martin. Una selección de los sitios
sanmartinianos ubicados a la vuelta de la esquina.
San Martín vivió, gobernó y preparó la campaña libertadora desde Mendoza. Además del
legado para toda América, en Mendoza hay sitios patrimoniales que merecen ser visitados por
viajeros y, por supuesto, por mendocinos.
Desde al Área Fundacional hasta el Paseo La Alameda y la Biblioteca San Martin son espacios
donde transitamos todos los días sin, a veces, conocer la “carga” histórica que tienen estos
puntos del área urbana.
Los sitios sugeridos son:
Área fundacional: espacio donde se proclamó a la Virgen del Carmen de Cuyo como Patrona
del Ejército de los Andes y se bendijo la Bandera. Aquí se recibieron y se dieron a conocer las
primeras noticias de la campaña libertadora. Hoy el museo está en obras por eso sólo se visita
la plaza, ruinas aledañas y el solar de la casa de San Martín.
Ubicación: entre las calles Beltrán, Ituzaingó, Alberdi y Videla Castillo.
Ruinas de San Francisco: en una de las capillas del templo se encontraba la imagen de la Virgen
del Carmen, desde 1818 conservaba el bastón de mando que le entregó San Martín. Los edificios
fueron destruidos por el terremoto de 1861 y sus reliquias se guardan en la Basílica de San
Francisco.
Situadas en Ituzaingó esquina Beltrán, abierto todos los días de 8 a 20.
Casa Natal de Merceditas: emplazada en Corrientes entre Montecaseros y Federico Moreno. Si
bien el terremoto de 1861 la destruyó, los curiosos de la historia pueden pasar por el lugar
donde nació la única hija del general José de San Martín, Mercedes Tomasa, el 24 de agosto de
1816.
Iglesia y Convento de Santo Domingo: consagrado a la Virgen del Rosario, Patrona de
Mendoza y de Cuyo. El convento fue utilizado por el general San Martín como primer cuartel de
los Granaderos a Caballo, durante los tiempos de la organización del Ejército de los Andes.
Abierto al público en Salta y Ayacucho.
La Zona de la Maestranza: es un sitio enclavado en Corrientes entre Montecaseros e Ituzaingó
que, si bien no está abierto al público, es el lugar donde se trabajó en la preparación de distintos
pertrechos de guerra del Ejército de los Andes, bajo la directa responsabilidad del gran
colaborador de San Martín, Fray Luis Beltrán.
Solar de San Martín (Biblioteca Pública General San Martín y Museo Histórico General San
Martín). En 1818, San Martín adquirió este sitio para construir su hogar, propósito que no logró
concretar. Mientras el prócer actuaba en Perú, un grupo de vecinos que compartía sus anhelos
para instalar una biblioteca pública abrió las puertas de la institución el 9 de julio de 1822. En
1871 recibió el nombre de Biblioteca Pública General San Martín. Cuando este terreno fue
expropiado, se decidió ubicar en él la Biblioteca y el Museo Histórico General San Martín. San
Martín 1843 de Ciudad, abierta de 8 a 19.
Paseo La Alameda: el general San Martín, siendo Gobernador Intendente, tuvo especial
preocupación por el embellecimiento de la ciudad. Para ello ordenó la extensión de la Alameda
existente y una oportuna disposición que la convirtió en un lugar apto para el descanso reparador
de los habitantes de Mendoza de antaño. Con el paso del tiempo, los álamos criollos originales
fueron remplazados en sucesivas oportunidades hasta llegar a la arboleda actual. La Alameda se
extiende sobre avenida San Martín, desde Calle Córdoba hasta Ayacucho, en la Ciudad de
Mendoza.
Calle la Cañada (actual Ituzaingó): antigua e importante calle colonial por la que transitaron las
tropas en diversas oportunidades, como cuando participaron en la ceremonia de la bendición de
la Bandera del Ejército de los Andes y la proclamación del patronazgo de la Virgen del Carmen
de Cuyo.
Sitios conmemorativos
A los patrimoniales se suman los sitios conmemorativos, que celebran y ponen en valor
momentos de la historia, en este caso la de San Martín y su vínculo permanente con Mendoza.
Memorial de la Bandera: emplazado en el Centro Cívico, conserva con orgullo la Bandera del
Ejército de los Andes, testigo de luchas y glorias de la Gesta Sanmartiniana. Fue confeccionada
por damas mendocinas y religiosas del Colegio de la Buena Enseñanza y concluida en la víspera
del 5 de enero de 1817. Ese mismo día se juró y se nombró Patrona del Ejército de los Andes a
la Virgen del Carmen de Cuyo.
En 1888, el gobernador Tiburcio Benegas le hizo ocupar un lugar de honor en la Casa de
Gobierno. En 1992, el Gobierno de Mendoza la declaró emblema provincial mediante Ley N°
5930. Actualmente está en la sala principal, custodiada por el Regimiento de Infantería de
Montaña N° 11 “General Las Heras”.
Ubicación: Virgen del Carmen de Cuyo s/n, frente al Parque Cívico de Ciudad. Abierto de martes
a viernes de 9 a 14.
Basílica y Convento de San Francisco: en Necochea y España se conserva la imagen original
de Nuestra Señora del Carmen de Cuyo y el bastón de mando del general San Martín, junto con
otras interesantes piezas históricas. La nave lateral izquierda contiene el sepulcro que guarda los
restos de la hija, del yerno y de una de las nietas del Libertador. Abierto todos los días, de 9 a 21.
Cerro de la Gloria (Parque General San Martín): fue inaugurado el 12 de febrero de 1914, en el
97° aniversario de la batalla de Chacabuco. Se emplazó en su cima el Monumento Nacional al
Ejército de los Andes en conmemoración del centenario del Cruce de los Andes por el Ejército
de los Andes al mando del general José de San Martín para liberar Chile y Perú y asegurar la
independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata; y se mudó de nombre por el actual
“Cerro de la Gloria”. Abierto de 10 a 19.
Mendoza reúne atractivos de historia y naturaleza
El Ente de Ente Mendoza Turismo (Emetur) destaca para este verano las actividades relacionadas
con el 200 aniversario del Cruce de los Andes por parte del Ejército Libertador y la campaña
hace eje en paisajes únicos y naturales, bajo el eslogan Mendoza naturalmente libre, enmarcada
entre viñedos y montañas, entre cabalgatas y asados.
Espejos de agua, parques, cerros, termas y áreas naturales protegidas atraen a quienes buscan un
descanso de la ciudad. El contacto con la naturaleza es la premisa. En la provincia que produce
el 70% del vino del país. Existe una gran afluencia de visitantes a las más de 130 bodegas abiertas
al turismo, que se complementan con la oferta gastronómica de primer nivel que nos distingue y
caracteriza. Mendoza ofrece además una variada agenda cultural, que incluye festivales y fiestas
de la Vendimia departamentales, que se sucederán durante todo el verano.
Mendoza aparece entre los 20 destinos más elegidos por los viajeros de Sudamérica para
vacacionar este verano 2017, seduciendo con la montaña como vedette. El dato se desprende de
un análisis elaborado por el buscador de hoteles Trivago Argentina.

Fuentes:
Municipalidad de Las Heras.
Secretaría de Cultura del Gobierno de Mendoza.
Presidente del Instituto Nacional Sanmartiniano, Eduardo Emanuel García Caffi.
Daniel Dueñas (Mendoza), miembro de la Academia Nacional Sanmartiniana.
Martín Miguel De Güemes,
Héroe de la Independencia
Americana
Por Clemente Di Lullo / Prof. Sup. en Historia / Especialista en Estudios
Culturales.

 FOTOS

19/06/2016 -
Modificatoria de la ley
Como es de público conocimiento, hace pocos días, el Congreso de la Nación
Argentina ha sancionado la modificatoria de la ley Nº 26.125 del 22 de agosto de
2006 que declara al Gral. Martín Miguel de Güemes, “Héroe Nacional”,
estableciendo el 17 de junio como feriado nacional, en correspondencia con la fecha
de fallecimiento del patriota salteño. Vale aclarar que la importancia de esta decisión
no está centrada en el feriado decretado, sino en la voluntad política de concretar un
acto de reivindicación histórica con una figura de descollante actuación en el
proceso de la Independencia Nacional y Americana, a punto tal que muchos
historiadores latinoamericanos lo consideran “tercer Padre de la Libertad
Americana”, después de San Martín y Bolívar.

Importancia de Güemes en la guerra por la independencia americana


Los Güemes o Güemez, eran de ascendencia española. Procedían del ayuntamiento
de Bareyro, partido de Santoña, en la provincia de Santander.

Martín Miguel Juan de la Mata Güemes Montero Goyechea y la Corte, tal su


nombre completo, nació en Salta el 18 de febrero de 1785. Su padre fue el hidalgo
español Gabriel de Güemes Montero, que desempeñó el cargo de Tesorero y
Ministro Principal de Real Hacienda en la Intendencia de Salta del Tucumán; su
madre, doña María Magdalena de Goyechea y La Corte, fue una dama distinguida
de la sociedad americana de su tiempo, descendiente de Francisco de Argañaráz y
Murguía, fundador de la ciudad de Jujuy. Como se deduce, don Martín pertenecía a
una familia de la alta aristocracia lugareña y un perfecto español- americano o
“criollo” según las jerarquías sociales de aquel entonces.

Durante su niñez, alternó sus estudios primarios en la escuela de la ciudad con largas
estadías en las estancias “El Bordo” y “El Paraíso”, pertenecientes a su madre y
ubicadas a 50 km. de la capital salteña. Allí fue donde inició el contacto con las
labores campesinas y el trato y conocimiento con los gauchos que tan importantes
serían en su futuro.

Pero su vocación era la carrera de las armas. Así, a los 14 años, se incorporó como
cadete en el 3º Batallón del Regimiento Fijo de Infantería de Buenos Aires, con
asiento en Salta. Su bautismo de fuego fue la defensa de Buenos Aires durante las
Invasiones Inglesas (1805 -1806).

La Revolución de Mayo de 1810, punto inicial de nuestra Libertad, daría origen a la


Guerra de la Independencia. Güemes se volcó totalmente a la defensa de esta causa.
Por sus conocimientos del terreno y el coraje de sus milicias gauchas, las
autoridades le encargaron la defensa estratégica del antiguo Norte virreinal que
comprendía no solo las actuales provincias de Salta, Jujuy y Tucumán sino también
las de Tupiza y Tarija, en el sur del altiplano boliviano. Este fue el verdadero “Norte
fronterizo histórico y político” de aquella época. “Norte” que era “Centro”
geopolítico entre Lima y Buenos Aires. Este fue el escenario real donde se jugó el
destino final de la Libertad e Independencia Americana. Fueron los pueblos norteños
y sus habitantes los principales protagonistas de esta etapa histórica y el general
Martín Miguel de Güemes su heroico conductor y celoso custodio. En estas
campañas de liberación, sirvió a las órdenes de Belgrano, primero y de San Martín,
después. Patriotismo, nobleza y lealtad fueron los valores demostrados en distintas
acciones militares, que le valieron la estima y reconocimiento de estas dos grandes
personalidades que no dudaron en otorgarle sucesivos ascensos en su carrera
militar.

Para su Plan de Independencia Continental, San Martín le encargó a Güemes y sus


gauchos la defensa del Norte, mientras él, después de liberar Chile, se dirigiría a
Perú. Güemes y sus “Infernales” volvieron infranqueable la zona para las tropas
realistas que en vano intentaban penetrar en el territorio hasta que vencidos y
convencidos de la imposibilidad de lograrlo, tornaron a retroceder para no volver
jamás.

Por otro lado, existen documentos que atestiguan su presencia en territorio


santiagueño, por lo menos en dos oportunidades. La primera, en septiembre de 1812,
en búsqueda de bastimentos para el ejército y el pueblo jujeño que se dirigía en
éxodo hacia Córdoba. Así lo hace conocer un informe del alcalde de la ciudad, Dn.
Germán Lugones enviado a Manuel Belgrano. La segunda, ya en tiempos de la
gobernación de Ibarra, en 1821, a quien auxilia en su lucha autonómica contra las
fuerzas del gobernador tucumano, Bernabé Aráoz. Algunos historiadores sostienen
como muy probable que el Pacto de Vinará, que puso fin a las hostilidades y
significó el reconocimiento definitivo de la autonomía de Santiago del Estero, contó
con la gestión del Dr. José Antonio Pacheco de Melo, delegado y amigo personal del
jefe salteño. La explicación sería que Güemes necesitaba el fin del conflicto que
impedía la llegada de los refuerzos que le habían prometido las provincias y el
gobierno de Buenos Aires para sostener con éxito la defensa del Norte y el apoyo
terrestre de sus milicias al avance por mar del Ejército Libertador de San Martín, en
marcha hacia el Perú.

Invencible en el campo de batalla, sólo la traición podía derrotarlo. Y así ocurrió. El


10 de junio de 1821 fue herido de bala en una emboscada que le tendieron sus
enemigos al salir de la casa de su hermana “Macacha” Güemes. Pudo llegar hasta la
Cañada de la Horqueta, donde falleció, luego de agonizar una semana, el 17 de
junio, rodeado del afecto y los cuidados de sus fieles gauchos. Conocida la novedad
en Buenos Aires, algunos espíritus oscuros celebraron la “desaparición de un
cacique más”, mi ent ras en Sal - ta, el pueblo entero acompañaba en procesión
dolida, la sepultura del héroe en la capilla de Chamical.

Actualmente, sus restos descansan en el “Panteón de los Héroes del Norte”, en la


Catedral de la capital de Salta.
Implicacias de la resolución

La decisión de nuestro Congreso Nacional puede ser abordada y valorada, en


nuestro entender, desde tres miradas:

• Histórica: autentica el verdadero y real escenario de las luchas por la


independencia argentina y americana y visibiliza definitivamente la figura del
General Martín Miguel de Güemes como prócer indiscutido de ese proceso.

• Militar: redimensiona la acción heroica y generosa de las “milicias gauchas”,


apartándolas del concepto de “montoneras” indisciplinadas y desorganizadas,
devolviéndoles la dignidad de cuerpos regulares de vanguardia. En este sentido,
corresponde agregar que las tácticas guerrilleras de los gauchos de Güemes han sido
objeto de estudio en academias militares extranjeras. Al respecto, dice Radulovic,
mayor del ejército yugoslavo: “las montoneras de Güemes hicieron una guerra sin
cuartel que ha pasado a la historia como “Guerra Gaucha”. Cada uno de sus
miembros serviría de modelo para fundir en bronce la estatua del soldado más
preparado”.

• Antropológica - Social: Supera la visión subalterna y denigrante del “gaucho”,


propia del siglo XIX, expuesta por las distintas vertientes literarias y fuertemente
descripta y refutada en el “Martín Fierro” de José Hernández. En síntesis, reafirma
la vieja sentencia de que “la Patria se hizo a caballo” y fueron los gauchos, tan
apreciados por San Martín y Belgrano, los que nos la legaron libre e independiente.

Conclusión

La resolución del Congreso Nacional merece ser recibida con beneplácito por toda la
sociedad argentina, particularmente en el campo historiográfico, evitando cualquier
opinión interesada que intente minimizar esta reivindicación que incorpora a la
historia pública a hechos y hombres que con auténtico sentido patriótico entregaron,
generosamente, todo lo que tenían en bien de la Libertad e Independencia de los
pueblos de Sudamérica, sacrificándose por un futuro que ellos no verían ni gozarían.
Se ha hecho justicia y es un excelente antecedente en el marco de los festejos del
Bicentenario de la patria.
Una carta que se hará famosa
01/11/2015 | 00:05 | San Martín y Pueyrredón eran amigos íntimos y, además, integrantes
ambos de la Logia Lautaro. En la correspondencia entre ambos sobresale ese trato muy
cercano, de absoluta confianza mutua. Por Ricardo De Titto.



San Martín y Pueyrredón tenían una amistad consolidada, por eso había absoluta confianza entre ambos.

El 3 de mayo de 1816 los congresales reunidos en Tucumán eligen a Juan Martín de


Pueyrredón como nuevo Director Supremo. Para ello hubo dos apoyos decisivos, el de San
Martín, desde Mendoza −donde entrena y arma al Ejército de los Andes− y el del salteño
Martín Miguel de Güemes, cuya posición fue decisiva, porque de él dependía la defensa de
la frontera norte. El nuevo director viaja a Salta y Jujuy pocos días después y constata la
situación calamitosa del Ejército Auxiliar: ordena un repliegue hacia Tucumán y confirma a
Güemes como dueño del teatro de operaciones.

El 9 de julio, en la capital tucumana, se jura la independencia. La declaración es, de hecho,


una declaración de guerra al estado español. Tres días después Pueyrredón llega Córdoba
para reunirse con San Martín. Durante una semana precisan la estrategia de la guerra
continental. Tienen informes de que Bolívar, desde el otro extremo de América de Sur,
comenzará también su epopeya hacia Lima, la gran sede de los realistas.

Comienza entonces una carrera contra el tiempo para organizar al Ejército que cruzará los
Andes para liberar Chile: lograr su abastecimiento y financiación en los plazos requeridos
es imprescindible. El cruce debe hacerse durante el siguiente verano o se pierde un año
precioso. El nuevo mapa político, con las Provincias Unidas independientes y un Director
Supremo aceptado por todos (a excepción de la disidencia federal del Litoral) permite
encarar negociaciones con respaldo. Por eso la satisfacción del Libertador: “Mi viaje a
Córdoba --escribe San Martín-- y mi entrevista con Pueyrredón han sido del mayor interés a
la causa y creo que ya se procederá en todo sin estar sujetos a oscilaciones políticas que
tanto nos han perjudicado”.

La seguridad proviene de que en esa reunión se ha reactivado la Logia Lautaro, antes


manejada por “el niño” Carlos de Alvear. El nombre de la logia no es casual: refiere a un
cacique araucano. En efecto, Lautaro “es una palabra intencionadamente simbólica y
masónica, dice Vicente Fidel López, cuyo significado específico no era ‘guerra a España’
sino ‘expedición a Chile’, secreto que solo se revelaba a los iniciados”.

El gobierno directorial de Pueyrredón es un intento por conciliar los diversos intereses:


preservar la jefatura política porteña, atender a las demandas de las provincias y dar
respuesta al tema decisivo, la campaña libertadora que prepara San Martín en Mendoza.
Pero solo pudo dar respuesta a esta última cuestión: para los otros dos resultó un intento
tardío. De hecho, en sus casi tres años de gobierno --Pueyrredón fue el primer gobierno que
“casi” termina su mandato-- muchos esfuerzos se derivaron a las luchas internas contra el
artiguismo.

Pero el compromiso de Pueyrredón con la causa americana era serio. Desde Buenos Aires
envió diplomáticos y comerciantes a Estados Unidos para conseguir armas; armó corsarios
--como Brown y Bouchard-- para guerrear a los españoles en los mares del mundo y, por
fin, se ganó el odio de buena parte de la burguesía porteña a la que sometió a gravámenes e
impuestos extraordinarios para recaudar fondos. Su misiva al Libertador del 2 de
noviembre, expresa de modo significativo ese compromiso con la campaña sanmartiniana y
la rapidez con que encaró su tarea.
“A más de las cuatrocientas frazadas remitidas de Córdoba –detalla−, van ahora quinientos
ponchos, únicos que se han podido encontrar; están con repetición libradas órdenes a
Córdoba para que se compren las que faltan al completo, librando su costo contra estas
cajas.

“Está dada la orden más terminante al gobernador intendente para que haga regresar todos
los arreos de mulas de esa ciudad y de la de San Juan; cuidaré su cumplimiento.

“[...] Está dada la orden para que se remitan a usted las mil arrobas de charqui que me pide
para mediados de diciembre; se hará.

“Van todos los vestuarios pedidos y muchas más camisas. Si por casualidad faltasen de
Córdoba en remitir las frazadas, toque usted el arbitrio de un donativo de frazadas, ponchos
o mantas viejas de ese vecindario y el de San Juan; no hay casa que no pueda desprenderse
sin perjuicio de una manta vieja, es menester pordiosear cuando no hay otro remedio.

“Van cuatrocientos recados.

“Van hoy por el correo en un cajoncito los dos únicos clarines que se han encontrado.

“En enero de este año se han remitido a usted 1.389 arrobas de charqui.

“Van doscientos sables de repuesto que me pidió.

“Van doscientas tiendas de campaña o pabellones, y no hay más. Va el mundo.

“Va el demonio. Va la carne. Y no sé yo cómo me irá con las trampas en que quedo para
pagarlo todo a bien que, en quebrando, cancelo cuentas con todos y me voy yo también
para que usted me dé algo del charqui que le mando y ¡carajo! No me vuelva a pedir más, si
no quiere recibir la noticia de que he amanecido ahorcado en un tirante de la Fortaleza”.

Para financiar la empresa, San Martín extrae fondos de las arcas de los comerciantes de la
región. Para ello modifica el régimen tributario de la gobernación e impone un impuesto
directo sobre los capitales y el consumo de carne.

Alienta a que se realicen todo tipo de donaciones ya que casi todo es útil y toma medidas
drásticas, como la disminución de sueldos para los empleados públicos. Su esposa logra
movilizar a las damas cuyanas y, la noche de Reyes entregan un obsequio: el Ejército de los
Andes tiene su bandera blanquiceleste con su escudo bordado con hebras doradas.

En enero de 1817 el general español José de la Serna --“conde de los Andes”-- penetra en
Jujuy pero San Martín confía que las guerrillas de Güemes lo mantendrán contenido. No se
equivoca. Durante todo el año habrá avances y repliegues, desde Humahuaca hasta
Tucumán pero La Serna --que pensaba llegar a Buenos Aires en mayo-- no pasó nunca de
allí. La tarea de Güemes es inteligente e impecable. El extraordinario trípode político-
militar funciona a la perfección: Pueyrredón en buenos Aires, Güemes en Salta-Jujuy y San
Martín en Cuyo.

Ahora falta lo más difícil: ir a Chile y, de allí, al Perú. Se hará.