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La alimentación en los jóvenes

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) se considera adolescente a los jóvenes


entre 10 y 19 años de edad. Tiempo de muchos cambios tanto físicos como de intereses
de todo tipo en el adolescente.

Los cambios físicos son predecibles y han sido bien estudiados, de manera que sabemos bien
como deben alimentarse en esta etapa y qué nutrientes deben cuidarse más en el adolescente.
Algunos de los cambios y necesidades son el desarrollo sexual, el crecimiento acelerado y la
mayor exigencia académica, una dieta insuficiente puede perturbar el buen desarrollo y logro
de estos aspectos.Todos los nutrientes deben estar presentes a diario en especial proteínas,
zinc, hierro, calcio, fibra, almidones, omega 3, complejo B, vitamina A, D y C. Una dieta
monótona, sin variar todos los grupos de alimento no contará con todos los nutrientes.
Lograr que el adolescente coma de todo y saludable no es tan fácil, debido a los cambios de
intereses influenciados muchas veces por el grupo social, publicidad, estilos de vida etc. Para
evitar una dieta inadecuada es necesario inculcar buenos hábitos en las etapas previas y
explicar que alimentarse no es un tema de moda sino de asegurar que el organismo tenga los
nutrientes que le permitan, crecer, desarrollar y mantener la buena salud.
Por otro lado los padres deben considerar los estilos de vida del adolescente para adaptar las
preparaciones al ritmo de vida del joven. Una comida rápida con ingredientes saludables
puede ser tan nutritiva como un guiso.
Algunas recomendaciones especialmente importantes para la nutrición del adolescente son:
- Consumir 2 veces por semana pescados como anchoveta, jurel, atún sardina, estos le
darán omega 3 y buena proteína para el desarrollo físico y mental.

- Incluir sangre de pollo, bazo o hígado cada 10 días aporta hierro y contribuye a mantener
los niveles adecuados de hemoglobina en sangre.

Los lácteos, ajonjolí, higo seco, quinua les dará calcio para sus huesos y dientes.
Los cereales y menestras enteros como la quinua, avena, arroz integral trigo, lenteja, pallar,
frijol, les aporta complejo B, fibra y almidones.
El zinc pueden encontrarlo en frutos secos y productos marinos, son necesarios para el sistema
inmune así como el crecimiento. La fibra así como una variedad de vitaminas y minerales
las encuentran en las 5 frutas y verduras de estación que deben consumir a diario.

Por: licenciada Sara Abu Sabbah – nutricionista y conductora de Salud en RPP