Sei sulla pagina 1di 33

Teoría de los Contratos

Primera Parte: Teoría General.

Unidad I: Concepto.

Capítulo 1 - Nociones Generales.

1.- Importancia Económica del Contrato


Para poner de relieve la importancia económica del contrato, basta señalar su
carácter de primordial fuente obligacional. Es el instrumento práctico que realiza las
mas variadas finalidades de la vida económica, sirviendo para satisfacer las
necesidades humanas cualesquiera que sean.

2.- Metodología del Código Civil


Siguió el Esboço de Freitas, pero a diferencia de este no trae parte general.
Nuestro Código consta de dos títulos preliminares y cuatro libros. En lo relativo a los
contratos, es tratado por Vélez Sarsfield en el Libro II, Sección 3, que consta de 18
títulos. El primero de estos títulos es dedicado a: “De los Contratos en General”, donde
se desarrolla la Teoría General del Contrato. Los títulos restantes tratan los distintos
contratos en particular.

3.- Convención, Convención jurídica, Contrato, Pacto


El contrato es una convención o acuerdo de voluntades, pero es necesario
distinguir entre:
 Simples convenciones: son acuerdos que no producen efectos jurídicos
(Ponerse de acuerdo para ir a cenar).

 Convenciones jurídicas: acuerdos que producen efectos jurídicos, tal el caso de


un matrimonio. Entre convención jurídica y contrato hay una relación de género
– especie, donde la primera es el género y el segundo la especie. La convención
jurídica no tiene valuación patrimonial (Ej.: régimen de visitas).

 Contrato: se define como “acto jurídico bilateral causado que regula los
derechos de las partes con contenido patrimonial”.

Art. 1137 CC: - Hay contrato cuando varias personas se ponen de acuerdo sobre una declaración de
voluntad común, destinada a reglar sus derechos.

El contrato es un acto voluntario (autonomía de la voluntad), la obligación surge


de la voluntad. Que el acto sea voluntario lo convierte en acto, dado que si no fuese
voluntario sería un hecho (Art.896).

Art. 896 CC: - Los hechos de que se trata en esta parte del código son todos los acontecimientos
susceptibles de producir alguna adquisición, modificación, transferencia o extinción de los derechos u
obligaciones.

Si hay voluntad no es un hecho jurídico sino un acto jurídico (Art.944).

Art. 944 CC: - Son actos jurídicos los actos voluntarios lícitos, que tengan por fin inmediato, establecer
entre las personas relaciones jurídicas, crear, modificar, transferir, conservar o aniquilar derechos.

El contrato es un acto jurídico que conlleva obligaciones. Uno puede obligarse a


-1-
dar, hacer o no hacer (Art. 495). Como acto jurídico, el contrato es solo bilateral; son
siempre necesarias dos personas para que existe relación jurídica. Para que exista
contrato tiene que existir el acuerdo de voluntades, y también debe poseer contenido
patrimonial. Si no es posible evaluarlo en dinero, no existe contrato. Si no hay
contenido patrimonial es convención.

Pacto: el término proviene de “pacis”, en el sentido de “estar de acuerdo”. En


Derecho Romano convención y pacto eran conceptos equivalentes y significaban el
acuerdo de dos o mas personas sobre un objeto determinado.

4.- Naturaleza Jurídica del Contrato.


Es un acto jurídico y, como tal, reviste los siguientes caracteres:

1) Es un acto entre vivos.


2) Es bilateral (necesita la voluntad de dos o mas personas)
3) Es de carácter patrimonial.
De la Naturaleza Unilateral Poder Testamento
Hecho jurídico Voluntario Acto Jurídico Un.Deposito
Humano Bilateral Contrato
Involuntario Bi.Compra Venta

Art. 896 CC: - Los hechos de que se trata en esta parte del código son todos los acontecimientos
susceptibles de producir alguna adquisición, modificación, transferencia o extinción de los derechos u
obligaciones.

5.- Comparación con otras figuras: sentencia, contrato administrativo, ley.

Contrato Administrativo: Constituyen una especie dentro de los contratos del derecho
público.

Ley: Los contratos no son ley, pero tienen su misma fuerza , y a ellos deben someterse
las partes como a la ley misma (Art.1197)

Art. 1197 CC: - Las convenciones hechas en los contratos forman para las partes una regla a la cual
deben someterse como a la ley misma.

6.- Contratos civiles y comerciales


El contrato será civil o comercial según la naturaleza del acto que lo motiva. Los
contratos comerciales en el derecho positivo presentan rasgos peculiares: en ellos se
presume siempre la solidariedad, la prescripción es mas breve, tienen algunos medios
de prueba propios, etc.

7.- Figuras contractuales:

7.1. Sub-contrato
Nuevo contrato derivado de otro llamado básico u originario, de obra en el que el
empresario principal asume la posición de comitente. Los derechos y obligaciones se
rigen por las normas generales del contrato.

-2-
Teoría de los Contratos

7.2. Contrato de cesión de contrato


Es el contrato por el cual una persona transmite a otra créditos u otros derechos
personales, en general derechos y acciones contra un tercero. Es menester la
aceptación del contratante en la relación básica, a menos que de antemano se haya
admitido la libre transmisibilidad.

7.3. Autocontrato
Esta figura constituye una excepción al principio según el cual, para la existencia
del contrato hacen falta dos declaraciones de voluntad provenientes de dos diversas
partes.

7.4. Precontratos
Antes del contrato definitivo y en función de él, las negociaciones pueden
conducir a una estipulación preliminar, concerniente a las condiciones en que habían
de concluirse los futuros contratos definitivos.

7.5. Uniones de contratos


Se combinan o unen varios contratos. Esta unión puede ser externa (cuando se
trata de contratos distintos e independientes unidos solo externamente por el
documento de celebración); interna cuando se trata de contratos distintos pero
considerados un todo (de modo que solo exista uno si existe el otro) o alternativa
cuando se celebran dos contratos en forma alternativa, de modo que quedará vigente
uno u otro, según se cumpla o no determinada condición.

7.6. Contratos mixtos


Son contratos que contienen uno o varios elementos de otros contratos.

-3-
Capítulo 2 - Clasificación de los contratos.

1.- Clasificación desde el punto de vista jurídico.

1.1. Unilaterales y bilaterales (Art.1138)

Unilateral: Una de las partes está obligada hacia otra, sin que la otra lo esté respecto a
ella ( donación, depósito, mutuo, comodato, fianza).

Bilateral: Todas las partes quedan obligadas recíprocamente (compraventa, permuta,


locación de cosas, de servicios o de obra, sociedad)

Art. 1138 CC: - Los contratos se denominan, en este Código, unilaterales o bilaterales. Los primeros son
aquellos en que una sola de las partes se obliga hacia otra sin que ésta le quede obligada. Los
segundos, cuando las partes se obligan recíprocamente la una hacia la otra.

1.2. Onerosos y gratuitos (Art.1139)

Onerosos: Cuando hay prestaciones recíprocas, la ventaja que recibe una de las partes
tiene como costo la propia prestación. Todos los contratos bilaterales son onerosos
(Compraventa)

Gratuitos: Cuando una de las partes debe una prestación sin que exista
contraprestación (Donación, comodato)

Art. 1139 CC: - Se dice también en este Código, que los contratos son a título oneroso, o a título
gratuito: son a título oneroso, cuando las ventajas que procuran a una u otra de las partes no les es
concedida sino por una prestación que ella le ha hecho, o que se obliga a hacerle; son a título gratuito,
cuando aseguran a una u otra de las partes alguna ventaja, independiente de toda prestación por su
parte.

1-3. Conmutativos y aleatorios (Art.2051)

Conmutativos: Cuando las prestaciones se hallan en vista desde el momento de


celebrarse el acto y no dependen de ningún acontecimiento incierto.

Aleatorios: Dependen de un acontecimiento incierto que sucederá necesariamente.

Art. 2051 CC: - Los contratos serán aleatorios, cuando sus ventajas o pérdidas para ambas partes
contratantes, o solamente para una de ellas, dependan de un acontecimiento incierto.

1.4. Consensuales y reales (Arts.1140/1142)

Consensuales: Producen sus efectos desde el consentimiento (Compraventa,


locación).

Art.1140 CC: - Los contratos son consensuales o reales. Los contratos consensuales, sin perjuicio de lo
que se dispusiere sobre las formas de los contratos, quedan concluidos para producir sus efectos
propios, desde que las partes hubiesen recíprocamente manifestado su consentimiento.
-4-
Teoría de los Contratos

Reales: Producen sus efectos desde la tradición de la cosa. Un contrato de depósito es


real porque produce sus efectos con la entrega de la cosa (sin la entrega de la cosa no
se producen efectos).

Art. 1141 CC: - Los contratos reales, para producir sus efectos propios, quedan concluidos desde que
una de las partes haya hecho a la otra tradición de la cosa sobre que versare el contrato.

Art. 1142 CC: - Forman la clase de los contratos reales, el mutuo, el comodato, el contrato de depósito y
la constitución de prenda y de anticresis.

1.5. Formales y no formales

Formales: Aquellos a los cuales la ley les exige una forma determinada. Puede ser que
la forma exigida sea constitutiva (si no se cumple con la forma no hay contrato); que la
forma exigida por la ley sea a solo efecto de la probanza.

No formales: Aquellos a los que la ley no exige una forma determinada, por lo que las
partes pueden celebrarlos como se le cante. Ya sea verbalmente o por escrito,
documento público o privado.

1.6. Típicos y atípicos

Típicos: Son aquellos que tienen algún tipo de regulación por el Código (Compraventa)
o por Leyes Especiales (Sociedades Comerciales).

Atípicos: No tienen ningún tipo de regulación (Franquicia)

1.7. Causados y abstractos

Causados: Son los que tienen algún tipo de causa, sea esta verdadera o falsa.

Abstractos: No tienen causa evidente, pero esta se halla presumida por la ley.

1.8. Principales y accesorios

Principales: Cuando el contrato tiene existencia y validez propia, sin depender para ello
de otro contrato. Si el contrato principal cae, cae el accesorio.

Accesorios: Cuando su existencia y validez dependen de otro contrato al cual


acompañan. Si el contrato accesorio cae, no cae el principal.

1.9. De disposición y de administración

De Disposición: Cuando las obligaciones que genera el contrato modifican un


patrimonio.
-5-
De Administración: Cuando ellas no modifican un patrimonio.

1.10. Constitutivos y declaratorios

Constitutivos: Son aquellos que crean situaciones jurídicas nuevas y, por ende,
producen sus efectos desde que se realizan y para el futuro.

Declaratorios: Presuponen la existencia de una situación o relación jurídica anterior


que, de algún modo, reconocen o definen, no solo en adelante, sino también hacia
atrás. Sus efectos se producen retroactivamente entre las partes.

1.11. Directos, indirectos y fiduciarios

Directos: Cuando el resultado práctico que se busca, se obtiene inmediatamente.

Indirectos: Cuando para la obtención del resultado se elige una vía transversal, en
lugar de la que sería natural.

Fiduciario: Determina una modificación subjetiva de la relación jurídica preexistente y el


surgimiento simultaneo de una nueva relación.

1.12. Regulares e irregulares

Regulares: Producen efectos conforme a la naturaleza de los particulares tipos legales


a que pertenecen.

Irregulares: Producen efectos disconformes a la naturaleza de los particulares tipos


legales a que pertenecen (Depósito de dinero, de cosas consumibles o fungibles
cuando se autoriza el uso o no se toman las precauciones para identificar la cosa
depositada).

1.13. De ejecución inmediata y de ejecución diferida

De Ejecución Inmediata: Cuando los efectos del contrato se producen de inmediato,


desde el mismo momento de la celebración.

De Ejecución Diferida: Cuando los efectos del contrato comienzan a cumplirse después
de transcurrido cierto plazo.

1.14. De ejecución y de tracto sucesivo

De Ejecución: Son los contratos que se ejecutan o cumplen de una sola vez.

De Tracto Sucesivo: Contratos cuya prestación se cumple periódicamente y se extiende


en el tiempo a lo largo de períodos indeterminados.

-6-
Teoría de los Contratos

2.- Clasificación por su función económica

2.1. Función de cambio

Favorecen la circulación de bienes y servicios a través de actos de enajenación


o de disposición.

2.2. Función de crédito

Es un tipo que actualmente se ha desmembrado de los de circulación de bienes


y servicios. Han sido generadores de nuevas ramas del derecho, pasando a ser
autónomos. Es el contrato mas importante desde el punto de vista económico.

2.3. Función de garantía

Otorgan al acreedor un respaldo patrimonial (fianza).

2.4. Función de custodia

Una parte se obliga a la guarda de una cosa que pertenece a la otra (depósito).

2.5. Función de cooperación

Una parte realiza una actividad en concurso con la otra parte, direccionada a
conseguir lo mismo (sociedad)

2.6. Función de previsión

Una de las partes otorga a la otra algún tipo de cobertura (seguro).

2-7. Función de recreación

Tiene que ver con el esparcimiento e ingresa en la circulación de servicios


(tiempo compartido).

3.- Clasificación de los contratos típicos, según la naturaleza de las prestaciones

3.1. Contratos de transferencia de la propiedad: compraventa, permuta, cesión de


derecho, donación, mutuo y renta vitalicia.

Compraventa: Cuando una de las partes se obliga a transferir a la otra la propiedad de


una cosa y esta se obliga a recibirla y a pagar por ella un precio cierto en dinero. Este
contrato no supone transferencia de la propiedad, ni la entrega efectiva del precio, sino
la obligación de hacerlo.

-7-
Capítulo 3: El Contrato en el Derecho Contemporáneo.

1.- Opiniones sobre la crisis del contrato. La autonomía de la voluntad, la fuerza


obligatoria y el efecto relativo en la realidad de nuestro tiempo.

La Autonomía de la Voluntad

La voluntad se halla dirigida, en principio, hacia otras personas; aunque puede


ser dirigida hacia uno mismo. Estas son las dos direcciones a las que apunta la
voluntad.

El objeto de la voluntad puede ser uno mismo, la naturaleza no libre y, un tercer


objeto constituido por las personas extrañas. En esta dirección la voluntad surge y se
halla implícita la prestación (obligación). Al no cumplimiento de la prestación sobreviene
la sanción. Al haber un contrato hay una norma que manda algo y que debe ser
cumplida.

La autonomía de la voluntad (autonormarse), se halla a la base del contrato. El


derecho nace para evitar la justicia por mano propia.

Principios Básicos

Libertad de Contratación

1) Libertad de contratar sobre el objeto que se quiera.


2) Libertad de hacer con el objeto lo que se le cante el culo.

Prácticamente todas las normas que rigen los contratos son de carácter
supletorio. Cuando existen normas de orden público estas se hallan específicamente
señaladas.

La Fuerza Obligatoria

Es el segundo de los principios y esta implica un contrato bueno respecto a


ambas partes. Como toda norma, tiene tres requisitos:
 Validez
 Vigencia
 Eficacia
También tiene fecha de inicio y de cumplimiento. La obligación tiene vida propia.
El contrato contiene o sustenta a la obligación. Si no es cumplida se tiene una
consecuencia. Para salir del contrato hay que negociar logrando el consentimiento del
otro (salir sin perjudicarlo).

2.- Evolución técnica del contrato.

2.1. Contratos colectivos

El contrato se convierte en colectivo cuando liga a una colectividad de cada uno


de los miembros que lo componen. Los interesados que hayan dicho no o que nada
hayan dicho se encuentran en la misma situación que si hubieran dicho si, quedan
-8-
Teoría de los Contratos

ligados a su pesar y sin su intervención.

2.2. Contratos por adhesión

Cuando la redacción de sus cláusulas corresponde a una sola de las partes (el
predisponerte), mientras que la otra debe limitarse a aceptarlas o rechazarlas sin poder
modificarlas (adherente).
La adhesión representa la forma mas sencilla de manifestar el asentimiento que está
en la génesis del consentimiento.

3.- Contrato y propiedad. Intervención del Estado en las convenciones de los


particulares. La intervención legislativa y la Judicial. Modos de actuación.

-9-
Unidad II: Elementos

Capítulo 4: Elementos del Contrato

1.- Los elementos del contrato. Elementos y presupuestos de validez

Los elementos del contrato son ciertos requisitos de los mismos. La doctrina
moderna deja de lado las tres conocidas categorías de los elementos esenciales,
naturales y accidentales. Comienza distinguiendo entre elementos y presupuestos del
contrato. Reserva la denominación de elementos para los constitutivos o estructurales,
que son los que podríamos llamar el material de construcción del negocio. La distinción
entre constitutivos o estructurales y meros efectos naturales o accidentales es
particularmente útil e interesante en el estudio de los contratos. Tales elementos
constitutivos recibían, en la doctrina clásica, la denominación de elementos esenciales,
porque sin su presencia cualquier contrato carece de validez. Estos elementos son:

 El consentimiento o acuerdo de voluntades.


 El objeto.
 La causa

La capacidad es solo un presupuesto del consentimiento. La forma, entendida


como expresión o exteriorización de la voluntad, no puede faltar en ningún contrato y
como tal es también un presupuesto del consentimiento.

Para la doctrina clásica eran elementos naturales aquellas consecuencias que


se siguen de la naturaleza misma del negocio. Tales elementos naturales no
pertenecen a la estructura del negocio sino a los efectos del mismo.

Por último, para esta doctrina, eran elementos accidentales aquellas


consecuencias nacidas de la voluntad de las partes; no previstas por el legislador, que
tienden a modificar, la figura abstracta que la ley regula, y pertenecen también a los
efectos del contrato.

2.- Distinción tradicional: Elementos esenciales, naturales y accidentales


Consentimiento
Generales: Pertenecen a todos los contratos Objeto (Por qué)
Causa (Para qué)

Elementos Esenciales

Particulares

Elementos Naturales: Elementos que están siempre en los contratos, aunque las partes pueden
quitarlos.

Elementos Accidentales: No se hallan habitualmente, aunque las partes puedan incluirlos.

- 10 -
Teoría de los Contratos

Los elementos esenciales de tipo general pertenecen a todos los contratos;


aquellos naturales y accidentales pueden ser previstos por la ley o incorporados por las
partes.

Elementos Naturales: Son aquellos que naturalmente se encuentran en un


contrato y forman parte de él por imperio de la ley, pero las partes pueden dejarlos de
lado por medio de una cláusula expresa. Son por ejemplo: el pacto comisorio en
contratos bilaterales, la garantía de evicción y de vicios redhibitorios en los contratos a
título oneroso.

Elementos Accidentales: Son elementos que normalmente no corresponden a un


contrato, pero que las partes voluntariamente pueden incorporar por medio de una
cláusula expresa. Por ejemplo: la seña.

3.- Determinación de los elementos esenciales

Son aquellos que necesariamente deben existir para que haya contrato. No
pueden faltar, si falta alguno de ellos el contrato es inexistente o no tiene valor.

La doctrina clásica considera que los elementos esenciales son: Consentimiento,


Objeto y Causa. Otros juristas agregan la forma y la capacidad.

Cabe aclarar: con relación a la causa, los anticausalistas sostienen que la misma
no es un elemento del contrato, pues ella queda subsumida en el objeto. Con relación a
la capacidad y a la forma, algunos le niegan carácter de elemento autónomo, pues
dicen que la capacidad y la forma quedan absorbidas por el consentimiento.

- 11 -
Capitulo 5: Consentimiento

1.- Concepto de consentimiento. Voluntad y voluntad declarada

El consentimiento es el acuerdo de voluntades de las partes tendiente a la


celebración de un contrato. El acuerdo de voluntades, para tener importancia jurídica
debe ser exteriorizado, manifestado.

La voluntad interna coincide con la voluntad declarada, pero pueden presentarse


casos en que haya desacuerdos entre la voluntad interna (lo que se quería) y su
exteriorización (lo que se manifestó querer). En caso de desacuerdo: ¿Cuál prevalece?:

La Teoría de la voluntad real (Savigny): Considera que lo fundamental en el acto


jurídico es la voluntad interna, la voluntad real del sujeto. En caso de controversia, esa
voluntad real de las partes debe prevalecer sobre la voluntad declarada.

La Teoría de la declaración de voluntad (Cód.Civil Alemán): Para el derecho lo


que realmente interesa no es el querer interno de la persona, sino lo que ella manifestó
querer al celebrar el acto, de lo contrario habría inseguridad jurídica.

Art. 1137 CC: - Hay contrato cuando varias personas se ponen de acuerdo sobre una declaración de
voluntad común, destinada a reglar sus derechos.

2.- Presupuestos del consentimiento: la capacidad para contratar

2.1. Principios generales

Es la aptitud de la persona para adquirir derechos y contraer obligaciones.


Existen dos tipos de capacidad:

 Capacidad de derecho: aptitud para ser titular de un derecho o una obligación.


 Capacidad de hecho: aptitud para ejercer por sí mismo los derechos y las
obligaciones de las que se es titular.

Estas capacidades tienen limitaciones que se denominan incapacidades.

La capacidad no es un elemento esencial del contrato sino un presupuesto de


validez del consentimiento. Es importante esta distinción ya que : si la capacidad es un
elemento esencial del contrato, al faltar ella el contrato es inexistente; si la capacidad
es un presupuesto de validez, al faltar ella el contrato es nulo, pero no inexistente.

Capacidad de hecho:
Es la aptitud para ejercer por sí mismo los derechos. Se halla limitada en ciertos
casos con el fin de proteger al incapaz y, en estos casos se le permite actuar por medio
de un representante legal.

La incapacidad de hecho puede ser absoluta o relativa. Absoluta cuando se le


prohíbe ejercer todos sus derechos. Relativa, cuando tiene capacidad sólo para
determinados actos que las leyes le autorizan.

- 12 -
Teoría de los Contratos

Son incapaces de hecho absoluto los declarados en el Art. 54 CC.

Art. 54: Tienen incapacidad absoluta:


1º Las personas por nacer;
2º Los menores impúberes;
3º Los dementes;
4º Los sordomudos que no saben darse a entender por escrito;
5º * Derogado por ley 17.711

Son incapaces de hecho relativos los declarados en el Art. 55 CC.

Art. 55: Los menores adultos sólo tienen capacidad para los actos que las leyes les autorizan otorgar.
Nota de Actualización: Según ley 17.711. Texto del Código Civil: Son incapaces respecto de ciertos actos
o del modo de ejercerlos:
1° Los menores adultos;
2° Las mujeres casadas.

A parte de los enumerados en los Art. 54 y 55 CC, también tienen límites a la


capacidad de hecho los inhabilitados (Art. 152 bis CC) y los condenados a penas de
reclusión o prisión de más de 3 años (Art. 12 CP)

Art. 152 bis: Podrá inhabilitarse judicialmente:


1º A quienes por embriaguez habitual o uso de estupefacientes estén expuestos a otorgar actos jurídicos
perjudiciales a su persona o patrimonio;
2º A los disminuidos en sus facultades cuando sin llegar al supuesto previsto en el artículo 141 de este
Código, el juez estime que del ejercicio de su plena capacidad pueda resultar presumiblemente daño a
su persona o patrimonio;
3º A quienes por la prodigalidad en los actos de administración y disposición de sus bienes expusiesen a
su familia a la pérdida del patrimonio. Sólo procederá en este caso la inhabilitación si la persona
imputada tuviere cónyuge, ascendientes o descendientes y hubiere dilapidado una parte importante de
su patrimonio. La acción para obtener esta inhabilitación sólo corresponderá al cónyuge, ascendientes y
descendientes.
Se nombrará un curador al inhabilitado y se aplicarán en lo pertinente las normas relativas a la
declaración de incapacidad por demencia y rehabilitación.
Sin la conformidad del curador los inhabilitados no podrán disponer de sus bienes por actos entre vivos.
Los inhabilitados podrán otorgar por sí solos actos de administración, salvo los que limite la sentencia de
inhabilitación teniendo en cuenta las circunstancias del caso.

Capacidad de derecho:
Las personas son capaces de derecho y sólo dejan de serlo cuando la ley se los
prohíbe (la capacidad es la regla; la incapacidad es la excepción). Se habla de
incapacidad de derecho cuando la ley prohíbe a una persona ser titular de un derecho.
La incapacidad de derecho está fundada en razones morales, pues las prohibiciones
recaen sobre actos que, de realizarse, serían contrarios a la moral. En virtud de este
fundamento, cuando un incapaz de derecho celebra el acto que le está prohibido la ley
considera nulo dicho acto. La incapacidad de derecho no puede ser salvada por medio
de representantes.

La incapacidad de derecho siempre es relativa porque está referida a un


derecho determinado. Los casos de incapacidad de derecho son excepcionales, están
establecidos específicamente por la ley y se los debe interpretar restrictivamente.

2.2. Incapacidades enumeradas en el art. 1160 del Código Civil


- 13 -
Art. 1160: No pueden contratar los incapaces por incapacidad absoluta, ni los incapaces por incapacidad
relativa en los casos en que les es expresamente prohibido, ni los que están excluidos de poderlo hacer
con personas determinadas, o respecto de cosas especiales, ni aquellos a quienes les fuese prohibido
en las disposiciones relativas a cada uno de los contratos, ni los religiosos profesos de uno y otro sexo,
sino cuando comprasen bienes muebles a dinero de contado o contratasen por sus conventos; ni los
comerciantes fallidos sobre bienes que correspondan a la masa del concurso, si no estipularen
concordatos con sus acreedores.

Resumiendo: no pueden contratar:


 Los que están excluidos de poder hacerlo con personas determinadas (ej.:
esposos entre sí, tutores o curadores con sus asistidos o representados, los
padres con los hijos bajo su patria potestad, los confesores o parientes del
testador en su última enfermedad).
 Los que están excluidos de poder hacerlo respecto de cosas especiales (ej.:
los albaceas no pueden adquirir bienes de la testamentaria a su cargo; los
mandatarios no pueden adquirir los bienes objeto del mandato; los jueces,
abogados, fiscales, defensores de menores, procuradores, peritos etc. No
pueden adquirir los bienes del litigio).
 Aquellos a quienes les fuese prohibido en las disposiciones relativas a cada
uno de los contratos.
 Los religiosos profesos sólo pueden comprara cosas muebles al contado o
contratar por sus conventos.
 Los comerciantes fallidos (no pueden contratar sobre bienes de la masa del
concurso).

2.3. Nulidad por incapacidad

El principio general es que los actos celebrados por incapaces, de hecho o de


derecho, son nulos (Art. 1041 a 1044).
Art. 1041: Son nulos los actos jurídicos otorgados por personas absolutamente incapaces por su
dependencia de una representación necesaria. (Como los menores impúberes, los dementes y los
sordomudos que no saben darse a entender por escrito - art. 54).

Art. 1042: Son también nulos los actos jurídicos otorgados por personas relativamente incapaces en
cuanto al acto, o que dependiesen de la autorización del juez, o de un representante necesario. (Como
las mujeres casadas, los menores emancipados respecto de algunos actos, los religiosos, comerciantes
fallidos, los autores y curadores, respecto a actos determinados).

Art. 1043: Son igualmente nulos los actos otorgados por personas, a quienes por este Código se prohíbe
el ejercicio del acto de que se tratare. (Como en los casos en que al tutor o albacea se le priva adquirir
los bienes que administra, y muchos otros semejantes).

Art. 1044: Son nulos los actos jurídicos en que los agentes hubiesen procedido con simulación o fraude,
presumido por la ley, o cuando fuese prohibido el objeto principal del acto, o cuando no tuviese la forma
exclusivamente ordenada por la ley, o cuando dependiese para su validez de la forma instrumental, y
fuesen nulos los respectivos instrumentos.

Excepcionalmente serán anulables los siguientes casos:

 Cuando el sujeto obrare con una capacidad accidental (ej.: acto de un


demente aún no declarado, acto de un ebrio)

- 14 -
Teoría de los Contratos

 Cuando la incapacidad de derecho del sujeto no fuese conocida al celebrarse


el acto.

Art. 1045: Son anulables los actos jurídicos, cuando sus agentes obraren con una incapacidad
accidental, como si por cualquiera causa se hallasen privados de su razón, o cuando no fuere conocida
su incapacidad impuesta por la ley al tiempo de firmarse el acto, o cuando la prohibición del objeto del
acto no fuese conocida por la necesidad de alguna investigación de hecho, o cuando tuviesen el vicio de
error, violencia, fraude o simulación; y si dependiesen para su validez de la forma instrumental, y fuesen
anulables los respectivos instrumentos.

Si se trata de un acto de un incapaz de hecho la nulidad será relativa (se


establece para proteger al incapaz). La nulidad relativa sólo procede a petición del
incapaz o su representante, es confirmable y la acción es prescriptible.

Si se trata de un acto de un incapaz de derecho la nulidad es absoluta (está


impuesta para proteger el interés público). La nulidad absoluta debe ser declarada de
oficio por el juez, pueden alegarla todos los que tengan interés, no se puede confirmar
y la acción no prescribe.

Efectos de la nulidad:
Si el acto es nulo: desde su celebración carece de todo efecto entre las partes o
con respecto a terceros (Art. 1038).

Art. 1038: La nulidad de un acto es manifiesta, cuando la ley expresamente lo ha declarado nulo, o le ha
impuesto la pena de nulidad. Actos tales se reputan nulos aunque su nulidad no haya sido juzgada.

Si el acto es anulable: inicialmente es válido y produce sus efectos, sólo dejará


de ser válido desde que el juez dicte sentencia anulatoria (Art. 1046).

Art. 1046: Los actos anulables se reputan válidos mientras no sean anulados; y sólo se tendrán por nulos
desde el día de la sentencia que los anulase.

3.- Elementos de consentimiento

Vemos al consentimiento como la declaración común de voluntad. El mismo se


manifiesta por la “oferta contractual” y la “aceptación”. Freitas dice “no puede haber
contrato sin el consentimiento y la aceptación del otro”.

La oferta y la aceptación son declaraciones de la voluntad propia. El


consentimiento es la declaración de la voluntad contractual. La diferencia entre la
voluntad individual y la voluntad bilateral. El encuentro de dos voluntades implica el
consentimiento.

3.1. La oferta contractual. Concepto, especie, obligatoriedad y caducidad

La oferta es un acto jurídico (proviene de la voluntad) unilateral. Tiene una


dirección hacia la voluntad del otro (recepticio). Posee una finalidad determinada. Al
encontrar a la otra voluntad, surgirá el contrato.

La oferta, al depender de la autonomía de la voluntad, se ajusta a lo que el

- 15 -
oferente quiere de acuerdo, en principio, a las leyes del lugar o a la costumbre.
Podemos decir que su naturaleza jurídica posee un carácter vinculante (intención de
obligarse) y la completividad, en cuanto al oferta debe ser lo mas completa posible.

Toda oferta tiene un destinatario determinado (Art.1148). Sin embargo, a la luz


de la figura del consumidor, esto no es real.

Art. 1148 CC: Para que haya promesa, ésta debe ser a persona o personas determinadas sobre un
contrato especial, con todos los antecedentes constitutivos de los contratos.

La oferta puede ser: simple, a término, o irrevocable.

La oferta simple hace que el oferente pueda mantener la oferta si quiere y, de lo


contrario, la retire.

La oferta a término se obliga hasta una fecha determinada. Es la obligación de no


hacer. El oferente hace una oferta y no la retira hasta la fecha que haya enunciado.

La oferta irrevocable hace que el oferente renuncie a su posibilidad de revocar. Sin


embargo, la oferta no puede ser irrevocable para siempre ya que siempre cabe la
fijación judicial (Art.751).

Art. 751 CC: - Si no hubiese plazo designado, se observará lo dispuesto en el art. 618.

Art. 618 CC: - Si no estuviere determinado en el acto por el que se ha constituido la obligación, el día en
que debe hacerse la entrega del dinero el juez señalará el tiempo en que el deudor deba hacerlo. Si no
estuviere designado el lugar en que se ha de cumplir la obligación, ella debe cumplirse en el lugar en que
se ha contraído. En cualquier otro caso la entrega de la suma de dinero debe hacerse en el lugar del
domicilio del deudor al tiempo del vencimiento de la obligación.

La oferta de objeto plural puede ser de tres maneras: divisible, indivisible, o


alternativa.

En la oferta divisible: la aceptación sobre una parte desecha el resto, quedando el


contrato aceptado. Los objetos de la oferta pueden separarse y una vez aceptado uno
de ellos nace el contrato sobre la aceptada.

En la oferta indivisible: la oferta no puede separarse, los objetos no se excluyen entre


sí. Si no se acepta todo lo que se ofrece y se quiere menos, el aceptante se transforma
en un nuevo oferente y el oferente anterior pasa a ser el aceptante.

En la oferta alternativa: se debe aceptar por una o por otra oferta. Los objetos se
excluyen entre sí. (Por ej.: vende o alquila)

El contrato concluye con lo aceptado en la oferta divisible y en la alternativa. En


la indivisible, no concluye por lo aceptado porque esta es una nueva propuesta (la
contraoferta es una nueva oferta; sin embargo pedir una mejoría de precio no es una
nueva oferta).

La oferta se acepta con otro acto jurídico que es la aceptación; con ella finaliza
la fase precontractual y comienza el contrato. (Art. 1154).

- 16 -
Teoría de los Contratos

Art. 1154: La aceptación hace sólo perfecto el contrato desde que ella se hubiese mandado al
proponente.

La retractación de la oferta entre ausentes es útil siempre que su emisión sea


anterior a la emisión de la aceptación (Art. 1156).

Art. 1156: La parte que hubiere aceptado la oferta ignorando la retractación del proponente, su muerte o
incapacidad sobreviniente, y que a consecuencia de su aceptación hubiese hecho gastos o sufrido
pérdidas, tendrá derecho a reclamar pérdidas e intereses.

La muerte o incapacidad del oferente ocurrida con anterioridad a que conzca la


aceptación deja sin efecto la oferta.

3.2. La aceptación. Concepto, obligatoriedad, caducidad.

La aceptación produce la unión de voluntades. Su naturaleza jurídica es la de un


acto jurídico unilateral recepticio y congruente con la oferta. Con ella comienza la
formación del contrato. Por otra parte, sobre todo, lleva en sí misma la obligación
asumida de cumplir la contraprestación.

Hay determinados elementos que la aceptación debe tener:


 Debe ser lisa y llana (no modificar la oferta)
 Debe ser oportuna (durante la vigencia de la oferta)
 Es formal a voluntad del oferente (debe hacerse por la vía que el oferente
exija)

Hay dos tipos de aceptación:


 Expresa (Art. 917 / 1145)
 Tácita (Art. 918 / 1146)

Art. 917: La expresión positiva de la voluntad será considerada como tal, cuando se manifieste
verbalmente, o por escrito, o por otros signos inequívocos con referencia a determinados objetos.

Art. 1145: El consentimiento puede ser expreso o tácito. Es expreso cuando se manifiesta verbalmente,
por escrito, o por signos inequívocos. El consentimiento tácito resultará de hechos, o de actos que lo
presupongan, o que autoricen a presumirlo, excepto en los casos en que la ley exige una manifestación
expresa de la voluntad; o que las partes hubiesen estipulado, que sus convenciones no fuesen
obligatorias, sino después de llenarse algunas formalidades.

Art. 918: La expresión tácita de la voluntad resulta de aquellos actos, por los cuales se puede conocer
con certidumbre la existencia de la voluntad, en los casos en que no se exija una expresión positiva, o
cuando no haya una protesta o declaración expresa contraria.

Art. 1146: El consentimiento tácito se presumirá si una de las partes entregare, y la otra recibiere la cosa
ofrecida o pedida; o si una de las partes hiciere lo que no hubiera hecho, o no hiciere lo que hubiera
hecho si su intención fuese no aceptar la propuesta u oferta.

El silencio no es, en principio, expresión de la voluntad, salvo en relaciones de


familia, cuando se halle dispuesto por la ley o cuando existan declaraciones anteriores.

La retractación de la aceptación es útil siempre que se expida antes que la


aceptación llegue al oferente. (Art. 1155)
- 17 -
Art. 1155: El aceptante de la oferta puede retractar su aceptación antes que ella haya llegado al
conocimiento del proponente. Si la retractare después de haber llegado al conocimiento de la otra parte,
debe satisfacer a ésta las pérdidas e intereses que la retractación le causare, si el contrato no pudiese
cumplirse de otra manera, estando ya aceptada la oferta.

4.- Clases

4.1. Consentimiento entre presentes


Cuando las partes están en contacto directo, de modo que la oferta y la
aceptación se puedan producir coetáneamente, sin solución de continuidad. Es el caso
en que ambas partes se encuentran juntas, en el mismo lugar, una frente a otra.
También comprende el caso en que las partes estén separadas, pero una o ambas
actúen por medio de un representante.

4.2. Consentimiento entre ausentes


Cuando las partes no estén en contacto directo sino que se encuentran
separadas territorialmente y para transmitirse la oferta o la aceptación se valen de
correspondencia o de agentes. Como en este tipo de contratos entre la oferta y la
aceptación transcurre un tiempo prolongado, y ocurren varias cosas (envío de la oferta,
recepción por parte del destinatario, estudio de la misma, envío de la aceptación,
recepción por parte del oferente), cabe plantearse en qué momento queda concluido el
contrato; y es aquí donde surgen diversas teorías:

 De la declaración (o manifestación): hay consentimiento y queda concluido


desde que el aceptante declara o manifiesta por cualquier medio la conformidad
(ej.: el aceptante le comenta a sus empleados que ha decidido aceptar).

 De la expedición (o de la emisión): no basta con aceptar pues sostiene que el


contrato queda concluido desde que se envía la aceptación (ej.: por carta, por
correo, etc.).

 De la recepción: no basta con la aceptación y su envío sino que se requiere,


además, que el oferente haya recibido la aceptación.

 De la información: no basta con la recepción ya que requiere, además, que la


aceptación haya llegado efectivamente a conocimiento del oferente.

4-3. Contrato por teléfono


La doctrina moderna también incluye, dentro de la clasificación de contratos
entre presentes, a los contratos celebrados por teléfono, telex, telégrafos, fax, e-mails y
videoconferencias, porque por estos medios cuando se hace una oferta se puede
obtener de inmediato la aceptación o rechazo de la misma.

5.- Vicios del consentimiento

Vicios del acto jurídico:


 De la voluntad: error , dolo y violencia.
 De la buena fe: simulación, fraude y lesión.

- 18 -
Teoría de los Contratos

El vicio es un defecto congénito del acto que lo hace susceptible de invalidación.


El vicio no existe sin la prueba. Es una figura jurídica que no puede presumirse.

5.1. Ignorancia y error


El error puede ser de hecho o de derecho. El error puede ser radical (rompe las
voluntades), esencial o accidental.

 Error radical: el error está en la naturaleza del acto y éste queda destruido en el
momento en que aparece (ej.: creo que compro y estoy pagando la primera
cuota).

 Error esencial: el error está en la cualidad de la cosa. Anula el acto.

 Error accidental: no afecta al acto (ej.: compro un vehículo que me vende como
con capacidad para 1000 Kg., porque tengo que trasladar heladeras de ese
peso, pero resulta que el vehículo tiene capacidad de carga de 980 kg.). Lo
importante son las excepciones contenidas en al Art. 928:

a)-. Salvo que una de las partes garantice


b)-. Por dolo: puede tacharse
c)-. Es tenido en cuanta por las partes y pasa a ser una condición del
acto.

Art. 928: El error que versare sobre alguna calidad accidental de la cosa, o sobre algún accesorio de
ella, no invalida el acto, aunque haya sido el motivo determinante para hacerlo, a no ser que la calidad,
erróneamente atribuida a la cosa, hubiese sido expresamente garantizada por la otra parte, o que el error
proviniese de dolo de la parte o de un tercero, siempre que por las circunstancias del caso se demuestre
que sin el error, el acto no se habría celebrado, o cuando la calidad de la cosa, lo accesorio de ella, o
cualquiera otra circunstancia tuviesen el carácter expreso de una condición.

5.2. Dolo
De acuerdo al Art. 931 CC es toda acersión de lo falso o simulación de lo
verdadero “para conseguir la ejecución de un acto” con artificios o maquinaciones.
Tiene que ser: grave, constituir causa determinante del acto, haber causado un daño
importante y no debe ser recíproco.

Art. 931: Acción dolosa para conseguir la ejecución de un acto, es toda aserción de lo que es falso o
disimulación de lo verdadero, cualquier artificio, astucia o maquinación que se emplee con ese fin.

5.3. Violencia
Es un vicio que afecta la libertad (Art. 936/937). Puede ser ejercida por un
tercero ajeno al contrato, siendo en este caso el tercero responsable, pudiendo ser
solidaria la responsabilidad si hay conveniencia con una de las partes. El fundamento
de este vicio es la restricción de la libertad. La ilicitud a los fines civiles, no tiene
significación. La ilicitud será materia penal.
Este vicio otorga dos acciones: nulidad del acto y resarcimiento.
El temor reverencial no vicia el acto. El estado de necesidad sí vicia el acto.

- 19 -
Art. 936: Habrá falta de libertad en los agentes, cuando se emplease contra ellos una fuerza irresistible.

Art. 937: Habrá intimidación, cuando se inspire a uno de los agentes por injustas amenazas, un temor
fundado de sufrir un mal inminente y grave en su persona, libertad, honra o bienes, o de su cónyuge,
descendientes o ascendientes, legítimos o ilegítimos.

5.4. Simulación
Encubre el carácter jurídico del acto bajo la apariencia de otro o cuando el acto
contiene cláusulas que no son sinceras (Art. 955)
Es el acto que esconde otro acto o alguna realidad: cláusula, fecha o persona.
Se puede dar de dos maneras:

 Un acto que no es real: dice cosas que no son ciertas en la realidad.


 Un acto que no es real pero que esconden otro que sí lo es.

La simulación es una actividad del derecho privado lícita (Art. 957). Se utiliza por
excepción siempre que no perjudique a terceros o vaya en contra de la ley (ej.: Art. 960
autoriza el contradocumento).

Existen dos tipos de simulaciones:

 Relativa: hay un acto que encubre otro acto (Art. 960)


 Absoluta: hay un acto simulado que no encubre otro.

El Art. 959 le otorga a ambos celebrantes acciones para sacar a la luz el otro
acto real y dejar sin efecto el acto.

Art. 955: La simulación tiene lugar cuando se encubre el carácter jurídico de un acto bajo la apariencia
de otro, o cuando el acto contiene cláusulas que no son sinceras, o fechas que no son verdaderas, o
cuando por él se constituyen o transmiten derechos a personas interpuestas, que no son aquellas para
quienes en realidad se constituyen o transmiten.

Art. 956: La simulación es absoluta cuando se celebra un acto jurídico que nada tiene de real, y relativa
cuando se emplea para dar a un acto jurídico una apariencia que oculta su verdadero carácter.

Art. 957: La simulación no es reprobada por la ley cuando a nadie perjudica ni tiene un fin ilícito.

Art. 958: Cuando en la simulación relativa se descubriese un acto serio, oculto bajo falsas apariencias,
no podrá ser éste anulado desde que no haya en él la violación de una ley, ni perjuicio a tercero.

Art. 959: Los que hubieren simulado un acto con el fin de violar las leyes o de perjudicar a un tercero, no
pueden ejercer acción alguna el uno contra el otro, sobre la simulación, salvo que la acción tenga por
objeto dejar sin efecto el acto y las partes no puedan obtener ningún beneficio de la anulación.

Art. 960: Si hubiere sobre la simulación un contradocumento firmado por algunas de las partes, para
dejar sin efecto el acto simulado, cuando éste hubiera sido ilícito, o cuando fuere lícito, explicando o
restringiendo el acto precedente, los jueces pueden conocer sobre él y sobre la simulación, si el
contradocumento no contuviese algo contra la prohibición de las leyes, o contra los derechos de un
tercero. Sólo podrá prescindirse del contradocumento para admitir la acción, si mediaran circunstancias
que hagan inequívoca la existencia de la simulación.

- 20 -
Teoría de los Contratos

5.5. Fraude
Hay fraude cuando todo deudor insolvente enajena o grava sus bienes, con el
propósito de sustraerlos de su patrimonio y evitar así el pago a sus acreedores.

Todo egreso de bienes del patrimonio del deudor supone una disminución de la
garantía común de los acreedores. Cuando el acto de enajenación está destinado a
defraudarlos (fraude) la ley acude en su defensa reconociéndoles la acción pauliana o
revocatoria, Art. 961 CC, la cual les permite hacer ejecución del bien cuya propiedad se
había transferido.

Existen condiciones generales para la procedencia de la acción pauliana:


 Es necesario que el deudor se halle en estado de insolvencia, de lo contrario el
actor no podrá alegar perjuicio.
 Es necesario que el acto haya provocado o agravado la insolvencia del deudor.
 El crédito en virtud del cual se intenta la acción debe ser de fecha anterior al
acto impugnado.
 En el caso de actos onerosos, es necesario que el tercero sea cómplice en el
fraude.

La revocación del acto sólo beneficia al acreedor que la pidió y hasta el importe
de su crédito.

Uno contrata con alguien en base al patrimonio que éste tiene para responder
por sus obligaciones. Lo que se presume dada la insolvencia es el ánimo de no querer
pagar. Este ánimo no hay que probarlo, ya que probada la insolvencia el ánimo se
presume y da lugar a la sanción.

El tercero siempre puede hacer cesar la acción: siempre puede ofrecerse a


pagar la deuda y el acreedor no puede negarse y queda terminada la acción. La deuda
siempre es dineraria, por lo tanto si la transmisión es a título gratuito no se puede iniciar
esta acción y si es a título oneroso sí (Art. 1168).

Art. 961: Todo acreedor quirografario puede demandar la revocación de los actos celebrados por el
deudor en perjuicio o en fraude de sus derechos.

Art. 1161: Ninguno puede contratar a nombre de un tercero, sin estar autorizado por él, o sin tener por la
ley su representación. El contrato celebrado a nombre de otro, de quien no se tenga autorización o
representación legal, es de ningún valor, y no obliga ni al que lo hizo. El contrato valdrá si el tercero lo
ratificase expresamente o ejecutase el contrato.

5.6. Vicio de lesión:


Esta causa de nulidad fue introducida por la Ley 17711 en el Art. 954. Consiste
en que una de las partes, explotando la necesidad, ligereza o inexperiencia de la otra
obtuviera por medio de ello una ventaja patrimonial desproporcionada y sin
justificación.

El estado de necesidad, en términos generales, coloca a la víctima en la


disyuntiva entre dos males graves e inminentes. En materia contractual podemos
ejemplificar con la penuria extrema que lleva a contratar en condiciones tales que no se
- 21 -
logra satisfacer una necesidad.

Pero para que esas presiones exteriores impersonales conduzcan a la


anulabilidad del acto jurídico (cuando el beneficiario no conocía ni quiso explotar esa
necesidad) es menester que esas circunstancias exteriores sean tan duras y
apremiantes que importen la privación de la libertad del agente.

Si por el contrario, el beneficiario del contrato concientemente explotó la


necesidad ajena se configura la lesión subjetiva objetiva.

Para que exista esta lesión subjetiva se deben dar los siguientes requisitos:
 Desproporción (elemento objetivo): debe existir una ventaja patrimonial
desproporcionada en provecho de una de las partes.
 Explotación (elemento subjetivo): debe existir un estado de necesidad,
ligereza o inexperiencia de la parte que sufre el perjuicio. Quien alegue haber
sido víctima del vicio de lesión deberá probar que obró en tal estado, salvo
que la desproporción fuese notable.

Los efectos de este vicio están establecidos en el Art. 954 in fine y son: la
nulidad del acto viciado y el reajuste equitativo. Si se pidió la nulidad, la contraparte
puede evitarla ofreciendo el reajuste al contestar la demanda. Esta acción prescribe a
los 5 años computados a partir de la celebración del acto.

Art. 954: Podrán anularse los actos viciados de error, dolo, violencia, intimidación o simulación.
También podrá demandarse la nulidad o la modificación de los actos jurídicos cuando una de las partes
explotando la necesidad, ligereza o inexperiencia de la otra, obtuviera por medio de ellos una ventaja
patrimonial evidentemente desproporcionada y sin justificación.
Se presume, salvo prueba en contrario, que existe tal explotación en caso de notable desproporción de
las prestaciones.
Los cálculos deberán hacerse según valores al tiempo del acto y la desproporción deberá subsistir en el
momento de la demanda. Sólo el lesionado o sus herederos podrán ejercer la acción cuya prescripción
se operará a los cinco años de otorgado el acto.
El accionante tiene opción para demandar la nulidad o un reajuste equitativo del convenio, pero la
primera de estas acciones se transformará en acción de reajuste si éste fuere ofrecido por el demandado
al contestar la demanda.

- 22 -
Teoría de los Contratos

Capitulo 6: Objeto de los contratos:

1.- Concepto. Prestaciones: bienes y hechos


Si partimos de la idea de que el objeto de un contrato son las obligaciones que él
crea, y que esas obligaciones, a su vez, tienen por objeto prestaciones (dar, hacer o no
hacer), y además, que todo contrato es un acto jurídico, entenderemos la remisión que
hace el Art. 1167.

Art. 1167: Lo dispuesto sobre los objetos de los actos jurídicos y de las obligaciones que se contrajeren,
rige respecto a los contratos, y las prestaciones que no pueden ser el objeto de los actos jurídicos, no
pueden serlo de los contratos.

Técnicamente se puede distinguir entre:

 El objeto inmediato de un contrato: son las obligaciones que él crea, modifica


o extingue.
 El objeto mediato de un contrato: está constituido por las prestaciones de
esas obligaciones.

Art. 1168: Toda especie de prestación, puede ser objeto de un contrato, sea que consista en la
obligación de hacer, sea que consista en la obligación de dar alguna cosa; y en este último caso, sea que
se trate de una cosa presente, o de una cosa futura, sea que se trate de la propiedad, del uso, o de la
posesión de la cosa.

Art. 1169: La prestación, objeto de un contrato, puede consistir en la entrega de una cosa, o en el
cumplimiento de un hecho positivo o negativo susceptible de una apreciación pecuniaria.

La parte final del Art. 1167 dice que: lo que no puede ser objeto de los actos
jurídicos, no puede serlo de los contratos. Por lo tanto, es aplicable el Art. 953 CC
(objeto de los actos jurídicos)

Art. 953: El objeto de los actos jurídicos deben ser cosas que estén en el comercio, o que por un motivo
especial no se hubiese prohibido que sean objeto de algún acto jurídico, o hechos que no sean
imposibles, ilícitos, contrarios a las buenas costumbres o prohibidos por las leyes, o que se opongan a la
libertad de las acciones o de la conciencia, o que perjudiquen los derechos de un tercero. Los actos
jurídicos que no sean conformes a esta disposición, son nulos como si no tuviesen objeto.

2.- Requisitos del objeto. Posibilidad física y Jurídica


En general se acepta que el objeto de los contratos debe reunir cuatro
requisitos:
 Posibilidad
 Licitud
 Determinación
 Patrimonialidad

Posibilidad: debe ser posible física y jurídicamente. Nadie puede contratar y obligarse a
dar o hacer algo que sea imposible físicamente. También hay imposibilidad jurídica si
se enajena una cosa que está fuera del comercio.

Licitud: las leyes no pueden aceptar contratos u obligaciones cuyo objeto sea ilícito, es
decir, contrario a la ley o a la moral y buenas costumbres.
- 23 -
Determinación: el objeto debe estar determinado al momento de celebrarse el contrato
o ser susceptible de determinarse posteriormente.

Patrimonialidad:

Art. 1169: La prestación, objeto de un contrato, puede consistir en la entrega de una cosa, o en el
cumplimiento de un hecho positivo o negativo susceptible de una apreciación pecuniaria.

Nota: 1169. AUBRY y RAU, § 344. La ley romana dice: "ea enim in obligatione consistere, quae
pecunia tui prestare possunt" . L. 9, § 2, tít. 7, lib. 40. Dig. Si la prestación objeto del contrato, aunque
susceptible en sí de apreciación pecuniaria, no presentara para el acreedor ninguna ventaja apreciable,
en dinero, no estaría éste autorizado a pedir la ejecución de la promesa hecha. Un simple interés de
afección no sería suficiente para darle una acción, a menos que la estipulación determinada por tal móvil,
no hubiese tenido al mismo tiempo por fin el cumplimiento de un deber moral.

La afirmación de que la prestación debe ser susceptible de apreciación


pecuniaria da lugar a controversias ante las cuales se destacan tres posiciones:

 Teoría Clásica (Pothier, Savigny): sostiene que la prestación siempre debe tener
un valor pecuniario.

 Crítica a la Teoría Clásica (Ihering): sostiene que el derecho protege no sólo


valores patrimoniales sino también extrapatrimoniales, por lo tanto, también
pueden ser objeto de las obligaciones los valores morales, éticos, culturales, etc.
Basta que la prestación represente para el acreedor un interés serio y legitimo.

 Posición intermedia (Scialoja, Borda, Llambías): se distingue entre prestación e


interés del acreedor. La prestación siempre debe tener un valor patrimonial. El
interés del acreedor no siempre debe ser valorado en dinero y puede consistir en
otros intereses.

3.- Los casos particulares

3.1. Bienes ajenos


El Art. 1177 establece que las cosas ajenas pueden ser objeto de un contrato.

Art. 1177: Las cosas ajenas pueden ser objeto de los contratos. Si el que promete entregar cosas ajenas
no hubiese garantizado el éxito de la promesa, sólo estará obligado a emplear los medios necesarios
para que la prestación se realice. Si él tuviere culpa de que la cosa ajena no se entregue, debe satisfacer
las pérdidas e intereses. Debe también satisfacerlas, cuando hubiese garantizado la promesa, y ésta no
tuviere efecto.

Se contempla el caso de quien promete una cosa ajena, pero advirtiendo a la


otra parte de que él no es el propietario de la cosa. Si el que prometió entregar la cosa
ajena no garantizó el éxito de la operación, sólo estará obligado a emplear los medios
necesarios para que la prestación se realice. Si su gestión tiene éxito el contrato queda
concluido. Si su gestión no tiene éxito queda sin efecto y el promitente no será
responsable ni deberá indemnizar. Sólo debe indemnizar si hubo culpa de su parte o si
hubiese garantizado el éxito de la operación.

- 24 -
Teoría de los Contratos

La venta de la cosa ajena no es delito. Recién se incurrirá en él si se produce la


entrega (tradición) de la cosa. El delito en derecho civil se denomina estelionato y será
responsable por él.

Art. 1178: El que hubiese contratado sobre cosas ajenas como cosas propias, si no hiciere tradición de
ellas, incurre en el delito de estelionato y es responsable de todas las pérdidas e intereses.
Art. 1179: Incurre también en el delito de estelionato, y será responsable de toda las pérdidas e intereses
quien contratare de mala fe sobre cosas litigiosas, pignoradas, hipotecadas o embargadas, como si
estuviesen libres, siempre que la otra parte hubiere aceptado la promesa de buena fe.

3.2. Bienes futuros


El principio es que la cosa debe existir al celebrarse el contrato. Si ella no existe
o dejó de existir el contrato será nulo.

Art. 1172: Son nulos los contratos que tuviesen por objeto la entrega de cosas como existentes, cuando
éstas aún no existan, o hubieren dejado de existir; y el que hubiese prometido tales cosas indemnizará el
daño que causare a la otra parte.

Pero, los bienes futuros son aquellos que si bien no existen aún, es previsible
que existan posteriormente.

Las cosas futuras pueden ser objetos de los contratos, pero en estos casos el
contrato queda subordinado a la condición suspensiva de que la cosa futura llegue a
existir. Si la cosa no llega a existir el contrato no producirá ningún efecto y las pares
quedan desobligadas (Art. 1173)

Art. 1173: Cuando las cosas futuras fueren objeto de los contratos, la promesa de entregarlos está
subordinada al hecho "si llegase a existir", salvo si los contratos fuesen aleatorios.

3.3. Bienes litigiosos o sujetos a gravamen


Pueden ser objeto de los contratos de acuerdo a lo establecido en el Art. 1174.

Art. 1174: Pueden ser objeto de los contratos las cosas litigiosas, las dadas en prenda, o en anticresis,
hipotecadas o embargadas, salvo el deber de satisfacer el perjuicio que del contrato resultare a terceros.

No hay inconveniente de que se contrate sobre cosa litigiosas, embargadas o


gravadas, siempre que se advierta a la otra parte de esa situación. Lo que no admite la
ley es que se contrate sobre estas cosas “como si estuviesen libres”. Quien no de aviso
de tal situación comete delito de estelionato y deberá indemnizar a la otra parte los
perjuicios que sufra (Art. 1179)

3.4. Herencia futura


La herencia futura no pude ser objeto de obligación y por ende tampoco de los
contratos: primero porque contraría la ley, la moral y las buenas costumbres; segundo
porque puede fomentar situaciones de criminalidad.

- 25 -
Capítulo 7: Causa.

1.- Diversos significados de la palabra causa

La palabra causa puede entenderse bajo dos acepciones diferentes:

a-. causa fuente: es el origen, la fuente o el hecho generador de una obligación o de un


acto jurídico. (¿por qué?)

b-. causa fin: es el propósito o finalidad perseguida por las partes al llevar a cabo el
acto. (¿para qué?)

El problema de la causa gira alrededor de la causa fin y hubo profundos debates


doctrinarios respecto de si la causa fin debe o no considerarse un elemento esencial de
los actos jurídicos.

Los que niegan que la causa final sea un elemento consideran que ella se
confunde con el objeto o con el consentimiento. Para este sector los elementos del acto
jurídico son sólo: sujeto, objeto y forma.

Los que aceptan que la causa fin es un elemento distinguen, fundamentalmente,


el objeto de la causa (objeto: materia sobre la cual versa el acto, o sea, los hechos o
cosas; causa: finalidad tenida en mira por las partes).

2.- La doctrina clásica; las tesis anticausalistas; la doctrina moderna

Teoría Clásica o Causalista: desarrollada por Domat, sostenía que la causa fin
era la razón abstracta perseguida por los contratantes. Esa causa fin era siempre la
misma en los contratos iguales. Así, en los contratos sinalagmáticos, la causa fin de
una de las partes es la contraprestación de la otra (en la compraventa causa fin del
vendedor es recibir el precio y causa fin del comprador es recibir la propiedad).
En los contratos unilaterales gratuitos (ej.: donación, comodato), la causa fin no es la
contraprestación de la otra pare porque no existe contraprestación. En estos contratos
la causa fin es la intención de beneficiar a la otra parte.

Tesis Anticausalista: expuesta por Ernst, sostiene que la posición causalista es


falsa y superflua, porque la noción de causa fin se confunde con el objeto en los
contratos sinalagmáticos y con el consentimiento en los contratos gratuitos.

Neocausalismo o Doctrina Moderna: trata de marcar las diferencias entre la


causa fin y el objeto. Sostiene que mientras la causa fin indica el por qué debo, el
objeto indica qué se debe. Se distingue también la causa fin de los móviles,
diferenciándose:

1-. Causa fin inmediata: es la finalidad abstracta que han tenido las partes en mira al
contratar y que en los contratos iguales es siempre la misma.

2-. Causa fin mediata: denominada también “motivos”, son los móviles o razones

- 26 -
Teoría de los Contratos

particulares que ha tenido cada parte para obligarse. Los motivos dependen de cada
persona, pueden variar y permanecen ocultos en el fuero interno de cada contratante.
Son irrelevantes para el derecho.

3.- La cuestión en nuestro derecho


El Código Civil se refiere a la causa en los Art. 499 a 502.

Art. 499: No hay obligación sin causa, es decir, sin que sea derivada de uno de los hechos, o de uno de
los actos lícitos o ilícitos, de las relaciones de familia, o de las relaciones civiles.

Art. 500: Aunque la causa no esté expresada en la obligación, se presume que existe, mientras el
deudor no pruebe lo contrario.

Art. 501: La obligación será válida aunque la causa expresada en ella sea falsa, si se funda en otra
causa verdadera.

Art. 502: La obligación fundada en una causa ilícita, es de ningún efecto. La causa, es ilícita, cuando es
contraria a las leyes o al orden público.

Para los que se enrolan en la posición causalista o neocausalista (Machado,


Lafaille, Borda, Alterini, etc.) todos esos artículos se refieren a la causa fin, salvo el Art.
499 que se refiere a la causa fuente.

Para los anticausalistas (Salvat, Galli, Llambías, etc.) todos los artículos se
refieren a la causa fuente.

5.- Presunción de la existencia de causa. Falta de causa y falsa causa; Causa ilícita
Las obligaciones siempre deben tener una causa. El acto carece de validez
cuando falta la causa, o cuando ella es ilícita o es falsa. Sin embargo, cuando la causa
es falsa si tras la causa falsa existe otra verdadera y lícita el acto será válido.

No hay obligación sin causa, es decir, sin que sea derivada de uno de los
hechos, o de uno de los actos lícitos o ilícitos de las relaciones de familia o de las
relaciones civiles.

Falta de causa: aunque la causa no esté expresada en la obligación, se presume


que existe, mientras que el deudor no pruebe lo contrario (Art. 500). La presunción
legal es acertada porque nadie se obliga sin tener una causa. Sin embrago se trata de
una presunción iuris tantum.

Falsa causa: la obligación será válida aunque la causa expresada en ella sea
falsa, si se funda en otra verdadera (Art. 501).

Causa ilícita: la obligación fundada en una causa ilícita es de ningún efecto. La


causa es ilícita cuando es contraria a las leyes o al orden público (Art. 502).

- 27 -
Capitulo 8: Forma.

1.-Concepto. Método Código Civil

Los actos jurídicos y los contratos requieren la voluntad interna del sujeto y
también que dicha voluntad se manifieste exteriormente por algún medio. La forma es
la manera o medio por el cual el sujeto manifiesta exteriormente su voluntad.

En materia de forma de contratos es aplicable el Art. 1182 CC sobre forma de los


actos jurídicos.

Art. 1182: Lo dispuesto en cuanto a las formas de los actos jurídicos debe observarse en los contratos.

La forma puede ser definida como el conjunto de solemnidades que prescribe la


ley y que deben realizarse al tiempo de la formación del contrato, tales como: que se
haga por escrito, en presencia de testigos, que sea hecho ante escribano público, etc.
conforme al Art. 973 CC.

Art. 973: La forma es el conjunto de las prescripciones de la ley, respecto de las solemnidades que
deben observarse al tiempo de la formación del acto jurídico; tales son: la escritura del acto, la presencia
de testigos, que el acto sea hecho por escribano público, o por un oficial público, o con el concurso del
juez del lugar.

Según las formalidades que la ley establezca para el acto o contrato podemos
distinguir entre:

A-. No Formales: la ley no les impone ninguna formalidad especial y deja la forma
librada a la elección de las partes. Rige el principio de libertad de las formas de
acuerdo al Art. 974.

Art. 974: Cuando por este Código, o por las leyes especiales no se designe forma para algún acto
jurídico, los interesados pueden usar de las formas que juzgaren convenientes.

B-. Formales: cuando la ley exige determinadas formas para su realización. Se


subdividen en :

 Solemnes (ad solemnitatem): la ley exige formalidades determinadas


como requisitos de validez, pues si el acto carece de la forma exigida será
nulo: la formalidad es constitutiva. Art. 976 y 1044.

Art. 976: En los casos en que la forma del instrumento público fuese exclusivamente ordenada, la falta
de ella no puede ser suplida por ninguna otra prueba, y también el acto será nulo.

Art. 1044: Son nulos los actos jurídicos en que los agentes hubiesen procedido con simulación o fraude,
presumido por la ley, o cuando fuese prohibido el objeto principal del acto, o cuando no tuviese la forma
exclusivamente ordenada por la ley, o cuando dependiese para su validez de la forma instrumental, y
fuesen nulos los respectivos instrumentos.

 No solemnes (ad probationem): las formalidades exigidas no son a los


fines de la validez sino al sólo efecto de la prueba. Pero si se omite la
formalidad exigida el acto igual será válido si su existencia puede
- 28 -
Teoría de los Contratos

probarse por otros medios.


Las formas van a estar dictadas de acuerdo al lugar en que se contrata (lugar de
la fecha de la escritura). Si son varios los lugares, la forma será la de aquel que
más beneficia al contrato. Generalmente se ordena la forma en función de los
derechos de terceros.

- 29 -
Unidad III: Demostración en Juicio.

Capítulo 9: Prueba de los contratos.

1.- Concepto
La prueba del contrato consiste en demostrar, por los medios y las formas que
indica la ley, la existencia de un contrato.

2.- Método del Código Civil


El Código Civil trata la prueba al referirse a los contratos (Art. 1190 a 1194), lo
cual es considerado incorrecto pues debió referirse a la prueba en general al tratar de
los actos jurídicos.

La prueba está regulada por una doble legislación: el los Códigos de fondo y en
los Códigos de procedimiento.

Los Códigos de fondo, tanto el Civil como el de Comercio, enumeran los medios
de prueba (Instrumentos públicos, confesión, testigos, etc.). Los Códigos procesales se
refieren a los modos de prueba, es decir a la forma de producir la prueba en el juicio y
su valoración por el juez.

Art. 1190: Los contratos se prueban por el modo que dispongan los códigos de procedimientos de las
Provincias Federadas:
Por instrumentos públicos.
Por instrumentos particulares firmados o no firmados.
Por confesión de partes, judicial o extrajudicial.
Por juramento judicial.
Por presunciones legales o judiciales.
Por testigos.

Art. 1191: Los contratos que tengan una forma determinada por las leyes no se juzgarán probados, si no
estuvieren en la forma prescripta, a no ser que hubiese habido imposibilidad de obtener la prueba
designada por la ley, o que hubiese habido un principio de prueba por escrito en los contratos que
pueden hacerse por instrumentos privados, o que la cuestión versare sobre los vicios de error, dolo,
violencia, fraude, simulación, o falsedad de los instrumentos de donde constare, o cuando una de las
partes hubiese recibido alguna prestación y se negase a cumplir el contrato. En estos casos son
admisibles los medios de prueba designados.

Art. 1192: Se juzgará que hay imposibilidad de obtener o de presentar prueba escrita del contrato, en los
casos de depósito necesario o cuando la obligación hubiese sido contraída por incidentes imprevistos en
que hubiese sido imposible formarla por escrito.
Se considerará principio de prueba por escrito, cualquier documento público o privado que emane del
adversario, de su causante o de parte interesada en el asunto, o que tendría interés si viviera y que haga
verosímil el hecho litigioso.

Art. 1193: Los contratos que tengan por objeto una cantidad de más de diez mil, deben hacerse por
escrito y no pueden ser probados por testigos.

Art. 1194: El instrumento privado que alterase lo que se hubiere convenido en un instrumento público, no
producirá efecto contra tercero.

En contratos la prueba está tratada por el Código de fondo a raíz de su


importancia.

- 30 -
Teoría de los Contratos

La prueba está destinada a producir una certeza en el ánimo del juzgador a


cerca de la existencia y verdad de los hechos. Si hay prueba es porque hay conflicto.
La prueba es un medio por el que se demuestra la celebración del contrato y sus
alternativas.

El sistema antiguo era el de las pruebas legales: dados ciertos elementos se


debía dar por sentada la prueba.

Actualmente, el juez decide en base a sus libres convicciones y sana crítica. El


juez está obligado a explicar su posición dando fundamento a la sentencia. Es por esto
que el abogado debe convencer al juez.

3.- Enumeración legal de los medios de prueba. Otros medios no enunciados. Régimen
de cada uno. Su valor probatorio
La ley de fondo determina cuáles son los medios de prueba en los contratos (Art.
1190). La ley adjetiva dirá cómo utilizar cada prueba.

 Por instrumentos públicos: son los mencionados, a modo de ejemplo, en el


Art. 979, tal el caso de las escrituras públicas.

 Por instrumentos particulares firmados o no firmados: los instrumentos


privados no requieren formalidades especiales rigiendo para ellos el principio
de la libertad de las formas. Son sus requisitos esenciales la firma de las
partes y el doble ejemplar.

 Por confesión de partes, judicial o extrajudicial: la confesión es la declaración


de la parte reconociendo la verdad de un hecho personal; reconocimiento que
producirá consecuencias desfavorables para ella y favorables para la otra
parte.

 Por juramento judicial: actualmente carece de aplicación salvo en casos de


tutela y curatela.

 Por presunciones legales o judiciales: las presunciones son las


consecuencias que la ley o el juez deducen de un hecho conocido para
afirmar un hecho desconocido. Las presunciones son de dos clases: legales y
judiciales. Las presunciones legales pueden ser iure et de iure o iuris tantum.
Las presunciones judiciales son las que el juez establece por el examen de los
indicios según su criterio.

 Por testigos: testigo es el tercero extraño al juicio que declara acerca de hechos
que él a percibido por medio de sus sentidos y que resultan importantes a los
efectos de la prueba. Cuando se trata de probar hechos la prueba testimonial es
admisible sin limitaciones. En materia de contratos la prueba testimonial está
limitada por el Art. 1193.

Art. 1193: Los contratos que tengan por objeto una cantidad de más de pesos diez mil, deben hacerse
por escrito y no pueden ser probados por testigos.

- 31 -
 Otros medios de prueba: el Código de Comercio (Art. 208) establece para los
contratos comerciales los siguientes medios de prueba: notas de los corredores
y certificaciones extraídas de sus libros; documentos privados firmados por las
partes o algún testigo; correspondencia epistolar y telegráfica; libros de los
comerciantes y las facturas aceptadas; confesión de parte.
El Código Procesal (Art. 378) también admite otros medios de prueba: informes,
pericias, reconocimiento judicial.

6.- La prueba de los contratos formales


A los contratos formales (ad solemnitatem y ad probationem) se les aplica un
principio general: sólo se los puede probar presentando el instrumento indicado por la
ley. Tratándose de formales ad probationem este principio tiene excepciones (Art. 1191)
que permiten probar por cualquier medio de prueba.

Art. 1191: Los contratos que tengan una forma determinada por las leyes no se juzgarán probados, si no
estuvieren en la forma prescripta, a no ser que hubiese habido imposibilidad de obtener la prueba
designada por la ley, o que hubiese habido un principio de prueba por escrito en los contratos que
pueden hacerse por instrumentos privados, o que la cuestión versare sobre los vicios de error, dolo,
violencia, fraude, simulación, o falsedad de los instrumentos de donde constare, o cuando una de las
partes hubiese recibido alguna prestación y se negase a cumplir el contrato. En estos casos son
admisibles los medios de prueba designados.

7.- Conflictos de pruebas, instrumento público e instrumento privado

A-. Instrumentos públicos: son los mencionados en el Art. 979 CC, y tal el caso
de las escrituras públicas. El instrumento público prueba su autenticidad por sí mismo,
ya que la ley presume que tanto el documento como su contenido son auténticos en
virtud de las garantías que lo rodean (lo otorga un oficial público, el cual firma y sella el
documento).

B-. instrumentos particulares firmados y no firmados: los instrumentos privados


no requieren formalidades especiales: las partes pueden otorgarlo en la forma que
consideren más conveniente, siendo requisitos esenciales la firma de las partes y doble
ejemplar. A diferencia de los instrumentos públicos que prueban su autenticidad por sí
mismos, los instrumentos privados deben ser probados. Quien quiera hacer valer un
instrumento privado deberá probar que es auténtico, para lo cual es necesario que la
otra parte reconozca el documento o, más concretamente, que reconozca su firma. La
firma es expresión de voluntad y, dice Savigny, “la firma es la bandera del individuo”. La
impresión digital no sirve como firma. Salvat dice que la persona que no sabe leer sólo
puede manifestarse por instrumento público. El documento privado no autentifica la
fecha, se prueba por su exhibición en juicio.
Respecto de los instrumentos privados no firmados (ticket de estacionamiento, boleto
de un transporte, entrada a un espectáculo, etc.) si bien no están firmados constituyen
elementos probatorios importantísimos, que según el caso serán un principio de prueba
por escrito o directamente la prueba de la existencia de un contrato.

Instrumento privado que modifica un instrumento público:


La cuestión es si un instrumento privado puede alterar o modificar las cláusulas
de un contrato celebrado por instrumento público. En efecto, puede alterarlo,
- 32 -
Teoría de los Contratos

modificarlo o dejarlo sin efecto, pero esas modificaciones o alteraciones sólo tendrán
efectos entre las partes y no podrán oponerse a terceros (Art. 1194).
No pueden oponerse a terceros porque sería perjudicarlos gratuitamente, ya que
el tercero de buena fe contrata en base al instrumento público y nada puede saber de
las modificaciones que han hecho las partes por instrumento privado.

Art. 1194: El instrumento privado que alterase lo que se hubiere convenido en un instrumento público,
no producirá efecto contra tercero.

- 33 -