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LA ESTRUCTURA DEL ACTO JURÍDICO

Acerca de la estructura del acto jurìdico es relevante señalar que estas


manifestaciones de voluntad tienen una estructura conformada por diversos
aspectos, tales como los elementos, los presupuestos y los requisitos.
Por consiguiente, los elementos se entienden como los componentes del
acto jurídico. En tal sentido, los únicos elementos comunes a todo acto
jurídico son dos; la declaración o manifestación de voluntad y la causa o
finalidad. La formalidad no es un elemento común a la estructura de todo acto
jurídico, salvo en aquellos casos en los cuales las partes o la ley prescriban la
formalidad bajo sanción de nulidad, denominándose actos jurídicos solemnes
o formales.
Por otro lado, se definen a los presupuestos como todo aquello que es
necesario que preexista para que el acto jurídico pueda celebrarse o formarse.
Siendo dos estos presupuestos; el objeto y el sujeto. En esa linea de ideas, el
acto jurídico en el cual no concurra algún elemento o presupuesto no se habrá
formado y por ende, será un acto jurídico inválido o defectuosamente
estructurado, atacado por una causal de ineficacia estructural.

Asimismo, los requisitos se deben entender como las condiciones que


deben cumplir tanto los elementos como los presupuestos, para que el acto
jurídico se considere válidamente y de esta manera pueda producir
válidamente sus efectos jurídicos. Es decir, los requisitos son necesarios para
que el acto jurídico correctamente formado pueda producir válidamente sus
efectos jurídicos.
Entonces, los tres aspectos de la estructura de todo acto jurídico son
necesarios para que el mismo pueda formarse válidamente. Por ende, cuando
concurren los tres, nos encontraremos frente a un acto jurídico válidamente
estructurado o conformado y por ello será un acto jurídico plenamente eficaz
que producirá los efectos jurídicos buscados por las partes.
Cabe resaltar que en la doctrina tradicional se denominaba “elementos
esenciales” o “elementos de validez”, ahora en la doctrina moderna, se les
denomina elementos, presupuestos y requisitos. También se hacia referencia a
los denominados elementos naturales y accidentales, lo cual generaba la
confusión de ideas en un mayor nivel. Siendo así que se señalaba como los
elementos naturales a la obligación de saneamiento por evicción, los intereses
legales, etc. En contraste, la doctrina moderna señala que lo que se denomina
elementos naturales, no son elementos de un acto jurídico, sino únicamente
efectos jurídicos que producen por expresa disposición de la ley determinados
actos jurídicos. Por lo que, de esta forma, quedó establecido que una cosa son
los aspectos estructurales del acto jurídico y otro muy distinto el de los efectos
jurídicos.
Desde otra perspectiva, los elementos accidentales son todos aquellos que
las partes podían incorporar libremente por su propia voluntad a la estructura
de un acto jurídico, tales como la condición, el plazo, el modo, la cláusula
penal, etc. Pero la doctrina actual criticó esta categoría estableciendo que se
trata de modalidades que las partes libremente pueden incorporar a la
estructura de un acto jurídico y que una vez incorporadas las mismas pasan
a formar parte de la estructura del acto jurídico particular de que se trate por
lo que debe hablarse de modalidades de los actos jurídicos.
Para concluir, es trascendental señalar los requisitos del acto jurídico.
Ellos son los siguientes: la capacidad legal de ejercicio, la capacidad natural
entendida como el actuar con discernimiento, la licitud, la posibilidad física y
jurídica del objeto, la determinación en especie y cantidad, y finalmente el que
la voluntad manifestada haya estado sometida a un proceso normal de
formación, esto es, sin vicios de la voluntad.