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ADORACIÓN AL SANTÍSIMO

Alabado sea el Santísimo

Alabado sea el Santísimo


Sacramento del altar
/y la Virgen concebida
sin pecado original / (bis)

Celebremos con fe viva


Este pan angelical
/y la Virgen concebida
sin pecado original./(bis)

Es el Dios que da la vida,


y nació en un portal,
de la Virgen concebida
sin pecado original

El manjar regalado
de este suelo terrenal
es Jesús Sacramentado
Dios eterno e inmortal.

Guía: Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del altar


Todos: Sea por siempre bendito y alabado

Padre nuestro que estás en el cielo…

Dios te salve María llena eres de gracia…

Gloria al Padre, al hijo y al Espíritu Santo…

Guía: Hermanos: estamos en la presencia del Señor. Jesús, el amigo de los jóvenes, ha
venido a nuestro encuentro bajo la forma de pan. Los ojos de la fe nos hacen reconocer su
presencia entre nosotros. Este será un momento de oración y de alegría, de gozo y de
esperanza. Porque un Dios que se hace pequeño y se encierra en un trozo de pan para
quedarse con nosotros, no sólo es digno de admiración, sino, sobre todo de adoración.
Porque teniéndolo tan cerca, es imposible que no se anime nuestra fe para poder hablarle y
contarle nuestras preocupaciones, imposible que no se afiance nuestra esperanza para
esperar de Él todas las respuestas a nuestras inquietudes. Aprovechemos este rato de
oración para hablar y callar, admirar y adorar, orar y escuchar.

Momento de silencio

Oración

Oh Cristo, Tú eres la vida, Tú eres la luz, Tú eres el amor. Tú eres la verdad


El que da a la vida su verdadero sentido, su verdadero valor, el auténtico destino al que está
enderezada nuestra vida.
Tú eres quien nos enseña por qué se vive, porque se sufre, porque se muere.
Tú eres quien conduce nuestro pensamiento y nuestra voluntad por los caminos del bien,
Tú eres quien da el toque grande y auténtico a todas nuestras costumbres, y a nuestro modo
de interpretar la existencia.
Tú sólo das el instrumento, la fuerza, la capacidad de ser buenos, de tener un estilo, de
sacrificarse por algo, por lo que valga la pena gastar el sacrificio.
Eres tú quien desvelas el secreto de la vida.
A ti, te adoro, oh Cristo, porque eres mi vida. Amén.

Lectura de la Palabra de Dios


Del Evangelio según San Mateo 9,9-13

9"Cuando se iba de allí, al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo,


sentado en el despacho de impuestos, y le dice: «Sígueme.» Él se levantó y le
siguió. 10. Y sucedió que estando él a la mesa en casa de Mateo, vinieron
muchos publicanos y pecadores, y estaban a la mesa con Jesús y sus
discípulos. 11. Al verlo los fariseos decían a los discípulos: «¿Por qué come
vuestro maestro con los publicanos y pecadores?» 12. Mas él, al oírlo, dijo:
«No necesitan médico los que están fuertes sino los que están mal. 13. Id,
pues, a aprender qué significa aquello de: Misericordia quiero, que no
sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.»"
Mateo, 9 - Bíblia Católica Online

Leia mais em: http://www.bibliacatolica.com.br/la-biblia-de-jerusalen/mateo/9/

Reflexión

El papa Francisco nos dice que podemos sintetizar el mensaje en dos palabras: ‘conversión’
y ‘perdón de los pecados’. Son dos aspectos que califican la misericordia de Dios que, con
amor nos cuida. Hoy tomamos en consideración la conversión.

¿Qué es la conversión? Ella está presente en toda la Biblia, y de manera particular en la


predicación de los profetas, que invitan continuamente al pueblo al ‘regresar al Señor’,
pidiéndole perdón y cambiando estilo de vida. Convertirse para los profetas significa
cambiar de dirección de marcha y dirigirse de nuevo al Señor, teniendo la seguridad que Él
nos ama y su amor es siempre fiel. ¡Volver al Señor!

Jesús hizo de la conversión la primera palabra de su predicación: ‘Conviértanse y crean en


el Evangelio’. (Mc 1,15). O sea, miren y vuelvan, esto es convertirse. Es con este anuncio
que Él se presenta al pueblo, pidiéndole que reciba su palabra como la última y definitiva
que el Padre dirige a la humanidad. (cfr Mc 12,1-11).

Jesús insiste aún más en la dimensión interior de la conversión. En ella de hecho toda la
persona está involucrada, corazón y mente, para volverse una criatura nueva, una persona
nueva. Cambiar el corazón y que uno se renueve.

Cuando Jesús llama a la conversión no se erige juez de las personas, sino lo parte estando
cercano, del hecho de compartir la condición humana, y por lo tanto la calle, la casa, el
comedor… La misericordia hacia quienes tenían necesidad de cambiar de vida se realiza
con su presencia amable, para involucrar a cada uno en su historia de salvación. Y Jesús
persuadía a la gente con amabilidad, con amor.

Y con este comportamiento Jesús tocaba la profundidad de los corazones de las personas y
estos se sentían atraídos por el amor de Dios y empujados a cambiar de vida.

La verdadera conversión se realiza cuando recibimos el don de la gracia y una clara señal
de su autenticidad es que nos damos cuenta de las necesidades de los hermanos y estamos
listos a ir a su encuentro.

Queridos hermanos y hermanas, cuántas veces también nosotros sentimos la exigencia de


un cambio que tome a nuestra persona por entero. Pero cuántas veces nos decimos a
nosotros mismos: ‘tengo que cambiar y no puedo seguir así. Mi vida en este camino no dará
frutos, será una vida inútil y no seré feliz’. Cuántas veces nos vienen estos pensamientos,
cuántas veces…

Jesús con la mano extendida nos dice ven, ven a mí, que el trabajo lo hago yo. Yo te
cambiaré el corazón, te cambiaré la vida, te haré feliz.

¿Pero creemos esto o no? Es así, es Jesús que está con nosotros y nos invita a cambiar de
vida. Y es ÉL con el Espíritu Santo que siembra esta inquietud que nos invita a cambiar
vida y ser un poco mejor.

Sigamos por lo tanto esta invitación del Señor y no opongamos resistencias, porque
solamente si nos abrimos a su misericordia, encontraremos la verdadera vida y la verdadera
alegría. Solamente hay que abrir bien la puerta y él hace el resto, él hace todo. Pero hay que
abrir el corazón para que nos pueda curar y llevarnos hacia adelante.

Momento de Silencio

Canción

PESCADOR DE HOMBRES

Tú has venido a la orilla,


no has buscado ni a sabios ni a ricos, tan sólo quieres que yo te siga.

SEÑOR ME HAS MIRADO A LOS OJOS,


SONRIENDO HAS DICHO MI NOMBRE,
EN LA ARENA HE DEJADO MI BARCA,
JUNTO A TI BUSCARÉ OTRO MAR.

Tú sabes bien lo que tengo,


en mi barca no hay oro ni espadas, tan sólo redes y mi trabajo.

Tú necesitas mis manos, mi cansancio que a otros descanse,


amor que quiera seguir amando.

Tú pescador de otros lagos, ansia eterna de almas que esperan,


amigo bueno que así me llamas.

AGRADECIMIENTO

Ante el Señor Sacramentado demos gracias por el gran misterio de la Eucaristía y por su
presencia permanente en la Iglesia, diciendo: Te damos gracias, Jesús Eucaristía

 Por tu bondad, que tan generosamente derramas sobre nosotros…


 Porque no obstante nuestras infidelidades, faltas y pecados tu amor y misericordia
no cesan de auxiliarnos y bendecirnos…
 Porque en tu cuerpo y sangre experimentamos vivamente tu amor vivificando y
colmando nuestra existencia…
 Porque eres tú mismo quien da gracias por nosotros…
 Porque nos concedes ser instrumento en la acción santificadora del Espíritu Santo…
 Porque nos unes a Ti y nos permites adorarte, alabarte y bendecirte…
 Porque vienes a nuestro corazón y nos da tu perdón…
 Porque nos haces sentir tu cercanía y tu presencia…
 Porque tu misericordia colma de gozo nuestra existencia…
ORACION POR LAS VOCACIONES

Oh Dios, te pedimos que envíes a tu pueblo los servidores que necesita. Escoge de
nuestras parroquias, de nuestros hogares una abundante cosecha de ardientes apóstoles
para tu Reino: sacerdotes, religiosos, misioneros y apóstoles seglares; y haz que
llamados por Ti nunca pierdan conciencia de la grandeza y necesidad de su vocación.
Virgen María, enseña a decir a todos los llamados por el Señor un sí con alegría, como
el que tú dijiste en la Anunciación. Amén

Señor Jesús, te adoramos presente en este Sacramento y con fe te decimos:

Señor, envía muchas y santas vocaciones

 Para avivar la fe de toda la Iglesia, te rogamos


 Para fortalecer la esperanza, te rogamos
 Para hacer más fecunda la caridad, te rogamos
 Para sostener la verdad, te rogamos
 Para suscitar nuevas formas de hacer el bien, te rogamos
 Para hacer que el Evangelio sea cada día más conocido y practicado, te rogamos
 Para dar ejemplo de humildad, te rogamos
 Para manifestar el Proyecto salvífico del Padre, te rogamos
 Para que sean dispensadores de las gracias sacramentales, te rogamos
 Para que sean sal y luz del mundo, te rogamos
 Para dar testimonio de tu presencia entre nosotros, te rogamos

ALMA MISIONERA

Señor, toma mi vida nueva


antes de que la espera
desgaste años en mi
estoy dispuesto a lo que quieras
no importa lo que sea
tu llámame a servir

**Coro**
Llévame donde los hombres
necesiten tus palabras
necesiten mis ganas de vivir
donde falte la esperanza
donde todo sea triste
simplemente por no saber de ti

Te doy mi corazón sincero


para gritar sin miedo
Tu grandeza, Señor
Tendré mis manos sin cansancio
tu historia entre mis labios
mi fuerza en la oración

**Coro**

Y así en marcha iré cantando


por calles predicando
lo bello que es tu amor
Señor tengo alma misionera
condúceme a la tierra
que tenga sed de ti

ORACION DE ABANDONO

Padre, me pongo en tus manos,


Haz de mi lo que quieras
Sea lo que sea, por ello te doy gracias.

Estoy dispuesto a todo. Lo acepto todo,


Con tal que tu voluntad se cumpla en mí y en todas tus criaturas
No deseo nada más. Padre

Yo te ofrezco mi vida
Te la doy con todo el amor de que soy capaz
Porque te amo y necesito darme,
Ponerme en tus manos sin medida,
Con infinita confianza, porque tú eres mi Padre.

ALABANZAS AL SANTISIMO

 Bendito sea Dios


 Bendito sea su santo nombre
 Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre
 Bendito sea el nombre de Jesús
 Bendito sea su sacratísimo Corazón
 Bendita sea su preciosísima sangre
 Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del altar
 Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito
 Bendita sea la Madre de Dios, María Santísima
 Bendita sea su santa e inmaculada concepción
 Bendita sea su gloriosa Asunción
 Bendito sea el nombre de María, Virgen y Madre
 Bendito sea San José, su castísimo esposo
 Bendito sea Dios en sus ángeles y en sus santos

Alabado sea el Santísimo

Alabado sea el Santísimo


Sacramento del altar
/y la Virgen concebida
sin pecado original / (bis)

Celebremos con fe viva


Este pan angelical
/y la Virgen concebida
sin pecado original./(bis)

Es el Dios que da la vida,


y nació en un portal,
de la Virgen concebida
sin pecado original

El manjar regalado
de este suelo terrenal
es Jesús Sacramentado
Dios eterno e inmortal.