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CARTAS ENTRE M.

COLOMINA Y UNA JUNIORA

LA FUERZA DE UN LEGADO “NAZARET”

J/ Querida M. Colomina, hoy me atrevo a escribirte desde lo más


profundo de mi corazón. Desde que llegué a Nazaret he escuchado hablar
de tu presencia y de lo importante que eres para nuestra congregación, al
principio tu figura me quedaba un poco lejos y me costaba comprender
muchos detalles de tu vida y de tu experiencia. Ya han pasado los años y en mi
corazón y mente se ha grabado paulatinamente tu imagen como Cofundadora,
mujer fiel, fuerte, que entregó su vida por Nazaret, vibró por este carisma y lo
custodió siempre especialmente en los días ocultos allá en la calle Santa Ana nº 10
carisma que ha sido palabra de salvación para las familias, lo cuidaste de muchas
horas difíciles y de aquellos que se ensañaron queriendo apagar la luz de la obra del
milagro que hoy brilla en muchas partes del mundo.

M.C/ Querida hijita, juniora que comienzas tu vida en mi Nazaret, me alegra tanto
que te acerques a mí con sencillez ¡qué bueno que me escribes! Quiero bendecirlas a
todas desde este anhelado cielo a través de esta carta, a todas mis queridas hijas en
ese Nazaret de la tierra que junto a Jesús, María y José han hecho fructificar la
herencia que el Reverendo Padre Manyanet y esta fiel servidora le hemos
comunicado, es una herencia que recibimos del Divino Espíritu. Hoy quiero invitarte
a la fidelidad, leo tus palabras, esas referencias que tienes de mí son simplemente
fruto de vivir en la presencia del Amado, él obró en mi vida, yo me dejé amar por
él porque no me concebía nunca infiel a Su santa voluntad, por eso te quiero
recordar lo que exclamé un buen día y siempre “Mil veces morir que ser infiel a
Dios”

J/ ¡Cierto madre! esa frase te acompañó desde muy joven, recuerdo el momento,
esas palabras solo pueden ser expresadas desde un corazón enamorado, la
experiencia del amor marcó el ritmo de tu entrega, esa convicción dio consistencia a
tu vida y la viviste a plenitud, tu ejemplo me anima porque también yo quisiera
poder vivirlo y por eso quiero preguntarte algunas cositas que me ayuden a ser una
buena hija de Nazaret, como tú.

M.C/ Claro, hija mía pregúntame lo que desees, qué más quiero yo que poder
ayudarte a vivir con fidelidad tu vocación y tu entrega en Nazaret, pregunta lo que
desees para el bien de tu vida religiosa. Nazaret necesita monjitas coherentes que
amen el carisma, no solo con las palabras, o con la inteligencia sino con el corazón
que es el que mueve al mundo y hace que salgamos de nosotras mismas para
entregarnos sin reservas.

J/ Eso es madre, has tocado un punto importante y vital, a veces no sé cómo


desinstalarme de mis propios gustos, deseos, intereses para hacer crecer Nazaret,
como tener una mirada más universal, y poder ser fiel a las cosas pequeñas de cada
día, crecer en identidad, en amor a la congregación y que mi vida se traduzca en
una entrega generosa que me lleve a tomar iniciativas y responder con gratitud a
tanto bien recibido.

M.C/ Ay hija mía veo que tienes muchas inquietudes, parece que la vida se te
complica, no es fácil vivir lo que me planteas pero es lo que necesitas vivir para
cumplir el plan de Dios y tienes que luchar por alcanzar lo que sientes que es la
voluntad Divina, Nazaret lo necesita de ti, te hemos formado como una hija amada,
nuestra congregación es como una madre que entrega todo a sus hijos, se dona a sí
misma y acepta a cada una como es. Ahora bien, te diré tres cosas que ya he dicho
en vida, son mi regalo para ti y quiero que las guardes en tu corazón y sobretodo
que las hagas vida. ¿Estás atenta? ¿quieres que te siga escribiendo?

J/ Si madre, estoy atenta para leerte nuevamente y recibir tu ayuda espiritual con
alegría y generosidad, no dejes de escribirme y de tu mano muéstrame como
caminar en Nazaret

M.C/ Escucha hija lo primero que quiero que tengas claro es que con alegría y
generosidad hemos profesado, nuestro Divino Esposo hace cada día todo lo posible
para que seamos felices y alentar nuestros afligidos espíritus, eso lo debes tener
siempre presente Él no nos abandona, es el Esposo fiel, esa es la certeza que debe
sostener tu vida religiosa. El otro punto es que de nuestra capacidad de ser
agradecidas depende que vivamos con gozo nuestra consagración y es lo que veo
desde este cielo que pide el mundo hoy, que vivas con gozo y con elegancia tu ser
de Nazaret, siéntete dichosa porque Dios en su infinito amor por ti ha sellado tu
corazón con este carisma. Y un tercer consejo no menos importante es que no
desconfíes jamás de la divina misericordia por causa de cualquier tentación por más
que te sientas culpable por tus infidelidades porque Jesucristo ha perdonado a
tantos sabiendo que vino por los pecadores y no te entregues nunca hija mía al
desánimo, ni al sin sentido de la vida, sé que hay momentos de oscuridad pero la
luz está siempre dentro de ti es el deseo de Dios, ese que duerme en el corazón
profundo y que siempre te ayuda a recuperar el rumbo de tu entrega.
J/ Gracias madre, no tengo palabras para agradecerle su dedicación en escribirme
con frecuencia y dar respuesta a mis interrogantes, tengo un corazón inquieto que
desea vivir con autenticidad y alegría, su sabiduría me anima en mi vida religiosa,
prometo que le seguiré escribiendo para contarle como me va con estas tres
recomendaciones que me ha dado.

M.C/ Es motivo de mucha alegría para mi poder leerte, y en tus letras vislumbrar lo
que eres y deseas ser, aquí estaré siempre para ti y para todas mis hijas de Nazaret,
que nuestros amados Padres Jesús, María y José te bendigan y procuren todo lo que
necesitas para ser fiel a Dios y al carisma, hasta otra oportunidad hija.