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André Derain (Chatou, 10 de junio de 1880 - Garches, 8 de septiembre de 1954) fue un pintor, ilustrador y

escenógrafo francés. Derain tenía dieciocho años de edad cuando entró a la Academia Carriere, lugar donde
conoció a Henri Matisse y a Maurice de Vlaminck. En 1905 dichos pintores exhibieron en el Salón de Otoño
junto a sus colegas Georges Rouault, y Henri Charles Manguin, siendo la primera exposición de Fovismo, en la
que se expresaba emoción con color, visitada por el público Francés. Derain era pintor, escultor, hacía diseños
especiales para escenarios de teatro, disfraces, para las bailarinas rusas, y, a parte, coleccionaba obras. Era un
ser muy inteligente y preparado, no sólo en el arte de la pintura, sino que también tenía una educación
universal. Fue el alma del fovismo con su inclinación a los matices, su juventud impetuosa y su febril
perseverancia. Derain demostraba su receptividad al nuevo dogma de “forma a través del color” admirando a
Vincent Van Gogh y a Paul Cézanne. Realizó una serie de pinturas de este estilo, primero en Collioure, en 1905,
y luego en Londres en 1906, entre las que pintó “Una Esquina de Hyde Park”, ”El Puente de Westminster” y “El
London Bridge”. A principios de 1908, sin razón ni explicación, destrozó sus obras, y se dedicó a pintar paisajes
similares a los de Cézanne. Por un corto intervalo se inclinó por el estilo cubista. Después de la Primera Guerra
Mundial, Derain se decantó por el dibujo clásico, motivo por el que seguía con esmero los esbozos de Camille
Corot, y consiguió asimismo una obra considerable. Pintor controvertido y muy famoso en vida, su obra
atravesó por varios periodos muy diferentes entre sí y fue luego criticado por su regreso a formas pictóricas
consideradas "tradicionales" y acusado de colaboracionismo durante el régimen de la Francia de Vichy.

Finalizados sus estudios de bachillerato, André Derain empezó hacia 1895 a pintar y a visitar asiduamente el
Louvre. En 1898 y 1899 frecuentó la Academia Camillo en París, donde conoció primero a Matisse y a Marquet
y más tarde a Rouault; pasó una temporada en Bretaña y se interesó por las obras de Pont-Aven. De 1900 data
su encuentro con Maurice de Vlaminck, con quien compartió un estudio en Chatou y a quien le unió una gran
amistad; sus primeros cuadros fueron paisajes de Chatou. En 1902, con Vlaminck, vio las obras de Van Gogh
expuestas en la galería Bernheim-Jeune y empezó a estudiar en profundidad el arte de los museos. Durante
esta etapa de formación leyó muchas novelas realistas y a autores como Nietzsche; en pintura le
impresionaron Cézanne y Toulouse-Lautrec, cuyas obras descubrió en el Salón de los Independientes. En 1903
pintó el Baile de Suresmes; en 1904 se inscribió en la Academia Julian y realizó paisajes y naturalezas muertas;
en esos años empezó su interés por el arte negro y su amistad con Apollinaire.

Entre 1905 y 1906 pintó paisajes que deben mucho al puntillismo de Signac, primero en Collioure, donde pasó
un verano junto a Matisse, y después en Londres, donde recrearía los mismos temas que Monet había pintado
apenas unos años antes. Pero mientras las preocupaciones de los impresionistas se centraban en captar la
atmósfera matizada por la luz, las vistas del Támesis o del Parlamento londinense pintadas por Derain están
regidas por la búsqueda de contrastes entre los colores primarios y sus complementarios. Derain no buscaba
en la yuxtaposición de pinceladas la fusión retiniana del color, sino una técnica que le permitiera mostrarlo tal
cual era directamente extraído del tubo.

Ejemplo de intenso cuadro fauvista es Vista nocturna del Parlamento, realizado durante su primera visita a
Londres en 1906. Es soberbio por su composición, su técnica y, sobre todo, por el color. El espacio pictórico
está dividido en dos secciones iguales por la diagonal de la línea de la orilla. La mitad superior está dividida, a
su vez, por el uso de diferentes colores; los trazos azules horizontales y verticales caracterizan al edificio; las
pinceladas más amplias, el movimiento del cielo. Derain repitió este esquema con el agua del Támesis: la
sección superior, cerrada por la línea de la orilla, está hecha a base de pinceladas paralelas, mientras que el
ancho espacio acuático, con las barcas, está traducido mediante pinceladas más libres. Esta yuxtaposición de
ritmos y colores imprime a la obra un extraordinario sentido del movimiento.

Otra obra capital de esta etapa es La danza (1906), un homenaje a la luz, el color y el sentido lúdico de la vida,
a la joie de vivre. En este tema, que también cultivaría su compañero de grupo Matisse, Derain hace gala de un
exuberante cromatismo, como buen miembro del movimiento fauvista, corriente pictórica interesada
prioritariamente por explotar las capacidades comunicativas del color. A pesar de las duras críticas que en su
día le hiciera Louis Vauxcelles, aún hoy el espectador se siente seducido por las encantadoras composiciones
de Derain. En esta obra puede observarse la influencia de las estampas japonesas, tan apreciadas por los
artistas de finales del siglo XIX y principios del XX, en lo que respecta tanto a la ausencia de perspectiva como a
la calidad uniforme y plana de los colores. Las líneas arabescas del traje de una de las bailarinas, también
perceptibles en los árboles que constituyen el paisaje de fondo, presentan ciertas concomitancias con otras
creaciones fauvistas de artistas contemporáneos, empezando por el propio Matisse.

En 1905 André Derain había expuesto en el Salón de Otoño junto con Matisse, Vlaminck, Marquet y Rouault, y
el reputado crítico de arte Louis Vauxcelles se había servido por primera vez del término fauve en una negativa
reseña sobre este grupo. En 1906 aparecieron los primeros desnudos femeninos en su obra, viajó a Londres y
empezó a pintar la ya citada serie del Támesis. Derain fue el fauvista que utilizó primera vez como fuente de
inspiración el arte etnográfico, del que llegó a tener una gran colección. Si bien su fauvismo pasó por muchas
variaciones, desde el puntillismo a la pincelada libre, lo más característico son obras como las ya citadas o
Puente de Londres (1906), pintada en grandes áreas de colores fuertes, con la perspectiva distorsionada, los
edificios recortados contra el cielo en contrastes de color verdes y azules y las masas de color que delimitan la
profundidad.

De nuevo en París, alquiló un estudio en Montmartre y se relacionó con el grupo del Bateau-Lavoire, donde
recibió la influencia de Braque y Picasso, aunque su pintura nunca se hizo plenamente cubista. Por esos años
realizó sus primeras esculturas, inspiradas en su interés por la escultura primitiva; son tallas en piedra que
representan figuras rígidas. Participó en todos los Salones de París hasta 1909, año en que expuso con Braque
y Van Dongen en la galería Kahnweiler.

A partir de 1911 se distanció de los cubistas y, por influencia de los primitivos italianos y franceses, se inició lo
que se ha dado en llamar su período gótico. En 1912 expuso en el Stedelijk Museum de Amsterdam y se
comprometió en exclusiva con la galería Kahnweiler. Presentó también su obra en el Armory Show de Nueva
York en 1913, y en Moscú, Praga y Berlín. En estos años sus cuadros son una fusión de los estilos cubista y
neoclásico; continuó realizando esculturas talladas en piedra y máscaras influidas por el arte primitivo, en una
dirección distinta a su pintura. Su primera exposición individual tuvo lugar en la galería Paul Guillaume de París
en 1918.

En 1928 recibió el primer premio del Carnegie Internacional de Pittsburg y en 1930 la galería Knoedler de
Nueva York le dedicó una exposición individual; a partir de este momento se consagró en los Estados Unidos,
donde realizó numerosas exposiciones. Derain fue también un prolífico ilustrador de obras literarias en el
período de entreguerras. Su interés por la pintura clásica lo llevaría en sus últimos años a volver a las fuentes
de Cézanne, Poussin y Chardin, abandonando la actitud experimental que había caracterizado sus primeros
años de trabajo.
Maurice de Vlaminck (París, 4 de abril de 1876 - Eure-et-Loir, 11 de octubre de 1958) fue un pintor fauvista
francés.

Vlaminck fue uno de los pintores que causaron escándalo en el Salón de otoño de 1905, que recibió el
apelativo de "jaula de fieras", dando nombre al movimiento del que formaba parte junto a Henri Matisse,
André Derain, Raoul Dufy y otros.
Vlaminck proviene de una familia de músicos bohemios afincados en París.
En un primer momento Vlaminck no tenía intención de dedicarse a la pintura y su verdadera vocación era ser
ciclista de profesión, que combinaba con dar clases de violín o escribir novelas eróticas para ganarse la vida.
Debido a una enfermedad (fiebres Tifoideas) Vlaminck abandonará el ciclismo y tras entrar en el ejército y
conocer a André Derain, se convence de que quizá su futuro esté en la pintura.
Junto a Derain forman un estudio donde ambos pintan y conviven creando una buena amistad. Con
anterioridad, Vlaminck siempre destacó por ser un pintor autodidacta, alejado de las academias que pintaba
aquello que veía suceder alrededor suyo, bien fuera un incendio o el paso del Sena cerca de su casa.
Su amistad con Derain le llevará a conocer y acercarse a la obra de Van Gogh que le influirá en el colorido y la
estética de sus obras.
En 1905, junto con Matisse, se presentará en el Salón de Otoño de París donde recibirán el nombre de Los
Salvajes (Les Fauves) por su exposición.
También representará en esta etapa flores que cambian respecto a su etapa anterior, los colores son mucho
más fríos y oscuros aunque la estructura es similar, basada en flores realizadas como manchas en la pintura.
En 1911 viajará a Londres donde capta la atmósfera de la ciudad pintando ríos y puentes. Ya no habrá cambios
sustanciales en su pintura, aunque sí en sus cielos que pasan a ser teatrales y tempestuosos.
Su Ego le hará luchar contra Hitler y ponerse en contra de Pablo Picasso
Orillas del Sena
Incorpora una línea vertical, aunque no hablemos de un cuadro estático. Trabaja los colores cálidos que nos
acercan al cuadro, y los fríos, que nos alejan del mismo. Los árboles dan una sensación de movimiento debido
a su inclinación que se enmarca en un paisaje bañado por el Sena que recuerda a Van Gogh en el contorno de
los árboles.
El Remolcador
Vlaminck trabaja los reflejos en el agua jugando con diferentes tipos de pinceladas entre el primer plano y el
fondo.
Retratos
Realizará también diferentes retratos que se acercan a Matisse en cuanto a las formas, pero se distancian en
el color y la composición.
Después de la intervención en el SALON DE OTOÑO su fama aumenta y alcanzará los 6.000 francos por
encargo, muestra de su valía actual. El Fauvismo caerá en 1908 y Vlaminck se separará de Derain quien se
acerca a las formas conceptuales de Picasso y Matisse mientras que Vlaminck los critica y prefiere investigar
por su cuenta.
Campos de Rueil
Se trabaja siempre con un mismo sistema de pinceladas en diagonal que representan una carretera y una
alambrada que prohíbe el paso. Llama la atención como Van Gogh inspira aquí en la representación de las
marcas de luz, de los árboles y del color.
En 1907 en París hay una retrospectiva de Paul Cezanne que visita y que le influye de tal manera que cambiará
su manera de pintar. Prestará mucha más atención a la composición, defendiendo más la forma de los objetos
y elementos representados. Se crean volúmenes sólidos que se encierran en masas que forman figuras
geométricas... Esos colores fuertes y brillantes cambiarán a tonalidades suaves terminando así la fase fauvista.
Bougival
Realiza obras de pueblos cercanos al Sena desde puntos de vista altos para reconocer mayor número de
detalles...
Vinos y Licores
Representa la calle del pueblo anterior donde aparece el típico bar de vinos y licores.
Henri Matisse nació en Le Cateau-Cambrésis el 31 de diciembre de 1869, una pequeña localidad al norte de
Francia, en el seno de una familia dedicada al comercio, específicamente de droguería y semillas. 1 En 1887, se
trasladó a París para estudiar leyes, al tiempo que trabaja como administrativo en la corte de Le Cateau-
Cambrésis.
Comenzó a pintar en 1889, cuando convaleciente de una apendicitis su madre le lleva elementos para pintar.
Dijo de este momento de su vida que descubrió una especie de paraíso.2 Y a partir de entonces decide
convertirse en artista plástico, a pesar de que esto decepcionó profundamente a su padre. 3 En París asistió a
cursos en la Académie Julian y en 1892 ingresó en la Escuela de Bellas Artes, recibiendo clases en el taller del
pintor simbolista Gustave Moreau, donde coincidió con Rouault, Camoin y Marquet, además de relacionarse
también con el artista Dufy, discípulo de Pierre Bonnard.
Al comienzo de su trayectoria artística, practicó el dibujo del natural en un estilo más bien tradicional, como se
aprecia en El tejedor bretón, y realizó copias en el Louvre. Más adelante pasó a pintar luminosos paisajes de
Córcega y de la Costa Azul, dejándose llevar por los aires impresionistas de la época, y practicó
esporádicamente el divisionismo. En esta etapa tuvo como discípulo y gran amigo al pintor japonés Yoshio
Aoyama (el cual ha dejado en la historia del arte el término de "azul Aoyama").
Como estudiante de arte, su pintor más admirado fue Chardin, realizando copias de las cuatro piezas del
Louvre.
En 1896 expuso cuatro lienzos en la Société Nationale des Beaux Arts con notable éxito.
Muchas de las pinturas entre 1898 y 1901 recurren al divisionismo, técnica que adopta luego de leer un escrito
de Paul Signac, "D'Eugène Delacroix au Néo-impressionisme".5
Con el comienzo del siglo, lideró junto con André Derain un grupo conocido como fovismo. Un movimiento
efímero que tuvo tres exhibiciones.67 La primera de ellas fue en el Salón de Otoño de 1905.
La primera muestra individual la realizó en la galería Ambroise Vollard en 1904,8 con poco éxito. El uso del
color se había pronunciado, por influencias de Signac y Henri Edmond Cross. Año en el que pinta su trabajo
impresionista más importante, Luxe, Calme et Volupté.
En 1905, unos artistas del fovismo exponen en el Salon d'Automne. Las pinturas expresan emoción con colores
salvajes y disonantes. El crítico de arte Louis Vauxcelles dijo: "Donatello au milieu des fauves!" (Donatello
entre bestias salvajes), refiriéndose a una escultura de tipo renancentista que estaba en el salón donde era la
exposición.9
Matisse mostró Ventana abierta, Collioure (Óleo de 55,3 cm x 46 cm; 1905) y Mujer con sombrero (Óleo de
79,4 cm × 59,7 cm; 1905). La muestra en general y el material de Matisse en particular resultaron un
escándalo para la época y fueron objeto de una crítica muy agresiva «The Painted Lady». 4 de abril de 2011..
En algunas de sus figuras pintadas hacia fin de siglo está presente la influencia de Cézanne, pero a partir de
1907 su estilo se hizo más definido y pintó a la manera fauve: supresión de detalles y tendencia a la
simplificación, con lo que obtuvo cuadros impregnados de paz y armonía, como Lujo, calma y voluptuosidad o
El marinero de la gorra. Mediante zonas de color diferenciadas, tradujo la forma de los objetos y el espacio
existente entre ellos, además de introducir arabescos y crear un ritmo característico en sus cuadros, como en
Las alfombras rojas. Su uso del color fue de una gran sensualidad, aunque siempre muy controlada por una
metódica organización estructural. Como él mismo declaró: «Sueño con un arte de equilibrio, de tranquilidad,
sin tema que inquiete o preocupe, algo así como un lenitivo, un calmante cerebral parecido a un buen sillón».
Otro de sus rasgos peculiares es la sensación de bidimensionalidad de cuadros como La habitación roja (o
Armonía en rojo) o Naturaleza muerta con berenjenas, en los que la ilusión de profundidad queda anulada
mediante el uso de la misma intensidad cromática en elementos que aparecen en primer o en último plano
(Taller en rojo).
En 1910 viajó a España; en Madrid visitó el Museo del Prado y su estancia en Granada y Sevilla contribuyó a
acercarle a la estética oriental. En 1912 y 1913 viajó a Marruecos, donde la luz le inspiró cuadros sobre
paisajes mediterráneos de gran colorido, como Los marroquíes.
Hacia 1916 se inició un período en el que se percibe la influencia del movimiento cubista, de creciente
importancia, que se traduce en un concepto más geométrico de las formas y una simplificación aún mayor,
como en El pintor y su modelo.
Hacia 1917 se instaló en Niza, conoció a Renoir, y su estilo se hizo más sutil. Produjo en este período algunas
de sus obras más célebres, como Ventana en Niza y la serie de las Odaliscas, donde queda claramente
plasmado el gusto de Matisse por la ornamentación y el uso de arabescos. En los años siguientes viajó por
Europa y Tahití, donde concibió la obra en gran formato La danza.
Hacia la década de 1940, el colorido de sus telas se tornó más atrevido, como en La blusa rumana y en el Gran
interior rojo, antecedentes de los gouaches que realizó a finales de los años cuarenta, en los que cortaba y
pegaba papeles coloreados. Es famosa en esta técnica su serie Jazz, de 1943-1946.
En 1950 decoró la capilla del Rosario de las dominicas de Vence, la obra que mejor expone su tendencia
simplificadora hacia formas más planas. Realizó así mismo un gran número de dibujos a pluma e ilustraciones
para escritores como Mallarmé y Joyce. En cuanto a sus grabados, el número de piezas alcanza las quinientas,
entre litografías, aguafuertes y xilografías. También esculpió en bronce y colaboró escribiendo artículos para
distintas revistas especializadas.
En 1963 se abrió en Niza el Museo Matisse, que reúne una parte de su obra.
Henri Matisse nació en Le Cateau-Cambrésis el 31 de diciembre de 1869, una pequeña localidad al norte de
Francia, en el seno de una familia dedicada al comercio, específicamente de droguería y semillas. 1 En 1887, se
trasladó a París para estudiar leyes, al tiempo que trabaja como administrativo en la corte de Le Cateau-
Cambrésis.
Comenzó a pintar en 1889, cuando convaleciente de una apendicitis su madre le lleva elementos para pintar.
Dijo de este momento de su vida que descubrió una especie de paraíso.2 Y a partir de entonces decide
convertirse en artista plástico, a pesar de que esto decepcionó profundamente a su padre. 3 En París asistió a
cursos en la Académie Julian y en 1892 ingresó en la Escuela de Bellas Artes, recibiendo clases en el taller del
pintor simbolista Gustave Moreau, donde coincidió con Rouault, Camoin y Marquet, además de relacionarse
también con el artista Dufy, discípulo de Pierre Bonnard.
Al comienzo de su trayectoria artística, practicó el dibujo del natural en un estilo más bien tradicional, como se
aprecia en El tejedor bretón, y realizó copias en el Louvre. Más adelante pasó a pintar luminosos paisajes de
Córcega y de la Costa Azul, dejándose llevar por los aires impresionistas de la época, y practicó
esporádicamente el divisionismo. En esta etapa tuvo como discípulo y gran amigo al pintor japonés Yoshio
Aoyama (el cual ha dejado en la historia del arte el término de "azul Aoyama").
Como estudiante de arte, su pintor más admirado fue Chardin, realizando copias de las cuatro piezas del
Louvre.4
En 1896 expuso cuatro lienzos en la Société Nationale des Beaux Arts con notable éxito.
Muchas de las pinturas entre 1898 y 1901 recurren al divisionismo, técnica que adopta luego de leer un escrito
de Paul Signac, "D'Eugène Delacroix au Néo-impressionisme".5
Con el comienzo del siglo, lideró junto con André Derain un grupo conocido como fovismo. Un movimiento
efímero que tuvo tres exhibiciones.67 La primera de ellas fue en el Salón de Otoño de 1905.
La primera muestra individual la realizó en la galería Ambroise Vollard en 1904,8 con poco éxito. El uso del
color se había pronunciado, por influencias de Signac y Henri Edmond Cross. Año en el que pinta su trabajo
impresionista más importante, Luxe, Calme et Volupté.
En 1905, unos artistas del fovismo exponen en el Salon d'Automne. Las pinturas expresan emoción con colores
salvajes y disonantes. El crítico de arte Louis Vauxcelles dijo: "Donatello au milieu des fauves!" (Donatello
entre bestias salvajes), refiriéndose a una escultura de tipo renancentista que estaba en el salón donde era la
exposición.9
Matisse mostró Ventana abierta, Collioure (Óleo de 55,3 cm x 46 cm; 1905) y Mujer con sombrero (Óleo de
79,4 cm × 59,7 cm; 1905). La muestra en general y el material de Matisse en particular resultaron un
escándalo para la época y fueron objeto de una crítica muy agresiva «The Painted Lady». 4 de abril de 2011..
En algunas de sus figuras pintadas hacia fin de siglo está presente la influencia de Cézanne, pero a partir de
1907 su estilo se hizo más definido y pintó a la manera fauve: supresión de detalles y tendencia a la
simplificación, con lo que obtuvo cuadros impregnados de paz y armonía, como Lujo, calma y voluptuosidad o
El marinero de la gorra. Mediante zonas de color diferenciadas, tradujo la forma de los objetos y el espacio
existente entre ellos, además de introducir arabescos y crear un ritmo característico en sus cuadros, como en
Las alfombras rojas. Su uso del color fue de una gran sensualidad, aunque siempre muy controlada por una
metódica organización estructural. Como él mismo declaró: «Sueño con un arte de equilibrio, de tranquilidad,
sin tema que inquiete o preocupe, algo así como un lenitivo, un calmante cerebral parecido a un buen sillón».
Otro de sus rasgos peculiares es la sensación de bidimensionalidad de cuadros como La habitación roja (o
Armonía en rojo) o Naturaleza muerta con berenjenas, en los que la ilusión de profundidad queda anulada
mediante el uso de la misma intensidad cromática en elementos que aparecen en primer o en último plano
(Taller en rojo).
En 1910 viajó a España; en Madrid visitó el Museo del Prado y su estancia en Granada y Sevilla contribuyó a
acercarle a la estética oriental. En 1912 y 1913 viajó a Marruecos, donde la luz le inspiró cuadros sobre
paisajes mediterráneos de gran colorido, como Los marroquíes.
Hacia 1916 se inició un período en el que se percibe la influencia del movimiento cubista, de creciente
importancia, que se traduce en un concepto más geométrico de las formas y una simplificación aún mayor,
como en El pintor y su modelo.
Hacia 1917 se instaló en Niza, conoció a Renoir, y su estilo se hizo más sutil. Produjo en este período algunas
de sus obras más célebres, como Ventana en Niza y la serie de las Odaliscas, donde queda claramente
plasmado el gusto de Matisse por la ornamentación y el uso de arabescos. En los años siguientes viajó por
Europa y Tahití, donde concibió la obra en gran formato La danza.
Hacia la década de 1940, el colorido de sus telas se tornó más atrevido, como en La blusa rumana y en el Gran
interior rojo, antecedentes de los gouaches que realizó a finales de los años cuarenta, en los que cortaba y
pegaba papeles coloreados. Es famosa en esta técnica su serie Jazz, de 1943-1946.
En 1950 decoró la capilla del Rosario de las dominicas de Vence, la obra que mejor expone su tendencia
simplificadora hacia formas más planas. Realizó así mismo un gran número de dibujos a pluma e ilustraciones
para escritores como Mallarmé y Joyce. En cuanto a sus grabados, el número de piezas alcanza las quinientas,
entre litografías, aguafuertes y xilografías. También esculpió en bronce y colaboró escribiendo artículos para
distintas revistas especializadas.
En 1963 se abrió en Niza el Museo Matisse, que reúne una parte de su obra.