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Del

otro lado
del árbol

ELFO TEATRO
Dentro de “Del otro lado del árbol” se encuentran tres cuentos de
la autora e ilustradora Mandana Sadat adaptados a teatro. Los
cuentos son: “Del otro lado del árbol”, “Mi león” y “El jardín de
Babaï”.
Nuestra intención al abordar este trabajo es el dar continuidad a
nuestra creatividad teatral dirigida a los niños, en concreto a los
mas pequeños (de 2 a 6 años). Estos cuentos de Mandana Sadat
no tienen texto, pero se explican con la sencillez y la fuerza de sus
dibujos. Nos proponemos llevar a cabo con esos mismos valores
la tarea de trasladar ese mundo estético y poético al escenario,
tratando de no ser demasiados complejos
Sinopsis
Una niña corre alegremente por el bosque hasta que encuentra una
cabaña con la luz encendida. Se acerca con curiosidad y mira por
la ventana. Lo que ve la horroriza: una vieja desdentada, de uñas
largas y piel gastada y oscura, arrebujada frente al fuego. La niña
se marcha llorando, asustada, y se esconde detrás de un árbol; la
vieja (¿la bruja?) sale de la choza, se acerca, despacio, y se sienta
del otro lado del árbol.
Entonces empieza a contar: “Había una vez...”

Un niño africano, chiquito, muy chiquito, está solo frente aun


impresionante león rojo que se lo va a comer de un inmenso
bocado... Pero este niño tan indefenso logra conmoverlo y se
hacen amigos inseparables. Así recorren la sabana y comparten
muchas aventuras y algunos peligros como el ataque de otro
león; éste es verde y llega con la aparición de la noche. Una lucha
encarnizada en la que nuestro león preferido vence salvando de
nuevo al niño y acompañándolo hasta su aldea. Allí todos lo creen
en peligro e intentan ahuyentar al león con todas las armas
posibles. El león huye, pero los dos amigos encontrarán, a través
de los sueños, la manera de seguir unidos.

Después del cuento, la niña se acerca un poco a la vieja. Y ella


prosigue: “Había una vez...”
En la inmensidad de las montañas desiertas de Irán, un pequeño
cordero. Se aburre. El corderito, se aburre, de modo que toma una
decisión: plantará un frondoso jardín. Busca un lugar adecuado,
donde abunden el agua y el sol, y planta las semillas que con el
tiempo se han ido enredando en su vellón.

Las semillas del jardín de Babaï comienzan a brotar y, a medida


que plantas y árboles crecen, florecen y dan fruto, ante el asombro
de Babaï comienzan a llegar todo tipo de hermosos animales al
jardín. Cuando llega la noche, todos se echan a descansar y Babaï
ocupa su lugar, en el centro del jardín.
La vieja observa como la niña va perdiendo el miedo y continua:
“Había una vez...”,

y el son de su voz avejentada crea un dragón fabuloso, de colores


cálidos y gesto alegre, que la invita a jugar y a montar en su cola
para compartir más historias. La historia termina con niña y
anciana sentadas del mismo lado del árbol, con una sonrisa en el
rostro, mirada de complicidad y las mejillas sonrojadas.
Puesta en escena
Hay una gran tormenta. Rayos y truenos en dibujos de animación
proyectados en un gran ciclorama.

Tres músicos aparecen en escena arrastrados por el viento,


pareciera que saliesen de alguna fotografía antigua. Sus trajes,
zapatos y sombreros, sus baúles, maletas y otros trastos son de un
color sepia como esas fotos de antaño. Para la tempestad. Sacan
sus instrumentos (guitarra, ukelele, clarinete y percusión), se
presentan y tocan, invitando a bailar a todos, una pequeña niña
(un títere) baila con ellos. Poco a poco de entre la música va
apareciendo los decorados del bosque (escenografía y
proyección), la casa de la anciana y sin darnos cuenta y con
poquitas palabras, para respetar el espíritu del cuento escrito por
la autora, estamos “del otro lado del árbol”. La estructura del
cuento escrito e ilustrado por Mandana Sadat nos permite ir
introduciendo los otros cuentos que son contados por la viejita
para atraer a la niña.
El escenario se va transformando a cada cuento, tanto en la
proyección con los dibujos de paisaje de Mandana Sadat, como en
el escenario con los secretos que guardan los baúles y maletas. La
historia la contamos con títeres de diversas técnicas
manipulándolos a la vista de los niños, el actor se relaciona con el
títere interactuando con él y utilizando su cuerpo como parte del
decorado. La música en directo va creando los diferentes
ambientes culturales (canciones y danzas) y a la vez participa de
la tensión dramática de las escenas de los diferentes cuentos.
Los cuentos

Del otro lado del árbol

Tiene un planteamiento
de cuento tradicional. Una
niña se adentra en un
bosque. Sorprendida halla
una casa y en ella ve a una
mujer que le da miedo. La
niña se esconde tras de un
árbol, pero la mujer llega
hasta allí, se sienta al otro
lado del árbol y le cuenta
un cuento. Cuando la oye
contar historias fantásticas
y hermosas, se hacen
amigas y descubre que no
hay por que temer a lo que
es diferente de uno mismo.
Una historia para
acercarse sin miedo a lo
desconocido y donde
gracias al poder de los
cuentos y la fantasía, el
miedo se vuelve amistad.
Mi León

Esta historia tiene cierto paralelismo con la anterior: un


encuentro, fortuito y casual en el que al principio hay un temor
por lo desconocido, es el germen ideal para una gran amistad
entre un niño africano y un león rojo. Un león, que para bien del
público y sobre todo para el del niño, decide no comérselo.
El León le protege, le da de comer y le enseña los secretos de la
sabana. Y cuando lo devuelve a su aldea es atacado por la gente
de la misma. Pero su amistad puede perdurar, aunque sea en los
sueños.
El jardín de Babaï
No hay acción ni intriga; es solo (¿solo?) un relato mítico
fundacional.

Los diversos pueblos que viven en el mundo


explican el origen de la tierra a través de
narraciones. Suelen tener el formato de una
historia con elementos mágicos en los que se
cuenta cómo van apareciendo en el mundo
las diferentes criaturas. En este caso nos
encontramos con un texto donde se narra la
aparición de las plantas y los animales en la
tierra a partir de la iniciativa de un corderito
de poner unas semillas en un prado soleado.
Las imágenes, de estilo persa, remiten al
público a un territorio de magia y colorido
para hacerle disfrutar de
la sencillez de un texto
que le conecta con otra
cultura y que explica de
otra manera el origen de
las cosas. Estas imágenes comienzan siendo
muy sencillas mientras Babaï (en iraní,
Babaï es una palabra infantil que significa,
justamente, corderito) se encuentra solo en
las montañas y van ganando en complejidad
hasta convertirse en una magnifica alfombra
oriental. La utilización de collages de telas
de diferentes texturas y colores contribuye a
iniciar a los más pequeños en otras formas
de expresión artística distintas de las
occidentales.

Esta historia nos permite acercar a nuestros


hijos, a los mas pequeños, otras realidades culturales, otras formas
de expresión. Es una aportación a la diversidad y a la convivencia.
Trabajo técnico-artístico
En el trabajo de creación se decide ante los hallazgos que se
producen en el día a día.
Y estos son los puntos de técnicas teatrales sobre los que
trabajamos:

- Partituras de acciones físicas para buscar en el actor una


interpretación no realista.
- Partiendo de estas partituras, construimos personajes y
elementos escenográficos utilizando objetos diversos como
telas, palos, paraguas, maletas etc...
- Creación de una escenografía viva, como cuerpo y apéndice
de los personajes y del contenido de la obra.
- Diferentes técnicas de manipulación de marionetas: teatro
de sombras, marionetas de varilla , marotes, y sobre todo, en
los personajes principales, bunraku (cuya manipulación es a
la vista del público).
- Trabajo con máscaras.
- Estudio de posibilidades de diferentes partes del cuerpo del
actor para su utilización como títere o instrumento de
manipulación.
- Búsqueda del rito: organicidad, poesía de la escena, ritmo y
música del actor y de los objetos.
- Búsqueda y creación, a partir de improvisaciones entre
músico y actores, de las danzas, canciones, sonidos y
melodías que acompañaran al desarrollo del espectáculo.
- Creación de las imágenes proyectadas, en las que
intervendrán tanto los dibujos de Mandana Sadat como las
imágenes creadas o grabadas por el equipo de la compañía
para dar continuidad a la escenografía.
Ficha artística
Actores-músicos
Pilar Cosa
José Luís Luque
Santiago Puente
Creación musical
Santiago Puente
Diseño de iluminación y espacio escénico
Agnethe Tellefsen
Realización de escenografía y vestuario
Taller Elfo
Diseño de marionetas
Sobre los dibujos de Madana Sadat
Realización de marionetas
Pilar Cosa
Diseño de programas y cartel
Jesús Santiago
Grabación dvd
Luís Monja
Dirección
José Luís Luque
Distribución
Menchosa
Producción
Elfo Teatro