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Los Adventistas del Séptimo Día y el

Sábado ¿Fue el día de reposo ordenado


por Dios desde la Creación?
Los Adventistas del Séptimo Día y el Sábado
¿Fue el día de reposo ordenado por Dios desde la Creación?

por Pablo Santomauro

Tarde o temprano usted se va a encontrar con un adventista que lo desafiará en cuanto a la


observancia del sábado, y lo va a hacer con argumentos que en la superficie parecen tener peso
bíblico. Tal es así, que el cristiano que no ha sido discipulado, puede fácilmente ser apabullado
por un adventista capacitado y quedarse sin respuestas.

La Revista Signs of the Times, publicada por la Iglesia Adventista del Séptimo Día (IASD en
adelante), en su ejemplar de Junio de 1999, presenta algunos de los argumentos que manejan
los adventistas para apoyar que el día de adoración aprobado por Dios sigue siendo el Sábado
y no el Domingo. Si bien estamos en el año 2009, escogimos este artículo porque define la
posición del movimiento en forma clara y definitiva, sin necesidad de ir a los documentos
doctrinales de la IASD.

En la página 24 de la revista, bajo el título “Por qué mi Día de Reposo es el Sábado”, el autor
plantea un diálogo con su vecino. El vecino le invita al juego del sábado – el tipo de deporte no
es especificado — y le ofrece una entrada gratis. El autor agradece a su vecino pero le aclara
que no puede asistir al juego porque los sábados él va la iglesia. El vecino le indica que eso no
sería problema ya que el juego es en la tarde. A esto, el autor replica que para él todo el sábado
es un día de adoración. A continuación sigue la clásica letanía que pone al adventista en un
plano superior a los que se congregan en domingo, y luego el autor comienza a enumerar una
serie de razones por las cuales guarda el sábado.

La primer razón es expresada de la siguiente manera en el artículo:

“El séptimo día es mencionado por primera vez en el comienzo de la Biblia. Luego que Dios
pasó domingo, lunes, martes, miércoles, jueves y viernes creando la tierra, la Escritura dice que
“reposó el día séptimo …. Nosotros podemos inferir que desde la Creación en adelante, la gente
guardó el sábado como día de adoración por generaciones. Cuando lo olvidaron, Dios se los
recordó: ‘Acuérdate del día de reposo para santificarlo’, Dios dijo a los hijos de Israel. Y entonces
incluyó el séptimo día – sábado en los Diez mandamientos. ‘Pueden trabajar por seis días pero
el séptimo día deberá ser el día de Dios. Ustedes y toda su familia y aun vuestros animales
deben descansar de trabajar ese día. En su lugar, pasen el día recordando que Yo soy vuestro
Creador, y que en seis días hice toda la Creación, incluyendo la humanidad, y luego reposé’”.

El artículo continúa diciendo: “Esto en sí debería ser suficiente, ¿verdad? Si yo acuerdo con un
amigo de encontrarnos en nuestro restaurante favorito el martes al mediodía, ¿iré el miércoles
porque me es más conveniente? ¡Por supuesto que no! Y así es con Dios. Si Dios quiera que
me encuentre con El en ese día, ¿por qué razón no lo haría?”

Este es el argumento básico desde el cual parten los adventistas para justificar su doctrina del
día de reposo. Puesto en lenguaje teológico, el sábado es una ordenanza de la Creación, dicen
ellos. Si ustedes logran poner en evidencia el error de este argumento, prácticamente estarán
tirando abajo todo el aparatoso esquema de la doctrina adventista.

¿Es el Sábado una Ordenanza implantada desde la Creación?

Me permito citar ahora una porción del excelente trabajo del Dr. Robert Morey, Is the Sabbath
for Today? Este breve ensayo de Morey fue escrito hace varios años pero conserva su vigencia
por la claridad y sencillez de su refutación, por ello procedimos a traducir y adaptar los puntos
a nuestro entender más destacados. Por supuesto que cada punto puede ser expandido y
profundizado, pero preferimos dejarlo en su formato inicial para beneficio del lector.