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UNIVERSIDAD TÉCNICA DE MANABÍ

FACULTAD CIENCIAS DE LA SALÚD


ESCUELA DE ENFERMERÍA

CHARLA EDUCATIVA
MATERNO INFANTIL

TEMAS:
 NUTRICIÓN EN EL RECIÉN NACIDO

DOCENTE:
LCDA. DOLORES ZAMBRANO.
NOMBRE:
RIVERA DELGADO KARLA XIMENA.

NIVEL:
6TO “B”
FECHA:
04 DE ENERO DEL 2018

PERIODO:
NOVIEMBRE - MARZO 2018
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD

Misión

“Formar profesionales en Salud que contribuyan a la solución de los problemas de salud y desarrollo
del país, con conocimientos científicos y valores, definido sentido de liderazgo y toma de decisiones,
que responda a las necesidades de las Instituciones establecidas en el Plan Nacional de desarrollo”

Visión

“Ser una Unidad Académica acreditada en el campo de la salud fortalecida en Investigación,


docencia, gestión y vinculación con liderazgo, reconocimiento social y proyección nacional e
internacional”
ESCUELA DE ENFERMERÍA

Misión

“Formar profesionales de excelencia comprometidos con el desarrollo del país y el cuidado de la


salud integral del individuo familia y comunidad”

Visión

“Ser una unidad académica reconocida con liderazgo comprometido en la formación integral de
profesionales competitivos y de excelencia”
MISIÓN Y VISIÓN DE LA UNIVERSIDAD TÉCNICA DE MANABÍ

MISIÓN:

“La Universidad Técnica de Manabí tiene como misión formar académicos, científicos y
profesionales responsables, humanistas, éticos y solidarios, comprometidos con los objetivos del
desarrollo nacional, que contribuyan a la solución de los problemas del país como universidad de
docencia e investigación, capaces de generar y aplicar nuevos conocimientos, fomentando la
promoción y difusión de los saberes y las culturas, previstos en la Constitución de la República del
Ecuador”.

VISIÓN:

“La Universidad Técnica de Manabí tiene como visión el constituirse en una institución universitaria
líder, referente de la educación superior en el Ecuador, promoviendo la creación, desarrollo,
transmisión y difusión de la ciencia, la técnica y la cultura, con reconocimiento social, proyección
regional y mundial”.
CHARLA EDUCATIVA
TEMA: Nutrición en el Recién Nacido.

RESPONSABLES:

 Rivera Delgado Karla Ximena

DOCENTE:

 Mg. Dolores Zambrano

GRUPO: estudiante de la carrera de enfermería de sexto nivel de la materia de materno

infantil paralelo “B”.

TIEMPO: 1 hora.

FECHA: 04 de Enero del 2018 hora: 15:00 – 16:00 pm

AYUDA VISUAL: paleógrafos, trípticos.

MOTIVACIÓN: La presencia ante todos es enseñar a través de una exposición sobre

cómo se debe de realizar la nutrición en el recién nacido ya que estos conocimientos son

indispensables para la madre del bebé.

OBJETIVO GENERAL

 Dar a conocer la nutrición en el recién nacido para que el bebé crezca saludable a

través de una charla educativa a las madres y a los estudiantes del sexto semestre

de la carrera de Enfermería de la cátedra Materno Infantil en el periodo Diciembre

2017-enero 2018.
OBJETIVOS ESPECIFICOS

 Indagar información referente a la nutrición en el recién nacido para que el bebé

tenga una correcta alimentación.

 Realizar una exposición acerca de la correcta nutrición de la madre al recién

nacido y explicar los diferentes tipos de leches que existen y las recomendaciones

en la lactancia

 Entregar trípticos educativos a las personas que escuchen la charla educativa para
concienciar sobre la nutrición en los recién nacidos.

INTRODUCCIÓN

La alimentación del lactante y del niño pequeño es fundamental para mejorar la


supervivencia infantil y fomentar un crecimiento y desarrollo saludables. Los primeros 2
años de la vida del niño son especialmente importantes, puesto que la nutrición óptima
durante este periodo reduce la morbilidad y la mortalidad, así como el riesgo de
enfermedades crónicas, y mejora el desarrollo general.

La lactancia exclusivamente materna durante los primeros 6 meses de vida aporta


muchos beneficios tanto al niño como a la madre. Alrededor de los 6 meses, las
necesidades de energía y nutrientes del lactante empiezan a ser superiores a lo que puede
aportar la leche materna, por lo que se hace necesaria la introducción de una alimentación
complementaria.

El alimento proporciona la energía y los nutrientes que los recién nacidos


necesitan para mantenerse sanos. Para un bebé, la leche materna contiene todas las
vitaminas y minerales necesarios. Las fórmulas para lactantes están disponibles para
aquellos bebés cuyas mamás no pueden o deciden no amamantar.

Los recién nacidos comienzan a comer comida sólida entre los cuatro y seis meses
de edad. Pregunte a su proveedor de salud cuál es el mejor momento para que su bebé
comience.
LA NUTRICIÓN EN EL RECIÉN NACIDO

La principal característica fisiológica que diferencia a niños y adultos es el hecho


de que están creciendo (sus órganos y tejidos aumentan de tamaño) y desarrollándose (sus
órganos y tejidos se especializan y adquieren las características fisicoquímicas necesarias
para poder llevar a cabo sus funciones propias).

El crecimiento supone una multiplicación de las células, un aumento del volumen


de las mismas y la incorporación de diversas macromoléculas al espacio extracelular para
que el tejido adquiera la estructura adecuada. Todo ello requiere de un aporte de nutrientes
adecuados, así como de la suficiente energía para la síntesis tisular.

Se considera un recién nacido a término (RN) a aquel que nace entre las semanas
37 y 42 de gestación y con un peso de 2500 a 4000 g.

El recién nacido solo es capaz de deglutir alimentos líquidos, el estómago es


pequeño, con una capacidad media de 20-30 ml, el tránsito intestinal es muy rápido y la
secreción de enzimas digestivas escasa; por otro lado, el sistema excretor también es
inmaduro, siendo la función renal de, aproximadamente, un 30% de la normal, con menor
capacidad para concentrar la orina y excretar ácidos, por lo que es importante evitar la
alimentación muy concentrada y asegurar un buen aporte de líquidos.

El recién nacido tiene desarrollados los reflejos de succión y deglución y expresa


su sensación de hambre llorando y de saciedad durmiendo. Con un mes de edad, el niño
tiene un fuerte reflejo de extrusión que desaparece a los 3-4 meses a al tiempo que
comienza a desarrollar la coordinación bimanual-visomotor. Entre los 6 y 7 meses el niño
puede morder y entre los 7-9 muestra preferencias gustativas y muestra rechazo por
ciertos alimentos; entre los 9-12 meses comienza a autoalimentarse, aunque es incapaz de
comer por si solo hasta los 2 años de edad.

Requerimientos nutricionales

Las necesidades proteicas son mayores, en relación al peso corporal, que en


cualquier otra época. Deben estar acordes con el aporte energético, de forma que si las
calorías son insuficientes, las proteínas se degradarán y utilizarán como fuente más de
energía y no para la síntesis proteica.
La leche materna contiene una relación proteínas séricas/caseína de 80/20, que se
considera ideal. En el RN existen dos aminoácidos esenciales que no lo son en otras
épocas de la vida: la taurina, relacionado con el desarrollo de la retina, el sistema auditivo
y ciertos neurotransmisores y la glutamina, de función inmunológica.

Con respecto a los hidratos de carbono, su aporte debe ser de 10-14 g/kg; el
principal hidrato de carbono es la lactasa, pero también existen en la leche monosacáridos
que se usan tanto como fuente de energía como para la síntesis de moléculas más
complejas y oligosacáridos de importante acción inmunológica.

Entre los requerimientos de minerales, destacan los de calcio, cuyos depósitos en


el RN suponen un 0,8% del peso corporal. Su absorción depende de los niveles de
vitamina D así como de la cantidad de fosfatos, grasa o lactosa presentes en el intestino
de manera simultánea.

Con respecto al hierro, tanto la leche materna como la de vaca contienen


cantidades de hierro suficientes para cubrir las necesidades del RN hasta las 8 semanas
de vida; el bajo aporte de hierro es una de las razones que hacen insuficiente la lactancia
materna a partir de determinada edad y hace necesaria la introducción paulatina de otros
alimentos en la dieta del niño.

En términos generales, todas las vitaminas hidrosolubles se encuentran a la hora


del nacimiento en mayor proporción en el recién nacido que en la madre, gracias al
transporte activo de éstas a través de la placenta; con respecto a las vitaminas liposolubles,
es importante destacar el déficit en vitamina K, ya que dicha vitamina no atraviesa la
placenta y apenas se encuentra en la leche. Por ello, es necesario la administración de
vitamina K a los pocos minutos de vida, siendo la dosis recomendada de entre 0,5- 1 mg
en una sola vez.

El lactante también presenta elevados requerimientos de agua por kilogramos de


peso, debido a su menor capacidad para concentrar la orina y a las superiores pérdidas
por transpiración debido al menor espesor cutáneo y la gran superficie corporal.

¿Pecho o biberón?

Los expertos en medicina afirman que la lactancia materna es lo mejor para un


recién nacido. Específicamente, la Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda
que los bebés se alimenten exclusivamente de leche materna durante aproximadamente
los primeros seis meses de vida. Después de la introducción de los alimentos sólidos en
la dieta del bebé, la lactancia materna debe proseguir durante el primer año de vida del
bebé e incluso durante más tiempo, si así lo desean la madre y el bebé.

La lactancia materna puede no ser posible o preferible en todos los casos. La


decisión entre dar el pecho o el biberón a un bebé se suele basar en lo cómoda que se
siente la madre dando el pecho a su hijo y en su estilo de vida.

Lactancia natural

La leche materna es el único alimento evolutivamente preparado para el recién


nacido y por lo tanto el alimento recomendado. Son muchas las ventajas que la lactancia
materna representa para madre e hijo. Para la madre es más económica y cómoda, ayuda
a recuperar el peso pregestacional y el tamaño del útero, así como a disminuir las
hemorragias postparto y ayuda a la creación del vínculo madre/hijo.

Para el niño es un alimento estéril y completo, que está a la temperatura adecuada;


contiene anticuerpos, favorece la creación de una biota intestinal óptima y disminuye el
riesgo de desarrollar alergias e intolerancias. Estudios recientes han demostrado una
relación entre lactancia materna y menor incidencia de enfermedades crónico-
degenerativas e incluso autoinmunes en el adulto.

Durante la lactación se producen tres tipos de leche. El calostro es un fluido


amarillento y cremoso que contiene más proteínas, vitaminas liposolubles y minerales
que la leche madura y es particularmente rico en inmunoglobulinas. La leche de
transición, más acuosa, remplaza al calostro a los 3-4 días del parto. Contiene más grasa,
vitaminas hidrosolubles, lactosa y calorías que el calostro. Por último, la leche madura,
que empieza a secretarse a los 7 días del parto, es rica en grasa y su composición se adapta
perfectamente a las necesidades nutricionales del RN.

Lactancia artificial

Cuando la lactancia natural no se puede realizar, se utilizan fórmulas lácteas


generalmente derivadas de la leche de vaca, lo más parecidas posible, en su composición
a la leche materna. El término "fórmula láctea infantil" se emplea para designar productos
destinados a la alimentación de los lactantes adecuados para sustituir total o parcialmente
a la leche humana. Son de dos tipos:

• De inicio; destinadas a cubrir las necesidades del lactante hasta los 4-6 meses,
aunque pueden seguirse utilizando hasta el final de la lactancia.

• De continuación; también llamadas de seguimiento y se suministran a partir del


6º mes y que se administran junto otros alimentos complementarios.

Así mismo existen fórmulas adaptadas a lactantes con diversas patologías. Por
ejemplo, fórmulas sin lactosa, para los intolerantes a este hidrato de carbono; con
proteínas de soja en caso de alergias o en niños con galactosemias o hijos de padres
vegetarianos que no quieren dar a sus hijos productos de origen animal o hidrolizados
proteicos destinados a niños con intolerancia a las proteínas de vaca.

Alimentación complementaria

La alimentación complementaria se refiere a la que se realiza con cualquier clase


de alimento distinto a la leche materna o fórmulas lácteas. También se conoce como
Beikost, que es un término alemán que significa "alimentación adicional". Desde un punto
de vista nutricional es conveniente a partir de los 4-6 meses ya que, a esta edad, la leche
materna es incapaz de cubrir, por si sola, las necesidades del niño, en lo que se refiere a
los requerimientos en ciertos minerales y vitaminas.

Para su instauración es necesario que el niño presente ciertas características fisiológicas:


• Ser capaz de mantenerse sentado y con la cabeza erguida.

• Ser capaz de empujar los alimentos con la lengua hacia atrás.

• Ser capaz de mantener un buen control de los movimientos del cuello.

Limitaciones de la lactancia materna

Dar el pecho requiere de un importante compromiso por parte de la madre.


Algunas mujeres que acaban de tener un bebé se sienten demasiado atadas por el hecho
de tener que amamantar a sus recién nacidos. Puesto que la leche materna se digiere con
gran facilidad, los bebés amamantados tienden a alimentarse más a menudo que los que
ingieren leche de fórmula. Esto significa que los bebés pueden pedir que los amamanten
cada 2 o 3 horas durante las primeras semanas de vida. Aunque pueda ser agotador para
la madre, al cabo de muy poco tiempo, los bebés pedirán el pecho con menos frecuencia
y dormirán más por la noche.

Algunas madres necesitan volver a trabajar fuera de casa o separarse de sus bebés
de vez en cuando por otros motivos. Algunas de estas madres optan por alimentar a sus
bebés con leche de fórmula para que otro cuidador les pueda dar el biberón. Las madres
que deciden seguir alimentando a sus bebés con leche materna pueden utilizar una bomba
de extracción de leche para recoger su propia leche, que otro cuidador dará al bebé
utilizando un biberón.

En algunos casos, la salud de la madre puede interferir en la posibilidad de


amamantar a un bebé. Por ejemplo, las madres sometidas a tratamiento de quimioterapia
para el cáncer y las que están infectadas por el virus de la inmunodeficiencia humana
(VIH, el virus que causa el SIDA) no deben alimentar a sus hijos con leche materna.

Recomendaciones para alimentar a un bebé con biberón:

 Asegúrese de seguir al pie de la letra las instrucciones del paquete o de la etiqueta


cuando prepare la fórmula.

 Los biberones que estén fuera de la nevera durante más de una hora y los restos de
leche ya preparada que queden en el biberón se deben desechar.

 Un biberón preparado se puede guardar en la nevera durante no más de 24 horas


seguidas, pudiéndose calentar la leche con cuidado antes de dársela al bebé. No es
necesario calentarla, pero la mayoría de los bebés la prefieren así.

 El biberón se puede calentar sosteniéndolo bajo un chorro de agua corriente caliente o


metiéndolo dentro de una cacerola que contenga agua caliente. El biberón (sean de
leche materna o de leche de fórmula) nunca se debe calentar en el microondas. La
leche se puede calentar de forma no uniforme, quedando partes calientes que podrían
quemar la boca del bebé.
¿Cómo puedo saber si mi recién nacido come lo suficiente?

Su recién nacido hará entre 8 y 12 tomas al día durante el primer mes. Al principio,
las madres pueden amamantar al bebé de 10 a 15 minutos en cada pecho y luego ir
modificando la duración de la toma según sea necesario.

La lactancia debe ser "a demanda": es decir, se debe ofrecer el pecho al bebé
cuando él tenga hambre, lo que suele ocurrir entre una y tres horas. A medida que el recién
nacido crezca, necesitará mamar con menor frecuencia y pasará más tiempo sin mamar.
Los recién nacidos alimentados con leche de fórmula tomarán entre dos y tres onzas de
leche cada dos a cuatro horas. Los recién nacidos no deben pasar más de cuatro a cinco
horas sin ser alimentados.
Bibliografia:

 TERSHAKOVEC AM, STALLINGS VA.: Dieta en el lactante normal. En,


Nelson Compendio de Pediatría. (3ª ed), Eds.Behrman, Kliegman. Mc Grow-
Hill Interamericana, , 1999.
 BALLABRIGA A: Alimentación del recién nacido normal. En, Tratado de
Pediatría. (8 ed), M. Cruz. Ergon, , 2002.
 DOMENECH E, DIAZ-GOMEZ NM.: Nutrición del recién nacido a término
durante su estancia hospitalaria. En, Tratado de Nutrición Pediátrica. R Tojo,
Doyma, 2001..
 BALLABRIGA A: Alimentación del recién nacido. En, M Cruz Manual de
Pediatría.. M Cruz, M Crespo, J Brines, R Jimenez, JA Molina ., , 2003