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UNIVERSIS TERRARUM ORBIS ARCHITECTONIS AD GLORIAM INGENTIS

-IN DEO FIDUCIA NOSTRA-


SOLSTICIO DE CAPRICORNIO: AÑO 5,777

“El Tiempo. De Solsticios y Equinoccios.”

V.·.H.·. Carlos Alberto Yrigoyen Forno, 18°

Poderoso Maestro:

Para los antiguos griegos, KRÓNOS χρόνος, era el tiempo, pero el tiempo 1
lineal. Existe otra voz en griego y otro concepto también válido para referirse al
tiempo, KAIRÓS καιρός, solo que siendo éste un tiempo indeterminado, es el
instante preciso para que ocurra un acontecimiento. Diríamos que, si KRÓNOS
es el tiempo cuantitativo y no permanente, fluido, colectivo. KAIRÓS es
cualitativo y de naturaleza permanente, fijo, individual. En griego moderno,
KAIRÓS es también el clima, pero en ambos casos, griego clásico y moderno
(Koiné), puede ser considerado como el plural, los TIEMPOS καιροί; KRÓNOS
es singular. Los helenistas, en tanto filólogos y lingüistas, tienen aquí un rico y
amplio campo para el debate sobre la etimología y evolución de esta palabra.
En la teología cristiana, KAIRÓS es el tiempo determinado por Dios para que
ocurra un suceso. Así, el Nuevo Testamento utiliza 86 veces este vocablo
mientras que se vale de KRÓNOS en apenas 54 pasajes. Quizá podría decirse
que KAIRÓS es el momento en que el tiempo intercepta a la Eternidad. Es
también aquella coyuntura de crisis en la Historia, que abre una oportunidad
existencial para el ser humano. Por lo visto, KRÓNOS y KAIRÓS, aunque
subyacentes, nos recordarían que el teísmo y el deísmo tampoco eran ajenos
ni extraños para esa antigua Hélade. Ese tiempo es aquel de la Circunstancia y
el Trascendental.

Según la Tradición Hebraica, la Creación tuvo lugar el domingo 7 de octubre


del año 3760, hacia las 9.00 pm, fecha equivalente al día 1° del mes de Tishri
del año 1. De esta manera, el todavía corriente año gregoriano 2017 resultaría
ser el 5777. Pero si dijéramos Anno Lucis, Año de la Luz, habríamos de
aumentar 4000 años al Anno Domini, el Año del Señor, 2017. Esa cifra -4000-
se apoya en los cálculos de Isaac Newton, solo que unos empezaremos ese
Año del Señor, el 1° de enero, y otros, como en el Rito Francés, lo harán el 1°
de marzo, con lo cual, al presente, estaríamos en el año 6017. Para el mundo
islámico es el año 1438 de la Hégira, Mohammed se refugia en Medina y deja
la Meca (622 AD).

El miércoles 20 de setiembre próximo pasado, con la puesta del sol y las tres
primeras estrellas medianas visibles en el cielo de Jerusalem, para Israel, ha
empezado el año 5778. El período del crepúsculo, que va desde la puesta del
sol (shkiá) hasta que se hacen visibles esas tres estrellas en el firmamento (tzet 2
hakojavim), es un período de tiempo incierto conocido como “bein ha shema
shot”, es decir, más propiamente, el ocaso, por cuanto existe un crepúsculo
matutino y otro vespertino, y en este caso se trata más bien del segundo y no
del primero, aquel del orto y de la aurora.

Sabemos, de acuerdo con los estudios y teorías científicas más modernas, que
el Big Bang nos ubica en el tiempo de hace 14 mil millones de años, y que la
vida habría empezado en este planeta nuestro hace 4,000 millones sin certeza
en cuanto a su aparición terrestre o su origen cósmico, extraterrestre. El
mecanismo original todavía nos es desconocido. El año pasado, 2016, los
científicos anunciaron haber identificado 355 genes presentes en lo que podría
ser considerado el LUCA (Last Universal Common Ancestor) de todos los
seres vivos en la Tierra. Biológicamente, la vida es un proceso. A la fecha se
admiten siete aspectos o características que identifican ese proceso: (1)
homeostasis; (2) organización; (3) metabolismo; (4) crecimiento; (5)
adaptación; (6) respuesta al estímulo; y (7) reproducción. Desde el punto de
vista de la física, la vida puede ser definida en términos de la termodinámica
como un conjunto de sistemas abiertos autopoiéticos y capaces de una
organización espontánea. Los virus se mantienen en el borde de la vida y son
considerados como replicadores y no exactamente como seres vivos. La
bioquímica tiene la palabra hasta explicar cómo surge el primer vestigio de los
ácidos nucleicos (ARN y ADN) y cómo se enlaza esa primera molécula vital
que hace posible el pasaje de la materia inorgánica a la orgánica.

La respuesta ante estas interrogantes de la ciencia, como también de la


filosofía, es la misma que citamos al principio de esta reflexión: ¡el tiempo!, sea
que lo comprendamos como KRÓNOS o bien como KAIRÓS.

En 1927, Martin Heidegger publicaba SEIN UND ZEIT (Ser y Tiempo), quizá la
obra más importante de este filósofo alemán del pasado siglo XX. Sin embargo,
en 1924 había propuesto en su conferencia El concepto de tiempo algunos
conceptos claves que podemos apreciar en la siguiente cita textual:

“El tiempo es equiparable al Dasein [o la existencia del hombre]. El Dasein es lo


respectivamente mío (meine Jeweiligkeit), que puede presentar la modalidad del
respectivo ser futuro en la anticipación del seguro, pero indeterminado haber sido
(unbestimmten Vorbei). El Dasein siempre se encuentra en un modo de su posible ser
temporal. El Dasein es el tiempo, el tiempo es temporal. El Dasein no es el tiempo, 3
sino la temporalidad. Por ello, la afirmación fundamental de que el tiempo es temporal
es la definición más propia, sin constituir ninguna tautología, pues el ser de la
temporalidad significa una realidad desigual (ungleiche Wirklichkeit). El Dasein es su
haber sido, es su posibilidad en el encaminarse a este pasado (seine Möglichkeit in
Vorlaufen zu diesem Vorbei). En ese encaminarse soy propiamente el tiempo, tengo
tiempo. En tanto el tiempo es en cada caso mío, existen muchos tiempos. El tiempo
carece de sentido; el tiempo es temporal.”1

Hablar de un tiempo externo es confundir tiempo con espacio. Lo que hace


Albert Einstein al hablar del traslape entre espacio y tiempo, no es sino
constatar un error pero sin llegar a identificar su causa. La ciencia newtoniana
conserva la idea de tiempo que ofrece Aristóteles frente a la de Agustín de
Hipona: el tiempo se exterioriza y se postula bajo los rasgos definitorios del
espacio –como un atributo suyo o como identidad radical con el mismo– mas lo
que se conserva y es común a ambas corrientes es el hecho que el tiempo es,
básica y fundamentalmente, medida. Heidegger busca una manera de superar
este esquema, empero no por ello se ubica en el mismo criterio que
establecería la actitud Nietzscheana al fortalecer el estatuto ontológico del

1
https://elesencialista.wordpress.com/2012/04/24/heidegger-tiempo-y-finitud/
presente de tal manera que, pasado y futuro, se vean reducidos a meros
constructos teóricos de la razón como si fueran consuelos fútiles y banales.

Decía Nieztsche, lo que hay es un ahora eterno, el presente incesante del


devenir, en una apreciación casi propia del Buddhismo. Desde el proyecto
heideggeriano, este intento es precisamente lo que se quiere superar en tanto
estaticidad de la óptica que reduce el ser a lo meramente presente, por mucho
que ese tal ahora fuera eterno. Quizá Nietzsche buscaba superar la visión
presentista de la ciencia representacionista, teniendo como base el dilatar su
fundamento hasta el punto de que destruya la posibilidad misma de toda
representación. En otras palabras, el ahora total nos impide hablar de ahoras,
y por lo tanto imposibilitaría toda mensurabilidad temporal por falta de unidad
de medida. En Runasimi, PACHA es un continuum: ESPACIO-TIEMPO-
MATERIA.

“La cuestión de ¿qué es el tiempo?, se ha convertido en la pregunta: ¿Quién es el


tiempo? Más en concreto: ¿Somos nosotros mismos el tiempo? Y con mayor precisión 4
todavía: ¿Soy yo mi tiempo? Esta formulación es la que más se acerca a él. Y si
comprendo debidamente la pregunta, con ello todo adquiere un tono de seriedad. Por
tanto, ese tipo de pregunta es la forma adecuada de acceso al tiempo y de
comportamiento con él, con el tiempo como el que es en cada caso el mío. Desde un
enfoque así planteado, el Dasein sería el blanco del preguntar.”2

Es claro Poderoso Maestro que, si bien somos seres del tiempo, en el tiempo y
para el tiempo, con un tiempo preciso y determinado, diríase que participamos
de un KRÓNOS, ineludible; empero, no somos de ese tiempo. Tenemos un
KAIRÓS, poseemos un instante, un momento singular, único, un tiempo axial
en torno al cual parecería girar toda nuestra existencia en un instante. El
tiempo se nos escapa como KRÓNOS y no siempre somos conscientes de ese
KAIRÓS. No somos amos ni señores del Tiempo. El H:. Johann Wolfgang von
Goethe, nos revela una clave. Iniciado en la Logia AMALIA en Weimar, el 23 de
junio de 1780; Adelantado el 23 de junio de 1781; fue Exaltado al Sublime
Grado de Maestro Masón, el 3 de marzo de 1782. Dicha Logia trabajaría bajo el

2
Op. Cit.
Rito de la Estricta Observancia, primero; Zinnendorf después y el sistema
Schröder por último. El primer rito fue fundado el 24 de junio de 1751 por el
Barón Carl Gotthelf von Hund (1722-1776) y constaba de siete grados: (1)
Aprendiz; (2) Compañero; (3) Maestro; (4) Maestro Escocés; (5) Novicio; (6)
Templario; (7) Caballero Templario. La Estricta Observancia Templaria, arguye
que la célebre Orden de Caballería, para salvarse de la extinción y persecución
de la que había sido objeto y que culminara con el sacrificio de su 22° Gran
Maestre, Jacobus Burgundus de Molay, se viste con el ropaje de los albañiles y
abandona, al menos de manera pública, la cota de malla y el yelmo, para
cambiar la trulla por la espada, así como la adarga y el escudo, por el martillo y
el cincel. Se dice que en 1361, el Gran Maestre trasladó su sede a Aberdeen,
en Escocia, y que desde allí se expandiría la Francmasonería por todo el resto
de Europa, en especial, Francia, Alemania, España, y Portugal. Para los
seguidores de ese Rito cada Hermano Masón es, en verdad y en esencia, un
caballero templario. Pero permitidme retornar al hilo de mi exposición a pesar
de lo atractivo del tema precedente. En su obra cumbre, FAUSTO, las palabras
del pacto con Mefistófeles son: “¡DETÉNTE!... ¡CUAN BELLO ERES!…” y ese 5
es el instante fugaz, aquel del minuto que huye y se escapa, del segundo que
se desvanece…

El tiempo se nos escapa, como el agua de la clepsidra y la arena del reloj,


entre las manos. Se nos va la vida y no nos damos cuenta hasta que una
enfermedad, una desgracia, un accidente o vicisitud nos llaman y despiertan la
Consciencia. La consciencia yace laxa y dormida, si acaso no es perezosa y
está somnolienta, amodorrada por el sopor. Entonces, se ponen en juego la
voluntad y su poder.

¿Querer es poder?... El poder de la voluntad es la voluntad de poder.

Poderoso Maestro, la fuerza cósmica representante de esa voluntad y de aquel


otro poder, el planeta de la disciplina y el estudio, es SATURNO. Es también,
astrológicamente hablando, el Tiempo y la percepción del tiempo, así como
nuestra capacidad de estudio y reflexión; la filosofía y la meditación; la tristeza
y la depresión; se incluye saber disponer el tiempo y cómo relacionarnos con
él. SATURNO es el gobernante de esa séptima esfera y de aquel primer centro
energético al que los hindúes denominan, el MULADHARA CHAKRA, el plexo
raíz o plexo sagrado, MALKUTH como primera Séfira del ETZ HAYIM, el
ÁRBOL DE LA VIDA. Estamos hablando del Reino de la Materia, de esa
densidad propia de un agujero negro que todo lo absorbe en el centro de la
galaxia y del universo, hasta la materia oscura y los propios campos
gravitacionales; allí, el tiempo se singulariza y se flexiona el espacio en una
curva logarítmica universal. SATURNO es la CRIST-alización, un proceso que
demanda tiempo, años o milenios, segundos o eones, vidas y existencias. Es
frío y centrípeta. No estático.

La palabra año proviene del latín "annus", del sánscrito “amati” y del griego
“ενος” (énos) o”εννος” (énnos), y que a su vez encuentra su origen en el proto-
indoeuropeo "at-no", cuyo significado es: "ir"3.

La propuesta del Calendario Holoceno, presentada por el científico Cesar


Emiliani en 1993, plantea añadir 10,000 años al tiempo actual, basándose en el
inicio de la agricultura, ocurrido hacia comienzos del Neolítico, en que la
humanidad abandonó el nomadismo. Esta idea tendría una mayor relevancia
geológica, arqueológica, dendrocronológica, e histórica, con un alcance más 6
universal que aquellas otras actualmente en curso. Todavía no es popular.

El día de mañana, miércoles 20 de diciembre, Saturno -KRÓNOS, para los


romanos- estará ingresando al grado cero del signo de su regencia,
Capricornio. Será un tiempo nuevo y exigente para TODOS, Poderoso Maestro.
Es el imperium de la Ley, aquella que no perdona y que no admite abogado
alguno. SATURNO es la LEY y hablar de SATURNO es hablar del KARMA. Es
recordar que, “a toda acción se le opone una reacción igual y en sentido
contrario” (3ª Ley de la Física Newtoniana). El Ilustre Colegio de Abogados de
Lima, como el de otras ciudades del Perú, lleva como emblema, la Estrella de
los Magos, la Estrella de los Maestros, los Magos y Maestros de la LEY: La
Estrella de Siete Vértices o Dones del E°S°. La maestría se sustenta en el
respeto y cumplimiento de la Ley, no en su evasión. “Saber obedecer es saber
ser libre” es el mensaje que propala este KAIRÓS cósmico con el ingreso de
SATURNO al propio signo de su regencia terrestre, CAPRICORNIO, y luego
ACUARIO, el celeste, SABER. Será por un lustro, 5 años. Aquel signo recuerda

3
Pokorny, Julius. "Indo-European Etymological Dictionary - Indogermanisches Etymologisches
Woerterbuch". http://dnghu.org/indoeuropean.html
la benevolencia y generosidad, la oportunidad, virtudes y valores demostrados
por AMALTEA, aquella cabra que fuera la nodriza de JÚPITER (ZEUS). En
agradecimiento, el Padre de los Dioses la ubicó allí en lo alto de los Cielos.
Astrológicamente, éste último planeta, representa al JUEZ y la capacidad de
abstracción, los Altos Estudios, en tanto que SATURNO es la FILOSOFÍA y la
INICIACIÓN. Ambas tienen un CICLO, un tiempo propicio y exacto en el Cielo
para su cumplimiento, su KAIRÓS, 5 años.

En sánscrito, la palabra para “tiempo” es KALA काल, es de igual forma el color


negro y uno de los nombres o rostros de la Muerte (YAMA). También significa
destino. Antes que el gnosticismo y los griegos acuñaran el vocablo EÓN, los
hindúes ya tenían el concepto y la cifra de KALPA कल्प 4,320 millones de años.
La explicación del porqué los hindúes fueron capaces de concebir estas cifras
astronómicas, que abarcan por igual el micro y macrocosmos, se enfoca en la
creación y comprensión del CERO y de su valor matemático, así como en el
hecho de haber utilizado grafías específicas para representar números en vez
de hacerlo por letras, como las otras culturas valiéndose de sus propias 7
lenguas.

SATURNO es también la muerte, no solo como final sino como FIN de la Vida,
nuestro objetivo existencial, Poderoso Maestro, aquel de nuestra circunstancia.

“Si acepto a la muerte en mi vida, la reconozco y la enfrento directamente, me


liberaré de la ansiedad de la muerte y la mezquindad de la vida, y solo entonces
seré libre de convertirme en mí mismo.”
Martin Heidegger

El Solsticio de Capricornio
El Solsticio de Capricornio nos conduce hacia la morada de la Muerte que
imaginamos oscura y sombría, desde el hemisferio Boreal, hasta que
descubrimos aquí en el Sur, en el hemisferio Austral, que no es la estación
invernal sino la opuesta, la estival, y que entonces no hace frío sino calor. Y
que aquí reina e impera la luz no solo al final de la Muerte y de la oscuridad,
sino en todo este período. Descubriremos también lo inverso: en este período
de luz estival, en el verano, para el hemisferio norte, aquí se goza el invierno, el
frío y la oscuridad. Entonces comprenderemos que los extremos se
complementan, se unen y se conectan, a través de los Solsticios, de Cáncer y
Capricornio, tal como ocurre con los Equinoccios, de Aries y de Libra, el SER,
Poderoso Maestro.
Tal es el signo y la realidad de nuestro Tiempo/Vida. Dependerá de nosotros
que solo sea KRÓNOS o hacer-lo KAIRÓS… Podemos quedarnos en la
Melancolía y en la Nostalgia, o pasar hacia la Autodisciplina y la Realización, ir
más allá de Thomas de Kempis (1380-1471) y no reposar en una imitación,
sino asumir el mensaje Paulino que habla sin duda alguna de un Cristo en
nosotros cuya LUZ se expresa en el primer versículo de San Juan: Ἐν ἀρχῇ ἦν ὁ 8
λόγος, καὶ ὁ λόγος ἦν πρὸς τὸν θεόν, καὶ θεός ἦν ὁ λόγος. En archē ēn ho Lógos, kai ho Lógos
ēn pros ton Theón, kai Theós ēn ho Lógos. En el principio era el Verbo, y el Verbo era con
Dios, y Dios era el Verbo.
Las versiones chinas del Evangelio de Juan, usan TAO allí donde se lee
LOGOS. Como FAUSTO, SATURNO reafirma que no basta solo el
CONOCIMIENTO sino que demanda: VIVENCIA ÍNTIMA, REALIZACIÓN
INDIVIDUAL, e implica con ello DISCERNIMIENTO, DISCIPLINA,
DEDICACIÓN para acceder, finalmente, alguna vez, en un solo sublime y
supremo instante, a una IDENTIFICACIÓN.
«¡Choquen nuestras manos! Si un día le digo al fugaz momento: "¡Detente!, ¡eres
tan bello!", puedes entonces cargarme de cadenas, entonces consentiré gustoso en
morir. Entonces puede doblar la fúnebre campana; entonces quedas eximido de tu
servicio; puede parase el reloj, caer la manecilla y fingir el tiempo para mí.»
FAUSTO, J. Goethe.
Es mi palabra Poderoso Maestro, ¡MUY FELICES FIESTAS PARA TODOS!

V.·.H.·. Carlos Alberto Yrigoyen Forno, 18°


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