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CONOCER EL MODELO

PARA NO REPETIRLO
La Revolución Rusa de 1917
y la izquierda latinoamericana
Klaus Meschkat
CONOCER EL MODELO
PARA NO REPETIRLO
La Revolución Rusa de 1917
y la izquierda latinoamericana

Klaus Meschkat*

* Klaus Meschkat es sociólogo e historiador. Entre otros cargos, fue profesor en la Universidad de Antioquia en Colombia
(1969/70), y en 1973 aceptó una cátedra en la Universidad de Concepción en Chile. Poco después del golpe de Estado, los mil-
itares lo encarcelaron en la isla Quiriquina y finalmente lo expulsaron del país.
De retorno en Alemania, fue profesor de sociología con especialidad en América Latina en la Universidad de Hannover hasta
su jubilación.
Para una entrevista con Klaus Meschkat, consulte:
http://rosaluxspba.org/de/klaus-meschkat-chile-1973/
inicialmente los bolcheviques centraron su
atención en los “pueblos del Este” como
parte o vecinos directos del Imperio Ruso,

C uando a principios de 1917 los líderes


bolcheviques que habían regresado del
exilio emprendieron un levantamiento y
de modo que, durante mucho tiempo, los
países latinoamericanos quedaban muy le-
jos –no sólo en términos geográficos.
tomaron el poder en Petrogrado, pensaron Sin embargo, fue en México donde
que eran la avanzada de una inminente re- años antes de la Revolución de Octubre bro-
volución global. La Revolución Rusa sería tó una de las mayores revoluciones del siglo
la chispa inicial y eso fue la justificación XX. Sólo que en medio de la tormenta de la
suficiente para conquistar el poder del go- de la primera Guerra Mundial y sus secuelas
bierno en nombre de un proletariado que inmediatas, en Europa el eco de la revolu-
en la misma Rusia todavía no era más que ción mexicana se perdió prácticamente sin
una pequeña minoría de la población. En ser escuchado, mientras que a la inversa, las
un primer momento, las esperanzas de una agrupaciones más radicales de la revolución
revolución mundial tenían un enfoque bas- en el país centroamericano se dieron per-
tante “eurocentrista”, concentrándose en fecta cuenta del significado y la importancia
el proletariado de los países desarrollados que tenía la Revolución Rusa para la histo-
de Europa Occidental y Central, en especial ria mundial y trataron de establecer víncu-
en la revolución que se esperaba se produz- los. Así, en febrero de 1918, Emiliano Zapata
ca en Alemania. El mundo fuera de Euro- escribió a un amigo: “Mucho ganaríamos,
pa prácticamente no estaba en la mira. El mucho ganaría la humana justicia, si todos
potencial revolucionario de movimientos los pueblos de nuestra América y todas las
de liberación nacionales en las colonias y naciones de la vieja Europa comprendiesen
semicolonias comenzó a tener importancia que la causa del México Revolucionario y la
estratégica sólo cuando se perfiló el fracaso causa de Rusia son y representan la causa de
de la revolución proletaria en Europa Cen- la humanidad, el interés supremo de todos
tral y Occidental. Por razones evidentes, los pueblos oprimidos.”1

1 Para una entrevista con Klaus Meschkat, consulte:


http://rosaluxspba.org/de/klaus-meschkat-chile-1973/
Cit. en Daniela Spenser/Rina Ortiz Peralta, La Internacional Comunista en México: Los primeros Tropiezos. Documentos , 1919-
1922, México 2006, pág. 23. En https://victoriaoprimidos.wordpress.com/2015/11/21/carta-de-emiliano-zapata-sobre-la-revolu-
cion-rusa/

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En la misma carta, Zapata señaló una abundante inmigración desde Europa – es-
“visible analogía, el marcado paralelismo, pecialmente de Italia y España, en menor
la absoluta paridad, mejor dicho, que exis- medida también de Alemania, Inglaterra y
te entre este movimiento y la revolución Rusia – el país y también sus primeros movi-
agraria de México.”2 Y en la misma época, mientos obreros tenían mayor orientación
también Ricardo Flores Magón, teórico y hacia Europa. En 1916, conflictos internos
activista del anarquismo mexicano, vio en sobre la entrada a la guerra de Argentina
la Revolución de Octubre en Rusia el co- del lado de la Entente contra los imperios
mienzo de una gran revolución mundial. centrales sacudieron el Partido Socialista
argentino fundado en 1896. La cúpula del
Movimiento de renovación partido, de tendencia reformista, estaba a
mundial favor. En cambio, al igual que los objetores
de la guerra en Europa, la oposición al in-
Pero el mensaje de Petrogrado fue in-
terior del mismo partido estaba en contra
terpretado en forma similar no solamente
de una participación en la guerra imperia-
en México, sino que el desmoronamien-
lista. Finalmente, la oposición interna se
to del orden antiguo en Rusia fue aliento
separó del partido y formó el Partido So-
para los explotados y oprimidos en todos
cialista Independiente (PSI) que después
los países, motivándolos a rebelarse contra
de la Revolución de Octubre se convirtió
la represión y el dominio obsoletos. De he-
en la célula germinal del Partido Comunis-
cho, en varios países latinoamericanos las
ta en Argentina.
primeras noticias sobre los soviets rusos
En estos conflictos tuvieron un rol im-
reafirmaron en su propia doctrina especial-
portante varios intelectuales progresistas
mente a los anarquistas y anarco-sindicalis-
que lideraban la reforma universitaria de
tas. Sin embargo, al revelarse la visión me-
Córdoba en 1918 y que tuvieron seguidores
ramente instrumental que los bolcheviques
no solamente en el Partido Comunista que,
tenían de la democracia de los soviets, el
por cierto, en un primero momento tenía
entusiasmo inicial pronto se convirtió en
pocos militantes. De hecho, el movimiento
desencanto y distanciamiento, más aún
estudiantil iniciado en la ciudad provincial
y de manera definitiva cuando en marzo
argentina no tardó en expandirse por toda
de 1921 los bolcheviques recurrieron a la
América Latina. Su demanda de la democra-
fuerza militar para sofocar la Rebelión de
tización integral de la universidad coincidió
Kronstadt. En ese momento, también el
con las reivindicaciones de un movimiento
anarquista mexicano Ricardo Flores Magón
global contra todas las autoridades obsole-
condenó tajantemente la “dictadura de Le-
tas que habían surgido como consecuencia
nin y Trotski”3.
de los horrores de la Guerra Mundial orques-
En Argentina, las consecuencias de la
tada por los gobernantes. Desde este punto
Revolución de Octubre se manifestaron de
de vista, la Revolución de Octubre era más
manera más directa y rápida que en otros
que solamente la toma de poder por parte
países latinoamericanos. Pues, a raíz de la

2. Ibid.
3. Ibid., pág. 25

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de un grupo de revolucionarios, sino que se de la revolución mundial. Los líderes bolche-


inscribió “en un movimiento político-cultural viques estaban prestos a apoyar esas espe-
universal de renovación de ideales y valores, ranzas de revolución según su ejemplo, y
frente a los cuales se levantan tozudamente tenían la idea de una idea de una estructura
los viejos fantasmas de la rutina, la domes- organizativa correspondiente.
ticación, el miedo a lo nuevo, la mentira, la Así, según Lenin y sus seguidores, el
ignorancia y el convencionalismo.”4 instrumento de la revolución mundial tenía
En aquella época, Jorge Ingenieros era que ser la Internacional Comunista, enten-
uno de los intelectuales de izquierda más dida como el partido único del proletariado
influente en Argentina. Si reivindicó abierta- internacional, al que formalmente tenían
mente sus simpatías por Lenin y Trotski, fue que adherir y supeditarse hasta los bolche-
porque vio en la Revolución de Octubre una viques rusos. En efecto, la Internacional
ruptura clara y consecuente con el orden an- Comunista fue fundada en 1919, sin partici-
tiguo. Y bueno, la Revolución en Rusia fue un pación todavía de delegados latinoamerica-
fenómeno revolucionario-cultural que uno nos, e incluso en el II Congreso de la Komin-
podía admirar desde lejos aún sin saber muy tern en 1920, el único país latinoamericano
bien lo que en realidad estaba ocurriendo en presente fue México – pero sólo porque dos
el lugar. Efectivamente, había otros líderes no mexicanos (M.N.Roy de la India y un es-
de la reforma universitaria que se remitían tadounidense) participaron en su nombre.
al modelo ruso de manera similar.5 En efecto, en la lista de los veinte miembros
no rusos del Comité Ejecutivo de la Interna-
Integración tardía a la cional Comunista autorizada por el Congre-
Internacional Comunista so no figura ningún latinoamericano.6
Fue en ese II Congreso de la Interna-
Con todo, en el movimiento obrero
cional Comunista que se aprobaron aque-
latinoamericano había también personas y
llas famosas 21 condiciones que tenían
grupos que pretendían acercarse a los bol-
que cumplir los partidos para formar parte
cheviques no solamente glorificando un mo-
de la Internacional y que en los siguientes
delo lejano, sino buscando establecer víncu-
años generaron múltiples conflictos. Evi-
los y relaciones reales con Rusia – entrando
dentemente, eran aplicables también a las
en contacto con emisarios de la Revolución
solicitudes de admisión de partidos latinoa-
Rusa ya sea autoproclamados o autorizados
mericanos. De hecho, exigían enfocar las
por Moscú– que se ofrecían como testigos
estructuras de la Komintern en el “centralis-
de los acontecimientos que se producían al
mo democrático” de los bolcheviques que
otro lado del mundo o viajando personal-
garantizaba el dominio del ejecutivo central
mente al país considerado como epicentro
a tal punto que tenía el derecho de excluir

4. Resumido, con citas de José Ingenieros, en Nestor Kohan, Ni Calco ni Copia. Ensayos sobre el Marxismo Argentino y Latino-
americano, Buenos Aires 2000 pág. 46
5. Véase Kohan 2000, pág. 43-99
Para mayores detalles sobre la Reforma Universitaria de Córdoba y sus vínculos internacionales, con textos de los protagonistas:
Juan Carlos Portantiero, Estudiantes y Política en América Latina. El proceso de la reforma universitaria (1918-1938), México 1978.
6. Véase Günter Nollau, Die Internationale, Köln 1959, pág. 55 sgte

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secciones nacionales enteras. De igual ma- (1922) menciona como clases revoluciona-
nera, las condiciones exigían luchar impla- rias solamente a la clase obrera y a los cam-
cablemente contra otras tendencias al in- pesinos; las burguesías de cada uno de los
terior del movimiento obrero, en especial países sudamericanos, según la resolución,
contra los reformistas de cualquier tinte, estaban inseparablemente vinculadas al im-
establecer una estructura paralela ilegal y perialismo norteamericano. “Luchen con-
efectuar limpiezas periodicas en el partido. tra su propia burguesía y lucharán contra el
En los primeros congresos de la Inter- imperialismo yanqui que es el punto culmi-
nacional Comunista, muy poco se habló de nante de la reacción capitalista.”8
las consecuencias que podría tener el he- De hecho, aquí se sugiere al comunis-
cho de enfocarse en el ejemplo de la Revo- mo latinoamericano una posición que des-
lución de Octubre para el comunismo lati- carta toda posibilidad de compromiso con
noamericano – aparte de tener que cumplir la burguesía, similar a la posición de Lenin
ciertas reglas organizativas. Sin embargo, de 1917, pero muy contraria a la posterior
un documento del Comité Ejecutivo de la “burguesía nacional” en el marxismo sovié-
Komintern de 1921 titulado “Sobre la Revo- tico oficial. Aún en el informe de activida-
lución en América. Llamado a la clase obre- des del Comité Ejecutivo de la Komintern
ra de las dos Américas” establece una re- de la gestión 1925-1926, se especificó que
lación entre América Latina y la estrategia las fracciones de la burguesía que servían
global del creciente imperialismo estadou- al imperialismo posiblemente apoyaban
nidense: a pesar de que América Latina era los intereses norteamericanos o también
formalmente independiente, se estaba con- ingleses. Desde 1927 la Internacional su-
virtiendo en una colonia de los Estados Uni- ponía que los contrastes entre los principa-
dos –por sus recursos naturales, su mano les poderes imperialistas se ahondarían a
de obra barata y también como mercado. El tal punto que provocarían una nueva gran
documento señala que para combatir esta guerra que podría encenderse también en
situación, los Partidos Comunistas tenían América Latina, donde el capital inglés y
que establecer una alianza revolucionaria norteamericano luchaban cada uno por sus
entre la clase obrera– numéricamente pe- propios intereses. Una nueva gran guerra,
queña– y la gran masa de los campesinos así la Internacional, brindaría nuevas posi-
y peones rurales empobrecidos. “La revo- bilidades para los revolucionarios latinoa-
lución del proletariado y del campesinado mericanos – al igual que lo había hecho la
empobrecido en cualquier país de Sudamé- Guerra Mundial para los bolcheviques.
rica provocará la inmediata intervención
armada de los Estados Unidos, lo cual, por VI Congreso Mundial, 1928
su parte, requiere la intervención del pro- Diez años después de la Revolución
letariado estadounidense.”7 De igual mane- de Octubre, la perspectiva de una nueva
ra, una de las resoluciones del IV Congre- e inminente guerra mundial y de América
so Mundial de la Internacional Comunista

7. Michael Löwy, Le Marxisme en Amérique Latine de 1909 à nos jours, Paris 1980, pág. 86
8. Löwy 1980, pág. 90

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Latina como un posible escenario, hizo que El VI Congreso de la Internacional Co-


en 1928 con ocasión del VI Congreso Mun- munista de 1928 fue el primero y al mismo
dial, la Internacional Comunista volviera a tiempo el último en el que se trataron y de-
poner su mirada en la región. De hecho, va- batieron controvertidamente temas funda-
rios funcionarios al interior del aparato de mentales de la revolución latinoamericana.
la Komintern que no eran latinoamericanos Diez meses más tarde, se celebró en Buenos
habían adquirido sólidos conocimientos so- Aires la I Conferencia de los Partidos Comu-
bre el subcontinente. Entre ellos sobresalió nistas de América Latina. En tanto defensor
el suizo Jules Humbert-Droz quien trabaja- de Bujarin, Humbert-Droz fue derrocado de
ba en la central de la Internacional desde su posición por Stalin, y poco después tam-
1921 y era encargado de los países latinoa- bién perdió su cargo en la presidencia de la
mericanos. Así, en la sesión del VI Congre- Internacional9 - y pese a ello, fue él quien
so referente a temas de América Latina, asistió a la conferencia latinoamericana en
nuevamente se hizo hincapié en la calidad representación de la Komintern. El discurso
de semicolonias de los países de América de “Luis” (pseudónimo de Humbert-Droz)
Latina y se analizó las consecuencias de fue valorado positivamente incluso por el
la rivalidad entre Inglaterra y los Estados historiador Boris Goldenberg que era co-
Unidos por la supremacía en la región. nocido por su opinión generalmente muy
Respecto a Centroamérica, Humbert-Droz crítica del comunismo. Goldenberg lo cali-
sostuvo que era una equivocación pen- ficó de “hazaña intelectual del comunismo
sar que los Estados Unidos apoyaría de nunca más alcanzada en temas referidos
manera consecuente a los movimientos a los problemas del continente”10. Hum-
liberales contra el latifundismo mientras bert-Droz partió de sus análisis anteriores
que, supuestamente, Inglaterra apoyaría sobre las consecuencias de la dependencia
a los latifundistas contra una pujante bur- económica, precisando y profundizando el
guesía industrial. Para Humbert-Droz, los análisis de las clases, especialmente de los
industriales generalmente eran latifundis- trabajadores rurales. Para “Luis”, la gran
tas también y dependían del dependían masa de los obreros y peones del campo
del capital extranjero, de manera que su formaban parte del proletariado, de modo
supuesto afán de generar un desarrollo que su base argumentativa a favor de una
industrial independiente era pura ficción. revolución social en América Latina era mu-
Al igual que Lenin, también Humbert-Droz cho más amplia.
consideraba que la burguesía era incapaz
de imponer su propia revolución democrá- Repetir la Revolución de Octubre
tico-burguesa y que, por lo tanto, quienes Uno de los temas más debatidos en el
tenían que encargarse de emprender esa marco de la Conferencia en Buenos Aires
revolución era el proletariado y su partido. fue la posibilidad de repetir la Revolución

9. Humbert-Droz se había ganado el odio de Stalin porque se opuso a la intervención de éste en las pugnas por el poder en el
Partido Comunista alemán, donde a raíz de su favoritismo en beneficio de un seguidor corrupto, los camaradas habían desti-
tuido a Thälmann de su cargo como jefe del partido, pero Stalin personalmente revirtió esa destitución.
10.
Boris Goldenberg, Kommunismus in Lateinamerika, Stuttgart 1971, pág. 69

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de Octubre en Colombia. Pocos meses an- virtiéndose en el soviet de la región. Eso no


tes, se había producido una gran huelga en es muy complicado.”12
la zona bananera (y enclave imperialista)
colombiana de Santa Marta. Con la partici-
pación de importantes representantes del Estalinistas y populistas
Partido Socialista Revolucionario, se deba- Por lo tanto, no había que entender
tió extensamente sobre sus alcances y los este tipo de soviets como imitación del mo-
motivos de su fracaso.11 En el marco de delo ruso, sino como expresión de un mo-
estos debates, el representante de la Inter- vimiento autónomo colombiano. Sin em-
nacional, Humbert-Droz, intentó relacionar bargo, había la inseguridad respecto a las
la conformación de soviets con la lucha co- implicaciones que tendría unirse con partes
lombiana. “La palabra es de origen ruso y liberales del ejército que estaban dispuestos
tengo la impresión que algunos camaradas a rebelarse, así que finalmente, en vez de
se imaginan que es una cosa muy complica- aprovechar el momento del mayor poder del
da para crear, que es una importación de propio movimiento de masas, se optó por
otro ambiente. Veamos las cosas práctica- esperar que se produzca la revolución desde
mente, tomando como ejemplo la huelga arriba que se prepararía y ejecutaría al estilo
bananera. Existía en Colombia, un comité conspirativo de los caudillos liberales. La re-
de huelga de 60 camaradas, representan- ferencia a la Revolución Rusa tenía como ob-
tes de los diversos sectores de la zona.... jetivo ofrecer un punto de orientación a los
En sus manos se concentró todo el poder socialistas colombianos para que pudieran
de la huelga y, en un momento determina- dejar de depender de expertos golpistas de
do, todo el poder de la región. Cuando los la burguesía. Entonces, en sentido figurado
soldados fraternizaron con los huelguistas el lema “todo el poder para los soviets” era
y ofrecieron sus armas, se los hubiese ele- aplicable a la rebelión en la zona banane-
gido para el comité central de los represen- ra, no como un llamado a crear estructuras
tantes de los soldados, y en el momento artificiales siguiendo modelos ajenos, sino
en que el poder civil y administrativo de como una tarea para órganos revoluciona-
la región haya desaparecido, el Comité de rios ya existentes en forma de los comités de
Huelga hubiese podido decidir que todo el huelga de los trabajadores y soldados.
poder de la región pasara bajo la dirección En aquel momento, Moscú ya había
el Comité de Huelga de obreros y soldados, derrocado a Humbert-Droz como intelec-
ocupando los edificios públicos, creando en tual de la Internacional, pero todavía – aun-
cada región, en cada centro de la zona, los que probablemente por última vez – podía
comités locales, para dirigir, no solamente permitirse una mirada retrospectiva creati-
la huelga y la acción revolucionaria, sino va a la Revolución de Octubre como la que
toda la vida pública. He aquí el Comité de acabamos de describir.
Huelga funcionando como un soviet, con- Ahora bien, evidentemente todo ello

11. Para mayores detalles, véase Klaus Meschkat, Marxismus in Kolumbien. Zum Verhältnis von Revolutionstheorie und sozialer
Bewegung, Hannover 1980, pág. 59-67
12. El Movimiento Revolucionario Latinoamericano. Versiones de la Primera Conferencia Comunista Latinoamericana. Junio de
1929, Buenos Aires 1929, pág. 93

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implicaba la fe en la actualidad y pertinen- bados y acreditados. Fue por eso que se


cia de la revolución, en la posibilidad real opuso al cambio de nombre de su Partido
de convertir la próxima guerra imperialista Socialista, puesto que ya en aquella época
en una guerra civil y de esta manera llegar intuyó que el atributo “comunista” podía
al poder con un partido de revolucionarios tener un efecto ahuyentador en el momen-
decididos, según la visión de Lenin. Consi- to de tratar de ganar nuevos militantes.
derando el rumbo que Stalin había toma- Ahora bien, pese a estas divergencias de
do para consolidar su régimen autocrático, opiniones, Mariátegui estaba convencido
también en la Conferencia de los comunis- de que un partido para la clase proletaria
tas latinoamericanos el tema del partido del era una necesidad y estaba dispuesto a so-
proletariado era más importante que el de meterse a la disciplina de la Internacional.14
las alianzas de clases y del rol de los soviets. Fue esa posición la que lo distinguió funda-
En América Latina, la controversia del par- mentalmente de su gran oponente, el ex-lí-
tido se encendió con la negativa de los de- der estudiantil peruano Víctor Raúl Haya de
legados de Perú de cambiar de nombre su la Torre. Haya de la Torre era portavoz del
partido de Partido Socialista a “Partido Co- movimiento universitario y en tanto orga-
munista”. Y de hecho, fue más que solamen- nizador de universidades populares, había
te una disputa por palabras: Se trataba de la compartido experiencias con Mariátegui.
bolchevización total de un partido al que ha- Sin embargo, desilusionado y decepciona-
bía que descontaminar de todos los elemen- do de los minipartidos comunistas existen-
tos que tenían dudas ideológicas, antes de tes, Haya se ofreció como líder de un nue-
autorizar su adhesión a la Internacional. El vo movimiento latinoamericano, la Alianza
fundador del Partido Socialista peruano más Popular Revolucionaria Americana (APRA)
avezado en materia teórica era José Carlos que creó en 1924 en su exilio en México.
Mariátegui, pero por motivos de salud no La APRA fue un movimiento con enfoque
estuvo presente en Buenos Aires. Sin su apo- antiimperialista y pretendía incluir a varias
yo fue difícil para los delegados peruanos ex- clases, en especial también a la pequeña
poner y defender de manera convincente su burguesía.
posición contraria a la línea promovida por En 1925, Haya de la Torre estuvo en
los oficiales de la Komintern.13 Rusia por varios meses, buscando acercar-
se a la dirigencia de la Internacional Comu-
Giro hacia el Frente Popular nista.15 Asimismo, en varias ocasiones se
Mariátegui, el pensador marxista más remitió a Lenin y al modelo de la Revolu-
importante de América Latina, defendía la ción de Octubre. De hecho, fue un defen-
idea de un partido de masas que no debía sor del concepto leninista del partido como
restringirse a un núcleo de miembros pro- herramienta disciplinada para conquistar el

13. Para un resumen de las controversias y de los debates en la Conferencia de Buenos Aires, véase la introducción de la editora
Eleonore von Oertzen en: José Carlos Mariátegui, Revolution und peruanische Wirklichkeit. Ausgewählte politische Schriften,
Frankfurt 1986
14. Al respecto, véase Jürgen Mothes, Lateinamerika und der “Generalstab der Weltrevolution“, Berlin 2010, pág.197-237
15. Al respecto, véase Mothes, pág. 239

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poder. Pero el líder imprescindible de una Evidentemente, la esperanza de que


revolución internacional ya no tenía que una guerra entre las dos grandes potencias
venir necesariamente de Rusia – el mismo imperialistas en América Latina (Inglaterra
Haya de la Torre pretendía ser la cabeza de y Estados Unidos) daría lugar a una conste-
un pequeño grupo de luchadores firmes y lación que, diez años después de la revolu-
comprometidos que prepararían el rompi- ción bolchevique, abriría paso a una revolu-
miento revolucionario con el orden antiguo ción al estilo de la Revolución de Octubre,
en el subcontinente latinoamericano. “No era una ilusión. Más aún, con la victoria de
debemos flaquear: cinco rusos hicieron Stalin sobre sus adversarios, de facto la vi-
temblar el mundo. Nosotros somos veinte, sión de la revolución mundial quedó al mar-
y podemos revolucionar América Latina.“16 gen, pues de ahí en adelante, los partidos
Munido de tal seguridad y confianza en sí comunistas en todo el mundo se limitaban
mismo y proclamando un antiimperialismo principalmente a defender la Unión Soviéti-
autónomo que no estaba dispuesto a so- ca como primer – y durante mucho tiempo
meterse al régimen de Moscú, Haya de la único – Estado socialista. De hecho, hubo un
Torre se convirtió en el primer protagonista solo punto en el que continuaban siguien-
del populismo latinoamericano. do el modelo de la revolución bolchevique
Mientras que a comienzos de la déca- – pero ese fue un punto fundamental: con-
da de 1930, la APRA efectivamente llegó a sideraban que era irrenunciable contar con
ser un partido de masas, en la mayoría de un partido monolítico del proletariado, es-
los países latinoamericanos, los partidarios tructurado según las reglas del centralismo
de la Internacional Comunista permanecie- democrático, con una dirigencia única y una
ron aislados. En Rusia, bajo el lema “clase disciplina estricta que lo capacitara para in-
contra clase” Stalin dio el “giro hacia la iz- tervenir políticamente.
quierda”, motivado principalmente por los
conflictos internos en el partido ruso a cau- “Clase contra clase”
sa de la exclusión de los defensores de Bu- A principios de los años treinta, el
jarin a los que Stalin tildaba de tránsfugas lema “clase contra clase” cerró toda posibi-
derechistas. En realidad, todos los oponen- lidad de llevar una política de alianzas por
tes eran considerados “fascistas sociales” - encima de las clases, lo cual fue en detri-
era una equivocación en Alemania, con la mento de los partidos comunistas que tras
fatal consecuencia de imposibilitarse una un comienzo esperanzador se veían redu-
alianza de los comunistas con el Partido So- cidos a una especie de sectas. Así, en 1930,
cialdemócrata (SPD) para hacer frente a la los comunistas colombianos no compren-
amenaza nazi. Y también en América Lati- dieron por qué también los obreros tenían
na, en aras de la pureza proletaria se ataca- interés en dar fin a la hegemonía conser-
ba a “reformistas” y a la “pequeña burgue- vadora y que por ello, había que votar a
sía” como “fascistas sociales” - también a la favor del candidato liberal, de manera que
APRA que, por su parte, reaccionó con una cuando Jorge Elicier Gaitán, líder de una
redoblada polémica anticomunista. facción izquierdo-liberal, se presentó como
16. Haya de la Torre a Eudecio Ravines, 17.10. 1926, citado por Eleonore von Oertzen en Mariátegui 1986, pág. 39

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alternativa con un programa de reformas solidación de un régimen autoritario.17 En


de tinte socialdemócrata, inmediatamente otros países como por ejemplo en Colom-
fue calumniado como fascista social y de- bia, apoyándose en la línea de los frentes
clarado enemigo principal. En resumen, a populares, los comunistas apoyaron gobier-
inicios de la década de 1930, una ofensiva nos liberal-burgueses, perdiendo así más y
revolucionaria al estilo de la Revolución de más margen para su propio accionar.18 El
Octubre era una ilusión en todos los países único país en el que finalmente se institu-
latinoamericanos – menos en El Salvador, yó un gobierno de frente popular según el
donde si bien se produjo la revolución fue modelo europeo fue Chile (1938) – pero el
violentamente sofocada en 1932. Sin em- balance de este gobierno ciertamente es
bargo, valga la aclaración de que la revo- dudoso.19
lución en El Salvador no fue guiada por la El marxismo-leninismo de cuño esta-
Internacional Comunista. linista dio una explicación general al giro
Cuando finalmente, la Komintern co- aparentemente táctico hacia la cooperación
rrigió su línea general, no fue sobre la base antifascista entre clases: en los países colo-
de un análisis de los numerosos fracasos en niales y semicoloniales, una revolución de-
América Latina, sino porque después del as- mocrático-nacional no era posible sino en
censo de Hitler al poder, a la Unión Soviética etapas, llevando al poder en primer lugar a
le convenía conformar alianzas amplias con- un bloque compuesto por proleterios, cam-
tra el fascismo, incluyendo también a sec- pesinos, la pequeña burguesía y la burgue-
tores antifascistas de la burguesía. De este sía nacional. Esta renuncia a las posiciones
modo, en el VII (y último) Congreso Mundial de Lenin de 1917 continuó vigente en los
de la Internacional Comunista en 1935, se partidos comunistas latinoamericanos en
declaró vinculante el concepto de los fren- diversas variantes hasta el fin de la Unión
tes populares, lo cual significó que también Soviética. La primera prioridad siempre fue
en América Latina los comunistas debían la defensa de la Unión Soviética y la amplia-
tratar de establecer gobiernos de frentes ción de su ámbito de influencia que era con-
populares apoyados por los comunistas. siderado crucial para el progreso del socia-
Esta instrucción implicó renunciar a tratar lismo. Esta visión llevó a una reproducción
de llegar al poder mediante una revolución fiel y obediente de todas las maniobras de
armada según el ejemplo de la Revolución política exterior soviética, incluso en los dos
de Octubre. Los comunistas latinoamerica- años del Pacto de No Agresión entre la Ale-
nos respetaron la instrucción, con excep- mania nazi y la Unión Soviética, entre el co-
ción de Brasil, donde en 1935 y con ayuda mienzo de la II Guerra Mundial y la invasión
de la Komintern se intentó un golpe contra de la Unión Soviética, cuando de repente
el Presidente populista Getulio Vargas. Pero quedó nula la justificación antifascista de la
la rebelión fracasó desde sus inicios - y más política de la Internacional Comunista. Des-
aún: finalmente hasta contribuyó a la con- pués, bajo las luces de la Coalición Anti-Hit-

17. Goldenberg 1971, pág. 196-217


18. Meschkat 1980, pág. 89-126
19. Goldenberg 1971, pág. 253-260

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Conocer el modelo para no repetirlo: La Revolución Rusa de 1917 y la izquierda latinoamericana
Klaus Meschkat

ler y a fin de aparentar de manera convin- Moscú, y con mucha facilidad se distanció
cente que renunciaba a sus ambiciones de de Sinani, exdirector para América Latina,
revolución mundial, Stalin decretó en 1943 quien más tarde, fue liquidado acusado de
la disolución de la Komintern. ser un agente trotskista.21 Tal vez, el hecho
de que Torres Giraldo no manifestara ni el
Reeducación de los cuadros más mínimo rastro de crítica de las limpie-
latinoamericanos zas estalinistas tenga que ver con que nin-
guno de los comunistas latinoamericanos
En realidad, el régimen estalinista se
que en aquella época vivían en Moscú fue
había alejado del legado personal de la Re-
víctima de las represiones – muy al contra-
volución de Octubre ya años antes, pues
rio de muchos comunistas alemanes y es-
casi todos los seguidores importantes de
pecialmente de los líderes del Partido Co-
Lenin durante la Revolución habían sido
munista polaco: casi ninguno sobrevivió el
condenados a muerte y ejecutados en el
terror estalinista.
marco de los Procesos de Moscú de 1936
hasta 1938; entre ellos, los ex presidentes
Historias de las divisiones
del Comité Ejecutivo de la Internacional
Comunista Sinóvjev y Bujarin. Por su par- Durante la era de los frentes popula-
te, Trotski – organizador de la Revolución res, los comunistas accedían más fácilmen-
de Octubre y, más tarde, del Ejército Rojo te a aceptar como aliados a socios de la
- huyó al exilio y terminó asesinado por un burguesía que a líderes populistas que les
agente estalinista en México en 1940. Fue hacían la competencia en la batalla por la
así como Stalin logró hacerse ver como úni- justicia social. De hecho, primero los acu-
co heredero legítimo de Lenin en Rusia – y saban de fascistas sociales, posteriormente
los partidos comunistas latinoamericanos de fascistas, pero lo cierto es que los popu-
le siguieron en este falseamiento de la his- listas tenían más éxito en la movilización de
toria de la revolución. las masas proletarias que los comunistas.
Desde fines de los años 20, varios re- El mejor ejemplo es Argentina: Juan Do-
volucionarios latinoamericanos habían sido mingo Perón que logró imponer conside-
reeducados en la línea estalinista en la Es- rables mejoras de bienestar social para la
cuela Internacional Lenin de la Komintern.20 gran mayoría de la población – primero con
Al retornar a su país a principios de los años un régimen militar, luego como Presidente
30, el colombiano Ignacio Torres Giraldo elegido mediante votación. Fue de esta ma-
documentó sus experiencias y recuerdos nera que conquistó el apoyo de la mayoría
de 50 meses en Moscú. Su testimonio de- de la clase obrera que durante varias déca-
muestra cuánto lo había impregnado el es- das permaneció peronista, mientras que el
píritu de Stalin en ese tiempo: glorificaba Partido Comunista argentino representaba
a Stalin y satanizaba a su gran oponente solamente a una minoría numéricamente
Trotski, defendía los primeros Procesos de poco significante – tanto en los sindicatos

20. Para Colombia, véase la colección de documentos Liquidando el pasado, ed. Klaus Meschkat y José Maria Rojas, Bogotá 2009
21. Ignacio Torres Giraldo, Cincuenta meses en Moscú, Cali 2005

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Conocer el modelo para no repetirlo: La Revolución Rusa de 1917 y la izquierda latinoamericana
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como también en elecciones generales. Sindicalismo trotskista en Bolivia


Los partidos comunistas latinoameri-
Muchas veces, las acaloradas polémi-
canos continuaban enfocándose en la línea
cas entre grupos trotskistas pequeños, muy
leninista y en Moscú, pero no lograron de-
poco tenían que ver con la realidad del país
fender su monopolio como herederos de
en cuestión –menos en Bolivia. Aquí, los
la Revolución de Octubre. Pues también
trotskistas lideraron la organización de los
los defensores de Trotski, que tuvieron un
trabajadores mineros y participaron acti-
papel fundamental del lado de Lenin en el
vamente en la Revolución de 1952. La bio-
año 1917, pese a ser negado por lo estali-
grafía de Guillermo Lora refleja muy bien la
nistas, también se remitían a lenin; esto
influencia de los trotskistas en Bolivia. Lora
ha sido reconocido por todos los histo-
fue militante del Partido Obrero Revolu-
riadores serios. De hecho, al contrario de
cionario (POR) boliviano y proclamó como
sus adversarios estalinistas, los trotskistas
objetivo la dictadura del proletariado. En
siempre se veían como los mejores o los
1946, redactó las “Tesis de Pulacayo” don-
verdaderos leninistas. No obstante, la his-
de la Federación de Trabajadores Mineros
toria del trotskismo es también la historia
de Bolivia fijó como rumbo un “sindicalis-
de sus divisiones, pero una descripción de-
mo trotskizado”. En la Revolución de 1952,
tallada de esa historia iría más allá del fin
el POR apuntó a la nacionalización de las
del presente artículo. En todo caso, entre
minas con autonomía obrera; hubo mo-
los líderes de la IV Internacional, sus ten-
mentos cuando el ejército fue reemplazado
dencias controvertidas y productos de di-
por milicias obreras. En 1971 se produjo un
visión había también algunos latinoameri-
nuevo auge de radicalización, y nuevamen-
canos, por ejemplo Nahuel Moreno y Juan
te Guillermo Lora desempeñó un papel cla-
Posadas, ambos argentinos. En un primer
ve, esta vez en una efímera asamblea po-
momento, Posadas fue una figura influyen-
pular de delegados obreros y campesinos
te. Sin embargo, al difundir teorías fantás-
que, según Lora, iba a ser el primer soviet
ticas que iban desde la necesidad de una
de América Latina.
guerra nuclear como etapa previa para una
Después de la muerte de Stalin, la diri-
revolución socialista hasta la intervención
gencia soviética aparentaba conservar y dar
de extraterrestres para la organización de
continuidad al legado de la Revolución de
una sociedad socialista, él mismo provocó
Octubre, pero en realidad, la “coexistencia
que quedara fuera del juego. En cambio,
pacífica” iba dirigida solo al fortalecimiento
Nahuel Moreno continúa siendo una figura
del “campo socialista”, lo cual en principio
apreciada en la izquierda argentina aún 30
excluyó retomar las ideas revolucionarias
años después de su muerte. En sus traba-
de Lenin. De esta manera, los nuevos im-
jos programáticos, Moreno se remitió a la
pulsos revolucionarios nacieron de grupos
Revolución de Octubre en repetidas ocasio-
fuera del comunismo partidario moscovita.
nes, también para justificar su rechazo de la
A nivel teórico, fueron las variantes mar-
estrategia guerrillera a favor de una movili-
xistas de la Teoría de la Dependencia que,
zación permanente de la clase obrera.
demostrando la incapacidad de reformar-
se del capitalismo dependiente, sugirieron

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Conocer el modelo para no repetirlo: La Revolución Rusa de 1917 y la izquierda latinoamericana
Klaus Meschkat

que la única vía para superar el orden ca- modo que a la espera de la propia revolu-
pitalista era la revolución. Y la Revolución ción, en 1973 su propaganda calculaba en
Cubana efectivamente optó por ese cami- qué mes de la Revolución Rusa entre febre-
no: un grupo de revolucionarios tomó las ro y octubre se encontraba Chile en deter-
armas, se levantó y logró derrocar el régi- minado momento. De todos modos, el gol-
men que estaba en el poder – primero en pe de Pinochet dio un repentino fin a esta
nombre de la restauración de la democra- cronología de la revolución.
cia, más tarde con la fusión de este movi- Tras la caída del muro de Berlín, en
miento con el Partido Comunista cubano, 1990 comenzó el desmoronamiento del
proclamando una visión marxista-leninista gran imperio que se había originado en la
de la revolución con el monopolio obligato- Revolución de Octubre. En general, la iz-
rio de un solo partido estatal. quierda latinoamericana, y no sólo los par-
Después de la victoria de Fidel Castro tidos comunistas de enfoque moscovita,
surgieron diversos grupos “castristas” que vieron este acontecimiento como un desas-
tenían más afinidad con el patrón funda- tre y la muerte de toda esperanza de una
mental de la Revolución de Octubre que los victoria de la revolución: el fin de la Unión
ideólogos de la supuesta superpotencia so- Soviética era el fin del socialismo. Es más,
cialista – la Unión Soviética – o sus rivales muchos izquierdistas asimilaron la termino-
chinos. También en la teoría del foquismo, logía de los ideologos burgueses triunfan-
una codificación de las experiencias cuba- tes sin ningún espíritu crítico – la otra cara
nas por parte del intelectual francés Régis de la moneda de la glorificación de la Unión
Debray apoyada principalmente por Che Soviética como patria de todas las clases
Guevara, aún identificamos un eco de las obreras como predominaba en el comunis-
tesis de abril de Lenin, según las cuales por mo de los países de América Latina desde
mucho que las constelaciones del poder sus inicios. A modo de breve retrospectiva,
estén en contra, es posible emprender una recordemos que en 1918 el fundador del
exitosa lucha armada con un grupo peque- Partido Comunista chileno, Luis Emilio Re-
ño de combatientes pero firme y compro- cabarren, se había referido a la Revolución
metido. Sin embargo, la incondicional admi- de Octubre en los siguientes términos: ”El
ración por el modelo cubano para muchos sueño y utopía de esos locos llamados so-
bastaba para justificar una práctica guerri- cialistas pasa a ser hoy no sólo una realidad
llera; la alusión a la Revolución de Octubre sino que la fuente de todo progreso y felici-
parecía forzada y cada vez más prescindible. dad humana.”22 En 1922, Recabarren viajó
Y pese a ello, durante la época de Allende, a Moscú, y en los siguientes años publicó
el MIR chileno continuaba apoyándose ex- sus experiencias en la Rusia de los obreros
plícitamente en los sucesos de 1917, de tal y campesinos, reproduciendo y aprobando

22. Citado en Iván Ljubetic, Recabarren y la revolución rusa de 1917, 2007. Enhttps://books.google.com.bo/books?id=GoZxCgAAQ-
23. BAJ&pg=PT183&lpg=PT183&dq=locos,+Recabarren,+comunistas&source=bl&ots=pwh6xv8O7i&sig=fYSNdtYWekS-59ewX-
w0liG5zJfc&hl=es-419&sa=X&redir_esc=y#v=onepage&q=locos&f=false
Luis Emilio Recabarren, La Rusia obrera y campesina, Santiago de Chile 1923 Cabe señalar que sí había visitantes izquierdistas
con una visión crítica de la Unión Soviética. Al respecto, véase el informe de 1920 de Bertrand Russel, Die Praxis und Theorie
des Bolschewismus, Darmstadt 1987 – una lectura recomendable aún en la actualidad.

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Conocer el modelo para no repetirlo: La Revolución Rusa de 1917 y la izquierda latinoamericana
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la autopropaganda de los bolcheviques sin de gobierno central.


ninguna observación crítica sobre las con-
tradicciones internas de su régimen.23 En Kropotkin y Chávez
cuanto a las objeciones de los anarquis- El giro hacia la izquierda no se pro-
tas, Recabarren simplemente las condenó dujo hasta los años del cambio de milenio,
como contrarrevolucionarias, insistiendo cuando en varios países latinoamericanos
en que la lección más importante que Chile llegaron al poder presidentes progresistas.
debía aprender de la Revolución de Octu- Sin embargo, en la actualidad se manifies-
bre era que un partido comunista discipli- ta con claridad su carácter coyuntural. Chá-
nado es capaz de conseguir una revolución vez en Venezuela, Lula en Brasil, Kirchner
aún en circunstancias adversas. En efecto, en Argentina, Morales en Bolivia o Correa
los comunistas latinoamericanos nunca de- en Ecuador – todos alcanzaron la presiden-
jaron de creer en esa visión. cia no por medio de la lucha armada sino
en elecciones libres. Hasta su muerte, Hugo
La otra cara de la Unión Soviética Chávez (elegido como presidente de los ve-
Pero en el año 1990, no sólo se auguró nezolanos en 1998), tuvo el mayor prota-
el fin de la Unión Soviética: en Nicaragua, gonismo. Tras importantes e indiscutibles
donde diez años atrás una organización po- éxitos y logros iniciales, desde 2004 se ex-
lítico-militar había derrocado una dictadura travió en proclamar un socialismo del siglo
esclava de los Estados Unidos, tras una de- XXI – lo cual naturalmente se presta a una
rrota en las urnas, los Sandinistas se vieron comparación con el socialismo del siglo XX
obligados a entregar el poder de gobierno. que supuestamente había comenzado con
Gracias a su apoyo a favor de los Contras, la Revolución de Octubre. De hecho, la re-
los Estados Unidos lograron desestabilizar lación de Chávez con ese difícil legado fue
el régimen sandinista que perseguía obje- muy contradictoria: sabía algo de la defor-
tivos socialistas a un estilo cubano. Estos mación de la Revolución Rusa que se pro-
sucesos pusieron de manifiesto que las po- dujo ya en tiempos de Lenin y se distanció
sibilidades de los revolucionarios latinoa- verbalmente del estalinismo e incluso del
mericanos de llegar al poder por medio de marxismo-leninismo ortodoxo del Partido
la lucha armada y de luego mantenerse en Comunista que era y todavía es doctrina ofi-
el gobierno eran limitadas. La continuidad cial en Cuba. Pero al mismo tiempo, de esa
de la guerrilla colombiana no logró probar misma doctrina se prestó el concepto del
lo contario. También la guerra civil en El Sal- monopolio de un partido único, integrándo-
vador que cobró tantas vidas humanas ter- se así en una tradición del socialismo “real”
minó en 1992 con un acuerdo de paz que iniciada por Lenin y continuada por Stalin,
en realidad no aportó cambios esenciales a con Cuba como elemento vinculador. Chá-
las constelaciones económicas y sociales en vez se glorificó a sí mismo como fundador
el país. Y la Revolución Zapatista en Chiapas y líder de ese partido único, no teniendo
(1994) ya tuvo otros rasgos, diferentes a la reparo ni siquiera en equiparar “Chávez”
visión de la Revolución de Octubre, pues ya con “el pueblo” y llegando a una especie
no estaba enfocada a conquistar el poder de mezcla entre el concepto partidista de

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Conocer el modelo para no repetirlo: La Revolución Rusa de 1917 y la izquierda latinoamericana
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Lenin y las tradiciones caudillistas latinoa- democracia de los soviets. En esa ocasión,
mericanas como anteriormente la habían Chávez hizo un llamado a sus seguidores –
representado también Perón en Argentina y en su mayoría militantes del recientemen-
Gaitán en Colombia. te creado PSUV – a jamás permitir que el
El concepto venezolano de los “Conse- partido domine y destruya los Consejos
jos” Comunales se asemejaba a las conste- Comunales.24 25
laciones de 1917, pues constituían una va- Con estos temores Chávez demostró
riante de la estrategia del doble poder, pero visión de futuro, pero sus llamados nece-
Chávez ya no logró llevarlos al éxito. La idea sariamente quedaron vanos, ya que bajo
fue crear una gran cantidad de unidades las condiciones marco venezolanas, los
administrativas autónomas de base, para Consejos Comunales reales son incapaces
así establecer un contrapeso frente a las de realmente demandar autonomía. En
instituciones todavía en parte dominadas efecto, forman parte de un modelo econó-
por los partidos de la derecha (parlamento, mico extractivista en el cual única- y exclu-
gobernaciones, municipios). Esta estrategia sivamente el gobierno nacional tiene acce-
facilitaba también el traspaso de poder ha- so a los principales recursos del país para
cia el presidente Chávez, pues apoyado por distribuir parte de los mismos desde arriba
una base organizada en una especie de “so- hacia abajo y según su exclusivo parecer
viets”, le será fácil imponer cambios revo- y criterio. Es cierto que muchas veces, los
lucionarios desde arriba. Si bien Chávez en Consejos Comunales nacen por iniciativas
ningún momento proclamó el lema “todo de base, pero son, en primer lugar, recep-
el poder para los soviets“, su estrategia tores de subsidios para proyectos a cuya
apuntó a ello, es decir a reemplazar la coe- administración democrática acceden – en
xistencia constitucional entre elementos de el mejor de los casos – en el nivel local.
democracia representativa y participativa Ahora bien, una democracia de conse-
por una democracia de “soviets”. jos de este tipo - basada en subsidios - poco
Casi paralelamente a los Consejos Co- tiene en común con los consejos de traba-
munales, en 2006 se creó al Partido Socia- jadores y soldados de la Revolución Rusa
lista Unido de Venezuela (PSUV), de manera de 1917 y, en especial, no tiene el potencial
que, necesariamente y teniendo en mente de crear, desde abajo hacia arriba, estruc-
los inicios de la Unión Soviética, había que turas de democracia radical en las que, por
hablar de la relación entre partido y con- ejemplo un congreso supremo de consejos
sejos. Es remarcable que Chávez mismo re- controle de manera efectiva incluso al go-
cordó aquel tiempo en la historia soviética: bierno central y en las que este último deba
en uno de sus grandes discursos públicos, rendir cuentas de sus medidas y sus faltas.
citó y defendió una carta del anarquista Resumiendo, podemos decir que
ruso Piotr Kropotkin a Lenin de 1920, en tanto Hugo Chávez como también otros
la que Kropotkin lamentó que el régimen líderes de regímenes progresistas se han
del partido había destruido la esencia de la quedado a medias en sus reflexiones sobre

24. Véase Andrés Antillano en: https://www.rosalux.de/publikation/id/8612/klasse-verbinden/


25. Véase Hugo Chávez – leyendo la carta de Kropotkin a Lenin. www.youtube.com/watch?v=8Ohzy-DaiAU.

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Conocer el modelo para no repetirlo: La Revolución Rusa de 1917 y la izquierda latinoamericana
Klaus Meschkat

las lecciones que nos ofrece la Revolución


Rusa de 1917, no sólo respecto a la idea de
revivir la visión de los soviets: pues ningu-
no se ha preguntado cómo se podrán co-
rregir decisiones erróneas del presidente o
gobernante supremo cuando ya no hay ni
siquiera instancias de control parlamenta-
rias. Por consiguiente, un análisis retrospec-
tivo de la Revolución de Octubre y sus con-
secuencias es de gran actualidad también
para América Latina – pero ya no buscando
una respuesta a la pregunta de cuáles son
las recetas que nos brinda la actuación de
los bolcheviques para conquistar el poder
central del Estado. ¿Cómo evitar que, des-
pués de una revolución armada exitosa o
una victoria espectacular en las urnas, los
triunfadores establezcan nuevas formas de
dominación desde arriba que, de hecho, ya
abren el camino a la autodestrucción? Esa
parece la pregunta más importante hoy en
día. Así que la izquierda latinoamericana
tiene tarea: estudiar la historia de Rusia –
para no repetirla en sus países.

17
CONOCER EL MODELO
PARA NO REPETIRLO
LA REVOLUCIÓN RUSA DE 1917
Y LA IZQUIERDA
LATINOAMERICANA

Autor:
Klaus Meschkat

Publicado por:
Fundación Rosa Luxemburg
Oficina Región Andina
Miravalle N24-728 y Zaldumbide
Teléfonos: (593-2) 2553771
6046945 / 6046946
email: info.andina@rosalux.org
www.rosalux.org.ec
Quito · Ecuador

Traducción del alemán al español:


Cordi Thöny
Diseño de portada:
José Ortiz
Diagramación:
h2ostudio. Carla Aguas

Publicado en agosto de 2017

Este documento de distribución gratuita fue auspiciado por la Fundación Rosa Luxemburg,
con fondos del Ministerio Alemán para la Cooperación Económica y el Desarrollo (BMZ).