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INDICE

CAPITULO I CONTRATO DE MUTUO

1.1.

CONCEPTO

2

1.2.

OBJETO DEL MUTUO

3

1.3.

SUJETOS DEL MUTUO

3

1.4.

OBLIGACIONES DEL MUTUANTE:

4

1.5.

OBLIGACIONES DEL MUTUATARIO:

5

CAPITULO II CONTRATO DE DESPOSITO

2.

EL CONTRATO DE DEPÓSITO

6

2.1.

CLASIFICACIÓN DEL DEPÓSITO

6

2.1.1.

DEPÓSITOS VOLUNTARIO Y NECESARIO

6

2.1.2.

DEPÓSITOS CIVIL Y MERCANTIL

6

2.1.3.

DEPÓSITOS REGULAR E IRREGULAR

7

2.2.

NATURALEZA JURÍDICA

7

2.3.

CARACTERÍSTICAS DEL CONTRATO

8

2.4.

SUJETOS DEL CONTRATO

8

2.5.

OBJETO MATERIAL DEL CONTRATO

8

2.6.

EFECTOS DE LA RELACIÓN JURÍDICA CREADA POR EL CONTRATO

9

2.6.1.

OBLIGACIONES DEL DEPOSITARIO

9

2.6.2.

OBLIGACIONES DEL DEPOSITANTE

9

2.7.

RESPONSABILIDAD CIVIL DEL DEPOSITARIO

10

2.8.

EXTINCIÓN DEL CONTRATO

10

CONCLUSIONES

BIBLIOGRAFIA

CAPITULO I CONTRATO DE MUTUO

1.1. CONCEPTO Un contrato es un acuerdo establecido entre dos o más partes en el que se estipula la obligación futura de hacer o dejar hacer algo. Por el contrato se promete el intercambio de dinero, mercancías o servicios de acuerdo con las cláusulas determinadas. En cierto sentido se puede decir que lo que persiguen las partes contratantes es crear, modificar o extinguir una obligación. Entonces el contrato va a ser fuente de obligaciones y va a depender de los contratantes. Mediante el contrato los particulares pueden regular por si mismos sus propios intereses y establecer relaciones jurídicas entre ellas. Entonces se puede decir que contrato existe cuando hay una oferta y alguien quien la acepta 1 .

Ahora bien, en lo que nos atañe, los contratos de préstamo son un tipo de contrato en que una de las partes entrega a otra una cosa, confiándole el derecho de servirse de ella, con cargo de restitución Un contrato es mutuo cuando el que recibe el préstamo hace de la cosa un uso que no es posible renovar, la destruye, y no debe restituir la misma cosa, sino que otra semejante, esto se denomina préstamo de consumo. El contrato de mutuo es un contrato por el medio del cual una persona llamada mutuante se obliga a transferir la propiedad de una suma de dinero o de otras cosas fungibles a otra persona llamada mutuario quien se obliga a devolver otro tanto de la misma especie y calidad.

- Otra forma de definirlo, ¿puede ser la siguiente; convención por lo cual una persona determinada entrega a otra cierta cantidad de cosas fungibles a restituir en un plazo determinado. Las partes que interceden se llaman Mutuante y Mutuario. El primero es el prestamista y el Mutuario es el prestario.

- Los elementos esenciales son consentimiento y objeto y estos son los de todo contrato.

El consentimiento se forma cuando se pasa una cantidad de dinero o algo fungible al mutuario y este está de acuerdo de restituir con otra igual, cantidad y calidad.

1 Castillo Freyre, Mario. Tratado de Contratos Típicos. Lima: Fondo Editorial, Pontificia Universidad Católica del Perú.

El objeto debe reunir los requisitos, como existir en la naturaleza ser determinado o determinable según su especie y estar en el comercio.

- En los elementos de validez solo la capacidad y forma se estudiarán. Para celebrar este contrato se debe poder enajenar, los consortes no requieren autorización judicial para celebrar el contrato, este contrato puede ser celebrado por un menor de edad sin peligro de que se declare nulo.

- Se declara nulo cuando el contrato se celebre entre personas incapaces. Este contrato tiene una forma consensual en oposición a formal, no se necesita exteriorizar el consentimiento para que sea válido, este pude ser expresito o tácito en ciertas ocasiones se hace por escrito para tener como prueba no para su validez.

1.2. OBJETO DEL MUTUO

El objeto del Mutuo es consumible y fungible. La obligación de mutuatario es de devolver otro tanto de la misma especie, calidad o cantidad. Esto lo diferencia del comodato, contrato que se devuelve la misma cosa. En el mutuo la cosa es absorbida, se desgasta física y jurídicamente; ya que no se puede devolver la misma cosa, porque si devolviera la misma cosa, ya no sería mutuo sino comodato; por eso el mutuo es préstamo de consumo y; el comodato, es préstamo de uso.

1.3. SUJETOS DEL MUTUO En el contrato de mutuo hay dos sujetos, el mutuante, prestamista o prestador y el mutuatario, mutuario o prestatario. Estos pueden ser personas físicas. En cuanto al sujeto físico, su capacidad tiene que ser plena, porque el mutuo, es un contrato que importa responsabilidad sobre el patrimonio. Quiere decir, que el mutuo en lo que respecta mutuante es peligroso, y de allí que se exige la plena capacidad; correlativamente, como el mutuatario tiene que devolver la misma cantidad de dinero o del bien consumible, y a veces mayor, cuando es con intereses, se exige también capacidad plena.

Los representantes de incapaces o ausentes, para celebrar el mutuo, en representación de las personas cuyos bienes administran, requieren la aprobación del

juez, quien para este efecto oirá al Ministerio Público y al Consejo de familia, cuando lo haya y lo estime conveniente, salvo que el valor del bien mutuado no exceda de 10 veces el sueldo, mínimo vital mensual (art. 1651, 1307 y 1652). Estos representantes de ausentes o incapaces no pueden dar ni recibir el mutuo, en representación de las personas cuyos bienes administran, sino observando las formalidades que para transigir se les prescribe en el título respectivo. Es decir, se tiene que seguir los trámites de necesidad o utilidad.

La existencia y el contenido del mutuo, se rige por lo dispuesto en el art. 1605 C.C., es decir que puede probarse por cualquiera de los medios que permiten la ley; pero si se hubiera celebrado por escrito, el mérito del documento respectivo, prevalecerá sobre todo los otros medios probatorios.

Como quiera que la contratación entre cónyuges en el código civil, está permitida de conformidad con el Art. 312, según el art. 1650, el mutuo entre cónyuges constatará por escritura pública, bajo sanción de nulidad, cuando su valor exceda el previsto por el art. 1625; pero es el caso que el art. 1625 que se refería a la donación de bienes muebles cuyo valor será superior a 150 veces el sueldo mínimo vital mensual y a la donación inmuebles, ha sido modificado por el nuevo código procesal civil, y ya no tiene referencia al monto alguno, sino a la donación de inmuebles; por tanto, existe una incongruencia de un vacío; por lo que puede interpretarse como que se refiere al art. 1623, modificado también por el código procesal civil, que remite el valor de los bienes inmuebles al art. 1623, es decir, cuando el mutuo exceda al 25% de la unidad impositiva tributaria vigente al momento que se celebre el contrato. Sin embargo, subsistiría la duda, porque no se sabría si el mutuo entre cónyuges deberá constar por escritura pública, a tenor del art. 1650, concordante con el art. 1625, o por escrito de fecha cierta, ¿cómo dice el art. 1624; por lo que somos de opinión, que en las modificaciones que se están planteando para reforzar el código civil, debe incluirse también esta situación 2 .

1.4. OBLIGACIONES DEL MUTUANTE:

Las obligaciones del mutuante son:

2 Arias Schreiber Pezt, Max. Luces y Sombras del Código Civil. Lima: Ediciones Studium.

1.

Transmitir el dominio del bien dado en mutuo, que debe ser fungible y consiguientemente individualizada y entregado al mutuatario.

2.

Responder por los riesgos del bien, ya que tratándose de bienes ciertos, perecen para su dueño.

3.

Responder de la evicción y saneamiento, ya que asume una obligación de dar.

1.5.

OBLIGACIONES DEL MUTUATARIO:

Por otro lado, las obligaciones del mutuatario son:

1. Restituir al mutuante los bienes de la misma especie, cantidad y calidad, en el plazo, modo y lugar establecidos en el pacto o en su defecto, de acuerdo a la ley o a los usos y costumbres. Cuando no se haya fijado plazo para la devolución, éste resulte de las circunstancias de conformidad con el art. 1656, se entiende que es de 30 días contados desde la entrega.

2. Responder de los vicios o defectos y por la evicción del bien que entrega.

3. Pagar intereses al mutuante, salvo pacto en contrario

CAPITULO II CONTRATO DE DEPOSITO

2. EL CONTRATO DE DEPÓSITO

Partiendo de la definición legal vigente en materia civil 3 , el Depósito, como contrato, es un acuerdo de voluntades por el que una persona [depositante]. Conviene con otra [depositario], en entregarle un bien mueble para que lo custodie y lo devuelva, a simple requerimiento de la primera. Como límite para este trabajo, me interesa dejar sentado, siguiendo a profesor ARIAS SCHREIBER 4 , que el Depósito realizado en cumplimiento de una norma legal, no constituye una figura contractual, por lo que le reservaré un estudio posterior.

2.1. CLASIFICACIÓN DEL DEPÓSITO

Las clasificaciones de los contratos resultan útiles, según se tiene difundido, por que tienden a determinar la naturaleza jurídica de cada uno, facilitando al operador de Derecho, la labor de establecer con meridiana claridad, la regulación legal aplicable al contrato que examinará o cuya preparación le ha sido encomendada. Brevemente, con cita de las normas legales pertinentes, expondré algunos de los más importantes tipos de Depósito:

2.1.1. DEPÓSITOS VOLUNTARIO Y NECESARIO

En el Depósito Voluntario, regulado por el artículo 1814 del Código Civil Peruano, la entrega, custodia y devolución de los Bienes Muebles, se originan en el consentimiento de los particulares. Por su parte, en el Depósito Necesario, previsto en el artículo 1854 del mismo Código, las prestaciones antes indicadas, nacen por mandato de la Ley 5 . Las partes no son libres de elegir cómo, cuándo y con quién contratan.

2.1.2. DEPÓSITOS CIVIL Y MERCANTIL

Considérese que la retribución por la custodia del Bien, define, primordialmente, si el depósito constituirá un contrato civil o comercial. Si bien el Depósito en su origen, un contrato comercial fue extraído del Código de Comercio de 1902 por el Código Civil de 1984, este último prevé en su artículo 1818, la figura del Depósito

3 Según el artículo 1814 del Código Civil Peruano: “Por el depósito voluntario el depositario se obliga a recibir un bie

4 ARIAS SCHREIBER, Max. Exégesis del Código Civil Peruano de 1984. Colección Completa. Tomo I. Gaceta Jurídica. Lima 2006. Pg. 806

5 Ver en punto 1) de este ensayo, comentario con cita de ARIAS SCHREIBER, Max

Gratuito, denominado comúnmente “Civil”; el mismo que coloca al depositario como deudor de la cosa depositada, sin contraprestación a cambio.

En el Depósito Civil, no es relevante la calidad o actividad económica del depositario. En el Depósito Mercantil, en cambio, se reconoce a favor de depositario, una comisión como contraprestación por la custodia y conservación del Bien. El pago de dicha retribución tiene como deudor, al depositante. El depositario se constituye en un agente económico especializado en los deberes de custodia y conservación. El Depósito Mercantil se encuentra regulado, como salvedad, por el mismo artículo 1818 del Código Civil.

2.1.3. DEPÓSITOS REGULAR E IRREGULAR

La entrega de los Bienes constituye un factor esencial en el Depósito, tal como he referido al definir esta figura contractual. Así, resulta importante establecer también, el tipo de título 6 por el que se efectúa la entrega mencionada. Si a ello le sumamos la calidad del Bien materia de esta prestación, podremos determinar que:

Los bienes no fungibles y/o no consumibles, son entregados a título de simple tenencia, en Depósitos Regulares. Los artículos 1820 y 1829 del Código Civil ilustran las particularidades de esta figura contractual. El depositario posee el Bien sin que éste ingrese en su patrimonio.

Los bienes fungibles y/o consumibles, por su parte, se entregan en propiedad 7 en Depósitos Irregulares. El depositario puede disponer de tales bienes, comportándose como propietario de los mismos. Algunas disposiciones de la Ley 26702 y la Ley 27287 [artículos 225.2 y 239] se refieren a este tipo particular de Depósito, con las precisiones que señalaré más adelante. Asimismo, el Depósito hará posible que el empresario depositante alcance la liquidez necesaria para la realización de su negocio, mediante la afectación en garantía del bien depositado, al amparo de la Ley 27287, tal como veremos posteriormente.

2.2. NATURALEZA JURÍDICA

El Contrato de Depósito genera una relación jurídica de carácter mercantil o comercial.

Tres son las prestaciones que, a mi modo de ver, definen la naturaleza de esta relación jurídica:

La entrega del Bien Mueble, realizada a título de simple posesión o tenencia [en el depósito regular] o a título de propiedad [en el depósito irregular]

6 Causa o fuente de un derecho subjetivo. Ver VASQUEZ, Salvador. Derecho Civil. Definiciones. 2ª Ed. Palestra Editores. Lima, 2002. Pg.

556.

7 BROSETA PONT, Manuel. Manual de Derecho Mercantil. Tecnos. Madrid. 1994.

La restitución o disponibilidad del Bien Mueble depositado, efectuada a pedido de parte, general y no excluyentemente, en la situación jurídica de depositante.

El pago de una comisión o retribución por la custodia del Bien Mueble, pues el depositario persigue obtener provecho del bien depositado, y/o un lucro por el ejercicio de la custodia.

2.3. CARACTERÍSTICAS DEL CONTRATO

Siguiendo en este punto a ARIAS SCHREIBER 8 , el Depósito presenta las siguientes notas características:

Es autónomo y principal: Existe por sí mismo sin subordinación a otro. Reitera DE LA PUENTE Y LAVALLE que el Depósito es consensual: Se origina en la voluntad de las partes. La eficacia del contrato requiere la entrega del bien.

Es bilateral: Genera obligaciones para ambas partes del Contrato.

Es oneroso y conmutativo: El contrato genera beneficios y cargas equivalentes entre ambas

partes, pudiendo evaluarse desde el primer momento, las ventajas y detrimentos que el contrato ocasiona en el Patrimonio de los sujetos contractuales.

Es de tracto sucesivo: Las obligaciones de las partes y el ejercicio de los derechos se cumple y exigen en un período de tiempo.

Su forma es de tipo Ad Probationem: La forma en que se exterioriza el consentimiento de los contratantes, prueba la existencia de la relación obligacional. Por prelación se prefiere la forma escrita.

Para LEON BARANDIARAN, el Depósito tiene carácter fiduciario, entendido éste como el encargo del bien y la devolución del mismo, basados en la confianza.

2.4. SUJETOS DEL CONTRATO

En el Depósito, según lo establecido por el artículo 1814 del Código Civil, la oferta y aceptación contractuales provienen de la voluntad de dos sujetos:

6.1. El Depositante: Que entrega el bien mueble, confiando su cuidado y conservación. 6.2. El Depositario: Como encargado de la custodia del bien mueble y el obligado a su restitución. La custodia constituye primordialmente, su actividad económica.

2.5. OBJETO MATERIAL DEL CONTRATO

Se reconocen como materia de este Contrato a los Bienes Muebles, corporales, sean éstos fungibles o no, consumibles o no.

8 ARIAS SCHREIBER, Max. Op.Cit. Pg. 803 804.

El Código Civil Peruano, a decir de ARIAS SCHREIBER 9 , admite la existencia de depósitos de bienes inmuebles. Para FLORENCIO OSCARIZ, en cambio, “se ha admitido por la mayor parte de los ordenamientos jurídicos que la cosa objeto del depósito puede ser solamente un bien mueble”. La cosa depositada también recibe el nombre de Depósito.

2.6. EFECTOS DE LA RELACIÓN JURÍDICA CREADA POR EL CONTRATO

El vínculo patrimonial creado a raíz del acuerdo de las voluntades del Depositario y el Depositante, genera las obligaciones detalladas a continuación, con efecto de reciprocidad. Para fines de mi ensayo, entiendo al efecto de reciprocidad como la existencia de una obligación y su correlativo derecho subjetivo. Así, la obligación asumida por una de las partes del contrato, se torna en derecho subjetivo de la otra.

2.6.1. OBLIGACIONES DEL DEPOSITARIO

a) Diligente custodia y conservación de la cosa;

b) De restitución del bien, en el plazo fijado por las partes o cuando el depositante lo reclame a falta

de estipulación;

c) Facilitar los documentos necesarios para la restitución;

d) Por la naturaleza del encargo, la contratación de seguros.

e) Tutela patrimonial del bien o mercadería depositada.

2.6.2. OBLIGACIONES DEL DEPOSITANTE

a) Pagar la remuneración estipulada o la que resulte de la costumbre de cada plaza comercial;

b) Indemnizar al depositario de los gastos que haya hecho para la conservación del bien;

c) Aceptar que el depositario retenga el bien depositado para garantizar el pago de las sumas líquidas adeudadas;

d) Asumir las pérdidas que se causen por fuerza mayor o caso fortuito o que provengan de vicios propios de la misma mercancía.

9 Reservando “modalidad” para denominar en conjunto al cargo, el plazo y la condición; el depósito es en puridad conceptual, un tipo de contrato de prestación de servicios, siguiendo, entre otros criterios, la ubicación sistemática de su articulado en el Código Civil: Libro VII (Fuentes de Las Obligaciones), Sección Segunda (Contratos Nominados), Título IX (Prestación de Servicios), Capítulo V (Depósito: arts. 1814 a 1856)

2.7.

RESPONSABILIDAD CIVIL DEL DEPOSITARIO

Atendiendo a expresas disposiciones del Código Civil sobre la figura del Contrato de Depósito y los Contratos de Locación de Servicios, de los que se considera una modalidad, podría citar como supuestos de responsabilidad civil del depositario, los siguientes:

La transferencia no autorizada de bien depositado.

El incumplimiento de la diligencia en la custodia.

El uso no autorizado que afecte la integridad del bien.

El daño, pérdida o destrucción del bien, o de los derechos incorporados a él, no evitados.

El incumplimiento de la restitución, la reserva, el secreto profesional y la información oportuna al depositante.

2.8. EXTINCIÓN DEL CONTRATO

Considero entre los supuestos de extinción de la relación jurídica creada por el Contrato, los que detallo a continuación:

El requerimiento del depositante al depositario para que este proceda a la restitución del bien.

La devolución o consignación del bien depositado por parte del depositario, siempre que medien causa justa y previo aviso al depositante.

La cláusula resolutoria expresamente pactada en el Contrato.

La pérdida del bien depositado por caso fortuito o fuerza mayor; resultando responsabilidad para el depositario si la pérdida se ha debido a su culpa.

El vencimiento de plazo del contrato, en tanto se haya pactado a plazo determinado.

La extinción de la obligación del depositario conjunto, en los casos en que la custodia y conservación sea ejercitada por dos o más depositarios en forma mancomunada.

La revocación en el nombramiento del depositario, por decisión unilateral del depositante, notificada a aquel en documento de fecha cierta.

La cesión de las prestaciones del Depósito y la cosa depositada a otro depositario, efectuada sin autorización del depositante.

La incapacidad judicialmente declarada del depositario, en tanto este sea una persona natural.

La disolución y liquidación de la persona jurídica que ejerce como depositaria de los bienes muebles confiados en custodia.

La procedencia delictuosa del bien depositado.

Los supuestos indicados resultan aplicables, en lo que fueran pertinentes, a los Depósitos Especiales referidos en el artículo 1853 del Código Civil, en tanto supletoriamente, se encuentran regulados por esta norma legal, por disposición expresa del artículo IX de su Título Preliminar 14