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30 INDUCTANCIA OBJETIVOS DE APRENDIZAJE Al estudiar este capítulo, usted aprenderá: • Cómo una corriente
30
INDUCTANCIA
OBJETIVOS DE APRENDIZAJE
Al estudiar este capítulo, usted
aprenderá:
• Cómo una corriente que varía con el
tiempo y que circula por una bobina
puede inducir una fem en otra
bobina no conectada.
• Cómo relacionar la fem inducida en
un circuito con la razón de cambio
de la corriente en el mismo circuito.
?
Muchos semáforos cambian las luces cuando un automóvil se acerca a la
intersección. ¿Cómo detecta el aparato la presencia del vehículo?
• Cómo calcular la energía almacenada
en un campo magnético.

T ome un tramo de alambre de cobre y enróllelo alrededor de un lápiz para que forme una bobina. Si coloca esa bobina en un circuito, ¿se comporta en forma diferente que un trozo recto de alambre? Es sorprendente, pero la respuesta es .

En un automóvil común impulsado con gasolina, una bobina de esta clase es la que hace posible que una batería de 12 volts proporcione miles de volts a las bujías, lo que a la vez posibilita que estas se enciendan y pongan en marcha al motor. Otras bobinas de este tipo se usan para mantener encendidas las lámparas de luz fluorescente. En ciertas ciudades se colocan grandes bobinas bajo las calles para controlar la operación de los semáforos. En todas estas aplicaciones, y muchas más, intervienen los efectos de la inducción que estudiamos en el capítulo 29. Una corriente cambiante en una bobina induce una fem en otra bobina adyacente. El acoplamiento entre ellas queda descrito por su inductancia mutua. Una corriente cambiante en una bobina también induce una fem en esa misma bobina, la cual recibe el nombre de inductor, y la relación de la corriente con la fem está descrita por la induc- tancia (también llamada autoinductancia) de la bobina. Si una bobina inicialmente con- duce corriente, cuando esta disminuye, hay una liberación de energía; este principio se utiliza en los sistemas de encendido de los automóviles. Veremos que esta energía li- berada estaba almacenada en el campo magnético generado por la corriente que inicial- mente estaba en la bobina, y estudiaremos ciertas aplicaciones prácticas de la energía del campo magnético. También analizaremos en forma somera lo que ocurre cuando un inductor forma parte de un circuito. En el capítulo 31 proseguiremos con el estudio de cómo se compor- tan los inductores en los circuitos de corriente alterna; en ese capítulo aprenderemos por qué los inductores tienen un papel esencial en la electrónica moderna, lo que incluye sis- temas de comunicación, fuentes de suministro de energía y muchos otros dispositivos.

• Cómo analizar circuitos que incluyen tanto un resistor como un inductor (bobina).

• Por qué ocurren oscilaciones eléctricas en circuitos que incluyen tanto un inductor como un capacitor.

• Por qué las oscilaciones decaen en circuitos con un inductor, un resistor y un capacitor.

30.1 Inductancia mutua

En la sección 28.4 estudiamos la interacción magnética entre dos alambres que trans- portan corrientes estables; la corriente en uno de los alambres genera un campo mag- nético que ejerce una fuerza sobre la corriente en el otro alambre. Pero cuando hay

991

992 CAPÍTULO 30 Inductancia

30.1 Una corriente i 1 en la bobina 1 da

origen a un flujo magnético a través de

la bobina 2.

Inductancia mutua: si la corriente en la bobina 1 está cambiando, el flujo cambiante a través de la bobina 2 induce una fem en esta última.

Bobina 1 con N 1 espiras Bobina 2 con N 2 espiras i 1 S
Bobina 1 con
N 1 espiras
Bobina 2
con
N 2 espiras
i 1
S
B
F B 2
i 1

30.2 Este cepillo dental eléctrico usa

la inductancia mutua. La base contiene una bobina a la que se suministra corriente alterna desde una toma de pared. Esta corriente variable induce una fem en una bobina en el interior del cuerpo del cepillo, la cual se utiliza para recargar la batería

del cepillo dental.

Cepillo dental con una bobina conectada a la batería Base con bobina de recarga conectada
Cepillo dental con una
bobina conectada
a la batería
Base con bobina
de recarga
conectada
a una toma
de pared

una corriente cambiante en uno de los circuitos, surge una interacción adicional. Con- sidere dos bobinas de alambre cerca una de la otra, como se ilustra en la figura 30.1.

S

Una corriente que fluye en la bobina 1 produce un campo magnético y, por lo tanto,

un flujo magnético a través de la bobina 2. Si la corriente en la bobina 1 cambia, el

flujo a través de la bobina 2 también cambia; de acuerdo con la ley de Faraday, esto induce una fem en la bobina 2. De este modo, un cambio en la corriente de un circui-

to puede inducir otra corriente en un segundo circuito.

Analicemos con más detalle la situación que aparece en la figura 30.1. Para repre- sentar las cantidades que varían con el tiempo, usaremos letras minúsculas; por ejem- plo, una corriente variable en el tiempo se representa con i, a menudo con un subíndice

para identificar el circuito. En la figura 30.1, una corriente i 1 en la bobina 1 establece

un campo magnético (indicado por las líneas de color azul), y algunas de estas líneas de campo pasan a través de la bobina 2. Denotaremos con £ B2 el flujo magnético a

través de cada espira de la bobina 2, causado por la corriente i 1 en la bobina 1. (Si el

flujo es diferente a través de las distintas espiras de la bobina, entonces £ B2 denota

el flujo medio). El campo magnético es proporcional a i 1 , de manera que £ B2 también es

proporcional a i 1 . Cuando i 1 cambia, £ B2 cambia; este flujo cambiante induce una fem E 2 en la bobina 2, dada por

B

E 2 = -N 2

d£ B2

dt

(30.1)

Podríamos representar la proporcionalidad entre £ B2 e i 1 en la forma £ B2 = (cons- tante)i 1 , pero, en vez de ello, es más conveniente incluir el número de espiras N 2 en la relación. Al introducir una constante de proporcionalidad M 21 , llamada inductancia mutua de las dos bobinas, escribimos

N 2 £ B2 = M 21 i 1

donde £ B2 es el flujo a través de una sola espira de la bobina 2. De ahí que,

(30.2)

N

2

d£ B2

dt

= M 21

di 1

dt

y la ecuación (30.1) se rescribe como

E 2 = -M 21

di 1

dt

(30.3)

Es decir, un cambio en la corriente i 1 en la bobina 1 induce una fem en la bobina 2, que es directamente proporcional a la razón de cambio de i 1 (figura 30.2). También se podría escribir la definición de la inductancia mutua, ecuación (30.2), como

M 21 =

N 2 £ B2

i 1

Si las bobinas están en el vacío, el flujo £ B2 a través de cada espira de la bobina 2 es

directamente proporcional a la corriente i 1 . Entonces, la inductancia mutua M 21 es una

constante que solo depende de la geometría de las dos bobinas (el tamaño, la forma,

el

número de espiras y la orientación de cada una, así como la separación entre ellas).

Si

está presente un material magnético, M 21 también depende de las propiedades magné-

ticas del material. Si el material tiene propiedades magnéticas no lineales, es decir, si

la permeabilidad relativa K m (definida en la sección 28.8) no es constante y la magne-

tización no es proporcional al campo magnético, entonces £ B2 deja de ser directa-

mente proporcional a i 1 . En ese caso, la inductancia mutua también depende del valor

de i 1 . En este análisis supondremos que cualquier material magnético que esté presente

tiene una K m constante, por lo que el flujo es directamente proporcional a la corriente y M 21 solo depende de la geometría. Podría volverse a hacer el análisis para el caso opuesto, en el que una corriente cam-

biante i 2 en la bobina 2 causa un flujo cambiante £ B1 y una fem E 1 en la bobina 1. Esperaríamos que la constante correspondiente M 12 fuera diferente de M 21 porque, en general, las dos bobinas no son idénticas y el flujo a través de ellas no es el mismo. Sin

embargo, M 12 siempre es igual a M 21 , aun cuando las dos bobinas no sean simétricas.

A este valor común lo llamamos simplemente inductancia mutua, y lo denotamos con

30.1 Inductancia mutua

993

el símbolo M, sin subíndices; este valor caracteriza por completo la interacción de la fem inducida de las dos bobinas. Entonces, podemos escribir

E 2 = -M di dt 1

y

E 1 = -M di dt 2

 

(fems mutuamente inducidas)

(30.4)

donde la inductancia mutua M es

 

M

= N 2 £ B2

N 1 £ B1

=

(inductancia mutua)

(30.5)

 

i

1

i

2

Los signos negativos en la ecuación (30.4) son un reflejo de la ley de Lenz. La primera ecuación dice que un cambio en la corriente en la bobina 1 provoca un cambio en el flujo magnético a través de la bobina 2, lo que induce una fem en esta última que se opone al cambio del flujo; en la segunda ecuación las dos bobinas intercambian su papel.

CUIDADO
CUIDADO

Solo una corriente variable en el tiempo induce una fem Observe que solo una co-

rriente variable en el tiempo en una bobina puede inducir una fem y, por lo tanto, una corriente en una segunda bobina. Las ecuaciones (30.4) demuestran que la fem inducida en cada bobi- na es directamente proporcional a la razón de cambio de la corriente en la otra bobina, no al valor de la corriente. Una corriente estable en una bobina, sin importar su intensidad, no puede inducir una corriente en una bobina cercana.

La unidad del SI para la inductancia mutua se llama henry (1 H), en honor del físico estadounidense Joseph Henry (1797-1878), uno de los descubridores de la inducción electromagnética. Según la ecuación (30.5), un henry es igual a un weber por ampere. Otras unidades equivalentes obtenidas con la ecuación (30.4) son un volt-segundo por ampere, un ohm-segundo o un joule por ampere al cuadrado:

1 H

= 1 Wb> A

=

1 V # s > A

=

1 Æ # s

=

1 J> A 2

Así como el farad es una unidad muy grande de capacitancia (véase la sección 24.1),

el henry es una unidad muy grande de inductancia mutua. Como se ilustra en el ejem-

plo 30.1, los valores comunes de la inductancia mutua son del orden del milihenry (mH)

o microhenry (m H).

Desventajas y usos de la inductancia mutua

La inductancia mutua puede ser inconveniente en los circuitos eléctricos, pues las varia- ciones de corriente en un circuito inducen fem no deseadas en otros circuitos cercanos. Para minimizar estos efectos, los sistemas de circuitos múltiples deben diseñarse de manera que M sea tan pequeña como sea posible; por ejemplo, dos bobinas podrían colocarse muy alejadas o con sus planos perpendiculares. Felizmente, la inductancia mutua también tiene muchas aplicaciones útiles. Un trans- formador, usado en los circuitos de corriente alterna para subir o bajar voltajes, no tiene diferencias fundamentales con las dos bobinas que se muestran en la figura 30.1. Una corriente alterna variable en el tiempo en una bobina del transformador produce una fem variable en la otra bobina; el valor de M, que depende de la geometría de las bobinas, de- termina la amplitud de la fem inducida en la segunda bobina y, por lo tanto, la amplitud del voltaje de salida. (En el capítulo 31 describiremos con más detalle los transformado- res, una vez que hayamos estudiado con mayor profundidad la corriente alterna).

Ejemplo 30.1

Cálculo de la inductancia mutua

En una forma de bobina de Tesla (un generador de alto voltaje que tal vez haya visto en algún museo de ciencia), un solenoide largo con longitud l y área de sección transversal A, tiene un embobinado (o de- vanado) muy compacto con N 1 espiras de alambre. Una bobina con N 2 espiras lo rodea a la altura de su centro (figura 30.3). Calcule la induc- tancia mutua.

de su centro (figura 30.3). Calcule la induc- tancia mutua. SOLUCIÓN IDENTIFICAR y PLANTEAR: En esta
SOLUCIÓN
SOLUCIÓN

IDENTIFICAR y PLANTEAR: En esta situación, la inductancia mutua ocurre porque la corriente en una de las bobinas establece un campo magnético que ocasiona un flujo a través de la otra. Del ejemplo 28.9

Continúa

994 CAPÍTULO 30 Inductancia

30.3 Un solenoide largo con área de sección transversal A y N 1

espiras está rodeado a la altura de su centro por una bobina con N 2 espiras.

l Área de sección transversal A N 1 espiras N 2 espiras
l
Área de sección
transversal A
N 1 espiras
N 2 espiras

(sección 28.7) tenemos una expresión [ecuación (28.23)] para el campo B 1 en el centro de un solenoide (bobina 1) en términos de la corriente i 1 . Esto nos permite determinar el flujo a través de la sección transver- sal del solenoide. Ya que no hay campo magnético fuera de un sole- noide muy largo, este también es igual al flujo £ B2 que pasa por cada espira de la bobina exterior (2). Entonces se utiliza la ecuación (30.5) en la forma M = N 2 £ B2 i 1 , para determinar M.

EJECUTAR: La ecuación (28.23) se expresa en función del número de espiras por unidad de longitud, la cual para el solenoide (1) es n 1 = N 1 L. Entonces tenemos

B 1 = m 0 n 1 i 1 = m 0 N 1 i 1

l

El flujo a través de una sección transversal del solenoide es igual a

B 1 A. Como hemos mencionado, este flujo también es igual al flujo £ B2 a través de cada espira de la bobina circundante exterior, sin importar cuál sea el área de la sección transversal de la bobina exterior. De acuerdo con la ecuación (30.5), la inductancia mutua M es

M

= N 2 £ B2

i

1

= N 2 B 1 A

i

1

= N 2

i

1

m 0 N 1 i 1 A = m 0 AN 1 N 2

l

l

EVALUAR: La inductancia mutua M de dos bobinas cualesquiera siem- pre es proporcional al producto N 1 N 2 de sus números de espiras. Ob- serve que la inductancia mutua M solo depende de la geometría de las dos bobinas, no de la corriente. A continuación se presenta un ejemplo numérico para dar idea de las magnitudes. Suponga que l = 0.50 m, A = 10 cm 2 = 1.0 * 10 -3 m 2 , N 1 = 1000 espiras y N 2 = 10 espiras. Entonces,

M =

14

p * 10 -7 Wb > A # m 211.0 * 10 -3 m 2 211000 2110 2

=

25

*

10 -6 Wb > A

0.50 m

= 25

*

10 -6 H

=

25 m H

Ejemplo 30.2

Ejemplo 30.2 Fem debida a la inductancia mutua

Fem debida a la inductancia mutua

25 m H Ejemplo 30.2 Fem debida a la inductancia mutua En el ejemplo 30.1, suponga

En el ejemplo 30.1, suponga que la corriente i 2 en la bobina circundante exterior está dada por i 2 = (2.0 * 10 6 A s)t. (Las corrientes en alambres pueden intensificarse con esta rapidez durante periodos breves). a) En el momento t = 3.0 ms, ¿qué flujo magnético medio que pasa por cada espira del solenoide es causado por la corriente en la bobina exterior circundante? b) ¿Cuál es la fem inducida en el solenoide?

SOLUCIÓN
SOLUCIÓN

IDENTIFICAR y PLANTEAR: En el ejemplo 30.1 se encontró la induc- tancia mutua relacionando la corriente en el solenoide con el flujo pro- ducido en la bobina exterior; para ello, se utilizó la ecuación (30.5) en la forma M = N 2 £ B2 i 1 . En este ejemplo se da la corriente i 2 en la bobina exterior y se desea encontrar el flujo resultante £ 1 en el sole- noide. La inductancia mutua es la misma en cualquier caso y tenemos M = 25 m H, del ejemplo 30.1. Se aplica la ecuación (30.5) en la for- ma M = N 1 £ B1 i 2 para determinar el flujo medio £ B1 en cada espira del solenoide causado por la corriente i 2 en la bobina exterior. Después, se emplea la ecuación (30.4) para determinar la fem inducida en el so- lenoide por la variación con respecto al tiempo de la corriente i 2 .

EJECUTAR: a) En el momento t = 3.0 m s = 3.0 * 10 -6 s, la corriente en la bobina exterior es i 2 = (2.0 * 10 6 A s)(3.0 * 10 -6 s) = 6.0 A. De la

ecuación (30.5) se despeja el flujo £ B1 que pasa a través de cada espira del solenoide (bobina 1):

£ B1 =

Mi 2

N 1

=

1

25 * 10 -6 H 216.0 A 2

1000

=

1.5 * 10 -7 Wb

Se hace énfasis en que este es un valor medio; el flujo puede variar en forma considerable entre el centro y los extremos del solenoide. b) Se nos da i 2 = (2.0 * 10 6 A s)t, así que di 2 dt = 2.0 * 10 6 A s; entonces, a partir de la ecuación (30.4), la fem inducida en el sole- noide es

E

1 =

-M di 2 dt

=

- 1 25 * 10 -6 H 212.0

*

10 6 A > s 2

=

- 50 V

EVALUAR: Esta es una fem inducida sustancial, en respuesta a una ra- zón de cambio muy rápida de la corriente. Al operar una bobina de Tesla, hay una corriente alterna de alta frecuencia y no una corriente continua en aumento como la del ejemplo; también di 2 dt y E 1 alter- nan, con amplitudes que llegan a ser miles de veces más grandes que las de este ejemplo.

Evalúe su comprensión de la sección 30.1 Considere la bobina de Tesla descrita en el ejemplo 30.1. Si se construyera el solenoide con el doble de alambre, de manera que tuviera dos veces más espiras y fuera dos veces más largo, ¿qué tan grande sería la inductancia mutua? i. M sería cuatro veces mayor; ii. M sería el doble; iii. M permanecería sin cambio; iv. M sería de grande; v. M sería de grande.

30.2 Autoinductancia e inductores

En nuestro análisis de la inductancia mutua consideramos dos circuitos separados e in- dependientes: una corriente en un circuito crea un campo magnético que da origen a un flujo que pasa por el segundo circuito. Si cambia la corriente en el primer circuito, el flujo que pasa por el segundo circuito cambia y se induce una fem en este último.

la corriente en el primer circuito, el flujo que pasa por el segundo circuito cambia y

Ocurre un efecto importante relacionado incluso cuando se considera un solo cir- cuito aislado. Cuando en el circuito está presente una corriente, se establece un campo magnético que crea un flujo magnético a través del mismo circuito; este flujo se altera cuando la corriente cambia. Así, cualquier circuito que conduzca una corriente varia- ble tiene una fem inducida en él por la variación en su propio campo magnético. Esa clase de fem se denomina fem autoinducida. Según la ley de Lenz, una fem autoin- ducida siempre se opone al cambio en la corriente que causó la fem, y de ese modo hace más difícil que haya variaciones en la corriente. Por esta razón, las fem autoin- ducidas son de gran importancia siempre que hay una corriente variable. Puede haber fem autoinducidas en cualquier circuito, ya que siempre hay algún flujo magnético a través de la espira cerrada de un circuito que conduce corriente. Pero el efecto se intensifica considerablemente si el circuito incluye una bobina con N es- piras de alambre (figura 30.4). Como resultado de la corriente i, hay un flujo magné- tico medio £ B a través de cada espira de la bobina. En analogía con la ecuación (30.5), definimos la autoinductancia L del circuito como

L

= N£ B

i

(autoinductancia)

(30.6)

Cuando no hay riesgo de confusión con la inductancia mutua, la autoinductancia se llama simplemente inductancia. Al comparar las ecuaciones (30.5) y (30.6), se ob- serva que las unidades de autoinductancia son las mismas que las de la inductancia mutua; la unidad del SI para la autoinductancia es el henry. Si la corriente i en el circuito cambia, también lo hace el flujo £ B ; al reacomodar la ecuación (30.6) y obtener la derivada con respecto al tiempo, la relación entre las razones de cambio es

N

d£ B

dt

=

L di

dt

30.2 Autoinductancia e inductores

995

30.4 La corriente i en el circuito crea un

 

S

campo magnético

B

en la bobina y, por lo

tanto, un flujo a través de esta.

+ Autoinductancia: si la corriente i en la bobina está cambiando, el flujo cambiante a
+
Autoinductancia: si la corriente i en la
bobina está cambiando, el flujo cambiante
a través de esta induce una fem en la bobina.
S
B
i

De acuerdo con la ley de Faraday para una bobina con N espiras, ecuación (29.4), la fem autoinducida es E = -N d£ B dt, por lo que se deduce que

dt

E

= -L di

(fem autoinducida)

(30.7)

El signo menos en la ecuación (30.7) es un reflejo de la ley de Lenz; nos dice que la fem autoinducida en un circuito se opone a cualquier cambio en la corriente en ese circuito. (Más adelante, en esta sección, estudiaremos con más profundidad el signifi- cado de este signo menos). La ecuación (30.7) también establece que la autoinductancia de un circuito es la magnitud de la fem autoinducida por unidad de razón de cambio de la corriente. Esta relación hace posible medir una autoinductancia desconocida en forma relativamente sencilla: cambie la corriente en el circuito con una razón di dt conocida, mida la fem inducida y obtenga la razón para determinar el valor de L.

Inductores como elementos de un circuito

Un elemento de circuito diseñado para tener una inductancia particular se llama induc- tor, o bobina de autoinducción. El símbolo habitual para un inductor en un circuito es

. El símbolo habitual para un inductor en un circuito es Al igual que los resistores

Al igual que los resistores y capacitores, los inductores se encuentran entre los ele- mentos indispensables de los circuitos electrónicos modernos. Su finalidad es oponerse

a cualquier variación en la corriente a través del circuito. Un inductor en un circuito de corriente directa ayuda a mantener una corriente estable a pesar de las fluctuaciones en la fem aplicada; en un circuito de corriente alterna, un inductor tiende a suprimir las variaciones de la corriente que ocurran más rápido de lo deseado. En este capítulo

y en el siguiente estudiaremos con más detalle el comportamiento y las aplicaciones de

los inductores en los circuitos. Para entender el comportamiento de los circuitos que contienen inductores, es ne- cesario desarrollar un principio general análogo a la regla de Kirchhoff de las mallas

Aplicación Inductores, transmisión de energía y relámpagos

Si un relámpago impacta parte de un sistema de transmisión de energía eléctrica, se produce un aumento repentino del voltaje que puede dañar los componentes del sistema, así como cualquier elemento conectado a dicho sistema (por ejemplo, aparatos electrodomésticos). Para minimizar estos efectos, se han incor- porado grandes inductores en el sistema de transmisión. Estos utilizan el principio de que un inductor se opone y suprime cualquier cambio rápido en la corriente.

transmisión. Estos utilizan el principio de que un inductor se opone y suprime cualquier cambio rápido

996 CAPÍTULO 30 Inductancia

30.5 Circuito que contiene una fuente

de fem y un inductor. La fuente es variable, por lo que la corriente i y su razón de cambio

di dt pueden variarse.

Fuente

de fem

variable

a i i b
a
i
i b

L

30.6 a ) La diferencia de potencial a través

de un resistor depende de la corriente. b ), c) y d ) La diferencia de potencial a través de un inductor depende de la razón de cambio de la corriente.

a) Resistor con corriente i que fluye de a a b:

el potencial disminuye de a a b.

i a b – + R
i
a b
+ R

V ab 5 iR . 0

b) Inductor con corriente constante i que fluye

de a a b: no hay diferencia de potencial.

i constante: di / dt 5 0

a

bdiferencia de potencial. i constante: di / dt 5 0 a E 5 0 V ab

de potencial. i constante: di / dt 5 0 a b E 5 0 V ab
de potencial. i constante: di / dt 5 0 a b E 5 0 V ab

E 5 0

V

ab 5 L di

dt

5 0

c) Inductor con corriente i creciente que fluye

de a a b: el potencial disminuye de a a b. i creciente: di /
de a a b: el potencial disminuye de a a b.
i creciente: di / dt . 0
a
b
V
ab 5 L di
dt
+

E

. 0

d ) Inductor con corriente i decreciente que fluye de a a b: el potencial se incrementa a a b.

i decreciente: di / dt , 0 a b V ab 5 L di –
i decreciente: di / dt , 0
a
b
V
ab 5 L di
+
dt
E

, 0

(que estudiamos en la sección 26.2). Para aplicar esa regla se recorre una espira con- ductora midiendo las diferencias de potencial a través de elementos sucesivos del circui-

to conforme se avanza. La suma algebraica de estas diferencias alrededor de cualquier

espira cerrada debe ser igual a cero porque el campo eléctrico producido por las cargas

distribuidas alrededor del circuito es conservativo. En la sección 29.7 denotamos un

campo conservativo con

Cuando en el circuito hay un inductor, la situación cambia. El campo eléctrico in- ducido magnéticamente dentro de las bobinas del inductor no es conservativo; igual

S

E

c .

S

que en la sección 29.7, lo denotaremos con Necesitamos pensar con mucho cuidado

sobre los papeles que tienen los diferentes campos. Supongamos que tratamos con un

inductor cuyas bobinas tienen resistencia insignificante. Entonces, para hacer que una carga se desplace a través de las bobinas, se requiere un campo eléctrico tan pequeño

E

n .

S

S

E c E

que sea despreciable, por lo que el campo eléctrico total dentro de las bobinas

n

debe ser igual a cero, aun cuando ninguno de los campos individuales valga cero. Como
S

es diferente de cero, sabemos que debe haber acumulaciones de carga en las termi-

nales del inductor y las superficies de sus conductores para que se produzca este campo.

Considere el circuito que se ilustra en la figura 30.5; la caja contiene una combi- nación de baterías y resistores variables que nos permiten controlar la corriente i en el

circuito. De acuerdo con la ley de Faraday, ecuación (29.10), la integral de línea de
S

E

c

E

n

alrededor del circuito es el negativo de la razón de cambio del flujo a través del

circuito, que a la vez está dada por la ecuación (30.7). Al combinar estas dos relacio- nes, se obtiene

C

S S

E

n # d l

= -L di dt

donde se integra en el sentido horario alrededor de la espira (el sentido supuesto para

la

corriente). Pero es diferente de cero solo dentro del inductor. Por lo tanto, la in-

S

E

n

S

E

tegral de alrededor de toda la espira se reemplaza por su integral solo de a a b

n

a través del inductor; es decir,

E n # d S l = -L di dt L b

a

S

S

S

A continuación, como

tor, esta ecuación se rescribe como

E c E n 0

en cada punto dentro de las bobinas del induc-

L b

E c # d S l = L di dt

a

S

Pero esta integral es simplemente el potencial V ab del punto a con respecto a b, por

lo que al final se obtiene

V ab = V a -

V b = L di dt

(30.8)

Se concluye que hay una genuina diferencia de potencial entre las terminales del inductor, asociada con las fuerzas conservativas electrostáticas, a pesar del hecho de que el campo eléctrico asociado con el efecto de inducción magnética es no conser- vativo. Así, está justificado usar la regla de Kirchhoff de las mallas para analizar

circuitos que incluyan inductores. La ecuación (30.8) da la diferencia de potencial a través de un inductor en un circuito.

CUIDADO
CUIDADO

La fem autoinducida se opone a los cambios en la corriente Observe que la fem

autoinducida no se opone a la corriente i en sí, sino a cualquier cambio (di dt) en la corriente.

Así, el comportamiento de un inductor en un circuito es muy diferente del de un resistor. En la figura 30.6 se comparan los comportamientos de un resistor y un inductor, y se resumen las relaciones de signos.

Aplicaciones de los inductores

Como un inductor se opone a los cambios en la corriente, desempeña un papel impor-

tante en los equipos que emplean luz fluorescente (figura 30.7). En estos dispositivos,

la

corriente fluye de los conductores al gas que llena el tubo, con lo que el gas se ioniza

y

brilla. Sin embargo, un gas ionizado o plasma es un conductor marcadamente no

óhmico: cuanto mayor es la corriente, tanto más alto es el grado de ionización que alcanza el plasma y menor su resistencia. Si se aplicara al plasma un voltaje suficien- temente grande, la corriente aumentaría tanto que dañaría los circuitos afuera del tubo fluorescente. Para evitar este problema, se conecta un inductor o una balastra o un ba- lastro (término que es muy conocido en electricidad) en serie con el tubo fluorescente, con la finalidad de impedir que la corriente aumente más de lo debido. La balastra también hace posible que el tubo fluorescente funcione con el voltaje al- terno provisto por el cableado de una vivienda. Este voltaje oscila en forma sinusoidal con una frecuencia de 60 Hz, por lo que vale cero momentáneamente 120 veces por segundo. Si no hubiera una balastra, el plasma en el tubo fluorescente se desionizaría con rapidez cuando el voltaje se redujera a cero, y el tubo se apagaría. Con la balastra, una fem autoinducida sostiene la corriente y mantiene encendido el tubo. Las balastras también se emplean con este propósito en el alumbrado público (las luminarias obtie- nen su luz de un vapor brillante de mercurio o átomos de sodio) y en las luces de neón. (En las lámparas fluorescentes compactas, la balastra se sustituye por un esquema más complicado de regulación de corriente, que utiliza transistores, los cuales se estudiarán en el capítulo 42). La autoinductancia de un circuito depende de su tamaño, forma y número de espi- ras. Para N espiras muy cercanas, siempre es proporcional a N 2 . También depende de

las propiedades magnéticas del material encerrado por el circuito. En los ejemplos que siguen se supondrá que el circuito solo encierra vacío (o aire, el cual, desde el punto de vista del magnetismo es en esencia un vacío). Sin embargo, si el flujo está concentrado en una región que contenga un material magnético con permeabilidad m , en la expresión para B hay que sustituir m 0 (la permeabilidad del vacío) por m =

K m m 0 , como se vio en la sección 28.8. Si el material es diamagnético o paramagné- tico, esta sustitución hace muy poca diferencia, puesto que K m tiene un valor muy cercano a 1. Sin embargo, si el material es ferromagnético, la diferencia tiene impor- tancia crucial. Un solenoide embobinado en torno a un núcleo de hierro forjado con K m = 5000 tiene una inductancia aproximadamente 5000 veces más grande que la del mismo solenoide con un núcleo de aire. Los inductores de núcleo ferromagnético se usan mucho en varias aplicaciones de electrónica y generación de electricidad. Una complicación más es que con los materiales ferromagnéticos, la magnetización en general no es una función lineal de la corriente magnetizadora, en especial cuando está próxima la saturación. Como resultado, la inductancia no es constante, sino que depende de la corriente en forma bastante complicada. En nuestro análisis ignora- remos esta dificultad y supondremos siempre que la inductancia es constante. Esta es una suposición razonable aun para un material ferromagnético si la magnetización permanece muy por debajo del nivel de saturación.

Como los automóviles contienen acero, un material ferromagnético, conducir un vehículo sobre una bobina causa un incremento apreciable en la inductancia

de esta. Tal efecto se aprovecha en los sensores de los semáforos, que usan una bo- bina grande portadora de corriente, la cual está enterrada bajo la superficie del pavi-

mento cerca de una intersección de avenidas. Los circuitos conectados a la bobina detectan el cambio de inductancia cuando un vehículo pasa por encima, y cuando un número programado de autos ha pasado sobre la bobina, la luz del semáforo cambia

a verde para permitir que crucen la intersección.

?

30.2 Autoinductancia e inductores

997

30.7 Estos tubos de luz fluorescente

están conectados en serie con un inductor,

o balastra, que ayuda a mantener el flujo de corriente a través de los tubos.

a mantener el flujo de corriente a través de los tubos. Ejemplo 30.3 Cálculo de la

Ejemplo 30.3

Cálculo de la autoinductancia

los tubos. Ejemplo 30.3 Cálculo de la autoinductancia SOLUCIÓN Un solenoide toroidal con área de sección

SOLUCIÓNlos tubos. Ejemplo 30.3 Cálculo de la autoinductancia Un solenoide toroidal con área de sección transversal

Un solenoide toroidal con área de sección transversal A y radio medio r tiene un embobinado compacto con N espiras de alambre alrededor de un núcleo no magnético (figura 30.8). Determine su autoinduc- tancia. Suponga que B es uniforme en toda la sección transversal (es decir, ignore la variación de B con la distancia a partir del eje del toroide).

IDENTIFICAR y PLANTEAR: La variable que buscamos es la autoinduc- tancia L del solenoide toroidal. Podemos determinar L usando la ecua- ción (30.6), que requiere conocer el flujo £ B a través de cada espira y

Continúa

998 CAPÍTULO 30 Inductancia

30.8 Determinación de la autoinductancia de un solenoide toroidal

con embobinado compacto. Por claridad, solo se ilustran algunas

espiras del embobinado. Se ha hecho un corte en el toroide para mostrar el área de la sección transversal A y el radio r.

Número de espiras 5 N (solo se muestran algunas) A r i i
Número de espiras 5 N
(solo se muestran algunas)
A
r
i
i

EJECUTAR: De acuerdo con la ecuación (30.6), la autoinductancia es L = N£ B i. Del ejemplo 28.10, la magnitud del campo a una distan- cia r del eje del toroide es B = m 0 Ni 2 p r. Si suponemos que el cam- po tiene esta magnitud en toda el área A de la sección transversal,

entonces

£ B =

BA

m 0 NiA

=

2 p r

El flujo magnético £ B es el mismo a través de cada espira, y la autoin-

ductancia L es

L

=

N£ B

m 0 N 2 A

=

i

2

p r

(autoinductancia de un solenoide toroidal)

EVALUAR: Suponga que N = 200 espiras, A = 5.0 cm 2 = 5.0 * 10 -4 m 2 , y r = 0.10 m; entonces

la corriente i en la bobina. Para esto, se usan los resultados del ejemplo 28.10 (sección 28.7) en el que se determinó el campo magnético en el interior de un solenoide toroidal como una función de la corriente.

1 4 p * 10 -7 Wb > A # m 212002 2 1 5.0 * 10 -4 m 2 2

L

=

=

40

*

10 -6 H

2 p1 0.10 m 2 = 40 m H

Ejemplo 30.4

Cálculo de la fem autoinducida

= 40 m H Ejemplo 30.4 Cálculo de la fem autoinducida Si la corriente en el

Si la corriente en el solenoide toroidal del ejemplo 30.3 se incrementa de manera uniforme de 0 a 6.0 A en 3.0 ms, calcule la magnitud y el sentido de la fem autoinducida.

SOLUCIÓN
SOLUCIÓN

IDENTIFICAR y PLANTEAR: Se conocen el valor de L, la autoinduc- tancia y di dt, la razón de cambio de la corriente del solenoide. Se en- cuentra la magnitud de la fem autoinducida E mediante la ecuación (30.7) y su dirección usando la ley de Lenz.

EJECUTAR: Tenemos di dt = (6.0 A) (3.0 * 10 -6 s) = 2.0 * 10 6 A s. De acuerdo con la ecuación (30.7), la magnitud de la fem inducida es

ƒ E ƒ

=

L ` di dt `

= 1 40 * 10 -6 H212.0

*

10 6 A > s 2

=

80 V

La corriente va en aumento por lo que, de acuerdo con la ley de Lenz, el sentido de la fem es opuesto al de la corriente. Esto corresponde a la situación de la figura 30.6c; el sentido de la fem es de b a a, como una batería con a en la terminal + y b en la terminal -, y tiende a opo- nerse al incremento de la corriente que proviene del circuito externo.

EVALUAR: Este ejemplo demuestra que incluso una inductancia pe- queña L puede dar lugar a una fem inducida sustancial si la corriente cambia con rapidez.

Evalúe su comprensión de la sección 30.2 Ordene los siguientes induc- tores según la diferencia de potencial v ab , del más positivo al más negativo. En cada caso, el inductor tiene una resistencia igual a cero y la corriente fluye a través del inductor del punto a al b. i. La corriente a través de un inductor de 2.0 m H se incrementa de 1.0 a 2.0 A

en 0.50 s; ii. la corriente a través de un inductor de 4.0 mH disminuye de 3.0 A a 0 en 2.0 s;

iii. la corriente a través de un inductor de 1.0 m H permanece constante e igual a 4.0 A;

iv. la corriente a través de un inductor de 1.0 mH se incrementa de 0 a 4.0 A en 0.25 s.

inductor de 1.0 m H se incrementa de 0 a 4.0 A en 0.25 s. 30.3

30.3 Energía del campo magnético

El establecimiento de una corriente en un inductor requiere una aportación de ener- gía, y un inductor que conduce corriente contiene energía almacenada. Veamos cómo sucede esto. En la figura 30.5, una corriente creciente i en el inductor causa una fem E entre sus terminales, y una diferencia de potencial correspondiente V ab entre las ter- minales de la fuente, con el punto a a mayor potencial que el b. Así, la fuente debe estar agregando energía al inductor, y la potencia instantánea P (la razón de transfe- rencia de energía al inductor) es P = V ab i.

Energía almacenada en un inductor

Podemos calcular la entrada total de energía U necesaria para establecer una corriente final I en un inductor con inductancia L si la corriente inicial es igual a cero. Supo- nemos que el inductor tiene una resistencia igual a cero, por lo que dentro del induc-

30.3 Energía del campo magnético

999

tor no se disipa energía. Sea i la corriente en cierto instante y su razón de cambio

di dt; la corriente va en aumento, de manera que di dt 7 0. El voltaje entre las termi-

nales a y b del inductor en ese instante es V ab = L di dt, y la razón P a la que se entrega energía al inductor (igual a la potencia instantánea suministrada por la fuente externa) es

P

=

V ab i = Li di dt

La energía dU suministrada al inductor durante un intervalo de tiempo infinitesi- mal dt es dU = P dt, por lo que

dU = Li di

La energía total U suministrada mientras la corriente aumenta de cero a un valor final

I es

U

= L L I i di

0

=

2 1 LI 2

(energía almacenada en un inductor)

(30.9)

Una vez que la corriente ha alcanzado su valor final estable I, di dt = 0, y no se

alimenta más energía al inductor. Cuando no hay corriente, la energía almacenada U

es igual a cero; cuando la corriente es I, la energía es

Cuando la corriente disminuye de I a cero, el inductor actúa como fuente que su-

2 LI 2 .

1

ministra una cantidad total de energía igual a al circuito externo. Si interrum-

2 LI 2

1

pimos bruscamente el circuito abriendo un interruptor o desconectando violentamente una clavija de una toma de corriente de pared, la corriente disminuye con mucha rapi- dez, la fem inducida es muy grande y la energía podría disiparse en forma de un arco entre los contactos del interruptor. Esta fem elevada es la analogía eléctrica de la gran fuerza que ejerce un automóvil en movimiento que se estrella contra un muro sólido y se detiene en forma súbita.

CUIDADO
CUIDADO

Energía, resistores e inductores Es importante no confundir el comportamiento

de resistores e inductores en lo que respecta a la energía (figura 30.9). La energía fluye hacia un resistor siempre que una corriente, ya sea estable o variable, pasa a través de él; esta energía se disipa en forma de calor. En contraste, la energía fluye hacia un inductor ideal con resistencia igual a cero, solo cuando la corriente en este último se incrementa. Esta energía no se disipa, sino que se almacena en el inductor y se libera cuando la corriente disminuye. Cuando una co- rriente estable fluye a través de un inductor, no entra ni sale energía.

Densidad de la energía magnética

La energía en un inductor en realidad se almacena en el campo magnético dentro de la bobina, al igual que la energía de un capacitor lo hace en el campo eléctrico entre sus placas. Es posible deducir relaciones para la energía del campo magnético análogas a las que obtuvimos para la energía del campo eléctrico en la sección 24.3 [ecuaciones (24.9) y (24.11)]. Nos centraremos en un caso sencillo: el del solenoide toroidal ideal. Este sistema tiene la ventaja de que su campo magnético se encuentra confinado por completo en una región finita del espacio en el interior de su núcleo. Como en el ejem- plo 30.3, suponemos que el área de la sección transversal A es suficientemente pequeña como para suponer que el campo magnético es uniforme en toda el área. El volumen V encerrado por el solenoide toroidal es aproximadamente igual a la circunferencia 2pr multiplicada por el área A: V = 2prA. Según el ejemplo 30.3, la autoinductancia del solenoide toroidal con vacío dentro de sus bobinas es:

L

= m 0 N 2 A

2 pr

30.9 Resistor en un dispositivo en el que

se disipa energía de manera irreversible. En contraste, en un inductor portador de corriente, la energía almacenada se recupera

cuando la corriente disminuye a cero.

Resistor con corriente i: la energía se disipa.

i

a b
a b

R

Inductor con corriente i: la energía se almacena.

i

a b L
a
b
L

De acuerdo con la ecuación (30.9), la energía U almacenada en el solenoide toroidal cuando la corriente es I se obtiene así:

U =

m 0 N 2 A

2

p r

2 LI 2 = 1

1

2

I 2

1000 CAPÍTULO 30 Inductancia

Aplicación Una erupción magnética en el Sol

Esta composición de dos imágenes del Sol

muestra una eyección de masa coronal, un acontecimiento impresionante en el que unos 10 12 kg (mil millones de toneladas) de mate- rial de la atmósfera exterior del Sol es expul- sado hacia el espacio a una velocidad de 500 km s o más rápido. Estas expulsiones ocurren a intervalos de unas cuantas horas

o algunos días. Las erupciones inmensas son alimentadas por la energía almacenada en

el campo magnético del Sol. A diferencia del

campo magnético de la Tierra relativamente

estable, el campo solar está cambiando de

manera constante, y lo forman con frecuencia regiones de campo inusualmente fuerte (por

lo tanto, la densidad de energía magnética

es inusualmente alta). Una eyección de masa coronal se produce cuando la energía almace- nada en una región es liberada de forma súbita.

almace- nada en una región es liberada de forma súbita. 30.10 La energía requerida para encender

30.10 La energía requerida para encender

la bujía de un automóvil proviene de la energía

del campo magnético almacenada en la bobina de encendido.

del campo magnético almacenada en la bobina de encendido. El campo magnético y, por lo tanto,

El campo magnético y, por lo tanto, esta energía se localizan en el volumen V =

2 prA encerrado por los embobinados. La energía por unidad de v olumen, o densidad de energía magnética, es u = U V:

u

=

U

prA =

2

1

2 m 0

N 2 I 2

1

2p r 2 2

Esto se puede expresar en términos de la magnitud B del campo magnético dentro del

solenoide toroidal. De acuerdo con la ecuación (28.24) en el ejemplo 28.10 (sección 28.7), esto es

por lo tanto,

B

= m 0 NI 2p r

N 2 I 2 2 p r 2

2 = B 2

m

2

0

1

Cuando se sustituye esto en la ecuación anterior de u, se encuentra finalmente la ex- presión para la densidad de energía magnética en el vacío:

B 2

2 m 0

u

=

(densidad de energía magnética en el vacío)

(30.10)

Esta es la analogía magnética de la energía por unidad de volumen en un campo eléc-

trico en el vacío, u =

densidad de energía en el campo magnético de 1.5 T de un escáner de IRM (véase la sección 27.7) es u = B 2 2 m 0 = (1.5 T) 2 (2 * 4 p * 10 -7 T m A) = 9.0 * 10 5 J m 3 . Cuando el material dentro del toroide no es un vacío, sino un material con permea- bilidad magnética (constante) m = K m m 0 , se sustituye m 0 por m en la ecuación (30.10). Así, la energía por unidad de volumen en el campo magnético es

2 1 P 0 E 2 , que se obtuvo en la sección 24.3. Como un ejemplo, la

B 2

2 m

u

=

(densidad de energía magnética en un material)

(30.11)

Aunque hemos obtenido la ecuación (30.11) solo para una situación especial, resulta ser la expresión correcta para la energía por unidad de volumen asociada con cualquier configuración de campo magnético en un material con permeabilidad constante. Para el vacío, la ecuación (30.11) se reduce a la (30.10). En el capítulo 32 usaremos las ex- presiones para la energía de los campos eléctricos y magnéticos, cuando estudiemos la energía asociada con las ondas electromagnéticas. La energía de campo magnético desempeña un papel importante en los sistemas de encendido de los automóviles de gasolina. Una bobina primaria de alrededor de 250 es- piras está conectada a la batería del vehículo y produce un campo magnético intenso. Esta bobina está rodeada por una bobina secundaria con cerca de 25,000 espiras de alambre muy delgado. Cuando es el momento de encender la bujía (véase la figura 20.5 en la sección 20.3), la corriente hacia la bobina primaria se interrumpe, el campo magnético disminuye a cero con rapidez y en la bobina secundaria se induce una fem de decenas de miles de volts. La energía almacenada en el campo magnético se con- vierte en una potente pulsación de corriente que recorre la bobina secundaria hacia la bujía, donde genera la chispa que enciende la mezcla de combustible con aire en los cilindros del motor (figura 30.10).

Ejemplo 30.5

Almacenamiento de energía en un inductor

Ejemplo 30.5 Almacenamiento de energía en un inductor A la industria de generación de energía eléctrica

A la industria de generación de energía eléctrica le agradaría encontrar

formas eficientes de almacenar los sobrantes de energía producida du- rante las horas de escasa demanda, para satisfacer con más facilidad los requerimientos de consumo de sus clientes en los momentos de mucha

demanda. ¿Se podría utilizar un enorme inductor? ¿Qué inductancia se necesitaría para almacenar 1.00 kW h de energía en una bobina que conduzca una corriente de 200 A?

30.4 Circuito R-L

1001

SOLUCIÓN
SOLUCIÓN

IDENTIFICAR y PLANTEAR: Se conoce la cantidad requerida de ener- gía almacenada, U, y la corriente, I = 200 A. Se despeja la autoinduc- tancia L en la ecuación (30.9).

EJECUTAR: Se tiene I = 200 A y U = 1.00 kW h = (1.00 * 10 3 W)

en la ecuación (30.9) y se

(3600 s) = 3.60 obtiene:

*

10 6 J. Se despeja L

L

=

2U

2

1 3.60

*

10 6 J 2

I 2 =

1200 A2 2

=

180 H

EVALUAR: La inductancia requerida es más de un millón de veces ma- yor que la autoinductancia del solenoide toroidal del ejemplo 30.3. Los alambres convencionales que tendrían que conducir 200 A tendrían que ser de un diámetro grande para mantener baja la resistencia y evitar pérdidas inaceptables de energía debidas al calentamiento I 2 R. Como resultado, un inductor de 180 H que usara alambre convencional sería muy grande (del tamaño de una habitación). Un inductor supercon- ductor sería mucho más pequeño, ya que la resistencia de un super-

conductor es igual a cero y podrían usarse alambres mucho más del- gados; una desventaja sería que estos tendrían que mantenerse a baja temperatura para que fueran superconductores, y habría que usar ener- gía para conservar la baja temperatura. Este esquema es impráctico con la tecnología existente.

Evalúe su comprensión de la sección 30.3 La corriente en un solenoide invierte su sentido al tiempo que conserva su magnitud. a) ¿Esto modifica el campo magnético dentro del solenoide? b) ¿Esto modifica la densidad de energía magnética en el solenoide?

30.4 Circuito R-L

Veamos algunos ejemplos del comportamiento de los circuitos de un inductor. Algo

ya está claro: un inductor en un circuito hace difícil que ocurran cambios rápidos en

la corriente, en virtud de los efectos de la fem autoinducida. La ecuación (30.7) revela

que cuanto mayor es la razón de cambio de la corriente, di dt, mayor es la fem autoinducida y mayor la diferencia de potencial entre las terminales del inductor. Esta ecuación, junto con las reglas de Kirchhoff (véase la sección 26.2), nos da los princi- pios necesarios para analizar los circuitos que contienen inductores.

para analizar los circuitos que contienen inductores. ActivPhysics 14.1: The RL Circuit Estrategia para

ActivPhysics 14.1: The RL Circuit

Estrategia para resolver problemas 30.1

Inductores en circuitos

 
Estrategia para resolver problemas 30.1 Inductores en circuitos  

IDENTIFICAR los conceptos rele v antes: Un inductor tan solo es otro elemento de circuito, al igual que una fuente de fem, un resistor o un capacitor. Una diferencia clave es que cuando en un circuito se incluye un inductor, todos los voltajes, las corrientes y las cargas del capaci- tor son, por lo general, funciones del tiempo, no constantes como lo han sido en la mayoría de los análisis de circuitos anteriores. Pero las reglas de Kirchhoff (véase la sección 26.2) siguen siendo válidas. Cuando los voltajes y las corrientes varían con el tiempo, las leyes de Kirchhoff se cumplen en cada instante del tiempo.

2. Repase las reglas expuestas en la Estrategia para resolver proble- mas 26.2. Para obtener el signo correcto de una diferencia de po- tencial entre las terminales de un inductor, recuerde la ley de Lenz y la regla de los signos descrita en la sección 30.2 junto con la ecuación (30.7) y la figura 30.6. En la regla de Kirchhoff de las mallas, cuando se pasa a través de un inductor en el mismo sentido que se supuso para la corriente, se encuentra una caída de voltaje igual a L di dt, por lo que el término correspondiente en la ecua- ción de las espiras es -L di dt. Cuando se va a través de un induc- tor en el sentido opuesto al que se supuso para la corriente, la dife- rencia de potencial se invierte y el término por usar en la ecuación de las mallas +L di dt.

3. Se despejan las incógnitas.

PLANTEAR el problema de acuerdo con los siguientes pasos:

1. Siga el mismo procedimiento descrito en la Estrategia para resolver problemas 26.2 (sección 26.2). Dibuje un diagrama grande del cir- cuito e indique todas las cantidades, tanto las conocidas como las desconocidas. Aplique a continuación la regla de los nodos para ex- presar las corrientes en términos del menor número de cantidades posible.

2. Determine cuáles son las incógnitas.

EVALUAR la respuesta: Compruebe que su respuesta sea congruente con el comportamiento normal de los inductores. De acuerdo con la ley de Lenz, si la corriente a través de un inductor está cambiando, su respuesta debe indicar que la diferencia de potencial entre las termi- nales del inductor se opone al cambio.

EJECUTAR la solución como sigue:

 

1.

Al igual que en la Estrategia para resolver problemas 26.2, apli- que la regla de Kirchhoff de las mallas a cada espira presente en el circuito.

 

Crecimiento de la corriente en un circuito R-L

A partir del análisis del circuito que se ilustra en la figura 30.11, podemos aprender va-

rias cosas fundamentales acerca del comportamiento de un inductor. Un circuito que in- cluye tanto un resistor como un inductor, y tal vez una fuente de fem, se llama circuito R-L. El inductor ayuda a impedir los cambios rápidos en una corriente, lo que puede ser útil si se requiere una corriente estable y la fuente externa tiene una fem fluctuante.

1002 CAPÍTULO 30 Inductancia

30.11 Un circuito R-L.

Al cerrar el circuito S 1 se conecta la combina- ción R-L en serie con una fuente de fem E.

E + S 1 ab c R L i S 2
E
+
S
1
ab
c
R
L
i
S
2

Al cerrar el interruptor S 2 al mismo tiempo que se abre S 1 se desconecta la combinación de la fuente.

El resistor R puede ser un elemento de circuito individual, o ser la resistencia de los em- bobinados del inductor; todo inductor de la vida real tiene cierta resistencia a menos que esté hecho de alambre superconductor. Al cerrar el interruptor S 1 , se conecta la combi- nación R-L a una fuente con fem constante E. (Suponemos que la fuente tiene resisten-

cia interna igual a cero, por lo que el voltaje terminal es igual a la fem).

Suponga que, en un principio, ambos interruptores están abiertos, y luego, en cier-

to momento inicial t = 0 se cierra el interruptor S 1 . La corriente no puede cambiar súbitamente de cero a algún valor final porque di dt y la fem inducida en el inductor

serían infinitas. En vez de ello, la corriente comienza a crecer con una razón que solo

depende del valor de L en el circuito.

Sea i la corriente en cierto momento t después de que se cerró el interruptor S 1 , y sea di dt su razón de cambio en ese instante. La diferencia de potencial v ab a través

del resistor en ese momento es

v ab

=

iR

y la diferencia de potencial v bc a través del inductor es

v bc =

L di

dt

Observe que si la corriente va en el sentido que se indica en la figura 30.11 y en aumento, entonces tanto v ab como v bc son positivas; a está a un potencial mayor que b, que a la vez está a un potencial más elevado que c. (Compare las figuras 30.6a y 30.6c). Aplicamos la regla de Kirchhoff de las mallas, comenzando en la terminal negativa y avanzando en sentido antihorario alrededor de la espira:

E -

iR

- L di dt

=

0

(30.12)

Se despeja di dt y se encuentra que la razón de aumento de la corriente es

di

E

-

iR

= E

L

R

L i

-

dt

L

=

(30.13)

En el instante en que el interruptor S 1 se cierra por primera vez, i = 0 y la caída del potencial a través de R es igual a cero. La razón de cambio inicial de la corriente es

30.12 Gráfica de i contra t para el creci-

miento de la corriente en un circuito R-L con una fem conectada en serie. La corriente final

es I = E R; después de una constante de tiempo

t , la corriente es 1 - 1 e de este valor.

El interruptor S 1 se cierra en t 5 0. E + S 1 R
El interruptor S 1 se cierra en t 5 0.
E
+
S 1
R
L

I 5

i

i E R t ( 1 ) I 1 2 e t O t 5
i
E
R
t
(
1
)
I 1 2
e
t
O
t 5 t 5 L
R

dt b inicial

a di

= E

L

Como se esperaba, cuanto mayor es la inductancia L, con más lentitud aumenta la co- rriente. Conforme aumenta la corriente, el término (R L)i en la ecuación (30.13) también

aumenta, y la razón de incremento de la corriente dada por la ecuación (30.13) se hace cada vez más pequeña. Esto significa que la corriente se acerca a un valor final I

de estado estable. Cuando la corriente alcanza ese valor, su razón de incremento es

igual a cero. Entonces, la ecuación (30.13) se convierte en:

a

dt b final

di

=

0

=

E

L

I = E

R

-

R

L I

e

La corriente final I no depende de la inductancia L; es la misma que se tendría si solo

se conectara la resistencia R a la fuente con fem E.

La figura 30.12 muestra el comportamiento de la corriente como función del

tiempo. Para obtener la ecuación de esta curva (es decir, una expresión para la co- rriente como función del tiempo), se procede igual que para el capacitor en proceso

de carga, en la sección 26.4. En primer lugar, se reordena la ecuación (30.13) para que

adopte la forma:

di

=

i - 1 E > R 2

- R

L dt

30.4 Circuito R-L

1003

Esto separa las variables, con i en el lado izquierdo y t en el derecho. Después se inte- gran ambos lados, cambiando el nombre de las variables de integración a i¿ y t¿ para utilizar i y t como límites superiores. (El límite inferior para cada integral es cero, lo que corresponde a una corriente igual a cero en el momento inicial t = 0). Se obtiene:

L i

0

di¿ - 1 E> R 2

i¿

ln a i

- 1E > R 2

- E > R

b

=

=

-

R

L t L

0

- R

L t

dt¿

A

continuación se aplica la función exponencial a ambos lados y se despeja i. Se dejan

al

lector los detalles de la solución; el resultado final es

i = E

R

11 - e - 1 R > L 2t 2

(corriente en un circuito R-L con fem)

(30.14)

Esta es la ecuación de la curva de la figura 30.12. Derivando la ecuación (30.14), se

obtiene:

di

dt

=

E

L

e - 1R > L 2 t

(30.15)

En el momento t = 0, i = 0 y di dt = E L. Conforme t S q, i S E R y di dt S 0, como se había pronosticado. Como se muestra en la figura 30.12, la corriente instantánea i primero aumenta con rapidez, luego con más lentitud, y se acerca al valor final I = E R en forma asin- tótica. En un tiempo igual a L R, la corriente ha subido a (1 - 1 e), o el 63% de su valor final. De esta forma, la cantidad L R es una medida de la rapidez con que la co- rriente se aproxima a su valor final; esta cantidad se llama constante de tiempo del circuito, y se denota con t :

R

t = L

(constante de tiempo para un circuito R-L)

(30.16)

En un tiempo igual a 2t , la corriente alcanza el 86% de su valor final; en el tiempo 5 t llega al 99.3% y en 10t llega al 99.995%. (Compare esto con el análisis realizado en

la sección 26.4 para la carga de un capacitor con capacitancia C conectado en serie

con un resistor de resistencia R; la constante de tiempo para esa situación fue el pro-

ducto RC). Las gráficas de i contra t tienen la misma forma general para todos los valores de L. Para un valor dado de R, la constante de tiempo t es mayor para valores más grandes de L. Cuando L es pequeña, la corriente aumenta con rapidez hasta su valor final; cuando L es grande, crece con más lentitud. Por ejemplo, si R = 100 Æ y L = 10 H,

 

L

10 H

= 0.10 s

t =

R

=

100 Æ

y la corriente se incrementa al 63%, aproximadamente, de su valor final en 0.10 s.

(Recuerde que 1 H = 1 Æ s). Pero si L = 0.010 H, t = 1.0 * 10 -4 s = 0.10 ms, y el cre-

cimiento es mucho más rápido.

Las consideraciones acerca de la energía brindan una perspectiva adicional sobre

el comportamiento de un circuito R-L. La rapidez instantánea con la que la fuente en-

trega energía al circuito es P = E i. La rapidez instantánea con que se disipa energía en

el resistor es i 2 R, y la rapidez con que se almacena energía en el inductor es iv bc =

Li di dt [o, en forma equivalente, ]. Cuando se multiplica

1

d > dt 2 A 2 Li 2 B = Li di > dt

1

la ecuación (30.12) por i y se reordena, se encuentra que

E

i

=

i 2 R

+

Li di

(30.17)

 

dt

De la potencia Ei suministrada por la fuente, la parte (i 2 R) se disipa en el resistor, y la parte (Li di dt) se emplea en almacenar energía en el inductor. Este análisis es aná- logo por completo al análisis de la potencia para un capacitor en proceso de carga, que

1004 CAPÍTULO 30 Inductancia

Ejemplo 30.6

Análisis de un circuito R-L

Inductancia Ejemplo 30.6 Análisis de un circuito R-L Un sensible dispositivo electrónico con resistencia R =

Un sensible dispositivo electrónico con resistencia R = 175 Æ va a co- nectarse a una fuente de fem (de resistencia interna despreciable) por medio de un interruptor. El dispositivo está diseñado para que opere con una corriente de 36 mA, pero, para evitar que sufra daños, la co- rriente no debe exceder de 4.9 mA en los primeros 58 m s después de cerrado el interruptor. Por lo tanto, un inductor se conecta en serie con el dispositivo, como se muestra en la figura 30.11; el interruptor en cuestión es el S 1 . a) ¿Cuál es la fem E que debe tener la fuente? Su- ponga que la resistencia interna es despreciable. b) ¿Qué inductancia L se requiere? c) ¿Cuál es la constante de tiempo t de este circuito?

SOLUCIÓNc ) ¿Cuál es la constante de tiempo t de este circuito? IDENTIFICAR y PLANTEAR: Este

IDENTIFICAR y PLANTEAR: Este problema tiene que ver con el aumen- to de la corriente en un circuito R-L, por lo que aplicaremos las ideas de esta sección. La figura 30.12 indica que la corriente final es I = E R. Se nos da R = 175 Æ, así que la fem está determinada por el requisito de que la corriente final sea I = 36 mA. El otro requerimiento es que la corriente no exceda de i = 4.9 mA en t = 58 m s; para satisfacer esto, se emplea la ecuación (30.14) para la corriente como función del tiem- po, y se despeja la inductancia, que es la única incógnita. Después, la ecuación (30.16) da la constante de tiempo.

EJECUTAR: a) Al despejar E de I = E R:

E

= IR

=

1 0.036 A 21175 Æ 2 = 6.3 V

b) Para encontrar la inductancia requerida, se despeja L en la ecua-

ción (30.14). En primer lugar, se multiplica por (-R E) y luego se suma 1 en ambos lados, con lo que se obtiene:

1

-

iR

E

=

e - 1R > L2t

Entonces se toman los logaritmos naturales en ambos lados, se des- peja L y se sustituyen los valores:

L

 

- Rt

 

=

ln1 1

- iR > E 2

 

- 1 175 Æ 2158 * 10 -6

s

2

 

=

ln3 1

-

1 4.9 *

10 -3

A

21175 Æ 2>16.3 V 24 = 69 mH

c) De acuerdo con la ecuación (30.16),

t = L

=

69 *

10 -3 H

R 175 Æ

= 3.9

*

10 -4 s

= 390 ms

EVALUAR: Observe que 58 m s es mucho menos que la constante de tiempo. En 58 m s la corriente crece de cero a 4.9 mA, una fracción pequeña de su valor final de 36 mA; después de 390 m s, la corriente es (1 - 1 e) de su valor final, es decir, alrededor de (0.63)(36 mA) = 23 mA.

30.13 Gráfica de i contra t para el decai-

miento de la corriente en un circuito R-L. Después de una constante de tiempo t, la corriente es 1 e de su valor inicial.

R L i
R
L
i

S 2

i El interruptor S 2 se I 0 cierra en t 5 0. t I
i
El interruptor S 2 se
I
0
cierra en t 5 0.
t
I
0
e
t
O
t 5 L
R

Decaimiento de la corriente en un circuito R-L

Ahora supongamos que el interruptor S 1 en el circuito de la figura 30.11 ha perma- necido cerrado por un tiempo y la corriente ha alcanzado el valor I 0 . Se reinicia el cronómetro para redefinir el tiempo inicial, se cierra el interruptor S 2 en el momento t = 0, con la batería puesta en derivación. (Al mismo tiempo, se debe abrir S 1 para que

no se arruine la batería). La corriente a través de R y L no se reduce a cero de manera

instantánea, sino que decae con lentitud, como se ilustra en la figura 30.13. La ecuación de la regla de Kirchhoff de las mallas se obtiene de la ecuación (30.12), con

solo omitir el término E . Invitamos al lector a que siga los pasos del análisis anterior

y demuestre que la corriente i varía con el tiempo de acuerdo con

i = I 0 e - 1 R> L 2t

(30.18)

donde I 0 es la corriente inicial en el momento t = 0. La constante de tiempo, t = L R,

es el tiempo para que la corriente disminuya a 1 e, alrededor del 37%, de su valor

original. En el tiempo 2t ha disminuido al 13.5%, en el tiempo 5t al 0.67%, y en 10t

al 0.0045%.

La energía necesaria para mantener la corriente durante este decaimiento provie-

ne de la energía almacenada en el campo magnético del inductor. En esta ocasión,

el análisis detallado de la energía es más sencillo. En vez de la ecuación (30.17) tenemos

0

=

i 2 R

+ Li di dt

(30.19)

En este caso, Li di dt es negativo; la ecuación (30.19) demuestra que la energía alma- cenada en el inductor disminuye con una rapidez igual a la rapidez de disipación de la energía i 2 R en el resistor. Toda esta exposición debe parecer familiar al lector, pues la situación es muy pare- cida a la de un capacitor que se carga y descarga, lo que se estudió en la sección 26.4. Sería buena idea comparar esa sección con nuestro análisis del circuito R-L.

Ejemplo 30.7

Energía en un circuito R-L

Ejemplo 30.7 Energía en un circuito R-L 30.5 Circuito L-C 1005 Cuando la corriente decae en

30.5 Circuito L-C

1005

Cuando la corriente decae en un circuito R-L, ¿qué fracción de la ener- gía almacenada en el inductor se ha disipado después de 2.3 constantes de tiempo?

SOLUCIÓN
SOLUCIÓN

IDENTIFICAR y PLANTEAR: Este problema concierne al decaimiento de la corriente en un circuito R-L, así como a la relación entre la corrien- te en un inductor y la cantidad de energía almacenada. La corriente i en cualquier momento t está dada por la ecuación (30.18); la energía almacenada que se asocia con esta corriente está dada por la ecuación (30.9), U = Li 2 .

1

2

EJECUTAR: De acuerdo con la ecuación (30.18), la corriente i en cual- quier momento t es

i = I 0 e - 1 R > L 2 t

La energía almacenada en cualquier momento se obtiene sustituyendo

esta expresión en U =

U =

2

Li 2 :

1

2 LI

1

0

e -2 1 R > L 2 t = U 0 e -21 R > L 2t

2

donde , U 0 =

t = 2.3 t = 2.3L R, se tiene

1 2 Li 0 2 es la energía en el momento inicial t = 0. Cuando

U = U 0 e -2 12.3 2 = U 0 e -4.6 = 0.010U 0

Es decir, permanece solo el 0.010, o 1.0%, de la energía almacenada inicialmente en el inductor; el 99.0% restante se ha disipado en el resistor.

EVALUAR: Para tener una idea de lo que significa este resultado, consi- dere el circuito R-L que se analizó en el ejemplo 30.6, para el que la constante de tiempo t es 390 m s. Con L = 69 mH e I 0 = 36 mA, tene-

mos

De

0.069 H 210.036 A 2

U 0 =

1

2 LI

0

2

=

1

2

1

2

= 4.5

*

10

-5

J.

esta, el 99.0%, o 4.4 * 10 -5 J, se disipa en 2.3(390 m s) = 9.0 * 10 -4 s = 0.90 ms. En otras palabras, este circuito puede perder casi toda su energía en 0.90 ms; por lo tanto, el tiempo mínimo para un ciclo com-

pleto de encendido y apagado es de 1.8 ms. Para muchos fines, se requiere un ciclo de tiempo aún más corto, por ejemplo, en las redes

de conmutación rápida para telecomunicaciones. En esos casos se ne-

cesita una constante de tiempo t = L R.

Evalúe su comprensión de la sección 30.4

signos algebraicos de las diferencias de potencial v ab y v bc cuando está cerrado el interruptor S 1 y abierto el S 2 ? i. v ab 7 0, v bc 7 0; ii. v ab 7 0,