Sei sulla pagina 1di 50
PAIDOS CONTEXTOS “Titlos publicados: LE Dil M, Wen Nae. mi in cai 22 Pion nor rin BE SLA Soe meer qe pen cre ands Tory Bl ple anes Ste be aba ons Lge re Lakme der ior on Hn pe. ‘tan isd gers Seta rs es tain se cae aed mtr Bisco Kings ser sled Teor Cat Ein na i mosreadet ee ended fone ls “Kunad, Por ud creme, ise Le el pon i edi ail. be dl eta imo Tenn pila pe SANS ig’ Sate sera icine SF Ne Re lle dr rept deters SPE ee pg lear ost Beiter 2 Sent pein el amor SEL Dior: Pena yer BE Rooms Pareles? Be eats BN ar Pn gr ry jada apis waz4 eRatey; RESRES EY BYSRESRIREE: Eons note ame ell Edom eee cEE pacman " Seed nar, Todo cl placer er mio Dae Spelled ependamene ANDRE COMTE-SPONVILLE LA FELICIDAD, DESESPERADAMENTE a PAIDOS WD “il ria Le Boab dsréxet ‘Pubes en na en 0, por Eeon Pl Fes, Nanct “adc de Frigue Fel Gomes abies de Mao Esler © Eikion Pins Fess 8 tool del tedacrn, oq Foes Goose 8 Joot dene lr eee om cans Bone Par bene 8A Meso ca 92-oxb8 Barcone laos SAIC, Defeee 999 Bono Aes Mp/inoenenincnn Iss 54.95.1950 Dept pi 0209/2001 Inprov en Huope SL, ELS 0 Bale pn en Ean - Pinte a Ss El siguiente texto ex l tranerpcén,revisaday ‘coregid pore autor, dela conferencia — el debate posterion~ que André Comte Sponvlle Pronuncié el 18 de octubre de 1999 eel marco de los Landis Philo del Pano‘ceal de Bouguenate (44340) ‘Sumario La felicidad, desesperadamente u La felicidad falda o las earmpas dela esperanea a Tl. Critica dela esperanza ola felicidad nace 37 TL La felicidad desesperante: una sabiduria dela desesperacién, la felicidad yelamor B Preguntas a André Comte Sponville a La felicidad, desesperadamente Asi que hablaré de la felicidad... Ante un tema como éste, he de confesar que me encuentro divide ‘entre dos sensaciones opuestis. Primero, una sensa ‘én de evidenca, ncaa detvilidad, porque la fei- ‘idad, casi por definicién, interesa 2 todo el mundo (acuéedense de Pascal: «Tados os hombres buscan la manera de ser flces Esto no tiene excepcién.. Es motivo de todos los acts de todos ls hombres, basta Loccencial es no mentiry, antes, no mentire. No ‘mentrse sobre la vida, sobre uno mismo, sobre la felicidad, ¥ porque no quisiera mente he adoptada cf siguiente plan. Ea un primer momento, trataré de comprender por qué no somos felics,o tan poco, 0 tan mal o tan excepeionalmente: es To que lamaré le Jeicidad falda 0 ls trampas de le esperanca. En un ‘segundo momento, afin de tratar de salir de eta team: a expondr€ una cca del esperanza, que desembo- ‘x en lo que lamaré la felicidad en acto. Por sim, ‘en un tereer momento, que podria llamarse la fli ded desesperadamente, erminaré evocando lo que podria ser una sabiduria de le desesperaci, en un Sentido que precisuté, que tambien sera tna sid sia dela felicidad, de la acca y del amor. I La felicidad fallida o las trampas de la esperanza Por qué es necesara la sabiduria? En el fondo, podrian hacerme, 0 hacers, esa pregunta. 2Nece Stamos sabidura? Le tradicién contesta que si, pero qué nos demuestra que tiene azén? Nuestra des tricia, Nuestra isaisfaccén, Nuestra angusta. 2Por {906 es necesaria la sabiduria? Porque no somes fel ces. Sien esta sala Jos hay que son plenamente fli css s evidente que no tengo nada que aportares, al ‘menos ss felicidad s una felicidad en la verdad: son nis sbios que yo. Les autorizo de buen grado a aban- ddonar la sala. Pero gpor qué habrian venido? .” Esta cfecie no es una ciencia en el sentido moderno del término. Es mis bien un arte 0 tun aprendizae e trata de aprender a vivir; solamen- teesto es filosotar de verdad." ‘Aprendera vivir? De acuerdo, Pero entonces no podemos evar el vero de Aragoo, bellamente popu Iarizado por Brassens «El tiempo de aprender a vivir yaces demasiado tarde...» Cuando era profesor de Zerminale, durante aque Ila famosa primera clase del afio en que habia que cexplicar a los alumnos qué era la Filosofia, citaba a ‘menudo la definicin de Epicuro con la que he ini- dado esta conferencia, y también el verso de Aragon “El tiempo de aprender a vivie ya es demasiado tarde...» (atin no sabia que una idea vecina se en cuenta en Montaigne: «Nos ensedan a vivir cuando la vida ya ha pasado.” ¥ les decia: «Ast es, filosofar sinve para aprender a ive, si puede ser, antes de que sea demasiado tarde, antes de que sea defintiearen tetarde», Por iltimo, aadia, con Epicuro, que, para flosofur, nunca sees «demasiado viejo ni demasiado 10. pie 1110 1, Vein Bra 26 os fsa a que nos ens a vise 12” ar, 126 pg. 163 Laveen de Mortage es sos gene y menor sombrs que ade Aragn: so guice ‘Shun ue ct enor no enti lois Sede nce “Lica eclares haba coed aia sts de Hepa Ife de Antler re ls tomplane 2% amen, sepa joven» puesto. que munca es demasiado tatde ni .2Y cuando el desc esas fecho? Ya no abtengo surimiento, puesto que ya 20 hay carencia. No obteng felicidad, poesto que ja no hay deseo. Obtengo lo que Schopenhauer lla aburimionto, que cx a ausencia de fiidad col lugar mismo de su presencia espera Decamos «Qué fz eras. ¥ tan pronto el 00 se reali, {somes desgraciados, como se relza,yno por allo Somos fess noe aburimos o deseamoe oct oss De hla frae que anunciaba, que resume tan tte mente lo esencal «La vida osc, como un pend, el door al hastion * Sufrimiento porque deseo lo cu bo tengo y sult ex caenca:aburimiono porgue tengo lo que dese cv istant ya no deseo. ‘George Berard Shaw deca que ebay dos cai teofes en la existencia: la primera, cuando nuestros deseos no son stisfechor; la segunda, cuando lo sone. Fratracin odecepisn Sufrimientoo abur Iniento. Inanicin o inanidad. Es cl mundo del Belesastés:anidad de vanidades, odo vanidadn 22 El mundo como solid 9 eresentaite, WV, 57 Basehonn, Oi, 985 pi 130 34 1 iuepen, nserouoiAee Porque el deseo es carenci, y en la medida en que es carencia, la felicidad se nos escapa neces smente. Es lo que llamo «las teampas de la espe ranzay, siendo la esperanza la carencia misma —lo recomaré mis adelante— en el tiempo y en la igno- rancia. Sélo esperamos lo que no tenemos. Traten, para comprobarlo, de esperar a estar sentados. Slo ‘speramos lo que no tenemos, y por es0 somos ta to menos felices cuanto més esperamos el devenir, Siempre estamos separados de la felicidad por la ‘era si fuese feel». Por lo tanto, c= imporible que lo sea alguna vez, puesto que no deja de esperar el devenir. También Pascal; con un genio al menos comparable, lo resume a su manera en los Pens ‘mientos. Se trata de un fragmento de unas veinte lineas, dedicado al iempo, Pascal explica que no se vive nunca para el presente: se vive un poco para el pasado, explica, x, sobre todo, mucho, mucho para cl futuro. El fragmento se termina con estas pala bras: «De esta manera no vivimos nunca, peta espe ‘amos vivir 3, estando siempre dispuestos a ser fl ‘es, ¢s inevitable que no lo seamos nunca” 2, Pent, 7-172, ease ambien a ocr «Ca oe Romnern, de disoe de 105 (pig: 270 dee ein i amma rane By Qu hace? {Cm evar ecco del fs trcony cl abutinicr, de la esperar yl Se oe ibe En rier lg >, Hs vats stg poses En pier lg vide dttcomo cee Psa Perce ip dae tecn accra Hagaos come ede men Sajnos gue someon qc to non dv toy, nue gue no minoss: Nowe deed tn ele, Ese eae noflwtica, puso gu eo Sosa setmta preceamene dene fags 5, Semis poole equ lane Fiptaca tine dc openness ee, Ter dal snc eae ele, ge tds ies anes se conscan de haber perics on a espera de qu anal semana ue ene. St tstoles aya viv sexo qlee slo epoch Perot ver ind tc condemn questo no coe tye un voi a mene an a sbi a erces eg prolonge a precedente pero > cambiand dene Ya mo sertaade ina haa ci Scan, de epermea cn expres, se mds bien de unt, ono dra Cams a ua cpeane abo tas lipo, que no se consider srepble deer Tafa, Seu col Limcgraen 1965; pig 33d rd ce) El mundo tan ingult ac 20 pemamoe i aun la Sida presence yl sttane ue rime. ing ene gu re mos. De roee que scrpieesamos en lead deve el Ferro sunca en el de vied aor. Y tabi lege 10 18-25 dels Pomcer«aperamor geass eser no ‘que defredada en esta scsi oo el t,o ace {fea no saisiceros mance el presets, ln expsiaceor ‘ret y de dsgraca en der ne fa hale occ 36 Laren, oeSrEADNETE defraudada (puesto que sino hubiese vida después de fa muerte, no habria nadie para advertrlo). En el fondo, es la estrategia de Pascal. EI mismo Paseal que explica tan bien que «estande siempre dispues: tos a ser feces, es inevitable que no lo seamos ‘nunci>, también esr, en otzo fragmento de sus Pensamientos, que «no bay mis bien en esta vida que la esperanza de ota vidi." Es el salto rligioto: csperar la felicidad después de la muerte. O, en t&r ‘minos tolégicos, pasar dela esperanza (como pasién) a la espera (como virtud telogal, pues tiene a Dios por objeto). Era estratega tiene su carta de nobleza filosfica... También es preciso tener fe, y ustedes saben que no la tengo. O estar dispuesto a jugarse la vida, como dita Pascal, y me niego a ello: el pensa imicnta debe someterte ¢ lo mis verdadero, o a lo ns verosimil, y no elo més ventajoso PPorlo tanto, he tenido que tratar de inventar, 0 de reinventar, ota estratega. Yano el olvdo nila diver ‘én, tampoco la huida hacia adelante de esperanza en ‘esperanza, nitampoco el salto a una esperanza abso: lute, sino, al contraro, um intento de tratar de ibe ramos de ese ciclo de la esperanza y la deepen, de la angustia ye aburtimiento, uo intent, puesto que toda esperanza es siempre defraudada, de tratar de liberamos de a misma esperanza, Exto me conduce a mi segundo punto 24, Ponds, 27194. Vee win ono arumesto ela cpus ene pment 118233. I Critica de la esperanza, o la felicidad en acto Contando con tan poco tiempo, no tiene sentido hacer historia de la filosfia ni penetcar come habia que hacerlo en el pensamiento de cada uno de los autores que aeabo de evocar Permitanme, para ir Aeprisa, que los tome conjuntamente, en bloaue, y forzosamente, de un modo un poco brusco, A pera sdetoda la admiracion que siento por ells, me parece {que Platén, Pascal, Schopenhauer o Sate se pasar tun poco de rosca, como se dice familiarmente, No somos tan desgraciados. Que seamos menos felices defo que los otros ereen 6 de lo que fingimos sero, ppodemos entenderlo; pero no, en mi opinién, o en todo caso no siempre, que seamos tan desgraciados como deberiamos serlo si Platén, Pascal, Scho- ppenhauer 0 Sartre tuviesen r2z6n a pesar de todo. Porque, entre In felicidad esperada («iQue feliz seria i...) yla felicidad falda, o, en otras palabras, enire I esperanza y la decepciéa, entre el sutimien: toyel aburrimionto, hay una © dos pequenas cosas Gee, «que Platn, Pascal, Schopenhavery Sartre olviden, 0 cuya importancia subesiman gravemente. Estas dos equchas cosas son el placer yl alge 1 Bora bie: zevinderhay plier? ZCili bay Sega? Hay placer, y hay alegria, cuando deseamos To que tenemos, lo ge hacemos, lo que ex hay pa cer, ay alegra, endo deseamos lo que no nos fala Dicho de otro modo, bay placer y bay alegri, todas lat eeces que Plate se ques,” Wo eal no ‘ertodhvirani refuticién deFphatonise= cannes demuestra que el place ola agra tienen eazén?—, pero cre, a peat de todo, una fuerte motvacion para no ser platénico 0 para resitr a Plan, ‘Algunos ejemples Si etuviesen dando un paseo por el campo, hci se mucho calor tviera sed, no pensiran: «Qué felis seria si patie beber una cerveza bien fia» no son ingenuos hasta tl punto—, sino: «Que pa centro seria beber tna cerveza bien fas. Eo un recodo del cain, can con una went: es sven una cerveza bien fia. Empiczan a bebera.. ¥lasombra ddeSchopeahaver sarc les ssurr al oda «Puss fi Jos, no es mis que eso... La misma cerver, tan Aeseable tanto que te flab, e agai que ya te abv: sewn. Le responden: «De ningin modo, iis! Qué bueno es beber una cerveza bien fra cuando se tiene sed» 25. Al meno el Plat de E ongure, pare que nose puede deen is qu do gue no es atl reeen e ‘sc lo gue noe fa, Sn rl dl od ol place, lin Ices sn embargo uniparlaldtings lcres