Sei sulla pagina 1di 62

Todo lo que quiere para Navidad es ¿ser un papá?

Cora Reynolds y su bebé fueron abandonados por su ex , son desalojados y están desamparados para Navidad. No hay nadie a quien acudir y la salvación está a miles de kilómetros de distancia. Una tormenta de nieve inminente amenaza la vida de su hija y ella no puede darse el lujo de permitirlo.

Ella debe actuar ahora.

Cora siempre ha hecho todo según las reglas, pero la desesperación ha cambiado su realidad y hará todo lo posible para proteger a su bebé. Incluso si eso significa quebrar la ley.

Joseph Stone, guardia de seguridad y shifter oso, cree que está feliz con su vida solitaria. Le gusta la sencillez de su rutina, disfruta de la seguridad que le brinda.

Pregúntale a cualquiera: no necesita ni quiere cambiar.

Pero una noche de tormenta un intruso altera el equilibrio de su mundo. Él está acostumbrado a lidiar con los ladrones de tiendas, pero este robo está lejos de la norma.

Ahora con un bebé llorando en sus brazos, Joseph se queda pensando en algo que nunca antes había considerado. ¡Paternidad!

con un bebé llorando en sus brazos, Joseph se queda pensando en algo que nunca antes
Esta traducción ha sido hecha sin fines de lucro alguno. Reconocemos todos los derechos a

Esta traducción ha sido hecha sin fines de lucro alguno. Reconocemos todos los derechos a su respectivo autor/a.

No pretendemos socavar dichos derechos y los incitamos a comprar los libros aunque fuere en su idioma original para que los escritores puedan seguir maravillándonos con su talento.

No apoyamos paginas generadoras de publicidad por lo tanto no autorizamos el uso de las traducciones para generar clicks en busca de una compensación monetaria.

Traducimos por amor a la lectura no lucramos con ella.

Para mas información sobre lo que hacemos: lecturas.sigma@gmail.com

por amor a la lectura no lucramos con ella. Para mas información sobre lo que hacemos:

Capítulo 1

Cora

Por favor, deténgase. ¡Es Navidad!

Otra pila de ropa aterrizó junto a los dos regalos escasamente envueltos en la triste excusa de jardín delantero. Era sólo una pequeña franja de hierba seca, pero había sido mío, bueno, nuestro en realidad. Un lugar donde el bebé podía jugar y gatear alrededor mientras me sentaba y miraba. Un par de minutos con el sol en mi cara donde podía soñar que todo estaba bien en mi mundo. Pero ahora la hierba había desaparecido cubierta de la ropa que había lavado ayer. Las monedas que había ahorrado y reunido haciendo trabajos ocasionales para la anciana cruzando la calle para hacer el lavado se habían desperdiciado, ido por el desagüe. Los mamelucos y mis camisetas estaban cubiertos de suciedad. Mis bragas ondeaban en el viento, y fui a arrebatárselas, con el bebé en un brazo, y el otro tratando desesperadamente de conservar mi dignidad. Pero era demasiado tarde, la gente ya estaban mirando.

Por favor, dame una semana más. El volverá. Lo prometo.

El Sr. Buckley, no era alguien que fuera conocido por su lado suave, pisoteo a través de la puerta abierta de nuevo. Sus rechonchos brazos estaban llenos con el resto de mis pertenencias, ropa todavía en sus perchas que había arrancado del guardarropa que pasé horas construyendo. Hunter no había estado ahí para ayudarme, y seguro que él no estaba aquí ahora. No podría contar con él para nada, y sin embargo todavía esperaba que volviera y me ayudara con el desastre en el que nos dejo.

No puedes prometer nada de eso. ¿Hunter se fue, hace ocho semanas? No va a volver. ¡Y no me has pagado una maldita cosa!

Lo puedo conseguir. De alguna manera, yo lo haré. No haga esto. No nos eche a la

calle.

has pagado una maldita cosa! — Lo puedo conseguir. De alguna manera, yo lo haré. No

Lo mire a los ojos, suplicando con ellos, tratando de mantenerlo en el lugar y que cambiara de opinión antes de que pudiera volver a la pequeña casa y continuar su misión de destrozar mi vida en pedazos.

Cora, mi decisión es definitiva. ¿Yo te di un aviso la semana pasada, tienes el dinero? No, no lo tienes. Tengo facturas propias que pagar. No puedo dejar que aprovechados se asienten en una buena casa. ¡Sabes que no soy una aprovechada! Sabes que he estado intentando conseguir trabajo cuando puedo, pero nunca es suficiente… Apenas estoy comiendo.

Lo había intentado en todas partes para conseguir un trabajo, salvo la venta de mi propio cuerpo. Yendo de puerta en puerta a todos y cada una de las tiendas en la ciudad, no quedaba ninguna que ya no hubiera abordado antes. Pero fue inútil, no hay puestos de trabajo. Los propietarios estaban en aprietos debido a la gran cadena de supermercados que ha abierto en una ciudad cercana, acaparando sus clientes. Sólo la época del año mantuvo sus pequeñas empresas a flote.

Sintiéndome desesperada, he caminado las diecisiete millas a la tienda grande esperando que tuvieran algo para mí. Pero yo no era la única que había tenido esa idea. Todos habían sido contratados en preparación para la temporada de Navidad, y no había ni un trabajo de limpieza.

Cora.

—¿Por favor, piense en el bebé… O, al menos, puede por favor esperar hasta después de Navidad? Entonces si no puedo conseguir el dinero me iré voluntariamente.

Murmullos procedían de la reunión de vecinos metiches viendo una novela de la vida real desarrollándose en la puerta de su casa. Traté de no hacer caso de ellos, trate de mantener mi cabeza en la tarea de ganar la voluntad del Sr. Buckley, pero no podía aguantar más. Mi fuerza estaba desapareciendo bajo el escrutinio de sus miradas. El bebé empezó a llorar, su pequeño labio temblando en primer lugar antes de que ella empezara a retorcerse, y mis propios ojos comenzaron a picarme con lágrimas. Si no está de acuerdo en dejarnos quedarnos unas semanas más, estaremos realmente en problemas, no tenemos donde ir…

Si no está de acuerdo en dejarnos quedarnos unas semanas más, estaremos realmente en problemas, no

¿Por favor? , Agregué de nuevo, con la esperanza de que un último intento lo empujara hacia el borde para permitirnos quedarnos. Sólo unas pocas semanas después de todo. ¿Realmente tenía una cola de gente haciendo cola para alquilar esta desvencijada casa de dos dormitorios en las afueras de una ciudad sin salida? No era como si el lugar fuera una metrópolis bulliciosa. Lejos de ahí. Era un pequeño lugar tranquilo, eclipsado por la Cordillera, prácticamente en el borde de la nada, sin ni siquiera un cine a su nombre, tenias que pasar dos ciudades para ello. Independientemente, no era como si hubiera tenido el tiempo o el dinero para ir al cine, era un lujo que no podía permitirme.

He tomado mi decisión, Cora. Realmente lo siento, pero esta es la forma en que tiene que ser.

La rabia logro encontrar su camino a través de los sentimientos de impotencia y horror en lo que mi vida se había visto envuelta. ¿Cómo podía ser tan cruel? Tres días antes de Navidad e iba a poner a una madre soltera y su bebé de cuatro meses en la calle. Nos congelaremos hasta la muerte.

¡No lo sientes! No te ves como si te importase. Parece que estás disfrutando esto. ¡El desalojo de una madre y su hijo unos días antes de la navidad, bastardo! Grite, sorprendentemente el bebé aún más, haciéndose eco de mi grito. Pero yo estaba llorando, incapaz de detener las lágrimas. ¿No entiendes?¡No tengo a dónde ir! No tengo dinero para llegar a la otra mitad del país. No me hizo caso y siguió vaciando la casa.

Hubo un par de exclamaciones de mis vecinos por mi pequeño exabrupto, y me di la vuelta, la ira creció inmensa dentro de mí hasta el punto donde no me importaba cuán loca sonaba o me veía.

¿Y de que se ríen?¿Disfrutando del espectáculo, no?¡Deberían avergonzarse!

Un par de ellos chasqueo la lengua y sacudió su cabeza hacia mí, pero al menos algunos de ellos tuvieron la decencia de retirarse a sus casas, no queriendo presenciar mi debacle.

La puerta se cerro de golpe, y me paré, incapaz de moverme, mirando como el Sr. Buckley cerraba y procedió a bloquear la puerta con un segundo cerrojo. Incluso si no hubiera tomado mis llaves ya, no había manera de que fuera capaz de volver ahora. Probablemente podría romper una de las ventanas en la parte de atrás y entrar de nuevo de ese modo, pero

volver ahora. Probablemente podría romper una de las ventanas en la parte de atrás y entrar

no me extrañaría que cualquiera de mis vecinos me delatase a la policía. Y en vez de pasar la Navidad sin techo pero con mi hija, no me gustaría estar en la celda de una cárcel, despojada de mi mas preciada posesión.

Abracé a Ava. ¿Cómo podría abandonarla siendo tan pequeña? Un día eso pesaría sobre ella y lo sabría. Habiendo cumplido con su tarea, la doble cerradura firmemente en su lugar, el Sr. Buckley avanzo hacia mí.

Ojalá no tuviera que ser de esta manera.

¿Entonces podemos quedarnos? dijo débilmente, la rabia en mí casi había desaparecido. Había tomado su decisión, y no podía hacer nada para hacerle cambiar salvo robar un banco y darle el botín.

No puedo, respondió. Yo asentí, sabiendo que ya nada quedaba por hacer.Asegúrese de quitar sus cosas del césped antes de mañana. De lo contrario se irá a la basura. Y por favor, no intentes volver… No quiero tener que llamar al sheriff por ti. Me alejé de él, no queriendo que me viera llorar, y fui a sentarme en la acera. Detrás de mí podía sentir su duda. Quizás estaba lamentando su decisión, pero todo lo que dijo antes de entrar en su coche para irse fue: Sabes donde encontrarme si consigues el dinero.

La calle estaba tranquila. El show terminó, y todos se habían vuelto dentro de sus casas mientras que Ava y yo permanecíamos sentadas en la fría acera. Juré que lo arreglaría por ella, pero cómo iba a hacer eso no tenía ni idea. Mi primer paso, sabía, sería conseguir algún lugar cálido. Un lugar donde pudiéramos estar a salvo. Me quebré la cabeza tratando de pensar donde, podríamos quedarnos, sólo por unos días, pero la lista seguía quedando corta. Podría intentar golpear a las puertas de mis vecinos, pero sabía que sería un esfuerzo sin sentido. Nunca había sido lo bastante social para conocer a alguno de ellos, y si quisieran ayudar, alguien se habría ofrecido para este momento. No se habrían quedado viendo el show de mí siendo puesta de patitas en la calle, después de todo.

No, yo estaba sola y tanto Hunter como el Sr. Buckley podrían irse al infierno y tendría que arreglármelas por mí misma. Nunca deje que nada me venciera antes, y no estaba a punto de comenzar una nueva tendencia. Haría cualquier cosa por Ava, y en estos tiempos

me venciera antes, y no estaba a punto de comenzar una nueva tendencia. Haría cualquier cosa

desesperados, si tenia que romper la ley para asegurarme de que mi hija estaba a salvo por la noche, entonces eso es lo que tendría de hacer. Sólo tenia que tener cuidado para evitar ser capturada, es todo. Pero yo era lo suficientemente inteligente como para saber que tendría que encontrar un lugar que no fuera mi antigua casa para irrumpir. La gente estaría observando.

Me limpie las lágrimas y aupe a Ava en mi regazo, un plan formándose en mi mente. Sólo había un lugar real en el que pudiera pensar, la casa de mi tía pero era demasiado lejos, casi inalcanzable, y necesitábamos un lugar ahora, no en unos días. Una segunda idea se filtro… Un lugar tan grande donde probablemente no seria notada. Podría no ser cálido, pero al menos estaríamos secas y a salvo de las previsiones de nieve que podían desencadenarse en cualquier momento.

Miré mi reloj, la única cosa de verdadero valor que me quedaba, y me di cuenta de la hora: las dos y cuarto. Tenia tiempo. Me puse sobre mis pies; podíamos hacer esto. Rápidamente encontré una gran bolsa de lona en el césped, antiguamente de Hunter, y comencé a llenarlo con algunas de nuestras pertenencias, sólo lo esencial. Todo lo demás era inútil, cosas que no me ayudaban y no tenían cualquier valor real. Yo no sería capaz de llevar el resto, de todos modos, y sin mirar lo que dejaba y con Ava en mis brazos, lo dejé todo atrás, caminando tan rápido como pude a la tienda más cercana.

¿Estás segura de que quieres vender? No vale mucho.

Mordí mi labio y asentí, susurrando a Ava como ella se retorció, cansada de ser arrullada.

Sólo puedo darte 20 dólares por el.

¿Eso es todo? Vale más de cincuenta al menos. El reloj había sido un regalo de Navidad de mi padre hace mucho tiempo, y había resistido el impulso de venderlo anteriormente cuando era la última cosa que él me había dado a mí antes de morir. Además no habría sido suficiente para pagar la renta de todos modos… Pero al menos ahora, aunque me dolía venderlo, me proporcionaría el dinero para llevar a Ava a un lugar seguro.

El hombre gordo detrás del mostrador sacudió su cabeza y siguió examinando el reloj en sus manos.

a un lugar seguro. El hombre gordo detrás del mostrador sacudió su cabeza y siguió examinando

—Hay arañazos en la cubierta… Y el grabado no ayuda.

—Pero…

Tengo que pensar en el valor de reventa y, bueno, si no lo has notado, tengo un montón de relojes antiguos en exhibición aquí, dijo mientras él gesticuló a la fila de los relojes encerrado en el Gabinete de cristal bajo el mostrador. Cerré los ojos y conté hasta diez. Sabía que necesitaría al menos veinticinco para el autobús.

Treinta y cinco, respondí y mire hacia abajo. Yo no iba a salir de su tienda hasta que consiguiera lo que quería. Su ceja espesa se contrajo.

Bien, sólo porque es Navidad, te daré treinta, y solo para que dejes de darme lastima. Le sonreí.

Trato. era difícil contener las lágrimas producto de mi mini victoria, un momento agridulce cuando yo en silencio dije adiós a la última parte de mi padre que tuve.¿Me haces un favor?

¿Otro?, preguntó, su paciencia agotándose.

¿No lo vendas a menos que realmente tengas que hacerlo, de acuerdo? Volveré por

él.

He oído eso antes.

— ¿No lo vendas a menos que realmente tengas que hacerlo, de acuerdo? Volveré por él.

Capítulo 2

Joseph

Joseph, sabes realmente deberías comer mejor,dijo Jayne cuando escaneo mis dos comidas para microondas y una bebida energética a través de la caja.

Esas cosas tienen todo lo que necesita un niño en crecimientocarne y algunas verduras, para no mencionar que no tengo que limpiar. ¿Qué más necesito?

Miré a mis platos precocinados envueltos en plástico. Bien, no eran tan sabrosos o saludables, pero realmente no podía lidiar con la molestia de cocinar para un turno de noche en el trabajo. Tomaría demasiado tiempo, y además, un par de horas antes de que cerraran la tienda siempre liquidaban los que estaban a punto de caducar, así que pensé que los estaba ayudando. Iban a ir a la basura, directo a la papelera cuando tantas personas de todo el mundo se morían de hambre. Era una vergüenza, realmente.

Jayne se encogió de hombros y rodó sus ojos en mí.

Bien, pero no sabes lo que te estás perdiendo. ¿Quieres comprar una comida preparada de Navidad, también?

¿Quizásy qué si lo hago?

Nada, suspiró, sabiendo que era una causa perdida. Teníamos esta conversación prácticamente cada semana. Jayne estaba en sus 50 y había estado trabajando en la nueva tienda desde que abrió hace unos meses. De alguna manera, debido a mis visitas periódicas a la tienda a tomar una comida antes de mi turno de noche como guardia de seguridad, me había convertido en una especie de hijo adoptivo de Jayne. Siempre estaba tratando de hacerme comer mejor y que yo ganara peso, o comentando el estado del planchado de mis camisas de trabajo. Algunos hombres le habrían dicho que se metiera en sus asuntos, pero no

estado del planchado de mis camisas de trabajo. Algunos hombres le habrían dicho que se metiera

me importaba era parte de su afecto maternal, así que me aguantaba sus críticas. Después de todo, era lo menos que podía hacer. Sus hijos biológicos, dos chicos se habían enlistado para servir a su país, no habían vuelto a casa. El inmenso amor que tenía para ellos no tenia otro lugar a donde ir, así que deje que lo derramase sobre mí de vez en cuando.

¿Y si hacemos un trato? Si no estás trabajando, o incluso si quieres, ven a mi casa para la comida de Navidad. Solo seremos Richard y yo, tenemos comida de sobra para compartir. Incluso te podrás llevarte las sobras al trabajo.

¿Y qué tengo que hacer a cambio? Pregunté, vagamente consciente de a donde iba. Ella sonrió. ¿Oh, nada, sólo aparece en una camisa y corbatay tal vez dejar algunas de esas tóxicas comidas de microondas? Considéralo mi regalo de Navidad.

Oh, Jayne, eres una mujer fácil de complacer. ¿Por qué no pueden ser todas como tú?

Ella se echó a reír y me hizo señas.

Vamos, muchacho tonto. Tengo que contar mi recaudación del día antes de irme a casa. Nos vemos el día de Navidadalrededor del mediodía. Te guardare un asiento, así que no me decepciones.

¿Alguna vez lo hice?Sonreí y volví a través de las puertas automáticas al estacionamiento y bordeé de vuelta a la pequeña oficina de seguridad exterior donde estaría pasando la mayor parte de la noche y hasta la mañana siguiente. No era más que una choza de plástico. No más grande que una celda de la cárcel, imaginé, una sauna literal en verano y una congelador en el invierno. Lo bueno es que traje un juego extra de guantes esta noche. Podía oler la nieve que venía.

Hey, es temprano para un cambio, Lonnie me hablo mientras metía la cabeza en la caja. Se dejo caer delante de un banco de tres monitores, sus imágenes granuladas en blanco y negro parpadeando y luego cambiando a otro ángulo dentro y fuera de la tienda.

¿Qué puedo decir? Echaba de menos tu cara fea.

y luego cambiando a otro ángulo dentro y fuera de la tienda. — ¿Qué puedo decir?

Lonnie se rió y dejo un arrugado libro, un western, si me guiaba por la portada, y se levanto para acompañarme afuera. No había espacio suficiente ni para un gato ni que decir para no uno sino dos hombres adultos.

No, apuesto a que te aburrías. Apuesto a que tampoco hiciste nada emocionante en tus días de descanso.

Pero eso es para lo que son. Los días libres están precisamente allí para no hacer nada. Sin embargo, sí hice la colada. ¿Eso tiene que contar para algo?

Jeez, eso suena emocionante. En serio, necesitas conseguir una buena mujer, o mejor aún, comienza saliendo en citas. Sabes que Lori y yo te ayudaríamos a quedar con una de sus amigas. Sé que un par de ellas tenían los ojos fijos en ti la última vez que viniste.

Estoy bien, hombre. Realmente, dije. No necesitaba que me emparejaran. Yo estaba feliz como era. Claro que era una vida sencilla y rutinaria. Comía prácticamente lo mismo todos los días, y mi horario era predecible. Iba a trabajar y regresaba a casa, y eso era todo. A veces me gustaba caminar por los senderos de la montaña si me sentía un poco estresado. Pero aparte de eso, la vida era buena. ¿Verdad que si? Seguramente era más seguro así. Había demasiadas historias de lo que podía salir mal si mi especie se soltaba, incapaz de controlarsesé que no quería que eso sucediera. No, era así como yo quería que fuera. Yo estaba estable; No necesitaba ninguna excitación loca en mi vida. Ya tenía suficiente con una dulce pero loca anciana tratando de interferir a cada paso, Dios la bendiga.

En realidad, hablando de eso, Lori quería que te preguntara qué planes tienes para Navidad. Nos encantaría contar contigo.

¡Ha! En realidad tengo una cita para ese día. Estoy completamente reservado, me temo, dije con una sonrisa triunfante.

Espera, tienes una cita? ¿El día de Navidad? Me tienes en ¡Ah, ya veo! Jayne te llamó primero, ¿no?

— Espera, tienes una cita? ¿El día de Navidad? Me tienes en … ¡Ah, ya veo!

Me reí.

No puedo esconder nada de ti, ¿verdad?

Ah bueno. Tal vez podamos tenerte para el Año Nuevo.

A este ritmo voy a tener que comprar una agenda, porque no sé si puedo hacer un seguimiento de todos estos compromisos sociales.

Lonnie rodó los ojos y luego se golpeó los pies para mantenerse caliente. Después de un rápido vistazo a su reloj, se metió de nuevo dentro del cubículo de seguridad y sacó un portapapeles.

Bueno, ya es hora.

¿Hay algo inusual en informar?

No, todo tranquilo esta noche. Danny tuvo un ladrón esta mañana. Sólo un chico tratando de escabullirse con unos dulces. Deben haber sido solo unos diez. El sheriff le dio una charla y lo dejo ir con una advertenciaasustando el infierno fuera de él, por supuesto.

Por su bien.

Lonnie asintió con la cabeza.

Bien, entonces, aquí.Lonnie tildo las casillas de la hoja de entrega que la empresa de seguridad requería que llenara al final de cada turno. Él había garabateado su nombre entonces me paso el portapapeles a mí para que hiciera lo mismo.

Solo falta John Hancock, entonces todos estaremos listos para irnos.

Esperemos que continúa la tendencia tranquila.

Él asintió y comenzó a recoger sus cosas de dentro.

para irnos. — Esperemos que continúa la tendencia tranquila. Él asintió y comenzó a recoger sus

He dejado el calentador para ti. Va a ser frío esta noche.

Gracias, lo salude, agradecido, aunque yo no lo necesitaba. Podía sentir el frío, no me malinterpretes, pero nunca fue una molestia para mi. Era un aspecto positivo de mi lado Shifter que viene muy bien cuando se me olvidad pagar la factura de la calefacción. Lonnie, listo para ir, estaba por alejarse cuando él frunció el ceño y se detuvo.

Yo sabía que había algo que se me estaba olvidando. Es una maravilla que mi cabeza continúe pegada a mi cuerpo o de seguro la perdería, Lori me tiene haciendo un montón de cosas en preparación para las vacaciones. Deberías ver las listas de tareas que tengo que hacer. De todas formas, ese no es el punto. Ella quiere que yo arregle el picaporte de la puerta del sótano cuando regrese, y bueno, me recordó que una de las salidas de incendios de la tienda, tú sabes cuál. Conduce al deposito después de pasar la puerta de seguridad.

¿Sí, y qué?

La barra en ella, o tal vez el mecanismo dentro está roto. He llamado a Morris para que venga a echar un vistazo mañana. Pero por supuesto no voy a estar aquí. ¿Hazle saber a Danny, quieres?

Seguro. Haré una nota.

Perfecto. Bueno, que tengas un buen día. ¡Y te veré después de las vacaciones!

A ti también. Dale a Lori y a los niños mis mejores deseos.

Él saludó y se dirigió a su camioneta cuando los primeros copos comenzaron a descender contra el cielo oscuro.

Asegurándome de que el portapapeles estuviera escondido y la forma de traspaso estuviera perfectamente cumplimentada, me incliné ligeramente sobre el respaldo de la silla, viendo las cámaras de seguridad y observando todo. Parecía que todo estaba en orden. Los monitores mostraron algunos de los empleados, Jayne incluido, cobrando y ordenando. Un limpiador ocupado pulió el piso cerca del mostrador de la carnicería.

Jayne incluido, cobrando y ordenando. Un limpiador ocupado pulió el piso cerca del mostrador de la

La tienda cerró a las diez de la noche, y tendría que volver allí para sacar a los clientes y cerrar el lugar antes de hacer mis primeras rondas de la noche. Puse mis platos preparados en el pequeño armario del escritorio, cogí mis llaves y me fui, cerrando el pequeño cubículo de seguridad detrás de mí. Caminando de regreso a la tienda, me di cuenta de que sólo había unos pocos coches aparcados en la tienda, en su mayoría todos pertenecientes a los miembros del personal, la escarcha empezando a cubrir los parabrisas. Definitivamente tendríamos nieve para Navidad a este ritmo, pensé, siempre me gustó la idea de un país de las maravillas de invierno blanco en esta época del año. Sin nieve, nunca me parecía Navidad o invierno.

Las puertas automáticas ya estaban cerradas cuando llegué al frente, y golpeé mis nudillos enganchados en el cristal. Will apareció y comprobó quién era, dando una ligera inclinación de cabeza al reconocerme.

Hey, Joe, dijo pulsado el botón en el interior, las puertas correderas se dispararon rápidamente sobre sus rieles para dejarme entrar. Will era un tipo joven, apenas salido de la escuela secundaria, y había estado oficiando como el Detective interno de la tienda. Aunque realmente era sólo otra parte del equipo de seguridad, sólo que no tenía que hacer turnos nocturnos.

¿Cómo te va?

No puedo quejarme. Creo que todo el mundo está casi listo aquí, no debería llevar demasiado tiempo. Se quedó inquieto como si quisiera decir más, pero no estaba seguro de cómo hacerlo. Miró su reloj y dejó escapar un suspiro ansioso. Para un tipo grande, era muy reservado y tímido.

¿Algo en tu mente, Will?

Ah, bueno, tengo una cita y me estaba preguntando si podría irme temprano?

No veo por qué no. Quedan quince minutos.

¿De Verdad? No te importa? Ella se va mañana con su familia, ya ves, así que es la última vez que la veré antes del nuevo año.

No te importa? Ella se va mañana con su familia, ya ves, así que es la

Por supuesto no. Ve, hazlo. Diviértete. No le diré nada a la empresa.

Gracias, Joe.

El murmullo de la tienda era diferente ahora que cuando había estado comprando mi almuerzo tarde por la noche. Una quietud que era casi relajante. El alivio acumulado de los miembros del personal parecía emerger de ellos; estaban felices de que sus turnos hubieran terminado por el día de hoy. Pasé un rato en la entrada mientras empezaban a salir, reabriendo la puerta para ellos cada vez. Entonces comencé a comprobar los pasillos en busca de cualquier rezagado, por parte del personal o clientes. No era raro encontrar un vagabundo borracho escondido en el fondo, acurrucado cerca de las botellas de alcohol, teniendo un momento feliz. Pero afortunadamente esta noche no había ninguno. Justo cuando estaba a punto de revisar los retretes de señoras, la puerta se abrió y Jayne, sobresaltada al verme directamente frente a ella, dejó escapar un jadeo.

¡Oh, no le hagas eso a una anciana! Casi me has dado un ataque al corazón. Su mano se acercó a su pecho mientras trataba de recuperar la compostura.

Lo siento,dije suavemente, genuinamente preocupado por asustarla.

Estaré bien. Simplemente no esperaba que estuvieras allí , dijo volviendo, a sonreír.

¿Hay alguien más ahí dentro?

No, sólo yo. Creo que soy la último en irme, ¿no?

Asentí.

Déjame llevarte a tu coche, mi señora. Le tendí el brazo y lo tomó sin dudar, sonriéndome.

Tu sabes cómo cuidar de mí.

a tu coche, mi señora. — Le tendí el brazo y lo tomó sin dudar, sonriéndome.

Una vez que Jayne estuvo en su coche y se alejó, hice mi último recorrido alrededor del perímetro y luego revisé que todas las puertas y entradas de entrega estaban bien cerradas. Con esa tarea principal hecha, estaba de vuelta en la cabaña en un momento, sentado en la silla de metal ligeramente cómoda estaba seguro de que iba a ceder bajo mi pesado cuerpo un día. Miré a través de la pequeña pila de libros que Lonnie siempre dejaba atrás en caso de que quisiera dar una oportunidad a la lectura. Y la mayoría de sus recomendaciones siempre eran perfectas, una manera decente de pasar el tiempo mientras me sentaba en la choza donde no sucedía mucho. Pase por alto la tediosa saga de ciencia ficción y me metí en un thriller.

No fue hasta que miré hacia arriba después de un par de páginas, sólo manteniendo un ojo en los monitores, que noté algo extraño sucediendo en la tienda.

Una pequeña luz brillaba en las oscuras sombras. Se mantuvo un momento quieta y luego se tambaleó y viajó a través de la pantalla difusa. Parecía una luciérnaga pequeña, pero una con una luz mucho más brillante. Parpadeé mis ojos en la pantalla, tratando de averiguar qué era. Fue sólo cuando la luz se acercó lo suficiente a la cámara en el pasillo dos que me di cuenta.

Un intruso se mantenía cerca de las sombras, con el brazo extendido, sosteniendo lo que parecía ser una linterna accionada por batería, y él estaba haciendo su camino a través de la tienda. ¿Cómo diablos podría haberme perdido de su presencia? Había comprobado por todas partes.

Me puse de pie, listo para la acción, la adrenalina ya bombeando, y salí de la cabaña.

comprobado por todas partes. Me puse de pie, listo para la acción, la adrenalina ya bombeando,

Capítulo 3

Cora

Mis piernas estaban empezando a acalambrarse, y mis brazos se sentían tan cansados por cargar al bebé y la mochila. Pero no me atrevía a moverme. Yo me quede viendo mis muslos, los dedos de los pies de mis zapatos en el mismo borde del sanitario, tratando desesperadamente de mantener mi equilibrio, con la esperanza de no resbalar y caer. Ava estaba durmiendo, afortunadamente, pero podría despertar en cualquier momento delatándonos, y entonces estaríamos realmente en problemas.

Habíamos podido colarnos en el cubículo que tenía colgado el cartel de fuera de servicio hace horas; me había conseguido el bolso dentro sin que nadie lo notase. No había pasado demasiado tiempo desde eso muchas señoras venían a usar los servicios, pero me estaba impacientando. Yo ya no tenía mi reloj para saber la hora, pero yo sabía que deberían estar cerca de la hora de cerrar.

Una mujer había venido, hizo lo suyo y entonces paso una eternidad lavando sus manos. En un momento pensé que podría habernos oído cuando Ava gimió en su sueño, pero el sonido del agua debe haber sofocado el sonido.

Contuve el aliento cuando la mujer dio un grito de asombro cuando ella dejaba el baño, pensando que tal vez ella estaba tratando de alertar a alguien de mi presencia. Pero de lo que he podido escuchar, ella sólo había sido sorprendida por un guardia de seguridad, aunque ese pensamiento no me hizo sentir alivio. Iba a venir, revisando el baño, buscando en cada puesto y sin duda me encontraría allí, atrapada en la esquina sin ningún lugar hacia donde correr. Lo sabía. ¿Yo nunca tuve suerte, así que por qué iba a cambiar ahora?

¡Solo váyanse!, lo deseaba con todas mis fuerzas. Por favor.

así que por qué iba a cambiar ahora? — ¡Solo váyanse! — , lo deseaba con

Entonces lo oí hablar cuando le pregunto a la mujer si había alguien más allí con ella. Esperé por lo que parecía una eternidad para su respuesta. Pero incluso si ella le contestaba que no, pensé, que aún podía venir a comprobarlo. Pero por una vez en mi vida alguien estaba mirando por nosotras, un milagro de Navidad. El hombre no entro. En cambio eligió acompañar a la mujer hasta su coche. Dedique una pequeña oración agradeciendo al destino, a Dios, y a cualquiera que estuviera escuchando. Si eso es todo lo que tendré para la Navidad, bendito sea.

Para estar segura esperé unos minutos más antes de atreverme a bajar del asiento del inodoro. Esperé más aún antes de salir de la caseta en el recinto principal que era el cuarto de baño. Mis piernas ya estaban tiesas por ir a pie hasta la parada de autobús por la tarde, milla tras milla, cargando con Ava y la bolsa, y definitivamente se empeoro por estar tan rígida por tanto tiempo. Necesitaba estirarme y posiblemente encontrar algo para comer, así más tarde podría alimentar a Ava.

Mi plan era simple: ir de pueblo en pueblo buscar refugio en alguna tienda antes de viajar al oeste y lanzarme a la merced de mi tía. No había ninguna garantía de que tuviera compasión de nosotras, ya que ella y mi padre no eran muy cercanos, pero era mi última opción. Ella era la única persona en el mundo a la que podría importarle si algo me pasara. Sin embargo, en mi prisa para llegar a la tienda antes de que la nieve comenzara a caer, me escabullí en el cuarto de baño y me atrinchere dentro, en vez de comprar algunos artículos con el resto del dinero que había conseguido del reloj. Yo había estado muy ansiosa, no pensaba realmente, y una vez que estuve dentro del baño, el pensamiento de volver allí, fingiendo ser una persona normal con todas esas cámaras vigilándome, era demasiado arriesgado. Así que permanecí en el cubículo que tenía el olor de orina añeja lastimosamente enmascarada con lejía.

Tiré la bolsa a la esquina de la habitación y la ahueque un poco procurando crear un nido para que Ava pudiera dormir. No era el tipo de cuna que había previsto para que mi hija durmiera, pero ella estaría bien, seca y fuera del piso, cómoda y cálida, mientras que incursionaba en el vientre de la bestia. Deseaba quedarme, pero mi estómago gruñó para llamar la atención. El instinto de sobrevivir y conseguir un poco de alimento estaba alto en mi lista después de conseguir la vivienda. Con un roce rápido a la perfecta suave mejilla de Ava, me obligué a salir del cuarto de

baño.

de conseguir la vivienda. Con un roce rápido a la perfecta suave mejilla de Ava, me

No voy a tardar mucho tiempo, nena.

No esperaba que estuviera tan oscuro cuando salí, pero era como si un filtro de sombras grises hubiera caído sobre cada superficie de la tienda. Afortunadamente, sin embargo, el resplandor verde de la iluminación de emergencia fue lo que me ayudó a ver mi camino. Como un ladrón pasé lentamente por la tienda y su pequeña sección de jardinería y tome prestado una pequeña linterna de estilo chino. Las baterías en el interior todavía funcionaban, y una vez encendida la luz que emitía me hizo sentir mucho mejor.

Pensamientos de vergüenza se filtraron en mi mente cuando considere las implicaciones de lo que estaba haciendo. Yo no era una persona mala, tenia moral y mi propio código, y el robo era una de las cosas que nunca pensé que estaría obligado a realizar. Pero aquí estaba haciendo precisamente eso, permanecer en un lugar donde sabía que no debería estar y buscando algo de comer en los estantes.

Había decidido comprobar primero si había sobras en la sala de personal, mi mente tratando de justificarse a sí misma que ese sería el menor de dos males, pero al encontrar la nevera, no había ni una sola miga en su interior. Así que, estaba de vuelta en la tienda, en guerra conmigo misma sobre lo que estaría bien tomar. ¿Una pieza de fruta suelta, quizás?¿Algo de la sección de descuento, que tendría más probabilidades de ser descartado de todos modos?

Finalmente me decidí por una manzana roja y unos bollos abandonados y ligeramente rancios que había encontrado en los cestos de madera en la sección de la panadería en la parte de atrás.

La tienda era enorme, una caminata en sí mismo de un extremo a otro. Sintiéndome satisfecha y sintiéndome culpable, yo hice mi camino de regreso a Ava, haciendo solamente un par de giros equivocados antes de ver el camino a la salida y el corredor que conducía a los baños.

Mis oídos recogieron un grito ahogado, y al principio me preguntaba qué era; sonaba como una unidad de aire acondicionado arrancando, aspirando el aire con un chillido. Pero entonces el conocimiento me golpeo, y mis pies corriendo por el suelo pulido. Cerca de la mitad, sólo a algunos pasillos de distancia, no lo vi hasta el último minuto. Todo lo que podía escuchar era a mi bebé llorando.

a algunos pasillos de distancia, no lo vi hasta el último minuto. Todo lo que podía

Comencé a correr, ya no me importaba si me cogían o me metían en la cárcel. Mi instinto era llegar hasta ella antes de que nadie la oyera. Pero ya era demasiado tarde, el guardia de seguridad ya la tenía en sus brazos. Me detuve a un lado de las cajas mientras me miraba desde fuera del baño, la puerta se cerraba detrás de él.

¡Eh, tú!

Él miró a mi bebé, su rostro perplejo. Dios, sus ojos eran radiantes. Mi ritmo cardíaco aumentó cuando la decisión de pelear o huir pulsó dentro de mí. ¿Qué debía hacer? Mi bebé me necesitaba. Me reprendí por dejarla, pero ella había estado durmiendo, y yo no había tenido el corazón para despertarla después de la terrible experiencia del día que tuvimos.

El guardia de seguridad dio un paso adelante, el haz de su linterna se elevó lentamente hacia mi cara.

¡No te acerques más!Grité, el pánico se elevó en mi garganta.

Detuvo su avance.

No sé qué piensas que estás haciendo, pero es mejor que vengas conmigo.

El temor se disparó, haciéndome sentir que iba a ponerme enferma. Si iba con él, me entregaba y me dejaba atrapar, estaría pasando Dios sabe cuántas noches detrás de las rejas. Pero tenía que llegar hasta ella.

Mis piernas estaban cansadas del viaje del día, pero todavía funcionaban. Lo arrastraría en una feliz persecución alrededor de la tienda… lo perdería en los pasillos y regresaría por Ava, porque seguramente tendría que dejarla en el suelo para perseguirme. Asentí con la cabeza para mí misma, sabiendo lo que tenía que hacer, pero él pareció tomar eso como una señal de que me había resignado. Se acercó de nuevo, alejándose de la puerta del baño. Bien, has tomado la decisión correcta, vamos. Terminemos con esto, ¿de acuerdo? ¿Cuál es tu nombre?

del baño. — Bien, has tomado la decisión correcta, vamos. Terminemos con esto, ¿de acuerdo? ¿Cuál

¡Que demonios!Lo oí gritar por detrás, e incapaz de saber con certeza si él estaba siguiéndome no iba a tener la oportunidad de averiguarlo, seguí corriendo, abandonando

mi comida y linterna por el camino. Mis zapatillas gastadas chillaban cuando atravesé el

siguiente pasillo, nunca manteniendo la misma dirección por mucho tiempo. Una vez que pensé que había ido lo suficiente lejos, me detuve. Mis pulmones ardían, pero me obligué a respirar lentamente, tratando de no delatar mi posición. Cerré los ojos y me enfoque en los sonidos de la tienda.

Todo estaba en silencio.

Ava había dejado de llorar, pensé, sorprendida. Las cosas más horribles embistieron en mi mente como un rinoceronte. ¿Qué le había hecho?

Rápidamente, pero silenciosamente, regrese, avanzando hasta que la puerta del lavabo apareció a la vista. Estaba a unos treinta metros de distancia, pero incluso con la oscuridad de la tienda no podía ver a nadie.

Diez, nueve, ocho… Conté, preparándome para lanzarme hacia donde lo había visto por última vez con Ava, agarrarla, y correr. El tipo se veía grande, y obviamente no había ido en mi persecución, así que quizás sería demasiado lento para atraparme. Me sacudió de nuevo en mis talones a la cuenta de dos cuando el surgió desde la derecha. Su silueta se distinguía en frente de las puertas de cristal.

Vamos, sé que estás ahí. Sal de ahí. Esto es tonto. No tienes adónde huir; no dejaras a tu bebé atrás. Y no voy a hacerte daño.

Mi garganta se cerró, el nudo casi apretando mis vías respiratorias se sentía tan grande. ¿Podía confiar en él? Mi instinto me decía que sí, pero estando en riesgo no me sentía como si fuera a intentarlo.

—Qué…— empecé, mi voz ronca y apagada. ¿Qué vas a hacer conmigo si hago lo que dices? Camine por el final del pasillo y me enfrente a él, dispuesta a ser valiente. Luego la vi

en sus brazos, agitando sus brazos gorditos como si nada mas en el mundo le importara. Como si ella perteneciera allí.

vi en sus brazos, agitando sus brazos gorditos como si nada mas en el mundo le

Vamos a solucionar esto. Tendré que llamar al sheriff, por supuesto.

¡No! Nada de policías.

Vino a mi por la línea de las cajas.

Mira, no quiero hacerlo, pero has irrumpido aquí. Tengo que informar de esto.

¿Pero por qué? Dame a mi bebé y yo me iré ahora mismo, te lo prometo. Yo no tome nada, no realmente.

Él suspiró balanceando a Ava, y ella balbuceo su conformidad.

No puedes ir ahí, está helando. ¿Dónde quieres ir?

Yo me encogí de hombros.

—No importa… A cualquier lugar. Por favor, no dejes que me arresten.

Si importa. ¿Qué planeabas hacer, dormir aquí?

¡Sí! Y sólo por una noche, yo estaba desesperada. No me quedaba dinero para cualquier cosa, y esperaba… —Me detuve. Detrás de él, en la oscuridad de la noche, las luces parpadeantes aparecieron, abordando desde la derecha. Rojo y azul. La luz reboto en las superficies de metal de las cajas, reflejándose en toda la tienda.

Vamos, no voy a hacerte daño a ti o a tu pequeña. Aquí, ella quiere a su madre , dijo, ajeno al espectáculo de luces alrededor de el. Quizá podamos conseguir un lugar donde quedarte.

¿Tu los llamaste? !Pedazo de…

Espera. ¡No! Maldita sea, dijo, desconcertado, y miró a su alrededor. Avanzó de nuevo, sin duda queriendo intentar atraparme antes de que yo huyera para que pudiera

y miró a su alrededor. Avanzó de nuevo, sin duda queriendo intentar atraparme antes de que

entregarme al sheriff. Pero me había engañado, tratando de atraerme y yo pensando que iba a dejarme ir.

¿Te crees tan bueno, no? ¡Aprendiendo a una madre sin hogar cerca de Navidad! Y yo aquí estaba empezando a creer que eras realmente un buen tipo.

¡No los llame!

Sí, seguro.

Mira, deberías venir conmigo. El sheriff te dejara ir con una advertencia o algo. Yo me hare cargo.

Una historia creíble. No creo una palabra de lo que dices. ¡Todos los hombres son unos jodidos mentirosos!

La sirena de lo que supuse era el vehículo del sheriff sonó, sorprendiendo a Ava, que deja escapar un pequeño grito. El tipo de Seguridad trató de aprovechar esa oportunidad para lanzarse sobre mí, sus piernas dieron largas zancadas alrededor de la línea de cajas antes de que me diera cuenta de lo que estaba sucediendo.

Su mano sujeta alrededor de mi muñeca, y yo instintivamente traté de librarme de su agarre. Pero había algo acerca de él, en sus ojos que hizo algo revolverse profundamente dentro de mí, algo que no había sido perturbado por años.

¡Dame a mi bebé y déjame ir!

Ni de broma.

Traté de agarrar a Ava, pero la tenía metida con seguridad contra su pecho mientras me arrastro de pulgada en pulgada por mi muñeca hacia las puertas y en busca de puños que sin duda me apresarían.

¡Déjame ir, malvado Scrooge!

por mi muñeca hacia las puertas y en busca de puños que sin duda me apresarían.

¿Scrooge, que?

¡Por favor, no hagas esto!Le grité entonces lo empuje tan salvajemente y tan fuerte como pude. Mi pie se conecto con su espinilla, pero ni se inmutó. Sentí como que había sido el quien me había pateado; mis dedos vibraban. Lo intenté de nuevo, pero esta vez apuntando a cada posible punto débil, directo a por sus pelotas. Tendría que liberarme entonces, seguramente. Pero él era fuerte. Y si hubiera sido cualquier otra ocasión, probablemente lo habría encontrado atractivo, con sus abultados antebrazos, grueso pero esculpido cuello… Y Dios sabe qué buena condición tenía, pero esos ojos eran realmente mágicos.

¡Oomph!Él grito cuando mi pie encontró su objetivo. Él gimió y lloriqueo de dolor y dejo ir mi muñeca para salvaguardar las joyas de la familia mientras que todavía se aferraba firmemente a Ava. No pude liberarla de su asimiento.

¡Pequeña descarada!Llegó de nuevo hacia mí, y yo no tuve mas remedio que alejarme, medio en cuclillas para mantener mi equilibrio. ¿Oh Dios, qué estaba haciendo?

Mis piernas seguían moviendo, mientras mi corazón me tiraba en dirección a mi bebé.

¡Oye, espera! Regresa. ¡Lo siento!

Pero tenía que correr, o ser atrapada. No haría bien a ninguno de nosotros si me quedaba y me metían en la cárcel. Entrando en las sombras de un pasillo cercano, me detuve cuando escuché un fuerte ruido de golpeteo en un panel de vidrio. Era el sheriff; tenía que ser. ¿El guardia iba a dejarlo entrar, y eso sería…? Ava se iría, y yo sería detenida.

Mientras caminaba silenciosamente al pasillo de atrás, el guardia de seguridad, una vez más, decidió no perseguirme y en lugar de eso fue a contestar a los golpes. Me tomo un momento recuperar el aliento. ¿Realmente iba a hacer esto? ¿Escapar mientras él tenía a mi bebé? Pero algo en sus ojos, amables y cálidos ojos, me decía que no tenía de que preocuparme. Y, sin embargo, últimamente la confianza era algo que no abundaba.

ojos, me decía que no tenía de que preocuparme. Y, sin embargo, últimamente la confianza era

Capítulo 4

Joseph

Lo último que esperaba escuchar cuando entré en la tienda era a un bebé llorando. Pensamientos de un posible intruso desaparecieron cuando empecé a seguir el llanto. El pequeño grito fue ahogado, pero a mis oídos era tan fuerte como una persistente alarma que te saca de la cama al amanecer. Tenia que ir a ella, tenía que lograr que parara de llorar. Mi oído sensible a veces era más una maldición que una bendición en estos momentos. Otra razón por la que la llamada a las montañas había sido tan seductora.

Con un suave empujón abrí la puerta del baño de damas. El sonido se hizo cada vez más fuerte, y fui a ello. Una pequeña criatura no más grande que mi antebrazo estaba enredada en el hueco de una bolsa de lona. Brazos y piernas pateando el aire como si el bebé estuviera ofendido por eso. No lo pensé dos veces antes de recoger al bebe en mis brazos, la reacción me sorprendió incluso a mí. Para un momento de bendito silencio, el bebé dejó de llorar, sus ojos hicieron contacto repentinamente con los míos.

Shh , lo tranquilice. ¿Eso es lo que se les decía a los bebés cuando lloraban, no? No tenía ni idea. ¿Qué es lo que sabia sobre bebés? Era absolutamente tierno. No creo que hubiera abrazado uno incluso antes. Ni siquiera a mi hermana pequeña, que nunca había tenido la oportunidad de conocer.

¿Qué haces aquí, eh?¿Dónde está tu mamá?Pregunté, pensando que era un poco tonto. Como si el muchacho fuera a empezar a hablar y entablar una conversación conmigo. Cosas más extrañas han pasado en mi vida, pero él o ella debía de tener tan sólo unos pocos meses de edad. Su cabeza estaba aún un poco flácida, de modo que habría sido la guinda de esta noche si ella hubiera empezado a hablar.

La acune. Yo había decidido que era una chica tenía que serlo, era guapísima, de ojos curiosos y mejillas rosadas, que fueron tal vez producto por su pequeño llanto al despertar. Yo

era guapísima, de ojos curiosos y mejillas rosadas, que fueron tal vez producto por su pequeño

estaba totalmente enamorado. Podría mirarla durante horas, pensé, mientras mantenía su indefenso cuerpo pequeño en mis brazos. Fue suficiente para poner a un hombre melancólico.

Suponía que el sentimiento tenía que llegar tarde o temprano, la necesidad de encontrar una pareja y formar una familia y tener un par de cachorros propios, como Jake, mi líder de clan. Me lo había advertido mientras tomábamos un par de bebidas en el bar, pero hice caso omiso de sus predicciones, el amaba pensar en sus propios cachorros. No todo el mundo podía encontrar su pareja destinada, aunque tenía que admitir que estaba empezando

a pasar más seguido, el emparejamiento de shifters y humanos, con el valle lleno de nuevas

llegadas. Scarfell Mountain y Valley se estaban convirtiendo en una especie de meca del amor.

Había sido uno de los primeros en llegar y ser aceptado en el valle después de encontrar un vago mensaje sobre una nueva comunidad que había aparecido aparentemente de la noche a la mañana en un tablón de mensajes secreto de los shifters. Había pasado por muchos obstáculos, y en un momento no estaba muy seguro de si la molestia de mover mi culo a medio camino a través del condado valdría la pena, pero una vez que llegué, lo supe, independientemente de si yo encontrara una pareja o no (especialmente porque esa no fue una de las razones por las que decidí aceptar la invitación de Jake). Me quedaría. Había encontrado mi verdadero hogar.

Finalmente, después de las entrevistas, me dieron el ok por parte de un pequeño comité

y fui recibido con cautela en la primera remota ciudad. Incluso me ofrecieron un trabajo en el aserradero si quería, pero yo nunca había sido hábil con mis manos o maquinaria y en cambio escogí un turno de noche como guardia de seguridad en unas pocas ciudades. Tenia que trasladarme de tienda en tienda, pero el trabajo había merecido la pena y era mucho más adecuado para mi temperamento. La soledad y el silencio son casi tan buenos para el oso perezoso dentro de mí. Además de que puedo dormir durante el día lo que lo hace un bono adicional.

Lo que no esperaba encontrar era un bebé pequeño, abandonado en el baño de damas de la tienda. Quiero decir que había algunos pocos incidentes durante el día, si los informes de los otros guardias de seguridad tenían algo que decir, oportunistas intentando huir con compras llevándose algunos artículos sin pagar, pero en el turno de noche siempre había sido tranquilo desde que empecé a trabajar… Nunca tuve que lidiar con algo tan serio como un bebe abandonado. No sabía qué hacer. No había exactamente un libro de seguridad que te dijera paso a paso lo que hay que hacer en este tipo de circunstancias.

No había exactamente un libro de seguridad que te dijera paso a paso lo que hay

Supuse que tendría que llamar al sheriff, tal vez incluso llevarla al hospital… Y entonces, Dios, ella podría ir a parar a los servicios sociales, y desaparecería por completo el sistema. Lo que no me parecía adecuado… Especialmente no tan cerca de la Navidad.

Ella continuó llorando de hambre, tal vez, y la arrulle mientras hacia mi camino fuera del baño en la tienda. De repente tan claro como el día, delicioso olor flotaba en mi dirección. ¿Cómo no lo había notado antes? Demasiado preocupado con el llanto del niño, lo pase por alto. Pero ahora no había ningún error… Y ahora que lo analizaba, incluso el bebé estaba envuelto en ese fascinante olor. Parecía que todos mis sentidos estaban sobrecargados, tanto así que en esos últimos momentos me había olvidado completamente del intruso que había visto en los monitores.

Los vellos de mi nuca se erizaron, y con el bebé en brazos, esperé. Podía oír los pequeños chillidos de pasos contra el pulido piso de la tienda. Se fueron acercando, lentos y cautelosos. Y ese olor se hizo más fuerte. No había duda en mi mente que era la madre del bebe… Y tenia que verla. Lo necesitaba.

El nudo en mi garganta aumentó, por lo que fue difícil tragar cuando sentí su presencia desde la izquierda. Bajando el pasillo como predije, el que estaba casi enfrente de los baños.

Obligándome a hablar, rompí el silencio y la tensión entre nosotros, pidiendo que se acercara.

Y Dios, cuando ella hizo… Cuando rodeo la esquina al final del pasillo y estuvo a la vista, iluminada sólo por el tímido brillo de las luces de seguridad y el haz de mi linterna, me puso de rodillas robándose mi equilibrio.

Algo parecido al dolor se torció dentro de mi pecho, y parpadeé, viendo el miedo y la desesperación en su rostro redondo. Todo dentro de mí sabía que mis brazos pertenecían envueltos alrededor de ella. Pero tenía que recordar que era una extraña, una humana… no todos hubieran entendido mi reacción en ese momento. Y sin embargo mis piernas, mis instintos, anularon sentido común, y fui hacia ella.

Maldije cuando ella escapó después de nuestro pequeño intercambio. Qué estúpido había sido, obviamente estaba asustada. El temor de ser atrapada y el miedo porque tenía a su hija. ¿Pero ella tenía que saber que no iba a hacerle daño? Los cambiaformas emparejados

y el miedo porque tenía a su hija. ¿Pero ella tenía que saber que no iba

y sus parejas humanas siempre me dijeron que sabían enseguida que había algo especial acerca de la otra persona. Pero suponiendo que desde la perspectiva de cualquier otra persona yo parecería grande y amenazante para aquellos que no me conocían. La mayoría de los shifters oso experimentaron las mismas clases de reacciones que conseguí, así que supongo que estaba acostumbrado a ello. Excepto que su reacción a mí, alguien a quien nunca había conocido, me dolía. Corría cuando todo lo que quería era consolarla y decirle que todo saldría bien.

Tendría que esperar, pensé, tendría que darle tiempo para volver… perseguirla por la tienda sólo empeoraría las cosas. Retrocedí unos pasos en las sombras; El bebé estaba más tranquilo ahora, y el llanto se había detenido, y ella estaba extendiendo la mano como si quisiera inspeccionar mi rostro y jugar con mi barba.

Después de solamente algunos minutos de quizá ansiosa indecisión de su parte la mujer regresó, al darse cuenta de que no había ido tras ella como ella había pensado que haría. Mi corazón se sacudió de nuevo cuando la vi y luego hizo triples volteretas mientras ella hablaba.

Ella tenía miedo, sin duda, pero eso apenas se reflejo en su voz. Tenía la mirada de una feroz mamá León, decidida a recuperar lo que era suyo… Y que Dios ayudara a la persona que se interpusiera en su camino. El pensamiento me hizo sonreír. Aunque yo ya sabia que no deseaba hacerle daño de ninguna manera, ella podría cumplir su amenaza en mí.

Quería averiguar su nombre, el nombre del bebé también, pero las cosas estaban empezando con el pie equivocado. Tal vez no era necesario notificar al sheriff. ¿Cuál sería el daño en dejarla ir?¿Excepto que tal vez no la volvería a ver? Ella escaparía tan pronto como le entregara al bebe, pero eso no era algo tuviera derecho a evitar. No podía mantener una madre y un niño separados, sabiendo lo mucho que había afectado eso a mi crecimiento.

Justo cuando estaba a punto de entregarle al bebé, aunque ella se sentía bien en mis brazos, como si ella perteneciera allí, la expresión de la mujer cambio. Toda la confianza que lentamente había construido se evaporo en el aire.

¿Tu los llamaste?!Mentiroso pedazo deLa alternancia de destellos de un azul vibrante y translucido rojo cereza bañaban y se reflejaron en las paredes, pisos y superficies en la entrada de la tienda.

y translucido rojo cereza bañaban y se reflejaron en las paredes, pisos y superficies en la

Oh, mierda. Debían ser más de las doce.

Patrick, el sheriff local, cuando terminaba su turno se pasaba por la tienda de camino a casa a comprobar, para asegurarse de que todo estaba bien. Era un buen tipo, y si no sabía mejor, un metamorfo, también… Aunque no lo había revelado todavía. Podía olerlo. Pero no era como si los cambiaformas fueran por ahí diciéndole a la gente y todos lo que eran, dando lugar a rumores y chismes entre la gente del pueblo. Tenían instintos propios, y mientras que fácilmente no lo habían discutido, sabían que las cosas no eran todas como parecían, entre las extrañas idas y venidas en las afueras de la montaña y el valle.

La mujer parecía que iba a escapar en cualquier momento; un movimiento equivocado la pondría sobre el borde. Pero yo aún no podía dejarla ir mi oso no lo permitiría. El claxon de un coche, sonó en el estacionamiento como una bestia bramando, lo que no hizo nada para sus nervios, podría decir.

Así que hice lo único que podía hacer y me abalance, actuando antes de que pudiera pensar yo mismo sobre ello. Me tocaría pedir disculpas después, de eso estaba seguro. Corrí alrededor de la caja usando mi velocidad antes de que ella se diera cuenta de lo que estaba sucediendo. Ella me gritó cuando con mi única mano libre (la otra seguía sosteniendo al bebé) la sujete alrededor de su muñeca, impidiéndole girar y huir de nuevo. Pero si yo pensaba que habría sido fácil mantenerla allí, que iba a renunciar y hacer lo que yo le pedí, entonces ella me mostro lo equivocado que estaba. Se retorció, empujo, y podría incluso creo que ella me hubiera mordido si le daba una oportunidad.

Y sin embargo, no vi el golpe bajo venir de la nada. ¡Dios, ella me golpeó duro! Me incliné mas, sobre todo por la conmoción y la descarga de dolor quemando su camino a través de mi cuerpo, que me dejo momentáneamente aturdido.

Afortunadamente, todavía tenía la presencia de ánimo para mantener el asimiento de la bebé, para desagrado de la mujer, y cuando Patrick golpeó las puertas sin duda preguntándose dónde estaba, intente acercarme a ella de nuevo, pero ella retrocedió, esta vez fuera de mi alcance, y huyo hacia el corredor.

La oscuridad se la llevó, y perdí la vista de ella cuando corrió a la parte trasera de la tienda. Otro golpe de Patrick, más urgente esta vez, y sabía que tenía que atenderlo antes de

a la parte trasera de la tienda. Otro golpe de Patrick, más urgente esta vez, y

que viniera a investigar por sí mismo. No encontrarme en la Oficina de seguridad de atrás ya debía de haberle preocupado.

Me apresure en volver al frente, haciendo muecas de dolor ligeramente cuando mis tiernas bolas rozaron contra mis muslos. El bebé, sin embargo, no parecía importarle las sacudidas mientras la tenía como una pelota de fútbol en el hueco de mi brazo. Yo ya estaba intentando imaginar que iba a decir aparte de lo obvio. Porque, a pesar de que los Sheriffs de pequeñas ciudades no eran muy conocidos por sus habilidades de observación, Patrick por otro lado podría darse cuenta prácticamente de cualquier cosa… Otra cruz en la casilla de por qué pensaba que había más de él que lo que veía a simple vista. Hola,le dije mientras presionaba el interruptor para abrir las puertas.Lo siento, estaba en la parte de atrás. Haciendo mis rondas.

¿Oye, llegaste tarde? Normalmente terminas tu recorrido para esta hora. Él intervino y se sacudió la nieve que se había acumulado como dos pequeñas colinas sobre sus hombros.

Supongo que podría decir eso.Yo odiaba mentir. No importa a quien o el alcance de la mentira, todo se sentía mal para mí. Sin embargo, mi primer instinto mientras sostenía al bebe en mis brazos era mentir… Y hacerlo bien. Todo por su causa. La mujer no quería ser atrapada, y supuse que podía entender por qué. ¿Si yo fuera un, sin hogar, como seguramente ella lo era; por qué otra cosa sino iba a esconderse en una tienda hasta después de la hora de cierre?, y siendo una madre soltera, la última cosa que querría sería ser separada de mi hijo, especialmente en esta época del año.

Él arqueo una ceja hacia mí, su espeso bigote ondulo a través de su labio. Iba a llamarme embustero.

—¿Estás seguro de que todo está bien? Podría haber jurado que oí voces… Gritos.

¿De verdad?Trague duro y traté de mantener mi compostura.Estamos solo la niña y yo aquí. Sé lo que has oído probablemente. Yo estaba cantando, intentando conseguir que dejara de llorar… Mientras hacia mi ronda.

Oh, bien.Él asintió y miró al pequeño bulto en mis brazos.No es de extrañar que sonara como un gato ahogándose.

— Él asintió y miró al pequeño bulto en mis brazos. — No es de extrañar

Oye, yo nunca dije que fuera bueno.

Es una maravilla que no la hicieras llorar más, dijo.De todos modos, no puede quedarme mucho tiempo. Tengo a un tipo atrás que tengo que llevar de vuelta a la estación. El trabajo nunca está hecho.

¿Que fue lo que hizo?

Lo pillé irrumpiendo en una casa.

Miré por encima de su hombro hacia su camioneta.

Eh, Patrick, no quiero que te preocupes, pero la puerta está abierta.

¿Qué?Se dio la vuelta y miro. ¡Tienes que estar bromeando!

—¿Dijiste que estaba irrumpiendo en una casa… De casualidad tenia un equipo de cerrajero?

De verdad, yo ni siquiera lo comprobé. La ventana estaba rota, y era el final de mi turno. Sólo quería llegar a casa. Mierda, qué pesadilla. Él frotó su cara.

¿Quieres que te ayude a buscarlo? No puede haber ido lejos.

No, estoy seguro de que voy a encontrarlo de nuevo. Él no permanece oculto por mucho tiempo.

¿Un regular, eh?

Se podría decir eso. ¿Entonces, quién es el bebé?¡La última vez que lo comprobé, no estabas saliendo con nadie!Se rió y me relajé un poco, al menos había comprado mi pequeña mentira blanca. Ahora tenía la esperanza de que la mujer se quedara fuera de la vista hasta que se hubiera ido. Fue un poco un revés; a principio yo realmente pensé que hubiera sido una buena idea involucrar a Patrick, decirle todo y dejar el problema, (y la culpa).

yo realmente pensé que hubiera sido una buena idea involucrar a Patrick, decirle todo y dejar

Por así decirlo, fuera de mis manos. Pero parecía que Patrick ya tenía suficiente en su plato, con su criminal desaparecido. Y ahora, después de ver a la mujer apropiadamente, oírla… tocarla, sabía que haría cualquier cosa para protegerla… cualquier cosa. La noción me sobresaltó, y levanté la vista para encontrar a Patrick esperando una respuesta.

Correcto. Sí. Yo sólo, hago de canguro. Para mi hermana pequeña. Darle una noche libre, ¿sabes?

No sabía que tenías familia en la ciudad.

Sacudí mi cabeza, metiéndome más en la mentira. Esperaba poder nadar y no ahogarme en el final.

No, no, no de esta ciudad. En Scarfell.

Él asintió con la cabeza y rompió el silencio.

Ah, sí, un poco fuera de mi jurisdicción,dijo con una sonrisa de complicidad.

Si, ella vino para una visita. Pero esta pequeña tiene un poco de búho nocturno, manteniendo a todos despiertos. Así que me dijo si podía traerla al trabajo, ya que estaría despierta de todas formas.

Sí, buena idea.

¿No se lo digas a nadie, sí? Estoy bastante seguro de que es contra la política de la compañía traer a un niño, y mucho menos a un bebé, a trabajar.

No te preocupes, no lo mencionare, siempre y cuando no menciones al que escapó. Es embarazoso, de verdad. Estaba seguro de que bloquee las puertas de atrás, pero probablemente tengas razón con lo de las herramientas. Él es conocido por ser capaz de entrar y salir de lugares cerrados. Pero de todas formas, estás haciendo una cosa buena. ¿Aunque asegúrate de ponerle un abrigo, cual es el nombre del bebé?

de todas formas, estás haciendo una cosa buena. ¿Aunque asegúrate de ponerle un abrigo, cual es

Er,Yo me paralice, mil nombres de chicas rodando a través de mi cerebro. Necesitaba solo uno, pero de todos los que pensaba no eran adecuados para su carita.Ava , escupí, pensando en el segundo nombre de mi mamá.

Buen nombre. Ella luce como una AVA , dijo mientras se acercó, ofreciendo su dedo para que lo sujetara. Lo agarro de inmediato y dio pataditas con deleite.

Ella lo hace, ¿verdad? Como cualquier otro nombre que yo pudiera pensar, Sarah, Michelle, Joy, esta lista podía seguir, pero ninguno se acercó a Ava.

El asintió.

Un fuerte agarre también. Ella será una diablilla, recuerda mis palabras, él se rió entre dientes y reclamó su dedo retrocediendo. Bueno, sólo quería pasar y atraparte antes de las vacaciones. ¿Supongo que tendrás unos días, quiero decir noches libres?

¿Yo?¡No! No hay descanso para los malvados. Además, feliz por el dinero. Dejare que los otros chicos con sus familias tengan sus navidades , le dije, pensando que tal vez algún día sería bueno tener lo que tenían. Un día pasado completamente en familia y la gente que amaba. Celebrar la primera Navidad de un niño también, tal vez. Sacudí la cabeza para aclarar los pensamientos vagabundos y de anhelo. Mirar el rostro de Ava y abrazarla por tan sólo un período tan corto de tiempo había causado tal agitación de necesidad en mí. Se sentía como una de esas veces cuando sabías que algo dentro de ti había cambiado, y no había nada que pudieras hacer para regresar y olvidar lo que ya sabías. El reloj biológico estaba sonando.

Pásalo bien, ¿de acuerdo? No lo pases a solas, en fin

No te preocupes, no lo estaré. Jayne ya ha reclamado mi tarde de Navidad… creo que intentará engordarme.

¡Ah! Buena chica. De acuerdo, lo mejor es que me vaya dijo mientras miraba su reloj, su gruesa chaqueta crujía con cada movimiento. Kirsty se preguntará dónde estoy. Feliz Navidad, lo salude, mi mano agitándose en el aire cuando se fue. Patrick miró sobre su hombro cuando rápidamente presione el interruptor y las puertas automáticas se deslizaron en su lugar después de dejarle fuera. Por un segundo pensé que iba a volver y me

las puertas automáticas se deslizaron en su lugar después de dejarle fuera. Por un segundo pensé

reclamaría por mi engaño, pero me encogí de hombros, y me relaje cuando oí el crujido de sus pasos a través de la pegajosa nieve.

Di un suspiro de alivio y mire a Ava. Tenía muchas dudas de que fuera su nombre. Las probabilidades serían de un millón a uno o más que hubiera sido capaz de adivinar. ¿Eso estuvo cerca, eh?Le dije a ella. Sus pequeñas mejillas redondeadas cuando ella me sonrió a mí. ¡Dios, mi corazón se derritió! Sin duda sería una rompecorazones en su tiempo, pero ella ya había reclamado el mío.

Vamos, vamos a buscar a tu mamá y a convencerla de que no soy un monstruo.Yo volví a pasar por las cajas y fui por el camino que le había visto tomar.Puedes salir ahora. Se ha ido.

Espere, contando los latidos de mi corazón hasta que reapareciera.

Pero ella nunca lo hizo.

salir ahora. Se ha ido. Espere, contando los latidos de mi corazón hasta que reapareciera. Pero

Capítulo 5

Cora

Las lágrimas bañaban mi rostro, y me encontré en la sección de congelados cerca de la parte trasera de la tienda. No podía creer que yo la hubiera dejado. Había luchado, pero no había sido suficiente. Yo no era suficientepara conservar a mi bebé, y no había sido suficiente para mantener a Hunter con nosotros, tampoco.

Mis dedos fueron a mi muñeca, donde normalmente tenia mi reloj, pero no estaba allí. Pensé acerca de lo que mi padre habría dicho si me viera actuar de esta manerarendirse tan fácilmente. Él me habría llevado a un lado y me diría que tenia que poner mi cabeza en el juego de nuevo. Me sentí avergonzada por haberlo decepcionado. Mis dedos recorrieron mas arriba en mi antebrazo en el lugar donde el guardia de seguridad me había sujetado.

Aunque su dominio ha sido firme, no me hizo daño. En cambio había habido un hormigueo, una especie de chispa por el contacto inesperado. Acaricie la zona, preguntándome si me estaba imaginando el bizarro tirón que sentí cuando le vi parado ahí con mi bebé en sus brazos. Como si fuera a hacer cualquier cosa para protegerla.

No, sólo estaba emocional e imaginando cosas, pensé mientras me paseaba por el extremo de la tienda. Tenía a mi bebe, efectivamente lo retenía. ¿No había manera de que pudiera estar atraída por él, podría? De cualquier manera, no podía permitirlo. ¡Yo había renunciado a los hombres para siempre! Hunter había sido suficiente molestia. Incluso cuando estaba alrededor era un inútil, hacia llorar a Ava la mitad del tiempo. Estaba lejos de ser un padre natural, y si era sincera, nunca le importo ella. Prefería pasar su tiempo lejos de nosotros en lugar de vincularse con su hija recién nacida.

Él no había estado allí en el nacimiento. Llegó tres horas tarde, con un sinfín de excusas que tenían sentido en ese momento. Le había dado un pase; al fin y al cabo lo había conseguido. Tenía que estar agradecido por eso, ¿verdad?. Pero tan pronto como llegó, volvió a salir, diciendo que sus compañeros tenían un trabajo para él. Y como definitivamente

tan pronto como llegó, volvió a salir, diciendo que sus compañeros tenían un trabajo para él.

necesitábamos el dinero que podía traer, mantuve la boca cerrada. Me preguntaba ahora si ese había sido el curso de acción correctopero al conocerlo, cualquier cosa que yo hubiera dicho en ese entonces habría sido menospreciada. Me encontré mirando a una fila de revistas cerca de la esquina delantera de la tienda. Escuche voces charlando a lo lejos, y pensé que estaban hablando de mí, discutiendo lo que iban a hacer para atraparme. En ese momento estaba lista para ir, caminar derecho a ellos, y entregarme. Pero luego la idea del reloj volvió a aparecer en mi cabeza: no era el momento de cobrar mis fichas. Todavía tenía a Avay la recuperaría.

Me acerqué para escuchar lo que estaban diciendo. Estaban ocultos detrás de una enorme pila de latas de Coca-Cola que se ofrecían, 12 por 1.99$, prácticamente a mitad de precio. Pero a medida que sus palabras se hicieron más claras, una pizca de blanco sólido llamó mi atención hacia fuera. Por encima de la rejilla de revistas, en el estacionamiento de la tienda, un hombre corrió desde la izquierda. No se detuvo y giró la esquina, pasando de la vista. Tuve que sofocar mi boca con la mano por el impacto de verlo de nuevo.

No podía creerlo. Aunque estaba oscuro, estaba lo suficientemente cerca como para ver los contornos de su rostro, y yo habría reconocido esa nariz doblemente rota y cabello rubio irregular y desaliñado en cualquier parte. ¿Qué diablos estaba haciendo Hunter aquí?

Miré desde donde había venido. Mis ojos siguieron el rastro en la nieve hasta un vehículo. El destello inquieto de la luz sobre el coche del sheriff causaba un espectáculo vertiginoso mientras la nieve caía. Encontré el punto de su salida; la puerta trasera del pasajero de la camioneta estaba abierta, lo que sólo podía significar una de dos cosas. O Hunter había sido arrestado, o era un amigo del sheriff, lo que no me sorprendería, con todos los tratos desagradables y cosas extrañas que sucedieron alrededor de donde vivíamos. Pero si era amigos entonces, ¿por qué Hunter necesitaría huir? Más extraño aún, el sheriff no parecía demasiado molesto por su escape. Eligio quedarse y charlar con el guardia de seguridad sobre mí, el intruso, presumí.

Me acerqué a la pila de latas y me esforcé por escuchar lo que decían. Parecía como el final de la conversación. Reconocí el tono profundo de la voz del chico de seguridad, explicando lo que iba a hacer durante la Navidad, y tuve que admitir que mi corazón se hundió un poco al mencionar el nombre de otra mujer. Jayne era una mujer afortunada, pensé, para tener un tipo así. Y aquí me quedé atrapado con la escoria de la sociedadbueno, ni siquiera se quedó atascado. Ni siquiera tenía eso por mí. Aunque era probablemente para mejor.

sociedad … bueno, ni siquiera se quedó atascado. Ni siquiera tenía eso por mí. Aunque era

Pensando en Hunter otra vez y con él tan cerca, una idea me golpeo. Tal vez había una manera de recuperar a Ava.

Asegurándome de que mis zapatillas no hicieran ruido, entré a la parte trasera de la tienda y encontré la puerta marcada 'Solo personal' y fui a través de ella, tras el resplandor a la salida de emergencia. No podía haber llegado lejos, y tal vez si lo llamaba podría oírme. El guardia de seguridad probablemente también, pero para entonces Hunter vendría. Lo sabía. Estaría muy sorprendida si no.

Yo me estremecí y frote mis brazos; la temperatura había bajado aquí. Suponía que no había calefacción desde allí a ningún punto. Estos corredores parecía que sólo eran utilizados para traer el stock. Pero tan pronto como llegué a la final, me di cuenta de porqué sentía tanto frío. La salida de incendios, la puerta estaba abierta.

Me di la vueltaél ya estaba dentro. ¿Hunter? Sisee, tratando de susurrar, pero sin bajar mucho la voz al mismo tiempo. Cuando no recibí respuesta, me di la vuelta, y esta vez en vez de regresar a la tienda, me adentre más en la zona de personal. ¿Hunter? llame, esforzándome para oír una respuesta. ¿Dónde demonios estás?

Mientras caminaba pasando lo que parecía ser la oscura y pequeña sala de empleados que había encontrado antes, escuché movimiento desde adentro. El leve susurro de alguien debatiendo qué hacer.

¿Cora, eres tu?

¡Sí!susurre de nuevo y entre en la habitación.

Encontré su forma inclinada cerca del refrigerador, con sólo la menor cantidad de luz cayendo en su cara.

Jesucristo, ¿qué demonios estás haciendo aquí?

con sólo la menor cantidad de luz cayendo en su cara. — Jesucristo, ¿qué demonios estás

Todos los pensamientos de reconciliación salieron completamente de mi mente cuando me regañó. En vez de eso, como un volcán desbordante, la rabia dentro de mí quería fluir, quería quemarlo. Quería hacerle daño tan mal por toda la mierda que me había hecho pasar.

¡Eres un bastardo!Dije mientras me lanzaba contra él. Se movió un poco demasiado rápido, como si esperase mi ataque, para evitar mis puños.

Es bueno verte, también,dijo en de forma arrogante, esa que me exasperaba.

Me dejas sin decir una palabra durante meses, y eso es todo lo que tienes que decirme? ¿Dónde diablos has estado?

No ha pasado tanto tiempo. Además, ¿importa? Ahora responde a mi pregunta, ¿por qué estás aquí?

Estoy aquí por ti. Todo esto es tu culpa, baboso, pedazo de mierda. Yo quería llorar, pero no lo hice. Derramé muchas lágrimas por él, y no iba a conseguir mas de mi, nunca. Ni una puta gota.

¿Oye, qué diablos hice?

Yo sólo sacudí la cabeza. Si había una cosa que Hunter hacia bien, era no poder ver su fechorías.

¡Nos has dejado sin hogar! Buckley me echo. ¿Antes de Navidad? El bastardo sin corazón .

¿Estás bromeando? Eres cruel. Te fuiste. ¡Dejaste a tu hija!¡No la has visto durante semanas! No sabía donde estabas o si volverías. No sabía si estabas vivo o muerto. ¿Aunque las ratas como tú tienden a sobrevivir, no?

Dio un paso hacia adelante, su expresión se endureció.

¿Qué mierda acabas de decir?

tú tienden a sobrevivir, no? Dio un paso hacia adelante, su expresión se endureció. — ¿Qué

Oh, creo que lo escuchaste

Podría decir que estaba debatiendo si pegarme o no, y no habría sido la primera vez. Quería provocarlo. Me daría la oportunidad de devolver el golpe.

Pero se detuvo, quedándose perplejo cuando notó que había algo muy importante faltante en mi brazos.

¿Oye, dónde está el chico?

¿El chico?¿Te refieres a tu hija?

Sí, la niña, Ava, lo que sea. ¿Dónde está ella?

Como si te importara.

Cora, dijo simplemente, y sabía que tenía que decirle, si tenía alguna esperanza de recuperarla.

El guardia de Seguridad la tiene, conteste, casi ahogándome con aquellas palabras. Mi pobre niña. Apuesto a que ella no tenía idea de dónde estaba o cuando volvería a por ella. Pero la recuperaría, estaba segura de eso. De una manera o de otra. Sin embargo, pensamientos contradictorios por el sheriff vinieron a mi mente. Ver el hombre que pensé que amaba a capturado y encerrado habría sido un buen regalo navidad, pero tenia que pensar en Ava. Necesitaba a Hunter para traerla de vuelta.

¿Qué?¿Por qué?¿Qué carajo hiciste, Cora?

¡Nada! Nos dejaste sin hogarNo podía conseguir un trabajo y cuidar de Ava al mismo tiempo. Pero yo incluso lo intente, y todavía no había nada que nos mantuviera a flote mientras estabas fuera, haciendo lo que sea. ¡Nos abandonaste!¡Hunter, dijiste que traerías lo del alquiler la ultima vez que te vi, y después nada!

¿Qué tiene que ver eso con Ava y el guardia de seguridad?

lo del alquiler la ultima vez que te vi, y después nada! — ¿Qué tiene que

Estoy tratando de explicar. Estábamos sin hogarNadie nos acogería, así que empeñé lo poco que tenia de valor para intentar llegar a mi tía, pero no había autobuses para llevarnos hoyTenía que encontrar un lugar para dormir por la noche. Y este parecía el lugar más seguro en el que pude pensar. Él me atrapóy básicamente a Ava.

¿Un minuto, ibas a llevarte a mi hijo sin siquiera decirme?

Le di una bofetada justo entonces.

En lo que a mí respecta, tú no eres su padre. Los padres no abandonan a sus hijos, sin comida y sin hogar. ¿Además, idiota, cómo demonios iba a conseguir avisarte?¡Ni siquiera cogías el teléfono!

Frotó su mejilla y sabiamente permaneció callado por un momento. Y por un segundo casi parecía avergonzado por lo que había hecho. Digo casi porque no pasó mucho tiempo antes de que el arrogante sonrisa que pensé que era linda cuando lo conocí, reapareció en su cara.

¿Así que, déjame adivinar, necesitas mi ayuda para recuperarla?¿Qué hay para mí? ¿Estas hablando en serio ahora mismo?¡Ella es tu hija!¡No debería tener que pedirte tu ayuda, sólo debes hacerlo!

Bien,dijo como si fuera la mayor tarea en el mundo. ¿Qué debo hacer?

No se. Necesitamos persuadirle para que la devuelva. Dije con un encogimiento de hombros. Era grande, pero a su manera Hunter también era fuerte. Tal vez podríamos intentar algoRealmente no quería que fuera violento. Eso era lo último que quería, sobre todo cuando recordaba esos ojos magníficos y la forma en que me había mirado como si no quisiera nada más que verme desnuda.

Bien dijo Hunter de nuevo y se volvió. Empezó a abrir los cajones.

¿Qué estás buscando?

Un arma.

Bien — dijo Hunter de nuevo y se volvió. — Empezó a abrir los cajones. —

Hunter, no. No necesitamos

Demasiado tarde, encontré uno. Él sostuvo un largo cuchillo de carnicero, la espantosa lámina brillando bajo la débil luz. Podía creer que un cuchillo como ese estaba en la sala de empleados por una sola razón: cortar una tarta de cumpleaños o algo así, de lo contrario estaba muy fuera de lugar.

En serio, Hunter, no me siento bien con esto.

¿La quieres de vuelta o no?

Por supuesto que sí, ¿cómo puedes preguntar

Entonces lo haremos a mi manera. Además, no lo usaré a menos que tenga que hacerlo. Entonces, ¿cómo es este tipo? ¿Con qué voy a tener que lidiar, eh?

no lo usaré a menos que tenga que hacerlo. Entonces, ¿cómo es este tipo? ¿Con qué

Capítulo 6

Joseph

Oh no, chico, no hagas eso.

Había conseguido quitarle su pañal sucio y ponerla sobre uno nuevo en el cambiador en el baño. Sorprendentemente la bolsa estaba todavía allí. Pensé que se habría ido, pero por suerte para mí (y Ava) estaba allí, y había sido capaz de buscar a través de ella para encontrar el último pañal limpio.

Pero Ava estaba haciendo lo que bebes hacían, lo que querían. Cuando yo la levante (¡ahora con la certeza de saber que era una niña!) para depositarla sobre el nuevo, un torrente de su pis aterrizo directamente en el pañal limpio que estaba debajo. Era demasiado tarde para intentar alejarla, y lo que conseguí fue más pis salpicando sus piernas y el suelo.

¿Ah, qué vamos a hacer ahora, jovencita, eh?

Ella solo reía, complacida.

Sí, ríete pequeñita. quite el pañal y lo eche a la basura entonces busque algo con lo que pudiera cubrirla por el momento. Sólo había una cosa por hacer; tendríamos que buscar en la tienda más pañales y toallitas de bebé, ya que no pude encontrar nada mas que sirviera en la bolsa. Yo pagaría la factura en la mañana por lo que necesitara. Con algunas toallas de papel logre secar el pis de ella y limpie un poco el piso, pero el olor aún perduraba.

Bien, vamos a ver qué más hay aquí, le dije mientras continuaba en mi inspección.

¿Una manta?¿Crees que eso servirá por ahora, Ava? Voy a cubrir tu modestia mientras buscamos algunas toallitas. ¿Qué crees?Le dije. ¿Tiene una jirafa, tambiéneso tiene que valer de algo, verdad?

algunas toallitas. ¿Qué crees? — Le dije. — ¿Tiene una jirafa, también … eso tiene que

Ella simplemente me miró como si estuviera loco, o tal vez le gustaba oír mi voz. De cualquier manera, nunca lo sabría a ciencia cierta, y me maraville de lo increíbles y extraños que eran los bebés.

Rápidamente asegure la manta alrededor de ella antes de que pudiera coger un resfriado, envolviendo del modo en que lo había visto en T.V.

Bien, eso es todo. Vamos a conseguir algo de adecuado para ti. Le dije, continúe hablando con ella como si ella pudiera entender lo que estaba diciendo. Abrí la puerta.

Todas las cosas de bebé, si recordaba correctamente, estaban ubicadas en el pasillo diecisiete, cerca de los artículos de aseo y cuarto de baño. Me fui de esa manera, realmente no quería pensar lo que haría con ella después de eso. Su madre había tenido obviamente demasiado miedo a quedarsever al sheriff definitivamente no había ayudado. Pero tenia que creer que ella no habría ido muy lejostenia que volver por la pequeña. Y si estaba siendo sincero, yo quería que regresara, sólo para poder verla de nuevo. Sin embargo, eche un vistazo a mi reloj, y tenía sólo un par de horas antes de que mi turno hubiera terminado y me vería obligado a tomar una decisión sobre el bebé, y efectivamente sobre ella.

Hizo que mi estomago se revolviera pensando en denunciar el robo y el abandono de su hijono que hubiera ayudado en ese asunto, pensé. Había por supuesto una manera alternativa de hacer las cosas, pero me gustaría pensar en eso sólo en el peor de los casos y si no tenía otra opción. Ser un padre soltero no estaba en mi lista de tareas pendientes. Además, la gente haría preguntas; si de repente apareciera con un niño. Era una idea ridículapero quizá sería mejor a que ella fuera a parar a servicios sociales.

Sacudí mi cabeza, me estaba adelantando demasiado. Lo primero es lo primero. ¡Pañales! Y obtenerlos adecuadamente. Hicimos nuestro camino a la sección de niñas donde una jodida tonelada de pañales nos esperaba. ¡Parecía que había una mayor variedad de ellos que sabores de Helado Baskin Robbins!

¿Así que, no vas a ser de mucha ayuda y decirme tu talla, no?¿Aunque supongo que es grosero preguntar a una dama de su talla, no? le dije con una sonrisa. Ella tenia que tener un par de meses de edad, así que después de pensar y tratar de descifrar el código de tallas bebe, finalmente agarre la que parecía la más probable que encajara. No hay jirafas

descifrar el código de tallas bebe, finalmente agarre la que parecía la más probable que encajara.

esta vez, me temo, Ava. Pero tienes lo que yo creo que va a ser un lindo Hippo. Voy a tomar tu falta de respuesta como permiso para seguir adelante y conseguirlos , dije y comencé a caminar de vuelta a los baños. Oh, espera, casi lo olvido. ¡Toallitas de bebé!

Me volví y comencé a tender la mano hacia el paquete de envoltura rosada de plástico cuando dos figuras surgieron alrededor del extremo del pasillo. Juro que este bebé me tenia preocupado e inconsciente en un nivel completamente distinto. Estaba totalmente centrado en ella, y estaba sobrepasando todos mis otros sentidos.

Entrégame al bebé, una voz ronca pidió. Estudie al hombre que estaba haciendo la demanda; estaba de pie junto a la mujer que hacia cantar a mi corazón. Me preguntaba si ella le había llamado, trayendo refuerzos así ella recuperaría a la niña y evitaría ser arrestada. Ella desconocía que no habría dejado que fuera arrestada. Por lo menos ya no.

Ella cambio torpemente de posición a su izquierda. Eso me lo dijo todo, este no era su plan, era el de su acompañante. Y ella estaba petrificada de que fuera a meter la pata. Probablemente tenia razón. No sería capaz de igualar mi fuerza, eso era seguro, y desafortunadamente para él, podría decir que definitivamente no era un sobrenatural. Sólo un humano, con una apariencia desaliñada, perro ladrador poco mordedor, aunque la forma en que se mantenía a sí mismo, confiado y erguido me hizo sospechar. Como si tuviera un as bajo la manga.

¿O qué? Conteste, queriendo ver su mano, ¿seguramente el planeó esto, verdad?

Simplemente deja al bebé, y todo el mundo va a ir a casa en una pieza. Podemos olvidar incluso todo lo sucedido esta noche. Ver otra Navidad y año nuevo. ¿Qué tal eso?¿Tenemos un trato o qué?

¿Y quién demonios eres tú?

Por favor, dame a mi bebé. Lo siento mucho por esconderme en los baños. No volverá a ocurrir , dijo la mujer, sus suplicas hacían tambalear a mi corazón. Yo no quería causarle dolor, pero el hombre a su lado me daba todas las señales equivocadas. No me fiaba de él ni un ápice.

quería causarle dolor, pero el hombre a su lado me daba todas las señales equivocadas. No

¿Y quién diablos es él?

Soy quien esta malditamente a cargo aquí, es quien soy. No te lo diré otra vez: deja al bebé, ahora, y cierra la boca antes de que haga algo que lamentaras .

Eso no va a suceder. No te estaré entregando un dulce e inocente bebé a alguien como tu. A ella tal vez, pero a ti no. De ninguna manera.

Muy bien, basta de esta mierda.Él extendió su brazo izquierdo y lo engancho alrededor del cuello de la mujer, acercándola, sujetándola contra su cuerpo. Un destello de plata se elevó en su mano derecha. ¿Sabes que? Si no haces lo que digo, cortaré la garganta de esta perra, aquí mismo. ¿Qué dices a eso?

¿Hunter, qué diablos crees que estás haciendo?Ella pidió, arañando su antebrazo para liberarse.

Cállate, Cora. Estoy harto de ti y este bebé.

Me obligue a volver a sonreír al aprender su nombre, pero ahora definitivamente no era el momento para cabrear al hombre con el cuchillo, el cuchillo cerniéndose peligrosamente cerca de su cuello, el cuello de mi futura pareja, de repente me di cuenta. Verla en peligro hizo a mi piel hormiguear. El oso dentro de mi se paseaba ansiosamente. No podíamos dejar que le pasara nada.

¿Te refieres a tu hija?Cora respondió, su tono lleno de veneno.

¡Sí, lo que sea!, ¿cómo sé que es mía?

Di un paso oportuno hacia adelante, pero luego me di cuenta de que no sería capaz de ayudar de todos modos, no con el bebé aún en el hueco de mi brazo. Mientras que Hunter estaba momentáneamente distraído, Cora intentando convencerlo de que la niña era suya, empuje las capas superiores de paquetes de pañales más atrás en la repisa inferior, provocando que cayeran, creando un colchón como base donde podría poner a Ava. Ella estaría fuera de peligro, seguro en un cojín mullido rodeada de paquetes en lo que parecía un fuerte improvisado.

Ella estaría fuera de peligro, seguro en un cojín mullido rodeada de paquetes en lo que

¿Cuántas veces tenemos que tener esta conversación, Hunter? Eres un iluso si crees que Ava no es tuya.

Mis oídos se alzaron y casi me eche a reír, completamente sorprendido de que de todos los nombres temporales que podría haberle otorgado, yo había escogido su nombre real. Las maravillas nunca cesan. Ava y Cora. Sus nombres enlazaban perfectamente entre ellos. Y por

un momento vi un futuro juntos, los tres.

Pero entonces recordé el cuchillo que Hunter estaba sosteniendo. Dios, estaba tan cerca de su cuello. Demasiado cerca. Si no tenía cuidado, podría cortarla sin querer. Estaba demasiado distraído por su rabia y su disputa como para prestar atención a las consecuencias, pensé.

Una vez que AVA fue ubicada y a salvo, me erguí de nuevo y comencé a andar hacia la pareja discutiendo.

Te voy a dar hasta la cuenta de tres para dejarla ir. Y si tocas un pelo de la cabeza de

mi compañera, voy a despedazarte. Literalmente.

¿Qué?

¿Eh?Cora murmuró.

¡Uno!

¡Te he dicho que no te acerques! Voy a cortarla , dijo, señalando el cuchillo, agitando su brazo ligeramente.

¡Dos!

¿Quieres que ella muera?¿Es eso?

¡Tres!

dijo, señalando el cuchillo, agitando su brazo ligeramente. — ¡Dos! — ¿Quieres que ella muera?¿Es eso?

Sentí mis huesos implosionar y cambiar; el dolor era, casi, soportable pero estaba demasiado preocupado por llegar a ella y conseguir el cuchillo del tonto que estaba con ella. Quería encargarme de el.

¿¡Qué carajo!?

Mi camisa de poliéster se rasgo cuando cada costura estallo, mi cuerpo llenándolo más allá de lo que la tela podría contener. A continuación mis muslos se abultaron y mis pantalones, bueno, digamos que estaban perdidos, también. Mi gruesa chaqueta de invierno estaba igualmente destruida. No me importaba. No tenia tiempo para perder desvistiéndome.

Una vez que estuve totalmente transformado, todo fue sencillo. Mi mente estaba tranquila, y yo sabía exactamente lo que tenía que hacer. Había un cierto tipo de claridad cuando estoy en mi verdadera forma, pero a veces si me quedo en ella por demasiado tiempo, hay consecuencias no deseadas, como la perdida parcial de mi lado humano racional que me dice lo que está bien y mal en la sociedad moderna. Al oso no le importa un bledo la moral o códigos. Los osos tienen su propio código, y en ese momento, alguien con un arma estaba amenazando a mi pareja. Había sólo un curso de acción a tomar, y ese era la violencia.

Me levanté hacia atrás sobre mis cuartos traseros, mis patas extendiéndome y golpeando los objetos de la estantería. Ellos aterrizaron y se dispersaron por mis pies. El idiota no la dejó ir. Yo rugí, gruñendo, y dejé que la saliva volara.

¿Se movió? Nah, él era demasiado estúpido o estaba completamente fuera de su mente.

Golpeé el aire delante de su cara, y sólo entonces dio un paso atrás, con Cora a cuestas. Ella finalmente gritó, el impacto de ver a un oso en un supermercado finalmente la sobrepaso, lo que en cualquier día normal hubiera sido probablemente más divertido que aterrador.

El bastardo todavía se aferraba al cuchillo y lo observé por el rabillo del ojo, por si acaso decidía hacer un movimiento.

Avanzando, casi los separé; estaba perdiendo su valentía. El orgullo fluyó a través de mí mientras miraba a Cora golpear un talón hacia atrás y hacia arriba en sus partes privadas, el mismo lugar donde ella me había golpeado antes, pero

un talón hacia atrás y hacia arriba en sus partes privadas, el mismo lugar donde ella

esta vez ella fallo, su pie rebotando en su muslo y sólo aterrizando un golpe superficial a la zona de la ingle.

Eso pareció sacarlo del aturdimiento en el que estaba, como si no pudiera creer lo que estaba viendo. No podía culparlo, en realidad. No todos los días ves a un hombre humano transformarse y convertirte en una criatura amenazadora, completamente crecida y peluda que no estaba buscando mielsino sangre, por amenazar lo que sería mío.

¡Maldita puta!

El cuchillo se arqueó hacia afuera, como si estuviera listo para sumergirlo en ella donde pudiera. Ella lo vio venir también, sus ojos se ensancharon en estado de shock, terror e incredulidad. Me abalance sobre el. No había manera de que fuera a permitir que eso sucediera, no en mi tiempo. Supe entonces que preferiría haber muerto que hacerle daño. Mis patas traseras hicieron tracción, impulsándome hacia adelante no fue fácil en el suave, brillante, suelo de baldosas, y por un breve momento de pánico, no pensé que fuera a llegar a tiempo para salvarla de lo que habría sido una mortal puñalada.

Se fue a centímetros de su esternón cuando me lance con mis mandíbulas abiertas y luego las hundí cerrando mis fauces sobre su antebrazo. La sangre broto en mi boca, y oí el glorioso sonido de el cuchillo caer estrepitosamente a la tierra. Mis tímpanos se sentían como que estaban a punto de estallar; por los gritos en sonido estéreo.

Oh, Dios. ¡Oh Dios! Escuché a Cora repetir una vez que ella fue capaz de parar de gritar. Ella había aterrizado en el suelo a mi derecha y estaba mirándome directamente, todavía aferrado a lo que supuse era su novio del brazo. Él, sin embargo, no estaba tan tranquilo. Mi nariz y boca tomaron la avalancha de golpes, su puño viniendo abajo como un implacable ariete. Pero para desgracia suya por cada vez que me golpeó sólo apreté más fuerte, haciéndole gritar de nuevo y hacer muecas. Era casi suficiente para hacer un oso adulto reír. Pero eso hubiera causado que yo liberara su brazo.

¡Mierda, oh mi Dios, joder!¡Está bien, está bien, déjame ir!¿Tienes lo que querías, no? dijo con un suspiro. Le costaba hablar.

Yo mordí más fuerte, a modo de advertencia, así el sabría que yo no estaba jodiendo, y luego lo solté.

hablar. Yo mordí más fuerte, a modo de advertencia, así el sabría que yo no estaba

¡Arrrgh! gritó con dolor y alivio, acunando su brazo destrozado, retrocediendo cautelosamente pero rápidamente. ¿Qué demonios eres? ¡Jodido monstruo!

Pensé que era una pregunta estúpida, ya que él me miraba directamente, pero opté por ignorar al hombre idiota y me acerqué suavemente a Cora. Al principio se deslizó unos cuantos centímetros sobre su trasero cuando me acerqué, pero cuando mi hocico tocó su costado, empujándola para que ella supiera que no quería hacerle daño, ella dejó de moverse. Su mano se elevó, temblando de valentía y miedo, mientras ella me miraba fijamente a los ojos. Dios, ella era hermosay si pudiera mirar en esos mismos ojos durante el resto de mi vida, me consideraría verdaderamente afortunado y bendecido. No le pediría a Santa nada más; haría que todas mis Navidades se hicieran realidad.

Me dio unas palmaditas en el hocico, con cuidado de no tocar la parte inferior donde podía sentir la sangre de Hunter goteando todavía de mi boca.

Gracias, creo susurró, recuperando su voz. Quería estar a su lado para siempre, respirándola en mi estado más natural. Tal vez incluso poner mi cabeza en su regazo mientras ella acariciaba mi pelaje. ¿Pero no siempre conseguimos lo que queremos, no?

¡Hunter!¡No!

Me había enamorado de ella, y también de Ava, tanto que esas chicas me estaban haciendo perder todo sentido. Ellas eran como kryptonita para mi cerebro. Hice girar mi voluminoso cuerpo justo a tiempo para ver que Hunter ahora estaba empuñando el cuchillo en su mano izquierda. No era su lado dominante, pero en este rango, el cuchillo seguía siendo mortal.

Cora gritó, pero había llegado demasiado tarde para reaccionar. Se había acercado lo suficiente como para coger el cuchillo sin que yo ni siquiera oyera, e incluso lo dejé a unos centímetros de mi espalda.

Cuando me volví hacia él, el cuchillo ya se había hundido en mí. Rugí cuando la hoja cortó a través de la piel y el músculo, tan profundo que casi tocó el hueso. El cuchillo dejó mi flanco, Hunter preparándose para otro ataque. Pero necesitaría más de un golpe para acabarme

El cuchillo dejó mi flanco, Hunter preparándose para otro ataque. Pero necesitaría más de un golpe

No lleves un cuchillo a una lucha con un oso.

Mis garras atravesaron el aire y rasgaron su pecho. Sangre inmediatamente se filtró de su ropa desaliñada, cubriéndolos de un delicioso vinotinto.

Sus gritos eran casi constantes, pero todavía se aferraba al cuchillo. Era como si pensara que si lo dejaba, sería un hombre muerto. Y probablemente tenía razón; lo habría matado si lo hubiera dejado. Engáñame una vez, pero los cabrones como él no me engañarían dos veces. Una cálida pero temblorosa mano encontró su camino a mi lado, el contacto suave apaciguo al oso que quería la muerte para el hombre que se atrevía a amenazar lo que era suyo. Y yo sabía lo que tenía que hacer.

Otra pata, garras se retrajeron esta vez, apuntando cuidadosamente a la parte posterior de la mano de Hunter golpeándolo y lanzando el cuchillo fuera de su control. Probablemente había roto algunos de los huesos de su muñeca, pero el idiota lo tenia bien merecido.

Desarmado, no era nada más que un pequeño, débil, y asustado hombre. Todavía sosteniendo su brazo que seguía sangrando, corrió, casi tropezando con sus propios pies a la velocidad que iba.

¡Sí, y no vuelvas!

Cora estaba de pie a mi lado y me deje caer en una posición de descanso.

¿Por qué diablos harías eso por mí? Yocause todo esto. No entiendo.

Incapaz de comunicar lo que quería decir, hice mi mejor esfuerzo para hacerle entender que estaba bien, y apoye mi cabeza contra su muslo. Ella acaricio mi cabeza y mis orejas , también. Era tan relajante que deje caer mi cuerpo caer hacia adelante, abrumado por su toque.

mi cabeza y mis orejas , también. Era tan relajante que deje caer mi cuerpo caer

Capítulo 7

Cora

¡Oh mi Dios!. El oso que también parecía ser el guarda de seguridad cayó hacia adelante, su voluminosa forma estrellándose contra el suelo. ¡Yo aún no podía entender lo que había visto, era como ver al Dr. Banner convertirse en el increíble Hulk en T.V. excepto que esto pasó justo delante de mí en la vida real! y el tipo se había convertido en un oso, no en el Hulk. O yo estaba perdiendo mi mente o esto era muy real. Y con mis manos sobre su piel suave, capaz de sentir el calor de su cuerpo y el estruendoso latido del corazón de la bestia, todo apuntaba al hecho de que esto no era un sueño.

Él me había salvado, pensé. Yo había creado todo este lío. Yo había involucrado a mi ex, que se había vuelto completamente loco, y aún así el tipo/oso intervino para salvarme. ¿Era algo mas que alguien haciendo lo correcto? Pero no pude ayudarlo. La forma en que me había empujado fuera del camino en lugar de dejarme ser una víctima de mi propia estupidez, bueno, eso fue algo mástenía que ser.

Entonces recordé que estaba herido. Palpe alrededor de su cuerpo para inspeccionar la herida. Había sangre por todo el lugar, cubriendo el suelo, los artículos en los estantes, y su pelaje. Pero no toda era suyaHunter había perdido su parte justa, también. Pero al mal tiempo, buena cara, eso es lo que pensé.

El oso que estaba sangrando, pero mientras buscaba algo para limpiar la sangre, agarrando unos pañales que habían caído y se desparramaron sobre el suelo, su pelaje empezó a retroceder. Yo miraba con fascinación como el marrón oscuro de la piel de oso se mudaba ligeramente a un tono oscuro, hasta que ya no estaba mirando un oso sino a un hombre desnudo.

Rápidamente mire hacia otro lado. Incluso cubierto en sangre era precioso. Guapo y construido con lo que parecía todo el músculo en el mundo. Tímidamente me di la vuelta y cautelosamente presione el pañal en contra de su herida.

todo el músculo en el mundo. Tímidamente me di la vuelta y cautelosamente presione el pañal

Creo que vamos a estar bien, me oí decir.

No lo estoy añadió, tan apagado que no estaba muy segura de lo que había dicho en realidad.

¿Qué?

No voy a hacerlo,dijo débilmente.

Me quedé helada. No podía hacer que muriera por míno cuando acabábamos de conocernos. Era poco convencional el como nos habíamos conocido, pero yo sabía que había algo fascinante en él.

Oh dios, voy a llamar a una ambulancia.

No, no lo hagas. Ven aquí. Acércate. Quédate conmigo.

Me acerqué a donde estaba su cabeza y la coloqué sobre mi regazo. Parecía que estaba a la puerta de la muerte, y si este seria el ultimo momento que compartiríamos, lo haría lo más agradable posible. Le acaricié la cara, mis dedos acariciando su cabello.

Lo siento mucho. No quise que esto sucediera.

Sé que no. Está bien, siempre y cuando tú y Ava estén a salvo.

Asentí con la cabeza, mirando a donde lo había visto poner a salvo a Ava. Ansiaba ir a recogerla, pero estaba dividida entre un hombre moribundo que me había salvado la vida y mi niña, que estaba para todos los efectos, perfectamente segura e ilesa. Muchas gracias por asegurarte de que estuviera bien, por mantenerla alejada de Hunter.Gimió, sus ojos ligeramente caídos, parecía incapaz mirarme con sus brillantes ojos color ámbar.

Bésame, dijo abruptamente.

ligeramente caídos, parecía incapaz mirarme con sus brillantes ojos color ámbar. — Bésame — , dijo

Pero ni siquiera sé tu nombre.

Joseph,

respondió.Ahora,

bésame.

Es

mi

último

deseo

Podré

morir

feliz

sabiendo que besé a la mujer más hermosa del mundo.

Si no estaba sonrojada antes, definitivamente estaba sonrojada ahora. Pero casi fue

como si pudiera leer mi mente. Desde el momento en que puse los ojos en él, no hubo nada que quisiera más que besarlo; era como algo que no podía controlar, un impulso que no podía

ser

detenido.

Incline mi cabeza a su cara, y cuando nuestros labios se rozaron por primera vez, sentí

mi

cuerpo entero volver a la vida. Era como si pudiera sentir cada célula dentro de mí, desde

las

puntas de mis dedos a la parte superior de mi cabeza; como una corriente de electricidad. Yo quería besar a este hombre para siempre, y el pensamiento de él muriendo ahí, en

mis brazos, tenía a mis lágrimas fluyendo.

El beso duró la cantidad justa de tiempo, y aún así no fue suficiente. Ojalá te hubiera conocido antes, Joseph .Y bajo circunstancias diferentes, le susurre suavemente tratando de encontrar las palabras para expresar mi gratitudY mi amor por él. Era una locura, pero lo estaba sintiendo dentro de mí, el abrumador sentimiento; un inmenso amor comparable al que sentía por Ava. Hunter nunca me había hecho sentir de esa manera, pensé.

¿Por qué?, dijo, un poco más claramente, y levantó su cabeza. Me siento mejor ahora.se acerco a mí cuando el se incorporo sentándose, y mi boca cayó abierta.Parece que tienes el toque sanador.

¡Oh mi Dios!¿Pero tu herida? Eres un hijo dePero no pude hablar más. Me jalo en un abrazo y estrello su boca con la mía de nuevo. El beso fue más duro y más apasionado de lo que jamás creí posible. Tanto es así que quería estar con él, y lo habría hecho si no hubiera oído a Ava y su pequeño grito reclamando atención.

No hemos terminado. No puedo creer que hayas hecho eso. Tan astuto, le dije, intentando estar furiosa, pero al mismo tiempo sonriéndole mientras me ponía de pie.

eso. Tan astuto, — le dije, intentando estar furiosa, pero al mismo tiempo sonriéndole mientras me

Oh, estamos lejos de terminar Cora. Nunca voy a dejar de besarte.

¿Es una promesa?dije valientemente, regresando a donde estaba de pie desnudo, podría añadir. Después de tomar a Ava en mis brazos.

Es más que una promesa, es para siempre, respondió y nos acerco, abrazando a Ava entre nosotros.

¿Sabes que estás loco, verdad?

Soy consciente que esta noche ha sido de locos.

Sí. Al menos tenemos una pésima historia de como nos conocimos para contar a los nietos.

¿Oh, habrá nietos, no?

Decenas de ellos, dijo con confianza.Y no puedo esperar para empezar.

Yo aun estuve un poco aturdida por el resto de la noche. Nos centramos en las pequeñas tareas que teníamos que hacer para conseguir que la tienda estuviera presentable para la mañana siguiente. Ya sabes, así no parecería que un oso había asolado a través de los pasillos y atacó a alguien. Pero era casi imposible no pensar en lo que había sucedido, y lo que Joseph me había dicho, que estábamos destinados a ser.

No era como si yo cuestionara lo que había dicho, fue casi lo opuesto, y tampoco tenia miedo: sabía bien en mis huesos que estábamos destinados a ser. Joseph, bendito sea, intentó explicarme lo qué era y todo lo que eso significaba. No es como si no pudiera creer que en realidad el fuera un cambiaformas y no pudiera con ello. Puedo lidiar con cualquier cosa con él a mi lado.

¿Estás lista?, preguntó cuando él envolvió una manta de repuesto que había encontrado alrededor de mis hombros, casi cubriendo Ava de la vista. Era mejor que ella estuviera caliente mientras caminamos a su camioneta.

de mis hombros, casi cubriendo Ava de la vista. Era mejor que ella estuviera caliente mientras

Asentí, y Joseph izo la bolsa sobre su hombro, y caminamos lado a lado, atrapando miradas el uno del otro cuando nos íbamos. Había conseguido encontrar algo de ropa de su tamaño para cubrirse, y yo estaba casi decepcionada cuando sus esculpidos abdominales desaparecieron de la vista. Pero me aseguraría, una vez que llegáramos a su casa, que no permaneciera vestido por mucho mas tiempo.

Nos metió a la camioneta y dejó el motor en marcha mientras volvía corriendo a una pequeña cabina a un lado de la tienda. Durante un momento estuvo de pie con una sonrisa enorme, dirigiéndose a otro hombre que supuse era otro guarda de seguridad. Dios sabe lo que le decía, tal vez la verdad… tal vez el otro hombre sabía que Joseph era un shifter, también. No lo sabía… había tanto para aprender el uno sobre el otro, y no podía esperar a comenzar.

La puerta lateral del conductor crujió al abrirse, y Joseph brincó dentro.

¿Lista para ir a casa?preguntó.

A casa con él … amé el sonido de esto.

Sí, no puedo esperar. Joseph se inclinó y enganchó su mano alrededor de mi cuello para jalarme hacia el y darme un beso.

Te va a encantar. Voy a amarlas a ustedes dos con todo mi corazón… para siempre.

jalarme hacia el y darme un beso. — Te va a encantar. Voy a amarlas a

Capítulo 8

Joseph

Pero tenemos que vestirnos, dijo.Vamos a llegar tarde.

No me importa. Necesito tenerte de nuevo.

Me lance alrededor de la cama cuando ella trató de escapar al cuarto de baño, mis brazos envolviéndose alrededor de su cintura y la empuje hacia la cama de la que acabábamos de salir.

Quiero mi regalo de Navidad, dije cuando reclame la suave curva de su cuello. Besé el lóbulo de su oreja cuando la acerque a mí. Durante los días que habíamos estado juntos apenas podía mantener mis manos fuera de ella. Todo había cambiado en mi vida, pero era un cambio al que le daba la bienvenida. Ambos sabíamos que esto era real.

Ya has tenido tu regalo de Navidad, niño travieso. Has llenado mi media demasiadas veces como para contarlas.

No te oí quejarte, bromee, mi cabeza echada a un lado, cediendo.

¿Y por qué lo haría? Eres el mejor regalo de Navidad que jamás he recibido. Aun no puedo creer que todo esto haya pasado tan rápido, apenas nos conocemos.

Lo haremos con el tiempo, mi amor.

Ella asintió, sabiendo que era cierto.

Hablando de regalos de Navidad. Tengo algo para ti.

con el tiempo, mi amor. Ella asintió, sabiendo que era cierto. — Hablando de regalos de

No, Joseph. Ya has hecho suficiente.

Silencio .Vas a tener que acostumbrarte a ser mimada por mí. La acosté en la cama.Espera ahí, no te atrevas a moverte.

Ella reía y mordió su labio.

Busque en

mi escondite donde había lo

ocultado el

habitación, con las manos detrás de mi espalda.

Cierra tus ojos.

día anterior y regrese

a

la

Ella lo hizo. Y por un momento feliz observe a la mujer de mis sueños. ¿Quién sabía que tanto podría cambiar cuando menos lo esperaba, y en un corto periodo de tiempo, también? Pero no había cambiado nada.

Puse sus manos en su regazo y coloque la pequeña caja envuelta en ellos.

Bien, ahora puedes abrirlos.

No podía esperar a ver su cara cuando lo viera, y me senté en la cama junto a ella.

No es mucho, pero no podía soportar que no lo tuvieras. Vamos, ábrelo.

Bien,Ella dijo con un suspiro. Con cuidadosa precisión ella quito el papel de regalo y reveló la caja. Mis ojos buscaron los suyos, esperando ese momento en el que ella iba a descubrir qué había dentro.

La tapa crujió e inmediatamente, tan pronto como vio el reloj en el interior, lágrimas cubrieron sus mejillas.

Oh mi Dios, Joseph.

¿Te gusta?

tan pronto como vio el reloj en el interior, lágrimas cubrieron sus mejillas. — Oh mi

¡Claro que sí! No puedo creerlo. El reloj de mi padre. Ella lo tomo con cuidado del recipiente y lo volteo, estudiando cada ladoIncluyendo el grabado en la parte inferior que su padre había hecho grabar para ella. ¿Cómo? No entiendo¿Cómo hasTomé su mano libre y la lleve a mis labios, colocando un suave beso en la palma.

Después de que me contaste la historia de cómo acabaron en la tienda, supe que tenía que encontrar ese reloj que de alguna manera te condujo a míYo tenía que recuperarlo para ti.

Pero nunca le dije dónde.

Tal vez tengamos un poco de tiempo antes de que tengamos que prepararnos, ¿verdad?

Voy a hacer tiempo, le respondí mientras la atraía hacia el centro de la cama, buscando su delgado camisón y arrancándolo de su cuerpo. Ella chilló mientras sus pesados pechos quedaron expuestos, y me sumergí para probarlos.

Oh pero ese era nuevo, dijo, gimiendo entre sus palabras.

Te compraré otro, o mejor aún¿qué te parece si no llevas ropa la próxima vez?

Hecho dijo ella, pasando las manos por mi cabello en la base de mi cuello y arqueando sus caderas hacia arriba con anticipación.

Creo que tendré que comprarte ropa interior nueva también, dije riendo mientras comenzaba a arrancarle las bragas, porque estas están arruinadas ahora.

Mi lengua serpenteaba por su torso, necesitando probar cada último bocado de ella, necesitando oírla gemir de placer una y otra vez, todo como resultado de mi toque.

Mi polla latía palpitante por estar dentro de ella, pero me inste a tomarlo con calma esta vez, para darle todo. Con mi lengua trazaba círculos perezosos sobre su duro clítoris, lamiendo sus jugos dulces cada vez que se venía.

todo. Con mi lengua trazaba círculos perezosos sobre su duro clítoris, lamiendo sus jugos dulces cada

Joe, no puedo soportarlo máspor favor,gimió, agarrando mis hombros para buscar aire. Por favor, ¿qué?Le pregunté, amando la forma en que ella me necesitaba y me quería. Yo nunca había sido totalmente necesario de esta manera antes y el sentimiento era mutuo.

Por favor, hazme el amor, dijo, con los ojos muy abiertos y esperando.

¿De esta forma? respondí mientras la cabeza de mi polla le acariciaba la entrada.

Más.Sus caderas se movieron más arriba, haciéndome deslizarme dentro de ella más profundo.

Me apoyé en la cama y la besé suavemente, mi lengua buscando la suya mientras la llenaba pulgada a pulgada. Ella gimió en mi boca, haciendo que mi polla pulsara. Ella era todo lo que nunca pensé que necesitaba, pero ahora que la tenía, no iba a dejar que ella ni Ava se fueran. Seríamos la familia que nunca pude tener; tendríamos más niños, y sólo pensar en conseguir embarazarla con mi cachorro hizo que mi pene se hinchara.

Te amo, Cora,respiré mientras ella comenzaba a alcanzar el clímax, su respiración agitada.

Ella se aferró más fuerte y abrió los ojos.

Yo también te amo.

****

Sostuve a Ava en un brazo, la otra mano sosteniendo a Cora mientras esperábamos en la puerta, mirando la alegre decoración de Santa que colgaba de la aldaba. La nieve estaba cayendo con fuerza mientras la melodía del timbre todavía sonaba con Jingle Bells en el pasillo más allá.

nieve estaba cayendo con fuerza mientras la melodía del timbre todavía sonaba con Jingle Bells en

La puerta principal se abrió de par en par para revelar a Jayne, un delantal rojo y verde festivo alrededor de su cintura y una expresión de sorpresa abarcando toda su dulce cara. ¡Feliz Navidad!Dije, incapaz de esconder mi sonrisa. Este era probablemente el mejor regalo de Navidad que podría darle a Jayne. Ella estaría en el paraíso ocupándose y cuidando de Cora, pero especialmente de Ava.

¡Oh mi! ¿Y quienes son ellas?

Espero que no te importe, traje un par mas de bocas para alimentar.

¡Por supuesto que no me importa! Cuantos mas mejorPero nunca me dijiste que estabas viendo a alguien.

Es una historia un poco larga, dije cuando la salude besándola en la mejilla. Jayne conoce a Cora el amor de mi vida. Y la pequeña es Ava, el otro amor que ha tomado la residencia en mi corazón.

Oh, wow, ¿no es increíble?Ella respondió sus ojos revoloteando de mí a Cora y finalmente descansando sobre Ava.

Ven, ven, antes de que se congelen ahí fuera. Puedes contármelo todo en la cena de Navidad.

FIN

sobre Ava. — Ven, ven, antes de que se congelen ahí fuera. Puedes contármelo todo en