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Abolición del interés del dinero Véase también: Usura

El economista alemán Gottfried Feder, padre de la economía nacionalsocialista, en su obra Manifiesto para el quebrantamiento de la servidumbre del interés del dinero, dedicó un estudio específico al interés del dinero y por qué éste constituye un gran mal para un país.

La tesis del préstamo a interés, afirma Feder, es "el invento diabólico del supracapitalismo".

Sólo ella posibilita la indolente vida de zángano de una minoría de poderosos del dinero, a costa de los pueblos creadores y de su capacidad de trabajo; es ella quien ha llevado a la sociedad a vivir contrastes abismales. El quebrantamiento de la servidumbre del interés del dinero significa la restauración de la libre personalidad, la salvación del hombre de la esclavización. El capital prestamista es tan infinitamente superior frente a todo gran capital industrial (dedicado a producción), que las grandes potencias del dinero sólo pueden ser enfrentadas eficientemente mediante el quebrantamiento de la servidumbre del interés del capital prestamista.

Hjalmar Schacht (un masón y saboteador de los esfuerzos militares alemanes) fue uno de los principales encargados de alimentar al principio de los años 30, la inestabilidad que acabó haciendo caer a los sucesivos cancilleres alemanes hasta que Adolf Hitler asumió el cargo. Schacht obtuvo préstamos de los banqueros judíos Montagu, Mendelssohn, Wassermann, Warburg y de la Banca Morgannorteamericana.

Cuando Hitler afianzó el poder, y coincidiendo totalmente con Feder, rechazó las proposiciones de Schacht para que Alemania pidiera préstamos de extranjeros y le prohibió que continuara por ese camino. Le dijo que no quería que Alemania viviera de prestado; "los préstamos ataban al país; le coartaban su soberanía".

Los créditos, además de que significan una carga de intereses, implican depender políticamente de fuerzas extrañas a la nación. Los intereses devoran la capacidad de ahorro de un pueblo

Sustitución del "patrón-oro" por el "patrón-trabajo"

En el capitalismo financiero plutocrático, el capital produce la riqueza, pero en la economía del Tercer Reich, es el trabajo el medio que la produce. Es el trabajo y no el oro, lo que tiene verdadero valor para un país; la mano de obra que transforma las materias primas en productos, los bienes y servicios, la inteligencia de los inventores, ingenieros, técnicos, etc. y en suma cada miembro de la nación que tenga la capacidad de crear algo en beneficio del pueblo.

La economía nacionalsocialista se desliga completamente del sistema monetario basado en el interés, la deuda, el dinero-fiat y el patrón-oro, y fue esta revolución económica una de las razones principales por las que las potencias capitalistas entraron en guerra contra Alemania. En el sistema económico nacionalsocialista sólo se emite moneda para pagar un trabajo realizado. La moneda está respaldada por el trabajo productivo y la riqueza real de la nación, y no, como en el actual sistema económico, por cuestiones intangibles ni por recursos materiales que no existen en la práctica, ni por "la confianza de los mercados", ni por la deuda. La masa monetaria de un país debe ser exactamente igual a la riqueza real y tangible de dicho país y no que haya más dinero o menos

dinero que bienes y servicios disponibles. Si el Estado desea crear crédito (dinero), antes debe crear riqueza. En ese sentido, el Tercer Reich no creaba dinero para financiar obras, sino que directamente se ponía a trabajar en las obras, emitiendo dinero a medida que la obra era completada. El dinero se emitía para pagar al trabajador. No se necesitaba dinero para trabajar. El dinero era una consecuencia del trabajo, no del banco ni del mercado.

En los países capitalistas, si no había dinero, todo el trabajo se paralizaba. Por ejemplo, la crisis del 29 se generó porque los capitalistas de Wall Street cerraron el grifo del crédito y luego crearon un gran pánico especulativo. En el capitalismo, si el dinero escasea, da igual que haya obreros cualificados o fábricas en perfecto estado de funcionamiento: la economía no funciona. Esto subordina la economía a la política monetaria y financiera, es decir, a los que controlan el grifo del crédito: bancos centrales y privados, los verdaderos propietarios de la moneda. Sólo cuando los bancos quieren, empieza a fluir el capital y éste reactiva la economía.

En la economía nacionalsocialista era al contrario. Las fábricas siguen funcionando, los obreros siguen trabajando y a fin de mes son retribuidos económicamente con el único fin de facilitarles que puedan intercambiar el sudor de su frente y la riqueza creada por otros bienes y servicios producidos por compatriotas suyos. En el primer caso, son los banqueros y los mercados los que controlan la emisión de moneda. En el segundo caso, son los trabajadores y el Estado los que controlan la emisión de moneda. El dinero se genera dependiendo de cuánto se produce en trabajo.

Los beneficios producidos por las obras públicas costean su propia construcción. Por ende, las obras se pagan a sí mismas, y cada vez que se hace una obra, simplemente se crea dinero para pagar a los trabajadores y así aumenta la masa monetaria conforme al valor real de la obra. De este modo, el asunto de los impuestos sufriría una revolución total en un sistema económico nacionalsocialista: los impuestos podrían bajar muchísimo y hasta suprimirse del todo, lo cual era el objetivo final de los nacionalsocialistas (Véase sección La Hacienda y el Estado sin impuestos).

Siguiendo la base de la abolición del interés del dinero, un banco puede prestar dinero sin interés. El Banco Central de Alemania (el equivalente a la Reserva Federal hoy en día para Estados Unidos) era el Reichsbank el cual, a diferencia de su homólogo americano, creaba dinero libre de deuda y de interés, que representaba un trabajo realizado y que era propiedad del poseedor de dicho trabajo, no del banco. Actualmente, todo el dinero que existe es propiedad del banco, no representa un trabajo sino una deuda o una maniobra especulativa y encima esa deuda es a interés. Eso condena al sistema económico a seguir creando dinero indefinidamente, con el verdadero objetivo de concentrar cada vez más riquezas y medios de producción en menos manos.

El patrón-trabajo es el modo más eficaz de saltarse los mecanismos de aquellos que emplean la emisión de dinero como herramienta de dominación y del trabajo ajeno. El dinero no tiene valor por sí mismo, sólo es un bono por trabajo efectuado, una mera herramienta para facilitar el intercambio de trabajo, bienes y servicios. Nadie puede ponerse a crear dinero al gusto si ese dinero no representa operaciones comerciales susceptibles de ser realizadas o una riqueza real creada.

Este sistema no es novedad: Benjamin Franklin había explicado exactamente lo mismo con respecto a las colonial scriptures, es decir, que simplemente había que crear dinero para regular el

flujo de bienes y servicios reales y existentes. Y este dinero, naturalmente, debía estar libre de interés y de deuda, ya que estaba respaldado por bienes y servicios y, por tanto, por el trabajo de quien había creado dichos bienes y servicios. El oro no es necesario, se puede respaldar una moneda con infinidad de activos además del oro.

Alemania no pedía prestado el dinero, lo creaba ella misma a partir de trabajo productivo realizado. Si el Estado crea dinero para pagar a un trabajador que produce algo, el aumento de la masa monetaria no tiene por qué repercutir en un aumento de la inflación ya que también se han aumentado en la misma medida los bienes disponibles por lo producido por este. Mientras el dinero esté respaldado por un activo tangible, no hay inflación.

Los marxistas teorizaban que los factores productivos eran "tierra" (recursos, materias primas, medios de producción), "trabajo" (trabajadores de la cualificación necesaria, obras que necesitan hacerse) y "capital" (dinero). Según esta filosofía, aunque haya tierra y trabajo, si no hay dinero, los trabajadores se quedan en paro y las obras se quedan sin hacerse, o los productos sin distribuir, etc. Esto tiene consecuencias negativas pues condiciona el funcionamiento de la economía a la disponibilidad de dinero, que a su vez depende de los únicos que, hoy en día, están capacitados para crear dinero: los bancos usureros. Si el banco usurero se niega a soltar dinero, o decide mandarlo a otro país, la economía del país se hunde. Y sin embargo, hay trabajadores de sobra y trabajos que necesitan hacerse. Por esa razón se le llama "capitalismo": porque sin capital la economía no funciona. Aceptando esta aberración, los marxistas aceptan de facto las premisas del capitalismo, según la cual la economía sólo florece si es regada con capital, y que el trabajo es una mera consecuencia de ese capital. De este modo, la URSS cambió radicalmente el sistema económico, pero el sistema financiero seguía siendo el mismo: el trabajo seguía dependiendo del dinero. El Tercer Reich hizo lo contrario, el sistema económico no sufrió modificaciones muy radicales, pero el sistema financiero fue subvertido de pies a cabeza: sólo el trabajo creaba riqueza.

El bien común antes que el propio Véase también: Gemeinnutz geht vor Eigennutz

Oswald Spengler afirmó que "Toda vida económica es la expresión de una vida psíquica

...

Una

economía puede moldearse según el alma de una generación

moral...

La economía tiene un deber

... Desde Adam Smith hasta Marx se utiliza un análisis eminentemente materialista ...

Tenemos una concepción nueva de la economía que está situada más allá del capitalismo y

del marxismo."

Por su parte Feder afirmaba: "Las finanzas deben estar al servicio de la comunidad. Los plutócratas no deben formar un Estado dentro del Estado. En el área de la política social nuestro principio debe ser: el bien general es la ley suprema."

En plática con los obreros de la construcción, donde millones de cesantes estaban encontrando empleo, Hitler les decía:

Yo juzgo a una economía desde el punto de vista del provecho que en la práctica proporciona al pueblo y no partiendo de una teoría. Así, si alguien nos dice: Miren, tengo una teoría económica

maravillosa, debemos responderle: ¿Qué provecho se le puede sacar? Esto es lo decisivo. La teoría no debe interesar en modo alguno, nos debe interesar únicamente el provecho, pues las personas no están al servicio de la economía, sino la economía al servicio de las personas.

Alemania durante el Tercer Reich era socialista por lo que se debe entender realmente por ese término: "el beneficio de la colectividad está por encima del interés particular", "el bienestar del Pueblo es más importante que las ambiciones materialistas de unos cuantos". El Estado debe ser como una gran tribu. Quien no sabe vivir en tribu (y en una tribu el individuo tampoco es nada), no sabrá vivir en Estado, y ni siquiera comprenderá el mismo concepto del Estado.

Así, en uno de sus discursos, Hitler proclamó que "somos socialistas, somos enemigos del actual sistema económico capitalista" [1] ; pero fue claro en destacar que ese socialismo "no tenía nada que ver con el marxismo", ya que "el marxismo está en contra de la propiedad; el verdadero socialismo no lo está". [2]

Historia Autarquía Artículo principal: Autarquía

El Tercer Reich fue un Estado comercial cerrado, es decir, una autarquía económica, con aspiraciones a reducir al mínimo la dependencia con el exterior; fueron movilizadas todas las fuerzas económicas de la nación con el fin de producir las materias primas y los productos agrícolas indispensables y limitar al máximo el consumo de productos extranjeros. Se trataba de evitar los problemas que surgieron en la Alemania de la Primera Guerra Mundial cuando los británicos bloquearon la mayor parte de importaciones del país.

Economía dirigida

En los comienzos del régimen nacionalsocialista, Robert Ley intentó, a imitación del fascismo, organizar corporativamente el Frente del Trabajo, pero ante las protestas de Alfred Rosenberg, el corporativismofue abandonado por el Führerprinzip.

Los consorcios, las cámaras de comercio, las agrupaciones industriales y la propiedad privada de pequeñas y medianas empresas fueron respetados. En realidad, el Tercer Reich no modificó la estructura económica de la República de Weimar, sino que se limitó a intervenirla, fijando precios del mercado. Si bien se respetó el capital privado, se nacionalizaron empresas que significaban sectores estratégicos e influyentes (recursos naturales, comunicaciones y transportes) así como trusts, la banca y los monopolios.

Se llegó incluso a hacer obligatorio el consorcio de industrias. Resulta interesante hacer notar que el Führerprinzip no fue introducido en el seno de los consorcios, sino que continuó dirigiendo la mayoría. De esta manera, la economía dirigida se combinó con la iniciativa de la empresa libre. El capitalismo fue suprimido, y el mercado fue intervenido y puesto al servicio de la comunidad.

Productividad e innovaciones

Cuando el NSDAP llegó al poder en 1933, la economía de Alemania estaba sumergida en un desastre económico originado por el Tratado de Versalles y aún sufría los efectos de la Gran Depresión iniciada en EEUU en 1929 y que también había perjudicado severamente el comercio exterior alemán con seis millones de desempleados y dos millones de subempleados.

Al Nacionalsocialismo le bastaron dos años para impulsar un desarrollo desbordante de prosperidad. Y a los cuatro años el país era ya una potencia entre las potencias.

Adolf Hitler estuvo a cargo de una de las mayores y mejores expansiones de la producción industrial, de infraestructura y la mejora civil como nunca antes se había visto, levantando enormemente la economía alemana.

Entre 1934 y 1937, la Alemania de Hitler gozó de excelentes estándares de vida para la clase obrera y media. La tasa de desempleo se redujo sustancialmente, y para 1938 el desempleo desapareció por completo. Esto debido en su mayor parte a través de la construcción de obras civiles (Organización Todt). Desde el punto de vista económico, los resultados fueron notables: de 1933 a 1938, los ingresos aumentaron de 6.600 a 25.000 millones de Reichsmarks.

Se iniciaron importantes trabajos de comunicación vial (carreteras o Autobahn); en siete años de su gobierno se construyó una red de autopistas nacionales de 12.000 kilómetros que aún hoy en día se utiliza, además de represas, ferrocarriles y edificios majestuosos. Entre 1933 y 1938 se construyeron en Alemania 677.870 edificios que contienen 1.458.124 viviendas populares.

El régimen de Hitler impulsó una enorme intervención del Estado en la economía ya sea creando empresas estatales de servicios como fijando controles de precios y reglamentando toda actividad de las empresas privadas, de tal manera que los empresarios alemanes debieron seguir las directivas gubernamentales.

En el extranjero, muchos economistas se habían burlado de este "experimento" y habían esperado un catastrófico derrumbe. Como éste no ocurría, después de ocho años, el Radcliffe Collage de Cambridge Massachussets, becó a Maxine Y. Sweezy para que viajara a Alemania a hacer una investigación.

Maxine dijo que era necesario hacer un estudio de esa estructura económica porque, contra lo que se esperaba, ni una inflación, ni la falta de recursos económicos ni una revolución interna habían aparecido.

Y ya en el campo de los hechos, Maxine fue encontrando muchas novedades:

  • Reducido el costo del Gobierno, puesto que Hitler y los demás funcionarios no cobraban sueldo, los fondos se dedicaban a emprender grandes obras públicas para dar trabajo a los desempleados.

  • La agricultura, siendo la base de la economía, recibió apoyo decisivo con diversas medidas y pudo incrementar la producción de víveres para no depender de importaciones extranjeras.

  • Era obligatorio que la industria rebajara los precios de sus productos cuando se lograba disminuir el costo de tales o cuales materias primas (insumos).

  • Los líderes que se enriquecían con cuotas sindicales fueron reemplazados por "Tribunales de Honor", que exigían cumplir sus deberes a obreros y patrones. El patriotismo se movilizó como un nexo de la solidaridad.

  • Ese mismo nexo fue cultivado para acercar a la clase alta, la media y la baja, a fin de que la unidad de clases diera más fuerza funcional a la nación. Solidaridad de clases no lucha entre ellas.

  • Trabajadores y empleados que llegaban a la edad de retiro, pero en buenas condiciones físicas, seguían trabajando. Para casos de reducción de rendimiento se crearon talleres especiales.

  • Plan de construcción de casas: el costo máximo era de 7,000 marcos, de los cuales podían obtenerse 2,000 como préstamo gubernamental, con una tasa de interés del 3% anual.

  • Exención de impuestos a empresas que desarrollaran procesos técnicos de importancia nacional. Esto alentaba la inventiva.

  • Se impulsó la industria química para producir sucedáneos de productos escasos. Así surgió la margarina. Del carbón de piedra se empezó a producir gasolina sintética. Con piel de pescado se hacían zapatos. Los autobuses fueron adaptados para usar gas en vez de gasolina. Se aprovechó el vidrio para hacer tuberías. El papel y el aceite de desecho fueron reciclados. Los forrajes de verano pudieron usarse en invierno mediante depósitos fermentadores. Del aserrín se obtuvo harina para forraje. De las papas se extrajeron azúcares, etc. Surgió una gran variedad de compuestos químicos (erzaf).

  • La economía se ajustó para evitar devaluaciones, pues se negó que éstas tuvieran algo de positivo, aunque el sistema liberal les atribuye ciertas virtudes.

  • Nació el Volkswagen (literalmente en alemán, "automóvil del pueblo"). Fue idea de Hitler la creación de un coche accesible para servir como medio de transporte en tareas diarias al trabajador y brindarle placer en sus tiempos de ocio, proyecto que fue encargado a Ferdinand Porsche. En cinco años se duplicó el número de automóviles. En Fallersleben se construyó no sólo la fábrica de automóviles más grande del mundo, sino la fábrica más grande del mundo de cualquier cosa.

  • Muchas libertades propias del liberalismo económico "dejad hacer, dejad pasar", fueron restringidas cuando se trataba de beneficiar a las mayorías. Un sentido de solidaridad lograba que esto fuera aceptado, según el socialismo nacional. [3]

El gobierno de Hitler promovió un estado del bienestar cimentado sobre la creación de una seguridad social gratuita que actualmente se sigue usando, controlando el precio de la vivienda para que fuera asequible a todos los ciudadanos y gratuitas para los obreros (las hipotecas suponían aproximadamente un 7% del salario de un alemán medio).

  • Entregó a los campesinos arios tierras en propiedad que anteriormente pertenecían al Estado.

Además:

  • Se impulsó el empleo de pequeñas empresas, mediante el préstamo crediticio sin interés, el cual al ser pagado al gobierno en moneda nacional, se destruía inmediatamente evitando así la inflación.

  • Se creó una ley "para la disminución del paro forzoso", y se procuró empleo para los 6 millones de personas que estaban registradas en las oficinas del trabajo.

  • Se otorgaron préstamos prematrimoniales a bajo interés, y existía una importante reducción de impuestos para los matrimonios y familias con muchos hijos.

  • Cuando una pareja alemana se casaba, tenía derecho a una casa y se le daban diez años de plazo para pagarla, y por cada hijo que tenían quedaba pagada una cuarta parte del inmueble.

  • Se acordó impulsar la construcción de viviendas baratas en forma de casas para una o para más familias, y que estas casas debían tener una parcela de jardín o de tierra tan grande como fuese posible.

  • Se puso especial empeño en que el precio del alquiler permaneciera módico, y que en general no debía pasar de 1/5 de los ingresos de las personas para las cuales están destinadas las viviendas.

  • Los grandes laboratorios de Peenemunde, inventaron el motor capaz de lanzar cohetes estratosféricos y se resolvieron los problemas a fin de colocar satélites en el espacio exterior, que ahora son básicos en la comunicación telefónica mundial.

  • El físico Pabst von Chaim, en un laboratorio de Rostock, estaba terminando de inventar un motor a reacción que luego fue perfeccionado por el profesor Messerschmitt. Este motor, conocido ahora como "jet", vino a transformar a la aeronáutica en todo el mundo.

  • Al mismo tiempo, en los laboratorios Heinkel, la computación daba sus primeros pasos. Ahí nació para hacer rápidamente los complicados cálculos sobre el mejor rendimiento de las convaduras en las alas de los aviones.

Política agraria

 Se impulsó el empleo de pequeñas empresas, mediante el préstamo crediticio sin interés, el cual
Logo del Ministerio de Agricultura del Tercer Reich, con la leyenda <a href=Blut und Boden . El nacionalsocialismo, lejos de intentar proletarizar a la sociedad, impulsó la formación de nuevos grupos selectos. Puesto que consideraba a la agricultura como base de la economía, en el campo, constityó una clase privilegiada de labradores cuyas haciendas formaron bienes de familia inalienables, indivisibles y transmisibles por derecho de mayorazgo. El nacionalsocialismo adopta una posición decididamente proteccionista respecto de la agricultura y en cuanto a la distribución de la propiedad rústica sigue el criterio de combatir la rentabilidad, asegura la tenencia familiar y reunir la condición de propietario y trabajador. Los casos de expropiación y hasta sin indemnización, están claramente consignados en el programa de los 25 puntos . Pero, posteriormente a éste, el partido hizo una declaración extensa sobre la cuestión agraria alemana (marzo de 1930) y sobre los trabajadores del campo, que, sintéticamente, se exponen a continuación. El pueblo alemán cubre una gran parte de sus necesidades alimenticias con la importación de subsistencias; esta importación la pagaba con el producto de su comercio exterior, con la exportación industrial o con los capitales alemanes colocados en el Extranjero. Pero actualmente Alemania paga esa importación de subsistencias con el dinero que toma a préstamo en el exterior, principalmente. Si falta el crédito, se interrumpe el aprovisionamiento y entonces el proletario alemán, principalmente, tiene que trabajar a bajo precio o emigrar. La liberación esta en que la tierra alemana produzca lo necesario. Hay que aumentar el rendimiento de la agricultura nacional. Fuente de renovación juvenil es la población campesina. Sus peligros son también amenaza para el Estado alemán. Pero el mayor rendimiento agrícola tiene como obstáculo la falta de maquinaria, dado el endeudamiento del labrador y la falta de cultivos remuneradores. Por otra parte, la presión tributaria es agobiadora; la concurrencia extranjera poco evitada; las ganancias del gran comercio intermediario, excesivas y en manos de los judíos; los precios por abonos y fluido eléctrico, en manos de consorcios judíos, usurarios ... El labrador no hace más que contraer deudas. Se procuraba que cada terrateniente administrara la explotación en beneficio del aprovisionamiento de todo el pueblo, y sólo los compatriotas alemanes debían poseer la tierra. La posesión jurídica del suelo debe ser hereditaria, para bien general. Se creaban tribunales en la clase agraria para que ello se cumpla, constituyéndose con labradores y representaciones del Estado. Supresión de la especulación de tierras y de rentas para el poseedor inactivo; el Estado tiene derecho de opción en toda venta de tierras; prohibición de constituir hipotecas a favor de prestamistas privados; autorización para el crédito a sociedades agrícolas y del Estado; impuesto sobre el producto conveniente, con exclusión de los demás; coexistencia de diversas magnitudes de propiedad agrícola que cumplen su función; derecho de Anerbe (institución vinculadora del derecho alemán sobre tierras, para evitación de la pulverización de la propiedad agrícola y endeudamiento de la misma); derecho de expropiación, con indemnización adecuada de las tierras no poseídas por compatriotas, mal cultivadas o grandes propiedades no cultivadas por sus propietarios y destinadas a colonización interior, por causa de utilidad pública. La colonización " id="pdf-obj-7-2" src="pdf-obj-7-2.jpg">

Logo del Ministerio de Agricultura del Tercer Reich, con la leyenda Blut und Boden.

El nacionalsocialismo, lejos de intentar proletarizar a la sociedad, impulsó la formación de nuevos grupos selectos. Puesto que consideraba a la agricultura como base de la economía, en el campo, constityó una clase privilegiada de labradores cuyas haciendas formaron bienes de familia inalienables, indivisibles y transmisibles por derecho de mayorazgo.

El nacionalsocialismo adopta una posición decididamente proteccionista respecto de la agricultura y en cuanto a la distribución de la propiedad rústica sigue el criterio de combatir la rentabilidad, asegura la tenencia familiar y reunir la condición de propietario y trabajador. Los casos de expropiación y hasta sin indemnización, están claramente consignados en el programa de los 25 puntos. Pero, posteriormente a éste, el partido hizo una declaración extensa sobre la cuestión agraria alemana (marzo de 1930) y sobre los trabajadores del campo, que, sintéticamente, se exponen a continuación.

El pueblo alemán cubre una gran parte de sus necesidades alimenticias con la importación de subsistencias; esta importación la pagaba con el producto de su comercio exterior, con la exportación industrial o con los capitales alemanes colocados en el Extranjero. Pero actualmente Alemania paga esa importación de subsistencias con el dinero que toma a préstamo en el exterior, principalmente. Si falta el crédito, se interrumpe el aprovisionamiento y entonces el proletario alemán, principalmente, tiene que trabajar a bajo precio o emigrar. La liberación esta en que la tierra alemana produzca lo necesario. Hay que aumentar el rendimiento de la agricultura nacional. Fuente de renovación juvenil es la población campesina. Sus peligros son también amenaza para el Estado alemán.

Pero el mayor rendimiento agrícola tiene como obstáculo la falta de maquinaria, dado el endeudamiento del labrador y la falta de cultivos remuneradores. Por otra parte, la presión tributaria es agobiadora; la concurrencia extranjera poco evitada; las ganancias del gran comercio

intermediario, excesivas y en manos de los judíos; los precios por abonos y fluido eléctrico, en

manos de consorcios judíos, usurarios

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El labrador no hace más que contraer deudas.

Se procuraba que cada terrateniente administrara la explotación en beneficio del aprovisionamiento de todo el pueblo, y sólo los compatriotas alemanes debían poseer la tierra. La posesión jurídica del suelo debe ser hereditaria, para bien general. Se creaban tribunales en la clase agraria para que ello se cumpla, constituyéndose con labradores y representaciones del Estado. Supresión de la especulación de tierras y de rentas para el poseedor inactivo; el Estado tiene derecho de opción en toda venta de tierras; prohibición de constituir hipotecas a favor de prestamistas privados; autorización para el crédito a sociedades agrícolas y del Estado; impuesto sobre el producto conveniente, con exclusión de los demás; coexistencia de diversas magnitudes de propiedad agrícola que cumplen su función; derecho de Anerbe (institución vinculadora del derecho alemán sobre tierras, para evitación de la pulverización de la propiedad agrícola y endeudamiento de la misma); derecho de expropiación, con indemnización adecuada de las tierras no poseídas por compatriotas, mal cultivadas o grandes propiedades no cultivadas por sus propietarios y destinadas a colonización interior, por causa de utilidad pública. La colonización

interior se administrará por el sistema hereditario, examinando las condiciones de los labradores, teniéndose en cuenta a los hijos del labrador establecido no herederos.

La mejora de los campesinos se conseguirá mediante la desgravación tributaria, evitación de deudas, rebaja del interés de los préstamos estímulos a la remuneración del cultivo, proteccionismo aduanero, eliminación de la especulación bursátil de los productos agrícolas y de la explotación de los agricultores por el comercio al por mayor de sus productos y su substitución por asociaciones agrícolas fomentadas por el Estado; suministro de maquinaria, abonos, semillas y ganado a precios ventajosos, mejoramientos; extinción de plagas, informaciones e investigaciones agronómicas del suelo, gratuitamente. Los trabajadores del campo serán admitidos, mediante contratos de trabajos justos, en las asociaciones de campesinos; el Estado será el inspector y juez supremo. Los trabajadores que descuellen serán preferidos para establecerlos como colonos y la mejora de la habitación y del salario para los trabajadores ha de constituir una rápida realización. Fomento de la enseñanza agrícola y de la cultura campesina.

Hitler termina su declaración diciendo que es un desatino creer que se puede excluir ninguna clase profesional de la comunidad popular y que es un crimen lanzar a los campesinos contra las ciudades, pues las dos partes, para florecer, han de ser conjuntamente.

Después de lo consignado en el programa y en las declaraciones posteriores de Hitler sobre la cuestión agraria alemana, y luego de haber expuesto el comentario explicativo de la posición del partido respecto de la cuestión referida, conviene tener en cuenta algunas opiniones recomendables de la literatura nacionalsocialista, aunque sólo sea para orientar al lector en sucesivos estudios.

Hildebrandt expone en una monografía sobre el nacionalsocialismo y los trabajadores del campo [4] la vida del campesino alemán con tétricos colores. Pobreza, ignorancia, desamparo por todas partes en el hogar campesino. «En la casa del trabajador el joven bebe desde pequeño el veneno del odio, cuando ve al padre sentarse a la mesa lleno de preocupaciones y a la madre vagar por la casa con ojos llorosos» [5] Tal estado de cosas, en el campo alemán, no mejoró con la revolución, y, a pesar de las huelgas alentadas por los social-demócratas, ninguna utilidad para la masa de trabajadores se ha obtenido. Claro que los marxistas se han aprovechado de tal situación, pero sin mejorarla, porque la democracia liberal judaico-capitalista del mes de noviembre ningún interés tiene en la formación de una clase campesina fuerte y sana.

Después de una descripción detallada de la vida del trabajador del campo, vivida por el mismo autor que de él procede, afirma: «Nuestros padres fueron social-demócratas y nuestros hermanos todavía en parte lo son. En estas luchas, nos encontramos con Adolfo Hitler; él nos enseñó a amar la patria alemana con el alma popular, cosa que no fue para nosotros difícil de comprender, porque nos acordábamos de nuestra juventud; escuchábamos aún el rumor de los bosques y nos acordábamos de los juegos felices en medio de libre naturaleza patria; cuando ya fuimos hombres y la vida de guerra quedó atrás, buscamos el socialismo para poder tener una parte en esa patria, en esa tierra natal. Después de habernos hecho hombres en las trincheras, no quisimos ya arrastrar el dogal de la esclavitud ni tolerar que nuestra sangre fuese absorbida por una fauna liberal burguesa.

Buscamos al socialismo alemán y otra vez tropezamos con Adolfo Hitler; él nos hizo ver claramente que no es socialismo lo que el marxismo propaga desde hace ya muchos años, especialmente el ver un robo en la propiedad, y nos enseñó otro camino. Los alemanes debíamos prepararnos para rechazar lejos de nosotros a los bebedores de sangre; que anualmente sacaban millones y millones de las heridas del pueblo. El verdadero socialismo alemán conduce a esto: a posibilitar la mejora de posición a todo ciudadano y compatriota alemán bajo el gobierno alemán del Estado, socialismo que se garantiza mediante la unión de los compatriotas de todas las clases sociales, impedida por el aborto liberal burgués y por el marxismo». [6]

La predisposición de ánimo del nacionalsocialismo se refleja en la monografía de J. Dorner, que no siendo programática expresa bien el punto de vista del partido en variadas propagandas [7]

Política industrial

La concepción industrial del nacionalsocialismo, la expresa Hitler en estas palabras: «Lo que nosotros en torno nuestro contemplamos como inventos materiales, todo es resultado de la fuerza

creadora y de la capacidad de cada persona

Todos estos inventos sirven, en su más profunda

... significación para un desenvolvimiento humano altamente realizado». [8]

La técnica en su manifestación actual, se muestra en la industria, principalmente y está enlazada con el rentabilismo capitalista y subordinada a él, y ésta, a su vez, manejado por el espíritu judaico- materialista. [9]

La técnica lo influye todo, hasta los dominios del arte, la misma música no se substrae a aquélla, y viene a ser el supuesto del progreso en casi todos los órdenes. La evolución de la economía nacional alemana, que de agraria se ha convertido en industrial, a la técnica es debida. El imperio británico, desparramado por el globo, no sería posible sin la técnica que consolida su cohesión. Pero todo ese colosal desarrollo de la técnica no tiene otro fin que el de proveer a la necesidad cotidiana de la alimentación a cubrir nuestras necesidades materiales. Pero la banca y la bolsa judía dominan la industria, que, con la inflación, se vio obligada a humillarse, so pena de desaparecer. Aprisionada así, la industria no puede cumplir la finalidad que naturalmente le está asignada, o sea: la productividad más abundante y completa de bienes, regida por la idea de proporcionar a todos los hombres la mayor participación posible en tales bienes y emanciparles en lo posible de los esfuerzos corporales, fomentando, al mismo tiempo, el desenvolvimiento de la cultura. Pero tiranizada la industria, lo que se procura es que dé la mayor cantidad posible de dinero; no que realice un servicio, sino un gran beneficio [10] ; procurar la mayor rentabilidad en beneficio de un pequeño y anónimo círculo de propietarios.

La posición del nacionalsocialismo está simbolizada en su afirmación fundamental: emancipación de la servidumbre del interés.

Política comercial

El punto de vista que sobre este tema defienden los nacional-socialistas recuerda una ya vieja interpretación de los economistas científicos, puramente científicos, sobre qué es lo económico. Unos economistas entendían que sólo puede considerarse "económico" lo que tiene el carácter de economicidad y que esta consiste en obtener el mayor producto con el menor esfuerzo. Así presentado el llamado "principio de economicidad", parece algo muy conveniente, deseable y

hasta justo; pero si se reflexiona sobre los elementos que se reúnen en el trabajo social y en las consecuencias de la aplicación de tal principio, pronto se ve que la resultante posible y casi inevitable es la explotación del trabajo de suerte inhumana y el estrago social.

Porque, vamos a ver: ¿Es admisible esa racionalización del trabajo que absorbe intensivamente hasta la menor energía humana? El fordismo ha procurado tal cosa en algunas de sus medidas y por eso ha tropezado con la resistencia de los trabajadores. Se perseguía la conveniencia económica de la empresa, pero se dañaba ese elemento de la producción inseparable del hombre:

el trabajo corporal de todas clases.

Otro ejemplo: El gran comercio puede dar más baratas las mercancías que el pequeño comercio porque tiene el auxilio de la maquinaria y del gran capital; el comprador, al adquirir más barato, realiza un menor esfuerzo económico y por lo tanto, conforme al principio de la economicidad, tal comercio sería más deseable, preferible a todo otro que no reúna tales condiciones. Sin embargo, el pequeño comercio representa una masa de población, una base familiar, por regla general, que constituye la solidez social básica; no significa una acumulación financiera pero sí algo que vale mucho más, como es una masa de población nacional sustentáculo del Estado. Por consiguiente toda política económica orientada en el sentido de proteger a la gran empresa y relegar a la pequeña, queriendo ser económica acabaría por socavar la economía nacional. Y cosa parecida puede decirse de la política comercial exterior que, queriendo obtener más baratos los artículos de importación, abriese las puertas aduaneras a poderosos concurrentes que aniquilarían a los productores nacionales que no pueden competir con el extranjero.

En síntesis: los economistas científicos, que se les da una higa de la política de los partidos, no aceptan esa concepción económica que, en fin de cuentas, es sólo un incentivo para la máquina y para la plutocracia. Una renuncia a la ganancia de una operación económica entre particulares puede redundar en beneficio de toda la economía social. Y aunque suene a paradoja, un buen negocio económico puede resultar muy mal negocio social. Los nacionalsocialistas razonan así: los grandes bazares están explotados por los judíos y el empleo del bluff es su método, junto a todo lo que significa captación y no siempre conveniencia a las verdaderas necesidades.

La multitud anónima penetra en los bazares y el lujo en edificación e instalación, la variedad de cosas que solicitan al comprador, le decide a gastar en cosas de mala calidad, siendo las mejores en esos bazares más caras que en los comercios de verdaderos especialistas. Todo ello significa la ruina de la clase media comercial. El bazar ofrece lo barato malo y lo bueno más caro. Son verdaderos espejuelos para la caza de alondras parroquianas. Crean necesidades artificiales.

He aquí algunos ejemplos de lo observado en los bazares.

Venta de artículos averiados: quesos podridos (Munich), tocino rancio (Brunswick), embutidos en

malas condiciones (Berlín)

...

Todo esto cuidadosamente anotado por Gerber Rosten. [11]

En 1932, el comercio de los bazares se cifró en Alemania en 2.500 millones de marcos. Aunque esto representa la décima quinta parte del volumen del comercio al detalle, como el volumen de 50.000 medianos comercios que tengan de tres a cuatro empleados, trabajando, además, su propietario. Estos 50.000 comercios, con sus correspondientes 150.000 a 200.000 empleados, resultan eliminados por los bazares. En este círculo hay que incluir, además, de 200.000 a 250.000

individuos más que se quedan sin pan. Y las enormes ganancias de los propietarios de los bazares son atesoradas y sirven para otros fines distintos de la productividad industrial.

Y por lo que al personal se refiere mientras los empleados son mal retribuidos, los directores — como ocurre en el consorcio Karstadt— reciben una paga fija de 120.000 marcos y el 30 por 100 del beneficio neto, más otras ventajas. Esta participación, con las demás ventajas, se cifraron en el año 1929 en 6,5 millones de marcos. Añádase a eso que los directores son también accionistas y sacan sus buenos dividendos. El negocio no puede ser más redondo.

No precisa insistir más sobre el tema para formarse una idea de los fundamentos en que se apoya el nacionalsocialismo para combatir los bazares.

La estatificación

El programa del partido consigna la estatificación de las explotaciones gigantescas. Hay que fijarse en que el programa admite la conservación en propiedad privada de las explotaciones pequeñas, medianas y grandes, en todos los dominios de la vida económica, pero excluye las explotaciones gigantes (Riesenbetriebe). Pero que no es precisamente la magnitud, la concentración, lo que dicta este pensamiento, sino también otras condiciones y circunstancias. Toda orientación marxista queda excluida. Se reconoce que hay industrias que no pueden ser llevadas en pequeña explotación (los altos hornos, por ejemplo), pero otras sí. Son más convenientes 100.000 zapateros, que pueden muy bien explotar tal industria, que no cinco fábricas gigantescas de zapatería.

Los conciertos, sindicatos y trusts deben estatificarse. Teóricamente, la producción industrial en gran escala puede ofrecer productos más baratos y mejores, indudablemente; pero, en realidad, lo que ocurre con estas organizaciones gigantes es que dictan el precio al mercado, disponen la calidad de las mercancías y limitan su cantidad. El consumidor entra sólo en cuenta para el cálculo del límite máximo y mínimo de su capacidad de compra. Los llamados ring, operan reabsorbiendo las demás de la misma clase y así se evitan la competencia; se adscriben o se cierran. De esta suerte se regula la oferta de productos al señalar "contingentes" para el mercado, y automáticamente hacen jugar la oferta y la demanda y, por lo tanto, el precio. Eliminada prácticamente la competencia, se hace amo del mercado la explotación gigante. Y el accionista, entonces, lo que busca es sacar el mayor interés a su capital, aunque padezca la calidad del producto y se pisotee el interés del consumidor. Todo invento que puede representar una mejora se mira con gran prevención, sobre todo si amenaza a la rentabilidad del capital. No pocos de ellos han sido comprados y escondidos. Y como ya no pueden emprender otra orientación, puede decirse que han cristalizado; disponen de una gran burocracia y están maduros para entrar en la estatificación en beneficio de la colectividad.

Pero, ¿todas las explotaciones gigantes deben estatificarse? No. La estatificación es limitada. Las comunicaciones admiten la estatificación y sobre esta rama la experiencia de los ferrocarriles de Estado es, en Alemania, concluyente.

En la rama comercial, la estatificación debe limitarse a lo que es objeto de consumo de masa. Y en este sentido quedan comprendidas las subsistencias más importantes (los cereales, por ejemplo), pero no la producción de los mismos, sino su reparto. Durante la guerra, Alemania conoció esta reglamentación del comercio de los trigos, lo que fue llamado por algunos "socialismo de guerra",

término equivocado, toda vez que la estatificación de ese comercio nada tenía que ver con las supresiones de la producción privada que es término programático de la democracia social.

En Rusia las únicas organizaciones burguesas subsistentes han sido las asociaciones agrícolas de producción y de consumo. La permanencia de esta rama de la economía agraria está justificada. La asociación agrícola (para abonos, maquinaria, etc.) facilitará la cobertura del consumo. Por último:

las sociedades de consumo eliminarían a los intermediarios, favoreciendo directamente al consumidor. Como se ve, el nacionalsocialismo tiene un sentido realista que le lleva a no mover un pie en su plan de grandes transformaciones programáticas sin haber afirmado bien el otro.

La Hacienda y el Estado sin impuestos

La concepción financiera del nacionalsocialismo en este respecto es muy interesante. Bastaría, de momento, enumerar los puntos salientes de la orientación para que quedase justificada la curiosidad que, lógicamente, despierta. Los impuestos se admiten sólo para cubrir los gastos improductivos (gastos de administración, de defensa, etc.); la presión tributaria ha de ser regulada conforme a la capacidad económica; las deudas interiores sufrirán la anulación legal, teniendo en cuenta los intereses devengados y pagados. Y si el Estado se libra de deudas y suprime el interés del dinero, puede prescindir de impuestos, ya que en realidad lo que se ingresa hoy queda absorbido por el servicio de la Deuda.

Feder dice en su explicación del programa nacionalsocialista que el Estado sin impuestos no es una utopía y que puede demostrarse numéricamente su posibilidad [12] Y como directrices de la política financiera nacional-socialista describe las siguientes:

  • 1. Supresión de todo impuesto destinado a pagar intereses de deudas.

  • 2. Los impuestos son admisibles para cubrir los gastos improductivos, siempre que para ello no bastasen los ingresos procedentes del dominio fiscal (ferrocrriles, correos telégrafos, montes públicos, minas, etcétera).

  • 3. Para necesidades especiales y extraordinarias, sobre todo para atender a los gastos de guerra, se recurrirá a los impuestos directos e indirectos.

  • 4. Los impuestos directos sobre la propiedad inmueble se admiten con nueva graduación; con mínimo de exención y consideración especial de las familias con hijos y otras cargas.

  • 5. Los funcionarios públicos estarán libres de impuestos, y los que estén casados tendrán bonificaciones especiales.

  • 6. Los impuestos indirectos, en tiempos normales, se aplicarán a los objetos de lujo, a su producción y a los consumos de masa no saludables (tabaco, alcohol, etc.). Los demás impuestos indirectos que hoy gravan a la gran masa popular, hay que evitarlos (azúcar, cerillas, sal, gaseosas, gas y electricidad, etcétera).

  • 7. Las ganancias extraordinarias de guerra hay que revisarlas, con distinción entre las ganancias de coyuntura y las del trabajo simplemente.

8.

Desgravación del impuesto de timbre y de tasas que dificultan la disposición de los bienes, siempre que ésta, no vaya contra el interés general. En esta categoría quedan comprendidos también los impuestos sobre herencias y donaciones.

No se puede hacer la crítica de tal orientación sobre bases experimentales porque no han sido llevadas a la práctica estas directrices. Teóricamente, no obstante, puede afirmarse que tal orientación, de realizarse, representaría la mayor revolución financiera que en materia de Hacienda hubiese conocido el mundo. La que más salta a la vista en esto es la notable desgravación de la carga tributaria. ¿Cómo podría un gran Estado moderno cubrir sus necesidades mermando tanto los ingresos? A ello contesta Feder que, suprimidas las deudas, el problema se reduce notablemente, y entonces el Estado cumpliría su misión verdadera, o sea, la de proteger la propiedad de sus súbditos y fomentar las riquezas rurales del país en beneficio de todos y no absorber el dinero de los particulares para perpetuar la economía de la Deuda. [13]

Frente de Trabajo Artículos principales: Frente del Trabajo Alemán y Fuerza por la Alegría

Lo mismo que en la URSS y que en la Italia fascista, fue prohibida la huelga, y como los sindicatos fueron disueltos, el obrero quedó sin intermediarios frente al Estado, que intervenía como árbitro en caso de conflictos laborales. El Estado intervenía para aconsejar o reemplazar las insuficiencias en el material agrícola e industrial. No se produjo ninguna resistencia obrera y los socialistas se adhirieron en masa al régimen. El Frente del Trabajo, creado en mayo de 1933, había reunido 25 millones de afiliados, que formaban un bloque único dividido en secciones administrativas.

Los jefes del Frente del Trabajo eran los jefes del patrono. El obrero estaba al servicio del patrono quien era su líder. No existía representación obrera y el salario se fijaba de acuerdo con el trabajo realizado. El descanso del obrero estaba reglamentado y organizado por un servicio especial llamado Kraft durch Freude (La Fuerza por la Alegría), en el que se apoyaba un nuevo concepto de vacaciones para el obrero pagadas por el Estado. La lucha social se hallaba así absorbida dentro de un órgano social. En cierto modo, el obrero se convertía en soldado y guerrero, y en lugar de concentrar esa fuerza de lucha para combatirse entre las clases sociales, como en el marxismo, se concentraba para luchar en unidad por un proyecto de nación.

Antecedentes

Además del problema de la procuración de trabajo, el Gobierno nacionalsocialista de Adolf Hitler tuvo que cuidar de la organización de los obreros. De la misma manera que el pueblo alemán estaba dividido políticamente en innumerables partidos y grupos, así también, el 30 de enero de 1933, dominaba en la clase obrera un caos de asociaciones profesionales y económicas de toda clase, forma legal y proporciones. La situación era precisamente opuesta a la idea nacionalsocialista de unidad y comunidad del pueblo. Se logró la unificación, y gracias a ella la mejor organización de los obreros que se imponía por razones de poder político, ya que todavía al cabo de tres meses de gobierno nacionalsocialista las asociaciones obreras, como único instrumento, se encontraban en manos del enemigo.

A mediados de abril de 1933 el Dr. Robert Ley, jefe de la organización obrera del Partido, recibió el encargo del Führer de preparar todo lo necesario para hacerse cargo de las asociaciones obreras. Hitlerquiso fijar la fecha definitiva de la entrega con muy poca anticipación antes de que se efectuara. El Dr. Ley tomó sus medidas con toda discreción; el 30 de abril el Führer comunicó que la entrega de las asociaciones obreras debía tener lugar el 2 de mayo , al día siguiente de la fiesta nacional del Trabajo. Fueron enviados emisarios que comunicaron esta fecha a las oficinas del Partido. El 1.º de mayo tuvo lugar en Berlín una de las mayores y más trascendentales manifestaciones populares de todos los tiempos. A las 9 de la mañana se reunieron el Lustgarten, ante el palacio imperial, 120.000 jóvenes vestidos con los diferentes uniformes y portando sus banderas con la cruz gamada para oír el discurso del Ministro de Propaganda, Dr. Joseph Goebbels. Con voz potente el ministro proclamó que el pueblo alemán, por primera vez honraba en ese día el trabajo de todas las clases y profesiones; en tiempos anteriores han explotado bombas y se han oído en las calles los cánticos de odio y de lucha de clases. Por el contrario, el 1.º de mayo del primer año del gobierno de Hitler, el pueblo entero se agrupa en un acto de fe hacia el Estado, el pueblo y la Nación alemana. La lucha de clases ha dejado de existir y de las ruinas del Estado liberal capitalista, que se ha desmoronado, se levanta la idea de una verdadera comunidad del pueblo.

Por la tarde las masas de obreros, procedentes de todos los barrios de Berlín, en diez columnas de 100.000 hombres, cada una, marcharon hacia el aeródromo de Tempelhof, en el cual se habían alzado tres enormes tribunas con seis series de altavoces y más de 100 aparatos.

Las diez columnas, formando una estrella, escucharon el discurso de Adolf Hitler que duró una hora, despertando el entusiasmo de más de millón y medio de personas que acudieron al aeródromo para verle y escucharle.

Hitler proclamó como primer deber para el restablecimiento de la salud nacional que aprendieran a entenderse de nuevo y encontrarse mutuamente los millones de alemanes separados unos de otros por clases, artificialmente creadas, y obstinados por el prejuicio de castas y por la psicosis de sus diferencias. La consigna del día debe ser: "Honrad el trabajo y respetad al trabajador". El respeto no depende de la naturaleza del trabajo sino de la manera de ejecutarlo. Obreros, campesinos y burgueses deben formar una sola comunidad. Del día más hermoso de la primavera no se puede hacer un símbolo de lucha y de descomposición y con ello de la ruina de un pueblo, sino un símbolo del trabajo creador, de la confraternidad y con esto del resurgimiento del pueblo.

Programa Como fines inmediatos del gobierno el Canciller señaló:

1.º La lucha para que la nueva ideología y la nueva fe política se incorporen al espíritu del pueblo alemán entero.

2.º Despertar de nuevo en el pueblo el sentimiento del deber y de la propia conciencia y aumentarlo constantemente. En el pasado se han cultivado artificialmente los complejos de inferioridad. Actualmente, quizá, se podrá oprimir a la nación pero no humillarla. Alemania y los alemanes no deben ser considerados como de segunda clase.

3.º El Servicio del trabajo obligatorio impondrá a todos el trabajo manual, siquiera una vez, para que así tengan ocasión de conocerlo y se acostumbren a la obediencia. El Servicio del trabajo obligatorio no es ningún ataque contra el trabajo, sino contra el prejuicio de que el trabajo manual sea una afrenta. El marxismo será eliminado no solo exteriormente, sino que además habrá que privarle de sus bases, a las cuales pertenece la presunción. La idea ya se realizará este año, y al cabo de cuarenta años más las palabras trabajo y trabajo manual habrán cambiado de sentido elevándose su estimación de la misma manera que la palabra "mercenario" se ha convertido en la de soldado.

4.º Otra de las grandes tareas es liberar la iniciativa creadora de los efectos fatales causados por las decisiones mayoritarias, no solo en el Parlamento sino también en la economía. Esta no puede prosperar sin la síntesis del espíritu creador y de las obligaciones frente al pueblo entero. Por tanto a los contratos se les dará el sentido que les corresponde. El hombre no vive para los contratos sino que estos deben facilitar la vida del hombre.

5.º En este año el Gobierno dedicará todos sus esfuerzos a cubrir la primera etapa en el camino de un sistema económico orgánicamente dirigido. Es un axioma fundamental el de que no puede haber ningún progreso sin que comience el campesino, que es la raíz de la vida económica, racial y nacional. De aquí parte el camino hacia el obrero y luego hacia la vida intelectual. Durante 14 años se ha hecho todo lo contrario y en consecuencia no se ayudó a ciudades, obreros y clase media. Todos no conocieron más que la ruina y la miseria.

6.º La eliminación del paro forzoso mediante la procuración de trabajo se divide en dos grupos: el trabajo privado por medio de la renovación y reparación de las casas y, sobre todo, por un llamamiento al pueblo alemán entero. El problema de la procuración de trabajo no caerá resuelto del cielo, sino que cada uno debe colaborar con inteligencia y confianza según el radio de su acción. Todo el mundo tiene el deber, no de titubear y esperar, sino de hacer lo que esté en sus manos. Por parte del poder público la procuración de trabajo se realizará en primer lugar por medio del gigantesco programa de las nuevas construcciones de carreteras. Se comenzará en grande, suprimiendo los obstáculos que se encuentren en el camino y por medio de una serie de trabajos públicos se contribuirá a disminuir el número de obreros parados.

7.º Contra el insostenible estado actual del régimen de intereses se tomarán las medidas necesarias.

8.º Se realizará una política comercial que asegure la continuidad de la producción sin que ponga en peligro la agricultura alemana.

El Canciller terminó aludiendo a las dificultades que ofrecen los problemas expuestos y haciendo notar que nada se consigue si no se aplica el esfuerzo necesario. Tan difícil como hasta aquí ha sido el camino en los 14 años transcurridos, lo será también el porvenir. Si el mundo es hostil a Alemania tanto más obligará esto a la constitución de una unidad nacional. La demanda de igualdad de derechos jamás podrá ser abandonada por el pueblo. El discurso del Führer terminó invocando la bendición de Dios.

Con grandiosos fuegos artificiales se acabó el programa del día. En toda Alemania se celebraron manifestaciones y fiestas en honor del día nacional del trabajo.

Los sindicatos

Así estaba preparado psicológicamente el terreno para hacerse cargo de las asociaciones obreras; con la velocidad del rayo, el 2 de mayo a las 10 de la mañana, fueron ocupados por las secciones SA los locales de los sindicatos obreros en toda Alemania y las federaciones libres pasaron a poder de un "comité ejecutivo para la procuración del trabajo alemán", organizado por el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP). A las 11 se había terminado la acción sin el menor incidente. "Se diría -contaba el Dr. Ley- que los jefes marxistas de las federaciones libres hubiesen respirado al ver que por fin el NSDAP les aliviaría de una pesada carga tomando en lo sucesivo la responsabilidad de la dirección de los obreros".

El mismo día las corporaciones cristianas de obreros se pusieron a la disposición espontáneamente. Al día siguiente fueron incorporadas las restantes asociaciones obreras de modo tal que ya el 4 de mayo el Dr. Robert Ley pudo anunciar al Führer que todas las asociaciones obreras y de empleados, que ascendían a 169, habían pasado a engrosar las filas del Partido.

El estado de las federaciones obreras, escrito por testigos oculares, era desconsolador. Los asociados habían perdido ya toda su confianza en ellos; de unos 15 millones de trabajadores apenas había 5 organizados en sindicatos. El ingreso de las cuotas era deplorable; el aparato administrativo no correspondía a este estado de cosas sino que era ten extenso y excesivo como si estuviera en los mejores tiempos de las asociaciones, hacia el año de 1920, de donde resultaba un enorme déficit financiero. Solo la unión de servicios públicos, una de las mejores y más grandes asociaciones obreras, tenía 3 millones de deudas bancarias con un interés de 10 % anual. en consecuencia, las asociaciones no podían cumplir sus compromisos. La corrupción reinaba también aquí; si se hubieran llevado a los tribunales todos los casos que entraban en la esfera de la justicia, los tribunales hubieran tenido labor para años. A pesar de la dificultad de una comprobación exacta de los libros se pudo demostrar malversación de fondos por valor de unos 600.000 marcos durante los últimos meses. Bancarrota financiera, ruina espiritual, desesperación y mala conciencia eran los signos característicos de las organizaciones obreras de Alemania, ¡en otro tiempo tan orgullosas! ...

El Frente del Trabajo Alemán

Los sindicatos Así estaba preparado psicológicamente el terreno para hacerse cargo de las asociaciones obreras; conSA los locales de los sindicatos obreros en toda Alemania y las federaciones libres pasaron a poder de un "comité ejecutivo para la procuración del trabajo alemán" , organizado por el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP). A las 11 se había terminado la acción sin el menor incidente. "Se diría -contaba el Dr. Ley- que los jefes marxistas de las federaciones libres hubiesen respirado al ver que por fin el NSDAP les aliviaría de una pesada carga tomando en lo sucesivo la responsabilidad de la dirección de los obreros" . El mismo día las corporaciones cristianas de obreros se pusieron a la disposición espontáneamente. Al día siguiente fueron incorporadas las restantes asociaciones obreras de modo tal que ya el 4 de mayo el Dr. Robert Ley pudo anunciar al Führer que todas las asociaciones obreras y de empleados, que ascendían a 169, habían pasado a engrosar las filas del Partido. El estado de las federaciones obreras, escrito por testigos oculares, era desconsolador. Los asociados habían perdido ya toda su confianza en ellos; de unos 15 millones de trabajadores apenas había 5 organizados en sindicatos. El ingreso de las cuotas era deplorable; el aparato administrativo no correspondía a este estado de cosas sino que era ten extenso y excesivo como si estuviera en los mejores tiempos de las asociaciones, hacia el año de 1920, de donde resultaba un enorme déficit financiero. Solo la unión de servicios públicos, una de las mejores y más grandes asociaciones obreras, tenía 3 millones de deudas bancarias con un interés de 10 % anual. en consecuencia, las asociaciones no podían cumplir sus compromisos. La corrupción reinaba también aquí; si se hubieran llevado a los tribunales todos los casos que entraban en la esfera de la justicia, los tribunales hubieran tenido labor para años. A pesar de la dificultad de una comprobación exacta de los libros se pudo demostrar malversación de fondos por valor de unos 600.000 marcos durante los últimos meses. Bancarrota financiera, ruina espiritual, desesperación y mala conciencia eran los signos característicos de las organizaciones obreras de Alemania , ¡en otro tiempo tan orgullosas! ... El Frente del Trabajo Alemán " id="pdf-obj-16-33" src="pdf-obj-16-33.jpg">
El Servicio del Trabajo obligatorio El 10 de mayo de 1933, en el Consejo de EstadoRobert Ley de la dirección de la nueva organización. De la multitud de las antiguas asociaciones profesionales surgieron la Unión general de trabajadores alemanes y la Unión General de Empleados. La clase patronal, por su parte, se adhirió más tarde a esta organización y así pudo, por último, decirse con toda justicia que la DAF es la "agrupación de todos los alemanes trabajadores sin distinción de su posición social o económica" . Esta grandiosa agrupación se agregó en 1935 al NSDAP en calidad de miembro asociado. Como mientras tanto, una "organización de la economía industrial" se ocupaba ya en los asuntos de política económica de las distintas empresas industriales, para evitar de antemano las contradicciones que pudieran surgir como consecuencia de su actuación, el Ministro del Trabajo Franz Seldte , el Ministro de Economía Dr. Hjalmar Schacht y el Dr. Robert Ley se reunieron en Leipzig acordando la incorporación de la "Organización de la Economía industrial" al Frente alemán del Trabajo, sin que por ello perdiera su autonomía. Como órgano consultivo fue designado el Consejo del Trabajo y de la Economía, con consejos en los distintos distritos del Reich, alrededor de 3.000 comisiones locales de Trabajo, como órganos inferiores de la colaboración común. En el decreto del 24 de octubre de 1934, el Führer señaló la importancia y los fines del Frente alemán del Trabajo. "El Frente alemán del Trabajo -así dice el decreto- es la organización de los alemanes trabajadores manuales e intelectuales. En el están agrupados sobre todo los afiliados a las antiguas asociaciones obreras y de empleados así como los de las asociaciones patronales, en " calidad de miembros con igualdad de derechos ... La misión del DAF es la formación de una verdadera comunidad nacional y de trabajo de todos los alemanes, tiene que cuidar por que cada uno ocupe su puesto en la vida económica de la nación, en el estado intelectual y físico que le capacita para dar su mayor rendimiento y así garantizar el mayor provecho para la comunidad del pueblo El DAF tiene que asegurar la paz del trabajo de modo tal que en los patronos se ... encuentre la necesaria comprensión para atender las demandas justificadas de sus obreros y en estos, a su vez, la necesaria comprensión para darse cuenta de la situación y de las posibilidades de la empresa en que trabaja ... El DAF tiene por misión encontrar el necesario equilibrio entre los intereses justos de todos los participantes, que corresponda a los principios fundamentales del nacionalsocialismo y limite los casos que según la ley del 20 de enero de 1934 "sobre la reglamentación del trabajo nacional" hayan de ser sometidos a la decisión de los órganos competentes del Estado El DAF es el exponente de la comunidad nacionalsocialista Fuerza por la ... alegría y tiene que cuidar de la instrucción profesional ... Gracias a la institución de la autoayuda del Frente alemán del Trabajo, cada uno de sus miembros tiene garantizada su existencia en caso de necesidad, igualmente debe servir para facilitar a los compatriotas capacitados su ascenso social o para apoyarles en la creación de una vida independiente, a ser posible en suelo de su propiedad. " id="pdf-obj-17-2" src="pdf-obj-17-2.jpg">

El Servicio del Trabajo obligatorio

El 10 de mayo de 1933, en el Consejo de Estado prusiano, tuvo lugar el primer Congreso de Trabajadores Alemanes. A continuación se verificó la solemne fundación del Deutsche Arbeitsfront (Frente del Trabajo Alemán), haciéndose cargo el Dr. Robert Ley de la dirección de la nueva organización. De la multitud de las antiguas asociaciones profesionales surgieron la Unión general de trabajadores alemanes y la Unión General de Empleados. La clase patronal, por su parte, se adhirió más tarde a esta organización y así pudo, por último, decirse con toda justicia que la DAF es la "agrupación de todos los alemanes trabajadores sin distinción de su posición social o económica".

Esta grandiosa agrupación se agregó en 1935 al NSDAP en calidad de miembro asociado. Como mientras tanto, una "organización de la economía industrial" se ocupaba ya en los asuntos de política económica de las distintas empresas industriales, para evitar de antemano las contradicciones que pudieran surgir como consecuencia de su actuación, el Ministro del Trabajo Franz Seldte, el Ministro de Economía Dr. Hjalmar Schacht y el Dr. Robert Ley se reunieron en Leipzig acordando la incorporación de la "Organización de la Economía industrial" al Frente alemán del Trabajo, sin que por ello perdiera su autonomía. Como órgano consultivo fue designado el Consejo del Trabajo y de la Economía, con consejos en los distintos distritos del Reich, alrededor de 3.000 comisiones locales de Trabajo, como órganos inferiores de la colaboración común.

En el decreto del 24 de octubre de 1934, el Führer señaló la importancia y los fines del Frente alemán del Trabajo. "El Frente alemán del Trabajo -así dice el decreto- es la organización de los alemanes trabajadores manuales e intelectuales. En el están agrupados sobre todo los afiliados a las antiguas asociaciones obreras y de empleados así como los de las asociaciones patronales, en "

calidad de miembros con igualdad de derechos ...

La misión del DAF es la formación de una

verdadera comunidad nacional y de trabajo de todos los alemanes, tiene que cuidar por que cada uno ocupe su puesto en la vida económica de la nación, en el estado intelectual y físico que le capacita para dar su mayor rendimiento y así garantizar el mayor provecho para la comunidad del

pueblo

El DAF tiene que asegurar la paz del trabajo de modo tal que en los patronos se

... encuentre la necesaria comprensión para atender las demandas justificadas de sus obreros y en

estos, a su vez, la necesaria comprensión para darse cuenta de la situación y de las posibilidades de

la empresa en que trabaja

...

El DAF tiene por misión encontrar el necesario equilibrio entre los

intereses justos de todos los participantes, que corresponda a los principios fundamentales del nacionalsocialismo y limite los casos que según la ley del 20 de enero de 1934 "sobre la reglamentación del trabajo nacional" hayan de ser sometidos a la decisión de los órganos

competentes del Estado

El DAF es el exponente de la comunidad nacionalsocialista Fuerza por la

... alegría y tiene que cuidar de la instrucción profesional ...

Gracias a la institución de la autoayuda del Frente alemán del Trabajo, cada uno de sus miembros tiene garantizada su existencia en caso de necesidad, igualmente debe servir para facilitar a los compatriotas capacitados su ascenso social o para apoyarles en la creación de una vida independiente, a ser posible en suelo de su propiedad.

La misión conferida por el Führer al Frente alemán del Trabajo, como se ve, es de carácter social, pedagógico y político. El DAF debe educar a todos los alemanes en la ideología nacionalsocialista, proteger los derechos sociales de sus asociados y garantizar la paz económica. Además, debe crear instituciones auxiliares para sus miembros, fomentar su enseñanza profesional y vigilar los servicios destinados a organizar el descanso durante el tiempo libre y las vacaciones de los obreros.

Para un observador extranjero es sorprendente como este organismo pudo fusionar a tipos tan distintos de alemanes en un espíritu único de camaradería y de comunidad de pueblo. En él los trabajadores dan forma a sus demandas sociales y organizan su posición social. Mas sorprendente es todavía que bajo la misma bandera -en el sentido real y figurado de la palabra- marchen juntos los trabajadores manuales e intelectuales, los patronos y los obreros. La lucha de clases, que antes era la base de la doctrina que entonces dominaba en Alemania y que todavía hoy es soberana en muchos países, fue eliminada de un golpe. Los campesinos y los funcionarios poseen sus propias organizaciones.

Hablando una vez con el Dr. Robert Ley, el enérgico y genial jefe del Frente alemán del Trabajo, le pregunté como había sido posible este éxito tan rápido. Impulsivo, me respondió sonriente: "¿Quiere Vd. conocer la receta? Es muy sencilla; hela aquí: ¡Adolf Hitler!

"

...

Organización

El Frente alemán del Trabajo se divide según puntos de vista de orden regional y profesional. A los de orden regional corresponde la organización del NSDAP en departamentos con un inspector departamental, en distritos bajo la dirección de un jefe de distrito, y en localidades con un inspector local. Los principales auxiliares de estos jefes e inspectores son los jefes de fábrica y los representantes del Partido y del Frente alemán del Trabajo en las empresas respectivas. finalmente los jefes de célula y de manzanas de casas son las bases del enorme edificio.

En la división por profesiones, la administración central representa la autoridad superior. A ella están subordinados todos los negociados del DAF, por ejemplo, las oficinas de derecho, persona, organización, prensa, instrucción, asuntos sociales, propaganda, higiene, educación profesional y técnica, asesoramiento jurídico, juventud, mujeres, hogares familiares, economía, subsidios y tecnología. Junto a estos negociados nacionales se hallan 18 oficinas profesionales o gremiales en estrecha colaboración con el negociado de Organización; estas llevan las siguientes denominaciones: 1.º Productos alimenticios, 2.º Textil, 3.º Confección, 4.º Construcción, 5.º Madera, 6.º Hierros y metales, 7.º Química, 8.º Imprenta, 9,º Papel, 10.º Comunicaciones y Servicios públicos, 11.º Minas, 12.º Banca y Seguros, 13.º Profesiones liberales, 14.º Agricultura, 15.º Cueros, 16.º Canteras, 17.º Comercio, 18.º El artesanado alemán. Ellas a su vez se subdividen en departamentos gremiales.

Una descripción más detallada del Frente alemán del Trabajo rebasaría los límites de este libro; lo que acabamos de citar bastará para dar al lector una idea de esta organización que, por la multiplicidad de sus funciones y lo enorme de su campo de acción, no tiene igual en el mundo.

Para terminar, algunas cifras y datos: A pesar de que las cuotas mensuales, recaudadas por las antiguas obreras marxistas han sido reducidas de 3,60 a 1,52 marcos por término medio, el DAF, con más de 20 millones de miembros (incluyendo los corporativos tiene un ingreso total de cuotas de 384 millones de marcos al año, en lugar de los 120 millones de la antigua Unión general de

sindicatos alemanes. Las obligaciones de los sindicatos con respecto a sus antiguos miembros las ha tomado en toda su extensión el Frente alemán del Trabajo. Continúa pagando no solo las rentas de invalidez, vejez, paro forzoso y los gastos de defunción, sino que además ha abonado todas las pagas que los sindicatos habían retenido en sus últimos años. Los subsidios concedidos por el Frente alemán del Trabajo desde la toma del poder importan 328 millones de marcos.

La Unión general de sindicatos alemanes comprendía bajo el concepto de "subsidios" no solo los pagos en metálico a los miembros, sino también todos sus desembolsos e incluso los gastos de administración relativos a dichos subsidios y demás servicios. Así resulta que la Unión pagó en el año de 1930: 123,5 millones de marcos, mientras que el DAF solo por subsidios desembolsó la suma arriba mencionada.

Además de esto, el DAF contribuyó con 5,5 millones de marcos a la Obra de Auxilio de invierno y sus empleados con más de 850.000 marcos, En los años 1936 y 1937 respectivamente, las colectas callejeras con la ayuda de 2 millones de colaboradores y mediante la venta de unos 70 millones de insignias, produjeron una suma total de 22 millones de marcos. Los gastos del DAF en los consultorios jurídicos alcanzaron hasta ahora alrededor de 43,5 millones de marcos. El número de consultorios jurídicos es actualmente de 371; el de asesores jurídicos es de 1.300 y el de consultantes en los últimos tres años 10 millones. Los gastos generales de higiene social ascendieron a unos 13 millones de marcos. Estas cifras corresponden al bienio 1935/37.

En las competencias entre las empresas alemanas, en lo que concierne al rendimiento, han sido concedidas hasta ahora 221 distintivos de capacidad profesional y 103 empresas fueron declaradas como modelo nacionalsocialistas. En la competencia del año de 1937/38 participaron 84.000 fábricas. Los distintivos de capacidad se conceden para premiar la diligencia ejemplar en la educación profesional, en la higiene social, en los hogares y viviendas y en el fomento de la organización Fuerza por la Alegría. En el servicio dedicado al cuidado de la juventud en las fábricas cooperan 35.000 jefes de la juventud y personal auxiliar femenino. Los permisos de vacaciones eran hasta ahora de 4 a 5 días y un 45 % de la juventud no gozaba de vacaciones; actualmente, casi todos los reglamentos tarifarios establecen de 10 a 15 días de vacaciones y los reglamentos de fábricas de 12 a 18 días.

En los años de 1934/37 tomaron parte en los certámenes profesionales 2,8 millones de muchachos y 1,3 millones de muchachas, es decir, en total 4,1 millones de jóvenes. De estos, 550 salieron vencedores nacionales y recibieron del DAF un estipendio por valor de 1.000 marcos cada uno, destinado a su instrucción ulterior. La industria alemana de enseñanza práctica (como medio de educación profesional complementaria) posee 2.100 empresas con este fin. En ellas han recibido instrucción 110.000 participantes. También en la educación general profesional fueron obtenidos desde 1933 buenos resultados: más de 6 millones de jóvenes recibieron educación complementaria en 225 escuelas de trabajo y establecimientos de enseñanza profesional. Los gastos de educación profesional importan desde 1933 más de 30 millones de marcos.

El servicio al cuidado de la mujer en las fábricas comprende unos 4.000 consultorios femeninos, que anualmente atienden a cerca de 300.000 consultantes. Existen más de 600 grupos de obreras industriales, en colaboración con 200 de servicios sociales y más de 250 de enfermeras al cuidado de las mujeres en las fábricas.

En colaboración con las oficinas de hogares familiares se han organizado más de 600.000 de estos. El DAF ha destinado alrededor de 15 millones de marcos para la colonización de 3.000 lotes de terreno. Las compañías de construcción del DAF han edificado en terreno propio 20.000 viviendas por un valor total de 182 millones de marcos.

A pesar de los gastos elevados del DAF y de su amplio campo de acción los gastos de administración son mínimos, ya que estos importan en el último año escasamente un 20 % de las cuotas. En el año de 1934 los gastos de administración importaron un 36 % y en el año de 1935 solo un 23,7 %; muestran, como se ve, una notable tendencia degresiva. Si se tiene un cuenta que los gastos de administración de los sindicatos se elevaban aproximadamente a un 50 % de sus ingresos por el concepto de cuotas, se puede comprender y juzgar con que irresponsabilidad actuaron los antiguos jefes obreros.

La reducción de los gastos de administración y demás medidas de economía del DAF han hecho posible que, a pesar de un aumento considerable de las funciones sociales, los superávit mensuales aumentaran de 2 millones en el año de 1935 a 7,5 millones en septiembre de 1936. El capital total del DAF se ha elevado por este medio extraordinariamente; gracias a tan intenso desarrollo económico pudieron ser puestas a disposición del DAF sumas considerables para gastos fuera del presupuesto, como,. por ejemplo, para baños de mar, hogares de reposo, hogares de marinos, dos grandes buques, escuelas políticas, etc.

La Comunidad Nacionalsocialista "Fuerza por la Alegría"

En colaboración con las oficinas de hogares familiares se han organizado más de 600.000 de estos.Robert Ley La idea de proporcionar al obrero descanso físico e intelectual durante su tiempo libre no es nueva; apareció ya en tiempos pasados en otros países pero hasta los actuales no pudo -exceptuando a Italia con su "Dopolavoro"- encontrar su realización definitiva. Aún en la misma Italia esta idea no se ha desarrollado con un impulso tan grandioso como en la nueva Alemania . " id="pdf-obj-20-10" src="pdf-obj-20-10.jpg">

La idea de proporcionar al obrero descanso físico e intelectual durante su tiempo libre no es nueva; apareció ya en tiempos pasados en otros países pero hasta los actuales no pudo -exceptuando a Italia con su "Dopolavoro"- encontrar su realización definitiva. Aún en la misma Italia esta idea no se ha desarrollado con un impulso tan grandioso como en la nueva Alemania.

"El trabajo consume energía físicas y nervios. Una sensación de frío y de vacío se produce sin que sea posible conjurarla simplemente con echar a las personas sobre lechos de reposo con la mirada clavada en el techo; espíritu y cuerpo necesitan nuevos alimentos. Ya que el tiempo de trabajo exige de los trabajadores el máximo esfuerzo, hay que ofrecer al obrero durante el tiempo libre lo mejor de lo mejor como alimento del alma, del cuerpo y del espíritu, con objeto de proporcionarle un descanso absoluto y devolverle el gusto por la vida y el trabajo". Esta persuasión impulsó al Dr. Ley a crear la comunidad nacionalsocialista Fuerza por la Alegría (Kraft durch Freude) (KdF).

El secreto del éxito, innegable y único en el mundo, está en que su dirección hace participar a la masa entera en su organización, es decir, despierta y estimula las fuerzas creadores del pueblo y pone a contribución todos los medios con que cuenta Alemania en la esfera cultural, de las comunicaciones y de la economía, para dirigirlos hacia un fin único. Con el fin de disfrutar de las bellezas naturales, de los tesoros culturales alemanes y de los ejercicios deportivos se agrupan todos los oficios y profesiones en una comunidad nacional de 20 millones de trabajadores.

La organización Fuerza por la Alegría, a la que pertenecen todos los miembros del DAF, es análoga a la del Frente alemán del Trabajo y a la del Partido. A la cabeza está el jefe (Dr. Ley) al cual están subordinados 32 inspectores de distrito, 800 inspectores departamentales, 17.300 inspectores locales y 78.097 inspectores de fábrica. Casi todos estos colaboradores ponen gratuitamente sus actividades al servicio de la organización. La oficina central comprende los servicios siguientes:

Oficina para la organización de las horas libres postrabajo

Antes de la toma del poder por el nacionalsocialismo, millones de hombres y mujeres en Alemania jamás tuvieron ocasión de ver un teatro por dentro. De una encuesta llevada a cabo en una de las fábricas Siemens, de Berlín, resultó que 87,6 % de los hombres y 81,3 % de las mujeres nunca habían asistido a una representación de ópera y 63,8 % de los hombres y 72,2 % de las mujeres nunca a una función teatral. A 22 millones se eleva en total el número de personas que hasta ahora ha acudido a los teatros alemanes por mediación de la KdF. Además de esto, 18 millones han asistido a representaciones cinematográficas, 5 millones a conciertos musicales, 3 millones han visitado exposiciones en las fábricas. Los artistas alemanes más famosos, cantantes y músicos, artistas de teatro y bailarines se ponen a la disposición para colaborar en los actos culturales, organizados por la KdF. La orquesta sinfónica nacionalsocialista, compuesta de 90 ejecutantes, en una gira por toda Alemania dio cientos de conciertos. Finalmente, mediante bibliotecas, teatros ambulantes y exhibiciones cinematográficas se organizan convenientemente las horas postrabajo de más de 100.000 obreros que trabajan en las autopistas del Reich.

Servicio de "Educación popular"

Su finalidad es la de cooperar en los trabajos de educar a la nación conforme a la ideología nacionalsocialista. Este servicio utiliza con tal objeto 230 centros de instrucción popular, junto a cursos y conferencias sobre los temas culturales más variados, hay cursos de idiomas, taquigrafía, matemáticas, etc. Asociaciones de trabajo especiales se ocupan de la enseñanza de la música, del juego de ajedrez, de la pintura, de la fotografía, etc. Mediante la visita de museos y durante las excursiones instructivas los trabajadores tienen ocasión de conocer los tesoros culturales de la nación. Una extensa organización de bibliotecas lleva el libro hasta los rincones más apartados de las fábricas. Hasta el momento actual se han realizado 62.000 veladas culturales en las cuales han

tomado parte 10 millones de personas. A su disposición se hallan: 2 trenes teatros, 2 teatros para los soldados, 1 teatro para las autopistas y 15 coches de cine sonoro.

Servicio de viajes, excursiones y vacaciones

El trabajador alemán debe viajar durante sus vacaciones, pues no existen vacaciones propiamente dichas sin un cambio de ambiente. Desde 1934 se han efectuado en total 384 viajes por mar con 490.000 turistas, más de 60.000 viajes por tierra con más de 19 millones de personas y 113.000 excursiones con unos 3 millones de excursionistas. El 1.º de mayo de 1936 fueron puestas en Hamburgo las quillas de los dos primeros transatlánticos de 25.000 T. cada uno, de la flota de la KdF, construidos para su servicio. El primero, "Transatlántico Wilhelm Gustloff" se encuentra ya desde hace algunos meses en servicio, mientras que el segundo, el "Dr. Robert Ley", ha sido botado recientemente. Un balneario de enormes proporciones, con cabida para 20.000 personas, se encuentra ya en construcción. KdF con sus trenes especiales da ocasión a sus miembros a presenciar todos los grandes acontecimientos. De los millones de viajeros de la KdF en el año de 1937, unos 2 millones participaron el las excursiones, organizadas por KdF, en tanto que unos

  • 18.000 han viajado en los vapores de la flota KdF a Noruega, Madeira e Italia.

La cantidad de viajeros de la KdF durante los últimos tres años sobrepasa la cifra de población de los países escandinavos. Los trenes de la KdF han recorrido 2.160.000 Km., un trayecto 54 veces mayor que la circunferencia de la tierra.

El servicio de deportes

La sección deportiva de la KdF ha popularizado los ejercicios físicos de modo muy especial. Desde 1934 han tomado parte unos 21 millones de personas en los diversos cursos de la KdF. Todos los grandes establecimientos industriales deben tener en el futuro sus campos propios de juego y prácticas deportivas, su piscina y su campo de recreo. para las regatas de veleros, que se practican en el mar con gran entusiasmo, se dispone de una flota de yates. El deporte de invierno se ha facilitado mucho gracias al equipo barato de esquí de la KdF.

El servicio de la "Estética en el Trabajo"

Este servicio cuida en primer lugar de que las fábricas y talleres se ajusten a los requisitos de la higiene y de la limpieza, en segundo lugar de que aquellos se construyan de acuerdo con los principios de la Estética y de modo tal que estimulen en lo posible el amor al trabajo. Las reformas y mejoras llevadas a cabo en las fábricas han sobrepasado la suma de 600 millones de marcos. He aquí el detalle de las obras de reformas: 23.000 locales de trabajo, 6.000 patios en los talleres,

  • 17.000 comedores y salas de estar, 13.000 cuartos de aseo y de vestir, 800 casas para reuniones y

1.200 campos de deporte. Además hay que contar reformas en 3.600 buques. en la campaña de embellecimiento de las aldeas participan más de 5.000 de éstas. Por medio de la publicación de una revista ilustrada, de proyecciones cinematográficas y de exposiciones, este servicio ofrece al patrono valioso datos sobre las posibilidades de embellecimiento de sus fábricas y talleres. Como resultado de las visitas de este servicio la procuración de trabajo alcanzó un aumento notable. La suma que se ha invertido hasta la actualidad para reformas pasa de 500.000 millones.

Servicio de "Cuadrillas de empresa" (Werkschar)

Bajo la denominación de ‘Cuadrillas de empresa’ se comprenden grupos especialmente educados en la ideología nacionalsocialista, dentro de las empresas. Se componen de miembros del Partido obrero alemán nacionalsocialista y de sus asociaciones afiliadas, así como de los mejores obreros cuya edad esté comprendida entre 18 y 25 años. Toda empresa tiene su cuadrilla propia: el número de elementos que las integran se calcula en total en unos 300.000. En representación de la clase trabajadora toman parte en las manifestaciones nacionales, protegen los usos tradicionales en las fábricas y talleres, asisten a las reuniones de fábrica y cuidan del buen éxito de las fiestas. El día 1.º de abril de 1938 les fueron encomendados todos los servicios de instrucción del Frente alemán del Trabajo. El servicio de cuadrillas de empresa debe garantizar la ideología nacionalsocialista dentro de la comunidad de la empresa.

"Hogares del Ejército"

Como resultado de un convenio entre el Dr. Robert Ley y el ministro de la Guerra, los miembros de las fuerzas armadas gozan durante su tiempo libre de las ventajas del KdF. Este servicio tiene a su cuidado los hogares del Ejército, procura dar el recreo necesario a los soldados y establece las mejores relaciones entre el Ejército y el Pueblo.

El Congreso mundial de las horas libres y del recreo, celebrado en Hamburgo en julio de 1936 con participación de 50 naciones, decretó la fundación de una "Oficina Central Internacional Alegría y Trabajo", bajo la dirección del Dr. Robert Ley, de acuerdo con el lema pronunciado por este ante los congresistas: "La alegría es el mejor camino hacia una inteligencia internacional".

Este reconocimiento del Extranjero fue motivo de gran satisfacción para la organización KdF. En Hamburgo se dijo que este era el modelo más justo del "socialismo de acción". Además, constituye un desquite personal del Dr. Ley contra las imputaciones que se le hicieron en el año 1933 en Ginebra con motivo de la Conferencia Internacional del Trabajo, en donde se le acusaba de haber esclavizado al obrero alemán por la toma de posesión de los sindicatos obreros y por la creación del Frente alemán del Trabajo.

Fuerza por la Alegría

Bajo la denominación de ‘Cuadrillas de empresa’ se comprenden grupos especialmente educados en la ideología nacionalsocialista,nacionalsocialista dentro de la comunidad de la empresa. "Hogares del Ejército" Como resultado de un convenio entre el Dr. Robert Ley y el ministro de la Guerra, los miembros de las fuerzas armadas gozan durante su tiempo libre de las ventajas del KdF. Este servicio tiene a su cuidado los hogares del Ejército, procura dar el recreo necesario a los soldados y establece las mejores relaciones entre el Ejército y el Pueblo. El Congreso mundial de las horas libres y del recreo, celebrado en Hamburgo en julio de 1936 con participación de 50 naciones, decretó la fundación de una "Oficina Central Internacional Alegría y Trabajo" , bajo la dirección del Dr. Robert Ley , de acuerdo con el lema pronunciado por este ante los congresistas: "La alegría es el mejor camino hacia una inteligencia internacional" . Este reconocimiento del Extranjero fue motivo de gran satisfacción para la organización KdF. En Hamburgo se dijo que este era el modelo más justo del "socialismo de acción" . Además, constituye un desquite personal del Dr. Ley contra las imputaciones que se le hicieron en el año 1933 en Ginebra con motivo de la Conferencia Internacional del Trabajo, en donde se le acusaba de haber esclavizado al obrero alemán por la toma de posesión de los sindicatos obreros y por la creación del Frente alemán del Trabajo. Fuerza por la Alegría " id="pdf-obj-23-29" src="pdf-obj-23-29.jpg">
Propaganda de un espectáculo de variedades celebrado con motivo del VIII aniversario de la KdF. FuerzaTercer Reich , parte del Frente del Trabajo Alemán , sindicato unificado dependiente del Estado nacionalsocialista . Concebida como medio para promocionar las virtudes del nacionalsocialismo , pronto se convirtió en el tour operador más grande del mundo en los años de 1930 y la década siguiente. Contenido [ ocultar ] 1 Objetivos 2 Actividades    3 Artículo de opinión4 Artículos relacionados5 Enlaces externos o 5.1 V ideos Objetivos La organización defendía el principio de crear una " Volksgemeinschaft nacionalsocialista " y "el perfeccionamiento y refinamiento del pueblo alemán" . Buscaba conseguir tal objetivo organizando programas de ocio estrictamente estructurados. Robert Ley , uno de los fundadores de la KdF, citaba a Hitler : "Deseo que a cada trabajador se le conceda un periodo de vacaciones suficiente y que todo sea dispuesto de tal manera que su tiempo libre sea realmente de ocio. Deseo esto porque quiero un pueblo con determinación y nervios de acero, pues la única manera de hacer grande la política es teniendo un pueblo que mantiene los nervios." Otro objetivo menos ideológico era impulsar la economía alemana estimulando la industria del turismo y sacarla de la depresión de los años 20. La KdF tuvo bastante éxito en este aspecto hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial . En 1934, más de dos millones de alemanes habían participado en algún viaje de la KdF; hacia 1939 el número era oficialmente de alrededor de 25 millones. Actividades " id="pdf-obj-24-2" src="pdf-obj-24-2.jpg">

Propaganda de un espectáculo de variedades celebrado con motivo del VIII aniversario de la KdF.

Fuerza por la Alegría o en alemán Kraft durch Freude (KdF), fue una organización recreativa en tiempos del Tercer Reich, parte del Frente del Trabajo Alemán, sindicato unificado dependiente del Estado nacionalsocialista. Concebida como medio para promocionar las virtudes del nacionalsocialismo, pronto se convirtió en el tour operador más grande del mundo en los años de 1930 y la década siguiente.

Objetivos

La organización defendía el principio de crear una "Volksgemeinschaft nacionalsocialista" y "el perfeccionamiento y refinamiento del pueblo alemán". Buscaba conseguir tal objetivo organizando programas de ocio estrictamente estructurados. Robert Ley, uno de los fundadores de la KdF, citaba a Hitler: "Deseo que a cada trabajador se le conceda un periodo de vacaciones suficiente y que todo sea dispuesto de tal manera que su tiempo libre sea realmente de ocio. Deseo esto porque quiero un pueblo con determinación y nervios de acero, pues la única manera de hacer grande la política es teniendo un pueblo que mantiene los nervios."

Otro objetivo menos ideológico era impulsar la economía alemana estimulando la industria del turismo y sacarla de la depresión de los años 20. La KdF tuvo bastante éxito en este aspecto hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial. En 1934, más de dos millones de alemanes habían participado en algún viaje de la KdF; hacia 1939 el número era oficialmente de alrededor de 25 millones.

Actividades

Anuncio de un Kdf-Wagen : " 5 marcos a la semana debes ahorrar / si tuTransatlántico Wilhelm Gustloff , fueron construidas específicamente para los cruceros organizados por la KdF. La KdF pretendía minimizar la diferencia entre clases sociales ofreciendo al pueblo llano actividades de ocio propias de la clase media. Inspirada en la organización de la Italia fascista Dopolavoro ( "después del trabajo" ), pero extendiendo también su influencia al ámbito laboral, la KdF amplió rápidamente su abanico de actividades y creció vertiginosamente para convertirse una de las organizaciones más grandes del Tercer Reich . Las estadísticas oficiales mostraban que en 1934, 2,3 millones de personas se habían beneficiado de las vacaciones organizadas por la KdF. En 1938, este número había crecido a 10,3 millones. En 1939 la KdF tenía más de 7.000 empleados a sueldo y más de 135.000 voluntarios, organizados en divisiones por áreas temáticas como deportes, educación o turismo, con supervisores en cada fábrica y taller con más de 20 trabajadores. Los nacionalsocialistas también intentaron atraer el turismo extranjero. Esta tarea era responsabilidad de Hermann Esser , un secretario del Ministerio de Propaganda. Se editó una serie de panfletos a todo color y en varios idiomas titulada Deutschland , que mostraba Alemania como una nación pacífica. La KdF también consiguió poner en marcha la fabricación de un coche a un precio popular, el KdF- Wagen , que posteriormente se haría famoso con el nombre de Volkswagen Escarabajo . La KdF recibió en 1939 la Copa Olímpica, galardón otorgado por el Comité Olímpico Internacional . Después de 1939, debido al comienzo de la Segunda Guerra Mundial algunos proyectos no llegaron a completarse, como fue el caso del balneario de Prora . Artículo de opinión " id="pdf-obj-25-2" src="pdf-obj-25-2.jpg">

Anuncio de un Kdf-Wagen: "5 marcos a la semana debes ahorrar / si tu propio coche quieres manejar"

A partir de 1933 la KdF ofrecía alternativas de ocio asequibles, como conciertos, excursiones de un día y vacaciones. Algunas embarcaciones de gran tamaño, como el Transatlántico Wilhelm Gustloff, fueron construidas específicamente para los cruceros organizados por la KdF. La KdF pretendía minimizar la diferencia entre clases sociales ofreciendo al pueblo llano actividades de ocio propias de la clase media.

Inspirada en la organización de la Italia fascista Dopolavoro ("después del trabajo"), pero extendiendo también su influencia al ámbito laboral, la KdF amplió rápidamente su abanico de actividades y creció vertiginosamente para convertirse una de las organizaciones más grandes del Tercer Reich. Las estadísticas oficiales mostraban que en 1934, 2,3 millones de personas se habían beneficiado de las vacaciones organizadas por la KdF. En 1938, este número había crecido a 10,3 millones. En 1939 la KdF tenía más de 7.000 empleados a sueldo y más de 135.000 voluntarios, organizados en divisiones por áreas temáticas como deportes, educación o turismo, con supervisores en cada fábrica y taller con más de 20 trabajadores.

Los nacionalsocialistas también intentaron atraer el turismo extranjero. Esta tarea era responsabilidad de Hermann Esser, un secretario del Ministerio de Propaganda. Se editó una serie de panfletos a todo color y en varios idiomas titulada Deutschland, que mostraba Alemania como una nación pacífica.

La KdF también consiguió poner en marcha la fabricación de un coche a un precio popular, el KdF- Wagen, que posteriormente se haría famoso con el nombre de Volkswagen Escarabajo. La KdF recibió en 1939 la Copa Olímpica, galardón otorgado por el Comité Olímpico Internacional. Después de 1939, debido al comienzo de la Segunda Guerra Mundial algunos proyectos no llegaron a completarse, como fue el caso del balneario de Prora.

Artículo de opinión

(por Hans Frank, Consejero Juridico y Gobernador General de Polonia)

"El gran éxito, económico y social de Hitler radicaba en la política interior. A partir del 30 de enero

de 1933 se ponia fin decididamente a cualquier forma de lucha de clases, fiebre de huelgas, paros,

lock-out, disminucion de la produccion, clausura de fabricas, las luchas callejeras, las competencias

economicas, las campañas de prensa y el desprestigio nacional.

La figura de Hitler irrumpió en la escena como el salvador que iluminaba las conciencias de todos, y

esto incluso para la mayoría de sus enemigos. Con la obra social "Fuerza por la Alegria", Hitler

introdujo una nueva cultura del tiempo libre y de las vacaciones en el corazon del mundo laboral.

Cada trabajador tenia acceso al disfrute de unas actividades artísticas, sociales y deportivas,

mediante la aportacion de unas cantidades verdaderamente irrisorias.

Hasta entonces tales actividades había sido inaccesibles para él. ¿Cuándo se le había presentado al

obrero la ocasión de hacer un crucero en enormes buques, con sus familias a Madeira, Italia u otros

lugares? Todo esto fue posible gracias a Hitler. Aquello era como la acción de un guerrero o de un

forjador, el martillo y la forja, actuación y obra, un continuo llevar y traer, un sistemático crear y

valorar

...

día y noche.

La canción del trabajo aleman resonaba con una felicidad nueva por un país en paz. ¿Cuándo

volverá a repetirse? Me viene las lágrimas a los ojos cuando recuerdo a Hitler de entonces que iba

de un lugar de trabajo a otro, enderezando, alentando, entusiasmando

...

y surgen ante mi vista

repentinamente las imágenes de la Alemania actual y la situación de nuestro pueblo: en estas

circunstancias el pensamiento de la muerte me resulta tan fácil, tan suave, tan liberador

...

Sobre

este primer plano creador se nimba de luz cegadora aquel éxito fascinante, que contempló el

pueblo, que contempló el mundo de tantas manera."

Armamentismo

Un aspecto que ha sabido utilizar la propaganda oficialista es la relativa importancia que tuvo para

la economía nacionalsocialista la alta producción de armamento. La economía del régimen se

orientó lógicamente al armamentismo durante la guerra, que no obstante, era provisional y tenía

un beneficio adicional independientemente del producido por la economía de base. La

concentración de capital en la industria de armas favoreció una rápida expansión de la capacidad

industrial germana y ayudó a reducir los niveles de desempleo, no obstante, la gran mayoría de las

empresas alemanas producían para el sector privado y el consumo.

Aunque Maxine reconoció que la economía del Tercer Reich tuvo muchos logros, sus conclusiones

terminan por condenarla porque según él, entrañaba un aspecto "antisemita" y porque "era una

economía de guerra", cuestión que fue propagada ampliamente por el economista judío Paul

Samuelson, lo que le valió el Premio Nobel en 1970.

Sin embargo se trata de un dogma sin bases reales. John Kenneth Galbraith, jefe del Control de

Precios en Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, dice que hasta 1941 (durante los

primeros nueve años del régimen de Hitler), había más economía de guerra en la Gran Bretaña

que en Alemania. En ese año los ingleses fabricaron 20.100 aviones militares, frente a 10.775

aviones alemanes; 4.843 tanques ingleses, frente a 3.790; 16.700 cañones, frente a 11.200. [14]

Otro experto, Burton E. Klein, también niega que la economía nacionalsocialista se hubiera basado

desde 1933 en lo que se denomina "economía de guerra". Hasta que la guerra se generalizó (1941-

1942) comenzó plenamente el gran esfuerzo bélico.

Por otra parte, la razón detrás de esta política económica alemana, además de aquellas emanadas

del Tratado de Versalles, era que Hitler siempre consideró a la URSS como una amenaza para

toda Europa. De este modo, esta aparente "economía de guerra" tenía como propósito la legítima

defensa nacional y una planificación ante un inevitable conflicto bélico entre Alemania y el Estado

soviético, un conflicto del que nunca se esperaba que desembocaría en una guerra mundial

provocada por las potencias occidentales.

Por lo tanto, esta preparación de una guerra con la URSS tenía dos principales objetivos.

  • El territorio alemán de 1918 a 1933, resultaba insuficiente para la población alemana, por lo que se vio necesario expandir el espacio vital (Lebensraum) hacia el Este de Europa, en territorios ocupados por la URSS, escasamente poblados y con un nulo aprovechamiento de sus recursos.

  • Destruir el judeo-marxismo internacional.

Citas sobre la economía del Tercer Reich

Ningún análisis económico "serio" habla objetivamente del nacionalsocialismo ni de su economía.

La escuela austríaca se obsesiona con relacionarlos con el "socialismo" (entendido en su forma

vulgar de "comunismo") y los marxistas se obsesionan con que "se trataba de un instrumento de la

burguesía y del capitalismo".

Los alcances de la economía nacionalsocialista fueron tan considerables y se dieron en tan corto

tiempo, que sus adversarios (Fondo Monetario Internacional, Bancos, Multinacionales, etc. la

mayor parte controlados por el judaísmo internacional) han considerado indispensable ocultar del

todo en qué consistía. Se le ha colocado encima una lápida y no se enseña a los universitarios ni a

los alumnos de las escuelas de economía.

De hecho una de las causas de la Segunda Guerra Mundial fue precisamente el deseo de destruir

dicha economía que rivalizaba con los postulados capitalistas defendidos por los aliados

occidentales, y los cuales terminarían por imponerse rigiendo el mundo actualmente.

Los grandes banqueros se alarmaron con los éxitos de la política financiera de la Alemania de

Hitler, de la misma manera que varias generaciones atrás sus familias se asustaron de los éxitos de

la natural economía de Lincoln y de Napoleón. Lo que hubiera sido un laudable progreso para

Alemania y otros paises tomando ejemplo de ella fue, en realidad, la principal causa de la Segunda

Guerra Mundial. La lucha entre políticas monetarias rivales era inevitable.

Carnelius Carl Veith, Citadel of Chaos.

Marriner Eccles, del Federal Reserve Board, y Montague Norman, presidente del Banco de

Inglaterra, llegaron a un acuerdo, en 1935, sobre la política a emplear para aplastar, por todos los

medios, incluyendo la guerra, si fuese necesario, los experimentos financieros de Hitler.

El crimen imperdonable de Alemania antes de la II Guerra Mundial fue su intento de extricar su

poder económico del sistema de comercio mundial y crear su propio mecanismo de cambio, que le

negaría beneficios a la finanza mundial.

Winston Churchill, Memorias.

Las dos principales causas de la II Guerra Mundial fueron: Primero. El éxito del sistema alemán de

trueque. Segundo. La determinación hitleriana de no aceptar préstamos extranjeros. Su

declaración de que los negocios de Alemania serían llevados a cabo de la misma manera que los de

un honrado comerciante causó verdadero pánico en los círculos financieros.

Francis Neilson, The Churchill Legend.

No vamos a permitir que ese fulano, Hitler, se salga con la suya. Su política monetaria es un peligro

para todos.

Bernard M. Baruch, durante un homenaje a George C. Marshall en 1938, citado por Francis

Neilson, The Tragedy of Europe.

Debemos mantener bajos nuestros precios, aún perdiendo dinero, pues así obtendremos a los

clientes de las naciones no beligerantes. Será la única manera de destruir el sistema alemán de

trueque.

Bernard M. Baruch a Roosevelt, New York Times, 14-9-1939.

Hitler ponía en práctica el patrón Trabajo, opuesto al patrón Oro. En sus relaciones comerciales

internacionales preconizaba el "barter" (trueque) y estaba dispuesto a no aceptar los préstamos

bancarios extranjeros (la Banca alemana había sido embridada y puesta al servicio del Reich). Esto

era fatal para la Alta Finanza Internacional, no ya por el hecho de haber perdido al importante

mercado alemán, sino por el peligro que representaba el Reich, en su doble vertiente de su

expansión económica y de ejemplo para otros países que desearan romper las cadenas de la

Kapinter… En plena guerra, en Alemania, no se habla de la necesidad de aumentar los impuestos,

ni de estimular el ahorro ni de lanzar enormes empréstitos de guerra. Muy al contrario.

Recientemente acaba de abolirse un importante impuesto. El dinero es tan abundante que, desde

nuestro punto de vista, no tiene explicación. Hitler parece haber descubierto el secreto de trabajar

sin un sistema financiero clásico y haber puesto en marcha un sistema basado en el movimiento

perpetuo.

The Times, Londres, 11 y 13 X 1940 y 15 X 1940.

Alemania emitió dinero libre de deudas y sin intereses a partir de 1935, lo que representó el

sorprendente ascenso de Alemania de la depresión a una potencia mundial en cinco años. El

gobierno alemán financió la totalidad de sus operaciones de 1935 a 1945 sin oro y sin deuda. Todo

el mundo capitalista y comunista se movilizó para destruir a la revolución alemana, y poner de

nuevo a Europa bajo la bota de los banqueros.

Sheldon Emry, Billones para los banqueros, deudas para las personas (1984).

Bibliografía