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Materia: Filosofía de las ciencias

Cátedra: Profesor Cassini

Teórico: N° 1– 21 de marzo de 2012

Tema: Presentación de la materia

1– 21 de marzo de 2012 Tema: Presentación de la materia

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-. Profesor Cassini: Bueno, buenas tardes, vamos a comenzar este curso. Bienvenidos a este curso de filosofía de las ciencias. Hoy, en primer lugar, vamos a presentar la materia. A mi no me gusta dedicar una clase entera a hablar de lo que vamos a hacer, me gusta empezar a hacer cosas desde la primera clase, pero inevitablemente, sobre todo para aquellos que cursan por primera vez, es indispensable hacer ciertas consideraciones generales sobre como vamos a trabajar. (A continuación se pasó a hablar de la inscripción a trabajos prácticos. Se pasó una hoja y se realizó la inscripción. Así y todo, aquél que no se haya anotado puede hacerlo yendo directamente a la comisión que elija. Comisiones:

Comisión 1

Ginnobilli, Santiago

Viernes 15 a 17

Comisión 2

Ruggeri, Hernán

Jueves 19 a 21

Comisión 3

Barberis, Sergio

Viernes 19 a 21

Filosofía de las ciencias es una materia que pertenece al tronco común de la carrera. No tiene ninguna correlación obligatoria, sin embargo hay un presupuesto, que no es una condición reglamentaria, pero que sí es un presupuesto en cuanto a los contenidos: haber cursado lógica. Lo que está presupuesto es el lenguaje de la lógica de primer orden, por lo tanto es indispensable que ustedes tengan ese conocimiento, simplemente para comprender lo que dicen los textos que ustedes van a leer. La filosofía de las ciencias es una disciplina reciente, se creó en el siglo XX, no existe como tal desde antes de la década del 30, por lo tanto los filósofos de la ciencia también presupones, en buena medida, conocimientos medios de la historia de la filosofía. Toda la filosofía de la ciencia que vamos a ver está comprendida desde el período que va desde 1925 a 1985, en esos 60 años. Y por supuesto, muchos de estos filósofos son todavía contemporáneos, y presuponen un cierto conocimiento del lenguaje de ciertos filósofos modernos, especialmente Hume y Kant. Nosotros no

podremos explicar esto en detalle por que es objeto de otras asignaturas, pero en algunos momentos haremos una pausa para explicar algunos de esos conceptos. Por otra parte, los conceptos de la filosofía (como de cualquier otra área del lenguaje) cambian, desaparecen con el tiempo, cobran un nuevo significado. Hay conceptos que se van transformando al interior de la filosofía misma. Algunos conceptos, en la historia de la filosofía, han cambiado tanto que significan lo opuesto a lo que significaban originalmente. Es el caso, por ejemplo, de las palabras objeto y sujeto. En la edad media objetiva era la actividad mental, interna, y sujeto era la externa. La filosofía de las ciencias como disciplina reciente todavía no tiene estos grandes cambios, pero sí ha acuñado, en muy poco tiempo, una gran cantidad de terminología técnica. Terminología que no siempre van a encontrar reflejada en los diccionarios de filosofía. El lenguaje de la filosofía de la ciencia no está establecido desde mucho antes de 1930, si uno lee filósofos anteriores a esa fecha, tienen un vocabulario que incluso es difícil de conmensurar con el que usamos ahora. Nuestro enfoque no es histórico, sino más bien problemático. Al comienzo vamos a hacer algunos esquemas de tipo histórico para orientar a los autores, pero después vamos a encarar los temas de manera sistemática y no histórica. También van a encontrarse en el comienzo con una gran cantidad de nombres que les resulten desconocidos, filósofos que tal vez no se han dedicado a otras áreas que no sean filosofía de las ciencias. Esto ocurre, de alguna manera, refleja un proceso que se está dando en todas las áreas del conocimiento: el de una progresiva especialización y fragmentación. La filosofía de la ciencia es una especialidad técnica bastante absorbente, en el sentido de que los filósofos de la ciencia actuales solo suelen hacer filosofía de la ciencia, y solo una rama de filosofía de la ciencia. Esto es un hecho, tiene sus ventajas y sus desventajas. Los filósofos de distintas especialidades no solo no nos leemos entre sí sino que, en muchos casos, no podríamos hacerlo. Hablamos lenguajes diferentes. Y la vida es corta, y lo que se produce cada año es superior a lo que se había producido desde los griegos hasta el comienzo del siglo XX. Es decir, cada año se publican más páginas de filosofía de las que se escribieron en 2500 años, por lo cual, cada vez hay menos filósofos generalistas. En la ciencia eso tal vez no sea un problema, pero la filosofía, al tratar temas generales… Bueno, es un problema ser generalista. En ese sentido hay cada vez más técnicos y especialistas y hay cada vez menos sabiduría en el sentido antiguo de la palabra. Pero la necesidad de sobrevivir en la comunidad académica, que es altamente competitiva, hace que uno deba hacer lo que hace cualquier especie biológica para sobrevivir: especializarse y encontrar un nicho ecológico donde vivir. Todos los científicos deben hacer eso. Ya nadie sabe matemática general. Los artículos de matemática se publican con un índice que expresa la especialidad. Hay más de 5000 especialidades catalogadas, y

generalmente los de especialidades distintas no se pueden leer entre sí. Es un hecho, ese es el mundo en el que vivimos. Pero como filósofos no deberíamos perder nunca una mirada general. Eso es lo que vamos a hacer en este curso, que a lo mejor deberíamos llamar “filosofía general de la ciencia”, en oposición a otra materia que también dicta esta cátedra que se llama “filosofía especial de la ciencia”. Entramos entonces en el primer tema. Hay una primera división en nuestra disciplina, que no existía hace 50 años, pero, a medida que la filosofía de la ciencia se fue especializando, apareció esta distinción. La filosofía general de las ciencias trata de temas que son comunes, sino a todas las ciencias, al menos a un número lo suficientemente amplio de ellas, por lo cual, no distinguimos que estamos hablando de un problema de una ciencia determinada sino de un problema de las ciencias en general. Problemas de este tipo son la estructura de las teorías científicas, el problema de la confirmación de las hipótesis científicas, el problema de los tipos de explicación científicas, y muchos otros. La filosofía especial de la ciencia se ocupa de problemas específicos, o bien de una ciencia determinada, o bien de una teoría determinada, o de una cierta área de la ciencia. Es decir, aquí la ramificación se va acrecentando. Existe una filosofía de la física como distinta de una filosofía de la biología. Los filósofos de la física no hacen filosofía de la biología y viceversa, son especialidades separadas. Dentro de la filosofía de la física existe la filosofía de la física cuántica. Los que hacen este tipo de filosofía no hacen filosofía de la relatividad especial. Etc. En la filosofía de la biología existe una filosofía de la evolución, otra filosofía de la genética… etc. Por supuesto nadie podría especializarse en esto sin tener algún conocimiento de la filosofía en cuestión. No es que se requiera ser biólogo para hacer filosofía de la biología, y en general los científicos no conocen el lenguaje filosófico y no suelen ser espontáneamente bueno filósofos, en el sentido en que un director de cine no suele ser un buen teórico de cine. Pero, así y todo, nadie podría hacer filosofía de una ciencia sin tener un mínimo conocimiento de esa ciencia y de su historia. Algo que los propios científicos generalmente desconocen, no forma parte de su formación. Frecuentemente no podrían leer los clásicos. Si quisieran leer a Newton no podrían, por que está escrito en un idioma que ya se ha dejado de usar. Algo así como leer un escrito antiguo de un idioma que conoce, incluso para un hablante nativo. No hay que identificar los estudios de filosofía de la ciencia con un estudio del método científico. En antiguos textos de filosofía de la ciencia se hablaba del método científico, actualmente esta idea ha entrado en crisis: no creemos que exista EL método científico. Hay, sin duda, muchos métodos científicos. Metodológicamente un biólogo teórico que hace biología matemática de evolución tiene muy poco que ver con un etólogo que hace observaciones de campo de chimpancés en el África. Metodológicamente tienen muy poco en común, aunque son los dos biólogos. Entonces no concebimos a la filosofía de la ciencia como un estudio del método científico.

Entonces vamos a hablar de problemas filosóficos comunes a las ciencias. No son específicos de una ciencia determinada. La filosofía de las ciencias en sus comienzos estuvo centrada en la filosofía de las ciencias naturales, y, en particular, de las ciencias físicas. En nuestro programa no vamos a hacer alusión a la filosofía de las ciencias sociales. Sí vamos a hacer una distinción, que después voy a explicar con un poco más de detalle. Vamos a aceptar la clasificación en dos grandes grupos: ciencias formales y ciencias fácticas. Las primeras dos partes del programa tratan primero de las ciencias formales después de las fácticas. Dentro de las ciencias fácticas vamos a distinguir entre ciencias naturales y sociales. Con una salvedad importante: la discusión entre ciencias formales y fácticas la vamos a considerar absoluta, mientras que la distinción entre ciencias naturales y sociales la vamos a considerar en grados, con zonas grises. Por ejemplo, la psicología. La psicología de laboratorio que hace experimentos con ratas es una psicología natural, la psicología social es claramente una ciencia social. La idea de que todas las ciencias comporten el mismo método fue una concepción filosófica de tipo normativa, que fue sostenida en un primer momento de la historia de nuestra disciplina. ¿Qué es lo que hace un filósofo que hace filosofía de las ciencias? Uno podría dividir la pregunta en dos partes ¿Qué es lo que han hecho? y ¿Qué es lo que hacen hoy? Lo que hacen hoy no está necesariamente claro, la reflexión histórica y filosófica requiere de una cierta distancia temporal, recuerden la lechuza de minerva de Hegel. Entonces vamos a decir que ha sido tradicionalmente la filosofía general de la ciencia. Y aquí vamos a introducir cierto lenguaje técnico. Como en toda terminología técnica hay que cuidarse mucho de despegarla del lenguaje común. En la filosofía de la ciencia se utilizan muchas palabras del lenguaje corriente pero que tienen un uso muy diferente del que tienen en el uso cotidiano y no tendría sentido buscarlas en el diccionario de la real academia. Esto es un arma de doble filo porque como ocurre en el lenguaje cotidiano los conceptos son vagos, no están definidos. Esto ocurre mucho menos en las ciencias formales como la matemática, por ejemplo, en la que hay una gran cantidad de terminología técnica que están perfectamente definidas. Se utilizan muchas palabras del lenguaje común con un significado completamente diferente. Un número perfecto, por ejemplo. La palabra “perfecto” no tiene nada que ver con su uso en el lenguaje común. Un número perfecto es un número que es igual a la suma de todos sus divisores enteros, excepto él mismo. Por ejemplo el 6 que es igual a la suma de 3 + 2 + 1. También el 28, etc. Por ejemplo, un número primo. La palabra “primo” no tiene mucho que ver con la palabra primo en el lenguaje común. La palabra “anillo” en matemática… Etc. Pero bueno, uno busca en un diccionario de matemática la palabra anillo y va a encontrar su adecuada definición. En filosofía las cosas son un poco más grises por que hay términos que tienen un significado

técnico, pero que tienen alguna relación con su uso cotidiano, por ejemplo: la palabra “confirmar” o “corroborar”, tienen alguna relación con el uso cotidiano, pero a la vez son palabras técnicas que se definen de manera muy precisa. Las iremos aprendiendo de a poco. Los conceptos en filosofía, en su mayor parte, han venido siempre en pares de opuestos, esto ya lo decía Aristóteles en el libro Beta de la metafísica. Entonces, dado uno de ellos, uno tiene, inmediatamente, que pensar en el otro (concepto). Vamos a empezar a ver algunos pares de opuestos. Todo esto viene por que voy a introducir el primer par de conceptos opuestos: ¿Cuál es el opuesto de descriptivo? (Estudiante) _ Normativo. (Profesor) _ Normativo, por supuesto. La filosofía general de las ciencias se ha caracterizado por tener un enfoque normativo de la ciencia, no tenía por objeto describir cómo era la práctica de los científicos. Ellos decían que hacían una reconstrucción general de la ciencia, no describían cómo debería era la ciencia sino cómo debería ser. Esta expresión ya no se usa mucho, por que esto ha quedado adherido a cierta concepción filosófica: el positivismo lógico, que ya no está muy en uso. Pero para toda la filosofía de la ciencia tradicional se aplicar perfectamente esta distinción, y todos los filósofos han tenido un enfoque normativo de la ciencia. Claro que estas dos dimensiones no están desconectadas ni pueden estarlo. Es un problema muy interesante en toda ciencia en la que uno pueda distinguir normas cómo se relacionan los aspectos normativos y descriptivos, cómo se relacionan las normas con las prácticas. Evidentemente, lo que muestra la historia es que hay un proceso de ajuste mutuo entre las prácticas y las normas. Las normas no están desconectadas de la práctica, pero no son refutables. Las normas no me dicen lo que ocurre, sino lo que debería ocurrir. Es como si yo dijera de la norma moral “no se debe asesinar” y alguien me trajera el contraejemplo “la gente asesina”. Sí, pero yo no estoy describiendo la realidad, sino que estoy diciendo cuál debería ser la norma. ¿Cuál es la relación entre la conducta y la normal? Se ajustan mutuamente. Este tema, en la teoría del derecho, se ha tratado bastante. Carecería de toda utilidad hacer un código penal totalmente desconectado de la conducta de una sociedad concreta en un momento determinado. Las normas morales han cambiado históricamente, pero no de manera arbitraria, sino en cierto ajuste con algunas prácticas. Y fíjense que no tiene sentido elaborar normas para aquello que es imposible de hacer. El enfoque que yo estoy dando se llama “equilibrio reflexivo”, tiene ese nombre técnico. La idea es que ninguna tiene prioridad sobre la otra, la conducta y la norma. Termino con que lo que dije antes, en el derecho se ha pensado que tampoco tiene sentido elaborar normas en relación a aquello que uno hace espontáneamente y que no podría no hacer. No tiene sentido elaborar normas del estilo “es obligatorio respirar” o “no hay que respirar” se va a respirar igual, de todas maneras. Pero esto se desprende una consecuencia filosófica interesante: siempre que hay normas es por que la conducta no se ajusta a ello. Si no, no son necesarias las normas. Si

hay una norma que prohíbe asesinar es por que la gente tiende a cometer crímenes. Entonces, siempre que hay normas es por que hay una adecuación entre la conducta y la norma, sino no sería necesario. Pero tampoco puede haber una desconexión, uno no puede hacer filosofía normativa de sillón, diciendo en su gabinete sobre la ciencia qué debería ser lo que a uno le parece que debería ser. Lo único que haría es poner por escrito mis propios prejuicios, juicios y deseos. En este sentido la normativa está precedida por el conocimiento de ciertas prácticas científicas concretas. Por eso es que los primeros filósofos de la ciencia son científicos, no filósofos profesionales, eso vino después. La doble formación siempre es un problema. Si uno quisiera, antes de hacer filosofía de la ciencia, saber todo lo que hay para saber de física, no podría empezar nunca a hacer filosofía de la física, por que nunca va a saber ni la milésima parte de lo que se sabe de física. Entonces ahí tendremos que hacer, los filósofos de la ciencia, un equilibrio reflexivo. No tiene límites lo que se puede conocer. En eso nos parecemos a un deportista o a un músico profesional. Hay que entrenar todos los días, ensayar todos los días, informarnos todos los días. Bueno, aparte de filosofía de las ciencias, hay otra disciplina que se llama Historia de la ciencia. También exige una doble información. Para hacer historia de la matemática hay que saber historia y matemática. Ahora, en nuestro par de opuestos, dónde cae la historia de la ciencia, ¿qué es, descriptiva o normativa? (Estudiante) _Descriptivo. (Profesor) _ Muy bien, la historia de la ciencia es un enfoque predominantemente descriptivo de la ciencia. Por supuesto, no está exento de presupuestos normativos. De hecho, las palabras ciencia y científico, son palabras propias del siglo XIX, no antes. Newton no se llamaba a sí mismo científico, sino filósofo natural. Entonces, la descripción de la ciencia está determinada por lo que uno considera que es ciencia o no. Y eso ha cambiado históricamente. Entonces, la historia de la ciencia tiene cierto componente normativo. Más cuando me refiero a períodos antiguos. Si yo hablo de la ciencia griega estoy usando categorías anacrónicas. Los griegos no tenían el concepto de ciencia. Pero, así y todo, la división de las ciencias es muy antigua. La división interna de la filosofía entre física, lógica y ética proviene de los estoicos, unos pocos años posteriores a Aristóteles. Luego tenemos disciplinas más recientes. También predominantemente descriptivas: la sociología de la ciencia. Otra disciplina, aún menos desarrollada: la psicología de la ciencia. Todos estos enfoques son predominantemente descriptivos, mientras que el enfoque de la filosofía de la ciencia fue predominantemente normativo. Por supuesto que hay filósofos de la ciencia que reniegan de ese carácter eminentemente normativo. Mi propia opinión es que si uno despoja a la filosofía de la ciencia de su carácter normativo esta desaparece. Privado de toda normatividad el filósofo no tiene

nada que hacer. (Se hace una pausa para la inscripción de prácticos) Bueno, retornemos. La filosofía de las ciencias no se traduce, por lo general. Primero por que los especialistas no necesitan la traducción, y por otro lado, por que las traducciones suelen ser malas. De modo que hay cada vez menos bibliografía en español. De modo que si uno quiere hacer una investigación seria en filosofía de las ciencias tiene que leer en ingles. Ningún físico, aún un italiano o un japonés, escribe en su propio idioma, todos escriben en ingles. Pero bueno, al ser este un curso introductorio solo vamos a trabajar con textos en español. Todo el material lo vamos a dejar en una fotocopiadora que se llama La Nobleza, algunas cosas voy a agregar, pero la gran mayoría de los textos, tanto de los prácticos como de los teóricos, ya están ahí. La evaluación de nuestra materia es tradicional: dos exámenes parciales y un examen final. Las fechas de los parciales se las daré más adelante, pero serán alrededor de mediados de mayo y fines de julio. Bueno, esto es todo en relación a las cuestiones organizativas de nuestra materia. Existe una inmensa cantidad de material en internet, pero debe manejarse con mucho cuidado. Internet es un recurso fantástico para conseguir tanto información como desinformación. Cualquier publica cualquier cosa en internet. Las revistas científicas profesionales, en cambio, tienen sistemas de selección muy rigurosos. Pero en internet nadie filtra nada. Es peligroso. Hay que tener mucho cuidado con lo que se lee en internet, pueden terminar tragándose el disparate más grande. Incluso con la Wikipedia. De todos modos es una herramienta útil. Hay muchas enciclopedias virtuales muy buenas, de libre acceso, la mejor de todas se llama “Stanford encyclopedia of philosophy”. Todo el mundo la usa. Aquí también. No es una obra que sirva de consulta rápida, algunos artículos tienen 50 páginas. Están siempre en constante revisión. Hay un control de calidad muy alto, los artículos se escriben por encargo. La enciclopedia empezó en la década del 90, así que ya tiene 20 años. Las enciclopedias de papel ya han dejado de usarse. El mejor sitio para consultar libros online se llama bookfinder. El problema con eso es que el libro puede estar solo en Australia, y por ahí los costos de envío son muy altos. Hay un diccionario de lógica y filosofía de la ciencia que es muy útil. Lamentablemente nunca se ha vendido en la Argentina. Es el diccionario de Mosterín y Moretti. Supongo que no se ha traído por que es un libro caro. Es un libro muy útil. Bueno, dejemos las cuestiones bibliográficas. La clase próxima iré haciendo un esquema histórico del desarrollo de la filosofía de las ciencias que tendrá la finalidad de ubicar a los autores que vamos a estudiar en cuanto a lugares de tiempo, espacio y corrientes filosóficas. Nadie se mareé por esta gran cantidad de nombres, a medida que vayamos estudiando todo les resultará mucho más claro, a la manera en que no se entiende el índice antes de leer el libro, después de leerlo dice mucho más, dice casi todo porque uno ya sabe cómo llenar esos casilleros.

Una cosa interesante es que no sabemos cuándo se uso por primera vez la expresión “filosofía de las ciencias”, ni cuál fue el primer libro que se llamó “filosofía de las ciencias”. Pero sí está claro que el recorte disciplinar todavía no se había formado antes de 1930. A mediados de esa época se forma la disciplina. Si yo tuviera que elegir una fecha que inaugura la filosofía de las ciencias como disciplina particular sería el año 1934, cuando se funda una revista que se llama, justamente, “philosophy of science”. La revista es la primera que lleva ese título, y es todavía hoy la revista que marca la agenda. Se fundó en Estados Unidos, pero participaron muchos científicos alemanes, austríacos, etc. A raíz de la persecución del régimen nazi y los campos de exterminio muchos científicos europeos emigraron a los Estados Unidos y, a partir de ahí, acuñaron la lengua inglesa y dejaron de escribir en alemán. Hoy, repito, el ingles es el idioma universal de la filosofía de la ciencia. Por supuesto que esta fecha (1934) es arbitraria, antes de eso había ya filósofos de la ciencia, pero así y todo, es un buen punto de partida, muchas cosas empezar a partir de allí. Comparado con lo que es la ética o la lógica es una disciplina recientísima. La ética se llama ética desde la antigüedad, lo mismo puede decirse de la lógica. A partir de esta época empieza a formarse la terminología estándar, que todavía está en uso. Por supuesto, después se agregaron nuevos conceptos, pero todavía está en uso en buena medida. La primera de las disciplinas en separarse de este tronco general de la filosofía de las ciencias fue

la matemática. Que ya de antes vino teniendo su propia historia en los desarrollos de la filosofía de

las ciencias. De hecho, está cada vez más separada. La revista philosophy of science no publica

artículos de matemática. Hay revistas especialidad en filosofía de las matemáticas. Las matemáticas es una ciencia separada de la filosofía ya desde el mundo griego. De hecho, distinguimos claramente a los matemáticos griegos de los filósofos griegos. Aristóteles hacía, lo que hoy llamaríamos, Biología griega, física griega, lógica griega, pero ya no hace matemática. Todavía Tales o Pitágoras hacían matemáticas, pero para la época de Aristóteles ya estaban separadas. La primera parte de nuestro programa trata de la filosofía de las ciencias formales. Aquí me voy a tener que detener en varios pares de conceptos que voy a escribir ahora y los voy a explicar más adelante, por que hoy ya no tenemos tiempo:

Necesario y contingente

A priori y a posteriori

Analíticos y sintéticos. En un sentido general, los conceptos de las ciencias formales son a priori, necesarios y analíticos, mientras que en las ciencias fácticas son contingentes, a posteriori, y sintéticos. Después explicaré mejor que quiere decir cada uno de estos términos. Bueno, les recuerdo para aquellos que no se hayan inscripto en los prácticos que pueden hacerlo yendo directamente a la primer clase del práctico que les resulte conveniente. Buenas tardes.