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Sección: Iiistoria

El Libro

Alianza· Editorial

Madrid

Primera edición en «EJ Libro

mn.re<Jon en «El

Bolsillo»: 1981 ele BolsíHo»: 1997

ción,

porte o comunicada a través de cu:alqm<;r

rizacíón.

o e¡ecw:1on\

1981, 1983,

1988,

teléf. 393 88 88

S. L.

La

Historia de la Rusia soviética que me ha ocu-

pado

los pasados treinta años, y que acaba

completarse en

bolchevi-

1917-1923, El interregno, 1923-1924, El socialismo

cuatro

partes,

La revolución

en un solo pais, 1924-1926 y Bases de una

deta- Se me ocurrió

lladas y está pensada

que podría tener ,,,,,.,¡-., libro corto de tipo démicos tales como notas al o ret~ereJilci~!.s tes, para el lector común y para el estudiante que una primera introducción al tema. El resultado

es esta historia. Las diferencias de escala y propó- sito significan que ésta es una redacción sustancialmente nueva. Apenas si una frase de la obra original rea.pa:t:ece en la nueva sin cambios. La revolución rusa: de Lemn a Stalin, 1917-1929 cubre

Este es un período

el mismo periodo-que la ·historia

sobre el cual, a diferencia los años dispo- nemos de un amplio soviéticas de la

pla-

nificada,

1926-1929, se basa en

,,

,L.Lt<ll

7

tiallett

7 noviembre de 1977

H.

de

Arcos

All-Russian

C.omité(s) Sup,eric~r(e~;).

 

Comíntern

rativa Panrusa) Internacional Comunista.

CPGB

Partido Comunista de Gran Bretaña.

Cheka

Comisión extraordinaria.

Ferrocarril Oriental Chino.

Goelro

Comisión Estatal para la Electrificación de Rusia.

Gosplan

Comisión de Planificación del Estado.

GPU

Administración Política del Estado.

IKKI

Comité de la Internacional

Koljoz(i)

Contabilidad Comercial. Demócrata Constitudonal:ista. Colectiva(s)

KPD

Comunista Alemán.

Narkomfin

Comisadado del Pueblo para las Finanzas.

Narkomindel

Comisariado del Pueblo para los Asuntos Exte-

Narkomtrud

riores. Comisariado del Pueblo para los Suministros. Comisariado del Pueblo para el

Narkomzem

Comisariado del Pueblo para la .,

u

,

,,

NEP

Nueva Política Económica.

9

lO

NtJWM

National Minority Moven1ent \M•DVll[l]lC:UtO Nacio-

nal de la Minoría).

Nacional Unemplo:ved

miento Na<:ional

OGPU

Administración

PCCh

Partido Comunista

PCF

Partido Comunista

PCI

Partido Comunista

Profintern

Internacional

Roja.

RS.fSR

Ket'úbl.lca Socililista federativa Soviética de Rusia.

Sovjoz(i)

Svnarjoz{i)

Sovnarkom

SPD

SR

TsiK

URSS

USPD

VAPP

Vesenja

VTsiK

u~:<llilJ~~.~>J Soviética(s).

Consejo(s) de

Consejo de Comisarios del Pueblo.

Partido Socialdemóctáta Alemán. Socialistas Revolucionarios.

Comité .tijel:uti1ro '-"=u.•"'-·

Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Nacional.

Partido Socialdem6cr~ta

Asociación Paru:usa de Consejo

Alemán.

Proletarios.

Economía Nacional.

Comité Ejecutivo Paru:uso.

,,

1 de 1917

]

revolución rusa de 1917 constituye un punto sivo en la historia, y bien ser considerada por los futuros historiadores como el mayor acontecimiento del siglo xx. Al igual que la revolución continuará polarizando las opiniones durante mucho tiempo, siendo exaltada por como un hito en la liberación la humanidad· de pasada, y dennndada otros

como un crimen y un Representó el de- safío abierto al sistema capitalista, que había ruamz:~do

en Europa a finales

siglo xrx. El hecho

tm11e1ra lugar en el momento más crítico de la mundial, y en parte como resultado de esta guerra, que una coincidencia. guerra había infligido un golpe mortal al orden capitalista internacionaJ tal y como éste había existido antes de 1914, y había tevelado su intrínseca. Se puede en la revolución a ·la vez como consecuencia y como causa del declinar del capitalismo. Aunque la revolución de 1917 tuvo un significado mun- también estuvo enraizada en condiciones específica-

u

ruso-japonesa. rev·on:!Clcm rusa de 1905 tuvo un caráct~er

mixto.

una

burgueses contra

cuada.

del «O~:>mm,Q:o sangriento», y diputados

los liberales

y

la atrocidad condujo a la elección del de

campesina, espontánea y carente

coordinación, a menudo

sentimiento y violencia.

de re-

tres cabos nunca llegaron

a

y la revolución fue

dominada

con et coste

algunas

constitucionales,

buena medida irreales.

revolución

v dominados por el

mismos factores

febrero de 1917, pero esta vez re:tor:z:ad<)S

de la

y

~

.

·'

rf;~"O-ttH::to::~

1917-19.29

que

a a co:!lllien- este precario compromiso.

zos

en un primer momento casi en solitario incluso entre

bolcheviques,

hizo

la suposición de que el cataclismo

teniendo lugar en Rusia

y nada

la revolución

El desarrollo

la "'~"-'"''-•vu

febrero confirmaría el

14

Edwará Hallett Carr

i

de Lenin de que aquélla no podía rnantem:rse dentro de lúnhes burgueses. Lo que siguió al colapso de la auto-

cracia no fue tanto una bifurcación de la autoridad (el c:doble poder») como una total dispersión de ésta. El

::; obreros y campesinos, a la vasta ma-

yo::!a de ]a población, era de ÍIJ.menso alivio ante d aleja-

miento de un incubo mc:)Struoso, sentimiento que venía acompañado de un profundo deseo de conduór sus propios asuntos a su manera, y_de la convicción de que esto era posible, de un modo u otro, y fundamental. Se trataba

inspirado por una ola de

~enso entusiasmo y por visiones utópicas efe la eman- cipaáó:; de la hum:-<nidad de las cadenas de un poder remeto y despótico, y . que rro estaba interesado en los principios occidentales de democracia parlamentaria y go- bie:no constitucional urodamados oor e! Gobierno Provi- sional. Se rechazaba tácitamente ]; noción de autorida$1 centralizada. Por toda •Rusia se extendieron Jos soviets locales de obreros y campesinos. Algunas ciudades y dis- tritos se autoprodama¡;on repúblicas soviéticas. Los co- mités obreros de fábrica se atribuyeron el ejercido exclu- sivo de la autoridad en su campo. Los campesinos se apoderaron de la tierra y la repartieron entre ellos. Y todo lo demás se eclipsaba ante la demanda de paz, de poner · 6n 1! los horrores de una guerra sa.¡;grienta y sin sentido. En las unidades militares, grandes y pequeñas, desde las brigadas hasta las compañfas, se eligieron comités de sol!

sentimiento común

de m: movimiento de · masas

dados, que a menudo pedían la elección

y desaliaban su autoridád. En el frente, los ejércitos aban- donaron las duras imposicjones de la disciplina militar;. y lentamente.comenzaron a desintegrarse. Este movimien·

de los oficiales

to b~=~ de :c~,.-

Jeltz!cont;2

!a ant~ri02(1 \es !"'areria a

·

la mayor parte de los bolcheviques un preludio del cum- plimiento de sus sueños sobre un nuevo orden social; no tenían ningún deseo de detenerlo ni los medios para ello•. Por tanto, cuando Lenin redefinió el carácter .de la revolución en sus famo;;as <<tesis de abril», su diagnóstico mostraba a la vez agudeza y visión de futuro. Describía lo que había sucedido como una revolución en transición

La revolución rusa: De Lenin a Stalin, 1917-1929

l 5

desde su primera etapa, que había dado el poder a la burguesía, a una segunda etapa, que daría el poder a los .obreros y a 1os campesinos pobres. El Gobierno Pro-

visional y los soviets no eran aliados, sino antagonistas

El objeúvo a la

vista no era una república parlamentaria, sino «una repÚ· blica de los soviets de diputados obreros, cllllipesinos y ciunpesinos pobres en todo el país, de abajo arriba». El socialismo no podía ser introducido inmediatamente, claro está. Pero como primer paso los soviets se harían cargo del control de (<la producción social y la distribu·

ción». A lo largo de las vicisitudes del verano de 1917,

Lenin consiguió gradualmentela adhesión de los seguido-

.res de su partido a este programa. El avance en los soviets

en iunio se reunió un Congreso

Panruso de los Soviets --el ·primer intento de crear una

un cotnité · ejecuúvo

permanente-, de un total de más de 800 delegados los

socialistas revolucionarios obtuvieron 285, los menchevi-

Fue. en esta

ocasión cuando Lenin, respondiendo a un desafío, hizo la afirmación, acogida con gran burla, de que había en el soviet tin partido dispuesto a tomar el poder guberna· mental: los bolcheviques. Mientras el prestigio y la auto-

. ridad del Gobierno Provisional se desvanecían; la influen-

.

!.· crecía rápidamente; y en julio el Gobierno Provisional

decid.i6 proceder contra ellos bajo la acusación de que realizaban propaganda subversiva en el ejército y actua- ban corilo agentes alemanes. Varios dirigentes fueron de- tenidos. Lenin .huyó · a Finlandia, desde .donde mantuvo correspondencia regular con el comité central del partí· do, que ahora trabajaba en la clandestinidad en Petro-

que representaban a clases diferentes.

•·

:

.

fue más lento. Cua

,do

organización soviética central con

ques 248 y los bolcheviques tan sólo 105

cia de los.· bOlcheviques en las

fábricas y en .el ejército

grado.

. Fue durante esta. retirada forzosa de la escena de la

acción cuando Lerun escribió uno de sus más famosos escritos, y el más utópico de ellos, El Estado y la revo- luci6n, un estudio de la teoría del Estado de Marx. Este no s6lo había predicado la destrucción del Estado burgués

.

.

'.

\

V¡:.Ul\CJl41.t;;

g

La

menos de "''"'"''"'"'"'""'""' de domina<.:ión

clases y

del Estado son incompatibles. Lenin lo resu- mía en un aforismo su propio cuño: «Mientras

el Estado, no

Estado.» Lenin no sólo un profundo conocedor

de Marx, sino

lucionario de los obreros Y. campesinos, cuyo entusiasmo

se

de un poderoso y omnipresente. Estado y la

revolucíón es una notable síntesis de las enseñanzas de Marx y las aspiracíones de las masas carentes de instruc- ción. El partido apenas aparece en sus páginas.

libertad. Cuando haya libertad, no

un oído: sensible al

revo-

de escapar a las cadenas

ante la

septiembre, tras el abortado

toma

poder del general derechista Koinilov, los bolcheviques obtuvieron la mayoría en los soviets de Petrogrado y Mos-

cú. Lenin, tras algunas vacilaciones, resucitó 1a consigna

«Todo el poder para los soviets», que suponía un desafío directo al Gobierno ProvisionaL En octubre regresó dis-- frazado a Petrogrado para a. una reunión del comí- central Persuadido por él, el comité ded-

ció, con

Kamenev, preparar una inmediata; toma del poder. Los preparativos fueron llevados a cabo principalmente por

militar revolucionario que había sido ·creado

por el comité central del Congreso de los ,Soviets, y que

se encontraba ahora en manos los bolche- viques. Trotski, que se había uni~o a los bolcheviques tras su a Petrogrado en el ver~o, desempeñó un importante papel en la planificacióh de la operación. El 25 de octubre (del calendario, equivalente al 7 de

un

en \contra de Zinoviev y

La revolución rusa: De Lenin e

1917-1929

había sido

los

para coincidir con Diputados

a

la

los

el II Congrt;so

ros y Soldados, que comenzó en la tarde del día siguiente. Los bolcheviques tenían ahora la mayoría -399 sobre

del

acto. El congreso proclamó la disolución del Gobierno

Provisional y

aprobó por unanimidad tres importantes

primeros a propuesta de Lenin. El vu'"'"''·v clama, en nombre que proponía a todos los pueblos y gobiernos

tes el comienzo de negociaciones en

y

soviets, y

los dos

un total de 649 delegados-, y

el paso

de

la

y

de una «paz y pedía

particularmente «a los

las tres

naciones más adelantadas de la humanidad» -Inglaterra, y Alemania- su ayuda para a la guerra.

e incluía un

texto redactado por los socialistas revolucionarios,

El segundo era un decreto sobre la

obreros conscientes

respondía a las pesino antes que a

sobre la socialización de ·la agricultura. La propiedad

del cam- a largo plazo

teorías

atenit'~nt~es era abolida

compensación; tan sólo

la

libre de confi81:ación. La propiedad privada de la tierra

quedaba abolida a perpetuidad. El derecho a usar la tie-

ruso (sin distinción de sexo) que deseen trabajarla ellos mis-

mos>>.

de tipo subsidiario, ·quedaban reservados al compra, venta y arrendamiento de la tlerra, así como el

prohibidos. Esto

empleo de trabajo asalariado,

rra se

campesinos y cosacos>> quedaba

a «todos

sobre los minerales, y otros derechos

paz y

d~~etos mencionaba

el

revolución:

se

la autoridad

visto

retrospectiva resulta sin objeción. Provisional como los

fue aceptado

febrero y octubre, tanto el Gobierno

habían

la

una

tico tradicional para la redacc!On

semanas.

mismos

sostenerse indefinidamente, a menos

de los

:;;v·ruJ.~w.~.u,.J<:><;;contra l

capitalistas

sus

gobiernos. '

en

Edward Hallett Carr

:-.r""'"''r" -única auto-

reoonc)Cldlo por los ~""'"''"

todo el país, por los co- «control obrero» en

carnp~::su1os que

el frente. los niveles negaban a al sedi- armadas a disposición

régimen consistían en un núcleo de unos pocos de guardias rojos y en algunos' batallones letones leales

cente nuevo

que habían sobrevivido a la d~sintegración citos imperiales que lucharon en la

los ejér- A las pocas

revolución, en las regiones del

el

semanas de Kubán y los

se

organizando

co-

Para los bol- al raquítico Gobierno un control efectivo so- el vasto

del difunto Imperio un nuevo social

que enlazara con las de masas obreras y

bre el caos en el que

ProvisionaL Sustituirlo,

cheviques había

sacos comprometidos a su

fácil

,.~J.

campesinas que habían salvadores y liberadores, era midable y compleja.

los bolcheviques a sus

for-

tarea mucho

2.

mundos

una denomina-

la

Declaración de

tado, aprobada por el III Congreso Panruso de los

bolchevique de la del Ciudadano proclamaba en

Dipu-

Campesinos, a lo cual se añadía

la base

de la libre de naciones como federación de

que «la República

tados Obreros, Soldados

ella que Rusia era una República de los Soviets

promulgada por la revolución francesa.

Declaración de Derechos del

El

acto constitucional que

ción territorial al Gobierno

en enero de 1918,

y Campesino

del Pueblo Trabajador y

,v~

se funda

nacionales soviéticas». bras preservaba las

de las pala- internacionales del régi-

in-

la guerra entre

potencias por la de clases. la promo-

ción de la revolución mundial era también una m.::ce:m:~aa para el soviético en arma de la que disponían los bolcheviques

ternacional;

men revolucionario. La revolución era

implicaba la sustitución

nnr·"'n'-"""' imperialistas en orden

batalla; y

21

.l

Pero la intransigencia y 1a abrumadora su,:)erJcOtl

las armas

un

Trotski no

lucionarios para

firmar un

con una

potencia •m•-.""'"""

u""i""""J"" a ver como

inevitable.

realidad no

24

Edward Hallen

La

10.000 '"~''"''"'"'""'

apogeo de la millones. El militar.

""'""u'-'·''-" llegó a ser conoCido por su actitud cable al obediencia incuestionada y castigar las y se vio obligado a alabar las de la disciplina que la revolución había pretendido destruir. Una situación desesperada iremedios desesperados. medidas no fin a los peligros que ace-

haban c

al régimen, desplazado desde Petrogrado a

su nueva capital en Moscú. En\diferentes del comenzaron a reunirse fuerzas militares hostiles de rusos «blancos». El ejército alemán continuaba ocupando Vera- acuerdo con un gobierno nacional ucraniano títe-

"'"'""'-

demostró un

gobiernos

ultrajados por la ,

la deserción rusa campo aliado en el roo- necesidad éste, decidieron actuar. En tropas inglesas,' seguidas por otras fran- no:rte:am,ertl:an.as, ocuoaron el de Murmansk ~para proteger contra una u1- irrupcl0n alemana los pertrechos militares allí acumu1ados. Mientras tanto, los! muchos miles ptisio- ·

'-""""'-'-'<>de guerra existentes en Rusia, principalmente

rlP~:.-rJ•

w·i""'

ejército austríaco, formaron una legión

ca, y con el consentimiento del gobierno soviético par- tieron hacia Vladivostok con la ihtención de allf hada Síberia, los bien organizados legionarios chocaron con autoridades· soviéticas dispersas e

ces, y se convirtieron pri*ipio quizá inconsciente· mente- en un aglutinante de [as fuerzas antibolchevi- ques. En abril de 1918 el gopierno japonés, que no deseaba quedar fuera del asunto, desembarcó tropas en Vladivostok, fueron seguidás dos meses más

1917-1929

25

julio

pa- como al hecho envueltas en una lucha a

0 muerte en el occidental, y prestaban poca aten-

ción a lo

Lam¡::~sJ,no en

naciones ,

,T·'-''"'"''"

El colapso de

y

armisticio del 11 de no-

viembre de 1918, dieron un nuevo

La incipiente

a la situación.

revolucionaria en al armisticio, el éxito de los

meses que

golpes revolucionarios en Baviera y "'"''-'"'l'>u"', más tarde, así como los

terra, Francía e Italia,

uuu•u.•

viques a la creencia de estaba traían esperanza y alivio a ·"'""'""''"·'"'

Tn<1r111•rr.!

v

el

odio

los gobiernos

~evolucionarlo,y "'""'"''"''"""'~·vu

garla. Forzosamente se '""'""'~"v"•v operaciones militares en la guerra contra Se amplió abiertamente

yo a los ejércitos rusos empeñados en la cruzada contra

los bolcheviques, en Arkángel, en

y en la Rusia

meridional. Sin embargo, ahora surgió una nueva compli- Las tropas aliadas, en por cansancio de la

guerra y en hacia el gobierno

simpatía más o menos mamí1esta

Moscú, eran abiertamente rea~

a continuar la lucha.

abril

1919, un motín

en los

la evacuación

franceses en Odesa

Arkángel

Murmansk se

que las cosas terminaran

la progre-

aliadas. En el

de 1919

""'"1

1''"

que permanecían en suelo ruso

eran

contingentes japonés y

de Vla-

divostok.

Este retroceso no los aliados occidentales,

en

las intenciones hos- ·

trataron

<:ompen-

enero

los bolchevi-

en

difuntos

el

28

Edw~rd Hillett Cau

proporciOnar a Hl

.

1

na-

una organización, el congreso eligió un comité (IKKI), del que se nombró

dente a

encarcelado en Pocos días después de Ia del congreso se proclamó en Budapest

efímera

república soviética húngara. El hecho mismo de la una Internacional Comunista más que todo lo suc:ern¡ao en su primer congreso. dramático anuncio de la escisión entre dos mundos, y en de la escrst<>n que se había producido dentro movimiento obrero

internacional. Los fundadores de la

memente que los trabajadores de los países occidentales,

habían vivído en particular

dos en el marxismo-, abandon~rían rápidamente los par-

les

a la causa de

habían llevado al holocausto, y¡ se

los trabajadores del mundo pro-

secretario

a Radek, en aquel momento

creían fir~

-y

matanza fratricida de la

trabajadores alemanes, bien adoctrina·

socialdemócratas

y laboristas,

que

nacionales,

la

internacional

clamada por la Comintern.

cuando incluso la II Internad dio muestras de

vír, el retroceso se atribuyó a ,u•u~;;j;;.u'""'<> col:ro:mp,id<Js traidores que traicionado a sus en,gat1ac1os dores. Pero en los países ocddl:;ntales, la escisión entre una de comunistas com metidos y una mayoría de trabajadores p fieles a los dirigentes

profunda con

el paso

«reformistas» se perpetuaría y

Cu~ndo esto no sucedió,

haría

tiempo.

La brecha se agravada por acontecimientos impre- vistos dentro la propia Comintern. perspectiva de sus fundadores era auténticamente internacional; ban la llegada del día en que sus cuarteles generales pa-

rus!!:

De Leo in

a

29

a

Pero lo que

é.:n 1\lo~cu

en marzo de nacionales se nacional, sino que

embrionarios, se

mente rusa, cuyos recursos y principal fuerza motriz cedían, necesaria e inevitablemente, del partido ruso y el

gobierno Esto tampoco carecía de lógica. La

potenciación~ la revolución internacional tenía dos as- pectos, que se mutuamente. Era una obligación de todo marxista, pero era también una importante arma defensiva en el del duramente presionado régimen

soviético. Mientras se

lismo en lugares como una condición para la super-

vivencia régimen revolucionario en Rusia, no habría incompatibilidad entre ambos elementos; ambos eran cetas diferentes de un solo propósito coherente e inte- grado. esto significaba que el compromiso de partidos extranjeros con la Comintern tenía fundamentos menos que e1 compromiso pare- obligatorio en Moscú.

inter-

vención de los aliados y aislamiento soviético. Un

respiro se produjo

Ios ejércitos blancos

en el invierno de 1919-1920; y fue en este ¡.,;.,.,,

unos partidos corriunis ras en una sola organización inter- grupos extranjeros, débiles a una organización "'"'"·"'"'""'-

el derrocamiento capita-

El resto

1919

un período de guerra

tras el colapso

,,,.,,

,

abril de 1920, cuando

yente folleto La enfermedad infantil del «izquierdismcn>

en el comunismo. El blanco de su ataque era la llamada oposición de izquierda en los partidos comunistas, que se oponía a los «co remisos» en nombre de los «prin- cipios»; recor en particular, la oposición a Brest-Litovsk. Los de los países occidentales

debían participar activamente en el parlamento y en los sindicatos, y no retroceder ante los compromisos inhe-

rentes

tidpaci6n. Pensando en la intervenci6n

hostil de aterra en la civil, Lenin apremiaba a los ingleses para que establecieran «acuer- dos electorales» con :fin de «ayudar a Henderson o a

'""'"'='"'""" a vencer a Lloyd y a Churehilh>. Pero

escribió su famoso e

a

tal

,,,.r., ,.n

sobre Rojo, estu- prescripciones Se aprobaron comunistas a trabajar

el

dadas

que impulsaban a

sindicatos y en Jos parlamentos burgueses; Comunista Inglés recibió

32

ruso.

tan

Ech:vard Ftallett c:arr

Rojo ""'""''"""''"' con la que

en el otoño

<H<".J'-"- de Wrangel, el último de los generales

meridionaL

eh

la derrota en Polonia · relaciones soviéticas

con el mundo occidental en la convicción l<:ufan contra sus

fracaso

esta

jadores polacos, como los

si

campaña había los. trabajadores noJ.aC<)S yi establecerían, en umon

rusas, un gobiernb revolucionario en Var-

mostró que los Europa occidental, estaban lealtades nacionales

imbuidos

zar la causa de la revolución proletaria

el resto de trando

mostraban prísas sus propios estrecha mayoría, retaguardia, junto el SPD, poseídos y resentimiento contra el

aún

seguían mos-

la revolución rusa, no de la revolución en

una

a su obrero de amargura y tontra la Comintern. Un

tarde el Partido Socialista Francés se transformó

(PCF), dejando tras de disidentes; y una escisRm

los

y entusiasmo

la

USPD decidió,

el

poco en Partido una minoría sustancial

Partido Socialista Italiano condujo a la pequeño Partido Comunista Italhmo (PCI). Estas potaciones a la fueron celebradas como

,, en Moscú. Peto afianzaron Ia desconfianza hacia la Co-

de

r,-

1917-1929

33

en Europa.

· De la derrota militar en Polonia se podía sacar también

otra

campesino ruso

había suministrado el

material

del

si bien había defen-

dido tenazmente la causa

no

estaba dispuesto a pelear para llevar la

países. El campesino, contra las miserias y la

saca de la civil, no soportaría prolon·

que constituían la re-

ahora comenzaba a revolverse

a otros

gadas en

la revolución internacional. En el duro

invierno de

1920-1921 los

campesinos en la

Rusia central concentraron la ansiosa atención y comenzaron insensiblemente a remodelar el pen- samiento soviético sobre Las visiones de una revolución internacional habían venido tor.ner1ta(1as la tráumática experiencia de la

ésta, cel objetivo de la revolución ser abandonado, fue relegado :sHc;u~.-tv;:,:Cl,*

distante. La seguridad y la esta~ del momento. En

este estado de ánimo, a la vez que se la NEP,

las relaciones soviéticas

internacional, mente a un futuro bilidad eran

para

.t.UULUY.V

no

gu,e:rra

hostilidad del los peligros a los su toma del

tan sólo uno de

se enfrentaron los bolcheviques tras

UJ'"""v

En Petrogrado la

en Moscú hubo

combates entre

militares partidos políticos menzaron a organizarse contra

Las comunicaciones ga de los controlado por los servicios administrativos; y

y

de

interrumpidas

cuyo "" desorganizaron los condiciones anárquicas fue-

""""'"""'

ap:rmrecha<:ias por itxlividuos Seis semanas ,.¡.,~.,

asociales

,,,,,."

Extraordinaria

Panrusa (Cheka) para <<combatir la contrarrevolución y el sabotaje»; y se invitó a los soviets· locales

sienes similares. Pocos

tribunal

un decreto gobierno

la

Olt!Cl(>nano para juzgar <<a '"'"'''"'"'"" contra el Gobierno Obrero y \ amt:)esJ:no

nes se le opongan activamente o no

34

rante la

cidades

un

otro. El «terror rojo» y

«terror u~•u~\.cvN

del vocabulario político.

COI1CU,c10nes se reflejaban en el

la guerra, la Pt<)dt!CCJlón

fueron del Estado responsables ante el '-'V''""'"''v Su-

unas veces

noomJm:ta Nacional (Vesenja), otras veces

mismos

bolcheviques, que

poco poder en el campo, "'"'''"'"''e,. a·ao:oralao

a;:;•cJ

el programa de los sqcialistas

~'"''u""

y proclamado la ción igualitaria entre

de la tierra y

su

cultivaban. Lo que su-

Ed·ward Hfll1ett Carr

supuesto

inmediatas mediante el recurso de imprimir moneda.

se

a

re~~mten vivió al día

meses. Después las

y

amenazantes tormentas

colapso eco-

nómico condujeron al

en el verano de

1918, a

las drásticas medidas que más

por el

comida

la

campo y recaudar «burguesíai del 11 de la creación en los pueblos bres» que supervisarían la rec:oH::ccJlOn

.-~.,, 1,Ptn

a ciudades del grano la dirección general

Suministros (Narkomprod)». Lenin celebró la constitución

para los

estos comités como la

la

es y pensó que marcaba el la revolución socialista.

«la revolución de

en el '-"''"""''"'·

revolución burguesa a tuvo corta

. este período,

de llevar a la práctica. La acción

espontánea de los campesinos durante el prímer año de la

se multiplicidad pequeños que al de subsistencia: un incremento en el número y una dismi·

entre una

fácil

•v·u

en la

v.~.w

el tamaño de a

en

las

agrícolas que no oal

la

1917-1929

no eran fáciles cornm::s y los soviets aldeas campesinado en

era

 

campesinos

eran in-

ciertos y

y

dictados

por

las exigencias políticas· del momento.

kulak, en

particular, se

en un insulto

por la

paganda dél partido contra los

en la

de las autoridades grano. Y tampoco se

de entrega

contar con que

los campesinos

actuaran como aliados

gobierno

en contra de los

como

los dirigentes

partido en

El campesino pobre era

de

la opresión

a manos del kulak.

al Estado y a sus paníaguados era a .,_,,

,auuv

capaz el mal conocido a autoridad remota.

 

cornw~s de campesinos pobres .,.,,~,.,.,,,.,

 
 

y las autoridades

su apoyo

«C~tmJoesm<>s medios>>, que estaban por en-

 

de los

pobres», pero

r,nnF>r<> de «Campesinos

o «kulaks».

podía estimular la

la guerra civil ningún expe- agrícola. De vez en

invocaban el

objetivo

cuando las socialista del

en gran

,.,,,.,

"' ,.,

de comunas agrícolas o

,.~v.,fundadas

por comunistas

en algunos

casos extranjeros~ sobre la base del trabajo y la vida en Pero estas comunas escasamente

ciudades. El go-

provinciales o por el soviéticas» (sovjozi) con el propósito es- alimento hambrientos

bierno soviético, veces las empresas crearon pecífico

problema de alimentar a

dustría. creciente amenaza de la guerra

seo

impedir las tomas "'"r"""''""''~"'"'

obreros sin conocimiento llamó <<nacionalización nrr~,.,,.,,., la na<:w:nat1zac1on .uJuJt.!<:i.t

poco.

mado: una

que el

se

incapaz de ejercer. Esta sería la tarea del Vesenja,

de <<Centros» o

sas industriales eran administradas por las caóticas condiciones exigían urgentemente un

puede haber agra-

vado el caos en algunas ocasiones. grado de las habilidades y

"'.u':""""v que,

nuevo

dis·

re· la práctica, la los niveles

habían trabajado en ella antes de «centros» y los glavki. para posi·

COl1tll1U~tba siendo

a

ocasiones se

dones dirigentes, pero carecían de la expe1r1e:nc1.a nece:sat·l~

a

1 ;J ¡ 1 ' t

1

;J

¡

1

'

t

Eciward Hallen Carr

a

y justifi- primordial de la avituallado al

a

los

·requisamiento "'"''~"""""- de grano lo que fundamentalmen-

te condujo a los éampe~1nos, una

que

blancos estuvo superado, a

tuvo

¡:;<>r.u~<tl-.n.I1J del trabajo.

consecuen-

esperanza inicial

que,

la

fuera !necesaria frente a

terratenientes y miembros de la burguesía, el

los obreros se regularía

autodisdplina <<control obrero» sobre la pro-

vu.1ur.1ll:1JU.<1,

en

fábrica pqr un comité de fábrica

la

uil papel en la toma del

elegido, que había sido fomentado en

revolución y había

,

,

,,.,;,.,.;.<pronto en una receta

la anarquía.

enero

La revolución

~Lenin

191

1929

del destajo y del «tatylcmsmc»>

tema americano muy

moda

mismo había hombre a la máquina».

,""'""'"''~''""'""'

tarde

 

de

 

ri"r"r!<'.n

introducción en la por un

antítesis di-

recta del

obrero». congreso

que

votó. en marzo de 1918 la ratificación

 

Litovsk, también exigió «medidas u.~

 

v,caa.u""

la

autodisciplina y la disciplina

obreros

 

Estas

como el

tratado de

despertaron la

 

entonces

era la opo-

sición de izquierda, en la que

y Radek

representa-

ban dirigentes. revolución había puesto de re11ev'e de los sindicatos en un Estado los diputados Obl:er<)s pretendían retm::ser:ttar jadores, habían cruciales desde

la revolución, cuando

más fuertes "'"r·"n".n

por los menchevíques. Cuando se u=•·cu.tv

I Congreso Panruso

los bolcheviques obtuvieron la mayoría, aunque

cheviques y otros partidos estaban bien

tados. El

a los

particular un pequeño grupo de obreros

ante el interés general del proletariado en su conjunto. Sólo unos pocos delegados anarquistas se opusieron. a la

decisión

'"'""""'.'"'"'·También aquí estaba ya en marcha el principio centralización de la dispersada por la revolución.

los Sindicatos, en enero de 1918,

no tuvo dificultad en

fábrica

la

de que el mt~~res

convertir a los comités en órganos de los

La

la relación entre

sindicatos

el Es~

ser

los sindicatos del aparato del obrero,

como otras instituciones soviéticas? ¿O debían conservar

la

tado mucho más tenazmente impugnada.

defender

específicos

los tra~

Trabajo

males; la mayor parte de los principales funcionarios

Narkomtrud serían en lo

se hicieron

candidatos propuestos

Las urgencias de la

civil resucitaron y

ron viva la oleada de entusiasmo

había generado la

las

"'"t"l"1rl"<>"

en el aPí)ge:o

guerra civil, se introdujo el serv1c1o militar

y en la práctica esto llegó pronto a incluir la ""'r·ln''"' mano para trabajos co"~:u~ aproximadamente, se instituyeron campos delincuentes condenados a esta forma de castigo

u:u.t::>

y que serían em-

p!eaQ(JS en trabajos bajo la las soviéticas. Los más severos de estos campos,

«campos de concentración», se reservaban para en actividades contrarrevoludo-

tra-

o

a

que se

u

cídad trabajos dura coerción y

civil no se

A comienzos

chak, la

problema

total;

y

na1cec11a

la corriente ca1nb:tó

con suspicacia la co<:!rcrón a los trabajadores, los

partidarios de otras razones se sentían agraviados preellli· se unieron para atacar sus a la creciente oposi-

del par-

marzo de 1920, obteniendo el apoyo la guerra con Polonía acalló las voces discre- en el otoño

y

Trotski

su política en

l

Edward Hallett Carr

de 1920, y los últimos rescoldos de la guerra civil se apaga- ron en el Sur, eQ el p~rtiqo .!)urgió una dura oposición ! contra el manteniiiiiento de la recluta de trabajo y la vir- :

·

tual marginación ·de)e>s )ipdic~tos,Trotsk.i, impresionado por los vastos y urgeJ1t(!S problemas de la, reconstrucdón

econóinica, e irrita(iq

nes, echó más

por la re~istencia sin~e~'a sus pla-

leñ~ a!Jp(!~O al pedir una enérgica, reorga~

nización de los sin:8Jci~ps, En este,pun~o, Lenin 40 estuvo

de acuerdo con Tr~t~ki; y a lo)ar~o 4e toe!() eUnvi~o ­

seprodujo un dur9 ••p:B~te de . 94n~s~qnes · s~ " pr~ed~tes,

debate . que sólo

se .r~se>lyió wando la política · del com,u

nismode guerra

~e -ab~doD:ada •por # •· congreso <l#P~·

.

·

-

·

.

.

>

.-

· --

·.

·

·.

tido en marzode ;971. En el partido hu~ cljstit)tils y; ~ÍJlhival~tes·actit!Jqes

ante el comunismode .~$11a. :tl'conglop1erado d~·potfticas

pricticas, .conoCido ' ~?~d:tfyaÓ1(!nte pajo ese noJ1lbre; .fue

aprobado ·como ·ne~~~~i<ttpropio .por casLtpdos~ exc~pt<>

una pequeña minoría dé ;di.~iqentes, -Péro las intet:preta• clones sobre su ca:t~ct~Lqiferíag :ampliawen.te; .má,s am-

pliamente, quizá, (:~>~

v~s¡ó~ rc;frpw~tiva que, en· su .

momento. Los . prim~os ' o , cho ~~ses -,de , gobi~rno ',soviético

"

':~i

habían quebrado·el poder de }os terratenientes y la.burgue-

hal:>íag hecll() Qacer todavía un orden econ6-

mico socialista. 'En mayo de 1~18, Lenin aún hablaba de

] d~ realizar la transición al -- socialis-

• mo•. La brusca introdw::ción durante el verano, bajo el nombre de comunismo de guerra, de .medidas que parecie- ron a muchos bolcheviques un anticipo de la futura -eco- nomía socialista, fue consideráda por los miembros más prudentes del partid() sirlJplernente .como una respuesta obligada a una situación de crisis, un .abandono del caute- loso avance seguido hasta entonces, lina zambullida. -ne- cesaria, sin duda, pero pr:~ipitada y llena de riesgos- ~ -aguas desconocidas. J::ste. punto de vista ganó popula- ridad cuando terminó lf ,guerra civil y las cargas del co- ·munismo de guerra paredeJ:oi1 _insoport¡¡bles por más tiem~ po; y se convirtió enla línea acepta~ cuando la reV1lelta campesina impuso finalrné!J,te la decisión de ab:u!donar d comunismo de guerra en f~vorde la l\(EP; ·

sía, pero no

D.Qa . «intención [

La revolución rusa: Pe Lenin a Stalin, 1917-1929

45

Otros comunistas, por otra parte, celebraron las realiza- .clones del comunismo de guerra como un triunfo econó- mico, un avance hacia el socialismo y el comunismo menos rápido de lo que hasta entonces se había juzgado posible, pero con todo impresionante en ese sentido. La industria

había sido íritegramente nacionalizada; y, si la producción industrial seguía cayendo, Bujarin podía escribir con com-

de la in-

dustria» era <~tina etapa históricamente necesaria». La pro- gresiva devaluación del rublo podía ser descrita como un golpe •. asest~do a los capitalistas burgueses, ·y como un

· preludio de la futura sociedad comunista sin dinero, en la

··"que todo se compartiría según las necesidades. Se sostenía > que el mercado ya había sido eliminado en buena m-edida

' como mecanismo de distribución. A los campesinos se les requisaban los excedentes de grano, y los principales ali- . ' nientos estaban racionados en principio para la población urbana. · La- industria se ocupapa principalmente de

placencia que · «la desintegración revolucionaria

· didos del gobierno. La mano de obra se organizaba y .· naba en respuesta a las necesidades sociales y militares, · no· a los dictados del m~cado. Trasla guerra civil, esta imagen utópica chocó con las realidades rfe una situadón económica desesperada de forma demasiado obvia para _ poder ser defendida seriamente, Pero en el partido muchas conciencias se vieron perturbadas por su abandono; y las divergencias sobre el carácter del comunismo de guep::~ se repetirían bajo la forma de divergencias sobre el ca- ;• rácter y permanencia de la NEP.

4.

la

comunismo de guerra había :constado de dos

mentos principales: una parte,. concentración de la autoridad y el poder económicos, incluyendo un

centralizados, la ,sustitución de las pe-

y dmir

queñas de producción por: otras grandes cierto

istradón

de pla rlificación

unificada; por otra parte, aban~

las formas comerciales y monetarias de distribu·

y del suministiro de productos y ser· vicios básicos gratuitamente o a p~edos fijos, el raciona~

••u•~1n•'-', los pagos en especie y la producción

rur·ecto antes para un hipotético mercado. Entre estos dos elementos, sin embargo, se podía trazar una distinción bastante neta. Los procesos de concentración y centraliza·

aunque florecieran bajo la incubadora del comunismo de guerra, eran la continuación proce·

sos que ya estaban en marcha durante el primer período

hecho, durante la europea.

En este punto, el comunismo de guerra edificado cimientos preexistentes, y mtftchas de sus realizacio- nes soportaron la solamente en detalles de su

para el uso

la

y,

46

La revolución rusa:

De Lenin

1917-1929

aplicación se vieron estas ¡

¡vJ,uJ.o-.a~

47

a

y rev,oc~lCicm

roo de

la sustitución

la economía

por una economía «natural»,

mientes, Lejos de ser un

""~''~ ~~V en el período inicial

un sado en lo desconocido.

abierto de tales

con tales los políticas constituía un salto improvi- estos aspectos del comu-

nismo de más le desacreditaron a

de sus

y los que la principales

decisivamente. del comunismo de

Entre los

guerra había, además, otra distinción. Las políticas de con~

centradón y centralización fueron aplicadas vamente en la industria; los exportarlas a la

en la industria donde

se encontraba la principal base social

lución y donde la economía rusa mostraba algunos de los rasgos de un capitalismo desarrollado. Las políticas de

abandono de y de introducción de

plan preconcebido, sino

de la incapacida

nomía campesina atrasada que ocupaba a

por 100

de la dificultad existente en el intento de acompasar la antifeudal de un campesinado asp~1raC1o.nes pequeño-burguesas y la revolución

de un proletariado industrial, y de hacer frente conflicto entre campo y ciudad inherente a este intento. Estas fueron las incompatibilidades que provocaron la revuelta contra el '-v,,uut.u<>u•v le destruyeron.

Hacia el otoño do, la

mente atascada. Ni en la

la población. Estos problemas eran expresión

«n:atural>>. no sur ·

agricultura no tuvieron

apoyo

la rev~

on de

para

problemas de una ec~

80

1920, cuando la lucha había t- en su conjunto se

-n.n<>-

estrepitosa- en la práctica del e~

munismo ningún indicio sobre la

de volver a poner en marcha

procesos

producción e

intercambio que habían llegado a·

Como siem-

pre en la ecorromía rusa, el punto nodal era el grano. La

política requisamientos, que babia en

partido. Un

Obrera, se había torma,ao

nikov, un

sario del

,

A"'"'

no era muy 1mp:n;;s1~Jmune,

simpatías apoyos en las

del partido.

Un

de frente era ahora uq~enterne11te ne•:esan•o.

durante el in-

vierno de 1920-1921, era permitir al campesL11o, tras la entrega a órganos del Estado de una rw,

esencia de la nueva

nr>t'r11nn

su producción (un

resto en el mercado.

en eSJ)eCle»

esto po:SioJLt:=

incitar aJa

especialmente a

 

a

bienes que el

lo que suponía

en

puesto bajo

industria pesada a gran es- ~-''"'"uau el renacimientO del f"I">TnPT'I"'U"I

en anteriores a la revolución

el

el comunismo

vado; en este punto se confiaba una de las

que

grado de popularidad y

Hallett Carr

al menos de buen talante y por

aguda

gida del

de opinión en el

la

catos que se había desarrollado a lo

Trotski,

la experiencia

civil, y

apoyado por

tras

algunas dudas, propuso una vez

más su plan para transformar a

dones de

sindicatos en «agrupa-

«aparato del

producciÓn>> y hacerlos parte

Estado obrero».

el extremo opuesto del

la

,¡.,•v"''"'"'"''u

Obrera quería

la organización

y e1 con-

de la producción en manos de los obreros, retlreseil·

tados por los el suyo era! un

cuasi-sindicalista. Maniobrando entre l:as Lenin consiguió

fracciones en al centro del par- embargo, bordea-

cuestiones sin resolverlas. Se evitaba

eran reconcr

tido en torno a una ba las

todo

ddos como masas no partidarias»,

que,

a «militarizadóm>.

tenían

maquinaria del Estado. Su

suasión, no la dón

ser ganadas. Sería un error incorporarlas a la

aunque no se

era la per-

la <~coer~

sindicatos habían manifestado

1nt,,,

,

,

por la producción; ya

de los sindicatos

1920 el consejo un Instituto

Central

todos y técnicas destinados a

dad de los este

mantener la disciplina laboral y combatir el absentismo;

Trabajo para el estudio y aprendizaje

de la productivi-

hacía hincapié en sus responsabilidades. Era función suya

esto debía hacerse

de camara-

no a

de los órganos del Estado.

fue aprobada por una

dos borradores d.íscrepantes reuniera,? algunos votos mi-

mayoría, pero no sin que

La revolución rusa: De Lenin "'

1917-1929

5!

de dts<;US1 1 0nes»

podía permitirse. pedal bajo el en nuestro partido», que difusión del programa

incompatible con la resolución

pedía «la completa abolición de todo fracdonalismo»; las L,.~

cuestiones

al partido, así como una la unidad del partido». Esta .'

.

en disputa podían ser discutidas por todos

:, :;

partido, pero quedaba prohibida la for- ·n

vez

tomada Uf.la decisión, era obligatoria su obediencia incon-

dicionaL La

manto.

secreta y tan sólo se publicó tres años más tarde,

establecía

podían ser expulsados

inferior a los dos miembros del comité.

por una mayoría no

central

de esta regla podía conducir a la

grupos con «plataformas» propias.

del partido. Una cláusula final,

incluso los miembros del

t:::.Jí,.j

l(

,,.vu

a asegurar la lealtad y la

uniformidad opinión en el partido, necesa-

Estas disposiciones,

Lenin, «en

es cien veces más necesaria».

Pero la a organización central partido

una retirada la

y razonables en su momento.

lo

tica era el

poder tendría

En el apogeo de la habfa aplaudido «la dictadura del

<Lu

•:t.ul

y que «la. dictadura de la

obrera se lleva

a

la práctica a

partido». El corolario que ex-

fue la concentración de la autoridad

trajo el X

en los órganos centrales del partido.

 

concedió

a

los sindicatos

frente i

los órganos

del Estado

el papel que debían rep•res,enta:r

determinado por el monopolio

a la organización del n<;n·nnn

La severa

de toda oposición dentro del par~

producto de la crisis que acompañó a

en marzo de 1918, que fue dura- tanto por los socialistas

mente ríos como por los Los

entonces abiertamente con el régimen, y fueron conside-

se enfrentaron

a su uuu~.~.~.v,,.~

rados

de

desórdenes de

en el ve-

rano de

embajador alemán

y

atentado coima la

y

191

en Petrogrado, y del

(véase p.

35), El

14

de '"'"''·"'""'""

su

proscritos sobre la base

asociación con «contrarrevoludonarios

Su pren-

prohibida

bajo

bll<cartdo vanos meses

mitente, en vez de la total, reflejaba la las autoridades.

guerra civil, que hizo más desesperada la _,~"'""""·•vu

del régimen, mejoró en un

manera

enfáticamente, los socialistas revolucionarios nos consistente,

alguna

partidos. Los mencheviques

momento

posición

y

de en libertad más tarde y a los

estos

un imnr.l·t<~i"~t"'

revolucionarías fueron juz- actividades contrarrevoludonarias no

se

o:l:r'ect,das al campesinado

de todas formas llegaban demasíado a la siembra de 1921, se

en una amplía área, espeds,lmente en Rusia central

gene-

y en la cuenca del Volga. El hambre fue mucho

ral

que en la

rosa

y

"'"'~"1~"''"'"' nmc:no mayores en una población muy debilitada

y que había sufrido grandes pruebas. Los horrores del

millones

vu•'-~'-'"'· fue concedido con <u;>:,uu''" en el nuevo código la medida en que los campesinos tenían bastante

mer y proporcionaban excedentes ·

tar a las ciudades, pocos,

miembros del partido, se sintieron urg~dos a desafiar

lla derogación de

Pero en

a.HJ.u!C,.L-

para

entre los más devotos

ideales y principios revon:tacrnaJrlos

arrojaba tan afortunados resultados. Si la NEP había

poco o nada

a la industria y a

obreros industriales, y menos que nada para promover la

causa una economía planificada, dían ser pospuestos sin ningún proble¡pa.

problemas po-

Fue en este momento cuando las diferencias

dentro

sobre el carácter del comunismo comenzaron a reflejarse en diferendas sobre las

prácticas y las de crisis de 1921, se

de la NEP. acep·

Cuando, en Ia tado por

extremas medidas del una ayuda bien venida y quedado arrinconadas, pero no

la sustitución la de las

de guerra, como estas diferencias habían plenamente

la medida en que no se el comunismo

La revolución rusa; De Lenin

1917-1929

55

como un avance en el seiJtw:J:o por

como una

litares, una respuesta obligada a las urgencias

la

civil, la NEP

una

desde una digresión

lamentable, aunque sin duda obligada, y un sendero más seguro y cauto se había

hasta junio de 1918. En la medida en

al

se "'"""''"'"'"'"'*""""

guerra como una carrera demasiado

,

hada las

altas

lismo, prematura

duda, pero por lo demás <:orrecta-

temporal de

posiciones que resultaba imposible mantener por el mo-

que tarde o temprano deberían ser recupe-

en el que Lenin, posi-

mente concebida, la NEP sería una

radas; y

ciones no siempre eran coherentes, llamó a la

derrota» y «una retirada para un nuevo ataque>>. Cuando en el Congreso dijo que la NEP se planteaba

«setla:mente y largo díendo a una pregunta, que un '-<U'-utv

era «demasiado pesimista»), dio ar~~n1en.tos favor punto de de

errores del comunismo

de guerra y de la concepción de la NEP a su vez

tendría que ser

misa implícita en el primer punto de vista era la nece-.

sida.d práctica de tomar en cuenta una economía y una

mentalidad el segundo era deteriorar más la

de los obreros industriales que

dón deseable y necesaria de

«una

en este

añadió,

y

en

La

atrasadas; la implícita en necesidad de levantar la industria y no

cl

~

~-

diferencias, momentáneamente acalladas por la

ción ante la afortunada resolución de la aguda crisis atra~

vesada por el partido en el dos

en de la economía y del partido.

1920-1921, reapa-

una nueva crisis

5

nueve~

la NEP, que tuvo la consecuencia impre-

med!t:ada de fortalecer la

también potenció ban en

enitus.tasJ:no de las masas en 1917 por la destrucción del

soviético. El

· centralizadoras que ya esta-

central del partido~

en la formación

del Estado se había· desvanecido en un ,

,,.,.,.,J"!,

sueños

írrealizados.

recuerdos

de estos sueños se-

guían

a muchos partido. Pero

desde

y desde la

civil, la ne<:esl,clad

crear .un poder estatal suficientemente

frentarse a tales

había debido ser

y esta necesidad se

ahora reforzada

reconstruir la devastada y convulsionada econmn1a

la nación. El período de la NEP no

daría forma a lo

que iba a ser la estructura constitucional permanente

la

sino que

determinaría las

ésta iba a segUir

muchos

en sus relaciones

con los demás Había

estabilizar las fluidas dis- régimen soviético.

56

l

a

revolució~n

cus:crl.m1na.:::Ion por razones raza o

de la guerra civil impedía una definición del territorio la república. El término «federativa» en el título

república no un la incorporación a la

caos

la

rusas, como el y otras repúblicas

o se llegaran a proclamar, en otras partes

se

ruso. En un

momento estos

tomaron

una federacíón. La con repúblicas

cables gotnernos

justificarse más en profundamente envuelta en la ejércitos rivales habían

Edward Hallett Carr

a

a

la

que en Georgia, que

cho tiempo un

y

de repúblicas soviéticas.

Al avanzar el

en su conjunto' hada la rec:uper:JiCl<.:m

sus contactos con

que a este

económica y buscar una reanudadó~

mttndlo exterior, parecía

~

propósito funcionara como una uniqad. Si bien la forma,

y en

al

partidos regionales afiliados., plina uniforme; y las principales decisiones de

eccmó.m.I<:a y exterior se tomaban persuadir a las tres -Armenia, en una República Socialista en diciembre de 1922,

la

de la autononh.ía local se m-::~nrP·nt{l·n

y

Moscú.

que los

una disci-

el Partido Comunista

corlstltuc.lón de la

rectactar una cons- fue aprobada por

el comité en julio

1923 y rat:tnc:ada formalmente por

LoJrurreso de los Soviets de la

en enero de 1924.

La revolución rusa: De Lenín a

1917-1929

59

co1Jnpc1n1a de delegados de repúblicas constituyentes, re¡:lre~;en·racJLon proporcional a la población de elegía un comité ejecutivo uv;cuu."'"'-'<4 a un Sovnarkom de la URSS. comisariados del """""''""'"'

las

<<la lucha contra la contrarrevolu- Cheka, ahora rebautizada OGPU Unificada del Estado»), se re-

asuntos exteriores, el

cuestiones militares ción» realizada por

exclusivamente a las

la Unión;

cada república tenia su GPU, directamente subordinada, embargo, a La mayor de los asuntos eccmom1•cos quedaban sujetos a un

dos «unificados»;

de la Unión y comi- últimos disfrutaban otros campos de

la administración, incluyendo la agricultura, los asuntos

interiores, la sanidad y la educación, tan sólo las

blicas

comisariados, sin contrapartida en la v.t.u.v· la URSS era una repúblicas.

«federativa» de su título

Pero la omisión. de la

comisaria~

repúblicas,

y

estos

un

grado de independencia.

slgmtlca.tlv;a, ya que sus tendencias unJll:lc;:~.ac;ras

eran desde un comienzo. contribuía

la población de la Unión y

con más del

con un 75

más

una ampliación del la RSFSR y que repre-

90 por 100

100

su superficie. Las otras J.l;;;~'uu'JJ.'-i~"

la

e.ta

razones para sospechar

sentaba la

de

se oyeron voces de discrepancia, es¡)eciallrn.e:nte legados ucranianos y bielorrusos.

responder a estas objeciones condujo a

una notable innovación, destinada a reconocer la igualdad

formal de las dido en

de la URSS fue divi-

ellas de la autoridad central el comité que redactó la nueva .-

w

,r.-n

Un

La

primera

~-'.u'""'el

Consejo de la Unión,

¡.;vJ''-"".u."''" se suscitaban rara vez, y periódicas del composidón $ería ., tomaban decisiones.

~-'"4"''-""

a propósitos muy

los países ocd-

las constituciones

que

guardaba la más

una node.rm;a """""~{•.uua~.1"'

partido proporcionaría más tarde un instrumento para la

dictadura de Stalin.

se celebraron anualmente

62

 

a

lo largo

partido, en

uruco, era

para todas

actividades del gobierno soviético, el

se

en

de,:Is1on1~s políticas en la

supremo de

fortalecimiento

de

y

las

del partido vino acompañado por una iconsolidación de

relaciones soviéticas con el

días del comunismo la revolución

oportunidades de contacto

los países occidentales no fueron descuidadas.

de 1920,

con los gobiernos