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MINISTERIO DE LA MUJER ¿A quién afecta el divorcio? “Yo no estoy solo en el

MINISTERIO DE LA MUJER

MINISTERIO DE LA MUJER ¿A quién afecta el divorcio? “Yo no estoy solo en el mundo,

¿A

quién afecta el divorcio?

“Yo no estoy solo en el mundo, vivo con otras personas, amo a otros seres e influyo divorciarme, no empiezo una vid a en cero, sino que los años de crisis matrimoniales

sufrir, hice sufrir a otros y no me

heridas, y dispuesto a emprende r una nueva experiencia de familia.”

en ellos. Al me han hecho

ha resultado fácil llegar a esta decisión. Pero aquí estoy, curando mis

“Nunca pensé en divorciarme”,

fracasado en mi experiencia mat rimonial, he sufrido y madurado mucho, pero esto y dispuesto a

reincidir en la vida familiar.”

dirán algunas personas, “pero la vida me llevó a est a decisión. He

“Qué difícil es todo”, dirás tú, y más aún, cuando provenimos de

pobreza, vicios, enfermedades, t ragedias. De todas maneras, es nuestra oportunida d de vivir y somos desafiados por la existencia a cr ear nuestra propia aventura de vida.

es cierto, hay personas para las cuales la vida result a muy dura y sufrida;

una historia familiar complicada por muertes, divo rcio de los padres,

A

veces nos cuesta admitir el do lor en la vida, preferimos eludirlo y no hablar de él; preferimos el placer

y

la alegría. Pero la vida se balan cea hacia un lado y hacia otro, alternativamente; y podemos gozar del

buen momento intensamente p orque conocemos el mal momento; y lloramos por

somos conscientes de lo que suf rimos. La vida pasa el reconocimiento de la realidad

el dolor porque de las experiencias,

aunque hay personas que utiliza n la negación de lo vivido, como sí nunca hubiera o currido, como aquel

que dice “a mí no me afectó en

nada el divorcio, por eso hago mi vida libremente”.

Nos cuesta reconocer y confesar

sufrimos. La tendencia es taparl o. Esto es enfermante, y nos llevará a otro fracaso,

de no volver a fracasar y sufrir e s admitiendo nuestros errores y estar dispuestos a

que hemos fracasado, que nuestro narcisismo está

herido, que pues la única manera enfrentarlos.

La persona que pasa por la expe riencia del divorcio sale afectada siempre, aunque

o lo tenga claro.

La persona misma es afectada p or vivir esa etapa:

Pedro es un joven de treinta año s, la mujer lo abandonó y se fue con otro hombre,

ambos. Se acercó a la iglesia en tabernas a tomar algo y cantar,

dejándole la hija de

un estado de abandono físico; se dedicaba a la vida bohemia; iba a las

como una forma de evadir el dolor.

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MINISTERIO DE LA MUJER Había fracasado como hombre q ue no supo mantener a su

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MINISTERIO DE LA MUJER Había fracasado como hombre q ue no supo mantener a su mujer;

Había fracasado como hombre q ue no supo mantener a su mujer; estaba herido en su amor propio por haber sido abandonado; manten ía sentimientos de odio contra otros hombres y de culpa contra él mismo, por haber sido tan bland o o poco hombre.

Un día se le acabaron de pronto todos los sueños: tener una familia con muchos hij os, volver del trabajo y encontrar una esposa que lo e sperara con cariño. Se quedó sin compañía, hundid o en la soledad. Durante las noches dormía solo en una cama para dos. Se sintió fracasado y empez ó a desarrollar odio

contra su ex mujer, diciéndoles

deseos de vengarse de ella y eva día así su responsabilidad, transfiriendo toda la cul pa a su ex esposa.

Intentaba disimular el dolor beb iendo y dejando transcurrir el tiempo de cada día e n las tabernas.

a otras personas que ella era una cualquiera, que lo s abandonó. Sintió

Después llegó a la iglesia y come nzó a dedicar gran parte de su tiempo libre a las dis tintas actividades de

la misma, participando en cada t area con responsabilidad y ahínco. En el fondo no

personalidad; ha dejado la bebid a, pero no puede vencer su frustración; no cumple con su papel de padre, es irresponsable con resp ecto a su hija; no acepta su fracaso porque ahora c ree que Dios quiso su fracaso para que él se pudiera d edicar por completo a la iglesia. Cuánto cuesta enfr entarse uno a uno mismo; qué doloroso es reconoc er nuestro propio fracaso. De manera que la inmad urez que lo llevó a colaborar para destruir su pareja a, ahora le lleva a esconderse en Dios; y la irrespons abilidad que no le permitió satisfacer las necesidad es de su ex mujer, ahora actúa como venganza inco nsciente en la persona de su hija.

ay cambios en su

Hay muchas personas como Ped ro, que en la experiencia de crisis matrimonial atra viesan por etapas que les desequilibran. No es pos ible salir indemnes de meses o años de discusiones , falta de amor,

insultos, agresiones, humillacion es, odio, dolor y conductas vengativas. Todos los in tegrantes de la familia resultan dañados, las per sonalidades se quebrantan en una atmósfera tan c orrompida, y la

enfermedad no les permite ver heridas.

que resuelven la crisis con el divorcio, pero salen de ella con muchas

Solamente aquellas personas qu e enfrentan su fracaso y aprenden de sus errores e stán en condiciones de volver a iniciar un matrimoni o con posibilidad de crecimiento y desarrollo familia r.

“Qué mala suerte tengo con los hombres”, me decía una señora, “este es mi tercer matrimonio y me

parece que no va a durar mucho ”. Estuvimos conversando acerca de su vida, su fam ilia, sus planes e

inmediatamente quedó en claro por qué fracasó vez tras vez. Ella dice que no tuvo

realidad es una persona con un

suerte, cuando en

carácter terrible. No analiza sus fracasos sino

que los repite en cada nuevo ma trimonio, cuando la única posibilidad de no repetir la frustración sería buscar ayuda terapéutica.

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MINISTERIO DE LA MUJER Cuando acepto mí fracaso no su elo repetirlo. Si me animo

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MINISTERIO DE LA MUJER Cuando acepto mí fracaso no su elo repetirlo. Si me animo a

Cuando acepto mí fracaso no su elo repetirlo. Si me animo a enfrentarlo reconocien do mis problemas y conflictos, es cuando puedo em pezar a superarlos, y si quiero cambiarlos, puedo ve ncerlos. De manera que el análisis sincero y positivo de la crisis me lleva ahora a una nueva etapa de ma durez.

Los hijos también viven la experi iencia del divorcio, ellos enfrentan sus propios conf ictos y la crisis de sus padres.

Un abogado amigo contaba que en muchos casos de divorcio es muy doloroso ver c ómo los hijos son usados como elementos de veng ganza por el padre o la madre. En otras ocasiones so n usados como cartas para obtener venganza, v entaja o presión sobre la otra parte. Son ignorados como personas y tratados como objetos. Este es e l drama de los hijos; ellos están en medio de la cris s, son los canales por donde pasa la enfermedad d e los padres.

“Yo no elegí nacer, soy un niño q ue está entre ustedes porque ambos me crearon.” No siempre los

padres que engendran hijos se h acen responsables por ellos. Estos no pidieron nace r y ahora que

necesitan a los dos padres en un

hostilidad, peleas y agresión, us ando a los hijos como objetos para sus propios fines

ambiente de armonía, respeto y comprensión, enc uentran un clima de

enfermizos.

Aun en aquellas situaciones en l as que hay un cierto clima de respeto entre los pad res y que no ofende directamente a los niños, al divo rciarse y explicarles que lo hacen porque no se llev an bien, igualmente viven una experiencia de pérdid a, de división de la familia. La separación puede res ultar menos traumática, pero la viven. El niñ o no entiende, él ama a sus padres y desea tenerlos juntos, y en muchos casos cree que los padres se sep aran por culpa de él.

Cada situación es diferente, no p podemos caer en el simplismo de negar el divorcio p or el supuesto bien de la familia, pues hay hogares d onde el divorcio es la única salida, debido a la prof undidad de los conflictos, donde se crean ambi entes insoportables y destructivos para todo el grup o familiar. En estas circunstancias, el clima enferma nte que se vive es más perjudicial para el desarrollo del niño que el divorcio de sus padres.

Recuerdo el relato de una joven que contaba angustiada la atmósfera que se obser vaba en su casa

desde hacía veinte años. Cuando

mal que está de que no se sient e amada por el esposo; le cuenta experiencias de la pareja que

confirman

vuelve del trabajo y mientras come, la madre com ienza a hablarle de lo

la crisis matrimonial, acusa al es poso de inmoralidad, de la degeneración sexual de todos los hombres, pero no se anima a pedirle el div orcio.

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MINISTERIO DE LA MUJER El padre de Miriam permanece l a mayor parte del día

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MINISTERIO DE LA MUJER El padre de Miriam permanece l a mayor parte del día en

El padre de Miriam permanece l a mayor parte del día en la fábrica, sólo viene de no che para cenar; es en la mesa donde comienzan las acusaciones, agresiones, indirectas. Hay ocasiones en que ella prefiere no comer o se levanta de la mes a, pues la situación es imposible. El padre aprovech a cuando está con ella para explicarle cómo lo desp recia su madre, que hace años que no tienen relaci ones sexuales y él

debe arreglárselas como puede.

Pero tampoco desea separarse porque están los hij os de por medio.

“Yo preferiría mil veces que se h ubieran separado y no tener que vivir este drama, vida”, me decía Miriam.

me han arruinado la

Para el niño resulta tremendo el clima de discusión y peleas durante su desarrollo y formación, incomprensible al observar que las dos personas que más ama se pelean entre sí, a ngustiado porque se siente impotente para detener l a situación.

Un ambiente de agresión, falta d e amor en una familia inestable sólo puede desarr ollar hijos enfermos e inmaduros. Que cargan sobre sí una personalidad desequilibrada que le llevará año s poder armonizarla

y a lo mejor nunca lo lograrán. C uando sean adultos formarán sus propios hogares y modelos enfermos que aprendie ron en su casa, con resultados negativos.

volcarán en ellos los

El divorcio en sí no enferma a lo s hijos, como se dice, sino el ambiente de crisis y ag resión que crean los padres enfermos, que deforman en el hogar a sus hijos en vez de formarlos como p ersonas. Cuanto más desequilibrados estén los padre s mayor daño infligirán a sus hijos.

Silvia es una joven de treinta añ os, linda, agradable e inteligente, que vez tras vez fr acasaba en sus relaciones de noviazgo. Sus inte ntos de pareja fueron vividos siempre de manera m uy difícil. Investigando su historia familiar , encontramos que sus padres durante años se pele aban y agredían físicamente antes de llegar a div orciarse. El esposo castigaba a la mujer, y la madre le contaba a su hija que todos los hombres son igual es, que solamente les interesa tener una mujer par a que les cuide a los hijos y se acueste con ellos.

Descubrimos que Silvia inconsci entemente obedecía los mensajes que su madre le

hombres y aunque buscaba seri amente un novio para llegar al matrimonio, inconsc ientemente siempre

boicoteaba la relación o se busc aba hombres que la trataran mal. Ella no podía ente nder hasta qué punto tan profundo había influid o el modelo familiar en su personalidad. Aún

dejó acerca de los

pensaba que como creyente, Di os había cambiado toda su persona, con todo su pas ado.

¡Qué felicidad para aquellos hijo s que traen consigo la herencia de un hogar armóni co y estable! Es la mejor herencia que los padres p ueden dejar para sus hijos.

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