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RECOPILACIÓN DE LOS MEJORES TRABAJOS

RECOPILACIÓN DE LOS MEJORES TRABAJOS DOCTRINAS ARTRA 20 12
RECOPILACIÓN DE LOS MEJORES TRABAJOS DOCTRINAS ARTRA 20 12
RECOPILACIÓN DE LOS MEJORES TRABAJOS DOCTRINAS ARTRA 20 12
RECOPILACIÓN DE LOS MEJORES TRABAJOS DOCTRINAS ARTRA 20 12
RECOPILACIÓN DE LOS MEJORES TRABAJOS DOCTRINAS ARTRA 20 12
RECOPILACIÓN DE LOS MEJORES TRABAJOS DOCTRINAS ARTRA 20 12
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RECOPILACIÓN DE LOS MEJORES TRABAJOS DOCTRINAS ARTRA 20 12
RECOPILACIÓN DE LOS MEJORES TRABAJOS DOCTRINAS ARTRA 20 12
RECOPILACIÓN DE LOS MEJORES TRABAJOS DOCTRINAS ARTRA 20 12

DOCTRINAS ARTRA 2012

RECOPILACIÓN DE LOS MEJORES TRABAJOS DOCTRINAS ARTRA 20 12
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RECOPILACIÓN DE LOS MEJORES TRABAJOS DOCTRINAS ARTRA 20 12
RECOPILACIÓN DE LOS MEJORES TRABAJOS DOCTRINAS ARTRA 20 12
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RECOPILACIÓN DE LOS MEJORES TRABAJOS

DOCTRINAS ARTRA 2012

RECOPILACIÓN DE LOS MEJORES TRABAJOS DOCTRINAS ARTRA 20 12 tomo I
RECOPILACIÓN DE LOS MEJORES TRABAJOS DOCTRINAS ARTRA 20 12 tomo I
RECOPILACIÓN DE LOS MEJORES TRABAJOS DOCTRINAS ARTRA 20 12 tomo I

tomo I

RECOPILACIÓN DE LOS MEJORES TRABAJOS DOCTRINAS ARTRA 20 12 tomo I

MARIA ANDREA GENOUD

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Empresas recuperadas por sus trabajadores. Abordaje explorato- rio del universo y aportes para una tipología.*

Por Ivanna Bleynat 1 , Carla Giacomuzzi 2

1.EL UNIVERSO DE EMPRESAS RECUPERADAS.

El relevamiento del universo de empresas recuperadas desarrolla-

do en el marco de esta investigación permitió confeccionar una base de datos propia conformada sobre información relevada durante un trabajo de campo llevado adelante a partir de 2005

y que se ha actualizado con los casos más recientes 5 . A través

de esta recopilación se elaboró una base de datos del universo, que se estima actualmente en 221 empresas recuperadas o en proceso de recuperación en todo el país. De este total, a la fe- cha hemos logrado actualizar información sobre 170 empresas, sobre las cuales hemos elaborado los cuadros que se presentan en este documento, mientras que los 51 casos restantes no fueron incorporados en el análisis porque no hemos logrado aún corro- borar la información respectiva. Además de la información sobre el universo actual de empresas recuperadas, contamos también con información sobre 32 empre-

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sas que fueron incorporadas en algún momento en el universo, pero que hoy no pertenecen a él. Sobre este segmento espera-

mos realizar más adelante un análisis particular, con el fin de determinar los casos de empresas que fueron recuperadas por sus trabajadores pero no pudieron continuar funcionando, que estimamos en la mitad de esas 32 experiencias, mientras que la otra mitad correspondería a empresas donde no pudo culminar

el proceso de recuperación. Adicionalmente, la baja cantidad de

empresas recuperadas que se disolvieron (aproximadamente 16 empresas) indica de por sí una baja “tasa de mortalidad” de este tipo de empresas (en este sentido, sólo 7% de las empresas recu- peradas habrían dejado de funcionar, mientras que 93% continúa operando).

A partir de la experiencia de relevamiento observamos que la

actualización de la base implica un desafío constante, dado que

se trata de unidades de análisis en continua transformación (Este

aspecto será profundizado en el capítulo “Continuidad de las re-

cuperaciones”).

A continuación se presenta un cuadro de la cantidad de empresas recuperadas, clasificadas según el año de recuperación (Cuadro

1).

clasificadas según el año de recuperación (Cuadro 1). Fuente: Construcción propia a partir de información

Fuente: Construcción propia a partir de información extraída de entrevistas a informantes clave, congresos, seminarios, artículos periodísticos, exposiciones e investigaciones realizadas sobre la economía social y cooperativismo en general y las empresas y fábricas recuperadas en particular. En adelante BADUER (Base de Datos del Universo de Empresas Recuperadas)

El cuadro muestra que casi ¾ partes del total de empresas fueron

recuperadas durante un período que va de 2000 hasta 2004, que corresponde en buena medida al “contexto de crisis” que constituyó el marco socioeconómico donde se concentran la ma-

yor cantidad de casos de recuperación. Este recorte, sobre todo

el año de inicio, corresponde al período que los actores y los mo-

vimientos que surgieron a la luz pública en 2001 postularon como fecha de las “primeras” recuperaciones de empresas, definición

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que supone ya una “relectura” de sus experiencias previas inme- diatamente anteriores (entre 1998 y 2000 aproximadamente) al momento de constituirse como “movimiento”, lo cual les permitió ampliar dinámicamente su densidad demográfica. Esta relectura se constata de entrada en una de las experiencias que dio origen al término. En efecto, la noción empresa recuperada “nace” en el año 2001, formulada por los promotores de una experiencia muy particular, el de la empresa IMPA que constituye un hito fundador del concepto: se trataba de una cooperativa que formula el pro- ceso de su recuperación en términos del recambio de autoridades de su consejo de administración en 1998. Es decir, durante la profundización de la crisis (2001) y a partir de una relectura his- tórica de una experiencia de recuperación nacida en un contexto previo (1998) comienza a tomar impulso esta noción a través del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas -MNER- in- tegrada entre otros por los trabajadores de IMPA. Más tarde, los nuevos actores intervinientes en el campo a partir de 2004, al insertarse en él por un lado promovían “nuevas recuperaciones”, perceptibles en el período más reciente 2005-2008, y por otro operaron una reinterpretación de su memoria histórica al colocar en el campo con “empresas recuperadas” sus experiencias ante- riores a 2000, algunas de ellas muy alejadas en el tiempo.

Con respecto a la cantidad de trabajadores el 70 % de las empre- sas cuenta con menos de 50 trabajadores y sólo 4% cuenta con más de 200 trabajadores. (Ver cuadro 2). En promedio (dejando de lado los outliers para el cálculo), se cuentan 47 trabajadores por empresa. Esto permite asimilar a la mayoría de los casos del universo en la dimensión de las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes), salvo excepciones (ej: Zanón, alrededor de 400 traba- jadores).

excepciones (ej: Zanón, alrededor de 400 traba- jadores). Fuente: BADUER. En cuanto a la rama productiva,

Fuente: BADUER. En cuanto a la rama productiva, debemos señalar que estas expe-

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riencias han tomado lugar en diversas actividades, sobre todo las industriales, destacándose principalmente aquellas relacionadas con la alimentación, la metalúrgica y los textiles. Por su parte entre los servicios prevalecen actividades vinculadas a la salud, educación y prensa. (Ver gráfico 3)

vinculadas a la salud, educación y prensa. (Ver gráfico 3) Fuente: BADUER. A continuación presentamos los

Fuente: BADUER.

A continuación presentamos los datos acerca de la ubicación geográfica a fin de aportar información acerca de la distribución de los casos a nivel nacional. El cuadro 4 refleja una concentra-

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ción de casi la mitad de los casos Gran Buenos Aires y Ciudad de Buenos Aires, un 15% en la provincia de Buenos Aires (fuera de GBA), un 10% en la provincia de Santa Fe, y el 39% restante distribuido en el resto del interior del país.

Fuente: BADUER.
Fuente: BADUER.

A través del análisis de los casos identificados, encontramos una importante heterogeneidad en términos de modalidades de recu- peración, lo que permite detectar distintas estrategias y factores que intervinieron para recuperar las fuentes de trabajo. En las distintas experiencias se observan diversos grupos de aliados que resultan apoyos clave para su desarrollo. En este sentido, es posible identificar distintas estrategias: mientras algunos sindi- catos apoyan o incluso guían el proceso de recuperación (UOM Quilmes, Gráficos, Comercio de Rosario, Central de Trabajado- res Argentinos CTA) otros son reactivos a esas experiencias, o se mantienen al margen de las mismas (Vestido, Alimentación).

Lo mismo puede decirse de las distintas acciones de gobiernos

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locales (ciertos bloques legislativos de la Ciudad de Buenos Ai- res, de Provincia de Buenos Aires y algunos municipios como el de Gaiman de la provincia de Chubut y Gobiernos provinciales como el de La Pampa, entre otros) o de jueces y funcionarios del poder judicial.

También se observan cambios de posiciones y estrategias de los distintos movimientos y agrupaciones políticas que han “guia- do” u orientado los procesos de recuperación (MNER, MNFR, FECOOTRA, FACTA, ANTA, dentro de las principales 6 ).

Asimismo es posible identificar experiencias altamente conflictivas (Bruckman, Zanon), así como experiencias que se resolvieron me- diante acuerdos “pacíficos” con los dueños anteriores de las em- presas (MVH, de Villa Martelli, San Carlos de Avellaneda, Cam- pos de San Martín Provincia de Buenos Aires, Ex Textil San Remo de Lanús, Cooperativa 11 de Junio de Berazategui, entre otros).

En algunos casos los trabajadores resuelven la tenencia de los bienes muebles e inmuebles a través de expropiaciones, mientras que en otros casos aún la situación legal se encuentra inestable, y en otros los trabajadores reciben las maquinarias o bienes inmue- bles como acreencias laborales y deciden alquilar nuevos espa- cios para continuar con el desarrollo del proyecto, manteniendo el colectivo de trabajo pero construyendo empresas diferentes que no conservan ya las huellas de los dueños anteriores.

El cuadro 5 grafica la distribución de los 170 casos en cuanto a modalidad de tenencia de bienes.

Fuente: BADUER.
Fuente: BADUER.

El cuadro refleja la importancia del mecanismo de expropiación,

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ya que una elevada cantidad de recuperaciones, 60%, se ha llevado a cabo a través de la modalidad de expropiación de bie- nes, mientras que el 40% ha adquirido los bienes por otras vías

(cesión, compra, alquiler u otros). Entre las empresas recuperadas

a través de expropiaciones, 94 fueron habilitadas a través de una ley de expropiación, mientras que 4 se encuentran en transición con el proyecto de ley de expropiación presentado.

Luego de este acercamiento a la diversidad y dimensión actual del universo retomamos la siguiente interrogante: ¿En qué aspectos reside la importancia social del movimiento de empresas recupe-

radas? Esta pregunta ha constituido un eje clave de reflexión tanto para investigadores como observadores, atraídos por las pecu- liares modalidades de acción de los trabajadores que realizan estas experiencias. Este atractivo es indudable pero, dado que el universo en cuestión se está ampliando, no está demás discernir

si además de la relevancia simbólica del movimiento éste alcanza

además envergadura demográfica y económica en términos de

cantidad de empresas y de trabajadores involucrados.

El objetivo de este trabajo es aportar algunos elementos para el análisis de este universo que nos permita caracterizar esas dife- rentes modalidades y su evolución a lo largo de un período que se inicia en torno a la crisis de diciembre de 2001 y continúa en la actualidad.

2. LA CONTINUIDAD DEL PROCESO DE RECUPERACIÓN. HETE- ROGENEIDAD DE LOS PROCESOS.

El movimiento de empresas recuperadas alcanzó una gran visibi- lidad pública durante el período abierto a partir de la crisis insti- tucional de diciembre de 2001. Sin embargo, tal como referimos anteriormente, varios de los actores participantes en estas expe- riencias han coincidido en no considerarlas como “iniciales” sino que las vinculan con experiencias previas, de las cuales ofrecen una identificación más o menos precisa. De allí que al construir el universo recopilando las experiencias identificadas por los pro- pios actores, encontramos que los primeros casos registrados de recuperación de empresas por los trabajadores se remontan a la primera mitad de los ´90, e incluso antes.

En la actualidad, si bien el contexto socioeconómico presenta

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cambios sustanciales con respecto a la época de crisis en que surgió el movimiento, entre ellos una disminución significativa de la desocupación –un factor objetivo que presionaba a la recupe- ración de empresas en el momento inicial- y una evidente mejoría de las condiciones de vida para una parte importante de los tra- bajadores, sin embargo siguen registrándose “recuperaciones de empresas”. Esto demuestra una clara continuidad de las acciones de recuperación en un nuevo contexto, fenómeno que habilita el interrogante acerca de si las recuperaciones actuales son simila- res en cuanto a sus modalidades y motivaciones que las que se produjeron en la época de crisis.

La continuidad de las recuperaciones de empresas en la actuali- dad genera en consecuencia una ampliación sistemática del uni- verso de empresas recuperadas por los trabajadores. Esto implica una ampliación del universo “hacia adelante”, lo que genera una parte de los interrogantes de esta investigación vinculados con las condiciones de posibilidad para la reiteración futura de es- tas experiencias. Pero curiosamente, la ampliación del universo también se verifica “hacia atrás”, en la medida que los actores que se van incorporado al campo de experiencias situadas en este universo, incorporan también una memoria de recuperacio- nes de “otro tiempo”, un tiempo anterior al que habíamos consi- derado inicialmente como el correspondiente al surgimiento del movimiento.

¿Cómo considerar metodológicamente la constitución de un uni- verso que se expande al mismo tiempo “hacia adelante” y “hacia atrás” en el tiempo?

3. Criterios para definir qué es una empresa recuperada.

3.1 El criterio de los actores

Al explorar la “construcción” del fenómeno y la “identificación” de los casos nos enfrentamos con diferentes situaciones y opcio- nes orientadas a denominar a un caso o experiencia determinada “empresa recuperada”. A partir de ello nos preguntamos: ¿Cómo se construye el universo? ¿Quienes intervienen en esta noción de “empresa recuperada”?

En los diferentes estudios realizados sobre el movimiento, se ob-

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serva un implícito acuerdo entre los investigadores respecto al origen de estas experiencias. Dado que éste se sitúa alrededor de 2001, se considera que se trata de prácticas capaces de cons- tituir “salidas” o “alternativas de defensa” ante el riesgo de pér- dida de la fuente de trabajo, un producto de la desesperación ante la necesidad de supervivencia en un mercado de trabajo en crisis, en el que no cabe la posibilidad de apelar a un estado ausente en términos de promoción del empleo, aunque presente en términos de flexibilización y desregulación laboral. Es decir, coinciden varios autores en que el origen de estas experiencias es una respuesta defensiva ante la crisis, más que el producto ela- borado de un ideario de autorrealización a través de proyectos cooperativistas o de economía social, al menos en un inicio. Son calificadas de nuevas formas de conducta colectiva o de expe- riencias de recolectivización en un contexto de descolectivización social 7 , como fue el escenario del 2001, en el que intentan dar respuesta a situaciones de emergencia. Sin embargo, el curso evolutivo de estas experiencias también implicó su reelaboración simbólica a través de la cual distintos actores han resignificado las nociones sostenidas en períodos previos.

Desde la óptica de los investigadores encontramos algunas defi- niciones y sentidos que focalizan en distintos aspectos. Algunos ponen acento en el aspecto colectivo: “Una nueva forma de apro- piación de la fuente de empleo, ante las necesidades surgidas.

Una iniciativa de la producción a nivel no individual sino social

y para lo cual hace falta un marco normativo nuevo que lo in-

corpore desde la marginalidad en que se encuentra” (Echaide, 2003); “La propuesta va más allá de la “recuperación de una

fuente de trabajo”. (

necesario para la continuidad, poner en debate la subsistencia de

el redescubrimiento del colectivo se hace

)

la empresa es colocar también en debate el propio movimiento”

(Bialakowsky, 2005).

Otros destacan “la permanencia” de los trabajadores en la em- presa en busca de una resolución: “Estos procesos que engloban una amplia diversidad de experiencias, tiene como característi- cas comunes la decisión, por parte de quienes llevan adelante la producción, de permanecer o reiniciar la producción de una empresa, que ha entrado en quiebra, ha sido cerrada o aban- donada por sus dueños y cuya continuidad laboral se ve en peligro”(Fernández Álvarez, MI, 2004)

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También se resalta especialmente la respuesta a la necesidad extrema ante la inminente pérdida de empleo que enfrentaron los trabajadores: “Una opción que responde a una necesidad extrema y no a cuestiones ideológicas” (Magnani, 2003); “La recuperación de empresas surge como una forma de esquivar el destino casi seguro de pasar a engrosar el ejército de desocupa- dos” (Dávolos, Perelman, 2003).

Algunos refieren a las posibilidades de reproducción de las iden- tidades laborales y sociales que esta experiencia les permitió: “La recuperación de empresas está asociada directamente con el intento de los trabajadores por preservar La fábrica como el cen- tro de construcción y reproducción de sus identidades laborales y sociales” (Godio, 2004).

En otros casos, podemos resaltar la atención a las características del tipo de respuesta, como novedosa y sobre todo como nueva herramienta del colectivo de trabajadores: “Una dinámica social colectiva que produce en estos procesos un salto cualitativo no previsto, que representa un quiebre en la historia de la fábrica, impensado – y muchas veces ni siquiera deseado – que empuja en forma intempestiva e inmediata a los asalariados a conducir los destinos de sus organizaciones” (Fajn, 2004); ”(…) la crisis capitalista ha generado una respuesta no capitalista, al menos en lo inmediato, personificada por los trabajadores” (Rebón, 2004);”(…)La “recuperación” en tanto forma de confrontación, en tanto “nueva herramienta”, como así también la experiencia subjetiva de estos trabajadores puede ser incorporada a los es- quemas de acción existentes en la clase. Desde nuestra perspecti- va, los trabajadores han desarrollado una experiencia en el nivel del “saber hacer” que puede ser constituida como conocimiento por el resto de la clase, conformando un avance en la historia de la misma” (Antón, Rebón, 2005); “La recuperación de empresas, en este sentido, representa un momento refundacional, en el cual los trabajadores se hacen cargo de las fábricas en situaciones muy desfavorables” (Rebón, Fajn, 2005); “La recuperación de empresas es un instrumento conocido y probado que ya forma parte de la caja de herramientas de los trabajadores” (Rebón, Fajn, 2005).

Algunos se centran en resaltar el valor de la experiencia en térmi-

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nos de “demostración” de la clase trabajadora en su capacidad para organizar la producción: “La producción sin patrón posee un valor ideológico fundamental, puesto que son la demostración de las capacidades históricas de la clase trabajadora para reorgani- zar la producción sobre bases sociales nuevas, contradiciendo la naturalización capitalista de la dependencia y la heterenomía en relaciones sociales humanas”(Santamarino, 2005).

Y finalmente, algunos dejan entrever que no se trata de modali- dades homogéneas, sino por el contrario muy diversas a los fi- nes de recuperar la fuente de trabajo: “La noción de fábrica o empresa recuperada se utiliza predominantemente en Argentina para nombrar un conjunto heteróclito de acciones y prácticas que llevan a cabo trabajadoras y trabajadores que tienen el control de los medios de producción luego de que recuperaran unidades productivas en crisis” (Gracia y Cavaliere, 2007).

Independientemente de estas definiciones planteadas por los dis- tintos investigadores, nos proponemos en este trabajo identificar procesos de significación emanados directamente desde los acto- res, que no necesariamente implica un consenso acerca de esta noción. A partir del análisis de distintos casos, de la exploración de los estudios de la temática desde sus inicios hasta la actuali- dad, así como también a partir del análisis de las acciones de los distintos actores, movimientos y organizaciones diversas, di- ferentes instancias estatales que intervienen en este campo de experiencias, es posible identificar tres procesos de producción de significado que operan para construir la definición de empre- sa recuperada: (1) “La autodefinición” por parte de los propios trabajadores de esas empresas, (2) las “definiciones externas a las empresas” por parte de los movimientos y organizaciones (aliados y/o promotores) que intervienen en el campo; (3) la rein- terpretación de la memoria histórica de los movimientos y orga- nizaciones.

En primer lugar, la “autodefinición” es producida por los tra- bajadores de las propias empresas que se identifican con el movimiento y adoptan su denominación. Cabe aclarar que esta autodefinición se produce no sólo en las experiencias que origi- nalmente sostuvieron una fuerte identificación con los movimientos de empresas recuperadas, sino también en aquellas de carácter independiente de esos movimientos.

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En segundo lugar, las “definiciones externas a las empresas”, son producidas por diversas instancias organizativas que aplican la denominación de “recuperadas” al incorporarlas a su colectivo de representación, a sus actividades de asesoramiento que las vinculan con ellas, o que las clasifican como beneficiarias de un programa o política pública que promueve o sostiene la recupe- ración de la fuente de trabajo. En este sentido nos referimos a los distintos movimientos y actores así como a los distintos orga- nismos del estado al momento de definir los sujetos de política. Algunos ejemplos de este tipo de definiciones:

• CTA-ANTA: (…) es el sindicato donde los trabajadores que han

decidido construir su identidad como tal sin la figura del patrón, se organizan para la pelea por sus derechos. Se puede afiliar todo trabajador que realice tareas en una organización económi- ca autogestionada sin importar la actividad o la forma jurídica de esa organización (…)

• INTI: “Red de Asistencia Técnica e innovación para Empresas

Recuperadas” Define a estos efectos qué considera empresa re- cuperada.

• GCBA: Registro de Empresas Recuperadas de la Ciudad Autó-

noma de Buenos Aires (R.E.R.) Define empresa recuperada para otorgar subsidios.

• MTEySS - Programa de Trabajo Autogestionado: coloca límites

difusos, de modo de captar distintas modalidades de trabajo au-

togestionado.

En tercer lugar, “la reinterpretación de la memoria histórica”, tiene lugar cuando los actores –movimiento u organización- que intervienen en el campo identifican como “empresa recuperada” las experiencias que integran su colectivo de representación me- diante la relectura de las mismas como tales, a pesar que se trata de experiencias muy anteriores en el tiempo al surgimiento de mo- vimiento de empresas recuperadas. Esta identificación de casos previos como “empresa recuperada” adquiere particular interés porque constituye un indicador clave de la potencia simbólica del movimiento, tanto más significativa cuando esa identificación proviene de actores colectivos u organizaciones que durante el

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contexto de crisis de 2001, se mantuvieron relativamente pres- cindentes e incluso antagonizaron con esas experiencias. Algu- nos de los casos recopilados constituyen buenos ejemplos de esta operación de reinterpretación de la memoria histórica, tales como Campichuelo (1993), Unión Saladeña - Ex Pindapoy (1993), CO- TRAVESA (1994), Adabor (1995) Puerto Vilelas (1995), Frigorífi- co Yaguané (1996) recuperados en la década del 90, e incluso anteriores como el de CITA de 1952. En estos casos el “contexto” de la recuperación difiere considerablemente del que prevalecía en el contexto de crisis de 2001. En el caso de CITA, empresa recuperada en 1952, la declaración de un integrante de la coo- perativa en el año 2006 sostiene “estamos orgullosos de ser la primera empresa recuperada del país” (citado en Fontenla 2007).

Al relevar las empresas recuperadas de acuerdo con los tres cri- terios señalados pueden distinguirse tres períodos de constitución del universo, según la fecha originaria de cada experiencia: (i) el correspondiente al período de crisis económica de 2001, cuando emergió públicamente la existencia de un movimiento de empre- sas recuperadas, (ii) el correspondiente al escenario pos-crisis, en el que surgieron nuevos casos de empresas recuperadas en un contexto de crecimiento económico y del empleo, que puede fe- charse desde 2004 a la actualidad, finalmente (iii) los escenarios previos a los de la crisis de 2001, por definición muy variables tanto en términos del contexto socioeconómico y las característi- cas de las experiencias respectivas, y algunos de ellos muy aleja- dos en el tiempo (década del 90 y anteriores).

3.2 Empresa recuperada como definición compleja. Modalida- des de recuperación

En el curso de esta recopilación, como se señaló, se registra una ampliación sistemática del universo de empresas recuperadas a nivel nacional, que opera tanto “hacia adelante” como “hacia atrás” en el tiempo. Es decir, se van incorporando al universo casos nuevos de empresas recuperadas surgidas en el escenario poscrisis 2001, “hacia adelante”, así como también experiencias resignificadas “hacia atrás”, por efecto indudable de la existen- cia actual del movimiento de empresas recuperadas.

De acuerdo a lo referido, cada proceso de identificación y, en consecuencia de definición llevará a límites más o menos fluidos,

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que impactarán en la construcción del universo. Es por ello que

se trata de una definición compleja y dinámica que se construye

y reconstruye en forma permanente a través de modalidades de recuperación sumamente diversas.

Dentro del proceso de identificación como empresa recuperada se incluyen casos muy diferentes: en algunos, los dueños “de- sertaron” y los trabajadores permanecen en la fábrica a fin de conservar la fuente de trabajo; en otros, los propios dueños han

transferido los bienes a los trabajadores ya sea por cesión o por venta, a cambio de las acreencias laborales; en otros finalmen- te, los trabajadores se hacen acreedores de las máquinas pero recurren a alquilar otro inmueble a fin de continuar con la pro- ducción. En algunos casos se produce la quiebra, mientras que en otros no se ha llegado a esa instancia. Podemos mencionar un caso, Pauny, donde los trabajadores conforman una cooperativa que participa de la propiedad de una sociedad anónima, junto

a personal jerárquico, nuevos inversores y proveedores/clientes e

incluso la municipalidad, convirtiéndose en socios para la conti- nuidad de un proyecto productivo. También puede mencionarse el caso emblemático de IMPA, que ya poseía la figura de cooperati- va, consistiendo su recuperación en el cambio de sus autoridades.

En resumen, el colectivo esta conformado por modalidades hete-

rogéneas que “obligan” a un proceso de definición - redefinición

– ampliación permanente de la noción de recuperación.

4.Viejas y nuevas experiencias. Del “movimiento” al “mecanismo”

La comparación entre los casos surgidos en el contexto de crisis

y los casos surgidos en el escenario pos crisis, permite observar

ciertos cambios en las experiencias producto del proceso de re- cuperación de empresas. En primer lugar, las experiencias más recientes se encuentran inmersas en un escenario de crecimiento económico y del empleo; en segundo lugar, en este escenario pos crisis operan nuevas políticas públicas impulsadas por diversas instancias estatales, lo que refuerza la legitimidad para la recupe- ración de empresas.

De esta forma, mientras en las primeras experiencias el origen de la recuperación constituye una respuesta no convencional de los trabajadores ante la crisis, en el caso de las nuevas experiencias

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la recuperación opera ya sobre un mecanismo cuasi-institucional

que posibilita evitar el cierre y la liquidación de los activos de las empresas ante falencias tributarias, comerciales o legales de sus propietarios.

Estas experiencias permiten, a su vez, la introducción de nuevas prácticas del colectivo asalariado, no sólo como respuesta a la crisis, sino también a modo de medida preventiva ante la poten- cial crisis de empresa (concurso, quiebra, vaciamiento, etc), o incluso como medida de presión de parte de los trabajadores ante el incumplimiento de regulaciones.

A modo de ejemplo, podemos citar el caso de la cooperativa

de trabajo La Cabaña donde los trabajadores tomaron acciones inmediatas y abortaron cualquier intento de vaciamiento del lugar por parte de los propietarios:

“Habían empezado a llevarse algunas máquinas. Pero junto con

el sindicato no se permitió sacar nada más. La diferencia que

tenemos con las otras empresas recuperadas es que nosotros no quedamos en la calle, nos dimos cuenta antes”, señaló Ramiro Ál- varez de la cooperativa La Cabaña. Y agregó: “Los ex dueños to- davía estaban dentro de la empresa cuando nos formamos como cooperativa. Controlábamos que no se llevaran cosas, hasta que

se decretó la quiebra. Luego vino la jueza a decirles que se tenían

que ir, que tenían que entregar las llaves, aparecieron los síndicos y se hicieron cargo del asunto” (Fuente: Crónica del proceso de recuperación iniciado en 2006, publicado por el diario Rosario Noticias el 13-06-2008)

En este caso transcribimos un extracto de entrevista a un trabaja-

dor de una empresa recuperada, que relata el proceso de recupe- ración de “La Nueva Unión”, actualmente en proceso:

(…) los compañeros ya hace un año que venían con esta cuestión arrastrando que había deudas, una de las máquinas se la habían llevado, hasta que empezó a empeorar y este año se decretó la quiebra y estaban ellos ahí, ya llegado ese momento ellos toma- ron algunos recaudos previos, porque no les estaban pagando, entonces ellos presionaron para que tomaran primero el control administrativo. Eso era un real control obrero, estaba el dueño pero ellos controlaron que la plata que entraba, entrara para cu-

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brir las deudas más urgentes y las deudas de salario, para que no

se la lleve toda el patrón. Fueron como gestionando, hasta que en

un momento no soportó mas esa situación en la que no ganaba nada el patrón y se tenía que ir …. (Fuente: Entrevista realizada en junio 2008 a trabajador de empresa recuperada en 2002)

Otro caso es el de Torgelón, donde se refleja la importancia de la experiencia de recuperación como mecanismo de presión:

los dueños se

fueron, desaparecieron. Y ya, tres años atrás, habíamos tenido un pequeño contacto de conflicto porque habían echado a 43 compañeros y ahí nosotros actuamos – en 2005 fue eso – rápi- damente y… logramos que los reincorporen a todos. (Entrevista a Dr. Caro, junio 2008)

En Torgelón que… hace tres meses que empezó

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En general, todo el tiempo quiebran empresas y aparecen otras; pero hoy la alternativa que se presenta para el colectivo de tra- bajadores asalariados es que puedan ser recuperadas, es decir, opera un mecanismo cuasi-institucional que posibilita recuperar

la fuente de trabajo. Al respecto, un referente de uno de los mo-

vimientos afirma:

Si bien nosotros desde el punto de vista económico no somos muy

importantes,(…) para toda la cantidad que hay…es mínimo… Pero nosotros lo vemos muy importante como alternativa.

el frigorífico vacuno

de Bragado… el empresario que estaba no podía seguir más y bueno, el intendente buscó… preguntó en la Cámara de dueños de frigoríficos a ver si alguien quería hacerse cargo…, nadie que- ría hacerse cargo del frigorífico… Llamaron al Ministro de Asun- tos Agrarios… de la Provincia de Buenos Aires, al Gobernador, que tenían un problema… porque era el único frigorífico de ahí

era un

Ha habido casos, por ejemplo en… 2006

,

de Bragado y se iba a caer y había 70 trabajadores

problema social para el municipio. Y no encontraban a ninguna

empresa que se haga cargo.

Y había un diputado, que…sabía que estaba el movimiento y

todo lo demás… Llamó y dijo mirá…Caro así, así… Y fuimos nosotros y tal vez en 40 días se puso en marcha. Y hoy están funcionando con trabajadores. El intendente dijo, la verdad es

que si yo hubiera sabido esto, directamente hubiera… (Entrevista

a Dr. Caro, junio 2008)

Sin embargo, es preciso aclarar que perduran aún importantes

dificultades para completar el proceso de recuperación a través de canales institucionales. A la fecha no se ha reformado la ley de quiebras en función de las distintas propuestas presentadas a raíz de las primeras experiencias. Tampoco se ha adaptado la normativa legal a las necesidades de este tipo de empresas para lo cual se han presentado distintos proyectos de reforma a la ley de cooperativas 8 . Finalmente, no se ha resuelto la articulación de los trabajadores de empresas recuperadas con la seguridad so- cial, debiendo recurrir a canales alternativos ante la falta de res- puesta efectiva e inmediata a las dificultades que afrontan por la pérdida de las garantías que les ofrecía el mecanismo laboral al cual estaban previamente integrados como trabajadores asalaria- dos. En este sentido, distintas organizaciones reivindican para su desarrollo un nuevo status legal y jurídico en este nuevo estadío. Así por ejemplo, la agenda planteada en el Informe Anual 2007 ANTA-CTA incluye 9 : La Ley de Expropiaciones, la creación de un Fondo para la Reconversión Tecnológica, la sanción del Régimen del Trabajador Autogestionado, la condonación de deudas a las empresas Autogestionadas con Organismos del Estado, ley de fomento de Compre Cooperativo de parte del Estado, y dentro del sistema educativo, la dirección de gestión social, popular y comunitaria.

Amalia Gracia y Sandra Cavaliere 10 refieren a estas experiencias diciendo: “Consideramos que la movilización surgida de una ac- ción en principio defensiva, fue adquiriendo matices sumamente ricos que se expresaron en las prácticas autogestivas y que pue- den ser concebidos como campos de experimentación de prácti- cas sociales y productivas reconstitutivas del mundo del trabajo”.

En síntesis, queda pendiente la pregunta acerca del grado de avance con respecto a la implementación y articulación de sopor- tes institucionales que contribuyan al desarrollo de estas u otras modalidades autogestionadas de la denominada “economía so- cial”, a fin de conformar una alternativa productiva y no de mera subsistencia en el mercado de trabajo tradicional. Podemos afir- mar, en consecuencia, que se ha instalado un desafío para los actores, tanto para organizaciones colectivas tradicionales del mundo del trabajo como para el propio estado, que deben modifi- car la lógica de aplicar “herramientas tradicionales” a situaciones “novedosas” en el mundo del trabajo.

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NOTAS

NOTAS * Esta investigación forma parte del Programa UBACYT 2004-2007 desarrollado por los integrantes de la

* Esta investigación forma parte del Programa UBACYT 2004-2007 desarrollado por

los integrantes de la Cátedra de Relaciones de Trabajo a cargo de Héctor Palomino, perteneciente a la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Con la colaboración del equipo de investigación de la cátedra de Relaciones de Trabajo

de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, a cargo de Héctor Palomino (J. Antivero, L. Ciolek, S. Garro, D. Kenig, P. Salamida, R. Sánchez

y J. Zocco), se realizaron, entre enero y julio de 2008, entrevistas cualitativas con trabajadores e informantes clave de empresas recuperadas, abogados, dirigentes y funcionarios públicos. Además de la información recogida en las entrevistas, se in- cluyó el análisis de documentos periodísticos y académicos. Agradecemos a Héctor Palomino por la dirección de la investigación y su tarea como guía conceptual para la presentación de estos resultados y especialmente a Silvia Garro, por sus aportes y valiosas contribuciones.

1 Licenciada en Relaciones de Trabajo de Universidad de Buenos Aires. Docente de la

Carrera Relaciones del Trabajo de la misma Facultad, Correo electrónico: ivanna_bley- nat@yahoo.com.ar

2 Licenciada en Relaciones de Trabajo y maestranda en Políticas Sociales por la Uni- versidad de Buenos Aires. Docente de la Carrera Relaciones del Trabajo de la misma Facultad, Correo electrónico: carlagiacomuzzi@gmail.com

5 Cabe aclarar que el equipo de investigación realizó un abordaje exploratorio del

movimiento de empresas recuperadas en el año 2003 a partir del cuál surgió el proyecto de exploración del universo. Ver: Palomino, Héctor y otros (2003), “El movimiento de trabajadores de empresas recuperadas”, Revista Sociedad. Revista de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, Nº 20/21, Ed. Manantial, Buenos Aires.

6 MNER- Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas (2001), MNFR-Movimiento

Nacional de Fábricas Recuperadas (2003), FECOOTRA-Federación de Cooperativas de Trabajo de la República Argentina (1988), FACTA-Federación Argentina de Co- operativas de Trabajadores Autogestionados (2006), ANTA-Asociación Nacional de Trabajadores Autogestionados, perteneciente a CTA-Central de Trabajadores Argentinos

(2005)

7 Wyczykier, G.: “De la dependencia a la autogestión laboral: sobre la reconstruc-

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ción de experiencias colectivas de trabajo en la Argentina contemporánea.” Tesis de Doctorado. Flacso. Buenos Aires (inédito), 2007.

8 En busca de un régimen propio se ha presentado recientemente el Proyecto Ca-

maño (PROYECTO DE LEY Iniciado: Diputados Expediente: 1438-D-2008 Publicado en:

Trámite Parlamentario nº 25 Fecha: 15/04/2008. REGIMEN DE COOPERATIVAS DE TRABAJO (REPRODUCCION DEL EXPEDIENTE 4684-D-06. Disponible en: http://www. diputados.gov.ar ). De acuerdo a una entrevista realizada en junio de 2008 al Dr Arau- jo, asesor letrado de Red Gráfica y miembro de FECOOTRA, se encuentra en proceso un preproyecto de régimen alternativa de parte de las entidades INAES y FECOOTRA.

9 Asociación Nacional de Trabajadores Autogestionados (ANTA-CTA): Informe anual, ANTA-CTA, 2007. Disponible en: http://www.cta.org.ar/base/article8529.html?var_recherche=anta

10 Gracia, A.; Cavaliere, S. (2007), Repertorios en fábrica: la experiencia de recu- peración fabril en Argentina, 2000-2006. Revista de Estudios Sociológicos XXV, nº73

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Anexo:

trabajo en la Argentina contemporánea.” Tesis de Doctorado. Flacso. Buenos Aires (inédito). Anexo: Fuente: BADUER 511

Fuente: BADUER

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