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La Segunda Guerra M u n d i a l ha ¿Fue t o d o ello en balde?

La libe- completos, antiguos sistemas socia-


sido, con justicia, llamada el acon- ración y la insurgencia de los pue- les fueron derrocados y reempla-
tecimiento más traumático de la blos del tercer m u n d o , la creación zados por otros totalmente dife-
historia europea. Precipitó al m u n - del estado de Israel, la fundación rentes, dos grandes imperios e m -
do a un holocausto de asesinato de las Naciones Unidas y muchos pezaron a morir y uno fue destrui-
nunca antes experimentado en el progresos médicos, sociales y tec- do, un pueblo entero fue señalado
largo y, a m e n u d o , sangriento his- nológicos fueron resultados direc- para la exterminación y la misma
torial de la humanidad tos de esta convulsión; si valieron civilización e n c o n t r ó nuevas d e f i -
Durante los 71 meses entre el p r i - su lúgubre precio, es otra historia. niciones. Y sin embargo este c o n -
mero de septiembre de 1939 (cuan- La guerra persiste c o m o la injuria flicto ha sido llamado "la guerra
do las fuerzas blindadas alemanas más costosa y desesperante que re- innecesaria" por un experto en la
cruzaron la frontera de Polonia) y gistra la historia de la humanidad. cuestión del calibre de Winston
el 6 y 9 de agosto de 1945 (cuando Este fue el más horroroso de t o - Churchill.
malignas nubes en forma de hongo dos los conflictos humanos. Duran- ¿Podía haberse evitado? ¿Cómo
se elevaron en dos ciudades en el te su curso desaparecieron estados p u d o la humanidad permitir que

Library of Congress
The B e t t m a n n A r c h i v e . Inc
Japón) m u r i e r o n más de 55 m i l l o - El Salón de los Espejos del Palacio de Ver-
salles, Francia, fue escenario, en 1919, de
nes de personas, la mayoría de ellas
la firma del Tratado de Paz de la Primera
civiles, en Asia, en África, en el Guerra M u n d i a l . Las condiciones de ese
Cercano Oriente y en Europa. Más tratado f u e r o n consideradas por los ale-
de 30 millones de hombres, muje- manes c o m o excesivas v humillantes.
res y niños estaban mutilados o he-
ridos, huérfanos o en la viudez, en
54 naciones de 4 continentes.
Otros 20 millones habían quedado
sin hogar y se encontraban disper-
sos por el m u n d o , sin poder regre-
Hitler,de obscuro cabo en la Primera Gue-
sar nunca a una existencia ordena- rra M u n d i a l , se c o n v i r t i ó en un genio loco
da y estable. Innumerables millo- ) poderoso, con increíbles sueños de
nes más vieron sus vidas i n t e r r u m - grandeza. Pero, ¿fue suya exclusivamente
pidas, torcidas hacia una ruta d i r i - la culpa de que se p r o d u j e r a la II Guerra
Mundial?
110 gida a lo desconocido.
La j u v e n t u d alemana se militarizó en su to-
talidad bajo lemas c o m o el de "Fuerza a
través de la alegría" (arriba). Las c o n v e n -
ciones del partido nazi pasaron de ser
concentraciones paramilitares en 1935
(derecha) a actos t o t a l m e n t e militaristas
en 1936 (abajo), c u a n d o el " r a l l y " de Nu¬
remberg constituyó un símbolo de la tuer-
za del Estado A l e m á n . El m u n d o c o n t e m -
pló con asombro estos despliegues de p o -
derío v fanatismo nacionalista.
-Id Div of F.P.G

en los hombres de buena voluntad


que p u d i e r o n entrar en c o m p r o -
misos con el mal, en el cinismo,
duplicidad, sospecha y odio. Estas
son cuestiones que pasan sin análi-
sis en los simples clisés económicos
o históricos.
Se ha dicho que los hombres que
conducían el m u n d o durante los
inquietos años entre la primera y
segunda guerra eran personas de
tan elevados principios morales
que, en definitiva, no tenían p r i n -
cipios en lo absoluto. Para ellos las
vidas humanas se convirtieron en
algo de menor valor que las ideas
abstractas. Se permitió que las
ideologías avasallaran a los ideales.
Esto podría ser un indicio, pero no
la respuesta a las cuestiones vitales;
falla en cuanto a señalar un h o m -
bre o una nación, o un c o n j u n t o de
circunstancias que pudieran lla-
marse a juicio c o m o causa del de-
sastre.
Y, sin embargo, los historiadores
pueden rastrear cada uno de los
sucediera, suponiendo siempre nes de palabras sobre este tema. pasos fatales en Europa y Asia. Pue-
que el hombre es capaz de c o n t r o - Los estadistas y los estudiosos han den señalar todas las desviaciones
lar su destino? ¿Se hizo t o d o lo po- f o r m u l a d o una y otra vez las pre- equivocadas que se t o m a r o n , mos-
sible para impedir este sacrificio guntas en un intento por encontrar trar en qué m o m e n t o la fuerza m o -
en definitiva inútil que, con la e identificar las semillas de la des- ral p u d o haber afectado la marcha
perspectiva del t i e m p o parece no t r u c c i ó n . Sin embargo las respues- de los acontecimientos; cuando las
haber t e n i d o otro objeto que su tas reales siguen siendo elusivas y victorias de la brutalidad y de la sin-
propia conclusión? ¿Por qué ocu- probablemente lo serán mientras razón pudieran haber sido impedi-
rrió? ¿Quién o qué factores fueron exista el hombre. Las causas de la das. Es también bastante claro el
responsables de este gran desastre? guerra parecen radicar en la habili- trasfondo e c o n ó m i c o . La persona-
¿Cómo podemos asegurarnos de dad del ser h u m a n o para matar a su lidad monstruosa de A d o l f o Hitler
que esa gente o tales circunstancias propia especie, en el egoísmo, co- y los acontecimientos que causó
no puedan amenazar de nuevo a la dicia y cobardía moral, en los erro- este genio retorcido y pervertido
humanidad? res y remordimientos de los políti- para controlar a una de las razas
Se han escrito cientos de millo- cos, en la ceguera de los patriotas, más dinámicas de Europa en un pe-
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Cualquier acto p ú b l i c o en el que participara Hitler, c o m o el de la colocación de la primera piedra de las fábricas V o l k s w a g e n , era
m o t i v o de un gran despliegue efectista y d e m a g ó g i c o .

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ríodo de crisis han sido analizados
y catalogados. El fracaso de los Es-
tados Unidos en cuanto a apoyar su
propia creación, la Liga de las Na-
ciones, que se suponía garantizaría
la paz mundial a través de un nue-
vo sistema de seguridad colectiva,
nunca ha sido un secreto. Tampo-
co puede nadie negar que ingleses
y franceses, al perseguir metas in-
dividuales y mostrar antiguas rivali-
dades hicieron tanto c o m o cual-
quier otra nación para destruir la
efectividad de la Liga. Pero ningu-
no de estos hechos nos relata la
historia completa; todos suman tan
sólo una fracción de la tragedia. La
guerra parece haber crecido error
tras error, cálculo equivocado tras
cálculo equivocado, accidente tras
accidente (aparte de la insatisfac-
Wide W o r l d P h o t o s (AP)
Photoworld Div. of F PG.

Los símbolos de la
svástica proliferaron
en Alemania a partir
del ascenso nazi al p o -
der en 1933. El resurgi-
m i e n t o del espíritu m i -
litarista fue en parte
resultante de la crisis
e c o n ó m i c a de la déca-
da anterior. En esos
tiempos los trenes
eran abordados por
multitudes de gente
hambrienta (derecha)
que iban al c a m p o pa-
ra tratar de conseguir
a l i m e n t o . Este malestar
e c o n ó m i c o fue apro-
vechado por los nazis
para . o b t e n e r eI p o -
der.

Frederick Lewis. Inc


Photoworld Div of F.P.G.
ción innata de la humanidad por sí
misma) hasta que se convirtió en el
hecho central de la existencia de
t o d o el m u n d o , con los criminales
compartiendo la culpa con los res-
ponsables de prevenir el crimen.
Incluso no es posible decir con
exactitud d ó n d e y cuándo se ini-
ció la guerra global. Los historiado-
res de t o d o el m u n d o dan sus o p i -
niones de acuerdo con sus propios
imperativos nacionalistas: cada
uno trata de hacer de su p r o p i o
p u e b l o la estrella del drama. En
Europa, la caída de Polonia en 1939
se considera, por lo general, c o m o
el inicio, d e b i d o a que fue el p r i n -
cipio de la participación militar de
Inglaterra y a su vez centró la aten-
ción de los Estados Unidos sobre el
113
Wide World Pilotos (API
conflicto cada vez más amplio. Pe- peos blancos parezca más impor-
ro, ¿qué podemos decir acerca de tante que una guerra en Asia. Aun
la invasión japonesa de China d u - cuando las batallas en el Pacífico,
rante la década de 1930? ¿Qué en la India y Birmania, o en la enor-
acerca de la lucha fratricida de la me extensión de la China c o n t i -
guerra civil española en 1936 y la nental convirtieron posteriormen-
conquista imperial de Etiopía por te los conflictos europeos en una
Benito Mussolini (que en definitiva guerra de escala secundaria (en
mostró a la Liga de las Naciones co- términos de espacio y números),
mo un fraude impotente)? ¿No se Europa sigue siendo el foco dramá-
podría decir que la guerra empezó tico del conflicto global cuyos ini-
con la traición a Checoslovaquia cios se contemplan en los aconte-
en M u n i c h , en el o t o ñ o de 1938, cimientos europeos.
cuando Francia e Inglaterra acepta-
Estos acontecimientos serán
ron la conquista no cruenta por
siempre motivo de controversia.
El rearme alemán, en abierto desafío al parte de Hitler de la única d e m o -
Tratado de Versalles, se intensificó a partir Las creencias pueden ser más per-
cracia efectiva en Europa central?
de 1934. durables que los propios aconteci-
Wide World Photos (API
¿O podría haber sido anteriormen-
mientos y con frecuencia persisten
te, durante la primer finta militar
en la mente de las personas honra-
arriesgada de Hitler, en los territo-
das y sinceras mucho t i e m p o des-
rios del R h i n , e n 1936?
pués de que se ha demostrado que
Si las guerras son sólo una exten- no hay evidencia para apoyarlas.
sión de la política de los estados Durante muchos años estuvo de
(tal c o m o lo dijo Clausewitz), que moda decir que la Segunda Guerra
germinan en el terreno d i p l o m á t i - M u n d i a l fue la creación de sólo un
co mucho antes de que empiecen h o m b r e , A d o l f o Hitler, un mesías
a disparar los cañones, entonces loco, cuya desaparición del esce-
quizá la fecha y el acontecimiento nario de la historia hacía innecesa-
a partir del cual la guerra se volvió •ria la búsqueda de otros culpables.
inevitable (dadas las personalida- Es cierto sin duda que sólo los de-
des de los contendientes políticos) monios internos de Hitler podían
fue el 30 de enero de 1933: el día haber c o n d u c i d o al p u e b l o alemán
Un símbolo de los t i e m p o s : en los cascos en que A d o l f o Hitler se convirtió a un asalto tan largo, despiadado y
militares se cambia el águila bicéfala por la en canciller del Reich Alemán. violento en contra de la civiliza-
svástica nazi. Europa y los asuntos europeos ción. Pero, ¿qué cabe decir de la
Photoworld Division of F.P.G. civilización que estaba siendo asal-
han d o m i n a d o la historia de la Se-
gunda Guerra M u n d i a l . Esto ha si- tada? Las democracias occidentales
do en parte d e b i d o a que Inglate- tuvieron muchas oportunidades de
rra y su mística tradición d o m i n a - frenar la carrera de Hitler, incluso
ron el pensamiento de los líderes después de que se había entroniza-
norteamericanos en esta guerra, do c o m o gobernante de Alemania.
dándole a este país —y a las luchas Fracasaron una y otra vez en cuan-
to a cumplir con sus responsabili-
europeas— una parte bastante ma-
dades y deben compartir la culpa.
yor de la atención de la que quizá
merecía. Hay también un residuo Desde los primeros días de su ca-
de mentalidad racista colonial en la rrera política Hitler no mantuvo en
mayoría de los escritos e u r o p e o - secreto sus ambiciones respecto al
occidentales sobre este tema que papel a desempeñar por el pueblo
hace que una lucha entre euro- alemán: quería una vasta e impe-
Photoworld División of F.P G.'

A partir del ascenso de Hitler, y el subse-


cuente rearme a l e m á , en toda Europa se
sintió el peligro de otra gran guerra. No
sólo era mayor el p o d e r í o del e j é r c i t o
(arriba) sino que se prestó una atención
creciente a la tuerza aérea. La aviación era
una nueva arma que no sólo r e v o l u c i o n a -
ba muchos aspectos estratégicos y tácticos
en lo militar, sino que aterrorizaba a la p o -
blación civil y provocaba muchas muertes
de personas t o t a l m e n t e ajenas a los c o n -
flictos.
rial expansión hacia el O r i e n t e , la la imprudente ocupación francesa ción hizo más que formular unas
esclavización de "razas inferiores" del Ruhr; ésta destruyó virtual- cuantas débiles protestas que Hit-
y el d o m i n i o del continente euro- mente a la estable clase media ale- ler p u d o ignorar.
peo. Cada uno de sus puntos de mana y llenó las calles de unas ma- Para la fría y megalomaniaca
vista fue manifestado con claridad sas en constante i n q u i e t u d . 39 me- mente de Hitler, con su respeto
en un libro que publicó cuando ses después de apoderarse del por la tradicional astucia política
era todavía un político en ascenso; control de Alemania, Hitler desafió británica, el mensaje parecía claro.
sin poder para poner en práctica en forma abierta a Francia e Ingla- Londres, por lo menos en aparien-
sus visiones. Tan p r o n t o c o m o p u - terra al hacer que avanzaran unas cia, aprobaba esa primera finta mi-
do repudió todos los acuerdos que pocas tropas mal entrenadas en el litar que todos los generales habían
limitaban el armamento alemán y territorio del Rhin que había sido tratado de impedir por miedo a las
empezó a erigir un fuerte sustrato colocado bajo control aliado en represalias. Los generales alemanes
industrial para sus proyectadas 1918 y que le era necesario para la estaban tan interesados c o m o Hit-
conquistas —financiado en gran citada expansión industrial. Incluso ler en la expansión y rearme del
medida por capital de Europa occi- el d i m i n u t o ejército inglés de t i e m - país, pero su nueva Wehrmacht no
dental y créditos de los Estados pos de paz podía haberlo expulsa- estaba lista para pelear con nadie y
Unidos. Ascendió al poder en una do de ese territorio y hacer vacilar sabían (al igual que lo sabían todos
Alemania que probablemente lo su gobierno. Los franceses también los militares europeos en 1935-
hubiera ignorado si no hubiese si- eran relativamente poderosos en 1936) que Alemania podía ser ba-
do llevada a la quiebra en 1923 por ese m o m e n t o . Pero ninguna na- rrida con tanta rapidez c o m o los
Frederic Lewis Inc. The Bettmann Archive. Inc

La guerra
provocada
por la inva-
sión j a p o n e -
sa de China
fue un claro
indicio reve-
lador de que
el gran con¬
flicto en
ciernes t e n -
dría un ca-
rácter m u n -
dial (izquier-
da y dere-
cha).

El c u a d r o de Picasso, Guernica, se ha c o n v e r t i d o en símbolo de rechazo de la brutalidad militarista. El d o l o r de los h o m b r e s y


los animales es un grito que paradójicamente resuena al contemplar esta tela.

Museum of Modern Art New York


CRONOLOGÍA
1919 (Junio) El Tratado de Versalles termina la Primera Guerra Mundial. Los aliados victoriosos obligan a
una Alemania humillada a pagar elevadas reparaciones, a ceder toda sus colonias y muchas de
sus provincias europeas, a permitir la ocupación aliada y la desmilitarización del territorio del
Rhin y a limitar su ejército y armamentos.
1920 Adolfo Hitler asume la dirección del pequeño partido de los Trabajadores Alemanes Nacional
Socialistas (Nazi).
1922 (Octubre) Mussolini se apodera del mando en Italia, después de que un ejército de fascistas marcha sobre
Roma. Se convierte en Duce (jefe) de una dictadura.
1923 (Enero) Francia ocupa el Ruhr, región del territorio del Rhin. Por lo tanto Alemania pierde una rica zo-
na industrial y carbonífera.
1925 (Diciembre) Se firma el Tratado de Locarno. El peso de las reparaciones alemanas se aligera. Las fronteras
occidentales de Alemania, tal como fueron establecidas en el Tratado de Versalles. se confir-
man: no se logra tal acuerdo en relación con la frontera oriental.
1929 (Octubre) Se inicia una depresión económica mundial, cuando se desploma la bolsa de valores en los Es-
tados Unidos. Los partidos políticos de extremistas ganan fuerza en muchos países.
1931 (Septiembre) Japón invade a China. La Liga de las Naciones fracasa en cuanto a detener la II Guerra Chi-
no-Japonesa.
1933 (Enero) Hitler es nombrado Canciller de Alemania. Al cabo de unos meses se convierte en el Fuhrer y
Alemania en un estado totalitario.
1934 (Julio) Alemania incita una revuelta sin éxito en Austria. Su Canciller Dollfuss. es asesinado por na-
zis de su país.
1935 Alemania se prepara para una guerra de conquistas, al formar un ejército de conscripción y re-
militarizarse, violando el Tratado de Versalles.
1935 (Octubre) Italia invade Etiopía.
1936 Austria restablece la conscripción militar, violando el Tratato de Saint-Germain (1919).
1936 (Marzo) Alemania vuelve a ocupar los territorios del Rhin desmilitarizados y desafía los Tratados de
Versalles y Locarno.
1936 (Mayo) La conquista de Etiopía por Italia se completa.
1936 (Julio) Se inicia la guerra civil española. La guerra se convierte en una prueba de fuerza internacio-
nal. Llegan voluntarios demócratas para ayudar a los republicanos: Alemania e Italia envían
hombres y armamento para ayudar a los rebeldes nacionalistas de Franco, con los que compar-
ten una filosofía fascista.
1937 Roma y Berlín se alian informalmente y se establece un "eje". Una minoría dominada por los
nazis en Austria exige el Anschluss (anexión a Alemania).
1937 (Julio) Japón se apodera de Pekín.
Tropas alemanas ocupan Austria. El país es incorporado al Reich alemán. Los residentes de
habla alemana en la zona de los sudetes en la región fronteriza de Checoslovaquia, bajo la in-
1938 (Marzo) fluencia de la propaganda nazi, exige la autonomía.
Se firma el Tratado de Munich. El primer ministro británico Chamberlain y el primer ministro
francés Daladier suscriben una política de apaciguamiento y acceden a las demandas de Hitler
1938 (Septiembre)
y Mussolini. Se concede a Alemania un tercio del territorio de Checoslovaquia.
Tropas alemanas penetran a territorios Sudetes. Eduardo Benes, presidente de la Checoslova-
quia democrática, renuncia.
1938 (Octubre)
Alemania ocupa el resto de Checoslovaquia. Los republicanos en España se rinden a los nacio-
1939 (Marzo) nalistas, y el Generalísimo Franco (simpatizante de Hitler y Mussolini) asume el poder total.
1939 (Abril) Italia se apodera de Albania.
Alemania e Italia firman "un pacto de acero". Gran Bretaña y Francia aceleran su rearme y
1939 (Mayo) buscan alianzas con Polonia. Grecia y Rumania.
Alemania y la Unión Soviética firman un pacto de no agresión de 10 años. Hitler y Stalin par-
1939 (Agosto) ten en secreto a Polonia en "dos esferas de influencia".
Alemania invade Polonia el primer día del mes. sin una declaración de guerra. La ciudad libre
1939 (Septiembre) de Danzig también es anexada al estado alemán. Dos días después Gran Bretaña y Francia de-
claran la guerra a Alemania. Se inicia la II Guerra Mundial (1939-1945).
franceses tuvieran para marchar.
Hitler sólo podía suponer que los
aliados occidentales simpatizaban
con la política que había anuncia-
do con frecuencia —y en alta voz—
y lo veían c o m o él se veía a sí mis-
m o : c o m o el salvador de la anar-
quía y las carencias de su p u e b l o
como el paradigma de la disciplina
v el orden de Europa central, y co-
mo el campeón de la cultura e u r o -
pea en contra de las ambiciones de
los comunistas soviéticos. Respecto
a estos supuestos no estaba total-
mente equivocado.
Para muchos líderes conservado-
res de las sociedades francesa e in-
glesa, después del baño de sangre
de la primera guerra m u n d i a l , el
sentido del orden de la nueva Ale-
mania ofrecía un aspecto tranquili-
zador. El nacionalismo a ultranza
de Hitler, a pesar de todos sus ex-
cesos, parecía ser para ellos una
forma de controlar la influencia de
la ideología comunista entre sus
propios pueblos. La disciplina y el
" n u e v o o r d e n " de Hitler sin duda los aviones Junker alemanes desempeñaron un papel importantísimo en la guerra civil
eran algo teatrales y con frecuencia española, al p r o p o r c i o n a r t o d o tipo de ayuda a las tropas de Franco. Con la aviación la
rudamente primitivos, pero sus guerra alcanzo una nueva d i m e n s i ó n de crueldad.
masas regimentadas les eran gratas
si se comparaban con el trasfondo Reich Alemán, iniciaba la persecu- actores en la tragi-comedia de ac-
de sus propias sociedades, con sus ción abierta de los judíos alemanes cidentes y errores que luego se
huelgas y obreros descontentos. y planeaba sus siguientes m o v i - convirtió en una verdadera trage-
Debido a una diversidad de razo¬ mientos. dia de enormes proporciones. José
nes sociales, económicas y religio- Cuando ellos —y él mismo— se Stalin, dirigente de la U n i ó n Sovié-
sas las clases dirigentes de Francia e dieron cuenta de que se habían tica, contribuyó también a desen-
Inglaterra prosiguieron alentando equivocado unos respecto de otros cadenar la máquina de guerra de
en forma implícita al d e m o n i a c o (y ambas partes se apercibieron en Alemania al firmar un acuerdo se-
Fuhrer dándole pie para que cre- marzo de 1939), la guerra estaba creto para dividir Polonia. Las mis-
yera que contaba con la aproba- tan sólo a 5 meses de distancia y mas futuras víctimas iban a c o n t r i -
ción r u a n d o rearmaba a Alemania, nada que no fuera la muerte del buir a su destrucción al caer en re-
introducía la conscripción militar, mismo Hitler podía haberla impe- celos e intransigencias que no ce-
anexaba la república austríaca al dido. Tampoco fueron los únicos saron hasta que la sombra ominosa
Frederic LEWIS, INC.

Japón d e s e m p e ñ o en Asia y en el O c é a n o
Pacífico un papel similar al de Alemania
en Europa. . . Pronto las potencias milita-
ristas de u n o v o t r o c o n t i n e n t e serian alia-
das.

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del desastre lo cubrió todo. torios alemanes y austro-húngaros y
El ascenso de Hitler —su misma otros estados (como Letonia, Litua¬
aparición en el escenario de la his- nia y Estonia) del extinto Imperio
toria— se debió en gran medida a Ruso. Ninguna de estas nuevas na-
la condición desesperada en que ciones era realmente lo que sus
Alemania se e n c o n t r ó después de pueblos habrían deseado ser, pero
su anterior aventura imperialista: la todas constituían una humillación
Primera Guerra M u n d i a l en la que para los alemanes.
también fue derrotada. Otras cau- Los historiadores occidentales
sas tenían su raíz en las medidas han escrito muy poco acerca del
punitivas del Tratado de Versalles verdadero espíritu de Versalles. Pa-
con las que los aliados victoriosos ra los franceses, el Tratado p r o m e -
trataron de asegurarse de que Ale- tía venganza por sus tierras asola-
mania, " e l muchacho malo de Eu- das y sus millones de muertos de
r o p a " , no volvería a ser capaz de guerra. Y no terminaba aún de re-
provocar la guerra. sonar el retumbar del cañón cuan-
Se han escrito volúmenes acerca do las antiguas rivalidades entre
de la política y las pasiones de Ver- Francia e Inglaterra se manifesta-
salles, d o n d e Alemania fue forzada ron por encima de la superficie de
a reconocer su culpa por iniciar el un acuerdo recién. Gran Bretaña
primer conflicto mundial global. temía que su aliada Francia pudiera
En la mesa del tratado los vencedo- otra vez dominar el continente
res volvieron a delinear el mapa de (como había o c u r r i d o durante si-
Europa sin tomar mucho en cuenta glos antes del surgimiento del po-
la historia o tradiciones de otros derío militar prusiano), de manera
países y sembrando con ello las se- que los estadistas ingleses hicieron necían tampoco, sino que habían
millas de la futura discordia. El Tra- t o d o lo posible por debilitar a los sido ocupados durante cus previas
tado resucitó y creó nuevos esta- aliados naturales de Francia, los es- agresiones). A Alemania se le hizo
dos nacionales (tales c o m o Polo- tados de reciente creación. pagar el precio de las frustraciones
nia, Checoslovaquia y Yugoslavia) Para su propio provecho los alia- de t o d o el m u n d o . Le fue impuesta
de lo que eran anteriormente terri- dos victoriosos despojaron a Ale- una pesada carga de reparaciones,
mania de sus colonias y algunos de ostensiblemente para asegurarse
The B e t t m a n n A r c h i v e I n c .
sus territorios en el este y oeste (la de que no se creería capaz de
mayoría de los cuales no le perte- construir un nuevo sustrato indus-
trial para la guerra, pero, en reali-
Hugo Jaeger Time-Life Picture Agency

La fanatización de la niñez y la j u v e n t u d
(arriba) era parte esencial de los provectos
de los nazis. Posteriormente las ideologías
gemelas del nazismo alemán y el fascismo
italiano se unirían en el " P a r t o de H i e r r o "
Hitler y Mussolini lo festejaron con un
destile en Roma (derecha).

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Mussolíni, dictador italiano, invadió Etiopía, en una guerra de t i -
po imperialista que d e m o s t r ó la inutilidad f u n d a m e n t a l de la Liga
de las Naciones, organismo antecesor de las actuales Naciones
Unidas. Pese a una gran resistencia etíope se c o n s u m ó la ocupa-
ción del país.

dad, destinada a paralizarla c o m o rinos. Se le p r o h i b i ó tener tanques, una jungla de estados soberanos
competidor del comercio francés y artillería o fuerza aérea y se toma- armados que sospechaban unos de
británico. Su industria pesada fue ron otras medidas para asegurarse otros. La Liga pretendía rescatar a
desmantelada en gran medida. El de que no pudiera crear una reser- todas sus naciones miembros de la
territorio del Rhin fue ocupado va militar entrenada. Los alemanes atadura inmemorial al temor y a la
(junto con la cuenca industrial del se las ingeniaron para esquivar al- fatídica política del e q u i l i b r i o del
Sarre). Su ejército terrestre se re- gunas de estas restricciones milita- poder. El Senado de los Estados
d u j o a 100,000 hombres y su marina res casi tan p r o n t o c o m o se las im- Unidos no quiso saber nada de esta
a 15,000; sin contar en ésta con bar- pusieron —y m u c h o antes de que idea radical y se rehusó a ratificar la
cos pesados de superficie o subma- Hitler llegara al poder—, pero si- brillante visión de W i l s o n ; Estados
guieron siendo poco importantes Unidos no f u e r o n parte de la Liga.
en lo militar durante los 15 años si- Pero, para los europeos de la dé-
guientes al Tratado de Versalles. cada de 1920, la vida parecía plena
Europa sentía aflojarse la tensión de promesas y de grandes esperan-
—o parecía sentirlo— a pesar de zas. Estaban determinados a no
los agudos conflictos en el este. volver a luchar. Pronto descubrie-
(Los rusos estaban en plena guerra r o n , sin embargo, que no podían
civil. Los polacos invadieron Rusia vivir con una Alemania e m p o b r e c i -
para fijar sus fronteras orientales. da y desesperada que se debatía
Luego el nuevo Ejército Rojo de la bajo los efectos terribles de la ven-
Unión Soviética invadió Polonia y ganza que le había sido impuesta.
fue contenido en Varsovia. Los po- En 1923 Francia perdió la pacien-
lacos arrebataron Vilna a los litua- cia cuando Alemania falló en cuan-
nos y los checoslovacos le quitaron to a pagar las reparaciones puniti-
el distrito m i n e r o de Tetchen a los vas; los franceses ocuparon el Ruhr
polacos). Pero las grandes p o t e n - industrial, destrozando la econo-
cias se sentaban tranquilas bajo las mía alemana y causando una infla-
bóvedas de mármol de la Liga de ción fantástica que puso en la ban-
las Naciones, vástago intelectual carrota a millones de alemanes de
del presidente norteamericano clase media. Los préstamos norte-
W o o d r o w Wilson, quien había lo- americanos salvaron a los indus-
grado convencer a los políticos eu- triales alemanes, pero la pobreza,
ropeos escépticos de que un siste- el hambre —y un sentimiento de
ma de seguridad colectiva (en el enojo sin esperanza— se apodera-
cual un ataque a un m i e m b r o de la r o n d e l país y crearon un terreno
Liga, sería considerado como un fértil en el cual las frustraciones se
ataque a todos), serviría mejor que convirtieron en situaciones radica-
su tradicional red de alianzas. Este les. Fue en este clima tenso y de
fue el primer intento serio de im- nerviosismo en el que el ex-cabo
poner orden legal al sistema pe- austríaco inició su ascenso al po¬
renne de anarquía internacional; der.
119
Las grandes concentraciones de los nazis tenían la d o b l e finalidad de aumentar el fanatismo del p u e b l o alemán y crear en el extran-
jero una imagen fie tuerza, que era realzada constantemente por la propaganda a cargo del Dr. Goebbels, quien ha pasado a la his-
toria ( orno redactor p r o t o t i p o de discursos demagógicos para las masas.

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H u b o algunos intento? He re-
conciliación, especialmente desde
el m o m e n t o en que una Alemania
empobrecida tenía un efecto em¬
pobrecedor a su vez, sobre sus ve-
cinos europeos. El Tratado de Lo¬
carno en 1925 aligeró la carga de
las reparaciones y un año después
los alemanes o b t u v i e r o n su ingreso
en la Liga de las Naciones. Pero to-
davía seguían sujetos a la p r o h i b i -
ción de Versalles en lo que respec-
ta a rearme, cosa que, para muchos
alemanes de espíritu militarista era
una afrenta intolerable. Las semi-
llas del temor y la sospecha por
ambas partes d i e r o n lugar a la vio-
lencia v a las bandas de los camisas
pardas, nazis de A d o l f o Hitler, que
aparecieron en las calles alemanas.
Pelearon con socialistas, comunis-
tas, demócratas y judíos, a quienes
culpaban por la derrota alemana
en la guerra y por las humillaciones
en t i e m p o de paz; engañaron a la
frustrada y arruinada clase media
con sus emblemas nacionalistas.
No hay duda de que incluso en esa

120
etapa los nazis seguían siendo un
grupo marginal y lunático en la po-
lítica alemana, sin ningún efecto
sobre el m u n d o , si no hubiese sido
por un golpe fatal de mala fortuna
mundial. En o t o ñ o de 1929 o c u r r i ó La guerra civil es-
un colapso e c o n ó m i c o en los Esta- pañola fue un
dos Unidos, y Alemania, apoyada preludio san-
griento de la II
por los créditos norteamericanos, Guerra M u n d i a l .
se h u n d i ó en una espiral de defla- Escenas c o m o la
ción y de desempleo que arrojó a de Guernica (pá-
su pueblo en brazos de dos ideolo- gina anterior,
abajo) o M a d r i d
gías j u n t o a la desesperación: co- (abajo) marcaron
munismo y nacional socialismo de el inicio de la dé-
corte fascista, cuyas batallas se hi- cada probable-
cieron frecuentes en las calles. mente más catas-
trófica de la h u -
Los nazis ganaron la batalla y e n - manidad. Idealis-
contraron que había considerable tas de muchos
países c o m b a t i e -
simpatía secreta en el oeste por los
ron en España en
auto proclamados defensores del favor de los r e p u -
" p e l i g r o r o j o " . Incluso cuando Hit¬ blicanos (izquier-
ler anunció, en 1935, que se pro- da) durante la de-
fensa de M a d r i d
ponía triplicar el tamaño del ejérci-
en 1936.
to alemán, crear una fuerza aérea v
reintroducir la conscripción mili-
tar, e n c o n t r ó apoyo en la prensa mania el territorio de los sudetes,
británica. una área fronteriza montañosa de
Checoslovaquia. El territorio de los
El proceso c o n t i n u ó de manera
sudetes había servido hasta e n t o n -
trágica. En marzo de 1938 las tropas
ces a los checos como su único es-
alemanas marcharon hacia Viena y
cudo en contra del d o m i n i o ale-
Austria se convirtió en una p r o v i n -
mán del resto de su país.
cia del Reich, añadiéndole su po-
blación v su ejército. Irónicamente, Después de ello, Hitler pensó (si
incluso en esta etapa, la Wehr¬ es que se puede intentar explorar
macht alemana estaba tan poco la mente de ese oportunista d e m o -
preparada que la mayor parte del níaco) que no tenía por qué temer
armamento blindado se estropeó nuevas interferencias del oeste en
entre la frontera austríaca y la capi- sus crecientes planes de expansión
tal. Los nazis vieneses tuvieron que en oriente. Gran Bretaña y Francia
despachar una flotilla de camiones habían, en apariencia, alentado a
de basura para poder traer a sus
Photoworld Division of F.P.G.
" l i b e r a d o r e s " a la ciudad. Según
las personas que estaban con Hitler
en ese m o m e n t o , éste se mostraba
sumamente inquieto va que espe-
raba una violenta reacción del oes-
te. La ocupación de Austria fue,
evidentemente, desastrosa para el
campo democrático. Dio a los ale-
manes acceso directo a Italia, Yu-
goslavia y Hungría y prácticamente
rodeó a su obvia próxima víctima:
el puesto avanzado democrático
que suponía Checoslovaquia; pero
no hubo protestas ni de Londres ni
de París. Benito Mussolini envió las
bendiciones fascistas y Hitler, c o n -
fortado por la adulación de su pue-
blo entusiasmado, sólo p u d o con-
cluir que sus actos habían o b t e n i d o
la aprobación de los países de occi-
dente. Seis meses después esta
aprobación se convirtió en colabo-
ración política, cuando Gran Breta- Soldados fascistas de Mussolini parten de Nápoles para unirse a los falangistas de Fran-
co en la guerra civil española . Ahí se echaron muchas de las simientes del conflicto m u n d i a l en ciernes
ña y Francia acordaron ceder a Ale-
El A c u e r d o de M u n i c h fue una victoria para Hitler y Mussolini. Inglaterra y Francia claudicaron ante sus exigencias; pero fue una
paz sin f u n d a m e n t o y de corta duración
The B e t t m a n A r c h i v e
mientos cada m o m e n t o de indeci-
sión de los aliados, cuando éstos se
hacían ilusiones infundadas. Ingla-
terra y Francia habían mostrado ya
su disposición a condonar la agre-
sión armada cuando concedieron
el derecho a la Italia fascista a apo-
derarse en 1935 de un m i e m b r o en
la Liga de las Naciones, del estado
tribal africano de Etiopía, minando
así fundamentos básicos de la Li-
ga. Con una lógica sin concesiones,
en el supuesto de que había valo-
rado correctamente los motivos y
la naturaleza de sus adversarios de-
mocráticos, Hitler hizo su finta f i -
nal: la conquista incruenta y la d i -
solución de la República Checoslo-
vaca.
M u n i c h es el nombre de una ciu-
dad alemana que ha pasado a for-
mar parte en t o d o lenguaje como
símbolo de compromiso vergonzo-
so y traición cobarde. Ese lugar fue
el tablado de una escena extraordi-
naria en agosto y septiembre de
Mussolini adoptaba con frecuencia postura s teatrales (página anterior \ arriba) que 1938, cuando el Primer Ministro de
muchos han tachado de ridiculas. Junto con Hitler (abajo) fue, pese a lo anterior, un
Gran Bretaña (el líder político del
personaje trágico para la h u m a n i d a d .

Alemania elevarse de la obscuridad


política y la debilidad militar de
1933 a una posición de d o m i n i o ,
como primera potencia, en 1939;
parecían ayudar a Alemania en su
avance en las fronteras orientales
en preparación del p r ó x i m o gran
movimiento que Hitler había
anunciado desde el principio de su
carrera política. Al dictador alemán
debe haberle parecido que esas
dos naciones perseguían una polí-
tica sólida y consistente que en el
ú l t i m o t e r m i n o libraría al m u n d o
de la amenaza del comunismo. Pa-
recían utilizar a Alemania para este
propósito, y Hitler se mostraba sa-
tisfecho por el m o m e n t o .
Incluso en retrospectiva, con la
historia c o m o referencia, es difícil
creer que el Primer Ministro britá-
nico Neville Chamberlain y los pri-
meros ministros de Francia Dala-
dier y B l u m , p u d i e r a n ignorar por
c o m p l e t o el tipo de hombre con el Los italianos copiaron el estilo de marcha del "paso de g a n s o " alemán (abajo), pero en
que trataban. Pero el grado mons- las autenticas situaciones bélicas no f u e r o n m u c h o mas allá de los desfiles.
truoso de la locura de Hitler no se
había revelado todavía y las c o n d i - lla ilusión sin bases prácticas en la
ciones humanas y políticas en este realidad; y hombres normales y
particular m o m e n t o de la historia decentes, en su calidad de estadis-
eran muy complejas. Los recuerdos tas, al confrontar a un monstruo
de una terrible guerra global se genuino, no tenían ningún motivo
mantenían suficientemente frescos para suponer que un hombre tal
para minar el valor moral y ensom- pudiera existir.
brecer las percepciones; el sistema Pero Hitler sabía con quién esta-
colectivo de seguridad internacio- ba tratando —o pensaba hacerlo.
nal existía solamente como una be- Explotó con rapidez y sin mira-
La anexión de Austria a Alemania se vio precedida de manifestaciones violentas de los
nazis austríacos en contra del Canciller Dollfuss. Los car teles de propaganda (abajo) ayu-
daron a crear el clima político necesario para la anexión. El gran paso en la carrera ex-
pansionista de Hitler o c u r r i ó c u a n d o el primer ministro británico Neville C h a m b e r l a i n
(derecha), (tercero de izquierda a derecha) aceptó que Hitler penetrara en Checoslova-
quia y se quedara con buena parte de ella.

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imperio británico) actuó c o m o ins-
t r u m e n t o del dictador alemán en
el desmembramiento de un estado
democrático. Paso a paso, bajo la
amenaza de la guerra, Hitler llevó a
Neville Chamberlain (quien a su
vez arrastró a sus receptivos c ó m -
plices franceses) a presionar a los
checos para que se plegaran a las
demandas alemanas. La cesión del
territorio de los sudetes, con su
elevada población germana, fue el
resultado de la r e u n i ó n . Hitler
anunció que " n o tenía mayores re-
clamaciones territoriales que hacer
en Europa" y el timorato Chamber-
lain retornó a Londres para p r o m e -
ter a su pueblo "paz en nuestro
tiempo".
Durante la primavera siguiente,
el 14 de marzo de 1939, la minoría
eslovaca de Checoslovaquia se de-
claró independiente del g o b i e r n o
de los checos a instigación de Hit-
ler. Al día siguiente un ejército
alemán entró en la capital, Praga,
para apoderarse de las provincias
de Moravia y Bohemia. El 16 Hitler
declaró: "Checoslovaquia ha deja-

do de existir". Por fin se había re-


velado al horrorizado p u e b l o in-
glés y a sus aliados franceses c o m o
el oportunista, cruel, cínico y poco
digno de fiar que siempre había si-
d o ; pese a que nunca trató de
ocultar su verdadera naturaleza a
cualquiera que tuviera ojos para
verla.
15 días después, el 31 de marzo,
Inglaterra dio su respuesta: el sor-
p r e n d i d o y molesto Chamberlain,
con la voz t e m b l a n d o de ira, anun-
ció una garantía anglo-francesa a
Polonia que sería el blanco p r ó x i -
mo de las atenciones de Hitler. Este
recibió la noticia el 1o. de abril,
cuando la prensa mundial anunció
que el gabinete británico había des-
cartado la política de apaciguami -
ento v que, " c o n el fin de asegurar
la paz en Europa", había c o m p r o -
m e t i d o a Gran Bretaña a defender
Polonia contra la agresión alemana.
Con este anuncio dramático, pe-
ro tardío, el p u e b l o británico dio a
Hitler y Chamberlain se saludan en M u n i c h . La actitud sonriente del británico no c o n -
cuerda c o n los resultados do la r e u n i ó n que fueron t o t a l m e n t e favorables a Alemania. entender que el crepúsculo de 10
años de autodecepción había lle-
124
ser escarbada a fondo a fin de ha-
llar un paralelo a esta súbita y com-
pleja inversión de una política de 5
ó 6 años de duración, de contem-
plación y apaciguamiento aplaca-
dor y su transformación, de la no-
che a la mañana, en una disposi-
ción a aceptar una inminente y ob-
via guerra en mucho peores condi-
ciones y en mucha mayor escala...
Sin embargo, incluso entonces,
esas valientes palabras y declara-
ciones tenían más sonido que subs-
tancia, debido a que era muy poco
lo que Inglaterra podía haber he-
cho para ayudar a los polacos di-
rectamente si hubieran sido ataca-
dos. Al hacer creer a Polonia que
sería defendida, los aliados occi-
dentales estaban alentando la cos-
tosa ilusión de una fuerza inexis-
tente.
Hitler, han dicho testigos presen-
ciales, estaba altamente asombra-
do por esta súbita inversión de sus
suposiciones y expectativas en rela-
ción con las naciones democráti-
cas. Incluso, en vista de la anterior
conducta anglo-francesa, parecía
tener buenas razones para sentirse
insultado y traicionado. La inver-
sión de la política de Chamberlain
semejaba ser un desafío directo a la
supremacía de Hitler en Europa.
Un desafío que ningún dictador
puede permitirse ignorar.

gado a su fin. La política anglo-


francesa de apaciguamiento había
terminado.
Este trascendental cambio en la
política debió haberse realizado
antes como lo señaló Winston
Churchil Tenía sentido el luchar
por Checoslovaquia, escribió el lí-
der británico después de la guerra,
cuando el ejército alemán con difi-
cultad podía destinar medía doce-
na de divisiones entrenadas en el
frente occidental, cuando los fran-
ceses, con 60 ó 70 divisiones, casi
con toda seguridad podían haber-
los arrollado a través del Rhin. . .
Pero esto ha sido juzgado como
poco razonable, como rudo, por
debajo del nivel del pensamiento
intelectual moderno y de la moral.
Sin embargo, luego las dos demo-
cracias occidentales se declararon
dispuestas a poner en juego su vida
por la integridad territorial de Po-
lonia. La historia, de la que se ha
dicho que es principalmente un re- Al regresar a Inglaterra, después del A c u e r d o de M u n i c h , C h a m b e r l a i n mostró al p u e -
gistro de los crímenes, locuras y blo el texto del acuerdo, p r o c l a m a n d o que había logrado la paz. En realidad fue una
miserias de la humanidad, puede r e n d i c i ó n a las condiciones impuestas por Hitler.
125
Durante los cinco meses que si- esa misma tarde, denunció el Pacto
guieron al fin del apaciguamiento Naval anglo-germano y el Pacto
hubo también conversaciones y germano-polaco de No Agresión.
negociaciones, ya que Hitler trata- El 22 de mayo Alemania e Italia se
ba de apartar a los ingleses de los convirtieron en nuevos aliados mi-
franceses y alejar a ambas demo- litares al firmar el "Pacto de Ace-
cracias occidentales de su nuevo ro". El 23 de agosto, cuando el
aliado polaco. Pero estas conversa- ejército alemán había recibido ya
ciones eran ya tácticas de guerra, órdenes de invadir Polonia, Hitler y
no negociaciones para la paz y to- Stalin firmaron el Tratado germa-
do el mundo lo sabía. no-soviético de No Agresión que
El 28 de abril de 1939 Hitler re- contenía cláusulas secretas que di-
chazó una oferta del presidente vidirían esa infeliz nación.
Roosevelt para negociar un acuer- Quedaba una semana de paz. El
do con Polonia. Posteriormente, siguiente paso era la guerra.
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La invasión de Checoslovaquia fue el paso previo a la II Guerra M u n -
dial. Con la desaparición del único r é g i m e n d e m o c r á t i c o de Europa
central, las potencias occidentales parecieron reaccionar, pero va
era tarde. A los pocos meses Hitler invade Polonia v desata una gue-
rra de proporciones nunca vistas en la historia. La ocupación no
cruenta de Praga y el resto del país en abril de 1939 fue un m o m e n t o
alegre para algunos partidarios de los nazis, pero día de luto para to¬
dos los patriotas checos. El mundo enfrentaba de ahora en adelante
el dilema de ceder ante Hitler o luchar contra é l . . .Una disyuntiva fu-
nesta,en todo caso provocada por una larga cadena de errores.