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Antología ADMINISTRACIÓN FEDERAL DE SERVICIOS EDUCATIVOS EN EL D.F DIRECCIÓN GENERAL DE OPERACIÓN DE SERVICIOS

Antología

PRESENTACIÓN

Por tercer año consecutivo se lleva a cabo el Concurso de Expresión Literaria en los CEDEX, y los resultados no podrían ser mejores: la participación, la calidad de los textos de los alumnos y el interés de los profesores ha aumentado y, sobre todo, lo más importante, es que se observa clara- mente que el gusto de los alumnos por desarrollar su capacidad de escribir, de expresarse, en sí, de enfrentar este mundo, de entenderlo y describirlo, felizmente, ha crecido también. Nosotros, como institución encargada de ayudar a la población a lograr sus metas y sus sueños, debemos procurar abrir este tipo de espacios en los que la creatividad y el aprendizaje encuentran un terre- no más fértil, puesto que esta es una forma muy adecuada de ofrecer a nuestros alumnos “las com- petencias esenciales para la vida y para el trabajo en la sociedad actual, con especial cuidado en el fortalecimiento de la educación ciudadana, las actitudes, los valores y la diversidad cultural”1.

La escritura es un acto que consta de dos partes. La primera requiere de un cierto grado de ensi- mismamiento, de soledad se pudiera decir; estar solo y concentrado en lo que uno está haciendo,

, más. “En el acto de la escritura —citando a George Steiner— hay una furiosa intimidad que clama por el silencio que brinda la soledad. Sin embargo, éste representa un gran problema de nuestro tiempo: hoy, hay muchas distracciones, más que nunca, sobre todo de imágenes y de sonidos que no terminan. Esta situación se deriva sobretodo directamente de la sobreproducción de bienes y de servicios y de la sobrepoblación, de vivir tan cerca unos de otros; ya no hay casi espacios autónomos, en todos los sentidos.

es un acto de intimidad, de amor entre uno y la hoja, y en medio sólo las palabras, nada

pensar

Se vuelve así muy difícil la lectura y, sobre todo, la escritura, por la necesidad de concentración que estos requieren. Es mucho más fácil entrar en el mundo de los sonidos y de las imágenes, que es el de hoy. La esfera audiovisual lo invade todo. Actividades tales como escribir, leer, estudiar e incluso pensar, actividades que antes estaban enmarcadas en el silencio, ahora se desarrollan en un campo sumamente sonoro. Esto significa que la naturaleza esencialmente lingüística de tales actividades se ha modificado, ahora son sólo vestigios de una antigua lógica. Lo auditivo y lo vi- sual forman, juntos, un nuevo lenguaje universal, una nueva cultura, y en todas partes esta nueva cultura parece desalojar, desplazar, a la antigua autoridad del orden verbal”.

Por eso creemos que debemos festejar, celebrar y premiar a todos aquellos jóvenes y adultos que, a pesar de todas las dificultades aparentes, las inherentes a nuestra época y las inherentes a los problemas de la vida misma, se atreven a seguir escribiendo. Ellos retan al mundo como es y lo tratan de entender, luego lo expresan con ideas convertidas en palabras escritas y así buscan encontrar su propio lugar en el mundo. Sí, la escritura es una búsqueda.

En este sentido, el Concurso de Expresión Literaria ofrece un espacio de confrontación y de logros; queremos que el Concurso siga creciendo, tanto en la cantidad de los posibles futuros escritores que participan en él, como en la calidad de sus textos. La experiencia dejada durante la tercera emisión del Concurso, nos habla de que, poco a poco, lo estamos logrando.

Asimismo queremos agradecer profundamente, al grupo de escritores que en esta ocasión fungieron como Jurado y que, con gran entusiasmo, colaboraron con nosotros en la lectura y calificación de los escritos recibidos. Ellos son:

Mónica Josefina Suárez Romero María Ella Gómez Rivero Alonso Posada Majluf Ricardo Ham

Finalmente, agradecemos a todos los alumnos que enviaron sus textos, y a sus profesores por moti- varlos a hacerlo. Estamos seguros de que el acto de la escritura aún puede sobrevivir en el mundo audiovisual actual; puede que el reto cada vez sea más difícil; pero, si seguimos trabajando en con- junto, si es que no perdemos de vista que el fin último de nuestra meta como institución es el dotar a nuestros alumnos de herramientas que les permitan salir adelante en un mundo complicado, si logramos recordar para qué estamos aquí, entonces, todavía podemos lograrlo

1. Programa Nacional de Educación, en: Plan y Programas de Educación Básica para Personas Jóvenes y Adultas. SEBA, México, 2002.

2. Manuel Castells, uno de los más importantes sociólogos de hoy en día, asegura que “es importante hacer énfasis en los métodos

[de enseñanza y aprendizaje], un método es un largo rango de herramientas; así, la primera de todas, y para todos, incluyendo a los

profesores, debe ser la destreza de la expresión oral y escrita. Saber escribir es una capacidad decisiva en estos tiempos”.

ENSAYO
ENSAYO
1er LUGAR Autor: Jaime Gabriel Godinez Zetina CEDEX: La Pradera CONTRA EL ABORTO UN RETO

1er LUGAR

Autor: Jaime Gabriel Godinez Zetina CEDEX: La Pradera

CONTRA EL ABORTO UN RETO DE DOS

Existen varios grupos de personas que se encuentran a favor del aborto como son:

- Los legisladores de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, quienes aproba-

ron que se puede practicar el aborto antes de las 12 semanas del embarazo ya que en este tiempo el feto no tiene posibilidad de vida propia.

- Las mujeres que han sido violadas: ya que al tenerlo le implica el recuerdo desagradable

del momento y crece un odio hacia el bebé; sin embargo, el niño es inocente de la brutal decisión de su padre genético.

- Algunas personas que saben que el feto viene con malformaciones prefieren abortarlo.

- Otras personas que no tienen los recursos económicos, ya que tienen varios hijos y no les

alcanza para alimentarlos, mandarlos a la escuela y darles atención médica.

- Algunas parejas que, teniendo relaciones sexuales sin protección y sin planeación, buscan

llegar al aborto clandestino pues sus familias no aceptan el acto sexual extramarital o el aborto. Dentro de estas parejas o la mujer sola, la mayoría de las veces practican el aborto

en situaciones de riesgo como son con hierbas o en clínicas clandestinas que no ofrecen seguridad sanitaria pero que por no contar con los recursos económicos necesarios se ven obligados a llegar a ellas.

Por otra parte, existen las posiciones contrarias al aborto como son la iglesia, la cual consi- dera este hecho un delito grave y lo castiga con su máxima pena: la excomunión, mediante

ella busca hacer ver al fiel cristiano la gravedad del acto ya que la iglesia protege la vida incluso del aún no nacido.

Para la iglesia cualquier acto que conduzca a la muerte, la culpa recae en todos los que procuran y participan de éste, ya que el quinto mandamiento es: “no matarás”.

Otro grupo que se manifiesta en contra del aborto son algunos de los minusválidos, éstos afirman que sus madres aún cuando sabían de su malformación no los abortaron. Yo pien- so que la sociedad debe apoyar más a las mujeres para que no lleguen al aborto, dando preparación tanto cultural como profesional, generando espacios para el cuidado y desa- rrollo adecuado de los pequeños durante el tiempo que ellas trabajan.

Es necesario cambiar las ideas sociales que nos hacen ver que el problema del aborto es sólo de mujeres; por un lado sí lo es porque la intervención se hace en su cuerpo pero las condiciones que ella necesita para no llegar a esa decisión no es únicamente de ella sino de la pareja y de la forma de ver a la mujer en la sociedad.

Es necesario modificar la forma de ver el aborto ya que no es un delito ni un pecado, es un síntoma social, si las mujeres llegan a él es sólo porque no se encuentran preparadas para tener a un hijo, y el llegar a este acto no debe nunca hacerlo sola, así como en el acto sexual en el cual se encontraba acompañada.

El apoyo de la pareja es vital puesto que el cuidado para no llegar a un embarazo no desea- do no es cosa sólo de las mujeres, sino de ambos, asumiendo la responsabilidad compar- tida en el momento del acto sexual haciendo uso de métodos anticonceptivos y desarro- llando una planificación a futuro de vida, incluso si llegamos a la vasectomía no somos ni héroes, ni tontos, ni más, ni menos, sólo somos pareja.

El desarrollar algunas de estas propuestas es estar verdaderamente en contra del aborto, ayudando a que la mujer no tenga que vivir más con el cargo de conciencia sobre de ella, sino con la mirada levantada hacia un futuro libre de presiones.

Por ello, tener sexo significa “responsabilidad”, si no hay protección no hay acción.

2er LUGAR Autora: Reina Luminosa Máximo Matías CEDEX: Cultura Azteca EL VALOR DE SER MUJER

2er LUGAR

Autora: Reina Luminosa Máximo Matías CEDEX: Cultura Azteca

EL VALOR DE SER MUJER

Los seres humanos, al reflexionar sobre su condición como personas, deben enfrentar una decisión fundamental: continuar viviendo o rechazar la vida.

Dejemos de lado las condiciones por las cuales una persona podría querer dejar de vivir. Pero lo cierto es que una vez que alguien decide seguir viviendo tiene dos opciones: Aislar- se de toda vida social o aceptar la convivencia con otros seres humanos.

Las mujeres, al tomar esta decisión, necesariamente enfrentan un conjunto de valores, de principios y creencias que constituyen el grupo moral de la sociedad en la que viven.

Muchas de las veces se es juzgado por no tener las mismas costumbres o por ser una persona con decisión propia, dueña de su vida e incluso por ser independiente en todos los ámbitos.

Actualmente, en el país, la mayor parte de la población la ocupan las mujeres, seres humanos llenos de sueños, de metas y, sobre todo, llenos de amor a la vida. Sin importar la edad, el físi- co o la clase social, tenemos los mismos derechos y obligaciones que el sexo opuesto.

3er LUGAR

Autora: Liliana García Ávila CEDEX: Cultura Azteca

VIRTUDES FEMENINAS

García Ávila CEDEX: Cultura Azteca VIRTUDES FEMENINAS Benita Galeana 1 Las mujeres y los hombres valemos

Benita Galeana 1

Las mujeres y los hombres valemos por igual, y aunque tenemos diferente condición física, ambos tenemos cualidades, derechos y obligaciones, somos dueños de nuestro tiempo, nuestro cuerpo e ideas, nos valoramos, queremos y aceptamos tal y como somos, sabemos valorar, querer y aceptar a los demás de igual manera. Ambos desarrollamos trabajos tanto físicos como intelectuales.

Las mujeres tenemos la cualidad y virtud de dar vida; por lo tanto, hemos demostrado que podemos salir adelante por sí solas, trazarnos metas y luchas por ellas, y desarrollarnos en cualquier ámbito exitosamente.

1

Para mí, ser mujer es un orgullo; pienso cumplir mis metas a pesar de los obstáculos que tendré en el camino. Sé que con mi esfuerzo, ganas y disposición lograré todo lo que me proponga.

poesía
poesía
1er LUGAR Autora: Ximena María Velázquez Farrera CEDEX: Prof. Claudio Cortés Castro AMOR DE PRIMAVERA

1er LUGAR

Autora: Ximena María Velázquez Farrera CEDEX: Prof. Claudio Cortés Castro

AMOR DE PRIMAVERA

El amor que me das es como la naturaleza

Iluminada por el sol

Tus labios son como cerezas

Tu caminar es tan pausado

Tu mirar es tan profundo

al despertar.

y el resplandor del día.

y caramelos tus besos que me das como estrellas en el cielo.

como gotera de un tejado.

como río solitario.

Tus caricias son tan suaves

Tus ojos son tan verdes

Tus pensamientos son tan sensibles

Tu mirada como el mar

El amor que nos tenemos

La primavera que nos inunda cada día,

Por eso, aseguro

como nubes en el cielo.

como hojas de limones.

y vacíos de maldad.

enloquece aún más.

es como la primavera, muere y revive en cada era.

llena de rosas mi agonía.

que nos durará toda la vida.

2

O

LUGAR

Autor: Luis Miguel Soto Manzarrón CEDEX: José López Portillo y Rojas

Aunque tú no pienses en mí

Soy el que muere dormido En un solo latido de amor Soy el que vive creyendo En un sólo momento por vos.

Soy manantial que brilla Con tanta dulzura de ti Soy el que solo te canta Canciones que matan, si no estás aquí.

Y quiero ser un rufián, un bandido

Tu santo respiro, tu vientre, tu Adán

El que tengan tus sueños, tu loco, tu dueño

Tu agua, tu pan.

que tengan tus sueños, tu loco, tu dueño Tu agua, tu pan. No importa que el

No importa que el aire violento y el mar agitado Me arrastre sin rumbos y aumenten las mareas Cual hojas de cuento, yo espero el momento Que callas y digas cuánto me amas.

Soy el del pelo enredado, músico poeta a tu lado

El que escribe poemas, el que quiere que duermas en mí

Soy el que llora callado, el que quiere morir a tu lado.

Soy el jinete sin cabeza, el ladrón que confiesa El hurto del cobre, adorando tu nombre Soy el trovador que te besa, el que tanto te piensa.

Aunque tú no pienses en mí

3er LUGAR

Autor: Pablo Hernández Ordaz CEDEX: José López Portillo y Rojas

Pablo Hernández Ordaz CEDEX: José López Portillo y Rojas TUS OJOS Tus ojos son dos soles

TUS OJOS

Tus ojos son dos soles que iluminan todas mis mañanas, me llenan de paz, me ilusionan y me dejan pasmado son dos estrellas que me paralizan, me llenan de adrenalina, me emocionan, me envuelven en una nube de fuego que prende todo mi cuerpo.

Y al cerrarse, ese fuego se vuelve una niebla seca y fría, el cielo se oscurece, sin dejar salir ninguna estrella, la paz se convierte en un tormento, pero me tranquilizo al saber que los volveré a ver a la mañana siguiente y duermo con inmensa paz al soñarte.

CUENTO
CUENTO

1er LUGAR

Autor: Rodrigo Velázquez Velez CEDEX: Silvestre Revueltas

No existo

Al fondo se ve a Víctor escribiendo, con cara de frustración, apar- ta la hoja y se tapa la cara con las manos. Se levanta de golpe y va hacia la ventana

-Una vez más el insomnio me ha vencido… ¿Quién imaginaría que Sara lograría esto?

Comienza a caminar alrededor del escritorio.

-Pero cómo quería que le pusiera atención, estaba ocupado es- cribiendo, era lo que nos mantenía vivos, miles de veces me dijo que buscara un trabajo de verdad, MALDITA ESTÚPIDA, jamás apreció mis escritos.-

Sigue caminando, pensando en sus cosas, ve hacia la parte cen- tral del escritorio y bajo un par de papeles, encuentra un libro algo viejo, con algunas páginas rotas o manchadas. Comienza a leerlo y de una cara de enojo y frustración, pasa a una expresión de terror y sorpresa. Sigue caminando leyendo cada página del libro con una sorpresa cada vez mayor.

-Es interesante, este libro lo escribí hace 20 años, de los primeros que escribí…lo interesante de este libro, es que detalla cada una de las experiencias que he vivido, todo lo que me ha pasado, y probablemente lo que me pasará.-

Avienta el libro sobre el escritorio y da un golpe seco en el escritorio.

-Cómo puede se posible, CARAJO, cómo demonios puede ser posible, ahora me doy cuenta de que mi vida, sólo ha sido un títere manejado por una in-

visible, porque yo, un escritor, alguien superior a los demás, cae en una verdad tan terriblemente cruel…Es más que obvio, increíble que a pesar de

mi alta cultura haya dejado pasar un hecho como

ese por alto, más obvio sería imposible, ¿acaso esto también está escrito en ese libro?, ¿acaso si lo leo completamente, sabré que será de mi?, si es así, entonces no deseo leerlo, lo destruiré y me olvida- ré de esto…¿pero que digo?, no existo, cómo una persona inexistente puede destruir algo material.

Se sienta de nuevo, toma la pluma y el papel, co-

mienza a escribir pero para en seco. Temblando y al borde del llanto pierde la mirada hacia el frente.

-Es difícil, es demasiado difícil, ¿cómo se escribe una carta de suicidio, cuando sabes que no le im- portas a nadie?, cuando te has aislado del mundo y no sabes si pasa un mes o un año, ah, claro lo ol- vidaba, no existo, quién se preocuparía por alguien que no existe.-

Agacha la cabeza y la pone entre sus brazos, se vuelve a levantar y pierde la vista.

-En realidad, no se si me atreveré a acabar con mi inexistente vida, no sé ni siquiera quién soy, sólo sé…que no existo.-

Vuelve a agachar la cabeza, la escena queda obs- cura totalmente.

Esizio

2 LUGAR Autor: J. Nicolás González Sánchez CEDEX: Plan de Guadalupe En busca de “Estrella”

2 LUGAR

Autor: J. Nicolás González Sánchez CEDEX: Plan de Guadalupe

En busca de “Estrella”

Pablito era un pastorcito de 10 años del“Embarcadero Chiapas”. Cierta ocasión perdió a“Es- trella”, que era la oveja más latosa que tenía en su rebaño, ella era de color negro, las patas blancas y una mancha blanca en medio de la frente, muy inquieta y traviesa. Pablito tam-

bién tenía un perro de los llamados “corrientes”, era de color amarillo, sin cola, por lo que lo llamaba “Chincolo”, era su mejor amigo y compañero. Aquel día, Pablito, preocupado por

la desaparición de “Estrella”, se dedicó a buscarla en toda la montaña, pero

reciera que se la hubiera tragado la tierra. ¡Estrella! —gritaba Pablito—, pero sólo obtenía como respuesta el eco y los ladridos de “Chincolo”, que parecía adivinar la angustia de su amo, y es que Juan Leñador, de su pueblo, le dijo que tuviera mucho cuidado ya que había visto algunos lobos merodeando por aquel lugar donde había ido a cortar su leña. Pablito le contestó que tendría cuidado y continuó con su búsqueda; ya sólo le faltaba buscar en el

“bosque siniestro”. Le llamaban así, por ser un lugar sin pasto, arbustos verdes, árboles que

parecían tener vida propia, arenas movedizas, y lo peor es que

en este bosque tenía su

nada, tal pa-

, choza la temible bruja “Macumba”, famosa por su crueldad y maldad. Con ella vivía “Libo- rio”, sujeto de más de dos metros de altura, pero tan malo o más que la misma bruja. Tenían fama de comerse a las personas que llegaban a caer en sus manos.

Pablito encontró a Don Vicente, era un anciano muy amable, de barba blanca y bastón, que vivía en la cima de la montaña. —¿Qué te pasa Pablito?, te veo preocupado. —Es que no encuentro a “Estrella” y si regreso sin ella me pegarán, ya la buscamos por mu- chos lugares, sólo falta el “bosque siniestro”.

—No te recomiendo que vayas a ese lugar, ¡es muy peligroso! —¡No tengo miedo! —Contestó Pablito. Y es que era un niño va-

liente, a pesar de su corta edad; además, conocía muchos atajos. Don Vicente, descolgándose algo de su cuello, se lo ofreció al niño y le dijo:

—Toma este amuleto, te servirá para escapar de las garras de

, tu pecho y pedir lo que deseas, pero sólo te servirá para un de- seo y únicamente funcionará en caso de peligro. Poniéndose en

pie, Pablito se despidió del anciano y se dirigió al bosque, con su inseparable amigo y compañero “Chincolo”.

Comenzó a internarse en el bosque, de pronto

movedizas. —¡Ayúdame Chincolo!, el perro corrió y trajo una rama de árbol,

la extendió y comenzó a jalar a Pablito hacia la orilla, hasta que logró sacarlo del todo. —Gracias. —¡Guau, guau! —precisó contestar el perro—, y continuaron su camino. —Pst, pst —¡Eh!, ¿quién anda ahí?

Soy yo. Me llamo Timor, soy el hijo del Rey

Davo y estoy viendo la forma de liberar a mi pueblo, ya que la bruja vertió un brebaje en el agua que tomamos, para apode- rarse de nuestra voluntad, y ahora los tiene trabajando para su beneficio en el campo, en el molino y en una mina de oro. Yo tengo el antídoto, sólo faltaría hacer que mi pueblo lo tome, ¿y tú qué haces aquí? —Yo busco a mi oveja. —¿Es de color negro? —¡Sí!, ¿acaso la has visto? —La tienen atada junto a la choza de la bruja —contestó el jo- ven—. Tienen planeado comérsela, unámonos para vencer a la bruja y al malvado Liborio, propuso. —¿Cómo lo haremos? —Preguntó Pablito. —Mira, conozco un pasadizo que llega cerca de la choza, hay que entrar y colocar el antídoto en la comida, pero debemos apoderarnos de la varita mágica de la bruja, sin ella no tendrá poderes.

—No te asustes

cayó en las arenas

tendrás que presionarlo con fuerza contra

esa horrible bruja

Esa noche, así lo hicieron; llevaban lámparas de petróleo y cuerdas con las que ataron a su cama a Liborio y le amarraron la boca. Mientras Pablito, sin

hacer ruido, fue por la varita mágica de la bruja, que la tenía en las manos. De

pronto

—¿Qué hacen aquí? —Venimos a terminar con tu reinado de maldad. —¡Malditos!, los convertiré en sapos. —¡Sin esto, —enseñándole la varita— ya no podrás hacer daño a nadie!, y Pablito echo a correr hasta llegar a las arena movedizas y enterró la varita má- gica. —¿Qué has hecho, infeliz? La bruja, por querer recuperar su varita, cayó en las arenas y se fue hundiendo, poco a poco, hasta que desapareció por completo; terminando así con su reinado. Timor recuperó su tribu e invitó a Pablito a su aldea, donde fue tratado como un verdadero héroe, una vez recuperada su oveja. Pablito regresó a su pueblo donde ya sus familiares habían recogido el resto del rebaño. Todo el pueblo y sus amigos le preguntaban acerca de su aventu- ra, y él sólo decía: ¡eso ya pasó!

despertó.

3er LUGAR Autora: Sofía Lazcano Hernández CEDEX: Hermenegildo Galeana “La niña y el águila extraviada”

3er LUGAR

Autora: Sofía Lazcano Hernández CEDEX: Hermenegildo Galeana

“La niña y el águila extraviada”

Érase una vez, hace muchos años, cuando nuestros antepasados se trasladaban de un lugar a otro con chalupas, que a una niña de raza azteca, le gustaba visitar un pequeño cerro don- de había cuevas, árboles y muchas flores, así como mariposas y aves de bonitos colores.

En uno de esos viajes que hacía, vio, en lo alto del cerro, que volaba un ave desconocida de grandes alas y cabeza blanca. Decidió subir a lo alto del cerro para verla más de cerca; al ir subiendo, se tropezó e iba a caerse al precipicio, gritó pidiendo ayuda, pero nadie la escu- chaba, pues el pueblo donde vivía su familia estaba muy retirado.

De pronto, vio que el ave se acercó a ella y le dijo: ¿Quieres que te ayude a bajar niña? La niña, sorprendida, le dijo que sí. Pues tengo mucho miedo. Entonces el ave, que era una especie rara llamada “águila de cabeza blanca”, la sujetó de los hombros con sus enormes garras y la puso a salvo en el piso.

La niña, muy entusiasmada, le dio las gracias y le preguntó: ¿Qué haces por aquí amiga ave? Ella le contestó: Unos grandes vientos me trajeron hasta este cerro, que jamás había visto nunca, por eso me encuentro extraviada y busco mi hogar.

La niña le comentó que si quería ella le ayudaría a regresar a su hogar. Entonces el águila le contestó: ¿Es eso posible?, pues eres muy pequeña y no creo que me puedas ayudar.

La niña le contestó: “Soy pequeña, pero mi abuelito, que es muy bueno, nos puede ayudar a que regreses a tu hogar”.

La niña le preguntó: ¿Cómo es el lugar donde vives?

El águila contestó: Es una montaña muy grande, con árboles muy altos y en la cima de la montaña hay mucha nieve.

La niña le dijo al águila: Acompáñame con mi abuelito, él es muy sabio y nos puede orientar. Entonces el águila subió a la chalupa con la niña y se dirigieron a su pueblo, para encontrar- se con su abuelito.

El abuelito las recibió con gran alegría y le preguntó a su nieta: ¿Por qué vienes acompaña- da de esa hermosa águila?

La niña le contó lo sucedido a su abuelito y éste le agradeció al águila por haber salvado la vida de su nieta. Le dijo que con mucho gusto les diría cómo llegar a la montaña, donde habitan las águilas. El abuelito le dio un pergamino a su nieta, en él venían todas las indicaciones para llegar a esa montaña, además les dio muchas provisiones para el viaje. Al día siguiente, muy tem- prano, emprendieron el viaje la niña y el águila, en una chalupa. En el camino se encontra- ron con muchos animales muy extraños, como: Una serpiente larga con cabeza de ave, que nadaba en el lago de Texcoco, pero era inofensiva.

Al llegar el amanecer, vieron a lo lejos una enorme montaña, y la niña le preguntó al águila:

¿Ese es tu hogar?

El águila le contestó: ¡Sí, ese es mi hogar!, lo reconozco por la forma que tiene de pico, con nieve en la punta y grandes árboles.

Pero no contaban con que, en el camino, unos cazadores intentarían atrapar al águila; sin embargo, ésta fue muy astuta y logró evadirlos.

Ya casi al anochecer, llegaron a la orilla de la montaña, y pudieron observar en lo alto de ésta, a varias águilas volando.

La niña le dijo al águila que ya tenía que regresar a su pueblo, porque ya iba a obscurecer; pero el águila le contestó: ¡Te invito a pasar esta noche con mi familia!, porque es muy pe- ligroso que regreses sola y de noche.

La niña aceptó su hospitalidad. Las águilas le ofrecieron de comer y beber; además, la cu- brieron con sus alas, para que no tuviera frío durante la noche.

Al amanecer, la niña se despidió de su amiga el águila; pero ésta, en agradecimiento, le re- galó una bolsa con plumas hermosas, la niña las aceptó con gusto y partió hacia su pueblo.

Al llegar a su pueblo, su abuelito estaba esperándola ansiosamente. La niña le contó lo su- cedido y le mostró las plumas que le regaló su amiga el águila. Su abuelito exclamó: ¡Qué hermosas plumas te regalaron, mi niña!, con ellas te voy a hacer un hermoso penacho.

Y la niña le contestó: ¡Sí abuelito!, también elabórate un penacho para ti, para que siempre recordemos a nuestra amiga el águila.

ESTRELLITA
ESTRELLITA

MENCIÓN HONORÍFICA

Autora: Miztli Kareli Rodríguez Rocha CEDEX: Rosa Torre González

El payaso “Estrellita” se había preparado durante varios días para provocar muchas risas a

los asistentes de un evento de beneficencia para los huerfanitos. Sobre todo, quería moti- var mucha felicidad a los niños huérfanos que estarían presentes.

En el microbús en el que viajaba iban unos niños que no paraban de mirarlo; de repente, el microbús chocó contra otro vehículo, varias personas resultaron heridas, algunas de grave- dad. Sorprendentemente, al payaso “Estrellita” no le pasó nada.

A pesar del susto, en su mente sólo tenía una idea fija: “temo que no lograré llegar a tiempo

para provocar la risa y la felicidad de los niños”. Así que comenzó a movilizarse; tenía que encontrar algún otro medio de transporte que lo llevara a su destino.

Pasó el tiempo pero, por la confusión del accidente y por ser la hora de mayor tráfico en la ciudad, no había medio de transporte disponible.

“Estrellita” comenzó a preocuparse; no tuvo otra opción que intentar pedir un “raid” (un aventón) para procurar llegar a su destino en el menor tiempo posible. Un señor se compa- deció de él y se ofreció a llevarlo, a pesar del pesado tráfico.

Al fin llegó a su destino; le dio las gracias al señor que lo trajo.

Cuando entró al orfanato los presentes estaban a disgusto y comenzaron a verlo medio feo. El payaso tuvo que contarles brevemente lo del choque.

Después de esa breve charla, el payaso“Estrellita”se dirigió a los asistentes del evento de beneficencia. Los entretuvo con varios juegos, trucos de magia y les contó un chiste tan bueno que hizo que los que lo escucharon se murieran de la risa.

A pesar del éxito de su participación, el payaso se percató de que, al fondo del

salón, había un grupo de niños que no reían.

Y como para un payaso lo fundamental es hacer reír a todos, intentó hablar

más alto mientras realizaba los mejores trucos que se sabía y contaba nuevos

y más graciosas chistes; siempre intentando hacer reír a los niños del fondo,

pero

,

nada más, nada

Esto ya comenzaba a preocuparle a “Estrellita”. ¿Por qué todos reían a carcaja- das y los niños del fondo del salón no reían nada?

Llegó el momento de terminar su participación. Todos aplaudieron y él se reti- ró del escenario. Pusieron música y los presentes empezaron a bailar; algunos aprovecharon para pasar a la mesa en donde había sabrosas botanas.

“Estrellita”no le hizo caso ni a la alegre música, ni al baile, ni a las ricas botanas. No se quedó conforme con el hecho de que ese grupo de niños al fondo del salón se hayan quedado sin reír.

Y, mientras todos estaban en el pleno bailongo, el payaso se acercó a los chi-

cos que continuaban serios y sin moverse de su rincón. “Estrellita” les pregun- tó que si no les había gustado su actuación. Los niños no contestaron. El pa- yaso insistió y les dijo que le gustaría saber su opinión sobre su acto, pero los niños nada más no decían nada de nada

Una de las parejas que estaba bailando interrumpió su baile, se acercaron a “Estrellita” y le comentaron que por más que les hablara no le entenderían, pues eran sordomudos.

El payaso exclamó: “¡Ah, ya entiendo por qué no reían! “.

Así que “Estrellita” se retiró de la fiesta; pero se quedó con la espinita y decidió que tendría que aprender las señas del lenguaje de los sordomudos. Pensó que todos tenían derecho a reír, tanto los que oían como los sordomudos.

El payaso no tardó mucho en lograr aprender el lenguaje de los sordomudos.

Así que, al otro año, “Estrellita” volvió a asistir al evento de be- neficencia y realizó sus trucos y contó sus chistes, expresándose también en el lenguaje de los sordomudos. Logró arrebatar risas y carcajadas a los niños sorditos.

Cuando acabó su actuación el payaso, los niños sordomudos se acercaron a él para darle las gracias en su lenguaje.

“Estrellita” se fue feliz a su casa.

Coordinación General Marcela Sepúlveda Alzúa

Responsable del Programa de Lectura en la SEBA Alma Edith Jalpa Meza

Colaboración Manuel de la Vega Orozco

Diseño Editorial Fabiola Franco Pérez

Directorio

Josefina Vázquez Mota Secretaria de Educación Pública

Luis Ignacio Sánchez Gómez Administrador Federal de Servicios Educativos en el D.F.

Antonio Ávila Díaz Director General de Operación de Servicios Educativos

Norma Amerena Casao Subdirección de Educación Básica para Adultos

Subdirección de Educación Básica para Adultos Programa de Lectura de la SEBA: Izazaga 38 Piso
Subdirección de Educación Básica para Adultos Programa de Lectura de la SEBA: Izazaga 38 Piso
Subdirección de Educación Básica para Adultos Programa de Lectura de la SEBA: Izazaga 38 Piso

Subdirección de Educación Básica para Adultos Programa de Lectura de la SEBA:

Izazaga 38 Piso 9 , Col. Centro, C.P. 06470 México, D.F. , Tel: 36016000 exts. 19159 y 19164