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I.E.P RENÉ DESCARTES

LA SOLIDARIDAD

Cuando dos o más personas se unen y colaboran mutuamente para conseguir un fin común,
Cuando dos o más personas se unen y colaboran
mutuamente para conseguir un fin común, hablamos de
solidaridad. La solidaridad es un valor de gran
trascendencia para el género humano; pues gracias a ella
no sólo ha alcanzado los más altos grados de civilización y
desarrollo tecnológico a lo largo de su historia, sino que ha
logrado sobrevivir y salir adelante luego de los más
terribles desastres (guerras, pestes, incendios, terremotos,
inundaciones, etc.). Es tan grande el poder de la
solidaridad que, cuando la ponemos en práctica, nos
hacemos inmensamente fuertes y podemos asumir sin
temor los más grandes desafíos, al tiempo que resistimos
con firmeza los embates de la adversidad.
LA SOLIDARIDAD EN LOS ADOLESCENTES
Los adolescentes tienen fuerza y energías interiores muy
grandes. Nada se les antepone en el camino hacia las
metas que se trazan, por eso es importante tener metas
valiosas. Dirigir las fuerzas hacia el bien y no hacia lo que
conviene, lo que degrada, lo que hace egoísta a la
persona.
En la adolescencia pueden convertirse en grandes
ideales, dos valores muy necesarios en la vida social: la
solidaridad y la generosidad.
Vivimos insertos en distintos grupos sociales – la familia,
el colegio, el grupo de amigos, la ciudad- y dependemos
unos de otros. La sociedad y la cultura se basan en la
posesión común de bienes espirituales de las
generaciones pasadas y presentes. Por eso, al vivir en
sociedad, adquirimos compromisos. Los hombres nos
necesitamos y debemos pensar en los demás, darnos
cuenta de sus necesidades. Es necesario ser solidarios.
Al adolescente le gusta ayudar; necesita sentirse útil y
comprometido con el bien de los demás pero sobre todo
ser él, ya como persona adulta, quien sabe desarrollar
pequeños proyectos de ayuda social.
Es importante aprovechar bien esas energías de la
adolescencia para ayudar efectivamente. En el Perú es
fácil encontrar ocasiones para prestar un servicio a los
demás: dar catequesis a niños pobres; realizar colectas de
ropa, víveres y alimentos para familias que viven en
barriadas; visitar a niños huérfanos o que viven en aldeas
infantiles, para compartir con ellos momentos de alegría y
diversión; acompañar ancianos; colaborar en limpiezas
comunales, etc.
La solidaridad va muy de la mano a la generosidad. ser
generosos significa olvidarnos de nosotros mismos y
pensar en los demás. Cuando se obra así, la persona es
capaz de descubrir las necesidades de otras personas y
disponerse a ayudarles.
ausencia de grandeza humana, y resta méritos y alegría a
cualquier logro por grande que sea, pues no hay con quien
compartirlo.
Otro tanto les sucede a quienes, contando con los medios
para ayudar a sus semejantes (a través de oportunidades
de trabajo, por ejemplo), no se conmueven en absoluto
por sus penas ni hacen nada para aliviarlas. Estas
personas nunca serán admiradas ni queridas con
sinceridad, y sus posesiones y dinero no tendrán valor
humano alguno.
Recientemente, la filosofía ha incorporado a la
clasificación de los derechos humanos de la tercera
generación o derechos de la solidaridad. La titularidad
de estos derechos recae sobre sujetos colectivos-la
humanidad, un pueblo, una nación, una comunidad, una
etnia-y sólo pueden garantizarse mediante toda la
participación solidaria y las organizaciones no
gubernamentales. Estos derechos comprenden:
El derecho a la autonomía y a la libre
determinación de los pueblos, que es la facultad de
los pueblos a organizarse y a elegir por sí mismo a
sus gobernantes.
El derecho a la paz, que implica el derecho de todo
hombre de luchar contra los crímenes de guerra, los
crímenes contra la humanidad y los atentados contra
la paz.
El derecho a un medio ambiente sano y
equilibrado, que comprende la obligación de los
estados de adoptar todas las medidas necesarias
para prevenir y reprimir los actos que atenten contra la
vida.
El derecho al respeto del patrimonio común de la
humanidad, que comprende tanto el hecho de que
ningún hombre puede reivindicar un derecho exclusivo
de propiedad sobre los bienes que componen ese
patrimonio común, como el de que todos los hombres
tienen, colectiva e individualmente, el derecho de esos
bienes.
El derecho al desarrollo, comprende el derecho al
progreso global tanto económico como social, cultural,
político y jurídico en provecho de todo hombre y de
todos los hombres como comunidad. También incluye
el derecho de todas las personas al libre desarrollo de
su personalidad y el derecho de toda colectividad al
respeto de su identidad cultural.
LA FALTA DE SOLIDARIDAD
ACTIVIDADES
La falta de solidaridad denota indiferencia, egoísmo y
estrechez de objetivos en cuantos seres humanos. El que
se niega a colaborar de manera entusiasta y
desinteresada con quienes lo rodean en el logro de un
objetivo común renuncia a la posibilidad de unirse a algo
más grande y más fuerte que él mismo, que puede darle
seguridad y apoyo, pues cuenta con el respaldo de sus
compañeros, lo mismo que ellos con el suyo. El
individualismo exagerado conduce a la insensibilidad, a la
01.
¿Por qué es importante y necesario poner en práctica
este valor moral?
02.
Narra (a través de una historieta) un caso cercano a
ti, donde se haya plasmado la SOLIDARIDAD

Prof: Cajavilca Serna,Erick

Educación Cívica

I.E.P RENÉ DESCARTES

I.E.P RENÉ DESCARTES Prof: Cajavilca Serna,Erick Educación Cívica

Prof: Cajavilca Serna,Erick

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