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SENTENCIA NÚMERO: 174

En la ciudad de Córdoba, a los

29

días

del

mes

de

septiembre

de dos mil catorce, siendo las

10 :00

hs., se reúnen en audiencia pública, los Sres. Vocales de la Sala Civil y Comercial del Tribunal Superior de Justicia, Dres. Armando Segundo Andruet (h), Carlos Francisco García Allocco y Domingo Juan Sesin, bajo la presidencia del primero, a fin de dictar

sentencia en los autos caratulados: "FRANCOMANO CLAUDIA ANTONIETA C/ MARIN NORMA MARCELA Y OTRO ABREVIADO DAÑOS Y PERJUICIOS OTRAS FORMAS DE RESPONSABILIDAD EXTRACONTRACTUAL RECURSO DE CASACIÓN (EXPTE.

1547019/36 - F 06/13)", procediendo en primer lugar a fijar las siguientes cuestiones a

resolver:----------------------------

PRIMERA CUESTIÓN: ¿Es procedente el recurso de casación?.----------

SEGUNDA CUESTIÓN: En su caso, ¿qué pronunciamiento corresponde dictar?.--

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Conforme al sorteo que en este acto se realiza, los Sres. Vocales votan en el

siguiente orden: Dres. Armando Segundo Andruet (h), Carlos Francisco García Allocco y Domingo Juan Sesin.------------------------------------------------------------ A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA EL SEÑOR VOCAL DOCTOR ARMANDO SEGUNDO ANDRUET (h), DIJO:---------------------- I. La co-demandada Libertad S.A. -mediante apoderado- interpone recurso de casación en autos "FRANCOMANO CLAUDIA ANTONIETA C/ MARIN NORMA MARCELA Y OTRO ABREVIADO DAÑOS Y PERJUICIOS OTRAS FORMAS DE RESPONSABILIDAD EXTRACONTRACTUAL RECURSO DE CASACIÓN (EXPTE.

SENTENCIA NÚMERO : 174 En la ciudad de Córdoba, a los 29 días del mes de

1547019/36 - F 06/13)", en contra de la Sentencia nº 176 dictada por la Cámara de

Apelaciones en lo Civil y Comercial de Cuarta Nominación de esta Ciudad con fecha 13 de septiembre de 2012, invocando las causales previstas por los incisos 1º y 3º del art. 383 del C.P.C.C.-- En Sede de Grado la impugnación fue debidamente sustanciada según el mecanismo predispuesto por el art. 386 del C.P.C.C, corriéndose traslado a la contraria actora- quien lo evacua mediante apoderado a fs. 323/325. A fs. 330/335 emite dictamen el Sr. Fiscal de Cámaras Civiles y Comerciales. Mediante Auto nº 40 fechado el 6 de marzo de 2.013 la Cámara A-quo concedió parcialmente el recurso articulado, sólo respecto de la pretensión unificadora contemplada por el inciso 3º del art. 383 del

C.P.C.C.---------------------------------

Radicada la causa en esta Sede extraordinaria, se dio intervención a la Fiscalía General en los términos del art. 52 de la Ley de Defensa del Consumidor, quien presentó informe nº C-934 (fs. 358/364). Dictado y firme el decreto de autos (fs. 367), queda la causa en estado de ser resuelta.------------------

II. El escrito de casación, en los límites impuestos por la parcial concesión del recurso dispuesta por el Tribunal A-quo, admite el siguiente compendio:------ Al amparo del inciso 3º del art. 383 del C.P.C.C., el recurrente argumenta que la decisión adoptada en el sub-lite se funda en una interpretación de la ley que resulta contraria a la propiciada por la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Primera Nominación de esta Ciudad en la causa: "BRUNORI, HÉCTOR EDUARDO C/ DISCO S.A. Y OTRO ORDINARIO DAÑOS Y PERJ. OTRAS FORMAS DE RESP. EXTRACONTRACTUAL RECURSO DE APELACIÓN Expte. Nº 1264353/36"; según

1547019/36 - F 06/13)" , en contra de la Sentencia nº 176 dictada por la Cámara

sentencia nº 37 de fecha 17/03/11, cuya copia juramentada -del original y de su publicación en la revista Zeus Córdoba- acompaña en cumplimiento de lo dispuesto por el art. 385 del C.P.C.C ..--------------------------------------------------------------------------------

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Señala que las situaciones fácticas entre uno y otro caso son idénticas, pues - explica- en ambas se reclamó la indemnización de los daños sufridos por el titular de un vehículo automotor que había sido dejado en un lavadero de un hipermercado, habiéndose entregado la llave de arranque del vehículo al negocio lo que -postula- implica ceder su guarda, generándose los daños que se reclaman en la demanda. Considera que la circunstancia de que en el caso invocado como antitético el hecho ilícito desencadenante haya sido el robo del automotor dejado en guarda en el lavadero, constituye una diferencia que no incide en el debate de la cuestión de fondo puesto que -advierte- en ambos casos se ha interpretado la misma norma del Código Civil en forma disímil.--------------------------------------- Manifiesta que en los dos pleitos se demandó al lavadero, y solidariamente al titular de la explotación supermercadista que tenía como único vínculo con el lavadero un contrato de locación.---------------------------------------------------------- Destaca que en ambas resoluciones se ratificó la condena dispuesta contra el titular del lavadero y se analizó la obligación del supermercado; siendo diferente la solución adoptada por los tribunales en este último aspecto, pues mientras la Cámara A-quo extendió ilimitadamente su obligación en virtud de la obligación de seguridad, la Cámara Primera desestimó tal extensión bajo el argumento de que éste nunca tuvo el carácter de guardián de la cosa (automóvil) ni la tuvo bajo su cuidado o a su servicio.---

sentencia nº 37 de fecha 17/03/11, cuya copia juramentada -del original y de su publicación en

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Postula como correcta la tesis sustentada en el fallo arrimado como antagónico, en cuyo mérito reclama la anulación del resolutorio en crisis.---------- III. Previo a todo, corresponde verificar la concurrencia de los requisitos que condicionan la viabilidad formal de la pretensión unificadora intentada; tales, la existencia de hipótesis fácticas análogas y una interpretación jurídica contradictoria sobre la materia juzgada.-------------------------------------------------- El primer recaudo formal luce satisfactoriamente cumplido ya que los casos resueltos por ambos pronunciamientos lucen análogos. Se trata del siniestro que tuvo como protagonista un automóvil en ocasión de haber sido dejado por su dueño en la empresa de lavado de autos ubicada dentro del predio de un centro comercial o hipermercado. Si bien en un supuesto el rodado fue sustraído del lavadero y en el otro fue chocado por uno de los dependientes del lavadero, la cuestión jurídica a resolver resulta idéntica, pues consiste en determinar la eventual responsabilidad civil del Hipermercado por ser el Centro Comercial dentro del cual ocurrió el hecho lesivo; ello, por cierto, sin perjuicio del deber de responder atribuido sin discusión en ambos supuestos al titular del lavadero.------ La disímil solución jurídica que merecieron los casos puestos a conocimiento de la Judicatura se revela evidente. En el fallo denunciado como antagónico se decidió eximir de responsabilidad al Hipermercado por considerar que el rodado no estaba bajo su guarda ni se servía del mismo en ocasión del hecho lesivo, motivo por el cual no resultaba aplicable el artículo 1113 del C. Civil; ello fue -a juicio del Tribunal interviniente- razón suficiente para desestimar la acción dirigida en contra del centro

--------------------------------------------- Postula como correcta la tesis sustentada en el fallo arrimado como antagónico, en cuyo mérito

comercial. Diversamente, el pronunciamiento en crisis descartó expresamente dicha hermenéutica, encuadró el supuesto de hecho en una relación de consumo, y -en su mérito- juzgó que el Hipermercado debía responder como sujeto integrante de la cadena de comercialización, sin perjuicio de las acciones de regreso que puedan corresponderle a éste contra la empresa de lavado de automóviles.------------------ Encontrándose cumplidas las condiciones formales previstas por el inc. 3° del art. 383 del C.P.C., este Alto Cuerpo queda autorizado a asumir las tareas de nomofilaquia y unificación predispuestas por la Ley Formal.------------------------- IV. El asunto sujeto a unificación:---------------------------------------------- El debate que habilita la instancia consiste en dilucidar si el hipermercado puede ser civilmente responsable de los daños generados a un vehículo a raíz del siniestro que protagonizara luego de ser dejado por su dueña en una empresa de lavado de autos localizada dentro del predio del centro comercial, donde acudió a efectuar compras.---------------------------------------------------------------------------- Delimitada la cuestión, el núcleo del dilema radica en indagar la vinculación -si es que existe- entre el damnificado dueño del automóvil y el hipermercado, que permita atribuir a este último legitimación sustancial pasiva en la obligación resarcitoria que constituye el objeto de la demanda.---------------- V. En esa tarea, debemos dejar en claro que no existe ligamen contractual alguno entre el dueño del automóvil y el hipermercado, pues según dan cuenta los hechos, la relación se entabló de manera directa entre los sujetos involucrados en el evento dañoso; esto es, entre el dueño del rodado y la empresa de lavado, sin que el centro comercial haya tenido ninguna intervención en esa instancia.----

comercial. Diversamente, el pronunciamiento en crisis descartó expresamente dicha hermenéutica, encuadró el supuesto de hecho en

Tal como han sido descriptos los antecedentes de hecho puestos a

consideración ante el Órgano Jurisdiccional, resulta evidentemente difícil suponer que el hipermercado se haya servido del rodado, o que pueda haber tenido a su cargo algún tipo de control o gobierno efectivo sobre el automóvil, de manera que quepa investirlo del carácter de guardián en la figura del art. 1113 del C. Civil.----------------------

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De otro ángulo, la empresa de lavado de autos está ligada con el centro comercial por un contrato de locación inmobiliario con destino comercial; razón por la

cual no se vislumbra en una primera mirada una subordinación explícita ni implícita. Aún cuando el inmueble cedido en locación tenga por objeto la instalación y funcionamiento de un negocio, lo cierto es que no se ha pactado que el locador pueda encomendar tareas, impartir órdenes o asignar funciones al empresario o a sus auxiliares acerca de cómo debe ser cumplida la actividad mercantil que desarrolla el

arrendatario.--------------------------------------------------

Ello permite desechar la calificación jurídica del caso en la figura de la

dependencia contemplada en el art. 1113 del C. Civil para calificar la responsabilidad del principal en su concepción originaria.----------------------------

Sin embargo, opino que la falta de adecuación del caso a la norma sustancial aludida no conduce necesariamente al fracaso de la demanda entablada contra el

hipermercado.---------------------------------------------------------------------

VI. De acuerdo al axioma según el cual las partes aportan los hechos y los

jueces dicen el derecho, el Órgano Jurisdiccional debe definir cuál habrá de ser el marco legal que corresponde asignar a los supuestos de hecho puestos a su

Tal como han sido descriptos los antecedentes de hecho puestos a consideración ante el Órgano Jurisdiccional,

consideración.--------------------------------------------------------------------------------

Para cumplir esa función, en los casos como el de autos donde la actividad involucra la adquisición de un servicio prestado en forma profesional por una empresa que se encuentra dentro de un predio destinado a la comercialización de bienes y servicios a consumidores y usuarios, los magistrados no pueden eludir la tarea de indagar si resulta o no aplicable la Ley de Defensa del Consumidor, la cual forma parte del elenco normativo vigente y ha sido nominada por el legislador como de orden

público.---------------------------------------------------------

Debemos reconocer el protagonismo que ha cobrado en los últimos años la protección jurídica de los consumidores, usuarios e, incluso, de quienes se encuentren expuestos en virtud de relaciones de consumo; suceso que comenzó con la sanción de la Ley nº 24.240 en el año 1993, se perpetuó con la consagración constitucional de la defensa del consumidor en la reforma de la Carta Magna del año 1994 (nuevo art. 42), y continuó afianzándose y expandiendo sus horizontes con las modificaciones a la nombrada ley sancionadas en el año 1998 (Ley nº 24.999) y más recientemente en el año 2008 (Ley nº 26.361).------------------------------------------------------------------------------ Con acierto ha señalado Lorenzetti que su rango constitucional y el carácter de preceptos de orden público que le ha asignado el legislador, han producido notables cambios en la interpretación, vigencia, y análisis de compatibilidad de otras normas del derecho que, hasta el advenimiento de la nueva normativa, se tornaban como reglas o principios inconmovibles (Conf. LORENZETTI, Ricardo Luis, Consumidores, edit. Rubinzal-Culzoni, Santa Fe, 2003, pág. 43 y ss).-------- Explica el prestigioso autor y Ministro de la Corte Suprema, que el principio

consideración.-------------------------------------------------------------------------------- Para cumplir esa función, en los casos como el de autos donde la actividad involucra

protectorio de rango constitucional es el que da origen y fundamenta el derecho del

consumidor. Entonces, en los casos que presentan colisión de normas, es importante tener en cuenta que no es la ley, sino la Constitución Nacional, la que es fuente principal del Derecho Consumerista. La interpretación dominante es que no es necesaria una ley que reglamente el derecho para poder invocar su aplicación al caso concreto. En tal sentido se ha dicho que la norma del art. 42, C.N., pone en cabeza de los consumidores y usuarios derechos plenos, los cuales son operativos sin necesidad de que se dicte una ley que los instrumente (Conf. LORENZETTI, Ricardo Luis, ob. cit., pág. 44 y ss.).----------- En un precedente dictado por este Alto Cuerpo, en fecha reciente, he recalcado que este fenómeno conlleva la necesidad de que los operadores del derecho efectúen un nuevo análisis de las normas de derecho privado, ahora desde la perspectiva constitucional. El microsistema legal que se encuentra compuesto por la norma constitucional que reconoce protección al consumidor y sus derechos (art. 42, C.N.), los principios jurídicos y valores del ordenamiento y, por último, las normas legales infraconstitucionales como la ley 24.240, hace que siempre que exista una relación de consumo, deba aplicarse este microsistema, por revestir carácter autónomo y aún derogatorio de normas generales (Confr. Sent. nº 190 del 22/10/13).------------------------

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VII. Corresponde, entonces, preguntarse si de acuerdo al escenario descripto las partes deben -o no- considerarse alcanzadas por la denominada relación de consumo, concebida por la Constitución Nacional (art. 42) y regulada por la Ley de Defensa del Consumidor (art. 3 de la Ley nº 24.240, t.o. por Ley 26.361).--------------------

protectorio de rango constitucional es el que da origen y fundamenta el derecho del consumidor. Entonces,

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En esa tarea, la calidad de usuario que reviste quien deja su vehículo en el lavadero de autos para su limpieza, resulta desde todo punto de vista indiscutible. Se trata, pues, de una persona -en este caso, física- que contrató a título oneroso y en beneficio propio el servicio de lavandería de autos para su rodado, ofrecido por una empresa dedicada a proveer del mismo. El servicio se materializó, como es habitual, poniendo el automóvil a disposición del lavadero; esto es, dejándolo dentro del comercio con las llaves de encendido por las necesidades propias de la actividad encomendada y en el marco de la confianza que inspira esta clase de contrataciones.---

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Tampoco ofrece dudas la calidad de proveedor profesional que reviste el lavadero, en tanto constituye el sujeto que ofreció y cumplió de manera profesional el

aludido servicio de limpieza del rodado que constituye el objeto principal de la relación. Es evidente, entonces, que entre los nombrados -dueño del auto y lavadero- subyace un vínculo de naturaleza contractual que puede y debe ser encuadrado en la relación de consumo conforme al marco normativo indicado.----------------------------------

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La prestación debida por el proveedor profesional consistió en la limpieza del automóvil; actividad cuyo cumplimiento o incumplimiento no constituye materia de este pleito. Ahora bien, el objeto primordial de la relación de consumo se encuentra complementado por el deber de ofrecer seguridad al usuario, garantizando que el servicio sea prestado sin sufrir menoscabos en la persona o en los bienes del profano.

Dicho deber ha sido consagrado en el art. 42 de la Constitución Nacional, al mencionar

-------------------------------------------------------------------- En esa tarea, la calidad de usuario que reviste quien deja su vehículo en el

el derecho de los consumidores y usuarios a la protección de su salud, seguridad e

intereses económicos; y reafirmado en el art. 5 de la Ley 24.240, en cuanto establece que las cosas y servicios deben ser suministrados o prestados en forma tal que, utilizados en condiciones previsibles o normales de uso, no presenten peligro alguno para los usuarios.------------------- En las circunstancias graficadas, si el rodado mientras estaba en el ámbito de custodia de la empresa de limpieza fue protagonista de un hecho lesivo (sea por haber sido sustraído por terceros, o por haber sido chocado por uno de sus empleados al movilizarlo) que provoca un menoscabo patrimonial al dueño, resulta innegable que se ha incumplido con la obligación de seguridad que subyace en la relación de consumo; de la cual resulta directo responsable quien suministra el servicio.----------------------------

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VIII. Ahora bien, una vez calificado el hecho entre los vinculados inmediatos, corresponde indagar si este esquema de responsabilidad fundada en el estatuto consumeril puede ser extendido al Hipermercado, en su carácter de locador de la prestataria del servicio, y propietario del predio.------------------------ Para responder el interrogante planteado, el primer enfoque debe, necesariamente, tener por base el marco legal. En esa tarea, el nuevo artículo 2º de la Ley de Defensa del Consumidor (t.o. Ley 26.361 del 30/07/08, aplicable al caso por ser de fecha anterior al siniestro) define al proveedor como la persona física o jurídica de naturaleza pública o privada, que desarrolla de manera profesional, aún ocasionalmente, actividades de producción, montaje, creación, construcción,

transformación, importación, concesión de marca, distribución y comercialización de

el derecho de los consumidores y usuarios a la protección de su salud, seguridad e intereses

bienes y servicios, destinados a consumidores o usuarios.----

Si nos ajustamos a la definición propuesta, desde una mirada abstracta, parece obligado calificar al hipermercado como un típico proveedor, pues nadie puede dudar que su actividad consiste, esencialmente, en la distribución y comercialización de bienes y servicios, ya sea brindándolos por sí mismo, o bien valiéndose de los comercios que su organización congrega. Además, esa actividad es desarrollada por estos emprendimientos de manera profesional, pues su objetivo consiste en convocar a potenciales destinatarios y estimularlos al consumo masivo de bienes y servicios con el propósito de generar o incrementar ganancias en beneficio de todos los integrantes del centro comercial, por cierto con la menor cantidad de costos operativos posible.----

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En ese sentido, Lorenzetti, con la claridad que lo caracteriza, se ha ocupado de

describir a los hipercentros como lugares destinados al consumo, donde existe un lugar y espacios de utilización común, gastos de mantenimiento y subcontrataciones también compartidos, se diversifican productos y servicios, frente a los terceros la publicidad se realiza unificadamente incluso con fondos comunitarios, se suelen establecer precios competitivos acordados, horarios extendidos y promociones especiales (Lorenzetti, Ricardo L., "Redes Contractuales, contratos conexos y responsabilidad" en Revista de Derecho Privado. Responsabilidad Contractual, Bs. As. año 1998, Ed. Rubinzal Culzoni, Vol. Nº 17, Pág. 211).---------------------------------------------

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De estas características participan los sujetos demandados en los casos confrontados, pues se trata de organizaciones empresariales que nuclean diversos

bienes y servicios, destinados a consumidores o usuarios.---- Si nos ajustamos a la definición propuesta, desde

comercios proveedores de bienes y servicios estratégica y planificadamente

seleccionados por el empresario para atender las diferentes necesidades de eventuales clientes. En ellos los distintos servicios que se brindan procuran complementarse unos con otros para no superponerse y evitar competencias, donde el servicio de lavadero de autos está siempre presente y suele ofrecer promociones que incluyen la gratuidad o descuentos por las compras realizadas en los locales que componen el

emprendimiento.---------------------------------------

No obsta a esta conclusión la circunstancia de que el centro comercial no haya

contratado en forma directa con el usuario, o que esté ligado a la prestataria del servicio -que ha resultado defectuoso- por un contrato de locación de espacio o local con destino comercial, aún cuando dicho acuerdo contenga cláusulas limitativas de

responsabilidad.-------------------------------------------------------------

Existe en la actualidad una tendencia a ampliar la legitimación pasiva de la acción de daños originados en una relación de consumo, sea que deban responder en forma concurrente o solidaria, a todos los que intervienen en la cadena de prestación

del servicio defectuoso, sin perjuicio de las acciones de regreso que puedan luego, entre ellas, corresponder. Y esa tendencia ha sido recibida por nuestra ley al consagrar la responsabilidad solidaria de los proveedores -sin perjuicio de las acciones de repetición que correspondan- con el indiscutible objetivo de asegurar al sujeto protegido de la relación jurídica, la pronta y segura reparación de los menoscabos

sufridos.-------------------------------

Como bien puntualiza prestigiosa doctrina, "

Se

quiere con ello proteger al

... damnificado emplazando como posibles responsables en un mismo plano de igualdad a

comercios proveedores de bienes y servicios estratégica y planificadamente seleccionados por el empresario para atender las

un elenco de legitimados pasivos que actúa protagónicamente en el mercado, sobre la "

base del parámetro objetivo del riesgo creado o del riesgo de empresa

(PIZARRO,

... Ramón D. VALLESPINOS, Carlos G. en Instituciones de Derecho Privado.

Obligaciones., Bs. As., Hammurabi, año 2012, Vol. 5 pág. 118).-------------------------------

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A ello corresponde agregar la apariencia creada frente al consumidor o usuario con motivo de la puesta en escena de una actividad comercial que se presenta a la mirada común como una red o entramado complejo, en la que no se sabe con

precisión si los negocios pertenecen al grupo empresario del hipercentro, si dependen económica o funcionalmente de él, o si son comercios independientes; lo cual dificulta la tarea del profano de descifrar cuál de los sujetos que ofrecen los servicios es en definitiva el obligado al pago de los daños ocasionados con motivo de un acto de

consumo.----------------------------------------

En suma, las características que presenta el centro comercial y la confianza

generada por la apariencia, determinan su calificación jurídica como proveedor

profesional de bienes y servicios en las relaciones de consumo que tienen lugar en su ámbito de actuación. Tal calidad constituye factor de imputación suficiente para justificar prima facie la posible atribución de responsabilidad por los menoscabos que sufra el consumidor y que sean consecuencia de la adquisición de bienes o servicios

defectuosos.-------------------

IX. De cualquier manera el análisis que debe realizar la judicatura debe estar siempre gobernado por la prudente ponderación de cada situación de hecho que se

presente a juzgamiento. De manera que la responsabilidad civil del experto está

un elenco de legitimados pasivos que actúa protagónicamente en el mercado, sobre la " base del

condicionada a que se demuestre la existencia de un daño originado en un servicio

defectuoso que pueda ser jurídicamente atribuido al proveedor por mediar nexo causal adecuado; por cierto en tanto y en cuanto no se acredite una circunstancia eximente idónea.------------------------------------------------------------- Dicho aspecto de la acción de daños ha sido también motivo de controversia en los casos que habilitaron la unificación de jurisprudencia.--------- El centro comercial adujo que el hecho se produjo por una causa ajena a su ámbito de actuación; vale decir, la defensa invocada se define como el hecho de un tercero por el que -a su juicio- el hipercentro no debe responder; hecho que bien podría tener virtualidad para romper el nexo causal y funcionar como eximente.---------

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En un primer análisis, este argumento defensivo no puede ser mirado con desprecio si tenemos en cuenta que, partiendo de la premisa de su anunciada condición de mero arrendador del local comercial o espacio destinado al funcionamiento del lavadero, resulta cuanto menos verosímil suponer que al

hipermercado le resulta, en los hechos, materialmente imposible controlar la mayor o menor seguridad puesta a disposición del usuario dentro del negocio del locatario en pos de garantizar que el servicio sea prestado en condiciones de indemnidad.-------------

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Va de suyo que ese es el fundamento jurídico ensayado por el Centro Comercial demandado para poner de manifiesto el carácter ajeno de la actuación del lavadero. Lo cual parece, además, tener basamento legal en la última parte del art. 40 de la L.D.C.,

en cuanto establece que se liberará total o parcialmente quien demuestre que la causa

condicionada a que se demuestre la existencia de un daño originado en un servicio defectuoso que

del daño le ha sido ajena.------------------------------- Sin embargo, me apresuro a sostener que el análisis que antecede peca de simplista a la luz de la naturaleza del servicio prestado. Doy razones:--------------- Ante todo debemos examinar la manera como se desarrolla el servicio contratado. En esa tarea se advierte que con el objetivo de organizar y llevar a cabo la limpieza de automóviles en las empresas que a esa actividad se dedican, es normal y ordinario que el dueño del rodado lo ponga a disposición del lavadero dejando las llaves de encendido al encargado o a algún dependiente. La razón es sencilla: el

proceso de lavado implica generalmente que el vehículo deba ser desplazado de un lugar a otro, sea para dar comienzo a la tarea, para posibilitar el aseo de sus diferentes partes, o bien para ubicarlo en un lugar apto para ser retirado por su dueño una vez finalizada la labor.----------------------------- A ello debemos sumar que los objetos sobre los cuales se materializa el servicio (automóviles) constituyen “cosa riesgosa” por naturaleza -aspecto sobre el cual no existen discrepancias-, y además se trata de bienes que son cotidianamente presa de sustracción por parte de malvivientes de los estacionamientos situados dentro de los centros comerciales, lo cual parece más sencillo aún cuando el servicio prestado involucra necesariamente la entrega de la llave de encendido.---------------------------------

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De manera que ante la real probabilidad de que en el ámbito de un lavadero de autos ocurran siniestros como los acaecidos en los casos juzgados -robo del automóvil o accidente-, el centro comercial que planifica, elige y decide dar en

locación un espacio o local para la instalación y funcionamiento de esta clase de

del daño le ha sido ajena.------------------------------- Sin embargo, me apresuro a sostener que el análisis que

emprendimientos, tiene el deber de prever y evitar los eventuales daños, adoptando

todas las medidas de seguridad necesarias e idóneas para poner a los usuarios o terceros a resguardo de los menoscabos que suele provocar las condiciones de movilidad de los automóviles cuyo lavado constituye la prestación principal de la empresa locataria.--------------------------------------------- La ponderación de los axiomas y las pautas hermenéuticas consagradas en la Carta Magna (art. 42) y en las normas que integran el Estatuto del Consumidor, brindan suficiente justificación normativa y axiológica a la solución que se propone.-----

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Como se indicó anteriormente, la obligación resarcitoria del Centro Comercial encuentra fundamento en el genérico art. 40 de la Ley de Defensa del Consumidor (t.o.

ley 24.999). Prestigiosa doctrina ha interpretado que este precepto “…expresamente

consagra la responsabilidad objetiva por daño al consumidor resultante ‘del riesgo o vicio de la cosa o de la prestación del servicio’ la cual pesa no sólo sobre el profesional

con el que contrató el consumidor (responsabilidad contractual) sino también sobre todos los que han intervenido en la cadena de producción, comercialización y ejecución del servicio, aún los que no contrataron directamente con él (responsabilidad extracontractual). Se impone de tal modo, una obligación de seguridad de mantener la persona y bienes del cocontratante en condiciones de indemnidad, la cual no se cumple cuando el servicio, a raíz de sus deficiencias, ocasiona un perjuicio a su persona o a sus bienes…” (PIZARRO, Ramón D., “Responsabilidad Civil por Riesgo Creado y de Empresa – Contractual y Extracontractual – Parte Especial”, Buenos Aires, Ed. La Ley, año 2006, Tomo II, pág. 492, énfasis añadido).--------------------------------------------------------------

emprendimientos, tiene el deber de prever y evitar los eventuales daños, adoptando todas las medidas de

Por otra parte, desde la perspectiva axiológica, el principio protectorio de la seguridad de los consumidores y usuarios (art. 5, L.D.C.) y el principio de prevención que deriva del primero, imponen al experto el deber jurídico de impedir o neutralizar los efectos perjudiciales de la actividad contratada en el marco de una relación de consumo. Asimismo, la confianza en la apariencia desplegada por el Centro Comercial al presentarse ante el profano como el organizador de los negocios o el promotor de las actividades que se desarrollan dentro del predio, torna razonable que a la par del lucro perseguido al organizar el emprendimiento comercial e introducirlo en el mercado mediante la cesión de espacios destinados al establecimiento de negocios, el empresario tenga también el deber de responder por los daños que previsiblemente se puedan generar dentro de alguno de los locales comerciales que, por su decisión, integran el centro de consumo, cuando no ha tomado las medidas de seguridad que pudo adoptar.---------------------------------------------------------------------------------------- Dicha responsabilidad -reitero- no se ve desplazada ni atenuada por la naturaleza del vínculo que liga al hipercentro con el comercio (locación de inmueble con fin comercial) o por los términos de la contratación existente entre ellos (v.gr. cláusulas limitativas de responsabilidad); tampoco por las dificultades que puede tener el mismo para ejercer un efectivo control material sobre la actividad desarrollada por el arrendatario.------------------------------------------------ Es que su condición de experto le imponía un plus en el desarrollo de su conducta; una actitud proactiva al tiempo de incorporar a la prestataria del servicio de lavado de autos, la cual consiste en prever los eventuales daños que la actividad que se incorporaba pudiera generar a usuarios o terceros, y decidir o acordar el modo como

Por otra parte, desde la perspectiva axiológica, el principio protectorio de la seguridad de los consumidores

los mismos iban a ser prevenidos y/o evitados. En ese sentido, bien pudo estipular con el locatario el control de idoneidad del personal del lavadero, o implementar un servicio de seguridad dentro del predio que incluya el interior del comercio para evitar los siniestros. Asimismo, para evitar afrontar los daños, pudo exigir al arrendatario la contratación de un seguro que cubra eventuales daños controlando el pago de la prima, o contratar el propio hipercentro un seguro de responsabilidad civil en pos de garantizar que los menoscabos que puedan sufrir los usuarios sean resarcidos.-----------

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En conclusión, la circunstancia de que el hecho dañoso haya ocurrido dentro del lavadero, no constituye causa ajena al ámbito de actuación legal del hipermercado, tal que autorice a eximirlo de la responsabilidad civil que le corresponde por no haber adoptado las medidas razonables de seguridad tendientes a evitar los daños generados al usuario del servicio, por la acción u omisión de quienes se desempeñan como dependientes de la empresa de lavado.- X. Siendo que la interpretación realizada por este Alto Cuerpo coincide en lo sustancial con la avalada por el Tribunal A-quo, corresponde rechazar el recurso de

casación.-------------------------------------------------------------------------

En ese sentido dejo sentado mi voto.-------------------------------------------------

A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA EL SEÑOR VOCAL DOCTOR CARLOS FRANCISCO

GARCÍA ALLOCCO, DIJO:-------------- Adhiero a los fundamentos brindados por el Señor Vocal Armando Segundo Andruet (h). Por ello, compartiéndolos, voto en igual sentido a la primera cuestión planteada.-----------------------------------------------------------------

A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA EL SEÑOR VOCAL DOCTOR DOMINGO JUAN

los mismos iban a ser prevenidos y/o evitados. En ese sentido, bien pudo estipular con el

SESIN, DIJO:-----------------------------------------

Comparto los fundamentos expuestos por el Señor Vocal del primer voto.- Así voto.-------------------------------------------------------------------------------

A

LA

SEGUNDA

CUESTIÓN

PLANTEADA

EL

SEÑOR

VOCAL

DOCTOR

ARMANDO

SEGUNDO ANDRUET (h), DIJO.----------------------- I. En base a las consideraciones que anteceden, propongo: rechazar en lo sustancial el recurso de casación articulado por el co-demandado.------------------- II. La existencia de diversidad jurisprudencial sobre la materia traída a

conocimiento constituye fundamento suficiente e idóneo para justificar que las costas devengadas en esta Sede extraordinaria sean impuestas por el orden causado (arg. art. 130 in fine C.P.C.C.).-------------------------------------------------- Atento lo normado por el art. 26 de la Ley 9459 -a contrario sensu- no corresponde regular honorarios a favor de los profesionales intervinientes en esta

oportunidad.----------------------------------------------------------------------------------

Así voto.------------------------------------------------------------------------------- A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA EL SEÑOR VOCAL DOCTOR CARLOS FRANCISCO GARCÍA ALLOCCO, DIJO:--------------

Adhiero a la solución a que arriba el Señor Vocal del primer voto.---------- Así voto.-------------------------------------------------------------------------------

A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA EL SEÑOR VOCAL DOCTOR DOMINGO JUAN

SESIN, DIJO:----------------------------------------- Coincido con la respuesta proporcionada por el Sr. Vocal Dr. Armando Segundo Andruet (h), ya que el mismo expresa la solución correcta a la presente cuestión.--------

SESIN, DIJO :----------------------------------------- Comparto los fundamentos expuestos por el Señor Vocal del primer voto.- Así voto.-------------------------------------------------------------------------------

-------------------------------------------------------------------------------

Por ello, voto en idéntico sentido.-------------------------------------------------

Por el resultado de los votos emitidos, previo acuerdo, el Tribunal Superior de

Justicia, por intermedio de su Sala en lo Civil y Comercial,------------RESUELVE:-------------

--------------------------------------------------------------------

  • 1. Rechazar en lo sustancial el recurso de casación articulado.---------------

  • 2. Imponer las costas por el orden causado. No regular honorarios a favor de los

profesionales intervinientes en esta oportunidad.--------------------------------

Protocolícese e incorpórese copia.-------------------------------------------------

Armando Segundo Andruet (h) Presidente de la Sala Civil y Comercial T.S.J.

Dr. Carlos Francisco García Allocco Sesin Vocal del Tribunal Superior de Justicia Superior de Justicia

Dr. Domingo Juan

Vocal del Tribunal

------------------------------------------------------------------------------- Por ello, voto en idéntico sentido.------------------------------------------------- Por el resultado de los votos emitidos, previo acuerdo,