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Pridecom. es ( 2015? ) . La comunicación interna en la era del social media. Recuperado de la base de datos de UESAN (052623)

La Comunicación Interna en la era del Social Media

Algo está cambiando en comunicación interna. El entorno 2.0 está transformando el perfil del comunicador interno que pasa de ser el periodista que está dentro de la organización a convertirse en un creador de conversación 360º. Un estratega de la comunicación interna que debe demostrar que el engagement que genera esta nueva manera de practicar la comunicación en la empresa puede ser palanca estratégica para el negocio. Llega la era del Internal Social Media Strategist. Un perfil cuyo ADN debe aunar las cualidades más insospechadas.

1. Capacidad de influencia: Cerca de un 30% de CEO´s están en Redes Sociales, lo que significa que

este profesional se enfrenta a una importante labor de evangelización para convencer a la dirección general de las bondades del Social Media en Comunicación Interna. Y no solo será importante venderlo a las altas esferas, también tendrá que ser capaz de aliarse con el área de Sistemas de Información para que se convierta en su solucionador tecnológico 2.0

2. Conocimiento: El ISMS deberá conocer hasta el más mínimo detalle de su organización y de los

colaboradores que la forman, ¿el objetivo? Ser capaz de detectar el talento, a los líderes de opinión, early adopters e incluso limitadores a tener en cuenta a la hora de poner en marcha un proyecto de CI 2.0

3. Ejemplo de los valores: Este profesional ha de ser un ejemplo vivo de los valores de la empresa

para poder mimetizarlos y proyectarlos al resto. El uso de plataformas sociales permitirá que los empleados interioricen mejor estos principios. Si solicitamos a los equipos que nos den su definición de valores, redes sociales como Pinterest o Instagram pueden ayudarnos. Un ejemplo

muy claro lo tenemos en el caso de Taco Bell.

4. Políglota multimedia: Manejarse con soltura tanto en comunicación oral como a la hora de

enfrentarse a una hoja en blanco son habilidades imprescindibles que debe tener el ISMS. Es más, tendrá que desarrollar un perfil multisoporte y multicanal que le permita moverse como pez en el agua con el audiovisual, el hipermedia, el storytelling o el visual thinking.

5. Analítico y experto en Big Data: Actualmente este profesional tiene la posibilidad de acceder a

un elevado volumen de información que tendrá que ser capaz de filtrar, ordenar y analizar para poder interpretarla y extraer conclusiones que le permitan afrontar con garantías de éxito un proyecto 2.0 en la organización o evaluar el impacto de una herramienta social ya implementada.

6. Un punto geek: Mantenerse al día de todas las novedades relacionadas con las nuevas

tecnologías se convierte en un imprescindible. Tiene que ser el primero en probarlo todo, convertirse en un early adopter tanto dentro como fuera de la organización para ir siempre un paso por delante del resto de usuarios.

7. Con alma de cheerleader: No basta con incorporar herramientas colaborativas en la empresa, el

ISMS tendrá que exprimirlas al máximo para garantizar su consolidación, dinamizando constantemente para que los empleados participen. Una manera de reforzar el engagement podría pasar por la creación de un grupo corporativo en LinkedIn, animando a los empleados a que se unan y propongan temas. Después, será importante reforzar los comportamientos excelentes poniendo en valor las mejores aportaciones.

La metamorfosis que está viviendo el responsable de comunicación interna es un hecho. Generador de conversación, constructor de relaciones, dinamizador de la comunidad. Son diferentes las maneras con las que nos podemos referir a un nuevo profesional que deberá ser capaz de crear una red de aportadores entre los líderes de opinión, conectar el conocimiento interno con el externo y, sobre todo, traducir el discurso corporativo en una conversación 360º en la que el empleado esté en el centro.

La revolución digital está transformando a marchas forzadas el panorama social de la empresa. Desde las áreas de Comunicación Interna se debe entender este cambio como la oportunidad para ser promotores de esta nueva era por las enormes ventajas que nos puede aportar: Ubicuidad, interactividad, humanización, celeridad y eliminación de barreras jerárquicas y geográficas.

El Social Media nos ofrece un sinfín de herramientas que nos permitirán demostrar que, el engagement que genera esta nueva manera de practicar la comunicación en la empresa, puede ser palanca de desarrollo para el negocio. De este modo, el comunicador interno podrá incorporar en su estrategia una determinada red social a partir de la interacción que desee generar.

Te proponemos algunos ejemplos sobre cómo aplicar plataformas sociales según la necesidad de comunicación interna:

1. Transmitir la estrategia: El Visual Thinking es, por su capacidad de proyección, una de las

mejores herramientas para compartir la estrategia con los empleados. ¿Cómo lo podemos hacer en Social Media? A través de un “tablero secreto” en Pinterest en el que, por ejemplo, podamos “pinear” la infografía del proyecto para que todos los miembros de la organización tengan la opción de comentarla. Esto podría animar a que cada área decline la estrategia según sus necesidades y la comparta en el tablero.

2.

Liderar con el ejemplo: Es posible generar un clima de confianza gracias al uso de vídeos

protagonizados por empleados, pero también por líderes que puedan demostrar así mayor influencia y cercanía con sus equipos. Por lo tanto, la opción de grabar y compartir un vídeo desde

Vine (6 segundos) o Instagram (15 segundos) permitirá a los líderes de la organización lanzar mensajes estratégicos o de refuerzo, y al resto de empleados dará la posibilidad de enviar felicitaciones, retransmitir eventos internos o lanzar recordatorios de citas destacadas.

3. Campañas de valores y cultura: Pinterest vuelve a ser un excelente medio para demostrar cómo

se vive la cultura en la organización. Un buen ejemplo lo encontramos en la “Taco Bell Community”. También podemos usar Vine o Instagram si queremos solicitar a los empleados que

nos den su definición de los valores y nos cuenten cómo los viven en su día a día.

4. Gestión del cambio: El traslado de una sede a otra supone en muchos casos un reto para la

mayoría de los empleados que se encuentran frente a una situación ajena a su zona de confort. Conseguiremos que sea mucho menos traumático si utilizamos técnicas de gamification con las que enfocamos la gestión del cambio desde la óptica del empleado. Podríamos, por ejemplo, organizar un concurso en Foursquare en el que el Mayor (aquel que más check in haya realizado en la nueva oficina) se convierta en el mentor para las nuevas incorporaciones, aquel que les descubre el nuevo edificio.

5. Branding interno: ¿Por qué no dinamizar campañas de marketing interno utilizando fotos en

Pinterest? Imaginemos una empresa del sector retail que propone a sus empleados la posibilidad de fotografiarse con las prendas de la firma y compartir las imágenes en el tablero oficial de la marca. Esto ya lo hizo Zara con sus clientas en el área de internacional y el resultado fue muy

positivo.

6. Employee Engagement: Para fomentar el orgullo de pertenencia os invitamos a crear un grupo

corporativo en LinkedIn donde los empleados puedan desde lanzar un debate hasta recomendar un producto. Al mismo tiempo, se convierte en una extraordinaria oportunidad para posicionar la

marca en esta red.

7. Voluntariado Corporativo: Es imprescindible desarrollar acciones de afiliación que generen

espíritu de tribu entre los empleados y el fomento de actividades de voluntariado puede ser una de ellas. Un buen comienzo podría pasar por la creación de una fan page en Facebook para sensibilizar y movilizar a los miembros de la compañía con el proyecto, a la vez que damos visibilidad a la acción social más allá de la organización.

8. Conversación 360º y colaboración: Las Redes Sociales Corporativas son, sin duda, la mejor herramienta de Social Business. Al mismo tiempo, y avaladas por el enorme potencial que supone formar parte de un entorno de trabajo colaborativo, en estas plataformas el empleado tiene la capacidad de participar en una conversación 360º basada en la inteligencia compartida.

9. Reforzar comportamientos excelentes: Publicar las Best Practices tiene un gran impacto en la motivación de los equipos. Aquí cualquier herramienta puede ser adecuada siempre y cuando tengamos en cuenta la cultura de la empresa. Las organizaciones anglosajonas, más acostumbradas al reconocimiento y el feedback positivo serán más proclives al uso del video, mientras que, en nuestro caso, podemos dar los primeros pasos de felicitación con mensajes escritos en la red social interna o en la comunidad privada de Twitter.

El Social Media puede ser un gran aliado de nuestra estrategia de Comunicación Interna siempre y cuando lo manejemos correctamente. Por eso, te aconsejamos comenzar por aquellas redes que nos permitan una interacción fácil y poco arriesgada. Y antes de lanzarnos a la piscina 2.0, habrá que tener en cuenta aspectos tan importantes como el grado de madurez social de la empresa, el respaldo de la dirección o el desarrollo de nuestra propia política de uso en redes sociales… Entonces, ¿preparado para saltar del trampolín?