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CENSURA CIENTÍFICA A LA

‘CARTA DE LOS DERECHOS DE LA FAMILIA’


CENSURA CIENTÍFICA A LA
‘CARTA DE LOS DERECHOS DE LA FAMILIA’

PROEMIO
Quien aquí escribe, Marco Julio Pagano, habiendo recibido con toda amabilidad del
teólogo don Ignacio Díaz Ventura la siguiente Carta de los Derechos de la Familia, y
atendiendo a su requerimiento en cuanto a prestar atención al documento y componer una
somera respuesta, presenta la siguiente Censura Científica sobre la citada carta, no sin antes
encomendarse a los dioses que auspician tan dignos oficios.
Al iniciar cualquier prolación es preciso encomendarse a los olímpicos dioses, y a Zeus
Cronión en primer lugar, guía y rey de los ínclitos inmortales. A la diosa Hera de blancos
brazos y cara redonda, argiva, ojos de vaca, reina de los dioses, celadora del matrimonio
justo y veraz. A la diosa Hestia, cuyo sitial resguarda la doméstica llama, garante de las
casas y de su paz, hogareña, conciliadora, que inspira las nominaciones de los recién
nacidos. A la diosa Ártemis, nacida en Delos, gemela del flechador, responsable de los
partos y de sus designios, montaraz, indómita, que señoreas los montes y los cerros. A la
diosa Afrodita Pandemo, conductora del deleite sexual, portadora de cegadores orgasmos,
indispensable para la génesis, Ciprigenia, de genitales mullidos y tumefactos, Porné que
atenúas todos los dolores. A Eros travieso, amorcillo que aflojas los miembros, tú excitas el
deseo en el pecho de todo mortal. A Príapo de enorme falo, adúltero, hijo de Afrodita y
Bromio, que prefieres la masturbación al crimen infame.
A todos ellos conviene dar gracias por su eficiente labor, pero sobretodo al dios Apolo
flechador, Febo de broncínea fórminge, lumínico, purificador, Delfio, corego de las Musas.
A Hermes cileno, hijo de Maya, venerable mensajero de los inmortales. A la diosa Atenea,
casta, sabia, belicosa, experta en femeniles labores. Y a Zeus resonante, egidífero que
agrupa las nubes, el más poderoso de los dioses, cuyo eterno mandato se extiende por todo
el universo.

DIATRIBA
Preámbulo A: Los derechos de la persona, aunque expresados como derechos del
individuo, tienen una dimensión fundamentalmente social que halla su expresión
innata y vital en la familia.
A decir verdad, los derechos de la persona no poseen una dimensión
“fundamentalmente social”1, lo cual sería tanto como afirmar que la ley es por
1
En el sentido al que alude el párrafo debería llamarse ‘dimensión civil’. En efecto, el concepto de
‘sociedad’ es invención abominable de los utilitaristas burgueses ―léase A.Comte―, e identifica a los
4 Marco Pagano

convención ―así lo creen ateos y sofistas― y no por naturaleza, como en realidad


parece conveniente. No obstante y en el mejor de los casos, la dimensión de los
derechos es ‘fundamentalmente divina’, si es cierto que se trata de una auténtica ley.
Por ende, los citados derechos no hallan su “expresión innata y vital en la
familia”, lo cual sería tanto como afirmar que la ley es por convención ―así lo creen
ateos y sofistas― y no por inspiración, como en realidad parece conveniente. Por lo
tanto, lo cierto y verdad es que tienen su primera expresión en cada nación, las cuales
son auspiciadas por los dioses todos y éstos por Zeus Padre de todos los dioses. Es
cierto: ¡sitúen a una familia más allá de las fronteras nacionales! ¿Qué harían? ¿Con
quién se entenderían? ¿Seguro que recibirían socorro? ¿De qué le servirían esos
supuestos derechos familiares, sin leyes nacionales que los garantizaran? ¿En qué
acabarían convirtiéndose, ya despojados de toda civilización? ¿No volverían al estado
salvaje y su ley sería la del más fuerte? Por tanto, todo individuo y toda familia deben
su vida, su dignidad y su bienestar primero a Zeus Cronión, portador de la égida,
después a los Olimpios dioses inmortales, que cumplen y hacen cumplir las leyes de
Zeus. Ya en la tierra, como expresión del mandato divino, los mortales deben sus
dones a la nación que les vio nacer, después a su ciudad, a su familia y en último
término a sus propias capacidades y a sus decisiones.

Preámbulo B: La familia está fundada sobre el matrimonio, esa unión íntima de la vida,
complemento entre un hombre y una mujer, que está constituida por el vínculo
indisoluble del matrimonio, libremente contraído, públicamente afirmado, y que
está abierta a la transmisión de la vida.
Que la familia se fundamenta en el matrimonio, en efecto, parece ser cierto.
Ahora bien, que sea una “unión íntima de vida”, toda vez que no es falso, de hecho
es parcial, habida cuenta no es sólo una “unión íntima”, sino también pública, civil o
comunitaria. Es cierto: ¡Despojen a un pueblo de valores, quede falto de cultura, falto
de piedad! ¡Hay que ver la clase de matrimonios que tal situación engendra!2
Por ende, que el matrimonio sea el “complemento entre un hombre y una mujer”,
en efecto, parece ser cierto, aunque también sea cierto que no todo hombre precisa tal
complemento3 ―acaso los mejores prescindan de él―, ni acaso toda mujer esté
llamada a complementarse con un hombre más que con los dioses. Porque es cierto:
antaño se unían los dioses con los mortales, y mucho antes que naciera el mártir
galileo o el discretísimo Pitágoras, de sus ayuntamientos nacieron héroes celebrados
por la estirpe de los aedos.
Asimismo, no es en absoluto cierto que el matrimonio sea un “vínculo
indisoluble”. Escuchad, bíblicos de todo jaez, como vuestro dios Yahvé instituye
desde antiguo “si un hombre toma una mujer y llega a ser su marido, y ésta luego no
le agrada, porque ha notado en ella algo de torpe, le escribirá el libelo de repudio, y
poniéndoselo en la mano, la mandará a su casa” (Deuteronomio 24,1)4.

compatriotas como socios, a las naciones como estados-empresa y a las ciudades como enormes fábricas de
trabajadores.
2
De hecho, más adelante, en este mismo apartado, se dice que el matrimonio merece ser “públicamente
afirmado”, por cuanto es cierto que éste no es únicamente una “unión íntima”.
3
Durante la vigilia litúrgica (8-7-2006) del V Congreso de la Familia, Benedicto XVI proclamó urbi et
orbi que un hombre no es completo hasta que no se une en matrimonio. Pues bien, ¿a qué espera para dejar de
ser un hombre incompleto y dar ejemplo a su rebaño? ¡Qué rostro, pardiez! “Si las palabras no se conforman
a su carácter, parecerá que habla, como las flautas, con lengua extraña”, sin embargo, “las personas
incultas pueden ser fácilmente y por cualquier medio seducidas en la orientación de sus vidas” (de CRITIAS
citado por FILÓSTRATO Vidas de los sofistas I 16).
4
Asimismo, para mayor confirmación, véase Dt.21,10-14, donde Yahvé prescribe la ‘apetecible’ violación
de mujeres extranjeras. Por cierto, antes de que algunos rechisten: no es honesto y jamás lo será aludir a la
Censura Científica a la ‘Carta de los Derechos de la Familia’ 5

Otrosí, que el matrimonio esté “libremente contraído” resulta digno de ponderar,


por cuanto la ignorancia es para los mortales la mayor de las esclavitudes. Así pues,
como por cierto hay muchos que aun padecer ignorancia se casan, en efecto, no
siempre será el matrimonio una unión aceptada libremente. En fin, a veces será
aceptada bajo sometimiento de las cadenas de la ignorancia, y otras veces, quizá,
desatando el ánimo merced al libertinaje más salaz.
Con todo, que merezca ser “públicamente afirmado” está acorde con lo expuesto
más arriba, esto es, que el matrimonio no es sólo una “unión íntima de vida”, sino
que al fin y al cabo es una expresión de la unión de un pueblo.
También se dice que dicha unión “está abierta a la transmisión de la vida”; sin
embargo, esta consideración resulta moderada al lado de la sentencia respecto a la
misma, “a la que está exclusivamente confiada la misión de transmitir la vida”.

Preámbulo C: El matrimonio es la institución natural a la que está exclusivamente


confiada la misión de transmitir la vida.
Que el matrimonio es una “institución natural” es algo a sopesar. En efecto, si el
matrimonio lo instituye Yahvé o cualquier otro dios no es natural, sino divino. Por
otro lado, si lo instituyen los humanos tampoco es natural, sino producto de la
convención. Por lo tanto, a decir verdad, la institución de ‘matrimonios naturales’
acaso se dé únicamente con relación a los animales sin pulgar opuesto, pero jamás en
el hombre.
Por ende, se proclama que esta institución presuntamente natural posee, de modo
exclusivo, la “misión de transmitir la vida”. Pues bien, en primer lugar, entristece
que la procreación sea considerada simplemente una ‘misión’5, como de hecho lo es
para los animales sin marcha bípeda. Por el contrario, lo cierto es que para el humano,
la procreación no debería ser ya una ‘misión’ que debe cumplirse de modo irracional 6,
sino una decisión fruto del intelecto y del amor a las auténticas leyes.
En segunda instancia, no es cierto que esta ‘misión’ se lleve a cabo en exclusiva a
través del matrimonio. ¡Qué decir de las fornicaciones sin cuento, que tantos hombres
ilustres ha ofrecido! ¡Qué de las violaciones, los estupros y los adulterios, cuyo fruto
se esparce vivaracho sobre la tierra feraz! ¡Qué decir del galileo, que era hijo bastardo
del carpintero José! Pero, ¿qué matrimonio es ese en el que se fundamenta la fe
judeo-mesiánica, habida cuenta María cometió adulterio para dar a luz a un hijo
bastardo? En fin, ¿qué decir de los vegetales? ¿No están repletos de vida? ¿Acaso no
la transmiten? ¿Viviría sin ésta el de glotis parlante? Entonces, ¿por qué no retiran
tamaño embeleco?

doble ley de dios ―una antigua y otra nueva que la rectifica― por cuanto para el dios son “sus caminos, los
mandatos eternos” (Eclo.1,5). Y se dice desde Salomón: “tu palabra, ¡oh, Yahvé!, es eterna”; “tus
mandamientos los estableciste para la eternidad” (Sal.119[Vg118],89y151-152). Porque como ocurre con el
verdadero dios, Yahvé “no retira su palabra” (Is.31,2) y esta “palabra de nuestro Dios permanece para
siempre” (Is.40,8). De hecho, lo dijo el propio Cohelet: “conocí que cuanto hace Dios es permanente y nada
se le puede añadir, nada quitar” (Ecl.3,14). Y al fin y a la postre, todo ello son pruebas de la unicidad de la
palabra del dios, y no de su doblez; ahora bien, pese a ello, es cierto que el martiriócrata galileo merece
maldición, “el de lengua doble, porque ha sido la perdición de muchos que vivían en paz” (Eclo.28,15).
5
Tal vez de ahí la tan socorrida posición de ‘el misionero’.
6
Por ejemplo porque así lo dice tal o cual dios: “Procread y multiplicaos y llenad la tierra; que os teman
y de vosotros se espanten todas las fieras de la tierra, y todos los ganados, y todas las aves del cielo; todo
cuanto sobre la tierra se arrastra y todos los peces del mar, los pongo todos en vuestro poder. (...) procread y
multiplicaos y henchid la tierra y dominadla” (Gén.9, 1-2y7). Pues bien, parece que la humanidad ha seguido
tales consejos, porque sus efectos están siendo más que evidentes.
6 Marco Pagano

Preámbulo D: La familia, sociedad natural, existe antes que el Estado o cualquier otra
comunidad, y posee unos derechos propios que son inalienables.
Que la familia es un ‘vínculo natural’, de hecho, parece ser cierto; sin embargo,
que a este vínculo se le llame ‘sociedad’ es culpa de los burgueses industriales.
Por ende, que el citado vínculo exista antes que los estados, en efecto, parece ser
cierto; ahora bien, que existiera antes que “cualquier otra comunidad”, por así
decirlo, es tanto como saber si antes fue el huevo o la gallina7.
Asimismo, que la familia posee “unos derechos inalienables”, de hecho, es tan
cierto como que posee unos deberes inexcusables, por cierto, entre los cuales está el
de evitar la procreación, siempre de modo natural y aun dentro del matrimonio, en
caso de conocer de antemano que ésta ofrecerá una vida demasiado deforme o
demasiado enferma como para valerse por sí misma8.

Preámbulo E: La familia constituye, más que una unidad jurídica, social y económica,
una comunidad de amor y de solidaridad, insustituible para la enseñanza y
transmisión de los valores culturales, éticos, sociales, espirituales y religiosos,
esenciales para el desarrollo y bienestar de sus propios miembros y de la sociedad.
Que se aluda a la “unidad social” de la familia, a la transmisión de “valores
sociales” que ésta transmite, y, en fin, al “bienestar de la sociedad” que éstos
mismos valores favorecen... ¡Qué decir, sino que el texto es un patético intento de
granjear las incautas voluntades de progres y socialistas! ¡Qué decir, sino que se
pretende modernizar el culto judeo-mesiánico-católico a través de términos
modernos, como ‘sociedad’, ‘social’ y sus derivaciones. ¿Acaso esta terminología no
fue pergeñada por los ateos ilustrados del s.XVIII? ¿Entonces?

Preámbulo F: La familia es el lugar donde se encuentran diferentes generaciones y


donde se ayudan mutuamente a crecer en sabiduría humana y a armonizar los
derechos individuales con las demás exigencias de la vida social.
La ‘familia’ no sólo es “el lugar donde se encuentran diferentes generaciones”,
sino sobretodo ‘el lugar donde conviven’. En todo caso, quizá sea necesario
determinar hasta dónde llega el concepto de familia, y, por ende, poder identificarla
como ‘el vínculo entre padres e hijos’; ‘el vínculo entre padres, hijos, hermanos y
abuelos’; ‘el vínculo entre padres, hijos, hermanos, abuelos, nietos y tíos’; ‘el vínculo
entre padres, hijos, hermanos, abuelos, nietos, tíos, primos y sobrinos’; o ‘el vínculo
entre padres, hermanos, abuelos, nietos, tíos, primos, sobrinos, suegras y nueras’; en
fin, ¿y las madrastras, padrastros, padrinos, hijastros, hijastras, etc.? ¿Dónde termina
la lista de afiliados? ¿Acaso no es “Zeus, padre de dioses y hombres” (HESÍODO
7
¿Acaso una jauría de lobos no es una comunidad? ¿Y un termitero? ¿Y un grupo de células? Con todo,
los judíos entendían que la familia tradicional era de carácter polígamo y no monógamo, a fuer de aceptar el
divorcio (Dt.24,1) o la húmida violación sistemática (Dt.21,10-14). En fin, todo ello prescrito por Yahvé, cuyo
mandato es inmarcesible y eterno (Is.40,8). Por cierto, no es honesto y jamás lo será aludir a la doble ley de
dios ―una antigua y otra nueva que la rectifica― por cuanto para el dios son “sus caminos, los mandatos
eternos” (Eclo.1,5). Y se dice desde Salomón: “tu palabra, ¡oh, Yahvé!, es eterna”; “tus mandamientos los
estableciste para la eternidad” (Sal.119[Vg118],89y151-152). Porque como ocurre con el verdadero dios,
Yahvé “no retira su palabra” (Is.31,2) y esta “palabra de nuestro Dios permanece para siempre” (Is.40,8).
De hecho, lo dijo el propio Cohelet: “conocí que cuanto hace Dios es permanente y nada se le puede añadir,
nada quitar” (Ecl.3,14). Y al fin y a la postre, todo ello son pruebas de la unicidad de la palabra del dios, y no
de su doblez; ahora bien, pese a ello, es cierto que el martiriócrata galileo merece maldición, “el de lengua
doble, porque ha sido la perdición de muchos que vivían en paz” (Eclo.28,15).
8
Y aun cuando se reconozca la deformidad después del parto, justo y piadoso es impedir su crecimiento,
pues un solo día es el tiempo prerrogado a los mortales para juzgar la probidad del natalicio. Porque
¿acaso“no es, por ventura, mejor no vivir que vivir malamente?” (de CRITIAS citado por ESTOBEO Florilegio IV
53,23).
Censura Científica a la ‘Carta de los Derechos de la Familia’ 7

Teogonía 455)? Por ende, ¿no es justo y bello considerar la patria como una especie
de familia? ¿Y las distintas poblaciones que se ayudan para conseguir pan? ¿Y las
comunidades vecinales? Entonces, ¿qué es la familia? ¿Acaso la familia es sólo el
mártir y sus padres? ¿Acaso vosotros, galileos, olvidáis que Yahvé acepta la
poligamia? Entonces, ¿cuántos tipos de familia aceptáis? ¿Sólo uno, como tampoco
aceptáis más de un dios? Si no es así, ¿cuál consideráis el mejor modelo de familia, el
formado por el mártir y sus padres? Pero, ¿qué familia es esa, habida cuenta María
cometió adulterio para dar a luz a un hijo bastardo?
Asimismo, otra vez se presta una pudibunda atención a las “exigencias de la vida
social”, aun cuando la ‘vida social’ es propia de comerciantes e impropia de gente
honesta.

Preámbulo G: La familia y la sociedad, vinculadas mutuamente por lazos vitales y


orgánicos, tienen una función complementaria en la defensa y promoción del bien
de la humanidad y de cada persona.
Que dos cosas estén vinculadas ya implica reprocidad, por lo que el adverbio
‘mutuamente’ acaso pudiera suprimirse.
Asimismo, que ese vínculo una a la familia y a la sociedad es lamentable, por
cuanto debería unir a la familia y a la ‘comunidad’; sin embargo, la proliferación de
feudos excitada por el mesianismo, en efecto, destruyó los antiguos vínculos
gentilicios. En la actualidad, para los muchos malvados hablar de patria es tanto como
referirse a la caverna, y los mesiánicos que destruyeron los pagos ahora engordan las
sociedades: tras vomitar encima de los paganos se llenan la boca de ‘sociedad’.
¡¿Cuándo hallará remedio tanto mal?! ¿Acaso cuando caiga la cruz? Porque sólo
queda el madero: el cuerpo del judío pudriose ya hace algún tiempo.
Otrosí, se alude aquí a “el bien de la humanidad”. Pero bueno, ¿es que existen
distintas clases de bienes? ¿Qué significa ‘el bien de la humanidad’? ¿Acaso difiere
del Bien? ¿Qué bien particular busca la humanidad, que en efecto sea distinto del bien
común? Decid, galileos, ¿acaso ‘el bien de la humanidad’ que postuláis es creer en
Yahvé a pies juntillas, en el judío torturado, en María la impenetrada y su inmaculada
concepción, vivir circuncidado conforme a las directrices eclesiásticas, ascender a los
cielos siendo un buen judeo-mesiánico-católico-apostólico-romano-vaticano, esperar
al día del juicio final, ser absuelto del pecado original y ser recompensado con el
cuerpo que antaño se pudrió, para así vivir en una Tierra incorruptible ya, donde
gobierne Israel, el ungido de dios y patatín y patatán por los siglos de los siglos? No,
por piedad. Gracias pero no. Eso no sería el bien de la humanidad, sino su eterna
condena.

Preámbulo H: La experiencia de diferentes culturas a través de la historia ha


demostrado la necesidad que tiene la sociedad de reconocer y defender la
institución de la familia.
Se insiste, de modo enfermizo, en invocar a la ‘sociedad’ en lugar de a la
‘comunidad’ o a la ‘patria’. Asimismo, se afirma que “la experiencia de diferentes
culturas ha demostrado la necesidad de reconocer y defender la institución de la
familia”, pero se omite, de modo vergonzoso, cuánto daño ha inflingido e inflinge el
exceso de celo en el reconocimiento y la defensa de la familia de Israel, por ejemplo.
Así pues, la experiencia de ciertas culturas, a lo largo de la historia, ha mostrado
también lo perverso que puede llegar a ser, en efecto, la obsesión por reconocer y
defender la institución familiar.
8 Marco Pagano

Preámbulo I: La sociedad, y de modo particular el Estado y las Organizaciones


Internacionales, deben proteger la familia con medidas de carácter político,
económico, social y jurídico, que contribuyan a consolidar la unidad y la
estabilidad de la familia para que pueda cumplir su función específica.
Parece ser que hay quien ahora descubre el social-catolicismo y los cristiano-
demócratas. Asimismo, se advierte que la protección de la familia es a fin de asegurar
su “función específica” (véanse enmiendas a Preámbulo C párrafos 2y3, así como a
Preámbulo G párrafo 3).

Preámbulo J: Los derechos, las necesidades fundamentales, el bienestar y los valores de


la familia, por más que se han ido salvaguardando progresivamente en muchos
casos, con frecuencia son ignorados y no raras veces minados por leyes,
instituciones y programas socio-económicos.
Sí, es cierto, y ocurre sobretodo porque los judeo-mesiánicos han impuesto, a
sangre y fuego, su monolítico concepto de familia. Ahora bien, lo peor de todo es que
aún haya quien porfíe en el mismo error.

Preámbulo K: Muchas familias se ven obligadas a vivir en situaciones de pobreza que les
impiden cumplir su propia misión con dignidad.
Sí, también es cierto que existe la pobreza, ahora bien, “nunca te atrevas a echar
en cara la funesta pobreza que roe el corazón de los hombres, regalo de los eternos
Bienaventurados” (HESÍODO Trabajos y Días 716)9. En todo caso, si la pobreza actual
es mucho más miserable que la pobreza antigua, de hecho, es porque los feudos
mesiánicos crecieron hasta formar ciudades, que a la postre se han revelado como
enormes fábricas del capitalismo industrial. ¿De qué te quejas, mesiánico procaz e
insolente? ¿No eres tú el principal culpable?
Otrosí, respecto a la presunta ‘misión’ de las familias, véanse enmiendas a
Preámbulo C párrafos 2y3, así como a Preámbulo G párrafo 3.

Preámbulo L: La Iglesia Católica, consciente de que el bien de la persona, de la sociedad


y de la Iglesia misma pasa por la familia, ha considerado siempre parte de su
misión proclamar a todos el plan de Dios intrínseco a la naturaleza humana sobre
el matrimonio y la familia, promover estas dos instituciones y defenderlas de todo
ataque dirigido contra ellas.
¿A quién importa si la Iglesia católica es consciente del bien de la persona o de
cualquier otra cosa? ¿Pero acaso es consciente, para empezar, del profundo mal que
ha provocado y aún porfía en provocar? ¿A quién pretende ayudar con manos que
chorrean sangre inocente? ¿Por qué antes no se las limpia con agua profana? Mejor
aún, como hace tiempo que padecen gangrena, ¿por qué no se las amputa y deja que
otros, con el alma menos contaminada, realicen la labor que tan mal desean
desempeñar? ¿No es una excelsa labor reconocer los errores y desaparecer en paz,
cuando es debido y oportuno? ¿No es éste el último y magnánimo sacrificio que se le
encomienda a la Iglesia? Si dios le encomendara semejante sacrificio, ¿estaría
dispuesta a escucharle y a obedecerle, como hizo el galileo en otro tiempo? Entonces,
¿a qué diantre espera?
Asimismo, con relación al texto subsiguiente, véanse enmiendas a Preámbulo G
párrafo 3 y Preámbulo H.

9
Porque preciso es preguntárselo: “¿Es preferible tener, compartiendo la casa, una torpe riqueza a una
sabia pobreza?” (de CRITIAS, mencionado por ESTOBEO Florilegio IV 33,10).
Censura Científica a la ‘Carta de los Derechos de la Familia’ 9

Preámbulo M: El Sínodo de los Obispos celebrado en 1980 recomendó explícitamente


que se preparara una Carta de los Derechos de la Familia y se enviara a todos los
interesados. Es por ello que la Santa Sede, tras haber consultado a las
Conferencias Episcopales, presenta ahora esta Carta de los Derechos de la
Familia:

Artículo 1: Todas las personas tienen el derecho de elegir libremente su estado de vida y
por lo tanto derecho a contraer matrimonio y establecer una familia o permanecer
célibes.
Sí, por supuesto, eso nadie lo negó jamás; ahora bien, aquello que los mesiánicos
sí han prohibido y despreciado, y aún prohíben y desprecian, por cierto, es toda unión
fuera del canon de la liturgia católica. ¿Pero con qué derecho reclaman nada, si lo
único que deben hacer es pedir perdón a la vez que desaparecen?

Artículo 1a: Cada hombre y cada mujer, habiendo alcanzado la edad matrimonial y
teniendo la capacidad necesaria, tiene el derecho de contraer matrimonio y
establecer una familia sin discriminaciones de ningún tipo10. Las restricciones
legales a ejercer este derecho, sean de naturaleza permanente11 o temporal, pueden
ser introducidas únicamente cuando son requeridas por graves y objetivas
exigencias de la institución del matrimonio mismo y de su carácter social y
público; deben respetar, en todo caso, la dignidad y los derechos fundamentales de
la persona.
¿De verdad acepta esta carta judeo-mesiánica que “cada hombre y cada mujer,
habiendo alcanzado la edad matrimonial y teniendo la capacidad necesaria tienen el
derecho de contraer matrimonio y establecer una familia sin discriminaciones de
ningún tipo”? ¿Cuál es la edad matrimonial? ¿Diez años, quince; tal vez lo adecuado
sería posponerla hasta los veinte? ¿Han consultado a Yahvé al respecto? Por ende,
¿cuál es la ‘capacidad necesaria’ para contraer matrimonio? ¿Vale tan sólo el
graduado escolar, o se precisa obtener además el bachillerato y una o dos carreras?
¿Quién determina el grado de capacidad? ¿El cónyuge, la familia, el estado, el
Vaticano, o tal vez Yahvé? ¿No son ésas precisamente ciertas discriminaciones,
aquélla de carácter numérico y ésta de tipo intelectual o emocional? En fin, en el caso
de cumplirse estos dos requerimientos, a saber: que el individuo sea ‘mayor de edad’
y esté ‘capacitado’, amén de querer contraer matrimonio, ¿seguro que ya no existen
más discriminaciones? ¿Ah, no? Entonces, ¿podría casarse con alguien de su mismo
sexo que fuera ‘mayor de edad’ y estuviera ‘capacitado’? Si la respuesta es negativa12,
¿no sería ésta una discriminación con relación al sexo del cónyuge?
Por ende, una vez cumplidos aquellos dos requerimientos, ¿podría casarse con su
madre o con su hermana? ¿Y con su abuela? ¿Acaso podría con su tío o con su

10
“La ley regulará las formas de matrimonio, la edad y capacidad para contraerlo, los derechos y
deberes de los cónyuges, las causas de la separación y disolución y sus efectos” (CONSTITUCIÓN DE ESPAÑA
Artículo 32,2). Otrosí, no debe olvidarse que “el Estado tiene competencia exclusiva sobre las reglas
relativas a la aplicación y eficacia de las relaciones jurídico-civiles relativas a las formas de matrimonio”
(CONSTITUCIÓN DE ESPAÑA Artículo 149,1y8ª).
11
En fin, aquello que es de “naturaleza permanente” es eterno, divino y perteneciente a los dioses, por lo
que no parece este atributo conveniente al contexto.
12
“Si uno se acuesta con otro como se hace con mujer, ambos hacen cosa abominable y serán castigados
con la muerte, caiga sobre ellos su sangre” (Lev.20,13).
10 Marco Pagano

primo? Pues bien, en caso de encontrar una respuesta negativa para todo ello13, ¿no
supondría otra discriminación, en este caso por cuestión de parentesco?
Aún hay más: en caso de cumplir aquellos dos requerimientos citados más arriba,
¿podría casarse con más de una mujer, el hombre, y con más de un hombre, la mujer?
Si la respuesta lo niega, ¿no sería ésta una discriminación más, en esta ocasión por
motivos de proporción numérica? Por cierto, ¿cuántas mujeres hacían las delicias de
Salomón, rey de Israel?14
En fin, en otro orden de cosas, se alude una vez más al “carácter social”, cuando
mucho mejor sería llamarlo ‘carácter público’ o ‘carácter civil’.

Artículo 1b: Todos aquellos que quieren casarse y establecer una familia tienen el
derecho de esperar de la sociedad las condiciones morales, educativas, sociales y
económicas que les permitan ejercer su derecho a contraer matrimonio con toda
madurez y responsabilidad.
Por supuesto, ¿quién lo niega? Incluso ¿quién lo ha negado alguna vez? Nadie.
Jamás. ¿Entonces? ¿Para qué inventar un enemigo de la Iglesia, cuando en realidad
ésta es enemiga no sólo de sí misma, sino de toda decencia y de toda cordura?
Por ende, ‘todos aquellos que quieren casarse y establecer una familia tienen
derecho de, en el proceso y consecución del mismo, prescindir por completo tanto de
la doctrina mesiánica como de sus múltiples instituciones anejas’.
En otro orden de cosas, cabe decir que aquí lo ‘social’ alcanza cotas de vergüenza
ajena, por cuanto se espera “de la sociedad las condiciones (...) sociales que (...)”, en
fin, ¿que permitan ser socios de una sociedad homologable socialmente?

Artículo 1c: El valor institucional del matrimonio debe ser reconocido por las
autoridades públicas. La situación de las parejas no-casadas no debe ponerse al
mismo nivel que el matrimonio debidamente contraído.
Si bien esta disposición es justa, su redacción en positivo rezaría tal que: “El
valor institucional del matrimonio debe ser reconocido por las autoridades públicas.
La situación de las parejas solteras debe considerarse distinta a la de las parejas
maritales”. Ahora bien, ¿hasta el extremo de asesinar a la mujer que no conserve su
virginidad hasta el matrimonio? (Dt.22,13-21).

Artículo 2: El matrimonio no puede ser contraído sin el libre y pleno consentimiento de


los esposos debidamente expresado.
¡Qué bonito! Pero ahora con seriedad, ¿alguien cree que el retoño, al recibir el
agua bautismal, la acepta libre y con pleno consentimiento? Por ende, este mismo
niño, ¿alguien cree que, todavía en edad infantil, al ser conducido sutilmente hacia la
comunión, en efecto, la acepta imbuido de libre y pleno consentimiento? ¿Lo mismo
puede decirse de la confirmación litúrgica? Y si pasa la adolescencia entre
actividades promovidas por instituciones mesiánicas, después de lo expuesto más
arriba, ¿alguien cree, de verdad, que ejercerá todas esas actividades y otras
posteriores libre y conscientemente? Entonces, al fin y al cabo, ¿de verdad alguien
13
“Si uno toma por mujeres la hija y la madre, es un crimen abominable; serán quemados él y ellas”
(Lev.20,14). Asimismo, véanse versículos siguientes y pedanías circundantes.
14
En efecto, Salomón “tuvo setecientas mujeres de sangre real y trescientas concubinas” (1Rey.11, 3).
Asimismo, para otros casos del mismo tenor veáse Gén.4,19/ 26,34/ 28,9/ 30,3 ó Jue.8,30. En todas estas
ocasiones Yahvé neglige y deja sin condena la poligamia. Su trato fue menos flexible respecto a otros delitos
según ley mosaica (Éx.32,27-29/ 32,30/ Lev.20,1-18/ Núm.14,32-35/ 16,31-35/ 16,49 ó 17,14/ Núm.20,10-12y24/
1Sam.15,3/ 2Sam.6,7 ó Neh.9,19).
Censura Científica a la ‘Carta de los Derechos de la Familia’ 11

que no se parezca a ese niño cree que, ya adulto, contraerá matrimonio con libre y
pleno consentimiento? ¿Acaso no contraerá matrimonio, en efecto, dogmatizado hasta
el tuétano y siendo incapaz ya de emplear su encorsetada conciencia? Pues eso: quien
ahora y aquí reclama derechos, por cierto, es el mismo que tiene los mayores deberes
y que carga con las más onerosas culpas. Sin embargo, lejos de afrontar su labor:
desaparecer para siempre, y pedir el perdón que tanto se les demora, lo cierto es que
negligen en sus deberes y persisten en cargarse las espaldas de culpas y de cruces.
¡Por Hestia!

Artículo 2a: Con el debido respeto por el papel tradicional que ejercen las familias en
algunas culturas guiando la decisión de sus hijos, debe ser evitada toda presión
que tienda a impedir la elección de una persona concreta como cónyuge15.
Que la familia guíe la decisión de sus hijos, en cuanto a la elección del cónyuge,
en efecto, es del todo justo y necesario. Y no tienen el derecho, sino el deber de
persuadir no sólo a sus hijos, sino a cualquier allegado o compatriota, a fin de que la
elección del cónyuge sea la más apropiada ―sea éste una persona “concreta” o
‘inconcreta’―. ¡Pero bueno! ¿cómo no va la familia a influir en la decisión conyugal
de uno de sus miembros? ¿No debería impedirla, si es sabido que el cónyuge es
malvado para su prometido o para su comunidad? Hay que ver cómo repugna el
liberalismo trasladado al ámbito matrimonial, y más aún, cuando con éste se pretende
el bien de la familia... ¡Lo que hay que ver! ¡Por Hera! ¿Cómo no va a influir la
comunidad en decisiones de tal índole? Y ya en el mejor de los casos, ¿no sería
precioso que la nación entera participara en la elección de los cónyuges, de modo que
cada parte de la misma guardara armonía con el todo? En fin... ¡Qué decir de partes y
de todos, a quienes del hombre hacen dios y del dios hacen hombre! ¡Qué decir a
quienes del fenómeno hacen ciencia, de la imposición tradición y del martirio
religión! ¿Cómo convencer a quienes de la anécdota hacen categoría y confunden la
parte con el todo, la sórdida cruz con el divino caduceo?
Por otro lado, que los galileos hayan respetado alguna vez alguna tradición, de
hecho, es tanto como afirmar que un tercio es igual a la totalidad. La tradición
europea, cuyos valores fueron cultivados a lo largo de milenios de civilización, por
cierto, fue exterminada por la imposición a sangre y fuego del culto al cadáver. A
diferencia de toda tradición, los ponzoñosos valores mesiánicos, por cierto, fueron
inoculados en pocas centurias de furor salvaje y feudal. En efecto, ¿cómo negar que
el judeo-mesianismo es el mayor enemigo de la tradición?

Artículo 2b: Los futuros esposos tienen el derecho de que se respete su libertad religiosa.
Por lo tanto, el imponer como condición previa para el matrimonio una abjuración
de la fe, o una profesión de la fe que sea contraria a su conciencia, constituye una
violación de este derecho16.
¿Cómo? ¿Qué reclaman los procaces galileos? ¿No son ellos los verdugos del
mundo antiguo? Véase enmienda a Artículo 2 así como la enmienda a Artículo 2a sin
olvidar echar una ojeada al Apéndice anejo a la presente censura.

15
¿Ah, sí? ¿También si la persona elegida es del mismo sexo? ¿Entonces también la familia debe
mantenerse al margen?
16
“Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades (..., etc.)”
(CONSTITUCIÓN DE ESPAÑA Artículo 16,1yss.). Sin embargo: “derribaréis sus altares, romperéis sus cipos,
abatiréis sus ‘aseras’ y daréis al fuego sus imágenes talladas” (Dt.7,5).
12 Marco Pagano

Artículo 2c: Los esposos, dentro de la natural complementariedad que existe entre
hombre y mujer, gozan de la misma dignidad y de iguales derechos respecto al
matrimonio17.
Muy bien, y fuera del matrimonio, ¿el hombre y la mujer “gozan de la misma
dignidad y de iguales derechos” complementarios? ¿Quién iba a negarlo? Nadie lo ha
hecho jamás. ¿Entonces? ¿Por qué “respecto al matrimonio” se iba a negar lo
innegable ‘respecto al ciudadano’? Mesiánicos pusilánimes: ¿de qué teméis? ¿No
habéis quedado ya hartos con el ‘temor de dios’? ¿No os basta éste para saciar vuestro
apetito mártir, servil, lanar y becerril?

Artículo 3: Los esposos tienen el derecho inalienable de fundar una familia y decidir
sobre el intervalo entre los nacimientos y el número de hijos a procrear, teniendo
en plena consideración los deberes para consigo mismos, para con los hijos ya
nacidos, la familia y la sociedad, dentro de una justa jerarquía de valores y de
acuerdo con el orden moral objetivo que excluye el recurso a la contracepción, la
esterilización y el aborto.
Por supuesto, mientras esta fundación y estas decisiones no menoscaben las leyes
constitucionales, y si así conviene a la comunidad ―que no la recién descubrida por
algunos ‘sociedad’―, por cuanto en tal caso ésos serán sus “deberes para consigo
mismos, para con los hijos ya nacidos, la familia” y la ‘comunidad’ ―que no
‘sociedad’, como tanto gusta mentar a comerciantes, burgueses y políticos
industriales―.
En fin, se dice que todo ello “dentro de una justa jerarquía de valores de
acuerdo con el orden moral objetivo” ―ahora los mesiánicos desean volver al poder;
¿acaso no creen terminado el feudalismo católico?― “que excluye el recurso a la
contracepción” ―esto es los métodos anticonceptivos― “la esterilización y el
aborto”.
Pues bien, en cuanto a la exclusión de métodos anticonceptivos ―léase
masturbación, onanismo, preservativos de toda índole, etc.―, ¿qué pretenden, elevar
el índice de natalidad y aumentar todavía más la monstruosa sobrepoblación?
¡Miserables, su obsesión por la vida hace a ésta más indigna que la muerte más atroz!
Entonces, galileos, confesad: ¿qué pretendéis, diseminar enfermedades y expandir
pandemias, tal vez, para así tener más moribundos que cuidar con vuestras sucias
manos? ¿No estáis hartos ya de atender a la enfermedad, al cadáver y a la carroña?
¡Miserables, vuestra obsesión por la pureza en el coito hace que éste sólo engendre
maldad!
En fin, galileos, ¿qué pretendéis? “¡Desgraciados, no busquéis lo blando, no sea
que consigáis lo duro!” (JENOFONTE Recuerdos de Sócrates 1,20).
Otrosí, en cuanto a la exclusión de la esterilización ―esto es, anular la capacidad
reproductiva de un individuo―, ¿qué pretendéis, galileos de inmundo jaez? ¿Queréis
que los disminuidos psíquicos puedan procrear, y así consigan perpetuar su noble
estirpe? ¿Eso queréis? De hecho, ¿no lo anheláis porque vosotros mismos sois
malnacidos? ¿Cómo? ¿Qué no es verdad? ¿Y por qué entonces esa obsesión por la
sangre, la carne, la enfermedad, el martirio, la cruz, los despojos y el cadáver?
¡Miserables, vuestra obsesión por la igualdad hace a la mediocridad cada vez más
indigna y vil! ¿Por qué no seguís el ejemplo de vuestro mesías y os dejáis morir? Se
predica con el ejemplo: pues dad a los profanos buena muestra.
17
“El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica”
(CONSTITUCIÓN DE ESPAÑA Artículo 32,1).
Censura Científica a la ‘Carta de los Derechos de la Familia’ 13

Por ende, en cuanto a la exclusión del aborto ―esto es, el rechazo al nacimiento
de un embrión o de un feto―, ¿qué pretendéis, martiriólatras peritos en la blasfemia y
en la impiedad? ¿Deseáis el nacimiento de fetos deformes y su lujosa manutención?
¿Ardéis en deseos por retozar en la enfermedad y así dar testimonio de vuestra
monstruosa fe? Entonces, ¿qué os ocurre? ¿Os deleita contemplar fetos prematuros en
incubadoras, aun cuando los dioses decretaron su muerte natural, y no que viviera
merced al artificio industrial? ¿Qué decís? ¿Acaso deleitarse en eso es piedad?
¿Acaso no es obsesión por la carne, la sangre y la cruz? En fin, galileos
martiriócratas, peritos en la carroña, ¿qué reclamáis con crasa necedad?
“¡Desgraciados, no busquéis lo blando, no sea que consigáis lo duro!”18. Porque es
cierto: blanda y trémula es la santurronería de los pazguatos.

Artículo 3a: Las actividades de las autoridades públicas o de organizaciones privadas,


que tratan de limitar de algún modo la libertad de los esposos en las decisiones
acerca de sus hijos constituyen una ofensa grave a la dignidad humana y a la
justicia19.
¿Cómo? ¿Y si por “libertad en las decisiones acerca de sus hijos” los esposos
entienden prostituirlos? ¿Y si haciendo uso de su libre albedrío decidieran torturarlo?
¿También entonces constituiría una ofensa grave limitar las decisiones maritales? En
el peor de los casos: ¿Y si aun siendo un retoño deciden bautizarlo para inocularle el
mesianismo? ¿Eso a qué libertad atenta? Entonces, galileos infectos, ¿qué diantre
reclamáis? ¿Quiénes sois vosotros para hacerlo? ¿No es vuestra labor, sencillamente,
pedir perdón y desaparecer en paz?
Sea como fuere, escuchad, galileos: lo que aquí denunciáis no es ninguna ofensa,
ni grave ni leve. Por el contrario y a decir verdad, lo que sí es una gravísima ofensa es
que los padres tengan como valor principal para con sus hijos su propia libertad: y no
el sentido del deber, venga éste de su propia consciencia, de sus conciudadanos o de
la comunidad. Por ende, éste sentido del deber, en el mejor de las situaciones, será
similar venga de donde provenga.

Artículo 3b: En las relaciones internacionales, la ayuda económica concedida para la


promoción de los pueblos no debe ser condicionada a la aceptación de programas
de contracepción, esterilización o aborto.
Asimismo, ‘en las relaciones internacionales, la ayuda económica concedida para
la promoción de los pueblos no debe condicionarse, en absoluto, a la aceptación de
programas de concepción funcional, fertilización o reanimación de fetos por medios
artificiales’. Véase enmienda a Artículo 3 párrafo 6.

Artículo 3c: La familia tiene derecho a la asistencia de la sociedad en lo referente a sus


deberes en la procreación y educación de los hijos. Las parejas casadas con familia
numerosa tienen derecho a una ayuda adecuada y no deben ser discriminadas.
En efecto, todo ello mientras no vulnere las leyes constitucionales, la proporción
demográfica y la concordia general. Porque a fuer de este derecho, ‘la familia tiene el
deber de cooperar con la comunidad en lo referente a los derechos públicos, al
equilibrio demográfico y al óptimo grado de dignidad de sus miembros’.

18
JENOFONTE Recuerdos de Sócrates 1,20.
19
“Se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen”
(CONSTITUCIÓN DE ESPAÑA Artículo 18,1).
14 Marco Pagano

Artículo 4: La vida humana debe ser respetada y protegida absolutamente desde el


momento de la concepción.
Ahora bien, ello debe ir acompañado de dos cláusulas, porque, en el mismo
sentido, ‘la muerte humana’ ―por cierto como toda muerte― ‘debe ser respetada y
protegida absolutamente desde el momento de la corrupción’. Asimismo, en este
orden de cosas, ‘la dignidad humana debe ser respetada y protegida en todo momento,
por lo cual deben rechazarse las concepciones que generen individuos deformes física
o mentalmente. El tiempo prerrogado por los dioses, a fin de que los mortales hallen
un veredicto, es de un día tras el natalicio’.

Artículo 4a: El aborto es una directa violación del derecho fundamental a la vida de ser
humano.
Ahora bien, sólo en caso de haber nacido sano y salvo. Porque ‘el nacimiento
deforme es una directa violación del deber fundamental a la dignidad del ser
humano’.

Artículo 4b: El respeto por la dignidad del ser humano excluye toda manipulación
experimental o explotación del embrión humano.
Es ley eterna, y dicho respeto excluye también la manipulación genética a fin de
corregir anomalías. Ver enmienda subsiguiente.

Artículo 4c: Todas las intervenciones sobre el patrimonio genético de la persona humana
que no están orientadas a corregir las anomalías, constituyen una violación del
derecho a la integridad física y están en contraste con el bien de la familia.
En efecto, “las intervenciones sobre el patrimonio genético de la persona” ―sea
humana o no lo sea― “orientadas a corregir anomalías” también son
manipulaciones experimentales (véase enmienda precedente). Estas son abominables
y atentan contra la justicia hereditaria.

Artículo 4d: Los niños, tanto antes como después del nacimiento, tienen derecho a una
especial protección y asistencia, al igual que sus madres durante la gestación y
durante un período razonable después del alumbramiento.
Es ley eterna en caso de especificar cuál es ese “período razonable”. ¡Cuántos en
nombre de la razón utilizan la pasión! En fin, acaso el período deba ser de siete años.

Artículo 4e: Todos lo niños, nacidos dentro o fuera del matrimonio, gozan del mismo
derecho a la protección social para su desarrollo personal integral20.
Es ley eterna en caso de variar el término ‘protección social’ ―adecuado a
comerciantes, empresas y políticos industriales― por el de ‘protección pública’.

Artículo 4f: Los huérfanos y los niños privados de la asistencia de sus padres o tutores
deben gozar de una protección especial por parte de la sociedad. En lo referente a
la tutela o adopción, el Estado debe procurar una legislación que facilite a las
familias idóneas acoger niños que tengan necesidad de cuidado temporal o
permanente y que al mismo tiempo respete los derechos naturales de los padres.

20
“Los poderes públicos aseguran, asimismo, la protección integral de los hijos, iguales éstos ante la ley
con independencia de su filiación, y de las madres, cualquiera que sea su estado civil. La ley posibilitará la
investigación de la paternidad” (CONSTITUCIÓN DE ESPAÑA Artículo 39,2). “Los niños gozarán de la protección
prevista en los acuerdos internacionales que velan por sus derechos” (CONSTITUCIÓN DE ESPAÑA Artículo 39,4).
Sin embargo: “¡bienaventurado quien cogiere y estrellare contra la roca a tus pequeñuelos!”
(Sal.137[Vg136)],9).
Censura Científica a la ‘Carta de los Derechos de la Familia’ 15

Es ley eterna en caso de substituir ‘la sociedad’ por ‘la comunidad’.

Artículo 4g: Los niños minusválidos tienen derecho a encontrar en casa y en la escuela
un ambiente conveniente para su desarrollo humano.
Es ley eterna, pues tras el primer día de vida el neonato puede sufrir todo tipo de
accidentes. Sin embargo, galileos, reclamad a quien lo incumpla, por más que sea
vuestro propio dios. En efecto, es Yahvé quien le dice a Moisés: “ninguno de tu
estirpe según sus generaciones que tenga una deformidad corporal se acercará a
ofrecer el pan de tu Dios. Ningún deforme se acercará, ni ciego, ni cojo, ni mutilado,
ni monstruoso, ni quebrado de pie o de mano, ni jorobado, ni enano, ni bisojo, ni
sarnoso, ni tiñoso, ni hernioso” (Lev.21,17-20). Y luego dirán los galileos que “el
hombre ve la figura, pero Yahvé mira al corazón” (1Sam.16,7). ¡Qué rostro, por
Hera!

Artículo 5: Por el hecho de haber dado la vida a sus hijos, los padres tienen el derecho
originario, primario e inalienable de educarlos. Por esta razón ellos deben ser
reconocidos como los primeros y principales educadores de sus hijos21.
No es cierto, la razón por la cual “ellos deben ser reconocidos como los primeros
y principales educadores de sus hijos” es la bondad de la comunidad, que se lo
encarga a los padres a través de la constitución y de las leyes. Éstas últimas, de hecho,
deben imitar en lo posible a las leyes eternas del dios.

Artículo 5a: Los padres tienen el derecho de educar a sus hijos conforme a sus
convicciones morales y religiosas, teniendo presentes las tradiciones culturales de
la familia que favorecen el bien y la dignidad del hijo 22. Ellos deben recibir también
de la sociedad la ayuda y asistencia necesarias para realizar de modo adecuado su
función educadora.
En cuanto al primer período del artículo, cabe decir que lo referido no es un
derecho, sino un deber. Además, deben tener presentes “las tradiciones culturales de
la familia” ―por cuanto siempre favorecerán “el bien y la dignidad del hijo”―. No
obstante, ‘deben olvidar las imposiciones fanáticas’ como el judeo-mesianismo atroz
―por cuanto siempre perjudicarán ‘el bien y la dignidad del hijo’―.
En cuanto al segundo período del artículo, cabe decir que lo referido no es un
deber, sino un derecho. El deber corresponde a la comunidad ―y no a la sociedad de
la que tanto gustan políticos y religiosos industriales―.

Artículo 5b: Los padres tienen el derecho de elegir libremente las escuelas u otros
medios necesarios para educar a sus hijos según sus conciencias23. Las autoridades
públicas deben asegurar que las subvenciones estatales se repartan de tal manera
que los padres sean verdaderamente libres para ejercer su derecho, sin tener que
soportar cargas injustas. Los padres no deben soportar, directe ni indirecte,
21
“Los padres deben prestar asistencia de todo orden a los hijos habidos dentro o fuera del matrimonio,
durante su minoría de edad y en los demás casos que legalmente proceda” (CONSTITUCIÓN DE ESPAÑA Artículo
39,3).
22
“Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la
formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones” (CONSTITUCIÓN DE ESPAÑA
Artículo 27,3). Sin embargo: “no ahorres a tu hijo la corrección, que porque le castigues con la vara no
morirá. Hiriéndole con la vara librarás su alma del sepulcro” (Prov.23,13-14). La ‘Santa’ Inquisición tomaría
buena nota de esto último.
23
“Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza” (CONSTITUCIÓN DE
ESPAÑA Artículo 27,1).
16 Marco Pagano

aquellas cargas suplementarias que impiden o limitan injustamente el ejercicio de


esa libertad24.
En cuanto al primer período del artículo, cabe decir que entre “libremente” y
“según sus consciencias”, de hecho, lo preferible es que elijan de éste modo y no de
aquél, grato solamente a los adictos al ‘liberalismo familiar’25.
En cuanto a la educación prestada por la comunidad, cabe decir que los padres no
sólo no tienen que “soportar cargas injustas” en concepto económico, sino que
deben hacer uso de ese derecho de forma gratuita. Asimismo, ‘las autoridades
públicas deben asegurar que las inversiones privadas se empleen de tal manera que
los padres ejerzan su derecho sin transgredir la ley’.

Artículo 5c: Los padres tienen el derecho de que sus hijos no sean obligados a seguir
cursos que no están de acuerdo con sus convicciones morales y religiosas. En
particular, la educación sexual ―que es un derecho básico de los padres― debe
ser impartida bajo su atenta guía, tanto en casa como en los centros educativos
elegidos y controlados por ellos26.
Este apartado es propio del liberalismo familiar, por cuanto antepone la voluntad
individual al deber común. Por ende y a decir verdad, ‘los padres tienen el deber de
evitar que sus hijos acudan a cursos que vulneren o menoscaben el orden público y la
concordia’27.
Por lo que respecta al segundo período: ¿Ah, sí? ¿También en caso de que los
padres sean pederastas? ¿Y si éstos fruyen con el bestialismo? ¿Incluso entonces la
comunidad debe dejarlos hacer, “tanto en casa como en los centros educativos
elegidos y controlados por ellos”?28 ¿Entonces? ¿Qué queréis, galileos mendaces?
¿Crear pequeños contrapoderes mesiánicos utilizando los núcleos familiares? En fin,
sea como fuere, satisface contemplar vuestra pacífica e irremediable descomposición.
Ahora bien, mientras esto no acabe de cumplirse, no lo dudéis: se os seguirá
exigiendo el canto de vuestra palinodia, aquella que tanto tiempo se demora.

Artículo 5d: Los derechos de los padres son violados cuando el Estado impone un
sistema obligatorio de educación del que se excluye toda formación religiosa.
Eso es cierto, empero, sobretodo ‘los derechos humanos son violados cuando, con
suma parcialidad y perversión, se denomina “formación religiosa” a lo que en
realidad es el adoctrinamiento en la religión judeo-mesiánico-católica-apostólica-
romana-vaticana’. ¿Qué reclamáis, galileos protervos? ¿Acaso no habéis provocado,
con vuestro fanatismo, que el estado opte por el lastimoso ‘o todas o ninguna’?

Artículo 5e: El derecho primario de los padres a educar a sus hijos debe ser tenido en
cuenta en todas las formas de colaboración entre padre, maestros y autoridades
escolares, y particularmente en las formas de participación encaminadas a dar a
los ciudadanos una voz en el funcionamiento de las escuelas, y en la formulación y
aplicación de la política educativa29.
24
“La enseñanza básica es obligatoria y gratuita” (CONSTITUCIÓN DE ESPAÑA Artículo 27,4). Otrosí, no sólo
eso, sino que “los poderes públicos ayudarán a los centros docentes” (CONSTITUCIÓN DE ESPAÑA Artículo 27,9).
25
También puede llamarse ‘familiarismo liberal’.
26
“Los profesores, los padres, y en su caso, los alumnos, intervendrán en el control y gestión de todos
los centros sostenidos por la Administración con fondos públicos” (CONSTITUCIÓN DE ESPAÑA Artículo 27,7).
27
Un ejemplo de esta vulneración es el adoctrinamiento sistemático en el judeo-mesianismo.
28
“El que tenga comercio con una bestia será castigado con la muerte, y la bestia la mataréis. Si una
mujer se acerca a una bestia, prostituyéndose ante ella, matarás a la mujer y a la bestia” (Lev.20,15-16).
29
“Los poderes públicos garantizan el derecho de todos a la educación, mediante una programación
general de la enseñanza, con participación efectiva de todos los sectores afectados y la creación de centros
Censura Científica a la ‘Carta de los Derechos de la Familia’ 17

Acaso educar no sólo a los hijos, sino a todos los ciudadanos, sea un deber no
sólo de los padres, sino de toda la comunidad.

Artículo 5f: La familia tiene el derecho de esperar que los medios de comunicación
social sean instrumentos positivos para la construcción de la sociedad y que
fortalezcan los valores fundamentales de la familia. Al mismo tiempo ésta tiene
derecho a ser protegida adecuadamente, en particular respecto a sus miembros más
jóvenes, ante los efectos negativos y los abusos de los medios de comunicación.
Los términos ‘comunicación social’, ‘positivos’ y ‘sociedad’ gustan más a
políticos capitalistas y religiosos industriales que a personas de bien. Por ende,
¿cuáles son los citados “valores fundamentales de la familia”? ¿Acaso la religión de
cada familia no determina esos valores? Entonces, ¿qué valores puede determinar un
fanatismo tal como el monoteísmo judeo-mesiánico? ¿Es conveniente que la
comunidad trague con todos los valores, sean éstos cuales sean? ¿Para qué sirve la
ley, entonces? ¿Qué ocurre, galileos? ¿Os resistís a perder el poder que otrora retenías
secuestrado? ¿No veis que los feudos católicos ya se han convertido en fábricas? ¿No
fuisteis vosotros los primeros en cimentar feudos? ¿Acaso no asesinasteis a los
paganos, destruisteis sus pagos y acabasteis con toda comunidad gentilicia? ¿No es
cierto? ¿No destruisteis la ‘genos’ tradicional imponiendo otra artificial, hecha a
vuestro antojo y cerrojo? ¿Entonces? ¿Qué diantre reclamáis? ¿Cómo tenéis tantísima
desfachatez? ¿Qué queréis, galileos mendaces? ¿Crear propugnáculos mesiánicos
utilizando los núcleos familiares? En fin, sea como fuere, satisface contemplar
vuestra pacífica e irremediable descomposición. Ahora bien, mientras esto no acabe
de cumplirse, no lo dudéis: se os exigirá que cantéis alto y claro la palinodia de la que
tanto os escondéis.
Por lo que respecta al segundo período, sobretodo, galileos, ‘la familia, así como
todo individuo y toda comunidad, tiene el deber de protegerse ante los efectos
negativos y los abusos del mesianismo expansionista. En particular respecto a sus
miembros más jóvenes, que reciben bautismo infame sin su consentimiento’.

Artículo 6: La familia tiene el derecho de existir y progresar como familia30.


Siempre y cuando no menoscabe la ley y el orden públicos.

Artículo 6a: Las autoridades públicas deben respetar y promover la dignidad, justa
independencia, intimidad, integridad y estabilidad de cada familia.
¿Y por qué no “las autoridades públicas deben respetar y promover la justa
dignidad, justa independencia, justa intimidad, justa integridad y justa estabilidad de
cada justa familia”, así como de todo individuo justo y de toda justa nación’?

Artículo 6b: El divorcio atenta contra la institución misma del matrimonio y de la


familia.
Por ende, en el mismo grado ‘el matrimonio que se mantiene con hipocresía o por
intereses espurios31, en efecto, atenta contra la institución del matrimonio y de la
familia’.

docentes” (CONSTITUCIÓN DE ESPAÑA Artículo 27,5).


30
Uno se pregunta, acaso con suma ingenuidad, ¿de qué otro modo podría existir y progresar la familia?
¿No sería más sencillo decir que ‘la familia tiene el derecho de existir y progresar’?
31
Como, por ejemplo, crear un contrapoder frente a las leyes establecidas mediante asambleas
democráticas.
18 Marco Pagano

Artículo 6c: El sistema de familia amplia, donde exista, debe ser tenido en estima y
ayudado en orden a cumplir su papel tradicional de solidaridad y asistencia mutua,
respetando a la vez los derechos del núcleo familiar y la dignidad personal de cada
miembro.
El texto resulta ininteligible, por motivos de orden gramatical, sintáctico y de
concepto. Acaso se refiera a lo expuesto en la enmienda a Preámbulo F párrafo 1.

Artículo 7: Cada familia tiene el derecho de vivir libremente su propia vida religiosa en
el hogar, bajo la dirección de los padres, así como el derecho de profesar
públicamente su fe y propagarla, participar en los actos de culto en público y en los
programas de instrucción religiosa libremente elegidos, sin sufrir alguna
discriminación.
¿Ah, no? Los fanáticos musulmanes consideran que, tras ‘propagar’ su fe
mediante explosivos, en caso de asesinar a algún infiel, se dirigirán al séptimo cielo,
donde habitarán felices junto a un harén de placer. ¿Esos tampoco deben sufrir
discriminación alguna? ¿Y aquella fe cuya propagación sencillamente colisiona con
las leyes de la asamblea? ¿También habrá que prevaricar en tal caso? ¿También habrá
que negligir, porque así lo pidáis los judeo-mesiánicos? ¿Por qué no os coaligáis a fin
de lograr la mayoría de los votos? ¿No lo sabéis? Os lo diré, galileos: porque siempre
habéis sido minoría, y hasta la fecha, siempre habéis empleado la violencia para
imponer vuestro culto blasfemo. ¿Lo vais a hacer una vez más? Desde luego que lo
intentáis, y por descontado que se os ve capaces de continuar perpetrando crímenes.

Artículo 8: La familia tiene el derecho de ejercer su función social y política en la


construcción de la sociedad.
Ejercer una función pública ―que no ‘social’, por cuanto ésta es propia de
mercaderes y piratas― y política en la construcción de la nación ―que no ‘sociedad’,
pasto de industrias― no es un derecho, ¡por Temis!, sino un deber tanto de la familia
como de cada individuo, tenga éste por familia la ciudad, su patria o los inmortales
dioses.

Artículo 8a: Las familias tienen el derecho de formar asociaciones con otras familias e
instituciones, con el fin de cumplir la tarea familiar de manera apropiada y eficaz,
así como defender los derechos, fomentar el bien y representar los intereses de la
familia32.
En efecto, siempre y cuando “cumplir la tarea familiar de manera apropiada y
eficaz” no signifique llevar a término el proselitismo sistemático en el fanatismo;
siempre y cuando “defender los derechos” no implique incumplir los deberes
democráticos; siempre y cuando por “fomentar el bien” no se entienda fomentar el
bien particular sobre el bien común, y, en definitiva, siempre y cuando “los intereses
de la familia” no colisionen con los de la nación, por ejemplo, cuando aquellos
ansían substituir a éstos de manera torticera y de rondón.

Artículo 8b: En el orden económica, social, jurídico y cultural, las familias y las
asociaciones familiares deben ver reconocido su propio papel en la planificación y
el desarrollo de programas que afectan a la vida familiar33.

32
Pero bueno, ¿qué pasa? ¿Acaso ese derecho no está reconocido y tipificado en el Artículo 22,1-5 y
siguientes de la Constitución Española?
Censura Científica a la ‘Carta de los Derechos de la Familia’ 19

Bien al contrario, atrabiliarios galileos, ‘las familias y las asociaciones familiares


deben conocer y ejercer su propio papel en el orden económico, público ―que no
‘social’, por cuanto es propio de tecnócratas―, jurídico y cultural’. En efecto, ése es
su plan y su programa familiar: considerar el todo siempre que se contemple una
parte, y, por ende, no tomar la parte por el todo en la medida de lo posible.

Artículo 9: Las familias tienen el derecho de poder contar con una adecuada política
familiar por parte de las autoridades públicas en el terreno jurídico, económico,
social y fiscal, sin discriminación alguna.
¿Qué significa esto? ¿Cuál es para los galileos una adecuada política familiar?
¿Aquélla que les viene dictada en su libro adoratorio? ¿Adecuada a qué intereses? ¿A
los suyos? Pero bueno, ¿por qué no se agrupan y consiguen la mayoría de los escaños
en la asamblea? ¿No lo sabéis? Os lo diré, galileos: porque siempre habéis sido
minoría, y, hasta la fecha, siempre os habéis valido de la violencia para imponer
vuestro culto cadavérico. Vuestra fe nace del culto al sufrimiento y a la violencia, a la
carne y a la sangre, al martirio y a la cruz.
En otro orden de cosas, esa “política familiar” ¿no deberá discriminar, en efecto,
según sea el número de miembros de la familia, según sea su nivel adquisitivo o
cultural, según si tiene a su cargo enfermos, discapacitados, viejos seniles, según
habiten cabe el mar o cabe la montaña, según cumplan o desobedezcan las leyes, etc.?
¿Qué, galileos? ¿Habrá que desestimar todas estas discriminaciones, del mismo modo
que desatendéis la razón a favor de vuestra fe insolente? No; eso jamás. Por fortuna,
los completamente necios, como vosotros, sois siempre minoría.

Artículo 9a: Las familias tienen el derecho a unas condiciones económicas que les
aseguren un nivel de vida apropiado a su dignidad y a su pleno desarrollo. No se
les puede impedir que adquieran y mantengan posesiones privadas que favorezcan
una vida familiar estable; y las leyes referentes a herencias o transmisión de
propiedad deben respetar las necesidades y derechos de los miembros de la
familia34.
¿Qué significa “apropiado a su dignidad y a su pleno desarrollo”? ¿Quién
establece esos límites? ¿Vosotros, una vez más? ¿Acaso dignos sois de tal labor?
¿Acaso habéis alcanzado el suficiente desarrollo mental para siquiera barruntarlo?
No. Mejor id a vuestras iglesias y llorad a vuestro cadáver.
Por lo que respecta al segundo período, ¿qué tal si un individuo considera que
una escopeta favorecerá a “una vida familiar estable”? ¿Y si opta por un carro de
combate? ¿Lo creen exagerado? ¿Acaso desconocen qué sucede en Palestina? Pues
bien, seguro que, pese a su fanatismo de troche y moche, los galileos aceptarían un
consolador como posesión privada, en caso de que éste facilitara una “vida familiar
estable”.
Del período tercero decir que, por supuesto, sin que ello menoscabe la ley y la
concordia.

Artículo 9b: Las familias tienen derecho a medidas de seguridad social35 que tengan
presentes sus necesidades, especialmente en caso de muerte prematura de uno o
33
“Los poderes públicos aseguran la protección social, económica y jurídica de la familia”
(CONSTITUCIÓN DE ESPAÑA Artículo 39,1). Asimismo, véase Artículo 27,5 de la propia Constitución.
34
“Nadie podrá ser privado de sus bienes y derechos sino por causa justificada de utilidad pública o
interés social, mediante la correspondiente indemnización y de conformidad con lo dispuesto por las leyes”
(CONSTITUCIÓN DE ESPAÑA Artículo 33,3).
20 Marco Pagano

ambos padres, de abandono de uno de los cónyuges36, de accidente, enfermedad o


invalidez, en caso de desempleo, o en cualquier caso en que la familia tenga que
soportar cargas extraordinarias a favor de sus miembros por razones de
ancianidad, impedimentos físicos o psíquicos, o por la educación de los hijos37.
A fuer de que “la educación de los hijos” debe ser gratuita, revirtiendo el gasto
de una eventual educación privada en los padres, lo cierto es que todos estos derechos
de seguridad pública ―que no ‘social’, como quisieran políticos y religiosos de aúpa
y agrupa― no son propios de las familias, sino que pertenecen a los ciudadanos,
consideren su familia a los parientes, a la comunidad, a la patria, a los perínclitos
dioses o a todo ello a un tiempo.

Artículo 9c: Las personas ancianas tienen el derecho de encontrar dentro de su familia
o, cuando esto no sea posible, en instituciones adecuadas, un ambiente que les
facilite vivir sus últimos años de vida serenamente, ejerciendo una actividad
compatible con su edad y que les permita participar en la vida social38.
A decir verdad, es la familia quien tiene el deber de asistir a sus miembros, en
particular a los más jóvenes y a los más provectos, hasta el día de su fallecimiento.
Asimismo, los ancianos no tienen derecho a ejercer “una actividad compatible
con su edad”, sino ‘compatible con su salud física y mental’, tenga setenta o
doscientos años de edad.
Otrosí, esta actividad le debe permitir participar en la vida comunitaria, pero en
caso de no desearlo, debe permitirle apartarse de la vida pública.

Artículo 9d: Los derechos y necesidades de la familia, en especial el valor de la unidad


familiar, deben tenerse en consideración en la legislación y política penales, de
modo que el detenido permanezca en contacto con su familia y que ésta sea
adecuadamente sostenida durante el período de detención39.
Ahora bien, solamente en el caso de que dicha “unidad familiar”, dicho
“contacto con su familia” y dicho ‘sostenimiento adecuado’ de la misma, en efecto,
no coadyuve a las artimañas del eventual delincuente, ni facilite su huída de la
justicia, la persistencia del delito o suponga cualquier otra obstrucción a la legalidad.

Artículo 10: Las familias tienen derecho a un orden social y económico en el que la
organización del trabajo permita a sus miembros vivir juntos, y que no sea
obstáculo para la unidad, bienestar, salud y estabilidad de la familia, ofreciendo
también la posibilidad de un sano esparcimiento40.
Es ley eterna si donde se lee “orden social” se leyera ‘orden civil’ y si, en fin, se
concretara que significa “un sano esparcimiento”.
35
“Los poderes públicos mantendrán un régimen público de Seguridad Social para todos los
ciudadanos... etc.” (CONSTITUCIÓN DE ESPAÑA Artículo 41). Por ende, véanse los siguientes y pedanías.
36
En el apartado Preámbulo B de la presente carta familiarista, se dice que el matrimonio es un “vínculo
indisoluble”.
37
“Tomamos todas sus ciudades y dimos al anatema todos sus lugares de habitación, hombres, mujeres y
niños, sin dejar con vida uno solo” (Dt.2,34).
38
“Los poderes públicos garantizarán, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la
suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad. Asimismo, y con independencia de las
obligaciones familiares, promoverán su bienestar mediante un sistema de servicios sociales que atenderán
sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio” (CONSTITUCIÓN DE ESPAÑA Artículo 50).
39
Al respecto véase Artículo 17,2yss. de la CONSTITUCIÓN DE ESPAÑA.
40
“Los poderes públicos (...) facilitarán la adecuada utilización del ocio” (CONSTITUCIÓN DE ESPAÑA
Artículo 43,3).
Censura Científica a la ‘Carta de los Derechos de la Familia’ 21

Artículo 10a: La remuneración por el trabajo debe ser suficiente para fundar y mantener
dignamente a la familia, sea mediante un salario adecuado, llamado ‘salario
familiar’, sea mediante otras medidas sociales como los subsidios familiares o la
remuneración por el trabajo en casa de uno de los padres; y debe ser tal que las
madres no se vean obligadas a trabajar fuera de casa en detrimento de la vida
familiar y especialmente de la educación de los hijos.
A decir verdad, todos los trabajadores deberían apercibir igual salario por el
mismo tiempo trabajado, tengan familia, carezcan de ella, o por familia tengan a la
ciudad, a la patria o bien a éstos y además a los dioses eternos. Por ende, que sean
estipulados unos subsidios proporcionales a la cantidad de hijos, de hecho, parece ser
de lo más justo y necesario. Por lo demás, este artículo es acertado, pero lo sería en
mayor medida si por “medidas sociales” se leyera ‘medidas civiles’.

Artículo 10b: El trabajo de la madre en casa debe ser reconocido y respetado por su
valor para la familia y la sociedad.
A decir verdad, ‘el trabajo doméstico debe ser reconocido y respetado por su
valor tanto público como privado’. Ahora bien, ¿a cuento de qué hogaño ése trabajo
no es reconocido como lo fue antaño? ¿No se os ocurre, galileos? ¿Quién derruyó los
templos consagrados a Hera? ¿Quién abominó de la hogareña diosa Hestia? ¿Quién
profanó las adorables estatuas de Ártemis? ¿Quién extinguió el fuego del hogar y
apagó la llama de los templos, sino vosotros, peritos en el crimen?

Artículo 11: La familia tiene derecho a una vivienda decente, apta para la vida familiar,
y proporcionada al número de sus miembros, en un ambiente físicamente sano que
ofrezca los servicios básicos para la vida de la familia y de la comunidad41.
Es ley eterna para los mortales que se alimentan de pan.

Artículo 12: Las familias de emigrantes tienen derecho a la misma protección que se da
a las otras familias.
No parece justo si la familia abandona las fronteras nacionales. Dado el caso,
dicha familia deberá reclamar los derechos, así como cumplir los deberes, en efecto,
que las leyes propias al territorio extranjero dispongan con relación a los inmigrantes.

Artículo 12a: Las familias de los inmigrantes tienen el derecho de ser respetadas en su
propia cultura y recibir el apoyo y la asistencia en orden a su integración dentro de
la comunidad, a cuyo bien contribuyen42.
¿Cómo? ¿Y si la familia inmigrante ejerce conductas propias a su cultura que, sin
embargo, contravienen las leyes aprobadas en asamblea? ¿Qué? ¿También entonces
merecería ser respetada “en su propia cultura”?43 En absoluto, cualquier familia que

41
“Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada” (CONSTITUCIÓN DE
ESPAÑA Artículo 47).
42
“No adores a sus dioses ni les sirvas; no imites sus costumbres, derriba y destruye sus cipos. (...) No
pactarás con ellos ni con sus dioses. No habitarán en tu tierra, no sea que te hagan pecar contra mí,
sirviendo a sus dioses” (Éx.23,24y32-33).
43
“Cuando Yahvé, tu Dios, te introduzca en la tierra que vas a poseer y arroje delante de ti a muchos
pueblos, a jeteos, guergueseos, amorreos, cananeos, fereceos, jeveos y jebuseos, siete naciones más
numerosas y más poderosas que tú; y Yahvé, tu Dios, te las entregue, y tú las derrotes, las darás al anatema,
no harás pactos con ellas, ni les harás gracia” (Dt.7,1-2). ¿Ah, que no os gusta y decís que aquéllo pertenece
a una ley antigua, ya superada? ¿Acaso no escucháis a vuestro apóstol Pedro, cuando sentencia que “la
palabra del Señor permanece para siempre” (1Pe.1,25)? ¿Y a Isaías, cuando en el mismo tenor proclamó que
22 Marco Pagano

actúe vulnerando la ley o el orden público, por supuesto, debe ser sancionada y debe
recibir las instrucciones en orden a su integración dentro de la comunidad, pues en tal
caso no estaría contribuyendo ni al bienestar de ésta ni al de sí misma.

Artículo 12b: Los trabajadores emigrantes tienen el derecho de ver reunida su familia lo
antes posible44.
En efecto, siempre y cuando la prestación de este derecho no altere el orden
público, la concordia nacional y el equilibrio demográfico del territorio45.

Artículo 12c: Los refugiados tienen derecho a la asistencia de las autoridades públicas y
de las organizaciones internacionales que les facilite la reunión de sus familias46.
En efecto, siempre y cuando el cumplimiento de este derecho no implique
desorden público, discordia nacional o desequilibrios demográficos. Porque, atiende,
galileo; tal vez jamás goces de una verdad semejante: esto es, “que el que cuida del
universo tiene todas las cosas ordenadas para la salvación y virtud del conjunto, de
modo que también cada parte de la multiplicidad padece y hace en lo posible lo
que le es conveniente. A cada una de ellas se le han establecido jefes 47 que dirigen
continuamente lo que deben sufrir y hacer hasta en el mínimo detalle y hacer
cumplir la finalidad del universo hasta en el último rincón. Tú también, infeliz, eres
una pequeña partícula de esas, que tiende y apunta siempre al todo, aunque
minúscula, bien que justamente en eso se te oculta que todo el devenir se produce
por el conjunto, para que la vida del universo posea una existencia feliz. El devenir
no se ha producido por ti, sino tú por el universo. (...) Sin embargo, tú te indignas,
porque desconoces de qué manera lo que es mejor para ti conviene al todo y
también a ti según la característica del devenir común” (PLATÓN Leyes 903b-d).

CORONACIÓN
Habiendo ofrecido respuesta cabal a su virtuosa petición, quien le escribe no alberga
más deseo a fuer de esperar que le sea ésta agradable, divertida, donosa y compendiosa. Tal
vez lo expuesto en la presente le ayude a usted, don Ignacio Díaz Ventura, a recapacitar
sobre la idoneidad o impropiedad de ciertas conductas relacionadas con los dioses. A decir
verdad, importa discernir en cada momento si adecuado es aquello que mueve nuestro
ánimo voluble, y no sólo porque el bien de uno mismo está en juego, sino porque de ello
depende la bondad de nuestra familia y de nuestra patria común.
Sin más que añadir ni menos que ofrecer, le saludo con simpatía y un abrazo amical.

Marco Julio Pagano


6-12 de julio de 2006
Horta de Barcelona

“la palabra de nuestro Dios permanece para siempre” (Is.40,8)? Por lo tanto, debéis de ser valientes y no
llamar ‘palabra de dios’ a lo que no vale siempre y en todo momento. En efecto, esto último es ley prerrogada
por hombres y sujeta a la circunstancia.
44
“El Estado velará especialmente por la salvaguardia de los derechos económicos y sociales de los
trabajadores españoles en el extranjero y orientará su política hacia su retorno” (CONSTITUCIÓN DE ESPAÑA
Artículo 42).
45
De hecho, este equilibrio demográfico se establece a tenor de la capacidad productiva de la nación, esto
es, el ‘producto nacional neto’ obtenido en el territorio y mediante labores artesanales. En efecto, este es el
equilibrio demográfico que asegura el mayor favor de los dioses.
46
“Él (Yahvé) se ríe de la desesperación de los inocentes” (Job 9,23).
47
Acaso el filósofo ateniense aluda de modo bellísimo a las almas.
Censura Científica a la ‘Carta de los Derechos de la Familia’ 23
APÉNDICE
LA MONSTRUOSA TRANSICIÓN DE LA ANTIGÜEDAD AL
NUEVO MUNDO: EL MAYOR GENOCIDIO DE LA HISTORIA
LA MONSTRUOSA TRANSICIÓN DE LA ANTIGÜEDAD AL NUEVO MUNDO:
EL MAYOR GENOCIDIO DE LA HISTORIA

235 d.C. Muere asesinado el último ‘augusto’ de la dinastía de los Severos (Severo
Alejandro). Desde entonces hasta el año 284 llegaron a sucederse veinticinco
emperadores. Algunos gobernaron de modo simultáneo. Esta época se conoce con el
nombre de la ‘Anarquía Militar’.
284 La llegada al poder de Diocleciano pone fin a la etapa llamada ‘del Alto Imperio’, que
empezó con el ascenso de Augusto en el año 44 a.C. En este punto se considera estrenada
la Edad Media.
293 Se instaura la primera tetrarquía; en el imperio de Occidente Maximiano es proclamado
augusto y Constancio Cloro, padre de Constantino, es proclamado ‘césar’ (título del
asistente y sucesor del ‘augusto’). Asimismo, en el imperio Oriental, Diocleciano queda
como augusto, aunque en realidad actuaba como emperador, y Galerio se convierte en su
césar.
303 Diocleciano ordena la ‘persecución y exterminio de los cristianos’, de quienes se
organizan verdaderas matanzas. El orden y la concordia se ven alterados por estos impíos,
adoradores del cadáver judío, que se atrevían a menospreciar las antiguas tradiciones
occidentales; pero las matanzas, para quienes se nutren de la muerte, no significan sino
martirio, y el mesianismo sacó pingüe rédito de las muertes, como lo hizo desde su
sangriento origen. Diocleciano se retira del cargo de augusto de Oriente revirtiendo éste
en la persona de Galerio, quien elige por césar a Maximino Daya.
305 Diocleciano obliga a Maximiano, augusto de Occidente, a abdicar del poder, con lo que
Constantino Cloro asciende al cargo de augusto de Occidente. Cloro ―llamado así por su
alba tez―, presionado por Galerio y Diocleciano, coloca a Severo de césar, aun cuando
los candidatos con mayor poder eran o bien Constantino ―hijo de Constancio Cloro―, o
bien Majencio ―vástago de Maximiano, ex-augusto de Occidente―.
306 Muere Constancio Cloro y su ejército proclama a su hijo Constantino augusto de
Occidente, aun así, y quizá debido a presiones de todo tipo, éste acepta el cargo de césar
de Severo. Más tarde son los pretorianos romanos quienes designan augusto a Majencio
Maximiánida. Severo muere asesinado.
308 Galerio, augusto de Oriente, designa a su amigo Licinio augusto de Occidente, dando
así un amenazante golpe de autoridad, y por ende, quedando Constantino como césar de
Licinio, el nuevo augusto de Occidente.
311 Tras varias tentativas de encaramarse al poder absoluto, acaban proclamándose cuatro
augustos, Galerio y Maximino Daya en Oriente y Licinio y Constantino en Occidente, y
la batalla por el poder total se hace ya ineludible. A finales de otoño fallece Galerio, y
Maximino Daya no designa césar alguno sino que se queda con todo el imperio de
Oriente. Constantino, a su vez, sediento de poder, se alía con Maximino Daya y con
28 Marco Pagano

Licinio para eliminar a Majencio, que debía estar atento, desde fuera, al acecho de
cualquier oportunidad que le permitiera encaramarse al trono. Al mismo tiempo, y entre el
mefítico ambiente de miseria moral, Constantino pacta con Licinio acabar con Maximino
Daya, a fin de repartirse el imperio entero entre los dos.
312 Todo sucede según lo previsto por Constantino y Licinio. Ambos se aúpan como únicos
emperadores del vasto pero sombrío imperio. Constantino en Occidente y Licinio en
Oriente.
313 Constantino y Licinio promulgan el ‘Edicto de Milán’, el cual favorece tácitamente el
culto mesiánico y exonera a la curia eclesiástica del pago de impuestos. A continuación
puede leerse el párrafo fundamental del edicto:
“Hemos pensado que la política más razonable es que, bajo ningún pretexto,
pueda privarse a nadie de la libertad de escoger su religión, tanto si prefiere la
cristiana como cualquier otra”.
En efecto, que no se hiciera mención de la religión tradicional en Occidente y sí a la
nueva religión cristiana, proveniente de Palestina, revestía no poca importancia.
314 Inmediatamente después de su legalización, la iglesia mesiánica ataca a los paganos: el
Concilio de Ankara denuncia el culto a la diosa Ártemis.
324 Constantino entra en guerra contra Licinio, y, victorioso, se convierte en ‘Dominus’
(Señor), desechando el título más noble, sin duda, de ‘Princeps’ (primus inter pares =
primero entre iguales), que en su día detentó el emperador Augusto o el filósofo Marco
Aurelio. Ya nada era lo mismo. La corrupción había llegado hasta el tuétano de Roma.
324 El emperador Constantino el Maligno declara tácitamente al mesianismo como única
religión oficial del Imperio Romano. En Didima, ciudad del Asia Menor, saquea el
oráculo del dios Apolo, corego de las musas, y tortura a los sacerdotes paganos hasta la
muerte. También bajo su mandato se desahucia a todos los paganos del ilustre monte
Athos y destruye todos los templos paganos del lugar.
325 Constantino convoca el ‘I Concilio Ecuménico o Universal’, el llamado ‘Concilio de
Nicea’, presidido por el mismo Constantino y el Papa Silvestre I, donde se condena como
herejía al ‘arrianismo’, es decir, la doctrina teológica formulada por Arrio (256-336),
sacerdote de Alejandría, que negaba la divinidad de Jesucristo. Asimismo, además de
consumar la abominable impiedad de tomar a un humano por el mismísimo Dios, en este
siniestro concilio se concluye que el Padre y el Hijo son de una misma naturaleza ―aun
cuando se les sigue nombrado con nombres distintos―, y que Cristo había sido
engendrado más no creado. En definitiva, la demencia más atroz copó la cúpula política
del imperio y la degeneración humana estaba ya servida.
326 El emperador Constantino el Maligno, siguiendo las indicaciones de su proterva madre
Helena, aniquila el templo consagrado al dios Asclepio en Aigeai de Cilicia así como
multitud de templos consagrados a la dorada diosa Afrodita, ya sea en Jerusalén, Afaka,
Mambre, Fenicia, Baalbek (Heliópolis), etc.
330 El emperador Constantino el Maligno roba los tesoros y las estatuas de los templos
paganos de Helenia con tal de engalanar las calles de la nueva Bizancio, a la cual llamará
Constantinopla, y a la que conferirá la capitalidad del muy depauperado Imperio.
330 Constantino el Maligno inaugura la ciudad de Constantinopla ―antigua Bizancio
helena desde el 658 a.C. y futura Estambul otomana a partir del 1453― como ampliación
de la Bizancio helena. La declara capital imperial en detrimento de Roma, ciudad viciada
que claudicará a los bárbaros en el 476; sin embargo, el imperio Oriental, dirigido desde
el Bósforo ―‘paso de la vaca’ (literal griego)―, perduró hasta la invasión otomana del
1453, casi un milenio después. Es evidente que a Constantino no le faltaba cálculo y
sagacidad.
Apéndice de ‘Censura Científica’ 29

335 El emperador Constantino el Maligno saquea múltiples templos, consagrados a los


dioses verdaderos, en Asia Menor y Palestina; por ende, ordena la ejecución en la infame
cruz ―símbolo inequívoco del mal de esta era― de ‘todos los magos y adivinos’, aun
cuando las mismas escrituras bíblicas regurgitan aquello de que el dios tiene “por
mensajeros a los vientos, y por ministros llamas de fuego” (Salmos 104[Vg103],4) o
aquello otro de que “su pregón sale por toda la tierra, y sus palabras llegan hasta los
confines del orbe” (Salmos 19[Vg18],2-7). En este mismo año se efectúa la tortura al
filósofo neoplatónico Sópatro.
337 Constantino el Maligno muere después de ser bautizado por un obispo arriano, valga la
incoherencia, llamado Eusebio de Nicomedia (ciudad al sur de Turquía). A pesar de la
reforma que en sólo dos años consiguió iniciar el gran emperador-filósofo Juliano, el
mundo antiguo se desmoronaba para dar paso al mundo actual. La cultura de Occidente, a
partir de entonces, pervivirá sólo gracias a los testimonios de los antiguos próceres
paganos. El monoteísmo cerril acabaría por secar el talento espiritual propio al ser
humano.
341 El emperador Flavio Julio Constancio persigue a todos los ‘adivinos y helenistas’.
Muchos paganos helenos son o bien encarcelados o bien ejecutados.
346 Nuevas persecuciones a gran escala contra los paganos en Constantinopla. Destierro del
célebre orador Libanio, acusado de ‘mago’.
353 Un infame decreto de Constancio preceptúa la pena de muerte para toda clase de culto
con sacrificios e ídolos.
354 Un nuevo decreto ordena el cierre de todos los templos paganos consagrados a los
verdaderos dioses. Algunos de ellos son profanados y transformados en burdeles o salas
de juego. Se efectúan múltiples ejecuciones de sacerdotes paganos en virtud de la infecta
ley.
354 Otro repugnante edicto de Constancio ordena la destrucción de los templos paganos y la
ejecución de todos los idólatras. La destrucción tenía que ser absoluta. Nada podía quedar
del verdadero culto. El mal pedía su legítimo turno y sus representantes estaban ansiosos
por actuar. Se realiza la primera quema de bibliotecas de varias ciudades del imperio, los
textos iluminados por el dios Hermes debían desaparecer. Las primeras fábricas de cal se
construyen al lado de los templos paganos cerrados. Con ello, una gran parte de la
arquitectura sagrada de los paganos se convierte en cal.
357 Constancio proscribe todos los métodos de adivinación, sin excluir la astrología. El
fanatismo y la demencia se diseminaban para malograr todos los avances conseguidos
hasta la fecha.
359 En Skythópolis, Siria, los genocidas mesiánicos organizan el primer campo de
concentración. El objetivo es llevar a cabo la tortura y ejecución de los paganos arrestados
en cualquier parte del imperio de las tinieblas.
361-363 En Constantinopla (11 de diciembre del año 361), el gran emperador-filósofo Flavio
Claudio Juliano declara la tolerancia religiosa y emprende la restauración de los cultos
paganos.
363 Se produce el atroz y nefasto asesinato del emperador Juliano el Amado (26 de junio).
364 El emperador Flavio Joviano ordena que se queme la Biblioteca de Antioquia, uno de
los mayores reductos de sabiduría que quedaban por entonces.
364 Un infecto edicto imperial (11 de septiembre) ordena la pena de muerte para todos los
paganos que rindan culto a sus dioses ancestrales o a quienes practiquen la adivinación
(sileat omnibus perpetuo divinandi curiositas). Tres decretos diferentes ―4 de febrero, 9
de septiembre y 23 de diciembre― preceptúan la confiscación de todas las propiedades de
30 Marco Pagano

los templos helenos y castigan con pena de muerte toda participación en rituales paganos,
incluso en los privados.
365 Un decreto imperial (17 de noviembre) prohíbe a los funcionarios paganos que
comanden a soldados mesiánicos.
370 El emperador Valens ordena una tremenda persecución contra los paganos en toda la
parte oriental del malogrado imperio. En Antioquia se ejecuta, entre otros muchos
paganos, al ex-gobernador Fidustio y a los sacerdotes Hilario y Patricio. Se queman
montones de libros en las plazas de las ciudades del Este del imperio del mal. Se persigue
a todos los amigos de Juliano el Amado ―Orebasio, Salustio, Pegaso, etc.―. Queman
vivo al filósofo Simónides y decapitan al también filósofo Máximo.
370 El protervo emperador Valens ordena al gobernador de Asia Menor que extermine a
todos los helenos y que aniquile todos los documentos relativos a su sabiduría.
373 Se establece una nueva prohibición que afecta a todos los métodos de adivinación. El
término ‘pagano’ (aldeano) es introducido por los impíos cristianos para despreciar a los
gentiles. No obstante, hoy en día poderse llamar ‘pagano’ es todo un honor y es sinónimo
de honesto, ilustrado y tolerante.
375 Se cierra el célebre templo consagrado al dios Asclepio en Epidauro, en Grecia.
380 El 27 de febrero, un edicto del emperador Teodosio el Depravado convierte al
mesianismo en la religión exclusiva del imperio romano, requiriendo que “todas las
naciones que están sujetas a nuestra clemencia y moderación deben continuar
practicando la religión que fue entregada a los romanos por el divino apóstol Pedro”.
Los no-cristianos son tachados de “repugnantes, herejes, estúpidos y ciegos”. Roma se
convierte en exclusivamente mesiánica con la llegada de Teodosio. La suerte está echada.
Las tinieblas se ciernen sobre Europa. En otro infecto decreto, Teodosio el Depravado
llama ‘locos’ a todos aquellos que no creen en el dios mesiánico y prohíbe toda
discrepancia de los dogmas sostenidos por la iglesia. El atroz fanatismo había copado el
poder, ya no había retroceso posible. Ambrosio, obispo de Milán, inaugura la destrucción
de todos los templos paganos allegados a su zona. Los sacerdotes cristianos dirigen a la
población hambrienta contra el templo de la feraz diosa Deméter, en Eleusis, e intentan
linchar a los sacerdotes paganos Nestorio y Priskos. El sacerdote pagano Nestorio, de 95
años de edad por aquel entonces, termina los misterios de Eleusis y anuncia la hegemonía
de la oscuridad mental sobre la raza humana.
381 El 2 de mayo, Teodosio el Depravado amenaza con privar de todos sus derechos a los
mesiánicos que, en un arrebato de cordura, vuelvan a practicar la bella religión pagana.
En toda la mitad oriental del imperio se saquean o se queman templos y bibliotecas
paganas. El 21 de diciembre, Teodosio el Depravado prohíbe incluso las simples visitas a
los templos de los Helenos. En Constantinopla, el templo de la dorada diosa Afrodita se
convierte en un burdel infecto, y en establos, los templos consagrados al lumínico Helios
y a Ártemis que atenúa los dolores del parto.
382 ‘Hellelu-jah’ (Gloria a Yahveh) se impone en las tenebrosas misas de los impíos. Sus
fauces vomitan el mal y sus mentes sólo traman abyecciones.
384 El emperador Teodosio el Depravado ordena al pretor prefecto Matemus Cynegius, un
impío cristiano, que coopere con los obispos locales y destruya los templos de los
paganos en el Norte de Helenia y en el Asia Menor.
385-388 El impío Matemus Cynegius, espoleado por su fanática esposa, y el obispo ‘San’
Marcelo, barren con sus hordas todo el país saqueando y destruyendo cientos de templos
helénicos, relicarios y altares. Entre otros templos, destruyen el templo de Edesa, el
Kabeireion de Imbros, el templo de Zeus en Apamea, el célebre templo de Apolo en
Apéndice de ‘Censura Científica’ 31

Didima y todos los templos de Palmyra. Miles de inocentes paganos de todos los lugares
del imperio son torturados en los terroríficos campos de concentración de Skythópolis.
386 El emperador Teodosio el Depravado prohíbe (16 de junio) el cuidado de los templos
paganos saqueados.
388 Por voluntad de Teodosio, se prohíben las charlas públicas sobre temas religiosos. Era
consciente de que su fanático culto no soporta un análisis razonado. El viejo orador
Libanio envía su famosa epístola ‘Pro Templis’ a Teodosio, con la esperanza de que los
exiguos templos helénicos restantes sean respetados y conservados.
389-390 Se prohíben todas las fechas señaladas que no sean cristianas. Hordas de ermitaños
fanáticos, venidos del desierto, inundan las ciudades de Oriente Medio y Egipto
destruyendo estatuas, altares, bibliotecas y templos paganos linchando a todo no-cristiano
que se cruzara por el camino. Teófilo, patriarca de Alejandría, emprende duras
persecuciones contra los paganos, convierte el templo del dios Dionisio Bromio en una
iglesia cristiana, quema el Mithraeum de la ciudad, destruye el templo consagrado a Zeus
Patrio y escarnece a los sacerdotes paganos antes de ser asesinados a pedradas. El
populacho cristiano profana las antiguas imágenes de culto. El Mundo Antiguo debía
dejar paso al nuevo mundo.
391 El 24 de febrero, un nuevo decreto de Teodosio el Depravado no sólo prohíbe la visita a
los templos paganos, sino también el solo acto de mirar las estatuas destrozadas. Se
suceden nuevas y terribles persecuciones por todo el imperio del mal. En Alejandría, los
paganos, liderados por el filósofo Olimpio, organizan una revuelta, y después de algunos
disturbios callejeros, se encierran con llave dentro del templo fortificado del dios Sarapis
(el Serapeion); tras un violento cerco, los mesiánicos toman el edificio, lo derriban,
queman su célebre biblioteca y profanan las imágenes cultuales.
392 El 8 de noviembre, el emperador Teodosio el Depravado prohíbe todos los rituales que
no sean mesiánicos y los denomina ‘supersticiones de los gentiles’ (gentilicia superstitio).
Nuevas persecuciones a gran escala contra los paganos. Clausuran los prístinos misterios
de Samotracia y asesinan a sus sacerdotes. En Chipre, los obispos locales ‘San’ Epifanio
y ‘San’ Ticón destruyen casi todos los templos de la isla y exterminan a miles de paganos.
Los misterios locales consagrados a la dorada diosa Afrodita son también clausurados. El
edicto de Tedosio el Depravado declara que “aquellos que no obedezcan al padre
Epifanio no tienen derecho a seguir viviendo en esa isla”. Los paganos se sublevan
contra el emperador y las iglesias de Petra, Aerópolis, Rafia, Gaza, Heliópolis y otras
ciudades del Oriente Medio.
393 Se prohíben tanto los Juegos Pitios y los Juegos de Actia como los Juegos Olímpicos,
al ser considerados parte de la ‘idolatría’ helénica. Los impíos cristianos saquean los
templos de Olimpia.
395 Dos nuevos decretos ―22 de julio y 7 de agosto― ocasionan nuevas persecuciones
contra los paganos. Rufino, un eunuco primer ministro del emperador Flavio Arcadio,
dirige las hordas de los godos bautizados ―guiados por Alarico― hacia Helenia.
Incitados por los monjes cristianos, los bárbaros saquean y queman muchas ciudades
―Dión, Delfi, Megara, Corinto, Feneos, Argos, Nemea, Licosoura, Esparta, Mesina,
Figaleia, Olimpia, etc. ―, masacran o en su defecto esclavizan a incontables paganos
helenos y derrocan todos los templos. Entre otros, dan al fuego el célebre santuario de
Eleusis y queman vivos a todos sus sacerdotes ―incluyendo al sacerdote de Mithra
Hilario―.
396 El 7 de diciembre, un nuevo decreto del emperador Arcadio prerroga que el paganismo
sea considerado como ‘alta traición’. Se suceden los encarcelamientos de los pocos
sacerdotes paganos que sorprendentemente aún se resisten.
32 Marco Pagano

397 ‘¡Demoledlos!’. El emperador Flavio Arcadio ordena demoler todos los templos
paganos que todavía sigan en pie.
398 El ‘IV Concilio Eclesiástico de Cartago’ prohíbe a todos ―incluyendo a los obispos
cristianos―, el estudio de los libros de los paganos. Porfirio, obispo de Gaza, derriba casi
todos los templos paganos de la ciudad, excepto nueve de ellos que permanecerían
activos.
399 Con un subsiguiente edicto ―13 de julio―, el malévolo emperador Flavio Arcadio
ordena la demolición inmediata de todos los templos paganos que aún sigan en pie,
especialmente los situados en las zonas rurales.
400 El obispo Nicetas destruye el oráculo del dios Dionisio en Vesai y bautiza a todos los
paganos de la zona.
401 El populacho cristiano de Cartago lincha a los paganos y destruye templos e ‘ídolos’.
También en Gaza, el obispo local, ‘San’ Porfirio, ordena a sus seguidores el linchamiento
de los paganos, así como la demolición de los nueve templos restantes en la ciudad que
aún quedaban activos. El ‘XV Concilio de Chalkedon’ ordena la ex-comulgación
―incluso después de fallecidos― de los mesiánicos que aún mantengan buenas
relaciones con sus parientes paganos.
405 Juan Crisóstomo envía hordas de monjes, vestidos de gris y armados con mazas y
barras de hierro, con órdenes de destruir los ‘ídolos’ de todas las ciudades de Palestina.
406 Juan Crisóstomo recauda fondos, con el apoyo de mujeres cristianas ricas, para
financiar la demolición de los templos helénicos. En Éfeso se procede a la destrucción del
ilustre templo consagrado a la diosa Ártemis. En Salamis, Chipre, los ‘Santos’ Epifanio y
Eutichius continúan las persecuciones contra los paganos y la destrucción de sus templos
y santuarios. El Mundo Antiguo es literalmente derrumbado, el nuevo mundo debe ser
construido, sobre sus ruinas, merced a los impíos adoradores del cadáver y de la muerte.
407 Un nuevo decreto prohíbe una vez más cualquier acto de culto no-mesiánico.
408 El emperador de la mitad occidental, Honorio, y el emperador de oriente, Arcadio,
prerrogan que todas las esculturas de los templos paganos sean destruidas o retiradas.
También se prohíbe la propiedad individual de cualquier escultura pagana. Los obispos
locales dirigen más de sus periódicas persecuciones contra los paganos, y organizan nuevas
quemas de sus libros. Se persigue también a los jueces que muestran algún atisbo de piedad
para con los paganos. ‘San’ Agustín masacra a centenares de protestantes paganos en
Calama, Argel.
409 Una vez más, un infecto decreto prescribe que se castigue con pena de muerte la
astrología y todos los diferentes métodos de adivinación.
415 En Alejandría, la muchedumbre de impíos mesiánicos, azuzados por el obispo Cirilio y
unos días antes de la Pascua judeo-cristiana, ataca y desmiembra a la célebre filósofa
Hypatia. Los trozos de su cuerpo, paseados por las calles de Alejandría en manos de gente
cristiana de la ciudad, son finalmente quemados junto con sus libros en un lugar llamado
Cynaron. Durante el 30 de agosto dan comienzo más persecuciones contra todos los
sacerdotes paganos del Norte de África, que terminan sus vidas o bien crucificados o bien
quemados vivos en holocausto.
416 En inquisidor Hypatio, alias ‘la Espada de Dios’, extermina a los últimos paganos de
Bitinia. En la capital Constantinopla ―7 de diciembre― se despide a todos los oficiales
del ejército, a los empleados públicos y a los jueces que no sean mesiánicos.
423 El emperador Teodosio II declara ―8 de junio― que la religión de los paganos no es
más que “un culto al demonio” y preceptúa que todos aquellos que insistan en seguir
practicándola sean castigados con la cárcel y la tortura.
Apéndice de ‘Censura Científica’ 33

429 Se saquea uno de los mayores símbolos helenos, el templo de la diosa Atenea (el
Parthenon) en la Acrópolis de Atenas. Se persigue a los paganos atenienses, desbarro que
hasta la fecha había causado demasiada vergüenza perpetrar.
435 El 14 de noviembre, otro edicto del emperador Teodosio II el Inope ordena la pena de
muerte para todos los ‘herejes’ y paganos del imperio de las tinieblas. Se proclama urbi et
orbi que la única religión oficial a parte del mesianismo es el judaísmo.
438 El emperador Teodosio II el Inope emite un nuevo decreto ―31 de enero― contra los
paganos, en el cual se considera su ‘idolatría’ como la razón de una ‘incipiente’ plaga (!!).
La demencia ya se derramaba por doquier.
440-450 Los cristianos demuelen todos los monumentos, altares y templos de Atenas,
Olimpia, y de otras importantes ciudades griegas.
448 Teodosio II el Inope ordena que sean echados al fuego todos los libros no-cristianos. La
difusión del saber entrañaba demasiado peligro.
450 Se demuelen todos los templos de Afrodisias ―ciudad fundada en honor de la dorada
Afrodita― y se queman todas las librerías de la ciudad. La ciudad se nomina desde
entonces ‘Stauropolis’ (ciudad de la cruz).
451 Un decreto del emperador Teodosio II en Inope ―4 de noviembre― reafirma que la
‘idolatría’ debe ser castigada con la muerte.
457-491 Se producen persecuciones esporádicas contra los paganos de la parte oriental del
imperio. Se ejecuta, entre otros, al médico Jacobo y al filósofo Gesio. Se encarcela y se
tortura a Severiano, Herestios, Zósimo, Isidoro y a otros más. El predicador mesiánico
Conon y sus secuaces, exterminan a los últimos paganos de la isla de Imbros, en el
Nordeste del Mar Egeo. Se extermina en Chipre a los últimos devotos de Zeus Lavranio.
482-488 Se extermina a la mayoría de los paganos del Asia Menor, después de una revuelta
desesperada contra el emperador y la iglesia.
486 Más sacerdotes paganos que permanecían escondidos son descubiertos, arrestados,
escarnecidos, torturados y ejecutados en Alejandría.
515 El bautismo se hace obligatorio, incluso para aquellos que ya dijeron ser cristianos. El
emperador de Constantinopla, Anastasio, ordena la masacre de los paganos de la ciudad
árabe de Zoara y la demolición del templo del dios local Theandrites.
528 El emperador Justiniano el Infame prohíbe los Juegos Olímpicos ‘alternativos’ de
Antioquia. Asimismo, ordena la ejecución ―en la hoguera, por crucifixión, despedazados
por bestias salvajes o cortados en trozos con cuchillas― de todos aquellos que practiquen
“la hechicería, la adivinación, la magia o la idolatría” y prohíbe todas las enseñanzas de
los paganos, según él “aquellos que sufren de la blasfema locura de los Helenos”.
529 El emperador Justiniano el Infame cierra la ilustre Academia de filosofía de Atenas,
fundada por Platón hacia el año 387 a.C., confiscando a la par todas sus propiedades.
532 El inquisidor Juan Asiacus, un monje fanático, dirige una cruzada contra los paganos
del Asia Menor.
542 El emperador Justiniano el Infame permite al inquisidor Juan Asiacus convertir a los
paganos de Frigia, Caria y Lidia, en Asia Menor. En sólo treinta y cinco años, 99 iglesias
y 12 monasterios se levantan encima de los templos paganos derruidos. El Mundo
Antiguo es literalmente derrumbado, el nuevo mundo debe ser construido sobre las ruinas
merced a los impíos adoradores de cadáveres.
546 Cientos de paganos son condenados a muerte en Constantinopla por el inquisidor
Juan Asiacus.
556 El emperador Justiniano el Infame ordena al terrible inquisidor Amancio que vaya a
Antioquia para encontrar, arrestar, torturar y exterminar a los últimos paganos de la
34 Marco Pagano

ciudad, así como para que haga arder todas las bibliotecas privadas. El conocimiento
debía ser abolido, llegaba la era de la ignorancia.
562 Se efectúan detenciones en masa, burlas, vejaciones, torturas y ejecuciones de los
paganos helenos en Atenas, Antioquia, Palmyra y Constantinopla.
578-582 Los mesiánicos torturan y crucifican a paganos helenos por toda la zona oriental
del imperio, y, en fin, exterminan a los últimos paganos de la sagrada ciudad de
Heliópolis.
580 Los inquisidores cristianos atacan un templo secreto consagrado a Zeus en Antioquia.
El sacerdote se suicida, pero se consigue arrestar a los demás paganos. Todos los
prisioneros, incluyendo al vice-gobernador Anatolio, son torturados y fletados a
Constantinopla para comparecer a su enjuiciamiento. Son condenados a muerte y
arrojados a los leones. Al comprobar que las fieras no les quieren atacar, los paganos son
colgados en la cruz como hicieran con el atrabiliario galileo. No obstante, sus cadáveres son
arrastrados por las calles a manos de la chusma cristiana, y, sin ningún tipo de
consideración, acaban siendo lanzados a un inmundo vertedero.
583 Se decretan más persecuciones contra los paganos helenos por orden del emperador
Mauricio.
590 En toda la zona oriental del imperio, los acusadores mesiánicos advierten
conspiraciones paganas. Se desencadena una nueva tormenta de torturas y ejecuciones.
692 El pútrido ‘Concilio de Constantinopla’ prohíbe los restos de celebraciones
paganas/dionisíacas como las Calendas, las Brumalias, las Anthesterias, etc.
804 Los paganos helenos de Mesa Mani ―Cabo Tainaron, Laconia―, en Helenia, se
resisten con éxito al intento de Tarasio, patriarca de Constantinopla, por convertirlos al
mesianismo.
850-860 Conversión forzosa de los últimos paganos helenos de Mesa Mani por el armenio
‘San’ Nicón. La conspicua estirpe de los paganos se extinguió merced a la inexorable
fuerza del mal, que reclamaba su periódica hegemonía con poderoso ímpetu48.

48
De hecho, se verificaba ya lo pronosticado por Sócrates durante su apología. Porque esa condena no la
impuso el jurado ateniense tan sólo contra Sócrates, sino que al representar aquél la civilización y éste al
humano, la sentencia supuso el fracaso de la civilización frente a su cometido. Por lo tanto, la humanidad se
cargó de culpa cuando Atenas condenó a Sócrates, y vendrían aquellos viles hombres, que hasta la fecha
démones como Sócrates habían conducido, para dar rienda suelta a sus perversiones.
“Deseo predeciros a vosotros, mis condenadores, lo que va a seguir a esto. En efecto, estoy yo ya en
ese momento en el que los hombres tienen capacidad de profetizar, cuando van ya a morir. Yo os
aseguro, hombres que me habéis condenado, que inmediatamente después de mi muerte os va a venir un
castigo mucho más duro, por Zeus, que el de mi condena a muerte. En efecto, ahora habéis hecho esto
creyendo que os ibais a librar de dar cuenta de vuestro modo de vida, pero, como os digo, os va a salir
muy al contrario. Van a ser más los que os pidan cuentas, ésos a los que yo ahora contenía sin que
vosotros lo percibierais. Serán más intransigentes por cuanto son más jóvenes, y vosotros os irritaréis
más. (...) Hechas estas predicciones a quienes me han condenado les digo adiós” (PLATÓN Apología 39c-
d). En efecto, fue a la civilización a quien Sócrates dijo adiós, y con él se fueron los favores que los dioses
hasta el momento habían dispensado a los hombres. A partir de entonces, otros seres de menor entidad serían
quienes se ocuparían de administrar el mandato de Zeus en la tierra.
Apéndice de ‘Censura Científica’ 35