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Revista Latinoamericana de Psicología ISSN: 0120-0534 direccion.rlp@konradlorenz.edu.co Fundación Universitaria

Revista Latinoamericana de Psicología

ISSN: 0120-0534 direccion.rlp@konradlorenz.edu.co Fundación Universitaria Konrad Lorenz Colombia

Day, Willard F. Conductismo Radical de Skinner y Fenomenología Una reconciliación Revista Latinoamericana de Psicología, vol. 1, núm. 1, 1969, pp. 35-54 Fundación Universitaria Konrad Lorenz Bogotá, Colombia

Available in: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=80510104
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Revista Latinoamericana de Psicolonia 1969 - Volumen 1 No. 1 - 35-54 CONDUCTISMO RADICAL DE
Revista Latinoamericana
de Psicolonia
1969
-
Volumen
1
No.
1
-
35-54
CONDUCTISMO RADICAL DE SKINNER y FENOMENOLOGIA·
UNA RECONClLIACION
WILLARD F. DAY
Universidad de Nevada. Reno, Nevada. EE. UU.
Areconctlíatton 01 radtcal behavtorl8m and phenome-
noloU1I t8 proposecl, basetl on. broader outloo1c 01 both
81Istems. The general signiltcance 01 tbe 81Impoaium 01
Rice UniverB1t1l on behavtortsm ancl phenomenologl/ 13
studiecl in cletail. The basic climestons 01 raclical beha-
viort8m are pointecl out. Some practfcal problema in
reconcilíatton are aZso describecl.
El material a continuación lo escribo parcialmente bajo la influen-
cia del simposio sobreconductismo
y fenomenología que tuvo lugar en
la primavera de 1963 en la Universidad de Rice. Los trabajos presentados
a ese simposio, junto con las discusiones entre conferencistas y miembros
de la audiencia se han publicado en un libro editado por Wann (1964)
con el título de Behaoiorism and Pbenomenologys Contrasting Bases [or
Modero Psycbology. Dos de los seis conferencistas del simposio, Sigmund
Koch y B. F. Skinner, son autoridades recon'!Cidas de~ conductismo; dos,
R. B. MacLeod y Carl R. Rogers, han defendido ampliamente la fenome-
nología en psicología; y dos, Norman Malcolm y Michael Scriven, son
filósofos profesionales de reconocida importancia, muy interesados ambos
36 WILLARD F. DAY en las implicaciones filosóficas del pensamiento psicológico contemporá- neo. La significación
36
WILLARD F. DAY
en las implicaciones filosóficas del pensamiento psicológico contemporá-
neo. La significación del simposio de Rice no debe ser subestimada por
los psicólogos. Los trabajos presentados son muestras de comentarios pro·
fesionales de altísima calidad, y arrojan luz sobre el estado actual de la
psicología como ciencia.
En general dos conclusiones principales parecen haber surgido
del simposio de Rice. La primera
de ellas es que el conductísmo,
en
el sentido en que este término
se usa ampliamente
entre los psicó-
logos, es en esencia
un marco de referencia
improductivo
y poco
realista en la investigación psicológica.
Este punto fue subrayado
con mucha fuerza
en la ponencia
de Koch, y fue secundado
por
Scriven como parte de un enfoque mucho más amplio de las poten-
cialidades a largo plazo de la psicología profesional.
En una frase
elegida con mucho cuidado Kock .expresa lo que parece ser _s,u re-
ilIoCciónal simposio en su conjunto: "Me gustaría afirmar
cho podría caracterizarse
como el anuncio
de la muerte
qUl lo di-
del con.
ductísmo,
pero esto sería
una afirmación
de lo que yo quisiera,
porque la muerte
un poco más respetable
es por lo menos un proceso
dignificador"
(p. 162). Lo siguiente representa las ideas del Scriven
sobre el mismo tópioo:
"Desearía
concluír diciendo que las críticas
del Profesor
Koch
al conductísmo destruyen
en efecto un espectro
que ha rondado
y
ha continuado rondando el tema.
Creo como él, que el conductísmo,
es algo que dejará
su manca en una generación
de estudiantes
duados que están surgiendo
ahora,
y estará
con nosotros
50 años. Yo paso mi vida visitando
ciudades uníveraítarías
gra-
por 30 o
y en-
contrando en cada departamento
de psicología una nueva explosión
de entusiasmo;
las luces que guían a los estudiantes
graduados son
Ia.CJdel positivismo entusiasta
y exigente
de la época de 1920. Y
esos estudíantea.tíenen
ahora 22 años de edad, y por lo tanto
des-
afortunadamente,
es probable
que viven la:rgo tiempo.
AlgunOs de
ellos problablemente continuarán defendiendo ese enfoque del tema
de la psicología. Esta es la razón por la cual yo creo que la filoso-
fía tiene una enorme influencia
en la psicología, aunque probable-
mente es a menudo muy mala. Pero esto se debe, naturalmente
que se trata de una filosofía equivocada", (pp. 181-182).
a
'
Si alguien fuera a buscar en el simposio ideasen
contra de la
afirmación de que el conductismo en su sentido convencionai no es-
tá muerto pero sería mejor que lo
estuviera, tendría que contentarse
con ciertas frases de CarI Rogers. En un momento de la discusión
Rogers señala que no 'ha' sido su propósito -demostrar
"ninguna falla
del conductísmo, Hay en él muchas cosas que yo acepto. Simplemente
he estado tratando
de ir más allá de éL" (p. 157); Con toda seguridad
Rogers llama la atención hacia lo que él considera ciertos puntos dé-
biles del conductismo~' "Valiosas como han sido las contribuciones del
conductísmo, creo que el tiempo indic-ará losefectos poco afortunados
de los lazos que han tendido a imponer. Limitarse
uno a considerar
el
CONDUCTISMO RADICAL DE SKINNER y FENOMENOLOGIA 37 comportamiento observable externamente, dejar por fuera toda consí-
CONDUCTISMO RADICAL DE SKINNER y FENOMENOLOGIA
37
comportamiento observable externamente, dejar por fuera toda consí-
deración sobre el universo de significados internos de propósitos,
delflujo interno de la experiencia, me parece que es encerrar los ojos
8, áreas importantes que enfrentamos cuando miramos el mundo del
hombre" (p. 119). Sin embargo el espíritu de su artículo es especial'
mente conciliador. "HAy sin duda algunos individuos en estacorríen-
te de pensamiento (la fenomenología) que mantienen la esperanza
de que este nuevo punto de vista suplante la tendencia conductísta,
pero para mí esto es sumamente improbable y sumamente indeseable.
Más bien significará, según creo,que la psicología' preservará los
avances y contribuciones. que nos han llegado del conductismo pero
que irá más allá de ellos". Rogersprocedeentonces a discutir la con-
veniencia de medir las variables 'fenomenológicas, empleando "medidas
completamente objetivas, cuyos resultados sean públicamente replí-
cables" (p. 120), "usando métodos que sean estrictamente operacio-
nales" (p. 121), etc. Tales procedimientos producirían probablemente
un conocimiento que brota sólo de una de las "tres formas de cono-
cimiento" que él distingue en su trabado.
.
El lector no necesita ir a la ponencia de B~'F. Skínner para ha-
llar una defensa del conductísmóconvencíonal. El conductísmo radi-
cal de Skinner se presenta en claro contraste con las variedades más
populares del conductísmo criticadas tan efectivamente por Koch y
defendidas en, parte por Rogers. El tema del antagonismo de Skinner
al conductismo convencional' se encuentra en muchas de sus obras
del último período. Sus objeciones a las incursiones en elconductismo
del positivismo lógico 'y. de lo que él llama "el operacionalísmo de
Boríng y Stevens" pueden verse explícitamente en un trabajo tan
antiguo como su artículo sobre el operaeíonalísmo (1945). Es claro
que Koch no intentó sacar a Skinner del' ataque expresado en 8U po-
nencia al simposio. Y es igualmente claro que Skinner no considera
que los puntos principales del argumento de Koch se aplican a él.
En la discusíón que sigue al trabajo de Koch, Skínner insiste en que
él no "se suscribe a ninguna de las estragemas de la ciencia" descri-
tas por Koch (p. 42). Un miembro de la audiencia hizo notar que
la presentación del Profesor Koch no parecía "realmente representa·
tivade lo que Skinnes tenia que decir' (p. 2). IncIusiveScriven, en su
cnticaformal del artículo de .Kooh subrayó la .necesídad de tener
muy claras las diferencias existentes entre el conductísmo conven-
cional y los puntos de vista de Skinner. "Notamos que es caracterís-
tico del conduetísmo de Skinner no amarrarse con el aparato de la
lógica de la ciencia que Koch tan acertadamente critica. Por lo tanto
yo deseo pedir que se haga una distinción muy clara entre las formas
ordinarias del conductísmc y el conductísmo de Skínner, que real-
mente satisface sólo dOS de los, cinco criterios expuestos por Koch
para. el conductismo, e inclusive esos dos -los satisface unicamente
en una forma mas bien especial".
(p. 181). Sin embargo Koch no te-
nía idea muy clara de que existían ciertas diferencias entre el con-
duetísmo convencional y el punto de vista deSkinner. Parecía, más
38 WILLARD F. DAY bien, que para él la posición de Skinner fuera internamente incon-
38
WILLARD F. DAY
bien, que para él la posición de Skinner fuera internamente incon-
sistente en a}gua forma. fundamental. Se refiere a esa posición como
"extraña y equívoca", "sistemáticamente ambigua" y "Píckwíckíana"
(p.43). También menciona otras objeciones más específicas. Aunque
Koch insistió a 10 largo del simposio en afirmar que el conductismo
radical de Skinner es un poco más que una variedad más bien inusitada
de neo-conductísmo, en una de las díscusíones hizo el siguiente co-
mentario en lo relacionado con la necesidad de una clarificación de
las diferencias entre el eonduetímo eonvencíonal y el conductismo
radical: "La formulación de Skinner en el trabajo presentado fue
tan extraordinariamente liberal
que uno empieza a preguntarse euá-
les son las características que definen la tesis conductista. o el método
conductísta en. este caso particular." (p. 98).
La segunda conclusión general que surge del simposio de Hice
es que a pesar de las claras dificultades de un eonductísmo conser-
vador y convencional, hay marcadas indicaciones de una aproxima-
ción entre los intereses del conductismo y de la fenomenología. Esta
conclusión aparentemente no la esperaban los organizadores del sim-
posio. Wann se sorprendió al tener que concluir 'que la tendencia prin-
cipal del simposio fue una "disminución Y' no un aumento de los con-
trastes entre conductísmo y fenomenología", y que "los Profesores
M:acleod,Malcolm, Rogers y Scriven, en una forma. o en otra, sugi-
rieron posibilidades de coexistencia" (p. víí), Inclusive Koch vió
esta tendencia, aunque la consideró deplorable (p. 162). Hubo muy
poca uniformidad de opinión en lo relacionado con 1ai. naturaleza de
esa compatibilidad implícita, Macleod sugirió con cierta desconfian-
za, que el enfoque fenomenológico en psicología podría conducir en
parte a alguna clase de "conductismo refinado" (.p 55), y Scriven
se refirió especialmente a la· reconciliación de lo que llamó formas
defendibles de la fenomenología y el conductismo (p. 180). Malcolm
llegó a la conclusión de que "Skinner había expresado aquí una obje-
ción absolutamente decisiva al introspeccioriismo", y dedicó mucha
atención a dar "cuenta del fondo de 'Verdad lógica contenida en el
conductismo" (p. 149). Malcolm justificó su afirmación diciendo que
el tendón de Alquiles del conductísmo era su tratamiento de las sen-
tencias psicológicas en primera persona. Skinner por su parte le agra-
deció a Malcolm su apoyo y sugirió que quizás sería posible llegar
a un acuerdo, inclusive en lo relacionado con afirmaciones en primera
persona (p. 155).
Sin embargo Wann no estuvo seguro de lo que los puntos. de vista
de Skinner tal como se presentaron en el símposío; fueran compati-
bles con la fenomenología. En su introducción Wann deja que el lec-
tor decida
si Skínner está
de acuerdo 'con la: mayoría de los partici-
pantes en 10 relacionado con las posibilidades de reconciliación (p.
viii). En la solapa interior del libro se afirma que "sólo Koch y
Skinner disienten del punto de vista que afirma. la posibilidad de
coexistencia." Ciertamente esta .vacilación en creer que la posición
de Skinner sea compatible CO'I1 la fenomenología es caracteristica de
CONDUCTISMO RADICAL DE SKINNER y FENOMENOLOGIA 39 la actitud mantenida neos. por la mayoría de
CONDUCTISMO RADICAL DE SKINNER y FENOMENOLOGIA
39
la actitud mantenida
neos.
por la mayoría de los psicólogos contemporá
El propósito
de eSte trabajo
es mostrar
que el conductísmo
radical de Skinner es sin duda capaz de incluir una fenomenología
productiva. En el material
a continuación presento una descripción
de lo que llamaré
las' dimensiones
básicas del conductismo
radical.
Esta es una respuesta parcial 'a Kock quien pidió las "características
que definen"
la posición de Skinner.
Enseguida
intentaré ilustrar
la forma en la cual el conduetísmo radical podría ventajosamente
mteractuar con problemas que a menudo se consideran
de natura-
leza fenomenológica. Finalmente terminaré con una breve descrip-
ción de algunos de los principales problemas que tenemos que enfren-
tar al tratar de reconciliar efectivamente
la .fenomenología.
el conduetísmo radical y
DIMENSIONES BASICAS DEL CONDUCTISMO RADICAL
En esta sección trataré
de describir
con mis propias palabras
'o que considero como las dimensiones básicas del conductísmo radical
de Skinner.
creo que casi todo lo que tengo Que decir está bajo el
control de un estudio cuidadoso de la obra de Skinner en toda su ex-
tensión y profundidad.
Sin embargo estoy preparado
a defender
mi
presentación, si fuera necesario, He elegido este curso de acción prin-
cipalmente por razones de simplicidad y conveniencia.
Skinner es díñlcíl de entender,
riel material relevante repartido
y una' explicación textual
La obra de
detallada
en sus escritos implicaría un pesado
análisis de algunos contextos específicos.
Como ejemplo del problema enfrentado en la explicacióndeta-
Hada consideremos las siguientes dos afirmaciones de Skinner que se
refieren directamente a las diferencias entre conductísmo radical y
conductismo convencional. Primero, en el simposio sobre operacío-
nalísmo Skínner discute las dificultades
entre cosas públicas y cosas privadas.
que resultan
al distinguir
Critica "la filosofía
árida
de la verdad por acuerdo"¿
"que es una
perspectiva adoptada a me--
nudo por los conductístas convencionales quienes afirman que el co-
nocimiento científico debe ser escencíalmente de naturaleza pública.
Skinner procede a afirmar que "la distinción entre lo público y lo
privado no es de ninguna manera lo mismo que entre lo físico vmen-
tal. ,Estaes la razón por la cual el conductismo metodológico
(o con-
vencional), (que adopta la primera distinción)
es muy diferente
del
conductismo
radical (Que elimina' el último término
en la segunda
distinción)" (1945,,' p. 294).
Segundo, en respuesta
a la pregunta formulada
por Scriven en
el simposio de Rice, en 10 referente
marse a sí mismo un conductista
a cómo podría! justificar
el lla-
radical, Skinner responde que ''yo
soy un conductísta radical simplemente
en el sentido .en que no en-
40 WILLARD F. DAY cuentro lugar para la formulación de nada que sea mental" (p.
40
WILLARD F. DAY
cuentro lugar para la formulación de nada que sea mental" (p. 106).
Estos comentarios de Skinner pueden parecer un poco esotéricos a
quien haya estudiado cuidadosamente toda su obra publicada. Es claro
que Skinner no se está oponiendo aquí a las cosas privadas sino a las
cosas mentales. Es verdad que la dísntíncíón entre conductísmo ra-
dical'Y convencional roza en muchas formas los problemas del men-
talismo. Es verdad también que una de las objeciones más persis-
tentes de Skinner al conductísmo convencional se dirige al menta
liSIDOfundamental. que él ve claramente, Pero en realidad lo que
Skinner llama "mentalismo" es algo muy complejo. La cuidadosa
clasificación de lo que 8kinner quiere decir con esas afirmaciones
requiere un análisis más cuidadoso de lo que puede hacerse aquí.
Interés focal en el Control del Comportamiento. Quizás la carac-
terística más clara del conductismo radical es su interés en el control
del eomportamíento, Los conductistas radicales se consideran dedi-
cados a la búsqueda de lo ellos llaman variables de control, aunque
el término variable se usa a menudo en un sentido sólo dístíntamen-
te relacionado a su etimología. Los eventos se consideran variables
de control cuando se ve o se percibe que se relacionan con el compor-
tamiento en alguna forma. Sin embargo muchas veces la identifica-
ción de las variables de control no se sigue de algo tan simple como
la observación de la continuidad temporal de los eventos. La identi-
ficación se basa en lo que podría considerarse sugerencia o incluso
"ínsíght". El comportamiento verbal que describe una relación entre
la conducta y las variables de control se llama "afirmación de una
relación funcional", y un intento más o menos sistemático de descri-
bir las relaciones funcionales se denomina "análisis funcional del
comportamiento". En la afirmación de una relación funcional la va-
ríable de control se denomina estímulo, y el aspecto del comporta-
miento que se ve en relación con la variable de control se denomina
.respuesta.
Al usar palabras como visto, percibido, observación,
insight
etc. en el párr'8/foanterior, el conductista radical no piensa que está
especificando lo que muchos psicólogos llamarían procesos mentales
o de comportamiento. Está simplemente hablando en la mejor forma
posible - no tan cuidadosamente como podría - y respondiendo a
eventos discriminables que no han sido muy bien diferenciados en los
procesos de aprender a hablar. El denomina estímulo a: un estímulo
por razones que son similares a aquellas que hacen que la gente se
refiera a las. vacas como vacas, y es posible que intenten definir un
estímulo bajo ciertas 'circunstancias (y con dificultades característi-
cas) que son las mismas que uno podría esperar hallar al pedirle a
alguien que defina una vaca. Pero por qué luchar para definir una
vaca cuando cualquier niño suficientemente expuesto a la comunidad
verbal puede identificar una simplemente al verla? En forma similar.
la capacidad de identificar un estímulo como tal probablemente de-
pende en gran manera de las prácticas de esfuerzo de la comunidad
'
verbal científica.
CONDUCTISMO RADICAL DE sKINNER y FENOMENOLOGIA 41 La práetica de buscar relaciones funcionales es similar
CONDUCTISMO RADICAL DE sKINNER y FENOMENOLOGIA
41
La práetica de buscar relaciones funcionales
es similar
al es-
fuerzo por hallar
relaciones entre causa a efecto. Sin embargo el con-
ductista radical no acepta ningún presupuesto
verso ordenado en el cual basar su trabajo
a priori sobre un uní-
científico. Con toda segu-
ridad es posible llevarlo a que diga' que "(presupone)
leza es ordenada mas que caprichosa"
(Skinner,
.que Ianatura-
1950,' p. 193). Sin
embargo al hacerlo no afirma nada de importancia
El interés. del conductista
radical en el concepto de control re"
fleja su convicción de que en última instancia si hemos de confiar
en el conocimiento
éste debe conducir :a: la: acción, efectiva.
El conña
más en su afirmación de una relación si éste juega algún papel en
guiarlo eventualmente a una manipulación que tenga éxito, por ejem-
plo a controlar 'Un comportamiento específico. Más aún, un interés
focal en el control de la conducta no niega la importancia de los fac-
tores genéticos o constitucionales,
de que
todo el comportamiento
ni lleva a la .grandíosa hipótesis
se controla por medio del esfuerzo.
El Conocimiento
de que Cualquier
Científico es un Organismo
que se comporta
en cierta forma. La segunda
dímensíón
básica del
conductísmo radical es su insistencia
más que organísmos que se comportan.
en que los científicos
no son
La ciencia es en el fondo la
conducta de los científicos, y el comportamiento
cientíñco
vez, controlado por la misma clase de' variables que gobiernan
es a su
cual-
quier otro aspecto de la conducta humana compleja.
Sin embargo
aunque esta noción pueda parecer
a la mayoría
cie los psicólogos como un lugar común, lleva al conductista
radical a
conclusiones que parecen muy extrañas
a muchas personas.
El con-
ductista radical se encuentra
con el hecho de que la resultante
últi-
ma de sus actividades científicas son en su mayor parte o más
com-
portamiento
verbal, o un nuevo grupo de conductas
adquiridas
que
10 capacitan para controlar la naturaleza en forma más efectiva. Pero
al ver su propio comportamiento
verbal e intelectual comoinheren-
temente controlado, se ve llevado a no aceptarlo completamente.
El
sabe que muciho de lo' que dice cuando
presenta una psicología sis-
temática refleja distinciones psicológicas moldeadas con base en prác-
ticas línguístlcas aceptadas sin críticas
y adquiridas simplemente al
aprender a hablar. El tiene conciencia en particular de que mucha
charla psicológica refleja una teoría primitiva de la naturaleza
de los
procesos del conocimiento que han sido" adoptados, sin intención como
parte de las distinciones verbales conveclonales queearacterízan
la
civilización occidental.
.
Su resistencia ante esta epistemología oculta
a rechazar obstinadamente
el pensar en términos
le conduce a veces
del sentido común.
En particular
se opone a hablar de eventos asociados en una relación
funcional como si fuera cosas u objetos que tuvieran
una
identidad
1) naturaleza más o menos permanente. Se 'opone, -en otras' paíabras,
a hacer afirmaciones
sobre el estado de 'las cosas como son en reali-
42 WILLARD F. DAY dad. Sospecha del animismo primitivo, que confiere a la naturaleza poderes
42
WILLARD F. DAY
dad. Sospecha del animismo primitivo, que confiere a la naturaleza
poderes y fuerza como las que posee el hombre. Sabe que tendernos a
atribuir "cosídad" a los eventos porque estamos acostumbrados a
hablar del mundo alrededor de nosotros como compuesto de objetos
que se supone poseen una consistencia o constancia inherentes. Con-
secuentemente se coloca en una posición que es peculiarmente antí-
ontológica. No cree que las relaciones funcionales que descríoe cons-
tituyan una identificación de nada que pudiera denominarse "leyes
verdaderas de la naturaleza". El conductista radical adopta este curso
de acción por su interés en la eficiencia
'Y por una convicción
de
que sólo el análisis del comportamiento conducirá algllÍn día a una
serie de patrones más confiables que sirvan como guías en la adqui-
sición del conocimiento. Entretanto, se contenta simplemente con
describir cualquier consistencia natural que pueda ver en la realidad
y tiene la esperanza de que el informe que hace de sus obser\7acione~
generará a su vez un comportamiento más productivo que ayude al
control de los asuntos humanos.
Oonsideremos algunas ilustraciones de este punto de vista. La
afirmación anterior de que ciencia es el comportamiento de los cien-
tífioos no 'la consideran los conduetístas radicales corno una afirma-
ción ontológica. En cambio la miran como una descripción sumamente
abstracta de lo que estamos probablemente buscando cuando identi-
ficarnos los eventos que constituyen la ciencia. En el simposio de
Rice, Skinner afirmó escuetamente que no le interesa saber qué es
en realidad el esfuerzo. Comenta: "No sé por qué (el alimento re-
fuerza un anímal hambriento) y no me importa saberlo" (p. 104).
Skinner es bien conocido por su repudio de las teorías del significado
(Por ejemplo, 1951, p. 7 Y siguientes p. 114 Y siguientes). TaJes teorías
suponen jreneralmente Que las palabras son objetos que están en alguna
forma unidos a otros abjetos o cosas que se llaman significados es lo que
Skinner denomina mentalismoa procesos psicológicos internos se
tes da poder de homúnculos, para que caucen otros eventos más de
carácter conductal, No se reconoce tanto Que es 'Posible "mentalizar"
tos eventos ambientales, como hacen ciertos Skinnerianos extre-
mistas al dotar los refuerzos de una clase del 'Poder demoníaco de
fraguar las, cadenas de una concepción cosificada delcondicio-
namíento.
El lector tiende a resistir semejante enfoque antí-ontológíco.
Consideremos las siguientes observaciones de Koch: "Más general-
mente, creo que hay algo asustador en la forma en que el neo-con"
duetísmo trata su objeto de trabajo
El conocimiento científico
es 'selectívo', naturalmente - pero cuando la ontología se distorciona
se niega o se evita al pasar de un cierto punto. uno no se halla en
presencia de un punto de vista académico y serio" (p. 32). En forma
similar Macleod tiene que decir que "Para construir una ciencia de
la psicología uno debe comenzar con el mundo fenomenológico, pero
uno debe trascenderlo
Cada científico es un metafísico, legaste
CONDUCTISMO RADICAL DE SKINNER y FENOMENOLOGIA 43 o no admitirlo, al menos en cuanto afirma
CONDUCTISMO RADICAL DE SKINNER y FENOMENOLOGIA
43
o no admitirlo, al menos en cuanto afirma la existencia de algo que
no entiende completamente pero que está decidido a investigar"
(p. 54).
Sin embargo básicamente estos argumentos dicen que el objeto
de la investigació~ científica (el objeto de la investigación científica)
es en sí mismo un objeto. Como tal el mundo es una cosa que posee
propiedades que podemos conocer. Se afirma que el conocimiento del
mundo es el conocimiento de estas propiedades, como si nuestros
procesos cognocítívos fueran en alguna 1Í0rma capaces de establecer
contacto casi de tocar estas propiedades objetivas. La pregunta que
surge es': si una relalci6n funcional no es una forma de ley científica,
qué es entonces? Qué clase de cosa es, realmente? La respuesta sur-
ge muy pronto: Por qué debe el conocimiento ser una cosa?
Por tano la fuerza del conductimo radical nos lleva a formular
una epistemología radicalmente nueva. La característíea más cons-
picua de esta nueva epistemología es que habrá sido obtenida por
el análisis psicológico del comportamiento, tanto público como pri-
vado, de los científicos, de los aeadémícos, y de cualquier otra per-
sona que pueda razonablemente decir que conoce las cosas. Incluirá,
más especificamente, el análisis de las variables que controlan la con"
ducta verbal de cualquiera que use la palabra conocimiento y otros
términos relacionados, en forma interesante y significativa. Skinner
ha insistido mucho y por muchos años en la necesidad de formular
tal epistemología (por ejemplo, 194 1 5, p. 277; 1957, capítulo 18; 1961,
p. 182.16; 1964, p. 104); pero hasta la fecha no se ha hecho ningún
intento serio de emprender este análisis del comportamiento.
Incluso así en último término el conductísta radical se adhiere
a una posición en extremo liberal con respecto al comportamiento
verbal de sus colegas profesíonales. Admítámoslo, confiar en una
epistemología especulativa es alzo lamentable, especialmente sin re-
conocerlo o intentarlo, pero la objeción sólo puede surgir con una base
pragmática. Cada uno es basicamente libre de hablar como lo hace.
Un hombre dice lo que puede decir; dice lo que dice, y todo esto es en
última instancia aceptable alconduetlsta radical porque todo lo que
se dice es el objeto legítimo de la investigación del comportamiento.
Al responder al lensruaje profesional, el conductista radical tiene sólo
un curso para seguir: debe intentar descubrir las variables que con-
trolan lo que ha sido dicho. Incluso el lenguaje más menta lista es
comprensible y valioso en este sentido. La sígnificación de los tér-
minos psíeolózlcos y mentales proporcionan poco problema. Su sig-
nificado puede ser clarificado por una descripción de los eventos
observables (no necesariamente puiblicamente observables) que ac-
túan como estímulos discriminatorios en el control de la emisión
del término. Esta clase de análisis es lo que Skinner tenía en mente
al hablar de "definición operacional" (1945, p. 271).
El Interés Focal en el Comportamiento Verbal Controlado por
Eventos Directamente Observados. El conductista radical se carac-
44 WILLARD F. DAY teríza también por colocar gran énfasis en las consecuencias de la
44
WILLARD F. DAY
teríza también por colocar gran énfasis en las consecuencias de la
observación directa. Por esto, entre más pueda. traer de SU propia
conducta verbal bajo control de lo que ha. observado, más productiva
J/ útil será su observación. El control ejercido por el objeto observado
puede ser relativamente directo, como en la descripción simple, o
más complicado,como en la identificación de variables de control o
en la conducta de decir cuáles variables manipular a continuación
de otras. En los primeros estadios de la investigación, o cuando hay
exceso de especulación teórica, se prefiere generalmente la descríp-
ción simple. El poder de la descripción simple como .método de ge-
nerar conocimiento parece haber sido sumamente subestimado.
Este enfoque parece estar claramente en contraste con 108 enfo-
ques más populares de la investigación psicológica. La maquinaria
que implica el método experimental en psicología produce resultados
que se relacionan solo en forma muy distante con nada que sea direc-
tamente observable.Con toda seguridad, en la mayoría de los estudios
psicológicoslos sujetos tienen que hacer algo que pueda ser obser-
vado. Pero cuántas veces el psicólogo realmente observa su sujeto
en acción, esperando simplemente ver algo que lo conduzca a lograr
más información sobre lo que está investigando? Con mucha fre-
cuencia el investigador principal de. un proyecto simplemente se
limita a estudiar una colección ordenada
de números, que sen "me-
didas" compuestas de varias cosas. Estos números a su vez han sido
escritos por estudiantes graduados que tuvieron por lo menos la opor-
tunidad de observar el comportamiento en cuestión ; El punto a
tener en cuenta aquí es simplemente que la mayoría de los psicólogos
rara vez aprovechan lo oportunidad de inspecionar de cerca la con-
ducta y la estimulación que la controla. Skinner da gran importancia
a los records acumulados precisamente porque creo que hacen visi-
bles ciertos interesantes cambios.de conducta.
Sin embargo, el interés del conductista radical en los efectos de
la observación no es complejo ni profundo. Simplemente espera que
lo que ve llegará a ejercer una influencia cada vez mayor en lo que
dice. En esto no se diferencia mucho del psícólogo clínico carente de
pedantería 'que simplemente se comporta en la situación terapéutica
en forma tal que es la consecuencia natural de su experiencia ante-
rior con pacientes. En uso del término observación no implica nin-
gún proceso especíal, mental o conduetual. La comunidad verbal nos
enseña a distinguir la observación de la reflexión, la especulación, el
pensamiento y otras actividades psícológíeas; aunque la extesíón en
la cual el refuerzo diferencial tiene importancia, es algo no estudiado
tadavía. Además el interés focal en la observación defendido por el
conduetísta .radical no implica la noción de que la observación deba
ser esencialmente pública. De hecho, la mayor parte del tiempo es
más fácil ver la observación como algo privado, en el sentido de que
no más de un individuo participa en el evento conducta} que iden-
tificamos como un acto de observación. En forma similar, no se res-
CONDUCTISMO RADICAL DE SKINNER y FENOMENOLOGIA 45 tríngue el interés del conduetísta radical ~ los
CONDUCTISMO RADICAL DE SKINNER y FENOMENOLOGIA
45
tríngue el interés del conduetísta radical ~ los eventos que se consi-
deran observables "en principio"
Alertaa la importacia de las Variables Ambientales. El conduc-
tista radical se interesa en el ambiente por varias razones. Primero
que todo, es obvio que mucha parte del comportamiento está en al-
gw¡a forma hajo control ambiental. Sin embargo no es obvio que el
control ambiental sea¡ grande; una. mínima diferencia en las condi-
ciones estimulantes (que el experimentador no está a menudo pre-
parado para apreciar) puede llevar a grandes diferencias en compor-
tamiento. Por ejemplo, al intentar hacer que un sujeto humano opri-
ma un botón una y otra vez en un estudio sobre proporciones de res-
puesta, el hecho de dar la siguiente instrucción: Después de presio-
nar por primera vez, si usted desea seguir presionando el botón puede
hacerlo", se nota que lleva a unos sujetos a simplemente no presionar
el botón hasta por 15 minutos, sin que ocurra ningún cambio am-
biental. En forma similar, en la máquina de enseñar se requiere, a.
veces aparatos sumamente ingeniosos y sutiles para hacer que el
sujeto emita la respuesta desearla.
Un interés en el ambiente se sigue también de la orientación
práctica que caracteriza alconductista radicad. En cuanto se interesa
en manipulación y control tiene que interesarse en el ambiente. Lo
que haga para manipular, consiste inevitablemente en algún cambio
en el ambiente de la persona 'cuya conducta va a. ser afectada, y no
tiene pocas razonespara creer que una manipulación va a tener éxi-
to a menos que refleje alguna relación funcional entre la conducta
y el cambio ambiental relevante. También se interesa en la forma
como el ambiente. se relaciona con el comportamiento. Igualmente
desea saber cómo la manipulación afecta su propia conducta como
científico. La extensión en la cual es capaz de manipular la conducta
con éxito es quizásIa variable más importante que actúa para mol-
dear sus propias actividades de investigación. Es probable que crea
que el medio más efectivo de adquirir conocimientos sobre algún
aspecto del comportamiento es averiguar cómo moldear la conducta
en la cual está interesado. Al hablar de la necesidad de una episte-
mología empírica, Skinner afirma que "es posible que solo compren-
damos completamente la naturaleza del conocimiento después de ha-
ber resuelto los problemas prácticos relacionados con cómo impar-
tirlo" (1961, p. 182.16),
El' conductísta radical se interesa por el ambiente por una razón
todavía más básica. Sostiene que toda la conducta verbal, no importa
que tan privada parezca ser, está en forma significativa controlada
por el ambiente. Aunque reconoce que el rango de fenómenos rela-
cionados con el funcíonamíento verbal humano varia desde lo más
íntimamente personal hasta la más espectacularmente social, ve que
todo el lenguaje con significado está moldeado en forma significativa
por la acción de una comunidad verbal ambiental. Es este contacto
del lenguaje con el ambiente lo que nos capacita para responder efee-
46 WILLARD F. DAY tívamente a él. Sabemos, en otras palabras, lo que lenguaje quiere
46
WILLARD F. DAY
tívamente a él. Sabemos, en otras palabras, lo que lenguaje quiere
decir porque alguna contingencia ambiental controla tanto nuestra
propia conducta como la del hablante cuya conversación nos interesa.
Con toda seguridad, sólo rara vez podemos percibir directamente las
variables ambientales relevantes cuando operan para moldear la con-
ducta verbal. El problema no es diferente del que tenemos que en-
frentar al mtentar inferir las contingencias que controlan cualquier
aspecto de la historía previa de una persona. La comunidad verbal
nos enseña una cantidad de prácticas por las cuales podemos tratar
de inferir los factores causales.
No le interesa al conductista radical solamente lo relacionado
con experiencias privadas. En realidad la conducta verbal constituye
hasta¡ ahora la avenida de acceso más conveniente a cualquier cosa
que pudiera ser considerada romo un aspecto significativo del cono-
cimiento humano, incluyendo el conocimiento que uno tiene de sí mía-
mo. Si queremos saber lo que un hombre está experimentando en
una cierta situación, una de las cosas más fáciles de hacer es ir y
tratar de hablar con él. Naturalmente, si confíamos o no en lo que
nos diga depende de la naturaleza del control ambiental ejercido por
él sobre nuestra conducta. Pero el conductísta radical no se preocu-
pa básicamente de si el hablante está diciendo la verdad o no. Lo que
desea saber es que le hace decir las cosas que dice. Esto conduce a
interesarse, al menos en parte, en los eventos ambientales que han
actuado para enseñarle a hablar. También lleva a un interés en los
posibles eventos en el ambiente presente rr reciente del hablante que
presenten alguna similaridad con la estimulación accesible a la comu-
nidad varbal al proveer el refuerzo diferencial inicial. Al buscar tales
influencias él estará en su mayor parte respondiendo en alguna forma
al ambiente. El conductista radical cree que trazando la cadena am-
biental de comando de la conducta verbal tan lejos como sea posible,
está en capacidad de extender el rango de su acción efectiva como
cíentífico, Supongamos por ejemplo, que un estudiante sospecha que
existe algún tipo de orden en cierto aspecto del funcionamiento hu-
mano. Qué debe hacer? Lo primero será una descripción verbal de
lo que
ha visto que le ha llevado a creer que ha encontrado algo in-
teresante. Esto incluye, naturalmente, un análisis del control am-
biental de su propia conducta.
Hay una cuarta forma en la cual el conductísta radical E-einte-
resa en el ambiente. Tiende a mirar las explicaciones como incom-
pletas si no incluyen el hecho de trazar los antecedentes observables
de la conducta tan atrás como sea posible en el ambiente. Por esto
muchas explicaciones psicológicas actuales se consideran incompletas
porque a menudo se limita a espeeíñcar algunos procesos internos
como causas de un aspecto particular del comportamiento. Proble-
mas ontológicos surgen nuevamente en este punto porque las expli-
caciones con base en procesos internos se consideran generalmente
como poseedores de' un poder metafisicamente relacionado con. el
animismo primitivo. Sin embargo si insistimos en los aspectos onto-
CONDUCTISMO RADICAL DE SKINNER y FENOMENOLOGIA 47 lógicos del lenguaje es razonable preguntar qué hace
CONDUCTISMO RADICAL DE SKINNER y FENOMENOLOGIA
47
lógicos del lenguaje es razonable preguntar qué hace que los procesos
internos actúen como 10 hacen. JJesde que no existe una respuesta
para esta pregunta, el conuuctísta radical considera tales expnca-
clones como incompletas.
El caso es diferente si la explicación incluye sólo la descripción
de una relación entre el comportamiento y algún evento privado.
Esto constituye una relación runcional legitima y que actúa como
la relación entre comportamiento 'Y ambiente. AqUí el conuuctísta
radical pregunta sólo SI es posible examinar la situación mas de cer-
ca para ver si el evento privado a su vez no tiene ninguna reiacíon
con el
.l!.:nlas situaciones absurdas en las cuales se dice
que los eventos privados controlan la conducta aunque no son acce-
sioíes a ningún observador, como en mucho de lo dicho por Freud
y en ciertos usos del termino yo, entonces la expncacíón es de inte-
rés sólo como luna muestra de conducta verbal elefantina.
Sin embargo la presencia por explicaciones ambientales no sig-
nifica que sean la única forma srgnmcatíva de explicación. l!;1 con-
ductasta radical no hace presupuestos epistemológicos de que la ex"
píicacíón sólo sea completa cuando las variables ambientales de con-
trol hayan sido identificadas. Muchos patrones de comportamiento
verbal son considerados explicaciones válidas por mucha gente, y
sin duda prácticas comunes de explicación proveen un área intere-
sante de mvestígación empírica. J:!:lmaterial verbal complejo que
compone la teoría psicológíca no ha de ser despreciado en principio.
El conductista radical simplemente llama la atención al hecho de que
la teoría psicológica es después de todo observada directamente como
conducta verbal de la parte del teórico, !Y parece un buen consejo
sugerir que el teórico debe al menos tratar de entender los factores
que operan para hacerle generar su teoría en la forma en que 10 hace.
Incluso una inspección muy casual de la mayoría del material verbal
que pasa por ser teoría psicológica puede ser visto como controlado
por hábitos de lenguaje ordinario, cadenas extensas de factores in-
traverbales, y preconceptos flagrantes sobre la naturaleza inherente
de la explicación científica.'
Asi concluye
la discusión que tenía que hacer de las dimen-
siones básicas del conductismo radical.
CONDUCTISMO RADICAL E INVESTIGACION
FENOMENOLOGICA
, Probablemente ya ha quedado claro que no hay incompatibilidad
inherente entre un fuerte interés en la fenomenolgla y en las di-
mensiones básicas del conductismo radical El mismo Koch expresó
los términos que se deben lograr antes de que puedan coexistir ar-
moniosamente conductísmo y fenomenología, Afirma que la psíco-
ogía tiene que. ser una ciencia "conceptualmente heterogénea". i!.~
48 WILLARD F. DAY no tendría "que hacer ninguna objeción a los neoconductistas" SI "inclusive
48
WILLARD F. DAY
no tendría
"que hacer ninguna objeción a los neoconductistas" SI
"inclusive los más liberales" entre ellos le "permitieran" tal hete-
rogeneidad conceptual (p. 186). Claramente estos términos son acep-
tables para el conductismo radical. Cualquier clase de lenguaje pro-
fesional, no importa qué tan esotérico, es de interés al conductista
radical como una muestra de conducta verbal. Parece natural pro-
testar que cuando el idioma psicológico profesional se mira simple-
mente como una muestra de conducta verbal lo que el psicólogo está
realmente tratando de decir no se ha tomado seriamente. Sin embargo
tal reacción refleja. mala comprensión de la forma como el conduc-
ti sta radical
está preparando para tratar de entender cualquier clase
de factores que controlan la emisión de cualquierlenguaje psicológico
interesante. Conocer completamente lo que ha llevado un hombre a
decir algo es entender lo que ha dicho en su sentido más profundo.
Es verdad que Skinner no se ha apurado a aceptar las afirma-
ciones de tipo sentimental, emocional, de sentido común y oscuras,
que a menudo pasan por, insistencia en la necesidad de una fenome-
nología en psicología. Por qué habría de hacerlo? Skinner tiene su
propia forma de hacer avanzar y lograr un interés explicito en el
análisis del control de la conducta que es lo les interesa a la mayor
parte de los psicólogos. Lo hace a pesar del poco interés de los pro-
fesionales en la interpretación de su trabajo. En el simposio de Rice
solo Scriven pareció realmente apreciar lo que Skinner se propone,
y Scriven es un filósofo. Tanto Rogers (p. 140) como Koch (p. 186)
consideran elcomportamíento verbal de Skinner como algo ínheren-
teniente intolerable. Pero una especialización del interés no implica
intolerancia, ni es intolerancia el perder interés en la conducta ver-
bal al ver quesu control por medio de eventos observables se hace
cada vez más oscuro,
El 'conductista radical reacciona lentamente al idioma fenome-
nológico que está muy retirado de las observaciones directas que
hicieron que el hablante comenzara a expresarse. Incluso MacLeod,
un fenomenólogo al cual el conductista radical puede mirar con res-
peto, señala: "Para hablar con toda franqueza, debo confesar que
encuentro a Heidegger tan muerto como Hegel, y que muchos dramas
existencialistas me dejan simplemente disgustado". (p. 51). Lo más
faciles simplemente tratar de nadar con Rogers desde la primera
página de su trabajo en el simposio de Rice, donde su manera de
hablar se halla decorada con una, metáfora oceánica: "Como los ob-
jetos flotantes que aparecen en cada ola, ciertas palabras y frases
sirven para identificar, aunque no para definir, esas tendencias flo-
tantes", (p. 109). O "Hacia qué playas, qué islas, qué vastedades de
profundidad nos está llevando esta corriente?" (p. 100). Con respe-
to a la segunda: de estas citas. sería un poco útil con el fin de tratar
de obtener una idea de lo que Rogers debe haber visto en su expe-
riencia terapéutica, saber hasta qué punto y en qué forma la compo-
sición de esa frase estuvo influída por "El Tigre" de Blake.
CONDUCTISMO RADICAL DE SKINNER y FENOMENOLOGIA 49 Sin embargo, el objeto de este artículo es
CONDUCTISMO RADICAL DE SKINNER y FENOMENOLOGIA
49
Sin embargo, el objeto de este artículo es clarificar las posibili-
dades de reconciliación activa, más que de una mera coexistencia
pacífica. Hay formas numerosas en las cuales una floreciente feno-
menología y el conductismo radical se necesitan el uno al otro. Con-
sideremos primero el caso del conductísmo radical, que insiste en el
estudio más explicito de las relaciones funcionales fenomenológicas.
El análisis de Skinner de asuntos obviamente fenomenológicos como
su capítulo '~Eventos Privados en una Ciencia Natural" en Science
tmd Human Bebaoior (1953, cap. 17, o su artículo sobre operaciona-
lismo (1945), o su contribución al simposio de Rice (1964) han sido
influenciados claramente por muchas auto-observación por parte del
mismo Skinner. No es que lo Skinner tenga que decir necesite "prue-
ba experimental". Lo que se necesita es un análisis descriptivo exten-
so de a conducta verval controlada por eventos observables que es
probable que el hablante los identifique como propia experiencia
conciente, sus sentimientos subjetivos internos, o sus esperanzas,
miedos y aspiraciones. Sin tal análisis del comportamiento,
gran par-
te de aspectos interesantes del funcionamiento humano quedarían
sin estudiarse. Quizás uno no necesita esperar a hallar en el análisis
de la conducta verbal fenomenológica causas importantes de la con·
ducta ajustada, social y personal. Sin embargo la descripción cuida-
dosa de tales relaciones funcionales puede esperarse que tenga una
influencia aminoratoría en el hábito de tratar de explicar la conducta
por procesos mentales internos. Una sólida fenomenología es la me-
jor defensa contra un mentalismo fácil.
Similarmente, el conductismo radical necesita atender a otros as-
pectos más complejos de la conducta que están siendo identificados
como fenomenológicos, usando los términos en forma vaga. Hay gran
interés hoy en día en asuntos tales como el valor, sentido y signifi-
cado de la experiencia de una
El conductísta radical ne-
cesita ponerse en posición adecuada para hacer la misma clase de
observación - a menudo clínica, literaria, social, religiosa o estética-
que origina las afirmaciones de los fenomenólogos. Se necesitan con
urgencia observaciones extensas del amplísimo rango de funciona-
miento humano, que va desde la conducta contemplativa del místico
hasta la conducta nociva del delincuente
En el momento
actual el conductísmo radical avanza rapidamente (con demoras la-
mentables de publicación) y comienza a estudiar el funcionamiento
intelectual superior en la educación, la rehabilitación de delincuentes
juveniles
y de criminales, la apreciación de la música y el arte, la
conducta de los psicótícos y de las personas que buscan ayuda en
la psicoterapia. En todo esto la simple observación y descripción de
la. conducta relevante, incluyendo lo que las personas tienen que de-
cir, llega a tener gran importancia. Los trabajos de Murray Sidman
sobre rehabilitación de niños mentalmente deficientes es un ejemplo
de la forma como un conductísta radical puede ventajosamente usar
el análisis que podría llamarse de naturaleza fenomenológica.
En lo referente al fenomenólogo, en su mayor parte no tiene idea
50 WILLARD F. DAY de las lecciones que puede aprender del análisis experimental de la
50
WILLARD F. DAY
de las lecciones que puede aprender del análisis experimental
de la
conducta
Las formas en las cuales el conductismo
radical actúa en
el dominio de la fenomenología fueron delineadas por Skinner en los
trabajos
a los cuales me he referido más arriba. :hit presente
artículo
intenta
también aclarar
el punto de vista del conductista
radical, en
forma
tal que su importancia
para los intereses fenomenológicos
pueda ser apreciada.
Sín embargo todavía podríamos insistir, como
resumen, que en cuanto el tenomenólcgo
está en alguna
forma
en
contacto con el funcionamiento humano está mirando a, respondiendo
a comportamiento. Mucha
parte
de su propia conducta y C1ela con-
ducta en la cual el está
interesado
se halla bajo control complejo
que puede ser en forma considerable
de naturaleza
ambiental. El
fenomenólogo necesita reconocer que un poco menos de metáfora
y
de teoría, 'y un mucho más de descripción simple de las cosas que
se observan
en la realidad puede ser de mucha ayuda a los otros para
comprender los problemas que está enfrentando.
Por ejemplo es re-
lativamente interesante
saber que existe alguna relación
entre "el
deseo del paciente de descubrir nuevos sentimientos y nuevos aspec-
tos de sí mismo" y los "cambios de personalidad". ~in embargo no
es tan interesante
ver (al fenomenólogo)
ir
y rechazar
la noción
de una correlación de cero entre luna medida de auto-exploración
y
otra medida de cambio de personalidad
(p. 124). Aquí la relación
funcional percibida es directamente interesante
en sí misma
El fenomenólogo debe estar alerta a las formasen
las cuales su
experiencias previas influencian lo que dice, particularmente
al cons-
truir teorías, planear investigaciones,
y llegar a conclusiones
explí-
catorías. Debe, al menos en cierta forma, intentar clasificar las va-
riables de su historia personal que afectan su actividad profesional
en cualquiera de las facetas sígnífícatívas. Cuando él da gran enfasis
a
una palabra tomada del vocabulario ordinario,
examinar cuidadosamente
los eventos observables
no debe dejar
que controlan
de
su
uso de este término y garantizan su efecto exitoso sobre el compor-
tamiento de los demás
Ouando afirma que existe
un proceso men-
tal debe saber claramente precisamente hasta qué punto el proceso
es observable, directamente observable, al menos por alguien.
Finalmente
el fenomenólogo
debe reconocer que se dedica a es-
fuerzos ciegos de manipulación a menos que esté claramente
alerta
a las relaciones pertinentes entre
el ambiente (incluyendo su propio
comportamiento)
y el cambio de conducta que está interesado
en lo-
grar. Debe recordar que atacar de frente, en forma ambiental,
cualquier problema relaciondo con el control, puede ser considerable-
a
mente más provechoso que recurrir a interpretaciones
que incluyen
estados mentales.
La mejor forma de cambiar una condición mental
puede ser tratar de cambiar otra primero;
1'018 cambios deseados en la
conducta cubierta pueden ocurrir como un resultado de ello. Por ejem-
plo es una cosa distinta
lo que el sujeto responda en un test de papel
y lápiz, y lo que siente cuando sabe que: sus hijos van a asistir a una
escuela predominante no blanca. Una manipulación particular pue-
CONDUCTISMO RADICAL DE 8KINNER Y FENOMENOLOGIA 51 de tener éxito para cambiar la ejecución en
CONDUCTISMO RADICAL DE 8KINNER Y FENOMENOLOGIA
51
de tener éxito para cambiar la ejecución en un test de papel y lápiz;
pero problemas mucho más complejos de control se deben enfrentar
al moldear el apoyo vigoroso a la integración racial en las escuelas.
Es muy posible que la mejor forma de hacer que una persona se
sienta cómoda en los.problemas relacionados con libertades CIvileses
intentar primero
controlar su conducta abierta en situaciones socia-
les relevantes. Uno podría entonces observar que los comportamien-
tos cubiertos o abiertos que se tomaron como evidencia de sus ac-
titudes sobre estos problemas han cambiado también.
PROBLEMAS PRACTICOS EN LA RECONCILIACION
Para terminar mencionaré cuatro problemas que parecen obs-
taculizar el camino a una interacción saludable entre condnctisme
radical y fenomenología. El primero de ellos es la superficialidad
con la cual la profesión de psicología en su conjunto conoce la obra
de Skinner. No es suficiente haber tomado unos cuantos cnrsos de
psicología del aprendizaje, haber leído The Behavior of Organisms,
hojeado Science and Human Bebaoior o Walden Two,
haber estu-
diado trabajos aislados corno "Are Theories of Learning Necessar
ry?", y confiar principalmente en obras que presentan el panorama
ya en orden, como Theories of Learning de Hilgard, Si el conductis-
mo radical va. a ser entendido, toda la obra de Skinner debe ser es-
tudiada por profesionales con la misma diligencia que nosotros su-
ponemos que existe en nuestros mejores estudiantes graduados. En
particular el artículo sobre operacionalismo (1945) , Verbal Bebaoior
(1957), los trabajos posteriores sobre instrucción programada (ej.,
!961), y la ponencia presentada al simposio de Rice deben dominarse
a la perfección. Como una ayuda, el análisis de los puntos de vista
de Skinner expuestos por Verplanck en el libro Modern Learning
Theory (1954), puede considerarse válido, aunque. hay muchas co-
sas ¡ya pasadas de moda en ese análisis.
La falta de un estudio cuidadoso de la obra de Skinner ha con-
ducido a absurdidades profesionales demasiado numerosas para que
les pasemos revista en detalle. Abundan las mezclas extrañas de
Skinner 'y el oonductismo convencional.Prefiero abstenerme de nom-
brar los skinnerianos prominentes que no admiten que los eventos
privados puedan tener su sitio en una ciencia natural. Otras personas
consideran Science and Human Behavior en forma tal que rebaja su
dignidad empírica; se dice que las partes no muy buenas de este
libro pueden perdonarse porque después de todo no es más que un
libro de texto escrito para estudiantes de segundo año de universi-
dad; se dice esto a pesar de que en libros tan importantes como
Verbal Bebaoior Skinner refiere al lector a Science and Human Be-
baoior para un análisis más completo del problema de la experiencia
privada. (1957, p. 130). El mentalísmo entre los skínneríanos es ex-
huberante, y pronto caen en el operacíonalísmo de Boring y Stevens.
52 WILLARD F. DAY Desafortunadamente muy poca gente, y la mayoría de ellos son progra-
52
WILLARD F. DAY
Desafortunadamente muy poca gente, y la mayoría de ellos son progra-
madores, tienen una adecuada idea de Skinner con base en deñnícío-
nes operacionales.
Yo me he tomado aquí la libertad
de hablar
di-
rectatnenteen nombre de aquellos que defienden en vaz alta una
línea supuestamente skinneriana
Un segundo problema en lareconcíalíacíón
es la incapacidad
de
distinguir claramente entre un conductismo. radical y convencional,
punto que he enfatizado
en este artículo. El operacionismo
sítívísmo
lógico de los años 30 influencian
ambos puntos
y el po-
de vista
pero en formas marcadamente
to a detestar el positivismo
difetentes. Skinner llegó muy pron-
lógico. En el simposio
de Rice uno po-
dría haber esperado que Kochhubiera
centrado su inteligencia
en
el conductísmo radical más
se suponía que era el más
que en el convencional, porque Skinner
grande paladín del conductísmo
en ese
momento.
Es de esperarse
que Koch aceptará
pronto el reto del con-
cuctismo radical y lo criticará como considere acertado.
El conduc-
tista radical no puede basarse en la crítica del V erbal Behaoior
he-
cha por Chomsky (1959). Chomsky escribe influído por el grave
error de creer que la obra de Skínner es más o menos otra fopna
del conductismo convencional, dominado por el positivismo lógico en
su acepción acostumbrada.
Este mismo
error lleva a Malcolm en el
simposio de Rice (p. 144 y ss.) a tratar
de clarificar
las implicacio-
nes filosóficas
de los puntos
de rvista de Skinner por medio de ex-
tensas citas de Carnap y Hempel. Podemos en forma similar per-
donarle
a Malcolm su pésima
observación. de que "En .su bríllánte
crítica
de Verbal Bebaoior de Skinner,
Noam Chomsy muestra
en forma concluyente
que es Skínner
incapaz de defender
su creen-
ciade
que el 'análisis funcional'
puede tratar
la conducta
verbal"
(p. 154). ,ID! carácter
filosófico de la obra de Skinner
está mucho
más cerca a lo que se llama ahora
"filosofía
analítica"
o "análisis
del lenguaje ordinario"
lógico que influenciaron
que a las formas
estrechas
de posttívísmo
el pensamiento
psicológico en forma
tan
amplia. Koch (p. 23) sospecha que el conductísmo
podría tratar
de
mirar
a la filosofía
analítica
y Scriven
asocia el análisis del lenguaje
para defenderse,
de la experiencia
(p. 179)
privada, hecho por
Skinner, con el problema
central de los Pbilosopbical
Inoestigations
de Wittgenstein
(1953). Los últimos trabajos de Wittgenstein
cons-
tituyen
la base de mucha parte de la filosofía analítica,
y las símí-
larídades entre sus
puntos
de un trabajo presentado
de vista y los de Skinner han sido objeto
ante la American Psychologícal Assocía-
tion (Day, 1963). El estudio del conducctísmo
las Pbilosopbica; Inuestigations
como un antídoto
radical debería leer
para las intromi-
siones del positivismo lógico en psicología. Esto
la lectura de Skinner se volviera un poco más
haría también
que
fácil.
Un tercer
problema que tenemos que enfrentar
para lograr
la
reconciliación efectiva de conductismo radical y fenomenología
es
la falta de entrenamiento de los psicólogos en filosofía contemporá-
nea. Todavía persisten trazas de resentimiento
edípíco. en los psícó-
CONDUCTISMO RADICAL DE SKINNER y FENOMENOLOGIA 53 Jogosy sus relaciones con la filosofía, en detrimento
CONDUCTISMO RADICAL DE SKINNER y FENOMENOLOGIA
53
Jogosy sus relaciones con la filosofía, en detrimento
de una efectiva
autocrítica. Preconceptos poco afortunados acerca de la naturaleza
de .la ciencia están siendo atacados
en este momento,
y este es uno
de los ternas que trata
Koeh en su ponencia al simposio de Rice. EIi
este momento
hay un interés
nuevo y vigoroso en la filosofía
pro-
fesional por la fenomenología.
La importancia
de estos intereses
fi-
losóficos para los problemas prácticos
de la psicología
comienza a
ser. apreciada. El nacimiento
de una nueva
división
de PSICología
Filosófica en la AP A es un buen síntoma. El extenso trabajo
de
Scriven en el simposio de Rice es de naturaleza
esencialmente filo-
sófica; y al mismo tiempo
constituye
una importante
experiencia
para cualquier
psicólogo que se tome
el tiempo necesario
para
es-
tudiarlo con cuidado
tumbrado simplemente
decir algo que no desean
. Cuántas
veces los psicólogos
se han acos-
a no escuchar
al filósofo cuando empieza a
oír? En la discusión que signlió a su ponen-
cia Scríven comentó que la "investigación
pura en psicología social
está entre los campos menos improductivos
del trabajo
humano en
nuestros
días"
(p. 190). En otro contexto
hizo notar
que "llevar
a
alguien a pensar que la única forma de hacer psicología
es por la
vía de la fenomenología, y que todos los conductistas son malos,
puede ser una buena forma de hacer algo valioso, pero es ciertamen-
te poco afortunado
si los psicólogos necesitan hacer esto. Es precise
que usemos tales cuñas como combustible para avanzar?"
(p. 177).
Cuántos psicólogos están suficientemente
lo que dice Scriven?
preparados para entender
Finalmente
un cuarto problema
reside
en ciertas
dificultades
prácticas que se enfrentan
al intentar
llevar a cabo investigación
explícitamente
descriptiva.
Se basa
en las complicadas
prácticas
profesionales que definen
que es y que no es aceptable para investi-
gar en psicología. Estar simplemente interesado en el comporta-
miento no es suficiente
para que un hombre trate de hacer observa-
ciones importantes. Debe siempre justificar
su interés,
en forma
relativamente
similar a las investigaciones
de otros centíficos.
Qué
hipótesis se va a probar? Qué resultados pueden esperarse? Sin
embargo excepto en áreas muy bien explotadas, cómo es posible sa-
ber qué se va a encontrar
al final de la investigación?
La. investiga-
ción claramente
exploratoria no se acepta; se tolera cuando
la com-
petencia del investigador
de publicaciones
está respaldada
por una lista formidable
El profesional
necesita escribir más y describir cuidadosamen-
te lo que observa en la realidad. Uno tiene
gran interés
en ir más
allá de las simples descripciones y lograrconclusiones en lo referen-
te al control de lo conducta. Se comprende que las conclusiones,
más
que las descripciones, puedan "venderse" en el mercado de las pu-
blicaciones. Sin embargo las conclusiones son especies de comporta-
miento verbal que incluyen un control sumamente complejo. Igual-
mente provechosas en la conducta profesional son las observaciones
directas que presumiblemente
gobiernan las conclusiones publicadas.
54 WILLARD F. DAY La necesidad de la simple descripción de la conducta observada es
54
WILLARD F. DAY
La necesidad de la simple descripción de la conducta observada es
especialmente notoria en las áreas de la psicología donde las con-
clusiones claras son difíciles de trazar. Aunque alguien sea capaz
de hacer solo conclusiones tentativas, y vacile a expresarlas y mu-
cho más a publicarlas, la comunidad profesional todavía. necesita be-
neficiarse de sus experiencias. En forma similar la persona que
busca y no encuentra debe publicar lo que ha
A menos que
el psicólogo que comienza tenga acceso a la observación directa de
debe dedicarse a analizar la conducta por su propia cuenta.
En pocas palabras, la interacción del conductismo radical y la
fenomenología se encuentra obstaculizada solo por una u otra forma
de estrechez de criterio. Con un espíritu más amplio de parte del
psicólogo, con un conocimiento mayor del rico espectro de las acti-
vidades humanas, y con una mayor libertad de hacer observaciones
sobre las cuales basar una comprensión más amplia del comporta-
miento, el liberalismo del conductismo radical puede reconciliarse
con las liberales aspiraciones de la fenomenología.
REFERENCIAS
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