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UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DE LOS LLANOS OCCIDENTALES “EZEQUIEL ZAMORA” UNELLEZ- BARINAS

LLANOS OCCIDENTALES “EZEQUIEL ZAMORA” UNELLEZ- BARINAS ENSAYO LA UNIVERSIDAD FRENTE A LOS NUEVOS PROCESOS DE

ENSAYO LA UNIVERSIDAD FRENTE A LOS NUEVOS PROCESOS DE TRANSFORMACIÓN

Autoras Lcda. Alvarez Ytzy Lcda. Castiblanco Ruth Lcda. González Dalia

Barinas, marzo de 2015

La Universidad frente a los nuevos procesos de transformación

Las transformaciones que está viviendo el mundo en materia económica,

educativa, social, política y cultural, aunada a los grandes avances de la ciencia, la

tecnología, la información, han producido un nuevo contexto socio histórico,

donde cada día se deben asumir los cambios o retos que impone la sociedad de la

información y el conocimiento.

El proceso de transformación universitaria viene dado por la declaración de

una serie de principios éticos y valores que se sustentan en el basamento legal,

documental e institucional del Estado Venezolano, fundamentalmente: La

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), el artículo 102,

establece que

La educación es un derecho humano y un deber social fundamental y como instrumento para el conocimiento científico, humanístico y tecnológico desarrollar el potencial creativo de cada ser humano y en la participación activa, consciente y solidaria en los procesos de transformación social.

Por lo tanto, el papel fundamental de la educación es formar al nuevo

ciudadano cónsono con el momento histórico que se vive en el país, generando

esos procesos fundamentales de transformación social.

Según Pineda M. (2012), ¨El nuevo principio de Organización social

presente en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999),

basado en la democracia representativa y protagónica del pueblo venezolano,

requiere de la direccionalidad del Estado Docente, para que garantice el modelo

de sociedad que se pretende construir¨.

Todos estos cambios han impactado al sistema educativo universitario en el

mundo estableciendo una nueva concepción filosófica en los docentes al igual que

en las instituciones de educación universitaria. Esta realidad, según Lázaro

(2006) permite al surgimiento de nuevos requerimientos en su prácticas de gestión

docente: empleo de una didáctica integradora, la cual permea la adecuación de los

contenidos, y la generación de investigación basada en una episteme emergente,

capaz de trascender los parámetros tradicionales del currículo, en otros términos

los límites disciplinarios del conocimiento, para responder de forma eficiente- efectiva a los cambios de orden epistemológico que ocurren actualmente en el ámbito de la educación universitaria, educación y productividad van de la mano, la primera incide sobre la segunda por lo que la acción docente debe trascender el plano físico tangible para adentrarse en la esencia del SER del individuo mismo. Dentro de este marco, Villarroel (2003) señala que la investigación en las instituciones de Educación Superior, deben constituir el centro esencial para la formación de los profesionales en todos los campos del saber, ya no se concibe un profesor universitario dedicado sólo a la docencia o a la transmisión de conocimientos, se requiere de docentes activos que investiguen capaces de convertir a sus estudiantes de oyentes pasivos en coinvestigadores activos, integrando así la docencia y la investigación. Lo anterior nos permite visualizar la nueva Universidad como una institución social abierta y comprometida con la dinámica de las sociedades que como organismos cambiantes, cada cierto tiempo, necesitan de cambios coyunturales para poder avanzar. Ciertamente, esos cambios necesarios se han iniciado hace dos décadas a nivel internacional, un proceso de transformación a nivel de Educación Superior, (entendiendo por transformar, transmutar algo en otra cosa), motivado a los cambios dirigidos a sociedades con mayores niveles en la calidad educativa. Dicho proceso, es complicado, los viejos paradigmas rígidos, monoatómicos, sin gradaciones, se enfrentan ahora a los llamados paradigmas emergentes, la sociedad del conocimiento rompe los esquemas tradicionales, y es en las universidades, organismos complejos por naturaleza, donde se evidencian dichos cambios. Han sido muchos los estudiosos que han dirigido sus investigaciones en esta temática, Guadilla, C (2001), afirma que dichos cambios tuvieron sus primeras expresiones hacia la década de los ochenta, en los países avanzados; a nivel de Latinoamérica se dieron después, a excepción de países como Chile, luego, en los noventa, uno de los primeros en sumarse a este proceso fue México, impulsados básicamente por los intercambios económicos como el TLC y MERCOSUR, las nuevas reformas estuvieron asociadas, según la investigadora, a mayores niveles

de eficiencia, calidad y equidad tratando de elevar la coherencia en los sistemas nacionales de educación superior. En tanto, el naciente siglo, trae consigo nuevos aires en las universidades, donde se han promulgado un sinnúmero de reformas que nacen a la luz de una dinámica globalización del conocimiento, sin fronteras, donde la competencia es mucho mayor, en la cual pueden quedarse atrás aquellos países que dejen pasar este momento. En ese sentido, Venezuela, ha iniciado dicha transformación, pero con sus propios lineamientos, los cuales se basan en las líneas estratégicas expuestas en el Plan de la Patria. Parte de esos procesos de transformación se han dado, a través del Plan Nacional de Formación, a la postre, cada universidad de acuerdo a su realidad, da los matices necesarios a su Plan de Formación de Grado. En el caso de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales “Ezequiel Zamora” se hacen a través del Plan Rector, el cual lleva inmersas varias temáticas que apuntan hacia una construcción, intercambio y apropiación de conocimientos y valores, partiendo de la necesidad de una educación inclusiva, crítica, democrática y participativa. En el marco de la transformación universitaria constituye la argumentación de nuestro recorrido por la universidad UNELLEZ, sobre las bases del nuevo paradigma social, entendiéndose como el análisis de carácter teórico, con coherencia y solidez sobre las bases de relacionar lo que ha sido la práctica docente, los objetivos de la universidad y el Proyecto Nacional en materia de Educación Universitaria. En este contexto, se plantea un análisis crítico en primera instancia para reflexionar sobre la experiencia como docente universitario, en una segunda instancia para la formulación de una propuesta pedagógica donde se evidencie un aporte que contribuya con la transformación universitaria. El análisis permite identificar un nudo crítico caracterizado por tres aspectos: metodológico, sociopolítico y la concepción de los subpropyectos. De acuerdo al propósito establecido en el Plan de la Patria 2013-2019, asumiendo la UNELLEZ y en este caso los docentes, la revisión y reflexión sobre las teorías que inciden en el área de conocimiento, a replantearse una nueva concepción de lo que hasta ahora ha

sido las prácticas docentes y el aprendizaje significativo, en aras de fomentar la formación integral, la producción intelectual y la vinculación social. Del resultado del análisis crítico se procede a elaborar una propuesta que tiene como propósito fundamental propiciar la reflexión autocrítica y crítica necesaria en el estudiante de manera tal que fortalezca su conciencia ciudadana, contribuya con la generación de valores éticos-sociales y con el logro de los objetivos planteados. Desde esta perspectiva, se propone como objeto de investigación, aplicar un análisis crítico de la experiencia docente vista desde los subproyectos que facilitamos, con el propósito de proponer un nuevo perfil del egresado que garantice la formación integral del estudiante, asumiendo los nuevos paradigmas de educación universitaria, en el marco de la nueva ética-política y una educación con conciencia humanista. En la UNELLEZ, al igual que en todo el sistema educativo venezolano, la educación superior se ha orientado hacia el sistema productivo capitalista, caracterizado por ser excluyente, explotador, lo que generó un trabajo individualista, dependiente del capitalismo y un profesional enajenado de su territorio, existiendo una desvinculación de la universidad con la sociedad. En el contexto actual la sociedad venezolana demanda una nueva forma de formación y socialización del conocimiento que den respuesta a las necesidades más sentidas. Es necesaria una universidad comprometida con el fortalecimiento de subjetividades revolucionarias democráticas, participativas y horizontales, que propicien el conocimiento compartido, la solidaridad social y la construcción del poder popular. La universidad del siglo XXI, se expresa en la formación de un individuo para la civilidad, responsable del hecho público, cuya praxis social sea la justicia, la equidad y calidad, creador de un ambiente de tolerancia. La formación debe centrarse en un hombre nuevo. En tal sentido, la ruptura paradigmática con el modelo capitalista y el modelo cognitivo instrumental de educación, más que una necesidad es un deber impostergable. Desde esta perspectiva, se justifica el análisis crítico al perfil del egresado de la UNELLEZ visto desde los distintos subproyectos, con el propósito de crear las bases para

generar una propuesta de un nuevo perfil profesional, que contribuya con la formación integral del estudiante en el nuevo contexto ético-político, socialista, tomando como referencia el Plan de la Patria, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y el aporte de Varsavsky, ¨hacer ciencia politizada¨, es decir, buscar un nuevo objetivo en la actividad académica o científica con implicaciones sociales. La educación transformadora identifica e integra los valores y actitudes que ayudan, y por el contrario rechaza los que degradan a las personas. Incluyen todas las dimensiones emocionales, cognitivas, relacionales. Otro criterio básico de la educación transformadora es su apuesta por partir de la vida, de las experiencias vivenciales y convivenciales de las personas en proceso para enriquecer la vida. Para ello es necesario aceptar la existencia de conflictos, tensiones entre realidades y dilemas para optar. Jaume Martínez Bonafé resalta cómo la puesta en práctica de la renovación en la enseñanza suele supervivir, no como una estrategia técnico-profesional aislada, sino "en conexión con otras estrategias de cambio impulsadas por compromisos sociales, culturales e ideológicos que desbordan el conocimiento práctico edificado en el trabajo" (Martínez Bonafé, J., 1993, p. 324). Antón, (1998), por su parte, señala que para que las instituciones se conviertan en espacios de debate crítico contrahegemónico, "estos espacios de intercambio y reconstrucción cultural alternativo deben reforzarse con los discursos críticos que pueden aportar los movimientos sociales frente a un pensamiento único cada vez más presente" (Antón, 1998). Y Marco Rizzardini refuerza la idea de la insuficiencia de una educación centrada en su propia realidad interna: "la sola educación no es suficiente. La educación en valores y actitudes debe traducirse en una práctica concreta y contaminarse con lo que está fuera de la institución educativa” (Rizzardini, 2002, p. 312). Los movimientos de transformación socioeducativa han de formar redes con los movimientos sociales transformadores si unos y otros quieren ser agentes de transformación sociocultural y superar tanto el activismo como el idealismo, como hemos desarrollado en otro lugar (Ibáñez, J.E., 2003). Por lo tanto para empezar a ver esa transformación en nuestra máxima Casa de Estudios debemos empezar por lograr reajustar los pensum de estudios, que los

estudiantes tengan el contacto directo con la comunidad desde los primeros

semestres o trimestres, donde vinculen su carrera profesional con el acontecer de

la comunidad. Según la sistematización de las Jornadas La Universidad necesaria

para la construcción del Socialismo plantean que “La nueva Universidad debe superar la fragmentación del conocimiento y la disciplinariedad propia del modelo capitalista; establecer una gestión universitaria bajo una visión democrática, participativa y protagónica; generar una nueva visión epistemológica, axiológica y ontológica revolucionaria, sintonizada con el Poder Comunal y la construcción de una comunidad universitaria dialógica”.

La docencia es un proceso multi factorial con muchas implicaciones, una de las más importantes es el compromiso por ser mejor cada día en todos los

aspectos, ser un docente reflexivo significa reorientar las capacidades intelectuales

y morales de sus estudiantes, desarrollar las fuerzas físicas por medio de

ejercicios, perfeccionar, afinar los sentidos; pero en la práctica, cuántos de nosotros hacemos eso en las aulas, pensar sobre esto es lograr tener conciencia de los aciertos y errores que tenemos con los estudiantes y en el desarrollo de intenciones pedagógicas la práctica reflexiva es crear conciencia en el discente de

lo que como humanidad hemos heredado, hacer de cada quien un resumen del

mundo viviente hasta el día en que vive; poner a la persona al nivel de su tiempo. Y cuántos de nosotros nos actualizamos día a día para contextualizar los contenidos de lo que queremos enseñar y darnos el tiempo para conocer a nuestros estudiantes, para diseñar las estrategias adecuadas para que aprendan de manera significativa. Sin duda la reflexión nos llevaría horas, hojas y miles de palabras por utilizar y no terminaríamos de escribir todo lo que hay que aprender sobre ese término, y lo más interesante, poner en la práctica la frase “profesor crítico reflexivo” lo cual tiene un peso enorme que sin duda hay que empezar por asumir

todos para aminorar la carga. Al respecto, Zabala (2002) señala que el análisis de la práctica educativa debe realizarse a través de los acontecimientos que resultan de la interacción profesorestudiantes y estudiantesestudiantes. Para ello es necesario considerar a

la práctica educativa como una actividad dinámica, reflexiva, que debe incluir la

intervención pedagógica ocurrida antes y después de los procesos interactivos en

el aula. Esto significa que debe abarcar, tanto los procesos de planeación docente, como los de evaluación de los resultados, por ser parte inseparable de la actuación docente. En esta misma línea de ideas, Coll y Solé (2002) señalan que el análisis de la práctica educativa debe comprender el análisis de la interactividad y de los mecanismos de influencia educativa, por ejemplo cómo aprenden los estudiantes gracias a la ayuda del profesor. Por tanto, la práctica docente se concibe como el conjunto de situaciones dentro del aula, que configuran el quehacer del profesor y de los alumnos, en función de determinados objetivos de formación circunscritos al conjunto de actuaciones que inciden directamente sobre el aprendizaje de los estudiantes. Como conclusión mediante la educación se deben formar ciudadanos cónsonos con el momento histórico que se vive en el país, propiciando la transformación social. En la educación universitaria se inicia el proceso de transformación mediante la formación del docente que es el responsable de formar al nuevo profesional republicano, en aras de la construcción de la universidad que queremos, la universidad que necesitamos. El nuevo modelo de educación universitaria se direcciona a la formación del nuevo hombre humanista, que se identifique con la sociedad que se quiere construir y a su propia liberación. En este orden de ideas, la UNELLEZ enmarcada con las políticas nacionales propiciando el cambio de paradigmas de la formación de profesionales a través de un nuevo diseño o rediseño curricular de las carreras que imparte, iniciando con la formulación del perfil profesional mediante la experiencia de la práctica docente. En este sentido, revisado las teorías recomendadas e incorporando adicionales, se concluye que el análisis crítico de nuestro andar universitario es la base fundamental para dar el inicio a la nueva universidad del siglo XXI, a la transformación universitaria.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Antón, 2003; Concejo Educativo de Castilla y León, 2002b; Ibáñez, J.E., 2003.

Coll, C. y Solé, I. (2002). Enseñar y aprender en el contexto del aula. En C. Coll, J. Palacios y A. Marchesi (Comps.), Desarrollo psicológico y educación 2. Psicología de la educación escolar (pp.357-386). Madrid: Alianza.

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999). Caracas, Venezuela.

Guadilla, C. (2010). Transición y transformación universitaria. Algunas ideas para el caso de Venezuela. Investigadora del Centro de Estudios del Desarrollo. Universidad Central de Venezuela. (CENDES-UCLA). Disponible:

m

Lázaro, (2006). En Investigaciones Interactivas COBAIND - Volumen 3 / Nº 17 - Edición Especial. Disponible: http://issuu.com/cobaind/docs/vol_3_-

_n_17_edit_esp/211

Pineda, M. (2012). Un modelo de educación universitaria para Venezuela en el marco del socialismo del siglo XXI. Disponible:

http://servicio.bc.uc.edu.ve/educacion/arje/arj10/art11.pdf

Plan de la la Patria, Pág. 3

Varsavsky, O. (1969). Ciencia, política y cientificismo. Centro Editor de América, Buenos Aires,

Villarroel, C. (1995). La Enseñanza Universitaria: De la Transmisión del Saber a la Construcción del Conocimiento. Educación Superior y Sociedad, 6 (1), 103-

122.

Zavala, A. (2002). La práctica educativa, cómo enseñar. Barcelona: Grao.