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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN 1

1.- INTRODUCCION de conjunto

Prof. Sergio Zañartu, s.j. Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica de Chile

En el N.T. se fue explicitando cada vez más la divinidad de Cristo (cf. Jn) 2 y la personalidad del Espíritu. 3 ¿Cómo podíamos ser realmente salvados si Cristo no es verdadero Dios y hombre? Pensarlo, es introducirse en el problema trinitario y cristológico. Al ser explicitada la fe, se encuentra con el cerrado monoteísmo judío (unipersonal) del Dios trascendente. La herejía ebionita verá a Jesús de Nazaret como un gran profeta y nada más. Para los adopcionistas, Jesús será un hombre extraordinario, adoptado por Dios. El cristianismo primitivo también se enfrenta con el ambiente platónico que piensa en un ser trascendente, del que descieden hypóstasis que hacen como mediadores respecto al mundo visible y cambiante. Las hypóstasis son distintas del Dios supremo, divinidades -como el Logos (racionalidad unificante)- de segunda categoría. 4 También el panteísmo estoico admite un logos universal. Al ser el Logos relativamente inmanente al mundo, la cristología del Logos tenderá al

1 Edición de Marzo 2014. Las partes mas modificadas respecto al anterior (depositado en la Biblioteca de la Facultad de Teología) son las correspondientes a los Capadocios , a Atanasio y prenicenos. Esta historia del dogma continúa en:

Historia del dogma de la Encarnación desde el siglo V al VII, Santiago de Chile 1994. Al final, a modo de ejemplo del

camino recorrido que termina con la elucidación de la fórmula de fe trinitaria superando los peligros de

subordinacionismo y modalismo, agrego un trabajo, presentado al seminario sobre Filosofía y Teología. Fronteras y limites en 1991. Este trabajo ayuda a la visión de conjunto, y puede ser leído tanto al comenzar como al teminar el curso. Obviamente que repite el material presentado en estos apuntes porque fue construido con ellos y sirvió para

mejorarlos posteriormente. Está enfocado bajo el aspecto de inculturación de la fe. Fue publicado en Teología y Vida

XXXIII (1992)35-58. Otros escritos posteriores del autor sobre Historia del dogma y Padres se encuentra en

szanartu.wordpress.com.

2 Al menos podemos detectar dos grandes tendencias: Jesús de Nazaret es Dios (cristología de abajo) y el Logos se hizo carne (cristología de arriba)(Jn 1,14; cf. Flp 2,6ss). En el A.T. se preparaba el desarrollo trinitario con la personalización de la Sabiduría y de la Palabra (cf. p.e. Pr 8,22ss).

3 Cf. Hch 2,33, el Paráclito de Juan (Jn 14,16) y las fórmulas y expresiones trinitarias (p.e. Mt 28,19; 2Co 13,13; 1Co

12,4-6).

4 Según Plotino, el Uno engndra algo menor que él mismo (Enn., V, 1, 6, 39s; véase Ib., 7, 39s.48).

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subordinacionismo: Dios de segunda categoría. Al subordinacionismo se contrapondrá el modalismo (patripasianos, sabelianismo): Padre, Hijo y Espíritu Santo, sólo son modos de aparecer del único Dios. Así preservan la monarquía del Padre. En el helenismo habrá un rechazo de la encarnación, porque el cuerpo es cárcel del alma inmortal. Por lo tanto, Jesucristo sólo tuvo apariencia (docetismo) humana. El gnosticismo, que también tiene el esquema de hypóstasis descendentes, será, en general, doceta. Dentro de esta tendencia a que no sea perfectamente hombre, se coloca posteriormente una inculturación más bien estoica en busca de la unidad de Cristo, contra la dualidad de inhabitante y habitado del esquema adopcionista. Entonces no será el cuerpo el que ponga problemas, sino que ahora el alma sobrará, porque el Logos anima directamente el cuerpo. Esta posición contraria a la anterior que desvalorizaba el cuerpo, sin embargo, está dentro de la gran tendencia del no

perfectamente hombre, y así fue valorada por los Padres. Frente a esto, la fe cristiana terminará respondiendo al problema de Dios, en torno al concilio Constantinopolitano I (381): 3 personas de una sola substancia, esencia

o naturaleza. Así rechaza el subordinacionismo arriano y el modalismo. Y al

problema de la encarnación responderá principalmente el concilio de Calcedonia (451): una sola persona, que será la del Verbo eterno, en dos naturalezas perfectas: la divina (desde siempre) y la humana. Estas naturalezas están ni separadas ni mezcladas. El caminar hacia Calcedonia se realizó en un contexto de fuerte interés soteriológico, aunque esto no aparezca reflejado como tal en la definición misma de Calcedonia. Por la unión en Cristo de la divino y humano (no es

un nuevo tipo de ser, ni Dios ni hombre) nos salva, nos diviniza. Si no se está bien unido a Dios no hay salvación (escuela de Alejandría); pero también lo humano que

no

es asumido no es salvado (escuela de Antioquía).

La

Trinidad del Dios uno es como la gramática de toda la teología. Y el ni separadas

ni mezcladas puede servir de fundamento para solucionar los problemas divino humanos de la teología. Los Padres se demoraron en relacionar la terminología

trinitaria con la cristológica. En Occidente, menos especulativo y más jurídico, todo este caminar costó mucho menos (Tertuliano), y fue poco tocado por las querellas cristológicas. La verdad de la encarnación ha llevado a Occidente a buscar lo divino

en el mundo, respetando a este último (sin confundir), lo que ha contribuido a que

Occidente sea la gran civilización industriosa. 1 Por otro lado, el catolicismo, en contraposición al protestantismo, insiste en los aspectos de encarnación y mediación: santos intercesores, jerarquía, sacramentos, "integración" de fe y razón, presencia encarnada del cristianismo en el mundo. Igualmente las luchas teológicas han llevado al descubrimiento del concepto de persona, aunque éste haya variado en los últimos tiempos. El Constantinopolitano I puede ser tomado como un gozne

1 En la encarnación el teocentrismo judío y el antropocentrismo griego no se oponen ni excluyen sino que mutuamente se refuerzan. Más unión con Dios se convierte en mayor plenitud y autenticidad del hombre, a semejanza de la naturaleza humana del Hijo de Dios tal como se manifestó en Jesús de Nazaret. El actual antropocentrismo secularista parece haber olvidado esta lección de la encarnación y, por eso, tiende, contra su deseo, a la destrucción del hombre.

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para el paso de la Trinidad económica a la Trinidad en sí. Podrá ayudar el esquemático cuadro que pongo a continuación (pág. 3) para tener una primera visión histórica de conjunto.

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2.- IGNACIO DE ANTIOQUÍA (martirizado bajo Trajano, quien muere el 117). 1

Es un testigo privilegiado de los orígenes del cristianismo. El nombre más usado es Jesús Cristo (114 veces), casi exclusivamente como nombre propio. Unas 28 veces va combinado con otros títulos.

1.- ¿Quién es Jesucristo? Responde el mártir: el que murió y resucitó por nosotros,

nuestro actual vivir. A Aquél busco, al que por nosotros murió; a Aquél quiero, al

que por nosotros resucitó. 2 Quiere ser imitador de la pasión de su Dios. 3 Llega a expresar su martirio en términos eucarísticos: No me complazco en el alimento

corruptible ni en los placeres de esta vida. Quiero el pan de Dios, el que es la carne de Jesucristo, de la simiente de David, y quiero como bebida su sangre, la que es

amor incorruptible. 4 Injertado en la pasión de Cristo, su martirio tiene poder de rescate por otros. Ignacio está centrado en la pasión-resurrección de Cristo, refiriéndose muy pocas veces al resto de la vida del Señor. 5 Nosotros somos frutos de su bienaventurada pasión. 6 En una audaz metáfora trinitaria, la cruz es el instrumento principal para la actual construcción del templo del Padre. 7 Todo cristiano tiene que entrar en su pasión: si no elegimos voluntariamente morir,

mediante Jesucristo, [compenetrándonos] con su pasión, su vivir no está en

nosotros. 8 Ignacio quiere defender la vida en Cristo. La temática del pecado previo y de la redención correspondiente, no cala muy hondo en él. Es un autor de escatología comenzada.

2.- ¿Quién es Jesucristo en esa época en que las comunidades cristianas están amenazadas por el docetismo y el cisma? La Iglesia lo confiesa como Dios y hombre verdadero y, por supuesto, como uno solo. Hay un solo médico, carnal y espiritual,

creado e increado (γεννητος και αγεννητος).

(εν σαρκι

En carne carne llegado a ser Dios

γενοµενος θεος), en muerte vida verdadera, y de María y de Dios,

1 Cf. S. Zañartu, Aproximaciones a la cristología de Ignacio de Antioquía, Teología y Vida 21(80)115-127.

2 R

6, 1.

3 R 6, 3. Porque, si esto fue realizado en apariencia por Nuestro Señor, yo también estoy encadenado en apariencia. ¿Por qué, pues, me entregué a la muerte, por el fuego, por la espada, por las bestias? Pero, cerca de la espada, cerca de Dios; en medio de las fieras, en compañía de Dios. Con tal de que sea en el nombre de Jesucristo. Todo lo soporto para padecer juntamente con El, fortaleciéndome El, que ha llegado a ser hombre perfecto (Esm 4,2).

4 R 7, 3.

5 Cf. E 18,2-19,1.

6 Verdaderamente clavado por nosotros en su carne bajo Poncio Pilato y el tetrarca Herodes -del cual fruto venimos nosotros, de su divinamente bienaventurada pasión-, para que levante un estandarte por los siglos, mediante su resurrección, para sus santos y fieles, ya en los judíos ya en los gentiles, en el único cuerpo de su Iglesia (Esm 1,2).

7 Supe que algunos que venían de allá, teniendo una mala enseñanza, pasaron donde vosotros, pero no les permitisteis sembrar entre vosotros; os tapasteis los oídos para no recibir lo sembrado por ellos, como que sois piedras del templo del Padre, preparadas para la construcción de Dios Padre, subidas a lo alto por medio de la máquina de Jesucristo, la que es la cruz, usando como cuerda al Espíritu Santo (E 9,1).

8 M 5, 2.

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primeramente pasible y después impasible, Jesucristo Nuestro Señor. 1 Diferente es el movimiento en P 3,2: Observa los tiempos. Espera al que está por encima de ellos, al intemporal, al invisible, al por nosotros visible, al impalpable, al impasible, al por nosotros pasible, al que por nosotros soportó en todas formas. Insistiendo

Ignacio en la carne de Cristo, destaca que es del linaje de David, que su pasión y resurrección es real y verdadera. 2 A la vez, aplica a Cristo el término θεος con o sin artículo. 3 Jesucristo es la unión de carne y espíritu 4 , gracias a la cual puede comunicarnos la vida.

3.- ¿Cuál es su relación con el Padre? Siete veces aparece como Hijo de Dios, del Padre: otras seis veces habla del Padre de Jesucristo o de él. Es su logos, boca 5 , sentir 6 ; es la gnosis de Dios. 7 Es el que en la creación dijo y sucedió, haciendo coasas dignas del Padre 8 ; el enviado del Padre. 9 Del Padre sale y a El vuelve. Todos

corred juntamente a un solo templo de Dios, como igualmente a un altar, a un Jesucristo, el que salió del único Padre, para ese único existe y hacia El se dirigió. 10 Lo imita. 11 No hizo nada sin el Padre. Así, pues, como el Señor, estando unido (ηνωµενος) al Padre, no hizo nada sin El, ni por sí mismo ni por medio de los apóstoles. Así vosotros no hagáis nada sin el obispo y los presbíteros 12 Se

sometió al Padre según la carne. 13 Una vez vuelto al Padre, aparece más. 14 Es la puerta del Padre 15 , único salvador para toda la historia. 16 Respecto a la unidad

1 E 7, 2. El 'paso' de muerte a vida, de pasible a impasible, se realizó en la pasión-resurrección.

2 Cf. Esm

3, 1-3; 7, 1.

3 P. e. E 18, 2. Porque nuestro Dios ( ο θεος ), Jesús el Cristo, fue llevado en el seno por María según la economía de Dios, de la simiente de David y del Espíritu Santo. El cual nació y fue bautizado para purificar el agua con su pasión.

4 Cf.

espiritualmente con el Padre (Sm 3, 3).

Después de la resurrección El comió y bebió con ellos en cuanto carnal, aunque estaba unido

M

1,

2.

5 R 8, 2.

6 Γνω µ η (E 3, 2).

7 E 17, 2.

8 Cf. E 15, 1.

9 Cf. M 8, 2.

en hacer todo en la concordia de Dios, presidiendo el obispo en el lugar de Dios, y los

presbíteros en el lugar del sanedrín de los apóstoles, y los diáconos, dulcísimos para mí, a quienes está confiado el

hay un solo

Dios que se manifestó por medio de Jesucristo su hijo, que es su logos que procede del silencio, el que en todo complació al que lo envió (M 8,2). Cf. R 8,2.

servicio de Jesucristo, el cual antes de todos los siglos estaba junto al Pacre y apareció al final (M

10 M

7,

2.

Esforzáos

11 Cf. Esm 8, 1.

7, 1.

12 M

13 Someteos al obispo y los unos a los otros, como Jesucristo según la carne al Padre, y como los apóstoles a Cristo y al Padre y al Espíritu para que la unión sea carnal y espiritual (M 13,2).

14 Nada de lo que aparece es bueno, puesto que nuestro Dios ( ο θεος ) Jesucristo estando en el Padre se manifiesta más. El cristianismo no es una obra de persuasión sino de grandeza, cuando es odiado por el mundo (R 3,3).

15 El es la puerta del Padre, por la que entran Abraham e Isaac y Jacob y los profetas y los apóstoles y la Iglesia. Todo esto hacia la unidad de Dios (F 9,1). Es el sumo sacerdote a quien han sido confiados los secretos de Dios.

16 Y lo supraceleste y la gloria de los ángeles y los arcontes, visibles e invisibles, si no creen en la sangre de Cristo, también para ellos hay juicio (Esm 6,1).

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vertical jerarquizada, cf. E 5,1. 1 En resumen, en la estrecha relación de Cristo al Padre, de quien procede y a quien regresa, se destaca su carácter de Hijo, de revelador y de centro de vivificación en una unidad jerarquizada.

4.- ¿Quien es el Padre y el Espíritu? El Padre es el obispo (invisible) de todos 2 , que interviene concretamente en la vida de los cristianos. Somos su plantación. 3 El Padre es el que resucitó a Cristo y en Cristo resucitará a los creyentes. 4 Todo viene de su voluntad 5 y a El está todo referido 6 , aun el mismo Cristo. Pero en los textos que expresan las relaciones del Padre con nosotros, casi siempre, junto al Padre aparece Cristo, ya sea con partículas de coordinación ya sea porque la acción del Padre es δια o εν Jesucristo. La acción del Espíritu aparece un poco desplazada por la de Cristo que nos vivifica. El Espíritu interviene en los profetas 7 , en la encarnación. Mediante El, Cristo confirma y fortalece la jerarquía de Filadelfia. 8 Es la cuerda que se usa en la maquinaria (la cruz de Cristo) para elevar a los cristianos en la construcción del templo del Padre. 9 Fórmulas trinitarias también aparecen en M 13,1 10 .2.

5.- A veces θεος no se refiere al Padre ni a Cristo sino a Dios, en general, y puede ser personal. Quizás cuando profundiza, el concepto se desdobla en Padre e/o Hijo. 11

6.- ¿Quién es Cristo para el cristiano? Nuestro vivir. 12 El cristiano vive en Cristo; su vivir es el de Cristo. 13 Lo más importante es la unión con Cristo y el Padre. Canto a

1 cuánto

más os digo bienaventurados a vosotros que así le (al obispo) estáis intimamente unidos, como la Iglesia a

Jesucristo y como Jesucristo al Padre, para que todo sea sinfónico en la unidad

2 Cf. M 3,1.

3 F 3, 1. Su templo. Dios promete la unión, que es el mismo (T 11, 2).

4 T 9, 2.

5 Los cristianos tienen que marchar de acuerdo con su ‘sentir’ ( γνω µ η ), que es Cristo (cf. E 3, 2).

6 P. e. R 7, 2. El canto y el sacrificio es al Padre. Ignacio lo quiere alcanzar a toda costa.

7 Y en la intervención profética de Ignacio en F 7 (Espíritu que no se engaña, que sabe de dónde viene y a dónde va, y que saca a luz lo oculto).

8 F Inscr.

9 E

9, 1.

10 Esforzaos en solidificaros en las enseñanzas del Señor y de los apóstoles para que en todo cuanto hagáis progreséis en carne y espíritu, en fe y amor, en el Hijo y en el Padre y en el Espíritu, en el comienzo y en el fin, con vuestro dignísimo obispo y con la corona espiritual dignamente tejida de vuestro presbiterio y con los diáconos según Dios.

11 No me aportéis nada fuera de ser ofrecido en libación a Dios, mientras el altar todavía está listo, para que, hechos un coro por el amor, cantéis al Padre en Cristo Jesús, que Dios ha hecho digno al obispo de Siria de ser encontrado, habiéndole hecho venir desde el oriente al occidente ( εις δυσιν ). Es bueno desaparecer para el mundo hacia Dios,

para así surgir en El (R

Jesucristo, nuestro vivir inseparable, es el pensamiento del Padre, como también los obispos, establecidos hasta los confines [de la tierra], están en el pensamiento de Jesucristo (E 3,2; cf. E 4,2).

12 Os pongo en guardia contra las fieras en forma humana a las que no sólo no debéis recibir sino, si es posible, ni encontrar: sólo rezar por ellas, por si acaso se convierten, lo que es difícil. Para ello tiene poder Jesucristo, nuestro verdadero vivir (Esm 4,1). Cf. E 3,2; M 1,2.

para que marchéis según el pensamiento ( γνω µ η ι ) de Dios. Porque

exhortaros

13 M 5, 2.

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las Iglesias, a las que deseo unidad de carne y espíritu, que es de Jesucristo, nuestro vivir para siempre, de fe y amor, a lo que nada se antepone; y lo que es más importante unión de Jesús y el Padre. 1 Cuando se obra en Cristo, aun lo según

la carne es espiritual. 2 El cristiano es el discípulo e imitador de Cristo. 3 Jesucristo es nuestro médico. Y tiene poder para perdonar, desatar, redimir convertir. 4 A este Cristo se dirige la súplica 5 , la acción de gracias. Hay alusiones a la parusía 6 y al juicio. 7 Hay que ser encontrado en Cristo para el vivir verdadero. 8 En Cristo, Ignacio resucitará libre. 9 Cristo es nuestra esperanza.

7.- ¿Cuál es la relación entre Cristo y la Iglesia? Las Iglesias son de Dios Padre y del Señor Jesucristo. Jesucristo, junto con el amor de los Romanos, pastoreará la Iglesia de Antioquía. 10 La Iglesia es el cuerpo de Cristo y El es nuestra cabeza. 11 Cristo sopla la incorruptibilidad a su Iglesia. 12 Ama a la Iglesia, lo que es ejemplo de amor matrimonial. 13 Donde está Jesucristo, ahí está la Iglesia ‘universal’. 14 Jesucristo expresaría la unión de las Iglesias en M 1,2. Varias exhortaciones a la unidad están basadas en la unidad jerarquizada de Dios (p.e. Esm 8,1).

8.- La Eucaristía ocupa un lugar central en la vida cristiana. Se respira un ambiente de repliegue y defensa, un poco atemporal. La Eucaristía es la carne y sangre de

1 M 1,2.

2 Los carnales no pueden obrar lo espiritual ni los espirituales lo carnal, como tampoco la fe lo de la infidelidad ( απιστιας ) ni la infidelidad lo de la fe. Pero lo que hacéis según la carne, esto es espiritual, puesto que todo lo hacéis en Jesuctristo (E 8,2).

3 Si, pues, los que vivían en el antiguo orden de cosas vinieron a la novedad de la esperanza, no guardando más el sábado sino viviendo según el día del Señor, en el cual surgió nuestra vida mediante El y su muerte -lo que algunos niegan- y por medio de ese misterio recibimos el creer, y por esto aguantamos, para ser encontrados discípulos de Jesucristo, nuestro único maestro (M 9,1).

4 F 8,1; 11,1; Esm 4,1.

5 Entonces seré verdaderamente discípulo de Jesucristo, cuando el mundo no vea más mi cuerpo. Implorad al Cristo por mí, para que mediante estos instrumentos sea encontrado sacrificio de Dios (R 4,2).

6 P 3, 2.

7 Esm 10, 2.

8 Son los últimos tiempos. En adelante, avergoncémonos, temamos la longanimidad de Dios: no sea que convierta en juicio para nosotros. O bien temamos la ira que está por venir o amemos la gracia presente. Uno de dos. Con tal de ser encontrado en Cristo Jesús para el vivir verdadero (E 11,1).

9 No os mando como Pedro y Pablo. Aquéllos eran apóstoles; yo soy un condenado. Aquéllos son libres; yo hasta ahora soy esclavo. Pero, si padezco, llegaré a ser liberto de Jesucristo y resucitaré en El libre (R 4,3).

10 Acordaos en vuestra oración de la Iglesia en Siria, la que en vez de mí tiene a Dios como pastor. Solamente la pastorea Jesucristo y vuestro amor (R 9,1).

no son plantación del Padre. Porque, si lo fueran, aparecerían ellos como ramas de la cruz y su fruto sería

incorruptible. Mediante ella, en la pasión, El os llama a vosotros que sois sus miembros. Pues no puede la cabeza ser

11 éstos

engendrada sin los miembros, prometiendo Dios la unión que es El mismo (T 11,2)

12 Para esto el Señor recibió una unción sobre su cabeza, para exhalar incorruptibilidad a la Iglesia (E 17,1).

13 Igualmente, encarga también a los hermanos en el nombre de Jesucristo el amar a sus conyuges, como el Señor a la Iglesia (P 5,1).

14 Donde aparezca el obispo, ahí esté la comunidad ( πληθος), como donde esté Jesucristo, ahí está la Iglesia católica (Esm 8,2).

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Cristo (p.e. F 4). Es un remedio de inmortalidad. 1 Es la presencia de la pasión- resurrección. 2 Expresa la fe y el amor en los que el cristiano se rehace. 3 Está muy relacionada con la unidad. Es el culmen de la vida cristiana, sólo superado por el martirio. Es como un compendio de Cristo nuestro vivir.

En resumen, Ignacio es un autor de acentuado cristocentrismo. El Cristo de Ignacio es uno solo, carnal y espiritual, hijo y revelador del Padre, que por nosotros murió y resucitó, nuestro actual vivir. Es la cabeza del cuerpo de la Iglesia; piedra angular de la jerárquica unidad de Dios. Es el Cristo del culto eucarístico y de la configuración del martirio. Ignacio insiste en la realidad de su pasión y en su divinidad. Ignacio habría aportado al Nuevo Testamento una fuerte profundización del martirio, una mayor vivencia de la Eucaristía, el uso de θεος en forma personal y no atribuible al Padre, y una gran claridad en formular un solo Cristo, verdadero Dios y hombre.

os reunís en una fe y en Jesucristo, el de la raza de David según la carne, el hijo del hombre e hijo de Dios, para

obedecer al obispo y al presbiterio con una mente indivisa, partiendo un solo pan, que es remedio de inmortalidad, antídoto para no morir sino vivir siempre en Jesucristo (E 20,2).

2 Se abstienen de la Eucaristía y la oración, porque no confiesan que la Eucaristía es la carne de Nuestro Salvador Jesucristo, la que por nuestros pecados padeció, la que por bondad el Padre resucitó. Los que contradicen el don de Dios, mueren en sus disputas. Les convendría amar ( αγαπαν), para también resucitar (Esm 7,1).

3 recreaos

1 que

en la fe, que es la carne del Señor, y en el amor, que es la sangre de Jesucristo (T 8,1).

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3.- BAUTISMO Y EUCARITÍA 1

1 La oración también es trinitaria Por lo tanto, yo te alabo por todas las cosas, te glorifico por Jesucristo, sumo sacerdote celeste y eterno, tu siervo amado; por el cual sea la gloria a Ti con El y el Espíritu Santo, ahora y por los siglos por venir. Amén (Mart Polic 14,3). Para que a ti te alabemos y glorifiquemos por tu infante (puerum) Jesucristo, por quien para ti la gloria y honor Padre e Hijo con el Espíritu Santo en la santa Iglesia y ahora y por los siglos de los siglos. Amén (Hipólito, Trad Apost 4). Según Bardy (Trinité. I: La révélation du mystère: Écriture et tradition, col. 109, DTC XV,2, col 1545-1702), "la Iglesia reza al Padre y a El en primer lugar se dirigen las súplicas oficiales, pero ella le reza por intermedio del Hijo." Conectado con la Eucaristía, transcribo algunos párrafos de la preciosa homilía pascual de Melitón de Sardes, compuesta entre el 160 y 170. Ella es un destacado botón de muestra de la riqueza cristológica que florece en circunstancias semejantes: La Escritura sobre el éxodo de los hebreos ha sido leída y las palabras del misterio han sido claramente explicadas: cómo el cordero es inmolado y cómo el pueblo es salvado. Observad, pues, queridos: así el misterio de la pascua es nuevo y antiguo, eterno y temporal, corruptible e incorruptible, mortal e inmortal. Antiguo según la Ley, pero nuevo según el Logos; temporal por la figura, eterno por la gracia, corruptible por la inmolación del cordero, incorruptible por la vida del Señor; mortal por la sepultura [en la tierra], inmortal por la resurrección de entre los muertos. Antigua es la Ley, nuevo,en cambio, el Logos; temporal la figura, eterna la gracia; corruptible el cordero,

Porque en lugar del cordero vino

( εγενετο ) D ios, y en lugar de la oveja, un hombre, y en el hombre Cristo, que contiene todo (núm. 1-5). En efecto, la Ley se ha convertido en Logos, y lo antiguo en nuevo -habiendo salido ambos de Sion y de Jerusalén-, y el mandamiento en gracia, y la figura en verdad, y el cordero en Hijo, y la oveja en hombre, y el hombre en Dios. Porque engendrado como Hijo, conducido como cordero, inmolado como oveja, y enterrado como hombre, resucitó de entre los muertos como Dios, siendo por naturaleza Dios y hombre. El, que es todo, ley en cuanto juzga, Logos en cuanto enseña, gracia en cuanto salva, padre en cuanto engendra, oveja en cuanto sufre, hombre en cuanto es enterrado, Dios en cuanto resucita. Este es Jesús el Cristo, a quien la gloria por los siglos. Amén (núm. 7-10). Aprended, pues, quién es el que padece y quién es el que compadece al que sufre, y por qué el Señor ha venido a la tierra, para que, revistiéndose del que sufre, él lo arrebate hacia las alturas de los cielos (núm. 46s). Este es quien, venido de los cielos a la tierra por

causa del que sufría, se revistió ( αποδεξατο) de este mismo mediante el seno de una virgen y, saliendo hombre, tomó sobre sí los padecimientos del que sufre a través de un cuerpo capaz de sufrir, y destruyó los padecimientos de la carne; con su espíritu que no puede morir mató a la muerte homicida. Este, por haber sido conducido como cordero e inmolado como oveja, nos redimió de la servidumbre del mundo, como de la tierra de Egipto, y nos libró de la esclavitud del diablo, como de la mano del faraón, y selló nuestras almas con su propio espíritu, y los miembros del cuerpo con su propia sangre. Este es quien cubrió a la muerte de vergüenza y enlutó al diablo, como Moisés al faraón. Este es quien golpeó a la iniquidad y privó de descendencia a la injusticia como Moisés a Egipto. Este es quien nos arrancó de la esclavitud para la libertad, de las tinieblas para la luz, de la muerte para la vida, de la tiranía para el reinado eterno [y nos constituyó en sacerdocio nuevo y en pueblo elegido y eterno]. Este es la pascua de nuestra salvación. Este es el que soportó mucho en muchos. Este es quien fue asesinado en Abel, atado en Isaac, mercenario en Jacob, vendido en José, abandonado en Moisés, inmolado en el cordero, perseguido en David, deshonrado en los profetas. Este es quien se encarnó en una virgen, el que fue colgado de un madero, el que fue sepultado en la tierra, el que resucitó de entre los muertos, el que fue ascendido a las alturas de los cielos. Este es el cordero sin voz; éste es el cordero asesinado; éste es el nacido de María, la hermosa cordera. Este es el tomado del rebaño y arrastrado a la inmolación y sacrificado en la tarde, y sepultado en la noche; el que no fue triturado sobre el madero y no se corrompió

que Este es el

primogénito de Dios, el engendrado antes del lucero del alba, el que hizo surgir la luz, el que hizo brillar el día, el que separó las tinieblas, el que fijó la primera barrera, el que suspendió la tierra, el que desecó el abismo, el que ordenó el cosmos, el que arregló los astros en el cielo, el que hizo brillar los luceros, el que hizo los ángeles en el cielo, el que fijó los tronos, el que modeló el hombre sobre la tierra. Este es el que te eligió y te guió desde Adán a Noé, desde Noé a Abraham, desde Abraham a Isaac y Jacob y los doce patriarcas. Este es el que te condujo a Egipto y te protegió, y ahí

te alimentó con solicitud. Este es el que te alumbró con una columna y te cubrió con una nube; el que partió el mar rojo y te condujo a ti y dispersó a tu enemigo. Este es el que desde el cielo te dio el maná, el que te dio a beber de una roca, el que te dio la Ley en el Horeb, el que te dio en herencia la tierra, el que te envió los profetas, el que te suscitó tus reyes. Este es el que vino a ti, el que curó a los tuyos que padecían, el que resucitó tus muertos (num. 82-86). El que suspendió la tierra, está suspendido; el que fijó los cielos, está clavado; el que consolidó todo, está fijado en el madero; el dueño es ultrajado; el Dios ha sido muerto; el rey de Israel ha sido suprimido ( ανηρεται ) por una mano israelita (núm. 96). Como Señor, habiendo revestido al hombre, y padecido por el que padecía ,y habiendo sido atado por causa del que era dominado, y juzgado por causa del condenado, y enterrado por causa del que estaba sepultado, resucitó de

incorruptible el Señor; inmolado como cordero, resucitó (αναστας ) como Dios

en la tierra, y resucitó de entre los muertos y resucitó al hombre del fondo de la tumba (núm.

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En el desarrollo trinitario es de mucho peso el bautismo (y sus confesiones de fe) y la Eucaristía. Encontramos la fórmula del bautismo de Mt 28, 19 en Didajé 7,1.3. En Justino (+±165), 1Ap 61,3.9-13, ya tiene alguna explanación. 1 Más larga es la explicación en Epid 7 de Ireneo. 2 En la Trad Apost de Hipólito aparece el triple

interrogatorio al ser bautizado: ¿Crees en Dios el Padre omnipotente?; ¿Crees en Cristo Jesús el Hijo de Dios, que nació por el Espíritu Santo de la Virgen María, que fue crucificado bajo Poncio Pilato, que murió, fue sepultado y al tercer día resucitó vivo de entre los muertos, y ascendió a los cielos y está sentado a la diestra del Padre y vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos?; ¿Crees en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia y en la resurrección de la carne? 3

Respecto a la Eucaristía, leemos, por ejemplo en Justino: Luego, al que preside a

los hermanos se le ofrece pan y una copa de agua y vino. Y éste, tomándolos, eleva alabanza y gloria al Padre por el nombre del Hijo y del Espíritu Santo. Y da gracias largamente por haber sido hechos dignos de estos dones que vienen de El. Y cuando el presidente ha concluido las oraciones y acciones de gracia, todo el pueblo asistente aclama diciendo: Amén

4

4.- LA ENSEÑANZA DE LOS APOLOGETAS: JUSTINO (+± 165).

a) Lo tradicional. En Justino hay que distinguir lo kerymático y confesional (donde se ciñe a la tradición), de la enseñanza sobre el Logos. Asi Justino nos trae la fórmula del bautismo en la descripción de las ceremonias de

éste 5 .

que viene del Padre.

El

Padre es

el

Dios creador. 1 Cristo

es

el

Hijo

entre los muertos y profirió en voz alta: ¿Quién es el que disputará conmigo? ¡Que se ponga enfrente de mí! Yo he liberado al condenado, yo he vivificado al muerto, yo he resucitado al sepultado. ¿Quién es el que me contradice? Yo, dice El, el Cristo, yo el que destruí la muerte y triunfé del enemigo, y pisoteé el Hades, y até al fuerte, y arrebaté al hombre hacia las alturas de los cielos. Yo, dice El, el Cristo. Venid, pues, todos los linajes de los hombres, que están amasados en pecado y recibid el perdón de los pecados. Porque yo soy vuestro perdón, yo la pascua de la salvación, yo el cordero inmolado por vosotros, yo vuestro rescate, yo vuestra vida, yo vuestra resurrección, yo vuestra luz, yo vuestra salvación, yo vuestro rey. Yo os conduciré a las alturas de los cielos. Yo os mostraré al Padre {que existe} desde los siglos. Yo os resucitaré por mi diestra. Este es el que hizo el cielo y la tierra, y modeló en el comienzo al hombre, el que fue anunciado por la Ley y los profetas, el que se encarnó en una virgen, el que fue colgado en un madero, el que fue sepultado en tierra, el que fue resucitado de entre los muertos, el que subió a las alturas de los cielos, el que está sentado a la diestra del Padre, el que tiene poder de juzgar y salvar todo, por quien el Padre hizo cuanto existe desde el principio hasta los siglos. Este es el Alfa y la Omega. Este es el principio y el fin -principio inenarrable y fin incomprensible-. Este es el Cristo, Este es el rey, este es Jesús, Este el comandante en jefe, Este el Señor, Este el que resucitó de entre los muertos, Este el que está sentado a la diestra del Padre. Lleva al Padre y es llevado por el Padre; a El la gloria y el poder por los siglos. Amén (núm. 100-105).

1 Cf. 13, 3.

2 En primer lugar, ella recomienda que nos acordemos que hemos recibido el bautismo para la remisión de los pecados en el nombre de Dios Padre y en el nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios encarnado y muerto y resucitado, y en el Espíritu Santo de Dios (núm. 3; cf. Ib., 6 y 7).

3 Nº 21. Cf. Tertuliano, Adv Prax 2,1s.

4 1Ap 65, 3. Cf. 1Ap 66, 2s; 67,2. Véase Orígenes, De Orat 33,6; Id. In 1Cor 7,5.

5 1Ap 61, 3. La acción de gracias por todo alimento al Crador del universo por su hijo Jesucristo y por el Espíritu Santo. (1 Ap 67, 2).

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

Confesamos ser ateos respecto los así llamados dioses, pero no respecto del Dios verdaderísimo, padre de la justicia y de la castidad y de las demás virtudes, en quien no hay mezcla de maldad alguna. A El y al Hijo, que de El vino y nos enseñó

todo esto, y al ejército de los otros ángeles buenos que le siguen y le son semejantes 2 , y al Espíritu profético, le damos culto y adoramos, honrándolos con

razón y verdad

Cristo, el que fue crucificado bajo Poncio Pilato, el procurador de Judea en tiempo

del césar Tiberio; a él lo hemos reconocido como el Hijo del verdadero Dios y a quien tenemos en el segundo lugar, así como al Espíritu profético a quien ponemos

en el tercero (1Ap 13,3). 3 Los dos principales títulos de Jesús son Cristo y el Hijo enviado de Dios. Su misión central es, como maestro de los hombres, traer la verdad salvadora de Dios. También se le aplica a Jesús los nombres gloria del Padre, Sabiduría, Palabra, Mensajero de Dios. 4 El espíritu es aquél por el que hablaron los profetas. Interviene en la concepción virginal de Jesús. Es el don mesiánico de los últimos tiempos que nos comunica Cristo (Dial, 87). Con todo, el Espíritu está poco desarrollado frente centralidad del Hijo 5 . Hay, con todo, bastantes referencias al Espíritu Profético. b) Los ( λογοι ) seminales y el ( Λογος ). Para Justino el Logos es el revelador del Padre; la δυναµ ις que nos ayuda a entender la verdad de Dios. Dios es trascendente. Dios ha hablado en el A.T. por su Logos; en las teofanías, el Logos era quien aparecía. 6 Pero no sólo los judíos tuvieron acceso al Logos sino también los paganos 7 , cuyos mejores hombres vivieron según el Logos. 1 Así todo lo bueno 2

(1Ap

6). Nuestro enviado de Dios y nuestro maestro es Jesús

1 Sobre él no hay ningún otro Dios (contra los que decían que por encima del Dios creador, estaba el Dios bueno, Padre de Jesús

2 Puede haber una resonancia de la antigua cristología judeo-cristiana de tipo angélico Cf. J. Daniélou, Théologie du Judéo-Christianisme (Bibliothèque de Théologie; Tournai 1958, Desclée) cap.5. Por lo demás presentar a Cristo como ángel podía ser bien recibido por los paganos. Este es un texto trinitario único en Justino. Normalmenete su lenguaje es binitario, desplazando el Logos o Hijo al Espíritu Santo, quien es nombrado muchas veces como Espíritu profético

3 Lo del segundo tercer lugar es repetido, como en boca de Platón (1 Ap 60,5-7)

4 En la formulación de la confesión tradicional, no aparece la cristología del Logos.

5 «Autant Justin est explicite sur le Père et le Fils, autant il se montre discret sur l’Esprit Saint, qu’il ne mentionne guère que sous la forme de citations bibliques ou d’emprunts à la catéchèse ou à la liturgie (I,6,2; 13,3; 60,7; 61,3.13; 65,2; 67,2); il semble ne s’être jamais préoccupé de préciser sa relation au Père et au Fils ni de définir sa sphère d’action particulière» (Commentaire ad 13,3).

6 Luego ni Abraham, ni Isaac, ni Jacob, ni otro alguno de los hombres vio jamás al que es Padre inefable y Señor de todas las cosas absolutamente y también de Cristo mismo, sino a su Hijo, que es también Dios por voluntad de aquél, y ángel por estar al servicio de sus designios, el mismo que el Padre quiso naciera hombre por medio de la Virgen y que en otro tiempo se hizo fuego para hablar con Moisés desde la zarza (Dial 127,4). Cf.1Ap 63. Véase G. Aeby, Les missions divines de Saint Justin à Origène (Paradosis. Études de littérature et de théologie anciennes,12), Fribourg 1958, pp. 6-10; la tesis de licencia de E. Rodríguez A. (La Dynamis de Dios en San Justino, Anales de la Facultad de Teología XXXI,2 (1980), Santiago 1982, pp. 53-58. Dice Aeby (op. cit., 186): "En los Apologistas, las teofanías del A.T. y del N.T. son atribuidas al Verbo como a un otro Dios [distinto] del Padre, al lado y debajo de éste y, por tanto, más visible que éste. La trascendencia demasiado exclusivamente reservada al Padre los lleva a encontrar que es impensable que éste pueda aparecerse a los hombres. Esta es una herencia del platonismo, cuyo influjo persistirá a lo largo de todo el período estudiado."

7 La semilla ( σπερ µ α ) del Logos se halla plantada (ε µ φυτον ) en todo el género humano (2Apol 8,1). Nosotros fuimos

es el Logos del que todo el

enseñados que Cristo es el primogénito de Dios, y anteriormente hemos indicado que El

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pertenece a los cristianos. 3 Esto corresponde a los (spe/rmata tou= lo/gou). 4 Pero el

Logos entero es Cristo. 5 Así, pues, nuestra doctrina aparece más sublime que toda la humana enseñanza, por razón de que todo lo lógico (το λογικον το ολον) ha llegado a ser Cristo, aparecido por nosotros, y cuerpo, y razón (λογον) y alma

6

género humano participa (µ ετεσχε) (1Ap 46,2). Pero a Cristo, que en parte fue conocido por Sócrates, pues El era y es el Logos que está en todo, y que predijo por los profetas lo que iba a suceder y que por sí mismo se hizo semejante en el

padecer( ο µ οιοπαθους) y que nos enseñó esto

Según Courth (op. cit., 45s), "la connotación de Cristo como maestro universal está determinada desde el punto de vista de la teología de la trinidad por un doble deseo. Por un lado se trata, para Justino, de la absoluta trascendencia de Dios respecto al mundo. Este es el primer pilar fundamental de su enseñanza sobre el Logos. Esto reviste un perfil especial, porque el platonismo medio acentúa en Justino la incognoscibilidad y lo innombrable del Padre. El segundo pilar es el de la fe en la inmanencia de Dios en el mundo. En Cristo hecho hombre están firme y mutuamente ligadas la trascendencia e inmanencia de Dios." Según Grillmeier (p.207), Justino "frente a los judíos introduce a este Jesús en la perspectiva de profecía y cumplimiento vétero neotestamentaria. Se atreve a hacer de lo griego y de la orgullosa historia de su espíritu una prehistoria y una explanada previa al cristianismo." Según Spanneut y Liébaert (op. cit., 991), "desde

entonces la encarnación aparece en la perspectiva de los Padres como la cumbre de esta acción continua del Logos, el punto culminante de su presencia y de su manifestación al mundo, de su función reveladora y de su entrada en comunión con el hombre." Cita muchas profecías del AT sobre la encarnación del Logos. Pero Justino no desarrolla sistemáticamente bien la fe en la encarnación hasta la crucifixión, aunque use muchas profecías y tipologías. La encarnación, que incluye la crucifixión, recalca la función única mediadora y reveladora del Logos Cristo. Da sentido a la historia del espíritu de los griegos como a la revelación de los judíos. Con la encarnación se revela totalmente el conocimiento de Dios. "Para Justino, con la encarnación del Hijo de Dios no sólo es coronada la historia de salvación sino toda la historia de la humanidad" (P. Smulders, Dogmengeschichtliche und lehramtliche Entfaltung der Christologie, p. 405, en Mysterium Salutis III,1, pp. 389-476). 1 Y Quienes vivieron conforme a logos son cristianos, aun cuando fueron tenidos por ateos, como sucedió entre los griegos con Sócrates y Heráclito y otros semejantes a ellos, y entre los bárbaros con Abraham y Ananías y Azarías y Misael y Elías y otros muchos (1Ap 46,3). De manera que los anteriores que vivieron sin logos eran malos y enemigos

(1Ap

46,4). Según 1Ap 59s, Platón tomó de la Biblia.

2 Todo lo según el Logos.

de Cristo… los que, en cambio, vivieron y viven conforme al logos son cristianos, sin miedo, imperturbables

(2Ap

10,8).

3 Porque [filósofos, poetas y escritores] cada uno habló bien según la parte del Logos seminal ( σπερ µ ατικου ) divino mirándolo emparentado ( το συγγενες ορων). Pero los que en los aspectos más importantes se contradijeron no parecen haber alcanzado la ciencia infalible ni el conocimiento irrefutable. Pues cuanto de bueno fue dicho por ellos, nos pertenece a nosotros los cristianos, porque nosotros adoramos y amamos, después de el Dios, al Logos que [procede] del inengendrado e inefable Dios, puesto que por nosotros hasta se hizo hombre para hacerse compartícipe de nuestros sufrimientos y curarlos (2Ap 13,3s).

4 Según Courth (op. cit., 44), son dones de Dios. El Logos como fuente y principio del conocimiento moral y del verdadero culto a Dios no es la simple razón. Dice Grillmeier (o.c. 231s) «R. Holte introdujo aquí algunas enmiendas; señaló que la expresión spermatiko\j lo/goj no figura en el platonismo medio, pero sí en Platón (para designar la la actividad del Logos, que supera al espíritu humano). Hay que distinguir, a su juicio, en Justino entre el spermatiko\j lo/goj y los spe/rmata tou= lo/gou. Estos spermata son participación (participatio) del espíritu humano en el Logos. Fluyen de la actividad del Logos, que disemina así los conocimientos en la razón humana. Representan los grados inferiores del conocimientos, que el propio Logos encarnado ha llevar a la perfección. Donde sólo hay ‘semillas del Logos’, éste tiene una presencia parcial’ (a)po\ me/rouj, meriko/j).

5 Porque siempre cuanto de bueno dijeron y hallaron filósofos y legisladores fue por ellos trabajado según la parte de Logos [que les cupo] por la investigación ( ευρεσεως ) y meditación ( θεωριας), mas como no conocieron todo lo del

admirable si los

Logos, que es Cristo, se contradijeron también con frecuencia unos a otros (2Ap

demonios incriminados se esfuerzan en que sean odiados mucho más los que [viven] no sólo según una parte del Logos seminal ( σπερ µ ατικου ) sino según el conocimiento y la contemplación de todo el Logos, es decir de Cristo (2Ap 8,3).

6 2Ap 10,1. Grillmeier (op. cit., 206s) dice respecto a este pasaje: το λογικον το ολον "debería ser traducido 'todo el principio logos'. Este principio, sin embargo, es Cristo, 'quien apareció por causa nuestra'. Justino quiere darle al Logos el lugar de un principio cosmológico. Para eso toma las especulaciones de la escuela platónica y así fundamenta su enseñanza sobre el 'logos seminal'. El alma del mundo, según los platónicos, es el principio del orden del mundo y, por cierto, en la creación y conservación del mundo tiene una parte racional que es llamada nous o logos o también

nada

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

Porque todos los escritores sólo obscuramente podían ver la realidad gracias a la semilla (σπορας) del Logos que estaba implantada (εµφυτου) en ellos. Pues uno es el germen (σπερµα) e imitación de algo, dado según la capacidad, y otra cosa es eso mismo cuya participación (µετουσια) e imitación se realiza según la gracia que

[procede] de aquél . 1 Por un lado, queda clara la plenitud del Logos en Cristo y la excelencia del Cristianismo, y, a la vez la participación de todos en el Logos, aunque en forma imperfecta y aunque muchos no vivan según el Logos. Pero no profundiza más en la relación entre las semillas el Logos (indican la participación general en el Logos) y el Logos Cristo. 2 c) El Λογος y la creación. Dios creó y ordenó todo por medio de su Logos. 3 Pero el Logos, ¿es sólo proferido en relación a la creación, estando antes ενδιαθετος en Dios, porque el Padre siempre tiene consigo a la Razón? 4 Según

( την λογικην ). La función de este principio cosmológico, según Justino, es asumida por el Logos, quien es Jesucristo.

La

doctrina del logos seminal no es tomada en sentido sólo cosmológico sino que está insertada en el esquema de Justino de historia de la revelación en Cristo. Con esto contradice conscientemente el sistema autosuficiente del platonismo medio que no quería permitir ninguna irrupción de una nueva revelación en su tradición, mucho menos de una revelación de la que debe ser portador un Jesús de Nazaret crucificado."

1 2Ap 13,5s. Los que creen en El son hombres en los que habita la semilla ( σπερ µ α ) que [viene] de Dios, el Logos (1Ap 32,8). Según el comentario de A. Wartelle (Saint Justin. Apologies. Introduction, texte critique, traduction, commentaire et index, Paris 1987) a 2Ap 13,5s, "la idea es que hay una diferencia radical entre el germen del Logos y el Logos mismo: entre el germen de una realidad que no es sino una 'reproducción', y que es dada a cada uno 'según su capacidad' y esta misma realidad, cuya participación e 'imitación' sólo son debidas a una 'gracia' que viene de ella. Justino distingue netamente aquello que se llama orden de la naturaleza del de la gracia," Respecto a la gracia, cf. Rodríguez, op. cit., 59-62.

2 Según C. Huber (Logos. Dogmengeschichtlich, col. 1127, en LThK VI, col. 1125-1128), citando a Justino, "los Padres distinguen el Logos divino del Logos del hombre. Este significa la razón práctica en cuanto también ella es norma moral. A través de éste los hombres participan en el Logos divino (): es un λογος σπερ µ ατικος (), una imagen del Logos divino (). Así participan los hombres de la verdad, aunque sólo απο µ ερους () y α µ υδρως (), más precisamente en el conocimiento de Dios y de la ley moral." Según Rodríguez (op. cit., 85), "los estoicos ponían más énfasis en la significación cosmológica de esta teoría ['Logos Spermatikós']. Justino afirmará que el 'Logos Spermatikós’ es el Logos divino, la 'Dynamis' engendrada por el Padre antes de todas las cosas, que se manifiesta indirectamente, y por consecuencia, en forma incompleta, al hombre en el orden físico y moral. El 'Logos Total' es el 'Logos divino' que sólo se manifestará plenamente en Cristo y del cual sólo se participará por la 'gracia'." Según Grillmeier (op. cit., 204), "por este origen estoico, varios investigadores creyeron deber aceptar, respecto a la enseñanza de Justino sobre el logos, una identidad entre la razón humana y el Logos divino." Este mismo autor (Ib., 204s) se inclina a distinguir entre el activo

Logos divino, λογος σπερ µ ατικος , y su siembra en el espíritu humano, que son los σπερ µ ατα του λογου . Según Orígenes, en otra perspectiva, Dios Padre da a todos los seres el que sean; la participación de Cristo, según aquello que es Verbo (o razón), los hace que sean racionales (De Pr I,3,8).

3 1Apol 64,5; 59,5; 2Ap 6,3; Dial 114,3.

4 Justino parece haber tenido esta distinción en mente en Dial 61,2. Después de Justino se desarrollará ese doble estado del Logos: ενδιαθετος y προφορικος . Tertuliano, p.e. usa esta distinción, pero en Adv Prax 6,1,3-7 (CCL 2,1164s) dice que el Logos pretemporal ya es una persona condita. Y también insiste mucho más en la unidad aproximándose a las futuras fórmulas trinitarias. Con todo en Adv Prax 7,1, 3-6 (CCL 2,1165), a propósito de 'hágase la luz' dice: Este es el nacimiento perfecto de la Palabra (sermonis) cuando procede de Dios. Fundada (conditus) por El primeramente para pensamiento (ad cogitatum) bajo el nombre de sabiduría -'El Señor me fundó en el comienzo de

Ireneo (Adv

sus caminos'-, generada después (dehinc) para efecto -'cuando preparó los cielos yo estaba con El'-.

Haer II,13,3.8.10; II,28,4.6) reaccionará contra aplicar a Dios el proferir la palabra humana. Atanasio rechazará la

terminología de logos ενδιαθετος y προφορικος (Exp Fid 1, PG 25,201A; cf. De Syn 26,5, PG 26,729D; Ambrosio, De Fide IV,7,72, PL 16,631B). Agustín en De Trin XV,11,20,1-12 (CCL 50,486s) referirá la palabra exterior a la encarnación.

En su encarnación, El apareció históricamente, y ciertamente como 'cuerpo, razón y alma'. [tricotomía platónica]

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

Courth 1 , "el Logos existe desde siempre como fuerza de Dios. En relación a la creación sale de la voluntad del Padre y así es un otro respecto a El." Según Rodríguez 2 , "el Logos será así la primera 'Dynamis' después de Dios, Padre de todas las cosas. El 'Logos' es 'engendrado' por la 'Dynamis y voluntad del Padre, de tal modo que, aunque es siempre pensado en función de la creación y de los hombres, se le atribuye claramente cierta 'preexistencia', un cierto 'antes de todas las cosas', que nunca Justino llega a precisar." 3 En cuanto a su Hijo, aquel que sólo

propiamente es llamado Hijo, el Logos, que está con El y es engendrado antes de las criaturas, cuando al principio creó y ordenó por su medio todas las cosas, es llamado Cristo por haber sido ungido y porque Dios ha ordenado todas las cosas

por medio de El 4 Nosotros diríamos, al menos, que su pensamiento no es claro respecto a si el Logos preexiste desde siempre. d) ¿Subordinacionismo? La concepción del Logos 5 muestra clara la

diferencia entre el Logos y el Padre.Y en cuanto a esta potencia (δυναµις) que la

, nombre, como la luz del sol, sino que es también otra numéricamente. 6 Y examiné brevemente al logos en lo dicho anteriormente diciendo que esta potencia es engendrada por el Padre, por poder y voluntad suya, pero no por corte (αποτοµην), como si se dividiera la substancia del Padre, al modo de las otras cosas que se

Cualquiera

no sólo es reconocida por el

palabra (λογος) profética llama también Dios y ángel

dividen y cortan, que no son lo mismo que antes de ser cortados. 7

1 Op.cit., 46.

2 Op. cit., 85.

3 Os voy a presentar

, otro testimonio de las Escrituras sobre que Dios engendró, principio antes de todas las

creaturas, cierta potencia racional de sí mismo, la cual es llamada también por el Espíritu Santo, Gloria del Señor, y unas veces Hijo, otras Sabiduría; ora Angel ora Dios; ya Señor, ya Palabra; y ella misma se llama a sí misma Capitán General, cuando se aparece en forma de hombre a Josué, hijo de Navé. Y es así que todas esas denominaciones le vienen de estar al servicio de la voluntad del Padre y de haber sido engendrado por el querer del Padre (Dial 61,1).

4 2Ap 6,3. Sobre algunas posibles interpretaciones de este pasaje, cf. E. R. Goodenough, The theology of Justin Martyr. An Investigation into the Conceptions of the Early Christian Literature and its Hellenistic and Judaistic Influences, Amsterdam 1968, p. 154. Antes (p. 153) había afirmado este autor: "El [Justino] no conoce nada, al menos no lo dice, del Logos como ser eterno. Probablemente engendrar el Logos fue un peldaño preparatorio hacia la creación." Cf. Dial 62,4; Taciano, Orat 5; Atenágoras, Leg 10. Teniendo, pues, el Dios a su Logos inmanente ( ενδιαθετον ) en sus propias entrañas le engendró con su propia sabiduría, emitiéndole antes de todas las cosas. A este Verbo tuvo él como ayudante

Logos estaba siempre

inmanente ( ενδιαθετον ) en el corazón de Dios. Porque antes de crear nada, a éste tenía por consejero, como mente y pensamiento suyo que era. Y cuando quiso hacer cuanto había deliberado, engendró a este Logos

proferido( προφορικον), como primogénito de toda la creación, no vaciándose de su Logos, sino engendrando al Logos

y conversando siempre con El

generación de tipo intelectual del Hijo respecto al Padre, sin escisión. Pero su

( υπουργον ) de su creación y por su medio hizo todas las cosas (Teófilo, Autol

"(Ib.

, 22).

5 También ayudará a establecer una

el

connotación cultural como intramundano contribuirá a una tendencia subordinacionista.

6 Está respondiendo a una especie de modalismo que decía: Esta potencia sería inseparable e indivisible del Padre, a la manera -dicen- como la luz del sol que ilumina la tierra es inseparable e indivisible del sol que está en el cielo. Y como éste, al ponerse, se lleva consigo la luz, así, cuando el Padre quiere, hace saltar de sí cierta potencia y, cuando quiere, nuevamente la recoge hacia sí. De este modo enseñan también que El crea los ángeles (Dial 128, 3: cf. 128, 2).

7 Dial 128,4.

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

convendría en que lo engendrado es numéricamente distinto del que lo engendra. 1

No es una generación al modo del politeísmo pagano sino que es al modo de una

generación espiritual. 2 Pues le [a esa cierta potencia] son atribuidos todos estos nombres por estar al servicio de la voluntad del Padre y haber sido engendrada desde el querer del Padre (απο του πατρος θελησει)). ¿Pero no vemos que algo semejante se produce también en nosotros? En efecto, al emitir (προβαλλοντες) 3 una palabra (λογον), engendramos la palabra (λογον), no por corte de modo que se disminuya la razón (λογον) que hay en nosotros al emitirla. Algo semejante vemos también en un fuego que se enciende de otro, sin que se disminuya aquel del que se tomó la llama, sino permaneciendo el mismo. Y el fuego encendido también aparece con su propio ser, sin haber disminuido aquel de donde se encendió. 4 Esto

explica por qué el Padre no sufre escisión al generar el Logos. Pero el ponerlo demasiado en relación con la voluntad del Padre 5 podría llevar a alguien a pensar que fue generado libremente 6 y que pudo no serlo. 7 Ciertamente es llamado Dios 8 , pero sin artículo. 9 Al insistir Justino en que el Logos es distinto del Padre trascendente, un otro Dios, 10 manteniendo a la vez el monoteísmo, y al no mostrar

1 Dial 129,4. Cf. Ib., 129. En Dial 62,2, refiriéndose al 'hagamos' de Gn 1,26 y a Gn 3,22, dice: sin discusión posible tenemos que reconocer que Dios conversó con alguien que era numéricamente distinto y a la vez racional ( λογικον). Cf. Ib., 56 (ver 56,11); 62,3; Atenágoras, Leg 12.

2 "La dificultad con la analogía de engendrar, al margen de sus connotaciones antropomórficas, está en el hecho de que implica un corte y una disminución del engendrador, cosas ambas que Justino es muy cuidadoso en negar"

(Goodenough, op. cit., 148). Orígenes (De Pr IV,4,1) reaccionará contra la 'prolación', porque la encontrará corporal, y porque divide la naturaleza divina (De Pr I,2,6,71-81; IV,4,1,7-9). Es más bien como la voluntad suya que procede de la mente y no corta una parte de ella, ni se separa o divide de ella; de esta manera hay que pensar que el Padre ha generado al Hijo, es decir su imagen; y así como El es invisible por naturaleza, así engendró una imagen también invisible (De Pr I,2,6,179-183; cf. Ib., I,2,6,163s). Nosotros no decimos, como lo piensan los herejes, que una parte de la substancia de Dios se convirtió en el Hijo o que el Hijo fue procreado por el Padre a partir de la nada, es decir,

afuera de su substancia, de tal manera que hubo un momento en que El no existía

3 Esta será la προβολη de la verdad, custodia de la unidad, por la que decimos que el Hijo ha sido proferido (prolatum) por el Padre, pero no separado. Pues Dios profirió al Logos (sermonem), como también el Paráclito lo enseña, como la raíz al fruto, la fuente al río y el sol al rayo (Tertuliano, Adv Prax 8,5,24-28, CCL, 2,1167). Tertuliano equivale προβολη a prolatio.

4 Dial 61,1s. Cf. Taciano, Orat 5; Tertuliano, Apol 21,12s, CCL I, p.124s,56-64.

5 Dial 61,1; 100,4; 127,4; 128,4; Taciano, Orat 5.

6 Según Orígenes, engendrar al Hijo será una libre expresión de la bondad del Padre (cf. De Pr I,2,13; I,2,6,lin 163ss), lo que H. Crouzel (Origène, Paris 1985, p. 241s) comenta en el sentido de un engendrar "libre y necesario (cf. De Pr I,2,9; IV,4,1)". Cf. Gregorio de Nacianzo, Orat Theol, 3, 2. Santo Tomás (Pot 10, 2 ad 5; cf. Pot 2, 3; In Sent I, d. 6, q 2; Summa Theol I, 41, 2): "La voluntad apetece libremente la felicidad, aunque la apetezca necesariamente. Así, pues, también Dios se ama libremente a sí mismo con su voluntad, aunque por necesidad se ame a sí mismo. Y es necesario que tanto se ame a sí mismo cuanto es bueno, como tanto se entiende a sí mismo cuanto es. Libremente, por tanto, el Espíritu Santo procede del Padre, sin embargo, no posiblemente sino por necesidad".

7 Así Goodenough (op. cit., 150) llega a opinar: "Este fluir de las δυνα µ εις hacia afuera del Padre de ninguna manera se debe considerar como un inevitable proceso de la naturaleza divina. Una fuerza sale sólo cuando Dios quiere que eso suceda. Por eso, el Logos, ángeles y todas las potencias son el resultado de una acción de la voluntad de Dios."

8 Es llamado Dios y es Dios y lo será (Dial 58,9). Cf. p.e. 1Ap 63,15; Dial 56-62; 63,5; 64,1; 68,9.

9 También habla de λογος θειος (cf. Goodenough, 158). Según J. D. N. Kelly (Early Christian Doctrines, 5 ed., London 1980, p. 97), "si miramos su naturaleza, mientras otros seres son 'cosas hechas' ( ποιη µ ατα ) o 'creaturas' ( κτισ µ ατα ), el Logos es la 'progenie' de Dios ( γεννη µ α ), su 'infante' ( τεκνον ), su 'hijo único' ( ο µ ονογενης [Dial 105,1; cf. 1Ap 23,2; 2Ap 6,3])." Respecto a la filiación, cf. Wartelle, op. cit., 60. 10 Smulders (op. cit., 404s) constata en esto influencia del platonismo medio.

(De Pr IV,4,1,12-16).

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

con mayor

claridad

la unidad

entre el

Logos y

el Padre 1 ,

se

presta para un

del mismo verdadero Dios y a quien tenemos en el

segundo lugar (εν δευτερα ι χωρα ι ), y al Espíritu profético, en el tercer puesto

(εν τριτη ι ταξει) 3 Se mueve, pues, en un campo subordinacionista. 4 Finalmente, la confesión de fe en el Espíritu Santo permanece no desarrollada y un poco tapada por el Logos (p.e. la función profética). e) Conclusión. Ha aparecido en Justino: el λογος σπερµ ατικος del cual participamos mediante la semillas del oLgos ínsitas en nosotros. La comparación con el logos ενδιαθετος y προφορικος vendrá depués de Justino. la relación de éste último con la creación, etc. Según Bühner 5 , Justino trata de armonizar el logos estoico con el bíblico. Pero según Courth 6 , "tomar el concepto de Logos para determinar el universal envío de Cristo está determinado fundamentalmente por un interés teológico. Frente a esto, los materiales tomados del platonismo medio o también del estoicismo son secundarios. Le interesa a Justino determinar a Cristo crucificado y resucitado como la auténtica y poderosa palabra de Dios. Sólo El revela al Padre 7 ; así es el maestro universal en el tema de Dios para los hombres de todos los tiempos. Pero no sólo como tal habla Cristo. También El es aquel poder universal que ayuda y nos hace entender la verdad de Dios." 8

subordinacionismo. 2

Hijo

1 Al afirmar la diferencia, no basta con que afirme que ésta no es en la γνω µ η : este Dios que se dice y escribe haber apararecido a Abraham y a Jacob y a Moisés es otro que el Dios hacedor del universo; otro, digo, numéricamente, no en sentir y pensar (Dial 56,11).

2 Según Goodenough (op. cit., 155), insiste en las dos divinas personalidades, "y consecuentemente pone como base real de su argumento por el monoteísmo: no la unidad de la ousia sino la subordinación en rango del segundo Dios." Y en p. 156 llega a decir: "Se ha visto que su origen era de la misma naturaleza que el de los ángeles, y, al menos en este punto, su índole es como la de ellos" A El y al Hijo, que de El vino y nos enseñó todo esto, y al ejército de los otros ángeles buenos que le siguen y le son semejantes ( εξο µ οιου µ ενων ), y al Espíritu profético, le damos culto y adoramos (1Ap 6,2). Consecuentemente concluye (p. 159): "Porque el Logos era una emanación de Poder, una δυνα µ ις permanente como todas las otras δυνα µ εις permanentes, pero agraciado por voluntad de Dios con poderes, gloria y eminencia tan superior a los otros que sólo El es propiamente llamado Hijo, y Señor, y sólo a El se le aplica la palabra θεος (o θειος ).” Según Wartelle (op. cit., ad loc.), la secuencia es trinitaria, pero el Hijo está escoltado por ángeles, que, por oposición a los demonios malos, le son semejantes (el mismo Hijo es llamado ángel).

3 1Ap 13,3. Cf. Ib. 13,4; 60,7. Es llamado y se dice Dios y Señor otro, que está bajo el Hacedor del universo; el cual también se llama ángel (Dial 56,4). La primera potencia ( δυνα µ ις ) después del Padre de todo y Dios soberano, e hijo suyo, es el Logos ( 1Ap 32,10).

4 No es un subordinacionismo extremo.

5 Op. cit., 501, refiriéndose al λογος σπερ µ ατικος .

6 Op. cit., 45

7 Mt 11, 27.

8 Según la antigua opinión de A. Aall, "Justino tomó de Filón y de los estoicos y modificó su visión del logos; él la desvió haciendo del logos una persona." (Der Logos. Geschichte seiner Entwicklung in der griechischen Philosophie und der cristlichen Literatur, Leipzig 1896-1899, p. 282, en E. F. Osborn, Justin Martyr [Beiträge zur historischen Theologie,47], Tübingen 1973, p. 42).

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

5.- IRENEO DE LYON

1) La tradición como marco protector. Desarrolla dentro del marco de la Tradición una concepción trinitaria histórico salvífica en respuesta a la Gnosis, a

marcionitas, etc

dinámica. No sólo se apoya en la Biblia sino también en los apóstoles y en la tradición de la Iglesia. La verdadera Gnosis es la enseñanza de los apóstoles y de la Iglesia para todo el mundo. La tradición unánime confiesa la fe en el Dios 1

trinitario: en un solo Dios Padre omnipotente, quien ha hecho el cielo y la tierra y el mar y todo lo que se contiene en ellos; y en un Cristo Jesús el Hijo de Dios que se encarnó por nuestra salvación; y en el Espíritu santo que ha anunciado por medio de los profetas las economías de Dios y la venida y la generación de la Virgen y la pasión y la resurrección de entre los muertos y la ascensión a los cielos en carne del amado Jesucristo Nuestro Señor y su parusía desde los cielos en la gloria del Padre para recapitular todo y resucitar toda carne del género humano

Aparece desarrollada la triple confesión de fe bautismal 3 : Dios Padre increado, que

En el acontecer se van mostrando las personas de la Trinidad y su

2

; el Verbo de

Dios, Hijo de Dios, Jesús Cristo Nuestro Señor, que ha aparecido a los profetas según el carácter de su profecía y según el estado de las economías del Padre, por

quien todo ha sido hecho, quien, además, en el fin de los tiempos, para recapitular todo, se hizo hombre entre los hombres, visible y palpable, para destruir la muerte,

; el Espíritu

Santo por el que los profetas han profetizado y los Padres han aprendido lo que concierne a Dios, y los justos han sido guiados en el camino de la justicia y que, al fin de los tiempos, ha sido derramado de una manera nueva sobre la humanidad

hacer aparecer la vida y obrar una comunión entre Dios y el hombre

no puede ser contenido, invisible, único Dios, creador del universo

1 Cf. I,12,2,23-26; 22,1,1-17; 13,3,54ss, etc.

2 Adv Haer I,10,1. Cf. V, 20,1; IV,6,6,139s,etc. Sobre el uso del esquema binario y el ternario por Ireneo, puede verse M. SIMONETTI, Il problema dell’unità di Dio: da Giustino a Ireneo, p. 97ss, en Idem, Studi sulla cristologia del II e III secolo (Studia Ephemeridis Augustinianum 44; Inst. Patristicum Augustinianum, Roma 1993) 71-107.

3 Cf. Epid

3.

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

para renovar al hombre para Dios en toda la tierra. 1 El bautismo es un verdadero acontecimiento trinitario que nos dona el renacer a Dios Padre por medio de su Hijo en el Espíritu Santo. Porque los portadores del Espíritu de Dios son conducidos al Verbo, es decir al Hijo, y el Hijo los presenta al Padre, y el Padre les procura la incorruptibilidad. Por tanto, sin el Espíritu es imposible ver al Verbo de Dios, y sin el Hijo nadie puede acceder al Padre: porque el conocimiento del Padre es el Hijo, y el conocimiento del Hijo de Dios es por el Espíritu Santo. 2 En el bautismo se

concretiza la historia trinitaria de salvación para cada creyente. Ireneo también entiende trinitariamente la Eucaristía. 3 Tiene una visión trinitaria de la Iglesia. 4 El

Padre, pues, es Señor y el Hijo es Señor; es Dios el Padre y lo es el Hijo, porque el que ha nacido de Dios es Dios. Así según su ser y su poder y su esencia, se muestra un solo Dios, pero al mismo tiempo, en la administración de la economía de nuestra salvación, Dios aparece como Padre y como Hijo. Porque siendo el Padre de todas las cosas invisible e inaccesible a las creaturas, es por medio del Hijo como los destinados a acercarse a Dios deben conseguir acceso al Padre (Dem 47) 5 .

1 Epid 6. Véase V,18,2,36-42; IV,33,7,129-137. Refiriéndose a Cristo dice Ireneo: Lo ungió ciertamente el Padre, pero el ungido es el Hijo, en el Espíritu Santo que es la unción (III,18,3,67s).

2 Epid 7. Cf. V, 36,8?, etc.

3 Cf. IV,38,1. Véase IV,2,3; IV,18,5.

4 Expresa A.Orbe: «Según eso, allá en la prehistoria de la creación, cuando sólo vivían las tres divinas personas, pensando y disponiendo la Economía de la Salud, “el Hijo, en cuanto Dios (o Hijo de Dios) recibe del Padre… el óleo de la unción… y el óleo de la unción es el Espíritu” para infundirlo luego sobre la creación, y de manera especial sobre el hombre. El Espíritu, unción y ungüento del universo, posee en absoluto una causalidad tan extensa como la del Verbo, pero siempre complementaria. Su finalidad no se limita a la estricta ‘santificación’, como podría indicarlo su nombre de ‘Espíritu Santo’. Se extiende a la Salud (swthri/a), en sentido lato; a la ‘conservación’ en plenitud de vida y poder, de todas las especies naturales e individuos. A diferencia del Verbo, en sus funciones de tal, principio de subsistencia o consistencia (kti/sij), el Espíritu dota a los seres –supuestos consistentes– de su ‘virtud’ y actividad propios, necesarios para su desarrollo y funciones en el mundo. Al Espíritu se debe la consumación telei/wsij, natural y sobrenatural en la obra del Verbo. Ni los individuos ni las especies podrían vivir en el universo con la sola subsistencia. S. Ireneo apenas indica la causalidad típica del Espíritu Santo en el mundo. Le concibe, como los Estoicos, invadiendo y gobernándolo todo (to\ die/pon ta\ pa/nta); como principio divino que fecunda la vid y multiplica el grano de trigo caído en tierra. Sus efectos no son unívocos. A lo inanimado le mantiene en unidad y cohesión con una swthri/a proporcionada a su naturaleza. A lo animado y viviente se le comunica en el tiempo como soplo de vida, mientras que a los hombres desea infundirles el Espíritu de adopción en orden a la vida eterna» (La unción del Verbo. Estudios valentinianos III [Analecta Gregoriana 113], Università Gregoriana, Roma 1961, 517-519). Orbe va señalando los siguientes textos al respecto: Adv Haer I, 22,1; III, 16,7; IV, 20,4; Dem 5; Adv Haer IV 36,7; V, 2,3; III, 11,8; V, 9,1; 18,2.

5 Cf. III,6,1.?

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

Respecto al conocimiento de Dios advierte Ireneo que si es imposible conocer a Dios según su grandeza, no lo es según su amor 1 .

2) Las manos de Dios como origen de la creación. La obra salvadora abraza toda la creación. El Dios bueno hizo libremente el universo y el hombre 2 para poder comunicarle su amor. Se excluyen los mediadores. El lo hace por su Palabra, el hijo, y por su Sabiduría, el Espíritu. Son las dos manos de Dios. Como realidades intradivinas son auténticos mediadores de la creación y de la redención. Porque

Dios no tenía necesidad de ellos (ángeles, etc.) para hacer lo que El consigo mismo, de antemano, había predefinido hacer, como si El no tuviera manos. Pues siempre están presentes el Verbo y la Sabiduría, Hijo y Espíritu, por medio de los cuales y en los cuales hizo todo libre y espontáneamente, y a los que habló diciendo: hagamos al hombre a imagen y semejanza nuestra. Es bien que tomó de sí mismo la substancia de las creaturas, y el modelo de lo realizado y la figura en el mundo del ornato. 3

1 Cf. IV,20,5,99ss; IV,20,1,1-8; IV,20,6,145-149. El Verbo salvaguardaba la invisibilidad del Padre, para que no llegara el hombre alguna vez a despreciar a Dios, pero, con todo, lo mostraba visible por muchas disposiciones para que no desfalleciera totalmente el hombre (cf. IV,20,7,175-180). Véase IV,6,3ss, etc. Puede verse J. Ochagavía, Visibile Patris Filius. A Study of Irenaeus’ Teaching on Revelation and Tradition (OChA,171) Inst. Or. Stud. 1964, Roma, 80s. En el artículo, San Ireneo y el conocimiento natural de Dios (Greg LLVII (1966) 441-471.710-747), p.476, concluye A. ORBE: «El Verbo en su universal eficacia manifiesta al Padre de muchas maneras, con arreglo a Su acción sobre los seres. Da a conocer por vía racional, mediante la creación al Creador de ella, así como revela por vía de fe, mediante el Hijo al Padre». Cf. IV,6,6. «Hay pues revelación y revelación. Una primera, genérica, simple manifestación de Dios, asignada al Verbo en su universal eficacia sobre lo creado. Y otra específica, revelación ‘saludable’, la que corresponden el hombre la fe» (Íb. 747). «C’est donc par l’Esprit dispensé par le Fils que les baptisés possesseurs ou porteurs de cet Esprit peuvent voir le Verbe-Fils» (R. Tremblay, La manifestation et la vision de Dieu selon saint Irénée de Lyon [MBT,41], Aschendorff 1978, Münster, 158).

2 Así la creación es una huella positiva del Dios bueno. Todas las Escrituras, proféticas y evangélicas, proclaman

a un Dios solo y único, con exclusión de otros, quien hizo todo por su Verbo, lo

Es uno el que hizo el mundo y lo gobierna

abiertamente y sin ambigüedad

, visible y lo invisible, lo celeste, lo terrestre, lo acuático y lo subterráneo

(II,27,2). En efecto, por la misma creación el Verbo revela al Dios Creador, y por el mundo al Señor que lo fabricó, y por lo plasmado al artífice que lo plasmó, y por el Hijo a aquel Padre que generó al Hijo (IV,6,6). Cf. II,30,9,234-253.

Invisibile etenim Filii Pater, visibile autem Patris Filius (IV,6,6,99s). Puede verse A. ORBE, El Dios revelado por el Hijo, Adv. Haer. IV,6, August 32 (1992) 5-50.

3 IV, 20,1,15-23. El Padre estaba asistido para todo por su progenie y figuración (figuratio), esto es el Hijo y el Espíritu, 5(IV,7,4,68-70; cf. I,22,1,1-15; III,24,2,56-58; IV, Praef. 4,62-65). «Ab eo Deo qui omnia Verbo fecit et Sapientia adornavit (IV,20,2,41s)

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

Siempre coexistió el Hijo con

el

Padre. 1 El Hijo

es la Palabra eterna,

es Dios

mismo. 2 El Padre es, por lo tanto, Señor, y el Hijo es Señor; y el Padre es Dios y el Hijo es Dios, porque lo nacido de Dios es Dios. Y Así, según la esencia y el poder de su naturaleza, aparece un solo Dios; y es, por otra parte, en cuanto administrador de la dispensación de nuestra salvación, Hijo y Padre. Porque el Padre de todas las cosas es invisible e inaccesible a los seres creados, es por medio de su Hijo que deben obtener acceso al Padre, los que son destinados a acercarse a Dios. 3 En el

misterio de Dios no se debe describir su nacimiento: nosotros le responderemos

que esta emisión (prolationem) o generación o enunciación o manifestación, o

cualquier otro nombre con que quiera llamarse esta generación inefable, no la

, sino sólo

conoce ni Valentín, ni Marción, ni Saturnino, ni Basílides, ni los Angeles

el Padre que ha engendrado y el Hijo que es nacido. 4 Basta con hablar del unigénito

siempre preexistente.

1 II, 30, 9. Cf. II, 25, 3; II,30,9,247-253. Por lo tanto, desde el comienzo el Hijo es el revelador del Padre, porque desde el comienzo está con el Padre. El mostró , consecuentemente y en forma armoniosa y a su debido tiempo, para utilidad, al género humano,visiones proféticas y diversidad de gracias y sus ministerios y la glorificación del Padre (IV,20,7).

Cf

El Padre inmenso (incomensurable), en el Hijo está medido. Pues la medida del Padre es el Hijo, porque también lo

comprende (IV,4,2,33-35). Respecto a la existencia ab aeterno del Logos, Orbe es reticente (Estudios sobre la teología

cristiana primitiva [Fuentes Patrísticas. Estudio 1; Ciudad nueva, Madrid-Roma 1994] 7.).

2 Cf. II, 13, 8.

Por eso es diferente del acto humano de hablar. Según V,18,2,66-71, el Verbo en lo invisible sostiene

todo lo que ha sido hecho, y está impreso en toda la creación, en cuanto Verbo de Dios que gobierna y dispone de todo.

3 Epid 47.

4 II, 28, 6. Cf. también Adv Haer, II, 28,3.7 «Ireneo renuncia a saber qué hacía Dios antes de la creación del mundo, a avanzar teorías sobre el modo de la generación del Verbo y la aparición de la ’creación primera’. Centrará su reflexión sobre el hombre y su historia de salvación» (E.Romero Pose, Ireneo de Lión, Demostración de la predicación apostólica. Introducción, Traducción y Notas (extractadas de la obra de Antonio orbe) (Fuentes Patrísticas 2; Ciudad Nueva, Madrid 1972) 33). «S. Ireneo fué extremadamente reservado para tocar el tema de la procesión del Verbo. Constante en subrayar su coexistencia con el Padre, se muestra precavido, como pocos eclesiásticos, al abordar la índole de la generación del Logos. Temía quizás incurrir en lo que reprendía entre los gnósticos. La trascendencia de Dios parecíale atajar todo intento de penetrarla. Insistió en la simplicidad y homogeneidad divinas, hasta el punto de eliminar toda distinción nocional… (cf. Adv Haer II, 13,3.8)… S. Ireneo no ve modo de urgir las analogías de la actividad intelectual e incorpórea del alma humana con la divina. La simplicidad absoluta de Dios se lo prohíbe. En Dios, según él, la realidad simple hace que todo sea Inteligencia, Verbo, y Pensamiento a un tiempo. Nada es anterior a nada» (A. ORBE, Hacia la primera teología de la procesión del Verbo Estudios Valentinianos I,1 (Analecta Gregoriana, 99; Univ Gregoriana, Roma 1958) 664s; cf. íbid. 664-673). Estos misterios, los ángeles desean a contemplarlos, pero ellos no pueden escrutar la Sabiduría de Dios, por medio de la cual, su obra (plasma) es llevada a ser conforme y concorporal al Hijo, de tal forma que su progenie, el Verbo primogénito descienda a la creatura, es decir a lo plasmado, y ésta sea tomada por El, y la creatura, a su vez, tome el Verbo y ascienda hacia El, sobrepasando a los ángeles y llegando a ser según la imagen y semejanza de Dios (V,36,3).

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

El Hijo desde siempre glorifica al Padre 1 , y, en cuanto imagen del Padre formó a los hombres a imagen suya. En relación al resto de la historia salvífica se habla del intercambio vital entre las personas y a menudo perfila a los tres. En general, el Padre es en quien todas las cosas tienen consistencia y es la fuente de todo querer y actuar divino. El Hijo es el prototipo de la creación y, a la vez, la fuerza, con la que el Padre realiza todo 2 . El Espíritu Santo regala a la creación en su diferencia y pluralidad, armonía y orden, y la conserva. 3 Tal es el orden, tal es el ritmo, tal es el

movimiento (ductu) por los que el hombre creado y modelado es constituido según la imagen y semejanza del Dios increado: el Padre ciertamente lo tiene a bien y manda, el Hijo ejecuta (ministrante) y modela, el Espíritu nutre y da incremento, y el hombre progresa y llega poco a poco a lo perfecto, es decir se

allega al Increado. 1 El hombre como imagen, unidad de cuerpo y alma (en vista a la encarnación del Hijo), es hecho semejante mediante la comunicación del Espíritu

1 IV, 14, 1. Así, pues, en el comienzo, Dios plasmó a Adán, no porque necesitara del hombre, sino para tener alguien en quien colocar sus beneficios. Pues no sólo antes de Adán, sino aún antes de toda creación, el Verbo glorificaba a su Padre permaneciendo en El, y El mismo era glorificado por el Padre, como El dice: 'Padre glorifícame con la gloria que tuve junto a ti antes que el mundo fuera'. (IV,14,1). Véase Dem 10. Anota POLANCO: «Que el Verbo, esto es el Hijo, ha estado siempre junto al Padre, lo hemos demostrado ya muchas veces. Pero que también la Sabiduría, que es el Espíritu, estaba junto a él antes de toda creación, lo dice Salomón…(IV 20,3) Cf. II,25,3; II,30,9. El Verbo existe en el seno del Padre (III,11,6)» (Gloria enim Dei vivens homo, vita autem hominis visio Dei. Reflexiones sobre el homo vivens en el pensamiento de San Ireneo, 171 n. 3, en S. Fernández et alii [ed.], Multifariam. Homenaje a los profesores Anneliese Meis, Antonio Bentué y Sergio Silva, 159-191). Observa ORBE, «Nunca afirma s. Ireneo que la glorificación misma del Verbo “ante omnem conditionem” “priusquam mundus esset” fuera necesaria a Dios, y por tanto que haya de extenderse a la etenidad anterior. Subraya la esplendidez divina en la creación; contrastando su glorificación por el Verbo “ante omnem conditionem” con la que destina para nosotros asociándonos a la del Verbo» (Hacia la primera teología, o.c., 125; cf. Íb. 125-127). Cf. V,1,1,11; II,25,3,51-53; II,30,9,250s; IV, 14,1,4-8; 20,3,53-56 (El Espíritu junto al Padre antes de toda creación); Dem 10 (Véase nota de ROMERO POSE); 30; 52, etc . «Ireneo renuncia a saber qué hacía Dios antes de la creación del mundo, a avanzar teorías sobre el modo de la generación del Verbo y la aparición de la ’creación primera’. Centrará su reflexión sobre el hombre y su historia de salvación» (E. Romero Pose, Ireneo de Lión, Demostración de la predicación apostólica. Introducción, Traducción y Notas (extractadas de la obra de Antonio orbe) (Fuentes Patrísticas 2; Ciudad Nueva, Madrid 1972) 33).

2 El Verbo es coextensivo con la creación; la sostiene y rige (Dem 34; cf. III,11,9; 16,6; IV,19,2; V,18,3,66-71, etc.). Desde el comienzo el Verbo se ha acostumbrado a ascender y descender por la salud de los que lo estaban mal (IV,12,4,80-83; cf. III,18,1,1-3¸IV,6,7,131-138, etc.).

3 "Todo induce a creer que para Ireneo: a) el Hijo, como tal es Imagen asequible del Padre y Paradigma de las (futuras) creaturas, singularmente del hombre, y Logos subsistente llamado a fabricar como Demiurgo las cosas, de que es Paradigma, imprimiendo en ellas sus propias formas; b) el Espíritu Santo, como tal, no tiene Forma alguna ; posee en cambio como esencia divina el dinamismo indispensable para animar y vivificar la obra del Hijo; es Sabiduría, en cuanto Espíritu Sapiente que da cohesión y unidad y vida a las cosas (cf. Sb 1,7); principio de 'asimilación' o de 'configuracion' se dice Figuratio (Patris), o Figura (in mundo ornamentorum), porque completa dinámicamente la obra demiúrgica del Hijo, otorgando a las substancias creadas el ornato (aun divino) que las perfecciona en el orden operativo" (A. Orbe, Introducción a la teología de los siglos II y III [Verdad e Imagen,105], Salamanca 1988, p.125). En Dem 5, usa trinitariamente Ef 4,6: Unus Deus Pater qui super omnia et per omnia et in omnibus nobis (SC 406,90).

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

Santo. En la medida en que el Espíritu Santo lo penetra, se puede hablar del hombre perfecto espiritual. 2

El hombre fue creado a imagen de Dios para una vida que

3) La encarnación.

consiste en la 'comunión con Dios' y va siendo formado por El. 3 Pues la gloria de

Dios es el hombre viviente, mas la vida del hombre es la visión de Dios 4 , por la cual

participa en su inmortalidad. 5 El hombre ha perdido culpablemente este regalo primero, echando a perder la semejanza. Es esclavo de Satanás y presa de la muerte. Pero Dios lo va conduciendo hacia el final. Por último, el Verbo mismo, el

para

al final salvar en sí mismo lo que al principio pereció en Adán. 6 Se hizo realmente un

hombre de nuestra carne para salvar a Adán 7 y a su linaje. Pero nació de una virgen para mostrar que esta salvación se debe a una iniciativa exclusiva de Dios. 8 Jesucristo es, pues, Dios y hombre. 9 Repite a menudo que es uno y el mismo 10 . Su

Hijo eterno de Dios se hizo carne y sangre según la plasmación del principio

Verbo unigénito, que por todos los tiempos está con el linaje humano, se ha unido

, . 12 Y, a la inversa, Este hijo de hombre es el Cristo, el Hijo del Dios viviente. 13 Y cuando apareció sobre la tierra y vivió con los hombres, mezclando y amasando él

Jesucristo, nuestro Señor

y mezclado (consparsus) 11 con su criatura (plasmati)

1 IV,38,3,70-77. Cf. II,30,9; IV,20,6,145-149; Epid 5.

2 V, 6, 1.

3 IV,14,1; IV,39,2. Facere enim proprium est benignitatis Dei, fieri autem prorium est hominis naturae (IV,39,2,52-54).

4 IV, 20,7,180s. Véase III,20,2,51-53.

5 IV, 38, 3.

6 V, 14, 1. «Ut fieret filius hominis ad hoc ut et homo fieret filius Dei» (III,10,2,46s). Cf. V, Praef. 36-39; III,19,1,18-28; IV,20,5,111-117, etc.

7 III, 23, 1ss.

8 III, 21, 6-8.

9 III,21,4; cf. III,18,7. Así como era hombre para ser tentado, así era Verbo para ser glorificado. Estaba, por un lado, en reposo el Verbo para que pudiera ser tentado, deshonrado, crucificado y morir; y, por otro lado, estaba absorbido el hombre en aquél que vence, y sotiene y resucita, y es elevado al cielo (III,19,3).

10 Unus quidem et idem existens, dives autem et multus. Diviti enim et multae voluntati Patris deservit (III,16,7,245- 247). Cf. IV,20,11,279-283. Puede verse A. Houssiau, La christologie de Saint Irénée (UCL, Th., III,1), Publications Univ. de Louvain 1955, Louvain, 233-235. 11 Cf. III,16,6; IV,20,4.

12 III, 16, 6.

13 III, 18, 4.

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

el Espíritu de Dios el Padre con la carne plasmada de Dios, para que el hombre fuera a imagen y semejanza de Dios. 1

Ireneo habla de diversas maneras sobre la obra salvadora del Señor 2 , pero son sobre todo las categorías de la recapitulación 3 y del intercambio 4 las que iluminan el carácter de su pensamiento y de su significación histórico dogmática. Apenas alude al tema de la muerte de Jesús como víctima expiatoria. 5 Mayor énfasis pone en la victoria sobre Satán. 6 Cristo es nuestro liberador. 7 A propósito de la resurrección

dirá: en la carne de Nuestro Señor irrumpe la luz del Padre y desde su carne rutilante viene a nosotros, y así el hombre accede a la incorrupción rodeado de la luz paterna. 8 El Verbo, que está en el principio junto a Dios, mediante el cual fueron creadas todas las cosas y que en todos los tiempos asistió al género humano, 9 este verbo,

al fin de los tiempos

Cuando se encarnó y se hizo hombre recapituló en sí mismo la larga historia

, se unió con lo plasmado por El y se hizo hombre pasible

1 Epid 97.

2 Pues si el hombre no hubiera vencido al enemigo del hombre, el enemigo no habría sido vencido justamente. Por otra parte, si Dios no nos hubiera dado la salvación, no la tendríamos con firmeza. Y si el hombre no estuviera unido a Dios, no podría ser partícipe de la incorruptibilidad. Porque era conveniente que el mediador de Dios y los hombres, por su pertenencia a ambos, recondujera a ambos a la amistad y concordia e hiciera que Dios asumiera el hombre y el hombre se entregara a Dios [presentará el hombre a Dios e hiciera conocer Dios a los hombres] (III, 18, 7). Cf.

V,21,1,15-27.

3 Por tanto, como hemos mostrado, solo hay un solo Dios, el Padre, y un solo Cristo nuestro Señor, que viene a través de toda la economía recapitulando todo en sí mismo. En este todo se incluye también el hombre, plasmación de Dios. Por tanto en sí mismo recapituló también al hombre, de invisible llegando a ser visible, de incomprensible llegando a ser comprensible, de impasible llegando a ser pasible, de Verbo hombre, recapitulando todo en sí (III,16,6,210-218). Cf. III,18,7,206-209; 21,9,215ss. Puede verse B. SESBOÜÉ, Tout récapituler dans le Christ. Christologie et sotériologie d’Irénée de Lyon (Jésus et Jésus-Christ 80; Declée, Clamecy 2000), cap. 6.

4 Cf. p.e. III,19,1,18-28.

5 IV,5,4; IV,8,2; V,1,1; Epid 68s. Para Ireneo, la muerte de Jesús es más bien la consecuencia de la desobediencia de Adán, soportada y vencida por la obediencia del hombre nuevo. Y porque todos nosotros, en la primera creatura, Adán, habíamos sido encadenados a la muerte por el hecho de la desobediencia, era necesario que las cadenas de la muerte fueran rotas por la obediencia de Aquél que se hizo hombre por nosotros (Epid 31).

6 II,20,3,50-59; III,18,6s; III,23,2; V,1,1; V,21,1-3. Y es por esto que nuestro Señor tomó una corporeidad idéntica a aquella de la primera creatura, para combatir por los padres y vencer en Adán al que en Adán nos había herido (Epid

31).

7 IV,13,3; IV,33,1.

8 IV, 20, 2. «La deificación de la Carne del Hijo es el origen –mediante la efusión de su Espíritu– de la glorificación del hombre; es la mediadora entre Dios y los hombres, entre el Spiritus Deus y el homo caro. El Hijo recibe del Padre, en su carne, el Espíritu, para comunicarlo a los hombres, sus hermanos, y así éstos poder alcanzar la deificación» (Romero, Ireneo de Lión, o.c., 34). Véase A. ORBE, Visión del Padre e incorruptela según san Ireneo, Greg 64(1983)199-241, pp.222-228; POLANCO, Gloria, o.c.,179).

9 Cf. Epid 45s.

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

(expositionem) de los hombres y en este compendio nos ha otorgado la salvación, de manera que recobramos en Cristo Jesús lo que perdimos en Adán, esto es, el ser a imagen y semejanza de Dios 1 . Desde la creación y sobre todo en la

revelación a los patriarcas y profetas, la palabra de Dios comunicaba el conocimiento del Padre. Pero ahora la palabra se ha hecho pequeña y como un niño,

a la medida del hombre. 2 Recapitular es volver a colocar bajo una cabeza,

compendiar la historia de salvación, restaurar y completar la creación de los orígenes. El nuevo Adán recorre en sentido inverso el proceso de la caída de Adán (cf. la recirculatio de María en III,22,4). La obediencia de la virgen María (causa salutis) corresponde a la desobediencia de la virgen Eva (causa mortis). 3 Así la cruz es la antítesis del árbol del que comió Adán. 4 Como por la desobediencia de un

solo hombre ha entrado el pecado y por el pecado dominó la muerte, así también por la obediencia de un solo hombre ha entrado la justicia que produce frutos de vida para los hombres que otrora estaban muertos. 5 Con la obediencia de su

muerte se convirtió en primogénito de los muertos. 6 Pero tenía que pasar por toda

la vida de los hombres y cargar sobre sí con todas sus debilidades, a fin de ser

obediente en todo y santificar así toda nuestra vida y a todos los hombres. 7 En El

queda restaurada definitivamente la creación originaria. 8 El Señor tomó la misma

economía de corporeidad que él, naciendo de la Virgen por la voluntad y sabiduría de Dios, para mostrar, El también, la identidad de su corporeidad en relación a la de Adán y hacerse aquél que fue descrito al comienzo, el hombre según la imagen y la semejanza de Dios. 9

1 III, 18, 1.

2 IV, 38, 1s.

3 Para que Eva [fuera recapitulada] en María, para que una Virgen haciéndose la abogada de otra

virgen, destruyera y aboliera la desobediencia de esta virgen, mediante la obediencia de una Virgen (Epid 33). Cf. Justino, Dial 100,5.

4 V,17,3s; V,19,1; Epid 34.

III,22,4; V,19,1.

5 III,21,10. Cf. III,22,4; V,16,3.

6 V,31,2. Cf. III,18,2.

7 II,22,4-6. Cf. III,18,7.

8 V, 36, 3.

9 Epid 32.

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

También aparece el tema del intercambio. El Verbo de Dios, Jesucristo nuestro

Señor, se hizo, llevado de su inmenso amor, lo que nosotros somos, a fin de hacernos lo que El es. 1 El Verbo de Dios se ha hecho hombre, y el Hijo de Dios, hijo de hombre, para que el hombre, mezclándose (commixtus) con el Verbo de Dios y recibiendo la adopción. se haga Hijo de Dios (…) Pues ¿cómo podríamos nosotros estar unidos a la incorrupción e inmortalidad si primero la incorrupción e inmortalidad no se hubiera hecho lo que nosotros somos para lo que era corruptible fuera absorbido por la incorruptibilidad y lo que era mortal por la inmortalidad a fin de que recibiéramos la adopción de los hijos 2 . Cristo nos trae la filiación adoptiva. 3 Cristo derrama el Espíritu del Padre para unión y comunión entre Dios y los

hombres. 4 El hombre no sólo es divinizado sino también reconciliado. El Verbo hecho hombre, revelación visible del Padre invisible 5 , es el punto central que compendia toda la historia de la salvación. 6 En Cristo alcanza el actuar de Dios en el hombre y en el mundo, su plenitud. En El, Dios está esencialmente con nosotros. El Espiritu que habló por los profetas y enseña en los apóstoles, revela esto. La Iglesia es el templo del Espíritu. Porque donde está la Iglesia, ahí está

también el Espíritu de Dios; y donde está el Espíritu de Dios, allí está la Iglesia y

toda gracia. 7 El recibir el Espíritu es ser conducido al Hijo y de ahí al Padre. 8

Espíritu es el que resucita a la carne. La carne se va acostumbrando al Espíritu. 9

El

1 V, praef.,37-39.

2 III,19,1,18-28. Cf. III,10,2s.

3 Cf. II,11,1; III,16,3; III,18,2; III,19,1; III,20,2; IV,25,3; IV,36,2.

4 V, 1, 1.

5 Cf. IV, 6, 6,96-100.

sino que existe en el seno del Padre (III,11,5,129-131).

El incomprensible por el comprensible, el invisible por el visible, porque no está fuera de él

6 Según Smulders, la teología latina se concentrará en el destino humano de Cristo, sobre todo en su muerte de cruz, y acentuará el análisis estático: Dios-hombre. En cambio, el pensamiento griego dirigirá su mirada sobre todo a la persona de la Palabra y a su función reveladora.

7 III,24,1. Nuestra fe, recibida de la Iglesia, la guardamos con cuidado; y ella siempre como un precioso depósito en buen vaso, por el Espíritu de Dios, rejuvenece y hace rejuvenecer el vaso que la contiene (III,24,1,12-16). Los apóstoles, compartiendo y distribuyendo a los creyentes este Espíritu Santo, que habían recibido del Señor, instituyeron y fundaron esta Iglesia. (Epid 41).

8 Epid 7; cf. V,36,2,37-42.

9 IV,14,2. De ahí que el Espíritu descendió hacia el Hijo de Dios hecho Hijo del hombre y con El se acostumbraba a habitar en el género humano y a reposar en los hombres y a habitar en lo modelado por Dios obrando la voluntad del Padre en ellos y renovándolos desde lo viejo hacia la verdad de Cristo (III,17,1; cf. III,20,2; V,8,1). Para esto es

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

Hay un desarrollo progresivo del hombre hasta llegar a ser espiritual, a ver a Dios paternalmente y obtener la incorruptibilidad. Porque Dios puede todo: ciertamente

fue entonces visto mediante el Espíritu proféticamente, visto también mediante el Hijo en forma adoptiva y será todavía visto en el reino de los cielos según la paternidad. El Espíritu preparó al hombre para el Hijo; el Hijo lo condujo al Padre y el Padre le da la incorrupción para la vida eterna, que proviene para cada uno de la

visión de Dios. 1 A esta vuelta corresponde una venida trinitaria. 2 El Espíritu es el gran don 3 . Al unirse el Espíritu con la creatura, ésta se puede comportar según la semejanza de Dios. 4 El anuncio apostólico, el testimonio subsequente, son conducidos por el Espíritu. El oficio eclesial es un campo privilegiado de actuación del Espíritu 5 .

también el reino de Cristo (y de los justos) antes del juicio final. Este milenio, del que nos habla Ireneo en los últimos capítulos de su obra, es sólo un preludio terrestre de la vida incorruptible, última etapa preparatoria.

1 IV,20,5,111-117. Contra Marción que distingue el espíritu profético del demiurgo y el de filiación, característico del Salvador, dice ORBE (Introducción, 417s): "El obispo de Lión niega tal diversidad de espíritus. Según él, un único pneuma, que durante el A.T. se llama 'profético', sin cambio substancial, se torna -por influjo del Verbo encarnado- 'adoptivo' (Espíritu de filiación); y se volverá en la eternidad -por directo influjo del Padre- 'paternal'."

2 Cf. Epid 5.

3 Es el agua frucificante, según III,17,2,32-50.

4 Cf. Epid 97. «Venant du Père et du Fils ou, comme le diront le plus souvent les Pères Grecs, du Père par le Fils, l’Esprit est comme le cachet divin qui grave sur ceux qu’il sanctifie l’empreinte du Père et du Fils» (J. LEBRETON,

Histoire du dogme de la Trinité des origines au concile de Nicée. II: De Saint Clément à Saint

Irénée (Bibliothèque de Théologie Historique) (Beauchesne 1928, Paris, p.563). Cf. III,17,3,60s.

5 Respecto al Espíritu y la salvación de la carne, se puede consultar, S. Zañartu, El espíritu y la salvación de la carne, según Ireneo Ad. Haer. V, 1-14, que es una especie de tratadito sobre el asunto contra los herejes. Porque el fruto de la obra del Espíritu es la salvación de la carne, El Padre, Dios bueno, es el Creador del universo. Crea, a su imagen y semejanza de Dios, por medio de sus dos manos: el Hijo y el Espíritu. Mediante ambas manos se realiza la Encarnación y se da el paso a la incorrupción. El Espíritu da la vida eterna. Como las dos manos, la imagen y semejanza, la restauración, son temas que van desde el comienzo al fin. La imagen se conserva en la carne, pero la semejanza es por el Espíritu. Hemos sido salvados por la carne y sangre del Señor. Pero por ahora sólo tenemos las arras del Espíritu. No se dijo de la carne y sangre que no podían heredar el reino de Dios, sino de los hombres que vivían según la carne. El hombre espiritual, viviente y perfecto comprende al Padre perfecto. Para que el Señor nos recapitulara era necesario que su carne y sangre fueran verdaderas. ¿Cómo va a ser nuestra carne incapaz de la incorruptibilidad, cuando es alimentada con el cuerpo y sangre de Cristo? Dios es el que resucita; su poder se consuma en la debilidad de la carne. La debilidad de la carne será absorbida por la fortaleza del Espíritu. La carne y sangre, por sí solas, no pueden heredar el reino de Dios. Más precisamente la carne no heredará sino será poseída en herencia. Se necesita el injerto del Espíritu, su inhabitación. El Espíritu nos prepara para la incorruptibilidad acostumbrándonos a captar y llevar a Dios. Las arras nos hacen espirituales; lo mortal es absorbido por la inmortalidad. En los mismos miembros en que perecíamos, somos vivificados por el Espíritu. La vida expulsa a la muerte. El Espíritu vuelve madura a la carne y capaz de incorruptibilidad. Dios regala gratuitamente la incorruptibilidad. La debilidad de la carne no es más fuerte que la voluntad de Dios. La vida se produce por la sanación, y la incorrupción por la vida. Los resucitados por Jesús lo fueron en sus propios cuerpos. Cristo resucitó en la substancia de su carne y mostró a los discípulos las señales de los clavos; así Dios nos resucitará con su poder. La carne sembrada en la corrupción resucita en la incorrupción. Se siembra cuerpo animal y resucita espiritual. Según Orbe, Cristo, con su carne resucitada, rútila por el Espíritu, es mediador entre el Spìritus Deus y el homo caro.

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

4.-Conclusión. Se puede decir que Ireneo es el primer teólogo trinitario en cuanto ve a la Trinidad en todos los terrenos. Concluye Courth: a la especulación gnóstica opone la fe en un Dios que se autoda libremente en la creación y en la historia mediante su palabra y su sabiduría. En vez de jerarquías intradivinas, enseña el eterno anclaje de la Palabra y del Espíritu en la esencia de Dios. En vez de la irreconciliable contradicción entre Dios y el mundo, habla de una creación hecha por Dios y buena. En vez de separar esencialmente el cuerpo y el alma, enseña la íntima unión de ambos, que hace la imagen de Dios en el hombre 1 . AT y NT no son para él manifestaciones de dos divinidades, sino dos épocas mutuamente condicionadas de una historia de salvación realizada por Dios (el A.T. es figura y anuncio del N.T.), que culmina en la encarnación del salvador, uno y el mismo, cuya obra no se transmite en tradiciones secretas sino en el testimonio de la Escritura y en el anuncio público de la Iglesia universal llena del Espíritu. La visión unitaria sería lo característico de Ireneo. Une la teología de la encarnación joánica con el pensamiento histórico salvífico de Pablo. Se ha dicho de él que es el primer teólogo bíblico. Es reticente con la especulación, sobre todo respecto a la Trinidad inmanente. 2 Ireneo, quien señala un hito 3 , va a ser especialmente continuado por Tertuliano, quien sigue el ejemplo de los apologistas, desarrolla más el lenguaje de la teología trinitaria, clarificando lo propio personal como la relación original entre el Padre, el Hijo y el Espíritu.

Resucitados veremos a Dios cara a cara. Y la visión de Dios es la vida del hombre. El hombre será plenamente a imagen y semejanza de Dios. Lo corruptible reviste la incorruptibilidad. Vemos a Dios paternalmente, etc 1 Por el contrario, Dios será glorificado en la obra modelada por El, cuando la habrá vuelto conforme y semejante a su Hijo. Porque, por las manos del Padre, es decir por el Hijo y el Espíritu, es el hombre y no una parte del hombre lo que llega a ser a imagen de Dios (V,6,1), 2 A veces se le ha achacado subordinacionismo. 3 La sensibilidad actual busca una Trinidad histórico salvífica que abarque todo, y que una lo inmanente con lo económico.

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6.- TERTULIANO (±160-post 220)

1) La fe transmitida. Hay líneas de continuidad y paralelos con la enseñanza de Ireneo. Es un prototipo de enseñanza trinitaria económica. El Adversus Praxean, de la época montanista, pasa por ser la más clara exposición prenicena. Se basa en la Escritura y en la regla de la fe. También tiene una visión trinitaria de la creación, redención y de la Iglesia. 1 Pero trata de aclarar las procesiones intratrinitarias y de precisar las expresiones.

Según el plan divino, en el NT Dios quiso renovar el sacramento de la fe para ser creído de una manera nueva: uno por el Hijo y el Espíritu Santo para que Dios sea reconocido públicamente en sus propios nombres y personas, Dios que antes, predicado por el Hijo y el Espíritu, no era entendido. 2 En Mt 28,19, encuentra

expresada la Trinidad: el Hijo del Padre manda que sean bautizados en el Padre y el

Hijo y el Espíritu, y no en uno . Pues, no una vez sino tres somos inmersos en las

personas singulares según cada nombre . 3 Estos tres nombres son los testigos de la fe y los garantes de la promesa de salvación. 4 La regla de fe trinitaria, las Iglesias la recibieron de los apóstoles, éstos de Cristo y Cristo de Dios. 5 Esta es la regla de la

fe: existe un solo Dios (y ningún otro), autor del mundo, que produjo todo de la nada mediante su Verbo emitido antes de todo. Este Verbo, llamado su Hijo, bajo el nombre de Dios, en diversas formas fue visto por los patriarcas, siempre oído por los profetas, finalmente introducido por el Espíritu y por el poder de Dios Padre en la virgen María, hecho carne en su seno y nacido de ella como Jesucristo. Después predicó la nueva ley y la nueva promesa del reino de los cielos, hizo milagros, fue crucificado, resucitó al tercer día, llevado a los cielos se sentó a la derecha del Padre. Envió como fuerza vicaria al Espíritu Santo, que conduzca a los creyentes; vendrá con gloria para poner a los santos en posesión de la vida eterna y de las promesas celestes, y para condenar a los profanos al fuego perpetuo, habiendo ambos grupos resucitados con la restitución de la carne. 6

Tertuliano se siente obligado a la apología contra la gnosis valentiniana y los monarquianos 7 , pero quedando a salvo la regla de la fe. No quiere disertar deductiva o especulativamente, sino sólo constatar, desarrollar y fundamentar. Sus imágenes son metáforas. Dios, aunque se hace presente, es incomprensible. 8 Desconfía de la filosofía.

1 Porque donde están los tres, es decir el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo, ahí está la Iglesia que es el cuerpo de los tres (De Bapt 6,2).

2 Adv Prax 31,2.

3 Adv Prax , 26,9. La oración también está vinculada a la Trinidad (De Orat 25,5).

4 De Bapt 6,2.

5 De Praescr 37,1.

6 De Praescr 13,2-5. Cf. Adv Prax 2,1.

7 También tiene que defender contra el politeísmo y contra la teología de la revelación de Marción.

8 Cf. Ap 17,2-3. En Adv Prax 5,7 insinúa un método de conocimiento analógico.

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

2) La unicidad de Dios. La proclama contra los paganos, la recuerda contra los herejes dualistas. El Dios uno y único, creador del mundo, es el Dios de Israel y de Jesucristo. La unicidad de Dios es la fuente de la que fluye la unidad de todo el orden salvífico. Tertuliano lo fundamenta en la creación. 1 Otra fundamentación es la consideración de las propiedades divinas que no permiten su partición en dos o más portadores sin dejar de ser divinas. 2 Esta unicidad no es contradicha por la autorrevelación de Dios en su Hijo y en el Espíritu Santo. Para esto recurre a diversas imágenes, como el rayo de sol ya conocida por los apologetas. Porque

estas especies son emanaciones (προβολαι) de aquellas substancias de las que proceden. No dudaría en llamar Hijo al árbol de la raíz y al río de la fuente y al rayo del sol, porque en todo origen hay paternidad y todo lo que fluye del origen es progenie -mucho más la Palabra (sermo) de Dios, que también con propiedad recibe el nombre de Hijo. Ni el árbol se separa de la raíz, ni el río de la fuente, ni el rayo del sol: así tampoco la Palabra se separa de Dios. 3 El Hijo y el Espíritu proceden del

Padre, pero le permanecen esencialmente unidos. Así lo que procede de Dios es

Dios e Hijo de Dios, y ambos son uno

número es por la posición

(modulo) segundo, el

(gradu) no por la esencia (statu), salido de la fuente

Según la medida

original sin dejarla. 4 Tertuliano apuntaba a lo intratrinitario, como se ve por el concepto de origen estoico de λογος ενδιαθετος y προφορικος , ya usado por los apologetas. Como procede la palabra interna en el movimiento del pensar humano, así procede el Logos divino de la libre voluntad creadora y salvadora de Dios. El Logos pretemporal e intradivino ya tiene una real consistencia; es una persona condita, como dirá más tarde Tertuliano. 5 Mediante su mediación en la creación y encarnación sale hacia afuera como palabra exteriorizada sin separarse de Dios. Nada es extranjero al principio del que toma sus propiedades. Así la Trinidad,

fluyendo del Padre a través de grados ligados y conectados, en nada contradice a la monarquía y protege la naturaleza (statum) de la economía . 6 Pero defiende la

unidad sobre todo señalando la misma substancia que une al Padre, al Hijo y al

Espíritu. Articula la unidad con los conceptos de substantia, status, monarchia,

Bajo substancia entiende la esencia concreta de todo existente; el

substrato fundamental del ser particular y el portador de sus correspondientes

Así el Hijo

permanece unido al Padre que es como el contenido de la substancia divina; el Hijo al mismo tiempo la dilata. Frente a la plenitud de ser del Padre, el Hijo es una

propiedades. Sostengo una substancia en tres co-adherentes. 8

potestas. 7

1 Las cosas son hechas para que Dios sea conocido (Adv Marc 1,10,1). Esto vale especialmente para el alma humana (cf. Ib.,3)

2 Adv Herm 4,3.

3 Adv Prax 8,5.

4 Ap 21,13.

5 Adv Prax 6,1.

6 Adv Prax 8,7.

7 Prepara la teología trinitaria latina que parte de la unidad divina.

8 Adv Prax 12,7. Los cuales tres son lo uno, no el uno, como está dicho: Yo y el Padre somos uno, mostrando la unidad de la substancia y no la singularidad del número (Adv Prax 25,1).

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

derivación que determina la realidad de la divina fuente 1 . Con esto significa que el Hijo tiene origen y participación en la común substancia divina, con la finalidad de mediarla hacia afuera. Lo mismo vale para el Espíritu Santo: a través del Hijo participa en la plenitud del ser del Padre 2 Ve la substancia divina como una realidad dinámica. Los tres no sólo están unidos por la substancia divina sino que tienen el mismo status: increados, eternos, inmutables. Como si uno solo no fuera todo

cuando todo [deriva] de uno solo, es decir por la unidad de la substancia, custodiándose, sin embargo, el sacramento de la economía, que dispone la unidad en trinidad ordenando tres, Padre e Hijo y Espíritu. Y prosigue Tertuliano como en un resumen: los tres, no lo son por el status (nivel de ser), sino por el grado, no por la substancia sino por la forma, no por el poder sino por la especie, siendo, sin embargo, ellos de una sola substancia, de un solo status, de un solo poder, porque uno solo es Dios, desde quien y estos grados y estas formas y estas especies son asignadas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo 3 La unidad se

expresa en un solo poder, voluntad, sobre todo en la monarquía divina. Esta designa el actuar salvador del Padre, en el que participa el Hijo y el Espíritu.

3) Trinidad personal. Con el mismo vigor se preocupa de afirmar la Trinidad especialmente contra Praxeas. 4 Es el Hijo el que padeció y no el Padre 5 , etc. No se pueden intercambiar los nombres y la realidad divina designada con ellos; poseen su

específica consistencia. Porque nosotros que examinamos los tiempos y las ocasiones de las Escrituras por la gracia de Dios, como discípulos no de los hombres sino especialísimamente del Paráclito, definimos a dos, al Padre y al Hijo y

ya a tres con el Espíritu Santo, según el plan de la economía divina que introduce el número, y no como lo infiere vuestra perversidad, según la cual se cree que el Padre es nacido y padecido, lo que no es lícito creer porque no ha sido transmitido

así. 6

personas, en el nombre, y no substancias, para distinción y no para división. 7 Con

diversas fórmulas (modulus, gradus, forma, species) quiere expresar el específico ser propio de cada uno de los nombres trinitarios, conforme a la historia de salvación. El concepto más rico por sus consecuencias para expresar lo anterior va a ser el de persona 8 , que será el contrapunto correspondiente a substancia. Una substancia -

El Padre,

el Hijo

y

el Espíritu

son un

otro (alius) y no lo otro (aliud):

1 El Padre, pues, es toda la substancia; el Hijo, en cambio, una derivación de toda ella o porción (Adv Pr 9,2).

2 Adv Prax 3,5; 4,1. El Espíritu (procede) del Padre por el Hijo.

3 Adv Pr 2,4.

4 Praxeas piensa que hay que creer en un solo Dios de tal manera que es uno y el mismo el que es llamado ya Padre, ya Hijo, ya Espíritu Santo, no admitiendo la distinción trinitaria (Adv Pr 2,3).

5 Por esto fueron llamados patripasianos.

6 Adv Pr 13,5.

7 Adv Prax 12,6. Trinidad de una divinidad, Padre e Hijo y Espíritu Santo (De Pud 21,16). 8 Según M. Fuhrmann (Person. Von der Antike bis zum Mittelalter, col. 269ss, en Historisches Wörterbuch der Philosophie VII, col. 269-283), la etimología de persona no es del todo clara. Su significado básico en latín es el de máscara de teatro. De aquí pasa a significar el rol del actor y el rol que el hombre actúa en la sociedad. También puede

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tres personas será la fórmula a la que Tertuliano induce. En la base del uso de

persona por Tertuliano, estaría: 1) el monopersonalismo de algunos herejes dado vuelta 1 ; 2) la herencia bíblica en que panim es traducido por προσωπον ; 3)los roles dialogales en el género dramático ("en representación de", p.e. Sal 110,1) 2 . Mas aun, la figura concreta de Jesucristo hace conocer a la persona del Hijo y Palabra como individuo real. 4) A lo anterior habría que añadir que ya se usaba ‘persona’ para indicar un individuo humano, un personaje, a quien se veía actuar y hablar. Si

el Hijo es la segunda persona, el espíritu es la tercera. 3 Es el santificador. 4 Pero hay

un argumento central: lo vivido en la liturgia. Los tres nombres en el bautismo son testigos y garantes. 5 Es muy central el concepto de persona en Tertuliano, porque trata de la relacionalidad y no intercambiabilidad de los nombres en que se realiza y comunica el ser y la vida del único Dios. Otros términos de Tertuliano no fueron recibidos. Según Grillmeier 6 , persona en Tertuliano tiene el sentido de figura concreta individual, de la última individualización respecto a la generalidad, que sólo en estas concretizaciones existe.

4) Algunos rasgos de su cristología. (Según Smulders) Contra el dualismo y el docetismo gnóstico acentúa la carne de Jesús. 7 También declara que Cristo es

uno solo. El Cristo divino no es distinto del hombre Jesús. 8 El Hijo de Dios nace, sufre, muere. 9 En el mismo Jesucristo distingue dos substancias: la divina o espíritu

y la corpórea 10 Ambas substancias obraban, cada una distintamente en su estado (status). 11 Vemos un doble estado no confundido sino unido (conjunctum) 1 en una

significar la imagen que alguien proyecta de sí mismo a través de su vida. Es usado en la gramática, retórica, y en el derecho, en que puede ser un simple individuo, pero conectado siempre con el rol social. Pero el principal impulso lo recibe Tertuliano de la gramática, que ya había entrado en la exégesis. Desde el tradicional lenguaje romano, las personas (roles sociales) no rompen la monarquía (Adv Prax 3,2s, CCL 2,1161s). Respecto al origen de la palabra persona, Drobner (op. cit., 7) destaca el consenso de que persona, a través de los etruscos, proviene en última instancia del προσωπον griego y como éste, en su significado fundamental, designa la máscara del rostro que el actor

lleva en la escena. Y entre los sentidos de persona, anota Drobner (Ib., 105s), la equivalencia al de 'hombre'. Cf. M.

Nédoncelle

M., “Prosopon et Persona dans l’Antiquité Classique. Essai de bilan linguistique”, RevSR 22 (1948) 277-

299.

1 Persona significaría, en este contexto antiherético, la realidad individual propia en la conformación concretizante de la

única substancia divina. Cualesquiera que sea la substancia de la Palabra (sermo), yo la declaro persona y revindico para ella el nombre de Hijo y, mientras reconozco al Hijo, lo defiendo como segundo respecto al Padre (Adv Prax 7,9). Sobre el uso del vocablo persona en Tertuliano, cf. H. R. Drobner, Person-Exegese und Christologie bei Augustinus. Zur Herkunft der Formel una persona (Philosophia Patrum, 8), Leiden 1986, pp. 175-186.

2 En textos bíblicos habla el Espíritu Santo al Padre y anuncia al Hijo

3 Adv Prax 12,3.

4 Cf. Adv Prax 3,2.

5 De Bapt 6,2.

6 Cf. Courth, op. cit., 87

7 Para salvar el alma, en sí mismo recibió Cristo un alma, porque no podía ser salvada sino por él

10,1, CCL 2,893?).

(De carne Chr

8 De carne Chr 24,3; Adv Pr 27,2.

9 De pat 3,2; Adv Pr 29,1. 10 Examinemos la substancia corporal del Señor; de la espiritual estamos ciertos (De carn Chr 1,2; cf. 18,6).

11 Adv Prax 27,13,75-77, CCL 2,1200. Cf. 29,2,6-12, CCL 2,1202.

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

persona 2 , Jesús Dios y hombre 3

substancias, de tal forma que el espíritu hace en él lo suyo, esto es milagros (virtutes) y obras y signos, y la carne paga su deuda de sufrimiento teniendo hambre con el demonio, sed con la samaritana, llorando a Lázaro, teniendo angustias mortales, y finalmente muriendo. 4 Como Hijo de Dios participa de la

substancia de su Padre, el espíritu; y como hijo de María participa de la substancia humana. Para demostrar que es humano apela a las debilidades de Jesús. El nacimiento virginal significa que por una parte es verdaderamente hombre de nuestra carne, pero por otra no es total y absolutamente hijo del hombre, pues es también de substancia divina. 5 Tertuliano es más profundo que sus antecesores en la penetración del problema:

uno y el mismo, verdadero hombre y verdadero Dios. Forjó expresiones y elaboró conceptos que posteriormente serán de gran utilidad. Pero es decepcionante su visión de la obra salvífica, aunque relaciona las dos substancias con la mediación de

; y así salvada la propiedad de cada una de las

1 Según Drobner (op. cit. 187s), usa las expresiones coniungere y cohaerere, que corresponden al griego συναπτειν , tanto para la cristología como para la Trinidad. También usa κρασις y mixtio para expresar la unión en

Cristo, pero evita συγχυσις . Según I. P. Sheldon-Williams (The Greek Christian Platonist Tradition from the Cappadocians to Maximus and Eriugena, p. 489, en A. H. Armstrong, The Cambridge History of Later Greek and Early Medieval Philosophy, Cambridge 1970, pp. 421-533), los neoplatónicos (especialmente Proclo y Leoncio de Bizancio) desarrollarán la ενωσις ασυγχυτως para explicar la unión del cuerpo con el alma, que no es yuxtaposición ni formación de una tercera substancia diferente. Según Grillmeier (Jesus II,2, 41s), el problema de la unión de las naturalezas en Cristo consistirá en aclarar la compenetración del Logos con la humanidad de Cristo, sin mezclarse (es una pericóresis); posteriormente se hablará de ασυγχυτος ενωσις . Los tipos de unión en la antigüedad eran: 1)La parathesis, que consiste en un amontonamiento de objetos individuales que pueden ser retirados. 2) La mixis, que es cuando se compenetran las cualidades corporales, como el fuego con el fierro. El estoico Crisipo lo aplicará a las relaciones entre el alma y el cuerpo. 3) La krasis, que es la mezcla con debilitamiento parcial de las cualidades primitivas, p.e. en un perfume. Sólo con medios especiales es posible separar. 4) La synchisis, que es la unión en el grado más intenso. Se forma un tercero con propiedades nuevas, p.e. un medicamento. La separación no es posible. Se puede ver, a este respecto, el interesante estudio, a propósito de Gregorio de Nisa, de J. R. BOUCHET, Le vocabulaire de l’union et du rapport des natures chez saint Grégoire de Nysse, RTh 76(t. 68)(1968)533-582. Tertuliano rechaza el tertium quid del electron. Según H.A. Wolfson (The Philosophy of the Church Fathers. Faith, Trinity, Incarnatio, 3a ed., Cambridge, Mass. 1970, p. 391), Tertuliano usa los términos 'conjunción' ( συναφεια ) y mezcla en sentido amplio, en el sentido de predominio, de forma que, después de la unión, el Logos es a la vez naturaleza y persona, mientras que la carne es sólo naturaleza. Según Wolfson (cf. Ib., 385), en la unión por predominio, el resultante es uno de los dos constituyentes, el que sea más grande o más poderoso; y en ella el menor tampoco es totalmente destruido sino que se relaciona al más grande como la materia con la forma.

2 Según Smulders, es dudoso que haya querido expresar con el término una persona la identidad del sujeto. Recién sólo con Agustín se impone la fórmula una persona de dos substancias o en dos naturalezas. Según R. CANTALAMESSA (La cristología de Tertulliano, Paradosis 18, Univ. Frib. Svizzera, Friburgo 1962, 168-176; Idem, «Tertullien et la formule christologique de Chalcédoine», StudPatrist 9, Akademie, Berlin 1966, 139-150), el uso de persona sigue siendo el Trinitario.

3 , O según otros, en una persona, Dios y el hombre Jesús.

4 Adv Prax 27,11,62-68, CCL 2,1999s.

5 De Carn Chr 17-19. La encarnación no significa que Dios no siga siendo Dios (cf. De Carn Chr 3,4s). Si la Palabra se ha hecho carne por la transformación o mutación de su substancia, Jesús sería una substancia resultante de dos ,

espíritu ni carne, pues lo uno se

una aleación como el electron, que es aleación de oro y plata; entonces no sería

cambia por lo otro, resultando así una tercera realidad. Jesús en ese caso no sería Dios, ya que por la encarnación

dejaría de ser Palabra. Y no sería tampoco realmente carne y hombre, puesto que fue la Palabra. Procediendo de ambos, no sería ninguno de ellos, sino una tercera realidad, completamente distinta de ambos (Adv Prax 27,8s).

ni

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

Jesús. 1 La filiación divina y el nacimiento de María son pruebas de la humanidad y divinidad de Jesús, pero no tienen una significación inmediata para nuestra salvación. La cruz (y la resurrección) son propiamente las obras salvíficas. Dios se hizo hombre para poder morir. 2 Carece de importancia el hecho de que el Hijo obediente y la Palabra creadora, viviendo nuestra propia vida, la santifique como camino hacia el Padre. Se hace hombre para enseñarnos: Dios se comportó como hombre, para que el hombre aprendiera a vivir como Dios. 3 Sobre Tertuliano se cierne el peligro de reducir las relaciones personales de la salvación a una estructura abstracta de naturalezas.

5) Significación discutida. La contribución de Tertuliano es su esfuerzo rico en consecuencias, por expresar el testimonio de la Escritura y de la Tradición. Se aproximó mucho a fórmulas valederas y permanentes. Expresándose contra los marcionitas y monarquianos muestra que todo el obrar salvífico de Dios acontece a través del Hijo y del Espíritu. Ve al Dios trinitario en una clara relación a la creación y redención. Articula la trinidad como una realidad tripersonal. Es el comienzo de la diferencia entre el aspecto substancial y el personal. Pero su teología trinitaria es demasiado austera; le falta entusiasmo. Predomina el aspecto apologético. Contra los patripasianos, ancla la trinidad económica en la inmanente. Algunos dicen que es subordinacionista. Según J. Tixeront 4 , muestra la unidad substancial y relaciona la subordinación del Hijo más a la persona que a la naturaleza. Otros rechazan la imputación de subordinacionista. 5 Hay fórmulas que suena a subordinacionismo y otros límites 6 , pero el instrumental todavía no estaba desarrollado. Puede consultarse en el Apéndice respectivo mi posterior investigación: «Notas sobre el pensamiento trinitario de Tertuliano en Adversus Praxean. Breve ensayo». No se puede decir que haya trasgredido los límites de la ortodoxia; su subordinacionismo es muy diferente al que será el de Arrio.

1 Cf. De Resurr 51,2s.

2 Cf. Adv Mar 3,8,5s; De Carn Chr 6,5s. Pero la cruz no sin la resurrección (cf. De Bapt 11,4).

3 Adv Mar 27,7.

4 Cf. Courth, op. cit., 89.

5 Según Marcus (cf. Courth, op. cit., 89), Tertuliano no usa Hijo en lo puramente intratrinitario, pero sí sabiduría. El Logos como intratrinitario hace de puente entre el Dios trinitario y la creación. El Hijo expresa al Logos en relación a la creación y al Dios que obra históricamente. Cf. Adv Haer III,3s.

6 Alguno le ha achacado la enseñanza que el ser de Dios es corporal o que el Hijo y el Espíritu sólo son apariciones transitorias que al final serán absorbidas por el Padre.

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

7.- ORIGENES: FE EN LA TRINIDAD Y GNOSIS CRISTIANA (±185-±254). 1

1) Punto de partida y forma de pensar. Orígenes tiene una especial relevancia por su altura teológica. Busca más claramente que Ireneo una teología sistemática. Esto vale sobre todo para su temprana obra De Principiis. 2 En teología trinitaria se encuentra en una situación parecida a sus contemporáneos. Combate diferentes formas de monarquianismo (p.e. Berilo de Bostra, Heráclides), y de la gnosis (Basílides, Valentín, Marción). Se apoya en una esclarecida base bíblica. La S.E. es la gran ayuda que nos ofrece Dios para ser capaces de buscarlo y hallarlo con claridad. Aun la especulación teológica permanece atada a la S.E. El gran testimonio de la Escritura es el mandato del bautismo. Así interpreta trinitariamente otros textos de la Escritura, p.e. textos de Jn (también textos del AT). Todo esto nos enseña la autoridad y dignidad que tiene el Espíritu Santo en cuanto ser substancial, tanta que el bautismo salvador no puede ser realizado sin la autoridad de la Trinidad, la más excelente de todas, esto es por la invocación del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 3 Igualmente tiene una visión trinitaria de la oración 4 y Eucaristía. Orígenes no quiere apartarse de la fe recibida y la expresa como en un símbolo (fuertemente antimarcionista): Primeramente, hay un solo Dios, que creó y estableció todo, que, cuando no había nada, hizo existir el universo. El es Dios desde el comienzo de la creación y fundación del mundo, el Dios de todos los justos, de Adán, Abel, Set, Enos, Enoc, Noé, Sem, Abraham, Isaac, Jacob, de los doce patriarcas, de Moisés y los profetas. Y este Dios en los últimos tiempos, como antes lo había prometido por sus profetas, envió al Señor Jesucristo, para llamar primeramente a Israel, después las naciones, dada la perfidia del pueblo de Israel. Este Dios, justo y bueno, Padre de nuestro Señor Jesucristo, dió el mismo la ley y los profetas y los evangelios: El es Dios de los apóstoles, del Antiguo y Nuevo Testamento. Enseguida Jesucristo, el que vino, que nació del Padre antes de toda la creación. Así como ayudó al Padre en la creación de todas las cosas, puesto que por El fue hecho todo, así en los últimos tiempos, anonadándose a sí mismo, se hizo hombre y se encarnó siendo Dios, y hecho hombre permaceció lo que era: Dios. Tomó un cuerpo semejante a nuestro cuerpo, con esta sola diferencia: El nació de una Virgen y del Espíritu Santo. Y porque este Jesucristo nació y padeció en verdad, y no en apariencia, murió verdaderamente muerte común; y verdaderamente resucitó de entre los muertos y, después de su resurrección, habiendo convivido con sus discípulos, fue llevado (al cielo). También transmitieron que el Espirítu Santo está asociado al Padre y al Hijo en honor y dignidad. En esto ya no se ve claro si es nacido o innato, si hay también que considerarlo como Hijo de Dios o no. Pero esto, según las fuerzas, debe ser inquirido e investigado con sagacidad a partir de la Sagrada Escritura. Ciertamente este Espíritu Santo ha inspirado a todos los santos profetas o apóstoles: los antiguos no tenían otro Espíritu diferente del de aquellos que estuvieron inspirados en la venida de Cristo. Todo esto es muy claramente predicado en la Iglesia. 5 Orígenes quiere exponer la fe como un conjunto orgánico. Esta profundización es una obra del Espíritu. Es una vivencia mística, una gnosis de lo divino. El trabajo teológico no puede alcanzar un conocimiento completo; hay que entregarse a Cristo, quien revela a algunos. Esta meditación trinitaria se realiza gracias a que el sujeto está insertado en el espacio de la

1 Cf. Courth, op. cit. Puede verse mi artículo presentado a Teología y Vida: Primogénito de toda creatura (Col 1,15) en el Comentario de Orígenes al evangelio de Juan. Igualmente la comunicación presentada a la vigésima jornada de la Sociedad Chilena de Teología: Y EL LOGOS ERA DIOS. Comentario de Orígenes al evangelio de Juan.

2 Epifanio vio en Orígenes un precursor del arrianismo. Parecida acusación le hace Jerónimo. Rufino lo armoniza ortodoxamente. Harnack cree que se lo criticó por adopcionismo. Pánfilo y Eusebio tratan de descargarlo de tres acusaciones de herejía: 1) no hay que invocar al Hijo; 2) el Hijo no es bueno simplemente ; 3) El Hijo no conoce al Padre como el Padre se conoce a sí mismo.

3 DePrin I, 3,2.45-49.

4 DeOr 33,1-6.

5 DePrinc, Praef. 4,59-93.

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

realidad trinitaria por el bautismo. El platonismo medio ayuda con su ordenamiento de lo uno a lo

múltiple para esclarecer el ser específico de Dios en relación a la creación. Nuestro autor ve el origen desde la plenitud final del mundo en Cristo. 2) El Padre como fuente de la divinidad. Contra Marción afirma la bondad del Dios creador y Padre. 1 Muestra la bondad de Dios en el A.T. 2 Este cuidado del Padre también es con cada creyente. Orígenes determina la naturaleza

de tal forma que

sea absolutamente mónada, y para decirlo así hénada. 3 Polemiza contra los que dividen. Hay que insistir, en efecto, para que nadie caiga en las fábulas absurdas de aquellos que se imaginan ciertas prolaciones dividiendo en pedazos la naturaleza divina y dividiendo a Dios el

Padre en su esencia

todo ser y vida. Por eso el Salvador es imagen de la bondad de Dios y no la bondad misma. 7 El Padre es incorporal e invisible, cuya imagen perfecta, el primogénito de toda creatura es, a su vez, invisible (cf. Col 1, 15s). 8 La creación lo refleja en su belleza. 9 Ante todo nos lo anuncia su Hijo unigénito, que conoce al Padre verdaderamente, pero no totalmente 10 La bondad del Padre como fuente de toda vida abraza la creación, así como el AT y NT. Es una libre expresión de la bondad del Padre, aun engendrar al Hijo 11

4 El único sin origen 5 es el Padre, quien es fuente de la divinidad 6 y de

divina como naturaleza intelectual simple, que no admite en sí nada añadido

3) El eterno Logos e Hijo. Quiere aclarar la preexistencia del Hijo nacido del Padre. Se basa en Col 1,15; Hb 1,3; Sb 7,25s. Es pues, un otro poder que subsiste en lo propio, como lo dice la Escritura, una exhalación (vapor) del primer e inengrendrado poder de Dios, de donde saca todo lo que es; no ha habido un momento en que no haya existido. 12 No habría comparación posible para entender la generación del Hijo por el Padre. 13 Si, pues, todo lo que hace el Padre lo hace igualmente el Hijo, puesto que el Hijo hace todo como el Padre, la imagen del Padre es formada en el Hijo, que seguramente es nacido de El como cierta voluntad que procede de su mente. Por esto, pienso que la voluntad del Padre debe bastar para que subsista lo que el Padre quiere. En su querer no usa otro camino que la voluntad que el emite en su consejo. Así, pues, la subsistencia del Hijo es engendrada por El. 14 Y añade: Es más bien como la voluntad que procede de la mente y no corta una parte de ella, ni se

1 Respecto al Padre como bondad principal, cf. DePric I, 2,13.

2 El mismo Padre no es impasible. Si se le ruega se compadece y conduele; padece algo de amor y está en aquellos en que según la grandeza de su naturaleza no puede estar, y por nosotros soporta las pasiones humanas (EzHom 6,8).

3 DePrinc I,1,6,150-153. (O qeo\j me\n ou=)n pa/nth e(/n e)sti kai\ a)plou=n (ComJn 1,119).

4 De rinc I,2,6,171-174. Cf. ComJn Fr 108.

5 )Age/nhtoj o )a)ge/nnhtoj. En ese tiempo no se distinguían bien.

6 ComJn 2,20.

7 Ib. I,2,13.

8 Cf. DePr I, 2,6,155s.

9 Cf. Ib. I,1,6. El Padre no puede ser conocido, pero sí reconocido.

10 Esta frase no viene del texto de Rufino y, según Crouzel, es discutible. Según M. Fédou, respecto a ComJn 32,350, etc., afirma: «bien que le Père communique au Fils toute la vérité, il ne peut cependant lui communiquer la connaissance qu’il a en tant que Père. Et certes, le Fils lui-même jouit d’une connaissance particulière en tant que Fils; mais le Fils ne connaît le Père que dans la mesure où il se reçoit éternellement de Lui, tandis que le Père se connaît lui-même comme Origine éternelle de son Fils» (La Sagesse et le monde. Essai sur la christologie d’Origène [Jésus et Jésus-Christ 64; Desclée, Paris 1995] 297).

11 Según Crouzel, es un engendrar libre y necesario.

12 DePrinc I, 2,9.283-286.

13 Ib. I, 2,4.

14 Ib. I, 2,6,161-168.

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

separa o divide de ella; de esta manera hay que pensar que el Padre ha generado al Hijo, su imagen; y así como El es invisible por naturaleza, así engendró una imagen también invisible. 1 Aunque Orígenes, por una perspectiva antignóstica, rechace una comunicación substancial del Padre al Hijo, no le es extraño el pensamiento de la unidad substancial. Una serie de textos e imágenes, más bien dinámicas, muestran esto. Estando junto a (hacia) Dios, es Dios, por el hecho de estar junto a Dios. 2 También la unidad substancial está incluida en el ser imagen. 3 Por eso, el Hijo participa de la gloria e omnipotencia del Padre 4 . Que el Hijo sea imagen y que participe en la

substancia del Padre descansa en el libre y, a la vez, eterno engendrar 5 . Dios Padre, siendo invisible

no

decimos, como lo piensan los herejes, que una parte de la substancia de Dios se convirtió en Hijo o que el Hijo fue procreado por el Padre a partir de la nada, es decir afuera de su substancia, de tal

manera que hubo un momento en que El no existía. Sino que, suprimiendo todo sentido corporal, decimos que el Verbo y sabiduría nació del Dios invisible e incorpóreo, sin ninguna pasión

se puede decir que hubo un

momento cuando el Hijo no existió? Sería lo mismo que decir que hubo un momento cuando la verdad no existía, cuando la sabiduría no existía, cuando la vida no era, atribuyéndose todos ellos perfectamente a la substancia del Padre. Puesto que no pueden ser separados de él ni nunca de su substancia. Aunque bajo la mirada de la inteligencia sea dicho que son muchos, en la realidad y en la substancia son uno, en los que está la plenitud de la divinidad. 7 Cuando Orígenes llama al Hijo o Logos 'creatura' (cf. Col 1,15) o 'sabiduría creada' (cf. Pr 8,22-25), lo entiende en sentido figurado, porque en El está el arquetipo de toda creatura 8 ; además estos vocablos podían tener un sentido más amplio en aquella época. 9

Con todo, el Padre es mayor que el Hijo (Jn 14,28) 10 , porque es la fuente de donde el Hijo deriva 11 . Y como Dios es del todo uno y simple 12 , el Hijo llega a ser llamado un

deu/teroj qeo/j 13 . Si la función mediadora del Logos y las expresiones de color subordinacionista

e inseparable del Hijo, no engendró el Hijo por prolación, como algunos piensan 6

Nosotros

corporal, como cuando la voluntad procede de la mente

¿Cómo

1 Ib. 178-183

2 ComJn 2,10-12. Siempre el Logos estuvo junto a Dios (ComJn 2,9). Si, por absurdo, dejara de estar hacia (junto a) Dios, dejaría de ser Dios (cf. 2,17s).

3 Esta imagen implica la unidad de naturaleza y substancia del Padre y del Hijo (De Pr I, 2,6,159s; cf. I,2,13).

4 Para que conozcas que el Padre y el Hijo tiene una sola y misma omnipotencia, como es un mismo Dios y Señor con el

Padre

(DePr

I, 2,10,249-251).

5 ComJn 1,204; HomJr 9,4,71-84. La forma verbal e)=n también dice eternidad (ComJn, Fr 1; 110).

6 Eso significaría una generación de tipo animal o humana

7 DePr IV, 4,1,6-33.

8 Jamás hubo un momento en la que prefiguración de lo que iba a existir no se encontrara en la sabiduría

4,4,83-85).

9 «L’expression de ‘Premier-Né de toute créature’, appliquée souvent par Origène au Logos dans sa divinité, ne saurait fournir un argument pour faire du Verbe une créature. Origène l’a lue dans saint Paul (Col 1,15): le mot kti/sij ne s’applique pas chez Origène a la création seule, mais à tout ce qui procède de Dieu. Le terme propre pour créer est davantage poiei=n» (H. CROUZEL, Théologie de l’image de Dieu chez Origène [Théologie 34; Aubier, Paris 1956], 83 n.50).

10 Por ejemplo: ComJn 2,72.151; CCelsum VIII, 15,24s. Aunque el Hijo sea trascendente a tronos y señoríos, etc, en nada es comparable con el Padre, porque es resplandor, no de Dios sino de su gloria; exhalación, no del Padre sino de su poder (cf. ComJn 13,151-153).

11 Respecto a la inferioridad del Espíritu en relación al Hijo, afirmará C. BLANC (Origène. Commentaire (SC 120bis; du Cerf, Paris 2 1996), nota a 2,79): «Nous touchons ici du doigt le motif de la subordination de l’Esprit au Fils, comme du Fils au Père: l’un et l’autre est inférieur à celui dont il reçoit l’être (…)». Véase 2,86; Plotino, Enneades VI, 7,17,4-9.

(DePr I,

12 ComJn 1,119. Pero véase Heracl 2,5s.30s.

13 ComJn 6, 202; CCelsum V, 39,20s.

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

dejan en claro que el Hijo es distinto del Padre, la polémica directa contra los modalistas 1 lo confirma. Por ejemplo en ComJn 10,246, Orígenes combate a los que dicen que el Padre y el Hijo no difieren por el número, sino que ambos son uno, no solo por la ou)si/a sino también por el u(pokei/menon, difiriendo por ciertas e)pi/noiai (no según u(po/stasij). Pero el Hijo es un otro; no puede ser el Padre porque es Hijo del Padre 2 . Tiene su propia individualidad circunscrita (i)di/an perigrafh\n), como el más elevado y mejor de los vivientes lógicos y divinos, llamados duna/meij 3 ; subsiste en sí 4 , con consistencia individual 5 . Es decir tiene u(po/stasij 6 propia. Así habla, en ComJn 2,75, de trei=j u(posta/seij: el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo 7 . El Logos es diferente de las creaturas: es su Creador 8 . Pa/nta di )au)tou= e)ge/neto (Jn 1,3). Según ComJn 1,110s, Cristo, a quien habla Dios para crear, es demiurgo en cierta manera (pwj), en cuanto sabiduría (Pr 8,22). Porque todo es creado según los tipos del complejo de noh/mata que hay en él, como los tipos y lo/goi arquitectónicos para una construcción 9 . La materia no es increada 10 . Todo fue creado por (u(po/) Dios mediante (dia/) el Logos 11 . El Logos continúa su acción creadora 12 rigiendo providencialmente el cosmos 13 . ‘Dios’ ha aparecido en Jn 1,1: hacia él estaba el Logos. Se trata del o( qeo/j, del au)to/qeoj, porque todos los lógicos (racionales) divinizados también son qeoi/, pero lo son por participación. Pero, entre ellos, entre los genhtoi,/ destaca del todo el Logos, el primogénito de toda creatura. Éste, el primero, se impregna totalmente de la divinidad y la comunica generosamente a los

1 Cf. 1,151s, según parece. Según 2,16s, muchos, no queriendo confesar dos dioses, niegan al Hijo una individualidad diferente de la del Padre o se la conceden pero niegan su divinidad. Ante esto Orígenes distingue entre el único Dios verdadero y los divinizados por participación, siéndolo el primogenito de toda creatura en forma absoluta. Pueden verse los análisis textuales y terminológicos de A. ORBE («Orígenes y los monarquianos», », Greg 72 [1991] 39-72). Este autor, entre otras cosas, afirma: «Según empero Orígenes, Padre e Hijo difieren en nociones y nombres; además en hypostasis, hypokeimenon, idiotês (resp. poiotês), y en número; finalmente en ousía concreta, no en ousía común» (ibíd., 48).

2 Cf. también ComJn 1,152.

3 ComJn 1,291s. En 2,16 habla de i)dio/thj y de ou)si/a kata\ perigrafh/n, en boca de los adversarios que niegan la divinidad del Hijo. Según M. SIMONETTI («Il Commento a Giovanni tra esegesi e teología», en E. PRINZIVALLI (ed.), Il Commento a Giovanni di Origene: il testo e i suoi contesti (Pazzini, Villa Verucchio (RN) 2005), 15-41, 34 n.54), «L’indiscutibile affermazione di CIo 1,291 riguardo alla perigrafh/ del Logos induce a ritenere più probabile che egli, nel passo che stiamo qui esaminando, respinga degli avversari soltanto la negazione della divinità del Figlio».

4 Lo/gon toiou=ton kaq )au)to\n zw=nta (ComJn 1,152). 5 ((( (Ufesthko/toj ou)siwdw=j kata\ to\ u(pokei/menon, tou= au)tou= o/)ntoj t$= sofí# (ComJn 6, 188).

6 ComJn 1,291. Los adversarios no le atribuyen al Hijo de Dios ni u(po/stasij ni ou)si/a (ou) kexwrisme/non tou=

patro\j [ ]

Lo mismo se repite contra el Espíritu en 2, 74: mhde\ ou)si/an tina\ i)di/an u(festa/nai tou= a(gi/ou pneu/matoj

e(te/ran para\ to\n pate/ra kai\ to\n ui(o/n. Véase ComJn 1,244.292; 2,76; CCelsum VIII, 12,12-14.24-29 (o)/nta

du/o t$= u(posta/sei pra/gmata, e(\n de\ t$= o(monoi/# kai\ t$= sumfwni/# kai\ t$= tauto/thti tou= boulh/matoj).

Según SIMONETTI («Il Commento», 34), «se l’uso del termine ou)si/a non sembra in Origene sempre coerente, non così è per u(po/stasij, che nel significato di sostanza individuale sussistente caratterizza sempre l’individualità nell’ambito della divinità».

7 En ComJn, Fr 37 y 123, Orígenes prueba que el Espíritu tiene hipóstasis propia contra los que afirman que solo es

una e)ne/rgeia.

8 Cf. p. ej. ComJn, Fr 1.

9 Cf. ComJn 1,111.

10 Cf. ComJn 1,103.

11 Cf. ComJn 2,72 (comentando Hb 1,2; cf. Jn 1,3); 2,102-104 contra la inversión de Heracleón.

12 Permea toda la creación (ComJn 6,188.202; cf. 6,154), etc.

13 Cf. p. ej. ComJn, Fr 1; 50.

t%= mh\ u(festa/nai ou)de\ ui(o\n tugxa/nonta h(\ kai\ kexwrisme/non kai\ ou)siwme/non) (1,151s).

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

demás 1 . El Logos es, por tanto, el intermediario de la divinización, es Dios sin artículo (Jn 1,1). No proviene de la nada, como las creaturas 2 , sino que es engendrado por el Padre, unigénito, hijo por naturaleza 3 . Él es el au)to/logoj, el Logos con artículo, del que participan los otros lógicos 4 . Algunos de los racionales viven en el borde, son a/)logoi 5 , pero pueden cambiar. En Col 1,15 encuentra Orígenes, no sólo al primogénito de toda creatura, sino también a la imagen del Dios invisible. Pero el Logos es la imagen perfecta del Padre invisible, por tanto, invisible como éste 6 . En cambio, los otros lógicos somos sólo según la imagen, es decir, según el Logos, quien es la Imagen. Por tanto, el Padre es el prototipo; el Logos nuestro arquetipo; y nosotros, simples imágenes de la Imagen 7 . Orígenes utiliza una serie de conceptos o denominaciones ( επινοιαι ) que muestran al Hijo de Dios como la plenitud del bien en sus diversos aspectos, como sabiduría, Logos 8 , luz, poder. 9 El Hijo es, pues, nuestro mediador respecto al Padre. 4) El Logos o Hijo como hombre. El Logos es, por tanto, el principio y el fin: todo fue creado por él y para él. Es la luz (sol) del mundo inteligible 10 . Pero las almas pecaron y cayeron. Entonces el Logos, el primogénito, por amor a los hombres, viene en Jesús, muere y resucita para salvarlos. Así el alma preexistente de Jesús, que es una con el Logos, es enviada a tomar cuerpo de María virgen 11 . El Logos encarnado (encorporizado) tiene, pues, dos naturalezas, la divina y preeminente, que corresponde al primogénito de toda creatura, y la humana, que es completa (alma, cuerpo y espíritu) para salvar todo el hombre. Ambas están íntimamente unidas 12 formando un solo espíritu 13 , de manera que se puede decir lo humano de lo divino y viceversa 14 . La inteligencia humana queda estupefacta ante este misterio: «en uno y el mismo se muestra la verdad de ambas naturalezas» 15 .

1 ComJn 2,17.19.23. El logos en cada uno de los lógicos tiene la misma relación (lo/gon)) con el Logos Dios (au)to/logoj), que este con Dios (2,14s.192). Cf. 2,23.32; 13,151.

2 ComJn 1,103; 32,187.

3 ComJn 2,76; Fr 108; 109.

4 ComJn 2,15.20.156.

5 ComJn 2,22s.33. Según Fr 18, el Logos está presente en los hombres, los lógicos, hechos a su imagen, pero inactivo en los que no proceden lógicamente. En ComJn 2,114 afirma Orígenes, en relación al Logos que estaba en el principio pro\j to\n qeo/n, que quizás solo el santo, que participa en el Logos Dios en cuanto tal, es lógico.

6 DePr I, 2,6; CCelsum,VII, 27,12-15.

7 ComJn 1,104s; 2,18.20.

8 «La même réalité est appelée ‘Sagesse’ selon son essence, qui est d’être unie à Dieu, et ‘Logos’ en tant qu’elle se penche vers les créatures» (BLANC, en nota a ComJn, 1,111).

9 ComJn 1,52ss.219. Véase 19,147.

10 ComJn 1,160-167.

11 ComJn 1,236; 2,182ss (se trata de una teoría).187; 20,162, etc.

12 Heracl 7,1ss. Según 19, 6, «o( swth\r o(te\ me\n periì e(autou= w¨j periì a)nqrw¯pou diale/getai, o(te\ de\ w¨j

periì qeiote/raj fu/sewj kaiì h(nwme/nhj tv= a)genh/t% tou= patro\j fu/sei» (el Salvador a veces habla de sí

mismo como de un hombre, a veces como de una naturaleza más divina, unida la naturaleza a)genh/t% del Padre).

13 Cf. ComJn 32,325s; DePr II, 6,5s; CCelsum III, 41,5-19; VI, 47,18-31. 14 «Et hac de causa per omnem scripturam tam divina natura humanis vocabulis appellatur, quam humana natura divinae nuncupationis insignibus decoratur» (DePr II, 6,3, 123-125, según la traducción de Rufino). 15 DePr II, 6,2,74s. La cita competa dice: Vemos en El algunos rasgos humanos que parecen no diferenciarse en nada de la fragilidad común de los mortales, y otros tan divinos, que no convienen a ningún otro sino a aquella primera e inefable naturaleza de la divinidad: así el entendimiento humano permanece inmóvil como consecuencia de su estrechez y golpeado de una tal estupefacción admirativa, que ignora dónde ir, qué sostener, adónde dirigirse. Si piensa Dios, ve al mortal; si lo considera hombre, le ve volver de los muertos con los despojos, habiendo vencido el reino de la muerte. Por eso, hay que contemplar con todo temor y reverencia para que en uno y el mismo se

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HISTORIA DEL DOGMA TRINITARIO HASTA S. AGUSTÍN

El alma de Cristo es, pues, preexistente respecto a la encarnación, creada en el comienzo

a El desde el

inicio de la creación en forma inseparable e indisociable, como a la sabiduría y al Verbo de Dios

y a la verdad y a la luz verdadera, toda ella recibiéndolo a todo El y cambiándose en su luz y

1 La unión es realizada por un amor

inseparable. Es el tipo más alto de unión. Eso no puede cambiar. Igualmente, esta alma, que, como el fierro en el fuego, se encuentra siempre en el Verbo, siempre en la sabiduría, siempre en Dios, todo lo que hace, todo lo que siente, todo lo que entiende, es Dios. Y, por lo tanto, no se puede decir ni convertible ni mudable, porque, siempre inflamada por su unidad con el Verbo de Dios, posee la inconvertibilidad. Hay que pensar que, finalmente, a todos los santos llega algo del calor del Verbo de Dios; sin embargo, en esta alma hay que creer que el mismo fuego divino reposa substancialmente, del que viene a los otros algún calor. 2 La venida en carne es la central, y todo está en función de ella 3 . Pero el Logos, quien ya actúa en el A.T., también viene en la Palabra de la Escritura, una especie de encarnación. Es decisiva la venida del Logos al alma de los perfectos, de los justos. Así, antes de su venida en cuerpo, vino inteligiblemente a los hombres, en una plenitud inteligible del tiempo, como a los patriarcas, a Moisés y a los profetas 4 que han contemplado la gloria de Cristo 5 . Los perfectos, antes y después, lo reconocen como Dios, como Lo/goj pro\j to\n qeo/n. Pero los muchos (polloi/) solo siguen a Cristo crucificado 6 , sin llegar al Logos Dios, en quien se refleja el Padre 7 .

Nuestro Salvador tiene múltiples epi/noiai (aspectos, enfoques), todas las que nosotros necesitamos; se ha hecho todo a todo 8 . Dios es del todo uno y simple, pero nuestro Salvador, a

de la creación e indisolublemente unida con el Logos. Aquella alma

esplendor, fue hecha con El, su el principio, un espíritu

adhiriendo

demuestre la verdad de ambas naturalezas, y no se estime nada indigno o indecente sobre la substancia divina e inefable ni se piense, por el contrario, que lo que El hizo son ilusiones de una imaginación falsa(DePr II, 6,2,65-78).

1 DePr II, 6,3,99-104.

2 DePr II,6,6,192-201. Puesto que elegir el bien y el mal está en el poder de todos, esta alma, que es de Cristo, así eligió amar la justicia que, por la inmensidad de este amor, adhirió a El de una manera inmodificable e inseparable. Así, la firmeza de su propósito y la inmensidad de su afecto y el calor inextinguible de su amor cortaron todo sentido de cambio y mutación, de tal manera que lo que estaba en la voluntad se transformara en naturaleza por la afición de un prolongado uso: hay que creer que tal fue ciertamente el caso del alma humana y racional en Cristo, que, hay que pensar, no tuvo ningún pensamiento ni posibilidad de pecado (DePr II, 6,5,166-176).

3 «Tra le due ‘venute’ del Logos, —quella naturale nella razionalità di ciascun uomo e quella ‘intelligibile’ per i ‘santi’ e i ‘perfetti’— c’è, accanto alla venuta nella Scrittura, la venuta storica dell’incarnazione, che è per Origene la ‘venuta’ (e)pidhmi/a) per antonomasia. L’incarnazione rappresenta la fase cruciale di quel processo di abbassamento del Logos rispetto al Padre per le esigenze della funzione mediatrice» (E. CORSINI, Commento al Vangelo di Giovanni di Origene [classici della Filosofia; UTET, Torino 1968] 56).

4 Por ejemplo, la Palabra de Dios vino a Oseas, etc.

5 ComJn 1,37s. Abraham vio el día de Cristo y se regocijó (ComJn 2,208,etc.). Hay muchos a los cuales todavía no ha venido.

6 Cf. p. ej. ComJn 2,28s.33; 1,107. No son discípulos del verdadero Logos, sino de la sombra del Logos (2,49s). Creen que el encarnado es todo el Logos (2,29); ven sólo al Logos hecho carne (2,33). Establecen todo en el Salvador (2,32). A los carnales hay que anunciarles el evangelio corporal (Jesucristo crucificado), pero a los preparados por el Espíritu hay que hacerlos participar del Logos vuelto, después de haberse encarnado, a lo que era en el principio

pro\j to\n qeo/n (1,43).

7 Según CORSINI: «Como Orígenes establece para la Escritura una contraposición entre el sentido literal y el sentido espiritual, así también en lo que respecta al Logos hay contraposición entre el Logos encarnado y el Logos que está junto a Dios; y como no es suficiente atenerse al sentido ‘corpóreo’ de la Escritura, así no basta adherirse al Logos hecho carne y quedarse en él» (Commento, o.c., 59). Cuando encontramos alguna incoherencia en la letra de la Escritura, por ejemplo divergencias entre los evangelios donde se reflejan diversos aspectos de Cristo, es para que atendamos al sentido espiritual. La Escritura, inspirada por el Espíritu y Palabra de Dios, no tiene nada inútil; todas sus expresiones tienen que ser dignas de Dios. El Antiguo Testamento es sombra prefigurativa del Nuevo, y éste, ya ‘verdadero’, es un espejo, una imagen del evangelio eterno (Ap 14,6) de la gloria, cuando veamos a Dios cara a cara.

8 Cf. ComJn 1,198ss.261-265; 6,107.223s.

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causa de los muchos, deviene muchas cosas, o quizás todas aquellas, según lo que necesita toda creatura que pueda ser liberada 1 . Orígenes enumera todas las e)pi/noiai, las denominaciones de Cristo, que encuentra en la Escritura. Nosotros partimos por su carne, y debemos subir, de un escalón a otro de ellas, hasta llegar al Logos Dios, que estaba en el principio hacia Dios 2 . Entonces podremos contemplar al Padre en su imagen; y al final llegaremos a ser [con exactitud]

hijos, que conocerán al Padre, en visión unitiva y transformante, como lo conoce el Hijo 3 . Contra

el determinismo del gnóstico Heracleón que dividía a los hombres, por naturaleza y para siempre,

entre pneumáticos, psíquicos e hílicos, todo hombre es libre y puede subir, con la ayuda de la gracia. Orígenes es gran defensor de la libertad; no hay que olvidar su hipótesis preferida de la preexistencia de las almas libres, cuya caída termina para nosotros en el ‘reformatorio’ que es este mundo, para que volvamos a ascender. Dios no tiene, pues, la culpa del mal. Por la resurrección el Logos ha sido restablecido en lo que era antes (hacia Dios) 4 , aunque siempre había permanecido y nunca había abandonando el seno del Padre 5 . Su naturaleza humana no desaparece 6 , pero ahora está más subsumida por el Logos: «la exaltación del Hijo del Hombre, por haber glorificado a Dios con la propia muerte, es ya no ser más diferente del Logos sino idéntico» 7 . Es el esposo del alma y de la Iglesia; es la cabeza de ésta. Estando en la gloria de Dios, sus enemigos van siendo puestos bajo sus pies. Cuando esté todo sometido a él, entregará el reino al Padre, para que Dios sea todo en todo (1Co 15,23-28). Hacia allá está dirigida nuestra ardiente esperanza.

5) El Espíritu Santo, dador de santidad. La Trinidad. Pero hay una tercera u(po/stasij