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Universidad UNIACC Facultad de Derecho y Administración Doctorado en Comunicación Fundamentos de Estudios Doctorales

Universidad UNIACC Facultad de Derecho y Administración Doctorado en Comunicación Fundamentos de Estudios Doctorales Semana #

Semana # 5

Episteme, Pluralidad y Postmodernidad

Trabajo #2

Tema: Crítica y Hermenéutica

Alumno: Cristian Espinoza Aguilera Profesor: Niklas Bornhauser Neuber

Santiago, 28 de abril de 2014

1. Considerando las lecturas de Michel Foucault, ¿qué observaciones habría que hacer respecto del lugar, estatuto y contextura del sujeto del conocer en Ciencias Humanas y Sociales? Refiérase explícitamente al concepto moderno de sujeto, tal como se encuentra en Descartes y Kant, centrándose en las consideraciones críticas que habría que hacer considerando el aporte de Foucault.

El sujeto clásico del conocer, cuyos orígenes se remiten a la Ilustración o bien el “Aufklarung” tiene como característica el “Ausang” que es el proceso mediante el cual el sujeto supera el estado de tutela, es decir logra la emancipación intelectual logrando así el ser un sujeto independiente intelectualmente. Kant, además de introducir este concepto (Ausang), cuya traducción literal sería algo como “salida” o “vía de escape”, indica que este estado de tutela se da cuando por ejemplo, un libro ocupa el lugar de nuestro entendimiento; cuando la guía de un director espiritual ocupa el lugar de nuestra consciencia; cuando un médico prescribe la dieta que debemos seguir. Es decir hacemos caso sin cuestionamiento alguno a ordenes dadas por quien ostenta el poder.

Kant Además señala que para salir de este estado de tutela, propiciado por el mismo hombre, se debe tener el coraje o la audacia para conocer, aceptar lo nuevo, atreverse a conocer. Este acto lo llama “Sapere Aude”. Si bien este proceso de tutela es propio de la sociedad completa, el emanciparse de ella corresponde a un acto personal propio del sujeto que busca conocer. Pero no es un atrevimiento rebelde, si no que es más una revolución de la conciencia, es decir propia de la razón. Es el obedecer pero cuestionarnos el porqué. razonar. Al respecto Kant entrega algunos ejemplos triviales:

pagar los impuestos, pero pudiendo razonar tanto como se quiera sobre el sistema fiscal, también, cuando se es pastor, tomar la responsabilidad del servicio en una parroquia conforme con los principios de la iglesia, pero pudiendo razonar libremente la intención de los dogmas religiosos.

Al encontrar rasgos del sujeto clásico del saber que actualmente siguen operando como propulsores del saber y preguntarnos ¿por qué no se han modificado estas características si la ciencia ha progresado tanto? se puede considerar lo que señala Kuhn: la ciencia no progresa hacia fin alguno, como la verdad. Lo que ocurre más bien es que las teorías evolucionan, como las especies darwinistas, desde formas anteriores y no hacia fin alguno.

Considero que el sujeto clásico del saber sigue y seguirá operando mientras las relaciones entre el sujeto y el saber/poder no sean reformuladas debido a que este tipo de relación es, por el momento, funcional, y mientras siga siendo funcional seguirá esta misma relación. Tal como señala Marx, la lucha de clases es el motor de la historia, mientras exista una clase gobernante, existirá una clase gobernada. Para Marx no existe otro tipo de relación en la sociedad, así como también para Foucault, la única relación que existe entre sujeto y poder es el saber. En nuestro estado de tutela, la actitud critica es lo que mantiene viva la llama de la continuidad social, ya que de emanciparnos totalmente no existiría conexión alguna entre las distintas partes.

El término “Sapere Aude” (atrévete a conocer) acuñado por Kant en 1979 es la clave en este proceso de búsqueda de emancipación, ya que es la base para lograr el estado de madurez intelectual, en el cual Kant señala que será alcanzado por los hombres cuando sean capaces de aceptar voluntariamente el poder que se ejerce sobre los hombres. Singularmente Foucault propone algo similar con su teoría de “actitud critica” que indica el modo en que el hombre no quiere ser gobernado.

Extrañamente, a mi modo de ver, el sujeto posee las herramientas necesarias para lograr esta emancipación, y de hecho ha estado muy cerca de alcanzarla, mas no quiere apropiarse de este estado de madurez intelectual, tal como un adulto joven no quiere dejar la casa de sus padres y emprender su propio rumbo por una especie de temor y comodidad. Es entonces que nos preguntamos ¿Cómo se deberían reformular las relaciones entre el sujeto, el saber y el poder?

Para definir las relaciones entre sujeto, el saber y el poder se debe, en un principio, desglosar la interrogante como si de una ecuación matemática se tratase. Desde esta perspectiva nos quedaría la relación entre SUJETO ( SABER y/o PODER). Al operar de está manera llegamos a lo que señala Foucault quien define “saber” como todos los procedimientos y todos los efectos de conocimiento que son aceptables en un cierto momento y en un dominio definido. Como “poder” señala que son una serie de mecanismos particulares, definibles y definidos que son capaces de generar practicas discursivas o bien inducir un comportamiento determinado. Además Foucault señala que saber y poder están entrelazados y conforman entre ellos una rejilla que cumple una

función metodológica para el sujeto. Saber y poder no son elementos aislados y por ningún modo se pueden definir si no es uno en función del otro. Sobre el significado de “sujeto”, Nietzsche nos entrega una definición categórica: “el "sujeto" no es otra cosa que el resultado de un conjunto de fuerzas interpretativas o, en otros términos, una configuración de nuestras afecciones, de la voluntad de poder.”

Desglosando está ecuación se puede llegar a la conclusión que saber y poder se entrelazan y conforman una sola unidad y que el sujeto, en base a sus experiencias e interpretaciones buscan el poder en función del saber. ¿cómo podrían entonces modificar, o bien reformular las relaciones entre estos elementos? Una respuesta posible sería modificando las instancias sociales que conforman al sujeto. Al modificar los valores y la ética del sujeto se puede modificar esta relación tan estrechamente conformada. Si tomamos como modelo interpretativo los científicos de la época pre moderna veremos que su relación era buscar el conocimiento y el saber por el solo hecho del reconocimiento y el aportar algo nuevo a la ciencia. Sumado a esto podemos ver que el paradigma positivista contribuye a este hecho desligando toda fuerza interpretativa del sujeto y alejándola de toda influencia con el resultado de sus investigaciones. Dicho esto, ¿se podría pensar que el cambio de paradigma puede afectar o bien, reformular las relaciones entre sujeto, saber y poder? Tomando como referente la respuesta dada por Kuhn, que señala que existen una pluralidad de paradigmas que coexisten y compiten por alcanzar la aceptación de las comunidades científicas, se puede decir que claramente el cambio de paradigma no es suficiente para reformular las relaciones entre sujeto, saber y poder.

Referencias:

Foucault, M. (1993) ¿Qué es la Ilustración?, Magazine Litteraire. No. 309.

Kuhn, Thomas S. (1962) La estructura de las revoluciones científicas. México D.F.:

Fondo de Cultura Económica. Engels, F; Marx, K. (1997) Manifiesto Comunista: Madrid. Akal.

Kant, I. (1979). Filosofía de la historia. México: Ed. Fondo de Cultura Económica.

Foucault, M. (1995) ¿Qué es la Crítica?, Bulletin de la Societé Francaise de

Philosophie. No. 11. Nietzsche, F. (1985) Más allá del bien y del mal. Madrid. Alianza.

moderno clásico.

Para Gadamer, el lenguaje es el elemento omniabarcador, es decir acapara todas las dimensiones posibles propias del pensamiento humano, lo cual es fundamental para el estudio de las ciencias sociales, que si bien su objeto de estudio no está del todo definido, o mejor dicho hasta el día de hoy está en debate, existen ciertos consensos de que el hombre y sus relaciones estarían en el centro de este. Sobre esto, Susana de Luque se pregunta: - ¿Es posible abordar un objeto de estudio como el hombre -en el que el mismo investigador está involucrado- del mismo modo como se estudian las plantas o los astros?

El estudio del hombre se logra accediendo de manera sistemática, tal como señala Durkheim, a cuestiones del orden del lenguaje. El Lenguaje es la representación de la comunicación formal de los simbolismos propios del ser humano. El lenguaje parte del hombre en todas sus culturas y transversal en el tiempo. En un comienzo el lenguaje era solo una herramienta comunicativa mediante la cual se podían expresar ideas, hoy es considerado, además de todo lo anterior, un objeto de estudio en sí. Para estudiar el lenguaje es necesario interpretarlo, es por esto que surge, desde la época de Platón, la Hermenéutica, que es la técnica o el arte de interpretar el lenguaje, que si bien en un comienzo se utilizaban solo para la interpretación de las escrituras actualmente se extienden a diversas áreas de estudio. Johan Conrad define a la Hermenéutica como “la ciencia universal” dada sus cualidades y sus metodologías interpretativas. Sobre lo cual replica Dilthey: interpretación (Auslegung) es la comprensión técnica de las manifestaciones de vida fijadas de este modo.

De esta forma la visión de Dilthey que se ceñía a las ciencias del espíritu, ahora es extendida en su aplicación a la totalidad de la experiencia de la vida y del mundo; es por esto que es posible hablar de un "giro hermenéutico" en el pensamiento contemporáneo. Que llevo a la interpretación del lenguaje a todas las ramas de las ciencias principalmente al estudio de las ciencias sociales.

La construcción de la verdad científica en las ciencias sociales es un tema que no está exento de conflictos y para el que no existe una respuesta única. Para Susana de Luque, esa construcción de verdad científica conlleva una serie de cuestiones que van desde la misma concepción epistemológica (es decir, los presupuestos que permiten la

construcción del conocimiento de lo social) a cuáles son las metodologías pertinentes para abordar su estudio o cuál es el rol deseable para las aplicaciones de la ciencia social a la sociedad. En este sentido, la construcción de la realidad se construye solo a partir del sujeto y de sus practicas interpretativas que se basan en la aplicación de la hermenéutica como la técnica de la interpretación del lenguaje.

La ciencia, para Bourdieu en concordancia con Marx y con Weber, no trabaja con objetos reales sino con construcciones teóricas que son producto del pensamiento del investigador y programan su realidad mediante el lenguaje. Un objeto de investigación debe ser construido y definido bajo el marco de una problemática teórica que sirva como marco referencial. La representación lingüística de esta problemática se analiza mediante la hermenéutica, cuya utilización se enmarca en la interpretación de los simbolismos, provocando la internalización de este conocimiento lo cual lo convierte en saber.

Para María Cristina Gracia cuando el pensamiento científico se define exclusivamente por las respuestas y no plantea nuevas preguntas evitando los problemas y los cuestionamientos se vuelve conservador, lo cual es, en sí mismo, un obstáculo que es necesario sortear o resolver. La actitud critica propuesta por Foucault busca sortear dichos obstáculos, y se nutre de la hermenéutica para lograr lo que el define como la emancipación del estado de tutela que nos lleva a tener un pensamiento científico conservador, aceptando de manera pasiva los preconceptos científicos.

Referencias:

Moralejo, E. “Experiencia y lenguaje en la hermenéutica de Gadamer”

Dilthey, W. (1980) “Introducción a las ciencias del espíritu” Madrid; Alianza.

Bordieu, P. “Espacio social y Génesis de las clases” en “Sociología y Cultura; p

283.

De Luque, S. El Objeto de estudio en las Ciencias Sociales. Apuntes

Gracia, M. “Una perspectiva sobre la epistemología Francesa”. Apuntes

Allende, S. (1972) Fragmentos discurso Universidad de Guadalajara, México

Foucault, M. (1995) ¿Qué es la Crítica?, Bulletin de la Societé Francaise de Philosophie. No. 11.