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A modo de Conclusiones

Enmarcar la economía informal dentro de la economía nacional es una necesidad de primer orden en los países en desarrollo. En las últimas décadas han proliferado investigaciones y métodos para medir la informalidad, sin embargo estas han ido acompañadas de una variedad de definiciones y por consiguiente resultados, que no recogen plenamente las recomendaciones internacionales, sembrando confusión no sólo en el ámbito académico sino también en el público usuario.

Los institutos nacionales de estadística son los llamados a esclarecer este fenómeno, puesto que cuentan con las herramientas más apropiadas para hacerlo. En efecto, el marco del Sistema de Cuentas Nacionales y las Encuestas de Hogares como complemento, han demostrado ser la fuente directa más pertinente para el estudio de la informalidad.

La ventaja de esta integración reside en la posibilidad de disponer de datos coherentes a nivel macroeconómico. De esta manera, es posible enmarcar el empleo informal, el sector informal y sus principales variables sin perder de perspectiva su lugar en el todo.

En esta investigación se han presentado resultados del empleo informal y la participación del sector informal en el Producto Bruto Interno en el marco de las Cuentas Nacionales del periodo 2007-2010, considerando actividades agropecuarias y no agropecuarias. Asimismo, se muestran resultados del empleo informal y otras variables socioeconómicas de los informales a partir de la Encuesta Nacional de Hogares del periodo 2007- 2012, ambos consistentes dentro de sus respectivos marcos de análisis.

Los resultados de las Cuentas Nacionales nos reportan que en el 2007 (nuevo año base de las Cuentas Nacionales) el sector informal aportó en 18,7% al PBI y participó con el 60,8% del empleo. 44 Adicionalmente, se constató que en dicho año el sector “formal” albergó 18,2% de empleo informal, por lo que este último representó en total el 79,0% del empleo.

Los resultados hacia el año 2010 muestran que la participación del sector informal en el PBI tiene un comportamiento estructural, manteniéndose en 19%. Sin embargo, se observa una ligera reducción del empleo informal. En efecto, el empleo en el sector informal se reduce de 61% en el 2007 al 58% en el 2010, mientras que el empleo informal en el sector “formal” pasa de 18% en el 2007 a 17% en el 2010, con lo cual el empleo informal total redujo en 4 puntos porcentuales su participación en el empleo total de la economía del país en dicho periodo.

Se presenta además información sobre el valor agregado y el empleo por actividades económicas, así como resultados sobre producción, costos en insumos (consumo intermedio) y otros bienes y servicios, ingreso mixto (ganancia del trabajador independiente), ingresos de los hogares y otras variables.

Según los resultados de las Encuestas de Hogares, el empleo informal en el año 2007 fue el 79,9% de la población ocupada, 61,5% empleo informal en el sector informal y 18,3% empleo informal en el sector formal; en el año 2012 el empleo informal reduce su participación al 74,3%, siendo 57,0% empleo informal en el sector informal y el restante 17,3% empleo informal en el sector “formal”.

44 En las Cuentas Nacionales peruanas, el empleo representa la cantidad total de trabajo disponible en la economía del país, debido a que se trata de empleo equivalente.

Producción y Empleo Informal en el Perú

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Muchas de las investigaciones nacionales e internacionales sobre el empleo informal se realizan sin considerar

la actividad agropecuaria que casi en totalidad es informal. Los resultados de la presente investigación en base

a los datos de la Encuesta de Hogares, indican que el año 2007 el 72,8% de la población ocupada urbana

tenía un empleo informal, 49,4% en el sector informal y 23,4% en el sector “formal”, habiendo disminuido en

el año 2012 a 66,8%, 45,9% y 20,9% respectivamente.

Los resultados obtenidos a partir de las Encuestas dan cuenta que el sector informal en el Perú en el año 2012 está conformado por cerca de 7 millones de unidades productivas, de las cuales 4 millones 610 mil se desenvuelven en actividades no agropecuarias.

Las cerca de 7 millones de unidades productivas son conducidas por 5 millones 400 mil independientes y

patronos que se desenvuelven en distintas actividades económicas, concentrándose en la actividad agropecuaria

y pesca (33,8%), comercio (23,9%), transporte y comunicaciones (12,2%) y otros servicios (10,9%).

Existe un entorno difícil para los trabajadores informales, pues además de no poder celebrar contratos mercantiles ni apelar a instancias que los hagan válidos, sus ingresos personales y los de sus hogares son en promedio inferiores a los de sus pares formales, y no obstante que el 52% de unidades productivas informales no agropecuarias se crea por necesidad económica, sólo poco más de un tercio logra sobrevivir 6 años o más. Cabe señalar además que en 2012, el 40% de los hogares peruanos tenía ingresos provenientes íntegramente del empleo informal.

El documento ha respondido muchas preguntas, ha esclarecido el fenómeno de la informalidad en varios aspectos, sin embargo, en la esfera política quedan algunas preguntas por resolver. Por ejemplo, ¿qué es lo que no funciona en el marco legal o institucional y por qué?, ¿qué consecuencias tiene para la sociedad peruana en su conjunto el hecho de que un gran segmento de la población sea parte de la informalidad?, ¿qué implicaría integrar a esta gente a la economía “formal”?

Hace casi veinte años, la informalidad como tema de investigación tenía un futuro incierto. Por ejemplo, en un estudio de la época se decía que la informalidad “se enreda en contradicciones con suma frecuencia estériles. Este defecto, que los optimistas quisieran atribuir a la infancia del concepto, a la que debería suceder un largo periodo de prosperidad, bien podría resultar redhibitoria y ser signo premonitorio de una muerte precoz” (Roubaud 1995, p.442). Y bien, esta Cuenta Satélite inyecta mucho optimismo, esperando sentar un precedente, un punto de quiebre en lo que se refiere a la investigación en este campo.

Es evidente que el documento no ha abordado todos los temas que la agenda de investigación sobre la informalidad en el Perú requiere. En primer lugar, queda pendiente el tema de la evolución del PBI o valor agregado del sector informal a precios constantes, lo que implica la elaboración de un índice de precios del sector informal. Pendiente también queda el análisis del consumo en el contexto de la metodología 1-2-3.

Por ser la primera en su género, esta Cuenta se encuentra aún en una fase de perfeccionamiento. Con los comentarios y sugerencias que los usuarios puedan aportar se podrán mejorar sustancialmente las futuras ediciones de la Cuenta Satélite de la Economía Informal.

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Instituto Nacional de Estadística e Informática