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El ciclo vital como teoria del desarrollo

Glen H. Elder, Jr.

Los estudios longitudinales pioneros del desarrollo del niño (todos lanzados entre los años 1920 y 1930) se extendieron mucho más allá de la infancia. De hecho, con el tiempo siguieron a sus jóvenes sujetos de estudio hasta la mediana edad y vida posterior (vejez, adultez?). De este modo, se generan problemas que no podrían solucionarse satisfactoriamente con las teorías disponibles. Estos incluyen el reconocimiento de que la vida de las personas se ven influidas por el contexto histórico en constante cambio, que el estudio de la vida humana requiere nuevas formas de pensar acerca de su patrón y dinámica, y que los conceptos de desarrollo humano deben aplicarse a los procesos en toda la vida. La teoría del ciclo vital ha evolucionado desde la década del 60 a través de esfuerzos programáticos para abordar estos temas.

INTRODUCCIÓN Una premisa central, une los estudios presentados en este artículo: la noción de que los cambios en la vida alteran las trayectorias de desarrollo. Abordo la relevancia del desarrollo de estas vías sociales en el ciclo vital, a partir de los resultados basados en “Hijos de la Gran Depresión” (Elder, 1974) y su significado teórico para el estudio del ciclo vital y desarrollistas en general. Luego me refiero a los desafíos que hemos perseguido durante las últimas décadas y las respuestas que han fomentado avances en la teoría del ciclo vital. Concluyo con algunas consecuencias para el desarrollo de las sucesivas transiciones de la vida , desde los primeros años hasta la edad adulta.

Orígenes empíricos

Durante finales de 1920 y principios de 1930, se pusieron en marcha tres estudios longitudinales de niños (?) pioneros en la Universidad de California, Berkeley: el Estudio de Crecimiento Oakland (años de nacimiento 1920-1921 (años de nacimiento de los niños participantes en el estudio)), bajo la dirección de los difuntos(?) Harold y Mary Jones, el estudio de orientacon Berkeley (años de nacimientos 1928-1929), dirigida por el fallecido Jean Macfarlane, y el Estudio de Crecimiento Berkeley (también desde 1928 hasta 1929), gestionado por la fallecida Nancy Bayley. Nadie podría haber imaginado en ese momento lo que significaría este esfuerzo colectivo para un campo emergente de desarrollo infantil. Desde su Instituto Berkeley de Bienestar Infantil (ahora denominado Desarrollo Humano), los investigadores vieron a algunos otros proyectos que participan en el estudio de niños a través tiempo. El modesto comienzo establecido por estos estudios representa un evento clave en el notable crecimiento de la investigación longitudinal, centrado en el desarrollo humano a través del ciclo vital. 1

Mi primer encuentro con estos estudios a principios del 60 después de llegar al instituto (que ahora se

1 Un total de tres estudios longitudinales del Instituto de Desarrollo Humano se pueden encontrar en los volúmenes editados por Eichorn, Clausen, Haan, Honzik y Mussen (1981) y por Jones, Bayley, Macfarlane, y Honzik (1971). Uno de los estudios más importantes basado en las muestras de crecimiento y Orientacion Oakland siguiendo a los participantes en la edad adulta fue producido por Jack Block (con la asistencia de Norma Haan), titulado Vidas a través del tiempo (1971). Otros estudios importantes son Vidas Americanas de Clausen (1993) y Los niños de la Gran Depresión de Elder (1974). El crecimiento de los estudios longitudinales se ha documentado en una serie de volúmenes, incluyendo Cairns, Elder y Costello (1996), Elder(1.985), Magnusson y Bergman (1990), Nesselroade y Baltes (1979) y Rutter (1988).

llama de Desarrollo Humano) para trabajar con John Clausen en un estudio de carreras a partir de datos del Estudio de Crecimiento de Oakland. Los registros de año en año ampliaron mi visión de la vida y revelaron la dramática inestabilidad de las familias bajo las cambiantes condiciones económicas de la Gran Depresión. Un buen número de miembros del estudio podían decir que pasaron de "acomodados" a "bastante pobres". Las historias de vida señalaron cambios frecuentes de residencia y de empleo. Un niño de una familia económicamente deprimida que parecía "viejo más allá de su tiempo" recuperó su espíritu juvenil cuando los ingresos de la familia mejoraron. En general, los niños de la depresión que lo hicieron bien en su adultez dejaron muchos enigmas detrás. Estos eventos centraron mi atención en formas de pensar sobre el cambio social, las vías de la vida, y el desarrollo individual como modos de la continuidad del comportamiento y el cambio. Estas vías representan el área más distintiva para la exploración. A mi juicio, se refieren a las trayectorias sociales de la educación, el trabajo y la familia que son seguidos por los individuos y grupos a través de la sociedad. Transiciones de la vida (por ejemplo, la entrada en el primer grado, el nacimiento de un niño) son siempre parte de las trayectorias sociales que les dan significado distintivo y la forma (Elder, 1998). Las múltiples trayectorias de los individuos y sus consecuencias para el desarrollo son elementos básicos del "ciclo vital", como se conceptualizó en la investigación y la teoría. Las fuerzas históricas determinan las trayectorias sociales de la familia, la educación y el trabajo, y éstos a su vez influyen en el comportamiento y las líneas concretas de desarrollo. Algunas personas son capaces de seleccionar los caminos que siguen, un fenómeno conocido como la acción humana, pero estas decisiones no se hacen en un vacío social. Todas las opciones de vida están condicionadas a las oportunidades y limitaciones de la estructura social y la cultura. Estas condiciones claramente diferentes para los niños que crecieron durante la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial. Este pensamiento llevó a la manera en que yo estudié hijos de la Gran Depresión, en base a los estudios del Instituto Berkeley. También influyó en la forma en que procedí a llevar a cabo una serie de investigaciones de la vida humana y el desarrollo en diferentes tiempos y lugares-la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea, la Revolución Cultural china, desventaja rural en la América contemporánea, y la pobreza dentro de la ciudad. Las cohortes de Oakland y Berkeley estaban sujetos a la influencia de otros momentos históricos, como la Segunda Guerra Mundial y el conflicto de Corea. Los Hombres de Oakland tenían la edad suficiente para servir en la Segunda Guerra Mundial, mientras que los hombres más jóvenes de Berkeley típicamente experimentaron esta guerra en términos de la vida movilizada en el frente interno. Sirvieron principalmente en la guerra de Corea. Más adelante en este artículo me baso en las cuentas (? N.T: se refiere a lo que se dice en los documentos, no encontre una palabra mejor xD) de tales experiencias, como se informa en una serie de documentos (Elder, 1986, 1987; con Clipp [Elder & Clipp, 1988, 1989, véase también Clipp y Elder, 1996]). Los hombres y mujeres de talento en la muestra de Lewis Terman (nacidos entre 1903 y 1920) también encontraron la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial, pero más tarde en la vida (Holahan y Sears, 1995). Nuestros estudios muestran que este calendario más tarde hizo una impresión duradera en sus vidas (Elder, Pavalko, y Hastings, 1991), un punto bien documentado por el impacto de la Segunda Guerra Mundial. Otro esfuerzo para examinar el papel del Estado en la movilización social nos llevó a Shanghai y un estudio de la historia de la Revolución Cultural en la vida de hombres y mujeres justo antes de la crisis de la plaza de Tianamen (Elder , Wu, y Yuan , 1993). En colaboración con el Instituto de Sociología (Universidad de Shanghai) y el Centro de Población de Carolina, utilizamos métodos de historia de vida retrospectivas (?) en una encuesta realizada a 1.300 adultos en Shanghai durante el invierno y la

primavera de 1987 a 1988. Especialmente entre los jóvenes urbanos que fueron enviados a las comunidades campesinas y a las minas, las fuerzas disruptivas y sanciones de la Revolución Cultural llevó a la postergación de la formación de la familia y la pérdida de la educación y las perspectivas de carrera convencionales. Dado que los estudios longitudinales prospectivos no estaban disponibles en el pasado cercano o lejano en el desarrollo de las sociedades, este estudio demostró ser extraordinariamente valioso para nosotros mostrar la eficacia de las técnicas de historia de vida retrospectivas (?) para la recuperación de los conocimientos acerca de los efectos perdurables de eventos pasados. En la década de 1980, los tiempos duros retornaron a la América rural con un colapso del valor de la tierra que recuerdan la sacudida de la Gran Depresión. Este evento dio lugar a la colaboración con Rand Conger y sus colegas de la Universidad Estatal de Iowa en un estudio de panel de la tensión económica en las relaciones familiares y las experiencias de vida de los niños (Conger y Elder, 1994; Elder, 1992). Un tercio de las familias en la región central del norte de Iowa se dedicaban a la agricultura, y un quinto no ha tenido ningun contacto con la agricultura, ya sea en la niñez o en la edad adulta. Lanzado en 1989, este estudio de 451 familias se basó en modelos analíticos de los estudios de "hijos de la Gran Depresión" y también los sobrepasó fructíferamente a través de una mejor documentación de la "conexión" o interviniendo experiencias y procesos. Al igual que en la investigación de la depresión, vimos la familia y sus adaptaciones como un eslabón central entre un declive económico generalizado y el bienestar de los niños. Endeudamiento, pérdida de ingresos, y el trabajo inestable aumentaron la presión económica de las familias. Cuanto más fuerte sea esta presión, mayor es el riesgo de sentimientos de depresión y negatividad conyugal entre los padres. Estos procesos tienden a socavar la paternidad nutricia y el aumento de la probabilidad de malestar emocional, problemas académicos, y los problemas de conducta en niños y niñas. El tratamiento de estas adversidades acumulativas son caminos recursivos a la edad adulta, más comúnmente asociados con las familias que tienen vínculos con la tierra (Elder y Conger, en prensa). El proyecto Iowa Jóvenes y Familias se encuentra actualmente siguiendo estos niños en sus años adultos en la educación superior, la formación de la familia y el trabajo. Al mismo tiempo, la pobreza dentro de la ciudad se convirtió en un tema importante, ya que la tasa de pobreza fue progresivamente superior en los barrios de grandes ciudades del norte (Jargowsky, 1997; Wilson, 1987). Para entender las implicaciones de este cambio para los niños de las minorías, en particular, me uní a un equipo de investigación que estaba comenzando a centrarse en las familias y los adolescentes en la ciudad de Filadelfia. En los barrios que van desde una tasa de pobreza del 10% al 40%, se investigaron las vías de éxito y de problemas entre los jóvenes de Africa, America y Europa (N = 487, edades 11-14 en 1991-Elder, Eccles, Ardelt, y Señor, 1995; Furstenberg, Cook, Eccles, Elder, y Sameroff, en prensa). Como en el estudio de Iowa, hemos identificado un proceso similar por el cual las dificultades económicas influyeron negativamente en niños blancos y negros. Los recursos y estrategias familiares han demostrado ser más potentes en la promoción de resultados exitosos en los jóvenes (logros académicos, participación social, salud emocional, prevención de problemas de comportamiento) que las influencias de la vecindad. Hubo mayores diferencias dentro de determinados barrios, entre las familias y los niños, que entre ellos. En barrios de alto riesgo, preguntamos cómo los padres trataron de minimizar la exposición de los niños a peligros (por ejemplo, mantenerlos en la casa) y maximizar las oportunidades más allá del hogar (por ejemplo, la participación de los niños en programas de recreación y educación en el área). Este proyecto forma parte de un programa de investigación patrocinado por la Red de Investigación de la Fundación MacArthur sobre el Desarrollo Éxitoso del Adolescente entre la juventud en entornos de alto riesgo.

Los hijos de la Gran Depresión: Algunas implicaciones teóricas

Los datos longitudinales del Instituto de Desarrollo Humano de la Universidad de California en Berkeley han contribuido a estos temas y enfoques de investigación mediante el fomento de mi manera de pensar holística acerca de la vida y el desarrollo a través del tiempo y de los contextos cambiantes. Tuve que ir más allá de los proyectos longitudinales anteriores que eran conocidos por los estudios basados en la infancia en los dominios individuales, tales como los problemas de conducta en la obra de Jean Macfarlane (Macfarlane, Allen, y Honzik, 1954) en la muestra de Orientación Berkeley. Esto aplica también para el Estudio de Crecimiento Oakland (1930-1931) establecido por Harold Jones y Herbert Stolz. Ellos estaban interesados en el crecimiento y desarrollo normal, incluyendo la maduración física. Ni los efectos sobre el desarrollo, ni los efectos para la salud asociados a la crisis de la Depresion estaban en su agenda. Más de 30 años después, tuve el privilegio de usar el archivo de datos que habían construido y vi la posibilidad de traer estas fuerzas contextuales más amplios para una comprensión de la vida de los hombres y mujeres de Oakland, a continuación, en sus cuarenta años. Le pregunté cómo la depresión económica de la década de 1930 les afectó como los niños con un fondo en las familias de ingresos medios y de la clase trabajadora antes del colapso económico. (traduccion media de google cuando me dio flojerita seguir xD) Los miembros del Estudio Oakland nacierona a comienzos de 1920, entraron a la niñez duarnte esta prospera década, y luego encontraron el colapso economico como adolescentes a traves de la dura experiencia de padres y parientes. Su ubicación histórica los coloca en riesgo de este evento de deprivacion. Algunos fueron expuestos a severas dificultades junto a la familia, mientras otros pudieron evadirlas juntos. Estas contrastantes situaciones, privados y no privados (se refiere a que algunos fueron privados de cosas y otros no), establecieron un “experimento en natural (?) con hallazgos empiricos que afirman el principio de tiempo y lugar historico: que el ciclo vital de los individuos esta embebido y moldeado por los tiempos historicos y los lugares de su vida. El completo significado de este principio se ve clarificado cuando comparamos la expriencia adolescente de la cohorte de Oakland con la juventud que nacio una decada antes o despues. Por ejemplo, un gran numero de hombres y mujeres de la muestra de Lewis Terman (Holahan & Sears, 1995) juventud de gran poder nacio alrededor de 1908-1910. Ingresaron a la escuela durante la segunda guerra mundial, y la mayoria experimento la relativa prosperidad de mitad de los años 20. Los niños de Oakland encontraraon las dificultades de la Depresion despues de una relativamente segura temprana fase de desarrollo en 1920, y dejaron el hogar luego de los peores años de la década del 30 para la educacion, trabajo y familia. Este patrón de vida difería notablemente de los niños que nacieron a finales de la década del 20 o durante la Gran Depresión. Un grupo comparativo, los niños Orientación Berkeley (nacidos 1928-1929), experimentaron los vulnerables años de la infancia durante el peor periodo de la Gran Depresion, un periodo de extraordinaria tensión e inestabilidad (ver Figura 1 -Elder, 1979, 1981; Elder, Caspi , y Downey, 1986; Elder, Liker, y Cross, 1984). Su adolescencia coincidió con las "casas vacías de la Segunda Guerra Mundial", cuando los padres trabajaban de sol a sol en la esencial industria. Encontramos que los niños de Berkeley fueron afectados más negativamente por el colapso económico que eran los adolescentes en Oakland, especialmente los varones. Incluso dentro de sus respectivas cohortes, los miembros del estudio de Oakland y Berkeley experimentaron diferencias en el orden temporal de los acontecimientos de la vida. Algunos se casaron antes de cumplir los veinte años, mientras que otros aún no estaban casados 8 años más tarde. El

matrimonio precoz tiende a producir una acumulación de desventajas de la vida, desde dificultades socioeconómicas hasta la pérdida de educación. La maternidad temprana tuvo consecuencias similares. Más tarde, los hijos de los miembros del estudio se fueron de casa en diferentes momentos en la vida de sus padres. Ya sea relativamente temprano o tarde, el momento de transiciones de vida tiene consecuencias a largo plazo a través de efectos en las transiciones posteriores. El principio del (2) tiempo en la vida establece que: el impacto en el desarrollo de una sucesión de transiciones o acontecimientos depende de cuando se producen en la vida de una persona Los acontecimientos históricos y experiencias individuales se conectan a través de la familia y los destinos "vinculados" de sus miembros. La desgracia de uno de los miembros se comparte a través de las relaciones. Por ejemplo, la depresión dificultad tendió a aumentar la explosividad de la Gran Depresión trae a la mente "un mundo fuera de control", y sin embargo, las familias a menudo se adaptan exitosamente en estas circunstancias. Padres e hijos hacen elecciones y algunos compromisos en adaptaciones eficaces dentro de las opciones y limitaciones disponibles. He llamado a esto la acción humana. Bajo las crecientes presiones económicas de sus hogares, las madres buscaron y encontraron trabajo en medio de la escasez de opciones, mientras que sus hijos asumieron responsabilidades en el hogar y la comunidad. Cuando los padres en apuros trasladaron su residencia a habitaciones más baratas y buscaron formas alternativas de ingresos , que estaban involucrados en el proceso de "construcción de un nuevo curso de la vida" (ciclo vital?). Lo expresa de esta manera, el principio de (4) la acción humana afirma que los individuos construyen su propio ciclo vital a través de las opciones y acciones que realizan dentro de las posibilidades y limitaciones de la historia y las circunstancias sociales. En términos de conocimiento contemporáneo, estas tempranas (preliminares?) observaciones empíricas ya ilustran los principios básicos de la teoría del ciclo vital. Utilizo el término "teoría" para referirme a un marco y orientación (Merton, 1968). La teoría del ciclo vital define un campo común de investigación, proporcionando un marco que guía la investigación en materia de identificación de problemas y desarrollo conceptual. Los principios fundamentales son el tiempo histórico y el lugar, el momento de la vida, vidas vinculadas o interdependientes, y la acción humana. Las consideraciones de contexto histórico y el momento social que nos permitieron ver cómo miembros de las cohortes de Oakland y Berkeley fueron influenciados diferencialmente por sus experiencias de vida. Por otra parte, estas influencias sólo pueden ser entendidas a través de las adaptaciones difíciles de personas que eran importantes en sus vidas a través de la accion y dinámica de vida vinculadas. Como era de esperar, el principio del tiempo histórico se expresa hoy más plenamente en el trabajo de los historiadores dentro de la nueva historia social que han jugado un papel importante en el desarrollo de estudios del ciclo vital. Especialmente importante en este grupo es Tamara Hareven (1978, 1982, 1996), quien ha sido pionera en el estudio histórico de las familias y sus vidas. En colaboración con su estudio de Manchester, NH, los hombres, nos muestran que tanto el tiempo histórico y lugar (es decir, la región) hacen una diferencia en las oportunidades de vida y la carrera de adultos (Elder & Hareven, 1993). Otra importante contribución es el Estudio de Modell (1989) sobre la aparición de las instituciones sociales de la adolescencia (como el noviazgo, el cortejo) a través de la América del siglo XX. Una colaboración productiva entre los historiadores y los desarrollistas se presenta en niños en tiempo y lugar (Elder, Modell, & Parke, 1993), e incluye una cuenta detallada de las formas de estudiar los niños en la historia (ver Cahan, Mechling, Sutton-Smith, y White , 1993) El principio de oportunidad se ha asociado con el trabajo de Bernice Neugarten en el desarrollo de adultos desde la década de 1950 (véase Neugarten, 1968; Neugarten y Datan de 1973, y Hagestad y Neugarten, 1985). En la década del 60, los estudios sociológicos de edad ampliaron enormemente nuestra

comprensión de las consecuencias sociales e individuales del patrón temporal de los acontecimientos (véase Riley, Johnson, y Foner, 1972). Alteraciones previstas en el calendario de eventos de la vida es una expresión del principio de la acción humana. La eleccion de las personas en el momento construyen su curso de la vida (Clausen, 1993). La primacía de la acción humana en el pensamiento del transcurso de la vida se ha visto reforzada por una serie de acontecimientos, incluyendo la investigación pionera de Bandura sobre la autoeficacia (Bandura, 1997) y un mayor conocimiento de las influencias genéticas sobre la selección de ambientes (Dunn y Plomin, 1990; Scarr y McCartney, 1983). Pero la oportunidad de tomar ciertas decisiones depende de las oportunidades y limitaciones de la historia. El principio de vidas vinculadas es una premisa fundamental de la cuenta social preliminar del patrón en vidas humanas (ver Thomas y Znaniecki, 1918-1920), y sigue siendo una piedra angular de la teoría del ciclo vital contemporánea, con sus nociones de rol de secuencia y sincronización. Hoy en día la idea de vidas vinculadas es central en la ecología del desarrollo humano (Bronfenbrenner, 1979) y se expresa en modelos de redes personales (Granovetter, 1973) y en sus convoyes de amigos y familiares a través del tiempo (Kahn y Antonucci, 1980). Sincronización en la planificación de la vida y la acción se refiere a la coordinación de la vida, por lo general en materia de distribución (Hareven, 1991). El concepto de gestión de la familia (Furstenberg, 1993; Sampson, 1992) por lo general se refiere a la eficacia de la sincronización de vida entre los miembros, junto con otras adaptaciones. Una relación completa de estas aplicaciones en la teoría del ciclo vital y su contribución a la comprensión del desarrollo del niño está disponible en el Volumen 1 del nuevo Manual de Psicología Infantil (Elder, 1998, véase también 1995,

1996).

Cuando se comenzó a trabajar sobre los niños de la Gran Depresión a mediados de los 60 , no existían teorías pertinentes o un campo de estudio del ciclo vital. El concepto de ciclo vital rara vez se discute en la literatura académica o en seminarios de postgrado. En la elaboración de un estudio de los niños en la Gran Depresión, dibujé sobre las ideas y la investigación de muchas personas en las ciencias sociales y de comportamiento que comenzaban a trabajar en problemas pertinentes, tales como el envejecimiento (ver Elder, 1998). Aunque descuidado en el momento, estos contextos de relevancia del desarrollo están ganando una visibilidad adecuada a través de múltiples estudios de barrios y los efectos de la comunidad en la vida del niño (Furstenberg y otros, en prensa;. Sampson, 1997). Con los avances en los modelos estadísticos, ahora estamos en condiciones de investigar la interacción entre el cambio de comportamiento y personalidad con el cambio de vías sociales. Sin embargo, sigue siendo el caso que los estudios longitudinales rara vez examinan la estabilidad y la naturaleza de los entornos sociales de los niños en el tiempo (Sameroff, 1993, p. 8). Como resultado, las fuentes de la continuidad del comportamiento y el cambio siguen siendo poco conocidos. El trabajo por delante es desalentador, sin duda, pero las ideas del ciclo vital en el tiempo, el proceso y contexto han seguido extendiéndose a lo largo de las ciencias sociales y del comportamiento. Encontramos ejemplos tanto en la psicología ecológica y del desarrollo a través de la vida, en la nueva historia social y cultural de la familia y los niños, y en los modelos culturales de la antropología y la sociología de la edad (ver Elder, 1996, 1998; Featherman, 1983). Creo que de esta difusión en términos de los temas de investigación que se plantearon una vez hace muchos años por los estudios longitudinales de Berkeley. Desafíos de la teoría del ciclo vital

Los estudios de Berkeley fueron diseñados originalmente para la evaluación del desarrollo del niño. No había ningún plan de seguimiento de los participantes en sus veintenas y treintenas. A medida que

continuaron hasta la edad adulta y hasta los últimos años, adquirieron mayor importancia teórica. Veo este significado en el nuevo impulso que le dieron al estudio del desarrollo de adultos y sus implicaciones para la vida de los niños, junto con una mayor conciencia de las limitaciones correlacionados de modelos de crecimiento y desarrollo basado en niños. Cuando los miembros del estudio llegaron a la edad adulta, los investigadores tenían dos formas de pensar sobre las vías sociales, y tampoco colocan individuos en la historia (traducto de google xq me aburri de nuevo). Una implicó la noción de carreras, por lo general durante la vida laboral de una persona. La segunda se conoce como "ciclo de vida" -una secuencia de roles sociales que pesan sobre las etapas de la paternidad, desde el nacimiento de los niños a su salida de la casa y de su eventual transición al papel de padres, poniendo en marcha un nuevo ciclo de vida Ninguno de los enfoques resultó satisfactorio. El modelo de carrera profesional se ocupó de carreras individuales, sobre todo la vida laboral de una persona, y por lo tanto simplifico demasiado la vida de las personas que estaban haciendo frente a múltiples roles al mismo tiempo. La incorporación masiva de las madres en la fuerza laboral produjo circunstancias que favorecieron un nuevo concepto de múltiples trayectorias que variaban en la sincronización de entrelazamiento. Las perspectivas de carrera tampoco lograron incorporar nociones de expectativas por edades de una manera sistemática y no orienta análises al contexto histórico de la vida a través de las generaciones. La teoría del ciclo vital ayudó a contextualizar la vida de las personas, haciendo hincapié en la dinámica social de las "vidas vinculadas." Estas conexiones se extienden a través de las generaciones y sirven para integrar jóvenes y mayores. Vínculos sociales con otros significativos se convierten en formas de control social y restricción en la canalización de las decisiones y acciones individuales. La socialización se produce a través de estas redes de relaciones sociales. Aunque notable, estas aportaciones de la teoría del ciclo vital no se localicen las personas de acuerdo a su etapa de la vida o el contexto histórico. Para hacer frente a estas limitaciones, los estudios comenzaron a recurrir a los intuicion de un conocimiento más profundo de la edad en la vida de las personas . El contenido cultural de la socialización de los niños tiene mucho que ver con el aprendizaje de comportamientos que estan prescritas y proscritas por edad. Constituyen "las expectativas de la edad". Estas expectativas culturales incluyen nociones sobre el tiempo y el orden de las transiciones, como la entrada en el primer grado, y sobre si los eventos son temprano, a tiempo o tarde (Hagestad y Neugarten, 1985). Algunos eventos son "fuera de orden", de acuerdo a las expectativas convencionales, tales como nacimientos antes del matrimonio. Eventos inoportunos o fuera de tiempo (demasiado tarde o demasiado pronto) pueden tener efectos adversos. Además, el año de nacimiento orienta el análisis a personas en lugares históricos específicos, y por lo tanto de acuerdo a cambios particulares. Considere los estadounidenses que nacieron a finales de los 30. Evitaron las presiones generalizadas de estrés familiar y privación, pero enfrentan otro riesgo: el de la ausencia y la pérdida del padre durante la Segunda Guerra Mundial. Los hijos de la Gran Depresión (Elder, 1974) trajeron el modelo de ciclo de vida, junto con un concepto basado en la edad de un marco (? ni yo entendi eso, pag 6 párrafo 2) en el ciclo vital. Ni la perspectiva era adecuada por sí misma. En el enfoque de ciclo vital, la noción de "vidas vinculadas" nos ha permitido entender cómo las dificultades de la Depresion han influenciado niños a través de familias. Y demostró ser útil en la reflexión sobre la socialización y las secuencias de conducta de la vida adulta. Pero se necesitaban distinciones de edad para localizar las familias en la historia y para marcar las transiciones de la vida adulta. Los significados de edad trajeron una perspectiva de "timing" para el estudio. Un estudio más reciente también muestra los conocimientos de un modelo de ciclo vital que incorpora ideas de carrera, ciclo de vida, y edad, tal como se expresa en los principios básicos de sincronización y

vidas enlazadas. Entre familias afroamericanas en Los Angeles, Burton (1985; véase también Burton y Bengtson, 1985) encontró que el momento del embarazo (creo q se puede traducir asi, igual vean el texto original) de una hija joven tuvo repercusiones también en la generación de los abuelos. Un nacimiento en

la adolescencia temprana multiplica tensiones y privaciones, lo que refleja la violación de las expectativas

profundamente arraigadas sobre "cómo se debe vivir la vida." Las jóvenes madres esperaban que sus propias madres las ayudaran a cuidar a sus hijos, pero estas expectativas pocas veces se materializaron porque se sentían "demasiado joven" para el papel abuela. Como madre dijo, "No puedo ser una mamá joven y una abuela al mismo tiempo." En este estudio, el nacimiento de un niño define una transición de la vida, pero las transiciones son con frecuencia una sucesión de puntos de elección (ver Figura 2). De hecho, la transición a la maternidad en la adolescencia puede ser pensado como un proceso multifásico en el que cada fase está vinculada a un punto de elección. Las jóvenes pueden optar por participar en el sexo antes del matrimonio o no, de usar

anticonceptivos o no, de buscar un aborto o no, y de casarse con el padre o no. Sólo un puñado de opciones conduce a un nacimiento fuera del matrimonio. No hace mucho tiempo, la maternidad fuera del

matrimonio era visto simplemente como una transición, un concepto que oculta los puntos apropiados de

la intervención preventiva a lo largo del curso de la vida.

¿Cuáles son las consecuencias de un parto que se produce demasiado pronto de acuerdo a las expectativas? Una interpretación del ciclo vital hace hincapié en la acumulación de desventajas, una encadenación de eventos e influencias negativas. El nacimiento de un niño para un adolescente temprano puede resultar en la terminación anticipada de la escolaridad, con sus consecuencias negativas para el empleo. Si desventajas se acumulan o no, depende de la respuesta de la nueva madre a sus circunstancias.

En un estudio longitudinal de las generaciones afroamericanos de Baltimore (Furstenberg, Brooks-Gunn,

y Morgan, 1987), las madres jóvenes que podían permanecer en la escuela gracias a la guardería

proporcionada por su madre o que se casó con el padre fueron capaces de minimizar el largo plazo desventaja de un nacimiento inoportuno A medida que avanzaba la teoría del ciclo vital, que sirvió de marco para los estudios que relacionan las vías sociales de la historia y las trayectorias de desarrollo. En cualquier estudio longitudinal, el mero paso de localizar a los padres en la historia a través de su año de nacimiento puede generar ideas históricas que no se lograrían de otra manera. Considere lo que hemos aprendido acerca de la muestra de Lewis Terman de californianos superdotados nacidos entre 1900 y 1920 (Holahan y Sears, 1995). Seleccionada como el

1% superior a compañeros de su edad a los 19 años, estos "mejores y más brillantes" parecían ser invulnerables a las desgracias de la historia. Sin embargo, el siglo XX demostró ser irrespetuoso a su alta capacidad (Shanahan, Elder, y Miech, 1997). Los hombres nacidos antes de 1911 terminaron con títulos universitarios y sin lugar para ir en el estancamiento de la economía de la década de 1930. Su alternativa en muchos casos era quedarse en la escuela, acumulando grados. De hecho, terminaron mejor educados que los hombres más jóvenes, pero las aspiraciones tenían poco que ver con su logro. La teoría de Ciclo Vital proporciona una manera de estudiar los innumerables cambios que llevan a los niños en el mundo actual (ver Hernández, 1993). Estos incluyen (1) la reestructuración de la economía a través de reducciones de plantilla y otras estrategias, como se expresa a través de la comunidad y la ruptura familiar y las dificultades, (2) las consecuencias familiares de la ampliación de los niveles de desigualdad económica, (3) las implicaciones del cambio en el sistema de bienestar para niños y familias jóvenes, (4) la concentración de la pobreza y delincuencia en el interior de la ciudad, y (5) el rediseño de las escuelas y el aprendizaje a través de tecnología de la era de la información. Todas las épocas de cambio social requieren enfoques para el desarrollo del niño que vean los niños en sus ecologías

cambiantes. La pregunta motivadora se centra en el proceso por el cual se expresa un cambio en particular en la forma en que los niños piensan, sienten y se comportan. Más conceptos de desarrollo están siendo trabajados hoy en día en estudios a través del ciclo vital, y proyectos que están evaluando el impacto en el desarrollo de vias cambiantes en los tiempos cambiantes. El reto consiste en el análisis de las "trayectorias entrelazadas " que conectan los cambios del entorno con los cambios de comportamiento. Considere lo siguiente: El uso de modelos de curva de crecimiento, un estudio longitudinal encontró que el aumento de eventos negativos de la vida contribuyeron en gran medida a la subida ampliamente documentada en sentimientos de depresión en las niñas durante la adolescencia temprana, especialmente en ausencia de calidez parental (Ge, Lorenz, Conger, Elder, y Simons, 1994). Este efecto no se observó en los varones. En otro ejemplo, la investigación paralela a “niños de la Gran Depresión” (1974), un estudio longitudinal nacional encontró que el montaje de las dificultades económicas de las familias aumentó significativamente las tendencias antisociales y sentimientos de depresión de niños y niñas (McLeod y Shanahan, 1996). Este tipo de trabajo proporciona meramente una muestra de los nuevos estudios del ciclo vital. Experiencias de transición representan un enfoque estratégico para las posibilidades de estudiar la vida en movimiento. Las transiciones representan trayectorias de vida, y proporcionan pistas sobre el cambio evolutivo. El proceso por el cual esto ocurre es capturado por el efecto duradero de las transiciones tempranas, mi tema final.

Experiencias de transición en vidas cambiantes

Las primeras transiciones pueden tener consecuencias perdurables, al afectar las transiciones posteriores, incluso después de que hayan pasado muchos años y décadas. Lo hacen, en parte, a través de las consecuencias en el comportamiento que ponen en movimiento "acumulación de ventajas y desventajas". Las diferencias individuales se minimizan en transiciones de la vida, cuando las nuevas circunstancias se asemejan a una "institución total" que presiona desde todos los ángulos hacia un determinado comportamiento (Caspi y Moffitt, 1993, pp 265-266). Una transición con tal impacto es el servicio militar, un hecho común para los hombres jóvenes en los estudios de Oakland y Berkeley. Nueve de cada 10 hombres del Estudio de Crecimiento Oakland sirvieron en el ejército, al igual que más del 70% de los varones de la Orientación Berkeley, la mayoría de los cuales procedían de familias económicamente desfavorecidas, en la década de 1930 (Elder, 1986, 1987). Los veteranos que entraron en el servicio inmediatamente después de la secundaria les fue mejor en la psicológicamente y en los logros en la vida que los no veteranos, independientemente de los antecedentes de pre-servicio. Esta "entrada temprana" se produjo antes de la carrera para adultos y por lo tanto se convirtió en una influencia formativa. En gran parte, el de servicio militar da cuenta de por qué muchos "hijos de la Gran Depresión" les fue bien en sus vidas. Tres funciones del servicio ofrecen detalles esenciales de este proceso de desarrollo. En primer lugar, la movilización militar tiende a tirar de los jóvenes de su pasado, sin importar privilegiada o desafortunado, y al hacerlo crea nuevos principios que favorecen el cambio evolutivo. Esta transición, como un veterano Berkeley señaló, provee de un "pasaje a la hombría." En segundo lugar, el servicio militar establece una ruptura clara de la carrera por edades, un tiempo de espera en el que se ordenan las cosas y se hace un nuevo comienzo. Para otro veterano de Berkeley, el ejército "era un lugar para estar durante un tiempo, un lugar para la encasillarce (explicarse) a uno mismo."

En tercer lugar, el servicio militar ofrece una amplia gama de nuevas experiencias para el crecimiento personal desde los procesos de grupo, formación y viajes. Casi toda la noche, los hombres jóvenes fueron colocados en puestos de liderazgo exigentes. El Proyecto de Ley G.I. para la educación superior también fue parte de este régimen de desarrollo Este tipo de experiencias no agotan todas las funciones de servicio militar, pero colectivamente forman un "punto de inflexión en el desarrollo" para los jóvenes en circunstancias de desventaja. Una vía implicaba cambios situacionales que hicieron a los primeros participantes más ambiciosos, asertivos, e independientes en la mediana edad (Elder, 1986). Otro camino condujo a un amplio uso de los beneficios educativos y de vivienda de la ley GI. Estas trayectorias cambian, literalmente, la clase de padres, esposos, y trabajadores en los que se convirtieron. De esta manera, el cambio de vida de los veteranos tiene especial relevancia para el bienestar de sus hijos, un problema explorado por Lois Stolz (1954) en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial. Esta investigación plantea preguntas importantes con respecto a la naturaleza del cambio y la continuidad en el desarrollo del ciclo vital. Algunos hombres del Estudio de Orientación experimentaron un cambio dramático en su ciclo de vida, lo que yo describo como un "punto de inflexión". La milcia les coloca en una institución total, y el cambio resultante estableció una trayectoria de mayor competencia (Clausen, 1995; Rutter, 1996). En otros casos, los síntomas de estrés persistieron, especialmente del combate (Elder & Clipp, 1989). Es posible que hayan hecho a través de las interacciones con otros que recrean la situación "traumatica" o de la acumulación progresiva de consecuencias conductuales (ver Caspi, Bem, y Elder, 1989). Explosividad nacida de una experiencia de guerra puede provocar respuestas que legitiman y refuerzan dichas disposiciones "disruptivas". Una descripción más completa de los mecanismos de cambio es presentada por un panel de estudio de aproximadamente 1.000 niños de las zonas de bajos ingresos de Boston que crecieron entre los años 1920 y 1930 (Sampson y Laub, 1996, véase también 1993). Más del 70% sirvió en la milicia. El diseño de control correspondiente de delincuentes y los controles se utilizó originalmente para un estudio longitudinal de la delincuencia por Sheldon y Eleanor Glueck (Glueck y Glueck, 1968), pioneros en la investigación sobre la delincuencia juvenil. Los hombres en las dos muestras en general entraron a la Segunda Guerra Mundial a la edad de 18 o 19 años. La mayoría servió al menos 2 años y en el extranjero. Como era de esperar, los delincuentes estaban más involucrados en bajas deshonrosas y otras formas de mala conducta oficial, pero también eran más propensos a beneficiarse del servicio a través de su ciclo de vida, en comparación con los controles (N.T: los controles son el grupo control, o sea no delincuentes… creo…). Y esto es especialmente cierto para los hombres que ingresaron al servicio en forma anticipada. Estos hombres eran lo suficientemente jovenes para disfrutar de esta experiencia a través de la educación en servicio, servicio en el extranjero, y la ley GI. En articulares, los beneficios de la ley G.I. eran notablemente mayor para los veteranos con un pasado delictivo cuando entraron en el servicio a una edad temprana. Todas estas experiencias de estatus mejorado en el trabajo, la estabilidad laboral y el bienestar económico hasta los años intermedios, independientemente de las diferencias de la infancia y los orígenes socioeconómicos. En su conjunto, estos resultados proporcionan apoyo constante a una "hipótesis de sincronización temprana" sobre las ventajas del ciclo de vida del servicio militar. Cuando el servicio militar comienza poco después de la secundaria, sus ventajas de formación, de desarrollo y de recursos tienen más probabilidades de mejorar las oportunidades de educación (por ejemplo, el proyecto de ley GI) y mejoras en su carrera (por ejemplo, la formación de oficiales). Entrada más tarde, por el contrario, es más probable que tire de los hombres y mujeres fuera de los roles adultos, lo que altera su curso de la vida.

Desventajas persistentes aparecen entre los veteranos que entraron en la Segunda Guerra Mundial a una muy tardía edad, en la treintena. Efectos de esta especie se observaron entre los hombres de California en el estudio de Lewis Terman de niños muy capaces (Elder, Shanahan, y Clipp, 1994). La cohorte de más edad entre los hombres fueron golpeados tanto por la Depresión y los años de guerra en "un punto fuera de tiempo" en sus vidas. Ellos tendían a seguir un camino de desventaja para toda la vida hasta la vejez, en comparación con los hombres más jóvenes (Elder y Chan, en prensa). Sufrieron más inestabilidad laboral, ganaron menos ingresos en el tiempo, experimentaron una mayor tasa de divorcio, y estaban en mayor riesgo de un deterioro acelerado de la salud física de los cincuenta. "Lineas de tiempo", entonces, representan un importante factor determinante para soportar las influencias militares de las décadas de 1940 y su expresión en la vida de los veteranos. El servicio era de hecho un puente hacia una mayor oportunidad para muchos, dado el momento apropiado.

Reflexiones

En el pensamiento de principios de los 60 en el Instituto Berkeley de Desarrollo Humano, hubiera sido difícil para cualquiera de nosotros que aprecian el desafío de investigación de los estudios longitudinales. Los psicólogos del instituto eran estudiantes del desarrollo del niño en momentos en que los miembros del estudio estaban entrando en sus años medios. Los modelos de desarrollo basados en niños tenían poco que ofrecer a cuentas de investigación de los años de la adultez, sus caminos, y los puntos de inflexión Esa era la clase de cuestiones que recuerdo en intercambios sobre historias de casos en el momento. La pobreza en la infancia de algunos adultos en el Estudio de Crecimiento Oakland no cuadra con sus altos logros y buen estado de salud en la edad madura. Jean Macfarlane (1963), director del Estudio de Orientación Berkeley, también señaló a principios de los 60 que un número de niños en el Estudio de Orientación resultaron ser adultos más estables y productivos que lo que el personal había esperado. Los miembros de los Estudios de crecimiento de Oakland y orientacio de Berkeley son "hijos de la Gran Depresión", pero el tema central de sus vidas no es el duro legado de una familia privada a través de las limitaciones duraderas. No es el largo brazo de una niñez Deprimida. Más bien, es la historia de cómo tantas mujeres y hombres superaron con éxito desventajas en sus vidas. Algunos se levantaron por encima de las limitaciones de su infancia a través del servicio militar, otros a través de la educación y un buen trabajo, y otros más por el mundo de la crianza familiar. Estos logros en medio de la adversidad, no se consiguieron sin costes personales, un punto que John Clausen (1993) ha destacado de manera tan elocuente en la vida de los estadounidenses. Las tensiones de la guerra continúan reverberando a través de las vidas de algunos veteranos de guerra, a pesar de un buen numero han "aprendido a manejar" (Elder & Clipp, 1988; Hendin & Haas, 1984). Las mujeres en el frente interno mantienen unidas a las familias mientras se trabaja largas horas. Otras mujeres sobrevivieron al abuso familiar y han hecho frente con eficacia a las tensiones de la vida. El éxito en la vida se puede evaluar en parte en estos términos. Jean Macfarlane (1963, 1971) puede haber tenido esto en mente, hace unos años, cuando habló sobre la experiencia de maduración de trabajar a través del dolor y la confusión de la vida. Pero ni siquiera el gran talento y la industria pueden garantizar el éxito de la vida sobre la adversidad sin oportunidades. Jóvenes Negros Talentosos en nuestras ciudades arruinadas enfrentan esta realidad todos los días. Generaciones de jóvenes chinos también aprendieron esto durante la Revolución Cultural, cuando las decisiones importantes de la vida fueron hechos por la unidad de trabajo, y muchos miles

fueron enviados desde la ciudad al campo y a las minas. Los miembros de esta "generación enviado hacia abajo" estaban en desventaja en materia de educación, carreras profesionales, la selección de pareja, y la formación de la familia (Elder, Wu, y Yuan, 1993). Las mujeres con talento en el estudio de Lewis Terman descubrieron esta lección cuando fueron excluidas de la promoción profesional en sus campos (Holahan y Sears, 1995, cap. 5). Incluso algunos hombres Terman encontraron sus vidas yendo a ninguna parte, ya que salieron de la universidad para los tiempos difíciles de la Gran Depresión y luego se movilizaron en la Segunda Guerra Mundial. Las realidades restrictivas de los sistemas sociales son muy reales. La teoría del ciclo vital y la investigación nos alertan de este mundo real, un mundo en el que vive se vivió y donde la gente funciona en vías de desarrollo lo mejor que pueden. Nos dice cómo la vida se organizan socialmente en el tiempo biológico e histórico, y cómo la estructura social resultante afecta a nuestra forma de pensar, sentir y actuar. Todo esto tiene algo importante que decir acerca de nuestro campo de investigación. El desarrollo humano está integrado en el ciclo vital y el tiempo histórico. En consecuencia, su correcto estudio nos desafía a tomar todas las etapas de la vida en cuenta a través de las generaciones, desde la infancia hasta los abuelos de la tercera edad.