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Colombia: Una nación que está por nacer - ensayo

Colombia: Una nación que está por nacer - ensayo COLOMBIA: UNA NACIÓN QUE ESTÁ POR NACER

COLOMBIA: UNA NACIÓN QUE ESTÁ POR NACER

Ensayo

Por: Arias Vidales, Carlos Augusto Estudiante Universidad de Antioquia, Seccional Magdalena Medio Facultad de Ciencias Humanas y Sociales Programa de Psicología Nivel IV, Grupo: 045 Asignatura: Guerras, memorias y procesos de paz en Colombia Docente: Gabriel Jaime Bustamante Ramírez Puerto Berrío, 2 de marzo de 2015

El título de este breve ensayo parece atrevido; al menos a simple vista: si Colombia es

una nación que está por nacer, significa que en la actualidad no lo es (el lector sabrá disculpar el

señalamiento de lo obvio). Entonces ¿Qué es Colombia? ¿Por qué es impreciso afirmar que sea

una nación? No es una pregunta meramente retórica. Aunque la respuesta es evidente en

apariencia, en el fondo implica comprender primero qué se entiende en la actualidad por nación

y, a partir de ello, tratar de esclarecer en qué sentido es correcto afirmar que Colombia no lo es.

Bobbio, Matteucci y Pasquino (2005) plantean que, desde la concepción común, el

término nación es utilizado de forma genérica para referirse «tanto a la idea pura y simple de

grupo como a la de cualquier forma de comunidad política» (p. 1022). Desde esta definición,

bien podría afirmarse que Colombia, más que una nación, es un conjunto de naciones que

comparten un mismo país. Tal afirmación, que sin lugar a dudas muchos compartirán, obliga a

hacer una precisión: el término del que se está hablando tiene dos acepciones; la primera es la de

se está hablando tiene dos acepciones; la primera es la de Carlos Augusto Arias Vidales
se está hablando tiene dos acepciones; la primera es la de Carlos Augusto Arias Vidales

Colombia: Una nación que está por nacer - ensayo

Colombia: Una nación que está por nacer - ensayo nación cultural , que es un concepto

nación cultural, que es un concepto socio-ideológico con el que se alude a «una comunidad

humana con ciertas características culturales comunes, a las que dota de un sentido ético-

político»; la segunda acepción es la de nación política, que es un concepto jurídico-político

referido a «un sujeto político en el que reside la soberanía constituyente de un Estado» (Nación,

s.f., párr. 1).

Resulta claro que es lícito aplicar la primera de esas acepciones a Colombia: el territorio

colombiano es habitado por una amplia variedad de grupos culturales cuya identidad y cuya

identificación no se agotan con la mera circunscripción a las cinco grandes regiones geográficas.

Y es precisamente la división geográfica la primera en confabularse en contra de la cristalización

de una “nación colombiana”: «El colombiano es el territorio con menos vocación de unidad que

pueda imaginarse. Basta caminar tres horas en cualquier dirección para encontrarse en un clima

distinto, rodeados por vegetación diferente y con un paisaje de profundidades siempre

cambiantes» (Ospina, 2013, pp. 9-10). Tan variadas condiciones geográficas y naturales

necesariamente han redundado en una amplia pluralidad cultural, incluso al interior de cada

grupo poblacional regional.

Pero echarle la culpa a la geografía es, cuando menos, inapropiado. Hay algo más de

fondo: la ancestral incapacidad de los colombianos para estar al lado del diferente. Por término

general, a un colombiano le molesta quien no piensa como él, le incomoda quien no tiene su

mismo estilo de vida, le estorba quien no tiene proyectos y utopías iguales a los de él. Por ese

motivo, más que por los geográficos, es que los colombianos no se conciben a sí mismos como

una verdadera nación, como un único pueblo que, sobre la base de la riqueza que constituye la

pluralidad de sus pueblos, trabaja por construir un destino común.

de sus pueblos , trabaja por construir un destino común. Carlos Augusto Arias Vidales
de sus pueblos , trabaja por construir un destino común. Carlos Augusto Arias Vidales

Colombia: Una nación que está por nacer - ensayo

Colombia: Una nación que está por nacer - ensayo De este modo, la historia de Colombia

De este modo, la historia de Colombia bien puede caracterizarse como la historia de unos

pueblos y de unos sectores poblacionales que, compartiendo un territorio común aunque diverso,

no han sabido trabajar en la construcción de un proyecto común de nación; tal fenómeno se

observa, de manera particularmente evidente, en las clases dirigentes del país, que se han

debatido entre las alianzas interesadas y las cruentas luchas por obtener o conservar el poder:

«Las coaliciones bipartidistas han sido tan comunes como los gobiernos hegemónicos o las

guerras civiles, y han estado presentes desde la misma concepción de las colectividades

políticas» [Frente Nacional (Colombia), 11 de febrero de 2015, sección 1.1, párr. 1].

Y es quizás en la dimensión política donde se puede ubicar la raíz de la falta de identidad

nacional de los colombianos. ¿Por qué? Bobbio et alt. (2005) siguen desarrollando en el artículo

citado anteriormente el concepto de nación y, más adelante, dicen:

La [nación] es normalmente concebida como un grupo de hombres unidos por un vínculo

natural, y por lo tanto eterno o cuando menos existente ab inmemorabili, y que, en

razón de este vínculo, constituye la base necesaria para la organización del poder político

en la forma del estado nacional. (p. 1023).

Dos preguntas surgen inmediatamente tras leer este aparte: ¿Los colombianos se sienten

unidos por algún vínculo natural? ¿El grupo de hombres conformado por el conjunto de las

naciones colombianas constituyen de forma real y efectiva la base del Estado colombiano? En

cuanto a la primera pregunta, la respuesta se deduce fácilmente de lo expuesto con anterioridad.

En lo que toca con la segunda, la respuesta es un categórico ¡no!

Colombia, un Estado nominalmente democrático, en realidad ha sido desde su época

fundacional un Estado oligárquico, aristocrático y plutocrático… en definitiva, un Estado donde

el pueblo sólo cuenta en cuanto que su explotación económica y su manipulación ideológica

su explotación económica y su manipulación ideológica Carlos Augusto Arias Vidales
su explotación económica y su manipulación ideológica Carlos Augusto Arias Vidales

Colombia: Una nación que está por nacer - ensayo

Colombia: Una nación que está por nacer - ensayo sirven para sustentar a las élites y

sirven para sustentar a las élites y mantenerlas en el poder. Por esta razón, el pueblo siempre ha

estado, ora en medio, como carne de cañón y como vaquita de la leche, de las élites políticas y

económicas y de los grupos insurgentes que se les enfrentan y que las confrontan; ora dividida

entre los dos bandos tradicionales de las élites que luchan por el poder y la riqueza. La

consecuencia de esto es que el pueblo colombiano ha sido sistemática y constantemente

saqueado, despojado, desplazado, asesinado, aterrorizado, empobrecido, embrutecido… tanto por

las élites políticas y económicas como por quienes han dicho estar peleando por su causa. Lo

peor de todo esto es que, con demasiada frecuencia, los colombianos han sido arrojados a una

guerra fratricida a causa de unos intereses que no son los suyos, sino los de las élites instituidas y

los de las élites emergentes.

Con semejante escenario, no se puede decir, en modo alguno, que Colombia sea un

Estado democrático… la democracia colombiana ha fallado, no logró instituir en su orden social

algo esencial a ella, y por ello el Estado no ha logrado legitimar ni proteger la vida ni la

propiedad del pueblo. La única fuente del orden legal en Colombia es la violencia, tolerada y, en

no pocas ocasiones, patrocinada por el mismo Estado (ver Ospina, 2013, p. 14).

Sí, los pueblos colombianos, ya sea como agentes, ya como pacientes, han tenido que

cargar con una larga historia de violencias y de guerras; han tenido que repetir una y otra vez los

horrores del fratricidio y del genocidio instaurados en su cotidianidad como una sonda

intravenosa por la que, gota a gota, se escapa su vitalidad, sin que el Estado haga nada por

protegerlos de sus verdugos. Más aún, los pueblos colombianos, a menudo, han sido

victimizados por aquellos que, instituidos en el legítimo uso de la violencia, lo ejercen de modo

ilegítimo con fines particulares, unas veces, y de clase, las más de las veces. Peor aún, los

pueblos colombianos han sido arrojados al uso de la violencia armada en nombre de unos ideales

al uso de la violencia armada en nombre de unos ideales Carlos Augusto Arias Vidales
al uso de la violencia armada en nombre de unos ideales Carlos Augusto Arias Vidales

Colombia: Una nación que está por nacer - ensayo

Colombia: Una nación que está por nacer - ensayo y de unos intereses que, en la

y de unos intereses que, en la mayoría de los casos, desconocen y que, en todos los casos, les son

desfavorables.

¿Cuál ha sido la consecuencia de esta larga y cruenta historia de exclusión, exterminio y

anacionalización? A lo largo de esa historia, el Estado colombiano ha ido perdiendo

legitimidad… más aún, tal vez quepa decir que nunca la ha tenido pues, al fin de cuentas, el

Estado colombiano siempre ha actuado de tal forma que, desde el principio, él mismo se sustrajo

a la legitimidad. Y, ¿en qué se sustenta la legitimidad del Estado?

Se requiere un Estado legítimo, y […] para sustentar esa legitimidad no son suficientes

los instrumentos formales de la democracia, urnas electorales, jueces, policías,

funcionarios y ejércitos, sino una incorporación a la legalidad de la comunidad en su

conjunto. Y para incorporarse a la legalidad no basta que todo el mundo se someta a la

ley y sea cobijado por ella, es necesario algo más profundo y más sutil: que la comunidad

sienta que la ley procede de ella, expresa su voluntad y garantiza sus derechos. (Ospina,

2013, p. 14).

Y es acá, precisamente donde se fractura dramáticamente la posibilidad de la instauración

de una nación colombiana. Los pueblos colombianos, los ciudadanos colombianos, no creen en

el Estado, no creen en sus instituciones “democráticas”… lo que es más desconsolador, el Estado

y sus instituciones han defraudado, han traicionado, hasta lo más hondo, a los colombianos. Para

darse cuenta de ello, basta contemplar la desidia de las EPS’s en la atención de sus usuarios, así

como la ineficacia de las tutelas para conseguir que estas empresas atiendan oportuna, digna y

justamente a sus usuarios; es suficiente también con ver la tendencia de los ciudadanos, creciente

en algunas regiones, a hacer justicia por sus propias manos; también llama la atención a este

respecto, la aparición (¿tal vez el destape?) igualmente creciente de una completa falta de respeto

igualmente creciente de una completa falta de respeto Carlos Augusto Arias Vidales
igualmente creciente de una completa falta de respeto Carlos Augusto Arias Vidales

Colombia: Una nación que está por nacer - ensayo

Colombia: Una nación que está por nacer - ensayo por las autoridades, expresada no solo en

por las autoridades, expresada no solo en los diálogos cotidianos, sino también en expresiones

directas de desaprobación a su actuar, llegando a palabras llanamente injuriosas y a acciones que

estorban sus operaciones; y, por qué no decirlo, muy de la mano con lo anterior, la instauración

en campos, pueblos y ciudades de pequeños “paraestados” (es decir, organizaciones alternas al

Estado) a los cuales los ciudadanos que se encuentran bajo su influencia recurren con más

confianza y con más frecuencia, a fin de solventar sus conflictos y sus pleitos, de lo que recurren

a las instituciones Estatales.

En definitiva, la ciudadanía colombiana no se siente identificada con el Estado; el pueblo

colombiano no se siente cercano a la clase dirigente; los pueblos colombianos sienten que sus

intereses y sus necesidades no solo no son los mismos de las élites políticas y económicas, sino

que, además, estas, fuera de garantizárselos, se los pisotean, se los usurpan, se aprovechan de

ellos. Si, como dicen Bobbio et alt. (2005): «La [nación] es la ideología de un cierto tipo de

estado, ya que es precisamente el estado la entidad a la cual se dirige el sentimiento de fidelidad

que la idea de [nación] suscita y mantiene» (1024), entonces los colombianos no son una nación

porque no se sienten motivados a ser fieles a un Estado que en múltiples ocasiones y

frecuentemente los ha abandonado a su suerte, los ha traicionado, los ha explotado, los ha

manipulado, los ha violentado, los ha despojado, los ha arrojado a la guerra fratricida… en fin,

no se sienten motivados a ser fieles a un Estado que ha funcionado como una maquinaria política

destinada a defender los privilegios y los intereses de las élites políticas y económicas en

detrimento de los derechos y de las necesidades del pueblo.

Pero no hay que dejarse llevar del pesimismo y la desesperanza. Gracias a procesos que

han venido gestándose y eclosionando poco a poco mucho antes de la constituyente de 1991, los

poco a poco mucho antes de la constituyente de 1991, los Carlos Augusto Arias Vidales
poco a poco mucho antes de la constituyente de 1991, los Carlos Augusto Arias Vidales

Colombia: Una nación que está por nacer - ensayo

Colombia: Una nación que está por nacer - ensayo ciudadanos colombianos han ido despertando de su

ciudadanos colombianos han ido despertando de su letargo y han ido conformando

organizaciones y movimientos ciudadanos que viven y piensan de otro modo la civilidad: que se

esfuerzan por zurcir los hilos rotos del tejido social colombiano; que se apoyan en el fomento de

las expresiones culturales más variadas (artísticas, deportivas, educativas, éticas, sociales,

económicas, etc.) para aglutinar a los colombianos en torno a la edificación de su propio destino;

que desde los instrumentos jurídicos nacionales e internacionales trabajan por el reconocimiento

y la defensa de los derechos humanos de los colombianos y comprometen cada vez más a

sectores políticos y económicos cada vez más amplios en la garantización de esos derechos; que

desde el rescate y la reconstrucción de las memorias particulares y colectivas se empeñan en

construir una memoria común, una historia común, una conciencia común… es decir, de crear

las condiciones que les permitan a los colombianos pensarse y relacionarse como una única

nación. Es cierto, Colombia es una nación que está por nacer y, aunque, como todo parto, su

alumbramiento se avizora traumático, trae consigo la esperanza de una nueva vida para todos.

FUENTES

Bobbio, N.; Matteucci, N. y Pasquino, G. (2005). Diccionario de política: l-z. México: Siglo

XXI.

Frente Nacional (Colombia). (s.f.). En Wikipedia. Recuperado el 24 de febrero de 2015. de

Nación. (s.f.). En Wikipedia. Recuperado el 1 de marzo de 2015, de

Ospina, W. (2013). Pa que se acabe la vaina. Bogotá: Planeta Colombiana.

Pa que se acabe la vaina. Bogotá: Planeta Colombiana. Carlos Augusto Arias Vidales
Pa que se acabe la vaina. Bogotá: Planeta Colombiana. Carlos Augusto Arias Vidales